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El hombre del cántaro

El primer personaje del evangelio que sale del armario.

Nos dice el autor que dedica este artículo al grupo de personas gays a quienes las iglesias cristianas deben una reparación por haberlas denostado por siglos. Salvador Santos, autor de “Un paso, un mundo”, es especialista en exégesis de Marcos, discípulo y colaborador de Juan Mateos. Hoy empieza una colaboración en ATRIO, que espero sea muy duradera y provechosa. 

Hay personajes del evangelio cuya notoriedad ha sobrepasado los márgenes del texto donde se recogen sus actuaciones. Son figuras históricas o virtuales de rango universal, tales como Lázaro, la Hemorroísa, la Samaritana, Jairo, María Magdalena, Pedro, Zaqueo… Junto a estos actores de primera fila, otros, sin rostro, ni protagonismo residen arrinconados en los estantes menos visibles del relato evangélico. Uno de los más desconocidos es el Hombre del Cántaro.

El Hombre del Cántaro pasa inadvertido la mar de las veces. Su paso por la escena es visto y no visto. Una aparición tan efímera en el texto explica que los lectores apenas nos hayamos fijado en él a pesar de que le nombran dos de los tres primeros evangelios. Para indagar en su identidad y estar al tanto del papel que desempeña seguimos la lectura de Marcos, la fuente principal:

12. El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron sus discípulos:
-¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?
13. Él envió a dos de sus discípulos diciéndoles:
-Id a la ciudad, os encontraréis con un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo, 14. y donde entre decidle al dueño: “El Maestro pregunta: ¿Dónde está mi aposento, donde voy a celebrar la cena de Pascua con mis discípulos?”.
-15. Él os mostrará una sala en alto, grande, alfombrada, dispuesta; preparádnosla allí.
-16. Salieron los discípulos, llegaron a la ciudad, encontraron las cosas como les había dicho y prepararon la cena de Pascua. (Mc 14, 12-16).

  • 12. El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual

La narración comienza con dos datos temporales contradictorios. Las dos fiestas, la de la Pascua y la de los Panes Ázimos (mazzots), coincidían en su fecha de celebración por razón de que rememoraban un único acontecimiento, la liberación de la esclavitud en Egipto. Pascua y Ázimos comenzaban al iniciarse el día 15 de nisán, es decir, al anochecer del 14, según el modo judío de contar el día: de puesta a puesta de sol. El cordero, elegido el día 10, debía ser macho, de un año y sin mancha ni defecto. Se sacrificaba en el recinto del templo entre las 2,30 y las 5,30 del mediodía del 14. Nadie salvo un no judío desconocedor absoluto de las fiestas podría afirmar, como hace aquí Marcos, que el cordero pascual se sacrificaba el día primero de los Ázimos.

 Marcos conocía a la perfección cada momento de las fiestas. Anteriormente había dado cuenta de su cercanía (14,1). ¿Por qué, entonces, esa incongruencia tan evidente y manifiesta? Los muchos intentos por explicarla no resultan convincentes. Cabe, pues, pensar en el recurso típicamente suyo de utilizar dos datos temporales contradictorios (1,32; 4,35) como invitación al lector a hacer un alto en la lectura y dirigir su mirada hacia la situación que ha motivado los hechos.

Acerquémonos a ellos: Nuestro autor, Marcos, ha destacado previamente la ansiedad de la aristocracia sacerdotal y de los máximos representantes de la ideología oficial por prender a traición a Jesús con el fin de darle muerte antes del inicio de los festejos (14,1-2). Él disfruta tranquilo en casa de un marginado. En ese escenario una anónima mujer le muestra con un desbordante amor que acepta su proyecto hasta las últimas consecuencias. La entrega de la mujer desata la tensión en los discípulos, que interpretan su gesto como exagerado e inútil (14, 3-8). El grupo de seguidores no sale de sus coordenadas nacionalistas y demuestra una escasa adhesión al proyecto del Galileo. El desacuerdo desemboca en la traición de uno de los Doce. Los dirigentes sacarán partido de las divergencias. Ha fraguado la complicidad y los instintos criminales entran en ebullición (14, 10-11). Los acontecimientos parecen precipitarse.

  • Le dijeron sus discípulos: ¿Donde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?

En medio de esa atmósfera de arrebato, con las fiestas echándose encima, los discípulos toman la iniciativa. Ellos daban por hecho que la celebración de la cena de Pascua al modo tradicional entraba en los planes del Galileo y le urgieron, por tanto, a que determinara el escenario de la capital donde convendría llevarla a cabo. El ambiente festivo, donde la conciencia de pueblo alcanzaba su punto de efervescencia, propiciaba la costumbre de que los habitantes de la ciudad brindaran gratuitamente locales y terrazas de sus domicilios a las decenas de miles de peregrinos venidos a Jerusalén para la ocasión. En cada estancia se reunían por término medio entre diez y veinte comensales.

Llama la atención en la pregunta de los discípulos su sentido restrictivo: a prepararte (lit. para que comas), cuando se esperaría una propuesta en plural (siguiendo la literalidad: para que comamos). ¿Qué se esconde tras esa formulación en singular? El grupo observó la cena de Pascua como la mejor oportunidad para que él aceptara por fin los sagrados ideales mesiánicos trazados en el Antiguo Testamento. No había mejor ocasión para que asumiera el liderazgo de un movimiento popular contra el imperio dominante. Ése debería ser su momento; ésa sería su Cena, la que inauguraría la nueva Pascua. A tal fin los discípulos se ofrecieron como servidores incondicionales.

  • 13. Él envió a dos de sus discípulos diciéndoles: – Id a la ciudad, os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo, 14 y donde entre decidle al dueño: “El Maestro pregunta: ¿Dónde está mi aposento, donde voy a celebrar la cena de Pascua con mis discípulos?”.

Pero los planes de Jesús diferían de la estrategia de los discípulos y no respondió directamente a su requerimiento. Antes bien, se hizo cargo de la situación y señaló los pasos a dar.

En primer lugar envió a la ciudad a dos de los discípulos. No se mencionan sus nombres; el número dos lo dice todo. Representan a la sociedad alternativa como en 6,7: “convocó a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos”. Se emplea el verbo (ἀποστέλλω) que define una de las características esenciales del grupo: ser emisarios con un encargo de Jesús (Mc 3,14).

La ciudad, centro del poder político, religioso y económico, será el destino de los enviados, pero ni el guión a desarrollar, ni el objetivo a conseguir tendrán que ver con los propósitos de los discípulos. El Galileo no les aportará una dirección precisa, tampoco un itinerario detallado; sí, en cambio, pondrá a su alcance una señal inesperada, dinámica y claramente reconocible cuya estela les conducirá hasta el lugar idóneo. Habrán de coincidir con el Hombre del Cántaro: “os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua”.

El matiz del verbo (ἀπαντάω: “salir al encuentro”), sugiere que la iniciativa corresponde al personaje en cuestión (Lc 17,12). El bullicio en un día tan señalado daba para toparse con un hombre cargando cualquier objeto, pero no un cántaro. El cántaro era recipiente propio de mujeres. Ningún hombre habría tenido la mala ocurrencia de andar por las concurridas calles cargando un cántaro de agua. Además de concentrarse en él, recelosas, todas las miradas, le habrían apedreado sin más. El insólito personaje obliga a los discípulos a dejar atrás sus prejuicios para abandonarse en quien menos confiarían. Las preguntas surgen solas: ¿Quién es ese hombre del cántaro? ¿De dónde ha salido?

Los datos orientan al sentido figurado. Se trata de un ser humano (ἄνθρωπος) con apariencia de hombre y comportamiento de mujer. Persona y cántaro conforman una unidad. Trasladando su completa imagen a nuestra cultura hablaríamos de un hombre vestido con falda y tacones. Su figura responde a la de un afeminado. No importa su procedencia, sino que está allí. Eso no tiene discusión. Y es como es. Su perfil lo dice todo. Este ser humano será el elegido por Jesús para orientar a los discípulos. Su compostura femenina anuncia que ellos han de invertir su manera de mirar la Pascua.

El hombre-mujer, impensable en la mentalidad judía, rompe los esquemas ideológicos de los enviados. Precisamente eso pretendió el Galileo acudiendo a él como figura representativa, subvertir en el grupo de discípulos unos valores alineados con la violencia nacionalista. Iban descaminados los que subestimaron el gesto de la mujer del perfume. Aquella mujer apuntaba en la buena dirección con su actitud comprometida a amar sin límites hasta entregar la propia vida en favor de los más débiles.

