Temas

Tablón de ATRIO

Anterior Siguiente
Último: 9-9-19, 17:49

Floren (2019-09-09 17:49:55) : Papa Francisco, ¿pastor o gobernante? http://cartujoconlicencia.blogspot.com/2019/09/el-papa-francisco-pastor-o-gobernante.html

José María Rosell (2019-09-01 21:51:18) : Pequeño video que explica de forma sencilla las inmatriculaciones de la iglesia: https://youtu.be/Dl8Jcu8zWe8

Equipo Atrio (2019-07-26 22:56:17) : Un excelente programa colombiano de TV: MARIA MAGDALENA, UNA LEYENDA HECHA MUJER... por Carmiña Navia.

Floren (2019-04-24 11:45:39) : LA VERDAD DE LA PASCUA. http://cartujoconlicencia.blogspot.com/2019/04/la-verdad-de-la-pascua.html

Equipo Atrio (2019-03-08 21:55:38) : Delcy Rodriguez, vicepresidenta de Venezuela, denuncia al criminal apagón en Venezuela criminal apagón en Venezuela [vídeo de 6 min.]

Equipo Atrio (2019-02-18 09:39:18) : Amplio y clarificador programa sobre Venezuela: La hojilla/a> ¡Magnífico analista argentino Marco Teruggi! ¡Larga charla pero imperdible!

Equipo Atrio (2019-01-09 12:31:08) : Entrevista a Tamayo en la Sexta: La Iglesia española sigue siendo franquista

Floren (2018-11-19 19:50:09) : Floren de Estepa escribe en su blog: CARTA A UN JOVEN QUE NO QUIERE VOTAR

Equipo Atrio (2018-11-16 10:06:45) : La verdadera despedida de Steve Jobbs Disgurfso de graduación https://www.youtube.com/watch?time_continue=12&v=vXJYrrLGNAo

» Pon una nota




Autores

Archivo de entradas

4955 Artículos. - 79576 Comentarios.

El peligro de criar cuervos

La crisis en la cúspide de la Iglesia es ya pública. Y fue insinuada ya, cuando aún estaba oculta, por aquellas palabras, hace un año, de un papa al que a pesar de su reconocida sabiduría parece que le sobrepasan los acontecimientos: “Hoy en la Iglesia se muerde y se devora” (Ver la >Editorial del El País el 23-3-09). Él se lamenta, sigue ocupado en preparar sus homilías patrísticas, sus libros y en seguir buscando el acercamiento de los cristianos de extrema derecha, aunque sean lefevbrianos o anglicanos.

Sobre esta crisis se han publicado estos días varios artículos. Pero el que aporta y relaciona más información hasta ahora es el Sandro Magister que tiene también su página Chiesa en español.  

Animo a leerlo y comentarlo. Y, por mi parte, adelanto este análisis resumido.

Quien ha ido criando los cuervos en el interior de la Iglesia ha sido el mismo papa Ratzinger, desde su época de cardenal, y, después, desde la política de sus contactos con los integristas y los nombramientos de personas conservadoras para obispados y cargos. Unos meses después de ser papa respaldó la estrategia de Ruini con la abstención al referéndum y en Ravenna desautorizó a Tettamanzi, al alabar expresamente a los “ateos devotos” que se sumaban a algunos objetivos de la Iglesia.

Y ahora, cuando la mínima prudencia diplomática italiana exige ciertas pruebas de moderación (que en este caso procederían del Secretario Bertone, de l’Osservatore Romano y del mismo promotor del “Evangelio de la Familia” Fisichella), resulta que los obispos italianos, brasileños y estadounidenses protestan. Quieren que la Iglesia sea más radical en los famosos temas: no al aborto, no a la eutanasia, no a las parejas homosexuales, no a la manipulación con embriones…

Por eso, según ellos, todo se le debe perdonar a Berlusconi pues en esos temas ha sido tajante, aunque en otros sea infumable. Pero a Obama, nada de nada, pues ha sido “débil” en el tema del aborto y las parejas homosexuales.

