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El Proyecto de Jesús, madurando en el tiempo, 3

LA NIÑERA NO HACE FALTA, 3/3

  • 8. El Proyecto frente a la Ley de ajuste

“La Ley y los Profetas llegaron hasta Juan; desde entonces se anuncia el reinado de Dios, y todo el mundo usa la violencia contra él” (Lc 16,16).

El evangelio de Lucas pone estas palabras en boca del Galileo. Las dirige a los fariseos, el grupo de religiosos con dedicación exclusiva a la tarea de comprimir a la gente mediante rígidas normativas legales. Con ellas responde a la burla que estos le dirigen después de oírle exponer algunas parábolas (El hijo pródigo y el otro y Las cuentas de un administrador). Contienen, por tanto, una profunda carga crítica.

La expresión “la Ley y los Profetas” era una de las fórmulas usadas para llamar al AT. Este había cumplido su función principal, la de anunciar y prometer un nuevo tiempo de paz y felicidad: el reinado de Dios. La llegada de esa época definitiva supone el fin de su cometido. El AT perdió a partir de ahí su vigencia. Pero la religión, desplegada por todos los sectores, no aceptará su caducidad. Y desatará su violencia incontenible contra el Proyecto del Galileo.

La desavenencia irreconciliable entre religión y proyecto se debió al desajuste entre la propuesta del Galileo y las promesas divinas reseñadas en la Ley y los Profetas. El de Galilea tuvo el atrevimiento de corregir, desmentir, omitir e incluso negar una buena parte de los textos sagrados. Su propuesta no respondía a lo esperado. De ahí el encontronazo, la furia y la enemistad de todas las instituciones contra él y su Proyecto. La lógica esgrimida por sus opositores responde al pensamiento y al dogma religioso: El AT es palabra de Dios. Y si el Proyecto del Galileo no coincide con él e incluso se le opone, carece de valor y resulta extremadamente peligroso.

 

  • 9. El portentoso Dios esperado

Los aldeanos de Nazaret, como el resto de los pobladores de Galilea, esperaban una intervención de Dios a lo grande como inauguración de su reinado. Desde la perspectiva de los profetas, incluiría una aplastante acción victoriosa contra el resto de naciones que conduciría a la hegemonía política de Israel:

“Durante ese reinado el Dios del cielo suscitará un reino que nunca será destruido ni su dominio pasará a otro, sino que destruirá y acabará con todos los demás reinos, pero él durará por siempre” (Dan 2,44).

Por eso, cuando aquel menospreciado hombre de Nazaret apareció en la aldea con una panda de incultos presentando su programa a la asamblea y afirmando que se trataba del inicio del reinado de Dios, le dieron con la puerta en las narices (Mc 6,1-6). Lucas (4,14-30) lo explicará diciendo que él leyó el texto de Is 61, 1ss, pero le dio por cerrar el rollo antes de tiempo y eludió a conciencia continuar con la obligada lectura de las palabras sobre la venganza divina:

“…el día del desquite de nuestro Dios” (Is 61,2b).

Además de no leer esas sagradas palabras, se atrevió a argumentar con el AT un principio herético: ¡que Dios no discrimina! (Lc 4,26-27).

 

  • 10. Familia y discípulos no acompañan

Ni siquiera la familia del Galileo aceptó su planteamiento. Lo vieron tan de locos que llegaron a pensar que no estaba en sus cabales (Mc 3, 21). Tampoco sus discípulos las tenían todas consigo. Ellos sabían que Dios se había comprometido con su palabra hasta el tuétano. El AT había declarado, rubricándolo con solemnidad, que Israel llegaría a ser el imperio más poderoso, el guardián de todas las naciones. La imagen utilizada fue la de un cedro del Líbano:

“Esto dice el Señor:

Cogeré una guía del cogollo del cedro alto y encumbrado…<
…lo plantaré en el monte encumbrado de Israel.
Echará ramas, se pondrá frondoso
Y llegará a ser un cedro magnífico;
Anidarán en él todos los pájaros,
A la sombra de su ramaje anidarán todas las aves…
…Yo, el Señor, lo digo y lo hago”
(Ez 17,22-23.25).

 

  • 11. El Proyecto está cerquita y es cotidiano

El momento se esperaba con ansia. Pero nunca llegó. El Galileo, sin embargo, por su cuenta y riesgo, abrió camino acompañado de unos cuantos hombres y mujeres, y comparó el reinado de Dios con un arbolillo de tres al cuarto:

11a) Un arbolillo

“¿Con qué podríamos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza…” (Mc 4,30s.).

¡Vaya ocurrencia! ¡De cedro del Líbano a arbusto enclenque salido de un grano de mostaza! A los suyos, con toda lógica, no les entraba en la cabeza.

11b) Basta de grandotes

Ellos ambicionaban el poder., pero daban en hueso. Para el Galileo, en la sociedad alternativa, …de poder…, ¡nada de nada!:

“Surgió además entre ellos una disputa sobre cuál de ellos debía ser considerado el más grande. Jesús les dijo:

Los reyes de las naciones las dominan y los que ejercen la autoridad sobre ellas se hacen llamar bienhechores. Pero vosotros, nada de eso…” (Lc 22, 24-26).

11c) ¡Abajo con el templo de intereses e interesados!

Por si faltaba algo, el de Galilea maldijo el Templo, la sagrada morada de Dios y emblema de Israel. De él llegó a afirmar que ni daba fruto ni nunca lo daría (Mc 11, 12-14). Y se jugó el tipo augurando su ruina total (Mc 13,2). De modo que, echando por tierra la grandeza de la llegada del reino de Dios proclamada por la mayoría de los profetas, frustró las ambiciones de los discípulos renunciando a entrar en Jerusalén como rey victorioso. Los evangelistas dibujaron la escena de su entrada en la capital montando un borrico cualquiera de no se sabe quién (Un).

11d) ¡Se acaba el machismo patriarcal!

Los destacados de la religión le buscaron las cosquillas de mil maneras. Al dictamen jurídico que el grupo religioso fanático de la ley le solicitó con mala uva (Punto cero: igualdad. Unión sin cadenas):

“Se acercaron unos fariseos y, con intención de tentarlo, le preguntaron si está permitido al marido repudiar a su mujer” (Mc 10,2),

el Galileo los dejó de piedra. Su inesperada pregunta asociaba la Ley a Moisés, ¡no, a Dios! Y, además, se excluía de estar bajo su tutela. La Ley a él no le afectaba:

“Él les replicó:

¿Qué OS mandó Moisés?” (Mc 10,3).

El evangelio de Juan confirma que él lo tenía… ¡pero que muy clarito!:

“Les replicó Jesús:

¿No fue Moisés quien OS dejó la Ley?” (Jn 7, 16.19).

La ley nada tiene que ver con Jesús:

“…y también en VUESTRA Ley está escrito…” (Jn 8,17).

11e) Cuidado con la esclavitud de la Ley

Él no tuvo reparo en mandar a paseo las leyes de la pureza. Su Proyecto no excluye a nadie. Está abierto a cualquiera que decida abandonar el arrinconamiento y recuperar por completo la dignidad. Este fue el caso del leproso (Mc 1, 19ss.). Y así lo entendió la mujer que se desangraba. Recuperó la integridad tras su arriesgado movimiento de saltarse la ley y burlar el obstáculo de las masas tratando de alcanzar la frontera que da acceso al Proyecto del Galileo (Mc 5,24-34).

Su incumplimiento de la sagrada ley del sábado desencadenó los planes para borrarle del mapa:

“…los fariseos, junto con los herodianos, se pusieron enseguida a maquinar en contra suya, para acabar con él” (Mc 3,6).

La ley religiosa ocupaba un espacio preeminente y degradaba a la gente con su tiranía. El Galileo se enfrentó a esa praxis sin entrañas y concedió su sitio a la persona. Instaló al ser humano en el emplazamiento que le correspondía: el lugar central. En ese punto recupera su máxima condición:

“Entró de nuevo en la sinagoga y había allí un hombre con el brazo atrofiado. Estaban al acecho para ver si lo curaba en sábado y presentar una acusación contra él. Le dijo al hombre del brazo atrofiado:

Levántate y PONTE EN MEDIO” (Mc 3,1-3).

Estuvo tan convencido de lo que hacía que incluso llegó a contagiar algo a sus cerriles discípulos. A ellos, la ley del sábado llegó a importarles un pimiento. El radar de los religiosos captó la escandalosa noticia y acudieron a pedirle explicaciones. El Galileo se las dio con contundencia: ¡antepuso la necesidad a la ley!:

“Los fariseos le dijeron: ¡Oye! ¿Cómo hacen en sábado lo que no está permitido?

Él les replicó: ¿No habéis leído nunca lo que hizo David cuando tuvo necesidad y sintió hambre, él y los que estaban con él?” (Mc 2,24-25).

11f) La religión violenta la vida

La maquinaria religiosa entró en funcionamiento. El argumento usado por los piadosos responde a una lógica para ignorantes. Para los adeptos, sin embargo, tiene la pinta de ser aplastante: Nadie está de parte de Dios si no es obediente a su voluntad. El Galileo nada tiene que ver con Dios porque se salta su ley más sagrada:

“Ese hombre no viene de parte de Dios, porque no guarda el precepto” (Jn 9,16).

Dios mismo aseguraba y firmaba, según el AT, que el cumplimiento de su Ley daba la vida:

“Cumplid mis leyes y mis mandatos, que dan vida al que los cumple. Yo soy el Señor” (Lev 18,5).

¿Cómo explicar que el Galileo, por el contrario, no recomendara jamás a los suyos que cumplieran la Ley? Nunca lo hizo. Resulta hasta chocante que en el evangelio de Marcos no haya ni rastro del término ‘ley’. Al parecer, para el Galileo la característica fundamental de la Ley fue su provisionalidad. Comprendió que su ineficacia no supuso más que sometimiento. De hecho, la tendencia de los doctores de la Ley fue la de reducir los seiscientos trece preceptos legales (trescientas sesenta y cinco prohibiciones y doscientos cuarenta y ocho normas positivas) en uno solo. La mayor síntesis salió del maestro de la Ley: Hillel, que redujo toda la normativa legal a un solo precepto:

“No hagas a tu prójimo nada que odiarías que te hicieran a ti. En esto consiste toda la Torá; todo el resto es mera interpretación”.

La sociedad alternativa no estará definida por un código legal ni se conformará con evitar hacer daño. “No hacer” no será su característica fundamental. Se caracterizará por una iniciativa vigorosa: la dinámica que nace de la hermandad:

“En resumen: Todo lo que querríais que hicieran los demás por vosotros, hacedlo vosotros por ellos, porque eso significan la Ley y los Profetas” (Mt 7,12).

Con esta perspectiva, ¿cómo entender, entonces, las palabras que el evangelio de Mateo atribuye a Jesús?:

“¡No penséis que he venido a echar abajo la Ley y los Profetas! No he venido a echar abajo, sino a dar cumplimiento: porque os aseguro que antes que desaparezcan el cielo y la tierra, ni una letra ni una coma desaparecerá de la Ley antes que todo se realice” (Mt 5,17-18).

 

  • 12. Proyecto realizado. Promesas cumplidas

Como hemos indicado más arriba, la expresión: ‘la Ley y los Profetas’ era una de las formas de denominar al AT. Desde el Nuevo Testamento, el Antiguo se entiende como anuncio y promesa ya realizada. De ahí que haya acabado su función. La clave que aclara el sentido de ese texto de Mateo está en el verbo griego πληρόω (‘llenar’, ‘completar’, ‘realizar’; en voz pasiva: ‘dar cumplimiento’). Mateo utilizó este verbo en diecinueve ocasiones y en su gran mayoría para indicar el cumplimiento de un dicho del AT (véase, por ejemplo: Mt 1,22; 2,15.17.23; 4,14; 8,17; 13,35; 21,4 26,54; 27,9). Ese, pues es el significado de un texto que no habla de normas, sino de promesas cumplidas.

El mismo Mateo confirma esta interpretación certificando al mismo tiempo la actualidad del reinado de Dios:

“Desde que apareció Juan hasta ahora, se usa la violencia contra el reinado de Dios y gente violenta quiere quitarlo de en medio; porque hasta Juan los profetas todos y la Ley ERAN PROFECÍA” (Mt 11, 12-13).

El Galileo no rechazará las promesas del AT; las llevará a su cumplimiento definitivo. Eso sí, corrigiéndolas.

En la segunda parte de la cita de Mateo se menciona solo “la Ley”. El término hebreo ‘Tôrá’ (‘Ley’) se utilizó también en la época del NT para designar al AT. Al conjunto de la revelación de Dios se le llamaba Tôrá. Tôrá (‘Ley’) y ‘palabra de Dios’ son expresiones equivalentes. En I Corintios se habla de “la Ley” para citar un texto del profeta Isaías:

“En la Ley está escrito:

<<Con gente de otras lenguas, por boca de extranjeros
hablaré a este pueblo:
pero ni así me escucharán>>” (I Cor 14,21).

Lo mismo hace el evangelio de Juan para citar un salmo (Jn 10,34 y 15,25) poniendo esta vez el término ‘Ley’ en boca del Galileo:

“Les replicó Jesús: No está escrito en vuestra Ley: <<Yo he dicho: Sois dioses>>” (Jn 10,34).

También en el cuarto evangelio es la gente la que alude al AT con el término ‘Ley’ (Jn 12,34). Y en Rom 3,10-19 Pablo cita conjuntamente varios salmos y un texto de Isaías englobándolos bajo esa misma denominación.

Por lo tanto, el texto de Mateo habla de una realización a rajatabla de las promesas anunciadas en el AT: el reinado de Dios, una sociedad definitiva caracterizada, como reiteraron los profetas, por la libertad, la justicia y la igualdad. Y su ejecución completa se llevará a cabo AQUÍ Y AHORA:

“porque os aseguro que ANTES QUE DESAPAREZCAN EL CIELO Y LA TIERRA…”.

