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Dios, racionalmente, es un postulado

            Según la Real Academia española, postulado es “proposición cuya verdad se admite para servir de base en ulteriores razonamientos”, y María Moliner  precisa que “es un principio que se admite sin demostración”.

            A mi entender, Dios es un principio indemostrable conceptualmente,  que se admite como base indispensable para explicar por qué hay algo en vez de nada, y la objetividad de los valores morales y estéticos. Yo insisto en los valores morales: ¿por qué es objetivamente bueno sacrificar el bienestar propio (incluso la vida) por  defender la dignidad o la subsistencia de los desvalidos; y por qué es objetivamente malo explotar laboral o sexualmente a cualquier ser humano, niños, mujeres, esclavos, o trabajadores?

            ¿Una vez más el tema de Dios? ¿Por qué hablar tanto sobre un concepto indemostrable e inexplicable con nuestros razonamientos? Porque nuestra mente necesita tratar de comprender, porque somos un sistema limitado pero abierto al infinito, porque aquello de lo que no se habla “no existe” y termina perdiéndose en la vida práctica, porque “De la abundancia del corazón habla la boca” (Mt 12,34)..

            De hecho la humanidad desde sus orígenes hasta ahora no ha dejado de hablar sobre Dios. Comenzó concibiendo la existencia de dioses particulares por tribus o por situaciones vitales. La misma Biblia recoge tradiciones politeístas, como la elohista (Elohim significa dioses). En el relato de la creación dice Dios “hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza” (Gén 1,26); y Josué hace referencia a “los dioses a los que servían vuestros padres cuando estaban al otro lado del río” (Josué 24,15) .      

            Abraham recibió las manifestaciones de Dios en Siquem y Mambré en las mismas encinas en que otros percibían el oráculo de sus dioses, y ofreció tributo a Melquisedec “sacerdote del Dios Altísimo”, denominación de ”Shalem, considerado como el gran dios de la región” (Gaubert, Abraham, el amigo de Dios). La carta a los hebreos reconoce a Jesús como sacerdote “según el orden de Melquisedec”, no según  la tradición judía de Aarón.

            La manifestación de Jahvé a Moisés es la que introduce la creencia en el monoteísmo, y Moisés identificó a “El” (El-Sadday cananeo) como el Dios que se le había manifestado (Alfonso Ropero, en Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia). Este monoteísmo fue posteriormente confirmado por  la racionalidad griega.

            Sin embargo la tendencia a un cierto politeísmo permanece veladamente en la proliferación de santos intercesores; quizás porque persista en el subconsciente, o por la necesidad de descomponer la inmensidad de Dios en pequeños dioses más asequibles en nuestra vida diaria.

            Esta breve referencia al politeísmo y al monismo quiere resaltar la diferencia entre la experiencia humana de Dios y las explicaciones que ofrece cada cultura, valiéndose de los conceptos elaborados con sus conocimientos físicos, metafísicos o históricos.

            Experimentalmente, este postulado indemostrable de Dios se confirma por la coincidencia de las experiencias místicas en culturas tan diferentes, desarrolladas en todos los continentes y a través de todos los siglos de nuestra Historia.

            Las explicaciones son necesarias, pero tienen un valor relativo, válido principalmente en su cultura. La experiencia de Dios ofrece la mayor aproximación a la realidad absoluta de Dios. Experiencias que Ignacio de Loyola mantenía “sin dubitar ni poder dubitar”.

            La mayoría de nosotros piensa que nunca ha tenido una experiencia de Dios. Sin embargo, creo que todos tenemos algún atisbo de experiencia de Dios por medio de nuestra conciencia. Cuando experimentamos un amor gratuito (o en la medida en que lo experimentamos) estamos experimentando a Dios Amor; cuando experimentamos la justicia o injusticia de una acción, cuando experimentamos la belleza, la exactitud matemática…. tenemos una experiencia de Dios. La teología escolástica presentaba a Dios como “Unum, Verum, et Bonum”, y algunos añadieron “et Pulcrum”.

