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¿Con templanza o con fortaleza?

Quienes nacimos antes de la segunda mitad del siglo pasado aprendimos en el Catecismo de Ripalda (en mi colegio nos obligaban a recitarlo de memoria) que las virtudes cardinales son cuatro: prudencia, justicia, fortaleza y templanza. Después, descubrí que estos conceptos constituyen los principios fundamentales del comportamiento humano (personal, cívico, político…) que estudia y sistematiza la Psicología.

Desde la Psicología podemos afirmar que prudencia, justicia, fortaleza y templanza son las cuatro ruedas, o los cuatro motores, que vehiculan la conducta adaptativa, y el comportamiento eficaz, justo y ajustado para la diversidad imprevisible de las circunstancias que cada situación comporta; son los cuatro factores de la madurez psicológica del Yo personal, los reguladores del equilibrio humano, los constructores y garantizadores de la eficiencia política y de la paz social;  los facilitadores eficientes de una acción de progreso.

Pero tengo que destacar, como absolutamente indispensable para alcanzar estos objetivos del comportamiento -personal, social y político- la necesidad de activar al mismo tiempo las cuatro ruedas o los cuatro motores. La prudencia, la justicia, la  fortaleza y la templanza no pueden actuar por separado, no se justifican aisladamente, sino que para su efectividad y eficacia tienen que operar siempre en acción articulada y conjunta.

La oportunidad de apelar a estos principios elementales nos la ofrece el deplorable y terrible  escenario que contemplamos estos días en los telediarios, de lo que está ocurriendo dentro del mismo tejido de nuestra piel de toro, en España, en algunas calles y ciudades de la comunidad de Cataluña. Los ciudadanos de a pie volvemos atónitos nuestra mirada a los responsables  y ejecutores políticos de nuestra nación y nos preguntamos: ¿están actuando de verdad, eficaz y  adecuadamente, para detener este tsunami creciente que amenaza con arrasar, desgajar y destruir nuestra nación, el lugar del planeta donde nacimos y nacieron nuestros padres, o en el que decidimos arraigar nuestra vida y engendrar a nuestros hijos?; ¿qué están haciendo nuestros políticos -en el poder o en la oposición- para garantizar una solución verdadera?; ¿están viendo la magnitud amenazante del problema, o están pensando cómo aprovecharlo para mantenerse en su parcela (aseada o corrupta)  de poder y de ventajas sociales y económicas? Hoy me ha llegado una sentencia de Maquiavelo que es para hacer pensar y para temblar: “Quien tolera el desorden para evitar la guerra, tiene primero el desorden y después la guerra”. ¿Qué decisiones toman, ante la urgencia inapelable de esta fehaciente situación, los gobernantes regionales o nacionales en los que hemos depositado nuestra confianza?

Por lo que vamos viendo, los políticos y gobernantes que nos hablan de templanza  tendrían que saber y tener siempre en cuenta que la templanza sin fortaleza no servirá nada más que como escondite de la pusilanimidad, el encogimiento, la timidez y la cobardía; y que la templanza sin justicia conduce a la  arbitrariedad y a la más vulgar zorrería. Para la templanza sin prudencia no encuentro otra definición que la de no saber estar, el egocentrismo soberano, el encegamiento político  o la de la estupidez.

Frente a esta actitud, hemos podido ver y comprobar que otros políticos proclaman con ardor que ha llegado el momento de aplicar con urgencia inapelable la fortaleza y la justicia…,  y pueden hacernos temer que la fortaleza, aplicada sin templanza devenga en violencia brutal; o que  la fortaleza sin prudencia se quede en osadía o temeridad carente de resultados eficaces, o con resultados provocadores de mayores problemas; y que sin justicia, la fortaleza lleve al  avasallamiento y abuso de fuerza. La fortaleza, a la que todos aspiramos y de la que tanto necesitamos en este imprevisible mundo y en estas concretas circunstancias políticas, no será válida si no está regulada por la templanza, distribuida con prudencia y aplicada con justicia.

Esto puede parecer un galimatías, una elucubración embrollada, pero degustándola y digiriéndola despacio, nos descubre las claves para interpretar el propio comportamiento y el de los demás,  para orientar la superación de los desaciertos en nuestras actuaciones y para clarificar nuestras perplejidades a la hora de decidir.