 

  • 13. Dejando de ser niños con niñera

La realización de las promesas del definitivo reinado de Dios será completa:

“…antes que todo se realice”.

Corresponderá al grupo de discípulos mostrar el resplandor de la sociedad alternativa, el reinado de Dios. De ahí que unos versículos anteriores a esta cita de Mateo, el Galileo haya advertido a los suyos:

“Vosotros sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5, 13.14).

La utilización de ese texto de Mateo 5,17-18 para defender la vigencia de la ley es torcidamente interesada. El código legal del AT sigue conservando su valor para las religiones. Sirve para un estadio infantil en que se vive custodiado y dependiente de tutores que marcan el rumbo a seguir e indican qué hacer o qué evitar. Pero resulta inservible en la madurez en la que reina la libertad. El niño, como el esclavo, vive bajo un régimen de dependencia, al ritmo de órdenes. En la sociedad alternativa, sus integrantes disfrutan como seres libres sin necesidad de autoridad alguna. Pablo lo entendió a la perfección:

“Antes de que llegara la fe (‘adhesión al proyecto’) estábamos custodiados por la Ley, encerrados esperando a que la fe se revelase. Así LA LEY FUE NUESTRA NIÑERA, hasta que llegase el Mesías y fuésemos rehabilitados por la fe.

En cambio, una vez llegada la fe, YA NO ESTAMOS SOMETIDOS A LA NIÑERA, pues por la adhesión al Mesías Jesús sois todos hijos de Dios” (Gál 3,23-25).

Pablo calificará a la Ley, la niñera, como lo elemental del mundo:

“…mientras el heredero es menor de edad, en nada se diferencia de un esclavo, pues, aunque es dueño de todo, lo tienen bajo tutores y curadores, hasta la fecha fijada por su padre. Igual nosotros, cuando éramos menores estábamos esclavizados por LO ELEMENTAL DEL MUNDO” (Gál 4,1-3).

La Ley sigue teniendo validez para las religiones. El sometimiento a reglas es ajeno a los adheridos al Proyecto. Pero las religiones no ceden y buscan adeptos. En tiempos de Pablo ya había quien, dándoselas de listo, intentaba atraer a los seguidores del Galileo hacia la Ley, la niñera, lo elemental del mundo. Pablo avisa y anima a tener cabeza:

“Que no vaya a descalificaros ninguno que se recrea en humildades y devociones a ángeles, que se enfrasca en sus visiones y se engríe tontamente con las ideas de su amor propio; ese se desprende de la cabeza, que por las junturas y tendones da al cuerpo entero alimento y cohesión, haciéndolo crecer como Dios quiere.

SI MORISTEIS con el Mesías A LO ELEMENTAL DEL MUNDO, ¿POR QUÉ OS SOMETÉIS A REGLAS como si aún vivierais sujetos al mundo?” (Col 2,18-20).

Y es que…, de la niñera, Pablo sabía lo suyo.

 

79 comentarios

  • Santiago

    Coincido contigo Juan A Vinagre en tu comentario de abajo, cuando hablas de la “fidelidad de Cristo” al anuncio de Su Reino. Esta fidelidad se relaciona íntimamente con Su Padre puesto que Jesús vino a realizar la Voluntad del Padre que ES “que Te conozcan  Ti, el sólo Dios verdadero y a quien enviaste Jesucristo”. (Juan 17:3)

    Esta es la FE, primero en “creer” en Cristo, Hijo del Padre, que nos anuncia Su Reino. Pero esta fidelidad de Cristo hacia el Reino, abarca todo lo que se relaciona con la libertad humana y por eso Jesús fue fiel hasta llegar a Su sacrificio voluntario, porque NO quiso hacer ningún compromiso con el MAL que es el pecado que nos sepultaba. Hubiera bastado cualquier acto o palabra del Cristo para salvarnos. Sin embargo, la muerte extrema en la Cruz nos movería más a nuestra “conversión” del mal y fue por eso que Jesús aceptó el sacrificio.

    Puesto que El mismo nos dice “que se entregó” a la muerte “en remisión de los pecados” y porque según El:

    ”El Hijo del hombre no vino a ser servido sino a servir y a dar Su vida como rescate por muchos” ( Mc 10:45)  Esto lo recoge Marcos del testimonio apostólico poco después de la muerte de Jesús.

    Y Pablo “Cristo Jesús que se dió a Sí mismo como precio de rescate por todos; divino testimonio que se dio en el momento oportuno” (1 Timoteo 2:5 y 6)

    Y Juan no dice que Jesús es quien “quita el pecado del mundo” (Juan 1:29). “Jesús es propiciacion por los pecados y es también expiación por ellos” (1 Juan 2:2)

    Jesus “el cual fue entregado por causa de nuestras transgresiones” (Romanos 4:25)

    Por eso NO se trata de una “mentalidad del AT” porque los testigos presenciales vivieron este “rescate” y supieron que Jesús aceptó morir en la Cruz de manera libre y voluntaria por rescatarnos del pecado y abrirnos el camino más fácil -el de la Misericordia- en nuestra conversión del corazón hacia El que está “clavado en la Cruz y escarnecido”. Y es que el Antiguo Testamento es una preparación para la Nueva Alianza realizada en la Sangre de Jesús” (Mateo 26:27)

    un saludo cordial

    Santiago Hermández

     

     

  • oscar varela

    Hola!
     
    1- Leo Comentario de Salvador:
     
    “Hay multitud de ideas engañosas en el núcleo de las creencias:
     
    – Jesús es un personaje poderoso capaz de realizar acciones sobrenaturales.
    – Bastó que una mujer rozara su ropa para que se curara
    – Transformó sin esfuerzo el agua en vino.
    – Resucitó a un amigo que llevaba cuatro días muerto.
    – Le dio vista a un ciego poniendo barro en sus ojos
    – Hizo andar a un paralítico con solo decirle que echara a andar
    – Caminaba sobre las aguas y calmó una tempestad en el mar.
    – Su Proyecto consiste en que seamos honestos y misericordiosos
    – Es un asunto individual y se trata de no hacer mal a nadie.
    – So objetivo es salvarnos después de la muerte.”
    —————————–
     
    2- Me cuestiono-pregunto
    (en referencia a mi estadística de un 90% de “abandon-olvido
    de los que leyeron lo Escritos de Salvador)
     
    a) ¿por qué pasa eso?
     
    b) ¿cómo “diferenciar” lo que parecerían “modos narrativos contrapuestos”:
    b.1) los de “accio-narraciones” con personajes (supuestamente) existentes
    b.2) los “explícitamente” propuestos en parábolas y alegorías?
     
    c) ¿les era notoria esta “diferencia” a los Lectores y Escuchas destinatarios?
     
    d) ¿cuáles habrían de ser los pre-cauciones y pre-notandas
    – a tomar por los HOY Lectores, ya que los Escuchadores somos de “otro tiempo”?
    – ¿no es que los Evangelios se escribieron para ser fácilmente entendidos?
     
    e) ¿qué es, entonces, TRADUCIR la Tradición?
    …………………

    • Salvador Santos Pacheco

      Hola Oscar

      A las cuestiones que planteas, respondo de manera breve:

      1. La gran mayoría de creencias que tenemos por verdades no han salido directamente del evangelio, sino de una ideología religiosa.

      2. Tales creencias son fuertemente resistentes e incluso agresivas frente a una lectura analítica del texto original de los evangelios. El episodio de la sinagoga de Cafarnaún es un ejemplo de esa resistencia (Mc1,21ss.).

      3. Esa resistencia se produce por un temor agónico a que se vengan abajo ideas instaladas como muros de carga de la propia existencia.

      4. A mi juicio, la insistencia tratando de convencer a quienes han convivido largo tiempo con dichas creencias resulta extenuante e inútil.

      5. Sin embargo, el evangelio exige ser analizado a fondo si queremos conocer qué mensaje trasmite y qué Proyecto presenta.

      Un ejemplo:
      Si alguien mantiene la creencia de que Jesús caminó sobre el agua le agradeceríamos que indique el texto donde se fundamenta esa creencia.

      Un abrazo

      • Carmen

        Pues es lo que más me gusta de todo.
        Yo quiero caminar también sobre el agua. Siempre me ha dado muchísima envidia.

        El mar tranquilice, al atardecer, y empezar a andar hacia adentro, no demasiado, por si acaso tengo que volver nadando.

        Yo también quiero. Lo de la montaña nunca lo entendí. Después si, supongo que la montaña se refiere a cosas como la iglesia: si queréis, podéis transformarla. Eso sí lo entiendo. Y además lo creo.
        Pero lo del agua, eso es una maravilla. Ya sé que el mar es el símbolo del mal y lo vence y tal. Pero es que , para mí cabecita inculta, el mar es simbolo de vida
        Sería una metáfora preciosa para andar por encima de la vida. Es decir. Vida después de la vida.

        O es lo mismo? Si la muerte de todo tipo es el mal…pues lo Vences.

        Menudo jaleeeeeeo tengo.

        A mí me encanta lo de andar por encima del agua. Yo también quiero.

        • Salvador Santos Pacheco

          Hola Carmen

          Ninguno de los cuatro evangelios afirma que Jesús caminara por encima del agua. Sin embargo hay quien lo afirma, lo sostiene y lo cree. Pero si les pides el texto en qué fundan esa creencia, permanecerán en silencio. Cuando se aportan datos y se explican los textos, callan las creencias.

          Abrazo y beso, Carmen.

  • oscar varela

    Hola!
     
    1- algunos datos de “difusión” del Jesús-Galileo (según Salvador Santos)
     
    – Más de 10 años ya, que Atrio publica los Escritos (más de 100).
    – Durante esos 10 años yo los fui difundiendo entre gente “creyente”.
    – Hace 2 años que los recopilé en Archivos PDF y en papel.
    – Los ofrecí “gratis” y fueron difundidos.
     
    2- evaluación numérica de lo “difundido”
     
    a)  5% tuvo rechazo
    b) 90% tuvo aceptación con sorpresa, seguida de desatención y olvido
    c)  5% siguen interesados y, tal vez, convencidos.
     
    3- evaluación significativa de la numérica
     
    El resultado b) “aceptación temprana y abandono siguiente”
    – me postulo una “auto-crítica” racional.
     
    ¡Veremos!

  • Asun Poudereux

     
    En la adhesión limpia al Proyecto de Jesús, se ha experimentado el no sentido apologético posterior heredado.
     
    Tras distintos procesos de maduración y realización  humano-espiritual se llega  a ver y vivir todo su sentido en Jesús mismo primordialmente, sin escisión  alguna.  
     
     La fe se alimenta de confianza en lo coherente en y de la vida y no diferente ni separado de la Vida. 
    Nadie mejor que la persona misma capta e interioriza ese anhelo de coherencia  que no la abandona, y le  impulsa a hacerlo real, a pesar de los aparentes retrocesos o zigzags de la vida personal que  junto con todo lo demás la constituyen en su emergente y
    continuo despliegue de consciencia-conciencia.
     
    Pasar a este otro lado no impide comprender a quienes no lo hacen, ya que entiende que forma parte de un todo en inter-relación y conexión que se nos escapa y muchas veces se encasquilla.
     
    Y sencillamente, la vivencia esencial y última es hacer el bien sin mirar a quien.
    Lo que no quiere decir que todo valga, incluida la Ley. 
    Muchas gracias a todos.

  • Román Díaz Ayala

    En este hilo los comentarios a los dos hechos imbricados de la curación de la mujer con flujo de sangre y la resurrección de la hija de Jairo nos ha conducido a una consideraciones sobre la fe evangélica y las creencias (religiosas).

    Así  José Ignacio  escribe que no se debe hacer una reducción del evangelio a creencias, que se ha identificado erróneamente “fe” con “creencia.  Y luego Antonio Duato  afirma: ” Yo diría más bien: Va de fe no de creencia” , y define fe como acto de fe personal que es adhesión a un Dios personal”.

    Hablar de los asuntos de la fe, según la terminología empleada, más bien que de quien se pronuncie, provoca fuertes adhesiones o violentos rechazos. Y es que por encima de todo, y casi en primerísimo lugar estamos sufriendo una profunda crisis de fe y de revisión de las creencias personales entre las personas que se confiesan cristianas. La fe se ha convertido, pues en un problema axial, que da sentido a una correcta o nó interpretación de los evangelios, a la búsqueda de una correcta relación con las demás personas, pero. sobre todo con Dios.

    Muy al contrario de lo que se viene diciendo por aquí con excesiva abundancia, opino, e insisto: es mi opinión personal, y por tanto sujeta a revisión,  a la religiosidad heredada y a la enseñanza recibida en ella una vez descubierto que la especulaciones teológicas han ido sustituyendo a la sencilla narración de los hechos históricos reflejada en los escritos novotestamentarios. También se puede construir ese mismo tipo de especulaciones aunque con bases racionales distintas de los escritos del Nuevo Testamento.

    El pasaje que nos ocupa viene a ser una explicación de la fe que exige el Maestro con una gradación que va en crescendo para hacer testigos a Pedro, Santiago y Juan de la vuelta a la vida de una niña de doce años a quien Jesús arrebató de la muerte. Pertenece a una misma fuente sinóptica, pero Marcos lo explica con más riqueza de datos. Estos tres apóstoles fueron testigos privilegiados del misterio que se escondía en Jesús  ya desde el principio. Marcos 1,29: Se fue a hospedarse a casa de Pedro y Andrés con Santiago y con Juan, Allí cura de las fiebres a la suegra de Pedro. Testigos también de la Transfiguración y más tarde de la Agoniá de Jesús en el huerto en la noche del prendimiento.

