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21 comentarios

  • oscar varela

    LA IDEA DE LAS GENERACIONES
     
    Por medio de la historia intentamos la comprensión de las variaciones que sobrevienen en el espíritu humano.
     
    IDEOLOGÍA, GUSTO Y MORALIDAD
    no son más que consecuencias o especificaciones de la sensación radical ante la vida, de cómo se sienta la existencia en su integridad indiferenciada. Esta «sensibilidad vital» es el fenómeno primario en historia y lo primero que habríamos de definir para comprender una época.
     
    Las variaciones de la sensibilidad vital que son decisivas en historia se presentan bajo la forma de generación.
     
    UNA GENERACIÓN
    no es un puñado de hombres egregios, ni simplemente una masa;
    es como un nuevo cuerpo social íntegro, con su minoría selecta y su muchedumbre, que ha sido lanzado sobre el ámbito de la existencia con una trayectoria vital determinada. La generación, compromiso dinámico entre masa e individuo, es el concepto más importante de la historia, y, por decirlo así, el gozne sobre que ésta ejecuta sus movimientos.
     
    UNA GENERACIÓN
    es una variedad humana, en el sentido rigoroso que dan a este término los naturalistas. Los miembros de ella vienen al mundo dotados de ciertos caracteres típicos, que les prestan una fisonomía común, diferenciándolos de la generación anterior.
     
    Dentro de ese marco de identidad pueden ser los individuos del más diverso temple, hasta el punto de que, habiendo de vivir los unos junto a los otros, a fuer de contemporáneos, se sienten a veces como antagonistas.
     
    Pero bajo la más violenta contraposición de los pro y los anti descubre fácilmente la mirada una común filigrana. Unos y otros son hombres de su tiempo, y por mucho que se diferencien, se parecen más todavía.
     
    Más importante que los antagonismos del pro y el anti, dentro del ámbito de una generación, es la distancia permanente entre los individuos selectos y los vulgares.
     
    Cada generación representa una cierta altitud vital
    desde la cual se siente la existencia de una manera determinada.
     
    Si tomarnos en su conjunto la evolución de un pueblo, cada una de sus generaciones se nos presenta como un momento de su vitalidad, como una pulsación de su potencia histórica. Y cada pulsación tiene una fisonomía peculiar, única; es un latido impermutable en la serie del pulso, como lo es cada nota en el desarrollo de una melodía.
     
    Parejamente podemos imaginar a cada generación bajo la especie de un proyectil biológico lanzado al espacio en un instante preciso, con una violencia y una dirección determinadas. De una y otra participan tanto sus elementos más valiosos como los más vulgares.
     
    LAS GENERACIONES NACEN UNAS DE OTRAS,
    de suerte que la nueva se encuentra ya con las formas que a la existencia ha dado la anterior.
     
    Para cada generación, vivir es una faena de dos dimensiones,
    – una de las cuales consiste en recibir lo vivido
     (ideas, valoraciones, instituciones, etc.) por la antecedente;
    – la otra, dejar fluir su propia espontaneidad.
    – Su actitud no puede ser la misma ante lo propio que ante lo recibido.
     
    Lo hecho por otros, ejecutado, perfecto, en el sentido de concluso,
    se adelanta hacia nosotros con una unción particular; aparece como consagrado, y puesto que no lo hemos labrado nosotros, tendemos a creer que no ha sido obra de nadie, sino que es la realidad misma.
     
    Hay un momento en que las ideas de nuestros maestros no nos parecen opiniones de unos hombres determinados, sino la verdad misma, anónimamente descendida sobre la tierra.
     
    En cambio, nuestra sensibilidad espontánea,
    lo que vamos pensando y sintiendo de nuestro propio peculio, no se nos presenta nunca concluido, completo y rígido, como una cosa definitiva, sino que es una fluencia íntima de materia menos resistente. Esta desventaja queda compensada por la mayor jugosidad y adaptación a nuestro carácter, que tiene siempre lo espontáneo.
     