Y volviendo ahora nuestros ojos a este panorama político y social, que se nos presenta cada día como más alarmante y amenazador, tenemos la responsabilidad, cada persona individual, de preguntarnos y de clamar con voz firme y, tal vez, hasta con angustia:

¿Dónde está (si es que existe) el/la gobernante y el partido político con la fortaleza suficiente ante esta difícil, arrasadora y desbocada situación, para aplicar la justicia, con una actuación eficaz regulada por la templanza, y con la sensibilidad política indispensable para una intervención adecuada y terminante, clarificada y dirigida a través de una razonable prudencia?

 

38 comentarios

  • Javier Peláez

    La templanza no es una virtud que se prodigue mucho.Estoy harto de ver en las redes hashtags como #SpainisaFascistState;#155ya….étc,etc.Recurso que en septiembre de 2017 fuimos a Cibeles convocados por Parlem/Hablemos…Mi calva saliò en LaVanguardia(lo sè porque llevaba un niqui blanco en la que escribí Hablemos y tenía una línea roja en la parte posterior del cuello por el camino tuve que equivar manifestaciòn de fachas).Antesdeayer en Barcelona 200 personas de Parlem….La templanza no se estila porque estamos en campaña.Por otra parte,la historia se repite como farsa:el nuevo numerito del Parlament…O pedir la libertad de algùn preso que ha hecho algo tan memorable como tirar pirotecnia a un helicòptero….Agunos creeràn que van a provocar la independencia y que en un acto triunfal de la nueva republiqueta,pondràn en libertad ipso facto a Junqueras et alter….Si es así,hay que miràrselo….No serà mejor criticar la sentencia y aunar a gente que la critique para lo cual hay que aislar la violencia,condenarla enèrgicamente y apartar reivindicaciones que no comparten alguna gente crítica con la sentencia(autodeterminaciòn….).Por otra parte,creer que las manifestaciones dan la vuelta a una decisiòn del Supremo…Recuerdo la gente que se manifestò contra la guerra de Irak.Exceptuando la manifestaciòn del 27 F(tras el 23F) yo no he visto en Madrid manifestaciones màs espectaculares que las de la guerra de Irak….Y que pasò,pues no se parò la participaciòn española…

  • M. Luisa

    Buenos días Antonio!

    Con este breve comentario daré ya por terminada la serie de aclaraciones  que me impuse  al leer el tuyo  del pasado día 24.

    Que yo recuerde, creo que fuiste tú quien me interpelaste de forma un poco  desairada, pero  ni por asomo pensé en la intención de querer entablar  ningún debate  sólo  esperaba  como quien espera tras una interpelación un gesto  de buenas maneras.

    Por otro lado  decir  algo que ya quise aclarar ayer sobre la “discrepancia”.

    En el concepto de discrepancia  entraría sin ningún tipo de apuro  la  frase que a ti te pareció  tan excesiva  le dirigiera a Ana.  En cambio yo   la considero  apropiada   dentro  del marco  de la discrepancia  porque   en un intercambio o contraste de ideas éstas pueden parecer,  tanto de un lado como de otro,  falsas o verdaderas, y  mal estaría que no se pudiera decir.

    No es que se diga que la persona miente, que entonces  sí te daría la razón,  además con ello   mostraría mi incoherencia puesto que  de Ana aquí he aprendido mucho, no,  es simplemente  aceptar que las ideas  pueden discutirse y como decía considerarlas falsas o verdaderas.

    Y por último hacer referencia  a este disimulo irónico con el que dilucidabas en tu comentario  lo que quiero decir con mis expresiones. Te lo aclaro:

    Veo que  para ti estructura y relación es lo mismo  sin embargo  considero que la estructura   explica mejor el dinamismo de las virtudes como un acto de apropiación que ha de llevar  a cabo la persona.  Me fijé que Oscar en un comentario lo explica mediante el “ESQUEMA” ”  pero yo diría que la   “ ESTRUCTURA”   desvela mejor ese momento de apropiación.

    Me explico. La virtud como la ciencia, por ejemplo, no son notas que la persona tenga por naturaleza, por tanto respecto de aquellas no se está en condición de sujeto, es decir de  “sujeto-de-ellas” de virtud y de ciencia,  sino de sujeto determinante de ellas con lo cual sitúa a la persona por encima del área de su naturaleza.  Esta explicación  fue lo que me ahorré  el otro día resumiéndola  con aquella  expresión tan breve  que  sin enumerar ninguna de las virtudes planteé la  idea generalizándolas  en la brevedad de aquella frase que no entendiste. La del    “estar siendo”  pues representa que en ella   nos determinamos siendo de una manera o de otra, virtuosos o faltos de virtud, por decirlo de alguna manera.

