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Las razones ocultas del papa

Este es un ejemplo de cómo ATRIO pretende no ser simplista en filias y fobias. Pretendemos ser críticos y rigurosos en los hechos sobre los que nos basamos o que denunciamos, no queremos caer en tomar partido siempre por uno de los polos extremos en debate. En este caso, aún siendo contra Francisco, nos unimos a la ponderación en la búsqueda de información que persigue siempre Robert Mickens, el Jefe de Redacción de La Croix. Este artículo de protesta al papa lo publica hoy, 28  de noviembre de 2020, en Croix International. AD.

El Papa Francisco, el Cardenal Becciu y la importancia de la transparencia

El extraño y preocupante caso del despido por parte del Papa de un cardenal de alto rango y su negativa a decir por qué

Por Robert Mickens | Croix International | 28 noviembre 2020

Más de nueve semanas.

Eso es cuánto tiempo ha pasado desde que el Papa Francisco tomó la medida sin precedentes de humillar públicamente a un cardenal de alto rango al obligarlo a renunciar a su puesto en la Curia romana y renunciar a todos los derechos relacionados con la membresía en la ilustre universidad de los sombreros rojos.

Y más de nueve semanas después, todavía no sabemos por qué lo hizo el Papa.

Ni él, ni ningún funcionario del Vaticano, ha dicho exactamente lo que hizo el cardenal Angelo Becciu para merecer la ira del legislador supremo de la Iglesia aquí en la tierra.

Nos hemos quedado solo con informes de prensa sin fundamento sobre cómo el cardenal sardo de 72 años supuestamente derrochó cientos de millones de dólares del fondo de caridad del Papa en malos acuerdos inmobiliarios y cómo malversó las arcas del Vaticano para enriquecer a su familia.

Pero estos informes simplemente citan la narrativa elaborada por un par de periódicos italianos que basaron su “primicia” en documentos filtrados, ninguno de los cuales muestra que Becciu hizo algo que realmente se eleve al nivel de delitos y faltas graves.

El caso del cardenal Keith Patrick O’Brien

La mayor parte de lo que han escrito los periódicos es especulativo. Y algo de eso parece ser absolutamente falso. Por ejemplo, los periodistas italianos han dicho repetidamente que el cardenal está siendo investigado por magistrados vaticanos e italianos. Pero estas dos entidades judiciales lo han negado.

¿Entonces, qué está pasando aquí? El Papa no hace lo que Francisco le hizo a Angelo Becciu por algo que no es extremadamente grave.

De hecho, la última vez (y parece ser la única otra vez) que un cardenal fue despojado de sus derechos de voto fue en 2015 cuando este mismo Papa impuso la misma pena al cardenal Keith Patrick O’Brien.

El escocés se había visto obligado a dimitir en desgracia dos años antes después de que se revelara que, a lo largo de los años, había acosado sexualmente a varios seminaristas y sacerdotes. Esto fue justo antes del cónclave de 2013 que elegiría a Jorge Mario Bergoglio SJ como sucesor de Benedict y O’Brien voluntariamente (aunque obviamente bajo mucha presión) decidió no participar en ese evento.

Según lo informado, al cardenal Becciu parece que se le impuso una sanción que supera con creces la gravedad de cualquiera de sus supuestas acciones, ninguna de las cuales ha demostrado ser ilegal hasta el momento.

A la luz del Informe McCarrick

Es preocupante que el Papa no diga por qué castigó al cardenal con tanta dureza. Y es más preocupante que casi nadie en la prensa, salvo contadas excepciones, le exija que lo haga.

A la luz del Informe McCarrick publicado recientemente, ¿por qué no se piden más transparencia en el caso Becciu?

Ese informe debería haber sido un recordatorio de que los católicos, y los periodistas, especialmente, deben hacer preguntas difíciles y exigir respuestas honestas de aquellos, como los obispos, que prácticamente no responden a nadie.

Pero muy pocos han cuestionado lo que hizo Francisco o, lo que es más importante, por qué lo hizo.

Y casi tan pocos parecen preocupados de que el Papa tomó esta acción sin ningún proceso formal que incluso pretendiera estar motivado o de acuerdo con la justicia natural. El cardenal no ha sido acusado oficialmente de nada y, como tal, no ha tenido posibilidad de defenderse.

El Papa Francisco ha escrito documentos importantes e incluso ha tomado medidas específicas para comenzar a desmantelar lo que queda del papado monárquico y librar a la estructura de gobierno de la Iglesia de sus aspectos menos evangélicos.

Pero la forma en que Francisco castigó a Becciu no refleja las elevadas palabras de esos documentos papales o gestos reformadores.

Más bien, el Papa ha actuado más como un dictador en un sistema que no otorga derechos a los acusados.

¿Se puede justificar alguna vez la falta de transparencia?

Una vez más, todavía no sabemos qué hizo Becciu realmente.

Pero por el bien del buen nombre y la integridad del Papa Francisco (y con disculpas al cardenal), esperemos que descubramos que fue algo mucho peor de lo que alega la prensa.

Esperemos que el Papa sea realmente caritativo con el cardenal al no revelar que hubo otros crímenes o pecados más horribles que exigieron una pena tan severa.

Pero incluso si esta fuera la razón de la falta de transparencia de Francisco, es inaceptable a la luz de todo lo que la Iglesia ha aprendido durante las largas y dolorosas décadas – sí, décadas – de la crisis de abuso sexual y la quizás aún más devastadora crisis causada por obispos y otros que encubrieron el abuso.

La falta de transparencia y honestidad del Papa en el caso del cardenal Becciu puede parecer una pequeña cosa comparada con otros asuntos mayores. Pero, ¿hay algo que lo justifique?

Como dice el evangelista Lucas: “El que en las pequeñas cosas es digno de confianza, en lo grande es digno de confianza; el que en lo pequeño es deshonesto, en lo grande es deshonesto”.

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39 comentarios

  • Carlos alejos

    Sobre la canonización de oscar romero y Juan XXIII tiene su importancia ya que un papado tan largo no lo hizo, porque? Me parece que ese reconocimiento oficial tiene esa importancia oficial. La canonización hecha por el pueblo eso no se discute.