    La fe de la hemorroísa alimenta la fe del grupo cuando Jesús se encontraba con el archisinagogo camino de su casa. Vio el milagro la conversación de Jesús con la mujer.

    En el encuentro con el centurión (Mateo 8,10) Jesús pronunció estas palabras: Al oír estas palabras Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: “Os aseguro que en Israel no he encontrado una fe tan grande”.

    • Isidoro

      Ante una foto del Hubble, del inmenso Universo, foto que solo recoge una parte ínfima del mismo, ¿cabe pensar en un Dios personal accesible a cada uno de nosotros personalmente, sin partírsele la mente de cada uno en dos pedazos, separados y desintegrados?.

      • Isidoro

        Una fe no teísta, es una fe que ha madurado lo suficiente, como para llegar a caer en la cuenta de que el teísmo, (del Dios personal y omniatendiente), es simplemente un «modelo», una forma de «imaginar», de dar imagen, al Misterio que intuimos y veneramos, no un elemento esencial de la fe religiosa.

        • Román Díaz Ayala

          Isidoro:
          Existe una fe natural, accesible y universal. Es como una impronta implantada en el corazón humano, algo así como una “garantía de lo que se espera y prueba de lo que no se ve”. Una inteligencia de lo invisible. Podemos cerrar los ojos del corazón y prescindir de ello desde la Ilustración, hacer del Creador una mentira, como en el Paraíso, pero no oscurece esa realidad primaria. “Por la fe, sabemos que el universo, tanto lo visible como lo invisible, fue formado por la palabra de Dios”.

          “Mi mente se fue acalorando,
          mis pensamientos ardían como fuego,
          y por fin solté la lengua:
          “”Hazme saber, Yahvé, mi fin,
          dónde llega la medidas de mis días, para que sepa lo frágil que soy.
          De unos palmos hiciste mis días…””

          • Santiago

            Gracias Román y me atrevo a escribir este comentario aquí aprovechando el tuyo, a nuestro común y apreciado amigo Isidoro.
            Y es que, siguiendo lo que sugieres, pienso que no es solamente la FE la que nos habla de un Dios personal, sino por la razón podemos llegar hasta esta afirmación.

            Dios por tanto NO es un simple tekton o artesano, sino un intelecto creativo, que es libre y que ama. Dios no es una necesidad cósmica. Es libertad en sí mismo.

            Y porque YO soy persona y no soy, ni puedo ser Dios, y le debo mi existencia, El ha de poseer necesariamente esa cualidad de personal, de otra manera mi existencia no hubiera llegado nunca a ser personal.

            Por eso este pensamiento creativo que lo fundamenta TODO es conciencia, libertad y amor, no un mero ente, sino una PERSONA.

            Un abrazo
            Santiago Hernández

          • Isidoro

            Amigos Román y Santiago: Me siento un poco incomprendido por vosotros, (lo que no es extraño porque yo muchas veces tampoco me entiendo).

            Porque yo no milito claramente en el ateismo científico, tengo mis dudas, pero mi natural platónico, imaginativo y esoterizante, me hace bastante credulón, y por eso os comprendo muy bien y con simpatía.

            La cuestión no es creer o no creer, es qué creer que a uno le parezca coherente con el resto de sus conocimientos.

            Por eso mi planteamiento sobre el Dios personal, lo único que intenta señalar, es que lo que normalmente se entiende por Dios personal, en realidad es un Dios antropomorfo: hacemos a Dios a nuestra imagen y semejanza, (lo cual es bastante ridículo y hasta soberbio, dicho con todo el cariño que sabeis os tengo).

            ¿Qué abemos de la naturaleza de Dios?: Por definición nada. Entonces entre el dualismo “Dios es así” – “o sencillamente no existe”, existe una tercera vía: reconocer que el incógnito “Dios” supuesto creador de inmenso e incognocible Universo, puede ser algo mas incognoscible aún una Inteligencia cuasi-infinita de una naturaleza inimaginable para nosotros.

            Es verdad que Jesús, hablaba a sus contemporáneos de Dios-Padre. ¡Pero es que hablaba a judíos de hace 2.000 años! ¿Qué les iba a decir, les iba a hablar de física cuántica?.
            Como decía en el comentario anterior, las religiones tradicionales, son modelos inteligibles y asequibles al hombre antiguo, y hasta si se me apura, al de hoy.

            Pero no lo son para personas del futuro. Y hay que mirar hacia adelante, y no hacia atrás como la mujer de Lot. (Con todo el respeto y cariño de un crédulo como vosotros).

          • Román Díaz Ayala

            Isidoro, amigo, muy bueno lo tuyo. nos has soltado con mucho garbo algunas de tus perlas y aunque parezca que tocas muchos puntos, tu pensamiento se vuelve cada vez más condensado. Me gustaría pensar que te comprendo, pero caería entonces en el círculo vicioso de dos crédulos que se miran con simpatía, lo venimos haciendo desde que nos hemos conocido en Atrio.
            La coherencia no nos viene dada, sino que se adquiere o no, pero con un ejercicio continuo en el hacer y en el pensar. Con gusto acepto, en mi opinión dándote la razón, de que de Dios no sabemos nada, ni por las ciencias, ni por las filosofía, dado que las primeras se construyen sobre las cosas palpables, y las otras en sus relaciones, aunque sean a un nivel de un gran esfuerzo de abstracción. Pero al igual que no sabemos, tampoco podemos negarlo. Las analogías cuando se plantean son caminos de dos direcciones.
            La opinión que yo defiendo incluye la existencias de otras fuentes de conocimiento, donde se combinan la experiencia y su inteligencia y que se dan en lo más íntimo de una persona. Distinto a la intuición, implica una opción de vida. Metidos en una habitación cerrada y oscura en pleno día, si abrimos una abertura, aunque muy pequeña, la habitación queda iluminada. Esto ya no sería agnosticismo, sino , aunque disfrutando de la luz, no alcancemos a ver el Sol que la produce.
            Hablas de Jesús y de su íntima relación con Dios a quien llamaba Padre, tal como lo reflejan los cuatro Evangelios.
            Aunque utilicemos de manera abundante el método histórico nos resultará imposible probar o refutar eventos sobrenaturales. Para probar el milagro se necesita la creencia en un mundo sobrenatural, y ésta se escapa al análisis histórico, pero para refutar tales milagros se requiere a la vez una evidencia histórica. Ahí radica la dificultad de los estudiosos. Buscan afanosamente la manera de poder probar que los hechos no ocurrieron, o al revés: que todo ocurrió tal y como fueron narrados. Cuestión de creencias.

          • Santiago

            Voy siguiéndoos lentamente pero continúo participando de vuestros profundos “insights”, amigos Román e Isidoro

            De acuerdo que es imposible abarcar a Dios totalmente. Solo atisbamos algo de Su Realidad en nuestra realidad fragmentada y limitada por nuestra naturaleza humana.

            Por eso no podemos “percibir” a Dios por los sentidos. El es demasiado íntimo para ello y al mismo tiempo su Ser se escapa del tiempo y del espacio por donde nosotros escapamos.

            Como dices Isidoro no podemos imaginar totalmente al Dios incógnito, al Misterio. Sin embargo, somos los únicos seres capaces de “pensarlo” como algo fuera de nosotros y lo más grande y cierto que podemos pensar. Somos los únicos capaces de llegar hasta la trascendencia. Cuando hablamos de Dios, nuestro lenguaje sólo puede aproximarse a la Verdad que siempre buscamos ya que El es el Absoluto ad extra existiendo en Sí mismo

            Pero a pesar de todo nuestra aproximación es correcta. Tenemos ante nosotros la inmensidad de un Cosmos improbable y que participa del Misterio y nuestra propia vida -una incógnita para nuestro intelecto. El Universo es un conjunto de energías interdependientes. Un efluvio del Ser. Y es el ser, energia, acto y potencia lo que expresa la acción creadora del Trascendente que es a la vez inmanente y personal que fundamenta y sostiene la vida. No podría dejar de ser personal al relacionarse decisivamente con su misma Creación.

            Un saludo afectuoso
            Santiago Hernández

        • Veronica pojmaevich

          Pareciera que la gota de mar intenta captar y definir la esencia del mar, objetivándola, siendo que es un fractal de éste. Jesús captó esta conciencia de sí y de Dios, y explicitó su ser gota plenamente como modelo eximio, hijo de Dios, o gota/hijo de mar/Dios.

          • Isidoro

            Poco a poco, he ido haciendo como mi eje en “teología de la espiritualidad”, la frase, “La gracia actúa según la Naturaleza”, que creo que es de Santo Tomás, (no lo busco ahora).

            Yo la interpreto, (sé que tiene otras interpretaciones), como que la acción sobrenatural, la “gracia”, actúa casi siempre, mediante mecanismos naturales conocibles por la Ciencia, con lo que se establece la duda de si un fenómeno es solo psicológico, o “sobrenatural”.

            Esta frase es una regla epistemológica magnífica, para no caer fácilmente en el “sobrenaturalismo”, como un “deus ex machina”, cómodo y facilón. (Yo creo –con mis dudas humanas- en lo sobrenatural, (lo que está fuera del Universo y sus leyes), pero intento no “abusar”).

            La Ciencia busca el mayor conocimiento posible de dicho Universo, y por ello, cada vez que vamos ampliando su “frontera”, vamos echando más hacia atrás a lo “sobrenatural”.

            El pensador moderno, tiene que vivir en esa “frontera”, que es lugar propiamente fecundo del conocimiento, como decía Tillich,

            Por ello la moderna Psicología, como ciencia dedicada al funcionamiento de la mente humana, tiene mucho que hablar en la interpretación de los textos “sagrados”, y sobre todo en todo lo referente a las “misteriosas” intuiciones e insights, que nos afloran sin saber cómo, sin saber de dónde y sin saber por qué.

            En este sentido, un “antiguo”, pero preclaro S. Juan de la Cruz, ya ponía en su tiempo, un poco de luz en el tema, en el libro segundo de la Subida del Monte Carmelo (cap. XXIX, 3):

            “Y yo me espanto mucho, de lo que pasa en estos tiempos, y es que cualquier alma de por ahí, con cuatro maravedís de consideración, si siente algunas locuciones de éstas en algún recogimiento, luego lo bautizan todo por Dios y suponen que es así, diciendo: “Díjome Dios”, “Respondióme Dios”; y no será así, sino que, (como ya hemos dicho), las más de las veces ellos se lo dicen.
            Y allende de esto, la gana que tienen de aquello, y la afición que de ello tienen en el espíritu, hace que ellos mismos se lo respondan y piensen que Dios se lo responde y se lo dice”.

            (Esto no excluye, que muy excepcionalmente, pueda haber algún input “trascendente”, de procedencia exterior al humano, que active algún mecanismo autónomo, inconsciente, de la profundidad interior de nuestra mente).

            Jesús, como dice Verónica, posiblemente captó la esencia de sí y de Dios, pero hablaba a personas de su tiempo: su “relato” hay que retraducirlo al idioma “modernés”.

            Y eso es difícil y arriesgado, lo sé, como toda exploración, en la que como en el fútbol, “hay que meter la pierna”. (Pero si no metes la pierna, corres el riesgo de meter la pata).

            Ciertas imágenes y ciertos relatos simplificadores, son necesarios y útiles. Pero son como la barca del Buda, se cruza el río con ella, y cuando se pasa al otro lado, se la abandona, y se sigue el camino sin mirar atrás.

            Y dicho lo anterior, con todo respeto para todas las situaciones personales. En un ejército, hay diferentes cuerpos, con diferentes misiones: y uno de ellos, tan importante, pero no más, que los demás, es el de los exploradores, que tienen que llegar a los límites del frente, e incluso si pueden, traspasarlo, para conocer la situación e informar a los demás.

          • Veronica pojmaevich

            Emilio Carrillo diferencia mente conciente de consciente, mente concreta y abstracta; dice que hay un bloqueo entre ambas, un puente, un cáliz, que hay que abrir y se abre planteando cuestiones trascendentes “qué es la ética?, qué es el amor?, qué es la bondad?, qué es la belleza?”, también con las matemáticas o lo que desarrolle pensamiento abstracto, las artes, espiritualidad; los antiguos le llamaban ANTAHKARANA; dice que cuando se abre el puente hay una LLUVIA: de paz interior, gracia, etc; el maestro zen Pedro Flores siempre repite q Einstein decía “a mi lo único q me interesa es la mente de Dios”. Es como q la gota de agua puede carecer de consciencia de si o puede descubrir en si un dial q girando da c la consciencia de totalidad, de mar, de Dios; zazen, la contemplación afina el dial para dar c esa conciencia. Es una voz sutil, otro canal, dorado le llamo yo, Isidoro le llama gracia. Y puede manifestarse en cualquiera aunq la persona no sea consciente de estar conectado a algo profundo, pero cómo es gota está, sale.

      • Santiago

        En el tercer párrafo de arriba debe decir “por donde nosotros nos movemos” en vez de “por donde nosotros escapamos” Vale. SH

  • José Ignacio Calleja Sáenz de Navarrete

    Aprendo mucho leyendo hilos como éste y me fijo en un detalle que comparto y cuestiono a la vez: “La reducción del evangelio a creencias lo ha distorsionado de arriba abajo. Se ha identificado erróneamente ‘fe’ con ‘creencia’. Esa equiparación está fuera de la mentalidad del NT. Como se explicará en la próxima entrega antes de entrar de lleno en el evangelio de Juan, tener fe no significa: ‘CREER EN’, sino en ‘ADHERIRSE A’”.
     
