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Nos unimos a la actitud de rebeldía de los párrocos austriacos

    En Moceop participan no solo curas casados sino sus compañeras y otras personas en situaciones parecidas. Sus comunicados son fruto de una reflexión colectiva. El tema de este es repetitivo en ATRIO, pero nunca lo suficiente para evitar sufrimientos de personas allegadas, como se decía en en otra entrada anterior. AD.

Comunicado del MOCEOP sobre la última declaración

jerárquica acerca de los homosexuales

           La jerarquía de la Iglesia ha vuelto estos días a condenar por enésima vez las relaciones homosexuales. La Congregación para la Doctrina de la Fe respondió negativamente, de forma oficial en la web vaticana, a la pregunta de si la Iglesia puede dar su bendición a las parejas homosexuales: “No es lícito impartir una bendición a relaciones, o a parejas incluso estables, que implican una praxis sexual fuera del matrimonio (es decir, fuera de la unión indisoluble de un hombre y una mujer abierta, por sí misma, a la transmisión de la vida), como es el caso de las uniones entre personas del mismo sexo”.

      Aparte de pervertir el sentido evangélico de la bendición: desear la bendición de Dios a los amigos o las buenas personas que la piden –como sigue siendo una bonita práctica sobre todo en los pueblos de América Latina– e incluso a los enemigos (Lc 6,28), esta declaración eclesiástica nos trae de nuevo la postura de la jerarquía eclesiástica frente a las personas y el colectivo LGTBI, que vuelve a ser negativa; aunque unas palabras del papa Francisco hace tiempo parecían presagiar un cambio de actitud. ¿Aprobaría él este comunicado o estará prisionero de los sectores más conservadores y tradicionalistas de la Iglesia para impedir las necesarias transformaciones en ésta?

      Nuestra jerarquía sigue empeñada en su tradición doctrinal, sin entender que las relaciones homosexuales pueden ser de amor y, por lo tanto, buenas y muy queridas por Dios. Sigue empecinada en un dogmatismo rayano en fundamentalismo, creyéndose la única intérprete autorizada del “designio de Dios sobre el matrimonio y la familia”, confundiendo lo que Dios quiere con su propia doctrina y prejuicios, y diciendo que si una pareja de gays o lesbianas dice que están verdaderamente enamorados y se aman generosa y limpiamente, se equivocan: es una ilusión, un engaño.

      Otra vez la jerarquía de nuestra Iglesia, anclada en prejuicios irracionales, sigue sin tener en cuenta a gran parte del pueblo de Dios, para quien no es aceptable el rechazo de la homosexualidad. Una postura que es, además, muy cínica por parte de muchos de nuestros jerarcas represores, como ha quedado de manifiesto. Manifiesta estar fuera de la evolución histórica y social, fuera de su tiempo, fuera de los avances en los derechos humanos como el que supone amar con respeto y generosidad a quien y como uno quiera. Manifiesta estar fuera del conocimiento de la persona humana que nos fueron dando las ciencias humanas y la experiencia de que hay un espectro muy variado y legítimo de orientaciones sexuales humanas. Manifiesta, en fin, estar fuera de la realidad en el sentido de que las relaciones de amor no están necesaria ni exclusivamente centradas en la procreación, como afirma la nueva moral cristiana que estudiamos hace ya cuarenta años y reconoce para el matrimonio el mismo Derecho Canónico.

      Pensamos que lo más grave es que esto sigue haciendo sufrir a muchos cristianos y cristianas, y está contra la misericordia y el amor de Jesús de Nazaret a los excluidos. Lo veíamos estos días en una dolorida y anónima “Carta abierta de un joven gay a Dios con motivo de la última declaración de la Santa Sede sobre la bendición de parejas homosexuales”, aparecida en Religión Digital y de la que recordamos aquí sus palabras, porque las suyas son más importantes que las nuestras:

      “Señor, hoy soy solo uno más de tus hijos, que puede ser tu hija, también, y a quien llamas con nombre propio, con plena dignidad… No es nuevo que nos llamen personas con ‘tendencias objetivamente desordenadas’ y que nos pongan el sello del pecado. No es nuevo, pero siempre que se reafirma es doloroso, muerde el alma como el mal espíritu al corazón de tus santos… Recuerdo mi miedo, Señor, miedo que mata la esperanza, que mata la vida… Señor, veo la iglesia delante de mí cerrada… Y luego pienso, ¿esta es la Iglesia que tú querías? ¿Ésta de puertas cerradas, con olor a polilla, de columnas de piedra, de retablos de oro? ¿Ésta de cardenales que acusan, de poderosos que presionan, que le matan el vuelo a la libertad, a la novedad y al encuentro?… Te hablo desde mi fragilidad, Señor, desde mi dolor, desde mi soledad… Te hablo desde mis días de… dolor de consciencia desesperada, de sueños rotos, de necesidad de amor, cariño, libertad, paz… Señor, que repitamos ‘bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados’…y que amemos mucho, en nuestros trabajos, en nuestras familias, en nuestras camas, en todas partes, a quien sea y como sea, pero siempre amando”.

      Desgraciadamente, la esperanza de que el papa Francisco –tan acertado en otras cosas–iba a liberar el estancamiento de la doctrina tradicional a este respecto, de que iba a hacer avanzar la reflexión e incluso corregirla, se esfumó de nuevo justamente en los ocho años de su pontificado, y sigue en la línea de sus predecesores.

      Pero importantes sectores de la Iglesia europea, inmediatamente después de hacerse pública esta declaración, manifestaron que seguirán bendiciendo las uniones homosexuales exigiendo la modernización de la Iglesia, porque– dice ice or de Dios en la Iglesia igual que el resto”.