El hombre del cántaro quiebra el orden establecido como natural. Su sola presencia advierte a los enviados de la invalidez de sus códigos de conducta. Sin él, los discípulos carecen de rumbo y destino seguros. El hombre del cántaro les saldrá al paso como la única garantía de hallar lo que buscan. Ellos habrán de trocar ante él sus esquemas mentales. El afeminado aparece en el texto como modelo de discípulo advirtiendo que la sociedad alternativa no se distinguirá por sus privilegios, sino por el insustituible servicio de marcar la ruta hasta el escenario donde se celebrará la definitiva libertad.

La escueta consigna a los enviados no admite dudas: “Seguidlo”. La expresión formada por el verbo (ἀκολουθέω: “seguir”) acompañado de pronombre se usa casi siempre en Marcos para indicar el seguimiento a Jesús (1,18; 2,14.15; 6,1; 8,34; 9,38; 10,21.28.32.52; 11,9; 14,54; 15,41). El del cántaro se convierte así en el guía ideal para los discípulos. Hace las veces de Jesús, que se ha identificado con él depositando en el afeminado su absoluta confianza. El hombre-mujer ocupará su lugar y dirigirá a los enviados hacia su destino. Gracias al Galileo, un personaje insignificante ha pasado a ocupar el papel de protagonista. La imagen afeminada del hombre del cántaro en posición tan destacada pudo generar escándalo entre lectores de procedencia judía, lo que explicaría que, en su relato, Mateo suprimiera de un plumazo al personaje y, con ello, su labor de encaminar a los discípulos hasta la casa: “Id a la ciudad, a casa de Fulano…” (Mt 26,18).

 Él tiene allí las puertas abiertas: “donde entre”. El hombre del cántaro no necesita salvoconducto, pertenece a los de la casa. Una vez en ella, el “dueño” pasa a ser el interlocutor válido para los discípulos. El término (οἰκοδεσπότης “dueño de la casa”), sólo utilizado en los tres primeros evangelios, aparece en Marcos esta única vez. Mateo y Lucas lo usan en algunas metáforas y parábolas refiriéndolo a Dios (Mt 13, 27; 20,1.11; 21,33; Lc 14, 21). En otros lugares, Jesús lo utiliza aplicándoselo a sí mismo (Mt 10,25; Lc 13,25).

El dueño de la casa se muestra en este contexto como sujeto en connivencia con el Galileo. El dispone y da acceso al escenario definitivo, el que acogerá a la sociedad del Reino en su momento más crucial. El texto deja suponer que su función se limitará a escuchar y a mostrar el espacio reservado. Sólo a él prestarán atención los discípulos, cuya función se circunscribe a ser fieles transmisores del mensaje del Galileo, al que Marcos presenta dominando en todo momento la situación. Por eso, Jesús les traslada en primera persona la pregunta que ellos deberán plantear con exactitud al dueño de la casa: “¿Dónde está mi aposento…?”, aunque para introducirla, habla de si mismo en tercera persona: “El Maestro pregunta”.

La introducción “El Maestro pregunta” sirve de contraseña al dueño de la casa. Es la única vez en Marcos que Jesús se autodenomina maestro (ὁ διδάσκαλος); asimismo también en esta sola ocasión el evangelista escribe el término con artículo. El dueño de la casa no reconocerá a otro maestro distinto a Jesús. Los discípulos tendrán acceso a la estancia únicamente presentándose como seguidores suyos. Es la aceptación de su proyecto lo que permite el libre acceso al interior de la casa. Los discípulos se verán obligados a dejar atrás sus estrategias y sus objetivos.

Con su interrogante, el Maestro no reclama saber, sino enseñar a los enviados. Son los discípulos quienes deberán mostrar disposición al aprendizaje. Preguntarán por un lugar (¿Dónde…?) respecto al que Jesús conoce bien la respuesta. Él persigue que sus enviados sean llevados hasta el escenario que buscan y puedan observarlo. El término empleado para hablar de ese espacio: “aposento” (κατάλυμά), no utilizado en Marcos salvo en esta ocasión, tiene el sentido de albergue que invita al descanso tras un largo trayecto. Habla de un lugar concreto, reservado y exclusivo para él (“mi aposento”), acordado de antemano y con unas condiciones especiales para el uso al que se destina. En contraposición al sentido restrictivo del planteamiento inicial de los discípulos: “a prepararte…”, el Galileo ensancha las miras y prevé un escenario abierto a la totalidad de sus seguidores: “voy a celebrar la cena de Pascua con mis discípulos”.

  • 15. El os mostrará una sala en alto, grande, alfombrada, dispuesta; preparádnosla allí.

Las indicaciones dadas a los enviados incluyen las características de la estancia que el dueño les enseñará. A ellos incumbe cotejarlas con las condiciones que ellos conocen de antemano. Las cuatro marcas que definen el local están descritas con absoluta sobriedad. De ese modo, concentran la atención sobre ellas y preparan la mente respecto a los hechos que tendrán lugar en el citado espacio.

Se trata de una “sala en alto”. Este término (ἀνάγαιον; etimológicamente por encima de la tierra; opuesto a κατάγαιον: subterráneo), presente únicamente aquí y en el lugar paralelo de Lucas (Lc 22,12), apunta a la idea de que el escenario de la cena supera los propósitos nacionalistas del colectivo de seguidores. “Grande” (μέγα) sugiere desahogo, apertura y gran capacidad para albergar a un amplio universo de adheridos al proyecto. “Alfombrada” (ἐστρωμένον: participio perfecto pasivo de στρώννυμι: “extender” [una alfombra], “tapizar”) habla de un sitio acogedor, relajado, idóneo para la libertad (sólo los esclavos comían de pie). Y por último, “dispuesta” (ἕτοιμον), asegura reunir condiciones que, además de excelentes, son definitivas. No caben modificaciones en la sala; se halla en su punto para disponer de ella. Quedan únicamente los preparativos propios de la cena a los que los discípulos hicieron alusión: “a prepararte”. Las instrucciones del Galileo se han completado.

  • 16. Salieron los discípulos, llegaron a la ciudad, encontraron las cosas como les había dicho y prepararon la cena de Pascua.

El relato termina dando cuenta del cumplimiento del encargo por parte de los enviados, de la exactitud con que lo llevaron a efecto y de la preparación de la Cena de Pascua. Marcos no se interesó en los pormenores de los preparativos, que no eran pocos: sacrificar el cordero en el templo, elaborar los panes sin levadura, hacer la ensalada, preparar la mesa para todos los comensales, colocación de los accesorios), sí, en cambio, trabajó con extremo cuidado las coordenadas en las que encuadrar una cena que de ningún modo coincidirá con las ambiciones de los discípulos.

El dueño de la casa admitirá exclusivamente las instrucciones del Maestro. A ellas se ceñirán también los discípulos (término usado en cuatro ocasiones señalando su sentido universal). El Galileo marcará las pautas a seguir. El papel de guía lo desempeñará el hombre del cántaro, el primer personaje del evangelio salido del armario

35 comentarios

  • Carmen (Almendralejo)

    Salvador Santos, también agradezco que entres entre bajando a la arena, a los caminos…
    Aquí, quienes departimos lo hacemos con ganas y entusiasmos de buscarnos dentro y habitar ese espacio que aún ha quedado desierto en los trayectos cruzados por donde Jesús nos sigue para ese encuentro sin normas, y sin doctrinas donde la persona no sea la que  realmente es la valedora de la historia.
    Quizás y como bien dice en otra lectura, está escrito para que no “El que Tenga Oídos que escuche” o como dice el evangelio de Mt 10,26-33: “Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte delante de mi Padre”
    En aquél tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
    “No tengan miedo a los hombres, porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse.
    Lo que les digo de noche díganlo ustedes en pleno día, y lo que escuchen al oído pregónenlo desde la azotea.
    No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, teman más bien al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unas moneditas? Y, sin embargo, ni uno de ellos cae al suelo sin que el Padre de ustedes lo disponga. En cuanto a ustedes hasta los cabellos de la cabeza él los tiene contados. Por eso, no tengan miedo; no hay comparación entre ustedes y los gorriones.
    Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte delante de mi Padre que está en el cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en el cielo”.
    La palabra guarda una la pureza de lo indescriptible, de todo aquello que nos aguarda para que no seamos esclav*s ante nada y nadie, porque nuestra libertad está por encima del bien y la moral que ciertos adjudican a la sociedad para someterla.
    Gracias nuevamente, por seguir lo que no conmueve y mueve en este nuestro Caminar
     

  • Asun

     
    No sé, pero el que se hable de un hombre con un cántaro de agua, parece que en aquellos tiempos era saltarse los esquemas de un plumazo. Por lo mismo me pregunto, si no estaría en la base del proyecto de  Jesús, en primer lugar, romper con los esquemas y estereotipos  machistas de la sociedad patriarcal de su época. Como preludio a lo que surgiría de este cambio de mentalidad. Una nueva manera de percibir la realidad, donde  no hubiera barreras infranqueables entre los seres humanos. Parece que la más difícil de franquear, por las grandes reticencias que subsisten, es la de no hacer separaciones y discriminaciones en lo referente al sexo.
     
