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Diez apuntes teológicos más allá del teísmo

Nota: El texto reproduce básicamente mi intervención de apertura de la “consulta” celebrada por videoconferencia el 27 de junio de 2021, entre una cuarentena de personas hispanohablantes de América y Europa, sobre teísmo y no-teísmo en torno al libro Después de Dios. Otro modelo es posible (José Arregi, Carmen Magallón, Jacques Musset, Mary Judith Ress, José María Vigil, Santiago Villamayor) (Ed. Nuevo Tiempo Axial, 2021, disponible en formato digital, libre y gratuitamente a través de tiempoaxial.org y otras redes).

Un saludo muy cordial a cada una y cada uno, en el continente y el hemisferio, el meridiano y el paralelo, el teísmo o el no-teísmo, la fe o la duda en que os halléis.

A más de uno, el título “Después de Dios” puede provocarle profunda desazón, o más que desazón. Pero reparemos en el subtítulo: “Otro modelo es posible”. El título se refiere, pues, al “modelo Dios”. No a Dios como Realidad fundante, sino a “Dios” como modelo interpretativo, como marco teórico de comprensión de la realidad. Los modelos no cambian como las modas, de un verano a otro. Son mucho más estables, pueden perdurar siglos, incluso milenios. El heliocentrismo, por ejemplo, desde mucho antes de Ptolomeo, duró milenios hasta Copérnico y Galileo. El mecanicismo de Newton duró algo más de dos siglos, hasta la relatividad de Einstein. Todo cambia cada vez más rápido.

Propongo 10 apuntes teológicos para la reflexión y el debate crítico en esta época de transición hacia a un modelo posteísta.

  1. El Dios modelo predominante de las religiones teístas es una entidad o un Ente sobrenatural, único o plural, representado casi siempre como un ser humano masculino, omnipotente y creador del mundo a menudo, o al menos dotado de poder para intervenir en el mundo desde dentro o desde fuera, en cualquier caso como sujeto autónomo, como alguien.
  2. Esa representación tiene fecha de nacimiento. Probablemente, fue concebida por la imaginación humana hace unos 7000 años en la vieja Sumeria (Irak), cuna de la civilización más antigua conocida. Allí encontramos las ruinas del templo más antiguo conocido en el mundo, del V milenio a.e.c. El templo era morada de “Dios”, con un clero a su cuidado y al frente de la religión.
  3. Esa idea de Dios y el sistema religioso teísta surgieron y se impusieron sin duda porque ofrecía alguna ventaja evolutiva para la sociedad. Es la ley básica de la evolución en general y de la vida en particular. Ese modelo tiene los días contados.
  4. Pero la superación del teísmo no es solo cosa de ahora. La experiencia más profunda de lo Real ha movido a sabios, místicos y profetas de todas las tradiciones a superar el Dios modelo, toda imagen mental e institucional del Absoluto. Confucio y Laozi en China, Buda, Mahavira y los autores de las Upanishads en la India, Parménides, Pitágoras y Heráclito en Grecia… dejaron al “Dios” representado por el Absoluto irrepresentable: Cielo, Dao, Brahman o Shunyata. Siglos antes ya, Zoroastro en Persia cambió de Dios, abandonó la representación humana y adoptó el fuego sin forma fija, transformador de toda forma, como única imagen.
  5. Israel nos sitúa de lleno en el mundo semita, pero su monoteísmo y su escatología recibieron una profunda impronta persa, indoeuropea. Los grandes profetas de Israel enseñaron que el primer mandamiento de la Ley de Dios es: “No te harás ninguna imagen de Dios” (Ex 20,3). No podemos prescindir de imágenes y palabras, pero solo valen en la medida en que nos abren más allá, al Absoluto sin imagen y al Misterio sin palabra, en permanente transición. Solo quedan metáforas y relatos metafóricos. Jacob, en el vado o paso de Yabok, lucha con su imagen de Dios y la vence, y de ese lance sale herido, pero también bendecido (Gn 32,23-33). Moisés el transgresor, huyendo del poder faraónico, se adentra en el desierto, y allí, en una montaña “pagana”, conoce el Misterio sin nombre en la Zarza Ardiente, solo cuatro consonantes impronunciables (YHWH): “Yo soy quien soy” (y quien eres y el Ser en cuanto es) (Ex 3). Elías, también fugitivo del poder real y de sus profetas profesionales, pero él mismo poseído por la ideología del Dios único y omnipotente, ídolo supremo, debió aprender que tal “Dios” no existe, que el Absoluto no es ni viento impetuoso ni terremoto terrible ni fuego devorador, sino un ligero susurro apenas perceptible (1 R 19). Cada vez encontraron a Dios más allá de “Dios”.
  6. Los cristianos podemos y debemos ir también más allá de la imagen de Dios de Jesús. Jesús siguió sin duda siendo teísta, pero transgredió en muchos puntos, no en todos, la imagen convencional de Dios. De hecho, la tradición mística cristiana fue en ese punto más allá de Jesús. El Maestro Eckhart, por ejemplo, distinguió entre Divinidad y Dios: afirmó la Divinidad como Nada, o como Todo despojado de cualquier atributo, y negó la realidad del Dios con atributos. “Oh Dios, líbrame de Dios”, decía.
  7. Hoy, para muchas, cada vez más, cristianas y cristianos profundamente comprometidos y sinceros, no solo es lícito, sino también imperioso, dejar atrás toda imagen teísta de Dios o del Absoluto, yendo en eso más allá de Jesús. No creemos lo que queremos, sino lo que podemos (J.M. Mardones), dentro de lo “creíble disponible” de nuestra época (P. Ricoeur). Hoy resulta difícilmente creíble la existencia de un Ente anterior al mundo, subsistente sin éste y causa primera creadora del mismo. Más allá de todo dualismo entre mundo físico y metafísico y entre materia-espíritu, más allá del esquema temporal antes/después, más allá de toda oposición entre transcendencia-inmanencia, el mundo está animado por un dinamismo creativo que lo hace autocreador. Esa creatividad incesante y eterna es Dios o lo divino, corazón del mundo autocreador.
  8. ¿Qué queda, pues, después de “Dios”? Después de “Dios”, queda Dios”. O, si se prefiere no utilizar este término tan equívoco –aunque todos los términos de todos los diccionarios lo son–, se puede decir: “Después de ‘Dios’, queda lo Real”, del que formamos parte. Lo Real son formas, pero no solo formas, sino también Fondo Infinito que se abre en cada forma de lo infinitamente grande y de lo infinitamente pequeño. Lo Real es belleza que nos atrae y conmueve. Lo Real es Aliento vital que todo lo mueve y une y crea, en creatividad infinita de posibilidades inagotables. Lo Real es autoconciencia del yo, alteridad del tú, comunión del nosotros. Lo Real es digno de fe, de confianza sin fin a pesar de todo. Después de “Dios”, queda lo Real, con el Misterio fontal dinámico que late en su Fondo.
  9. Lo Real primero y último, el Absoluto fontal, no es un Ello impersonal, pero tampoco es un Yo frente a un tú, ni un Tú frente a un yo, que serían dos. Es más bien el Yo Absoluto que no tiene límite ni limita con nada. Es el Tú Absoluto que no conlleva separación ni separa nada. Lo Real absoluto, del que formamos parte, es Transpersonal, es decir, infinitamente más que “personal” en el sentido en que se entiende este término (centro autoconsciente individual distinto de otro centro autoconsciente individual). Lo Real absoluto es más que personal, de modo que en nuestra relación con El/Ella/Ello no se da ni fusión en uno ni separación en dos.
  10. Esa Realidad fontal creadora ¿podemos todavía llamarla Dios? Decídalo cada una, cada uno. Yo, en esta época de transición, no renuncio a llamarla también Dios, sin fijarla en ninguna imagen. Lo esencial no es cómo creemos en ella, sino cómo la creamos. Lo esencial no es cómo la llamamos, sino cómo la encarnamos, cómo a cada paso y en cada respiración respiramos y nos dejamos inspirar por el Aliento vital, el Alma o el Corazón del mundo –son formas de hablar–, y nos encendemos en la llama de amor que no se consume. Lo esencial es que esta creación que gime en dolores de parto vaya alcanzado su posibilidad más real, su liberación más plena en la compasión con el herido de cerca y de lejos. Lo esencial es que la bondad creativa sea lo más real y que Dios más allá de “Dios” vaya siendo todo en todas las cosas (1 Co 15,28) en este pequeño planeta y en todo el universo o multiverso.

