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La Ley de eutanasia por fin hoy en el Congreso

 Hoy se vota en el Congreso de Diputados la Ley de la eutanasia. Parece que pasará sin problemas, pues es contra está solo el PP y VOX, junto a los obispos, claro. Lo más significativo son los argumentos con que los perdedores justifican su no, describiendo un panorama de una matanza pública peor que la de Herodes.

ATRIO ha intentado desde hace años poner racionalidad al tema. Quien quiere que consulte estos 9 artículos publicados:

https://www.atrio.org/category/etica/eutanasia/

Pero si alguien desea una actualización del debate en el momento actual, lee recomendamos este publicado hoy en el

Blog de Juan José Tamayo

34 comentarios

  • Javier Peláez

    Me voy a meter en un vergel porque estoy acostumbrado a meterme… Jesús tuvo una “buena muerte”…Si hemos de hacer caso a José Cabrera el forense entre que fue detenido y murió pasaron 24 horas,en la cruz pasó dos horas(fuente José Cabrera y la sábana Santa).Lo que no tuvo fue una muerte justa…Fue torturado(300 latigazos),fue ejecutado y condenado injustamente obviamente…Por ejemplo que es tener una muerte injusta? Para mi sin duda ser asesinado,sin duda ser ejecutado,sin duda morir de hambre,sin duda morir de enfermedades que se curan en una parte del mundo y no otra(ya se ve que la vacuna no se va a distribuir equitativamente) y sin duda para mí las guerras(yo por eso soy objetor de conciencia y antimilitarista)…Todo esto lo digo porque alguna gente afirma que los cristianos sólo nos fijamos en la cruz de Jesús en el aspecto masoquista… Jesús tuvo una tortura injusta,una muerte injusta(la peor muerte de un ser humano,una muerte injusta),pero desde el punto de vista forense no fue una “mala muerte”….

    • Javier Peláez

      Vamos que tuvo una muerte injusta “relativamente rápida”; muerte injusta con el añadido del miedo(no sabemos si a morir),sino parece el miedo a ser asesinado…Yo no conozco miedo peor…

  • carmen

    Porque ustedes no lo recordarán. Creo que fue en un artículo de Arreglo hablando sobre este tema de eutanasia cuando dije que me gustaría saber la opinión de Masiá Clavel sobre el tema. Comparto muchas de sus opiniones. Pero desde que salió elegido el señor Bergoglio papa, me desconcertó. Cierto que no fue el único. Cierto que otros teølogos me han defraudado, entre ellos el señor Arregi. Me equivoqué.

    Y me ha encantado leer este artículo. Por eso, Ana, gracias otra vez.

    Porque si algo tengo y he pagado muy caro, es decir lo que pienso. Sin rodeos.

  • carmen

    Pues estoy encantada del artículo que ha enlazado  Ana del señor Masiá Clavel. Llevaba unos años que estaba como desencantada, lo veía como tibio, cuando era totalmente arrasador.

    Y ha vuelto a serlo. Cuando dice  : y si tengo que disentir de un posible documento del santo oficio, en caso de que se produjese y desde dentro de la iglesia, lo haré. O algo así dice. Y remarca.

    Esas expresiones son las que nos arrancan aplausos a muchos. Y , claro, luego se tiene que ir a Japón. Pero me da la sensación de que le encanta esa tierra,como a más de un jesuita, que no a todos. Creo recordar que al general anterior , que no recuerdo su nombre porque soy fatal para eso, le gustaba también mucho. Es como una especie de refugio para determinados tipos de cabezas, de esas que quieren ser libres y honestas, pero, uf, no lo tienen nada fácil.

    Porque los artículos hay que leerlos enteritos. Si no, es lo que se viene llamando verdad a medias.

    Gracias Ana.

    • Isabel

      Con perdón por anticipado me voy a evitar falsas modestias.
      Yo también soy libre y honesta en lo que opino.
      Y además de leer hay que querer entender qué es lo que dicen los demás y debatir abiertamente en lugar de lanzar puyitas indirectas.

      • carmen

        Yo me refería a los jesuitas, como tienen voto de obediencia y fidelidad o algo parecido a la iglesia, algunos, creo que le llaman el cuarto voto. Pues no es sencillo estar de acuerdo contigo mismo y tener que obedecer.
        Siento que te hayas dado por aludida. Aludo directamente al general de los jesuitas cuando actúa como tal. Y al Papa.