    Pero volvamos al meollo. El lugar de encuentro entre los seguidores de Jesús está desarraigado de radicalismo político, da cabida a todos sin excepción, donde no hay esclavos, sino personas libres, un lugar, en el que ya todo lo esencial se da, no falta nada fundamental.
     
     Jesús pasa así por encima de lo accesorio, pues no hay por qué ni de qué preocuparse ya todo está, es. Fuera del lugar de la apertura y acogida, el resto de cosas son secundarias, no tienen consistencia en sí mismas. Es la labor a hacer en el día a día entre todos, sin ningún ánimo de protagonismo, una labor de  equipo, de mucho diálogo, escucha, y generosidad para ir dando soluciones prácticas a  las necesidades que se van planteando y  a las modificaciones que sean precisas.
     
    Un abrazo

  • oscar varela

    Hola!
     
    No habría por qué hacer un desdeñoso mohín  ni asustarse de las “palabrotas” alemanas que usé en mi anterior entrada.
     
    Es que pertenecen al ámbito de pensamiento en que se movió Rudolf Bultmann, quien vacunó la paralizada reflexión bíblica con el virus del existencialismo husserl-heideggeriano.
     
    Así salió del “opiáceo-sopor” en que estaba sumida la teología bíblica (y la otra también, hoy por hoy correctamente muerta-morida, y sin honor sepultada en la beatería del vejestorio religioso y de las atemor-adormecidas masas supersticiosas).
     
    Sin esa belgo-alemana “movida” historicista de la “Escuela de las Formas” o “Formgeschichte” en el primer cuarto del siglo pasado, no se habría re-novado el interés por la Vida de Jesús.
     
    Para VER algo no basta abrir los ojos sino que a las cosas vamos con alguna intención interesada. Eso “nuevo” (porque sin nosotros no lo había de ninguna manera) aparecerá a nuestra MIRADA.
    ··················
    NOTA larga: todos estos “pre-notandos” antropológicos fueron anticipados cronológicamente en pensamiento, dichos y escritos en lengua castellana por José Ortega y Gasset, a quien se sigue ignorando por variadas razones.
     
    * Una: por interés malévolo como el caso del Diario La Nación de Argentina desde hace bastante tiempo al advenir y propiciar el Sistema Capitalista-Liberal.
     
    * Otra: por la tontería de muchos que se han dejado embaucar por lo anterior y una Política -la “sólo” Política- desgajada de la raigambre humanista; que en El Espectador de 1916 –Artículo “Verdad y Perspectiva” le hacía clamar a Ortega:
     
    – “Yo necesito acotar una parte de mí mismo para la contemplación. Y esto que me acontece, acontece a todos. Desde hace medio siglo, en España y fuera de España, la política –es decir, la supeditación de la teoría a la utilidad– ha invadido por completo el espíritu.
     
    La expresión extrema de ello puede hallarse en esa filosofía pragmatista que descubre la esencia de la verdad, de lo teórico por excelencia, en lo práctico, en la útil. De tal suerte, queda reducido el pensamiento a la operación de buscar buenos medios para los fines, sin preocuparse de éstos. He aquí la política: pensar utilitario.”-
    ··············
    – “De todas las enseñanzas que la vida me ha proporcionado, la más acerba, más inquietante, más irritante para mí ha sido convencerme de que la especie menos frecuente en la Tierra es la de los hombres veraces.
     
    Yo he buscado en torno, con mirada suplicante de náufrago, los hombres a quienes importase la verdad, la pura verdad, lo que las cosas son por sí mismas y apenas he hallado alguno. Los he buscado cerca y lejos, entre los artistas y entre los labradores, entre los ingenuos y los ‘sabios’.
     
    Como Ibm-Batuta, he tomado el palo del peregrino y hecho vía por el mundo en busca, como él, de los santos de la Tierra, de los hombres de alma especular y serena que reciben la pura reflexión de las cosas. ¡Y he hallado tan pocos, que me ahogo!”
    ··········
    Aquellas “vacunas” pensamentosas han ido salutificando a alguna gente, como a mí. No sé qué diría el Sr. Santos.
     
    ¡Voy todavía! – Oscar.

  • oscar varela

    Hola!

    Tarde, pero vamos entrando en la “Entmithologiesierung

    ¿qué será eso, no?

    y mucho más interesante si le acoplamos la “Sitz im Leben“.

    ¡Ya nos está enterando el señor Salvador Santos!

    ¡Gracias y Vamos todavía! – Oscar.

  • MAR Medina

    A mí también me parece clarificadora la nueva aportación de Salvador Santos. Muchas gracias, creo que arrojar luz sobre unos escritos que tienen mucha importancia para nosotros, y que están muy velados por motivos diversos, es siempre muy interesante y valioso.

    Saludos cordiales

  • Sergio Zalba

    El nuevo aporte de Salvador complementa muy, muy bien su artículo.

    Gracias Salvador por ‘bajar’ al diálogo. No siempre los expertos aceptan entrecruzarse con los legos…

  • Kaláa

    Será que estamos a un palmo de conseguir la copa…. Quién la beberá?
    Y ya  no es posible la evasión ,  se consigue lo imposible  atrapar el tiempo…..  Es el rapto.
    En el mundo antiguo la figura del copero real era de lo más real.  Había un tal Ganímedes  raptado en su infancia por Zeus y premiado con el honor de sevir al dios sus copas…será recordado como acuario, simbolizado como el hombre portador del cántaro sirviendo al águila .
    El cántaro además de ser una vasija de determinadas características , era usada como  medida de capacidad.
    ………En el mundo judio antiguo hubo también conocidos coperos que gozaban de este real favor.
    Nehemías fué un renombrado  copero de Artajerjes convertido a constructor, se recuerda más por esta última actividad:  levantó los muros asolados en un tiempo record. Esto es una   medida  de su capacidad para tomar medidas.
    Mientras tanto ahora  se irá pensando dónde tomar la última copa, o donde se preparará el recinto para la celebración del gran botellón . Y Yo pienso, cosa que no es correcta hoy….. Si es posible aparta de mi esta copa .
    Gracias Salvador Santos ,  aunque parezca  que hablo bajo los  efluvios  de la copa,  solo estoy bebiendo  agua del cántaro.
    Saludos.
     

  • pepe sala

    Naturalmente, Salvador, que tratar los Evangelios desde parámetros históricos  conduce al fracaso inevitable. Pero se liarían más aún las cosas si en lugar de simplificar y razonar ( lo mejor que se pueda) lo poco que se conoce ” rizamos el rizo” para darle las interpretaciones más inverosímiles que a cada cual se le ocurra.
     
    Por poner una comparación, pongamos el pasaje de la Samaritana dando agua a Jesucristo en el pozo de Jacob.
    Se han hecho miles de interpretaciones a lo que es de lo más normal:
    Llega un hombre sediento ( Jesucristo) y le pide agua a una mujer ( samaritana y es lo más resaltable del pasaje, puesto que a pesar de ser MUJER SAMARITANA Jesucristo habla con ella con normalidad)
     
    Es obvio que Jesucristo no llevase cuerda y caldero para sacar el agua de la profundidad del pozo. Es lo más razonable del mundo que la mujer ( sorpredida agradablemente por el trato normal de aquel judio) le ofreciese, agradecida, sus propios aparatos para sacar el agua e, incluso, hacerlo ella misma.
     
    Bueno, pues lo que se ha deducido de algo tan simple y normal ha hecho correr ríos de tinta a los sesudos exégetas bíblicos.
     
    A mí me siguen pareciendo lo más normal que alguien hubiera servido de guía a los dos apóstoles para llevarles a casa de los tíos de Jesucristo. Que fuera hombre, mujer o travesti carece de importancia, bajo mi escasa capacidad de razonar.
     
    Lo que no significa que no me parezca interesante tu interpretación y, supongo, que tus razones tendrás para hacerla después de tus estudios sobre el tema.
     
    saludos, pues.

  • Salvador Santos

    He leído todos vuestros comentarios y os doy las gracias por ellos. Como me resulta imposible escribir algo acerca de cada uno, me permito aportar unas ideas en general. No tratan de convencer, sino de ser útiles a la reflexión.
     