    El espíritu de cada generación depende de la ecuación que esos dos ingredientes formen, de la actitud que ante cada uno de ellos adopte la mayoría de sus individuos.
    – ¿Se entregará a lo recibido, desoyendo las íntimas voces de lo espontáneo?
    – ¿Será fiel a éstas e indócil a la autoridad del pasado?
    …………………..
    * Ha habido generaciones que sintieron una suficiente homogeneidad entre lo recibido y lo propio. Entonces se vive en épocas cumulativas.
     
    * Otras veces han sentido una profunda heterogeneidad entre ambos elementos, y sobrevinieron épocas eliminatorias y polémicas, generaciones de combate.
     
    En las primeras, los nuevos jóvenes, solidarizados con los viejos, se supeditan a ellos; en la política, en la ciencia, en las artes siguen dirigiendo los ancianos. Son tiempos de viejos. En las segundas, como no se trata de conservar y acumular, sino de arrumbar y sustituir, los viejos quedan barridos por los mozos. Son tiempos de jóvenes, edades de iniciación y beligerancia constructiva.

  • Román Díaz Ayala

    Una reflexion lúcida y transparente y con un mensaje muy claro., pero, que, sin embargo;  provoca una serie de comentarios algo contradictorios entre sí.

    El título reza: La tradición traicionada. En medio dice que hay tradiciones traidoras o traicioneras y hay tradiciones traicionadas.

    También dice que no hay paso que se haga en el aire sin que el otro esté en tierra.

    Habla, pues, de cambios, en el discurrir de la vida como un camino ( el paisaje siempre cambiante) y de una pluralidad de tradiciones donde debemos optar por algunas. No en vano las raíces del árbol son múltiples, aunque un sea el tronco en el aire sustentado por la mismas.

    ¿Qué es la crisis actual, sino un adanismo, una enmienda a la totalidad, ignorantes de que despreciar los valores heredados y su historia nos conduce a la no existencia?

    La  crisis catalana es como un mal parto, donde muere la madre sin que pueda contemplar al hijo que diéndole la vida la hace expirar.  Un parto violento. Igual la crisis generacional es también como otro mal parto, ignorante de que los valores que defiende como nuevos es la vida que le dan su razón de ser.

     

  • Jaume PATUEL PUIG

    Creo que el SER HUMANO es CONFIANZAL Y ESPERANZAL por naturaleza. Traición? No me atrevo. Cada generación debe ir construyendo su vida y entorno, con lo positivo y constructivo anterior como con sus nuevas creaciones individuales y sociales. Y construye con amor. No todo lo que crece humanamente con positividad nos lo presenta los mass.media. Imposible. Los echarían fuera del trabajo si no siguen la línea de la editorial. Además, constato por la edad que tengo que las nuevas generaciones son positivas y luchan. Ahora bien, hay que aceptar que nuestra generación como la que nos sigue no lo hicimos tan bien como nos creíamos. Ahora somos conscientes, al menos yo. Lo cierto y no veo el panorama con optimismo, pero si con esperanza es cómo atacar y atajar el MONSTRUO NEOLIBERAL….que tantas “obras sociales hace”….. Las nuevas generaciones buscan esa VIDA INTERIOR Y PROFUNDA…..con otros lenguajes….Confío y espero que lo alcancen como tantos jóvenes que ya lo hacen.

  • Pedro Bosch Orrego

    Cada vez que leo u oigo que nos estamos quedando sin tradiciones, me viene a la cabeza la intransigencia den las personas de mi edad, los que ya cumplimos los setenta. Nos quejamos que nuestros hijos y nietos no sigan los mismos pasos y gustos que nosotros, sin darnos cuenta que la humanidad avanza a cada segundo y los que vienen detrás de nosotros, empujando, tienen su forma de vida establecida, que será mejor o peor que la que nosotros ideamos, pero es distinta.

    No puede traicionar algo nadie que lo ignore, que no lo comparta, que dentro de su forma de vida no forme parte de sus organigramas. Normalmente le echamos la culpa a los jóvenes de los olvidos de nuestras tradiciones, pero eso: eran nuestras.

