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Renacer desde el fondo

En este primer día de la octava de Navidad, me he permitido destacar como nueva entrada este comentario. AD.

“Todo cuanto existe es por naturaleza vida del ser superior, del mismo modo que hielo por naturaleza es agua” Canto en alabanza del zazen Hakuin Zenji.

Conocernos íntegramente, es llegar al fondo del inconciente donde está la raíz del sufrimiento de la humanidad; integrado esto al conciente, uno descubre que ha cavado abriendo un agujero que comunica al inconciente colectivo, a Dios; y ya uno descubre la totalidad en uno, o se le hace más claro la divinidad en uno; en palabras de Jung, dialogar con el inconciente…

“Cada relación con el arquetipo, ya sea vivida o meramente afirmada, es ‘conmovedora’, actúa; porque desata en nosotros una voz más fuerte que la nuestra. Quien habla con imágenes primigenias, habla como si lo hiciese con mil voces, conmueve, domina, y
al mismo tiempo eleva aquello que designa de lo único y perecedero a la esfera del ser perenne, eleva el destino personal a destino de la humanidad, y a través de ello libera también en nosotros todas esas fuerzas adyuvantes que han permitido siempre a la humanidad salvarse de todo peligro y sobrevivir a la más larga noche.”

En el inconciente están las raíces de sufrimiento de toda la humanidad pero también toda la sabiduría para integrarnos e integrar la humanidad, haciendo conciente y auto-dominando todo lo que allí existe. Si sale a la luz una oscuridad de la humanidad, enhorabuena, todos la integramos haciendo el propio análisis de conciencia. Cuando sale a la luz una pulsión nuestra y la trabajamos, somos más transparentes, más puros, nos conocemos más a si mismos y el resto nos conoce mejor, aunque se extrañen de este nueva conducta que nos espanta; el desafío es terminar de integrar lo oscuro de nuestro inconciente y de la humanidad, sin destruir-nos completamente en el camino. Para cada oscuridad que aparece, hay que dialogar con el inconciente hasta que aparezca el recurso, la luz para compensarlo, elaborarlo.

El Misterio de Dios (Mamerto Menapace)
Dios lo abandonó para probarlo
y descubrir todo lo que tenía
en su corazón(2 Cron 32, 31).

Frente al misterio del pecado, muchas veces sube en nosotros esa pregunta: ¿por qué Dios lo abandonó?

Y si la experiencia de pecado se ha dado en nosotros, entonces se hace mucho más quemante la pregunta: Señor, ¿por qué me abandonaste ? ¿por qué dejás que mi corazón se extravíe lejos de vos? como dice Isaías hablando de su pueblo en el capítulo 63, 17.

Pienso que nuestro corazón es mucho más ancho de lo que nosotros pensamos.

Nosotros hemos alambrado un retazo de nuestro corazón y pretendemos allí vivir nuestra fidelidad a Dios. Nos hemos decidido a cultivar sólo un trozo de nuestra tierra fértil. Y hemos dejado sin recorrer lo cañadones de nuestra entera realidad humana, el campo bruto que sólo es pastizal de guarida para nuestros bichos silvestres. Hemos trabajado con cariño y con imaginación ese
trozo alambrado. Tal vez hemos logrado un jardín con flores y todo; y para ellos hemos rodeado con un tejido que lo hacía inaccesible a toda nuestra fauna silvestre. Y nos ha dolido la sorpresa de ver una mañana que alguno de los bichos (nuestros pero no reconocidos) ha invadido nuestro jardín y ha hecho destrozos. Y la dolorosa experiencia de la presencia de ese bicho nuestro,
introducido en nuestra geografía cultivada, llegó incluso a desanimarnos y a quitarnos las ganas de continuar. Es la experiencia del corazón sorprendido y dolorido.

Y no pensamos que a lo mejor a Dios también le dolía el corazón, viendo que tanta tierra que él nos había regalado para vivir en ella un encuentro con él, había quedado sin cultivar. Que nosotros le habíamos cerrado el acceso a gran parte de nuestra tierra fértil.

A veces, por ahí, uno de esos salmos (gritador y polvoriento) sacude alguno de los pajones de nuestro inconsciente, y se despiertan allí sentimientos que buscan llegar a oración. Pero nosotros enseguida los espantamos. No queremos que en nuestro diálogo con Dios se mezcle el canto agreste nuestra fauna lagunera. Quisiéramos mantener a Dios en la ignorancia de todo aquello que está
en nosotros pero que nosotros no aceptamos. Y es entonces cuando Dios nos obliga a reconocer nuestro corazón. Dios nos abandona para probarnos y descubrirnos todo lo que hay en nuestro corazón. Para que urgido por la dura experiencia de nuestro pecado hagamos llegar hasta sus oídos ese grito pleno de nuestro corazón. Y en esa dolorosa experiencia empieza a morir nuestra dificultad psicológica de rezar ciertos salmos. Nosotros no los aceptábamos porque nos sentíamos plenamente inmunes, puros, totalmente
cristianos. Nos parecía que esos salmos eran “precristianos”. Gritos de una geografía dejada atrás. Pero nuestro pecado nos llama a la dolorosa realidad de tener que comprobar que la mayor parte de nuestro corazón debe aún ser evangelizado. Que hasta ahí aún no ha llegado la buena noticia de que Cristo se hizo hombre, que murió asumiendo nuestro pecado y que con ellos
descendió a los infiernos, para vencer en su propia guarida la raíz venenosa del pecado y de su compañera la muerte.

Dios podría impedir la quemazón de nuestros pajonales. Y sin embargo prefiere sembrar más allá de las cenizas, en la tierra fértil que hay debajo. Dios no impide nuestra muerte; en el surco de nuestra muerte siembra la resurrección para el más allá.

Porque Dios se ha comprometido con todo nuestro corazón. Porque nuestro corazón se salva en plenitud, o no se salva nada.

Pero Dios es poderoso. Y lo salvará.

60 comentarios

    • mª pilar

      ¡Gracias Oscar por tan interesante información!

      Deseo que consigais todo lo propuesto, tiene un hermoso futuro, sabemos que no faltarán ataques…pero siempre adelante vuestro país lo estaba gritando a todo pulmón; poco a poco.

      Lo mismo deseo para este país donde habito…y no lo van a poner fácil.
      Abrazos.

    • ana rodrigo

      Gracias, Oscar, gracias por esta maravillosa noticia que nos mantiene viv@s en la lucha por la igualdad. Qué envidia que en un país, el tuyo, Argentina, que “La ley (Micaela, por la igualdad) es obligatoria para todos los poderes del Estado Nacional.”

      Si me permites, voy a hacerte una sugerencia: cuando dices “ATENCIÓN MUJERES”, casi sería más aproximado a la realidad decir “ATENCIÓN HOMBRES” O “ATENTOS HOMBRES Y MUJERES” O “ATENT@S GOBERNANTES DE TODOS LOS PAÍSES”. Quizá la clave de tu expresión esté en el enlace contiguo a la misma, que no puedo abrir. Si es así me perdonas.

      Me explico, es que el machismo lo ejercen los hombres, lo permiten las costumbres y las leyes, lo ignoran muchas mujeres, lo sufrimos las mujeres, y somos nosotras las que debemos estar atentas para no llegar nunca a sufrirlo como víctima. Es aquí donde las mujeres debemos estar atentas.

      Un abrazo grande, querido Oscar. Espero no te haya molestado mi sugerencia.

  • José Ignacio Calleja

                Comprendo que a menudo utilizamos las palabras con distinto sentido y eso hace difícil profundizar lo debido. Pienso por ejemplo en los conceptos personal, estructural, espiritual, cultural, creencias y sus análogos. No lo intento, sólo lo insinúo. Además no quiero ser complicado y leer después, con razón, “no sé si le he entendido bien a Ignacio”.

                Lo que defiendo es más viejo que yo y por eso mismo para muchos poco significativo o superado. No es que la organización social del mundo nos determine como sujetos morales y políticos hasta hacernos actores-títeres del gran teatro del mundo. No, ni el neoliberalismo ni el socialismo marxista, ni cualquier otro sistema social lo entiendo así. Lo que digo es que lo personal, la libertad moral personal, la creatividad del espíritu de cada uno como bondad y libertad, opera en unas condiciones estructurales (el trabajo y medios de vida, los mercados, los Estados, los modos y alcance del sistema de propiedad, la capitalización del dinero, la liberalización de su uso, las leyes, el marco de reglas internacionales, las corporaciones y grupos sociales más fuertes en la negociación social, los grupos de comunicación, las universidades de élite, la organización de la ciudad y de la sanidad, las religiones e iglesias del statu quo), todo, todo lo imaginable en lo social, constituye un condicionamiento estructural de la vida personal -material y espiritual- que sin asumirlo nos deja a los pies de los caballos de que el sistema social use a los mejores de nosotros y menos críticos, como peones de brega para la beneficencia, y a los mejores y más críticos, como descreídos-realistas compañeros de viaje “porque casi nada puede hacerse en lo estructural, o lo haremos después, salvo cambiarse uno mismo”.

