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Una fecha, 6 de agosto, para recordar a Teilhard de Chardin

 La explicación de por qué publicamos en ATRIO dos artículos seguidos del mismo Leandro Sequeiros se debe a que tras una prolongada colaboración en la revista Iglesia Viva de la que era (o soy?) editor, ayer fue él  quien quiso publicar en Atrio por primera vez y hoy nos envía otra colaboración que, como él explica al inicio, conviene que aparezca hoy mismo. Hoy nos enteramos también de la muerte de Rogers Lenaers a quien tantos en ATRIO estamos muy agradecidos. Lo conmemoraremos en  una próxima entrada, recordando la figura de este otro gran jesuita. AD.

Diez conceptos básicos
 de Pierre Teilhard de Chardin
para cambiar el modo de entender el mundo
(Homenaje en el día de la Transfiguración)

 Por LEANDRO SEQUEIROS. Vicepresidente de la Asociación de Amigos de Teilhard de Chardin (sección española). Miembro de la RED MUNDIAL de AMIGOS DE TEILHARD (París). Correo lsequeiros42@gmail.com

El día 6 de agosto de 1923, día de la Transfiguración del Señor, el jesuita científico y místico Pierre Teilhard de Chardin estaba en el desierto de Ordos, en Mongolia, en una expedición científica. No tenía pan ni vino para celebrar la Eucaristía. Y compone “La Misa sobre el Mundo”.

El pensamiento espiritual y movilizador de Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) es denso y complejo. Por eso, presentamos, en memoria de ese 6 de agosto, diez textos [<small>son diez conceptos que exponen al final de este artículo, tras una valiosa síntesis biográfica de Teilhard. Nota de Atrio</small>] en los que expresa poética y místicamente diversos aspectos que pueden reelaborar nuestros esquemas conceptuales, epistemológicos y sobre todo espirituales.

Pero estos textos no son solo una delicia lingüística sino palancas que pueden removilizar modos rígidos de entender el mundo. La experiencia de la Pascua cristiana, la experiencia interior de la certeza de la Resurrección de Jesús de Nazaret dirige todo su pensamiento y sus afectos más profundos.

Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) expresó en diversas ocasiones que deseaba fallecer en el tiempo de Pascua. Parece ser que sus deseos fueron atendidos. El 10 de abril de 1955, que ese día correspondía al Domingo de Resurrección, fallecía repentinamente en la ciudad de Nueva York donde permanece sepultado su cuerpo en el jardín de la antigua casa de los jesuitas.

 

 

Pierre Teilhard de Chardin y lo Crístico (1950)

El 10 de abril de 1955, fallecía en Nueva York Pierre Teilhard de Chardin. Pero recordemos algunos rasgos de su biografía: Marie-Joseph Pierre Teilhard de Chardin nace el 1 de mayo 1881 en la casa solariega de la familia en Sarcenat, cerca de Orcines (Puy-de-Dôme). Era el cuarto de los hijos de Emmanuel Teilhard de Chardin y Berthe-Adèle de Dompierre d´Hornoy. Una familia muy religiosa y bien establecida. Una selección de datos nos ayuda a centrar su figura.

En el año 1899, ingresa (con 18 años) en el noviciado de la Compañía de Jesús en Aix-en-Provence.  Posteriormente realiza estudios de filosofía en Jersey y entre 1905-1908 ejerce como profesor de química en el Colegio de la Sagrada Familia en El Cairo. Más tarde, entre 1908 y 1912 realiza sus estudios de Teología en Ore Place (Hasting, Sussex). En 1911 es ordenado sacerdote y sus superiores lo destinan a estudiar ciencias en París.

Podemos considerar que, entre 1912 y 1923 se desarrolla la etapa inicial de la formación científica de Teilhard y de la publicación de los primeros trabajos geológicos y paleontológicos en Europa. En 1912 tiene lugar la primera entrevista con Marcellin Boule, profesor de paleontología en el Museo de Historia Natural de París. Bajo su dirección, asiste a cursos de Geología y Paleontología.

Al estallar la Primera Guerra Mundial Teilhard, a pesar de su condición de sacerdote, fue movilizado. Desde 1915 actúa como camillero en el 21 regimiento mixto de zuavos y tiradores, situado en la primera línea de fuego. Está en el frente de batalla hasta 1919 en que es desmovilizado.

Posteriormente regresa a la Universidad y obtiene en la Sorbona la licenciatura en Ciencias Naturales. Desde 1920 se dedica intensamente a las tareas de la Tesis Doctoral. Esta Tesis es defendida en 1922 con el título Los Mamíferos del Eoceno inferior francés y sus yacimientos. Inicia la docencia universitaria y es nombrado Encargado de curso de paleontología y geología en el Instituto Católico de París.

Pero esta tarea va a durar poco tiempo para el joven Teilhard: los superiores lo destinan a China. Se inicia la estancia en Tientsin, entre 1923 y 1931. Más tarde, reside en Pekín hasta que es repatriado en 1946 tras la Segunda Guerra Mundial. Durante estos casi 25 años realiza una ingente labor como científico y escribe la mayor parte de sus ensayos filosóficos, místicos y poéticos.

 

Los diez últimos años de Teilhard (1945-1955)

Los últimos diez años de la vida de Teilhard discurren entre Estados Unidos y Francia, con viajes científicos esporádicos a otros países. En el año 1955, Teilhard muere repentinamente de infarto en Nueva York el día 10 de Abril (día de Resurrección).