  • George R Porta

    La relación de obediencia o de lealtad que obliga a los cardenales con respecto a la voluntad del Papa es algo que voluntariamente aceptan cuando les proponen el cardenalato o el episcopado. Conozco un sacerdote cubano que rechazó el episcopado cuando el nuncio se lo propuso y a pesar de las presiones de los curas amigos y los obispos. Quiso continuar como párroco entre campesinos y murió como tal y hasta donde yo sé era muy popular en sus parroquias (como los demás curas atendía varias).

    Becciu disfrutaba de la confianza de Francisco, fue segundo en la Secretaría de Estado y primera en la Congregación de las Causas de los Santos que es también poderosa en la curia. La visita temporal de australiano Pell a Roma coincidió con la remoción de Becciu y Becciu había jugado un role importante en la de Pell que añadió leña al fuego para que le procesaran judicialmente en Australia. Pell administraba las finanzas y una buena parte de los  problemas de Becciu tienen que ver con el movimiento de dinero y las inversiones. Una especie de círculo vicioso.

    En puestos de confianza no conozco ningún caso que se le permita a alguien estar en una posición crítica o importante si deja de gozar de la confianza y si se trata de una organización con la eclesiástica católica lo sabio parece no dar explicaciones si se quiere proteger al inculpado de una mayor difamación y es posible hacerlo. En el caso McCarrick los crímenes fueron ocultados por los mismos que se han declarado enemigos de Francisco, entre ellos el arzobispo Viganò, que ha resultado implicado en el escándalo del encubrimiento de maltratos sexuales del que se acusa al cardenal emérito de Cracovia y ex-secretario personal de Juan Pablo II.

    Cuando algo o alguien de repente se ve envuelto o envuelta, persona u organización, en muchos escándalos, no parece razonable protestar de que éstos se sepan. Es muy difícil que todos los encartados en encubrimientos criminales lo estén en la misma medida, por lo que parece razonable que unos sean expuestos a la luz en sus malas obras más que otros y por lo tanto que se maneje con un poco más de protección la fama de los encartados con menos o ninguna culpabilidad. De cualquier modo las víctimas pueden seguir sus propias demandas en los tribunales civiles y exponer a todos los inculpados por igual.

    Prefiero la prudencia en la medida posible. McCarrick, por ejemplo, no veo como librarlo de sus responsabilidades criminales. Tampoco veo cómo no hacer que Sodano dejara la diócesis de Ostia Antica tan pronto como quedó demostrada más allá de toda duda su participación en los escándalos en los que participó el Cardenal Emérito de Cracovia.

    Defiendo la transparencia, pero la prensa sensacionalista nos tiene acostumbrados a que haya que exponer todo acerca de todo sobre todo si es escandaloso. Yo prefiero una prudencia mínima. Cuando preparé una especie de dossier sobre los Caballeros de Colón no recuerdo que haya causado revuelo lo que expuse que era algo verdaderamente escandaloso. Me refiero a los dineros que esa organización dió hasta el último momento a Juan Pablo II (20 millones de dólares anuales) y de los que Juan Pablo II no tenía que rendir cuenta aunque estuvo más tres o cuatro años incapacitado para administrar tantos fondos. benedicto sabía de ello por su proximidad a Juan Pablo II.

    Benedicto se ocupó de sepultar la causa de beatificación de Oscar Romero y la de Pedro Fabro estaba estancada desde hacía muchos años. Antes de retirarse autorizó que se abriera de nuevo el proceso de beatificación de Romero. También beatificó a Juan Pablo II y dejó listo el proceso de canonización. No sé cómo Francisco lo hubiera podido ignorar. Más aún, uns pocas semanas después de anunciada la fecha de la canonización por Francisco, el ex-secretario de Juan Pablo II, que Benedicto sacó de Roma haciéndolo arzobispo de Cracovia y cardenal, oyblicó un libro que en castellano se llama «He vivido con un Santo» en el cual confiesa haber ocultado los escándalos que ocurrían a espaldas de Juan Pablo II durante años. Ya no se hubiera podido detener el proceso de canonización de Juan Pablo II sin causar un escándalo mayor debido a la popularidad de la que disfrutaba JP II al morir porque obviamente hubiese habido que dar explicaciones a muchos públicos sobre todo en la propia Polonia y Francisco acababa de ser electo. Si tuvo miedo o no del escándalo, me inclino a comprenderlo. Lo cierto es que al ocultar intencionadamente aquella información a JP II, impidió que éste actuara acerca de dichos escándalos y hasta que encubriera algunos o muchos sin saberlo. Si no pudo actuar en esas situaciones extremas y de gran escándalo, quedó imposible de saberse qué hubiera hecho, sin continuar encubriéndolos o no. Esa duda posiblemente subvirtió el proceso de virtudes heroicas y la propia beatificación podía haber sido cuestionada.

    Quien preste atención puede notar la preferencia de Francisco por el magisterio de Pablo VI y de Juan XXIII aunque se refiera también al de JP II que fue largo y productivo y al de benedicto que todavía lo tiene de vecino en el patio.

    Que alguien se declare virtuoso no significa que haya que creerle y parece más bien ingenuo desconocer intencionalmente el carácter político y por tanto corrupto y corruptos de las organizaciones en general, pero de las religiosas más por lo mucho que sus autoridades tienen que decir en materia de moral aunque esas mismas personas son tan vulnerables como cualquier hijo de buen vecino cuando se sienta en el retrate, se enjabona para ducharse sus partes pudendas, y erupa o expulsa gases al menos cuando está solo, que tanto ropaje superpuesto quizás le de libertad para hacerlo en público.

    No veo el inconveniente en dar crédito a lo que alguien diga si lo que ha dicho es cierto y válido aunque no lo cumpla. Eso sí no le respetaré como a alguien que también es veraz o sabio y si se atiene a lo que predica. Y eso lo hago porque yo también soy vulnerable o culpable de inconsistencia traición de mí mismo.