                Sin embargo, mi tesis es que no hay un después. Si se trenzan a la vez, al mismo tiempo, ambas dimensiones, la personal y la estructural, la espiritual y la política, es más fácil que lo no mucho que se puede hacer sea más consistente y duradero porque afectará a la vida de las personas y a sus estructuras de realización. Esto podría plagarlo de ejemplos personales sociales, pero terminaré con una simplificación llena de verdad: las mejores personas seguirán siendo muy buenas en un contexto social-político de pésimas leyes e injusticias, pero si no atienden en su bondad crítica a ese nivel de la injusticia, la alienación los ronda como en el pasado otras ideologías-creencias y el sistema los utiliza para aliviarse; ellos se viven en libertad pero quedan lejos de lo que lograrían si tuvieran a la vez conciencia-praxis social y política. A su vez, las peores personas en un contexto de mejores estructuras sociales, más justas y controladas por los ciudadanos y entre los pueblos, ¡qué difícil y siempre muy imperfectas!, seguirán siendo malas personas-ciudadanos, pero tienen menos posibilidades de serlo contra todos, porque los espacios de abuso y explotación son más estrechos y transparentes. De ahí lo del trenzado de lo espiritual, lo personal y lo político; no primero y segundo, sino a la vez.

                Un ejemplo, simplificado también, por no ser tan abstracto. El señor Amancio Ortega es muy discutido por su donaciones, porque se dice, con razón, “que pague los impuestos”. Y él dice, “yo los pago, solo que encargo a mis gestores que vean la forma legal de hacerlo de la manera más económica posible, ¡legal!”. ¿Qué hace la ciudadanía crítica si no quiere entender el sistema fiscal de su país, o de Europa o el internacional porque eso es política e inalcanzable? Si no incorporo o trenzo esta dimensión a mi libertad moral, algo va a fallar en mi cambio personal. También puedo añadir, “que Inditex no produzca con formas o reglas de injusticia social allí donde opera y que no utilice materias primas manchadas de injusticia ecológica o social”. Y otra vez el trenzado de las dimensiones, de lo personal y lo político: “¿Qué haré para incorporar esta crítica social y política a mi bondad personal y liberación interior?”. Si digo nada, porque nada está a mi alcance, me engaño, seguro, pero prefiero no ver para calmar mi espíritu. Y si digo, haré esto o aquello en mis compras, y mis denuncias, en mis posiciones sociales, me engaño menos, pero asustaré a otros y me dirán en familia que a dónde voy con el neosocialismo fracasado a esta alturas. O que Jesús no vino a cambiar las estructuras sociales sino a las personas que se convirtieran y, acaso después y en lo poco que se puede. Demasiado tarde.

                Si la clave estructural no entra en la mirada de la realidad desde el inicio del vivir de cada uno con otros, y especialmente de los más pobres y sin poder, ya no veremos muchos aspectos que condicionan nuestro ser buenos y libres. Paz y bien.

  • M. Luisa

    Lo que existe en el inconsciente  sea o no la raíz del sufrimiento es, pienso, como dice el artículo,  fuente de conciencia y de conocimiento.

    Sería meramente raíz de sufrimiento si el estado pasivo del inconsciente  permaneciera inactivo, sin embargo la pasión no es solo afección, la pasión trae ciertamente algo consigo en forma de afección pero en ella va envuelto también ese momento de afecto hacia algo, hacia ese algo que nos afecta y que es a la vez portador de conocimiento y sabiduría,   momento en el cual se produce la toma de conciencia.

    Ahora bien, pienso que si nos atenemos  a  esta experiencia  interna que es   propia de todo ser humano,  no  creo necesario tener que apelar a cambio  alguno personal  sino fundamentalmente  superar estos  niveles estructurales  que nos configuran como realidad humana.

  • Isidoro García

    Pensaba yo, que a lo mejor el problema que tenemos es que no concordamos en eso del “cambio estructural”.

    Aquí en Atrio, (uno de los millones de microcosmos de la humanidad), se enfrenta habitualmente, el asistencialismo con el pensamiento crítico, que si es profundo y radical, (“ir a las raíces”), debería ser estructural, yendo a las causas profundas de los problemas, para encontrar la solución.

    Algunos entienden que eso es olvidar, ningunear a los que sufren. Pero yo creo que eso es una cuestión de perspectivas. Igual que hay miopía, hay hipermetropía y vista cansada. Unos por problemas de enfoque, ven bien de cerca y mal de lejos, y los otros al contrario.

    Para que se entienda mejor, pondré un ejemplo sanitario. Hace poco hubo un problema de intoxicación alimentaria. El asistencialismo, lógicamente se ocupa del cuidado y curación de los intoxicados.

    Pero si nos quedamos ahí, no resolvemos el problema. Hay que descubrir el foco de la intoxicación y eliminarlo. Una cosa es la sanidad asistencial y otra cosa es la salubridad. Unos médicos curan, y otros médicos evitan futuras intoxicaciones.

    Tiene que haber médicos para las dos funciones, pero si se me apura, yo creo que es más primordial, eliminar el foco de la intoxicación, que atender a los enfermos. Antes de reparar los destrozos, hay que apagar el fuego. Parece lógico.

    Para encontrar soluciones estructurales, hay que cambiar de modo de actuar, lo que se consigue cambiando la forma de pensar y las leyes del tema. Pero “es imposible para un hombre aprender, lo que piensa que ya sabe”. Y pensando lo mismo se consigue siempre los mismos efectos, y no salimos de ese círculo vicioso.

    Ayer citaba a Erich Fromm, citado también por Isabel, que dice: “Conocer significa penetrar a través de la superficie, llegar a las raíces, y por consiguiente a las causas. Conocer significa ver la realidad desnuda, y no significa poseer la verdad, sino penetrar bajo la superficie y esforzarse crítica y activamente por acercarse más a la verdad”.

    El mundo está sumido en una serie de fuertes y graves problemas, de los que no vemos solución. Y no será por la falta o ineptitud de nuestros pensadores. Nunca en la historia ha habido mayor número de catedráticos e investigadores en los miles de universidades del mundo.

    Pero nuestra manera de pensar, que es el resultado de nuestras creencias y de la perspectiva filosófica que impera en la sociedad, nos impide resolver las contradicciones, dicotomías, que se nos presentan.

    Y no le echemos toda la culpa al neoliberalismo. En ningún país del mundo, funciona la cosa. No se si en Corea del Norte, a lo mejor…

    Lo que sucede es que cuando seguimos emperrados en nuestra perspectiva, que se demuestra inútil, en vez de reflexionar y hacer autocrítica, nos dedicamos a imprecar a alguien: encontrar un culpable, un chivo expiatorio, siempre consuela mucho. Y mientras la casa sin barrer.

    Por eso, pretender hacer los cambios estructurales, con soluciones asistenciales, es mirar de lejos, con gafas de cerca: inútil. Y no embarcarse en soluciones estructurales, porque existen muchos problemas asistenciales, es perpetuar y agravar los problemas del futuro.

    Además que hay personal para todo. Los médicos clínicos curan a los enfermos, al tiempo que los médicos investigadores investigan nuevas vacunas y métodos terapéuticos. Se puede estar a todo.

     

    Pero los problemas estructurales, se resuelven con cambios estructurales, y estos se consiguen con un pensamiento creativo, innovador, libre de las ataduras de nuestras antiguas creencias, si supusieran un estorbo para encontrarlo.

    Y esta creatividad, viene de nuestra mente subconsciente, (que encuentra una nueva perspectiva), y de mucho conocimiento, que adquiere con ella un significado nuevo

    Dice el filósofo François Jullien: “El creativo ve en cada momento, por donde se produce la congruencia. En lugar de ver de manera fija, aferrándose a su posición, su visión gira para “responder” a cada situación y esa visión se “va conformando” sin cesar”.

    Y dice el psiquiatra Pablo Malo, en su blog que “las creencias políticas y religiosas son una parte muy importante de lo que somos, y son muy importantes para el círculo social al que pertenecemos. Como dice Jonas Kaplan, para considerar una visión alternativa de nuestras creencias tendríamos que considerar una versión alternativa a nosotros mismos. Cambiar de creencias supondría cambiar de identidad y tener que romper con nuestro grupo, con nuestra tribu, y eso es algo realmente costoso”.

    En resumen: Cambios estructurales exigen nuevos pensamientos y sobre todo nuevas creencias. Y cambiar de creencias, además de muy difícil, porque amenaza a nuestra integridad psicológica, exige considerar una versión alternativa de nosotros mismos.

    Y para eso precisamos proseguir adecuadamente nuestro particular proceso de maduración personal, renaciendo desde el fondo.

     

    • Isidoro García

      Postdata:
      Para ir a donde no se sabe, hay que ir por donde no se sabe. (San Juan de la Cruz).

    • Carmen

      Y cuando las creencias ya no se valen para un montonazo de gente porque su proceso de maduración les ha llevado a pensar que bonitas son, pero de reales nada. No habrá llegado el momento de acometer un cambio? Pregunto.
      Porque el sol estuvo girando alrededor de la tierra hasta hace muy poco, cinco siglos. La luna también giraba alrededor de la tierra, pero eso ha resultado ser cierto. Porque no todo lo que creemos saber es falso, pero hay cosas que a todas luces lo son.
      Estoy de acuerdo que a nivel personal te puede llevar a un desclasamiento el cuestionarte determinadas creencias, pero a nivel de especie ese cuestionamiento es absolutamente necesario para adaptarte al medio, es decir, para sobrevivir.
      Porque las teorías evolucionistas no serán el padre nuestro, pero tienen una base absolutamente verídica. O te adaptas o la especie desaparece. Adoro a Darwin.