Y esos integristas conservadores (capitaneados por Ruini, Re y otros cardenales a quienes se suma nuestro Cañizares), obsesionados por esos temas como los más principales, son los que tildan ahora de débiles componendas políticas a las relaciones posibilistas que el Vaticano quiere llevar con los gobiernos, inluido el de la China popilar. Va a ser difícil ahora cambiar la fuerza que está tomando el integrismo en el Vaticano. A principio de su pontificado hubiera podido hacerlo… Pero ahora, esos cuervos se sienten poderosos. En España tendríamos muchos ejemplos. Y el instrumento principal del gobierno Vaticano, como coordinador de la curia, el salesiano cardenal Bertone, tiene la desventaja de no ser un hábil diplomático de carrera y obrar con demasiada ingenuidad a veces…

No abro esta entrada para dar una nueva oportunidad de desahogarse en ataques globales contra la ICAR. Ya sabemos que estos regímenes, que se apoyan sólo sobre un hombre con absolutos poderes y edad avanzada, tienden a la decadencia. Lo que si me interesaría es que se aportasen datos e interpretaciones de hechos concretos, que contrastaran o enriquecieran los análisis que aquí hago a partir de lo que informa y analiza Sandro Magister.

66 comentarios

  • Hola Jacob

    Tienes razón. No había yo localizado la admisión por segunda vez de querella por los cursos de Nueva York. Vi el archivo de la primera querella, y dí por sentado que en España tendrían el principio básico de derecho penal de “non bis in ídem” (nadie puede ser juzgado dos veces por la misma causa).

    Aunque me parece entender que el argumento para admitir una querella que ya había sido juzgada con falta de mérito es que habría un elemento de información nuevo.

    Desde la distancia, parece un montaje. Veremos que pasa

    Saludos cordiales

  • jacob

    Rodrigo
    Lo de Garzón es por las dos cosas.
    Y conviene mirar la prensa de hoy.
    Garzón alegaba indefension y el tribunal supremo lo ha rechazado.

  • Javier Renobales Scheifler

    Cada vez me cuesta más comentar algo en Atrio, generalmente por falta de tiempo y de algo que aportar. Pero esto de la resurrección de Jesús y los conservadores me ha sorprendido.

    Toda la Jerarquía católica dirigente en general es muy conservadora pues, en el Estado absolutista que por desgracia es la ICAR, la nombran a dedo los Papas y esos son muy conservadores, involucionistas los dos últimos a más no poder. Los cristianos conservadores se sienten muy cómodos, súbditos con esa Jerarquía.
     
    Muchísimos creyentes de variadas religiones, entre ellos cristianos (supongo que todos los cristianos, sean conservadores o progresistas), creemos  que Jesús resucitó.
     
    Yo creo que Jesús resucitó como todas las personas (creo que lo mismo decía el teólogo Juan Luis Herrero en su libro ‘Religión sin magia’), y hoy continúa su vida como los demás resucitados, como sólo Dios sabe.
     
    Creo que Jesús, desde que puso su espíritu en manos de Dios al ser asesinado (“¡por qué me has abandonado, en tus manos encomiendo mi espíritu!”), vive de la mejor manera imaginable, pues está en manos de Dios, y los cristianos (supongo que todos los cristianos, conservadores o progresistas) confiamos plenamente en que lo que Dios hace con los espíritus que  quedan en sus manos desde el momento de la muerte, es lo mejor de lo mejor, sea lo que sea que Dios haga con la vida de esos espíritus, incluida la del espíritu de Jesús que él le confió expresamente a Dios a pesar de sentirse abandonado por Él.
     
    Así que yo no veo la necesidad de darle vueltas a la resurrección de Jesús, ni desde una mentalidad conservadora, ni desde una mentalidad progresista. Lo que corresponde a Dios, seguro que va de la mejor forma posible.
     
    Lo que tenemos que resolver, en el cada vez menos tiempo que nos queda, son los problemas de los vivos, como hacía Jesús, que se dedicó toda su vida a luchar por suprimir el sufrimiento de los que más sufrían, los más pobres y oprimidos. Esos problemas están demasiado desatendidos, como es obvio en este mundo tan injusto que hacemos.

    Los espíritus de los muertos, resucitados, incluido el de Jesús, están en manos de Dios, en las mejores manos posibles, en las mejores manos imaginables. No me suscitan ninguna preocupación por ellos.
     
    Saludos cordiales.

  • ana rodrigo

    Pues vamos a acabar con este asunto, Teófilo Liberto. Yo me puedo equivocar, pero suelo ser muy precisa a la hora de escribir sobre  mis creencias y mis increencias.  En este caso te  puedo decir que no es mi estilo hacer este tipo de relaciones entre la resurrección y los conservadores.  Tengo argumentos para aceptar o rechazar la resurrección que no me los da ninguna ideología. Los argumentos no tienen ideología.