    Cuando hablaba con mis alumnos de Preparatoria acerca del control de las pulsiones que pudieran ser dañinas en la adolescencia o en la adultez joven como por ejemplo la adicción a la masturbación mucho empeño que puse en explicar que no se trata de si la maturbación es pecaminosa o no, sino de que disminuye, si es compulsiva, la capacidad de desarrollar intimidad sexual con alguien vivo y dueña o dueño de su cuerpo, porque la masturbación compulsiva suele ser estimulada por la sola imaginación que fácilmente puede evadir las limitaciones que otra persona puede imponer en la práctica sexual. La reacción era inmediatamente preguntarme si yo practicaba la masturbación. Mi respuesta era siempre la misma, Admitir que si la hubiese practicado como ellos, pero afortunadamente no quedé adicto y aunque no me casé por la situación personal inestable durante tantos años en Cuba  y mis escaramuzas en y con la vida religiosa, si he tenido relaciones prolongadas un par de ves que han sido satisfactorias. A esto solía añadir que me imporataba poco que me creyeses porque aunque yo mintiese, la advertencia de la peligrosidad de la masturbación adictiva está fundada en conocimiento científico. Los masones repiten una sentencia que me parece hipócrita: Acusar a los curas de demandar que los demás hagan lo que predican pero no imiten lo que ellos mismos hacen. ¿Quién puede estar libre de pecado en ese sentido de la inconsistencia o la inconsecuencia y la hipocresía en tantas áreas de la vida?

    Una cierta benevolencia al juzgar a la gente a quien exigimos ser perfectos muy bien que puede reflejar la capacidad de no pasarse en tener la necesaria o justa compasión consigo mismo o misma.

     

    • m* pilar

      George amigo: Personalmente no me interesa saber…sea cual sea la causa…pero ante una decisión tan drástica, se espera una causa que lo justifique, aunque no sea quizá la principal; no para aporrear al “caído” sino para comprender lo sucedido.

      Por supuesto, toda persona tenemos debilidades, pero es muy importante que sepa y pueda controlar…sobre todo…el daño que puede hacer a otras personas, entonces hay que buscar el camino para no repetir sin límites mis debilidades.

      El silencio u ocultación de la causa, aliviará al que la comete, pero dejará abandonado al que ha sufrido la infracción sea de la clase que sea.

      Así, jamás las víctimas (sean cuales sean) encontrarían una respuesta a su dolor; no podemos escondernos detrás de nuestros “cargos” para hacer lo que nos venga en gana, eso sería una injusticia.
      Un abrazo entrañable

      • George R Porta

        Amiga Pili, pero la medida de la sanción ya indica la gravedad de las causas de que Becciu haya perdido la confianza del Papa. En los días y semanas anteriores, ya se había venido hablando del problema de unas inversiones que él supervisó y autorizó como sustituto de la Secretaría de estado, sobre la propiedad de un inmueble carísimo en una zona privilegiada de Londres, por el valor de la propiedad. Poco después de hecho público que estaba siendo investigado por ello, fue trasladado, para evitar que siguiera haciendo decisiones monetarias, a la congregación de las causas de los santos. La investigación continuó públicamente porque si no cómo pudiera yo saberlo, y apareció por las auditorías practicadas que había traslados de dinero a sus familiares que representabas, cuando menos, conflictos de intereses porque no estaban debidamente documentadas. Más debió de salir porque él presentó una demanda y el Papa le destituyó fuertemente. El proceso civil no fue impedido por Francisco como lo fueron algunos procesos, por ejemplo el de Marcinkus en tiempos de JP II cuando se hizo público el esc;andalo del Banco Ambrosiano y el lavado del dinero utilizando de pantalla la banca vaticana. Estas noticias las sigo leyendo L’Osservatore Romano en línea que es gratis, los domingos. Una muy modesta cantidad me permite leerlo diariamente y afortunadamente me la puedo permitir. Hay un boletín de noticias diario que resume también lo más sobresaliente de cada día y de ahí también obtengo información porque quiero saber estas cosas, precisamente porque me gustaría que la reforma de Francisco, no importa cuán tímida sea en la práctica, llegue a fraguar de manera que quien venga tras de él pueda continuarla. Como siempre mi saludo agradecido por tu amistad.

        • mª pilar

          Querido George:

          Algo sigue oliendo mal en este asunto; ya sabes…no soy especialista en nada…pero algo está mal en este procedimiento, y no seré la persona que levante la voz en favor de ninguna de las partes.

          ¡Gracias por tu respuesta!
          Un gran abrazo, siempre agradecido.

          • George R Porta

            Ya sabes amiga Pili cuanto aprecio tu opinión y aún más tu amistad. Quizás tengas razón. En Cuba a los dos varones a veces nos vestían de lino muy blanco: Terno (saco, chaleco, y pantalón), camisa muy blanca de cuello y manga larga con gemelos, almidonada y corbata de rayas o franjas de colores, como se vestía mi padre. Era todo muy elegante y fino pero un tormento. Una vez me cogí de la mano de mi padre porque manché el pantalón de lodo de la calle, porque había llovido y recuerdo que me dijo, mira, Gordo, que así me llamaba a veces con cariño aunque en aquella época yo no lo estaba. «Mira, Gordo, una vez que se haya manchado un poquito el traje, ya no tienes que preocuparte más por mantenerlo absolutamente limpio, porque de ninguna manera lo estará. Así que no te preocupes y disfruta.» Te lo cuento porque con el tiempo me parece que la expresión de mi padre también puede significar, como metáfora, que un poco de error no intencionado puede dar mucha libertad. Así pues, te agradezco la insistencia. Un abrazo a la recíproca.

    • Alberto Revuelta

      Siempre leo con atención y provecho los comentarios de George. Y suelo coincidir en sus apreciaciones. Un punto de los que ha hilvanado hoy, me sugiere que si la gehena para Becciu tiene relación con las añagazas inculpatorias contra Pell para encerrarlo vivo como al abate Faría de Dumas, no estoy en absoluto de acuerdo con el silencio curial y papal. Y ello porque – una vez más – se oculta un crimen muy grave so capa de un pretendido bien mayor. Probable deformación profesional de un servidor. De todos modos el Señor ya avisó de que todo lo oculto se sabrá.