Una de las preocupaciones de Teilhard fue la de dar sentido religioso, espiritual e incluso místico al trabajo de investigación científica. “Investigar” no era para él solamente una tarea de conocer racionalmente de forma experimental los secretos del universo material (y en su caso, como geólogo, los secretos que esconden los estratos y los seres vivos que han poblado y evolucionado en la Tierra millones de años atrás). La investigación (como escribe poco antes de morir, en 1955, es una forma de “adoración”.

Tres ensayos teilhardianos van a servirlos de guía para elaborar la hoja de ruta de su pensamiento respecto al sentido de la investigación científica. Estos tres ensayos teilhardianos son: “Sobre el valor religioso de la investigación” (de 20 de agosto de 1947), “Lo Crístico” (de marzo de 1955) e “Investigación, trabajo y adoración” (de marzo de 1955). En ellos muestra que la investigación científica es una forma de adoración desde la perspectiva de una cosmovisión Crística. 

 

El escenario místico: “Lo Crístico” (de marzo de 1955)

En “El Corazón de la Materia” (1950), Teilhard dedica un amplio capítulo a “lo Crístico” o lo Céntrico en conexión con el Punto Omega. “Con el descubrimiento de Omega, – escribe – finaliza lo que podría denominar la rama natural de mi trayectoria interior en busca de la consistencia última del Universo” (página 43 de la edición española de 2002).

Cinco años más tarde, en “Lo Crístico” resume, precisa, sistematiza y concreta el papel de lo Crístico como “atractor” de todo el universo hacia un punto denso de espiritualidad. En una carta de 19 de agosto de 1950 a su fiel secretaria, la señorita Jeanne-Marie Mortier, escribe Teilhard: “Querría no morir antes de haber expresado sobre poco más o menos cómo he entrevisto este extraordinario Crístico, con una admiración que no ha dejado de aumentar”.

Y en la primavera e su segundo año de exilio en Nueva York, Teilhard vuelve sobre el tema en carta a J.M. Mortier el 30 de abril de 1952: “Lo primero que escribiré para “para mí” (y para los íntimos) puede que sea un estudio sobre “la Cristosfera”, o sobre “lo Crístico” (el Punto, el Medio y la Energía crísticos), lo que más o menos me remitirá a “El Medio Divino”.

En el año 1954 vuelve a su proyecto: “Entre tanto, sueño cada vez más con escribir algo “confidencial” sobre lo Crístico: una especie de quintaesencia del Medio Divino, la Misa sobre el Mundo y El Corazón de la Materia”. Una evocación de la formidable “integración” psicológica (como se dice ahora) realizable (y en vías de inevitable realización) por el encuentro entre el Cristo-pleromizante de la Revelación y lo Evolutivo convergente de la Ciencia. Todo el Universo que se amoriza, de lo ínfimo a lo inmenso, a lo largo de toda la Duración del tiempo…” (Carta a su secretaria, J.M. Mortier de 22 de septiembre de 1954).

No es este el lugar para una disección pormenorizada del denso y sistémico ensayo “Lo Crístico” (fechado en marzo de 1955, un mes antes de su fallecimiento), que ocupa 20 páginas de texto impreso. Baste con este resumen en la introducción (página 87): “Las páginas que siguen no son una simple disertación especulativa en que se expongan las líneas principales de un sistema largamente madurado e ingeniosamente ensamblado, sino que representan un testimonio dado con toda objetividad sobre un cierto acontecimiento interior, sobre una determinada experiencia personal en la que me es imposible no discernir las huellas de una deriva general de lo Humano hacia sí mismo. Poco a poco, a lo largo de mi existencia se ha ido despertando en mí (hasta hacerse habitual) la percepción de dos dinámicas o corrientes psíquicas fundamentales, en las que todos participamos sin, no obstante, tener el suficiente cuidado. (…) Por un lado, un Flujo, a la vez físico y psíquico, que enrollaría sobre sí mismo, complicándola hasta hacerla co-reflexionar, la totalidad de la Trama de las Cosas. Y por otro lado, bajo las especies de lo Divino encarnado, una presencia tan íntima que exigiría, para satisfacerse y satisfacerme, ser, por naturaleza, universal. Doble sentido (y sentimiento) de una Convergencia cósmica y de una Emergencia crística que, cada una a su manera, me invadían por entero”.

Como el mismo Teilhard reconoce, esta ha sido su reflexión continua durante 40 años, y tal vez ahora en 1950 tenga “menos frescura y exuberancia en la expresión”, pero “con la misma admiración y la misma pasión”.

 

“Investigación, trabajo y adoración” (fechada en marzo de 1955)

Muy poco después de haber escrito las páginas anteriores sobre “lo Crístico”, Teilhard de Chardin redacta en Nueva York un breve ensayo al que titula “Investigación, Trabajo y Adoración”. Ignoramos si en esos días le llegó alguna carta desde Roma en la que le recriminaba o le prohibía hablar o escribir. Pero de hecho “quisiera hacer observar a quien corresponda” que “es psicológicamente inviable y, por otra parte, directamente opuesta a la mayor gloria de Dios” no realizar una tarea interdisciplinar.

Escribe (página 245 de Ciencia y Cristo, edición de Taurus):

               “Haga usted Ciencia apaciblemente sin mezclarse en filosofía ni teología..” (Cita textualmente de alguna carta recibida de sus superiores). Y prosigue: “Tal es el consejo (y la advertencia) que la autoridad me ha repetido una y otra vez durante toda mi vida. Tal sigue siendo – supongo – la dirección que se da a los numerosos y brillantes cachorros lanzados hoy, muy oportunamente, al campo de la investigación”.