    Eso es todo por mi parte. Espero buena acogida.

    • José Ignacio Calleja

      Por mi parte María Luisa, encontré que el moderador entrara a comentar tu texto y este, como ininteligible, un desacierto; en esto veo tu razón. Pero en cuanto al fondo, me sumo a pedirte un esfuerzo para ponerte en el lugar del lector, pues lo que tú nos dices que “es una evidencia”, mal podemos decir si lo es o no, de no haber entendido limpiamente el argumento. Lo cual no va contra la valía de tu reflexión, pero su lógica es difícil de hacerla intersubjetiva. Hoy mismo, a mi juicio, cuesta ver claro el argumento; y aún así, el adjetivo “verdadero y falso” aplicado a las ideas, no me convence. Lo haces a menudo, pero no lo comparto. Las ideas son equivocadas o acertadas, según un paradigma acordado y compartido, porque “falsas o verdaderas” manifiesta una certidumbre filosófica desmesurada, que no existe fuera de las matemáticas y la lógica más formal. Yo al menos prefiero, el “equivocada-acertado”, siempre como la fórmula de “a mi juicio”. De hecho, las virtudes como rasgos del carácter, incluso antes de trabajarlas a fondo como actitudes del sujeto, ¡vaya que si están ahí en la naturaleza común (humana) y particular (la propia) con muy distinto potencial, componiendo un carácter o talante moral que por misterios de la vida (y la genética), recibimos, y nos hace a unos más dóciles y compasivos y a otros, mucho más desconfiados y vengativos. Hay un fuerte componente genético en el carácter, que hace más difícil a unos que a otros (condiciona) desarrollar las actitudes morales (virtud moral trabajada) y cooperar a estructuras sociales virtuosas para faciliten vivir más humanamente la vida personal y social (no determina). Te saludo siempre con afecto.

      • M. Luisa

        Hola José Ignacio! Estupendo verte por aquí, y mira he de darte la razón, las ideas son equivocadas o acertadas, en efecto, no me ha costado nada reconocerlo, son los juicios los que pueden ser falsos o verdaderos, siempre es algo que tengo presente, sin embargo, lo que me debió ocurrir fue que al considerar desmesurada, excesiva la reprimenda pensé que ésta era más propia de cuando alguien obcecadamente discrepante hace uso de la mentida. Entonces sí que la cosa la considero muy grave. Y poca cosa más que decirte.

        Bueno sí, tal vez entrar un poco en lo difícultoso que resulta a veces argumentar teniendo en cuenta la complegidad del pensamiento cuando éste se mueve en dirección contraria de lo que hasta el momento ha venido representando la lógica tradicional.

        Yo misma, a veces, esto lo he expresado refiriéndome al hecho de que si bien antes la experiencia se subordinaba a la teoría, ahora en la postmodernidad (en lo bueno de ella) hay que verlo en sentido contrario. Es decir, ahora es la teoría la que se subordina a la experiencia. Tarea dificilísima de exponer!!

        No te creas, amigo, que yo muchísimas veces cuando suelto las ideas que escribo soy consciente de su oscuridad, o al menos de las sombras que lo puedan envolver, pero frente a la imposibilidad de desplegar todos sus contenidos pongo siempre la confianza en la aclaración si ella se me pidiese, con lo cual sería mucho más fácil centrar el despliegue en aquellos puntos concretos que más puedieran interesar generando, entonces sí, un mego debate.

        Mira, si tienes tiempo pues merece la pena búscate un ratito para entrar en el enlace que te incluyo. Con tan sólo escuches dos de los videos, el segundo y el tercero creo que te será suficiente para llegar a entender un poco ese cambio mental de paradigma antes mencionado.

        https://www.youtube.com/watch?v=D0y3GI8ztUQ

        También con afecto

  • M. Luisa

    Una cuestión que esta mañana he pasado por alto tal vez me  sirviera  para  hacer notar de que no andaba muy equivocada  con lo  de la lectura rápida, ¡madre mía si esto se considera grave!  cosas más ofensivas las he leído aquí, pero en fin…decir que a mí  me pasa muchas veces lo de tener que releer los comentarios.