    Ellos, afortunadamente, tienen otra forma de vivir, de ver las cosas y de sopesar los pros y los contras, porque tienen otra forma de vida, que es la que tienen que vivir. La nuestra ya la vivimos nosotros y en algunos casos nos ha costado.

    Un saludo.

    • m* pilar

      Rodrigo amigo, ellos cantan la cruda realidad que va creciendo en este mundo.
      Aquí salen algunas personas… Destrozando cuanto encuentran…y parar eso es muy difícil, no se puede hacer con buenas palabras cuando van a por ti.

      No se te ocurra marcharte por favor, los dos comentarios se han ido un poco de las manos, pero eso no se arregla con el silencio, sino intentando ser más cercanos..

      Por favor, espero que los dos, volváis a estar entre este grupo que intenta compartir sus vivencias.

      Es un momento complicado, y nuestros políticos no están a la altura que se requiere:

      ¡¡¡Ninguno de ellos, ninguno!!!

      Un abrazo y quiero seguir viéndoos a los dos.

    • m* pilar

      ¡Cierto! Pero a veces me cuesta comprenderlos… Y desde el silencio, me siento fuera de lugar, porque no les sirvo para nada… quizá son los ochenta en mi caso…y una familia un poquito grande.

  • Rodrigo Olvera

    Me pregunto porqué los autores deciden no ver en la juventud actual  más que traición, desesperanza, nihilismo, falta de coraje, construcción en torno de las cosas, “inmanencia animal”.

    https://elpais.com/elpais/2019/09/16/eps/1568642428_048593.html

     

    Negarse a ver y reconocer la diversidad de vivencias de la juventud, especialmente aquellas que más semillas de esperanza y cambio tienen, ¿no es una forma de traicionar?

     

    Yo me quedo cantando con Kenny Arkana

     

    • Carmen

      Es posible que la realidad de su país sea distinta de la nuestra?
      Quizás por ello tengamos percepciones distintas, porque se percibe lo que te rodea.

      Y no menosprecie a las personas que no piensan como usted. No lo digo por este comentario. La verdad , me desconcierta a veces. No logro entender. Seguramente porque desconozco su realidad. Porque hay tantas realidades como personas y la gracia está , al menos eso creo, en respetarse. O intentarlo.
      Seguramente ve a Europa como una cultura caduca, opresora y …en fin. A lo mejor tiene parte de razón, honestamente no lo sé. Tendría que saber millones de cosas que desconozco para juzgar la historia de Europa, imagínese la de otros continentes. Ni que sea. Porque la historia la escriben los vencedores, lo tengo clarísimo. Tenía 22 años cuando murió Franco. Nos contaron una historia que por lo visto no era cierta. Ahora no sé ni tan siquiera si lo que estoy leyendo o viendo es la realidad o una realidad manipulada. Creo que aquí todo el mundo que tiene poder, intenta llevarse el ascua a su sardina. Eso también lo tengo claro. Solamente hay que ver distintas cadenas de televisión, oír distintas emisoras de radio o leer distintos periódicos. Un mismo hecho se puede comunicar de tantas maneras posibles como medios de comunicación haya.

      Así que he decidido no juzgar , sino tratar de entender.

      Siento no saber expresarme mejor. Y perdón, pero si no lo digo, me muero. Ha hecho usted un comentario a un comentario que ha hecho Pepe Blanco, que me ha sentado fatal. Cada uno lucha a su manera. Y todos no somos héroes, desde luego yo no soy una heroína.
      Sorry.
      Buenas noches.

      • Carmen

        Ni idea quería decir. No sé por qué he escrito ni que sea. Sorry

      • Rodrigo Olvera

        Carmen

        Jamás he despreciado a alguien por no pensar como yo. Sí que desprecio la deshonestidad intelectual, incluso en quienes piensan como yo.

        No considero a Europa una cultura caduca. Justo aquí puse ejemplos de vitalidad de la juventud europea. Por cierto, los dos enlaces que puse no son de mi país, uno fue de España y otro de una cantante francesa; así que no se justifica invisibilizar a la juventud diciendo que es porque la realidad de mi país es distinta a la de tu país. En tu país también la juventud es diversa, y muy distinta a la imagen negativa de los autores (sinceramente, esperaría que alguien que se ha dedicado a la docencia con chicas y chicos lo reconociera).