Aizarna, 29 de junio de 2021

www.josearregi.com

 

25 comentarios

  • ¡¡¡Hurra!!! por Jose Maria Vigil.

    He comenzado a leer el libro. “Después de Dios Otro Modelo es posible” por lo escrito por Vigil. Me intrigaron las palabras que pude captar de el, de Vigil, en el Zoom del domingo 19. Dijo palabras con las que coincidía (me hubiese gustado intervenir, pero tuve que abandonar, porque oía lo que se decía con un insufrible ruido de fritura.)

    Le haría una pregunta: ¿cómo queda Jesús? en el posteismo. Otra pregunta: ¿junto con theos, arrumbamos la palabra cristiano?

    Y le diría que el otro modelo posible al Dios habrahamico y al theos en general, los orientales con su hinduismo, budismo y taoismo hace milenios lo tienen, solo tenemos que hacerlo nuestro también. Estos orientales viene dando “sopas con onda” a una espiritualidad occidental predominantemente, que es como un queso de Gruyere llena de agujeros. De un poco de oro con mucha ganga.
    Además, La espiritualidad oriental, incorpora “la practica” que hacemos con todo el cuerpo, que valida y cualquiera puede comprobar si se lo propone, que la “teoría” que pregona concuerda con las practicas que prescribe y con los resultados.
    Lo tenemos todo hecho…

    Pero mi felicitación a Vigil (de momento, me quedan las y los otros) por la valiente exposición que hace, pues da una patada a la mesa y todo queda por recomponer. Tenia cosas que hacer, pero el relato de este hombre antes que teólogo me ha mantenido pegado en mi silla leyendo, y cuando he acabado, me ha sabido a poco. Efectivamente el tema dará para “ríos de tinta…”

     

  • Según Ken Wilber. Al Idealismo de Hegel le faltó un “yoga” para que fuera un aporte valioso para el individuo.

    Creo que los teólogos pueden ir muy lejos, como Hegel. Pero… si le quitas el Dios antropológico, incluido Jesús… al individuo creyente no lo puedes dejar “en Tierra de nadie” porque eso es insensato y cruel.

    No he leído el libro de Arregi y los demás, pero ya lo tengo archivado y lo leeré. Pero otro modelo pasa por contar con todo el cuerpo para poder sentir “al Señor” con un “yoga”. Lo demás es mas de lo mismo. Es seguir la huella exotérica y superficial que marco el cristianismo literalista romano. De ese modo. “No saldríamos de la pecera”. Dios escapa a nuestro entendimiento, pero como fractales de la Gran Mente que somos, podemos pulir nuestra antena para sintonizar con esa Gran Mente. Y eso no se hace con teología. al menos la teología sola no basta. Y esta teología la veo útil si se dirige a la mente del individuo para ponerlo a las puertas de que se decida a practicar un “yoga” el que sea. Y sin proselitismos, eh…

    Como digo, no he leído el libro. Pero apostaría que los sesudos teólogos esto del “yoga” lo han obviado…

