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Preguntas

No sé muy bien de dónde ni por qué, pero en algún momento de la comida de Año Nuevo salió el tema del Vaticano y de los obispos, de eso que indebidamente se llama “la iglesia”. Yo estaba sentado frente a tres de nuestros 20 sobrinos, tan distintos de nosotros y entre sí, todos ellos encantadores: Josu, Mikel y Xabier. Tienen, los tres, entre 18 y 28 años.


Quise provocarles un poco, a ver hasta dónde llegábamos. Y no se me ocurrió otra cosa que lanzarles una pregunta tan extravagante como el último desatino de algún obispo que seguramente estaba en el origen de aquella conversación: “¿Se os ha ocurrido alguna vez ser curas, o frailes, ir al seminario?”. El más tímido de los tres sonrió amablemente, el más desenvuelto hizo algún aspaviento, el más divertido soltó una carcajada. “¿Tan disparatado os parece? –insistí–.  Pues poned las condiciones que pudieran hacer el oficio de cura algo interesante para vosotros. Tú, por ejemplo, Xabier, si te dejaran seguir y vivir con tu novia, podrías ser un buen cura para los jóvenes de Azpeitia. ¿No?” (Xabier es un chico juicioso, responsable, y muy agradable). Arrugando la frente y levantando las cejas, como suele, respondió con su habitual franqueza: “Puff…, la verdad, no me parece una vida muy divertida”.

No era la vocación clerical de mis sobrinos lo que me interesaba, y avancé un poco: “Bueno, pero la religión… ¿no creéis nada de la religión?”. Josu, el más joven de los tres, con su carita de bueno, alegre y espabilado como es, se apresuró a responder: “Yo no, nada”. Pero, a su lado, Mikel intervino con su característica ponderación y calma: “Depende”.  “¿Cómo que depende?”, le repuse. Mikel parece muy tímido, pero no lo es tanto, y el primer día de este año descubrí lo inteligente y agudo que es, además de muy modesto, y lo muchísimo que sabe de todas las ciencias. “Depende –se explicó– de lo que entiendas por religión”. “¡Oh, qué interesante! –dije yo–. De modo que ‘religión’ puede significar más de una cosa… Explícate un poco”. Mikel siguió: “Pues, por ejemplo, yo no creo que haya un dios ahí arriba, y que creó el mundo, y todas esas cosas que dicen…”.

Ya nos habíamos lanzado y podíamos seguir, como sobre una barquichuela en alta mar, o sin barquichuela. Dije a Mikel: “Seguramente tienes razón, seguramente no existe por ahí un dios como dices, que haya creado el mundo así, de repente y desde fuera. Pero todo lo que existe, existe por algo, ¿no? ¿Y por qué existe este mundo tan maravilloso? ¿Cómo, por qué, por quién?”. “Dicen –respondió Mikel– que el universo nació del vacío cuántico. Es una ecuación matemática que se puede explicar”. Me dejó aturdido.

“Sí, algo me suena… –repuse–. Pero bueno, de la nada no puede salir nada, ¿verdad?”. Mikel asintió. Y proseguí: “Y ese vacío cuántico no pudo ser una pura nada, ¿verdad?”. “No, por supuesto, el vacío no significa que no haya nada –concedió Mikel sin perder su tímida y decidida parsimonia–. En ese vacío habría algo, pero ese algo también sería algún tipo de materia. Todo lo que hay es materia. También en nosotros es así. Todos los átomos de nuestro cuerpo (hidrógeno, carbono, oxígeno, silicio…) se formaron en las reacciones que se dieron dentro de las estrellas. Venimos de ahí. Somos eso. También nuestras neuronas, son eso: materia. Y algún día, observando el cerebro de alguien, seremos capaces de saber lo que está pensando o sintiendo”.