        Es interesante que te sienta mal mi respuesta a Pepe Blanco, pero no te siente mal que a quienes están/estamos siendo hostigados, perseguidos, desaparecidos y asesinados por luchar por defender los derechos humanos en México (incluyéndome a mí mismo, sin falsas modestias ni soberbias) se les/nos acuse de cobardes, como hizo Pepe. Será que es porque él es español, tu (como repites una y otra vez, eres española) y yo no lo soy?

        Vale. Me queda claro que el nacionalismo españolista va dejando menos espacio aquí. Me retiro. Así ya no te sentirás fatal.

      • ana rodrigo

        Rodrigo, por favor, siempre has sido un pilar muy importante en atrio, espero que no nos dejes. Conoces España y sus problemas mejor que much@s que vivimos aquí. Creo que ha sido un mal entendido y espero que se aclare

      • Román Díaz Ayala

        ¡Ay, las comas!
        Carmen ha escrito: “Ha hecho Usted un comentario a un comentario que ha hecho Pepe Blanco, (coma) que me ha sentado fatal.
        Según la coma ha de entenderse que le ha sentado fatal el comentario del primero.
        Caso de haber sido el segundo comentario, (el de respuesta) la lectura habría sido: “Ha hecho Usted un comentario que ha hecho a Pepe Blanco que me ha sentado fatal. En la expresión oral habría quedado claro el sentido.

        Carmen, por favor, explica.

      • Carmen

        Supersencillo. ‘ vaya una mierda de comentario’
        Me ha sentado como un trueno.
        Por eso digo que no desprecie a los que no piensan igual.
        Una vez , o muchas, dije, me voooooooy de aquiiiiiii. Y Pepe me contestó: tú misma, pero no me hagas a mí responsable.
        Pues eso.
        Me sentó mal porque creo que cada uno lucha a su manera. Y ya he dicho que si mi hijo , a día de hoy, hace una vida normal, es gracias a personas que le allanaron el camino. Lo he dicho como veinticinco veces o cincuenta, que ya estarán cansadita ustedes.
        Y eso es todo amigos

      • Carmen

        Y en cuanto a que le extraña mi actitud ante los jóvenes. He trabajado cuarenta y un años en el colegio de Jesús María, en la senda de enmedio. Murcia.

        Sencillamente, pregunte.

        Y sé lo que pienso. Y sé que mi generación algo hemos hecho mal. Y eso es lo que digo. No los hemos hecho luchadores por ideas, sino luchadores por ellos mismos. Para su beneficio personal. Así pienso y así lo digo. Sorry.

        Y no sé la de veces que he dicho que el futuro está en los jóvenes. Que no importa el pasado, sino el futuro. Porque ellos lo son. Nosotros, los de mi generación lo fuimos, pero ahora, como mucho somos presente, tirando a pasado. Pero se lo he dicho a mis críos millones de veces. Hasta el punto en el que en alguna celebración de graduación han dicho que son conscientes de que son el futuro. Porque soy muy pesada.

        Por favor. No me juzgue. O sí. Estoy acostumbrada. Y , ‘francamente querido,me importa un bledo.’ ( lo que el viento se llevó, última escena. Fantástica)

      • Carmen

        Es cierto. Por lo visto Rodrigo es socio fundador. Así que está claro. Por mí parte , no problema, no vuelvo a entrar y punto. Es llamativo que el señor Rodrigo diga que no vuelve a entrar por no molestarme. Tiene su gracia, porque quitando a media docenas de personas , para el resto, pues eso, una voz que clama en el desierto.

        Y me voy con una sonrisa, mira que me han dicho cosas, pero lo de nacionalista española, es que me troncho.

        Buena suerte.

    • m* pilar

      Mi querido Rodrigo…yo siento algo parecido…

      ¡Claro que hay jóvenes que se entregan!

      Tristemente no es la mayoría, y no soy sola, hay algo vacío en el ambiente, no se explicarlo de otra manera, pero así lo siento amigo entrañable.
      Pili.