      Porque lo que sucede es que determinadas creencias que a nosotros nos fueron válidas y para muchos lo siguen siendo, para muchos otros ya no se valen. Qué tiene entonces que hacer la especie humana, imitar a los avestruces? A mí me gustan, pero no sé yo si esa es la solución.
      Buen día.

  • oscar varela

    Hola!
     
    – Los militares romanos aprovecharon la ocasión de mostrar su fuerza con el débil y
    * le insultaron, se burlaron, le humillaron y la emprendieron a golpes con él.
    * Después lo sacaron a la calle llevando el palo horizontal por las calles de la ciudad recibiendo burlas e insultos de la gente.
    * Una vez llegados al sitio, lo desnudaban para avergonzarlo aún más y, en el suelo, o bien le clavaban o le amarraban bien fuerte por las muñecas al palo horizontal y después mediante una roldana situada en la parte superior del vertical le subían hasta dejarlo colgado con los pies un poco arriba del suelo.
    * Una vez en esa posición, le clavaban los pies por los talones a una parte y otra del palo vertical. De ese modo, tenían serias dificultades para respirar y morían por asfixia.
     
    – Se sintió muy solo.
    * Humillado hasta el extremo y pensando si había fracasado.
    *Los soldados daban a los crucificados un brebaje como droga embriagante para mitigar el sufrimiento, pero él no lo quiso tomar.
    * Fue plenamente consciente de todo su final.
    * Antes de morir, cantó un salmo. El 22:
     
    – “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me abandonas?
    * No te alcanzan mis clamores ni el rugido de mis palabras
    * Soy un gusano, no un hombre.
    * Vergüenza de la gente, desprecio del pueblo.
    * Al verme se burlan de mí.
    * Menean la cabeza y dicen: ‘Acudió al Señor, que lo ponga a salvo, que lo libre si tanto lo quiere’
    * Estoy como agua derramada, los huesos descoyuntados
    * Mi corazón, como cera, se derrite en mis entrañas
    * Ellos me miran triunfantes, se reparten mi ropa, se sortean mi túnica.
     
    – Hablaré de ti a mis hermanos. En medio de la asamblea te alabaré
    * Porque no ha sentido desprecio ni repugnancia hacia el pobre desgraciado.
    * No le ha escondido su rostro.
    * Cuando pidió auxilio, lo escuchó…
    * Los desvalidos comerán hasta saciarse. Y alabarán al Señor los que lo buscan:
    * ¡No perdáis nunca el ánimo!
     
    – A mí me dará vida.
    * Mi descendencia le servirá y hablará del Señor.
    * A la generación venidera, le anunciará su rectitud
    * Al pueblo que ha de nacer, lo que él hizo”.
     
    – El Galileo es impresionante;
    * pero hay algo que falta saber.
     ¿cómo supieron sus discípulos que cantó? Porque todos se largaron, ¿no?
     
    – Pero había alguien mirando desde lejos.
    * Porque los romanos no dejaban a nadie acercarse a los crucificados. ¿Quién estaba allí? * * ¿Quién?
    * La Magdalena. Y con ella otras mujeres que le vieron morir.
    * Esa mujer valiente tenía que andar por allí.
    * Ella no es de los que escurren el bulto.
    ………………………………………………………………….
    Ok! Habrá un “FONDO” jugniano, pero también
    ALGO MÁS” – “MUCHO MÁS”

    • Carmen

      Si. Es impresionante. Pobrecico. Qué solico se sintió. Pero dios no le había abandonado, de dónde sacó si no la fuerza para cantar ese salmo, suponiendo que lo cantase? Es que Dios no lo mandó a la cruz. Sencillamente acabó allí porque lo que decía era una pura provocación. La verdad, no sé porqué meten a Dios en esto. Menudo salvaje sería.

    • Alberto Revuelta

      Magnifico Oscar. Impresionado al leerte. Bon Nadal y suerte en 2020

      • oscar varela

        Son cosas de un escrito de Salvador Santos
        dedicado a la Pili como Abuela de 8 nietos

        Yo lo estoy trans-formando:
        – DE Conversación (18 Capítulos),
        – A: Narración (no sé qué quedará).

        Todavía “desconocido” en ATRIO.,
        pero conocido para los que me lo pidieron,
        pues yo lo edité (en papel) y en Archivo PDF,
        que enviaba según me lo pedían.

        Abrazo! (viví todo el Año 1965 en el XVII Arrondissement – París)

      • Alberto Revuelta

        Mis hijos vivieron en el XVII, 19 fue Leroi. Ahora en Clichy. Un recuerdo vivo y muy cordial desde aquí para ti.

    • Carmen

      Lo leí.
      Haces bien en traducirlo a lenguaje para personas mayores.
      Es un cuento genial.
      Bueno, mayores, en este tema muchos y muchas somos como niños pequeños, tenemos un desconocimiento bestial. A mí me encantó. Pero ya sabes, tengo mentalidad de cinco años. Me gusta tenerla. Me encantan los cuentos.

      • Carmen

        Digo cuento en sentido literario, por favor, que no se me entienda mal.

      • oscar varela

        Te leo:
        -“Digo cuento en sentido literario,
        que no se me entienda mal”-

        Ojalá se entendiera mal!

        ¿Hay, acaso, algo más importante y “verdadero”
        que lo que “contamos”, “nos-contamos” y “nos cuentan”?

        Todo “HECHO” no es solo “HECHO”
        sino “INTERPRETACIÓN” del HECHO.

        La REALIDAD radical es lo que
        la excentricidad única de cada alma
        dice al sentirla.

  • Carmen

    Pues no sé yo.

    Por supuesto que hay que adquirir un conocimiento de todo lo que puedas a lo largo de tu vida. Y reflexionar, quedarte colgada como dicen pensando en cualquier cosa que te llame la atención. Leer, ver películas, en fin.

    Pero llega un momento en que hay que atreverse a pensar por tu cuenta. Me parece que todos los que aquí escriben ya tenemos una edad como para atrevernos a pensar por nosotros mismos y si nos equivocamos, pues se siente. Porque si te paras a pensar, las preguntas son las de siempre, pero es que las respuestas también lo son, salvo excepciones. Esa sensación de , pero bueno, esto ya lo he oído yo antes, esta idea de novedosa nada. La he sentido mil veces. Como una especie de ya visto, que dicen los franceses.

    Porque claro, conocemos las ideas de las personas que por alguna razón se han conservado a lo largo del tiempo. Mediante libros, manuscritos o cualquier soporte. Pero eso no quiere decir que hayan sido las mejores para construir nuestra sociedad. Por eso dice Einstein que el mundo que hemos creado es producto de nuestro pensamiento, luego si queremos cambiarlo habrá que cambiar nuestras estructura de pensamiento. Porque nadie que no se cuestione la verdad establecida en algún campo de conocimiento podrá avanzar en él. Por eso dice que es más importante la imaginación que el conocimiento. El preguntarse el porqué de las cosas pero sin caer en el dogmatismo de lo establecido, porque a ver a qué físico que no cuestionase algunos dogmas científicos hubiese podido llegar a la conclusión de que el tiempo se puede contraer dependiendo de la velocidad de la materia. O que la misma masa de un cuerpo puede aumentar o disminuir. Por ejemplo.

    Cuando oigo decir que es imposible que exista una velocidad superior a la de la luz me da risa. No aprendemos. Llegará un momento en que esta idea también caerá. Porque todo, todo, todisimo es un constructo humano. La naturaleza ahí está, pero las explicaciones son nuestras. Y sujetas a cambio, gracias a dios.

    Por eso me río de los peces de colores y del descubrimiento de que estamos ante un cambio de era. Eso hace años que lo cantan los ciegos por las esquinas. Y a retos nuevos, soluciones nuevas. No valen los modelos del siglo XX, hay que mejorar lo mejorable y desechar lo que ya no tiene apaño

    Pero para eso hay que perder el miedo a pensar, perder el miedo a equivocarte, ya vendrán otros y otras que quizás esa idea absurda y que hace sonreír a los sabios,  la recogerán, la mejorarán, le quitarán los errores y quizás funcione. O no. Porque la evolución de todo, del pensamiento, de la ciencia, de todo lo todible es un trabajo de generaciones, lento, pero tiene que incorporar ideas nuevas. Sin novedad no hay evolución posible.

    Pero aquí seguimos, hablando en círculos concéntricos.

    Por favor. Que los jóvenes empiecen ya a cambiarlo lo que se tenga que cambiar. Creo que ya han empezado a moverse. Por favor. Que nos dejen a nosotros en nuestros círculos y ellos empiecen una espiral ascendente. Por favor.

    Porque me apunto a la idea de que el ser humano tiende al bien. Solamente hay que moverlo en esa dirección

    .Hoy estoy filosófica. Sorry.

    Sencillamente no me lean

    • Carmen

      Serían círculos concéntricos o circunferencias? En realidad da un poco igual porque ambas son imaginarias, una de una dimensión y otra de dos, pero no de tres. Y si luego hablo de espiral , los círculos no vienen a cuento. Serían entonces circunferencias concéntricas. Además es como más adecuado, porque algunas de las cosas que decimos, sobre todo aquí, la filósofa de la tarde , no llegan a tener ni siquiera dos dimensiones.
      Aaaaaayyyyyy.