        No se me ha ocurrido pensar en nadie de aquí. Gracias a Antonio Duato se pueden decir un montonazo de cosas. Doy fe de ello.

      • carmen

        Y creeme.
        Soy capaz de debatir.
        No soy de pullitas. Soy de entrar a matar, pero me tiene que apetecer

        Además, he dicho todo lo que tenía que decir al respecto. La ley está aprobada. Te aseguro que no me han pedido mi voto para aprobarla. Pero mi postura creo que ha quedado lo suficientemente clara. En este artículo y en otros.

        Fin

  • M.Luisa

     

     

    DEJAR MORIR DIGNAMENTE NO ES MATAR, SINO AYUDAR A VIVIR DIGNAMENTE

    También en  esta afirmación queda clara   la diferencia entre considerar a la persona como sustancia concibiéndola desde el punto de vista de la ley natural o desde  el punto de vista de la sustantividad humana entendiéndola como realidad que define la autosuficiencia de su persona, la cual en su     definición de vida hay que incluir factores subjetivos, valores y no solo hechos naturales.  En el mundo antiguo y medieval se carecía de sensibilidad para la vida privada, todo era a la vez público y privado. Pienso que la gestión de la propia vida  pertenece al ámbito privado y como ya decía    J.S.Mill  lo demás es puro paternalismo.

     

    • Isabel

      Individualismo posmo neoliberal heredero de aquellos utilitaristas.
      Así como también la actual vivencia de que el bienestar particular es el único bien intrínseco.
      ¿Se puede hablar de autosuficiencia de la persona cuando tratamos de la dependencia y de la enfermedad? Reclamarla en tales casos solo aboca a una solución: morir.

    • Isabel

      Tienes a Masiá aquí mismo en Atrio en febrero de este año donde no habla para nada de eutanasia sino de “dejar morir” con paliativos y sedación.

      Dejar morir dignamente no es matar

      En el artículo que pones se muestra a favor de esta ley de eutanasia y hace no defensa exactamente sino que da una serie de recomendaciones sobre cómo debería ser el debate parlamentario. Entre otras
      “Que se evite plantear los debates como si se tratase de elegir entre paliativos y eutanasia. Los paliativos no son una alternativa, sino un presupuesto. Por eso la ley los incluye en todas circunstancias entre las condiciones previas a la opción eutanásica.”
      Seguramente este señor si vive fuera de España no sabe que seis de cada diez pacientes no cuentan con los paliativos que necesitan, ni con sedación no sé cuántos. Así que la ley de poco sirve. También tenemos una ley de ayuda a la dependencia y cada año mueren miles sin cobrarla teniéndola reconocida.
      Que en estos meses de pandemia han muerto mayores en las residencias sin un mísero analgésico.
      Por eso y puesto que esto no es el Parlamento ni yo soy de ningún partido insisto, sin descartar la necesidad de eutanasia en casos excepcionales, en la necesidad de reclamar medidas y atención esenciales y prioritarias para saber entonces cuánta gente quiere morir. Y esas reclamaciones no las veo en tantos como lanzan las campanas al vuelo. Y lo siento, pero tal como al camilo, me parece obsceno dada nuestra situación.

  • Isabel

    Acabo de leer en otro medio este comentario:

    “Optar por la eutanasia es un acto de generosidad para con los familiares”

    No solo es progre y moderno, también generoso. Y esto añadido a lo que sobran y el gasto que ocasionan mayores y dependientes se convertirá en presión social para que alguien desee morir sin necesidad de dolores insoportables.

  • Isabel

    “ La protección integral y compasiva de la vida lleva al CBE a proponer la protocolización, en el contexto de la buena praxis médica, del recurso a la sedación paliativa frente a casos específicos de sufrimiento existencial refractario. “Ello, junto a la efectiva universalización de los cuidados paliativos y la mejora de las medidas y recursos de apoyo sociosanitario, con especial referencia al apoyo a la enfermedad mental y la discapacidad, debieran constituir, ética y socialmente, el camino a emprender de manera inmediata, y no la de proclamar un derecho a acabar con la propia vida a través de una prestación pública”.