    Visto lo visto, lo más elegante por tu parte  en este caso sería decir que mientras no encuentres la cita literal, retiras la adjudicación de semejante afirmación a mi persona. Y la próxima vez debes ser tú el que tengas un poco más de rigor en lo que afirmas y no dejarte llevar por tu imaginación.

  • Lali

    Amigo Teófilo, he leído con respeto todas tus intervenciones, aunque no las comparto. Su contenido y la forma en que lo expresas responden a un ideario  religioso, si bien, en mi modesta opinión, se hallan muy distantes del mensaje y la actitud de Jesús, un hombre de ideas nada atormentadas.
     
    Estimo que en Atrio se leen las tuyas con cortesía y tolerancia. Eso es mucho, ¿no te parece? En cambio, tu respuestas a Ana no están a la altura que ella ha mostrado en sus entradas. Ni siquiera has respondido a su argumento sobre el criterio decisivo del llamado “juicio final”, cuyo entrecomillado, el que Ana utilizó, me hace pensar que ella lo entiende como el final del juicio.
     
    Venga, Teófilo, si aquí cabemos tod@s.
     
    Un abrazo
    Lali

  • teófilo liberto

    Ana Rodrigo:

    Si tuviera tiempo me pondría a buscar y de seguro que hallaría ese comentario tuyo en que das a entender, acaso sin quererlo, digamos que por imprecisión terminológica, que es propio de mentalidades conservadoras el creer en la Resurrección de Jesucristo.

    A mí en verdad me da igual casi lo que crea cada persona en concreto, cada persona de carne y hueso en el ejercicio de su libertad; lo que no admito ya tan fácilmente es que se pretenda colar una patujada tan gruesa. Y repito, los que dividen la Iglesia en conservadores y progresistas son sobre todo los progres que hacen una lectura política, politiquera, sociológica e deológica de la Iglesia: progresistas serían los disidentes, los críticos con el poder vaticano, con el Magisterio, con los obispos, con la moral sexual tradicional, etcétera (incluso aunque nada o muy poco luchen por la justicia esos críticos progresistas y aplaudan las tropelías de tiranías como la de los hermanos Castro en Cuba, donde, por cierto, se encarcela a las personas homosexuales por el solo delito de tener esa condición sexual).; tradicioalistas, conservadores e incluso integristas, los que tratan de ser fieles al Magisterio, a menudo no desde certezas precisamente a salvo de la visita de la hermana duda , la perplejidad, el temor y temblor propio de la condición humana.

    Por lo demás, yo no te he insultado, en tanto tú te permites insinuar el disparo de una descalificación hacia mí. Te la agradezco en lo que vale. 

  • ana rodrigo

    Teófilo Liberto, te pedí  que me dijeses en qué comentario (con fecha y post incluído, claro) yo he hablado de la resuserrección y me contestas lo siguiente: “En cuanto a la resurrección de Jesucristo, en un comentario has insinuado que creer en ella es cosa de cristianos conservadores”.

    Mira Teófilo Libert, lee bien lo que te digo: espero que nunca jamás te refieras a mí diciendo que yo he insinuado algo en “un comentario” sin decir la fuente.

    Me parece (de momento me ahorro la s final de esta palabra) indecente e impresentable hacer esto que tú haces.

    Respecto a tu discurso sobre conservadores y progresistas ¡¡¡que te aproveche!!!.

  • teófilo liberto

    Perdón por el envío involuntario. Continúo:

    he tenido ocasión de conocer numerosos casos de profesores y profesoras de Religión católica que impartían esa asignatura como mismo podían impartir Física, Matemáticas, Inglés… Entre los que he conocido, no escaseaban los que vivían su sexualidad al margen de las normas de la Iglesia, o los que jamás de los jamases debían haberse planteado la razón de ser del compromiso militante, etcétera.

    ¿Que poner en tela de juicio lo anteriormente señalado lleva consigo la necesidad de revisar los acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede? Pues que se revisen.

    Y nada más.

  • teófilo liberto

    Como última contribución mía -toquemos madera- a la controversia en torno al artículo “El peligro de criar cuervos”, me permito compartir con ustedes lo que sigue, no sin antes rogarles, futuros lectores y foristas de este sitio escondido en el inconmensurable océano que es Internet, una cierta benevolencia.

