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Declaración de los pueblos indígenas del mundo

Hemos dedicado cinco semanas a la lectura y comentario de la Carta de la Tierra. El cuidado de la Tierra lleva a buscar la justicia y la paz en el mundo. Y como colofón hoy escuchamos la voz de los pueblos indígenas. En un magnífico texto publicado en 2010 Es otro lenguaje distinto. ¿Más simbólico? ¿Más auténtico?

CONFERENCIA MUNDIAL DE LOS PUEBLOS SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO Y DERECHOS DE LA MADRE TIERRA. DECLARACIÓN DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS DEL MUNDO

La Madre Tierra podrá vivir sin nosotros, pero nosotros no podemos vivir sin ella.

Nosotros, los pueblos, naciones y organizaciones indígenas provenientes de diversas partes del mundo, reunidos en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, del 19 al 22 de Abril del año 2010 en Ti­quipaya, Cochabamba, Bolivia, después de amplios debates, decimos:

Los Pueblos Indígenas somos hijos e hijas de la Madre Tierra o Pachamama en que­chua. La Madre Tierra es un ser vivo del universo que concentra energía y vida, cobija y da vida a todos sin pedir nada a cambio, es el pasado, presente y futuro; es nuestra relación con la Madre Tierra. Convivimos con ella desde hace miles de años con nues­tra sabiduría, espiritualidad cósmica ligada a la naturaleza. Sin embargo, el modelo económico, impulsado y forzado por los países industrial izados que promueven la ex­plotación extractiva y la acumulación de riquezas, han transformado radicalmente nuestra relación con la Madre Tierra. El cambio climático, debemos constatar, es una de las consecuencias de esta lógica irracional de vida. Esto es lo que debemos cambiar.

1

La agresión a la Madre Tierra, los golpes y las violaciones contra nuestros suelos, bos­ques, flora, fauna, biodiversidad, ríos, lagos, aire y el cosmos son golpes contra noso­tros mismos. Antes pedíamos permiso para todo. Ahora se pretende desde los países desarrollados que la Madre Tierra nos pida permiso a nosotros. No se respeta nuestros territorios, particularmente de los pueblos en aislamiento voluntario o en contacto inicial, y sufrimos la más terrible agresión desde la colonización solo para facilitar el mercado y la industria extractiva.

Reconocemos que Pueblos Indígenas y de todo el mundo, vivimos en una época de crisis generalizada: ambiental, energética, alimentaria, financiera, de valores, entre otros, como consecuencia de las políticas y actitudes de Estados racistas y excluyentes.

Decimos que en la conferencia climática de Copenhague, los pueblos del mundo que exigíamos un trato justo fuimos reprimidos y los Estados causantes de la crisis climáti­cas, debilitaron aún más los posibles resultados de las negociaciones y no asumieron compromiso vinculante alguno. Limitándose simplemente a respaldar el entendimien­to de Copenhague que plantea objetivos insuficientes e inaceptables en relación a ac­ciones de respuesta al cambio climático y financiamiento para los países y pueblos más afectados.

Afirmamos que los espacios de negociación internacional han excluido sistemática­mente la participación de los Pueblos Indígenas. Por este motivo ahora, los Pueblos Indígenas nos hacemos visibles en estos espacios, porque al haberse herido y saquea­do a la Madre Tierra con actividades que impactan negativamente sobre nuestras tie-

rras, territorios y recursos naturales, nos han herido también a nosotros. Por eso los Pueblos Indígenas no nos quedaremos callados, sino que planteamos la inquebranta­ble movilización de todos nuestros pueblos para llegar a la COP 16 en México y otros espacios, articulados y preparados para defender nuestras propuestas, particularmen­te del Estado Plurinacional y el Vivir Bien. Nosotros, los pueblos indígenas, no quere­mos vivir mejor, sino queremos vivir bien, que es una propuesta para logar el equilibrio y a partir de ello construir una nueva sociedad.

La búsqueda de objetivos comunes, según nos muestra la misma historia, solo se con­seguirá con la unión de los Pueblos Indígenas de todo el mundo. Las raíces ancestrales, indígenas, originarias de toda la población mundial deben ser uno de los lazos que nos unan para lograr un solo objetivo.

Por todo ello proponemos, demandamos y exigimos:

  1. La recuperación, revalorización y fortalecimiento de nuestras civilizaciones, identidades, culturas y cosmovisiones, basadas en el conocimiento y sabiduría ancestral milenaria indígena-originaria, para la construcción de nuevos modelos de vida alternativas al sistema de desarrollo actual y como una forma de hacer frente al cambio climático.
  2. El rescate y fortalecimiento de la vivencia y propuesta de los Pueblos Indígenas del vivir bien, reconociendo a la Madre Tierra como un ser vivo con la cual te­nemos una relación indisoluble e interdependiente; basados en principios y mecanismos que garanticen el respeto, la armonía y el equilibrio de los pueblos con la naturaleza y, como la base para una sociedad con justicia social y am­biental, que tenga como fin la vida. Todo ello para hacer frente a la crisis del modelo de saqueo capitalista y garantizar la protección de la vida en su conjun­to a través de la búsqueda de acuerdos globales incluyentes.
  3. Exigimos a los Estados que reconozcan, respeten y garanticen la aplicación de los estándares internacionales de derechos humanos y derechos de los Pueblos Indígenas (Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pue­blos Indígenas y Convenio 169 de la OIT) en el marco de las negociaciones, polí­ticas y medidas para enfrentar el cambio climático.
  4. Exigimos a los Estados que reconozcan jurídicamente la preexistencia y por tan- to la propiedad de nuestros territorios, tierras y recursos naturales que hemos poseído tradicionalmente como pueblos y naciones indígenas originarias, así como la restitución y restauración de los bienes naturales, las aguas, los bos­ques y selvas, lagos, océanos y hielos, lugares sagrados, tierras y territorios que nos han sido arrebatados y despojados, para posibilitar y fortalecer nuestras formas tradicionales de vida y contribuir efectivamente a la solución del cambio climático. En este sentido planteamos la consolidación de los territorios indíge­nas en ejercicio de nuestra libre determinación y autonomía y de conformidad con nuestros sistemas normativos.
  5. Asimismo, exigimos a los Estados el respeto a los derechos territoriales de los Pueblos Indígenas en aislamiento voluntario o en contacto inicial, como una medida efectiva para preservar su integridad y para combatir los efectos adver­sos del cambio climático hacia dichos pueblos.