    “Esta propuesta, entiende el Comité, “cobra aún más sentido tras los terribles acontecimientos que hemos vivido pocos meses atrás, cuando miles de nuestros mayores han fallecido en circunstancias muy alejadas de lo que no solo es una vida digna, sino también de una muerte mínimamente digna. Responder con la eutanasia a la “deuda” que nuestra sociedad ha contraído con nuestros mayores tras tales acontecimientos no parece el auténtico camino al que nos llama una ética del cuidado, de la responsabilidad y la reciprocidad y solidaridad intergeneracional”.

    Comité de Bioéttica de España

    Madrid, 9 de octubre de 2020

    • mª pilar

      Solo le deseo, que jamás, jamás, tenga a un ser querido en esas circunstancias de paralizar su mente, por el dolor en extremos supinos, y verle por meses, quizá años, sin remedio para volver a una vida digna.

      ¿Con que se pueden encontrar, ante un posible despertar, si la enfermedad está en el mismo punto, y sin remedio posible?

      Si es privada la atención ¿Quiénes pueden costearse, una larga temporada en estado de total ausencia, para volver a lo mismo?

      Me asombra que pongan sobre la mesa, que son tan buenas personas, que les importa un bledo, el dolor de un ser querido; y sobre todo, y mucho menos, por aquellas personas que ni conocen.

      ¿Salvar la vida, a cualquier precio?

      ¡No son mejores, ni defienden la vida!

      • mª pilar

        Personalmente, si puedo elegir, dada mi edad, y el virus entra en mí:

        Quisiera que atendieran antes, a las personas más jóvenes, a los médicos y enfermeras que tanto hacen por la ciudadanía.

        Yo ya he vivido mi vida plenamente; no tengo ningún deseo de inmortalizarme a cualquier precio y con dolores, que quizá no este preparada para soportar.

        Desearía, que me dejaran morir.
        Este tema, ya está hablado con mis hij@s totalmente en paz, y preparado mi adiós, sin alaracas ni tonterías.

      • Isabel

        ¿A quién deseas? ¿Quiénes no son mejores que quién? ¿Te refieres a mí o a los miembros del CBE que han escrito el párrafo anterior? ¿A quién le importa un bledo el dolor?
        No entiendo nada de tu comentario sobre lo dicho. Haces unas interpretaciones y llegas a unas conclusiones completamente falsas.
        Como enferma crónica que soy desde hace casi cuarenta años te voy a decir una cosa, señora compasiva. La vida de los enfermos es muy digna, estemos como estemos. La falsa compasión de quienes no la consideran tal solo sirve para que alguien se replantee (yo no) si no será un poco tonta creyendo que su vida es igual de digna que la de los demás. Si tanta pena como despierta en los demás, tan buenos, no será una señal de que ella está equivocada viviendo en paz su enfermedad…
        Yo sí defiendo la vida y los medios para poder vivirla y no me gusta que me ofrezcan la muerte como solución al sufrimiento.

      • carmen

        Pilar.
        Te acuerdas de otra vez en Atrio que tuvimos que pedir disculpas porque Antonio nos riñón un poquito a las dos? Hace ya un par de años.
        Un abrazo

  • carmen

    Hola señor Tamayo.

    Es usted un valiente.

    Los comentarios que he leído en su blog son tremendos. Usted, ni caso.

    A veces hay que tomar decisiones realmente duras. Por lo menos que te ampare la ley.

    Un abrazo muy fuerte.

    Gracias.

    Cuídese mucho.

     

  • Isabel

    Dice Pablo Iglesias que la aprobación de esta ley tiene que ver con la dignidad y la libertad de los ciudadanos. Pero sucede que la libertad solo es tal si se tiene posibilidades de elegir, si se cuenta con alternativas. Y me temo que nos faltan.