    Doy a la luz la reflexión que enseguida seguirá porque, aunque directamente poco en apariencia tiene que ver con el hilo del artículo de marras, en el fondo y en la superficie sí tiene mucho que ver con temas candentes en la sociedad y en la Iglesia; y sobre todo, mucho tiene que ver con la forma como vive la comunión con la Iglesia alguien como quien estas líneas escribe, que en comentarios anteriores se ha manifestado al parecer como un adalid de la defensa -no sé si numantina para algunos críticos- de la comunión con el Magisterio, cum Petrus et sub Petrus. Así que veamos.

    Soy completamente partidario de la enseñanza pública, igualitaria, laica y gratuita; lo cual significa, de entrada, que no soy nada partidario de la enseñanza privada o concertada, por muy católica que ésta sea. Por varios motivos. Uno, porque esa enseñanza sigue siendo, incluso en el caso de la concertada y a pesar de las excepciones de rigor y de la buena intención y voluntad de muchos de sus defensores, clasista, elitista y un pelín burguesa; siendo así, muy poco o nada tiene que ver con el Evangelio, que es sobre todo buena noticia para los pobres, los humildes, los marginados. Dos, porque aunque financiada con fondos públicos (en el caso de la concertada, por lo común afín al ideario católico) tiene un funcionamiento típicamente privado: ni son acequibles para la mayoría, para las clases más humildes en especial, ni se rigen por normativas públicas a la hora de contratar a su profesorado: no se contrata a través de oposiciones ni listas, se contrata generalmente por recomendación o enchufe, o por haber sido antiguo alumno del centro y demás circunstancias afines; incluso, el ser cristiano militante es un rasgo que juega en contra del posible interesado, pues por lo general, siempre con las excepciones de rigor y salvando la buena voluntad de los profesionales de esos centros, la pastoral que se imparte en los centros educativos católicos privados o concertados es de corte muy conservador, burgués, burocratizante. Tres, demostrado queda que en algunas comunidades autónomas con competencias en matreria de educación, cultura y deportes, se desvían fondos en principio destinados a la enseñanza pública, hacia la enseñanza concertada. Con la consecuencia de que parece aumentar el abismo entre la calidad de la enseñanza que se imparte en los centros concertados y la que se imparte en los centros públicos. Y cuarto (y esta cuarta es sin duda la más endeble de mis razones, la más incorrecta, la más imprudente, la más subjetiva, la más tendenciosa), he acabado tan contrariado y desilusionado y puteado por la hipocresía sobreabundante que yo mismo me he encontrado en esos centros, perpetrada generalmente por los curas, que como resultado de todo lo que me he sentido perjudicado, en lo personal y en lo profesional, no los quiero ni en pintura.

    De modo que tan fuerte es mi desengaño, mi contrariedad, que no estimo sino que puede ser verdadero. Por lo que poco me importa, la verdad, lo que puedan sostener el Papa y los obispos al respecto, puesto que mi dolor también es sagrado, como es sagrada mi intrahistoria personal.

    Abundando en lo anterior, me extraña que en un foro como Atrio, tan crítico con la Iglesia, no haya encontrado aún ningún escrito testimoniador de esas historias para no dormir que han supuesto para muchos ciudadanos de este país, sin ir más lejos, la enseñanza en los colegios religiosos, por clasista, autoritaria, hipócrita, represiva, burguesa… Como ya he dicho, que los defensores y enamorados de la enseñanza católica concertada y privada, digan las excepciones y excelencias de rigor añadibles a mis críticas.

    Así las cosas, me reafirmo en mi apuesta por la enseñanza pública de calidad, que de ningún modo debe verse perjudicada por decisiones administrativas como el señalado desvío de partidas presupuestarias de los fondos públicos del Estado.

    Otro tanto diría de la enseñanza de la Religión católica en la escuela pública. Ya sé que los obispos y el Papa no son de mi opinión, pero no me hace cambiar de posición: fuera la enseñanza de la Religión católica de la escuela pública. Para lo que sirve y sobre todo en vista de tantos abusos episcopales y diocesanos a la hora de contratar al personal docente para esa misio… Como docente que soy he tenido ocasión de conocer, en mi aún no muy extenso periplo docente (con interrupciones, en concreto los tres años que estuve en el Seminario Diocesano, más luego mi personal travesía del desierto de cuatro años, que ha vuelto a reaparecer por causa de la crisis, llevo en la enseñanza pública desde el curso 1997-1998) que han sido, por cierto, en lo profesional y económico abundantes casos 

