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¿Desafortunada expresión o ideología fundamentalista?

Un nuevo escándalo se ha suscitado con las palabras de Munilla en la cadena SER, al decir que, como dijo Jesús, debemos llorar “por nosotros mismos” pues todo el desastre de destrucción y muerte de inocentes en Haití es menor que “nuestra pobre situación espiritual y nuestra concepción materialista de la vida”.

De nuevo la culpa la tienen los informadores y sus titulares, que sacan las frases de su “contexto”. En Munilla no se puede decir que haya sido por inexperiencia con los medios, pues él mismo presume de ser un comunicador y de llevar desde mucho antes de ser obispo un programa en Radio María.

Ahí está el problema del “contexto”. Lo que no escandaliza en Radio María, pues todos sus oyentes tienen la misma mentalidad fundamentalista, es una bomba en una cadena laica. No hay expresión desafortunada, como en el caso del arzobispo de Granada. Hay contumacia en creer que su “imaginario” sobrenaturalista de la fe, la existencia de dos realidades -sobrenatural y natural-, es la verdadera visión de lo real. La muerte no es un drama. El drama es el pecado, verdadera corrupción de los hombres que a un hombre de fe debe oler peor que la corrupción de los cadáveres en Puerto Príncipe. La interrupción de la vida de cigotos en su primera semana es peor que el exterminio masivo en cámaras de gas, pues –según su imaginario pretendidamente el único cristiano- esos cigotos y embriones son más inocente y débiles que las víctimas de Hítler. La mujer que aborta se produce a sí misma un daño mayor que lo que pueda ser cualquier abuso de su cuerpo… No hay por tanto “desafortunada expresión” sino “valentía” en proclamar la verdad de Dios a tiempo y ha destiempo. Aunque al hombre de hoy le escandalice o crea que oye a extraterrestres.

Lo más peligroso para mí no fue esa frase sino todo lo demás de la entrevista, en la que Munila pretendía hábilmente presentarse como un “burrito” que hace entrar a Jesús en Guipúzcoa, como un simple y humilde cristiano. Según él, es aceptado por todos los que siguen a Cristo, en el episcopado no hay ninguna división, su intelección del cristianismo al estilo de Radio María es la única posible, no hay diversos modelos de Iglesia, aquí no pasa nada…

Bueno, ya cansa el tema. Aporto aquí para el que quiera informarse plenamente dos audios y un enlace:

67 comentarios

  • norverto

    Mis Saludos Para Antonio Duato…

    Si lees este comentario por favor deseo saber por que no aparecen las 86 preguntas del Interrogatorio a Mons. Ivan Illich…Podrias conseguirmelas por otra via?

    Salud y bendiciones

  • Javier Renobales Scheifler

    Sobran curas, dice Troyano en el hilo del ‘cambio al alcance de la mano’, y creo que tiene razón. Sin embargo la mentalidad de los jerarcas católicos que se dedican a hacernos la moral desde la CEE debe ser muy diferente de la de Luis.

    Si miramos la imagen materialista que ofrecen algunos edificios católicos, destinados a seminarios (fábrica de curas), construidos durante la dictadura católica franquista, se diría que pretendían basar la ICAR en el poder material y en legiones de curas.

    El seminario de San Sebastián (con el agua de la playa de la Concha al pie de la primera foto y la imponente entrada de la segunda foto –se amplía al clickarla-) y el de Bilbao (el de Derio, ya vendido) son megalómanos todo lo que tienen. El de Bilbao además tenía detrás, a medio construir, construido ya el esqueleto, otro edificio igual que el tan imponente que se puede ver en la foto del tercer link).

    http://media.photobucket.com/image/seminario%20donostia/tirapu/donostia/P1010585.jpg

    http://media.photobucket.com/image/seminario%20donostia/beltri1952/20070304%20Donosti/20070304Beltri06th.jpg

    http://images.google.es/imgres?imgurl=http://www.pueblos-espana.org/fotos_originales/6/2/9/00015629.jpg&imgrefurl=http://www.pueblos-espana.org/pais%2Bvasco/vizcaya/derio/Antiguo%2Bseminario/&usg=__zmV1JIC8yOYpY_Wi3PRGhidkSPI=&h=305&w=600&sz=29&hl=es&start=2&um=1&tbnid=thPt23Y27lXCqM:&tbnh=69&tbnw=135&prev=/images%3Fq%3DSeminario%2Bde%2BDerio%26hl%3Des%26lr%3Dlang_es%26sa%3DG%26um%3D1