    Bien,  voy al tema, se trata de cuando en un comentario mío creo que fue el primero (estoy escribiendo fuera del ordenador)  refiriéndome a la psicología positiva de  la cual ya  había leído algún escrito por uno de sus seguidores Claudio Ibáñez,  me percibí de  que era el mismo autor del artículo que Oscar insertó en el Post. de “Abusos sexuales y clericales en la Iglesia Católica” y por eso comenté en este mismo  hilo    que desde la visión de la psicología positiva podía verse el alcance de perversión    en la manera tradicional de enfocar el tema de las virtudes, pues   no me dirán ustedes que en Atrio   no se ha hablado nunca de ello? de cómo el clero se ha servido de algunas de ellas por no decir todas  para, desde el confesionario,  controlar y someter .

    Y digo perversión porque aquello que han venido negando, es decir, el fisicalismo “no positivista” es a fin de cuentas  el trampolín para  alcanzar la plenitud humana

  • Carmen

    Pues creo que no es del todo cierto que los jóvenes sean luchadores y los mayores nostálgicos. Es más, creo que la generación que ahora tiene entre 70 y ochenta años o más, es superluchadora. Es más, me preocupa la generación a la que pertenecen mis hijos. Algo hemos hecho mal toda la sociedad, no sé qué, pero conozco a un montonazo y son estupendos la mayoría, pero van a su bola, como dicen ellos. Si luchan es por sus intereses particulares. Y eso me preocupa, porque un problema de la sociedad es imposible solucionarlo personalmente , lo tenemos que hacer entre todos.

    Y en cuanto a los gritos de ayer, hay mucha gente joven que vota a vox, no solamente los nostálgicos . Hay quien no sabe lo que es una dictadura. Y que no digan que la responsabilidad es únicamente de los colegios, porque quien espere que su hijo o hija va a aprender todo lo necesario en el colegio y en el instituto está en un error de bulto. Y además me parece una dejación de la responsabilidad de la educación de los hijos.

    No sé

    Si en este momento me preguntaran qué manifestación consideras más estimulante, cual de todas las de este año crees que es un ejemplo a seguir , sin dudar un segundo diría, la de los jubilados. Me encanta.

    Y por supuesto el 8 M, pero esa es otra historia.

    • m* pilar

      Mi querida Carmen, estoy de acuerdo con tu mirada, y tengo seis hijos/as; en estos tiempos que nos traen unas luchas sobre el “poseer” las personas caminamos como adormilada y se nos quiere agregar con cantos de sirena, y como muy bien dices… ¡A su bola! El resto…que se espabile.

      Solo tenemos que mirar a nuestros políticos…¿hacia donde nos quieren dirigir?
      Y lo preocupante es, que nos dejamos….¿Llevar?
      Un abrazo entrañable.

  • M. Luisa

    Vaya, lo que generé con mi disensión! Una verdadera tertulia, cosa que agradezco a don Fernando y Antonio a quienes desde la discrepancia les envío  un saludo.

    Una discrepancia que al parecer se ha tomado como  ofensiva   sólo por el hecho mismo de discrepar porque  a diferencia de otras  que sí lo han sido no he visto  por ningún lado  irrupción  tan repentina.

    Respecto  a  la aclaración de Fernando Jiménez en la cual  comprendo corrigiera  mi interpretación, le diría que en efecto el comportamiento de los políticos  es nefasto ¡pero en todos sin excepción alguna,  lo digo alto y claro!

    Por lo que es ahí, entiendo, que iba  en especial a ellos dirigida  su reflexión sobre las virtudes  sin embargo  si bien esto pude  comprenderlo,   enseguida  me entró la duda de si podrían servir estos  mismo parámetros  para  interpretar ese deplorable y terrible escenario, que dice, contemplamos en  los telediarios todos los días.  Pienso que es  un escenario que ha existido siempre en todas las partes del mundo en momentos de crisis  y que vienen producidos fundamentalmente   por  el descontento de las nuevas generaciones.

    Y es  desde esa perspectiva  en donde  creo   que hay que establecer la diferencia entre la psicología clásica y la psicología positiva  la cual no es ésta más que una corriente, en efecto, dentro de aquella pero que se diferencia por no ser conductual, es decir,   por no ir directamente a buscar lo patológico, lo deficitario  sino centrándose  en lo positivo de las personas.   Y en este sentido fue por   lo que el otro día quise sin extenderme demasiado  ejemplarizarlo     con una diferencia que    Antonio ahora ha querido exhibir y en la cual decía entonces que  una cosa es que te digan que tienes que ser prudente  y otra que la prudencia sea   experimentada  por uno  mismo,  que la arraiga en su ser y la haga suya.

