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¿Líderes católicos para la política?

José Antonio Rosas, presidente de la Academia de Líderes Católicos Latinoamericanos, confiesa que fue drigente de YUNQUE (donde se forjó VOX) antes de dirigir esta asociación que acaba de celebrar un importante Congreso en Madrid (Ceu San Pablo), con el apoyo y la presencia de los cardenales Osoro y Parolin. En Religión Digital Jesús Bastante le hace una entrevista que ha suscitado este comentario a nuestro querido y silencioso George R. Porta. ¡No nos abandones, Jordi! Que en ATRIO necesitamos tu finísimo espíritu crítico (información y “olfato”) para descubrirnos el sentido de historias que nos pueden parecer inocentes. AD.

  • “Para ser buen católico no tienes militar ni en la derecha ni en la izquierda ni en el centro porque en una misma fe se pueden dar distintos compromisos políticos”

  • “No hay guerras culturales. El católico no identifica enemigos, lo que identifica son hermanos. El católico que actúa en política tiene que ser puente, tiene que unir, ser signo de diálogo. No a los muros” (Palabras de Rosas en la entrevista citada

          ¿No es esta forma de relativismo (todo vale) una ideología? Pudiera convenir que no hay que ser violento o belicoso, pero si leo Marcos 13, 12 o Mateo 10, 34, me parece que no coinciden con esto de que «yo soy capaz de unir lo dividido» que suena muy parecido a la expresión de caudillaje del expresidente estadounidense «yo solo puedo arreglarlo.» Y si los curas van delante…

           ¿Por qué Parolin y no Paglia si se trata de líderes seglares? La presencia de Parolin es un espaldarazo que propulsa a este ex-yunquero y su organización a la arena diplomática eclesiástica y, por lo tanto, al sigilo eclesiástico que quizás trató de acaparar la institución gringa Caballeros de Colón con Anderson el ultraderechista salido del Senado estadounidense campeón del intervencionismo gringo en América Latina. Aprecio mucho a Parolin y me parece que está siendo una extraordinaria mano derecha de Francisco, pero si los curas no saben ir de pareja con los seglares o se busca otra foto mejor que la que lo presenta aquí y que represente la equivalencia funcional o algo no anda del todo bien.

          Además, si fue Scannone quien le convirtió… ¿Cómo lo descubrió? Scannone estaba ya en el mercado cuando él estaba en el Yunque y era líder del Yunque… ¿No había pobres antes que eso? ¿Cómo llegó a la conclusión de que solo se logra cambiar desde dentro? Si cree eso, no comprende a Francisco… El Yunque es una neoplasia latinoamericana del CELAM en Puebla, que fue orquestado y manipulado por el dúo formado por el Colombiano Alfonso López Trujillo y el jesuita belga Roger Veckeman para Juan Pablo II. En Puebla se echaron los cimientos para El Yunque (1995) y fue la reacción a Medellín, un paso atrás, no importa lo que hayan dicho los documentos porque los hechos lo demuestran. Hum!»

 

12 comentarios

  • Isidoro García

    Amigo José Ignacio: Sinceramente, me asombra que puedas deducir que tengo “un prejuicio de que todas las miopías “antropológicas y culturales” son iguales, todos los humanos estamos en el mismo punto respecto de la sabiduría, no hay manera de saber algo con cierto criterio compartido, y, dices, hay que esperar a “los resultados”.

    ¡Qué mal me explico, porque es que pienso justo todo lo contrario. Cuando hace poco defendía en este foro, que no es lo mismo Julio César que Julián Cerezas, y que en temas de pensamiento y conocimiento, no vale el populismo democrático, del “todos tenemos nuestras ocurrencias, y valen lo mismo unas que otras”, y por ello se me ha acusado veladamente de creído, elitista y sabihondo, o de cosas peores, ahora se me “acusa” de lo contrario, de que defiendo que todo vale igual, y que cualquier hipótesis es igual que otra.

    Lejos de mi intención, insinuar que todas las hipótesis son iguales. Eso es contradictorio con la afición por pensar. Si eso fuera así, ¿para qué molestarse, con lo trabajoso que es?.