“Me parece muy posible –dije yo–. Nada es sin eso que llamamos ‘materia’, aunque no sabemos muy bien qué es la materia. No sabemos ni si está compuesta de partículas o de ondas. Por supuesto, el pensamiento y el sentimiento son gracias a la materia, emergen de ella, pero ¿te parece que la emoción que sientes tú al escuchar una música maravillosa o al ver la sonrisa de tu novia no es más que tus neuronas? De la materia surge la vida, pero ¿la vida no es algo ‘más’ que los átomos? ¿La belleza no es algo más que su soporte físico? Tus ‘ideas’ y tus emociones brotan de la materia, de las neuronas, de sus complejas conexiones, pero ¿no son algo ‘más’ que neuronas físicas?”. “Pues sí…”, asintió Mikel con aire reflexivo. Yo seguí: “¿Pero qué es, entonces, esa materia de la que puede surgir la forma, la vida, la belleza, el pensamiento, la ternura?”. Mikel, primero, calló. Luego encogió los hombros y dijo muy serenamente: “Pues no sé”.

Yo tampoco, Mikel. Nadie lo sabe. Pero es maravilloso, ¡a que sí! Tal vez eso tenga que ver con lo que llamamos “Dios”. “Dios”, tal vez, tenga que ver con ese misterio del ser, con esa matriz o materia, con el Origen eterno o el Todo insondable, y tal vez sea como un océano inmenso que nos alberga o un inmenso corazón que late dentro de cada corazón y de cada átomo. Para mí, la religión es fundamentalmente reconocer el misterio de la realidad con gratitud y respeto, vivir en confianza y respeto, llenarlo todo de bondad y de respeto.

Llegados a ese punto de silencio, me atreví a plantear otra pregunta, una pregunta que a todos nos duele: “Y la muerte… ¿qué será? ¿Qué creéis que pasará después de esta vida?”. Josu, que seguía atento, hizo en silencio un movimiento horizontal con sus manos, como diciendo: “Se acabó, todo se acabó”. Su rostro no había perdido vivacidad, pero sus ojos reflejaban una pena profunda. Era el primer Año Nuevo que celebrábamos sin ella, la añorada madre, la querida abuela.

Yo, compartiendo su zozobra, pregunté todavía: “¿Nada? ¿Pero existe la nada? ¿Conoces algo que se convierta en nada? La flor que se muere ¿se convierte en nada? La música bella que tú tocas en la banda, cuando dejas de tocarla, ¿se convierte en nada? Tu querida abuela, ahora, ¿es nada?”. De nuevo intervino Mikel con toda su calma: “Los que se mueren no se convierten en nada, se transforman en otras cosas, pero dejan de ser lo que eran. Al disolverse el soporte material, se disuelve y desaparece la forma, la persona”. A mí tampoco me quedaban ya argumentos, sino solo preguntas, y alguna imagen, frágil como la memoria: “¿Será tan seguro, Mikel, que desaparece del todo la forma, o la persona, o la abuela, cuando se disuelve el soporte material o el ‘cuerpo’? Tú eres ingeniero en informática: ¿En qué se convierte una bella canción que acabas de escuchar o la fresca risa de tu novia que acabas de mirar en el ordenador cuando lo apagas? Ahí está en la memoria, en esos circuitos eléctricos que parecen tan fríos. ¿Y si hubiera una inmensa memoria cósmica y cálida como un gran corazón que guarda vivas todas las formas, todas las canciones, todas las risas, a todas las abuelas? Y ¿si Dios fuera esa inmensa memoria, ese inmenso corazón, donde el pasado y el futuro son el mismo presente?”.

¿Y si la religión no fuera dar respuestas, sino mantener siempre abiertas todas las preguntas con reverencia, compasión y confianza?

José Arregi

(Publicado en el Diario DEIA)

Para orar

AGUSTINIANO

«Ámame más, Señor, para quererte».
Búscame más, para mejor hallarte.

Desasosiégame, por no buscarte.
Desasosiégame, por retenerte.

Pódame más, para más florecerte.
Desnúdame, para no disfrazarte.
Enséñame a acoger, para esperarte.
Mírame en todos, para en todos verte.

¡Por los que no han sabido sospecharte,
por los que tienen miedo de encontrarte,
por los que piensan que ya te han perdido,

por todos los que esperas en la muerte,
quiero cantarte, Amor, agradecido,
porque siempre acabamos por vencerte!