    No soy contraria a una Ley de eutanasia, mi objeción es a presentar esto como un gran avance cuando debe ser lo último después de contar con una serie de medidas que nos faltan. En España no se aplican todo lo necesario tratamientos paliativos ni protocolos de sedación, así como escasea la atención a la dependencia.
    Coincido con lo dicho por el Comité de Bioética:

    “ El debate cabría quizás situarlo bien en valorar si no existirían alternativas clínicas y de cuidados para aquellos que se encuentran en una situación extrema de sufrimiento, no solo físico, sino también existencial (sufrimiento existencial refractario)”

    ”(el riesgo) estaría tanto en aquellos que acabaran solicitando la eutanasia bajo la convicción de que, en su situación clínica, es la única alternativa posible para la sociedad, como en el uso de la misma por parte de los poderes públicos e instituciones privadas en atención al coste de la asistencia sanitaria”. De Montalvo señala que legalizar la eutanasia podría derivar “en que acaben perdiendo los de siempre, los más vulnerables”. Se refiere a quienes por motivos familiares o socioeconómicos consideren que no tienen otra opción.

    A ver si va a resultar que la solución que se ofrece a una persona dependiente, mayor, sola y sin medios económicos es el suicidio.

    • Ludovico

      En determinados círculos de bioética lo que usted plantea, Isabel, le llaman el principio de slippery slope, una suerte de cascada de dominó: abierto un portillo, los descalabros éticos se suceden.

  • Ludovico

    Hace un decenio y pico tuve un intercambio de correos electrónicos con Tamayo. Usaba en vano el nombre de ciencia; él me respondió ante ello que era mi punto de vista. Pero la ciencia no es asunto de puntos de vista, sino que está ahí para cualquiera que con codos y esfuerzo quiera entenderla.

    Es curioso. Hoy justamente aparece en El Mundo un artículo del presidente del colegio de médicos de Madrid, escribiendo desde la ciencia, contra la eutanasia. Entre Tamayo y el científico, que cada uno escoja. Por supuesto, atendiendo a las razones y fundamentos de cada expositor. No voy a ir ad hominem en ningún momento. Pero tampoco es admisible que al científico que se opone con datos gerontológicos y terapéuticos se le insulte con denuestos propios del peor arrabalismo político.

     

    Argüir que la oposición a la eutanasia es asunto religioso es recurso sinsentido. Obviamente, quienes creen en un Dios, señor y dador de vida, conservador de la misma a través de la Providencia, no van a defender el asesinato de nadie. Porque la eutanasia es un asesinato tout courtr, llamemos las cosas por su nombre.

    Y el asesinato tiene una vertiente religiosa, para quien crea en ello, pero la tiene, sobre todo, ética y jurídica.

    Desde la bioética, se argumenta contra distintas formas de entrometerse en la vida ajena con una expresión que parece religiosa en la epidermis, pero que la utilizan quienes creen y quienes no creen: “playing God”. Jugar a Dios es ponerse a disponer de la vida y su desenvolvimiento. Se aplica, sobre todo, esa expresión a propósito de la manipulación del genoma con cambios que, lo sabe cualquier biólogo de primer curso, resultan transmisibles de generación en generación y, por tanto, de consecuencias desconocidas, no forzosamente buenas.

    Desde el aborto hasta la eutanasia, pasando por la manipulación genética, todo son distintas formas de entrometerse en vidas ajenas. ¿Con qué derecho? ¿Porque lo diga la mayoría? Será legal y democrático, pero no deja de ser una canallada. Una canallada democrática, cierto.

    Hurgando en las fuentes de la eutanasia uno puede remontarse a los griegos de la antigüedad clásica o puede ceñirse a momentos terribles más cercanos, como los del Tercer Reich. A un servidor le gusta acudir a las razones de las razones del Tercer Reich. Empezando por la tríada Baur-Fischer-Lenz.

    Y siempre aparece el espectro de quien se cree superior y dueño de los demás. Por supuesto, bajo el celofán del altruista que no quiere el sufrimiento de nadie. ¿Quién lo quiere? ¿No es un insulto afirmar semejante necedad? ¿Por qué no curar o aliviar el dolor?

    Uno de los silencios de la pandemia ha sido el del triaje. Un protocolo que el gobierno impuso, por acción y omisión. En esa lotería, gracias a Dios, no jugué. Pero si hubiera entrado en el bombo, hubiera ido derecho en busca de la Parca.

    La ciencia ha logrado avanzar mucho en las enfermedades terminales, desde el estudio de los telómeros (con Nobel incluido) hasta las patologías irreversibles y el freno del cáncer. No digamos en tratamientos paliativos. Unos tratamientos a los que el gobierno de España, como gustan de repetir, ha dado la espalda.

