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San Juan de la Cruz y el existencialismo. La pregunta por el hombre

En la fiesta de San San Juan De la Cruz, ofrecemos un extracto del artículo escrito hace sesenta años por un estudiante de filosofía. Hoy su autor Daniel de Pablo Maroto, ocd es un notable experto en espiritualidad carmelitana. Pero su juvenil reflexión al sentido de la vida, expresada hace años, es muy relevante aún hoy. AD.

Hoy, día 14 de diciembre de 2017, recordamos la muerte del “medio fraile” como lo definió jocosamente la madre Teresa, pero con alma de santo e inteligencia de genio, de poeta y de místico. Mientras recuerdo su figura, sintonizo afectivamente con una gesta cultural de mis años de estudiante de filosofía en Ávila. He recuperado unos papeles que daba por perdidos en los que comparaba la doctrina del Santo con los pensadores existencialistas, tan de moda en los años 50 del siglo pasado, hijos de la ira, desesperanzados, no obstante haber saboreado el triunfo de la “diosa razón” que entronizaron los revolucionarios franceses a finales del siglo XVIII y de la que comenzaron a desconfiar.

Aquellos viejos papeles fueron a parar a una Revista del colegio filosófico de los carmelitas descalzos de “La Santa” –Studium– en el año 1958. Deseo que estas páginas de hoy —una parte mínima del original y redactadas de muevo—, sean un testigo de aquellos años heroicos de los colegios de filosofía y de teología de las órdenes religiosas y de los seminarios cuyos estudiantes fueron capaces, en medio de penurias económicas, de publicar revistas de pensamiento —¿científicas? — que alimentaron sus ilusiones intelectuales. Pero dejemos el pasado en su cronología estática y volvamos a la “pregunta por el hombre”.

Los filósofos existencialistas, sufridores de una de las peores catástrofes de la humanidad, como fue la segunda guerra mundial (1939-1945), idearon una filosofía para explicar la situación trágica a la que había llegado la humanidad. ¿Qué piensan sobre el hombre los filósofos existencialistas? Su esencia —vienen a decir— es su existencia; es pura contingencia, finitud radical, un ser angustiado, atormentado, arrojado a la existencia sin un destino preciso. Sartre lo define como “un ser que hace florecer la nada en el mundo”. “El hombre -dice- es una pasión inútil”. “El hombre —escribe también— se pierde en cuanto hombre para hacer que Dios nazca y que, al ser controvertida la idea de Dios, el hombre se pierda en vano”.

Negada la realidad de Dios que sustentó la esencia y existencia del hombre en la tradición cristiana, queda sustituido por el “superhombre” de Friedrich Nietzche y que concluye en el racismo más radical negando la existencia a los débiles. Nuestro Unamuno vivió, en algunos momentos de su vida, un pesimismo existencial: “la vida es tragedia y la tragedia es perpetua lucha, sin victoria ni esperanza de ella”, apunta en el Sentimiento trágico de la vida. Con este telón de fondo, acerquémonos a san Juan de la Cruz que, por una parte, define al hombre real como los existencialistas trágicos, pero su destino final no termina en tragedia, sino en el hombre liberado y transfigurado por la acción de Dios en él. Lo trágico -si podemos hablar así- está en la dureza del camino, un proceso de profunda purificación del compuesto humano, sus sentidos, su inteligencia y voluntad, que le dejan en un vacío existencial, “colgado entre el cielo y la tierra”, como condensó gráficamente el místico fontivereño.

San Juan de la Cruz considera al hombre como portador de esencias divinas que le definen como tal. Léase, por ejemplo, el Cántico Espiritual donde explica las “tres maneras de presencia” de Dios en el alma (estrofa11, 3). Es desde esta perspectiva como podemos estudiar el existencialismo en san Juan de la Cruz, que tiene dos variantes: la visión trágica del hombre y la optimista. Al primero —el trágico— le podemos aplicar algunas expresiones de la Subida del monte Carmelo y de la Noche oscura.

Por ejemplo, cuando explica en qué consiste la purificación del espíritu para conseguir la plena liberación de las ataduras del yo. “De aquí -escribe- es que trae en el espíritu un gemido o dolor tan profundo que le causa fuertes rugidos y bramidos espirituales, pronunciándolos a veces por la boca y resolviéndolos en lágrimas” (Noche, II, 9, 7). “De tal manera [la purificación de la noche] la destrica y descuece la sustancia espiritual, absorbiéndola en una profunda y honda tiniebla, que el alma se siente estar deshaciendo y derritiendo en la faz y vista de sus miserias con muerte de espíritu cruel” (Noche, II, 6, 1). Son expresiones que posiblemente estrenaba la lengua castellana en la pluma de san Juan de la Cruz.

Pocos autores han pintado un cuadro tan sombrío, angustioso y real. Ni los existencialistas más trágicos soñaron que podrían darse estas situaciones en las que el dolor angustioso del alma fuese tan profundo. A veces, Juan de la Cruz nos sorprende con un escepticismo velado como cuando escribe: “El hombre ninguna cosa puede de suyo que sea buena” (Llama, 4, 9. Aviso 60). O también: “¡Oh, miserable suerte de vida donde con tanto peligro se vive, y con tanta dificultad la verdad se conoce […]. ¡En cuánto temor y peligro vive el hombre, pues la misma lumbre de sus ojos natural con que se ha de guiar es la primera que le encandila y engaña para ir a Dios” (Noche II, 16, 12).

Pero en él abunda también lo que podemos llamar el existencialismo optimista que compensa el cuadro tenebroso que ha dibujado y abre al hombre un camino de esperanza para los que viven en profundidad la fe cristiana. “En el matrimonio espiritual —dice el Maestro— no se goza el alma sino de Dios, ni tiene esperanza en otra cosa sino en Dios” (Cántico, 28, 4). También qué rudo contraste encuentra el lector de estas dos sentencias: “¡Con cuanta dificultad la verdad se conoce!”; atenuada con esta otra que vale por todo un libro: “Un solo pensamiento del hombre vale más que todo el mundo” (Avisos, 32).