      Como hermanos y hermanas del MOCEOP nos unimos a esta actitud de rebeldía de nuestros colegas ante una norma de la jerarquía que consideramos injusta y que no corresponde con la misericordia de Dios con todos sus hijos e hijas; como ellos, seguiremos con nuestra disidencia práctica y no rechazaremos a ninguna pareja de cualquier condición que se ame y busque de nuestra parte la bendición de Dios.

7 comentarios

  • Isabel

    Me intriga esta afirmación de que según “la ciencia humana” y la experiencia existe mucha variedad de legítimas orientaciones sexuales… ??

    Orientaciones sexuales hay tres, solo: hétero, homo o bisexualidad.

    Claro que, añaden la palabra espectro, un espectro de ellas, para entendernos, será. Es decir, en la fantasía, la irrealidad, lo imaginario.

    Os metéis en unos jardines imposibles, todo sea por la posmodernidad.

    • Rodrigo Olvera

      Hola Isabel

      Algunas personas calificarían tu comentario de meterte en un jardín impoisible debido a la posmodernidad. Pues afirman, con la misma rotundidad que tú, que sólo existe una orientación sexual: la heterosexual. Calificando a la homosexualidad y a la bisexualidad como “desviaciones” de la única orientación sexual existente.

      Por otro lado, otras personas afirman que además de las tres orientaciones que afirmas de manera rotunda como las únicas existentes, que hay que agregar al menos dos mas: la asexualidad y la pansexualidad. Y no, desde su perspectiva, bisexualidad y pansecualidad no son lo mismo, ni son meros grados de un sólo espectro.

      Finalmente, el concepto de esprectro no es sinónimo ni de fantasía, ni de irrealidad, ni se imaginario. Así como no es ni fantasía ni imaginario el espectro electromagnético, ni el espectro en el transtorno del espectro autista.

      Saludos

      • Isabel

        Te podría preguntar si existe alguna persona que más allá de alguna etapa de su vida nunca haya sentido ninguna atracción personal… O qué es un pansexual, empezando por aclarar a qué nos referimos cuando decimos género. Pero lo cierto es que las fantasías queer me interesan bien poco y las respuestas que dan siempre repetidas las conozco. Esos jardines no son los míos.
        Saludos

  • M.Luisa

    Desde mi  distanciamiento del problema, pero       convencida plenamente    de las razones que se exponen en este comunicado  no entiendo  como todavía se anda con paños calientes, por ejemplo en esta alusión   a la jerarquía como nuestra, “nuestra jerarquía”  dicen los denunciantes, ¡Pero  si    precisamente esta pertinaz  permanencia en ella  o inmiscuyéndola   como imprescindible en el pensar y en el  hacer mismo del cristiano/a,  constituye un modo de hablar  que nada ayuda ni favorece   a los cambios y a las transformaciones!.

    Precisamente  la desobediencia de estos sacerdotes australianos  no es tal desobediencia   y  no lo es porque la opción que han tomado  es la de obedecer al Evangelio, un campo experiencial y más abarcador de la realidad humana dentro del cual  se ofrecen las condiciones para ir avanzando en estas   variabilidades que como tal realidad humana se nos  presenta.

    Se lee en el texto “Este decreto, (el que renuncia bendecir a la unión entre homosexuales)  intenta socavar la realidad de la creación con presunciones dogmatizantes” e “intenta reavivar el espíritu de tiempos pasados ensanchando la brecha entre la burocracia romana y el mensaje liberador de Jesús

    ¿Esto es a lo que se presta el papa Francisco?

    La realidad nunca se deja manipular  por esto surge y resurge en cada instante ese momento crucial pero  liberador entre una obediencia traumatizante   y una  desobediencia abierta a la transformación y al propio trascender.

    ¿Cuándo se piensa salir de esta situación tan perversa?

     

  • ana rodrigo

    Otra vez con el sexo, dejando completamente relegado el amor, que es el fundamento del cristianismo. Yo creo que, no sé si todas las religiones, pero sí la cristiana, ponen la razón sexual como prioritaria, a continuación ponen la excusa de la procreación, lo que indicaría que cuando una pareja por la edad o por otras razones no puede procrear, ya no debería tener relaciones sexuales.

    En fin, la jerarquía que representa a todo el pueblo creyente, debería acoger a toda persona que opta por el amor, ya sea del distinto sexo ya sea del mismo sexo.

    Qué rechazan del sexo, ¿el sexo mismo o el placer sexual como algo intrínsecamente malo si no es como ellos dicen?

    Ni este Papa ni ninguno cambiará, está demasiado arraigado en la moral cristiana como para que algún alto jerarca se atreva a reconocer lo que hay debajo de tantos “argumentos”.

    Mientras tanto, la gente hará lo que le dicte su conciencia y se irá alejando de la Iglesia y, si lo cambian, se irán los de dentro. No hay solución en moral cristiana.

  • Carmen

    Pues entonces no entendí nada el otro día. Me sonaba a pobre Papa, está atrapado.

    No lo he leído del todo, pero da la sensación de que va en otra línea.

    O no.

    Francamente, querida, me importa un bledo.

    Es la despedida más grandiosa del cine, cuando el que ha dado su vida a una persona y no la ha querido . Y te cansas. Y …

    Pues en este momento así me siento. Como el prota de lo que el viento se llevó. No como la enorme Escarlata O’ Hara, la prota sino como Reht Butler. Otro personaje inmenso.

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