      • oscar varela

        La geometría “euclideana” se atopa en la tercera dimensión.
        Para las ecuaciones de tercer grado se requería el Método de “Determinantes”.
        Hasta que G. Boole (1815-1864) nos “liberó” hacia la dimensión que se nos antojara.
        ¡Un lindo kilombo”

      • oscar varela

        Conversando con amigos Ingenieros profesores de la Universidad de Buenos Aires, me contaban que los alumnos (desde hará unos 20 años) han ido perdiendo cada vez más el “con-tacto” de “imagen-memoria” con la oriundez “sensual” en que se asienta la “GEOMETRÍA”.
        (un filósofo aristotélico-tomista” lo remitiría al axioma: “Nada hay en el intelecto que antes no haya estado en el sensual”; y que por eso siempre le servirá de base-sostén permanente)

        La “Ciencia-Moderna” va tanto al “FONDO” como a las “NUBES”.

        – ¿Y las cosas de la vida que vivimos?- le preguntaron a Newton.
        – ¿Las cosas? ¡Qué se jodan! (suo damno), les respondió.

        ¡Exactamente lo que va intento – logrando el Neo-liberalismo!
        ¿Qué esto sea POLÍTICA?
        ¡No me cabe LA MENOR DUDA!

      • oscar varela

        Una de las MALAS PALABRAS que nos inoculó
        * la filosofía aristotélico-tomista, y
        * la cristiandad consiguiente,
        Es la palabra “SUPERFICIAL” (lo que está AFUERA).
        De ahí que lo IMPORTANTE y DECISIVO
        sea lo que está ADENTRO, en el FONDO.
        ……………………
        Insistir en esa “filosofía” pasada es lo que llamo ANACRONISMO.

  • Isidoro García

    El temor del amigo José Ignacio, es razonable. Parto de la base de que ese “silencio interior”, del que hablan Hillesum, e Eizaguirre, no es solo un mero y pasivo silencio interior, sino que es un sinónimo del proceso de maduración que debemos realizar entrando en comunicación con nuestra mente inconsciente, mediante el “silencio interior”, para poder escucharle.

    Ese proceso de maduración personal, es azaroso, y en muchos casos es fallido, total o parcialmente, si no se hace adecuadamente. Por eso siempre insisto en la dificultad del mismo, y en la necesidad de realizarlo completamente.

    Si falla alguno de los dos elementos indispensables el proceso se malogra o al menos de paraliza.

    Se precisa un conocimiento correcto de la realidad, mediante el aprendizaje contínuo, perenne y perpetuo, para la depuración de la mayor parte de errores cognitivos aprendidos, que las-tran nuestras creencias y actitudes.

    Y por otra parte la obtención de un equilibrio psicológico adecuado, mediante el saneado de heridas, y costras emocionales mal curadas, mediante ese diálogo con el subconsciente, de que hablaba Jung, que con-mueva nuestra emocionalidad, saneando y equilibrándonos psicológicamente, y aportándonos unas nuevas perspectivas, que den el sentido adecuado a los conocimientos adquiridos.

    Si falla el proceso de maduración, de ese “silencio interior”, obtendremos un “cambio personal” no adecuado, y los humanos con una personalidad inmadura en mayor o menor grado, no serán capaces de ayudar a alcanzar un “cambio estructural” adecuado.

    Dice el psicólogo Juan Carlos Medina: “La mayoría de las personas tiene deseos y necesidades contrapuestas y por tanto conflictos sin resolver. Así como falta de autoconocimiento de estos mismos. El resultado son situaciones de desencuentro social que generan sufrimiento”.

        Incluso lo entorpecerán. Todos somos testigos cotidianamente, la actitud de personas inmaduras, neuróticas, aunque muy bien intencionadas, que defienden muy mal, causas excelentes. Además de sus errores tácticos y estratégicos, causan mucho rechazo a su buena causa, debido a sus rigideces y actitudes.

    Decía el Papa Francisco hace unos días que «detrás de toda rigidez hay un desequilibrio. La rigidez y el desequilibrio se alimentan entre sí, en un círculo vicioso». Y una mente no equilibrada, es rígida y carece de la flexibilidad necesaria para ser creativa con cierta eficiencia.

    O sea que el argumento de que si se hacen mal las cosas personalmente, no se van a conseguir resultados estructurales adecuados, creo que es un argumento un poco tautológico. Naturalmente. Como decía alguien: si cuando las cosas empiezan bien, muchas veces acaban mal, si ya empiezan mal, o las hacemos muy mal, aca-barán de pena. Lógico.

    La cuestión a debatir, es si tenemos o no la convicción interna, de que la naturaleza humana suficientemente madura y autorrealizada, lleva al humano, hacia una conducta-granito de arena hacia una sociedad mejor y más justa.

    La cuestión a debatir es si como dice Richard Davidson, Jefe del laboratorio de Neurociencia afectiva, de la Univ. de Wisconsin: «La base de un cerebro sano, es la bondad».

    La cuestión es debatir si como decía Maslow, la naturaleza del hombre autorrealizado es “deiforme”, o sea que el humano maduro, autorrealizado, tiende naturalmente hacia la bondad y la solidaridad.

    O sea el humano ¿es de natural malo o bueno?.

    El cambio estructural, no se consigue solo con buenas intenciones, porque como decía Ortega en su artículo “Democracia morbosa”: “La bondad de una cosa arrebata a los hombres y, puestos a su servicio, olvidan fácilmente que hay otras muchas cosas buenas con quienes es for-zoso compaginar aquella, so pena de convertirla en una cosa pésima y funesta”.

    El cambio estructural requiere un cambio interior de creencias, y esto va ineludiblemente unido a un cambio de perspectiva con la cual miramos las cosas.

    Dice Albert Einstein: «El mundo como lo hemos creado es un proceso de nuestro pensamiento. No puede ser cambiado sin cambiar nuestro pensamiento».

    Y Erich Fromm dice: “Conocer significa penetrar a través de la superficie, llegar a las raíces, y por consiguiente a las causas. Conocer significa ver la realidad desnuda, y no significa poseer la verdad, sino penetrar bajo la superficie y esfor-zarse crítica y activamente por acercarse más a la verdad.

       La mayoría de la gente está semidespierta, semidormida, y no advierte que la mayor parte de lo que cree verdadero y evidente es una ilusión producida por la influencia sugestiva del mundo social en que vive”.

    Total, que en una época en la que como dice el Papa Francisco: «No estamos viviendo simplemente una época de cambios, sino un cambio de época», el cambio estructural, es un cambio de mirada, de perspectiva, y eso no se consigue si no conectamos con nuestra sabiduría interior, alimentamos correctamente nuestra mente consciente, y mediante un “silencio interior”, para propiciar la escucha y la conexión interna.

    • Isabel

      “La emergencia de la razón ha creado una dicotomía en el hombre, la cual le obliga a esforzarse permanen­temente en la búsqueda de nuevas soluciones. El dina­mismo de su historia es intrínseco a la existencia de la razón, la cual lo fuerza a desarrollar y a crear me­diante ella un mundo propio en el que pueda sentirse como en su hogar, consigo mismo y con sus semejantes. Cada etapa que alcanza lo deja inconforme y perplejo, y esta misma perplejidad lo apremia a encon­trar soluciones nuevas. No existe ningún “impulso de progreso” innato en el hombre; es la contradicción inherente a su existencia la que lo hace seguir adelan­te. Habiendo perdido el Paraíso —la unidad con la naturaleza— se ha convertido en el eterno peregrino (Ulises, Edipo, Abraham, Fausto); está compelido a proseguir y, con esfuerzo constante, hacer a lo desco­nocido conocido, llenando con respuestas las lagunas de su conocimiento. Debe dar cuenta a sí mismo, de sí mismo y del significado de su existencia. Se ve em­pujado a superar esta división interna, atormentado por una sed de “absoluto”, con una nueva armonía que logre levantar la maldición que lo separó de la naturaleza, de sus semejantes y de sí mismo.
      Esta división en la naturaleza del hombre conduce a las dicotomías que yo llamo existenciales * porque se hallan arraigadas en la existencia misma del hombre. Tales dicotomías son contradicciones que el hombre no puede anular, pero sí puede reaccionar ante ellas de varias maneras según su carácter y su cultura.
      * No hace referencia a la terminología del Existencialismo.
      Erich Fromm, “Ética y Psicoanálisis

      Es esas estamos, ¿no?

      En cuanto a esa pregunta tan tajante, el humano, ¿es de natural malo o bueno? oso decir las dos cosas, ambas en potencia. Por no ponerme en modo Evangelios y decirte ¿cómo preguntas eso? Bueno solo hay uno.

  • José Ignacio Calleja

    “No hay cambio estructural, sin cambio personal, y no hay cambio personal sin silencio interior”. 

    Pienso en esto muchas veces y siempre concluyo y defiendo algo que lo completa, a  mi juicio. Si le damos la vuelta a la máxima, parece decir, “si hay silencio interior, hay cambio personal, y si hay cambio personal, hay cambio estructural”. Y no es así, porque es mejor pensar que “puede haber”, pero también puede que no lo haya y que el silencio interior quede en un solitarista cambio personal, y el cambio personal en un “sálvese quien pueda”. Las antropología neoliberales nos acechan. Por tanto, concluyo, el silencio interior para el cambio personal y el cambio estructural son un mismo proceso, trenzado de esas dos experiencias, y no un antes y después, o un primero y segundo. No, no, es un trenzado de dos experiencias humanas inconfundible, pero inseparables e intrínsecamente unidas para la plenitud de ambas. De ahí la plenitud, en el único ser espiritual y político que somos, como silencio interior, cambio personal y cambio estructural.