(Pedro Casaláliga)

22 comentarios

  • oscar varela

    Seguro que Arregui no se enojará que haya en la Mesa de su tertulia con los sobrinos,
    estos comentarios del Humor.

    El que el Equipo Atrio puso en el Tablón de Tip y Coll
    (desconacidos para los argentinos; no así los del “telefónico” Gila)
    corresponden a una época “linda”  para los actuales más que sesentones.
    Tal vez sea la época de “Les Luthiers”, etc)

    Rescato de esa esa manera de “Espectáculos”, a los “Espectadores”.
    Porque de lo que hoy para muchos suena a “pavada”
    pudiera ser porque el “espectador” de ese tiempo era colaborador-cómplice
    de ese mismo espectáculo.

    Inmediatamente -ya desde unos años anteriores-
    los espectáculos de TV hacen intervenir al espectador “standar”
    incorporándolo en la banda sonora.

    Aunque no nos suena “lo mismo”. Pero es así.

    ¡Vamos todavía! – Oscar.

  • oscar varela

    Maddi y pili!

    han logrado multiplicar el humor.

    No hay nada que “abrir”; sólo “leer” el Tablón.

    Para mí la gracia está en que alguien se tome el trabajo
    (me lo imagino intentando comunicar ¡vaya a saber que cosa importante!
    y cansado de intentar, tiene el tino de comunicarnos que no se puede comunicar,
    diciendo eso sólo: “no entiendo nada!)

  • Maddi Bediaga

    ¡¡Muchísimas gracias, Mª Pilar!! ¡¡¡siempre tan entusiasta!!!

    Un abrazo enorme 🙂

  • mª pilar garcía

    Maddi:
    Me ha encantado ¡Gracias!
     
    Oscar, tampoco lo he podido abrir…
    mª pilar-pili

  • Maddi Bediaga

    Ay, ay, ay… Oscar, la cosa ha quedado un poco rara… me reía de la pregunta que hacías sobre quien es ese tú, no porque sea ridicula sino porque me parece muy buena…
     
    El enlace chistoso no lo he podido abrir 🙁
     

  • Maddi Bediaga

    Ja, ja, ja, muy buena, sí señor 😀
     
    Pues quien va a ser ese tú más que tú, ¡Oscar!
     
    Pero, bueno, me dicen por aquí que si no sabes quien eres tampoco pasa nada porque el camino no es saber sino actuar. Tú eres el que actúa. El conocimiento no es una premisa sino una consecuencia de la búsqueda. “Quien actúe según sabe será obsequiado con lo que no sabe”… así que iremos viendo, o mejor dicho: haciendo 🙂
     
    Al escribirte recuerdo un texto que leí hace un tiempo… Quizá ya lo conoces, está aquí: http://www.terra.es/personal/javierou/con-athos.htm
     
    😉

  • oscar varela

    ¡¡¡perdón que lo ponga acá!!!

    pero lo de “emoxa bebaa” en WP Wall Guestbook

    es de un humor genial!

    (aunque no haya sido su intención)

  • oscar varela

    Hola Franz!

    Gusto de verte por acá, aunque de seguido lo estamos por otras vías!

    A vos te debo varias cosas; una de ellas es el haberme salido de “garante” en mi ingreso a Atrio.org, donde espero no defraudar tu confianza y la de Antonio.
    ……………..
    Pienso que: quizás, tal vez, a lo mejor, en una de esas;
    se proyecte un “ATRIO Centro-Sur-Americano
    como una otra apretada Mano a la española en vigencia.

    Porque los anhelos de liberación contra políticas esclavizantes
    están al acecho y ejecutándose más y más en nuestro Continente.

    No sólo tenemos la escandalosa prepotencia inglesa sobre Malvinas;
    sino el arrasamiento de los recursos básicos (AGUA)
    por una Agicultura devastadora y una Minería envenenadora
    por tda la Región Andina, donde habitan los Pueblos Originarios.

    Allí habría que escribir lo de tu Cajamarca peruano,
    que en esta semana cumple su aquejada Marcha.