  6. Llamamos a los Estados que no promuevan las prácticas de monocultivos de carácter comercial, ni introducir y promover los cultivos transgénicos y exóti­cos, porque según la sabiduría de nuestros pueblos estas especies agravan la degradación de las selvas, los bosques y los suelos contribuyendo al aumento del calentamiento global. Tampoco, bajo la búsqueda de energías alternativas (como la nuclear y bio-ingeniería), se deben implementar los mega-proyectos hidroeléctricos, de energía eólica y de otro tipo, que afectan los territorios, tie­rras y hábitats naturales de los pueblos indígenas.
  7. Exigimos el cambio de las leyes forestales y ambientales de los Estados y la apli­cación de los instrumentos internacionales pertinentes, para la protección efec­tiva de las selvas y bosques, así como su diversidad biológica y cultural, garanti­zando los derechos de los pueblos indígenas, incluidos su participación y el con­sentimiento previo, libre e informado.
  8. Planteamos que en el marco de las acciones de mitigación y adaptación sobre el cambio climático y basados en la experiencia y el conocimiento demostrados ancestralmente, para el manejo sostenido de la diversidad biológica de nues­tras selvas y bosques; establecer como política de Estado que las aéreas natura­les protegidas deben ser gestionadas, administradas y controladas directamen­te por los pueblos indígenas.
  9. Demandamos una revisión o en su caso moratoria a toda actividad contaminan­te y que afecte a la Madre Tierra y el retiro de las corporaciones transnaciona­les y de mega-proyectos de los territorios indígenas.
  10. Exigimos a los Estados que se reconozca el agua como un derecho humano fundamental, evitando su privatización y su mercantilización.
  11. Demandamos la aplicación de la consulta, la participación y el consentimiento previo, libre e informado de los Pueblos Indígenas y poblaciones afectadas en todos los procesos de diseño e implementación de medidas de adaptación y mitigación del cambio climático y otras acciones de intervención en los territo­rios indígenas.
  12. Los Estados deben promover mecanismos que garanticen que el financiamiento para las acciones de respuesta al cambio climático lleguen de manera directa y efectiva a los Pueblos Indígenas, como parte del resarcimiento de la deuda histórica y ecológica, apoyando el fortalecimiento de nuestras propias visiones y cosmovisiones para el vivir bien.
  13. Llamamos a la recuperación, revalorización y fortalecimiento de las tecnologías y conocimientos propios de los Pueblos Indígenas y promover la incorporación de estos en la investigación, el diseño y la aplicación de políticas sobre cambio climático, en complementariedad con los conocimientos y tecnologías occiden­tales adecuadas, asegurando que los procesos de transferencia de tecnología no debiliten el conocimiento y las tecnologías indígenas.
  14. Planteamos la recuperación, el desarrollo y la difusión de los conocimientos y tecnologías indígenas a través de la implementación de políticas y programas educativos pertinentes, así como la modificación e incorporación de dichos co­nocimientos y sabidurías ancestrales en las currículas y metodologías educati­vas.
  15. Instamos a los Estados y organismos internacionales de toma de decisiones so­bre cambio climático, en particular la CMNUCC, establezcan las estructuras y los mecanismos formales que incluyan la participación plena y efectiva de los Pueblos Indígenas, comunidades locales y grupos vulnerables incluyendo las mujeres, sin discriminación, como elemento clave para obtener un resultado justo y equitativo de las negociaciones sobre cambio climático.
  16. Nos sumamos a la demanda de conformar un Tribunal de Justicia Climática que permita juzgar y establecer sanciones al no cumplimiento de compromisos y otros crímenes ecológicos de los países desarrollados, principales responsables del cambio climático. Esta instancia debe considerar la participación plena y efectiva de los Pueblos Indígenas y sus principios de justicia.
  17. Planteamos la articulación y organización de los pueblos a nivel mundial, a través de nuestros gobiernos, organizaciones y mecanismos locales, nacionales, regionales e internacionales, para participar en los procesos de debate y análi­sis con representación legítima en todo el proceso relacionado con el cambio climático. En este sentido proponemos conformar un espacio de organización, con participación especial de los Ancianos y Ancianas, que contribuya en la búsqueda de soluciones globales y efectivas al cambio climático.
  18. Proponemos luchar en todos los espacios para defender la vida y la Madre Tie­rra, particularmente en la realización de la COP 16, por eso proponemos la or­ganización de una segunda conferencia de los pueblos para fortalecer el proce­so reflexión y acción.
  19. Ratificar la campaña global organizando una Marcha Mundial en defensa de la Madre Tierra y de los pueblos, contra la mercantilización de la vida, la contami­nación y la criminalización de movimientos indígenas y sociales.

Creado en unidad en Tiquipaya, Cochabamba, Bolivia, a los 21 días del mes de abril  del 2010

31 comentarios

  • George R Porta

    Amigo Oscar: Gracias por el enlace. Lo he revisado y me parece extraordinario. La ignorancia ciertamente puede apreciar el conocimiento como la tierra seca puede apreciar el agua. Un abrazo agradecido.
     
    Imagino que el turismo rural sea posible por la poesía que encierra el escapar de lo urbano cotidiano que se ha vuelto tan artificial a fin de “cargarse” de vida donde ésta sea más fácil de encontrar y parezca más pura, simple, bella, más compatible con la belleza y la poesía en su realidad.
     
    El 14 de julio de 1930 Einstein y Tagore sostuvieron una conversación extraordinaria sobre la naturaleza última de la Verdad que vale la pena de leerla aunque no estuvieron completamente de acuerdo.
     
    Einstein escribió poemas y gustaba de la filosofía y de la especulación de cara al futuro y lo potencial de la humanidad en cuanto a la paz (un ideal místico) y al imperativo moral de la Bondad. Tagore escribió poemas y gustaba de la filosofía y de creía místicamente en el potencial de lo humano trascendental como Karl Rahner. Cada uno a su  manera pero hubieran podido coexistir sin despreciarse y sin insultarse personalmente. La humildad de cada uno de ellos como la de Teresa de Ávila era su “andar en la Verdad”. ¿Admirable, no?
     
    El peligro mayor que corre el mundo porque es una ruta que acaba en el totalitarismo deshumanizante es el del juicio condenatorio de la persona que opine lo que sienta sinceramente aquello que crea cierto. Por otra parte es sano pensar críticamente y hasta negar o refutar cualquier opinión si se hace sinceramente y de buena fe, obviamente por la misma razón. Claro que cada uno tiene derecho a su propio modo de actuar pero Einstein, que no creo que pueda ser tenido por ignorante, opinaba que la mejor arma para detener el uso indebido de la energía nuclear era la Paz y ésta implica la Libertad de los poetas tanto cuanto la  de los anti-poetas, aunque haya que sufrir un pelín las expresiones peyorativas de éstos. Las de aquellos son generalmente bellas y pueden ser tan placenteras como cualquier día de turismo rural o quizás más.
     
     
    La gente educada y culta generalmente puede al menos leer más de un idioma, aunque no siempre ni necesariamente. Hay gente educada y culta que no pueden y lo comprendo aunque me apene. En el siguiente enlace http://pensador.uol.com.br/poemas_de_albert_einstein/ hay un poema de Einstein  publicado entre sus pensamientos aunque en portugués. Y si quien busque puede o sabe encontrar puede encontrar un poemario más extenso de él en línea pero ha de hacer el esfuerzo si lo desea yo no necesito hacerlo en su lugar. Por aquello de que si realmente quieres liberar en lugar de dar un pez, debes enseñar a obtenerlo a quien lo necesite.

  • pepe blanco

    La segunda parte del comentario de George, es un precioso ejemplo de lo que sucede cuando se mezclan poesía y conocimiento. Bueno, en este caso, sospecho que lo que se mezclan son poesía, ignorancia y atrevimiento.
     