    Defiendo esto con ahínco porque, al menos en el mundo de las religiones e iglesias cristianas, la vida concreta de Jesús y la historia de la mejora del mundo como hecho tangible de lo que llamamos crecimiento del Reino de Dios (ya sí/todavía no) se evapora en favor de su espiritualización gnóstica. En ello me va casi todo lo que soy. Algo así. Feliz Navidad.

    • Carmen

      No sé si he entendido muy bien lo que ha dicho. Pero a mí modo de ver el cambio estructural vendría si de una vez por todas dejamos de hacer responsable a eso que llamamos dios de todas las cosas horribles que suceden en el mundo mundial. El lo quiere, bendito sea el nombre del señor.
      Y un coche. Qué va a querer dios que suframos en silencio todo tipo de tiranías? De donde ha salido eso? Lo que tenemos que hacer es construir un mundo sin tantísimas diferencia entre las personas. Más justo. Más normal.
      Y ahí está la figura de Jesús de , pues de donde sea, de Nazaret o de Galilea. Detestaba la injusticia de todo tipo.
      Ya está bien. Como no despertemos nos seguirán tomando el pelo por los siglos de los siglos. Y no pienso decir amén. De amén, nada de nada

      Claro que hay que pensar y actuar y dejarnos de comportarnos como hace un montonazo de siglos. Porque el pensamiento está muy bien, para organizar tu vida, para organizar la sociedad, para decir mire usted, lo que usted dice ya no se vale.

      En fin. A lo mejor no he entendido nada.

    • Isabel

      Excelente su comentario, como en otras ocasiones.
      Feliz Navidad.

  • Gonzalo Haya

    Este escrito de Verónica remueve nuestros “ríos subterráneos”, nuestro inconsciente personal o colectivo, el misterio del Ser originario que se refracta al pasar por la conciencia consciente de cada uno de nosotros. Ayer leí un cuentecito de Anthony de Mello (en El canto del Pájaro) que terminaba observando que la Palabra se hizo carne y nossotros nos empeñamos en convertir la carne en palabras.

     

  • Isidoro García

    Como ayuda a Antonio en su nuevo artículo-editorial, (por si llego a tiempo), le mando una frase creo que de Etty Hillesum:

    “No hay cambio estructural, sin cambio personal, y no hay cambio personal sin silencio interior”.

    Y es el lema de un nuevo libro de José Eizaguirre en Desclée: “Todo confluye: espíritu y espiritualidad en los movimientos altermundistas”, que yo no he leído. Breve reseña en https://www.religiondigital.org/libros/confluye-espiritu-espiritualidad-movimientos-altermundistas_0_1839116137.html

    Ese cambio personal, es el proceso de maduración en el que yo tanto me he extendido. Y es el elemento sintetizador, entre las posturas “activistas” de acción exterior, y las posturas más “espiritualistas” de cambio y maduración interior.

    Todo confluye, y se llega arriba desde todos los lados de la montaña.

     

  • Isidoro García

    El último comentario de Isabel a Verónica, (de 26 diciembre 2019, 22:34 pm), es iluminador para mí.

    Es verdad que el esfuerzo por llevar adelante nuestro proceso de maduración personal, puede parecer una dura obligación más que nos trae la vida. Y en verdad lo es.

    Pero eso es lo que hay. Son los gajes del progreso. Todos tenemos la experiencia de que en una casa llena de máquinas y aparatos, primero, tenemos que aprender su manejo, y sus funciones, y luego después de haber lidiado con los respectivos manuales, todos tenemos que sufrir, las averías de uno o de otro, que vienen a interrumpir nuestra vida normal.

    Yo, que soy algo depresivo, me agobio mucho con las averías mecánicas, pensando si el técnico que vas a llamar, será honrado o un jeta chapucero. Pero ese es el precio a pagar por las comodidades del hogar.

    Pues lo mismo sucede con la naturaleza humana. Es tan positiva y ventajosa, y su buen desarrollo y maduración, nos proporciona tanta serenidad y tanta seguridad personal, que merece la pena el esfuerzo de conocer un poco la forma de facilitar o al menos quitar estorbos al proceso natural de maduración.

    No se trata de un proceso moral, lleno de obligaciones a cumplir. Se trata de un proceso “hedonista”, que facilita nuestro propio placer y felicidad. Nos hace más estoicos o epicúreos, (en el auténtico sentido del término), lo que nos hace sobrellevar mejor las constantes dificultades que la vida nos presenta.

    “Lo que nos perturba no son los hechos, sino lo que pensamos sobre los hechos”, concepto estoico, enseñado por Epícteto. (La filosofía útil, -ya sé que hay mucho rollo inútil- no son especulaciones vacías, sino que deben servir para ayudar a la gente a vivir: “La filosofía pretende enseñar a la mosca a salir del frasco”).

    Y es un proceso largo que no nos salva de dificultades en el camino. Pero merecen la pena. Decía el psicólogo humanista Carl Rogers: “Acepto la confusión, la incertidumbre, el miedo y los altibajos emocionales, porque ese es el precio que estoy dispuesto a pagar por una vida fluida, perpleja y excitante”.

    Por eso el proceso de maduración personal, no es una obligación más a añadir a las muchas cosas que nos agobian. Es algo que nos ayudará a sobrellevar lo mejor posible, los problemas que la vida nos presenta, problemas personales como los que exponía muy bien Isabel, y nos acechan a todos.

    Además, el proceso de maduración está incorporado en nuestro interior, y funciona solo, ayudado por un reloj interno que también tenemos. De hecho mucho tiempo antes de que unos psicólogos junguianos, evolutivos y humanistas, hayan estudiado este proceso, muchas personas a lo largo de la historia, han llevado a cabo instintivamente, mejor o peor dicho proceso de maduración.

    El ser humano, hasta su acabado y despliegue final, sufre un larguísimo proceso de metamorfosis, que puede dura más de cincuenta años, y en la mayoría de los casos toda la vida, y no lo terminamos. Es un embarazo muy largo, un camino tortuoso y demasiado largo.

    Y claro es que nos gustaría que ya viniésemos completos, y con un lacito puesto, listos para estrenar nuestra esplendorosa naturaleza. Pero eso pasa con todo en el Universo.

    En el instante cero, el Universo era un caos informe. Se han tardado trece mil setecientos millones de años, para que se formaran las maravillas que hay en el Universo. Y han explotado miles de millones de estrellas en el camino.

  • Carmen

    Quizás a alguien le ayude . A mí me vale, llevo como cuarenta años o más pensando en el tema del Mal. En realidad ese es el problema. Cuando era casi una niña, 19 años, una persona que sabía mucho de esto,  una de esas personas  que después escribieron muchos libros y se convirtió en alguien muy importante, me dijo, te estás planteando el problema del Mal, no tiene respuesta fácil. Y me dijo. Lee el libro de Job, te sorprenderá. Lo leí, me gustó, pero para mí no fue suficiente. Qué va. Me gustó su enfrentamiento con dios, pero job y mi persona no podíamos tener la misma respuesta, nos separaban por lo menos tres mil años. O más. No sé. Pero me gustó el libro. Si él pudo plantearse y decirle a dios, no te entiendo, qué más quieres? Entonces yo también podría. Y no porque fuese una santa como él sino porque al igual que él era humana.

    Les voy a decir el momento de mi pensamiento actual sobre ese tema. Por fin es algo estable y ha dejado de preocuparme su relación con Dios.

    Es muy sencillo. Dios no es humano. No tiene nuestros sentimientos. No sé qué es, pero sé que no es como yo. Sencillamente existimos, pero no por un deseo expreso de dios ni como su obra final ni como nada especial

    Sencillamente existimos. Pero es algo tan grande, tan presente en todo, que si cierras los ojos y dices: ayudame, por favor, ayúdame. No sé cómo ni por qué lo hace, pero te ayuda a aguantar el tirón, a luchar contra la injusticia, a aguantar el dolor… hasta a morir en paz.

    No interviene en nada de nuestras decisiones. No nos manda calamidades, ni guerras, ni enfermedades, ni terremotos, ni tsunamis, ni nada. La naturaleza sigue su curso.

    El problema es nuestra imagen de dios, como un ser antropomórfico con nuestros mismos sentimientos. Sencillamente no es así. Entiendo que esa fuese la idea primera que el ser humano haya tenido de dios. Perfectamente lo entiendo. Pero creo que ha llegado el momento de dejarla atrás y pasar a la segunda. Creo, me parece.

    Pero claro, los líderes religiosos de todas las religiones eso no lo van a aceptar nunca. Es el fin de las religiones. De todas.