     

    Aquí el problema, y entrando en teoría, es que hay dos clases de relativismo: el bueno y el malo. En puridad todos son malos, en el sentido de que el ideal es que tuviéramos fácil acceso al conocimiento de la Realidad, (en cuya altura estaría “Dios”). Pero eso, desgraciadamente, no es así, y nos tenemos que apañar con lo que tenemos.

    Para mí, el relativismo malo, es el superficial, el populista, el que me atribuyes a mí: todo es lo mismo, vale todo, y todos tenemos derecho a nuestro minuto de gloria.

    Pero luego hay otro relativismo, que si no se puede llamar bueno, porque no lo es, es el que nos vemos obligados a adoptar, cuando somos conscientes de la enorme dificultad de conocer la gran complejidad de todo, y del conocimiento de las grandes insuficiencias de la mente humana.

     

    Aquí lo que subyace es la gran diferencia entre la modernidad y la postmodernidad.

    La modernidad, tanto la laica, como la religiosa, que comparten filosofía y antropología, considera que la mente humana está perfectamente preparada para conocer bien el Universo, y se basa en el cartesianismo racionalista.

    Y eso bastaba, para el estado de los conocimientos hasta 1950, aproximadamente, en que los conocimientos eran asimilables y controlables. Ya a principios del s. XX, se produjeron dos impactos de torpedo, bajo la línea de flotación de este planteamiento.

    Por una parte el descubrimiento de la mente subconsciente freudiana, y el nacimiento de la psicología moderna, que informó de que la mente humana es como un iceberg, con un 90 % sumergido e ignoto.

    Y por otra parte el surgimiento de la física cuántica, que es prácticamente incomprensible para la mente humana, y está llena de paradojas lógicas y aparentes contradicciones.

    A partir de ahí, y sobre todo en los últimos setenta años, desde el fin de la Guerra Mundial, se ha producido tal acumulación de conocimientos, que han introducido tan gran cantidad de indeterminación en nuestros pensamientos y nuestros actos, con lo que ese supuesto dominio de la mente humana sobre el Universo, se ha derrumbado estrepitosamente.

    La postmodernidad, (que incluye todas las nuevas ciencias de la Complejidad), no se opone a la Modernidad, sino que la supera, por aplastamiento de conocimientos. Es su continuación, en esta nueva fase cognitiva axial. Es una nueva Era cultural, y el crecimiento delos conocimientos es exponencial por la revolución informática.

    En la Modernidad primaban los especialistas, ahora lo que se necesitan son los humanos de síntesis, los que en la gran red de conocimientos que es nuestra cultura, atiendan mas a las relaciones entre los nudos o nodos, que a estos mismos.

    Que interrelacionen todo, para comprender un Mundo que es Uno, el Unus Mundus. Y para ello resuelvan y superen las contradicciones que las obligadas perspectivas humanas, que inevitablemente son dualistas, nos introducen en nuestra visión.

    A ello nos ayudarán las enormes potencialidades computacionales del próximo futuro.

     

    En este nuevo mundo, todas las seguridades, han caducado, y reina la complejidad, incluida también, toda la historia religiosa de la vida de Jesús, que “explica de pe a pa, y fácilmente”, convencida de que la Tradición es un fiel reflejo de la realidad histórica de los sucesos jesuánicos.

    Los nuevos conocimientos epistemológicos, sobre la percepción e interpretación de conocimientos y fenómenos, relativiza todo mucho. ¿Te suena la película Rashomon?. Pues imagínate unos sucesos de hace dos mil años, y transcritos cincuenta años después de los hechos, y en medio de la creación de una nueva Organización religiosa a partir del 70 d.C.

    (Como ejemplo, hay una hipótesis del historiador  González Ferrin, sobre la llegada de los árabes a España, de hace 1.300 años, que desmitologiza y deconstruye toda la historia tradicional).

  • ana rodrigo

    De momento, decirte, querido George, que me alegro “verte” de nuevo. Estaba un poco preocupada por ti.