    Probablemente no vale la pena que pierda el tiempo desmontando una a una todas sus afirmaciones. En cualquier caso, no será hoy, pues tengo cosas mucho más apetecibles que hacer. En concreto, irme con mi marido y unos amigos a pasar un agradable fin de semana de turismo rural.
     
    Que paseis un fin de semana muy feliz en vuestro conglomerado místico (o algo así) con la madre tierra…

  • oscar varela

    Hola George!

    Te leo:
    – “Es insostenible científicamente que la materia sea discontinua excepto si se prefiere una filosofía tan estrecha que solamente considere “viva” a la raza humana, aparentemente inteligente, aunque suicida, o a lo zoológico y lo vegetal. Los cristales tienen capacidad de organizarse en determinadas estructuras discretas aunque parezcan carecer de un código genético y la espectrografía/espectrofotometría de los minerales es exclusiva.

    El mismo código genético está constituido por unidades materiales que, en su instancia más simple, son elementos constitutivos del Planeta.”-

    Casualmente me entero de un trabajo científico en ese sentido, que dice:

    – “Al hacer girar nanopartículas son engañadas a organizarse a si mismas en “cristales giratorios vivos” que puede servir como una Nanopump. Pueden, también, arrojar luz sobre el origen de la vida misma, según una investigación de la Universidad de Michigan.

    Los investigadores se refieren a los cristales como “vivos” porque de alguna manera adquieren vida propia a partir de reglas muy simples”-
    ——————
    Fuente:
    Nanopartículas inducidas a girar arrojan luz sobre el origen de la vida
    Por: UNIVERSIDAD DE MICHIGAN
    http://www.argenpress.info/2014/02/nanoparticulas-inducidas-girar-arrojan.html

  • George R Porta

    Me arriesgo a hacer un comentario sobre las siguientes afirmaciones, aunque no me hayan sido dirigidas personalmente. Se trata de un tema demasiado serio para que el espacio sea utilizado en broma. Me refiero a que fuésemos capaces de trasladarnos masivamente a otro planeta habitable. Si algo atrae de http://www.Atrio.org es el respeto que perdura y que todo el mundo mantiene aunque a veces el sarcasmo y la ironía, siendo civiles, sean fronterizos con la burla y la falta de respeto.
     
    1.- La Tierra puede existir sin nosotros. Eso es cierto. Nosotros también podríamos seguir existiendo sin la Tierra, siempre que seamos capaces de trasladarnos masivamente a otro planeta habitable.

    Tomando este comentario como si fuese serio y como si constituyese una contribución respetuosa a la conversación pública sobre la conservación de la Tierra y el rol de las culturas indígenas que sobrevivieron la expoliación colonial europea y la post-europea, que no lo parece, me permito comentar lo siguiente.
     
    Si me enterase de que la humanidad intentara trasladarse a otro planeta habitable me opondría a hacerlo. Hemos destroza demasiado nuestro Planeta y me parece sinsentido mudarse a destrozar otro simplemente porque se nos haya terminado el entretenimiento destructivo en el nuestro.
     
    Tengo la esperanza de que los pueblos indígenas de América y de los otros continentes se opusieran y estuvieran dispuestos a encargarse del cuidado de las tierras de sus antepasados. Con gusto me sumaría a la recuperación de lo dañado por tanto consumismo, desarrollo artificial, ingeniería genética, etc. Un poco de la sombra de un arbolito limpiamente verde fuera preferible a la de uno plástico y que el grano de maíz fuese más pequeño pero nutritivo en su totalidad, como le recuerdo.
     
    Si los pueblos indígenas fuesen esclavizados de nuevo y obligados a mudarse a otro planeta, pues ¿qué puedo decir? Preferiría cooperar al sabotaje de un tal despropósito y gustosamente conspirara para detonar algún engendro nuclear que detuviese a tiempo a la locura humana.
     
    La muerte de la raza fuera preferible con tal de que el Universo pudiera seguir su vida sin nosotros aun al precio de perdernos la nuestra. Después de todo, hemos dañado física y moralmente a la Tierra y a la Humanidad que la habita, que fuese preferible la extinción ésta en aras de salvar a aquella.
     
    2.- Ahora bien, la Tierra no vive. Vivir, vivimos los seres vivos. La Tierra existe, pero no vive. No vive, entre otros motivos, porque carece de un código genético que determine o condicione su evolución.
     
    Me sorprende la afirmación de la discontinuidad entre los minerales de la Tierra y los que la habita y que a la misma se le atribuya autoridad científica.
    Es imposible demostrar la inmaterialidad del “espacio” aunque parezca “vacío” por invisibles que parezcan sus contenidos. Es cuestión de mero poder resolutivo de los instrumentos empleados para escrutar la realidad.
     
    Es falso que los conglomerados materiales discretos posean superficies impermeables. Es falsa la negación de la Vida del Planeta o del Universo por extensión. La Vida natural y lo contrario no es sostenible, vale decir, que la naturaleza viva. No existe la naturaleza carente de vida aunque la vida sí sea pluriforme o versátil hasta el infinito.
     
    Es insostenible científicamente que la materia sea discontinua excepto si se prefiere una filosofía tan estrecha que solamente considere “viva” a la raza humana, aparentemente inteligente, aunque suicida, o a lo zoológico y lo vegetal. Los cristales tienen capacidad de organizarse en determinadas estructuras discretas aunque parezcan carecer de un código genético y la espectrografía/espectrofotometría de los minerales es exclusiva.
     
    El mismo código genético está constituido por unidades materiales que, en su instancia más simple, son elementos constitutivos del Planeta.
     
     
    Desde luego no habrá nunca mejor ciego que quien no quiera ver.

  • oscar varela

    Hola pepe blanco!
     
    Sigo coincidiendo contigo en lo que se refiere al “olor a religiosidad” en todas estas cosas.
     
    Pienso que no necesariamente es una atadura, sino que, como “herencia”, es la posibilidad concreta de re-absorberla. Yo lo he intentado bajo el concepto de “seriedad”.
     
    Aprovecho a reconocerte la constancia de tu hábito de reciclar y de aguantar a los poco “serios” que te critiquen.
     
    Abrazo y ¡voy todavía! – Oscar.

  • pepe blanco

    Segunda parte de la primera parte. Es decir, respuesta a oscar varela.
     
    Ya conocía ese aspecto de las constituciones ecuatoriana y boliviana, porque, si no recuerdo mal, tú mismo, no hace mucho tiempo, colgaste un texto o un enlace que informaba sobre ello (no recuerdo si era este mismo texto u otro sobre lo mismo).
     
    En esta ocasión, hubiera preferido tu opinión personal, pero respeto tu decisión de colgar una sábana ajena.
     
    ¿Qué quieres que te diga? Como no puede ser de otra manera, respeto la decisión de los ciudadanos de esos dos países de dotarse, mediante un referéndum democrático, de una constitución redactada en esos términos. Lo cual no obsta, por supuesto, para que tenga mi propia opinión sobre ella.
     