             Cierto y asumido en el creer-hacer personal. Pero ¿no crees, Salvador, que con el conocimiento que hoy tenemos de la sicología humana, la antropología científica, en fin, las ciencias humanas de nuestro pensar, actuar y sentir, no se puede hablar de fe sin creencias? O sea, que el hecho de que el proyecto de Jesús generara creencias y religión era inevitable, porque así es el ser humano. Y ocurrirá mil veces que lo intentemos. Luego la cuestión sería por qué y hasta qué punto esa reducción a creencias lo ha distorsionado todo y, además, hasta qué punto podemos revertir ese proceso. Y la respuesta a esta cuestión será; sí, pero a la medida humana; sin ignorar nuestra condición sicosocial y espiritual. No creo que aquellos primeros cristianos pudieran librarse de esto que digo. Los estaríamos sacando de la condición humana como se da en todos los tiempos y lugares. La encarnación comenzaría por vitar este idealismo.
     
             La genialidad de Jesús es haberse mantenido o convertido, no lo sé, de las creencias a la fe, de pasar, preferentemente, del creer al “adherirse a”. Porque él lo hace en una cultura religiosa y con una sicología humana que hace imposible que en todos y todo nos liberemos de esas adherencias. Así creemos y así nos adherimos a todo, incluido un proyecto alternativo de vida y comunidad. Otro modo me parece un comienzo de mitificación sobre los primeros cristianos de dudosa condición sobre su humanidad. Es solo una intuición en la que proyecto lo que sé hoy del ser humano, sobre lo que supongo les afectó a ellos.
     
             Por eso suelo decir a los exégetas, cuando me interponen un texto evangélico críticamente estudiado, como razón para pensar-actuar en cristiano de uno u otro modo, ¡distinta a la que propongo desde la ética en este momento!, que nosotros sabemos hoy mejor que Pablo, por ejemplo, los enredos psico-sociales de tal o cual “pecado” personal y social, y por ende, podemos pedir una realización del amor-justicia distinta a lo que se dice cristianismo tradicional; sin disculpar a nadie, pero sin simplificar una interpretación de los fracasos humanos –personales y sociales- en la vida; entre otros fracasos, la querencia extrema de la fe por ir hacia la creencia, la religión y la institucionalización de ellas; al menos en la tradición occidental que conozco; este proceso hay que cuestionarlo pero también asumirlo como parte de lo real de nuestra condición humana, y condicionante de cualquier adhesión experiencial a Jesús. Pienso. Gracias y un saludo.  

    • mª pilar

      Estimado José Ignacio:

      Personalmente, solo puedo hablar desde mi experiencia.

      Y puedo asegurarle, que allá donde se ha vivido el Proyecto que Jesús proclamó, como Él lo hizo y lo vivió; nunca ha sido bien acogido desde el Vaticano; o los ha arrinconado, expulsado, silenciado y otras acciones vergonzosas.

      Pero si va, a esos lugares, comprobará que la ¡Vida! proclamada por Jesús el Galileo:

      ¡Crecía y era abundante!

      Todo lo demás…es cuestión de necesidades personales, por ¿temor, incapacidad de salir de sus lugares de seguridad, por interés?

      ¡No lo sé! Pero que hay ¡Vida! plena en la opción de Jesús, le aseguro que la hay.

      Cierto que los humanos… y no puedo comprender porque… necesitan de asideros que son creación de las mismas personas que los proponen, y casi todas ellas, llevan e si mismas ataduras que no permiten crecer y descubrir, toda la grandeza que posee el ser humano en si mismo.

      Hay un ejemplo muy claro en la parábola del joven rico…

      Solo es mi manera de mirar y de vivir…y se puede sin ataduras.

      Un abrazo entrañable.

      • José Ignacio Calleja Sáenz de Navarrete

        Muchas gracias Mª Pilar, ninguna duda sobre las realidades vividas y que cuentas, y de la queja sobre cómo las agosta la Iglesia. Algo sé por experiencia propia, no tanto como debiera. Sólo que trabajando las ciencias humanas a la par que “los saberes” de la fe, he aprendido que “la teología”, incluso la más crítica, tiende a “descuidar” los condicionamientos varios y constitutivos del sujeto humano y su sociedad. Algunos hablan de “determinación”, pero no lo comparto. “Condicionamientos”. Esto introduce un factor “moderador” en mis aportaciones teóricas, pero bueno, yo intento mostrar que no es así, que es de interdisciplinariedad ante lo complejo de “la realidad”. Y luego está que, llegado el momento del sí o no con la vida digna de la gente, no hay que andar con tantos distingos. Eso es verdad. Y gracias de nuevo.

    • Salvador Santos Pacheco

      Hola José Ignacio

      Me alegra poder hablar otra vez contigo. No te he olvidado.

      Me parece normal y lógico que quien se adhiere a la persona y Proyecto de Jesús lo haga afianzado a algunas creencias.
      Aunque habrá que preguntarse:

      1. Qué idea tiene esa persona de Jesús.
      2. Qué significado le da a su Proyecto.
      3. A qué creencias va fijada esa persona.

      Hay multitud de ideas engañosas en el núcleo de las creencias:

      – Jesús es un personaje poderoso capaz de realizar acciones sobrenaturales.
      – Bastó que una mujer rozara su ropa para que se curara
      – Transformó sin esfuerzo el agua en vino.
      – Resucitó a un amigo que llevaba cuatro días muerto.
      – Le dio vista a un ciego poniendo barro en sus ojos
      – Hizo andar a un paralítico con solo decirle que echara a andar
      – Caminaba sobre las aguas y calmó una tempestad en el mar.
      – Su Proyecto consiste en que seamos honestos y misericordiosos
      – Es un asunto individual y se trata de no hacer mal a nadie.
      – So objetivo es salvarnos después de la muerte.

      Imaginemos esto último. La creencia más generalizada se resume en que quienes CREEN EN él se salvan tras la muerte. Supongamos que hay acuerdo en que esa vida sobrenatural se caracteriza por la igualdad, el amor, la paz, el disfrute, la hermandad… Y si esa es la creencia. ¿Por qué quienes la defienden, la extienden, han hecho de ella un dogma, la han pregonado desde hace siglos desde todos los púlpitos no han empezado ya aquí esa magnífica vida? ¿Qué función ha desempeñado esa creencia?

      Tal vez por ahí empezó aquel amigo de Galilea, por poner en marcha esa creencia generalizada. Y exigió compromiso; no, creencia. Quienes se adhirieron a él confirmaron su acierto. Los evangelios salieron de la experiencia de esas comunidades de seguidores. Y si hablaron de una Vida definitiva fue precisamente porque ya la estaban experimentando.

      Cuando entremos al evangelio de Juan a principios de octubre iremos viendo cómo la comunidad del cuarto evangelio fue poniendo por escrito y explicando su experiencia. Andaremos desatinados si pensamos que hay que creer en lo que dicen. Atinaremos si damos con la ruta y acertamos a tener una experiencia como la que los integrantes de esa comunidad nos transmitieron.

      Un abrazo, José Ignacio

      • José Ignacio Calleja Sáenz de Navarrete

        Gracias y repienso lo que quiero decir. “La creencia más generalizada se resume en que quienes CREEN EN él se salvan tras la muerte”. Yo esto, y las anteriores que citas, lo tomo como creencia-credulidad típica de una religión mistérica o mítica. ¿Sólo por creer y creer en el sentido intelectual escolástico de firmar el Credo, y salvarse al final de no sé qué quema? No. Con quince años me parecía lógico, con la edad, me exijo otra acogida que conserve la capacidad de esperar “lo nuevo como plenitud de vida-amor para toda criatura”, de confiar en la “gratuidad inimaginable en el sentido final de todo” y que no me infantilice para hacerlo mío y explicarlo. Respeto A LA PERSONA que formula las creencias así, y las crea tal cual, pero no veo en ello la FE VIVIDA del Evangelio de Jesús, suya y de los suyos. Necesito saber qué quieren decir esas creencias, porque si es lo que literalmente entiendo, no me satisfacen como expresión de las creencias de Jesús, de su comunidad de seguidores, y de mi fe de adulto del 2020. Si que reconozco momentos de la tradición “cristiana” creciente que va más y más en esa dirección, y desde muy pronto, y me molesta pero sin desconcertarme; sé cómo va esto de las religiones en el tiempo y pido que no se me obligue a compartirlas así entendidas, y este pedido lo defiendo por mejores razones y por conciencia libre; en caso de duda, prima la conciencia; pienso que son construcciones a la medida humana que pueden y deben cuestionarse hoy y mañana, y hacerlo en referencia a la praxis y conciencia de Jesús; en comunidad, con pluralidad de voces y argumentos y acentos, pero perfectamente cuestionables. Pero pienso que siempre hay creencias como “confianza en lo Nuevo en Plenitud” sustentando el mismo y único camino de una fe vivida. Esa particularidad es la que da a la Fe vivida su impronta respecto de una Fe laica perfectamente comprensibles ambas en torno a la fraternidad justa y compasiva.

        Mil gracias a ti, Salvador, y a todos, a los que leo con cuidado y mucha atención, y admiración en estos temas.

        • Salvador Santos Pacheco

          Gracias a ti, José Ignacio. Gracias por tu disposición al diálogo. El primer martes de octubre entraremos en el evangelio de Juan. Nos centraremos en el análisis de algunos de sus relatos. Ojalá tengamos oportunidades para avanzar dialogando.

          Un abrazo

  • Juan A. Vinagre Oviedo

    Una vez más uno estas reflexiones a las de tantas compañeras y compañeros, aunque quizá no siempre coincida con algunas opiniones. Y es lógico no siempre coincidir, porque cada cual ve las cosas desde su perspectiva, perspectiva en la que entran bastantes variables… Pero el no coincidir también hace reflexionar, y esto es bueno y de agradecer. Por otra parte el no coincidir con ideas (que bien miradas tal vez pueden enriquecer) no equvale a no coincidir con las personas, siempre más importanes que las ideas, éstas casi siempre relativas y revisables.

    Ahí va, pues, una reflexión centrada en las palabras de Jesús: “La Ley y los profetas HASTA JUAN…”, porque dan mucho que pensar y revisar y recomponer… A mi juicio, esta afirmación tiene mucha probabilidad de recoger palabras textuales o casi textuales de Jesús, que no solo corrigió bastantes pasajes de la Ley (Pentateuco etc.), sino que con ellas declara finalizada la vigencia del A. T. (Por eso lo llamamos antiguo o viejo.) Digo que esas palabras dan qué pensar y revisar, porque en la Comunidad-Iglesia, ya desde un principio (piénsese en la Comunidad de Jerusalén) no tuvieron en cuenta esas palabras de Jesús, que debía entenderse como sometido a la Ley. Para muchos Jesús no significaba una superación, sino una continuidad-prolongación de la Ley. De modo que esas mentes viejotestamentarias apenas admitían innovación alguna. Para ellos la Ley y los profetas no acababan en Juan sino en Jesús. De este modo Jesús quedaba revestido e investido de V. T.  Nada nuevo, por tanto.  Esto equivalía a una devaluación del Mensaje evangélico, en el fondo sometido a la Ley.

    Es decir, esta visión equivale a una desbravación del Mensaje del Reino. Como previó y advirtió Jesús, equivale a servir vino nuevo en odres viejos, desvirtuando el valor del vino, y restándole fuerza de fermentación, religiosa y social, a su mensaje.

    Y es que la fidelidad al anuncio del Reino del Dios de Jesús suponía un cambio profundo personal, una religión más auténtica y como consecuencia (la añadidura de que habló) un cambio social, más solidario. Y esto equivalía cuestionar el sistema, religioso y social. Y quien cuestiona y quiere cambiar el sistema, religioso o social, SE LA JUEGA.

    La muerte de Jesús fue la consecuencia de su fidelidad al anuncio del Reino, que superaba la Ley y los profetas. La muerte de Jesús fue la consecuencia y un testimonio de amor a la misión de anuncio del Reino de Dios Padre. No un acto de expiación para reparar los pecados de los seres humanos. Hoy la mayoría de los teólogos no admite la interpretación tradicional de ver la muerte de Jesús como expiación por los pecados. Porque tal interpretación no solo no santifica el nombre de Dios, sino que lo deforma muy gravemente. En el fondo, lo describe como un monstruo necesitado de sangre…

    Esta interpretación de expiación fue el resultado de mirar a Jesús con ojos viejotestamentarios, fue la consecuencia de una religión demasiado antropomórfica, primitiva, inmadura, que Jesús quería renovar y perfeccionar. Aunque este deseo-misión no se consiguió de inmediato. Entonces, como hoy, la educación recibida y el modo de pensar se resisten al cambio… De modo que esa visión viejotestamentaria se introdujo y perduró durante siglos en la espiritualidad y en la reflexión teológica (incluido Pablo, que pese a sostener que Jesús superaba la Ley, él no siempre fue capaz de superarla en su teología.)

    Esta revisión, por fin, se está haciendo hoy, con la misma oposición de mentes viejotestamentarias…, que a veces han hechos refritos-acomodaciones del Mensaje y del Reino del Dios Padre de Jesús. Oposición en muchos casos llena de buena fe, inconsciente de que así se retrasa el cambio innovador que quería y quiere Jesús de Nazaret.

  • Carmen

    Pues si va de adhesión y no de fe, estoy en las mismas circunstancias que todo aquel que escribe aquí. Hago lo que puedo, como todos.

    Si va de fe en algo que no me va, estoy totalmente fuera.

    Estaré atenta a tus indicaciones de cómo hacer la exégesis de un texto. Me parece una idea estupenda.

    No sé filosofía.Tampoco tengo conocimientos de la historia y costumbres de esa época. Ni de griego, ni de arameo, ni siquiera de latín.