      • George R Porta

        Amigo Alberto. Gracias por prestar atención a las tonteras que escriba. Como comento a Pili inmediatamente encima de tu comentario a lo que escribí. Hasta donde sé, Becciu estuvo vinculado con la diplomacia y con las Finanzas a las ódenes de Pell. Cuando Francisco removió a Pell para que hiciera frente a los tribunales australianos que al fin lo declararon no culpable, Becciu no le sustituyó que hubiese sido posiblemente lógico. No ocurrió pero no sé las causas, desde luego. La remoción de Pell provocó una auditoría y ahí comenzaron los problemas de Becciu. Silencio no ha habido. Si lees lo que escribí a Pili, L’Osservatore Romano ha mantenido la información sobre este proceso por semanas y meses y de ahí la he obtenido. En cuanto al Principio Moral de Doble Efecto, hace mucho que me manifiesto en contra de esa creación, que en el magisterio moral católico encontró y encuentra tanto favor, pero que me parece aberrante aunque no soy jurista ni mucho menos. Tomás de Aquino la consagró y la jurisprudencia católica y profana también lo aprueban. En mi modesto criterio aprobar un mal es siempre aprobar lo malo y por lo tanto me parece aberrante. está bien ser pragmático pero no al extremo de arbitrariamente decidir de manera que se cause alguna forma de mal. En la medicina y el cuidado de la salud es muy frecuente justificar tratamientos dañinos para evadir la responsabilidad criminal si se suspende el tratamiento. Lo correcto no es suspender el tratamiento, sino plantear al paciente que uno no debe continuarlo y que lo traslada a otro profesional competente si el paciente sí desea continuar un tratamiento que como la quimoterapia puede ser más malo que bueno después de cierto punto, o como los alcaloides (morfina, etc.) que pueden muy fácilmente acelerar la muerte aunque pueden ser dosificados disminuyendo ese riesgo en alguna medida significativa. En mi opinión me apoyé en el proporcionalismo. Desafortunadamente, lo veo en los jóvenes de mi familia, la indiscriminada divulgación de lo sensacionalista que suele ser lo mal hecho y escandaloso impacta a los jóvenes que aún no tienen la necesaria formación o el debido criterio para discernir adecuadamente. Mis sobrinos nietos todos han dejado de creer porque sus padres, mis hermanos, tampoco se ocupan de ayudarles a pensar y en cuanto a los escándalos sexuales en EE UU y tantos lugares por parte del clero han estado a merced de la prensa que es siempre tendenciosa porque está comercializada y politizada. Hace años cuando se trató de pastores protestantes no hubo la amplísima divulgación que en los EE UU recibieron los escándalos católicos (antiguos papistas). Por mi parte insisto en que se informen antes de opinar pero con ellos no tengo la posibilidad de influirlos como la tenía cuando enseñaba en el colegio preparatorio y participaba en conversatorios públicos en el ámbito católico. No pocas veces me llevé rescoldos y se me crearon problemas porque yo estaba en desacuerdo, públicamente con la beatificación de Juan Pablo II y he denunciado no sé cuantas veces en lo poco que publico la manipulación del infame antiguo secretario que acá en Miami recogió mucho dinero cubano. En lo que pude hasta publiqué un par de artículos de prensa (opiniones) en contra de él y de la canonización de Juan Pablo II porque creo que, por causa de la ocultación de los escándalos al papa ya enfermo e incapaz y la publicación de dicha revelación cuando ya estaba proclamado el dictámen de la canonización, el proceso de determinación de la heroicidad de las virtudes antes de dejar continuar la causa de beatificación había sido corrompido. No digo que no tengas razón en tu opinión porque eres además jurista y te respeto muchísimo personalmente y en tu opinión. Por otra parte, aunque comprendo que cada uno es libre de buscar más o menos activa y diligentemente la información, al menos en estos temas yo hago mi «due dilligence» y resulta que encuentro la información en una buena medida, lo cual quiere decir que no se oculta. Que sea todo divulgado sin prudencia, sin embargo, me parece cuestionable y por eso lo cuestiono y desfavorezco. Un abrazo cordial.

        • Alberto Revuelta

          No digo, George amigo, que la causa Becciu sea motivada por el intento de reproducir la desaparición del cardenal Pell sicut Faria, ya que solo he leído en algunos medios italianos informaciones que no citan origen alguno. Defiendo que el clericalismo solo caerá cuando se le desnude. Ha caído MacCarrick; también otro viejo pedofilo cardenal polaco que acaba de morir; cayó 0’Brian; esta a punto de caer el secretario ocultador de Juan Pablo II y velis nolis arrastrará a éste. Y eso solo es el escaparate. El seísmo de la pedofilia clerical y sus relatos de horror miserable no ha hecho más que empezar a notarse. Entre esos tsunamis y las desapariciones rituales a que está obligando la pandemia, podemos, a Dios gracias, volver a lo de Romanos: si proclamáis con los labios que Jesús es el Señor y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos te salvarás. Y por esa verea mucha miseria que exige dinero, poder, misterio ocultado y engaño sostenida para seguir viviendo, desparecerá. Nadie que cree en El quedará- queda, yo creo – defraudado.

          • George R Porta

            Ya no participo, Alberto, frecuentemente en Atrio, pero si visito en silencio casi a diario el sitio. Esta dificultad de las manor ha sido una bendición disfrazada (a blessing in desguise) porque me hace callar y escuchar, lo cual me hace bien. Tus cosas, siempre breves pero sustanciosas y cultas las disfruto. Agradezco que te detengas a leer mis pasquines. Ojalá que tengas razón. Paso por una de esas noches en las que es absurdo lamentarse de la oscuridad cuando se puede contemplar, merced a su presencia, el fulgor de las estrellas contra la negrura del trasfondo. Confío en que si hay salvación quien la conceda no sea demasiado exigente conmigo y no deje que se borre la memoria de mí. Pero no olvido el lema de Ignacio (anotación 233 de los EE) «en todo amar y servir» y cuanto deseo poder llegar a hacerlo aunque sea una vez sin la tentación de la eficacia o la efectividad.
            recuerda que después que nCovid-19 regrese a sus estancias en el Hades, cuando vuelvas a los EE UU, antes de irte me avises para volar adónde estés y cobrar el almuerzo prometido. En fin una abrazo fuerte.

