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¿Vivimos en Democracia?

La meritocracia es una de las grandes falacias que el capitalismo emplea para mantener su dominio en el mundo. Mantienen que con el actual sistema cada uno tenemos lo que nos merecemos.  Unos, muy trabajadores y muy capaces, ganan mucho, pero los que no se esfuerzan, o no tienen acierto en su vida, se quedan en la pobreza. Así es que, si en la vida nos va mal, la culpa es  nuestra; el sistema económico que impera en la sociedad no tiene nada que ver. Algo así sucede en el campo político, aquí el cuento es la democracia. Si en un país las cosas van mal, la culpa es del gobierno que hemos elegido los ciudadanos, el poder económico no es responsable de nada, haber elegido mejor.

          Lo malo es que la mayor parte de la izquierda entra en el juego, y llama democracia a que nos permitan elegir a los capataces y llamarles gobierno…  pero los dueños de la finca son intocables, ni nombrarlos siquiera. Esto, que siempre lo hemos podido  ver si vamos por la vida con los ojos y el cerebro mínimamente abiertos, ha vuelto a quedar patente con las consecuencias de la crisis sanitaria del coronavirus. En España, donde hemos elegido un gobierno, más o menos de izquierdas, y de carácter claramente progresista,  que pretende sinceramente mejorar las condiciones de vida de los sectores menos favorecidos de la sociedad, y para esto ha promulgado una serie de leyes que están en la mente de todos, ¿cuál ha sido el resultado?

          Según el informe de Cáritas y la Fundación FOESSA sobre Evolución de la Cohesión Social lo que vemos es  “la profundización de la brecha de desigualdad en nuestra sociedad, donde los grandes damnificados por la Covid-19 son precisamente las personas y familias más frágiles y desfavorecidas, a quienes no han llegado las respuestas públicas del denominado escudo social”. Esto ha llevado a que la diferencia entre la población con más y menos ingresos ha aumentado más de un 25%, cifra superior al incremento registrado durante la crisis de 2008.

          Aunque el informe reconoce que frente a esta situación, el esfuerzo de respuesta desde las políticas públicas ha sido notablemente mayor que en la crisis anterior, la realidad es que no ha  podido frenar el deterioro  económico de los sectores desfavorecidos de la sociedad.

          Los datos que presenta Cáritas se centran en exponer el deterioro sufrido por las clases populares, pero no profundiza en la repercusión de la crisis entre los privilegiados de la sociedad. Esto sí lo hace el informe, a nivel mundial, presentado por la ONG Oxfam. Según este informe, los diez hombres más ricos del mundo han duplicado su fortuna, mientras que los ingresos del 99 % de la población mundial se habrían deteriorado a causa de la COVID-19. Esto no lo dice sólo Oxfam, instituciones como el FMI, el Banco Mundial, Crédit Suisse, y el Foro Económico Mundial han estimado que la pandemia ha provocado un aumento de las desigualdades dentro de los países en todo el mundo. Pues la mayoría de los países del mundo, sobre todo aquellos en que se acumula más la riqueza, se consideran democráticos. ¿Se ha consultado si su población  está de acuerdo con la brutal desigualdad existente y que, además, va creciendo? ¿Es que eso está por encima de la democracia?

          Si queremos cambiar esta situación, lo primero que tenemos que hacer es manifestar claramente los límites de nuestras democracias, y señalar con rotundidad el poder que está por encima de ellas. Sólo desde la verdad, desde el reconocimiento de la realidad, podremos avanzar hacia un mundo más justo.

          El escritor George Orwell dijo: “En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario.” Estamos en una época de engaño universal, de manipulación de las mentes, de la posverdad y de la clara mentira. Decir la verdad es más necesario que nunca. Y ya hace dos mil años que el Evangelio nos dice: “La  verdad os hará libres”. Sólo sobre la verdad construiremos una auténtica democracia.

5 comentarios

  • mª pilar

    Gracias Antonio. Has pesto el dedo en la llaga:

    ¿Seguiremos adormecidos y casi parados?

    Lo que no hagamos cada persona…se quedará sin hacer…vayamos al centro de la cuestión sin pensar:

    Que quienes gobiernan (lo hagan bien o mal) arreglará nuestras calamidades.

    Gracias.