    Y mi opinión, habiendo leído lo que tú has colgado, es que esas constituciones huelen a religiosidad, por lo menos en esos planteamientos generales, introductorios. Religiosidad de los pueblos indígenas, pero religiosidad al fin y al cabo. No querría una constitución con ese olor para mi país. Ya me parece un exceso que la constitución española de 1978 hable de la iglesia católica y prevea una relación “especial” del estado con ella, como para tener que soportar una constitución que en su preámbulo, invoque a Dios o celebre la Pacha Mama.
     
    En cualquier caso, no habéis dicho nada sobre la transformación que parece advertirse, la que parece estar metamorfoseado en la mente de cristianos americanos, quizás también europeos, la devoción a la Virgen María -la madre por excelencia en la cultura cristiana- en la devoción a la Madre Tierra -la madre por excelencia en las culturas indígenas americanas, según parece-.

  • Rodrigo Olvera

    Es mentira que Evo Morales sea el presidente de todos los indígenas del continente. Por piedad, lo que hay que leer con el culto a la personalidad!

  • pedro

    Disculpa Pepe que no espere a la tercera parte, aunque la leeré sí la escribes, pero es que no quisiera contribuir a aquello que tanto me molesta y es el fundamento de mi primer comentario: descentrar el debate y llevarlo a polémicas de forma o personales.
    Te agradezco el gesto de traer tu posición al respecto del asunto nuclear de este debate tan a pie de tierra como has hecho en tu “segunda parte”. Eso nos acerca. Y mucho. Lo que esperó nos permita conocernos algo más.
    ¿Claro que si no me ajusto a la etiqueta de progresista…tal vez ya no nos identifiquemos tanto?
    Me gustan los cajones en desorden, los cuentos sin título. Tengo amigos de creencias opuestas y sin ellas; progresistas y conservadores. Tal vez el hecho de no haberme ceñido nunca a ninguna de ellas, me ha permitido acceder a este rico espectro de relaciones. ¿Pudiera existir un más allá de esa ideología?
    También los tengo que hacen (hacemos) metáforas ridículas, y sin embargo son tan comprometidos como tú en la recuperación de un entorno sostenible. El caso es que a todos nos importa más lo segundo que lo primero.
    Un abrazo fraterno.
     
     
     
     

  • pepe blanco

    Mi anterior comentario va dirigido a Pedro, en particular.

  • pepe blanco

    Segunda parte:
     
    Disculpa por haberme dirigido a los tres, incluyéndote a ti en el grupo de cristianos progresistas. Me alegra que afirmes no ser cristiano. No me alegra tanto que no seas progresista. La verdad es que no te conozco apenas.
     
    En fin, el meollo de la cuestión, como tú dices, es múltiple. Tiene muchos meollos. Unos son más “teóricos”; otros son más prácticos. Respecto a los teóricos, poco más puedo decir que lo que escribí en otro debate sobre la conveniencia, en mi opinión, de incidir mas, a nivel institucional, en el desarrollo sostenible que en la mística de la madre tierra.
     
    Sobre las acciones prácticas, hombre, so tienes interés, puedo contarte lo que hago yo que, por otra parte, no tiene nada de especial:
     
    – Desde hace más de 20 años, reciclo mi basura.
    – Desde hace más de diez, en mi casa siempre hay tres bolsas de basura, cada una de las cuales acaba en el contenedor correspondiente.
    – Todos los días discuto con las cajeras del súper, pues  siempre se empeñan en darme más bolsas de plástico de las que necesito. Y encima, tengo que soportar que me traten como a un bicho raro si, por ejemplo, me niego a que me den una bolsa de plástico cuando compro una simple barra de pan.
    – Procuró comprar las cosas que necesito exclusivamente, y usarlas hasta que su deterioro las inutiliza. Y no te puedes imaginar, por ejemplo, la cantidad de comentarios graciosillos que tengo que escuchar educadamente, porque, veinte años después de comprarlo, me niego a cambiar de coche. Por qué voy a cambiarlo, si el que tengo, aunque es viejo, funciona estupendamente?
    – Desde hace ya algún tiempo, en mi trabajo, procuro informar y concienciar a mis clientes respecto a la arquitectura sostenible, en general y, en particular, respecto a las ventajas de las viviendas bioclimáticas, que he estudiado con un cierto detalle.
    – En fin, hago unas cuantas cosas más, para contribuir, desde el pequeño rinconcito del mundo que ocupó, a que este sea un poco mas sostenible. Pero no te cuento más, para no aburrirte.
     
    Próximamente, la tercera parte.
     

  • oscar varela

    Hola!
     
    El portugués De Souza Santos, bastante conocido escribió lo siguiente:
     
    http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/osal/osal22/D22SousaSantos.pdf
     
    Etc.
     
     
    ¡Sigamos todavía! – Oscar.

  • oscar varela

    Hola!

    Javier Lajo, uno de los líderes de los movimientos indígenas del Perú e impulsor de lo que se ha dado en llamar Movimiento al Socialismo Andino-Amazónico.

    http://cultural.argenpress.info/2010/03/sumaq-kawsay-ninchik-o-nuestro-vivir.html

    En su propuesta del 2 de octubre del 2006, el Presidente de la República Plurinacional de Bolivia Evo Morales Ayma, Presidente de todos los indígenas del continente, hablando sobre el ‘Sumaq Kawsay’, dijo:

    “Construyamos una verdadera comunidad de naciones sudamericana para vivir bien”; y luego define: “Vivir bien, es pensar no sólo en términos de ingreso per-cápita sino de identidad cultural, de comunidad, de armonía entre nosotros y con nuestra madre tierra”.

    Y en otra parte remacha:

    “Nosotros -los indígenas- no creemos en la línea del progreso y el desarrollo ilimitado a costa del Otro y de la naturaleza… tenemos que complementarnos… Debemos compartir”.

    Esto para muchos que subestiman la grandeza y potencia de nuestra cultura andino-amazónica puede parecer…, ¿Poesía indígena?, ¿Romanticismo?, ¿Buenos deseos?

    Vamos a explicar ahora brevemente la estructura “filosófica” que explica y da coherencia al ‘Sumaq Kawsay’ o ‘Allin Kawsay” (o Suma Qamaña en Aymara). Es parte principal de la antigua “escuela de la Qhapaq Kuna” y su pedagogía práctica del Qhapaq Ñan o ‘Camino de los Justos’. (Ver Revista de la Integración Nº 2, Pág. 115).
     

  • oscar varela

    Hola!

    Margot Bremer es una religiosa de los sagrados corazones que se fue a vivir al Paraguay en la década del ’90.

    Escribió lo siguiente:

    DOS NUEVAS CONSTITUCIONES LATINOAMERICANAS

    En este año han salido en nuestro Continente dos nuevas Constituciones que nos pueden aumentar la esperanza de que otro mundo es posible. En medio del cambio de épocas que ha arrastrado al planeta entero a una situación crítica en muchos niveles: alimentario, ecológico, económico, climático, energético, etc., Ecuador y Bolivia, presentan sorpresivamente una propuesta alternativa de convivencia que se basa en las sabidurías ancestrales.

    El neoliberalismo con sus fraudulentas promesas de prosperidad acumulada, ha sido desenmascarado como engaño dañoso y peligroso. Parece que frente a este sistema fracasado, aquellos dos países de antigua población incaica, quieren ofrecer con su respectiva Constitución otro modelo de convivir. Ambos países han sabido volver a sus raíces para recuperar los autóctonos valores de convivencia haciendo memoria de los saberes ancestrales.