Para concluir, recuerdo que todo el pensamiento de san Juan de la Cruz gira en torno a tres conceptos: Dios, el hombre y la confrontación entre ambos. Y no tiene más que esta finalidad: cómo el hombre supera su finitud y sus deficiencias en una relación de amor con Dios hasta transformarse en Dios en el matrimonio espiritual. “Así —escribe— como la bebida se difunde y derrama por todos los miembros y venas del cuerpo, así se difunde esta comunicación de Dios sustancialmente en toda el alma o, por mejor decir, el alma se transforma en Dios” (Cántico, 27, 5). En esta perspectiva cristiana del místico, el hombre adquiere su plena significación en el concierto de la creación, la trasciende y es su coronación por su dignidad superior. Se puede decir que, en una visión existencialista, el hombre da sentido a todas las cosas existentes. Así es de limpia la solución dada por Juan de la Cruz al problema de Dios en la vida del hombre.

¡Qué diferente es el Dios de los existencialistas —los que lo admiten como una realidad— del conocido y dibujado por san Juan de la Cruz! Por ejemplo, y con ello termino, oigamos lo que dice Karl Jasper. “Ahora se ve bien en qué sentido se puede decir que el ser de la trascendencia es captable o cognoscible. Lo es como una aproximación o como una proximidad, pero de tal modo, sin embargo, que nunca llegue a ser objeto para mí el Dios que se me acerca […]. El Dios de la trascendencia es un Dios oculto y la peculiaridad de la divinidad es exigir que el hombre permanezca siempre, respecto a él, en la angustia y en la duda”.

Mientras hacemos memoria del santo de Fontiveros en el día de su muerte, olvidemos el existencialismo trágico de tantos filósofos atormentados para pensar que nuestro último destino es Dios.

Texto tomado del portal editado en el Carmelo de Puçol (Valencia), Teresa, de la rueca a la pluma

33 comentarios

  • olga larrazabal

    Carmen: Hay quienes rezan el Ave María diciendo:”  Ruega por nosotras, tus hijas..” y suena muy bonito y natural.

  • Rodrigo Olvera

    Reconozco que nunca he “conectado” con el misticismo de San Juan de la Cruz. Pero comparto esta musicalización que hace Rosalía de su famoso poema Que bien sé yo la fonte, escrito durante el cautiverio toledano. Espero que la disfruten.

    Aunque es de noche https://www.youtube.com/watch?v=6s-MQzPZ6IE

     

  • George R Porta

    No sé cómo alguien puede con autoridad juzgar generalizando y afirmar que los filósofos modernos que niegan a Dios son pesimistas o que niegan absoluta y dogmáticamente o reducen la existencia de Dios a un mito.

    Son tantas generalizaciones totalizantes en un párrafo tan breve e implican tan ramas diferentes del conocimiento desde la Neurofilosofía hasta la etnología y la teología y las relaciones de todas ellas con la epistemología  que se tiene un inmenso conocimiento filosófico y una extraordinaria capacidad sintetizadora o simplemente se es un grande y atrevido dilettante y no se tiene suficiente conocimiento de nada de ello.

     

    • oscar varela

      Hola George!
      ¿Qué vendría a ser la “Neurofilosofía”?
      ¿Acaso la filosofía de los neuróticos?
      Gracias y Abrazo!

      • George R Porta

        «Antonio Sánchez Heredia! hijo y nieto de Camborios, / con una vara de mimbre / va a Sevilla a ver los toros. / Moreno de verde luna,…!» Estos versos de Lorca son un ejemplo de la más exhuberante capacidad sociativa lingüistica y recuerdan a San Juan en sus «Poemas del Alma» pero la psicología a solas los hubiera tachado de delirious. La neurolingüística se niega a hacerlo y la Neurofilosofía en el área del lenguaje trata de apoyar esto último.
        La Neurofilosofía es una rama nueva en desarrollo en Europa y los EEUU que estudia la parte orgánica o fisiológica aue tiene que ver con la teor;ia del conocimiento y la epistomología, la conceptualización y está teniendo auge pero onbiamente se halla solo en sus comienzos.

        Aquí te envío una lista de recursos/fuentes de información. NO dispongo de lo mismo en Españo. Estdusioso de Colombia, Argentina y Chile han publicado pero por cuestiones de vagancia sigo lo que se publica en inglés. Esta rama surgió cuando la discusión de si los procesos cognitivos (cerebrales) son reproducidos en los ordenadores o si éstos han surgido como resultado o proyección de aquellos. Esto que parecía ciencia ficción ha ido adquiriendo standing cientifico a medida que el MRI, los PET y esas otras tecnologías gráficas (imagery) se han ido sofisticando y entrecruzando. Los más especuladores tratan y esperan encontrar lugares para ciertas cosas: Dios, el amor, la fe, como en tiempos de Brocca. Los más científicos tratan de comprender porque el razonamiento ético falla y se vuelve maladaptativo en algunos individuos, la mente criminal, la agresividad o quizás la estupidez exitosa por ejemplo de Hitler y Trump.

        La comprensión y el tratamiento de patología como las esquizofrenias que ya no son tan misteriosas y la enfermedad bipolar o el autismo que están transidas de dimensiones relacionales, se han esclerecido mucho con la entrada al partido o al juego de esta nueva rama de la ciencia neuropsicológica que se nutre También de la epistemología y la hermenéutica contemporáneas.

        Ya sabes que no soy expert en nada por lo que lament no poder serte de mayor utilidad. Con gusto. Sé que no celebras (o me parece recorder) la Navidad y esas lindenzas infantiles, pero yo sí y por eso que sepan tu y Olguita que a vosotros y a vuestros seres Queridos les deseo una temprada de clausura y aperture de año, la más feliz. Un abrazo.