  • Juan A. Vinagre

    (Dejo aparte la llamada “democracia griega”  y la romana pre-César, que eran en realidad oligocracias.)     En el desarrollo evolutivo histórico del homo “sapiens”, iniciado hace unos 150-200.000 años, que se sepa no ha habido democracia (relativa y parcial) hasta hace solo unos 200 años. Es decir, la democracia es cosa de ayer…, y se desarrolla al nivel que corresponde al desarrollo-madurez de la sociedad, dirigida y dominada por el poder… Nuestra democracia actual se halla todavía en la INTRODUCCIÓN (o primera fase) de ese gran Proyecto de convivencia humana respetuosa e igualitaria, sin clases privilegiadas dominantes.  Y ese proceso se desarrolla muy lentamente, parcialmente, (de momento solo en algunos países algo menos inmaduros), pero siempre controlados y dirigidos -sin que se mote mucho- por el poder oligárquico.  Por eso nuestras democracias son tan imperfectas y dejan tanto que desear…    En nuestro desarrollo evolutivo, como pueblo, las democracias se encuentran aún en la infancia, en la introducción de ese proceso. De los Derechos Humanos se tomó conciencia y se habló a partir del siglo XVIII, y fueron reconocidos (y con matices varios) a mediados del ¡siglo XX! Pero solo a nivel teórico. En algunos países donde se vota no hay democracia ni oposición reales.  Hay autócratas, que se revisten de apariencias democráticas para no disonar mucho. En algunos países ni eso. (ver Navalni o China…) Mejor,  ver la mayoría de las llamadas democracias…, incluida USA.  Mientras los grandes poderes oligárquicos dominen el capital e impongan los contratos de trabajo  -y los sueldos- sin más ley que la que dicta el jefe, ¿podemos hablar de democracia?  En Occidente la gente puede hablar libre en las terrazas -y hasta en escuelas,  en universidades (dependiendo de qué), en foros, portales o películas…-,   pero los políticos no pueden gobernar con libertad.  El Amo impone normas y topes-límites…   Por eso, en los casos mejores o menos malos, podemos decir que nuestra democracia se encuentra en la introducción, o si se prefiere, nuestras democracias son pre-democracias…    (Y “dichosos”  muchos de los que viven en ellas…)

    Democracia que es una parte esencial del Mensaje evangélico, y de la que la Iglesia clerical no da cuenta. Su afán de poder sacralizado  le impide ver…    Por eso muchas veces interpreta y/o “justifica” con razones poco fundadas su postura.  Por eso no firmó la Carta de los Derechos Humanos, cuando denía haberlos promovido.  La democracia empieza por saber pensar con libertad interior y con ética solidaria, sin clases…   Y el Poder confunde, “crea verdades” y si puede controla mentes… En estas circunstancias la democracia plena y humana es una utopía…, una esperanza.

  • Román Díaz Ayala

    Podemos asegurar sin temor a equivocarnos que es cierto eso de que nuestra época es la del engaño universal, pero también con la misma rotundidad que es la del descubrimiento progresivo del engaño.

    Ante lo anterior podemos asumir la  conclusión de Antonio Zugasti: manifestar claramente los límites de nuestras democracias, y señalar con rotundidad y el poder que está por encima de ella. por el contrario, culpar a la democracia actual de todos los males, e incluso que nos resulta inútil para los ideales de libertad, igualdad y fraternidad. Existe una estupenda variedad de ensayos históricos en el pasado siglo XX. algunos nos llevaron a la confrontación y a las guerras, a la quiebra (Estados fallidos) o la fragmentación social que lleva a una ambiente prebélico.

    Con esto último me refiero a la primera democracia moderna de la historia que fue la de las trece colonias  que se independizaron y que hoy forman los Estado Unidos de Norteamérica. Luego vino la Revolución Francesa en el siglo XVIII. Hoy se ve, incluso entre sus ciudadanos , que su sistema de libertades y los principios constitucionales están transidos de mucha propaganda, igual que temprano se descubrió que los ideales revolucionarios bajo el lema de Libertad, Igualdad y Fraternidad, o que eran un ideal lejano, sino que fue utilizado por los revolucionarios  enajenados por la razón, como toda una impostura; eran los ideales de la burguesía, y para ella. De ahí que surgiera el otro espejismo posterior de una nueva sociedad sin clases.

  • Gonxalo Haya

    Muy clarito y muy expresivo: “elegimos a los capataces… pero los dueños de la finca son los mismos”; hasta que no logremos desbancar al sistema capitalista, la democracia será paños calientes.

  • Antonio Rejas

    Pienso que no solo ahora estamos  “en una época de engaño universal”, hasta el presente ha sido una situación permanente y no espero que salgamos de ella, sino que  seguirá siendo así hasta el final de los tiempos. Entonces, pienso yo, se nos aplicará la parábola de los talentos, pero teniendo en cuenta cómo se han utilizado los talentos que se hayan ganados.

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