    Es normal que el hombre del cántaro incomode. Mateo fue el primero en quitárselo de encima. No dejó ni rastro de él: “Id a la ciudad, a casa de Fulano, y dadle este recado” (Mt 26,18).
     
    El dato informando de que era tarea exclusiva de mujeres llevar un cántaro de agua no es  novedoso. Fue destacado por Lagrange en 1929. El recipiente propio del hombre era el odre. 
     
    El hombre del cántaro es un personaje figurado. Se explica no porque el texto le llame un ser humano -no he usado semejante argumento-, sino por los datos que ofrece Marcos: Lo inconcebible del hecho y que se indique el contenido del cántaro. El cántaro no era transparente y podía contener vino, aceite o cualquier otra sustancia líquida. Sobraba decir que llevaba agua. ¿Cómo saberlo?.También se acredita el carácter figurado del personaje por lo que Marcos omite: No da nombres, ni localización, ni indicación temporal, ni precisa ruta a seguir. ¿Cómo encontraría el hombre del cántaro a los enviados entre centenares de miles de personas? ¿En qué esquina? ¿A qué hora? ¿Por qué no dio Jesús directamente la dirección si aquello estaba acordado de antemano? El intento de interpretar el relato en clave historicista conduce al fracaso.
     
    El del cántaro representa a un hombre con comportamiento de mujer. El hombre del cántaro es figura de lo que los discípulos rechazan. Ellos tratan de salir de la sumisión conquistando el poder que la genera. Para Jesús, sólo llegarán a la casa (espacio de la sociedad alternativa en Marcos) renunciando al poder y teniendo un comportamiento como el de la mujer del perfume. Deberán cambiar el chip. Abandonar la ambición de poder y apostar por el derroche de generosidad. Marcos no encontró nada mejor para expresar esta idea que introducir la imagen de un afeminado, un hombre que se comporta como mujer. Al amigo Mateo esta figura le pareció escandalosa para su comunidad judía. Y, ni corto ni perezoso, se la cepilló de un plumazo.
     
    Si el hombre del cántaro hubiera actuado como contraseña de Jesús, ¿cómo habría osado Mateo eliminarlo sin más? O si era un constructor de cántaros, ¿a qué venía excluirlo? Mateo lo anuló de su texto por su condición de afeminado, algo impensable en una sociedad machista como la judía. Alguien estaría en su derecho de afirmar que es aventurado hacer tal afirmación sin pruebas.  Leamos a Lc 17,34-35: “Aquella noche estarán dos en una cama; a uno se lo llevarán y al otro (¡ambos masculinos!) lo dejarán; estarán dos moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra (en femenino) la dejarán”. Veamos el texto de Mateo: “Entonces dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán…” (Mt 24,40-41). Mateo ha cambiado la cama donde dormían aquellos dos por el campo. Así evitaba problemas de interpretaciones raras. ¡Mateo aplicó más de una vez la censura por temas de afeminamiento!
     
    Aún siendo el hombre del cántaro una pieza clave para dar con la casa, la escena de Marcos se orienta a trazar las coordenadas del espacio donde se celebrará la cena de despedida. Cuando se aparta esa cena de sus auténticas coordenadas aislándola de la historia, acaba reducida a rito litúrgico evanescente. 
     
    Marcos deja muy claras las condiciones del espacio al que únicamente se accede siguiendo el Magisterio de Jesús. Su enseñanza no se enmarca en una doctrina. Es un proyecto social hecho vida.    
     
    Estoy seguro que sabréis disculparme por la extensión.
     
    Un saludo muy cordial
    Salvador Santos

  • Asun

    Me gusta Hector lo que dices, dejamos pasar el toro, nos dejamos entretener en caracteres   pusilánimes y las cosas siguen igual.
     
    “Creo que haríamos un flaco favor a las mujeres si pasamos por tales circunstancias que han prevalecido a pesar de los innumerables intentos de borrarlos del mapa evangélico”.  Gracias , Pepe por dejarlo claro en tu comentario. Y viva la siesta.
     
    Tras lo explicado por Carmen me queda un rumrum de que la persona que lleva el cántaro de agua tiene mucho de ese cántaro. Se ha tenido que deshacer, desnudar de la dureza rocosa que todo ser humano alberga en su corazón hasta transformarse en tierra maleable, que ensambla y se entrelaza dando forma a los mejores  sentimientos y actitudes en un volcarse fluido de agua viva.
     
     Cuando  es libremente asumido no se comprende  y se les va barriendo del mapa, como pasó con Jesús y tantas otras personas en la historia de la humanidad. Sin embargo y contradictoriamente es lo que solapadamente se intenta desde el poder del grado que sea. Personas fácilmente manejables, sumisas, que han olvidado su capacidad de pensar por sí mismas y con derecho a equivocarse también. En todo caso se nos intenta manipular de mil formas para que  siga sin reaccionar la gran mayoría silenciosa.
     
    A lo largo de la historia ha ido “triunfando” aparentemente el más fuerte, el que detenta parcelas de poder, lo que en forma más bien superficial le ha ido dando “sentido” a su “vida” y a su propia “identidad”. Convirtiéndose en una “realidad” inamovible. Parece entonces un contra sentido lo que Jesús nos  propone. Sin embargo, y a pesar de todo, visto lo visto y vivido lo vivido, ahí creo está la base de la felicidad de toda persona entendida como paz, sosiego, apertura en la diferencia y encuentro en la igualdad.
     
    Un fuerte abrazo.