      • George R Porta

        Oscar: Olvidé incluir la lista de websites que surgen si el keyword de la búsqueda es «Neurophilosophy»:
        Neuroscience. Stanford Encyclopedia of Philosophy
        Philosophy and the Neurosciences Online Resources
        Philosophy of Neuroscience Resources
        Immagini della Mente: annual interdisciplinary meeting on Neurophilosophy at the University of Milan
        Neurophilosophy: Research in Philosophy of Neuroscience – University of Milan
        Philosophy-Neuroscience-Psychology Program at Washington University in St. Louis

        Un abrazo.

      • George R Porta

        Estuve pensando sobre ti comentario: La neurosis, seguro lo sabes, es como la marca dinámica que va dejando la existencia. No el neumático sobre el asfalto sino éste sobre aquella. No hay modo de evitarlo. Desde luego yo doy por sentado que comprendas que yo tenga mi neurosis.

        ¿Hay alguien incluyendo a los/as filósofos/as que sea immune a ese efecto transformador, es decir, que no desarrolle alguna neurosis? Si sabes de alguien me gustaría conocer a esa persona.

      • oscar varela

        Gracias George!
        1- Me pregunto: ¿en que habrá quedado la FILOSOFÍA, así, pelada y “a secas” (no la “ciencia-filosófica”)?
        Me suelo responder que “no dan en el clavo de la vida-humana”; ni tienen porqué dar en ese “clavo”, puesto que su objetivo no es “comprender” sino “explicar” cada vez más “finamente” la psiquis (yo) y el mundo. ¡Y lo va logrando!
        En cambio, la “vida-humana” incluye los “ingredientes” “yo” y “mundo”.
        Es ella, “la vida humana de c/cual”, la que los sostiene haciéndolos funcionar en base al “por qué” y “para qué” del QueHacer de cada cual.
        ……………..
        2- Un amigo ejecuta, en Cursos, un Método terapéutico contra las Adicciones (todas). La Patente es de un Norteamericano.
        Me contaba la semana pasada, estando conmigo en Tongoy-Chile, que muy posiblemente se asocie que un Médico chileno que tiene (e hizo desarrollar) una maquinita electrónica (que se conecta al Cerebro), que no solo va detectando las dis-funcionalidades que encuentra en los sistemas corporales del Paciente, sino que con “ultra-sonido” los va com-poniendo. Tiene 3 instancias de profundidad (o “finura”): desde el Orgánico hasta el Atómico pasando por el Celular.
        Este amigo es profesional en el Pensamiento de Ken Wilber. Pero nunca me habló de que a eso lo llamen “filosofía” (o, tal vez, se cuida de decírmelo a mí)

      • George R Porta

        Siento-pienso que ni la Filosofía ni la Ciencia desaparezcan, porque no se puede prescindir del pensar y no creo que pensar pueda necesariamente requerir que o unos/as piensen utilizando uno de dichos métodos y los mezclen en algún punto de síntesis o, lo contrario, que habiendo llegado a alguna síntesis haya otros/as que desde la confusión de la síntesis sientan/piensen la necesidad del análisis y las separen de Nuevo metodológicamente llegando a percepciones que momentáneamente exijan diferenciar metodológicamente su progreso. Pero con o sin cambios de paradigm la evidencia histórica es que conocer sea un acto necesario, la única opción o forma de la libertad que no todos compartimos en la misma medida o forma, modo.

        En cuanto a lo que me informas de tu amigo, me causa perplejidad la sola imaginación de un método terapéutico que intervenga o envuelva la psique y sea invasivo como la cirugía o la ingeniería, incluso si constituye un arte. Fuera algo representable metafóricamente como el Nuevo arte de pintar abstracto utilizando algoritmos que mezclan colores o crean formas de luz al azar para fijarse irreversiblemente sobre un medio tan sutil como lo puede ser el propio espacio aparentemente insubstancial. No puedo dejar de asociarlo y recorder la lobotomía que sigue siendo malignamente irreversible e ineficaz, deshumanizante. En Argentina se publica un website que sigo de cerca (Boletín Topía) que es muy novedoso unas veces y otras no tanto, pero siempre interesante en las publicaciones que hace referente al método psicoterapéutico, la violencia y el poder.

        No simpatizo con Wilber, pero me abstengo de juzgarlo. En algún momento tendré que aceptar aún más y aún mejor, que mi momento de aprender o comprender ya haya concluido, algo que visualizo como el caminante o corridor de maratón a quien el jadeo y el cansancio le impiden seguir corriendo o siquiera andar despacio y ha de acceptar por fuerza, si no lo hace gustosamente (lo cual es afortunadamente mi caso) la realidad de que el resto no se detenga y él va quedando atrá aunque satisfecho de haber corrido hasta donde lo haya hecho. Después de todo, mi modo de ver la vida es que sea Bueno haber vivido como y lo que se haya vivido, solo animado por y con la esperanza de entrar en cualquier forma de la «Tierra Prometida» aunque ésta difiera de una persona a otra y qunque algunos puedan llegar a verla de lejos como Moises y Aaron y otros no y que me toque esto segundo. Esto permitirá que se me cierren los ojos y se me detenga el corazón en la esperanza, no fuera de ella.

        La sola pretension de dominar el misterio de la vida, sobre todo ésta en la existencia ajena, me espanta. Mi huelgo de que mi sola esperanza sea la de hacer la andadura de mi existencia y solo ésta, acompañado pero en modo alguno haciéndome necesario a los demás como si su andar necesariamente requiera el mío y cuando me detenga se vean inevitablemente detenidos.

        ¡Pobre Dr. Fausto! En su lugar hubiese preferido no tener sus aspiraciones.

        Deseo el éxito a tu amigo. En mi fuero interno no puedo evadir la tentación de imaginar que la adicción enraiza al amor neurológicamente y que amar, desde mi punto de vista, no sea objeto de otra libertad u opción que la ya dada en el existir precisamente para llegar a amar o a ser amado como material e históricamente sea. Creo en ello a pesar de los riesgos de dependencias y adicciones resultants de los errores de paralaje. Calixta Guiteras Holmes, una extraordinaria antropóloga y etnóloga cubana que abandon Cuba cuando el tirano Gerardo Machado asesinó a su hermano Tony en 1935, amigo de mi padre) y estudió y trabajó con Robert Redfield entre los mexicanos de Tepoztlán (en las décadas del treinta al sesenta en el pasado siglo). Tuve la suerte de conocerla en persona y de escucharle conferencias cuando pudo volver a Cuba a morir durante la sevolución socialista. De ella aprendí que estos errores de paralaje, solo constituyen «peligros del alma», sirviéndose de una expresion común entre los mexicanos tzotsiles (quizá no se escribe así) en los altos de Chiapas, a cuya cultura dedicó tantos años de investigación .