    Lo anterior supone la necesidad de revisar los acuerdos     

  • teófilo liberto

    Por cierto, que se me olvidaba: de la dictadura castrista que manda a la cárcel a las personas homosexuales, cosa que por cierto no se denuncia en las páginas progresistas que siguen empeñadas en atacar a la Iglesia -que no encarcela a ningún homosexual, aunque ya sé que me dirán que es porque no puede, y que si la Inquisición, el papa ex nazi Ratzinger y demás chorradas típicamente progres-, al tiempo que defienden las movidas de los colectivos de personas homosexuales y la utopía de los hermanos Castro en Cuba.

    Vivir para ver.

  • teófilo liberto

    Dom Hélder Cámara, con quien tuve la impagable oportunidad de convivir durante unas semanas (es decir, no yo solo, obviamente, sino un grupo cristiano con él, hace ya sus años), era un “progresista” enamorado del celibato, contrario al aborto, al divorcio, admirador de Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II (a quien consideraba su amigo y lo calificaba de grande), profundamente enamorado de la oración (durante décadas se levantó en mitad de la noche para la oración), de la Eucaristía, contrario a la violencia terrorista y guerrillerista en su condición de prócer de la no violencia activa…  Dime el nombre de un progresista que tenga esas características.

    Muy al contrario de lo anterior, en Redes Cristianas publican hoy un artículo elogioso hacia el compromiso guerrillero del sacerdote colombiano Camilo Torres… Parece ser que aún viven algunos eclesiásticos que lo conocieron y que atestiguan que, días antes de morir, Camilo Torres les había manifestado que estaba muy arrepentido de la vía que había emprendido al coger las armas, y que si por él fuera o de él solo dependiera, su deseo era volver a vivir el ministerio, para así servir a la Iglesia,la sociedad y los pobres. Por desgracia, ya la opción de la lucha armada, que tanto sufrimiento, dolor y muerte ha producido en el Continente Americano, la tenía muy asumida. De todas formas, no otra cosa cabe esperar de un artículo que procede de kaosenlared: justificación de la lucha guerrillera, de la violencia marxista, de la dictadura castrista…

    De todas formas, es que habría que ponerse de acuerdo en lo que entendemos por progresista, esto en primer lugar. Para mí, por ejemplo, ni el aborto ni la reivindicación del llamado matrimonio entre homosexuales son medidas realmente progresistas sino todo lo contrario; para los progresistas, al menos hasta donde yo conozco, parece ser que sí. Para mí -y para la Iglesia católica-, la ideología de género no es precisamente progresista; para los progresistas, sí. Para mí y para el Magisterio, el sacramento de la confesión no es una especie de rémora del pasado que sería mejor extirpar; para los progresistas, me parece que sí. Para mí y para la Iglesia sub Petrus et cum Petrus -excusas por parecer en exceso soberbio al escribir “para mí y para la Iglesia”, como si yo fuera alguien importante-, la Iglesia es misterium salutis, no una gran oenegé mudable según los vientos del mundo, además de solo preocupada por arreglar los males de este mundo; para los progresistas, más bien que sí. Etcétera. La Iglesia está para anuncia a Cristo, que es el rostro del Reino, que es justicia y libertad, y esperanza de plenitud escatológica y soteriológica. Por eso la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo, no debe reducirse a categorías sociológicas.

    Por último, en cuanto a Pastoral Juvenil, y sobre todo JEC, JOC, etcétera, lo que he dicho, sin ánimo alguno de condenar a nadie, sin ánimo de juzgar a persona alguna que haya pasado por esas movidas de iglesia, es que en esas organizaciones, acaso por haber estado más abiertas al influjo del mundanismo o secularismo, precisamente la  secularización ha hecho más estragos que los provocados en grupos católicos considerados conservadores (kikos, carismáticos, etcétera)
    , puesto que estos han sabido mantener más esforzadamente los principios de fidelidad doctrinal, amor a la Iglesia, espiritualidad, sacramentalidad, adoración del misterio, sacralidad… Esto que afirmo me parece conocerlo por experiencia personal directa, empírica.

    Feliz Domingo, día del Señor.