    De los evangelios solamente he podido leer alguna traducción que otra. De los hechos de los apóstoles, es que no me creo ni media, salvo las cartas de Pablo y demás, que supongo que son ciertas, pero claro, en algún sitio he leído que alguna de ellas pues ciertas del todo no son. Me refiero a su autoría.Unos dicen que  unas son de  Pablo pero otraa no…un jaleo monumental tengo en mi cabeza. La verdad. Un poco igual sí que me da todo lo que no sean los evangelios, bastante he tenido con ellos y sus múltiples traducciones , por no hablar de los siempre bienintencionados sermones de los sacerdotes que ofician la misa y solamente a ellos les está permitido los evangelios, por ser palabra de Dios.

    Lo que nunca llegaré a entender es como pude llegar a pensar eso que tú dices. El evangelio va de adhesión, no de fe.  Porque ya te digo. Ni idea de nada.

    Solamente cuando leí por algún sitio a personas que sabíande esto de exégesis y entendí el significado de la expresión hijo de Dios que se daba en aquel tiempo, y en algún libro que otro del antiguo testamento, todo empezó a encajar en mi cabeza. Pero ya te digo, no llego ni a ser lega en la materia. Sencillamente no existo. Eso de no existir es estupendo. Te sientes libre como una mariposa para decir lo que piensas.

    Seguiré atenta.

     

    • Antonio Duato

      Dices, Carmen: “El evangelio va de adhesión, no de fe“. Yo diría más bien: Va de fe no de creencias. La fe no es primordialmente afirmación de postulados, catecismos o dogmas. Estas afirmaciones (fides quae, en terminología técnica) nace cuando se vivió o se revive ahora un acto de fe personal que es adhesión a un Dios personal o a la persona de Jesús (fides qua creditur) que es anterior a las creencias formuladas o heredadas que pueden ser rechazadas conservando una fe auténtica.

  • M. Luisa

    He podido ir leyendo sin prisas las idas y venidas de los comentarios y con ellas esas puntualizaciones tan esclarecedoras de Salvador, lo cual humildemente me hacen pensar y me retrotraen a cuantas veces no habré yo recurrido en mis intervenciones a ese elemento tan necesario para la experiencia que es lo físico. Por eso no es de extrañar que en su lectura se aluda tantas veces  a la realidad, por ejemplo a esa  nueva realidad referida a la mujer del relato que al hacer suyo el proyecto ella misma  la experimenta.

    El Proyecto mismo no es sólo un acto mental, aunque  como posibilidad no sea todavía real, la sensitividad humana por ser fluente no tiene más remedio que proyectar. Pienso que esto le debió ocurrir al Galileo.   Cuando Salvador nos dice “que la salvación de la que habla el Galileo no se sitúa en la lejanía  adonde no llega la experiencia”, interpreto, no sé, ya me corregirás Salvador, que el proyecto es una exigencia de realidad un abocamiento a ella, un realizarse en ella y en la medida que esto va sucediendo se está trascendiendo el orbe de lo meramente proyectado y esto, a mi modo de ver, es la construcción misma del Proyecto.

    • Salvador Santos Pacheco

      Hola María Luisa

      Los evangelios informaron sobre una realidad que sus autores vivían. Salen de la experiencia; no son una proyección de un ideal a conseguir. Quienes los escribieron conocían esa manera de vivir y la transmiten echando mano de pedagogías propias de la época dirigidas a un público en su mayoría de bajo nivel cultural. Siguiendo con el ejemplo de ayer, la experiencia de un ser histórico, Jairo, se transmite ayudándose de dos relatos imaginados (‘la mujer que se desangra’ y “la hija moribunda que no alcanza la madurez humana’) que representan a un pueblo en las últimas.

      El conocimiento en la mentalidad del Antiguo y NT se alcanza por la experiencia:
      . Hombre y mujer se conocen cuando tienen relación sexual.
      . Según el AT, Dios se conoce cuando se logra la justicia.
      . La comunidad de seguidores llega a conocer a Jesús cuando la relación entre sus integrantes está caracterizada por el amor leal.

      La reducción del evangelio a creencias lo ha distorsionado de arriba abajo. Se ha identificado erróneamente ‘fe’ con ‘creencia’. Esa equiparación está fuera de la mentalidad del NT. Como se explicará en la próxima entrega antes de entrar de lleno en el evangelio de Juan, tener fe no significa: ‘CREER EN’, sino en ‘ADHERIRSE A’.

      Un abrazo

      • M. Luisa

        Muchas gracias, Salvador, vaya por delante mi agradecimiento, pero discúlpame si te digo que me resulta extraño que no veas en mi insistencia por lo físico que tampoco yo no me estoy refiriendo a ninguna proyección ideal. Dices “que los evangelios informaron sobre una realidad que sus autores vivían” a esta vivencia, precisamente, es a la que le he atribuido a Jesús en mi anterior comentario.

        Dices:

        El conocimiento en la mentalidad del Antiguo y NT se alcanza por la experiencia: amén (físicamente)

        . Hombre y mujer se conocen cuando tienen relación sexual: amén (físicamente)

        . Según el AT, Dios se conoce cuando se logra la justicia.:amén (Practicándola físicamente)

        . La comunidad de seguidores llega a conocer a Jesús cuando la relación entre sus integrantes está caracterizada por el amor leal: amén (legítimamente)

        Antes de ayer, sin ir más lejos, en el hilo de “El retorno a la inocencia” escribía:

        El retorno mismo a la inocencia, de producirse no se dará como un hecho objetivo analizable desde fuera, (es decir, en sentido ideológico) sino que de darse tendrá todos los caracteres de una experiencia interna, no un salto meramente sustancial (sólo natural) sino cualitativo internamente y por tanto considerado sistémico, decía allí…(logrado por superación, digo ahora)
        Mi vía no es la exegética, cosa que me encanta ahora introducirme mediante tu ayuda, pero creo que guarda muy buena complementación con la del conocimiento filosófico

        Un abrazo

  • Santiago

    Siguiendo la última cita del articulo que comentamos , San Pablo pregunta “¿Por qué, cuál si vivieseis en el mundo os dejáis imponer leyes? “No tomes, no gustes, no toques”- cosas todas destinadas a la corrupción con el uso- conforme a los preceptos y enseñanza de los hombres. Las cuales cosas tienen ciertamente color de sabiduría por su afectada piedad y humildad y severidad con el cuerpo; mas no son de ninguna estima: sólo miran a la hartura de la carne( Col 2:20-23)

    No, Pablo, doctor de la Ley NO se refiere a la Ley divina, dada a todos los seres humanos en el Amor de Dios. Esta Ley está siempre relacionada con el Amor, por eso NO aplica cuando se viola el precepto de la caridad, puesto que es lícito “curar el día del sábado” pues entonces la pura “letra” de la Ley sobra.

    Sim embargo, San Pablo dice que las puras leyes humanas a pesar de su “apariencia” de “sabiduría” y austeridad que sólo se preocupan por “el cuerpo” y podemos deducir que prescinden del espíritu, …para nada NOS aprovechan, “no son de ninguna estima” pues sólo buscan el placer de los sentidos corporales y “miran sólo a la hartura de la carne”.

    Pero las palabras de Cristo el Señor, son “Espíritu y vida” y Su yugo es suave y Su carga ligera. La Ley del Señor la cumplimos en Su amor y por Su amor.

    Un saludo cordial

    Santiago Hernández

  • oscar varela

    Ok, Alberto!
     
    Respondiste al ítem 1-
    Aunque solo con una cita que te exime de entrar al ruedo dialogal.
     
    Me queda claro porque no atiendes al proceso pedagógico de Ortega,
    quien declara infinidad de veces usando la metáfora evangélica,
    la de poner vino nuevo en odres viejos
    acá la de no tener más remedio que usar palabras viejas para ideas nuevas.
    ………………………………………..
     
    Más clara tu falta de atención cuando no respondes
    a la idea de “técnica” como realidad cultural de primer orden,
    que te señalo en el Item 2-
    ………………………………………..
     
     ¡Ni qué hablar del Item 3-¡
    donde te interpretas como víctima atacada;
     
    cuando te muestro que mi convicción
    – no ataca la tuya,
    – sino solo que la ubica en el “tiempo” histórico.
     
    (también habría que verlo en el “espacio” histórico-cultural).
    América no es Europa (España),
    América ni siquiera “es”; está tratando de “ser”;
    por ahora “saliendo” de ser “colonia”.
    ………………………………………..
     
    Aprovecho para ponerte la frutillita del postre a mi convicción:
     
    Aclararte primero que la idea que tienes del AZAR
    es totalmente obliterada,
    la absolutizas en la vertiente de MALA;
    des-atiendes la BUENA.
    Ambas insobornables a cualquier “Técnica”.
    Por eso es la “permanente” y la “insoslayable”
     
    (Me extraña que andando por los “Barrios” y su gente,
    por los crímenes y sus cárceles,
    no te hayas percatado de la presencia del AZAR
    como “Ventura”, “Loto”, Quiniela, Suerte, Apuestas, Magias, etc.
     
    Dicho esto, te termino para tu meditación última:
    Nada tiene “sentido”
    Toda circunstancia es mero AZAR (¿favorable / des-favorable?)
    El destino concreto del ser humano es la re-absorción de esa su circunstancia.
    Vivir es “dar sentido” a lo que no lo tiene.
     
    NOTAS:
    a) (Tanguito imprescindible:
    – “La vida es una herida absurda” … y sin embargo estamos viviendo).
    b) Te preguntabas por ahí: -“¿de dónde le salió o le vino esa seguridad para confiar en Jesús?.
    Creo que tu respuesta (“de lo Alto”) no coincidiría con la mía (de lo Bajo).
    Ejemplo más claro me parece el Relato siguiente, el de Jairo.
     
    Abrazo!

    • Alberto Revuelta

      Al b) de tus notas no he respondido ni de lo alto ni de lo bajo, porque no tengo ni idea. Las otras cuestiones entran en lo inenarrable y tendríamos que estar sentados ante un café, un mate o una copa de orujo para poder matizar y ponernos de acuerdo durante horas y horas. Abrazo

  • mª pilar

    Mirando a mi alrededor…y al mundo, desde el Hermoso Proyecto del Galileo; pregunto:

    ¿Por qué tenemos esa “necesidad” de un reinado de paz y amor, “donde quiera que pueda estar ese paraíso que añoramos” cuando el dolor y el hambre crece en este mundo, aquí y ahora?

    ¿No sería más auténtica nuestra vida, si nunca olvidáramos, que lo que nos toca hacer, es no dañar a ninguna persona, de ninguna manera posible?

    Y hay cientos de maneras; donde podemos incurrir en esa falacia de hacer mal… o dejar de hacer el bien.

    El Galileo, da unas pautas claras, nítidas, pero buscamos salidas a todas ellas.

    Solo hay que contemplar las riquezas que atesoran la mayoría de los templos:

    ¿La iglesia “poder” a donado algo en favor de tanta necesidad?

    Y no me hablen de Cáritas, porque no es la iglesia quien le da cuanto recauda, son las personas de buena voluntad quienes la apoyan, y no siempre todo lo que se recauda, va donde debiera de ir.

    Si Dios es Dios..:

    ¡No necesita de esos bienes!

    ¿Quién los disfruta?

    ¿Por qué crecen cada años las personas ricas en este mundo?

    ¿Por hacer justicia, pagar sueldos justos, horarios que no rompan la armonía familiar, dignificar la humanidad de todas las personas, desde el primer puesto hasta el último?

    Releyendo, “Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano”

    Mi ser, llora de dolor ante tanto despropósito, que siembran sin pudor alguno, todas las personas “poderosas” (por el dinero que poseen) no por su buen hacer, por su categoría humana.

    Hagamos este mundo mejor, curemos tantas heridas abiertas…mejor aún, procuremos no hacerlas; vivamos el ahora, aprendiendo de los errores cometidos antes; no nos preocupemos por atesorar, no lo podemos llevar “al futuro” lo gozarán, los que no han luchado por conseguirlo, y con eso, no les hacemos ningún favor.

    Vivo el hoy…ya muy cansada…no pienso en nada que no sea, no dañar a ninguna persona que pase por mi lado, y ayudando en la medida de mis capacidades a quienes nada tienen.

    Si hay algo después, será…por añadidura… no por mis merecimientos; pero no me quita el sueño ni aumenta mi paz.

    Desde muy niña, me entregué con todo mi corazón y mi alma a este Hermoso Proyecto de Vida, y no es la iglesia “poder” la que me alimenta y ayuda, y su enseñanza…menos..encerrada ella, en sus privilegios, y una doctrina, que le ha cambiado su auténtico sentido, solo en su propio beneficio

    Como siempre digo:

    Es mi manera de mirar, y no lo hago para que nadie la siga; esto es una opción personal, que ha nadie se puede obligar a ello; como tampoco, me influyen aquellas miradas paradas en es iglesia “poder” que nada tiene que ver con quien nos mostró el camino a seguir.

    Mi abrazo entrañable y pacífico.

  • oscar varela

    Hola Tocayo 2°!

    Contesto a los párrafos de tu Comentario 24 septiembre 2020, 19:27 pm
    y que señalo con el inicio textual de c/u.
     
    1- “La técnica ha sustituido …”
    La TÉCNICA (para eso hubo un Taller en ATRIO) no es –ni de lejos-,
    lo que aludes como tal
    Si no lo has entendido, no es acá donde tengo que volver sobre ello.
     
    2- “Si algunos hemos continuado…”
    Esto es más interesante: evangelio, Jesús, legados.
    confirma mi consideración. Es ésta:
     
    El compromiso leal con la propia convicción
    (la “coincidencia consigo mismo”)
    (el “estar-bien con uno mismo”)
    (todo eso que decís de Jesús, de vos)
     
    * es una de las Técnicas culturales
    (la creada por Jesús: (Libertad – Igualdad – Fraternidad)
    para en-carar al des-carado (Azar: Bueno/Malo).
     