    Munilla dice que quizás deberíamos llorar “por nuestra pobre situación espiritual, por nuestra concepción materialista de vida”. Y que quizá esta situación espiritual es un mal más grande, que nosotros estamos padeciendo, que el mal que esos inocentes de Haití también están sufriendo ahora con el terremoto.

    Pero el ejemplo que nos han dado y nos siguen dando los jerarcas de la ICAR es muy materialista, con su imponente patrimonio inmobiliario en el centro de las ciudades, tan revalorizado con la especulación inmobiliaria. Creo que así predicar contra el materialismo, contra la ‘falta de valores’, es mero teatro, pues quien predica no lo hace con hechos.

    Recuerdo que algún dirigente de Cáritas a raíz de la actual crisis económica dijo que, si fuera necesario, la ICAR vendería parte de su patrimonio para ayudar a los pobres. Pero no lo han hecho, que yo sepa. La ICAR hace lo mismo que los demás, en esto, no es menos materialista que los demás.

    ¿Venderá Munilla, o los demás jerarcas dirigentes, algo del imponente patrimonio de la ICAR para ayudar a los inocentes de Haití? No lo creo. Han vendido inmuebles para pagar miles de millones de dólares de indemnizaciones, para evitar que curas y Obispos pederastas o encubridores vayan a la cárcel: pero no lo harán para los pobres de Haití, causados por nuestra civilización de la riqueza.

    El enorme poder de la ICAR se basa en buena parte en su poderoso patrimonio material, que va acumulando a lo largo de la Historia con herencias como la del hilo de “El arzobispado de Valencia condenado a devolver una herencia”, o con exenciones fiscales y demás privilegios como los que ha recuperado gracias a la Cruzada y la dictadura católicas franquistas. Y eso no lo van a cambiar.

    Así llorar por nuestro materialismo me parece falso, puro teatro.

  • Iñaki

    ¡Paz a todos!.

    Aún recuerdo, hace algunos años, una conferencia de José Ignacio González Faus, recién vuelto de El Salvador que con un ejemplo resumía mucho de lo que pienso subyace en toda esta cuestión: “De la masa del pan, habla de forma diferente el panadero que el hambriento”.

    No sé si es suya o de otra persona, pero creo que se ha hablado en el Comentario: el contexto desde dónde se habla es fundamental… el paradigma en el que uno se envuelve o se deja envolver es fundamental… el “desde dónde” y no “el qué” sencillamente define radicalmente el mensaje que se expresa…

    No sólo al Obispo de San Sebastián a otros muchos, empezando por el que escribe, el “desde dónde” nos mediatiza tanto que intentamos olvidarlo… pero es imposible… El vivir desencarnado de la sociedad en la que estás es otra forma de vivir de espaldas al Evangelio.

    ¡Saludos a todos!

  • Asun

    Vienes fuerte, Maite. Se te echaba de menos. Gracias por las traducciones a la redacción.

    Esa gran movida de la que hablas, Maite, en otro hilo, seguramente en otros tiempos la viviste como algo natural sin tomar distancia. Merecen respeto, supongo, los que están aún en ese proceso en el que podemos reconocernos décadas atrás.

    Sinceramente creo que los palentinos, la gente de la calle, como en todo territorio español por suerte o por desgracia, pasan de todo cuanto se dice desde la Iglesia y lo que se dice de ella y que aquí comentamos, por activa y por pasiva. Le damos demasiado bombo y platillo, ¿No crees? La gente no se indigna, porque sencillamente le es indiferente. Bastante tiene con tratar de resolver, se declare lo que se declare, sus problemas y dificultades de cada día. Eso es, la vida cotidiana es lo que cuenta, lo demás es quizá tontería, palabras vanas que tarde o temprano se las lleva el viento.