    Pues, con nuevo vigor hicieron emerger su antigua siempre nueva utopía del BUEN VIVIR/ VIVIR BIEN que los antepasados desde milenios experimentaron como sostenible en el mismo territorio. Sabían volver a las fuentes de su identidad; pues ¡el futuro está en el pasado!

    1. Construir sobre los propios Fundamentos

    a.-La nueva Constitución ecuatoriana de 2008

    En su preámbulo el pueblo se reconoce como heredero y continuador de los habitantes originarios de su tierra, asumiendo los valores ancestrales del BUEN VIVIR, el sumak kawsay, forjados en milenios de años por las sabias y los sabios antepasados que descubrieron en los principios de vida que rigen en la naturaleza, la voluntad del Creador de la Madre Tierra y sabían corresponderles conviviendo en armonía y reciprocidad con ella y entre ellos.

    “Nosotras y nosotros, el pueblo soberano de Ecuador,
    RECONOCIENDO nuestras raíces milenarias, forjadas de mujeres y hombres de distintos pueblos,
    CELEBRANDO a la naturaleza, la Pacha Mama, de la que somos parte y que es vital para nuestra existencia,
    INVOCANDO el nombre de Dios y reconociendo nuestras diversas formas de religiosidad y espiritualidad,
    APELANDO a la sabiduría de todas la culturas que nos enriquecen como sociedad,
    COMO HEREDEROS de las luchas sociales de liberación frente a todas las formas de dominación y colonialismo,
    Y con profundo compromiso con el presente y el futuro, decidimos construir una nueva forma de convivencia ciudadana, en diversidad y armonía con la naturaleza, para alcanzar el buen vivir, el sumak kawsay”.

    El territorio ecuatoriano ha producido diferentes culturas a lo largo de los milenios; sobre ellas la nación quiere construir su futuro:

    “el territorio de Ecuador constituye una unidad geográfica e histórica de dimensiones sociales y culturales, legado de nuestros antepasados y pueblos ancestrales” (art. 4).
    ……………………………….

    b. La Constitución boliviana

    Quiere partir desde la última raíz de su existencia, la Pacha Mama, que ya en remotos tiempos fue poblada por una gran diversidad de pueblos diferentes. Ahora, después de haber superado las “conquistas externas”, está dispuesta a reconstruirse de nuevo, gracias a las “conquistas internas” de organizaciones indígenas y sociales. En su preámbulo la nueva Constitución boliviana declara solemnemente, mediante un lenguaje mitológico, su sueño de la nueva nación:

    “En tiempos inmemorables se erigieron montañas, se desplazaron ríos, se formaron lagos. Nuestra amazonía, nuestro chaco, nuestro altiplano y nuestros llanos y valles se cubrieron de verdores y flores. Poblamos esta sagrada Madre Tierra con rostros diferentes, y comprendimos desde entonces la pluralidad vigente de todas las cosas y nuestra diversidad como seres y culturas. Así conformamos nuestros pueblos, y jamás comprendimos el racismo hasta que lo sufrimos desde los funestos tiempos de la colonia.
    El pueblo boliviano, de composición plural desde la profundidad de la historia, inspirado en las luchas del pasado, en la sublevación indígena anticolonial, en la independencia, en las luchas populares de liberación, en las marchas indígenas, sociales y sindicales, en las guerras del agua y de octubre, en las luchas por la tierra y territorio, y con la memoria de nuestros mártires, construimos un nuevo Estado…donde predomina la búsqueda del vivir bien. Dejamos en el pasado el Estado colonial, republicano y neoliberal. Asumimos el reto histórico de construir colectivamente el Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario

    Más adelante la Constitución boliviana explicita su utopía del VIVIR BIEN desde los valores ancestrales más significativos de las diferentes culturas que componen la actual nación: ama qhilla, ama llulla, ama suwa (no seas flojo, no seas mentiroso ni ladrón), suma tamaña (vivir bien), ñandereko (vida armoniosa), teko kavi (vida buena), ivi mare’i (tierra sin mal), qhapaj ñan (camino o vida noble) (cf. art.8).

    La nación boliviana quiere apoyarse en y renovarse con estos principios ético-morales arriba mencionados, basados en las culturas ancestrales del territorio boliviano. Da especial importancia a aquellos valores fundamentales de los antepasados que conciernen a la unidad, igualdad, inclusión, dignidad, libertad, solidaridad, reciprocidad, respeto, complementariedad, armonía, transparencia, equilibrio, igualdad de oportunidades, equidad social y de género en la participación, bienestar común, responsabilidad, justicia social, distribución y redistribución de los productos y bienes sociales, para conseguir el VIVIR BIEN para todos (cf. art. 8).

    El hecho que las dos nuevas Constituciones se apoyan en los valores de sus culturas “precoloniales” (art. 2) es un signo que se inició ya un proceso de descolonización de una colonialidad sufrida en diferentes épocas de su historia.
    ………………………..

    2. Convivir con la Naturaleza

    a).-Según la Constitución ecuatoriana,

    El verdadero desarrollo se consigue solamente mediante la convivencia humana en armonía con la naturaleza. El reconocimiento de una íntima interdependencia entre humanos (humus) y tierra, demuestra haber recuperado la sabiduría ancestral. Nuestra sociedad moderna no es capaz de respetar la vida de la naturaleza a causa de su voracidad depredatoria. Sin embargo, una convivencia armónica entre los habitantes con su medio ambiente constituye la base del BUEN VIVIR. A la naturaleza hay que respetar y proteger ya que ella es la que da vida a los que la habitan. De ahí se entiende que uno de los derechos fundamentales de los ciudadanos es vivir en un

    “ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que garantice la sostenibilidad y el BUEN VIVIR, sumak kawsay. Se declara de interés público la preservación del ambiente, la conservación de los ecosistemas, la biodiversidad y la integridad del patrimonio genético del país, así como la prevención del daño ambiental y la recuperación de los espacios naturales degradados. Desde la opción por estas prioridades, se declara la soberanía alimenticia sobre la energética” (art. 14 y15).

    Esta parte de la Constitución manifiesta claramente que la convivencia con la naturaleza es concebida como parte integral de la constitución humana lo que los pueblos originarios siempre habían expresado con la frase “la tierra no nos pertenece sino nosotros pertenecemos a la tierra”.

    b. También la nueva Constitución boliviana

    Apunta al medio ambiente como “patrimonio natural”(art. 384) de sus habitantes. Defiende a la naturaleza como un bien común vital y penaliza su depredación ya que daña a los habitantes:

    “Quienes realicen actividades de impacto sobre el medio ambiente deberán, en todas las etapas de la producción, evitar, minimizar, mitigar, remediar, reparar y resarcir los daños que se ocasionen al medio ambiente y a la salud de las personas, y establecerán las medidas de seguridad necesarias para neutralizar los efectos posibles de los pasivos ambientales” (art. 347)

    Ambas Constituciones afirman la necesaria convivencia entre seres humano y naturaleza, pues la naturaleza es nuestra casa común (eco-logía: oikos = casa).
    ………………………………

    3. Recursos de la Naturaleza

    De especial importancia consideran a los recursos naturales. Forman parte del bien común de toda la población y se debe contar con la participación de la población del lugar en las decisiones de su destino y distribución: (art. 355).