               Muy probablemente se refiere a los estudiantes jesuitas a quienes los superiores les dan consejos para su formación filosófica y teológica. Por ello, Teilhard se siente obligado a responder a sus superiores: “Pero sobre esta actitud, respetuosamente – pero con la seguridad que me dan cincuenta años de vida pasada en el corazón del problema – quisiera hacer observar a quien corresponda, que es psicológicamente inviable y, por otra parte, directamente opuesta a la mayor gloria de Dios”.

Esta tesis es muy teilhardiana: es inviable e imposible vivir y pensar de forma escindida y dual la experiencia mundana y la experiencia espiritual, la impregnación en una cultura científico-técnica y unas vivencias espirituales y religiosas. Aunque no lo cita, la palabra “integración” que los compañeros jesuitas y los no jesuitas cercanos hoy hemos descubierto al vivir de forma interdisciplinar las mareas culturales en cuyas olas nadamos, fue para Teilhard algo fundamental. Y de estos temas trata este breve ensayo.

Unos textos pueden ser expresivos: “A partir de ahora, en el fondo de sí mismo, ningún investigador digno de ese nombre trabaja (o no puede trabajar ya), si no es sostenido por la idea de llevar más lejos, y hasta el final, al Mundo que le rodea. Dicho con otras palabras, y por lo menos virtualmente, todo investigador se ha convertido hoy por exigencia funcional en un  “creyente en el Hacia Adelante”, en un consagrado a lo “ultra-humano”” (página 247).

Evidentemente, esto tiene sus consecuencias. Y Teilhard lo trata cuando se refiere a lo que en su tiempo se entendía como “El conflicto Religión-Ciencia y su solución” (página 247). Escribe en este ensayo Teilhard: “En lo que creo (…)  que debo insistir más que nunca es que, por el solo hecho de esta transferencia del Cristo resucitado a un polo superior de la Evolución cósmica, el científico cristiano se encuentra, no solamente “igual de animado” (equi-animado), sino  “super-animado” en relación con el científico no cristiano, en su impulso hacia la Investigación. Porque entonces, ante la mirada se perfila en el Porvenir, lo ultra-humano, ya no simplemente con la forma de un cierto Colectivo vago, sino con los rasgos de un Alguien supremamente atrayente y preciso”.

Y concluye: “En el espíritu y en el corazón del cristiano convertido en “trabajador de la Tierra” no hay ya la interferencia temida, sino una magnífica resonancia establecida entre la adoración del Hacia-Arriba y la fe del Hacia-Adelante. Y, por consiguiente, en el terreno mismo de la devoción al Mundo, el derecho y el orgullo de decir al camarada humanista o marxista: “Plus et Ego”… [y yo más todavía]”.

 

Cambiar el modelo de espiritualidad

Y al final del ensayo leemos: “Lo que hay que recoger y re-profundizar (en su sentido) es, tanto la Cristología dogmática, la noción misma de perfección cristiana, puesto que se la transpone a un Universo nuevo (precisamente el de los laboratorios y de la fábrica) en el que la “criatura” no es ya solamente un “instrumento que utilizar”, sino un “co-elemento que integrar” por la Humanidad en génesis, y en el que desaparece (o se corrige) la vieja oposición Tierra-Cielo en la nueva fórmula: “Al Cielo por la culminación de la Tierra”” (página 251)

Teilhard incide en la necesidad de dar un giro al estilo de formación de los jóvenes jesuitas (y de los religiosos en general): “Decir, por lo tanto, a un Religioso que estudie Ciencias sin permitirle, al mismo tiempo, repensar toda su visión religiosa es, como decía al empezar, darle una consigna imposible, condenarle de antemano a resultados mediocres, en una vida interior dividida” (página 248)

Estos textos, repensados desde el testimonio de aquellos cristianos – y sobre todo jesuitas- que optaron por la inculturación en el mundo de las Ciencias, las Tecnologías y sus correlatos éticos, cobran vida y estimulan a seguir en el camino iniciado hace muchos años.

 

Teilhard en la Conferencia de jesuitas en Versalles en 1947

Pero para justificar desde el punto de vista psicológico, espiritual y epistemológico la hoja de ruta interdisciplinar que muchos creyentes hemos de remontarnos siguiendo a Pierre Teilhard de Chardin al año 1947, unos años antes de los textos anteriores.

No tenemos suficiente documentación al respecto. Pero parece ser que dentro de la Compañía de Jesús hubo atisbos de cambios esperanzadores después de la segunda Guerra Mundial. En el año 1915 el padre Wlodimiro Ledochowski (1886-1942) fue elegido padre General de la Compañía de Jesús. A pesar de la convulsión de la Primera Guerra Mundial, de la Gran Depresión y de la Segunda Guerra Mundial, la Compañía de Jesús creció durante el período de Ledochowski. De mentalidad estrecha y polaca, convocó a la 27 Congregación General de los jesuitas que tuvo lugar en Alemania.

Su mentalidad poco abierta a modernidades provocó no pocos problemas a Teilhard. El análisis realizado por Emma Fattorini de los archivos vaticanos del período han mostrado el papel importante que el P. Ledochowski jugó en la redacción de la encíclica contra el comunismo, la Divini Redemptoris pero también los obstáculos que puso para que Pío XI no publicara otra encíclica destinada a condenar el antisemitismo.

El generalato de Ledochowski estuvo jalonado de condenas contra los pensadores considerados “modernistas”. ​En junio de 1920, es la doctrina llamada de los “ojos de la fe”, título de un célebre artículo de Pierre Rousselot (1878-1915), (muerto al principio de la guerra), la que es condenada por una carta del Superior General de los jesuitas, el padre Ledochowski. La condena afecta indirectamente a teólogos próximos a Teilhard, a sus amigos del tiempo de formación, como Pierre Charles (1883-1954) que enseñaba en Lovaina, Auguste Valensin, que será “exiliado” a Niza y el exegeta Joseph Huby.