            Para un cristiano, la mejor experiencia de Dios es el eco que encuentra en nuestra conciencia la vida de Jesús y sus parábolas.

            Una vez más, “¡Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios”. Lo verán no tanto con la razón, sino con su conciencia.

Para la inteligencia racional: Dios es un postulado

Para la “inteligencia sentiente”: Dios es Amor gratuito

 

9 comentarios

  • M. Luisa

    Doy un poco más de continuidad a lo que comenté el primer día, pero ahora poniéndolo en relación con algunas cuestiones que se pregunta el autor. Por ejemplo, en esta que dice ¿Por qué hablar tanto sobre un concepto indemostrable con nuestros razonamientos? (…) porque aquello de lo que no se habla “no existe” concluye.
     
    Sin embargo, si es tan importante que se hable, creo, se podría seguir hablando, pero de otra manera que no fuese la tradicional. La propia de nuestros razonamientos antropocéntricos, que es en definitiva de lo que cuesta desembarazarse.  Entonces quizá, tal vez, con nuevas herramientas se descubriesen novedades que incidiesen más sobre la realidad en cuestión que lo que de ella queda aprisionado en nuestro intelecto.    
     
    Tomar posición como comencé refiriéndome el otro día   significa no tomarla desde una perspectiva en la que se considera el mundo como un conjunto de cosas independientes. El planteamiento del que parte Gonzalo es el de una ontología que sigue siendo clásica. La de la ciencia, de lo inteligible en tanto inteligible. Es decir, el estudio de los inteligibles posibles sin la necesidad de su realidad efectiva. Es, por tanto, una visión sustancialista de lo real.
     
    La toma de posición a la que me refería consiste en tomarla dentro del ámbito (Mundo) desde el cual las hace a todas ellas reales. Y así, en síntesis muy brevemente, ¿no será que lo que se busca como existente nos lo da lo existente mismo?.

  • Román Díaz Ayala

    A Dios, su eterno poder y su deidad, se puede  llegar  por la razón, podemos hablar  en postulado: su existencia. Es el camino emprendido  por muchas filosofías  incluso teológicas. Lo absurdo de su existencia es otro postulado en sentido  contrario  que también  se maneja hoy en día,  pero como dice el autor históricamente se manejaban postulados teístas

    La racionalidad nos da para ambos caminos a causa de las filosofías  y las ciencias modernas

    Con la racionalidad también se pueden establecer postulados con las Escrituras y la historia  salvífica.  El autor hace algunos apuntes.

    Desde las vivencias de la fe cristiana que hemos recibido  por herencia, nos encontramos ahora con una verdad completa  y otra también,  ésta  incompleta  aun dentro de la profesión  de vida cristiana.

    Jesús  dijo: “cuando venga él,  el Espíritu  de  la  verdad,  os guiará  hasta la verdad completa”

    Esa,verdad incompleta  que se predica ahora, funciona solo haciendo trabajar la razón  humana, utilizando el concepto. A Dios se le razona,  entendiéndose  bajo el concepto, yna premisa  previa,  haciendo caso omiso  del Dios que se pe percibe en la experiencia  mediante una vivencia ( salmo 25: Guíame dielmente, enséñame, pues tu eres el Dios que me salva)

    Un Dios que se revela solo en la mente, en la inteligen cia, no nos transforma

     

  • M. Luisa

    Más que postular se trata de posicionamiento sin apriorismo alguno. Tomar posición desde el mundo real en el que vivimos, nos movemos y somos.  ¿De qué nos sirve proclamar tantas veces aquí a la tan conocida frase evangélica, si luego nos hemos de servir como si de un objeto postulado se tratara?
    Lo que busca el conocimiento no es un ente de razón, sino una realidad que se presenta primero a los sentidos.  Las explicaciones, si las hay, tienen que venir no de una entidad trascendente u objeto entendible, sino de una realidad sentida trascendentalmente, es decir, de abajo a arriba.
    Hemos de partir de la base que no somos sustancias limitadas, sino sustantividades o sistemas abiertos de estructuración dinámica.  