    3.1. El agua

    a. Llama la atención la jerarquía de los derechos del BUEN VIVIR en la Constitución ecuatoriana cuando menciona en primer lugar el derecho a agua y a alimentación. El agua, por siguiente, es considerada patrimonio nacional, lo más esencial para la vida y por tanto es “inalienable, imprescindible, inembargable” (art. 12)

    b. También en la Constitución boliviana el agua es considerada como un derecho “fundamentalísimo”:

    “El agua constituye un derecho fundamentalísimo  para la vida, en el marco de la soberanía del pueblo. El Estado promoverá el uso y acceso al agua sobre la base de principios de solidaridad, complementariedad, reciprocidad, equidad, diversidad y sustentabilidad (art. 373) El Estado protegerá y garantizará el uso prioritario del agua para la vida. Es deber del Estado gestionar, regular y proteger y planificar el uso adecuado y sustentable de los recursos hídricos, con participación social, garantizando el acceso al agua a todos sus habitantes. El Estado reconocerá, respetará y protegerá los usos y costumbres de las comunidades, de sus autoridades locales y de las organizaciones indígena originaria campesinas sobre el derecho, el manejo y la gestión sustentable del agua.”  (art. 374).

    3.2. La Coca

    Con la coca la Constitución defiende su derecho a un “patrimonio cultural” milenario:

    “El Estado protege a la coca originaria y ancestral como patrimonio cultural, recurso natural renovable de la biodiversidad de Bolivia y como factor de cohesión social” (art. 384).

    3.3. Producción energética

    Un gran cambio en el enfoque económico se manifiesta en el ejemplo de la producción energética

    “El estado desarrollará… nuevas formas de producción de energías alternativas, compatibles con la conservación del ambiente. El Estado garantizará la generación de energía para el consumo interno; la exportación de los excedentes de energía debe      prever las reservas necesarias para el país (art. 379)

    El BUEN VIVIR de la nación se cubre en primer lugar con los recursos naturales del propio territorio.
    ………………………………..

    4. Derechos de la Naturaleza

    Una sorprendente novedad de la Constitución ecuatoriana es el hecho que la naturaleza es tratada como sujeto con propios derechos constitucionales:

    “La naturaleza será sujeto de aquellos derechos que le reconozca la Constitución”(art.10). “La naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos. (art. 71)
    El Estado…promoverá el respeto a todos los elementos que forman el ecosistema.
    La naturaleza tiene derecho a la restauración (art. 72).
    El Estado aplicará medidas de precaución y restricción para las actividades que puedan conducir a la extinción de especies, la destrucción de ecosistemas o la alteración permanente de los ciclos naturales. (art. 73)
    Las personas, comunidades, pueblos y nacionalidades tendrán derecho a beneficiarse del ambiente y de  las riquezas naturales que les permitan el buen vivir (art. 74).

    Este nuevo concepto da pie para acabar con la actual sociedad depredatoria que trata a la naturaleza como mero objeto de explotación.

    Concluyendo

    Constatamos la vuelta de dos pueblos latinoamericanos a sus culturas precoloniales: las recuperan, aprecian, rescatan e implementan. El recorrido por las dos Constituciones en los aspectos más novedosos, nos aporta algunos principios fundamentales para el BUEN VIVIR /VIVIR BIEN que sintetizamos aquí de la siguiente manera:

    1. Aprovechar el momento histórico de cambio de épocas para volver a las propias fuentes.
    2. Recuperar sabidurías, conocimientos y saberes ancestrales del propio territorio y construir sobre ellos el futuro.
    3. Rechazar lo superfluo y buscar lo esencial de una vida digna para todos que se basa en el derecho fundamental a agua y alimentación
    4. Convivir respetuosamente con la naturaleza y tratarla como sujeto.
    5. Utilizar racionalmente los recursos naturales renovables.
    6. Descentralizar y diversificar los monopolios del poder político y económico.
    7. Buscar un BUEN VIVIR / VIVIR BIEN sostenible que mantiene el equilibrio en relaciones de reciprocidad

     
    Las dos Constituciones representan auténticas alternativas a un sistema globalizante, homogéneo, acumulativo y monopolizante que se presenta como única solución. Bolivia y Ecuador han demostrado que otras soluciones son posibles; ellos buscan el antiguo y sano BUEN VIVIR/ VIVIR BIEN para y entre todos.¡Qué la futura Constitución del Paraguay no quede atrás!

  • pepe blanco

    Vayamos por partes.
     
    Primera parte:
     
    Me he limitado a recoger vuestra metáfora (la “Madre Tierra”) y jugar un poco con ella, introduciendo la hipótesis que manejan algunos, según la cual la vida sobre la Tierra -o sus condiciones necesarias- se habría originado fuera de ella. Hipótesis que, de confirmarse, transformaría la metáfora “Madre Tierra” en la metáfora “Tierra, madre putativa”. Os habéis parado a pensar que si suena ridículo tal vez sea, no porque yo haya intentado ridiculizar la metáfora, sino porque la metáfora en sí es ridícula?
     
    Próximamente, la parte segunda.
     

  • pedro

    pepe blanco,

    el meollo del debate es otro y real.
    qué decidimos materializar pra reencauzar la situación.

    No lo es la vigencia de una metáfora ni el transfondo filosófico o teológico o tus etceterás.

    En esto del opinar, tiras el regalo y te solazas, enrredas y creces con el papel de envolver.

    Y por cierto, no tendría inconveniente en serlo, pero ni soy cristiano, ni progresista ( a quienes tengo todo el respeto).
    Para ser tan defensor a ultranza del rigor, eres bastante atrevido colgandonos etiquetas.
    Que no me molestan, insisto, tan sólo que me sorprende que seas tan quisquilloso para unas cosas y tan poco consistente a la hora del arrebato.
    Un cordial saludo.

  • oscar varela

    Hola pepe blanco!
     
    Te leo:
     
    – “Hola M. Pilar ¿Dónde ves tú la ridiculización?”-
     
    Yo pensaba que solo era una lejana impresión mía a 15.000 km de distancia.
     
    Pero ahora aparece que esa misma impresión de “burla” leyendo tus Comentarios es también de alguien peninsular. ¿Será también la de otros? –me pregunto. Porque en ese caso es bueno que te lo digan para que –sin enfadarte- consideres la advertencia, y así no disminuir la estima que te tenemos.
    ………………
     
    En cuanto a las consideraciones “científicas” que alegas como soporte a tus ideas, intenté varias veces entrar al cuerpo del Asunto ¿qué es conocer, pensar, etc.? pero has solido “sacarle el cuerpo” moviendo el paño rojo de la “metáfora”.
     
    ¿Has pensado alguna vez que “la vida humana” (la tuya, la mía, la del otro) no es sino una “metáfora sustancial” más que un “pedrusco se-moviente”?
     
    La Ciencia misma no es sino una Metáfora. Aun y sobre todo la más “exacta”: las Matemáticas.
     