    Conocí a Antonio Aramayona Alonso, el profesor de filosofía maño que se suicidó. Mentor de Podemos, de Echenique en particular según confesó éste, apelaba en su carta final al dominio sobre la vida y la muerte. Fue él quien se quiso poner fin. No apeló al juicio de nadie. Se mostró reacio a reanudar el contacto en esas fechas postreras. Había sufrido muchas intervenciones quirúrgicas, muchas limitaciones, él que había sido un extraordinario defensa central, lo que no cuentan. Fue un drama personal.

    • carmen

      Recuerda a Ramón Sanpedro?
      Yo sí.

      • Ludovico

        Carmen, recuerdo a Sampedro y a la interpretación filmica de Bardem. Recuerdo quién fue el director de la película y el sesgo de la misma. Recuerdo a Pániker y su movimiento proeutanasia. Lo recuerdo y lo tengo presente. ¿Y?

        • carmen

          No.
          No hablo de la película.
          A mí no gusta Bardem como actor. Nada.
          Lo veo desagradable.

          Hablo de periódicos

          Hablo del vídeo que se emitió horrible cuando se tomaba el arsénico.

          Hablo de la mujer que le ayudó.

          Y…nada.

          • carmen

            Bueno y…si, una cosa
            Le deseo que nunca desee desesperadamente que alguien a quien quiere, muera.

            Le deseo que no tenga que tomar una decisión durísima .

            Y…eso le deseo.

          • Ludovico

            ¿Por qué no enfocamos el problema desnudo de prejuicios y supuestos endurecimientos ajenos? Hay extensísima casuística que ha llegado a altos tribunales, en Italia uno de los más famosos, sobre muertes provocadas de hijos en coma vegetativo durante largos años. Los medios de difusión, el cine, sobre todo, se han ocupado en innúmeras ocasiones de la cuestión. Hace un par de días veía en casa un pelicula en que la madre, desesperada intoxica a su hija, paciente de ELA. La hija no le pide la muerte, sencillamente se ahogaba y, la madre, siendo enfermera, en vez de llamar al hospital, cansada ya de vivir para su hija, opta por esa solución radical. No hay condena en la película. Es un factum. ¿Cuántos pacientes de ELA temen que los eutanasien? Muchos, Carmen. Ahora, además, los actores pensarán que es lo progre, lo moderno y, en el colmo del cinismo, lo científico, porque no se lleva una vida “digna de ser vivida”.

            No sé si tiene fresco el caso holandés, uno de los más avanzados. El celo de un enfermero se llevó por delante a muchos ancianos, para que “no sufrieran más”. Hay muchos ángeles blue repartidos por el mundo.

            Lo hipocrático, lo decente, es aliviar al paciente y a la familia. Procurar medios para que las familias sean auxiliadas en la dificultad. Eso es lo moral. Lo decente. No voy a caer en la demagogia diciendo que si recortasen el latisueldo de Iglesias-Montoro, o las cuchipandas de Sánchez con sus amiguetes en las casas del Patrimonio Nacional, podrían pagarse bastantes auxiliares en hogares necesitados. No voy a caer en la demagogia, pero sí les acuso de no arbitrar otra solución que la segur.

          • carmen

            Y Alejandro Amenabar es un director de cine magnífico. Y Bardem, el director de cine, tío de Javier Bardem, es de lo mejor que ha dado el cine español.

            Sus orientaciones sexuales , sus afinidades políticas, su edad, su sexo, su religión y su color de piel me dan lo mismo. Son dos grandes directores. Uno del pasado reciente y otro del presente. Y si sabe algo de cine, lo sabrá.

            Y no se enfade. Son opiniones diferentes. Punto

            Un abrazo

          • carmen

            No, Ludovico, no. Tengo fresco en mi cabeza el 27 de diciembre de 2009, cuando mi hermana mayor, de 74 años, pesando treinta kilos y un cáncer de esófago y laringe,tuvo su última crisis. Llamé al médico de guardia. Todo el mundo estaba esperando que se muriese asfixiada. Todo el personal de la planta. Su médico, un muchacho de unos cuarenta años se portó como si fuera su sobrino. La cuidó, me cuidó. Eran sobre las dos de la madrugada. Le dije al médico de guardia : hasta aquí. Seguro. Me dijo. Seguro.
            Le puso una bomba de morfina. De esas tapadas que no le puede dar la luz.
            Antes de las doce horas estaba muerta. Murió en paz. Totalmente en paz.
            Tomé la decisión en soledad.