        Agradezco tu comentario y te saludo cordialmente.

  • George R Porta

    El Sr. Cadarso pregunta por el autor de la Salve: Por mucho tiempo fue atribuida a Bernardo de Claraval (Clairvaux) pero éste solo parece haber añadido el elogio de la clemencia al final. Tiene otras varias atribuciones y la más posible es la que la atribuye a Pedro de Mezonzo un Obispo de Compostela (AD 930-1003), tiempos realmente llenos de pobreza y miseria y guerras lo cual explica el énfasis negative y terminó por ser añadida al rezo del Oficio de Completas porque éste, quien lo ha hecho o lo hace lo sabe, tiene un cierto carácter penitencial y de confianza a la hora de entregarse al sueño. No lo justifico y modernamente pues no es muy atractiva, aunque quien viva donde yo resido, los EE. UU., está viviendo tiempos peligrosos que evocan guerrerismo y agresión de todo tipo en el propio país y hacia la comunidad internacional que le pueden atraer a la Salve, si prefiere orar con oraciones ya compuestas por otros, como una oración a considerar

    Me considero muy atraido hacia la figura y la historia de Juan de la Cruz que fue hombre de mucho andar para servir (aunque no me comparo porque con seguridad no llego en nada ni a la altura de la suela de sus sandalias de esparto).

    Cuando Teresa le visitó por primera vez en Duruelo se quedó impresionada por la pobreza con la que vivían él y Fray Antonio. Nunca quiso ser superior o supervisor de nadie y si lo fue en Granada y en Ubeda fue por obediencia y resistiendo. Su experiencia juvenile de sirviente en el Hospital de las Bubas (de Medina del Campo no el de Sevilla) le marcó profundamente y tuvo fama de preferir atender y servir a los enfermos y a los más necesitados.

    Precisamente su experiencia de la «presencia ausente» del Dios que conoció en sus estudios de Teología le hizo comprender la experiencia de la fe como deseo y esperanza que sale a relucir en su Noche, en el Cántico, Llama , sus coplas y glosas. Escribió en tiempos de persecución y repression interna en la Iglesia y de ahí que se empeñara en explicar todo lo más ortodoxamente que podia. Es por este lado de la Noche por el que me siento más atraido a su  modo spiritual aunque, como digo, para nada me comparo (quizás no sea necesario decirlo a quienes me conozcan) excepto en que me parece que mi noción de Dios es algo que alguna vez tuve cerca y ahora deseo buscar y tras de ella andar hasta que me muera, sin seguridades, o sin otras seguridades que las de creer, por mi propio bien, que haga algo de Bueno cuando sirvo a mis pacientes, si es que en realidad lo hago.

    Los Avisos a Religiosos y los Dichos de Juan de la + me gustan mucho y me parece que son realmente disfrutables y muy pácticos humanamente hablando. Posiblemente nunca hubiese preferido recibir reconocimientos por nada de lo que escribió. Su parquedad en cuento a fenómenos extraordinarios, al contrario de Teresa, es algo que También me atrae hacia su modo de ser y hacer.

    Quien ha podido ver el dibujo original de su Crucificado, el que inspire a Dalí) conservado en el convent de la Encarnación (Avila) es otra muestras de su distanciamiento de la imaginación teológica de su época y no es el único pero es el más conocido.

    Carlos Saura profesasba abiertamente su increencia y le dedicó una película que nunca tuvo popularidad, que se centra en el período de encarcelamiento en Toledo por los frailes Carmelitas que rechazaban la reforma que él y Teresa estaban intentando, y mereció un Oso de Plata, el premio del Festival de Cine de Berlín, que la editor Divisa que divulga las series de RTVE ha vuelto a reproducer en B Ray y DVD y vale la pena de verla, a mi parecer que nada sé de cine.

    Cuando Teresa le encontró, buscaba ya era Carmelita y buscaba hacerse Cartujo y Teresa le persuadió de incorporarse a la Reforma de la descalcez. Hay una nota breve en la que lo agradeció, porque en realidad su preferencia era el andar entre los pobres y necesitados y profundizar en su mística de la búsqueda interior de lo divino, alejándose de las especulaciones intelectuales y del proselitismo.

    Me alegra y agradezco que Atrio haya publicado algo sobre él, que lo recuerde.

     

    • Carmen

      Perdón por meterme en lo que no me importa, pero no lo puedo evitar.
      Salga de la noche,es superdificil encontrar a Dios ahí. No digo que nadie lo encuentre en la noche, digo que es muy difícil.
      Busque en cualquier expresión de belleza,la que más le guste,la música no suele fallar. Pero salga de la noche.
      Perdón otra vez.

      • George R Porta

        No tengo nada que perdonarle, Carmen, gracias, pero me paece que no hablamos de lo mismo. La Noche no es una opción, ocurre y no es triste, ni es negativa, por lo que más bien es la experiencia de la esperanza como espera con una cierta noción intuitive de la posibilidad de que algo será hallado, no es desesperanza o pesimismo. No es tampoco lo que Ignacio llamaba desolación. La noche no es un mal momento, es un estado de esperanza sin la certeza de qué sea aquello que se intuye poder encontrar. La noche no es psicológica o mental tampoco, ni es depresión. Pero le agradezco. Juan de la Cruz, en la Noche solo, como la Zulamita del Cantar de los Cantares, solo espera con ansia la llegada del amado, pero ha de confiar en el sonido, el retumbar de los cascos de su caballo en la arena para anticipar la llegada. Gracias. Yo desde luego no me compare o equiparo a Juan de la Cruz ni al salmista.