Para Claude Cuénot, no se trata de un retiro forzado por los superiores debido a sus escritos poco ortodoxos durante la guerra. Parece que Teilhard estaba preparando en la Sorbona su licenciatura en Ciencias Naturales. De acuerdo con Théodore Monod-Lamare (geólogo en Burdeos y espíritu no conformista y amigo sincero) Teilhard asistió a las clases de Hérouard y de Robert, y se presentó a los exámenes especiales para desmovilizados.

El padre Ledochowski falleció en 1942, pero las complicaciones políticas dificultaron la celebración de una Congregación General de los jesuitas que nombrase su sustituto. Hasta 1946 no se produjo la elección del nuevo padre General, el belga Juan Bautista Janssens (1889-1964). La Compañía recibió con mucha esperanza a este nuevo General, un hombre intelectual de talante liberal. Pronto publicó una carta a todos los jesuitas del mundo en la que presentaba unas preferencias apostólicas entre las que estaba el apostolado de la Investigación Científica.

Los jesuitas de Francia aceptaron con entusiasmo este giro aperturista. Tanto es así, que los provinciales convocaron en Versalles unas Conferencias sobre las nuevas perspectivas de la Compañía en esta nueva época. Y además. Invitaron a Pierre Teilhard de Chardin a impartir una de las Conferencias. Y el tema que desarrolló fue “Sobre el valor religioso de la Investigación”.

En esta Conferencia, ya citada más arriba, a jesuitas durante una semana de Estudios, celebrada en Versalles el 20 de agosto de 1947 (Teilhard de Chardin, “Sur la valeur religieuse de la recherche”.Science et Christ. Oeuvres 9, Paris: Éditions du Seuil, 1965, 255-263;  publicada en Ciencia y Cristo, Taurus, Madrid, 1968, páginas 229-235), proclamaba Teilhard de Chardin con cierto aire de triunfo, pensado en su futura rehabilitación y en la posibilidad de poder publicar sus escritos secuestrados en tiempo de Ledochowski: “¿Por qué es tan importante que nosotros, los jesuitas, participemos en la Investigación humana hasta llegar a penetrarla e impregnarla con nuestra fe y con nuestro amor a Cristo? ¿Por qué? Sencillamente (…) porque la Investigación es la forma en la que se esconde y opera más intensamente, en la Naturaleza, a nuestro alrededor, el poder creador de Dios. A través de nuestra investigación emerge en el Mundo un ser nuevo, un aumento de conciencia” (pág. 231-232)

Y ya aparecen aquí algunas formulaciones que encontraremos en “Lo Crístico” y en “Investigación, trabajo y adoración”: “No puede haber una fe cristiana realmente viva si no alcanza y levanta, en su movimiento ascensional, la totalidad del dinamismo espiritual humano (…). Y tampoco fe en el Hombre, psicológicamente posible, si el porvenir evolutivo del Mundo no se reúne, en lo trascendente, con algún foco de personalización irreversible. En suma, es imposible ir Hacia Arriba sin moverse Hacia Adelante, ni progresar Hacia Adelante sin derivar Hacia Arriba” (página 233)

El texto (y posiblemente la Conferencia hablada) finaliza con unas frases vibrantes y optimistas: “Todo lo que acabo de decirles lo resumiré en esta única frase que sabrán corregir en lo que de brutal tiene su simplicidad: “Nosotros, sacerdotes, jesuitas, no solamente debemos interesarnos y comprometernos, sino también creer  en la Investigación, porque la Investigación (realizada “con fe”) es el terreno mismo en el que tiene probabilidades de elaborarse la única mística humano-cristiana que puede hacerse mañana una unanimidad humana”” (página 235).

 

Diez conceptos estructurantes del pensamiento transformador de las conciencias de Teilhard de Chardin

La mente humana es muy compleja. No entramos aquí en descripciones e interpretaciones que sobrepasan ahora nuestras posibilidades. En la mente individual y colectiva de la humanidad los llamados conceptos estructurantes[1] están jerarquizados en mapas conceptuales. Y no se trata de añadir más información, sino de realizar una reestructuración cognitiva, actitudinal y metodológica. Aprender es reenstructurar la mente.

Proponemos DIEZ conceptos estructurantes que – desde mi punto de vista – vertebran y dan sentido a una concepción del mundo, a una espiritualidad, a una mística, a la ciencia y al modo de entender la realidad-

1 DIAFANÍA:

Transparencia del Universo que permite a la mirada purificada y adaptada contemplar en él la presencia de Cristo.

“Si se me permite modificar ligeramente una palabra sagrada, diríamos que el gran misterio del Cristianismo no es exactamente la Aparición, sino la Transparencia de Dios en el Universo. Oh, sí, Señor, no sólo el rayo         que roza, sino el rayo que penetra. No vuestra Epifanía, Jesús, sino vuestra Diafanía” (El Medio Divino, 141).

2 AMORIZACIÓN:

Para Teilhard, el AMOR (palabra que utiliza con frecuencia) es la Energía unitiva diferenciante, brotada, en su origen, del foso divino, habiendo emergido por excelencia de la caridad de Cristo, activando la unión de persona a persona y de centro a centro, y sin confundirse con sus repercusiones afectivas. Es la savia misma de la unión creadora y la marca, en la persona, de la convergencia del universo.

“El amor, con todos sus matices, no es nada más ni nada menos que la huella más o menos directa dejada en el corazón del elemento por la convergencia psíquica sobre sí mismo del Universo” (Porvenir del Hombre, p. 32)

La AMORIZACIÓN la entiende como Activación del amor en el marco de la evolución.

