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Las pancartas de nuestro amigo Martín Sagrera

Con más ciencia de muchos de los que aquí escriben grandes legajos y más coraje que muchos activistas, Martín lanza sus mensajes tanto en pancartas durante manifestaciones como en punzantes cartas al director. Aquí publicamos las tres últimas que ha enviado a ATRIO que respeta siempre sus opiniones, las comparta o no. AD.

El paraíso cubano.

“Tan alta vida espero, que muero porque no muero”, se quejaba santa Teresa, que ya de pequeña quería ser mártir yendo a tierra de infieles. Los hombres, privilegiados, podían enrolarse en Cruzadas para ir al cielo, por lo que éstas han abundado en España hasta ayer. En el islam de guerras santas, prosperó una secta, los “asesinos” (hoy, terroristas) que iban a morir matando para alcanzar el paraíso de Alá.

Al paraíso cubano, hoy que la fe es más débil, algunos temen perder la fe yendo, como el presidente de una amistad hispano-cubana, que decía lamentar poder ir por temer… los viajes en avión, aunque cada rato iba a Nueva York. Otros, excepto una amiga que llevé con esa mala intención allí, son tan fanáticos que van y vuelven con su fe intacta, como Carrillo tras vacacionar en Rumanía. Incluso ahora mismo, 15 de noviembre 2021, hay personas, que un día consideré sensatas, que defienden a muerte y rompen conmigo por su fe en un paraíso que fusila fríamente a quien quiere huir, lo que por fin hizo despertar de sus sueños paradisíacos, como a mí hace décadas, a un Saramago.

14-11-2021

 

Víctimas del extremismo religioso.

En pleno “destape” postfranquista, un monje catalán se convirtió en un fotógrafo nudista en Canarias y poco después, no pudiendo asimilar el brusco cambio, se suicidó. Ahora, el obispo de Solsona, famoso antes por su fanatismo ultra religioso, ha dado la campanada de emparejarse con una escritora de novelas sadomasoquistas.

Otro catalán, con la excusa de que tenía mala salud, fue despedido amablemente de un noviciado jesuita, murmurándose que quería fundar unos “jesuitas descalzos”, de la más estricta observancia; se licenció en teología en Roma y en sociología en París, donde publicó un grueso libro sobre el nudismo, un teléfono de información sexual en la Sociedad Sexológica de Madrid, etc.

Dada la deriva de otros paisanos míos víctimas de ese extremismo pretendidamente “santo”, creo que no me ha ido por ahora del todo mal ser ese último y, como el faro de mi pueblo, Llafranc, quiero avisar del peligro a los navegantes.

9-11-2021

 

 

Sánchez y la inviolabilidad real.

Sánchez amaga, pero recula. Propone la posibilidad de eliminar la inviolabilidad real, que “es de otra época”, pero de inmediato añade que no puede cambiar la Constitución sin el apoyo del PP. O sea, que se escuda en eso para no hacer nada.

Falso.  No se trata en ese tema concreto de cambiar la Constitución, ni menos aún de abolir la monarquía, sino simplemente de rechazar la interpretación reinante, no digo ya servil, sino absurda de negar toda libertad, y por tanto humanidad, al rey, divinizándolo, haciéndole impecable. Ya para entrar en la UE, que esa Concepción insensata (excepto para quienes la utilizaban en su provecho) hacía imposible, se argumentó que el rey era irresponsable sólo al firmar lo que decidía el Parlamento, como si esa firma no le implicara y por tanto le hiciera también responsable subsidiario, pero necesario (Recuérdese la abdicación durante horas del rey Balduino de Bélgica para no firmar la ley del aborto).

Con más razón, si cabe, que no, el rey es responsable de sus actividades privadas (y secretas, algunas obviamente muy ilegales) que se han multiplicado durante décadas gracias a la cobardía y falta de patriotismo de los dirigentes políticos y sociales, que incluso han menospreciado e incluso reprimido a quienes denunciaban esa descarada corrupción real, que ha fomentado la inmoralidad en todos los estamentos de nuestra sociedad.