  • Luis González Morán

    Me he acercado con gran respeto humano e intelectual al texto de Salvador Santos por dos motivos: por el prestigio acreditado del autor, (sobre todo en su especialidad de Marcos) y por el tema tan interesante que plantea. La lectura de su trabajo me ha resultado interesante porque es un texto que me ha hecho reflexionar sobre la cuestión por él planteada y, en este sentido, expreso mi gratitud al autor, a quien ya conozco de otros valiosos trabajos: mi reflexión me ha llevado a un disentimiento razonado y respetuoso y a no compartir ni su argumentación ni sus conclusiones, discurso que, con ánimo constructivo y dialógico, desarrollo sobre la base de las siguientes afirmaciones:
    1ª.-En primer lugar, que este personaje no “sale” del armario, sino que lo sace el autor del artículo, lo cual es distinto, porque es Salvador Santos quien le atribuye una detrminada orientación sexual que no parece tan clara en el texto lucano. 
    2ª.-Dice Salvador Santos: “El bullicio en un día tan señalado daba para toparse con un hombre cargando cualquier objeto, pero no un cántaro. El cántaro era recipiente propio de mujeres. Ningún hombre habría tenido la mala ocurrencia de andar por las concurridas calles cargando un cántaro de agua. Además de concentrarse en él, recelosas, todas las miradas, le habrían apedreado sin más. El insólito personaje obliga a los discípulos a dejar atrás sus prejuicios para abandonarse en quien menos confiarían. Las preguntas surgen solas: ¿Quién es ese hombre del cántaro? ¿De dónde ha salido?”
    3ª.- Es cierto que en muchos textos bíblicos se asocia “el cántaro” a la actividad de mujeres. Citaré algunos sin ánimo exhaustivo. Por ejemplo, Isaac tomará como esposa a Rebeca que “bajando enseguida el cántaro sobre su brazo, le dio de beber” y “luego, vaciando sus cántaros en el abrevadero, dio de beber a sus camellos” (Gen 24,15-50). La Samaritana, que había acudido al pozo de Jacob a sacar agua, “dejó su cántaro” y se fue a la ciudad a decir a sus conciudadanos que había encontrado un hombre “que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será el Cristo?” (Jn 4,28). También en el Cantar de los Cantares (7,3) se dice: “tu ombligo es un cántaro donde no falta vino de mixtura”.
    4ª.- Pero la conexión cántaro/mujer no es exclusiva ni excluyente. Son muchísimos los textos bíblicos que vinculan al cántaro con el hombre-varón (no ser humano, en general). Jueces 7,16: “Gedeón dividió a los trescientos hombres en tres cuerpos y entregó a cada soldado una trompeta, un cántaro vacío y una antorcha en el cántaro”. 7,19: “Gedeón llegó con los cien hombres de su grupo a las avanzadas del campamento…tocó la trompeta y rompió el cántaro que llevaba en la mano”. 7,20: “Entonces los tres grupos tocaron las trompetas y rompieron los cántaros…” A su vez, el profeta Elías mandó al pueblo que trajeran cuatro cántaros de agua y la derramaran sobre el holocausto y la leña para probar, al caer el fuego de Yahveh, que éste es el único Dios de Israel (1Re 18,34). En otros textos se habla de “que todo cántaro se puede llenar de vino (Jer 13,12). En otros, que el cántaro se puede llenar de aceite, etc.
    5ª.- Salvador Santos ofrece otro argumento: “Los datos orientan al sentido figurado. Se trata de un ser humano (ἄνθρωπος) con apariencia de hombre y comportamiento de mujer. Persona y cántaro conforman una unidad. Trasladando su completa imagen a nuestra cultura hablaríamos de un hombre vestido con falda y tacones. Su figura responde a la de un afeminado. No importa su procedencia, sino que está allí. Eso no tiene discusión. Y es como es. Su perfil lo dice todo. Este ser humano será el elegido por Jesús para orientar a los discípulos. Su compostura femenina anuncia que ellos han de invertir su manera de mirar la Pascua”. Es un argumento demasiado feble para tan generosas conclusiones: se trata –se dice- de un ser humano con apariencia de hombre y comportamiento de mujer. Esto es simplemente una afirmación audaz, pero nada más. Se argumenta en base al uso del término “anzropos” (ser humano) con apariencia de hombre y comportamiento de mujer. Ya hemos visto que la relación exclusiva cántaro/mujer no es exclusiva ni excluyente, por lo cual deducir que el comportamiento es de mujer por el mero hecho de que lleve un cántaro parece un exceso. Pero aún hay más. En el propio contexto de la Pasión de Jesús, en el que se encuentra este relato, san Lucas utiliza muchas veces el término “ánzropos” para referirse no al ser humano, sino específicamente al ser humano/varón, lo que, a mi humilde juicio desmonta la precitada argumentación. Veamos: “Porque el Hijo del Hombre (“ánzropos”) se marcha según esta determinado” (Lc 22,21; 22,48; 22,69); “Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a la gente: “Ningún delito encuentro en este hombre…” al oír ésto Pilato preguntó si aquel hombre era galileo..” (Lc 22,2.6). “Me habéis traído a este hombre como alborotador del pueblo, pero …no he hallado culpa en este hombre…” (Lc 22,13). Es cierto que “hombre” en Lc 22,10 no lleva artículo, pero es que el tal hombre viene determinado por ser “el que lleva un cántaro de agua”
    6ª.- Finalmente quiero comentar otro párrafo del trabajo de Salvador Santos. Dice: “El hombre del cántaro quiebra el orden establecido como natural. Su sola presencia advierte a los enviados de la invalidez de sus códigos de conducta. Sin él, los discípulos carecen de rumbo y destino seguros. El hombre del cántaro les saldrá al paso como la única garantía de hallar lo que buscan. Ellos habrán de trocar ante él sus esquemas mentales. El afeminado aparece en el texto como modelo de discípulo advirtiendo que la sociedad alternativa no se distinguirá por sus privilegios, sino por el insustituible servicio de marcar la ruta hasta el escenario donde se celebrará la definitiva libertad”. Decir que la “sola presencia del hombre del cántaro quiebra el orden establecido como natural y advierte a los enviados de la invalidez de sus códigos de conciencia” supone atribuir a los palurdos acompañantes una lucidez y una capacidad critico-reflexiva de la que no han dado excesivas muestras hasta ese momento; decir que a parir del encuentro con “el hombre del cántaro” habrán de trocar sus esquemas mentales es de una generosidad inconmesurable: pero, hombre, si a ellos el Maestro solo les pidió que, al toparse con el hombre del cántaro, le siguieran, y él les conduciría hasta la casa del aposentador. Es mucho más sencillo entender que se trataba de una simple contraseña para poder llegar hasta “el dueño de la casa”.
    7ª.- Finalmente, opino que para afirmar que en la esencia del mensaje de Jesús se encuentra la necesidad de amar a todo el mundo de verdad, con el mismo amor, sin ningún tipo de discriminación ni exclusiones, no hace falta buscar veredas tan elípticas: es claro y patente por sí mismo.
    Un saludo cordial para todos.
     

  • oscar varela

    Hola!
     
    Este Artículo lo he compartido con gente amiga
    y las respuestas me llegaron variegadas;
    pero casi todas sobre un lecho de sorpresa.
     
    La expresión –un lecho– me ha venido al pie, andando.
    Andando, como un can sigue la sombra de su amo.
     
    Es que uno va andando por la vida y da “por supuesto
    un des-apercibido 98% de lo que hace y le pasa.
    ¿Casi todo, no? – Vivimos como sonámbulos;
    gracias a lo “con-sabido”; y que “por sabido, se calla”.
     
    Estamos despiertos sólo para una porciúncula de todo lo que hay
    “Lo demás” es el lecho de los Usos sociales, en que “siestamos
     
    Uno va andando, andando … hasta que uno tropieza.
     
    El tropezón.
    es el peligroso Paso:
    * desde el sonámbulo lecho
    * al de la lucidez, de pie despierta
     
    El tropiezo nos deja en situación de inestabilidad:
    Se puede caer para “un lado” o para el “otro lado”.
    Lo mejor es aceptar ambas posibilidades y “salir adelante”.
     
    NOTA: esto es físicamente correcto y lo emplean los conductores de vehículos al tomar una curva a velocidad: para no volcar, lo mejor no es frenar sino lo contrario, acelerar (apostar a ir ¡adelante!).
    ············
    Por un lado /  Por otro lado
    es decir: la DUDA
    ············
    El Hombre del Cántaro” es la DUDA
     
    que en la sorpresa, nos despierta.
     
    ¡Vamos todavía! – Oscar.

  • pepe sala

    ¡¡ Ay!!, Asun… depende de lo que se entienda por circunstancial.
     
    Yo estoy de acuerdo contigo ( y con quien lo afirme) en que Jesucristo no discriminó en absoluto a las mujeres.  Pero, según yo lo entiendo ( vale que mi entendimiento no es para tomarlo muy en cuenta) el Evengelio de Marcos es el más ” feminista” de los evangelios. Y si me apuras es el Evangelio más clarificador sobre los roles de cada cual a la hora de la verdad. ( los apostoles, muy ” machotes”, salieron por patas cuando las mujeres aguantaron hasta el final.)
     
    Si tal circusntacia no se toma en la medida que se merece, ( y como bien dice Carmen se le roba la personalidad a la mujer para poner en su lugar a un varón, aunque sea ” ¿ eunuco”?) puede que estemos dejando un aspecto principal de la exégesis de Marcos por temor a entrar en polémicas estériles.
     
    Es Marcos quien, precisamente, habla perfectamente claro de la maternidad de María sin quitarle a una mujer el don más preciado que la Naturaleza le dotó. Es Marcos quien no tiene empalago en reconocer el trabajo femenino en los primeros pasos de lo que hoy conocemos como cristianismo.
     
    Creo que haríamos un flaco favor a las mujeres si pasamos por tales circunstancias que han prevalecido a pesar de los innumerables intentos de borrarlos del mapa evengélico.
     
    A mí me da igual…yo duermo mi siesta a la ” pata suelta”.

  • Carmen (Almendralejo)

    Se puede interpretar como lo que debiera ser, que tanto el varón está para hacer las labores del hogar, y entre ellas ir a la fuente a por el agua… como a la vez pensar que pocas veces se tiende a ir a la fuente a recoger esa agua que nos quite la verdadera sed, cosas que Jesús ya nos dio a entender con el texto de la mujer de Sumaría “la Samaritana”
    Que sea un varón eunuco, lleva su miga porque él también está destinado a coger esa agua y ser parte de la fiesta cena con la cual Jesús invita a sus amig*s, es igual de preciso y relevante tanto como si es un heterosexual, como si es un eunuco por imposición de la gente yupi de su tiempo, como si es porque tiene otra tendencia sexual. De la cual Jesús también se hace participe, con esta visita a la Fuente, como entrada a la festiva noche que les esperaba.
    Ya Felipe Hechos (8,26-40)tuvo otro encuentro con el eunuco de etiopia, servidor de la reina etiope, el cual sin saber lo que leía (como casi tod*s aún estamos) le pide al Felipe que le esplique aquello que el mismo sufre, como a la vez sufrió Jesús, a pesar de que son distinta circunstancia ambos fueron humillados y sacrificados, sus vidas quedaron truncadas de una u otra forma, y en realidad por intereses ajenos a ellos.
    En la pregunta ¿Quién podrá hablar de su descendencia, ya que su vida es arrancada de la tierra?
    Se nos sigue interrogando por la descendencia de D*s, aquella que es truncada por la manos interesada
    ¿Quién o quienes son y quienes estamos apartadas-os y en aras a que fundamento o verdad se nos mutila nuestro cuerpo con bisturís, con calumnias o con difamaciones morales?
    Si en el Deuteronomio 23: 2, y avisan que el hombre que tenga testículos mutilados o el pene, no es apto para la procreación, y tampoco lo es para la Asamblea del Señor.
    ¿Que fines buscan o llevan cortar testículos, negar a ciertas personas este derecho como parte integrante de la Creación?
    Las imperfecciones como la pureza sigue siendo el castigo con las que otros ponen en boca de D*s y con el cual manifiesta su disconformidad en ese clan o familia en la cual nacemos, y de la que no somos responsables, como tampoco somos nacer con una enfermedad, o nacer homosexual o nacer mujer.
    El profetas Jeremías 38,5-13 queda envarado en unas tinajas del patio de la cárcel, no es agua sino cieno, no hay bodas y vino, como en Canaán, y por lo tanto no hay alegría sino muerte en ese cieno… El profeta queda a expensas de corazón bueno de otro eunuco que cuenta con la confianza del rey.
    Coge treinta hombres, como rescate para salvar al profeta, al contrario de Jesús que hubo treinta monedas dinero para comprar su vida, sin que hubiese eunuco por medio sino varones “enteros”