    * Hay otras Técnicas culturales que no son las nuestras.
    ¿mejores, peores? NO.
    ¿mejorables, empeorables? SÍ
     
    3- “Sé que soy, y me siento, un fósil encontrado …”
     
    Mi consideración:
    – no “destruye” la que “recibes” y “legas”,
    – sino que le exige “mejorar”;
     
    – al mismo tiempo que la ubica en
    – ser “una” entre otras praxis de la historia humana.
     
    Todo “ecumenismo” auténtico
    lo será en la medida que se espeje en el horizonte del Azar;
    de lo contrario, gravitará hacia el “anacronismo”.
    ………………………

    • Alberto Revuelta

      “El hombre está hoy, en su fondo, azorado precisamente por la conciencia de su principal ilimitación. Y acaso ello contribuye a que no sepa ya quien es –porque al hallarse, en principio, capaz de ser todo lo imaginable, ya no sabe qué es lo que efectivamente es. (…) Porque ser técnico y sólo técnico es poder serlo todo y consecuentemente no ser nada determinado. De puro llena de posibilidades, la técnica es mera forma hueca –como la lógica más formalista-; es incapaz de determinar el contenido de la vida. Por eso estos años en que vivimos, los más intensamente técnicos que ha habido en la historia humana, son de los más vacíos.” Meditación de la técnica, Ortega y Gasset, Revista devOccidente, 5ª edición, 1964, pág. 92.

      Es probable que no me enterara bien del Taller, pero si lo seguí con interés. Ocurre que Ortega, como el Cantar de los Cantares, dice mucho.

  • oscar varela

    Hola!
     
    Ahora voy a ofrecer la relación que hago (yo) entre:
     
    (1) “UN PASO, UN MUNDO” (Salvador)
    y
    (2) “UTOPÍA” (Juanjo)
    ………………………………
     
    Ambos coinciden en el Asunto que tratan:
    “lo que hacemos y nos pasa”; e.d.,
    en el PROYECTO HUMANO.
     
    Invito a los atrieros que se sienten “tocados” en su “Fe”,
    a que consideren mi convicción
    desde el punto de vista paulino,
    constructor de la idea de “tiempo entre-dos”, esquematizado en el
     
    (1) “YA” (“PULSIÓN de GRATUIDAD”)
    pero
    (2) “TODAVÍA no” (“ATRACCIÓN por ENTUSIASMO”)
    ………………………………
     
    Repito:
    Ambos tratan LO MISMO con términos DISTINTOS
    según el polo en que se sitúan sus miradas:
    (1) SOCIEDAD ALTERNATIVA
    (2) PRAXIS HISTÓRICA
    ………………………………
     
    NOTA innecesaria: lo pensado-dicho es a mi exclusivo cargo.

  • oscar varela

    Hola!
     
    “LA NIÑERA NO HACE FALTA”
     
    ¡OK!
     
    ¿QUÉ HACER CON ELLA?
     
    ¿DÓNDE LA PONEMOS (o MANDAMOS)?
     
    1-      ¿la jubilamos?
    2-      ¿la mandamos a un “geriátrico”?
    3-      ¿la matam-entrerramos?
    4-     
     
    ¿Estamos seguros que “NO NECESITAMOS MÁS NIÑERA”?
    …………………..
     
    1- La Obra de Salvador Santos parece concentrarse en el Título de su Libro:
    “UN PASO, UN MUNDO”
    (donde la coma “,” lo decide todo, o casi)
    …………………..
     
    2- Algo parecido pasa con Juanjo Tamayo;
    su leitmotiv es la “UTOPÍA”.
    …………………..
     
    3- El Atrio de Antonio Duato
    nos los trae con sabrosa frecuencia,
    tal vez desde un Marcel Légaut
    …………………..
     
    ¿Es impensable que alguna vez se junten
    (todo lo “virtual” que se quiera)
    y nos den el espectáculo de un diálogo enriquecedor?
    Pienso que el PROYECTO HUMANO lo exige.
     
    Gracias!

  • Salvador Santos Pacheco

    GRACIAS Antonio.
    Siempre en disposición de servir. 

  • oscar varela

    1- La vida es algo que no nos es regalado, sino que tenemos que hacernos cada uno;
    – más todavía, que necesitamos conquistarnos.
     La expresión significa lucha, combate cotidiano y enérgico, choque con la difficulté d’etre.
    – El hombre tiene que conquistarse a sí mismo
    (La planta, en cambio, no parece ser beligerante)
     
    2- Según doctrinas vetustísimas, cinco divinidades asisten al nacimiento del hombre:
    – Daimon, el demonio interior, el poder elemental que es nuestro carácter;
    – Ananke, es decir, las necesidades inexorables de nuestra condición;
    – Eros, es decir, la capacidad de sentir entusiasmo;
    – Tyche, el azar, y
    – Elpis, la esperanza.
     
    3- El poder elemental (Daimon) y el conjunto de necesidades inexorables (Ananke),
    – en que el ser viviente se encuentra implicado
    – son factores que intervienen en la existencia de todas las criaturas del Universo;
     
    – Pero el entusiasmo Eros, la conciencia del azar Tyche y la esperanza Elpis,
    – son patrimonio exclusivo del hombre.
    (La planta no espera nada; somos nosotros quienes esperamos que cada nuevo otoño fructifique)
     
    4- Sin embargo, todo en nuestra vida depende últimamente del AZAR.
    – Todas las leyes físicas y biológicas no bastan para asegurarnos mínimamente
    – respecto a lo que nos va a pasar dentro de unos instantes.
    – Esto nos pone de manifiesto lo que hay de más extraño en la condición del hombre.
     
    5- En este instante, en este presente:
    – Yo busco la palabra que voy a teclear.
    – Ustedes leen esperando la palabra que va a venir.
    (En este trivial ejemplo se advierte que
    donde el hombre propia y primariamente está,
    es siempre primero un vivir el porvenir).
     
    6- Este futuro, porvenir, es el que originariamente nos interesa, nos importa
    – ¿Por qué?
    – Porque el porvenir es por esencia lo que no sabemos cómo va a ser,
    – ni siquiera sabemos si dentro de un minuto existiremos aún.
     
    7- Vivir como presencia del porvenir es estar en lo absolutamente problemático:
    – ¿Qué va a pasar en el mundo y, por tanto, a cada uno de nosotros dentro de un año?
    – No lo sabemos.
    – El porvenir es, por definición, inseguro.
    – La raíz de la existencia humana es la conciencia de inseguridad.
     
    8- Constantemente estamos proyectados sobre el futuro,
    – atentos a él, en alerta y espera de lo que pueda venir.
    – Somos, pues, porvenir y, sin embargo, no lo tenemos.
    – Porvenir, futuro es precisamente lo que no está en nuestra mano.
     
    9- Esta indocilidad del porvenir,
    – esta su insumisión a nuestra voluntad,
    – esta dolorida conciencia de que lo mismo puede pasarnos mañana una cosa que otra
    – nos la representamos bajo la fisonomía de un poder misterioso
    – sin figura ni personalidad,
    – inexorable y despectivo que llamamos AZAR.
     
    10- El AZAR el primer Dios ante el que la humanidad se encontró.
    – Pero ese Dios primigenio, el AZAR:
    – no tiene inteligencia,
    – no tiene voluntad,
    – no tiene compasión ni sensibilidad alguna;
    – en suma, no es un Dios personal.
     
    11- Depender pura y simplemente de un poder sobre el cual no cabe ejercer el menor influjo
    (así definía Schleiermacher la religión),
    – que es sordo,
    – que es ciego,
    – que, en rigor, es… NADIE,
    – resulta demasiado horrible.
     
    12- Por eso los hombres tuvieron que imaginar figuras de dioses más asequibles,
    – a quienes se pudiese llegar con la plegaria, el culto y el sacrificio.
    – Y esas figuras de dioses asequibles fueron puestas como máscaras tranquilizadoras, sobre el AZAR,
    – para ocultar el DIOS PRIMIGENIO que no tiene cara.
     
    13- Nuestro vivir consiste primariamente en un estar proyectados sobre el porvenir.
    – El porvenir es la INSEGURIDAD.
    – Esta inseguridad está administrada, regida por el poder irracional del AZAR.
     
    14- Si la vida es un sistema de ocupaciones,
    – nuestra primaria ocupación es ocuparnos de nuestro porvenir.
    – Pero el porvenir es lo que aún no es, por tanto, es ocuparnos por anticipado con algo.
    – La ocupación con el porvenir es pre-ocupación.
    – A esto —preocuparnos— reaccionamos buscando medios para asegurar esa inseguridad.
    – Entonces retrocedemos del porvenir y descubrimos
    – el presente y el pasado como arsenales de medios con que podemos contar.
     
    15- Al chocar, pues, con el porvenir que no tenemos en nuestra mano
    – rebotamos en él y somos lanzados hacia lo que tenemos: presente y pasado.
    –  De esta manera nacen LA TÉCNICA Y LA HISTORIA.
    – Pero es evidente que no podríamos hacer esto si ante la terrible inseguridad que es el Azar
    – no hubiese en el hombre una última confianza tan irracional como el Azar mismo:
    – es LA ESPERANZA.
    ………………………..
     
    Pues bien. 9. El portentoso Dios esperado,
    – es la HISTORIA de esa TÉCNICA del Relato “religioso” (A.T.)
    en que se “proyectó” el Pueblo hebreo
    desde su Cuna hasta su Sepultura.

    • oscar varela

      ¿Cómo sigue la novelita?
      Pienso que así:

      Enterrado el cadáver “religioso” de un “Dios-Niñera”
      el ser humano “madura” de la única manera que no sea un “pudrirse”;

      Se hace cargo de de su “azaroso” existir,
      inventando la TÉCNICA definitiva: EL PROYECTO HUMANO;
      y lo echa a rodar en HISTORIA
      (haciendo camino al andar).

      ¡Tan sencillo como eso!

      ¡Vamos todavía!

      • Alberto Revuelta

        Opino que si las proposiciones que numeradas nos ofrece Oscar, se aceptan como firmes y el ser humano es una azarosa, vana y destinada a la destrucción sin paliativos aventura condenada al fracaso más absoluto que puede producirse en cualquier momento, no se me alcanza porque el proyecto tiene que ir en mayúscula pues se trata de algo que ni responde a una posible victoria, ni tiene consistencia en sí misma.

        La técnica ha sustituido al terribilis es tu pero sigue siendo verdad que esa niñera no controla para los millones de muertos de la COVID19, como no lo controló el Eterno con los judios gaseados y quemados por don La Adolfo y sus hijos del azar.

        Si algunos hemos continuado en estos dos mil últimos años leyendo los evangelios, animándonos a seguir la enseñanza de Jesús y guardando su recuerdo,nuestra admiración y nuestro Eros por él y transmitiendo a nuestros hijos y nietos esa permanencia frente a la destrucción del azar impersonal, me permito dudar de la visión sin horizontes que se deduce de los silogismos en BARBARA que se nos proponen constantemente aquí, en los medios y en la cultura que nos rodea.

        Se que soy, y me siento, un fósil encontrado en Atapuerca, pero en los 80 años que he vivido he resistido al azar, superado la necesidad – y he pasado muchas – y sigo en silencio confiando el el Silencio mayor. Y precisamente por eso confío en Jesús muerto en la cruz como cualquier desgraciado de la historia de la humanidad. Veremos si el Eterno es impersonal.

        • Román Díaz Ayala

          Gracias, Alberto.

        • Carmen

          Usted me intriga.
          Y muy a mi pesar porque no quiero entrar más me apetece decirle una cosa.
          No creo que Jesús de Nazaret sea hijo de Dios. No como mis hijos son hijos míos o los suyos son hijos de usted.
          No
          No lo creo.
          Pero eso no quita un ápice de que comparta las ideas de Jesús. Que sea un referente en mi vida.
          En absoluto.
          Para nada, que dicen ahora.
          En cuanto al Dios en que cree cada uno, es asunto muy personal.
          Además, estoy segura de que nuestra creencia personal en Dios , es lo que en realidad importa.
          Eso para mí, no tiene nada que ver con la creencia en que Jesús sea o no hijo de Dios. El tenía su Dios y si escribiese en este blog, tengo la certeza de que me diría: adelante, carmen, cree en el Dios que puedas. Yo hice lo mismo. Rompí con el dios de mi cultura. Cómo me va a parecer mal que tú rompas con el tuyo? Lo importante es…ya sabes lo que es.
          Porque él no tendría miedo a apoyarme. Lo sé.

          Con todo mi respeto.
          Con toda mi admiración.
          Que le vaya muy bien.
          Me ha servido usted de vehículo para dejar clara mi posición de una vez.

          • Alberto Revuelta

            Es que, Carmen, el Galileo, el de Salvador, el de usted, el mío le hubiera dicho, nos hubiera dicho, también a Oscar: “ tú Fe te ha salvado, vete en paz”.

          • Salvador Santos Pacheco

            Únicamente como aclaración de la afirmación “tu fe te ha salvado”, copio unas frases de: https://www.atrio.org/2012/10/leyendo-a-marcos-20/

            “…la mujer se presenta como un claro exponente de cómo responder al proyecto humano del Galileo. Cuando él le declaró: “tu fe te ha salvado”, no se refería a un proceso mental, sino a un movimiento concreto de sus pies, con unos resultados evaluables. Probablemente ahondaríamos en su sentido si tradujéramos: “Esa fe tuya te ha salvado”.