  • Juan A. Vinagre Oviedo

    Gracias, amigo José A., por las aclaraciones-precisiones a compañeros. Así dejas más claro y convincente tu pensamiento, al menos para mí. Aunque cuando leo -o escribo- sobre el gran tema de Dios, me pregunto si el intento necesario de explicar, aclarar y precisar -en parte- es un intento-esfuerzo fallido El Dios -del que hablamos y queremos comprender y explicar- es una Realidad inefable, y por ello, en nuestra situación encarnada, indefinible.  Quizá por ello Jesús -que era un hombre práctico- no entró en especulaciones, y se limitó a presentarnos a Dios como Padre Madre Abbá, que es Amor, pese a que no siempre vemos clara esa realidad en nuestra situación de cada día. Por eso la necesidad de creer-confiar en su palabra. (No entro en las teologías  que a veces desarrollan los autores de los evangelios, Juan especialmente.) Jesús se centró sobre todo en las consecuencias de ese concepto de Dios Padre: que nos tratemos como hermanos y pasemos por la vida como buenos samaritanos haciendo el bien. Es decir, amando, en la medida de nuestras fuerzas y de la inmadurez que nos limita. Esto es: siendo poco teóricos y más, mucho más prácticos.

    Sin embargo, ya que necesitamos conceptos y explicaciones, aunque sean deformadas, sobre Dios, es bueno y necesario pensar y contrastar, para poder corregir (siquiera un poco en cada tiempo) nuestras deformaciones acerca de Dios, el infable. Digo para corregir más que para explicar, porque por esencia es, para nosotros aquí, el Inefable. El “no hagáis una imagen de Mí” es aplicable a nuestros conceptos que crean imágenes deformadas. Ante Dios nos topamos con el Misterio. Misterio que crea asombro, humildad (estoy pensando en alguna afirmación de Einstein), y siguiendo al poeta también poesía…, como Juan de la Cruz.   Dios no se puede apresar en silogismos. Se le conoce, se le ve y comprende mejor con un corazón limpio y humilde. (Que no es lo mismo que decir torpe, todo lo contrario.)

  • Jorge Felip Fernández

    Arregi, para explicar tu posición objetando la mía recurres a la Metafísica, al Ser (ontología), un mal asunto, dado que la Filosofía hace ya tiempo la ha dejado de lado por no encontrar suficiente base de apoyo, pues éste depende de la fe. Fe en un Fondo de Realidad, el ser, que no puede mostrarse. Por otro lado, las cosas reales se perciben precisamente por sus límites, con sus características propias que las individualizan y definen, en lenguaje metafísico la forma. Y de aquí la metafísica sobre todo escolástica, da el salto a la ontología y al Ser, a lo Real ilimitado. Ese salto es impropio, no puede argumentarse ni siquiera mostrarse y sólo puede sostenerse por la fe, la creencia en un algo más allá de la percepción intelectiva. En esto soy deudor del escepticismo de Hume.

    Yo no veo nada de Dios en la Realidad Física, ni en su fondo, ni en su origen, ni en su sostenimiento y evolución, …, no veo nada de Dios en una cagada de paloma. ¿Esto me pone en una posición que me aparta de la fe y de la religión? Creo que no, pues la esperanza humana de ahora y última en mi opinión nada tiene que ver con una cosmovisión particular, ni con el Ser, ni con lo Real ilimitado, ni …, pero sí con Dios. Y para mí es la esperanza humana la que sostiene la fe y la religión como relación con Dios, por medio de la Plenitud Humana en Cristo.

  • M.Luisa

    Algo que a mí me facilita entrar en la comprensión de la idea profunda  que inspira este escrito ( que además comparto desde hace tiempo) respecto de la que conceptualmente venimos arrastrando  la cual no ha sido si no ir directamente en busca de  la esencia de las cosas, aquí en cambio de lo que se nos habla no es de la esencia sino de lo esencial, es decir, de aquello que se nos da en lo real de las cosas y que es justo lo que se ha de entender cuando hablo aquí de  intelección  que es la que nos  abre a lo posible, a todo lo posible y por tanto apropiado a lo específicamente  humano.

    En la intelección no interviene solo un, polo, un extremo es decir, la inteligencia en búsqueda, sino que intervienen dos polos, dos extremos, la inteligencia  y el noema-la cosa, aunque en este nivel de intelección, de la cosa  solo  su aspecto formal, es decir sin delimitar su contenido. Esta mínima exposición, si ahora transcribo aquí este párrafo donde dice “Lo esencial no es cómo creemos en ella (la idea de Dios)  sino como la creamos. Lo esencial no es cómo la llamamos, sino  cómo la encarnamos(…)” Y en esto coinciden muchos pensadores contemporáneos que en unidad experiencial del pensar propio de cada cual es como se va abriendo camino lo Real …la realidad es formalidad abierta, no forma cerrada… en fin, es lo que ha dado de sí mi tiempo esta mañana… feliz fin de semana!

    Ahora al entrar veo el comentario de J. Arregi el cual todavía no he leído.

  • Santiago

    Gracias José Arregi por tu comentario. Sin embargo, el consentimiento universal del concepto de la existencia de Dios como Ser Supremo se encuentra en los pueblos de todas las edades como está escrito en la historia humana puesto todos los pueblos han tenido creencias religiosas…Es por eso que el historiador griego Plutarco escribe: “Si recorres las tierras, podrás hallar ciudades que carezcan de murallas,leyes, casas,riquezas, moneda; pero nadie vio jamás un pueblo sin templo ni dioses. Creo que es más fácil asentar una ciudad en el aire que fundarse y perseverar sin religión, ni Dios”

    Y este etnólogo moderno frances Jean Loouis Armand de Quatrefages  nacido en 1810 dice: El ateísmo no se conoce en ninguna parte sino como de paso. Siempre y dondequiera la masa de los pueblos lo ha desconocido. En parte alguna, ninguna de las grandes razas humanas, ni aún una parte de ellas ha sido atea”

    No solamente existe este consentimiento en la historia sino en la prehistoria del mundo. El sacerdote o chamán de la prehistoria tenía la capacidad de entrar en contacto con “fuerzas y seres divinos superiores, a través de diferentes técnicas rituales, así existen toda clase de ritos como ritos de paso, de nacimiento, de matrimonio, iniciáticos y funerarios. Sobre todo el hombre prehistórico era muy cuidadoso pues quería traspasar correctamente al difunto del mundo de los vivos al mundo de los espíritus

    Por tanto la idea de Dios como Ser Supremo que no puede ser superado por ningun otro concepto ha estado presente siempre en el ser humano, aunque no con la claridad que nos ofrece el conocimiento de la Revelación de Dios en Jesucristo. Es claro que para seguir a Jesucristo como personaje histórico-teológico hay que “creer en El”…Literalmente quiere decir que existió en la historia y que se rodeó de personajes históricos como Pilato, Herodes, Arquelao, César….además de sus discípulos de los que también tenemos noticia a través de abundantes documentos históricos de los que todavía tenemos constancia.

