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Mensaje final del 41º Congreso de Teeología

Este es el  Mensaje que nos deja el Congreso que acaba de finalizador. Cinco ponencias extraordinarias. Excelente realización y coordinación de 300 personas en contacto zoom. Cuando estén editados los textos y los vídeos serán publicados en ATRIO para consideración y comentarios de los que se conecten por aquí, porque todo ha entrado de lleno en los temas que nos preocupan, sobre todo la última ponencia de Leonardo Boff, que tras no haber podido aceptar la invitación a los 40 anteriores congresos, nos ha dedicado una genial intervención en ese directo digital. AD.

MENSAJE DEL 41 CONGRESO DE TEOLOGÍA

  1. Del 9 al 11 de septiembre de 2022 hemos celebrado el 41 Congreso de Teología on line en el que hemos reflexionado sobre la pandemia y otras situaciones dramáticas de nuestro mundo como la cruel guerra de Rusia-Ucrania y otras guerras olvidadas, sus consecuencias y las respuestas que nos lleven a un cambio civilizatorio. Y lo hemos hecho en un clima de diálogo interdisciplinar, de voces plurales y de encuentro enriquecedor con la participación de 300 personas de diferentes países y continentes.
  2. Hemos realizado un análisis sobre el fenómeno de la pandemia, que ha cambiado el rumbo de la humanidad, ha quebrado las seguridades en las que estábamos instalados, ha generado mayor incertidumbre en torno al futuro, ha frustrado proyectos y sueños de otro mundo posible y ha sacrificado millones de vidas humanas.
  3. Hemos tomado conciencia del carácter selectivo de la Covid, pues no ha afectado a toda la ciudadanía por igual, ni con la misma severidad, sino que se ha cebado de manera más violenta con los colectivos sociales más desfavorecidos de la población mundial.
  4. Lo que la Covid ha puesto de manifiesto es que no somos héroes, ni dioses, ni Prometeos, sino seres humanos vulnerables, dependientes, precarios y vivimos en un mundo caracterizado por la fragilidad. A su vez la pandemia ha desmantelado todos los mantras de la globalización neoliberal: el afán de lucro, la acumulación privada, la competitividad, el individualismo, el consumismo, el Estado reducido a lo mínimo y la privatización de lo público y de los bienes comunes. Más aún, durante la pandemia se han hecho más profundas las brechas de la desigualdad de todo tipo: de género, etnia, cultura, religión, clase social, identidad sexual, etcétera, y se ha puesto en práctica la cultura del descarte denunciada por el papa Francisco.
  5. Hemos tomado conciencia de que la pandemia no es un fenómeno casual, sino consecuencia de un paradigma tecnocrático que ha destruido la naturaleza, de un sistema capitalista que discrimina socialmente y mata, de una mentalidad noroccidental, neocolonial, homófoba y patriarcal que descarta a personas mayores, mujeres, LGTBI, personas con otras capacidades, comunidades indígenas y poblaciones del Sur global. Hemos podido constatar cómo dirigentes políticos, apoyados por movimientos cristianos integristas y fundamentalistas han puesto el lucro y la salvación de la economía neoliberal por delante la salvación de la vida humana y de la naturaleza sin ser conscientes de que la economía está al servicio de la vida y no para eliminar vidas.
  6. Pero la Covid también ha revelado los aspectos más positivos de la humanidad como la solidaridad del vecindario y del voluntariado, de médicos, enfermeros, enfermeras y personal sanitario que han cuidado con ternura y generosidad a las personas enfermas y acompañado a las moribundas aun arriesgando su vida, e incluso perdiéndola; las nuevas formas de vivir la experiencia religiosa al margen de los tempos y del clero; la conciencia de comunidad que nos lleva a reconocer que o no salvamos todos o perecemos todos; así como otras iniciativas creativas para aliviar el sufrimiento. La pandemia ha generado un pensamiento eco-humanista que nos ha permitido descubrir la interconectividad de todo. Y desde una lectura cristiana, puede ser un kairós, donde el Espíritu del Génesis, la ruah femenina, engendra desde abajo una vida nueva.
  7. Hemos tomado conciencia del valor del cuidado, que tradicionalmente se ha asignado a las mujeres como una carga más en la esfera privada, y por ello ha sido invisibilizado, ignorado y no valorado. Hoy debe ser considerado un derecho, un deber y una responsabilidad de todas las personas hacia los colectivos más des-cuidados y la naturaleza maltratada. El cuidado es inseparable de la justicia por lo que debe ser contemplado como un valor fundamental en la búsqueda de una sociedad más equitativa. La ética del cuidado debe impregnar la forma de relacionarnos entre nosotros y con la naturaleza y de practica la democracia.
  8. Un referente fundamental para las personas cristianas, y también para gente de otras tradiciones religiosas y culturales, es Jesús de Nazaret, que vivió la vulnerabilidad en su propia persona, convivió con gente especialmente vulnerable y necesitada de cuidados y murió víctima de los poderes coaligados: político, económico, religioso, cultural y patriarcal. Desde dicha ubicación nos invita a crear una sociedad alternativa en la que el servicio, traducido como cuidado de la gente marginada social y religiosamente, sea el pilar fundamental de la convivencia eco-humana y de la actividad política. El modelo de com-pasión y de cuidado que nos propone es el Buen Samaritano.
  9. La revolución de los cuidados debe llegar a la iglesia hasta convertirla en una comunidad de comunidades samaritana y defensora de la naturaleza, que es nuestra casa común. Para ello debe renunciar al paradigma civilizatorio del ser humano como señor y dueño de la naturaleza y optar por el paradigma del hermano y la hermana, es decir, de la fraternidad universal, el amor político y la amistad social, que propone el papa Francisco en sus encíclicas Laudato Si’ y Fratelli tutti. Esto requiere “una conversión ecológica global” que pase de una civilización tecno-capitalista, antropocéntrica e individualista a una civilización de la solidaridad y del cuidado de toda la vida; una civilización biocentrada que garantice el futuro a la naturaleza y a la humanidad.