          • Alberto Revuelta

            Prometido aviso en USA tras retirado virus al Hades virico. Y un obsequio a tu perspicacia: Ieri sera, prima domenica d’Avvento, Papa Francesco ha telefonato a casa a monsignor Angelo Becciu. Dopo lo scoppio dello scandalo del Palazzo di Londra e le “dimissioni” dai diritti e doveri del cardinalato, un colpo di scena. Forse. Sicuramente, un’iniziativa che ha aperto il cuore all’arcivescovo sardo, così ha raccontato, “ visto che i pensieri del Santo Padre, sono stati ben altri da quelli dei giornalisti”. Lo publica el Huffingtonpost.it. Auguri Giorgio caro.

        • mª pilar

          George:
          No te preocupes, tú, no serás olvidado nunca; hay tantas personas que han podido enriquecerse con tu estar a su lado, y muchas (al menos yo) jamás olvidaré tu hermoso detalle de venir a pasar unas horas con esta personilla insignificante, tu capacidad y entrega en la escucha, eso es inolvidable.

          Lo cierto es, que aprovechamos esas horas en profundidad; tu manera de escuchar de atender, de explicar lo que para mí era desconocido, por eso pensé algo.. totalmente distinto a lo que sucedió…y eso no tiene precio alguno posible.

          Nuestro buen Ignacio de Loyola: ¡Era un sabio en el conocimiento personal! y las decisiones que tomemos en nuestro caminar.

          Por todo ello:
          ¡¡¡Gracias de todo corazón amigo muy estimado (a mí me gusta más decir…querido… pero sin confundir la expresión) por eso tú, eres tan elegante en tu manera de comunicarte, y por eso también te doy las gracias; quizá el ser madre, me haga ser más cercana, más entrañable, para mí los abrazos…son de verdad..:

          ¡¡¡Entrañables!!!

          No temas nada, ya lo hablamos, lo que sea:

          ¡¡¡Sera, y será en plenitud!!!
          Un abrazo entrañable y agradecido.

    • Isabel

      De acuerdo en mucho de lo que dice. Pero hay en esto un aspecto que a nadie, y menos a usted, me parece, dada su profesión, se le puede pasar por alto. Un aspecto moral. Un cura no es un hombre cualquiera, está investido de una autoridad que lleva a confiar en él sobre todo siendo niña o niño educados en el cristianismo, que le permite un acceso a la intimidad de conciencia del niño o la niña muy superior al de cualquiera, incluso del padre o la madre. El abuso de esa autoridad provoca un doble daño, hace que el abuso sexual no sea equivalente al de otro hombre porque, cómo un o una menor puede comprender y sobre todo aceptar que es una aberración lo que hace su “padre espiritual”. La confusión mental que un cura provoca en la pederastia es un daño en ocasiones no inferior al sexual. Es por eso exigible una mayor responsabilidad que a otro.
      Lo siento, pero eso de “quien esté libre de pecado…” para ellos con muchas reservas, al menos.

      • George R Porta

        No sé si nos hemos comunicado antes. de cualquier modo agradezco que haya leído lo que escribí. A pesar de que enseñé teología en el colegio preparatorio de los jesuitas para varones de Miami, soy psicoterapeuta de profesión. Quizás por que en mis 38+ años de práctica clínica aprendí lo mucho que debo agradecer a mis pacientes que me otorgaban el privilegio de entrar en el espacio personal que más les dolía y de rechazo arrojaban tanta luz sobre mis propios espacios de dolor y heridas psicológicas y morales, aprendí que lo humano es humano siempre y sobre todo en el fondo. No creo decirle nada nuevo a este respecto y no lo pretendo tampoco. Nunca trabajé con criminales ni con personas maltratadas que no quisieran recuperarse de su victimización, por ejemplo esposas maltratadas que buscaban ayuda para ellas mismas ayudar a sus maltratadores porque no podían comprender o yo fallé en mostrarles que la ayuda a los maltratadores no la puede ofrecer la propia víctima. Soy sobreviviente de maltrato en el colegio escolapio donde estudié de niño por un maestro seglar y me ayudó mucho que uno de los curas del colegio hiciera que lo expulsaran por esa razón. Tenía yo alrededor de 8 o 9 años. De esto hace ya unos 68 años en una época en la que todo se ocultaba sistemáticamente, pero me favorteció la suerte y el P. Víctor Forteza que ya murió de cáncer desafortunadamente, me protegió y fue muy bueno conmigo ayudándome en esa época. No soy contrario a que se denuncie el maltrato ni a que se castigue. Lo que si sé por experiencia (he tratado a víctimas de curas maltratadores en Mismi, Florida, en mi estudio de psicoterapia) es que la divulgación muchas veces se vuelve contraproducente cuando el cinismo y el sensacionalismo de los medios de comunicación divulga todo sin discernir lo que es necesario divulgar de lo que no lo es. En algunos de los casos que traté tuve que advertir a la víctima de algo que su abogado no le había advertido: El derecho a tener una oportunidad de que se castigue al culpable sin el aparato publicitario ilimitado y el peligro de buscar compensaciones monetarias a cambio del silencio. Además de algo muy delicado que es que cuando un hombre admite públicamente haber sido sodomizado la hipocresía social condena el acto pero no reconoce a la víctima como completamente exculpada. No entraré en los detalles clínicos, pero no es por gusto que la víctima teme por mucho tiempo hacer pública su victimización bajo la amenaza de escándalo de parte del maltratador o por sus propias anticipaciones de rechazo. Las heridas profundas juegan su rol en ello también. Más cuesta incluso convencer a la víctima que el perdó y la reconciliación son dos cosas muy diferentes. Que aquél le puede sanar pero que la reconciliación puede convertirle en cómplice inconsciente y que debe rechazarla. No es por gusto, aunque no soy exégeta ni especialista bíblico, que el evangelio propone un modelo de corrección fraterna que solo recomienda tres intentos, y en cambio el perdón se supone que tenga que otorgarse siempre. No tengo que darle ni lo intento lecciones sobre el evangelio ni lo pretendo, pero permítame sugerirlle que tartar de profundizar, si le parece oportuno o necesario, en por qué y para qué invirtieron en el tema del perdón tanto esfuerzo escritores de la talla de Hannah Arendt, Walter Benjamin, Albert Camusamin, Jacques Derrida, extensamente escribieron sobre el tema; o por qué y para qué otros de talla comparable como Paul Ricoeur y G. Agamben lo hicieron acerca de la naturaleza del «mal» mismo. Al menos he encontrado mucha ayuda para explorar todos estos territorios tan escabrosos aunque quizás usted no tenga necesidad de hacerlo. De cualquier modo le agradezco que haya leido lo que escribí y que me haya dado su opinión, la cual valoro. Un saludo cordial.