    Soy una hereje, atea, sindios…? Pues creo que todo lo contrario. Llevo toda mi vida tratando de entender algo. Y cuando digo toda, digo toda. Y hará como unos diez años, en verano, en un paseo por la playa al atardecer pensé: fíjate, parece que el mar sabe hasta donde tiene que llegar, siempre está en el mismo lugar. Es como un orden increíble, y todo, el sol sale siempre por ahí y se mete por aquí y…de repente algo me dijo, supongo que yo misma, qué más pruebas quieres? Algo ha tenido que organizar todo esto. En ese momento entendí que existía eso que llamamos Dios, pero que no es como nos dicen que es. Porque sencillamente no es humano.

    Uuuuuffffffff. Se me abrió una puerta hacia el infinito y más allá.

    No soy nadie importante, diría que no soy nadie, soy una nadie, como dice Galeano. No tienen ni porqué echar cuenta a lo que digo. Pero a lo mejor a alguien le sirve de algo. No tengo otra intención. Es algo que me angustió tanto tiempo que me gusta decir la conclusión a la que he llegado. A lo mejor ayudó a alguien. Eso sí, tiene que primero que liberarse del prejuicio de que una nadie no puede pensar por sí misma. Puede, se lo aseguro. Puede. Podemos.

    Buen día

     

    • Carmen

      De ahí, de esa idea que tengo de Dios, al que llamo It, porque la idea de eso que llaman Dios no la comparto, de ahí que para mí Jesús de Nazaret o de Galilea o de Belén o de donde fuera o fuese, es un hombre increíble. Tiene todas las cualidades humanas que me gustaría tener. Hasta sus defectos los entiendo. Entiendo perfectamente sus ataques de ira, que cogiese un látigo, que diga a sus seguidores, por favor, no votes s ni una… entiendo su desesperación, su necesidad de soledad, su intolerancia a la injusticia humana. Es que lo entiendo perfectamente. Claro, tal y como lo imagino. Mi Jesús imaginario.
      Pero Dios? Pues mire usted. No.

      • Carmen

        No cogéis ni una.

      • Carmen

        Y ya me callo. Muchas veces me he sentido como esa persona que cuenta Platón en su mito de la caverna. Sale, ve otra realidad, la cuenta, pero es inútil. Porque también es posible que tu percepción al salir de la caverna sea totalmente sesgada. Y de ahí mi pregunta. La verdad? Qué es la verdad? Qué es lo cierto? Existe la certeza?
        Diría que no. Pero no sé.
        Hace un par de meses me di cuenta de que mi hijo mayor, 38 años, es daltónico. Estaba coloreando con su hija un árbol tan felices los dos. Mira que tronco tan bonito. Le dice su hija, papá, los troncos son marrones. Pues ya está, marrón. Es rojo papá, es rojo. Me quedé mueeerta. Cogí varios rotuladores de colores y , efectivamente, un lío de colores en su cabeza impresionante.
        Verá mi hijo el mundo del mismo color que su madre. Rotundamente no. Y quien tiene razón? La mayoría? Pero existen los daltónicos. Explicale tú a mí hijo que el mundo que ve no es el real. Real? Para quién? Qué es la realidad.
        Y en esas estoy.
        Prometo que ya me callo. Lo prometo. Es que me gusta decir lo que pienso porque de estas cosas no puedo hablar con nadie. Tengan paciencia conmigo. Sencillamente no lean lo que escribo. Pero me gusta.

      • Asun Poudereux

        Pues sigue así, querida Carmen. Dí lo que piensas y te urge compartirlo. Gracias.

  • Alberto Revuelta

    1/ Y ¿por qué Dios del que nadie sabemos nada ha de ser anacrónico y no sincrónico?. La dogmática en Atrio no procede sólo de la santidad del señor Papa.

    2/ He asistido unos días antes antes de este viaje para alegrarnos con el nacimiento de una nueva nieta a varios malienses que han vivido un infierno terrible atravesando el desierto, Argelia, Marruecos y el Mediterraneo para llegar a Andalucia. Los tres me hablaron del Dios que les había dado ánimo de acero para aguantar y llegar. ¿Supersticiones de pobres e ignorantes?. Quizá. Siento y pienso y vivo como ellos. Por eso nos entendemos. Su media de edad: 27 años.

    • ana rodrigo

      Querido Alberto, yo no tendría problema en pensar que Dios les haya dado la posibilidad y la ayuda a los malienses que conociste de cruzar el Mediterráneo salvos, el problema se me plantea cuando miles de seres humanos como ellos han intentado llegar a tierra, seguro que rezándole a Dios, y no haya habido dios que los haya salvado del ahogamiento y de una muerte terrible.

      Yo respeto la conciencia de cada persona. Conozco muchas personas que creen en un dios a la medida del ser humano, que quiere y odia, que premia y castiga, que sido el jefe de los ejércitos del pueblo que él eligió, etc. etc., pero que se han imaginado que Dios es el mejor anhelo de cualquier persona para que sea buena. Estas personas han sido y son buenas con esas creencias, y yo no tengo nada que decir.

      Pero yo, sin haber visto ni oído a Dios, utilizando mi capacidad de razonar, he construido unos conceptos, para mí, razonables, que se pueden compartir o no, pero yo no me conformo con creer a ciegas sin que mi mente y mi sabiduría interna, como dice Isidoro, se quede al margen. Y parece que esta manera de proceder ha sido bastante común en los diferentes grupos humanos y sus religiones respectivas.

      • Isabel

        Es que Dios no ayuda solo a los que llegan salvos, “Dios no impide nuestra muerte; en el surco de nuestra muerte siembra la resurrección para el más allá.” “Y lo salvará.” También “el corazón” de los ahogados. Eso es la Fe, me parece y no es creer a ciegas o no siempre.

      • Alberto Revuelta

        Bon Nadal, Maria Pilar. Lo que los malienses arribados a Tarifa y éste amigo que le escribe temprano sienten, piensan y viven, es que no están arrojados al planeta Tierra como un antílope de la sabana para que se lo coma un guepardo y desaparecer. Hacer de los seres humanos con serotonina o con morfina una manada de seres para la muerte como consideraba en el fondo herr Heidegger es validar, guste o no, al Fhurer como, por cierto hizo él cuando lo nombraron rector y a los bienpensantes alemanes, jueces incluidos, pastores y curas incluidos, filósofos incluidos, que estaban encantaos de decantar su especie en los campos de la muerte. Escribo esta noticia en un café de la Plaza de los Martires de la ocupación alemana, en Clichy y me reafirmo en mi convicción compartida aquí con Honorio Cadarso de creer con inteligencia crítica, sí, pero con los pies en roca segura, en la Fe de un Dios clavado en una cruz y escarnecido a quien sí le duelen los ahogados en el Mediterraneo y exigirá cuentas antes o después al alto número de gobernantes, obispos y electores democratas de la UE que consentimos y promueve esas muertes. Y, ya puestos Maria Pilar como desahogo, no entiendo que pueda defenderse a Jesús como iniciador de la sociedad alternativa y se oculte que ese mìsmo Galileo creía a pies juntillas en el Dios que tiene contados has los últimos cabellos de Las miles de mujeres ahogadas por los ricos europeos en el Mediterraneo. Esa selección me produce malestar intelectual y, con perdón, mala leche vital. Cambiando el sentido del verso, creo en Dios como Garcilaso De la Vega decía de una amada que le había sorbido el seso: “Yo no nací, sino para quereros”

      • Alberto Revuelta

        Perdón, quise escribir ANA y así lo dejo dicho, pues a sí comentario contestaba

      • ana rodrigo

        Gracias, Alberto, por tu respuesta, pero, como tú dices, mi fe de antes me producía un infinito malestar mental y emocional y me dije esto no tiene ni pies ni cabeza. Si Jesús, mi referente personal, hizo el bien y nunca el mal, ni su Dios ni el mío, puede ser real, ya que si tiene todo el cosmos en sus manos y actúa como un ser humano, es no creíble que permita tanto mal. y, aún me producía más sinsentido, que no “salve” a sus seres queridos, como a Jesús, después de tanto sufrimiento que. Jesús sí “salvaba” del sufrimiento a quienes encontraba en el camino, sí vivía para l@s demás, sí me puedo mirar en él como en un espejo y referente en lo humano.

        Isabel habla del más allá y de la salvación. Yo no llego hasta ahí. y no quiero extenderme en este tema.

        Por tanto ante tantas preguntas: Qué es Dios, qué es el pecado, por qué se ofende Dios como un humano cualquiera, por qué el sufrimiento sobrevenido, qué es la salvación, de qué nos salva y dónde, etc. etc.

        Entonces puse los pies en el suelo, como dices, y miré a Jesús como ser humano. No sé en qué Dios creía, lo llamaba papaíto, Abba, no sé porqué, porque él mismo se sintió abandonado y se preguntaba porqué lo había abandonado y le pidió que apartase de él ese cáliz, pero el silencio de Dios fue infinito.

        Después vino lo de la resurrección, que al no ser un hecho histórico, tienes que entrar nuevamente en la fe de algo que nuestra mente, por lo menos, la mía, no alcanza. Y la fe a ciegas ya no me convence.

        Entonces lo que pienso es que somos “polvo de estrellas”, cuyo origen y procesos evolutivos, entran nuevamente en el bucle del misterio y de la fe, lo sé, pero me ayuda más que hacer un Dios a semejanza del más miserable humano, que siendo todopoderoso y omnipotente, no evite el sufrimiento de sus hijos e hijas.