    Sin embargo, como es algo personal se sigue de alguna manera buscando, pero ya no en los templos. Se han cansado de oír hablar de Dios, desean “verlo” allí donde se sufre, se es olvidado, sigue la injusticia…Quieren humanidad y menos religiosidad. Demasiado empaque en lo ceremonioso para el siglo XXI.

    Mover los hilos desde los medios de comunicación para el propio interés lo están intentando todos (los que pueden). Los fans no ven más allá, todo les parece bien. Así que no vale la pena intentar mostrar lo que no se quiere ver. El repliegue puede ser mayor con el consiguiente rechazo y cerrazón con dos vueltas.

    Creo que es mejor no levantar más barreras, ni ofuscarse. Esto es lo que hay. Todo se andará con el tiempo. Hay que tener confianza en los/las creyentes, no siempre van a querer que les lleven en barca. Llegará el día que quieran pisar tierra firme por ellos/as mismos/as.

    De todos modos, gracias por estar ahí y, a pesar de todo, no dejes de ser tú misma.

    Buenas noches y un fuerte abrazo.

  • Maite Lesmes

    José Ignacio CALLEJA: Un saludo afectuoso por delante. Yo tampoco entiendo lo que te choca del escrito de Castillo. Empieza diciendo que está indignado -cómo no- por las afirmaciones de Munilla (emoción que muchas personas compartimos). ¿Llamar a las cosas por su nombre es defecto de forma? ¿Te molesta que JM Castillo deduzca que de lo dicho por Munilla se desprende que manifiesta “desprecio por el sufrimiento y muerte de tantas criaturas” y que antepone la religión a la vida? ¿Te parece fuerte
    que Castillo diga que, a juzgar por las declaraciones de Munilla, la religión y el dios de este obispo “dan asco, resultan repugnantes”? ¿Se equivoca Castillo al afirmar que declaraciones como esas son las que hacen daño a la iglesia?
    La indignación, la libertad, la valentía, la lucidez… cuando se poseen, juntas o por separado, le ofrecen a uno razones para no andar con paños calientes ni ambigüedades propias de muchos clérigos educados en el lenguaje melífluo. Todo personaje público está expuesto a la crítica y tiene el deber de conocer y medir aquello de que habla.

    Munilla tendrá que aprender a ser “primus inter pares” y dejar de lado su actitud prepotente y que le lleva a creerse conductor (pastor) y padre de los guipuzcoanos.
    Y los guipuzcoanos tendrán que defender una sociedad laica, libre del proselitismo de este trepador. Recuerde Munilla (según información de buena fuente)que en los 18 años que estuvo en la diócesis guipuzcoana no asistió a una sola reunión de presbíteros convocada. No pretenderá ahora que los actuales acudan a sus convocatorias.