            La maniobra realizada por la mujer, denominada por el Galileo como “esa fe tuya”, ha resultado clave para obtener la magnífica experiencia que nuestro protagonista resume al decirle: “te ha salvado”. La frase alude a la nueva realidad existencial que la mujer puede comprobar en sí misma. La salvación de la que habla el Galileo no se sitúa en la lejanía adonde no llega la experiencia, sino que se enraíza en la historia. Es práctica, real, perceptible, observable; tiene rasgos físicos y psicológicos; incluye la dignidad, el sexo, la igualdad, la libertad y, naturalmente, conlleva consecuencias sociales, económicas y políticas.

            Esta salvación, que eleva a la plenitud humana, no viene desde fuera, se consigue dando el paso que renuncia a los valores del sistema y aceptando sin fisuras los propuestos por el Galileo.”

          • Alberto Revuelta

            Salvador, hermano, buen día. Y con permiso: la mujer dio los pasos en su momento exacto por la confianza ilimitada que tuvo en los poderes del Galileo. Para mi, esa es la clave. Sin esa confianza seguiría como estaba pues los otros sanadores no le provocaron esa fe. Y me pregunto, ¿de donde le salió o le vino esa seguridad para confiar en Jesús?.

            Otro asunto, ya que estamos: van a abrir los CÍES, Marlaska, para reemprender las deportaciones. Ojo al asunto del nene de Chaka. Abrazo

          • Salvador Santos Pacheco

            Buenos días Alberto.

            Fíjate en estos datos:

            1. Se dice que la mujer (sin nombre) llevaba DOCE años desangrándose.

            2. El relato, como se explica en el artículo citado, está injertado en el de la hija de Jairo (este sí tiene nombre; de trata un personaje real).

            3. Se indica que la hija de Jairo (también sin nombre) tiene DOCE años.

            4. La mujer y la hija son personajes figurados y representativos. Están representando al pueblo que se desangra (mujer) y se halla en estado de agonía (hija del que se dio cuenta de la situación: Jairo, un jefe de sinagoga).

            5. La interpretación tradicional ha considerado a la mujer como personaje histórico y su salvación, obtenida por los poderes salidos del roce con el manto de Jesús.

            6. Un análisis riguroso del texto original desmonta esa idea mágica inconsistente.

            7. La confianza de la mujer fue la maquinaria que le llevó a mover los pies. Sin movimiento de pies, la confianza resulta infructuosa.

            8. La mujer (personaje doblemente representativo de la mujer y el pueblo) entendió que el Proyecto humano representaba su salvación y se lanzó a por ella jugándose el tipo.

            9. Sugiero leer despacio en ATRIO la explicación completa a este relato. https://www.atrio.org/2012/10/leyendo-a-marcos-19/ y https://www.atrio.org/2012/10/leyendo-a-marcos-20/.

            Respecto al hijo de Chaka, su situación está bajo control. Ya te diré.

            Un abrazo Alberto, hermano.

          • Carmen

            No creo que nadie dude en el catolicismo que las personas que reconocen la divinidad de Jesús tengan problemas , todo el mundo le dirá que su fe en él le ha salvado. Porque parece que a eso vino, para que creyésemos que él, como hijo de Dios, nos salvará. Lo que no se es exactamente de qué. Supongo que de la muerte eterna. Del infierno, creo que le llamaban geena o algo así.
            Lo que afirmo es otra cosa muy diferente y es que si me estuviese tomando una cerveza con él,y en un momento determinado le dijese, pues sabes ? No creo que seas dios mismo, mi dios no cabe en una persona por muy guay que sea. Estoy convencida de que me diría: si te crees que me va a sorprender que me digas que no crees en el dios que te dicen que tienes que creer…piensa con quién estás hablando. Anda, da igual en el dios que creas, eso es asunto tuyo. Yo pienso en otras cosas , a ver si conseguimos mejorar tanta injusticia. Uf. Es que me enerva mirar a mí alrededor y …
            Por supuesto, pagué las cervezas.
            Y esa es otra. Jesús también aceptaba invitaciones. No siempre estaba rodeado de personas pobres o que sufrían. También valoraba y mucho la alegría de vivir. No sacralizaba el sufrimiento, pero vamos, en absoluto, lo que intentaba era que entre todos pudiésemos erradicarlo. O al menos paliarlo. De hecho creo que en realidad su célebre reino de dios es un reino utópico donde el dolor y el sufrimiento no tiene cabida.

            Si. Si. Una lectura extraña del evangelio.
            O quizás no tanto.
            Buen día

          • Carmen

            Por supuesto me refiero al sufrimiento provocado por las injusticias cometidas por el ser humano. El otro…pes lo que toca, toca. Pero nuestro deber como especie es construir una sociedad que esté preparada para paliar el dolor que nos viene dado por la naturaleza. Ahí tenemos en este momento una pandemia. Seguro, segurísimo que habría otra manera de luchar contra ella si fuésemos seres humanos mejores, más humanos.
            Porque inteligencia a la especie no nos falta. Y al planeta recursos, tampoco . Tenemos un planeta maravilloso.
            Pues eso pienso.
            Quizás mi fe es en la especie humana. Y es que no tengo solución.

          • Alberto Revuelta

            Perdona Salvador. Al punto 5 y al 7. La confianza de la supuesta mujer que la llevó según el relato a confiar en el Galileo y mover los pies sería por algo o por alguien. Porque si para el narrador esa confianza dependía de ella misma no tiene sentido que se pasara doce años dando tumbos. Creo. Abrazo

          • Salvador Santos Pacheco

            Nada de perdones, Alberto. El díalogo no puede faltar.

            La mujer del relato no es una persona real, sino un personaje figurado con una doble representación (mujer y pueblo=DOCE). Es Jairo (persona real) el que viendo la situación agónica del pueblo, entre una multitud indecisa con el Proyecto de Jesús (Mc 5,21), entiende que este tiene la solución para el pueblo y toma la iniciativa jugándose el puesto de jefe de sinagoga. El evangelista explica esta actitud a través de dos relatos imaginados: la mujer desangrándose y la chiquilla moribunda. El evangelio requiere análisis y explicación. En los seminarios no se explica. En las facultades de teología se mira por encima a base de introducciones. El análisis es necesario para conocerlo a fondo.

            Abrazos

        • oscar varela

          Hola Tocayo 2°!

          Te leo:
          -“el ser humano es una azarosa, vana y destinada a la destrucción sin paliativos aventura condenada al fracaso más absoluto que puede producirse en cualquier momento,”-

          Te pregunto:
          ¿No te estás pasando unos cuántos kilómetros del texto?

          Entonces te sugiero:
          poner un poquito de atención a lo que dice el otro;
          harías una buena obra samaritana.

          Abrazo!

          • Alberto Revuelta

            El texto, leído con atención, obliga a reflexionar y deducir conclusiones. Y con respeto al texto mis conclusiones son las que he deducido. Error en la deducción?. Por supuesto es posible. Pero que se deduce es seguro. Servidor lo ha deducido y siempre te leo con atención, pues siempre aprendo de lo que escribes, aún no estando de acuerdo. Abrazo

          • Alberto Revuelta

            Te leí y anoté: la vida nos la han dado, nos hemos encontrado en ella; la raíz de la existencia humana es la conciencia de la inseguridad; estamos regidos por un poder misterioso, sin personalidad, inexorable, despectivo; no tiene inteligencia, ni voluntad, ni compasión, ni sensibilidad, no es un Dios personal; resulta demasiado horrible; nuestro vivir es la inseguridad administradlo y regido por el poder irracional del azar; y desde ahí se hace cargo de su inseguro y horrible destino crea la técnica y la historia y el Proyecto.

            Sigo pensando lo que opinaba y por eso lo escribí. Pero leerte te leo. Lo que no puedo saber es que hay detrás o dentro de lo que escribes. Pero bajarme del caballo para leer tu manuscrito de camino a Jericó eso lo hago siempre que escribes. Tenlo por seguro.

        • Santiago

          Es que cuando parece que vamos a sucumbir ante tanta tragedia humana, hay un “algo” y no precisamente el azar, lo que nos sostiene..Por eso, es mejor “escoger” la cultura de la vida y rechazar la de la muerte. La primera es constructiva, la segunda es destructiva por excelencia.

          Jesús de Nazaret, este reformador revolucionario de la historia del espíritu, pues vino para que “tuviéramos vida abundante” y darnos la gracia que “salta hasta la vida eterna”..puesto que lo mejor es que esta vida terrestre breve es solo el comienzo “de la otra”..Muchos no tuvieron la suerte de escuchar esta Palabra de “vida”

          Tenemos pues una única y una sola oportunidad de ganarnos la felicidad total..Sin embargo, ya muchos dan por “absolutamente falso” lo que el Cristo histórico NOS prometió con certeza y lo probó con Su vida, Sus hechos y Sus palabras y que nosotros todos recibimos de nuestros padres y maestros..pero nos empecinamos en creer la parte que “es menos probable”..negando la verdad evangélica sellada con el martirio y la confesión de fe de millones. Esto ha sido ya sepultado por nuestra presente sociedad materialista.

          ¿Es posible repensar nuestra presente posición existencial ante el futuro que se nos viene encima? (Por supuesto, no me refiero a nadie en particular)

          Un saludo cordial
          Santiago Hernàndez

      • José Ignacio Calleja Sáenz de Navarrete

        Enterrado el cadáver religioso del Dios niñera, amigo Óscar, el ser humano, muchos de ellos, echan a andar el Dios no niñera, que anima su proyecto humano y lo abre a sueños, esperanzas, sentidos y resistencias inéditas. A la medida humana, desde luego, pero muy peculiares e inesperados; es vivir con Espíritu y parece que conecta muy bien con el proyecto humano de Jesús. A ver qué pasa, te lo cuento al final, mejor dicho, lo “hablamos”.

    • José Ignacio Calleja Sáenz de Navarrete

      Amigo Óscar, diré algo mucho más viejo que yo, nada novedoso, topicudo casi; podemos renunciar a la religión niñera, y a muchas otras niñeras laicas, poco a poco; podemos y debemos superarlas; unos antes y otros después; somos hijos de nuestros miedos, perezas, costumbres y capacidades; pero al sueño de trascendernos, en el sentido histórico, sí, pero también en el sentido final de gustar de alguna Plenitud, hoy ni imaginable, (con Transcendente), para esta existencia particular y única que me ha tocado -por muy interrelacionado que esté mi ser con todo lo creado en cualquier dimensión del universo conocido o por conocer-, mucha gente no lo va/vamos a hacer. No vamos a renunciar a ello y seguramente con algún traje religioso. Este se puede cambiar cuanto sea necesario, porque es instrumental, “cosa”. Pero ese sueño-idea, siquiera como posibilidad, siempre está al fondo de su (mi) corazón. Vivir de otro modo podemos, pero lo sentimos más resignado. Creo que Jesús creyó por lo menos de este modo -convicción religiosa y espiritual mínima sobre el Amor que Dios ES y la fraternidad que ahí opera sin remedio-, lo que operó una revolución en relación a su fe religiosa y espiritual, y a su ética, para la vida buena de todos con todos, desde los más frágiles en el centro de esa fraternidad.

      Sé que he alargado la frase y la he enredado, perdón. (Broma: seguramente los países con identidad nacional única y compartida, no entiendan tanto la necesidad de algo-alguien que nos trascienda; les basta con la niñera de su nación. Aquí -muchos- hay que enredarse un poco más. Qué le vamos a hacer).

      • oscar varela

        Hola José Ignacio!
        Toda “Cultura” es:
        El conjunto de soluciones a los problemas del andar viviendo.
        Los problemas son relativos a las pre-tensiones que tengamos.
        La pre-tensión irrenunciable es el “estar bien” de cada uno.
        Ocurre que suelen no dejarnos “estar bien”;
        sobre todo “nosotros a nosotros mismos”.
        ¡Abrazo!

  • oscar varela

    Hola!
     
    8. El proyecto frente a la Ley de ajuste
    ………………..
    Algunas cositas sobre esta sub-titulación:
     
    * el término “proyecto” ¿mejoraría si fuera “Proyecto”?
    (con “P” en mayúscula)
     
    * su contrariante: “Ley de ajuste”;
    en Argentina decir “ajuste” es leer FMI (Fondo Monetario Internacional)
    y sus consecuencias (esclavitud-desigualdad)

    • Salvador Santos Pacheco

      Hola Oscar

      Respecto a la primera cosita, mejoraría de pe a Pa. También en el subtítulo del punto 11. La mayúscula responde mejor a su contenido. Se comprobará en próximos artículos.

      Como soy el responsable, mis disculpas. Y solicito a nuestro querido Antonio Duato que le dé realce a esas ‘pes’ cuando tenga un ratillo.

      Abrazos

  • José Antonio Pastor M.

    El antiguo testamento tanto como el nuevo, nunca nos lo explicaron en su amplitud, si no que nos lo explicaron sesgadamente. Pero eso pasara siempre porque es tan profundo que cualquier interpretación podría no imponerse…el relativismo actual. Pero enriquece buscar no una única explicación absolutista y dogmática que a imperado siempre y a día de hoy. Me gustan otras visiones. Adelante…el mensaje del Galileo resuena siempre bien en cualquier época porque es un mensaje universal. Saludos de paz y bien.

  • Isidoro

    ¿Y no es extraño, que a Jesús lo mataran los judíos, que lo odiaban por su posición ante la Ley y el judaísmo en general, y a sus seguidores, durante cuarenta años, no haya ninguna noticia de persecución alguna?.

    (Solo está el caso aislado de Esteban y sus seguidores que fueron perseguidos hasta Damasco por Pablo, posiblemente por alguna acción directa contra el Templo, que tenían su propia policía interna).

    La Iglesia ha transmitido una idea monolítica del judaísmo del s. I, pero hasta después de la guerra del 66-70, con la destrucción del Templo, y la desaparición de la jerarquía sacerdotal, no monopolizaron el poder los fariseos, y Judea era un maremagnum de tendencias y sectas religiosas, con un Mesías proclamado cada año.