    • Carmen

      Me alegro de no haber entendido bien. Me había usted asustado.

  • oscar varela

    El preso de la ballena, de Eduardo Alonso
    Atrio Llibres
    “Venerado en su tiempo y raro en la actualidad”. Así describe Eduardo Alonso al célebre poeta místico San Juan de la Cruz, a quien novela en El preso de la ballena (Atrio Llibres).
    Venerado como santo, que no todavía entonces por su deslumbrante poesía, y raro en nuestros días, porque su renuncia a todo placer terrenal chocaría con los hábitos del consumo actual, del “placer al instante”, que recuerda el propio Alonso.
    “Personaje contradictorio y por tanto interesante”, destaca quien da cuenta de esas contradicciones en un libro que le ha llevado 15 años escribir, entre parones e investigación documental.
     

    https://www.makma.net/tag/el-preso-de-la-ballena/

  • Honorio Cadarso

    Carmen, amiga, hermana: No te gusta la palabra misericordia, prefieres la de justicia, creo que dices en una de tus intervenciones.

    Ultimamente me da “dentera” rezar la Salva a la Madre de Jesús, y me rebelo cuando tengo que decir “a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas”. ¿Acaso Dios ha hecho este mundo para dejarnos en él a sufrir, gemir y llorar? ¿Quién ha inventado esa oración?

    Estoy contigo. Quizá te vendría bien leer a Dietrich Bonhoeffer, un pastor luterano que intentó matar a Hitler y fue ahorcado y que confesó sentirse más a gusto con no creyentes que con creyentes, entenderse mejor con ellos. A mí me pasa algo parecido, te lo confieso.

    Pero aquí en España tenemos una comunidad de creyentes que estuvo del lado de Franco en su mayoría, y ahora está del lado de quien todos sabemos. ¿En qué dios creen todos ellos? ¿Conoces a algún clérigoespañol cristiano que se plantease en su día lo mismo que se propuso Bonhoeffer?

    Aquel bardo argentina Atahualpa Yupanqui cantaba aquello: “No sé si hay Dios o no, lo que sí sé es que almuerza en la mesa del patrón”. Y todos sabemos que dicen que vive en templos llenos de oro, que si San Lorenzo los hubiese cogido pronto los habría malgastado en dar de comer a los pobres.

    No necesito sentirme Dios, pero me sé Hijo de Dios y hermano de Jesús de Nazaret, y me gustaría ser digno de ese título.

    Y de San Juan de la Cruz valoro su cercanía y solidaridad con todos los seres humanos, que es la verdadera y única medida de su amor a Dios. Y no sé cómo andaba en ese aspecto

     

     

    • Carmen

      Es que esa oración te hace sentir un gusanico. A mí me va mucho más el ave María. Es un saludo superbonito. Solamente me saltó la palabra pecadores,queda más bonita si sencillamente dices ruega por nosotros ahora y…
      Es que bastante tenemos con ser seres humanos,nos equivocamos mil veces y hacemos cosas horribles, pero también somos capaces de hacer cosas maravillosas, no sé.
      Un saludo cordial.
      Me ha encantado lo de amiga, hermana. Me ha recordado a D. Quijote. Menudo personaje fantástico.

    • Carmen

      Respecto al señor que me recomienda leer,mi amigo, el jesuita cero a la izquierda, me regaló un libro suyo. Le eché un vistazo. Me gusta.
      Es que ante personas tan grandes me siento muy pequeñita . Me asusta.

  • Santiago

    Sin embargo, el existencialismo de Juan De la Cruz no es negativo, ni pesimista como el de los modernos filósofos que niegan la existencia. de  Dios absoluta y dogmáticamente, o la reducen a un mito.

    PERO es todo lo contrario, porque, el doctor de “las nadas” quiere que nos desprendamos de todo lo supérfluo para orientar lo mejor de nuestra humanidad hacia Dios que es el Amor personificado, lo único que va a perdurar y el único último objeto real de las “criaturas”. Por eso Juan  de  la  Cruz llega a las profundidades el  e s p i r i t u  humano cuando nos dice en un lenguaje universal entendible para todos los tiempos:

    “Porque para venir del todo al todo, has de negarte del todo en todo”. Porque cuando nos demos cuenta de nuestro vacío existencial, es entonces cuando Dios sera libre de llenarlo con El mismo. Mientras estemos “llenos” de nosotros mismos, no tenemos necesidad  d e  Dios, El resiste a los soberbios. Es por eso que el Dios de Jesus es Abba, que se compadece del pobre y del humilde, y perdona a los que perdonan y huye del engreído “de si mismo”

    Es la unión del Amor lo que guía a Juan como guió al converso pecador Agustín de Hipona cuando resume la lucha existencial del ser humano:

    “DOS AMORES han levantado DOS ciudades: el AMOR PROPIO llevado hasta el desprecio  d e  Dios: la ciudad del mundo….,,EL AMOR DE DIOS, llevado hasta el desprecio de si mismo: la ciudad  de  Dios..,La UNA, se gloría de si misma; La OTRA, en el SEÑOR” (S Agustín De Civitate Dei I, 14 c. 28)

    Para Juan y Agustin el único Dios, es el Dios-Amor, el mismo de Jesus de Nazaret, y de los que siguen Sus pasos de cerca.

    Un saludo cordial

    Santiago Hernández

    • carmen

      No se puede imaginar cuantísimo lo respeto, y eso que no pienso como usted en casi nada.
      Pero creo que anda usted un poco equivocado cuando piensa que toda aquella persona que no cree en Dios es un engreído que está lleno de sí mismo y no tiene capacidad de amar. No sé dónde he leído que la fe es un don de Dios.Y estoy convencida de que usted lo tiene.No demonice a aquellas personas a las que Dios no le ha dado fe.
      Y hablando de ciudades, si lo extendemos a países, el Vaticano no sé yo exactamente que tipo de país es.
      No creo que Dios nos pida que nos despreciemos nosotros mismos, , es más, pienso que , si nos ordenase algo, nos ordenaría que fuésemos felices sin hacer daño a nadie, pero es una opinión muy personal.
      Un saludo cordial

      • carmen

        Y no me gusta la palabra mmisericordia, prefiero la palabra justicia.