“Sin embargo, fue necesaria nada menos que la conjunción de Cristo con el punto Omega para que, en medio de un chorro de chispas, se produjera a mis ojos el extraordinario fenómeno de una conflagración general del Mundo, por amorización total”. (El Corazón de la Materia, 1950)

3 CÓSMICO:

Designa, por una parte, al Universo tomado como un todo formado en dimensión evolutiva una primera etapa de la organización de lo múltiple hacia la emergencia de lo humano; por otra parte, un poder de aprehender la unidad del mundo que constituye uno de los sentidos del Espíritu, el sentido de lo cósmico. (ver Crístico)

Lo Cósmico- lo Evolutivo” (El Corazón de la Materia, 1950).

4 COSMOGÉNESIS:

El universo evolutivo concebido como un sistema animado de un movimiento orientado y convergente. Concepción moderna y dinámica del Universo. Se opone al Cosmos estático.

Cfr: Dios de cosmogénesis, Humanismo de cosmogénesis, régimen de cosmogénesis, Visión de cosmogénesis.

“En el espacio de dos o tres siglos […], el Universo ha dejado de sernos representable bajo la forma de armonía establecida, para adoptar decididamente el aspecto de un sistema en movimiento. No ya un orden, sino un proceso. No ya un Cosmos, sino una Cosmogénesis. (AE, p. 252).

5 CRISTO CÓSMICO:

Cristo en cuanto foco y salvador de un universo personal, en el que lo cósmico es finalmente asumido por la humanidad para Cristo y transfigurado mediante dos movimientos inversos y -no obstante-, íntimamente unidos: la ascensión de la evolución y el descenso de la gracia.

“El Cristo Cósmico” (titulo) (Escritos del Tiempo de la Guerra, p. 75) “Cristo no podía limitar su Cuerpo a una periferia cualquiera trazada en el interior de las cosas; venido sobre todo para las almas, únicamente para las almas, no puede unirlas y vivificarlas sino revistiendo y animando todo el resto del Mundo con ellas (…) Por actual que pueda parecer, este evangelio del Cristo Cósmico, donde radica quizá la salvación de los tiempos modernos, sigue siendo con toda verdad la palaba llegada desde el cielo a nuestros padres (…)”. (Escritos del tiempo de la guerra, p. 75-76).

6 CRISTOGÉNESIS:

Génesis de Cristo, no en su naturaleza divina, sino en su naturaleza humana, preparada por la evolución cósmica, luego por la vocación del pueblo de Israel, y que se revela en el nacimiento, la vida y la muerte del Jesús histórico (punto crítico y umbral de emergencia). Si bien el cuerpo individual de Cristo, glorificado por la resurrección, ya no conoce otra génesis, no por ello va a ser menos promovida esta  cristogénesis, gracias al Cuerpo místico, mediante lo ultra-humano, que se consumará en la Parusía, cuando el crecimiento del Cuerpo místico se haya acabado totalmente.

“Lo que, a fin de cuentas, constituye la imbatible superioridad del Cristianismo sobre todas las otras especies de Fe, es que se encuentra identificado cada vez más conscientemente con una Cristogénesis, o sea, con la ascensión percibida de una cierta Presencia universal, a la vez, inmortalizante y unidora” (Lo Crístico, 1955).

7 LO CRÍSTICO:

Dilatación y universalización del Cristo histórico hasta los límites del espacio y del tiempo. Desde la perspectiva crística es como el Cristo histórico adquiere su dimensión total.

En una visión evolutiva como la de Teilhard, el término de Crístico implica una virtud energética y transformadora que se revela como fundamental. Lo Cósmico, lo Humano y lo Crístico constituyen a la vez los tres componentes de la vida interior de Teilhard al mismo tiempo que las tres dimensiones de lo real, al representar formas cada vez más elevadas de un movimiento único de centración y de unión.

“Lo Crístico o lo Pan-reflexivo” (subtítulo, VII, p. 404) “Y aquí es donde estalla la virtud de lo “Crístico”, tal como se nos ha presentado anteriormente engendrado por el encuentro progresivo, en nuestra conciencia, entre las exigencias cósmicas de un Verbo encarnado y las potencialidades espirituales de un Universo convergente” (Lo Crístico, 1955).

8 CRISTOCÓSMICO:

Adjetivo que manifiesta la unión íntima de Cristo y el Cosmos.

Cuando releo hoy las páginas, tan cándidamente fervientes, del Medio Divino, me sorprende comprobar hasta qué punto, en aquellos tiempos, se hallaban ya fijados los rasgos esenciales de mi visión cristocósmica” (El Corazón de la Materia, 1950).

9  CRISTO EVOLUCIONADOR

Cristo en cuanto motor supremo de la cosmogénesis.

“Cristo-omega. Por tanto, Cristo Animador y Colector de todas las energías biológicas y espirituales elaboradas por el Universo. Por tanto, finalmente, Cristo-Evolucionador”. (Ciencia y Cristo, p 193).

10 CRISTIFICACIÓN: (CRISTIFICAR)

“Absorto por completo con la alegría de ver centrarse, consolidarse y amorizarse simultáneamente a mi alrededor todas las cosas, durante mucho tiempo no he parado mientes, en medio del vasto fenómeno de Cristificación que me descubría la conjunción del Mundo y de Dios, más que en la ascensión dentro de mi de las fuerzas de Comunión” (El Corazón de la Materia, 1950)

 

Conclusión

Los Amigos de Teilhard intentamos sistematizar – sin éxito- el complejo mundo emocional e intelectual de Pierre Teilhard de Chardin. Muchos estudiosos han presentado aproximaciones a su pensamiento. Siempre nos quedamos cortos. Es mucho más complejo y rico de lo que parece. Solo podemos indicar la dirección de su pensamiento, pero no intentar cerrarlo dentro del estrecho marco del lenguaje. Siempre SUGERIMOS pero no encerramos. Si puede ser útil a los lectores, aquí lo presentamos..