    En época de Jesús, por ejemplo estaban los esenios, que ni admitían a esa jerarquía religiosa, ni el Sumo Sacerdote, y que se regían por un calendario distinto. Y no les pasaba nada. Nadie les perseguía y crucificaba. ¿Entonces?.

    Los textos evangélicos se acabaron de compilar después del 70, cuando la “Iglesia” de Judea había sido masacrada por los rebeldes, y se dirigían a gente de la diáspora romanizada, que no quería ningún problema con los romanos, (de hecho eran helenizados, y no apoyaron la revuelta).

    ¿No parece más lógico, que realmente los textos intentaron eliminar todo rastro de la posible acción anti-romana de un Jesús, que se o le proclamaron Mesías-Rey de los judíos?. ¿Y para ello atizaron un supuesto odio fariseo y saduceo a Jesús, odio que solo se produjo justo después, en la época en que se compilaron los textos, con la expulsión generalizada de “herejes” de las sinagogas?.

     

    • Salvador Santos Pacheco

      Hola Isidoro.

      Respecto a las cuestiones que planteas:

      1. A Jesús no le mataron los judíos. Fue ejecutado por el imperio romano siguiendo el método acostumbrado para hacerlo. En cuanto a la ausencia de noticias de persecución contra sus seguidores, puedes leer, por ejemplo Hech 12,1-2. Herodes Agripa I se hizo de gente para ensañarse con esos seguidores, lo cortó la cabeza en el año 44 a Santiago, el hermano de Juan, del que se dijo estar enterrado en Galicia por motivos de negocio y metió en el talego al amigo Pedro.

      2. Los esenios, defensores a ultranza de la Ley escrita, despreciaban también al pueblo llano porque no cumplían con rigor las divinas normas. Hacían una vida monástica que no representaba riesgo alguno ni para las autoridades judías ni para las del imperio dominante.

      3. El texto de Marcos se escribió, en mi opinión al comienzo de los cuarenta. Puedes leer en ATRIO un artículo titulado: UNA FECHA PARA MARCOS (I, II, III y IV). Mateo y Lucas lo recogieron una vez consolidado y lo usaron como su principal fuente. El texto de Juan está escrito por diferentes manos y, aunque se empezó a escribir en fechas tempranas, su terminación ronda el año 100. Sus destinatarios son gentes muy diversas y no se puede generalizar.

      4. Los textos no intentan eliminar rastros, sino clarificar el Proyecto de Jesús con explicaciones al modo de la época y en función de variadas circunstancias. De haber intentado borrar pruebas habrían omitido el relato del impuesto al César. Puedes leer su explicación al final de: Leyendo a Marcos – 27, un destilado de Oscar Varela: https://www.atrio.org/2012/12/leyendo-a-marcos-27/.

      5. La enemistad y el ataque de los religiosos a Jesús se produjo desde que conocieron su propuesta hasta que lograron silenciarlo.

      Te mando un abrazo

  • Carmen

    O sea

    A ver si he entendido bien.

    La expresión hermano de Jesús, está clarísimo que se refiere a primos, porque cuando están unos del pueblo cotilleando dicen :no es éste el hijo de María y hermano de Santiago…pues tengo que entender que no se refiere a hermanos hermanos, sino a primos hermanos, porque en esa comunidad y en aquella época, cuando te referías a los primos hermanos  era algo común el referirte a ellos como hermanos. Y está clarísimo que la virgen María fue virgen antes, durante y después del parto. Y como hijos no pudo tener, porque todos sabemos que las vírgenes no pueden tener hijos, pues está clarísimo. Primos hermanos.

    Dogma por enmedio. Virgen para siempre.

    De acuerdo.

    Y cuando decían : hijo de Dios? Porque parece ser que hijo de Dios se referían a una persona próxima a dios, metafóricamente hablando. Un  hombre de Dios, que decimos ahora. Un hombre que por su luz interior se le nota  algo especial.

    Entonces?

    Pues entonces es muy sencillo, me quedo con la expresión literal hermano de Jesús y con la metafórica hijo de Dios.

    Justo al contrario de lo que dice la iglesia. Y es que no tengo solución. Soy una doña Contreras. Me encabezono , me encabezono…

    • Santiago

      Sin embargo, en el Nuevo Testamento el concepto Hijo de Dios tiene un significado diferente ya que NO se trata de una metáfora. Ni tampoco se parece a la descripción del Emperador Augusto, como “hijo de Dios”

      Y así el Sumo Sacerdote,Caifás, interroga a Cristo sobre esto:

      “Te conjuro por el Dios vivo que nos digas si Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios. Dicele Jesús: Tú lo has dicho; empero os digo que a partir de ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y viniendo sobre las nubes del cielo. Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus vestiduras diciendo: Ha blasfemado; ¿qué necesidad tenemos de testigos? Ahora mismo oísteis la blasfemia. ¿Qué os parece? Ellos, respondiendo, dijeron: Reo es de muerte” (Mateo 26:63-66; Marcos 14:53–64)

      Y hoy como ayer. El el el único Hijo de Dios.

      Un saludo cordial.
      Santiago Hernández

      • Román Díaz Ayala

        Santiago.
        Me planteas un problema. Si se defiende la historicidad de los textos evangélicos, ¿cómo debemos interpretar todos y cada uno de sus pasajes con sus intervinientes?
        Está claro que los miembros del Sanedrín a quienes les parecía tener delante ante su presencia a un hijo del pueblo al que la multitud proclamaba hacía pocos días el Mesías, el Ungido, el “Cristo”, a quien escrituralmente se le conocía también como el “Hijo de Dios” . Estaban ciegos para reconocerle, según se va explicando en el Evangelio de Juan, a Él, la Luz del mundo. No puedes pedirles que hayan entendido en sus justos términos lo que el Evangelista pone en boca de Jesús, celosos como estaban de guardar el status quo de su vida religiosa, social y política. Que Jesús les habló claramente, no me caben dudas, ¿Que lo entendieron? No les convenía, estaban ciegos.
        Nosotros sí, que hemos sido testigos de su Resurrección y nos bañó el Espíritu Santo en Pentecostés. (“Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya, porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si yo me voy os lo enviaré”. Juan 16,7)

        • Santiago

          Exacto Román…muchos ahora (y entonces) permanecen ciegos “inculpablemente”..pero el o la que sigue la verdad y la bondad impresas en el corazón, está sin duda en el camino del Evangelio de Cristo…
          La LUZ muchas veces no puede iluminar por igual y no somos culpables de no poder acceder a ella..Así se salvaron muchos antes de Cristo y sin duda se salvarán en el mismo caso los posteriores a Su nacimiento.

          Lo que Jesús condena es la “ceguera” ante la verdad por malicia consumada. El ES la Verdad suma que revela y nos da la gracia suficiente y los medios para llegar a esta Verdad, pero podemos rechazarlo a Él, por múltiples causas y circunstancias que afectan a nuestra voluntad libre.

          Es POR ESO que Jesús en su diatriba con los fariseos “que estaban con El” y le decían sobre la curación del ciego de nacimiento:

          “¿Es que también nosotros estamos ciegos? Díjoles Jesús: Si fuerais ciegos, no tuvierais pecado; mas ahora decís: “Vemos”: vuestro pecado permanece” (Juan 9:40-41) Porque ellos veían y sabían el milagro, pero negaban la evidencia por malicia y soberbia personal

          Una cosa es “no creer”, otra es “no querer creer”. Lo mismo en el tiempo de Cristo que en nuestro siglo XXI.

          Un abrazo
          Santiago Hernàndez

  • Santiago

    Para aclarar conceptos hay que decir que María de Cleofás estaba casada cabalmente con Cleofás que según Hegesipo era el hermano de José, el esposo legal de María, la madre de Jesús. (Eusebio Hist de la Iglesia, “Penguin” pag 123-124) Por tanto la Virgen María era legalmente cuñada de María de Cleofàs.

    El Evangelista Marcos nos dice que esta María de Cleofás tenía hijos, cuando narra la sepultura de Cristo:

    ”Había también unas mujeres…entre las cuales estaba también María Magdalena y María la madre de Santiago el Menor y de José” (Marcos 15:40)

    Y se ve pues claramente que los llamados “hermanos de Jesús” no son sino primos legales, por el parentesco legal entre María la esposa de San José y Maria de Cleofás esposa de Cleofás que era hermano de San José según la historia.

    Por eso, Marcos nos dice que murmuraban de Jesús en la sinagoga y decían los judíos:

    ¿De dónde a éste con estas cosas?..¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón” (Marcos 6:2 y 3)

    Está claro que Santiago es Santiago el Menor, NO el hijo de la Virgen, sino de María de Cleofás como menciona Marcos en el pasaje anterior 15:40, junto con Jose, Judas y Simón. La palabra hermano aún en griego ha sido usada genéricamente pues es obvio que NO son hermanos “carnales” ni hijos de la Virgen sino que son hijos de Marîa de Cleofás, su cuñada legal.

    Por eso Santiago el Menor es “el hermano del Señor” pues Pablo lo identifica dentro del Colegio de los Apóstoles:

    Luego, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver y hablar con Cefas (Pedro) con quien permanecí quince días.A ningún otro Apóstol vi, a no ser a Santiago, el hermano del Señor” ( Gálatas 1:18)

    Pablo identifica a Santiago el Menor, el hijo de María de Cleofás, como miembro original del Colegio de los Apóstoles, y primo legal de Jesús. Y así aparece en Mateo 13, Hechos 12,15)

    El otro Santiago,el Mayor, es el hijo de Zebedeo y de Salomé hermana de la Virgen que estaba junto a la Cruz (Juan 19:25 y Marcos 15:40).

    Un saludo cordial

    Santiago Hernández

  • ana rodrigo

    Creo que hay un libro o una frase muy acertada que dice “Y por eso lo mataron”, Es que…., vaya manera de ser un fiel judío, no es de extrañar que los judíos fieles a la ley no pudieran ni verlo.

    Eso mismo le ha pasado a la Iglesia cuando alguien, en su historia, le ha llevado la contraria a lo establecido y, además, muy alejado del evangelio: perseguidos, expulsados, condenados, desacreditados o condenados a muerte directamente. Algunos, después han sido canonizados.

    Algunos teólogos, aún vivos, han sufrido lo suyo por su nueva teología. Estoy pensando en Hans Kung, o J.M. Castillo, Tamayo, o a Juan Mateos cuando publicó su Nuevo Testamento, por ejemplo.

    ¿Para qué quiere la Iglesia tantos dogmas, Derecho Canónico, ritos y obligaciones mil, sin alma, sin Espíritu, un lastre que tanto ha pesado sobre las conciencias con tantas culpabilidades, cuando al final se nos juzgará en el amor.

    Yo pienso muchos veces en los que habéis estado años escuchando en los confesonarios “pecados” que dan risa por no llorar. Por lo menos me pasa a mí con los pecados de los que me confesaba y que, en ocasiones, me inventaba, porque yo no tenía conciencia de haber pecado.

    Me gusta soñar con una Iglesia al estilo de El Galileo.

     

  • mª pilar

    Es un gozo grande, poder comprender en profundidad, el hermoso..:

    ¡Proyecto de Vida que el Galileo proclamó!

    Soltando ataduras que nos hacen estar sujetos…a los inventos… de los poderes de este mundo.

    ¡La Buena Noticia- Reinado de Dios!

    Es otra manera de mirar y optar por ella.

    Nos capacita, levanta, suelta las ataduras que nos hacen pequeña nuestra mente y sobre todo:

    ¡Nuestro Espíritu!

    Que nos ha sido dado y grabado en nuestra misma entraña; para ello, hay que dejarla salir, crecer, y… entonces… se multiplicara, y  como el grano de mostaza nos llenará de:

    ¡Vida y esta abundante!

    Gracias hermano Salvador, por hablar con esa claridad, como lo hacía el Galileo; toda aquella persona que escuchaba:

    Lo comprendía y sentía, que volvía a tener ¡Vida! si optaba por ella.

    Me llena de gozo este lenguaje, porque es, el que desde muy niña:

    ¡Busqué… desde Jesús el Galileo! 

    Y por ello, agradezco cada día a las personas que han pasado por mi sencilla vida, porque impulsaron mis deseos de encontrar:

    ¡La Vida!

    Gracias Salvador, hermano bueno e incansable como “vocero” de este hermoso Proyecto.

     

  • Alberto Revuelta

    Ha muerto ayer en Paris, a los 89 años, Michael Lansdale, un gigante del cine y el teatro franceses. Interpretó la figura del hermano Luc monje trapense en Des hommes et des dieux, que narra el asesinato de los trapenses de Tibehirine en Argelia. En una entrevista en 2010 le contó a Annick Cojean que la palabra de Cristo es la más bella que yo he aceptado como propuesta de vida. Y le cuenta que para él la fe había venido lentamente. Y que esa fe es para él una certeza, una ocasión de poner en práctica las palabras de Cristo. La Fe no es para ser guarda y esconderla, es para compartir y proclamar. En el momento de la entrevista, en Cannes en pleno festival, tenia 79 años. Diéz años después habrá interpretado su mejor papel.

  • Carmen

    De agradecer?

    De justicia, diría yo.

    O el mensaje de Jesús va dirigido a los sabios y sacerdotes para que todo lo tergiversen? El sermón de la montaña a quienes iba dirigido, a ustedes o a nosotros?

    No sé si es sencillo o no, pero he visto que se apoya en evangelios y en Pablo.  No debe de ir muy desencaminado, teológicamente hablando.

    Gracias Salvador.

  • Gonzoalo Haya

    Son muy de agradecer estos artículos que profundizan en el mensaje de Jesús y están expresados en un lenguaje popular que llega a todos y suscitan adhesión a su mensaje.

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