    Una diferencia que por lo que se ve no es fácil de asumir  porque mientras  las nuevas generaciones luchen por los derechos y las libertades  hayan quienes nostálgicos todavía se les permita   sin vergüenza alguna  ensalzar  las miserias de un dictador.

    • m* pilar

      Una sencilla pregunta:

      ¿Que hacen las fuerzas de seguridad contra esas vergonzosas manifestaciones, alabando a un dictador? ¿la emprenden a palos? Ellos/as agredieron lo más íntimo de nuestro ser, pero no agredieron físicamente; si hubieran intervenido, hoy, serían perseguidos por su “brutalidad”…

      A veces el intentar explicarlo “todo” según nuestra idea personal, agrede directamente al pensado/ra.

      • m* pilar

        Estoy muy torpe hoy:
        Quise decir: Pensador/a

      • M. Luisa

        A ver, Mª Pilar, con la pregunta que me haces sospecho de que la información que te llega te viene algo sesgada. Ciertamente que pueden darse elementos aislados que actúan violentamente por cuenta propia como en cualquier manifestación, sin embargo las surgidas en Barcelona a raíz de la Sentencia podría proporcionarte videos en los que queda demostrado que la provocación la inicia la policía del Estado. Sí, sí, ésta que al furor del “a por ellos” se sentía fuerte para actuar. En cualquier caso, independientemente de la arbitrara información que os llegue, con buena voluntad y con el precedente del 1 de Octubre de 2017 que todos pudimos ver, te bastaría para obtener un conocimiento más justo sobre qué parte desencadenó la violencia en las manifestaciones en contra de la Sentencia, la otra, que la hubo sólo quedaría en pura defensa.

        Vayamos ahora a este tipo de agresión que le llamas agresividad en lo más intimo de nuestro ser.
        Pues bien, con la frescura de lo más reciente sucedido el pasado día en el Valle de los Caídos en que se ve la ministra Dolores Delgado en pie, flanqueada por miembros de la familia Franco, inmovil escuchando el griterío fascista y los vivas a Franco, te voy a contar lo que sucedió en Austria hace unos pocos meses también con la ministra Delgado como protagonista.

        Una comisión de autoridades en la que formaban parte políticos del Estado y un grupo también de políticos catalanes visitaron el campo de concentración en Mauthausen en reivindicación a las víctimas españolas del nazismo, todo transcurría con normalidad hasta cuando en el turno del parlamento por parte del grupo catalán se aludió, claro expresamente, a la expresión “presos políticos” ¿y no sabes lo que hizo la ministra, sí, la misma que aguanto el tipo frente a los del “cara al sol” ABANDONÓ EL RECINTO, no pudo soportar aquellas dos palabras tan ofensivas.

        Ya ves, Mª Pilar, hay para todos los gustos: Violencia física y violencia en forma de indignidad latente.

    • Fernando Jiménez

      Sí, MLuisa, yo también me refería a todos los políticos y gobernantes, sin excepción, como lo confirmo con mi pregunta-clamor final: “¿Dónde está (si es que existe)…”.

      • M. Luisa

        Disculpe Don Fernando por el retraso. En efecto ambos coincidimos en afirmar que son todos los políticos sin excepción que no dan la talla respecto a toda esta situación tan desbocada y difícil. Sin embargo, yo disocio esta realidad con el hecho de si los políticos actuales poseen o no las virtudes de las cueles tratamos, pues pienso que si nos encontramos ahora en semejantes revueltas es que algo se hizo mal hecho desde un principio.

        Me iría muy lejos pero lo dejo tan sólo a partir de cuando se llevó al campo de la justicia lo que hubiera tenido que resolverse a nivel político. Y de todos es conocido que cuando las cosas comienzan mal, mal acaban.

        Por tanto, este primer paso mal dado llevó a políticos catalanes en la cárcel, y ahora el campo de acción de los que quedaron o de los que en sustitución fueron elegidos posteriormente se encuentran muy limitados, sin capacidad de movimientos y metidos en la contradicción de cumplir el mandato o desobedecer.Es una situación muy dificil.

        Creo que tal como están las cosas, llegados a este punto pienso que la prudencia no es que la necesiten ahora para intervenir y ahogar ese fenómeno que ha irrumpido con esa fuerza tan desestabilizadora, no lo creo. Creo más bien que la PRUDENCIA tenía que haber irradiado al principio de todo. Son las cosas las que nos indican cómo han de ser éstas afrontadas.