    Sé que andás mal del “BOBO”.
    ¿Sabés que en lunfardo los porteños llamamos “bobo” al Corazón?

    No miré el Diccionario pero su sentido es el de “tontuelo”;
    por eso un amigo poeta me largó una vez la siguiente metáfora
    hablando de quien tiene el Corazón dolorido:
    Y el muy Bobo se lo cree“.

    Abrazo – Oscar.

  • Franz Wieser

    Oscar, gracias por tu ejemplo. Multiplicas tus talentos, pones al servicio tus carismas de comunicador. En esto está la vocación de ministerios para la Iglesia y el mundo. Lo da ninguna autoridad humana, ni Papas ni obispos. Son dones de Espíritu de Dios, y solo a él tendremos dar cuanta sobre su empleo. ¿¡Cómo no cuadrafá la tuya!?

  • mª pilar garcía

    ¡Gracias Maddi!
     
    ¡Que alegría reencontrarte!
     
    Un abrazo entrañable.
    mª pilar-pili

  • oscar varela

    Hola Maddi!

    Ok! Interesante el Camino … y la Meta.

    ¿Puedes, nuevamente, tomar la mano de tu amigo
    y preguntarle que averigue “qué o quién es ese “tú”?

    Gracias! – Oscar.

  • Maddi Bediaga

    Y saldrás de esta matriz y verás que la matriz no era Dios, y llegarás a la memoria eterna y verás que eso tampoco era Dios… y con cada descubrimiento irás abriendo nuevos horizontes, podrás cambiar las imágenes que tenías de Dios por otras que se ajusten mejor a tus descubrimientos y podrás seguir avanzando hacia ellas hasta que llegues y te des cuenta de que eso tampoco era Dios…
     
    Pues eso, que si te tomas la búsqueda en serio, si te empeñas mucho, llega un día, cuando menos te lo imaginas, en que ¡pluf! estás en “la presencia de Dios”… se cae el velo y de repente te das cuenta de que siempre has estado ahí… y ahí es cuando comprendes el significado que escondían las imágenes que ya no necesitas… a no ser para compartir tu experiencia a los demás… con el riesgo asociado de que quien no tenga ni idea de lo que hablas piense que no dices más que tonterías o algo peor… el mayor favor que nos pueden hacer.
     
    Bueno, para que no penséis que se me ha ido la olla completamente (algo de ego que le queda a una, je, je) os diré que he estado reflexionando en lo que planteó Arregi la semana pasada sobre lo poco apropiado de ver a Dios como alguien fuera de nosotros, como un amigo o un jefe… La verdad es que yo siempre lo he vivido así en lo más profundo de mí misma, desde que tengo uso de razón… Vaya, que nunca me había supuesto un problema. Pero al leerle pensé que es cierto que esa forma de verlo puede llevar a equívoco (como cualquier otra “forma” de verlo). De la mano de un amigo encontré una respuesta de un maestro sufí que creo que da algo de luz a la cuestión y que comparto con vosotros:
     
    “Los Profetas hablan de Dios en tercera persona para que puedas salir de ti, porque sólo desde fuera de ti llegas a ti. ¡A donde se llega no es a Dios sino a ti! Hay quien cree que el sentido de la Vía es llegar a Dios, no, no. En Dios y por Dios y con Dios estás en el camino, estás andándolo. La meta eres tú.”
     
    Con mucho cariño 😉

  • h.cadarso

    Pues como que me gusta esta visión de la religión que nos propones, Joxé! Aun así, echo de menos una referencia al camino por donde se llega a Dios según las Escrituras: “La verdadera religión es ésta: visitar a las viudas y personas desamparadas,…y mantenerse inmune a las impurezas de este siglo” creo que dice la Carta de Santiago. Es a través del encuentro fraternal con todas las personas humanas como encontramos a Dios; y quizá ese camino es el único posible…¿O no?

  • oscar varela

    Hola!

    Yo:

    * ni las “memorables” galaxias

    * ni el “bufoso”.