  • María

    Pues con los movimientos de la que tu llamas la carcajada cristiana, me parece que te equivocas de medio a medio: eran movimientos de Acción católica, ciertamente conformados por gente  laica, pero practicante, sometidos  a la jerarquía, con curas  como asesores religiosos…  enfin totalmente metidos en lo que tu llamas las cosas de Dios y a la vez implicados en las cosas de los seres humanos. Esa era su razón de ser.
    Dom Helder Câmara sí era un obispo progresista, y mucho, hasta el punto de que en cuanto cumplió 75 años le retiraron inmediatamente de la diócesis de Olinda y Recife y mandaron allí al tristemente famoso Cardoso Sobrinho ( el de la excomunión por el aborto de la niña de 9 años violada por su padrastro), muy conservador,  para desmantelar toda la obra que había realizado dom Hélder.
    Claro que para el Vaticano para ser santo tienes que ser conservador, pero en el evangelio no veo ninguna contraposición entre progresismo y santidad: Jesús también era progresista, siempre en conflicto con la Iglesia-sinagoga de su tiempo, con sus jerarcas, sus doctrinas y sus ritos. Y ya ves…
     

  • teófilo liberto

    En cuanto a la resurrección de Jesucristo, en un comentario has insinuado que creer en ella es cosa de cristianos conservadores. Y, más allá de que tú creas o no en ella, cosa que no es de mi incumbencia, no es cierto lo que dices. Simplemente. Tan elementalmente incierto que no merece la penita perder ni un segundo en explicar por qué no es así; creo que debes saberlo.

    Saludos cuaresmales.

  • teófilo liberto

    Los que tratan de imponer esos pratones de progresistas y conservadores son precisamente los progres, Ana Rodrigo, los politiqueros, los secularistas, los mundanizantes. Y establecen esta dicotomía o taxonomía, o como quieras llamar al asunto: progres (es decir, los que se piensan que por tener muy en cuenta y sólo en cuenta esa soteriología mateana que citas y ya está, aunque insulten al Papa, los obispos, etcétera, están seguros salvados, incluso aunque vivan como perfectos progres instalados en el sistema a base de bien, de talonario, de comilones en restaurantes caros a costa de fondos públicos…) y conservadores y fundamentalistas, los que siguen al Magisterio.

    De lo anterior te podría citar cientos y cientos de ejemplos presentes en estas páginas.

  • Margarita Aguirre

    Siento no estar a la altura cultural de los intervinientes; pero me inclino por contar mi vivencia de muchos años.
    Afortunadamente, lecturas formación universitaria que oliga a arriesgarse a pensar, han ido dando paso a una evolución lenta pero continua en mi espiritualidad cristiana.
    Siempre me ha fascinano la persona de ajesús el hijo del carpintero, conocida por los evangelistas. -Tengo ciertas reticencias a lo narrado sobre el comienzo de la vida de este hombre maravilloso.
    De ahi, que considere “iglesia”-asamblea, conjunto, alos que pretendemos practicar las enseñanazas y la mentalidad de este Galileo.
    Que esta comunidad haya sufrido aumento, bien por propia voluntad o por el lema “cuius regios eius religios” (incluso de forma patriarcal concerniente los exclavos “pertenecientes” a  la propiedad  de un amo.
      Esa iglesia creciente necesita un “gobierno”,para el bien de la misma, y ese “gobierno”, prescindiendo de Pedro, se ha quedado en mucho más de un mero gobierno.
    De ahí que hace tiempo que en mi diario pensar, ha ido perdiendo peso e importancia. Sin embargo estoy convencida en que si soy fiel a mis convicciones, he de vivir como apóstol -enviado-, para que se conozca la maravillosa noticia,de que el Ser Supremo, impensable, indecible, sólo imaginable a partir de símbolos, es mi -nuestro- “abba”,que lógicamente nos exige ser como niños ante El.
    Nos fácil la tarea, pero si posible.
    Si el “gobierno” de la comunidad de cristianos me ayuda en la tarea de amar a tod@s, y alegrarme con el destino anunciado de mi vida, es algo que siempre se lo deberé. Si no: “paso sin rabia y rencor”, de “los príncipes de la “Iglesia”, y de su carácter monárquico absolutista.

  • ana rodrigo

    Vamos a ver Teófilo Liberto, sólo un toquecito a ver si recuerdas:   En el “Juicio Final” dice el evangelio que  Dios no preguntará si has ido a misa, te has confesado, has obedecido al Papa, has leido a los Santos Padres, sino “lo que hicistéis con uno de estos…..” Así que, vaya lío que se va a armar Dios con los progresistas y los conservadores….

Deja un comentario