6 de agosto de 2020, día de la Transfiguración del Señor.

 

[1] Para los conceptos estructurantes ver: http://concienciaenlaescuela.blogspot.com/p/los-conceptos-estructurantes.html; https://www.google.com/search?q=%22conceptos+estructurantes%22&oq=%22conceptos+estructurantes%22&aqs=chrome..69i57j0l7.17991j0j8&sourceid=chrome&ie=UTF-8; http://sfrcienciassociales.blogspot.com/2017/05/conceptos-estructurantes-y-principios.html

8 comentarios

  • Isidoro

    Dice Sequeiros, que el pensamiento de Teilhard, está repuntando en estos días.

    Yo también fui uno de los jóvenes deslumbrados por su visión del mundo nueva y original, en un mundo, (el de los setenta), asfixiado de tanta mirada al pasado, y de tanta caspa y tradición.

    Proveníamos de la tradición católica anteconciliar, que nos insertaron en nuestra infancia. Y nos costó “Dios y ayuda”, arrancarnos el chip que nos habían colocado, y con él, se fue también, media vida, y trozos de nuestra carne viva y de nuestra alma.

    Y ahora, una vez que somos unos de nosotros, panenteístas, otros simplemente no-teístas, y otros simplemente escépticos o ateos, nos tenemos que preguntar: ¿qué nos dice Teilhard hoy en día, a los humanos postmodernos, que no creemos en el Dios que nos habla en persona, ni creemos en el Jesús trinitario?.

    Yo creo, que Teilhard me dice dos cosas importantes.

    La primera, me proporciona una razón fundamental para la esperanza: el Universo, conspira, (a través de sus leyes directrices), hacia una culminación positiva: Todo va a ir a mejor, hacia una ampliación de la Conciencia y el Conocimiento, y hacia una culminación de la “Inteligencia”.

    Y esto lo dijo contradiciendo a la ortodoxia darwinista, enemiga de todo direccionalismo finalista. Y lo dijo cincuenta años, antes de que “el emergentismo”, enseñara los mecanismos biológicos por los que se produce ese mejoramiento progresivo del Universo.

    La segunda cuestión que me enseña hoy día Teilhard, es una lectura nueva de la palabra “Cristo”. “Cristo” en griego, significa el “Ungido”, el “elegido”.

    Tradicionalmente, Cristo era un nombre, una persona. Luego adquirió el significado de “cargo”, de puesto en la ontología cósmica. Pero Teilhard, (indirectamente), le da un significado de “depósito de inteligencia”: lo inteligente es “crístico”.

    En el nuevo paradigma teilhardiano, lo “elegido” en el Universo, que tiene un esplendoroso futuro, es la “Inteligencia”, y por ende, nuestra especie, desde el momento, en que somos, (por ahora), los depositarios máximos en nuestro planeta, de ese tesoro, de esa “sustancia”, de esa cualidad.

    En ese sentido, entiendo yo “lo crístico”, como sinónimo de lo “inteligente”, y en ese sentido evidentemente por definición, “Cristo es Dios”. Más aún, Dios es el Cristo superior, el Cristo pleno. (Es una forma de hablar, de llamar a las cosas por un nombre o por otro).

    Y en este sentido, todos llevamos un “Cristo” en nuestra mente, en nuestro sistema neuronal. En esos programas neuronales de nuestra mente subconsciente, que nos proveen de intuiciones = chispas de sabiduría, solo si sabemos oírlas, y las entendemos correctamente.

    Creo entender que lejos de las especulaciones metafísicas y escatológicas, que pueden sonar a teóricas, y poco concretas, Teilhard, nos da al humano postmoderno, un enfoque muy práctico, en su proceso de humanización, de maduración, de auto realización.

    Ya tenemos dentro de nosotros un núcleo “crístico”. La cuestión consiste en desarrollarlo y acabar siendo fagocitados por él.

     

    El día de la Transfiguración del Señor, es el día, en que real o metafóricamente, el humano Jesús, se muestra como lo que pudiera ser: la culminación máxima del humano sabio que quizás pueda llegar a ser un humano. El día en que el humano Jesús culminó su madurez, su humanización perfecta, su “cristificación”.

    Un modelo para los que vamos detrás.

  • M.Luisa

    Me ha sido realmente grato volver a recordar  tantos pasajes en los que a mis cuarenta años más o menos que recuerde  mi mente se deleitaba  leyendo a Teilhard. Ahora al rebuscar en la estantería un libro de él se me ha abierto y ha caído en el suelo un billete de tren que me indica, en efecto, que por aquellas fechas  mientras viajaba de la Costa  del Maresme a Barcelona para acudir a mi trabajo aprovechaba para leerle.

    Con él mi mente se explayaba, pero ocurrió que al paso de los años  para salvar ciertas circunstancias era urgente desprenderme de toda terminología religiosa, necesitaba que lo que había asimilado en ese tiempo con ayuda de él  convergiera en un lenguaje estrictamente filosófico y depurador y fue cuando dedique unos años al estudio de la obra de X. Zubiri, pero en su vertiente estrictamente filosófica la cual  ofrece para adentrarnos   a ese secular  horizonte un gran repertorio conceptual.

    Ha sido verdaderamente lamentable que a Zubiri no se le  interpretara correctamente, pero para quienes supieron ver en él una fuente inmensa de posibilidades   nos acogimos a hacer  con él lo que con  otros muchos autores se les ha  concedido, es decir, comprenderlos desde la madurez de su obra y pensamiento.