      • oscar varela

        Hola!
        Ni la Misericordia, ni la Justicia está en la base de la vida humana.
        Ambas surgen -si surgen-, del AFÁN de COMPRENSIÓN.
        Tal “afán” tiene por cualidad primera el ESCUCHAR.
        ……………..
        Las CIRCUNSTANCIAS tienen voz y voto; no se las puede saltear.
        No solo hay que “salvar” las Circunstancias;
        Lo más sólito es que las Circunstancias, que los humanos hemos construido, son las que nos “salvan” a nosotros.
        ¿Tal vez, no?

      • oscar varela

        Por ejemplo:
        Las JUBILACIONES son una construcción “escuchante” de la Edad mayor.
        Esas Instituciones, tan trabajosamente construidas, “salvan” al viejito que va y vamos siendo.
        …………….
        Nota Argentina: El lunes próximo habrá grandísimo “jaleo” por ello.

      • Carmen

        No me refiero a la justicia legal,si es que se puede decir está expresión. Me refiero a ese sentido de justicia que llevamos dentro. Al menos creo que lo llevó. Y a lo mejor resulta que es un sentido de justicia injusto, vaya usted a saber.
        La misericordia te pone en un plano superior. Algo así como soy tan bueno que aunque te merezcas…uf, no me gusta.
        Si quieres hacer algo por mí, hazlo porque me quieres y no por ser misericordioso. No lo sé explicar mejor.
        Pues si, vamos siendo. A veces me siento como si ya hubiese vivido todo lo que tenía que vivir. Será la crisis de la jubilación,es mi primer año sin niños. Los echo un poco de menos, me daban muchos problemas pero también muchísimo cariño.
        En fin.

      • Santiago

        Gracias. También le respeto por su sinceridad y honestidad. Sin embargo no “demonizo” a nadie por la fe. Respeto también a los que dicen tener fe y a los que quieren negarla. En los dos casos existe una búsqueda de la que nadie puede sustraerse. André Frossard es un ejemplo de este encuentro con la fe que estaba aparentemente ausente en el.

        Solo cité a Agustín de Hipona, para ilustrar la lucha existencial humana que comenzó poco después de la Creación. Para la mentalidad actual el “desprecio de si mismo” equivale a “no engreírse a sí mismo”. Pero el sentido de “el desprecio De Dios” es entendible ahora como lo fue entonces, en tiempos del Obispo de Hipona.Objetivamente esto es lo que hay actualmente “sobre el tapete”. Subjetivamente solo Dios juzga el grado de malicia y de bondad de nuestros corazones. Dejémosle a El ser el juez. A nosotros solo nos corresponde buscarle a El en esta vida.

        Un saludo cordial de Año Nuevo.

        Santiago Hernandez

    • Mª Pilar

      Me resulta tan triste leerle… que casi nunca lo hago.
      Es una repetición constante de “su” manera de creer.

      Si Dios es Dios… está tan lejos de su comprensión de la fe, que no puedo comprender como no se hace alguna pregunta en lo más intimo de su ser, allá en su misma entraña, donde desde el silencio de nuestras personales ideas y batallitas..:

      ¡Habla el Misterio!

      Y si lo es, habla a toda persona que lo quiera escuchar y acoger.
      mª pilar

  • George R Porta

     
    Un texto que me parece oportuno. Reproduzco a continuación un párrafo de «Así habló Zaratustra» (Madrid, Alianza, 1973, p. 205):
     
    «¡Zaratustra! ¡Zaratustra! ¡Resuelve mi enigma! ¡Habla, habla! ¿Cuál es la venganza que se toma del testigo? Yo te invito a que te vuelvas atrás, ¡aquí hay hielo resbaladizo! ¡Cuida, cuida de que tu orgullo no se rompa aquí las piernas! ¡Tú te crees sabio, orgulloso Zaratustra! Resuelve, pues, el enigma, tú duro cascanueces, – ¡el enigma que yo soy! ¡Di, pues: quién soy yo!» – Mas cuando Zaratustra hubo oído estas palabras, – ¿qué creéis que ocurrió en su alma? La compasión lo acometió; y se desplomó de golpe, como una encina que ha resistido durante largo tiempo a muchos leñadores, – de manera pesada, súbita, causando espanto incluso a quienes querían abatirla. Pero enseguida volvió a levantarse del suelo, y su rostro se endureció «Te conozco bien, dijo con voz de bronce: ¡tú eres el asesino de Dios! Déjame irme. No soportabas a Aquel que te veía, – que te veía siempre y de parte a parte, ¡tú el más feo de los hombres! ¡Te vengaste de ese testigo!» Así habló Zaratustra y quiso irse de allí; mas, el inexpresable agarró una punta de su vestido y comenzó de nuevo a gorgotear y a buscar palabras. «¡Quédate!, dijo por fin – – ¡quédate! ¡No pases de largo! He adivinado qué hacha fue la que te derribó: ¡Enhorabuena, Zaratustra, por estar de nuevo en pie! Has adivinado, lo sé bien, qué sentimientos experimenta el que lo mató a Él, – el asesino de Dios. ¡Quédate! Toma asiento aquí cerca de mí, no será inútil. ¿A quién quería yo ir si no a ti? ¡Quédate, siéntate! ¡Pero no me mires! ¡Honra así – mi fealdad!»
     
    Obviamente el «Dios que ha de morir» es ese dios tutelar que todo lo puede, todo lo sabe, todo lo observa y sin embargo no puede impedir la fealdad, la maldad, el sufrimiento por mucha compasión que se le atribuya. En suma, el ídolo que el ser humano se ha fabricado desde la religión que como «oficio de mediación» ha surgido como engendro humano más para propósitos políticos y por miedo o por compulsión opresiva que para ningún otro.