    El ser humano y la arcilla, depósito para el agua… Es curioso que los cántaros se hagan con arcilla, roca ígnea que se descompone, y que el sol, el viento la lluvia el aire y el agua la rompen en partículas depositadas en los lechos de lagos, campos… pasando con el tiempo a la mano del ser humano para convertirse en recipientes de agua

  • Héctor Rodríquez Fariña

    Estoy 100×100 contigo Asun.  Nos vamos a perder una vez más “el intento de Jesús de mostrarnos otra manera de hacer y de vivir, en la que no hay diferencias ni desigualdades, en la sociedad alternativa”: El tesoro escondido, la levadura, la luz del mundo y la sal de la tierra, la semilla enterrada, y ahora,  todos somos iguales ante Dios: mujeres, hombres, homosexuales,  los pobres, los desahuciados.
     
    Y  aquella noche se puso a lavarles los pies para decirnos como se hace, como tienen que cambiar  de actitud los que ostentan el poder,  los obispos e.g. , y no basta con un recuerdo el jueves santo. Un abrazo Héctor.

  • Asun

    Si nos quedamos con lo circunstancial, pasaremos otra vez de largo el intento de Jesús de mostrarnos otra manera de hacer y de vivir, en la que no hay diferencias ni desigualdades, en la sociedad alternativa que aún está por cuajar, primero en los corazones, después en un nuevo modo de proceder y de ser  hasta poder llegar a hacerse real y hacer que el sistema vaya cambiando, aunque sea muy lentamente y que seguramente no veremos. Jesús lo cree posible, nosotros hablamos mucho porque ya no hay censura, pero de fondo seguimos alimentando el sistema que él rechazó y sufrió en sus carnes.
     
    Eso sí que duele. Lo que interprete cada exegeta de minúsculos detalles y después se abra un debate interminable sobre si son galgos o podencos, al que más puede interesar es al propio sistema, que al final, por dispersión y división, hasta el día de hoy, se sigue quedando dónde y como está. Está pasando cada día, se crean artificiosas  líneas divisorias, comidas de coco con el vota sí o no, para que todo siga igual.
     
    Gracias por el artículo. Creo que cuestiona mucho, abre a la reflexión y a un cambio de proceder.

  • ana rodrigo

    Es de lógica elemental que la homosexualidad es intrínseca a la condición humana y por tanto siempre ha habido homosexuales. Parece que nunca han sido bien vistos por la mayoría hetero y, por tanto, a lo largo de la historia han tenido que vivir escondiendo su condición, y es de lógica, asimismo, que en la época de Jesús también ocurriese.
     
    Independientemente de si la exégesis hecha por Salvador Santos sea la ajustada a los acontecimientos o no, a mi no me extrañaría nada que Jesús tuviese más de un gesto de cercanía a los homosexuales (las lesbianas lo han tenido peor pues su supervivencia, al igual que las hetero, siempre ha dependido de estar al lado de un hombre). Quizá hayan sido los evangelistas los que han querido ocultar esos hechos por considerarlos indignos de un gran maestro y Marcos haya tenido que hablar en clave para darnos una pista. ¿Os imagináis al Papa recibiendo a un colectivo de homosexuales? Pues igual les debió parecer de mal a los evangelistas. Una pena.
     
    Y como la imaginación es libre, pues yo sí me imagino a Jesús tener una amistad entrañable con los homosexuales como para que el hombre del cátaro no necesitase saber el nombre del maestro.

  • MAR Medina

    Vaya, Pepe, pues ya ves mi ignorancia al respecto. Y qué lástima el asunto de los eunucos, una brutal opresión más del patriarcado, en esta ocasión sobre su propio género. De todas formas su presencia es sutil en la Biblia -o me ha pasado totalmente desapercibida-, no recordaba ni su simple mención en la misma. Saludos

  • andres galera segura

    Pienso que muchos nos huviera gustado un episodio tan claro que respaldara la los homosexuales, ya que la ICAR los has exluido y marginado, matodo y juzgado de la peor manera, pero personalmente no necesito que el hombre del cantaro fuera homosexual o eunuco para mi Jesus no condena a nadie por eso y quiere igual a un homo que a un hetero, son las Iglesias las que condenan y excluyen.

  • pepe sala

    Mi querida MAR medina. El judaismo está repleto de eunucos, incuso algún Profeta de los conocidos como ” Mayores” fue eunuco. ( Daniel)
     
    Mira algún ejemplo más:
     
    Sârîs se traduce de diversas maneras, pero en el AT está en cada uno de los
    pasajes que se citan a continuación. En la Biblia también se mencionan los
    sârîsîm, servidores íntimos no sólo de los reyes de Asiria (2 R. 18:17, NBE),
    Babilonia (2 R. 20:18; Is. 39:7; Jer. 39:3,13, NBE; Dn. 1:3, 7; etc.) y Persia
    (Est. 1:10, 12, 15; etc.), sino también de los reyes y las reinas de Israel y
    de Judá (2 R. 23:11, Natán-melec). Se los menciona al servicio del rey David
    (1 Cr. 28:1, BJ), de Acab, Jezabel y de su hijo Joram (1 R. 22:9, BJ; 2 R. 8:6,
    BJ; 9:32), de Joaquín (2 R. 24:15, BJ; Jer. 29:2, BJ) y de Sedecías (2 R.
    25:19, BJ). La ley mosaica los excluía de “la congregación de Jehová” (Dt.
    23:1), por lo que quizá muchos de los eunucos fueran extranjeros (Jer. 38:7)

    Leer más: Diccionario Biblico Gratis – Eunuco

  • MAR Medina

    ¿Esclavos y eunucos en la sociedad judía? Eso aún me resulta más raro que la idea del hombre ejerciendo tarea de mujer. ¡Aquí van a salir todo tipo de hipótesis! La imaginación al poder. Saludos

  • pepe sala

    Mi manía de simplificar las cosas ( seguramente una mala costumbre, pero no lo puedo evitar) y hacerlas lo más comprensible que sea posible, me lleva a trasladar la escena a mi propia vida-experiencia. Seguramente les pasa a casi todos, pero claro, si las cosas no son complicadas parece que no tienen valor ” espiritual”. Y digo:
     
    Si un sobrino mío me pide la casa del pueblo para hacer una reunión con sus amigos ( o con sus compañeros de alguna actividad especial) y se la dejo ¿ alguien podrían encontrar algo raro en tal hipótesis?
     
    Lo que yo tengo entendido sobre el asunto del aposento alto es que Zebedeo era TIO  ( bueno la tía carnal era la hermana de María la Virgen y Zebedeo estaba desposado con ella) de Jesucristo. Es normal que Jesucristo y sus compañeros ( además de sus hermanos ZELOTES) hiciesen la celebración en casa de sus primos Juan y Santiago el ” anciano”)
     
    La posición económica de la familia de Zebedeo permitía tener un aposento adecuado para reuniones numerosas. ( tengo entendido que Zebedeo tenía un negocio de barcas de pesca bastante próspero) y, por lo tanto, nada extraño sería que tuviese un aposento alto lujoso ( con alfombras y todo) y que tuviese esclavos… incluso EUNUCOS, para acarrear agua y lo que hiciese falta:
    http://www.cecilgoitia.com.ar/eunucos.htm
     
    Ahora tratemos de razonar una posible reunión secreta en Jerusalem, con motivo de alguna acción ( propuesta ) contra el Imperio Romano invasor. ¿ Sería extraño que un ” eunuco” sirviese de señal para guiar a los que pretendían reunirse en secreto? ¿ Habría algo extraño en que quienes pretendían reunirse lo hicieran en casa de un familiar, se supone poco sospechoso por su posición social, y que tal familiar estuviese al tanto de lo que se pretendía y estaba de acuerdo ?
     