        Espero que comprenda lo que quiero decir. Un saludo

    • mª pilar

      Mª luisa…¡Lo que tú digas!

  • M. Luisa

    Ana con los años de  haber estado interaccionando   en Atrio es obvio que tenía conocimiento de que eres profesora de historia, aparte también conocedora de  tu rigor en situar siempre las cosas en su contexto.

    Sin embargo,  me temo que tal vez puedas estar en un error al considerar que el contexto es una añadido subjetivo.  Piensa que el contexto del que hablaba no se refería al de la estructura histórica sino al de  la estructura antropológica que apenas quedaba esbozada en los breves comentarios de esta mañana,  aunque es verdad que de sus aspectos he hablado en varias ocasiones.

    Simples premisas para,    si acaso más adelante a partir de ellas   explicar  un poco  lo que desde mi punto de vista  está pasando actualmente  a nivel político pues si el autor lo toca desde el punto de vista de la psicología clásica, mí interés es tocarlo desde el punto de vista de la psicología positiva.

    • ana rodrigo

      Querida María Luisa, me pierdo un poco en tus argumentos porque soy una lega en “filosofía” y yo me centro un poco en la realidad tal como se nos presenta, en concreto, en este caso, la situación política en la que se centra el autor del post. Se crean imaginarios colectivos que no son ovnis bajados de los cielos, sino el resultado de una suma de factores, llámense como se llamen, provenientes de relatos de parte. Por eso en política no nos queda otro remedio que cumplir la ley o intentar cambiarla. Porque meterse en un imaginario colectivo, es como meterse en un universo muy delimitado por sus componentes internos. Puedes llamarlo contexto, datos, relatos, objetividad o subjetividad, pero en la interacción entre individuos o colectivos, siempre, como dice Fernando Jiménez, son necesarias las cuatro virtudes cardinales de las que hablamos.

      • M. Luisa

        No será que me habrás leído de corrido, Ana? Es que si me lees bien verás que no he prescindido de ellas, me he referido a todas las virtudes , las he nombrado una por una: Prudencia, justicia, fortaleza y templanza pero considerándolas desde el punto de vista no de la psicología clásica sino de la psicología positiva. No es sencilla, lo sé, pero es importantísima para entender muchas cosas que están pasando, si no te importa lee mi primer comentario y si hay algún punto que no entiendas intentaré aclararlo…

      • Antonio Duato

        Querida Ana: No creo que tu dificultad en entender a María Luisa sea porque seas lega en filosofía. Yo tengo una licenciatura y he continuado toda mi vida leyendo a filósofos y, con frecuencia, me resulta difícil entender a la querida María Luisa. No quiero entablar un debate con ella, que ya tengo alguno pendiente sobre si el nacionalismo catalán es esencialmente pacífico y que si hay violentos es porque hay infiltrados extraños. Pero no sé si lo continuaré algún día. En todo caso no será por no tomar en serio el tema sino por falta de tiempo.

        Pero aquí, en esta entrada concreta, tengo necesidad de decir como uno más de la tertulia, no como moderador, que me parece excesivo que M.L. haya indicado antes que en una frase tuya había “dos ideas falsas, o al menos caprichosas”. He intentado descubrir cuáles son esas ideas falsas y por qué y no lo he entendido. Parece que dice en otro sitio que no se trata de “ser prudente” sino de estar siendo prudente, y aquí dice que estas virtudes no están en las “relaciones con los demás”, sino que son “estructuras de las personas”. Como si una estructura no fuera siempre un sistema de relaciones.

        Y me he alegrado de que el parco Fernando Jiménez en su comentario deshaga la gratuita afirmación de ella de que en el texto las virtudes son consideradas desde
        la psicología clásica, no positiva.

        Pero insisto, María Luisa, en que hablo como simple comentarista, no como moderador, y puedes contradecirme y demostrar que te leo demasiado “de corrido” o que no entiendo nada de filosofía zubiriana.

      • ana rodrigo

        Querida María Luisa, tengo la impresión de que, por miedo a aterrizar, nos hemos metido en un bucle de lenguaje abstracto, teórico y bizantino que no conduce a nada. Y a mí me gusta ser concreta y partir de la realidad tal cual se nos presenta, pero que cada cual lo interpreta de manera diferente.
        Y ya he manifestado que del tema político catalán no voy a hablar, y creo que es por donde Fernando Jiménez echaba el anzuelo.