  • carmen

    Sé que soy una irresponsable por meterme en estas conversaciones sin entender casi nade de filosofía , pero allá va mi opinión.

    Me encanta  este artículo, al señor Daniel de Pablo se le ve un hombre convencido. Me alegro por él.

    Dicho esto, me parece que quizás habría que pensar que a lo largo de toda la historia las personas nos hemos hecho preguntas muy similares, unos llegamos a unas respuestas y otros a otra, sin duda influenciados por la época histórica y la, no sé como decirlo, ¿la época de desarrollo del pensamiento humano?

    Creo recordar que Nietzsche fué uno de los filósofos que influyeron en el movimiento existencialista. He leído algo y entendí que en su historia donde contaba aquello de ‘ Dios ha muerto’, el personaje que lo decía gritando, lo decía como horrorizado, algo así como : Dios ha muerto, lo hemos matado entre todos ¿ qué vamos a hacer ahora? La respuesta que daba el mismo Nietzsche era construir un superhombre, porque no le quedaba otra al ser humano, una vez que habíamos matado a Dios. Pero se refería al Dios del cristianismo. A la vez él consideraba a Jesús de Nazaret como un gran personaje, aunque pensase que era defensor de los débiles y que siempre ganarían los poderosos. A partir de su muerte, lo que vino detrás,la construcción del cristianismo como religión, no le gustaba, pero nada. De Pablo de Tarso no hablaba excesivamente bien. Creo que pensaba que sus mismos seguidores habían traicionado la esencia del discurso de Jesús.

    También creo recordar que más adelante de su teoría sobre hombres débiles y hombres fuertes, como que se arrepintió porque no se interpretó como él quería que se interpretase, incluso llegó a romper su amistad con Wagner. Y sin embargo la historia le ha considerado como uno de las personas más influyentes a la hora de construir el pensamiento Nazi. Pues a mí me parece injusto. Claro, que ya saben que poca filosofía sé.

    Me hago al siguiente pregunta ¿ por qué grande pensadores como este señor piensan que Dios ha muerto? ¿ quizás porque el Dios que se les había transmitido no podían aceptarlo? y si fuese así ¿ quienes transmitían la idea ce Dios de la cual si te salías un milímetro te ibas al infierno de cabeza?

    Personalmente he pasado muchísimos años de mi vida luchando contra una idea de Dios que rechazaba. LLegué a pensar que no creía en Dios. Pero tuve mucha suerte. Un día, los pensamientos  libres de los que habla el señor Porta, se conectaron entre sí y el resultado fue que entendí que Dios no tenía que ser  lo que otros decían que era, entre otras cosas porque a Dios ellos mismos decían que no se podía conocer, que se conocía a través de Jesús; pero mi cabeza con Jesús de Nazaret no tenía ningún problema, es más ,es uno de los referentes de mi vida, luego mientras que no tuviese problemas con Jesús, en realidad estaba siguiendo el camino que mi educación cristiana me decía que tenía que seguir y las conclusiones que sus discípulos sacasen  conclusiones suyas eran  y no tenían por qué ser las mías. Era eso o aceptar que efectivamente, Dios no existía. Y elegí a Dios. Mi Dios.

    Quiero decir  con esto que me parece injusto que el pensamiento de distintos filósofos con distintas ideas a las nuestras haya que demonizarlo y decir que  solamente traen ruina espiritual. Es como afirmar que todo aquel que cree en Dios tiene la puerta abierta a una vida feliz y plena y que el que no cree en él está condenado a vivir una vida de tormento espiritual. Porque entre otras cosas y ya que estamos hablando de  Juan de la Cruz, en un par de biografías que he leído de él, no me pareció que fuese una vida especialmente feliz, a lo mejor estoy equivocada, pero tiene algunos textos demoledores, que se te encoge el alma al leerlos. Pero claro,  si centramos la religión en que cuanto más se sufre, mejor, porque quiere decir que Dios te está probando y tienes que aceptar el dolor para ofrecérselo porque… en fin. Es como para salir corriendo de esa idea de Dios. Quizás por eso Nietzsche contó aquel cuento de que Dios había muerto y lo hemos matado, atención, entre todos, repito, entre todos.

    No sé,quizás habría que plantearse esa pregunta.

    Y sí , me gusta Juan de la cruz como poeta, creo que es uno de los grandes. Y me ha gustado lo que he leído de que había un nexo de unión con los existencialistas. No se me había ocurrido.

    Y me gusta saber que Dostovieski pensaba que la belleza salvará al mundo, porque estoy convencida de que a Dios se le encuentra en todo tipo de belleza.

    Perdonen mi atrevimiento

    Un saludo cordial.

  • Isidoro García

    Dice Miguel de Molinos, gran seguidor de San Juan de la Cruz, en quien apoyó su fallida defensa:

    “Se ha de desapegar y negar de cinco cosas el que ha de llegar a la ciencia mística. La primera, de las criaturas; la segunda, de las cosas temporales; la tercera, de los mismos dones del Espíritu Santo; la cuarta, de sí misma; y la quinta, se ha de despegar del mismo Dios”.

    No es el único camino, pero Molinos, creía que era el mejor.

    Esa es el nexo de unión de San Juan y de los existencialistas, y la prueba de que se pude llegar a la única cima de la montaña desde caminos opuestos.

     

  • George R Porta

     
    He aquí un buen ejemplo del impacto devastador que el lenguaje de la tradición ha sufrido a manos de la modernidad sin que ésta le haya provisto reemplazo: «De aquí -—escribe [juan de la Cruz]— es que trae en el espíritu un gemido o dolor tan profundo que le causa fuertes rugidos y bramidos espirituales, pronunciándolos a veces por la boca y resolviéndolos en lágrimas” (Noche, II, 9, 7). “De tal manera [la purificación de la noche] la destrica (sic) y descuece la sustancia espiritual, absorbiéndola en una profunda y honda tiniebla, que el alma se siente estar deshaciendo y derritiendo en la faz y vista de sus miserias con muerte de espíritu cruel” (Noche, II, 6, 1). Son expresiones que posiblemente estrenaba la lengua castellana en la pluma de san Juan de la Cruz.» (Énfasis y corchetes míos).
     