            El día 28 hará 11 años que murió.

            Si se cree que eso se me va a olvidar alguna puñetera vez, está equivocado.
            No hablo de ideas. Hablo de vivencias. Siempre. Siempre. Siempre hablo de vivencias personales u observadas y escuchadas a mí alrededor. Los que teoriza son ustedes. Yo hablo de la vida real. Siempre. Siempre. Siempre.

          • Ludovico

            No creo que tenga usted motivo para sentir escrúpulos ni remordimiento. Aunque es lógico que le atormente. Es una decisión terrible, aunque sea en el mejor sentido, éticamente hablando. Según cuenta usted, nadie le aceleró la muerte, ni mucho menos se la provocó. Sencillamente se evitaron prolongaciones innecesarias sin reversión posible. Y se le sedó para que los últimos instantes de su curso vital natural fueran indoloros. Usted tomó la decisión de acuerdo con el criterio médico, que por lo visto siempre tuvo presente la permanencia de su hermana, q.p.d., dentro de los medios normales, no extraordinarios, que, por otro lado, carecían de sentido. Se arbitraron los medios paliativos disponibles. Esa no es la eutanasia que han votado las Cortes Generales. La eutanasia activa de los partidos es asesinato. Por desgracia, Carmen, en casi todas las familias hay casos parecidos. usted habla de su hermana. En mi caso podría hablar de mi cuñado, fallecido también de cáncer y habituado a la morfina con tantas dosis como le suministraron para paliar el dolor. No le hablara usted de eutanasia a mi hermana, que se desvivió hasta lo indecible. Por eso resulta impresentable negar auxilios a tantas familias como los precisan para así poder disfrutar el máximo tiempo posible juntos, la familia y el paciente.

          • carmen

            Sabe el precio que pagué? Que el universo se desplomase sobre mi cabeza. Una depresión que mi médica de cabecera y el psicólogo de la mutua , a la que no le gustan las bajas, lo achacaban a que mi hermana me llevaba dieciocho años, y como me quedé joven sin mi madre, pues ellos pensaban que era una especie de perdida de madre. Ni hablar. Pero vamos, ni hablar. Una madre es una madre y una hermana es una hermana.

            Y tuve suerte. Cuando llegó a las ocho su médico de la sexta planta , la de neumología , entró en la habitación como un rayo. Perdona, me dijo, pero si la familia no lo solicita, nosotros no podemos hacer nada.
            Tuve suerte. Si me toca un defensor de la vida la muerte de mi hermana hubiese sido, pues eso, un fallo cardiaco por asfixia.
            Pero no.

            Me tengo que sentir culpable? Pues no se me va de la cabeza. La razón me dice que hice bien. Pero , dios santo. Es la decisión más dura que he tomado y tomaré en mi vida.

            Espero que me traten a la hora de mi muerte inminente como yo traté a mí hermana. Pero que quien tome la decisión, que supongo será uno de mis hijos, o los dos, lo hagan sin un ápice de remordimiento, porque me estarán haciendo un favor.

            Pero claro. Esas cosas, o se viven o no se entienden. Lo mismo que el aborto, que gracias a dios no he tenido ninguno, ni natural ni provocado. Pero conozco a mujeres que sí.

            Porque la vida es experiencia, no son teorías. Y las experiencias durísimas a veces se concretan en leyes para paliar el dolor. Pero claro…no todo el mundo tiene capacidad para entender la humanidad, solamente tienen capacidad para saber lo que quiere o no quiere Dios.
            Pues estupendo. Ustedes quédense con Dios. Yo me quedo con los seres humanos. Y si existe Dios, también existirá para mí, aunque no sepa ni entienda lo que quiere o deja de querer.

            Sorry.

            Cómo usted dice, doy por terminado el tema.
            Yo también tengo mi genio, heredado de mi padre.

            Feliz Navidad.

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