    • Fernando Jiménez

      Creo que queda claro que mi reflexión, aunque haciendo referencia a su inclusión histórica en el Catecismo, está elaborado desde los principios de la psicología positiva, que no pretende sustituir a la psicología “clásica”, sino enfatizar las potencialidades positivas de la persona para su autorrealización más plena en sus dimensiones biologica, caracteriológica, interoersonal, social, ética, política, existencial…

  • Carmen

    La puesta en escena ha sido fantástica.

    Fantástica.

  • oscar varela

     
    ARQUETIPO, NO IDEAL.
     
    No debiéramos confundir lo uno con lo otro.
     
    Tal vez el desvarío proviene de no distinguir
    – los ARQUETIPOS y
    – los IDEALES.
    …………………………
     
    LOS IDEALES son
    – las cosas según estimamos que debieran ser.
     
    LOS ARQUETIPOS son
    – las cosas según su ineluctable realidad.
    …………………………
     
    Si nos habituásemos a buscar de cada cosa su ARQUETIPO,
    – la estructura que la Naturaleza ha querido darles,
    – evitaríamos formarnos de esa misma cosa
    – un ideal absurdo
    – que contradice sus condiciones más elementales.
    …………………………
     
    Así, suele pensarse que EL POLÍTICO IDEAL sería
    – un hombre que, además de ser un gran estadista,
    – fuese una buena persona.
     
    – Pero ¿ES QUE ESTO ES POSIBLE?
    …………………………
     
    LOS IDEALES son
    – las cosas recreadas por nuestro deseo —son desiderata.
     
    – Pero ¿QUÉ DERECHO TENEMOS A CONSIDERAR LO IMPOSIBLE,
    – a considerar como ideal el cuadrado redondo?

  • M. Luisa

    Leo “Si estas virtudes fuesen estrictamente individuales, serían muy eficaces en entornos muy reducidos. El problema es cuando se suman un grupo de individualidades y dan como resultado colectivo semánticas encontradas, rivales, agresivas y o destructoras de la convivencia”.

    En este parágrafo descubro dos ideas falsas, o al menos caprichosas.

    Una/ buscar la eficacia de las virtudes en la individualidad y por tanto cayendo en el  anacronismo   causa efecto al cual ya me referí antes es un error.

    Dos/  el sentido de las virtudes  se los da la persona precisamente porque  como tal ha perdido el carácter, la condición  de individuo.

    La razón de ser de la virtud, se nos hace presente  estando   en relación con las cosas y con los demás. Como individuos sería impensable la virtud. Por tanto cuando el individuo  se ha personalizado la virtud se le hace presente y necesaria  justo para relacionarse respectivamente con las demás personas. Este respecto mutuo, este estar  respectivamente  un@s y otr@s es más que una mera relación, es más que una  simple suma, es un plus estructural.

  • ana rodrigo

     

    Acabo de escuchar en la Sexta, que en el valle de los caídos se quiso representar estas cuatro virtudes con figuras de mujeres, pero Franco dijo que no, porque las mujeres no podían representar estas virtudes. Lo que faltaba.

     

    • Carmen

      Siiiiiiiiiiiiiiii.
      Esto es la locura en bicicleta
      Por cierto. Locura, femenino.
      Yo me troncho.

      Somos unas campeonas. Todaaaaaaaasssssss.

      Lo estoy viendo ahora. He tenido la mañana complicada.

      Me encanta el señor este inglés. Junto con Hug Thomas lograron que entendiara algo de la guerra civil.

      Y de verdad, tengo un problema personal con la iglesia , con la jerarquía, con la institución entera, con los que mandan. No los puedo resistir. Cuando pienso, uf.

  • ana rodrigo

     

    Si la semántica fuese tan objetivable como un motor o una rueda, la sociedad, la política o la economía, nos proporcionarían el paraíso en el que todo sería perfecto.

     

    Como dice Carmen, si estas virtudes fuesen estrictamente individuales, serían muy eficaces en entornos muy reducidos. El problema es cuando se suman un grupo de individualidades y dan como resultado colectivo semánticas encontradas, rivales, agresivas y o destructoras de la convivencia.

     

    Lo estamos viendo sólo abrir los ojos a lo que está pasando en nuestro mundo, nuestros países y en nuestro entorno en concreto. Hoy en concreto vemos a los españoles que ven a Franco como el salvador de España y ejemplo y modelo de gobernante, y otros lo ven, vemos, como un golpista, antidemócrata y, después de ganar la guerra que él inició, un dictador y un genocida.