    El otro aspecto es el de la FE en Cristo. Ésta es una gracia que podemos aceptar o rechazar en la libertad que recibimos con nuestra existencia…Tanto en el siglo I o en el siglo XXI pudimos o podemos creer en El como verdadero Hijo de Dios, co-sustancial al Padre, o rechazarle…puesto se trata de un acto libre de la voluntad…Por eso la FE implica responsabilidad y no es que al creyente se le resuelvan todos los problemas porque la fe no anula a la persona sino que la hace coherente con su nueva vida y debe vivir esta vida.

    Esto es sólo mi opinión. Muchas gracias de nuevo. Te leo con interés.

    Un saludo cordial

    Santiago Hernández

     

    e

  • José Arregi

     
    Hola, amigas, amigos:
     
    ¡Gracias por vuestras aportaciones! He aquí algunas reflexiones que me suscitan, sabiendo que lo que digo seguirá siendo ambiguo y lo que habría que decir es indecible.
     
    1. A Carmen e Isidoro: me siento en sintonía con lo que comentáis y vuestras palabras me animan. ¡Gracias!
     
    2. A Gonzalo Haya: 1) No establezco ni veo ninguna contradicción entre el no-teísmo y la No-dualidad, sino más bien al contrario. “No-teísmo” es una fórmula negativa: la negación de la existencia de un “Dios” Ente que sería en dualidad con el mundo y con cada uno de los entes que lo forman, el ser humano incluido. La No-dualidad (aunque sea también una expresión negativa) es la afirmación de la relación entre Dios y el mundo como “no-dos”, lo cual no significa que sean “uno”. Ni uno ni dos; dos y uno son términos numerales que no se aplican a Dios, pues Dios no es Ente contable entre otros entes, sino el Ser. Dios y mundo no son dos (dualismo) ni uno y lo mismo (monismo): lo primero haría de Dios un ente más, aunque fuera el Supremo, y lo segundo identificaría a Dios con la forma de los entes. Dios es más bien el Fondo (o el Ser, si se quiere) sin forma, por consiguiente, el Fondo no dual de la Realidad. El Fondo, el Ser, o la Belleza y la Bondad de la Realidad. 2) En consecuencia, solo la ética inspirada y feliz del cuidado, la compasión o la projimidad samaritana (personal y política, inseparablemente) puede encarnar o manifestar a Dios o lo divino de la realidad, es decir, la bondad creativa.   
     
    3. A Jorge Felip Fernández: No es que limite el Misterio Absoluto a lo Real (entre otras cosas, porque lo Real es ilimitado); más bien, afirmo que Dios es el Fondo fontal y creativo de la realidad, el Espíritu, el Alma o el Corazón o el puro Ser sin forma de todo lo real, que aparece en formas. Toda la realidad se manifiesta en formas, pero Dios no es forma, aunque no es algo “distinto” ni “separado” de las formas. La forma no es ni toda la realidad ni una “parte” de la misma, sino la manifestación de todo. La forma y el Ser no son lo mismo, pero no son dos, como no son dos la ternura y quien la muestra, o la belleza y la melodía, o el sentido y la palabra. Tampoco uso, o al menos no quisiera usar, “la idea de Dios para explicar el mundo” ni para explicar nada: “Dios” es más bien un nombre del Misterio del Ser inexplicable del mundo en su inagotable creatividad. Para que “Dios” pudiera explicar algo, habría que explicar primero a “Dios”; estaríamos de lleno en el “Dios modelo”.
     
    4. A Santiago: 1) No hay ninguna prueba ni indicio siquiera de que “esta idea” (la de un Dios transcendente, y creador) “es universal y ha existido desde la prehistoria en todos los pueblos”. Hay muchos indicios e incluso pruebas de que no es así. 2) Para quien cree que Jesús es la encarnación literal de Dios, todos los problemas están resueltos, pero no por un argumento, sino por una convicción, que bastantes comunidades cristianas no compartieron durante los primeros 300 años, y que muchas cristianas y cristianos de hoy no lo pueden tomar literalmente.
     
    Paz y bien.
     

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    • Carmen

      Ya sabe que la que se siente en sintonía con esta nueva visión teológica es mi persona.
      Pero no puedo hacer gran cosa, me faltan conocimientos a manta. Lo mismo que a todas las personas que hemos abandonado las iglesias. Se nos han quedado pequeñas. También hay otras que no las han abandonado, aceptando todo y dando por bueno lo de hace diecisiete o dieciocho siglos.
      La cuestión es dentro de un par de generaciones o tres, qué sucederá con el cristianismo.
      Nosotros hemos hecho nuestra parte. No podemos hacer más. Hemos renunciado a nuestra religión. Creo que somos unos valientes.
      Ahora les toca a ustedes, los que saben de estas cosas.
      No dejen de contestar a nadie. Abran debate. No se queden encerrados en sus círculos de siempre.. Nos necesitan. Ustedes solos no van a poder cambiar nada. Tiene que haber un debate. Que las personas vuelvan a interesarse en este tema de Dios y sus cosas.
      Lo llevo pidiendo a gritos desde hace muchos años. Quizá haya llegado el momento. No lo sé.