    Algo sencillito y a mi alcance:

    “Bebo del Pozo de la Vida
    y, cuando llegue el momento,
    dejar el lugar a otro”

    Así ¡Voy yendo todavía! – Oscar.

  • Gabriel Sánchez

    Si permites que te llame Pepe…te diré…con el corazón, que todo la lectura, me pareció una maravillosa oración…gracias y Amen.- Gabriel

  • Kaláa

    Me ilusioné  también con esta comida de Arregi del Año Nuevo…en principio como espectadora.
    El primer truco para encandilar a la muchachada, le salió de profesional.
    Calentado el ambiente se atreve con otro más difícil, que exige la colaboración de alguien más y lo encuentra en la  colaboración de  Mikel, el ingeniero  informático…
    Y Arregi se va  creciendo  y  y en la medida que crece  yo acabo desilusionada,
    ¡ Nada! no es capaz de sacar nada, ¡ Ni siquiera  transformado !
    Para que meter a Dios en el sombrero, si después no se logra hacerlo salir.
    Estoy hablando de como actúa el mago ¡ Claro!

    Saludos.
     
     

  • Fico Sánchez Peral

    Amigo Oscar, dices:
     
    “Salida misteriosa”, “escapada”, “escudo-cárcel”, “¿Cómo seguir con quien la decisoria carta… escamoteada… siempre en la manga.  
    ¿Por qué seguir aprovechando los sanos sentimientos para llegar a “conclusiones”, que porque “concluyen” niegan lo definido en el concepto recién expresado de “religión”.
     
    Pues yo, como Mikel: No lo sé.
     
    Pero hay un anhelo irrefrenable en mí, de alcanzar lo imposible, de trascendencia, de trascender-me entrando hasta lo más hondo de mí, para luego volver a hacerlo saliendo fuera de mi, de traspasar límites y fronteras, incluidos los de mi propia humanidad, para descubrir qué cosa es Dios, si existe Dios; que no puedo dejar de buscar. Y cuya inevitabilidad, impresa en mi sin mí, presiento superior a mí, y que, como imantado, me lleva a no parar de buscar mientras viva.
     
    Yo, que me he dolido y quejado mucho del abuso de confianza que la religión ejerció en mí, y que he pasado por etapas de duro resentimiento hacia ella, personalizado en la jerarquía religiosa; lo cierto es, que cuando acabé decidiendo romper con TODO, hubo algo, por primario que pueda parecer (que no lo es), de lo que me fue imposible deshacerme: mi intuición de Dios.
     
    Y a partir de la cual, reinicié la búsqueda, precisamente dándome cuenta (dándome –sin saberlo- respuesta a tu pregunta: “¿Por qué seguir aprovechando los sanos sentimientos…”) de que esos sanos sentimientos merece la pena renovarlos aunque hayan sido abusados, porque son lo mejor y más mío que tengo. Y si los malgasté confiando en quien no merecía tanto, y pese a todo: pobres, pero dieron frutos; yo también soy digno de ellos; yo también merezco su inversión en mi, la potencialidad que nace de ellos, por el fermento de lo mejor de mi esencia que prometen, y porque lo que se intuye en esa promesa, lo que –veladamente- se anuncia en ella, es –lo intuyo así- Superior a mi; y no conozco otra forma de intentar aproximarme a ella, mas que la persistencia en su búsqueda.
     
    Eso, añadido al primer descubrimiento percibido tras mi abandono de la sumisión a la religión: precisamente la noción de que ésta, al darme prefabricadas las respuestas antes de que me hiciera las preguntas, había disuadido en mí la necesidad de hacérmelas, disuasión que se había afianzado en mí como un hábito que me impedía madurar; hace que ahora, además de por lo enriquecedor que es por los interrogantes que despierta en mí y por las respuestas que hallo, el deseo de búsqueda sea imparable.
     
    Sí, me gusta la fórmula de Arregui:  
    “ ¡¿si Dios fuera esa inmensa memoria, ese inmenso corazón, donde el pasado y el futuro son el mismo presente?!”,
    y me anima a seguir buscándole… ¡todavía!.

  • María Isabel Parraguez D.