     

    • M. Luisa

      Es que no es cuestión de semántica sino de sintáctica …de contexto, de estructura no de significado…si a caso con más tiempo ya me extenderé sobre ello

      • ana rodrigo

        María Luisa, ya sé que la semántica está afectada por el contexto y otras familias relacionadas, pero es aquí donde está el problema, porque el contexto es un añadido subjetivo de cada persona o colectivo.
        Yo he sido profesora de historia toda mi vida laboral y sé diferenciar entre los datos, quién ha puesto en los libros estos datos, y con qué intencionalidad y porqué.
        Yo estudié mi especialidad en la época de Franco, después, cuando pudimos tener acceso a otro tipo de relatos y a hechos ocultos o manipulados, tuve que explicar otras cosas, no libres de mi manera de entender la historia, es decir de mi contexto, obvio.

  • M. Luisa

    Desde la psicología positiva, (ojo no el pensamiento positivo) la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza adoptan un tratamiento distinto del de la psicología clásica   que  sintetizaré a continuación.

    Estas cuatro virtualidades no son quiescentes   a las cuales  habría que darles movimiento: tienes que ser prudente, tienes que ser justo tienes que ser fuerte tienes que ser templado.

    No, mirémoslas en otro sentido, mejor dicho con sentido

    No es que tengas que  ser prudente (dictado desde fuera) sino estar siendo prudente, actualizándote potencialmente en la prudencia, es decir, a aquella,  darle sentido desde abajo

    La justicia: lo mismo, estar siendo justos, actualizándonos potencialmente en la justicia. Fijémonos que el “estar” nos posiciona en lo físico (esto lo obviaron los clásicos)
    Fortaleza,  dejar que fluya en nuestros sentires. La fortaleza no significa el poder de la fuerza sino la fluencia de nuestros sentires

    Templanza, estar atemperados con la realidad

    No son comportamientos. Son habitudes propiamente humanas

    Si se reflexiona sobre esto se comprenderá perfectamente el texto que el amigo Oscar insertó en el artículo  “Abusos sexuales y clericales en la Iglesia católica”

    La psicología clásica se ha movido dentro de los parámetros de la causalidad:

    si haces esto te pasará tal cosa, por ejemplo

    En cambio, la psicología positiva  se centra en la funcionalidad de la persona.. es decir, sistemáticamente ésta está funcionado

    Muy  buenos días a todos!

  • JOSE LUJAN

    Rara vez quienes tienen tales virtudes se meten en política. Tenemos lo que nos merecemos.

     

  • mª pilar

    ¡Admirable exposición de nuestra realidad presente!

    Con tristeza creo… que hay partidos que han sido creados con buenos mimbres; otra cosa son…nuestros actuales políticos…sinceramente compruebo, que les falta de casi todo lo expuesto en este hermoso art.

    Y nos encontramos ante un pueblo muy dividido y lo más triste…rememorando lo peor de nuestra historia… ¿Cómo es posible tener tanta fuerza como parece, los seguidores de la persona que más nos ha hecho padecer?

    Y no digamos el ala contraria ¿donde nos va a llevar tanta inmadurez humana?

    Cada vez se parece el presente, a un gallinero con varios gallos inconformes, y el resto caminando sin saber hacia dónde.

    Votaré ¡por supuesto!

    ¿Pero cómo acertar teniendo a todos los responsables de los partidos presentes, diciéndose lindezas unos a otros, acusándose, mintiendo, para “cazar” más votos?

    Cada día lo pienso… y sé… lo que no voy a votar… Seguiré buscando con seriedad la mejor opción, no hay otro camino.

  • Juan García Caselles

    Preciso y precioso.

    Solo dos reflexiones. Una, incidental, el catecismo del Padre Astete decía lo mismo. Otra, ¿dónde encontraremos un hombre justo metido a político?

    Yo , personalmente, me apunto a la divina providencia, que tiene que trabajar lo suyo para evitar que el mundo salte por los aires, visto los muchos mangantes que gobiernan las naciones

  • Carmen

    Buena reflexión

    Lo que no sé es si la pregunta que formula estaría mejor en plural . Porque si es en singular… me da miedo eso de un partido salvador. Me dan terror los salvadores. Pero terror

     

  • Joaquin Aneri

    Totalmente de acuerdo, con templanza y con fortaleza.Magistral artículo.

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