  • Juan A. Vinagre

    De acuerdo, Gonzalo, con tu reflexión. La existencia de Dios no es la conclusión de un brillante silogismo. Si Dios existe ( y para muchos es indudable) tiene que ser, por necesidad, TRASCENDENTE, y lo trascendente no está al alcance de la razón humana. Como mucho solo puede intuirlo.  Esto lo puede comprender la razón como racional y razonable.          Sin embargo, como la razón siente la necesidad de buscar sentido profundo a la vida, esa razón, cuando busca, se está trascendiendo de alguna manera.   En este caso, la cuestión es con qué espíritu busca…

    El científico busca explicar fenómenos y dar respuestas a preguntas, experimentando y controlando variables, y en cuanto las controla, las domina, las somete…   y es protagonista.                  Como es lógico, este tipo de control y dominio no es aplicable a lo trascendente, a Dios. Si lo domino y controlo, aunque sea indirectamente, no es Dios.  En mi opinión, algunos científicos que niegan a Dios no plantean bien el tema, y además sobrevaloran su razón. Su concepto de Dios es demasiado antropomórfico y creen que su razón no tiene límites, o casi, en este tema. No acepta que con solo la razón no pueda entenderlo. Y si no lo entiende, no existe. Ni tampoco acepta que los que anuncian el Reino de Dios se equivoquen, como humanos que son. (No entro en otras variables muy personales que pueden intervenir… y reforzar esta posición.)   En términos de pura razón, lo más racional es abstenerse…, sin negar la posibilidad de otros caminos. Racionalmente no podemos afirmar ni negar, aunque la razón ayude…   La existencia de Dios es un tema siempre abierto.   En nuestras condiciones, racionalmente no podemos llegar a lo que trasciende…

    Pero lo que nos trasciende sí puede llegar a nosotros, y de alguna manera hacerse sentir-experienciar, de modo que se haga tan claro como la luz del mediodía, y como diría Ignacio de Loyola -que citas- se siente “sin poder dubitar”.   La experiencia íntima de lo Divino es la mejor, la gran prueba, de Dios.  Por eso Agustín de Hipona decía: No busques fuera, busca dentro… Y dentro ven mejor, como afirmó Jesús de Nazaret, los limpios de corazón. Los no contaminados…,  por conceptos previos o por sobrevaloraciones… Para ver a Dios hay que eliminar suficiencias…   Aunque también es admisible que uno pueda negar a Dios con sinceridad de corazón, porque no encuentra sentido a tantas barbaries de esta pobre tierra…

  • oscar varela

    Ok, Gonzalo:
     
    Para la “inteligencia sentiente”: Dios es Amor gratuito”
     
    ¿Qué te significa que:
    Los jóvenes españoles creen más en Tik Tok que en los curas”?
     
    – “Para casi el 75% de los jóvenes españoles, a día de hoy la religión es nada o poco importante.
    – Y únicamente el 3,9% cree que en las iglesias se dicen cosas importantes”
     
    https://www.religiondigital.org/espana/jovenes-espanoles-creen-Tik-Tok-sinodo2023-religiosidad_0_2458254175.html?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=sinodo_en_espana_como_se_prepara_la_iglesia_espanola_para_la_asamblea_de_2023&utm_term=2022-06-11
     