    • M. Luisa

      Rodrigo, te digo lo mismo que Ana ¡No abandones Atrio! Cuánta calidad se perdería en él! No tenía porque decirlo pero ahora lo digo.

      La televisión catalana TV3, con lo que está pasando en Méjico da noticias cada día incluso hasta en reportajes especiales haciendo un seguimiento de todo ello y esto con lo que nos está cayendo encima!

      Llevo un tiempo, querido Rodrigo, en el que aunque no entres cada día, viendo las noticias que nos llegan de tu país siempre éstas presente en mi pensamiento.

  • Francisca Balaguer Nadal

    Estupenda. Quisiera decir lo mismo que tu porque estoy completamente de acuerdo. Como sabria yo de Ti y de todos vosotros si no fuera porque una Vez he sido joven y ahora con 83 años estoy satisfecha y sigo casi al momento todo lo que vivimos, bueno i no tanto. Gracias a todos AMIGOS de Atrio.

  • ana rodrigo

     

     

     
    Como se dice habitualmente, “esto es lo que hay”, quiero decir que si a la parte de la sociedad por debajo de cierta edad, ni sabe de tradiciones ni tiene interés en ella, poco se puede hacer y de nada sirve, porque, especialmente, la gente joven, vive en el mundo que le ha tocado vivir, es su mundo, y, a partir de esta realidad, es desde donde, quienes tenemos tradiciones y formas de vida de “otros tiempos”, nos toca hacer el esfuerzo, no sólo de comprender su mundo, sino de estudiarlo y ver la parte positiva y la parte negativa desde la que tienen que tirar hacia adelante, porque, no podemos dejarnos llevar por la idea del catastrofismo de la humanidad en una etapa concreta de su historia, como dice el texto de este post “      Pero eso era antes. Que ahora de aquello no queda ni fuego, ni humo ni ceniza caliente. Y por supuesto sin el tronco y el viejo. Solo queda una tradición traicionada y un presente sin pasado ni futuro, desfondado y desesperado” Y no veo que la mejor solución sea mirar atrás que, ¡mamma mía!, con lo que nos ha tocado vivir.
     
    A mí me encanta mirar los valores en los que se apoya la juventud actual y las posibilidades que esta velocidad de cambio les puede proporcionar para seguir construyendo humanidad. Y así ha avanzado la historia, desde el pasado, mirando el presente con perspectiva de futuro.
     
    D.icen los autores de este texto “Se resquebraja así una cierta tradición humana o humanista del hombre en nombre de una actitud meramente funcional o funcionarial. Yo creo que nunca en la historia ha habido tantos millones de personas que, a través de ONGs y otro tipo de voluntariado, sean tan conscientes y luchadoras contra las injusticias, ni movimientos mundiales por la ecología, la injusticia contra las mujeres, el ecologismo, la igualdad social, el rechazo a las jerarquías, las reivindicaciones sociales de todo tipo en las calles de todos los países democráticos, etc. Yo creo que esto es humanismo y progreso social.
     
    Me interesa mucho saber en directo, su propio análisis acerca de los temas de la trascendencia más allá de la muerte o de la misma religión, porque nuestra cultura religiosa, la que nos tocó vivir, ya pasó y no volverá. Persistirá y se acrecentará a través de la religiosidad popular, pero la renovación desde la raíz y desde la razonabilidad de la fe, va a ser muy difícil en las sociedades occidentales totalmente laicas a pesar de ser las herederas del cristianismo, salvo los movimientos cristianos determinados y de corte tradicionalista a la vieja usanza, es decir, creer lo que no vemos, decía el catecismo, creer lo que nuestra razón no puede explicar empíricamente.
     
    Estamos en otro momento de la historia, y no tiene vuelta atrás. Cada etapa de la historia tiene su sello, la de esta etapa tiene el suyo y de él tenemos que rechazar lo negativo y asumir lo positivo que es mucho.
     

  • m* pilar

    Hermosa y tristemente certera la mirada…no hay calor, ni entorno afectivo done rememorar, se camina ¿A la deriva del ser?

    ¡Gracias!

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