20-10-2021

 

 

Una extraña amistad clerical.

En el Colegio eclesiástico romano tuve una amistad particular con otro seminarista catalán, al único que comuniqué antes de irme que dejaba esa profesión clerical y de los pocos compañeros con los que contacté varias veces más tarde. Hoy, me entero -por casualidad y después por Google- que, amo despótico del dinero, manda de hecho en el arzobispado barcelonés.  Nada más contrario a mi carácter de investigador, que nunca vi en el dinero sino un medio necesario. Él, en cambio, era ya famoso en Roma por su habilidad en manejarlo, objeto -entonces- de muchas bromas.  ¿A qué se debió nuestra afinidad?

Siempre ingenuo, he tardado en comprender algo tan claro. Nos unía, tan fuerte como inconscientemente, nuestro desengaño respecto a la fachada cristiana, evangélica, de la Iglesia. Pero mientras yo seguí muchos años intentando todavía reformarla -perdón, ponerla al día- él permaneció en ella para medrar al máximo de sus posibilidades como apóstol de la bolsa, pero, en realidad, no traidor a esa “multinacional”, como llaman a veces -en broma, claro está, que es donde se sueltan las verdades prohibidas- algunos miembros del clero. Por eso él, que era casi el único catalán no cerrado allí entonces, buscando el dinero de todos, como después, en aparente contradicción, pero para medrar, se ha hecho un feroz independentista. “Su Dios es el dinero”, por lo que es famoso por no llevar nunca ningún distintivo clerical.

Lo que sí nos une también es el conocido “Roma vista, fe perdida”. Por eso mismo el Vaticano escoge más como jerarcas suyos a los que han pasado por Roma. No vaya a ser que alguno se tome algo en serio el Evangelio, como otro compañero y amigo mío allí, el vasco Echarren, al que, al nombrar por allí obispo auxiliar de Tarancón en Madrid, y tener ilusiones evangélicas, tuvo que desterrar de por vida a una isla. Como otro compañero y amigo, el andaluz Carrillo, también ya difunto, que, siendo párroco aún y queriendo ceder parte de su vivienda a los más pobres, siendo reprimido por su obispo, terminó desengañado y secularizándose. Con razón las encuestas muestran que los españoles confían mucho más en los párrocos que en los obispos.

26-9-2021

2 comentarios

  • Gonzalo Haya

    Ahora tenemos la oportunidad de presentar nuestras quejas y nuestras propuestas en el sínodo, bien por la vía de las parroquias, si nos escuchan, o por organizaciones cristinas como Religión digital.

  • Julián Díaz Lucio

    En sintonía con Segrera, escribí esta carta a un amigo de Plasencia:

     
    Querido F.: No sé si daros el pésame o la enhorabuena por el cambio de obispo que vais a tener. Lo que sí me parece ver con cierta claridad, al menos por ahora, es que sigue habiendo la promoción episcopal, el enchufe de gerifaltes, y las ambiciones de subir en la escala jerárquica, por mucho que se la quiera adobar con cumplir la voluntad de Dios.  Y no sé si el Sr. Nuncio actual, dejándose conducir en carroza imperial a presentar sus credenciales diplomáticas es un buen ejemplo de la Iglesia en salida, o de la Iglesia pobre y de los pobres. Me parece que los nombramientos episcopales de ayer van en otra línea. Por ahora están dos diócesis de las tres de la región sin cabeza episcopal. Me temo que pronto vendrá para acá otro con las mismas ganas de promocionar procesiones y estatuas al Corazón de Jesús. Y mientras tanto la mayoría de la gente se desentiende de esta Iglesia que no sintoniza con los problemas del pueblo y con la orientación que quiere dar el papa Francisco.
    Mientras tanto, caminemos en esperanza hasta que el cuerpo aguante, siguiendo pobremente al Jesús de Nazaret, que es el único horizonte seguro en medio de esta meretrix Iglesia.

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