    ¿No has considerado la osadía del ser humano al concebir eso que no es nada más ni nada menos que una idealización metafórica y que llama, desde antiguo, “un punto”. ¿Has pensado alguna vez en el magma oceánico en que se zambulle la Razón cuando descubre los “números i-rracionales”.
     
    Ni qué hablar cuando a principios del s.XX entra la Física en una venturosa Crisis por la que asomó Einstein. Pero el colmo de la Crisis científica” lo hubo de experimentar la diosa reinante (putativa o no) de la “LÓGICA”.
     
    Estoy seguro que tú has oído hablar de estas cositas, y por eso en mi conversación contigo he solido situarme en ese plano, evitando el “religioso” que te escucho y aprovecho, luego de haberle desmalezado la “ridiculización”, que ahora pareciera haber habido en tus expresiones; y que no era un error de interpretación debido al gambeteador y enroscado modo del argentino-sudamericano que soy.
     
    ¿Vamos todavía? ¿Te parece? – Oscar.

  • pepe blanco

    (Perdón. Puñetera tablet!)
     
    Dónde ves tú la ridiculización?

  • pepe blanco

    Hola M. Pilar,
     
    Dónde ves tú la ridiculización de los cristianos en mi conentario? Acaso no es cierta la paulatina desaparición de la devoción a la Virgen María, una de cuyas características mas importantes era ser la madre por excelencia? Y acaso no es cierto que, al menos en ciertos ambientes, esa desaparición parece estar abriendo el camino a la devoción a otra madre por excelencia, la Tierra?
     
    Y, no es cierto que esa situación parece sospechosa de algo, de algo que no acaba de funcionar bien?
     
    Donde ves tú

  • m. pilar

    Estimado Pepe:
     
    A que viene ahora esa absurda comparación?
     
    Tienes razón en decir cómo “adornan” las religiones todo cuanto tocan.
     
    Y ridiculizar a los cristianos es al menos indigno, cada cual cree según su capacidad de comprender lo que le enseñan.
     
    Si la tierra es madre putativa… qué tiene de malo? Atiende con creces las necesidades de quienes la habitan a pesar de cómo la estamos tratando.
     
    En ese caso, nosotros nos tendríamos que vernos, como seres despreciables por maltratarla y abandonarla a su suerte?
     
    Donde radica el mal…?
     
    No se disguste, y cuando la ciencia se aclare de una vez, por donde y porqué y cómo empezó la vida, cada cual la llamará como más le guste o sienta en su corazón.
     
    Olvidemos los constantes “refritos” de las religiones y hablemos en cada tema de lo que en el se trata.
     
    A donde nos lleva la “eterna” discusión (se trate de lo que se trate) si son perros o son podencos???
     
    Cada persona tiene bastante trabajo con aclararse a sí misma.
     
    Y ademas, conozco a madres y padres putativos: !!!Excelentes!!!
     
    Noo se enfade, y al pan pan y al vino vino.
     
    m* pilar
     
     

  • pepe blanco

    Estimados contertulios, oscar varela, m pilar y pedro. Últimamente no acostumbro a mantener conversaciones aquí en Atrio. Porque no suelo tener el tiempo ni el sosiego necesarios. Pero vuestras observaciones me mueven a decir algo más, aunque solamente sea para aclarar que no soy el malo de la película.
     
    En realidad, me molesta que se le llame “madre” a la Tierra. Es que ni siquiera en sentido metafórico, la metáfora funciona bien, ya que, a día de hoy, muchos científicos sospechan que la primera materia orgánica necesaria para el surgimiento de la vida no se formó aquí, en la Tierra, sino que cayó por aquí como componente de meteoritos. Si esa hipótesis fuera cierta, entonces -siempre en sentido metafórico- la Tierra sería, como mucho, madre putativa (como San Jose, pero en femenino) pero no más que eso.
     
    Así pues, si os queréis referir a la Tierra como madre, tendréis más probabilidades de atinar con la metáfora si la llamáis madre putativa.
     
    En cualquier caso me sorprende mucho en los cristianos progresistas, que parece que lleváis décadas desembarazándoos de la devoción a la Santa Madre, María Virgen, ahora, de repente, os entusiasmais con la Madre Tierra. !Qué manía!, no? Es para pensar que los cristianos tenéis algún serio problema no resuelto con la figura materna…

  • pedro

    Estoy contigo m.pilar:
    Me entristece y preocupa enormemente observar de que modo prevalece el origen etimológico, la sintáxis, la precisión semántica por encima de la autenticidad de los contenidos. Y aún peor, sobre nuestros sentimientos y compromiso responsable con cuanto nos rodea.
    Sé que el discurso intelectual que aquí ofrezco es simple, plano, pero no quisiera cambiarlo nunca por quedarme encerrado en mi escritorio para analizar y diseccionar desde él la realidad con la precisión de un microcirujano de la expresión escrita.
    Aupado sobre mi redacción imprecisa, me limito ha ratificar la necesidad de un compromiso serio con cuanto nos ha sido prestado para convivir en esta “tierra viva”.
    Y esto no es poesía; hablo de remangarse y salir ha recoger la basura que hemos esparcido. Y para ello no hace falta rigor científico. Basta con salir a la realidad, evaluarla al primer vistazo, sentir qué nos demanda, armarse de responsabilidad, mancharse las manos y sudar.
    A veces, “La mucha luz es como la mucha sombra, que no deja ver”
     

  • m. pilar

    Pepe B.:
     
    No tengo ni poseo tus conocimientos, y no hago poesia, solo experimento que la tierra posee una forma de vida, la entrega con creces, y de alguna manera se nos comunica.
     
    No se expresarlo mediante la ciencia… pero cuando acaricio un árbol pj. siento que me trasmite una energía, una como respuesta a mi acercamiento agradecido por tanto como nos da.
     
    En ella, siembras una semilla y da su fruto… el ser humano pone su esperma fecunda un óvulo y nace otra vida…
     
    No hay vida si no hay fecundación… el sistema es el mismo aunque la clase de vida es diferente.
     
    Sin los frutos de la tierra, no podríamos vivir… cuando digo tierra, entra todo cuanto en ella la hace fértil y activa para darnos cuanto necesitamos para !Ser!
    Quizá no sé lo que digo, pero así lo percibo, siento, experimento. Siento parecerle ignorante, la vida no es solo conocimiento sino sentimiento, acción, esfuerzo, amor, trabajo, acogida y muchas más actitudes… para ser una vida humana plena.
     
    !Disculpa mi ignorancia! Lo vivo y veo así.
    m* pilar

  • pepe blanco

    La cuestión, oscar varela, es aclarar si al hablar, o al escribir, estamos haciendo ontología o poesía. Si estamos haciendo poesía, entonces nos expresaremos como nos apetezca: desplazaremos el significado de las palabras a nuestro antojo, inventaremos las metáforas que creamos convenientes, sugeriremos lo que nos parezca oportuno, etc., y todo resultará lícito.
     
    Ahora bien, si pretendemos hacer “ontología”, es decir, hablar o escribir de lo que existe y de cómo existe, de la realidad y de cómo es la realidad, entonces conviene llamarlas a las cosas por su nombre, por el nombre, arbitrario, sí, pero socialmente establecido. Por el nombre elegido mayoritariamente por la comunidad para designar la cosa.
     