        Si Dios existe, existirá independientemente de cómo yo me lo imagine. Pero si mis herman@s pueden ser felices, aunque sea con una sonrisa mía, eso sí me es posible y a mí me “salva” en mi crecimiento como persona.

    • mª pilar

      Estoy con Ana:

      Si Dios ¡¡¡Es!!!

      O lo es para todo ser nacido, o sería tremendamente injusto con quienes no le “piden” ayuda, o aun pidiéndola, no lo consiguen, porque el mal de este mundo (que viene de nuestras acciones) lo impide, o así lo planea.

      Cierto que nuestro valor, energía, lucha, opción personal; hace posible todo cuanto emprendamos en la vida, si se hace desde la intuición, de que algo que no comprendemos, ni conocemos… nos acompaña, nos vivifica, nos impulsa… pero es nuestro propio ser, el que tiene que remar contra las corrientes que nos envuelven durante nuestro caminar.

      Esa es mi manera de mirar y ver a lo largo de mi camino.

      Siempre me siento sumamente agradecida por tanto como he recibido y recibo constantemente… Aún en los malos momentos… porque he podido salir airosa de ellos con más o menos facilidad, con dolor, con una labor constante, como cada ser nacido.

  • Isidoro García

    Perdonad que sea pesado. Pero a cuento de la necesidad de construir y mantener despejado ese túnel hacia el interior, el inconsciente, y de dialogar con él, (utilizando una pierna), quiero señalar la importancia de utilizar también la segunda pierna, (la del conocimiento), que nos hará avanzar.

    Lo arquetipos-programas internos de sabiduría que nos guiarán, son como el arte de la estrategia militar. Un estratega debe estudiar ese arte concienzudamente, para después utilizarlo en la batalla.

    Pero luego en el campo de batalla, debe tener además un conocimiento lo más perfecto posible de la realidad de la batalla, tanto de la naturaleza y de los accidentes del terreno, como de la composición, calidad y cualquier otra circunstancia de las fuerzas propias y de las contrarias.

    Si utiliza muy bien las técnicas militares, pero dispone de mala información de la realidad, el resultado no será el deseado.

    Es lo mismo que un guiso. Si un magnífico cocinero, utiliza ingredientes de mal sabor o estropeados, el guiso, en sí bien hecho, no será agradable.

    Por eso no basta solo con meditar: hay también que conocer bien la realidad.     Pero tampoco basta con conocer bien la realidad, también hay que conectar con nuestra sabiduría interna, pues en el interior se halla la perspectiva adecuada, los ejes correctos en los que los datos aprendidos adquieren su verdadero sentido y significado.

    No recuerdo que psicólogo ponía el ejemplo de un plano en el que existen cinco puntos dispersos. En dos dimensiones nadie diría que esos puntos están interconectados, pero si imaginamos un tercer eje, entonces esos cinco puntos serían las intersecciones de una línea que los contiene a todos, con un plano horizontal.

    La conciencia, (mente consciente), siempre está condicionada por la perspectiva que utilizamos, que suele ser la heredada o aprendida de nuestra cultura. Siempre nos hallamos inmersos en estructuras culturales intersubjetivas, que determinan nuestra percepción “objetiva” de la realidad.

    Por ello es fundamental encontrar la perspectiva adecuada. Una más abarcadora, más comprehensiva y más integrada con todo. De hecho Ken Wilber considera el viaje evolutivo personal, como un desarrollo de las perspectivas, y en su filosofía integral se reemplazan las percepciones por perspectivas.

    O sea que necesitamos al tiempo datos, (conocimientos), y la perspectiva adecuada, (la mirada interior que nos facilita el arquetipo).

    Eso explica que personas como monjes zen, que se tiran la vida entera meditando, y mirado en su interior, o incluso muchos monjes cristianos que de otra forma, hacen lo mismo, encuentren serios obstáculos interiores en su camino de perfección o iluminación.

    Además estos obstáculos provienen del mismo proceso evolutivo, aunque se desarrolle correctamente. Porque el aumento de la conciencia, con nuevos sistemas mentales emergentes, aparte de nuevas capacidades, nos hará enfrentarnos a problemas y dificultades nuevos. (Wilber)

     

    Y acabo con una idea. Las ideologías al uso, ya políticas como religiosas, llevan adheridas una perspectiva determinada, que nos determinan una percepción “supuestamente objetiva” de la realidad. Por eso el buscador intelectual-espiritual, debería huir de toda ideología.

    Sería algo así, como dijo Jesús, de que deberíamos volver al vientre de nuestra madre y nacer de nuevo. Eso es imposible le dijeron los sensatos y cabales apóstoles. Y la experiencia nos dice que es imposible de verdad. Y por eso nunca llegaremos a la iluminación-maduración, porque inevitablemente arrastramos nuestro cordón umbilical.

    La vida, decía hace poco, nos enseña a palos, y nos deja el alma llena de cicatrices, costras, conchas de galápago, y latiguillos y trucos de pensamiento.

    Y los que más han vivido, más heridas tienen, más apuestas vitales han hecho, y más ataduras mentales, y les es mucho más difícil tirar todo por la borda y empezar de cero.

    Solo, algunos psicólogos aseguran, que cerca de la muerte, el inconsciente tiene más fuerza, (o la conciencia tiene menos), y alcanzamos el valor de actuar como niños, sin ataduras, ni herencias envenenadas.

     

    • Veronica pojmaevich

      Muy buena tu percepción o perspectiva Isidoro! El camino de purificación pasa por desapegarse de todo; incluyendo el contexto cultural e historia, finalmente lo condicionado de la infancia; una pregunta q invita al despertar, salir de categorías egoicas y despertar seria: cuál sería tu rostro original antes de q tus padres nacieran? Esto conecta c el alma más allá del ego o previa al ego. Y esta purificación para no quedarse en categorías egoicas sino para conectar c la sabiduría profunda y compasión y volver al mercado c las intervenciones asertivas, no para separarse del mundo y permanecer en ideas platónicas sino para ser asertivos en los puntos de apalancamiento para hacer evolucionar la humanidad. Se nos va la vida en ella, y mientras tanto somos torpes en ideas y acciones. Saludito!!!

  • ana rodrigo

    Me siento un poco descolocada al comentar este post, porque yo ya no tengo un concepto de Dios que está en un nivel superior, que sufre su corazón, que “nos obliga a reconocer nuestro corazón “, un Jesús que muere, ” que murió asumiendo nuestro pecado y que con ellos descendió a los infiernos, para vencer en su propia guarida la raíz venenosa del pecado y de su compañera la muerte.

    Si todo esto que copio y pego son metáforas como lo del jardín, lo de los bichos o fauna silvestre, etc. quizá pueda entenderlo.

    Porque, cuando decimos Dios, ¿estamos tod@s pensando en el mismo concepto?, y lo mismo cuando hablamos de pecado. Es decir me veo perdida entre expresiones ya clásicas y metáforas muy válidas. Me gusta mucho el concepto integración de nuestro ser en la totalidad.

    Espero que me ayudéis a comprender todas estas dudas mías.

  • Isabel

    Òscar Camps (fundador de Proactiva Open Arms): “Han convertido el Mediterráneo en Mauthausen”
    “No podremos decir dentro de 25 años que no sabíamos lo que estaba ocurriendo en el Mediterráneo”
    “Cincuenta millones de personas pasan hambre en Estados Unidos” (¡En EEUU!)
    “Nueve millones de pobres en España” (¡En España!) “El 1% posee un tercio de la riqueza”
    El infierno en Somalia, Libia, Yemen…
     
    Esto es solo una mínima parte de los que gritan no por haber pecado, a quien pueden, a Dios o a los que vivimos mejor que nunca a expensas y sobre los despojos pasados y presentes de tantos.
     
    Dice Leonardo Boff en un artículo en El Viejo Topo
    “Según el antiguo mito del cuidado que adquirió su mejor elaboración filosófica con Martin Heidegger en Ser y Tiempo (&41-43), el cuidado pertenece a la esencia del ser humano. Según el mito, el cuidado viene primero, pues significa el presupuesto que debe existir para que cualquier ser pueda irrumpir en la existencia. Sin cuidado ningún ser emerge ni se mantiene en la existencia. Languidece y muere.”
    O sea, primero el pan y después las elucubraciones.
    Querida Verónica, tus reflexiones pueden estar bien para nosotros que tenemos las necesidades cubiertas, pero, siento decirlo, mi impresión es de que solo son válidas para un grupo, una élite reducida que puede permitírselas. A cualquiera no se le puede decir que en el inconsciente están las raíces del sufrimiento, que la felicidad depende de una/uno mismo y de su voluntad (Mamerto Menapace), sería cuando menos hiriente. Incluso para mí que mis males se reducen a lo ineludible de la vida humana el grito también es necesario, no por pecadora, que tengo asumidas mis limitaciones y doy por hecho que Dios así se lo toma, sino por “estar aquí”, mortal y finita, con la angustia por lo que pueda suceder, con vértigo y vacío en ocasiones, (que no excluye que la vida también es maravillosa, para unos más que para otros) Que me digan que sufro porque me falta sabiduría no es más que otra creencia buscando razones para resolver la paradoja de la existencia humana.
    “Dios nos abandona para probarnos…” Bueno, pero no se lo cuentes a los que huyen de Libia en las pateras…

    • ana rodrigo

      Isabel, estoy de acuerdo contigo. La teología tradicional está pensada y hecha para un grupo reducido y selecto de personas, con todas sus facultades, con todas las circunstancias a su favor o que tienen posibilidades de cambiarlas.
      Desde el punto de vista sicológico, es cierto que muchas veces nostr@s mismas generamos nuestros propios sufrimientos, pero hay millones y millones de personas que el sufrimiento les viene dado por las injusticias humanas, no por sus pecados ni porque Dios lo quiera.