        • carmen

          Si.
          No sé exactamente en qué consiste el perdón, si trae consigo el olvido jamás he perdonado, pero si el perdón es sinónimo o algo parecido a la ausencia de rencor, es posible que haya perdonado a personas que me han hecho daño.

          El tema del maltrato es muy complejo. No estoy hablando del abuso a menores. Eso para mí tiene una dimensión diferente. Tampoco estoy hablando del asesinato ni del maltrato físico. Para mí son cosas diferentes tb. Hablo de ese maltrato psicológico que te va minando poco a poco. Y lo tremendo de todo esto es que a veces la persona que te está fundiendo ni tan siquiera es consciente.

          Y estoy totalmente de acuerdo con lo que dice, no se puede vivir con alguien que te hace daño, sencillamente tienes que salir de ahí. Pero no es fácil. En absoluto. Por mil cosas. Porque a veces hasta te sientes culpable por escapar. Porque crees que de alguna manera abandonas la lucha. Pero hay que saber perder.
          Es todo muy muy muy complejo. Pero una vez que se toma la decisión y tienes el coraje de aguanta, de resistir, cuando pasa el tiempo suficiente, todo se coloca en el lugar en el que tiene que estar. Creo que una relación tóxica la única forma de solucionarla es cortándola. Pero, insisto, no es fácil.
          Y luego te sientes absolutamente orgullosa de ti misma. Porque has logrado superar una situación que te destruía.
          Al menos esa es mi experiencia. Y mi opinión.

          Y por supuesto que cuando hay problemas, las personas implicadas no pueden ser parte de la solución.

          En fin.

          Un abrazo.

          • carmen

            Perdón.
            Por si hay alguna duda, ahí , por algún sitio estarán mis comentarios acerca del abuso de menores por parte de los sacerdotes. Me encendía tantísimo que decidí que no volvía a hablar de ello.
            Todo el mundo sabe que no me gustan los Papas. Ninguno. Porque hay que ser de una materia especial para desear tener ese poder absoluto.
            No me gustó nada Juan Pablo II, ni Benedicto XVI,ni me gusta el Papa Francisco I, porque no me creo una sola palabra de lo que dice.

            Lo digo para que quede bien clarito.
            Otra cosa es que entienda que los que creen el la iglesia, tomen postura por una u otra facción en esta guerra. Están representadas, a mí juicio, por Juan Pablo II y por el Papa actual. Así lo entiendo. Y lo respeto.
            Solamente lo digo por si lo que he escrito hace un momento, se malinterprete.

          • George R Porta

            Estimada Isabel: Gracias por su abrazo que reciproco.
            En lo poco que sé acerca del perdón, el perdón es en esencia la renuncia a la venganza y la acogida de la herida, como si se pudiera ser el buen samaritano de uno mismo, con cierto cariño y toque cuidadoso. Olvidar no es necesario y quizás imposible, pero ciertamente desaconsejable. Hay que aprender y lo natural es aprender por la experiencia y de la experiencia. Nada ocurre de pronto en las relaciones destructivas y ayuda mucho poder recrear la «memoria histórica» de la relación rota y cuanto antes para que las defensas psicológicas no borren el recuerdo de cómo empezaron las cosas, cómo se extendieron en el tiempo y quizás en la intensidad de la violencia, del tipo que haya sido, y muy importante, las excusas que uno utilizó para no terminar el maltrato o victimización.
            Le deseo muchas cosas buenas.

          • George R Porta

            Por favor, Carmen, perdóneme que confundí su nombre. Esta cuestión de tener que escribir a base de dictar al ordenador para que transcriba, aunque he mejorado en hacerlo, aún me resulta muy cuesta arriba. A usted y a Isabel mi saludo cordial y la esperanza de que no se ofendan por mi descuido.

          • carmen

            También le deseo muchas cosas buenas. Me ha gustado la expresión.
            Todo me va muy bien. Doy gracias a la vida por ello. A ver lo que dura. Dicen que trae mala suerte decirlo.
            A ver si salimos todos con bien de este virus dichoso.
            Cuídese mucho.

            No se preocupe por los nombres. No suelo acertar ni uno. Herencia de mi madre, éramos seis y cuando quería reñir a alguno recitaba toooooodos los nombres. Pues imagínense las que he podido liar en mis clases con treinta alumnos.

          • mª pilar

            Jajaja… a mí, me sucede lo mismo, mis hij@s ya están acostumbrados.
            Me ha hecho mucha gracia el recuerdo de su madre.
            Un abrazo entrañable.

        • Isabel

          Fíjese si tengo más que necesidad, mucho interés por saber de estos territorios escabrosos que yo misma he sido víctima de niña de un escolapio. No he hablado de no perdonar y no está en mi ánimo eso, se trata de que no creo que se debe perder de vista que la responsabilidad no es la misma para todos los hombres. Quizá erróneamente deduzco de su primer escrito una igualación que no puedo aceptar: todos tenemos limitaciones y somos pecadores.
          Mi interés por esto radica en gran parte en entender qué pasa por la cabeza de un hombre, máxime si formado y de fe, que puede estar con una adulta de forma voluntaria y elige lo otro, si bien la explicación la encontré en el feminismo.
          Perdonar, desde luego. Eximir de responsabilidad, relativizar y por supuesto tapar, en absoluto.

    • Jose Antonio Pastor M.

      Voluntad del papa, pero no del pueblo Cristiano. El candidato acepta o no acepta, eso es irrelevante. Lo que es relevante es que unos pocos a dedo son propuestos por una persona para un alto cargo dentro de la jerarquía eclesial. Ese es el verdadero problema. Y como la decisión papal es infalible y no se guía por los decisiones humanas lo que le absuelve de toda responsabilidad, sino que además pasan a una entidad divina, que nos sobrepasa y que no podemos abarcar. Ósea que la figura del papa o no es humana o sus decisiones son acertadas siempre, porque proceden del espíritu santo que siempre decide correctamente. Esto no se puede sostener y por eso el edificio se esta cayendo, pues supone mucha carga para las columnas que sujetan el edificio. “Ve y repara mi casa que como ves hace ruina” le diría el Cristo de San Damián a San Francisco allá por el siglo XII y XIII. El entendió que era el edificio físico, pero se refería a otra cosa…aunque el estado del edificio físico sea fiel reflejo de una realidad humana y clerical de la época, también.