Dicha civilización lleva derechamente a un cambio en la imagen de la divinidad: del Dios todopoderoso al Dios apasionado amante de la vida, que no permite que la humanidad y la naturaleza perezcan.

  1. Tras la pandemia no podemos retornar a la vieja normalidad. La experiencia de la Covid nos ha mostrado cómo el dolor, la incertidumbre y la conciencia de nuestros propios límites debe llevarnos a repensar y vivir de otra manera nuestras relaciones eco-humanas, la organización de nuestras sociedades guiadas por la gratuidad y no por el lucro, y el tejido de lazos comunitarios. Es necesario cambiar de vida, generar una resistencia activa, construir un mundo diferente, identificado solidariamente con las personas y los colectivos empobrecidos, en el seguimiento de Jesús de Nazaret, la prosecución de su causa de liberación y la práctica de las Bienaventuranzas.

Madrid, 11 de septiembre de 2022

6 comentarios

  • GIORDANO BRUNO.

    Yo no se que pasó en el llamado Congreso ON LINE. El caso  es que a mi me volaron 40 euros, y no recibí a cambio, la menor comunicación sobre dicho ´Congreso, ni yo hice el menor comentario. Silencio absoluto. A quien fueron a parar los susodichos CUARENTA EUROS?..No tengo ni idea. Eso es todo…..

  • oscar varela

    Item 9- La revolución de los cuidados debe llegar a la iglesia hasta convertirla en una comunidad de comunidades samaritana y defensora de la naturaleza, que es nuestra casa común.

    ………………………….

    Leo: Iglesia como “comunidad de comunidades samaritana

    Parábola “el buen samaritano” Lucas 10,25-37

    Ok!

    Pregunto:

    ¿Qué hacer con el versículo 30?

    ¿No es la “fabrica” de los “molidos a palos“?

    Parece que el ‘buen samaritano’ es NECESARIO

    ¿Por qué se lo fija como SUFICIENTE?

    Así Pancho: (Iglesia = Hospital de campaña)
        «Veo a la Iglesia como un hospital de campaña tras una batalla. ¡Qué inútil es preguntarle a un herido si tiene altos el colesterol o el azúcar! Hay que curarle las heridas. Ya hablaremos luego del resto. Curar heridas, curar heridas… Y hay que comenzar por lo más elemental».
     

    Mientras la tendencia es

    – cada vez “menos tienen más

    – cada vez “más tienen menos

     

    ¡Despierten super-teólogos!

    • Alerto que estos últimos Comentarios míos

      son posteriores a lo conversado con Juanjo Tamayo.

      Yo ya le hube comentado que podían resultarle “ásperos”

      ………………………..