    Puestos a conjeturar, después de 2000 años, las posibilidades son infinitas. Pero a mí me encantan las versiones más fáciles y verosímiles. No le veo yo a Jesucristo ni a sus compañeros tratando de guiar a la humanidad tras “Boris Izaguorre”…quien, sin  duda, estará encantado con la versión del hombre del cántaro. Y si la exégesis nos lleva a concluir que el ejemplo a seguir es “Boris Izaguorre”… pues que lo hagan Obispo, Cardenal, o Papa. Seguro que la encantaría la idea,con lo que a Boris le gusta salir en la tele.
     
    Buenos días. ( siento estropear nuevamente el encanto, pero tan extraña exégesis bíblica no me ha convencido en absoluto)

  • MAR Medina

    Me ha gustado del artículo el cuidado con que se analizan las circunstancias de la celebración, las esperanzas todavía equivocadas de los discípulos que siguen pensando en la misión nacionalista de su maestro, la explicación sobre las fiestas de los ázimos y del cordero (que amplía Gabriel), la llamada de atención del evangelista que encabeza la narración con la contradicción sobre el momento exacto de comienzo de cada una de ellas. Al leer el artículo he visualizado -literalmente- toda la escena, he visto a dos discípulos (¿un hombre y una mujer?) caminar por Jerusalen, sin duda bulliciosa y ajetreada preparando la fiesta, encontrarse con el hombre del cántaro, llegar a la sala en alto, arreglada y dispuesta.
     
    Puedo entender la hipótesis que presenta el autor, pero jamás lo había pensado yo así. Caigo en la cuenta de que no me pasó tan desapercibido el hecho de que un hombre portara un cántaro, que sin ser experta en la sociedad judía la asociación de un cántaro y una mujer es casi arquetípica para mí, y creo que inconscientemente -lo descubro ahora- la imagen que me trasmitió la escena fue la de un sirviente. Un sirviente acarrea un cántaro, por qué no, y entra sin necesidad de salvoconducto en la casa de su señor -es quien realmente presta su sala- y conduce hasta él a los discípulos.
     
    Puede parecerme rizar el rizo el asunto de que se trate de un homosexual, desconozco si podían manifestarse sin peligro en una sociedad patriarcal y misógina como la judía. Pero tambén puede ser una figura utilizada por el evangelista para llamar la atención sobre la rareza de la imagen -quizá en el sentido que propone Salvador Santos- para reforzar el hecho de que todos estamos llamados al Reino sin exclusión de condición alguna.
     
    En todo caso muy interesante el artículo. Gracias.

  • jacob

    Incluso podría caber otra posibilidad tan sencilla como que el hombre del cántaro, fuera el fabricante del mismo o el repartidor que se lo llevara a quien lo adquirió.

  • oscar varela

    Hola!

    Nuestro apreciado vasco tornquistense tiene -una vez más- razón.

    Sólo que su deriva “vikinga” nos despista.

    Porque no creo que haya mucha duda en que:
    roto el cántaro, nos ha dejado a todos empapados de fértiles humedades.

    Y tal vez sea eso lo que -queriéndolo o no- nos fecunda Salvador Santos.

    ¡Vamos todavía! – Oscar.

  • Gabriel Sánchez

    Jajaja…Joxema, acabas de entrar junto a Pepe Sala, en la categoría de mis exegetas preferidos.- Gabriel

  • Sarrionandia

    Me parece, Salvador, que los comentarios han roto el cántaro del Ñato que salió a buscar agua. No será que ustedes, los estudiosos, terminan por rizar el rizo del rizo del rizo…? Acepto que existe la «posibilidad absoluta» de que hubiera sido así, pero también podía haberse disfrazado de vikingo!

  • Gabriel Sánchez

    Voy abordar este tema con absoluto respeto por todos, pero obviamente me es imposible vaciarme totalmente, así que pido perdón, por aquellos pre-conceptos y tal vez pre-juicios que pueda expresar en este abordaje, no obstante, creo que hay además, también honesta búsqueda que contrabalancea esos pre….de los que no puedo librarme.-
     
    La Espiritualidad del mundo judío, tiene un cálido encanto, sin embargo, también nos enfrenta al misterio…del proceso histórico del pueblo elegido en donde su propia historia, que podría perfectamente significar la de todo el genero humano, es un aprendizaje, Dios a partir de su historia le va enseñando en un proceso que no esta exento de oscuridad y de costumbres y creencias antiquísimas, incluso anteriores al mismo momento de la Alianza del Sinai…En donde según los historiadores más audaces, hablan de síntesis de dos vertientes de pueblos que escapaban de la esclavitud, unos proveniente de Egipto y otros (campesinos cananeos), huyendo de los Señores de Canan y de su régimen de esclavitud…Esto introito, viene a cuento, porque comparto bastante, las conclusiones del que para mi es un gran biblista, el Padre Alejandro von Rechnitz y que a continuación pego…que son algunas frases de (a mi parecer, fabuloso trabajo) que son Las Fiestas de Israel, publicado en la estupendísima biblioteca de Koinonia… Que tal vez nos aporte alguna Luz sobre el Texto…
     
    La Pascua era una fiesta triple, o mejor­: tres fiestas distintas que se unieron, después, entre sí y a un acontecimiento histórico­: la salida desde Egipto, como pueblo, hacia la tierra prometida.

    La fiesta de los panes sin levadura(los panes “ácimos”) es una fiesta agrícola (y, por lo tanto, tomada a los cananeos una vez conquistada la tierra prometida). Se le presenta a la divinidad la primera gavilla cortada en la cosecha de la cebada, pero la cebada no “leva”(no crece o fermenta)con la levadura, por eso se trata de “panes sin levadura”. Después se le dio otros sentidos­: con ocasión del nuevo año, que comenzaba con la primavera, se procuraba limpiar el templo de toda impureza y, por lo mismo, de todo lo que pudiera recordar al muerto año anterior. Mezclar levadura, hecha entonces de harina fermentada, del año anterior era, según la mentalidad de la época, mezclar los “espíritus” o fuerzas de los dos años. Por eso no quedará más remedio que comer pan sin levadura hasta que fermente la nueva harina(que aparecía con los primeros granos de la cosecha del trigo, en Pentecostés). Todavía las costumbres actuales judías exigen que, en la semana anterior a la Pascua, se limpie rigurosamente cada casa de todo producto de trigo y hasta de cada grano de trigo del año anterior. Después se dará a los panes sin levadura el sentido histórico de la urgencia de Israel para salir de Egipto en el momento del Éxodo, con eso encontrarán los “panes ácimos” cananeos un lugar y sentido en la teología de Israel.

    La fiesta del cordero se efectuaba (y se efectúa aún) entre los nómadas en cualquier época del año y, en realidad, tenía mucho más sentido mágico que cultual. Se degollaba un cordero y se mojaban, con su sangre, los postes de la tienda de campaña con la finalidad de proteger a sus habitantes contra enfermedades, desgracias y espíritus malignos. El cordero no necesariamente servía de comida­; es la sangre la que servía para preservarse de la influencia maligna de espíritus. Originalmente (observemos) se celebraba fuera de todo santuario, y sin sacerdotes ni altares­; se comía con hierbas del desierto, revestidos los participantes de los atuendos propios de pastores en pleno nomadeo, de noche y, siempre en noches de luna llena(que es la más clara para poderse mover en el campo).

    Entre la fiesta de los panes sin levadura y la fiesta de corderos no existía, originalmente, ninguna relación. Pertenecían a mundos culturales distintos, la de los panes estaba ligada al calendario los panes insertaba al hombre en el ritmo cósmico y natural­; la de los corderos lo prevenía de acontecimientos inesperados y desgraciados. Los textos más antiguos de la Sagrada Escritura hablan ya de esas dos fiestas como de fiestas relacionadas entre sí. La fiesta de los corderos (la Pascua) se celebraba el 14 del mes de Nisán y la fiesta de los panes comenzaba al día siguiente de la fiesta de la Pascua.”
     