  • Maite Lesmes

    En la entrevista a Munilla en la SER, se atreve a afirmar que los palentinos han hecho un gran “sacrificio” al perderle como obispo al cabo de tres años. Por favor, si hay por ahí algun palentino que pueda informarnos con datos de lo hartos que han quedado muchos paisanos por el paso de Munilla por la diócesis palentina, sería de agradecer.
    Tras la entrevista, en Cuatro anunciaron que al día siguiente entregarían la completa justificación (que no rectificación) de sus palabras en SER. Como avance, permitieron que Munilla formulara una pregunta a la audiencia cuya respuesta no he llegado a escuchar. Si alguien la conoce, también agradecería su aportación. El obispo preguntó, casi literalmente: ¿Alguien sabe por qué hay menos contagiados por el Sida en Africa que en los países católicos?
    Al día siguiente de la citada entrevista, le oí afirmar algo así: “Esos pueblos tienen mucha fe, rezan, cantan a Dios….” Pregunto: ¿Es la fe algo colectivo, algo que tienen o no los pueblos, o es algo personal, individual? ¿Tiene el obispo conocimiento de “esos pueblos” como para hacer afirmaciones tan rotundas sobre ellos?
    Por lo mismo ¿puede el obispo hacer generalizaciones del tipo “es más grave la situación espiritual de España…”, sin concretar a qué situación ni a qué concepto de espiritualidad se refiere, y como si “España” pudiera abarcar toda su complejidad, diversidad….? Y sin embargo, en la p. 33 de El País del sábado 16 se queja de que “encasillamos, y así nos sentimos dispensados de pensar por nosotros mismos”: ¿alguna prueba de que este señor tiene un pensamiento original, elaborado, ilustrado, etc?
    En la misma entrevista de este medio (cuyo realizador M. Ormazábal asegura que Munilla “exigió” ver el cuestionario por adelantado y eliminó preguntas)hace, eso sí, una afirmación verosímil: “Yo tampoco soy el obispo ideal”.
    Pero se equivoca al definir la paz como un asunto de pecado/conversión, que debe construirse sobre la caridad y la humildad…. Las bases morales de la paz, Munilla,
    desde los grandes filósofos de la antigüedad como Platón hasta los grandes teólogos del medioevo y del s. XX, están en su relación con la JUSTICIA. Sin justicia social no habrá paz. En lugar de su teología obsoleta, acérquese un poco a la teología de Helder Cámara, Mons. Romero, el ob. Casaldáliga…

    Este señor confunde ser buen comunicador con ser bocazas.

  • Asun

    También me sumo a las felicitaciones a los Antonios de Atrio, deseándoles lo mejor para ellos y sus familias.
    Y darles las gracias por estar ahí tratando de cubrir cada uno su empeño.

    Un abrazo a los dos.

  • Maite Lesmes

    Querido ANTONIO: FELICIDADES¡¡¡¡ Que podamos felicitarte muchos años¡¡¡

  • francisco javier peláez

    Saludos,Calleja.

  • José Ignacio Calleja Sáenz de Navarrete

    Peláez, eres un santo; no creo que mi manera de ver las polémicas derive de la experiencia vasca; qué va; eso no es ni bueno ni malo; es algo antropológico, se nace así, con la mirada puesta en el tejado de cristal de mi comportamiento o de mi razonamiento; resulta a veces enfermizo; es familiar; se sufre; por eso me entusiasma el diálogo socrático; estoy persuadido de que la ética siempre tiene que ser estética, no sólo, y siempre un paso por detrás de lo que al instante te parece obvio; mañana seguramente no es del todo así; otro te lo hará ver.

    Y lo de volver al blog, no puedo, hoy por hoy, porque entiendo que hay que responder algo a todos los que escriben, y eso es muy costoso; algo, a todos los que te requieren allí; es u blog; no una columna de opinión. Se lo debo. Es mi idea. Además las veces en que uno cree poder aportar algo notable al tema, son más contadas que las que exige mantener un blog a diario. No da para tanto la novedad moral y teológica de mi vida, y hay que repetir demasiados lugares comunes. Respeto otras decisiones, y las aprecio; de hecho leo bastante cosas: eso sí, cuanto más previsible y con menos matices se muestra un autor, menos vuelvo, hasta dejarlo. No quiero que me pase esto con Castillo; por eso lo digo; y, además, el demasiado “matizado” puedo ser yo. Pero decirlo, no ha de ser ridículo, ¿no?

    Y en cuanto a Mar, sí, por ahí, que Castillo puede y debe, y sabe, denunciar las insuficiencias gravísimas de la teología de Munilla, pero, a mi juicio, insisto, a mi juicio, le hace decir a Munilla más de lo que ha dicho, y yo creo que el analistas no debe hacerlo; aunque acierte, no debe hacerlo; debe advertir que para él es inaceptable por esto y por esto… pero no adelantarse; el lector le entiende. Las denuncias tienen su estética y justa medida. Siento tener esta enfermedad de la prudencia cuando hablo de otros. Y aún así, me equivoco.
    Hasta aquí, y punto a los matices; no perdamos el tiempo y el meollo de la denuncia que estaba en juego; era lo importante, ¡son las víctimas! Saludos cordiales.