    Si mezclamos los dos planos – el poético y el que no lo es- al final es todo un lío en el que resulta muy difícil o imposible comunicarse.

  • pedro

    pepe,
    La madre Tierra podrá vivir sin nosotros…
    Podrá, porque de ella emana y es vida: las bacterias, las plantas, los animales, los insectos; todas las especies. Ese conglomerado conforma un todo de vida que perduraría sin nuestra existencia.
    Pero nosotros no podemos vivir sin ella…
    Salvó la soberbia de creernos los únicos seres con entidad suficiente para considerarnos extraordinariamente vivos, salvo esa soberbia, sin La madre Tierra, no tendríamos nada que llevarnos ni a la boca ni al alma.
    Humildad, concienciación, y en marcha para sanear nuestro trocito de entorno más cercano.

  • oscar varela

    Hola!
     
    Te leo, pepe:
    – “la Tierra no vive.
    Vivir, vivimos los seres vivos.
    La Tierra existe, pero no vive”-
     
    … y sin embargo …
    …………….
     
    Tengo que hacer un esfuercito para no categorizar a “los indígenas del mundo” como unos “tontos ineptos andando en taparrabos”.
     
    Y me encuentro con que la cosa es sencilla y de la más alta alcurnia filosófica.
     
    El Asunto está en lo que pensamos cuando pensamos “VIDA”.
     
    Tienes razones para pensar que la Tierra no vive “porque carece de un código genético que determine o condicione su evolución”… pero …
     
    … ¿no será un reduccionismo de la “razón-lógico-matemática”, válido solo en el acotado marco de una “Biología moderna”?
    ……………
     
    Puse al inicio un “… y sin embargo …” porque Aristóteles define la VDA tan genial como humorísticamente para nosotros:
    “Vida es un AUTO-MOVIL” (en latín: “motio sui ipsius” = “que se mueve a sí mismo” … lo dicho: como un auto-móvil).
     
    Ciertamente que hay mucho de eso que tú nos alertas, a mi entender, con toda razón: de los angelitos y espíritus rarongos, e.d. de “animismos” que, precisamente, son los núcleos originarios de aquellos “motu proprio” aristotélicos de la vida y que por eso los llama “anima” (alma).
     
    Pero la misma Ciencia moderna se encuentra con que las cosas no son “estables” sino que están en continuo “fieri”, e.d. “siendo”, o como tú dices “evolucionando”. No hay cosas sino “aconteceres”.
     
    Y ¿qué te parece si llevamos la idea de VIDA a esa otra (que para mí es la paradigmática en su primer analogado), a esa otra de “vida humana”, mejor aun, de “mi vida”.
     
    ¿No es cierto que ni tú ni yo podríamos vivir nuestra vida si estuviéramos condenados a con-vivir con mi pariente (¡cruz diablo!), el Rouco-Varela? ¨¡Esa no sería Vida!, ¡Prefiero estar muerto!” –diríamos. Y sin embargo no habríamos dejado nuestro “código genético” ¿no?
     
    ¡Vamos todavía! – Oscar.

     

  • oscar varela

    Hola!
     
    Te leo, pepe:
    – “la Tierra no vive.
    Vivir, vivimos los seres vivos.
    La Tierra existe, pero no vive”-
     
    … y sin embargo …
    …………….
     
    Tengo que hacer un esfuercito para no categorizar a “los indígenas del mundo” como unos “tontos ineptos andando en taparrabos”.
     
    Y me encuentro con que la cosa es sencilla y de la más alta alcurnia filosófica.
     
    El Asunto está en lo que pensamos cuando pensamos “VIDA”.
     
    Tienes razones para pensar que la Tierra no vive “porque carece de un código genético que determine o condicione su evolución”… pero …
     
    … ¿no será un reduccionismo de la “razón-lógico-matemática”, válido solo en el acotado marco de una “Biología moderna”?
    ……………
     
    Puse al inicio un “… y sin embargo …” porque Aristóteles define la VDA tan genial como humorísticamente para nosotros:
    “Vida es un AUTO-MOVIL” (en latín: “motio sui ipsius” = “que se mueve a sí mismo” … lo dicho: como un auto-móvil).
     
    Ciertamente que hay mucho de eso que tú nos alertas, a mi entender, con toda razón: de los angelitos y espíritus rarongos, e.d. de “animismos” que, precisamente, son los núcleos originarios de aquellos “motu proprio” aristotélicos de la vida y que por eso los llama “anima” (alma).
     
    Pero la misma Ciencia moderna se encuentra con que las cosas no son “estables” sino que están en continuo “fieri”, e.d. “siendo”, o como tú dices “evolucionando”. No hay cosas sino “aconteceres”.
     
    Y ¿qué te parece si llevamos la idea de VIDA a esa otra (que para mí es la paradigmática en su primer analogado), a esa otra de “vida humana”, mejor aun, de “mi vida”.
     
    ¿No es cierto que ni tú ni yo podríamos vivir nuestra vida si estuviéramos condenados a con-vivir con mi pariente (¡cruz diablo!), el Rouco-Varela? ¨¡Esa no sería Vida!, ¡Prefiero estar muerto!” –diríamos. Y sin embargo no habríamos dejado nuestro “código genético” ¿no?
     
    ¡Vamos todavía! – Oscar.

  • pepe blanco

    (Perdón, sigo. Es que esto de escribir con una tablet es complicadisimo)
     
    3.- Análogamente, la Tierra no se morirá, sino que se transformará en vete tú a saber qué (polvo estelar, etc.)
     
    4.- Pero sobre todo, la afirmación es falsa porque es un oxímoron: efectivamente, si la Tierra fuera madre, y nosotros nos murieramos, dejaría de ser madre

  • pepe blanco

    Pues no está tan claro, María Pilar. Por los siguientes motivos:
     
    1.- La Tierra puede existir sin nosotros. Eso es cierto. Nosotros también podríamos seguir existiendo sin la Tierra, siempre que seamos capaces de trasladarnos masivamente a otro planeta habitable.
     
    2.- Ahora bien, la Tierra no vive. Vivir, vivimos los seres vivos. La Tierra existe, pero no vive. No vive, entre otros motivos, porque carece de un código genético que determine o condicione su evolución. Tampoco se reproduce en tierrecitas y tierrecitos.

  • m. pilar

    “…La Madre Tierra podrá vivir sin nosotros, pero nosotros no podemos vivir sin ella.”
    Más claro imposible; ante la contemplación de esta realidad ¿que podemos decir?
    Poca cosa… empecemos cada cual con todo lo que está a su alcance.
    mª pilar

  • oscar varela

    Hola pepe blanco!
     
    Importante propuesta la tuya.
     
    ¿Cómo sería la estructo-organización de la cosa?
     
    Ya me lo veo a Antonio Duato temblando!
     
    Estimo que se necesita sangre joven que ¡vaya todavía! por esas direcciones – Oscar.

  • pepe blanco

    Igual que hacen otros medios, como El País, por ejemplo, quizás Atrio debería publicar también una edición iberoamericana.

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