      Mucha suerte

  • Carmen

    Porque , claro, lo planteaba mal. Entre otras cosas porque ni tengo estudios de teología ni de filosofía , las dos han ido de la mano durante siglos. Aquí hay personas que me dan mil vueltas .

    No sé si a ustedes les pasa, pero cuando algo no entiendo o no veo claro, de vez en cuando me vuelve la idea a la cabeza y sigo preguntándome el porqué. Tipos de cabeza. Llevo desde los veinte años, quizás antes, preguntándome como es posible que en la ecuación que define un haz de rectas, están contenidas todas las rectas a excepción de una de ellas que define el punto por donde pasan las infinitas rectas. Imposible, decía, no tiene sentido, cómo entonces definimos en punto? No hubo manera de convencerme. Algo fallaba. Lo sigo pensando. Eso sí, los exámenes hechos como si lo entendiera.

    Mi cabeza es así. Me atasco como un burrico.

    Cuando entré en Atrio y empecé a leer cosas y me pareció entender que muchas personas deseaban una reforma en la iglesia me gustó. Y se convirtió en una idea de esas de fondo que cuando menos te esperas te asalta.

    Después de pensar en infinitas oleadas, llegué a la conclusión de que el problema está en considerar a Jesús como Hijo literal de Dios. Si se separaba a Jesús de Dios como padre e hijo, todo encajaba

    Pero me equivoqué. Teølogos tiene la iglesia y muy buenos. Con una preparación enorme y una inteligencia brillante. Para llegar a eso primero hay que partir de la pregunta: pero bueno, y qué es Dios? Y por eso se ha abierto el debate del teísmo o no teísmo. Ese es el debate primero. Me acabo de dar cuenta.

    Porque, a ver, estoy segurísima de que a nadie en el fondo de su alma le importe mucho en qué Dios creen las personas que tiene a su lado. Creo que la fase de imposición de un Dios, todos los que escribimos aquí la tenemos superada. Lo importante es lo que cada uno piense , y luego, pues se habla, se discute y tal. Pero no creo que nadie quiera imponer nada. Sencillamente se habla.

    Pero claro. Mucho cuidado. No se puede aceptar así como así un modelo no teísta de Dios. Porque lo siguiente es plantearse la divinidad de Jesús. Y eso traería consigo una reforma de la iglesia desde los mismos cimientos.

    Y a eso es a lo que no se está dispuesto. Porque si la iglesia ha sobrevivido durante dos mil años es porque ha jugado muy bien. Tiene gente muy brillante. Y ese planteamiento de un dios no teísta no lo va a permitir. Y hará bien. Es su empresa bimilenaria. Cada uno defiende lo suyo.

    Me encanta que un grupo de teølogos y teólogas, dios las bendiga, cristianos haya puesto este debate sobre la mesa. No entendía la razón. Me parecía como algo muy abstracto. Pero me equivoqué. Es lo primero que hay que plantear.

    El problema no somos nosotros. A nadie le importa demasiado en qué tipo de Dios cree el al lado. Salvo que tengan intereses en la empresa. A ellos sí les importa. El resto hablamos por hablar.

    Me apetecía decirlo

  • Santiago

    El hecho que podamos “pensar” a Dios como “trascendente” es algo insólito si fuéramos seres exclusivamente biológicos….El ser humano “natural” aunque evolucione ,jamás podría llegar ni siquiera a rasgar la idea de un Dios trascendente…Sin embargo, esta idea es universal y ha existido desde la prehistoria en todos los pueblos….no como un fenómeno puramente psíquico o producto de la fantasía, sino que es connatural a nuestro verdadero ser espiritual….puesto que los problemas existenciales se basan en hechos objetivos y comunes no meramente subjetivos….El Cosmos y la vida en el no puede explicarse sin el concurso de una extraordinaria inteligencia. Ésta no se encuentra en la materia-energía que no puede pensarse a si misma, ni posee vida “en si misma”, ya que no tiene esa capacidad desde su origen…sino que ésta proviene del Ser….ha de ser una inteligencia creadora personal…

    Aunque no podamos formarnos una idea “completa” de Dios, sin embargo, hemos llegado a captar Su Realidad…claro, sin poder abarcarla…puesto sería totalmente imposible a nuestra naturaleza creada..Arregi habla de ese Dios al que nosotros sólo podemos “atisbar” ese Dios que “va mas allá de Dios” o sea mas allá de la imperfección de nuestro entendimiento…nosotros con nuestras palabras humanas tratamos de describir de alguna manera sus cualidades…que en realidad nos trascienden…pero su mera existencia la podemos conocer….Lo Real se identificará con ese Dios que traspasa nuestro entendimiento aun con visos y pruebas de verdad…Yo creo que SI podemos llamar a esa “Realidad frontal creadora”, cabalmente, Dios porque si no ¿Cómo y dónde encontraríamos otra realidad? Podremos imaginarnos multitud de conceptos sin que podamos llegar nunca a ninguna conclusión válida…

    El Misterio como dice Mariano abajo,  se nos revela en Jesucristo…El Dios de Jesús no puede ser exactamente al nuestro…pues antes que Abraham existiese ya existía el Hijo que es Cristo…(Juan8:58). El pre-existía desde siempre…por eso los judíos “tomaron piedras para arrojarlas sobre El” (Id. 59)…Por eso es que Jesús llama a Dios….. como el Padre:

    Padre, ha llegado la hora: glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a Tí; según le diste el señorío sobre toda carne, para que a todo lo que le has dado, a éstos de vida eterna. Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a Tí, el solo Dios verdadero, y a quien envíaste Jesucristo” (Juan 17: 1-5)

    El Dios de Jesús NO es el Dios de los filósofos…sino la Revelación de YWH…No el incomprensible y poderoso Dios de los judíos..EL que Jesús nos presenta con su verdadera fisonomía ES el del Padre que nos ama…y que es capaz de entregar la vida de Su Hijo por nosotros…y nuestras transgresiones…

    Un saludo cordial

    Santiago Hernández

     

     

     

  • Mariano Alvarez

    El hombre quiere hacerse una imagen de Dios cuando él es la imagen de Dios, tarea difícil la de los ojos que quieren mirar al sol para ver como es aquello que ilumina toda su realidad, ya sabemos que puede suceder en el intento. No haré una crítica al texto , si ofrezco mi visión personal de dicha imagen ya que al final del mismo se nos invita a que cada uno le ponga nombre.