     
    Entiendo que según el kashrut, (cordero sacrificado y desangrado de un tajo) para que se haya certificado ritualmente, debía no tener ni una gota de sangre por lo que este proceso de extracción de toda la sangre para el pesaj …Este proceso según me han asesorad, puede durar un día…por lo que parecería congruente entonces las disincronía…Por otro lado cantaros y vasijas de agua, con la finalidad justamente de asistir a las limpiezas rituales de los enceres de comida (Que debían ser nuevos…o limpiados especialmente a esos efectos y esa limpieza tenia cierta calidad cuasi ritual) .
     
    El uso de vajilla y utensilios en los que pudo quedar la más mínima partícula de jametz, está prohibido durante Pésaj, excepto que pasen por un proceso para hacerlos kasher para Pesaj
    –          Hornos y cocinas utilizadas a lo largo del año no pueden ser utilizadas en Pesaj a menos que hayan sido limpiados y hechos casher según los procedimientos prescritos.
     
    El Jametz que forma parte de la misma fiesta y que es la eliminación es el quitar y quemar y por supuesto no consumir…pero aún limpiar toda la casa de los cinco cereales principales: trigo, centeno, cebada, avena, y escanda, que haya estado en contacto con agua durante dieciocho minutos por lo menos. Se considera que este grano – harina inició el proceso de fermentación.
    – Jametz es toda comida preparada con cualquiera de esos granos y en las que éstos se encuentren como ingrediente, aún en las cantidades más ínfimas.
    La única excepción es la matzá que constituye el preceptuado pan sin levadura y en cuyo horneado se han adoptado todas las precauciones necesarias.
    La matzá en la que no se tomaron las precauciones necesarias para impedir el comienzo del proceso de leudación, se convierte en jametz.
    Esta es la razón por la que la matzá producida para el consumo diario durante el año debe señalar en su envoltorio: “No apta para Pesaj”
     
    Hoy en día esa purificación…Kasherización de los utensilios requieren de acuerdo a las costumbre del pueblo de la Alianza…del Rabino, es posible que en la época de Jesús requirieran de alguien equivalente, una persona con cierta autoridad ritual… (¿Levita?) …Bueno como vemos pueden existir un sin fin de interpretaciones…Por lo que es posible que quien llevaba el cántaro, para que esa persona con autoridad purificará los utensilio para el Pesaj…fuera su asistente de este – ¿fariseo? – ¿Levita?…(Es difícil decir  a quien se emplearían en esa tan particular Pesaj entonces en ese parecería perfectamente congruente que este ayudante, que portaría el agua destinada a ser purificadora, para transformar en Kosher…(purificar de Jametz a los utensilios), fuera en esas especiales fechas transportada por un hombre…
     
    Dicho esto que es mi punto de vista, que no se si se compadece absolutamente de la verdad, intentamos mostrar que es arriesgado, forzar conclusiones con tan pocos elementos…y que por lo menos puede haber dos…y que estas no debe absolutizarse, no obstante, felicito al autor, por la libertad mental, en abordar el tema y en el laudable esfuerzo, respeto… quiero también agradecer a amigos de la comunidad, que a lo largo de años, me han ido enseñando muchas de sus costrumbres y Espíritualidades y diversos portales de internet, que no consigno, porque la ultima vez que lo hice, el sistema me obligo a dividir en cinco partes el comentario…Les abrazo con Cariño , Gabriel

  • oscar varela

    Hola!

    – “Hoy empieza una colaboración en ATRIO
     
    ¡Buenísimo!
     
    ¿Se ha de entender que seguirá?
     
    ¿Se sabe con qué?
     
    Quedo a la espera y ansioso.
    ············
    Lali ha sido un poco la culpable.
    También Héctor Rodríquez Fariña.
    ············
    Ya pedí socorro en este Atrio.org acerca de conseguir “Un paso un mundo”.
     
    En Argentina no lo conocen.
    Y hacerlo importar es muy costoso.
     
    En Internet no existe más que el dato que me dio Rodrigo Olvera, pero está parcializado.
     
    ¿Hay alguna alma –cuerpo incluido- que lo pueda mandar?
    Pienso hacer como con el “Jesús” de Pagola: difundirlo.
    (meses después lo editó Claretiana de Argentina)
     
    ¿Se le caerá a la Ed. Almendro alguna pepita?
     
    Gracias, que ¡voy todavía! – Oscar.
    ··········
    PS.: Lo mismo con los Estudios de Juan Mateos.
    Si esto lee Salvador Santos, quedará enterado.

  • pepe blanco

    Pues, por lo que me toca, le agradezco al autor su dedicatoria.
     
    Aunque la interpretación parece, a mis ojos de total profano en la materia, un poco forzada. Ahora bien, si el autor es un estudioso de esas cosas y no le cabe la menor duda de que un varón palestino del siglo I, portador de un cántaro, tenía que ser necesariamente lo que hoy llamaríamos un homosexual (aunque tal vez encajaría mejor la palabra transexual, no lo sé), pues será verdad. ¿No podría tratarse de un señor cualquiera cuya esposa ese día estaba muy enferma y no le quedó más remedio que ir él a buscar agua a la fuente?  

  • Héctor Rodríquez Fariña

    Salvador, qué gozo leer tu texto. Me parecía estar oyendo una vez más  a  Desta (Un paso un mundo) y me quedé como esperando que Gumer o Lucía la interrumpieran para aclarar conceptos.

    Te diré que esta exégesis tuya me ha servido para ver de otra manera mi preocupación continua de cómo tendría que ser la iglesia o si haría  falta una iglesia para llevar adelante el proyecto de Jesús: hacen falta mujeres y hombres comprometidos que acepten el proyecto hasta las  últimas consecuencia. ¿Dónde están? Una de dos o el proyecto de Jesús ha fracasado o aún no hemos entendido lo que quería y nos exigía a todos.

    Estamos después de dos mil años como sus íntimos seguidores la noche de la cena. Los obispos poderosos que se creen dueños y señores del mensaje entendido a su manera, clérigos de todas clases, la jerarquía toda entera, la mayoría de todos nosotros que no damos nuestro brazo a torcer y  seguimos viendo la realidad a nuestra manera vivimos pegados al orden establecido. Nada nos lleva a invertir nuestra manera de ver las cosas.

    Los códigos predeterminados nos hacen considerar como bueno lo opuesto a lo que Jesús ofreció como modelo.  Seguimos repitiendo: “siempre ha sido así”, “es la naturaleza humana”, “las cosas no cambian en dos días”,   “Jesús dejó su iglesia en manos de débiles mortales”, “la santidad no es para todos”. ¿No tiene la Iglesia medios para asegurar lo que propuso el Galileo en la última cena? Pues si no puede no nos sirve para nada. Los ritos, los sacramentos, las grandes catedrales, las procesiones,  no conducen a ninguna parte.

    Pienso, Salvador, si las pequeñas comunidades al estilo de Juan Mateos, no podrían ser la mejor propuesta para ir avanzando. Serían lo más cercano a la propuesta del primer día de los ázimos

    Un abrazo y adelante con tuy trabajo Héctor

  • Carmen (Almendralejo)

    Este escrito es uno de tanto donde la mujer, fue cambiada por un hombre, aunque en aquel tiempo era impensable que alguien que quería pasar desapercibido fues al lugar donde sería más visible y levantando sospecha por lo anormal de sus acciones
     ¡Un hombre con cántaro y a la fuente! impensable vaya y que no cuela, tambien se habló que Juan el discípulo amado era muy afeminiado, o gay…

  • Sergio Zalba

    Perdón, quise escribir “rostro”, no “rotro”.

  • Sergio Zalba

    Encontré un video en el que hasta le han puesto ‘rotro’ al hombre del cántaro:
    http://www.youtube.com/watch?v=7JaKRt-PN5A
     
     
     

  • Sergio Zalba

    Pues no sé, por eso pregunto…
     
    ¿No es un poco arriesgado extraer este tipo de conclusiones ofreciéndolas como necesariamente ciertas? ¿No tendría mayor legitimidad si se plantearan como hipotesis?
     
    No niego la posibilidad de que el hombre del cántaro “haya salido del armario” y en buena hora si lo hizo, pero ¿es esta la única lectura posible? Su pongamos que lo que Jesús quiso motrarle a sus discípulos fue que también un hombre puede llevar un cántaro y que en su proyecto no existen distinciones de tareas femeninas o masculinas, ¿no sería esta otra interpretación posible y plausible?
     
    PD: Se me ocurrió ‘googlear’ el título de este post y lo encontré publicado en algunos blogs de cristianos gay y me sobrevino la sensación de que tal vez estuvieran utilizando sólo ‘un supuesto’ como algo definitivo y necesariamente veraz. En fin, cosas de la ignorancia…