      • Jose Antonio Pastor M.

        El espíritu santo revolotea libremente, por lo que representa el libre albedrio, que es lo que sustenta las decisiones papales…es a lo que me refería y la infalibilidad.

      • carmen

        Pues sí.
        Pero esta no es la causa de la guerra desatada en el seno de la iglesia. Creo, me parece, opino que es otra la causa, es qué Papa tiene razón.
        Sabes lo que creo? Pues una locura de esas que se me ocurren.
        Cuando empecé a entender algo de lo que pasaba con esa oposición frontal a Benedicto XVI, porque empecé a leer cosas de estas en el 2010, no entendía nada. Pero sabía que había una oposición frontal. Me di cuenta de que era una oposición tanto al Papa Juan Pablo, como al ideólogo de él, prefecto o algo así para la doctrina de la fe. Y se dió la circunstancia de que fue elegido su sucesor, como Benedicto XVI. Y claro, se desataron todas las iras del otro bando. Y el Papa emérito dijo: vale, ahí os quedáis. Hasta luego.
        Y llega el Papa Francisco I. Que ya era un nombre que sonaba en la elección anterior. Y claro, no veas el Poder que tiene su compañía. Y la de gente preparada que tiene dentro de ella. Lo hicieron genial. Se metieron a la gente en el bolsillo.
        Pero…
        No creo que haya una postura más puramente eclesiástica que la de esa ,lo que sea, agrupación, comunidad, compañía o como sea su definición correcta. Era imposible, o sea, imposible que plantease asuntos de fondo. Ellos son Iglesia.
        Y estoy convencida de que no les importaría en absoluto que hubiese un nuevo cisma si ellos ganan y se quedan con la silla de San Pedro. Es decir, si son ellos los que se convierten en la auténtica iglesia oficial.

        Lo encuentro apasionante. Veremos qué sucede. O no nos dará tiempo.
        Pero tengo clarísimo que nadie, nadie, nadie de los de arriba quieren, desea una reforma en profundidad. Nadie.

        Los de abajo si, por supuesto.

        Eso creo.

  • ana rodrigo

    No hay peor cosa que sacralizar una cosa en nombre de Dios, porque ahí comienza y acaba todo, no hay nada más que se pueda hacer o decir. Y la Iglesia tiene sacralizadas muchas cosas mientras abandona otras que no tienen necesidad de Dios para considerarlas sagradas, como lo que nos recuerda Alberto acerca de la Declaración Universal de los DDHH, o la igualdad de las mujeres.

    El otro día leía que uno de los nuevos cardenales (no recuerdo su nombre) se quejaba de las vestimentas caras y principescas que le obligaban a ponerse, pero que lo hacia como sacrificio por la Iglesia.

    A Francisco lo disculpamos de que no puede hacer ciertas reformas porque provocaría un cisma, pero tengo duda si no podría hacer algo, aunque sea un poquito, aunque sea en cuestiones de boato y cosas superficiales, porque de lo otro, uff, ni hablar. Esta Iglesia, no tiene arreglo.

  • Antonio Duato

    Tal vez la contradicción entre palabras y hechos no esté en Francisco sino en la contradictoria constitución de la Iglesia misma, donde todo poder -legislativo, ejecutivo y judicial- está concentrado, desde el nivel de cada bautizado al de la Iglesia universal, en una única persona: el obispo de Roma. leed estos dos cánones escalofriantes, del código (CIC) modificado por JPII después del Vaticano II, en 1983:

    135 §1. La potestad de régimen se divide en legislativa, ejecutiva y judicial.

    331 El Obispo de la Iglesia Romana, …  tiene, en virtud de su función, potestad ordinaria, que es suprema, plena, inmediata y universal en la Iglesia, y que puede siempre ejercer libremente.

    En el siglo XIX la Santa Sede se opuso frontalmente a la democratización de los estados, aliándose con las perdedoras monarquías absolutas. El papado se refugió en el carácter sagrado de su monarquía promulgando en el Vaticano I la infalibilidad personal del papa, tras perder el poder de Roma en 1870. Luego, en el siglo XX fue reconociendo la democracia, pero no en su interior y en el Estado Vaticano creado en 1929 por pacto con Musolini. Y en el Vaticano II, de palabra, se reconcilió con el mundo moderno y los valores de las democracias. Pero se los aplicó a sí misma.

    Y cuando Francisco está diciendo que quiere implantar la sinodalidad en el gobierno de la Iglesia, devolviendo el poder a órganos colectivos –sínodos y tribunales- está dando pruebas de que para él los sínodos no pueden llegar a ser decisorios sino meramente consultivos y de los tribunales se puede prescindir si es él personalmente cuando juzga un caso o a una persona.

    Alguien ha dicho que en lo más profundo aparece lo peculiar de su concepción ignaciana de la gobernanza de una orden religiosa. A diferencia de otras órdenes -benedictinos, dominicos…- que tradicionalmente decidían todo en capítulos y órganos colectivos, las congregaciones generales solo programan líneas generales pero toman solo una decisión: nombrar al general. Después es este quien elige a sus asistentes (asesores o delegados) y elige a los provinciales (los superiores para cada territorio).

    Reconociendo que Francisco es sublime en su seguimiento de Cristo -primera palabra de su lema: miserando– no suele estar tan acertado en elegir y gobernar con personas –atque eligendo-, cosa que desde el principio advertí y de lo que constancia aquí.

    Pero sigo confiando en Francisco y su reforma que, visto lo visto, es lo mejor que esa enorme iglesia católica puede ofrecer al mundo de hoy.