    Es una imagen que quiero creer es la de la mayoría de los que buscan al Dios que se reveló en la Persona de su Hijo, el Dios encarnado que además de imaginarlo puedo tocarlo, puedo compartir con él sus penas y alegrías, porque él está en el rostro del que sufre, del que es y se sabe pobre, del débil, del enfermo, del indefenso, del que sólo sabe pedir porque es lo único que puede hacer, etc…, porque precisamente Él se hizo el más débil de entre los débiles para enseñarnos el camino por el que debemos transitar en la vida para poder vencer a la mayor de las pobrezas que es la pérdida de la vida, la muerte y así nos lo testimonió.

    Esta imagen no surge de un razonamiento, surge de un movimiento impulsado por una voluntad libre, surge de un acto de fe que iluminará a la razón para que esta pueda acabar dando razón de su fe y no a la inversa. Esa imagen ya no es imagen pues vive encarnada en un presente escatológico.

     

  • Jorge Felip Fernández

    Tengo objeciones a esta propuesta, primero porque limita a Dios como Misterio Absoluto a lo Real, (¿¿¡¡ lo Real es lo divino!!??, en consecuencia ¿¿¡¡ lo que no es divino es irreal!!??), a su dinamismo autónomo autocreador, que Isidoro aumenta al diseño del tiempo y del espacio junto a las leyes universales, en una acción creadora de Dios indirecta. Aquí se usa la idea de Dios para explicar el mundo asimilado con lo Real, y en mi opinión esto no me parece necesario puesto que pienso que su explicación está en sí mismo, y aunque aún nos movemos con desconocimiento e incertidumbre, la hipótesis de Dios creador no mitiga esta situación, resulta superflua, no resuelve nada. La proposición da una cosmovisión imaginada o sentida y la pregunta es ¿qué relación guarda con la verdad y cómo podemos saberlo?

    La segunda objeción es sobre el Dios de Jesús. Para mí el Dios de Jesús sólo tiene relación con lo humano y la humanidad que apunta a la Plenitud Humana y de aquí que lo revele como el Padre, su padre. El problema surge cuando se pone en relación este paradigma de Dios, el Padre, con el Cosmos y con la creación. Jesús nunca informó de esta relación ni tampoco de cómo es el mundo ni cómo se originó ni de su evolución, nada dijo de ciencia ni de cosmología, aunque quizás si fuese realmente el Hijo de Dios podría saberlo, nada dijo porque en su mensaje este tema carece de interés e importancia.

    • Carmen

      Arregi ha hecho un intento de transmitir lo imposible que es definir a Dios. Y ha utilizado mil expresiones diferentes. el Yo, el Tu, el Misterio, lo Real…
      No creo que haya intentado definir a Dios. Sabe que es imposible. Tengo la impresión de que lo que ha intentado es decir por qué el Dios de Jesús ya no es válido para muchas personas, entre las que me encuentro.
      Al menos esa ha sido mi lectura.
      Pero obviamente hay otras.

  • Gonzalo Haya

     

    Me identifico más con la teoría de la No dualidad que con el movimiento del No teísmo. Creo que el No teísmo realiza el trabajo de demolición de toda la estructura religiosa que hemos montado sobre Dios, pero no trata de explicar esa Realidad última a la que apunta. Ciertamente esa Realidad es inexplicable racionalmente, al menos por ahora en nuestro estado de conocimientos. Creo que el No dualismo nos acerca más a la comprensión de esa Realidad al identificarnos con ella, porque todos podemos experimentarla; algunos en su grado místico, otros en la belleza, en la armonía…, y todos en su grado ético.
     
    La No dualidad está más en consonancia con algunos pasajes de nuestra tradición judeocristiana y nos conecta mejor con la espiritualidad oriental, en la que reconocemos otra manera de manifestarse Dios a través de otra cultura. Disculpad sin embargo que también aquí sea crítico. Lo que rechazo de la No dualidad es que, al identificarnos con esa realidad última, no sujeta al espacio tiempo, nos apliquemos su características ahora, mientras vivimos en el espacio tiempo. Ya estamos identificados con la Realidad pero todavía no gozamos de todas sus propiedades. Alguna vez he puesto este ejemplo. El hielo es agua, pero no se le puede aplicar todas las características de los líquidos sino las de los sólidos, porque es agua, pero en un estado físico diferente.
     

     

     

     

    • Carmen

      Te entiendo absolutamente.
      Pero otras personas no .
      La cuestión del espacio velocidad tiempo es una idea física que está empezando a desarrollarse y tímidamente a intentar comprender su alcance.
      A mí juicio, nada que ver con Dios. Dios y la ciencia no van de la mano. Porque cuando crees que lo tienes, desaparece.
      A mí juicio lo único que te puede decir todo el conocimiento científico es que dios no se puede oponer a las leyes de la naturaleza, que por otra parte tampoco se conocen, aunque nos creamos que sí. Quién le iba a decir a Newton que el tiempo y la velocidad son en realidad una sola dimensión. Que no existe una fuerza gravitatoria, sino una deformación del espacio-tiempo.
      Quién le iba a decir a Dalton que el átomo es prácticamente hueco.
      Quién iba a decir que Gibs tenía razón y que es cierto que existía un bosón que su comportamiento iba a ser clave para entender un poquito cómo se originó la masa partiendo de una gran concentración de energía.
      Quién iba a pensar que la masa se pudiese transformar en energía. Pero es que la Energía en masa eso es abracadabrante.
      Quién iba a decir que se mandarían naves tripuladas a la luna, e incluso llevar un Jeep para pasear por la superficie lunar y recoger rocas lunares.
      Quién iba a pensar que las enfermedades infecciosas no las producía la falta de higiene, sino los seres microscópicos que en ella viven…
      Y lo de los transplantes de órganos es alucinante.