    Como a muchos autores les ha ocurrido, claro! …  también    en su obra ha habido correcciones, unas las hizo él   mismo en vida y últimamente otras desde su Fundación  que sin desvirtuarla la impregnan de luz y sentido a la altura de los tiempos.

    Solo como muestra sacaré a colación algunas similitudes  entre Teilhard y Zubiri

    Ambos, pasión por las ciencias, sobre todo en Zubiri las ciencias físicas

    Para Zubiri es el “poder de lo real” lo que hace evolucionar el universo, de ahí la necesidad de  captar lo real de las cosas  sin objetivarlas creando un mundo de valores.  Es ese dinamismo del poder de lo real  que hace que el Universo  sea una evolución   en continua construcción de valores,  eso nos ahorra  de decir con Teilhard  que el Universo es una evolución que desemboca en el “Espíritu”, pues  solo atendiendo   al choque de  interpretaciones que aquí mismo en Atrio  se hacen cuando sale a colación ese término en sus distintas formas categoriales, espíritu, espiritualidad, espiritualismos, etc., etc., nunca se clarifican   en una correcta  dirección de manera que si recordamos  cuántas veces,   obsesionados por su esclarecimiento,   hemos perdido el hilo del artículo y este ha quedado como si nada pendiente en el aire. En definitiva pienso que el lenguaje también ha de ser secularizado

    Mi agradecimiento al autor, Leandro Sequeiros a quien le mando un cordial saludo

    • Muchas gracias, Maria Luisa. Creo que ayer ya te respondí. Creo que en el mundo hay un resurgir de las ideas de Teilhard.. La Asociación de Amigos de Teilhard de Chardin (sección española), se constituyó legalmente en el curso de la Asamblea constituyente celebrada el día 25 de septiembre de 2013, en la sala de Juntas de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, sede de la calle de Alberto Aguilera 23. Algunos datos históricos de nuestra Asociación y de las anteriores se pueden encontrar en nuestro libro “Amigos de Teilhard en España. Aproximación histórica” (descargable en:
      http://www.bubok.es/libros/239044/AMIGOS-DE-TEILHARD-EN-ESPANA-Aproximacion-historica )
      En la Asamblea constituyente estuvimos presentes 21 miembros, de las más diversas zonas de España, más otros 14 constituyentes que delegaron su voto en los promotores de la Asociación. Total: 35 asamblearios.
      Nuestra Asociación fue inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones: Grupo: 1º/ Sección: 1ª / Número Nacional: 604163, con fecha 25 de noviembre de 2013. En el Ministerio del Interior.
      Es decir, fue registrada exactamente a los dos meses, de la celebración de nuestra Asamblea Constituyente, lo que prueba el eficaz y arduo trabajo de los promotores coordinados por Leandro Sequeiros, desde Córdoba.
      Más adelante en el tiempo, hemos llegado a ser más de 100 miembros de la Asociación. Españoles residentes en España y otros amigos en otros países europeos y americanos, fundamentalmente.
      Renovación de la Junta Directiva: En el mes de septiembre de 2019 tuvo lugar una Asamblea virtual de Socios. Entre otras cosas, se aprobó la incorporación a nuestro grupo de 15 nuevos socios. Se ha renovado la Junta Directiva que queda de este modo:
      Presidente: Exmo. Sr. Dr. Emiliano Aguirre, Premio Príncipe de Asturias 1997 https://www.atapuerca.org/es/ficha/Z8DD066A3-F8DD-4C84-6513C01522500790/emiliano-aguirre-el-padre-del-proyecto-atapuerca
      Vicepresidente: Dr. Leandro Sequeiros
      Secretario: D. Manuel Medina Casado
      Tesorero: D. Javier Castellano Barón
      Vocales: D. Manuel Cortés, D. Eduardo Ochoa, Dña Lola Poveda, D. Juan V. Fernández de la Gala.

  • Carmen

    Hola.

    Muy interesante. Creo que esta vez lo he entendido , me refiero a ese jaleo de la cristosfera. He entendido lo que dice, otra cosa es que lo comparta.

    No sé si usted entra o no en Atrio,  si lo hace quizás habrá leído alguna vez a alguien que escribe sin ningún pudor que no cree que Jesús fuese hijo del mismo Dios y  no puedo creer que sus primeros discípulos, los que  vivieron en primera persona los días posteriores a la muerte de Jesús, asegurasen que había literalmente  resucitado . Pues era mi persona. Sorry.

    Con esto le quiero decir que hay una parte de monsieur Chardin que no dudo que sea impecable en su razonamiento, pero que no me va. Y otra parte que admiro profundamente. Era un valiente.

    Sabe? Su compañía me asusta. Me refiero a los jesuitas. Me asusta el Poder y ustedes tienen muchísimo. No como personas, está claro que no, solamente hay que leer este artículo y ver las recomendaciones que hacen a los miembros de la orden que se dedican de una manera u otra a la investigación. Pues anda que a la teología y a la filosofía no lo quiero ni pensar.  Tienen ese voto de obediencia, que ustedes sabrán lo que les ha costado cumplir. Pero eso les hace tremendamente fuertes, sin fisuras. Además, desde los inicios el señor de Loyola se dio cuenta de la importancia de la educación. Un hombre muy muy muy inteligente.

    Y todo tiene un precio. Se pierde libertad y mucha. Y soy una clásica, me encanta don quijote. Ya sabe lo que dice refiriéndose a la libertad, es lo único por lo que se puede , y aún se debe , dar la vida.