       

      En cuanto a lo que A.D. me insinúa sobre Jesús Peláez

      debo advertirle que no es conducente asociárseme como si yo fuera una ‘fotocopia’ de Salvador Santos.

      Ya escribí -acá en Atrio, hace poquito- sobre ciertas “insuficiencias” en la interpretación del concepto “DINERO = EL MALO”.

      Quedan todavía algunas otras ‘controversias’ -alguna más grave aún y que persiste en este foro-; se trata de los conceptos ‘Dios’ y ‘Padre’.

      Acá aprovecho a mencionar a Santiago Villamayor, quien me parece haber acertado en esta otra línea de pensamiento.

      ……………………………………

       

      En cuanto a mi no-asistencia al ZOOM se equivoca A.D. si lo interpreta como desinterés; pero no se equivoca tanto. Que A.D. haya quedado deslumbrado por las ponencias, está bien y que le aproveche. A mí me aburen ese tipo de ‘diálogos’; que más bien son ‘ponencias’, muchas veces (no juzgo este caso), ponencias de huevos -como en el gallinero.

  • oscar varela

    Hola!
     
    1- Ok y gracias por el informe.
    2- Esperamos la publicación en Atrio (Textos y videos)
    3- El Congreso muestra sereno placer de lo realizado.
    4- El Asunto era peliagudo
    5- pero lo sortearon con generalizaciones.
    6- Al acusado “la globalización neoliberal” no se le puso nombre ni entidad, solo ‘temas’:
    – afán de lucro,
    – acumulación privada,
    – competitividad,
    – individualismo,
    – consumismo,
    – Estado reducido a lo mínimo y
    – privatización
    – de lo público y
    – de los bienes comunes
    7- Se coincide con el 3-; pero el 6- lo deja con gusto a poco, a muy poco
    8- El ‘Mensaje’ en 10 puntos podría adivinarse (y escribirse) antes de la Reunión –tal vez
    9- No fue un ‘Evento’, sino un ‘repaso’; valedero como ‘repaso’, no más
    10- (diez, como el Mensaje) ATRIO sigue en el empeño del final del 9-: “¿qué dios?”

    • Antonio Duato

      Hola, Oscar!

      Estuve repasando la cara y/o nombres de los aproximadamente 300 conectados a la reunión de Zoom en la que se celebraba el congreso y no te vi, a no ser que entraras con un nombre desconocido. Pensé que habiendo sido tú el primero que informaste del Congreso y siendo tan fácil inscribirse y conectarse, estarías. Para poder dar credibilidad  a tu aseveración: “No fue un ‘Evento’, sino un ‘repaso’; valedero como ‘repaso’, no más“.

      Efectivamente el final del punto 9 si que es algo que nos preocupa en ATRIO, la relevancia actual que tiene hoy el hecho religioso y lo importante que es la imagen de Dios que presente cada religión. De ahí la importancia del encuentro de diálogo interreligioso que empezará mañana en Kazajistán. ¿No será perdida de tiempo y dinero dedicarlo a estos eventos o repasos? Parece que así lo piensa Kirill a quien le resultaría difícil explicar a otros en qué se basa su legitimación de la invasión de Putin a Ucrania. Pero Pancho sigue creyendo que vale la pena dialogar con mahometanos, budistas, sintoístas… Y también le interesa al chono Ji que ha anunciado su asistencia.

      Oyendo en el Congreso a Jesús Peláez, amigo, editor y condiscípulo de Salvador Santos en la escuela de Juan Mateos, me acordé de que te debía una comentario a la respuesta que diste a mi pregunta sobre quién crees que es Jesús. Lo tengo presente. Si te parece que esquivo el diálogo sobre esto y otras cuestiones no es por mis posición de propietario de la web ni por mi condición de anciano. Sí tal vez por la lentitud en la escritura (en el esfuerzo mental, no en la dactilografía) y los muchos compromisos que sigo teniendo aún en otros medios como Iglesia Viva. Pero te contestaré.

      • oscar varela

        Gracias Antonio!

        1- No te preocupes; ni te distraigas con lo mío; seguí con lo tuyo.

        2- Juanjo me llamó ayer a la tarde (luego por WhatsApp):

        “Buenas tardes. Oscar. Acabo de llamarte.

        Excelente y muy lúcido tu comentario a mi artículo sobre el congreso de teología. espero podamos.

        Llámame cuando te sea posible. un abrazo”

         

        Y seguimos whatsapeándonos.

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