      Todo pertenece al mundo científico y de la investigación. Nos creemos que la ciencia ha descubierto el intríngulis de todo. Pero no es cierto. Dentro de cien años todo los conocimientos de hoy estarán superados.

      Jamás se encontrará una respuesta a qué es Dios. Porque como se encuentre y se acepte a nivel planetario, en ese mismo momento dejará de serlo. Porque Eso de Dios es por definición inefable. Y tampoco se podrá escribir con una ecuación matemática, porque el álgebra no deja de ser un lenguaje.

      Y que cada cual encuentre su camino.
      Eso es lo que tengo la impresión que tratan de plantear algunas teølogos y teólogas hoy.
      Y a mí me gusta porque también pienso así.
      Habrá un número de personas tendiendo a infinito que piensen que el Dios de Jesús es el auténtico. Y me parece genial. Pero para otros , quizás tendiendo a cero, no es cierto.

      Y claro, esto trae unas consecuencias brutales para la iglesia. Y no lo van a tener fácil. Solamente quiero decir que tienen mi agradecimiento eterno porque también existimos.

      Creo que ya he hablado suficiente.
      Solamente lo hago como signo de gratitud por atreverse a hablar en estos términos.
      Un saludo a todos.

  • Carmen

    El Misterio de Dios jamás lo resolverá la Ciencia.

    Ya lo resolvió en otras épocas. Cuando el conocimiento estaba atrapado en los monasterios. Pero la vida se abre camino. Y lo mismo que ya para algunos de nosotros no podemos aceptar a un dios creador, me temo que tampoco podemos aceptar a un Dios indirectamente creador. No veo la diferencia. La última causa sigue siendo la misma.

    La evolución nunca ha sido aleatoria, lo que no se sabía en muchísimos casos es los factores que había influido en ella. No es lo mismo. Se desconocía el ADN. Luego no se podían tener en cuenta las mutaciones genéticas. Decisivas para la adaptación al medio. Y ahí tenemos a nuestro virus que muta sin cesar y nos está volviendo locos. Por no hablar del virus que produce el SiDA, es el campeón de las mutaciones. Pues lo mismo con todos los seres vivos.

    El creador indirecto me suena a la teoría del creacionismo, tan de moda en los círculos científicos conservadores de EEUU.

    Nunca se logrará atrapar a Dios, porque si se logra una explicación en ese momento dejará de serlo.

    Eso de Dios va por otro lado. Al menos esa es mi intuición.

     

    • Isidoro

      La hipótesis del diseño inteligente, se puede formular desde dos caminos antagónicos. Los ultraconservadores se basan como postulado inicial en Dios, y buscan mediante el diseño inteligente, una fórmula en que pudo crear indirectamente el Universo.

      Desde el lado científico, primero se estudia la realidad, y de esta se deduce que existe ese principio dinamizador primigenio, y entonces se deduce, que debe haber sido diseñado e implementado por “Alguien”.

      El que una cosa la digan también los ultraconservadores o ultraprogresistas, no descalifica en sí la idea. También el reloj parado acierta la hora dos veces al día. Hitler y Stalin, alguna coa buena harían y pensarían en su vida. Pensar lo contrario es puro sectarismo.

      Decía François Jullien, que “el pensador no tiene opiniones” (previas o prejuicios): rechaza todo tipo de catecismos.

  • Isidoro

    Yo creo que la piedra del “escándalo”, está en una frase de Arregui, que ha citado Gonzalo, “el mundo está animado por un dinamismo creativo que lo hace autocreador”.

    Eso es un descubrimiento recientísimo, relacionado con todo el cluster cultural de ideas novedosas y revolucionarias, (dinámica de sistemas, auto evolución emergente de Kaufman, autopoiesis y autoorganización de Maturana y Varela, las estructuras disipativas de Prigogine, etc.), y en general las teorías de la complejidad que empezaron a surgir a partir de 1970, y que todavía mucha ciencia “clásica”, y el evolucionismo clásico, no admiten.

    Toda esa dinámica evolutiva conlleva una cierta direccionalidad y teleología, mediante un motor aleatorio, como método dinámico, pero con unos elementos atractores y repulsores, que hacen que se producen las reacciones irreversibles, que empujan la evolución hacia un aumento de la complejidad, en una dinámica paralela pero de signo contraria que la de la entropía de la energía.

    Como una forma de entendernos, se podría decir, que la “Modernidad”, llega malamente hasta 1970, cuando empiezan a florar todas estas ideas nuevas, que revolucionan el mundo cultural en lo que denominamos la “Postmodernidad”. (Y además empiezan a calar las ideas filosóficas sobre la mente de los psicoanalistas, justo cuando empieza a decaer la aceptación de su terapia).

    Todo el pensamiento hasta 1970 es “moderno”, pero a partir de esa fecha todo cambia, y mucha gente anteriormente muy progresistas, han quedado desfasados y anticuados.

    (De ahí la tragedia del Concilio Vaticano II, pues cuando intenta un acercamiento semifallido a la Modernidad, resulta que la Modernidad se acaba).

    Antes de 1970, la evolución era puramente aleatoria y sin dirección alguna, y parecía claro que la presencia de un Universo, extraordinariamente enorme y complejo, obligaba casi por fuerza, un Creador directo.

    A partir de 1970, se constata “un dinamismo creativo”, que existe desde el momento uno del inicio del Universo, junto con la enorme bolsa de energía originaria, y un diseño del tiempo, del espacio y de las fuerzas que rigen el Universo, que puedan dar como resultado el Universo que hoy vemos. Y todo eso ya no lo podemos catalogar de Misterio.