  •           
                Marcos 13, 12 y Mateo 10, 34 no creo, por los comentarios que tengo a mano, que representen tanto equívoco o ambivalencia como dices, amigo Isidoro, ni menos que no sepamos a qué contexto histórico corresponden; seguramente el que están viviendo esos “paulinistas” que dices, posteriores en cuarenta o cincuenta años a Jesús, y de persecución inevitable.  (No es mi materia).

                Por otro lado, la mirada sobre Jesús, no es versículo a versículo, desde luego, sino global y compensada, pero no al gusto de las gafas de cada uno. Con lo que hoy conocemos en la investigación histórico-crítica del tema, hay suficiente certeza sobre un perfil histórico, social, religioso y ético del personaje Jesús como para tentarse la ropa (revisar las gafas) antes de insinuar el puro relativismo de que todas las hipótesis son igual de respetables. Hay hipótesis que ya nacen descabelladas con lo que sabemos de Jesús en clave de métodos histórico-críticos.
     
    La parábola del trigo y la cizaña (Mt 13, 24-30), probablemente es una experiencia que está viviendo la comunidad de ese evangelio de Mateo, entre sus miembros o con el mundo que les rodea, y concluyen que deben resistir la tentación de sustituir a Dios en su juicio final. (Cualquiera que haya ido al campo ha tenido que recorrer la finca para cortar los cardos cuando el trigo acaba de nacer. Esto antes de que llegaran los herbicidas, esos que matan las malas hierbas y nos secan el cereal).  

                En todo caso, la conclusión de “todos somos miopes y para un miope, todo está muy borroso”… “es el largo y tortuoso camino de la sabiduría. Y en él estamos todos, y en él, nos encontraremos”, refleja Isidoro un prejuicio de que todas las miopías “antropológicas y culturales” son iguales, todos los humanos estamos en el mismo punto respecto de la sabiduría, no hay manera de saber algo con cierto criterio compartido, y, dices, hay que esperar a “los resultados”. Me pregunto ¿qué resultados esperar, que resultados hablarán si no sabemos previamente algo de lo que buscamos y por qué buscamos eso?, ¿de qué depende que buscar algo es mejor sabiduría sobre la persona de Jesús que su contrario? Los métodos histórico-críticos del estudio del Evangelio han dado ya pasos de gigante como para insinuar que todo es todavía igual en las hipótesis.
     
                Mira que te sigo y leo con gusto, pero esa concepción científica del conocimiento, recortada a cincel, “de todo o nada”, creo, ¡solo creo!”, que te dificulta hacerte preguntas sobre si ese “paradigma” exige que lo que no está probado en sus parámetros, y esto para un saber de cualquier orden, ya es igual de relativo, de incierto y de probable o improbable.
     
                Mil saludos

  • mª pilar

    ¡Hola George!

    Cuanto me alegra verte-leerte, por este Atrio que queremos.

    También deseo que estés bien amigo.

    Un abrazo entrañable.

  • Isidoro García

    Un saludo nostálgico muy afectuoso a George, con el deseo de que la salud, nos vaya respetando a todos.

    Y nos cita George, en su articulito-comentario,  a Marcos 13, 12, y Mateo 10, 34, que son pasajes evangélicos, muy equívocos y fuente de gran contradicción.

    Y que dibujan un contexto histórico, (en el que se supone se dijeron dichas frases), muy distinto al relato que la versión interesada que los paulinistas, (escritores de los textos), reflejaron 40-50 años después de los hechos.

    Es el problema de las compilaciones, y los relatos hechos de retales variados, que es casi imposible, que no se produzcan incoherencias y contradicciones internas, por muy buen ojo que tenga el compilador, que además no ha sido testigo directo.

    Por ello, yo creo que en la labor de reconstrucción del pensamiento de Jesús, hay que ir a lo global, y no al detalle concreto, en el que hay para todos y pa(ra) “tadas”.

    Por ello el cristianismo, como modelo de vida, es fuente de pluralismo, porque cada uno ve la realidad con sus propios ojos y sus propias gafas, unas más limpias, y otras menos limpias. ¿Y quién es el que tiene menos dioptrías y las gafas más limpias?.