    Quiero decir con esto que si los dejasen libres como el viento para publicar sus escritos de toda naturaleza, con esa preparación que tiene muchos de ustedes, esos que los dirigentes seleccionan para estudiar porque son conscientes de sus cabezas brillantes…pues sencillamente quizás las cosas serían diferentes dentro de la iglesia y quizás en las sociedades con  una filosofía cristiana.

    Pero es  un imposible. Las cosas son como son. Al menos de momento. No hay que perder la Fe .

    Muchas gracias por este artículo.

    Le aseguro que no quiero molestar a nadie. Sencillamente estoy pensando y escribiendo.

    Un abrazo.

    • La verdad es que hasta hace unos dias apenas había entrado en Atrio.. y lo siento. Prometo estar más presente. Creo que ATRIO es un foro plural (más bien de tinte progresista y abierto). Estos son mis datos y los espacios de reflexión en los que estoy: LEANDRO SEQUEIROS. Durante 40 años he estado en el mundo universitario. He sido Catedrático de Paleontologia y los últimos años de mi vida activa (antes de la jubilación virtual al cumplir los 70) ha estado centrada en la enseñanza y reflexión sobre la filosofía en la Facultad de Teología de Granada (ahora integrada en la Universidad Loyola). En estos momentos soy Vicepresidente de la Asociación de Amigos de Teilhard (y en la RED MUNDIAL de Teilhard) y soy Presidente de la Asociación Interdisciplinar José de Acosta (ASINJA). Y colaboro asiduamente en la Cátedra Ciencia, Tecnología y Religión de la Universidad Pontificia Comillas. Y publico en su revista FronterasCTR.. Aqui tienes enlace.. Y doy gracias a Dios porque, a pesar de tener casi 80 años, mantengo la mente abierta a nuevas sinergias..
      http://blogs.comillas.edu/FronterasCTR/
      http://www.bubok.es/autores/metanexus
      http://www.tendencias21.net/TENDENCIAS-DE-LAS-RELIGIONES_r18.html
      http://www.slideshare.net/sequeiros
      http://teilhard.net/

      • Carmen

        Hola
        Gracias por contestar.
        Conozco a una chica que da clase en esa facultad. Se llama Juncal. Es monja de Jesús- María. Tiene una paciencia infinita. Venía de vez en cuando a mí colegio a darnos una especie de cursos de teología, para ponernos al día. La gente la adora, entre otras cosas, ya le digo, por su paciencia. Éramos un grupo muy compacto, muchos, muchos años trabajando juntos y no éramos fáciles, más que nada porque acabábamos riéndonos. Muy bonica.

        Pues si. He leído sus otros comentarios. Si se aburre algún ratito, entre en Atrio, se va a entretener. Aquí cada uno va a su aire. Usted habrá caído muy bien porque hay muchas personas a las que le gusta hablar en serio y con una serie de conocimientos que lo avalen. Sé que lo que ha dicho de Ortega habrá personas que cuando lo lean le va a encantar.
        Como se habrá dado cuenta voy a mí aire. No sé nada de estas cosas, pero he sido profesora de primero y segundo de secundaria de ciencias y matemáticas durante cuarenta años. A lo mejor sus alumnos han aprendido mucho de usted, pero no tiene ni idea de lo que me han hecho aprender a mí mis críos, hacían preguntas de esas que no tenías más remedio que decir: dame tiempo, la próxima clase te contesto. Me lo podría inventar porque no atranco, pero te puedes fiar de lo que te diga.

        Y en esas clases de ciencias me di cuenta de muchas cosas. Entre ellas el desastre de cabeza que tienen con todo esto de la religión. Creo que usted me va a entender. Las clases de religión me mataban. Me han puesto en situaciones realmente comprometidas porque, claro, el colegio era religioso.
        Y entré en Atrio hace unos cuatro años y siempre repito lo mismo. Lo único que quiero es que se tome conciencia de que los tiempos han cambiado y que los adolescentes, o sea, esto no les va, ni les importa, ni creen en nada de nada de lo que les dicen. Y son el futuro, ya el presente del país y en este tema están muy solicos, muy solicas.

        Por lo demás, ya se dará cuenta. No me tiene que hacer ningún caso, suelo salir por peteneras, pero como usted ha vivido en Granada tanto tiempo, reconocerá la música. Y también conocerá los cerros de Úbeda.

        Por ejemplo. Qué bonita la película Tierras de Penumbra. Maravillosa. Y, efectivamente, vivimos en tiempos de penumbra, sobre todo los que somos mayores.

        Dice que parece que es un foro más bien progresista. Solamente le diré que usted está en un término medio de lo que por aquí se comenta. Va a gustar.

        Buenas noches y Buena suerte.

  • Carmen

    Antonio.

    Ya conoces lo cabezona que soy. Pues vi hace años un vídeo en Lamiarrita con el texto de la misa de Teilhard . En ese vídeo aparecía el nombre de Alejandro Sequeiros. Estoy segura. Lo sé porque me gustó y mis monjas en el último cursito de teología nos dieron un programa en el que aparecía el nombre de este señor. Estupendo, pensé. Pero no vino y en su lugar apareció una persona soberbia, mucho más joven. Se armó una con este señor que no hubo más cursitos, al menos hasta el 2017, año en el que me jubilé. Después no sé. No creo, me lo hubiesen dicho mis amigas no jubiladas, saben que este tema me gusta y lo pasábamos muy bien. Hasta que se lió.

    Ayer leí su entrada, a mí aire, saltándome todos los nombres. Y me vino a la cabeza que había visto algo de él. Y es un video precioso. No lo encuentro. Anda, díselo, a lo mejor él se acuerda y te lo dice. Por fa.

    Cuídate mucho.

     

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