    Ya no es preciso un Creador directo, aunque el Misterio se ha trasladado al creador e implementador de esas leyes que dan lugar a ese dinamismo creador imparable. Aparece así el Misterio del Creador indirecto.

    Y cuanto más sabemos, la figura de un Dios antropomórfico parece más primitiva y rupestre, y empieza a aflorar un “Dios” demasiado complejo para que lo podamos ni si quiera imaginar. No damos la talla para tanto, es morder mucho más de lo que podemos masticar.

    Y el Dios teísta se convierte en un atavismo del pasado.

    • Gonzalo Haya

      Gracias, Isidoro, centras muy bien el problema en la actualidad científica, y lo sintetizas en “el Misterio del Creador indirecto”.

  • Gonzalo Haya

    Esta presentación tan clara y bien explicada facilita el diálogo. Creo que los seis primeros puntos están hoy bastante aceptados sin dificultad. A partir del séptimo comienza el intento de explicar la parte positiva, afirmativa, del No teísmo.

    Yo tropiezo aquí: “Hoy resulta difícilmente creíble la existencia de un Ente anterior al mundo, subsistente sin éste y causa primera creadora del mismo…el mundo está animado por un dinamismo creativo que lo hace autocreador”. ¿Es mero materialismo? “Después de ‘Dios’, queda lo Real”, del que formamos parte… con el Misterio fontal dinámico que late en su Fondo”.

    Saco la impresión de que esta explicación apela a lo que siempre se ha reconocido como Misterio, al Absoluto, divinidad inefable, indecible. Los más positivo de este movimiento No teísta me parece el descargar al Dios tradicional -al Theos- de tantos atributos formulados en forma antropocéntrica, y que han sido utilizados por la jerarquía y el clero para manipular a los creyentes.

    En cuanto al tema de fondo creo que hay que tener más atención a la experiencia ética y religiosa, más o menos mística, que dan testimonio de una realidad distinta a la realidad tangible, una realidad fuera del espacio tiempo.

    En la autobiografía de Jung leo que “la psique está fuera del espacio tiempo” y una anécdota muy simpática. Hablando con un anciano de Nuevo México, éste le dice: “creo que los blancos están locos”. ¿Por qué?, le pregunta. “porque dicen que piensan con la cabeza” ¿Y ustedes cómo piensan”. “Nosotros pensamos con el corazón”.

    • Carmen

      Es que los primeros seis puntos son historia pura. No es opinable.
      A partir del siete es el planteamiento actual. Hace un esfuerzo enorme por tratar de decir qué es eso que llamamos Dios. Y empieza cuestionando la misma palabra Dios. La palabra. No cuestiona la existencia o no de Dios, lo que cuestiona es la idea que hemos tenido hasta ahora y ya empieza a no ser válida. No para todos, en absoluto, pero sí para algunos.
      Entiendo que eso que dice de que hay que superar la idea del Dios de Jesús sea algo que rechina en la cabeza. Perfectamente. Pero como dice el artículo, hay un señor , Maradones, que opina que no se cree en lo que se quiere, sino en lo que se puede. Me ha hecho gracia, parece que me ha robado la frase. Lo he repetido hasta la saciedad.
      Este artículo está dirigido más que a personas como tú, que tenéis ideas claras, a personas como yo. Y me resulta tranquilizador. Porque cuando te das cuenta de que hay teølogos que ya se expresan en estos términos, posiblemente sea debido a que han observado que determinadas cosas ya no funcionan en los que antes eramos fieles normales, porque nuestra cabeza ha cambiado. Todo este cuestionamiento no ha partido de ellos, sino de nosotros, los de abajo. Han observado que las iglesias se vacían, se han preguntado el porqué y tratan de dar una respuesta. Esa búsqueda les ha llevado a un nuevo planteamiento del Dios que nos han transmitido.
      Y les estoy absolutamente agradecida por ello. No nos dejan solos.
      Entiendo perfectamente que para otros suene a puro disparate.

      En fin.

      Opiniones.

      • Gonzalo Haya

        Muy acertada, Carmen, estoy de acuerdo con lo que dices; solamente echo de menos que, al apelar al Misterio y a la Realidad, no explica cómo y por qué es así esa realidad que tenemos que poner en práctica cada día. Ya que el Misterio es inexplicable, pero precisamente es de lo que más necesidad tenemos de buscar explicaciones. Y creo que la explicación no puede venir por el conocimiento racional sino por la experiencia ética y religiosa.

        • Carmen

          Efectivamente. El Misterio es Misterio porque es inexplicable.
          Mira que intenta acercarse, utiliza todos los recursos de los que dispone, que son muchos, para de alguna manera hacer ver que es inexplicable. Pero Es.
          Luego el Dios de Jesús tampoco puede ser la respuesta porque entonces ya estaría resuelto el Misterio.
          Eso es lo que me ha parecido entender que dice el señor Arregi y otros y otras como él. Nada menos que teølogos. Lo encuentro un paso fascinante.
          Un paso que no es necesario para muchas, muchísimas personas, pero sí para otras. Porque también existimos y no tenemos por qué sentirnos bichos raros. Tenemos la misma educación cristiana y nos ha costado mucho trabajo romper con esa idea de Dios de Padre amoroso. Muchísimo. Por eso lo agradezco tanto. Por eso cuando he leído el artículo me es imposible callar.

          No sé si me explico.

          Además de que creo que el futuro de la espiritualidad va por ahí. El futuro, no el presente. El futuro. Pensar: Dios? Ni idea , pero seguro que está relacionado con la armonía y la belleza en cualquiera de sus manifestaciones.
          Y ahora vamos a construir un mundo mejor, es asunto nuestro. Y ahí entraría lo que Salvador Santos llama el proyecto del Galileo.
          Así es como concibo el cristianismo del futuro.

          Pero claro… es mi opinión.

          Buena tarde, ya casi noche.

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