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      Suscribo lo que dices, Antonio. Pese a todo, Francisco también constituye para mí una renovación -aunque sea lenta- y una esperanza. Ha dado algunos pasos, que pueden parecer pequeños -como por ejemplo, su residencia, su vestimenta y sus zapatos…; pasos que no será fácil desandar…
      Y yendo a otro asunto: esa información y esos reclamos de “La Croix” a veces me parecen algo sesgados. ¿De qué orientación ideológica es? ¿Qué intereses -que seguro los tiene- defiende? (Creo que ese periódico es muy de derechas.) La imputación de “deshonestidad” a Francisco, en este caso me parece poco fundada…
      Por otra parte el comentario y afirmaciones de Alberto las comparto también. La democracia sustancialmente es un valor evangélico, que las Iglesias no son capaces de asumir… (por eso no suscribieron los DD. HH. etc.) En esto tampoco son fieles al espíritu de Jesús, que no quería poder, sino SERVICIO… y dedicación a hacer el bien… La democracia se halla en la esencia del Mensaje evangélico. Democracia que en tiempos pasados no éramos capaces de percibir, a causa de nuestros esquemas mentales con categorías absolutistas… Hoy ya empezamos a verlo… Pero como la Iglesia es tan retardataria, a causa de su tradición sacralizada, de momento no será capaz de aplicar ese sentido democrático en sí misma…, para desgracia del Reino de Dios… y de la fe de muchos.

  • Pedro

    Cada día entiendo menos. No es fácil encontrar en los últimos cien años un ejercicio tan autocrático del poder en la Iglesia como el ejercido por el Papa Francisco en quien las palabras poco tiene que ver con los hechos.

    • carmen

      Pues no sé por qué no entiende. En primer lugar, como dice Antonio, que no yo, es jesuita.
      En segundo lugar le faltó tiempo para canonizar a Juan Pablo II, como dice el artículo que cita Óscar fortín publicado en en York Times.
      Y como recuerdo en primera persona, beatificó a un montón de sacerdotes asesinados en la guerra civil española, para limar asperezas. Nada más llegar. Me quedé helada.
      Si eso no es una declaración de intenciones, no sé entonces qué lo es.

      Iglesia, pura iglesia.

      Y no desea que cambie. Desea que el Papa, su máximo representante, tenga buena prensa y lo ha conseguido. Pero , cambiar? Pues todo lo que han dicho de sus intenciones de reforma las personas que se dedican a comentar cosas de la iglesia, no he visto que se concrete ni una sola.

      Y es que hay que saber leer los signos, las señales. Las palabras son muy engañosas y, con todos mis respetos , los argentinos son únicos hablando.
      Un saludo.

      • carmen

        Es cierto que también canonizó a Juan XXIII y a Óscar Romero, pero, fíjese, creo que ni a uno ni a otro le hacía falta. Lo de Juan XXIII lo digo porque los y las católicas lo adoramos en Europa,
        y a Óscar Romero en América Latina. No necesitaban que los elevaran a los altares. Ya estaban.

  • José Antonio Pastor M.

    En algún artículo hablé al respecto de esto con ocasión de la publicación de la encíclica “Fratteli Tutti” …comentaba que había una gran contradicción entre los documentos, las palabras, las declaraciones versus acciones, actuaciones, actos. Pero vamos que esto no es nuevo. Lo que me da rabia a mi es que confiaba en el cambio y sin embargo nada ha cambiado…y me siento decepcionado.

    • Alberto Revuelta

      Maledictus homo qui confidit in príncipem. En latín suena manos duro. Maldito el hombre que confía en quien ostenta el poder. Por eso Pablo de Tarso se hizo apóstol sin pasar por el seminario.

  • Román Díaz Ayala

    En mi larga vida  me he visto alguna vez envuelto en un asunto, o he tenido que aconsejar que se arregle un pleito llegando a un acuerdo  para no tener que llegar a convertir el problema en un asunto de Juzgado.

    Los juicios son públicos y es una tercera persona o instancia la que obliga a las partes. Los arreglos son privados y no necesitan de la luz pública. ¿En qué circunstancias nos encontramos? ¿Fue un arreglo para no dar a conocer los motivos? ¿Fue una petición del  cardenal porque implicaba terceras personas o algo así? ¿No bastaba con una renuncia?

    Si el cese tenía que ocurrir por parte de la instancia superior., ¿a qué obedece silenciar los motivos?

    Algo falla.

    • Alberto Revuelta

      Fallo 1: la organización estatal vaticana que se arroja la total representación legal de Iglesia Católica NO ha firmado su adhesion a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

      Fallo 2: desde esa misma posición el Estado de la Ciudad del Vaticano no reconoce el Convenio de Roma de Derechos Humanos en Europa y el Tribunal que actúa como garante.

      Fallo 3: el Papa y el clero se dedican a recomendar sin tino a todo bicho viviente lo que han de hacer pero no mueven un dedo para cumplir lo que recomiendan.

  • m* pilar

    Mi pregunta:

    ¿Por qué ambos guardan silencio?

    ¿Por qué el acusado no busca su defensa para obtener justicia si cree que su “error” merece al menos comprensión?

    ¿Y si hay otras personas implicadas? Quiza, sería una “caída” muy sería para toda la iglesia.

    Es muy extraño que ambas partes guarden silencio.

     

  • Alberto Revuelta

    Jorge Bergoglio va a ser santo súbito también?. La dictadura clerical es inaceptable la ejerza un párroco rural o la santidad del señor papa. Toda persona tiene derecho a conocer pormenorizadamente de que se le acusa, a un juicio público en el que ejerza su derecho de defensa y a ser juzgado por jueces independientes y nombrados conforme a los procedimientos legales.

  • oscar varela

    Hola!

     

    Leo en la inrtoducción de AD:

    la búsqueda de información que persigue siempre Robert Mickens, el Jefe de Redacción de La Croix”

     

    Un Jefe de Redacción tiene por Oficio la obligación de:

    1- perseguir la búsqueda de Información

    y

    2- no publicitar “ciertas” Informaciones que tiene “reservadas”

     

    Su Artículo es insistir en la pesquisa.

     

    La “transparencia” tiene límites que todo Jefe se reserva …

    … válida mientras no impida la defensa al imputado.

    • oscar varela

      Doy por supuesto que Charles Scicluna no es el único “informante”
      (Correo secreto) de Pancho…
      … ¿o creemos en los espejitos de colores?

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