    • Isidoro García

      Tu postura Isabel, es un ejemplo mas, de la pluralidad humana. Y de la “división” que siempre ha habido en Atrio, (como microcosmos particular de la humanidad), entre “teóricos” y “prácticos”, entre “pensadores críticos” y “activistas”, entre “filósofos” y “políticos”, y hasta podríamos decir que entre “platónicos” y “aristotélicos”. Yo siempre he visto esa falla-grieta en Atrio, y así se lo hice saber a Antonio, proponiéndole crear dos foros independientes.

      Pero Antonio es ambicioso intelectualmente, e intenta que Atrio sea un ejemplo de una buena integración de esa “coincidentia oppositorum”, (una más en nuestros respectivos caminos), integración que es un elemento que nos acerca a la sabiduría personal de cada uno.

      La prudencia personal, nos lleva a que los “políticos” no suelen intervenir en los artículos “filosóficos”, y viceversa. Es verdad que hay personas que intervienen en todos, pero todos nos respetamos y no nos echamos en cara nuestras vocaciones personales, todas ellas muy dignas de respeto, (eso no excluye la crítica, no la descalificación, de ideas).

      Yo creo que hay terreno para todos. Todos los ejércitos, tienen sus unidades de vanguardia y de retaguardia, tienen sus tanquistas, y sus cocineros, tienen sus comandos especiales y sus camilleros. Y todos son igualmente necesarios. Y los equipos de fútbol igual.

      Como parodia de esa disparidad entre “platónicos” y “aristotélicos”, leí un tuit: Uno les hace una pregunta a un platónico y a un aristotélico: ¿Qué es lo que te hace poner los pelos de punta?.
      El platónico dice: “Que me susurren al oído, que me quieren locamente”. El aristotélico dice: “A mí. El fijador que me echo al pelo”.

      • Isabel

        No creo haber faltado al respeto a nadie y no ser imprudente para decir que no se precisa de tu sapiencia para calificar de excesivo el que llames filosófico a este cuento.
        Me sorprende tu pretensión de dos foros, ¿por qué no cuatro o cinco? Así yo no encajaría en ninguno y cada cual con sus iguales quienes quiera que sean.
        Pero si estoy aquí es por lo que dice Alberto, “porque siento, pienso y vivo como ellos”, (¿y tú?) pese a nuestras diferencias en forma y fondo.

    • Carmen

      Es que mi Dios, repito, el mío,no abandona a nadie, ni siquiera en las pateras. Lo único que , para mí, repito, para mí , puede hacer es mandarte fuerza interior para aguantar el viaje o para dejarte morir en el mar, si así lo deseas. Porque hasta para abandonar hace falta fuerza interior. Te lo aseguro.
      Mi Dios no pone pruebas. Si me las pusiera no lo aceptaría como mi Dios. Lo aceptaría como un dios que me ha tocado sufrir. Como mi amo y señor, pero no tendría mi respeto.

      Las pateras, de todo tipo porque las hay de miles de clases distintas, las construimos los seres humanos huyendo de ese monstruo que se llama Poder. El Poder tiene también mil caras distintas, tantas como pateras distintas somos capaces de construir. Esa es la grandeza del ser humano, al menos para mí.

      No me gusta la palabra pecado. Me hace sentirme culpable y no se de qué. De ser una ser humana? Pues lo soy. Siento mucho todas las injusticias que cometo cuando soy consciente de ellas. Me gustaría ser mejor persona, pero soy frágil. Pecadora? El pecado para mí manera de entender la vida y a eso que llamamos dios es un invento con una intencionalidad clarísima de controlarnos.

      Pero es que estoy descubriendo que al igual que mi Jesús es imaginado por mi, mi Dios también lo es. Pero espérate y no corras, cada uno de nosotros se imagina el suyo a su modo y manera, que diría Galeano, una vez que ha digerido su religión.

      Al menos me doy cuenta de que mi idea solamente es válida para mí persona y que lo único que puedo hacer es expresar lo que pienso de la mejor manera posible por si acaso alguien me lee y le sirve de algo .
      Sé que casi nadie va a entender lo que digo. Pero no me importa.
      Solamente me apetecía decirlo.
      Un abrazo.

      • Carmen

        Claro, hay otra opción. Aceptar lo que te dice tu religión. Fácil. Pero claro, una entre todas tiene que se la Verdadera. Cuál? La mía? No sé yo eso…

      • Veronica pojmaevich

        No suelo adherir a algo 100 por cien, solo quería resaltar q los impulsos q aparecen en el consciente y q podemos categorizar como pecado son solo muestra de una profundidad mayor q debemos concienciar como un iceberg; y q dentro nuestro estamos llenos de recursos también; desde un camino espiritual podemos dar con ellos. Lamento si ofendí! Quizás el cuento no fue la mejor expresión a lo q me quería referir!

      • carmen

        creo que esta respuesta es para Isabel.
        por mi no te preocupes, de vez en cuando digo lo que se me pasa por la cabeza venga a cuento o no. Ya no voy a discutir más de la iglesia ni de nada. Espero.
        Decir lo que se piensa no ofende a nadie. Así que adelante. No te asustes. Adelante.

      • Isabel

        Verónica, por supuesto que no me has ofendido, espero que tampoco yo a ti. Sucede con estas ideas que hablan de que todo está en mí que se asemejan mucho a las teorías neoliberales que me culpan de todo, de no encontrar trabajo, de no mantenerlo, de no cuidarme y enfermar, de no recuperarme, de hacer gasto al Estado, de tener poca voluntad para ser feliz… pero bueno, si no me ha gustado el cuento solo significa eso, que no es bueno para mí, no que sea malo.

  • Verónica Pojmaevich

    Qué amoroso Antonio que emprolijás mis comentarios! era tan solo un comentario que me brotó espontáneamente; no me siento a la altura de los escritos de Atrio; a mi me sale una intuición o resonancia o compaginación de ideas desde el Ego y con impulsividad tecleo, solo eso es lo mío. Admiro los comentaristas y comentarios, con cuánto corazón y pensamiento escriben! y me sale unirme a la corriente submarina, al estilo tertulia donde vamos ensayando ideas; como dijera Adolfo Pérez Esquivel: “creo en los ríos subterráneos”, hay que pensar medio escondido, y cuando uno tiene las cosas más o menos claras tirar la primera pieza de dominó para provocar que todo caiga y se vea en el reverso un hermoso cuadro que Dios venía armando en lo profundo de todos silenciosamente, y que muestra el reverso de la historia. No sé si se entiende la idea…saludito! Verónica

    • Antonio Duato

      Me ha pillado tu escrito en un momento en que yo noto que esta Navidad y fin de año están siendo muy diferentes. Hay en mi interior más profundo como movimientos tectónicos de conciencia que está intentando surgir a superficie. Y tu escrito leído en un comentario a mi último escrito me ha removido algo que desde lo profundo intento plasmar, como digo, en uno de mis editoriales, más que para una nueva estación (invierno/verano), para una próxima década, la de los años veinte que empezará en unos días (aunque ya sé que la 2ª década del presente siglo acabará solo dentro de un año).

      Por eso estoy especialmente sensible a lo que mis queridos compañeros de camino (en este caso Isidoro y tú) estáis escribiendo. Por eso, este tuyo, que eres más nueva aquí. no quería que pasase inadvertido.

      Respecto de lo que estoy preparando para ese editorial os adelanto algo de lo que estoy pensando, por si me ayudáis a profundizar y expresarlo con sencillez

      1. Esos cambios en la historia de la humanidad y en ese trocito insignificante que es la historia personal o de ATRIO, están profundamente intricados. ¿Algo ocurrido en un lugar ínfimo y efímero, de forma desapercibida, puede hacerse significante para una década o un milenio?

      2. En un nacimiento hay una fuerza de lo naciente que impulsa a brotar. Pero hay quien pare y quien ayuda a parir. Relajarse y empujar, aceptar y rebelarse, escuchar y hablar… ¿No van por ahí los ritmos del nacimiento?

      3. Desde nuestro trabajo en concienciar nuestra humanidad en su entorno llegamos a lo penúltimo del ser, a los umbrales de la última realidad. Allí nos encontraremos todos: creyentes de todas las religiones, deístas, teístas, agnósticos y ateos. Pero cada uno lo va a vivenciar de forma diferente añadiendo o no, a ese estado de consciencia, un acto de fe: “esto es un encuentro, ¡eres Tú!”. Las dos opciones son razonables pero muy distintas. ¿Se puede valorar cuál es más eficaz para un renacimiento propio o del mundo que vivimos? ¿No fue esto lo que provocó que mi amigo Grothendieck, matemático y anárquista, encontrara en Légaut, tan crítico en su pensamiento un itinerario interesante?

  • oscar varela

    Hola!

    ¿Formas ANACRÓNICAS del “ir p’atrás”?

    Tal vez ésta:

    – “Pero Dios es poderoso. Y lo salvará.”-

     

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