    No me refiero solo al uso de vocabulario talmente en desuso que se vuelve ininteligible, por ej., «destrica» que —según las Concordancias (Roma, Teresianum, 1990)— pudiera actualmente encontrar un sinónimo en destruye o desarma, y «descuece» que pudiera encontrarlo en digiere. Me refiero sobre todo al propio paradigma teológico de que se sirve Juan de la Cruz para explicar una experiencia que en realidad sobrepasa el lenguaje cotidiano de las analogías y alegorías por mucho que se esfuerce. Posiblemente hoy día esta que el místico relata fuera una experiencia para no ser compartida, por prudencia, a fuer de íntima y extraordinaria.
     
    Pero eso, por parte, desde el ángulo de quienes le leemos o le escuchamos, está el rechazo modernista de lo que sea diferente o no me plazca o me cueste entender, me sea más fácil, por lo tanto, rechazarlo. Es lo que vemos ocurriendo en gran escala en tantas partes con los inmigrantes, la gente diferente, la gente poco educada que es tan fácilmente objeto de descarte.
     
    Juan de la Cruz está hablando en lenguaje filosófico perfectamente moderno, existencialista, como reconoce de Pablo Maroto, pero es lenguaje que nos cuesta, que se nos impone como se imponen los intrusos, es antiguo, pasado de moda, en resumen, un insulto al lenguaje que la nueva tecnología y las redes sociales han venido imponiendo que casi cada persona puede inventar sin siquiera pensar en la posible etimología de la palabra que se inventa o las ideas que pudieran ser evocadas por dicha palabra por libre asociación. Este de Juan de la Cruz es lenguaje llamado a perdurar y que ha perdurado, pero al precio de perder inteligibilidad o comprensibilidad y tiene que competir, desventajosamente, con el lenguaje del rapero que puede fracturar el lenguaje o simplemente inventarlo, pero es rápidamente absorbido y sobrepasado.   

  • George R Porta

     

     
    Leo del artículo: «En esta perspectiva cristiana del místico, el hombre adquiere su plena significación en el concierto de la creación, la trasciende y es su coronación por su dignidad superior.»
     
    No sé si Primo Levi, cuando escribía «Si esto es un hombre» hubiese podido suscribir la opinión del autor de que el ser humano tenga una dignidad superior. Los abismos en los que puede precipitarse el ser humano y que Levi conoció en carne propia contradicen esa percepción.
     
    Esto de la dignidad humana como algo excepcional o exclusivo de la raza humana es obviamente discutible.
     
    Todo este auto idolatrarse humano más bien parece que apunta al sentimiento de soledad que padece y a la incapacidad de poder integrar la alteridad de sí mismo y la alteridad de sus semejantes y hacerlo sin tener que competir para dominar u oprimir: Miedo y nada más, un profundo miedo a ser sobrecogido o abrumado y reducido a la indefensión.  
     

  • George R Porta

     
    Del artículo: «…san Juan de la Cruz que, por una parte, define al hombre real como los existencialistas trágicos, pero su destino final no termina en tragedia, sino en el hombre liberado y transfigurado…. Lo trágico -si podemos hablar así- está en la dureza del camino, un proceso de profunda purificación del compuesto humano, sus sentidos, su inteligencia y voluntad, que le dejan en un vacío existencial…».
     
    La persona «creyente» tiene tanto derecho a «creer como si pudiera saber», cuanto lo tiene quien cree «esperando como si no pudiera saber».
     
    Para mí es válido «pensar sintiendo» que la esperanza sea riesgosa y en esto que dice el autor encuentro muy posible «la profunda purificación del compuesto humano» que ocurre por el crecimiento en compasión y solidaridad que humaniza lo todavía-no-humano que emerge del vientre materno. Creo-siento la opinión de Sartre: A medida que la existencia transcurre, va tomando forma lo que la esencia de la persona en concreto llegará a «ser» para al menos dejar su huella en la compasión y el amor que haya dado o sirviera de objeto a otras personas que le amaran.
     
    La existencia transcurre, me parece, en un «vacío existencial» en el que todo es posible, tanto el amor cuanto el odio y en decidir qué ocurre y cuando ocurre, no es oficio de cada persona aisladamente sino en contexto.
     
    Estos días, como en cada diciembre, he vuelto a ver la película de Vanessa Redgrave «Playing for Time» hecha en 1980 (el título en los países hispanoparlantes fue «Compás de Espera») inspirada en la experiencia de la pianista y cantante de cabaré, activista de la Resistencia, Fania Fenelon que fue famosa en Paris, y en 1944 fue enviada a Auschwitz. Allí es reconocida e incorporada a una orquesta de mujeres prisioneras que los oficiales nazis forman para su propia diversión, Mengele entre ellos.
     
    La directora de la orquesta es una sobrina de Mähler que confía en que la perfección de su ejecución musical logrará prolongar la sobrevivencia propia y de la orquesta, lo cual la convierte en una despiadada conductora de «su» orquesta, versus Fenelon que piensa en lo humanizante de cada instante de belleza.
     
    El tema puede parecer no muy navideño, pero me parece ver en este filme y en la vida de Fenelon en la resistencia y en Auschwitz todo el potencial que tiene de transformar la durísima y precaria existencia —que evoca la legendaria preocupación del padre y la madre a punto de parir a la que le es negado algún espacio donde hacerlo— cada vez que la audiencia de oficiales percibe algo de humanizante belleza que la maltratada voz de Fenelon o la defectuosa ejecución musical ofrece.
     
    No me importa si la humanización ocurre en el monstruoso Mengele o en las aterrorizadas ejecutantes. En ambos casos, recuerdo el manido dictum que Dostoievski puso en la boca de su Príncipe Mishkin: «Solo la belleza salvará al mundo».

  • Gracias por divulgar la espiritualidad de este gran santo, a través de este artículo del P.  Maroto y por dar a conocer  nuestro blog

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