    Ojalá cuando desaparezca la materia de José nos siga igual acompañando con su ternura y paz. Un abrazo desde Chile

  • Mariana

    Pues, mi querido Joxé: para desplegar la gratitud ante el misterio d ela Vida y mantener  la frescura de esos cuestionamientos, no necesitamos de una religión institucionalizada con sus ritos y sus consagrados… solo necesitamos disponernos a ser y dejar que los otros sean… no hay mayor vitalidad que esa!
    Hermosa la intinidad de tu relato. Abrazo desde la otra orilla del océano.
    Mariana

  • sarrionandia

    Lindo diálogo en el que aparece el desprestigio de la religión tradicional  cayendo en picada a través de las generaciones.
    Mikel pasa de la ecuación al «no sé», de la respuesta a… la pregunta?
    nada ≠ algo.
    Las  religiones, por impositivas, desecan y materializan la fe.
    La fe viva discierne qué es lo que  vale o no en las religiones.

  • oscar varela

    Hola!

    1.- Interesante “camino pedagógico”.

    2.- Excelente definición de “religión”:
    -“mantener siempre abiertas todas las preguntas con reverencia, compasión y confianza”-

    3.- En cuanto a  su “aproximación” a “qué” sea Dios
    es una lástima que no pueda salir del “escudo-cárcel”,
    que –no sólo Arregui-  llama “Misterio”.
     
    Estimo que los demás sobrinos (¿las jóvenes, y no tan jóvenes generaciones acaso también?)
    habrán sentido esa “salida – misteriosa” como una “escapada” al Abismo y al Capricho.

    Agujero negro que Mikel, arrinconado ante la perorata,
    le deja servida en bandeja la “tabla de salvación”:
    – “Mikel, primero, calló. Luego encogió los hombros y dijo muy serenamente: “Pues no sé”.
    …………………..
    Yo me pregunto:
    ¿Cómo seguir con quien la decisoria Carta
    -escamoteada del Mazo-
    se la guarda siempre en la Manga?
     
    Me siento en plena Magia supersticiosa o “fe del carbonero”,
    quien –abriendo los brazos y mirando hacia celestiales alturas,
    al dejar en blanco sus ojos- exclamara falsamente preguntando:
     
    “ ¡¿si Dios fuera esa inmensa memoria, ese inmenso corazón, donde el pasado y el futuro son el mismo presente?!”.
    …………………..
    ¿Por qué seguir aprovechando los sanos sentimientos
    para llegar a “conclusiones”, que porque “concluyen”
    niegan lo definido en el concepto recién expresado de “religión”.
     
    NOTA tanguera:
    También se podría “salir” como lo hace Enrique Santos Discépolo en “Tres esperanzas” concluyendo:
    –          “Cachá el bufoso … y chau vamo a dormir”-
     
     No doy un paso más
    alma triste que hay en mí;
    me siento destrozao;
    murámonos aquí;
    padeciendo a lo fakir,
    si el mundo sigue igual,
    si el sol vuelve a salir.
    La gente me ha engañao
    desde el día en que nací;
    las hembras se han burlao,
    la vieja la perdí.
    No ves que estoy en yanta
    y bandeao por ser un gil,
    cacha el bufoso… y chau
    vamos a dormir.
    Tres esperanzas tuve en la vida,
    dos eran blancas y una punzó
    una mi madre vieja y vencida
    otra la gente y otra un amor.
    Tres esperanzas tuve en la vida,
    dos me engañaron y una murió.
    No tengo ni rencor,
    ni veneno, ni maldad…
    Son ganas de olvidar,
    terror al provenir…
    me he vuelto pa´ mirar
    y el pasao me ha hecho reír.
    ¡Las cosas que he soñao!
    ¡Me caché en dié, que gil!
    Plantaste aquí nomás,
    alma otaria q´ hay en mí
    con tres, ¿Pa´qué pedir?
    más vale no jugar.
    Si a un paso del adiós
    no hay un beso para mí
    cachá el bufoso…y chau
    vamos a dormir

  • mª pilar garcía

    ¡¡¡Gracias José Arregui!!!
    mª pilar

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