    Por ello hay que tener siempre en cuenta que el cristiano no sigue a Jesús, sino a la interpretación, que años y siglos después, unos bienintencionados señores, pero falibles como humanos, hicieron de las palabras de Jesús, después de que estas, circularan cientos de veces por el “teléfono escacharrado”, y además en un contexto histórico completamente distinto al de Jesús, (alta tensión político-social mesiánica, vs. “pax romana”).

     

    ¿Qué eso, nos priva de la seguridad de una guía cierta y segura?. Desgraciadamente así es. Y que vamos a hacer: ¿reinventarnos la historia?.

    Los psicólogos advierten de que el ser humano prefiere antes el error, que la incertidumbre de no saber. Es el pánico al vacío.

    Esta falta de referencias concretas absolutamente seguras, es la causa del relativismo bueno, (el relativismo es como el colesterol y los banderilleros, que los hay buenos y malos). Y ese relativismo nos dice, que ante la falta de seguridades, (que la ciencia poco a poco nos va proporcionando), hay que aceptar que todas las hipótesis sobre lo desconocido, son respetables, y luego los resultados hablarán.

    La parábola de Jesús del trigo y la cizaña, ha sido muy mal entendida, (en mi opinión). Porque parte de la base de que sabemos distinguir fácilmente lo que es el trigo y lo que es la cizaña: los buenos y los malos.

    Pero todos somos miopes y para un miope, todo está muy borroso. Quizás Jesús querría expresar que no es tan fácil distinguirlos, y que hay que dejar que crezcan y ver al final sus resultados.

    Desgraciadamente el bien y el mal, (en realidad, el acierto y el error), están entremezclados en nosotros y en todo el mundo, y el ir discerniendo qué es cada item, es una labor costosa y de toda la vida: es el largo y tortuoso camino de la sabiduría.

    Y en él estamos todos, y en él, nos encontraremos.

    • Gonzalo Haya

      Muy acertado y muy bien expresado este comentario sobre la interpretación de los evangelios.

    • Alberto Revuelta

      Aunque parezca que arrimo el ascua de Isidoro a mi espeto atunaro, quiero destacar que las contradicciones y oscuridades de los textos recibidos de los cuatros redactores evangélicos me permiten con las incertidumbres del universo sentirme seguro en el seguimiento de la imagen de Jesús. Todos los hombres llevamos la oscuridad y La Luz. Si Jesus fuera un fulgurante y refulgente señor del mundo, no merecería la pena jugarse el tipo por practicar lo que trato de hacer. El texto evangélico de la liturgia de hoy le hace decir a Herodes “Y tenía ganas de verlo”. Por el lío de ser Juan o Elias u otro de los profetas. Como a Herodes, también a nosotros se nos escapa. Ese es el desafío y la aventura. Mal comparado, cuando uno se enamora no termina de saber del otro mientras dura. Y si dura muchos años corre uno el riesgo de seguir en Babia.

    • mª pilar

      Isidoro:

      Comparto totalmente cuanto nos comenta.

      Gracias por toco cuanto nos regala siempre; nos invita a pensar, ha aclarar nuestras “idas y venidas” en nuestro pensar.

      Gracias de corazón.

    • Isabel

      Qué interesante que la interpretación de los textos evangélicos deba ser global para que no contenga incoherencias y contradicciones. Salvo que interese ir a lo concreto para poder llamar cerdo a alguien, que por algo se es sabio, para utilizar a conveniencia. Pero esa utilización aunque lo pretenda está ocultando quiénes son en realidad los cerdos del evangelio.

      ¿Qué quiere decir con “tada”? ¿Se ha levantado graciosillo, Isidoro o Isidora, lo que prefiera?

      ¡Maravilloso!

      • Isidoro García

        Amiga Isabel: He buscado en Google, (porque yo o domino los textos evangélicos), y sale que en Mateo, 7, 6, se dice: “No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen”.

        Yo solo soy un modesto copión y hago mi interpretación propia de los textos, interpretación que puede ser errónea. Las quejas, al maestro armero.

        ¡Y un poco de alegría y buen humor, que luego vienen las úlceras de estómago!. Saludos a todos y “tadas”.

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