    • “Por eso, en mis conferencias suelo decir que la Iglesia tiene el mejor producto, pero el peor marketing”, señala a RD el sociólogo Juan González-Anleo. Pero, pregunto, ¿en serio que el mesianismo samaritano y, por eso mismo, crucificado por los más poderosos del mundo es un buen producto de marketing? Yo le digo cómo: falsificándolo a la medida de las Iglesias clericales y dogmáticas, y del mundo como es. Otra religión para consumo de trascendencia. La cosa es más seria que lo que dicen los sociólogos, por más que sea imprescindible aprender de qué va el mundo hoy, y los jóvenes en particular. Pero el reto no es, ante todo, de modernización, sino de autenticidad con Jesús-Cristo de sus seguidores hoy. Levadura en la masa como comunidades de sentido, fe, esperanza y fraternidad. Se sigue pensando en un cristianismo de masas, cuando solo tiene a la mano recuperarse como comunidad de comunidades significativas en sentido, fe y bondad. El problema es el sacrificio integral que requiere de nosotros (Iglesia) en palabras, bienes, compromisos y presencias. Por eso que si la gente cree o confía más en Tik-Tok que en la Iglesia, me preocupa mucho, pero sobre todo por el mundo que son y somos. Seguimos pensando en términos de catolicismo de masas y catecismo compartido. El futuro es otro y lo hay, pero el modo es de comunidades alternativas de contraste en vida, palabra y presencias. Pienso.

    • Alberto Revuelta Lucerga

      A mi me dejan frío esas estadísticas. La sociedad alternativa que propuso el Galileo ni está extensa en la completud de la institución eclesiástica como estructura de poder de unos sobre otros, ni el el tictac o el twiter o en instagram. Sigue estando en quien conoce a Jesús, comprende mínimamente su propuesta, trata de accionar con otros para llevarla a la realidad y lo imita encontrando espacios de soledad y ora al Dios de Jesús con la puerta de su cuarto atrancada (para que no le den el coñazo con los telefónicos y los tictac). Me parece que eso hoy lo estamos haciendo muchos seres humanos en el Planeta. Las estadísticas para los bancos, los partidos políticos, las venta de entradas en los conciertos de rok. Lo malo es que lo digo completamente en serio. Sentir a Dios,  buscar su rostro, bendecir su Nombre y saber que de Él es el poder y la gloria es un privilegio que hay que agradecer y cuidar y cultivar. Los que no lo tienen, se pierden la sal y la alegría de vivir desde mi punto de vista. Aunque tengan todo el oro del mundo y sepan más que Eistein. Un abrazo fraterno y trasatlántico

  • ana rodrigo

    Gracias, Gonzalo, qué artículo más bueno y más claro. El final, resumido en dos frases, es muy elocuente.

    La naturaleza humana es razón y emoción. La inteligencia racional, nunca ha llegado ni llegará a resolver definitivamente el concepto Dios, porque como alguien dijo, si entendiésemos qué o quién es Dios, dejaría de serlo.

    La segunda afirmación sobre la inteligencia sentiente, es más compleja porque influyen dos cuestiones, una la cultural en la que naces, y dos, la subjetividad individual, lo que nos lleva nuevamente a lo racional, es decir a un postulado abierto a múltiples deducciones, como dice María Moliner, “es un principio que se admite sin demostración”, es decir, queda en manos de la subjetividad individual y/o colectiva. El peligro es que se hagan interferibles estos dos principios, es decir que aquello que una persona o una cultura siente, se traspase a la inteligencia racional y se convierta en universal y en dogma. Que es lo que ha pasado con el credo constantinopolitano que es un compendio de creencias que en un momento de la historia se aceptaron y, ahí sigue, al igual que todos los dogmas.

    La sociedad actual pensante, no acepta cuestiones a-racionales, en cambio, con una buena exégesis (ausente con mucha frecuencia) sí acepta a Jesús y su mensaje. Pero si el futuro de la Iglesia, es decir la juventud, no le interesa ni eso, pues la Iglesia hace aguas.

    En cambio las romerías, el rocío, la virgen de la cabeza y otras en otros países, más la semana santa, por ser fenómenos emocionales, tienen un éxito increíble.

    Pero como dices tú, Gonzalo, algo necesita la humanidad para que desde el principio que tenemos noticias, siempre ha andado detrás de los dioses.

    Abrazos

     

     

    • oscar varela

      Ana, te leo:

      “desde el principio que tenemos noticias, siempre ha andado detrás de los dioses.”

      Dioses, sí!:

      – a veces “sagrados” (consagrados)
      – siempre “profanos” (“sentido común” “opinión pública”)

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