  • MAR Medina

    Leo el comentario de José Ignacio y comprendo bien lo que quiere decir. No puedo posicionarme al respecto, es decir, no sé juzgar la actitud de Castillo en el escrito que tratamos -no llego a discernir lo que José Ignacio denuncia-, aunque si se refiere a que no es justo deducir de las palabras de Munilla que toda su actitud “valora más la religión que la vida”, entonces entiendo la “protesta” de José Ignacio, pues lo acertado habría sido ceñirse a esas palabras: “esas palabras valoran más la religión que la vida”, sin entrar a juzgar otras actitudes del obispo o meterlas en el mismo saco. No me parece mal, sino todo lo contrario, exigirnos a nosotros mismos -y a quienes apreciamos- lo mismo que exigimos a los demás.

    Aprovecho la entrada para felicitar a Antonio Duato en su cumpleaños y agradecerle de nuevo el espléndido regalo que nos hace a todos por todo el esfuerzo que dedica a Atrio.

    Saludos cordiales

  • francisco javier peláez

    Saludos,Calleja.A ver si vuelves a escribir tu blog.Yo ya sé que tu estilo es más de “tanteo”,más prudente,pero creo yo que eso a tí te viene del ambiente en que vives-Pais Vasco-que el terrorismo ha llevado a la dureza en las posiciones o como tu decías poco antes de cerrar tu blog a la “ley del péndulo”-la expresión es mía-:ahora nos cagamos en Ibarrtexe,después nos vamos al otro extremo…Perdón del Pais Vasco y de cómo se enfoca esto en el resto del Estado:o estás commigo o contra mí…Pero yo creo que el affaire Munilla no va de esto.En cuanto a Castillo,no te creas,es como tú,que le hice aquí un elogio merecido-para él desmedido-y me mandó un correo agradeciéndolo.Pues lo dicho porque no haces un blog aunque no se pueda comentar y así no te dé tanto trabajo.Algunos echamos de manos tus comentarios.Y esto no va en plan club de fans.Saludos.

  • José Ignacio Calleja Sáenz de Navarrete

    Qué tal Peláez? Siempre al quite… Sabes que Castillo tiene razón en lo que denuncia, pero, a mi juicio, se le va la mano, y alecciona a Munilla; no me gusta ese estilo; es una manía mía, no puedo con la denuncia que alecciona y dice lo que el otro piensa si tuviera más luces, (o fuera mejor persona. En esto no pienso en Castilo, ¡por Dios!); Munilla, ya ha dicho su barbaridad; y no acierta, (o no quiere o no puede), a salir de ella; no tiene remedio; pero digamos en qué se equivoca y que concluya él; pero sin ir más allá de lo que ha dicho, o sólo como nuestro; lo que Castillo dice, como suyo, es correcto y muy digno; pero no pensar por Munilla y en su lugar.
    Y lo del blog cerrado, me extraña, desde luego; es una contradicción en sí misma. Pero si pides respuesta, sabes que otros te van a reprochar esto que digo. A menos que te consideres con cierto derecho a ser respondido en los medios públicos que tú citas, y no quiero pensar que Castillo le reclama esto como algo que le corresponde.
    Lo dejo aquí; lo estoy estropeando; Castillo ha denunciado la barbaridad teológica y moral que ahí se esconde, pero, a mi juicio, no acierta en el modo; le falta, sé que me lloverán las críticas, autocrítica en la forma. (Y ¡qué tenga que decir yo estas cosas de Castillo, a quien quiero y admiro! Pero es que entre los fieles nadie le dice nada, y pasa demasiado con las voces de teólogos críticos; en su círculo nadie ve ningún exceso, y yo los encuentro algo engreídos. Soy de la misma madera y por eso lo veo).

  • Héctor Rodríquez Fariña

    Antonio Vicedo, un abrazo de hermanos y felicidades
    Héctor

  • ana rodrigo

    Antonio Duato, felicidades y que para el próximo cumpleaños tu salud esté en óptimas condiciones.

    Si hay algún Antonio que celebre hoy su santo, mis felicitaciones.

    Un abrazo.

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