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Un gran error, un gran amor

ATRIO acaba de celebrar una asamblea mensual que ha planteado muy al vivo la actualidad que pueda tener hoy la referencia a Jesús de Nazaret en la búsqueda de sentido de la vida. Estay aún pendiente de presentar los contenidos de esa reunión. Pero este artículo del nuevo colaborador Santiago Villamayor, teólogo y pensador por libre, viene como anillo al dedo para el debate que estamos teniendo en ATRIO. AD.

      (El texto es un extracto del original del mismo título)

      Es increíble la capacidad del ser humano y de los grupos sociales para perseverar en las ficciones colectivas y en sus consiguientes hábitos recurrentes. No por mala intención sino por la resistencia natural de las ideas, la rutina cerebral, y quizás también por la seguridad y el poder que proporcionan. Así pasó por ejemplo con las teorías del geocentrismo y del fixismo hasta que fueron superados por el heliocentrismo y la teoría de la evolución. Y no hay que escandalizarse porque ocurra otro tanto con las interpretaciones religiosas y en concreto con el cristianismo.


      Las iglesias cristianas ponen el centro de su doctrina en el Misterio de la Redención. Jesús es el Hijo de Dios encarnado que nos rescata del pecado y la muerte mediante el sacrificio de su vida. Pero hay otras interpretaciones del cristianismo. Tal es la concepción de un movimiento universal de esperanza fundado no tanto en la muerte y resurrección de Jesús sino en su “andar haciendo el bien”. Jesús no representa tanto al Cordero de Dios expiatorio cuanto el ser enteramente para los demás. La muerte es una consecuencia de ese amor no una condición. Y la resurrección es un símbolo de la evolución creadora que siempre se renueva, no un milagro construido por la mentalidad greco-judía de los primeros cristianos.

      En lugar de esa Historia Sagrada de un pueblo sagrado receptor exclusivo de una revelación también sagrada fijémonos mejor en la Gran Historia cósmica y humana que no se inicia con el pecado, ni se divide en una creación y una redención. Es más bien una evolución en la que el amor de gratuidad emerge de forma más ostensible en el tiempo y persona de Jesús. Un nuevo paradigma de recreación continua que sustituye al paradigma de la redención.

      No podemos mirar el pasado con nuestros ojos de hoy pero tampoco seguir en el presente con los ojos de ayer. No podemos erigirnos en censores ni en legitimadores del pasado. Pero sí debemos volver al significado original para traducirlo a nuestro momento. Por eso propongo aquí el cambio de un paradigma redentor, dualista, literalista y divorciado de la ciencia a un paradigma monista, liberador, eco-centrado, de innovación, simbólico y ensamblado con la ciencia.

      Y para justificar ese cambio me remito al origen del cristianismo. Éste nace con un mensaje de plenitud y justicia centrado en la persona de Jesús de Nazaret. Pero los relatos evangélicos que lo transmiten no son crónicas objetivas sino interpretaciones de la fe. Y esa libertad de interpretación nos legitima para hacer ahora nosotros lo mismo que ellos: decir quien fue Jesús y por qué él es nuestra referencia y no otro. Y consecuentemente cómo puede darse hoy el cristianismo.

      Sugiero una visión de Jesús no tanto divino, mesías o redentor sino, comprendido desde la cultura actual, como un ser enteramente para la felicidad de los demás empezando por los más vulnerables. Pero, si ya no es Dios y su historia apenas la conocemos, ¿Qué interés tiene? ¿Solo porque hemos nacido en esa referencia? Si quitamos esa mitología Jesús se queda en un ser como los demás. ¿Por qué entonces él y no otro? Y respondo como hipótesis, en el curso de la evolución cultural él fue la manifestación más explícita y elevada de una cualidad universal, el amor. El amor es el dinamismo de la realidad y se manifiesta analógicamente de diferentes modos. En la fase de humanización fue pasando de la lucha por la vida, la competencia egoísta, la violencia desproporcionada y el ojo por ojo, a la cooperación tribal, la reciprocidad y el cuidado mutuo. Al final eclosiona en el mensaje y la vida de Jesús como donación desinteresada, el agapé.

      Allí fundo la incondicionalidad de Jesús. Una “divinidad” o preeminencia no caída del cielo sino otorgada desde el interior de bondad inagotable que habita en todas la personas. De la misma manera que en el conocer concurren un fenómeno empírico y unas aportaciones de nuestras estructuras mentales también en la adhesión a Jesús hay como una adecuación entre nuestro inagotable deseo de amar y los dichos y hechos de Jesús. Hay como un “a priori” de posible generosidad ilimitada en nuestros afectos que encuentra en Jesús el referente empírico para reconocerse. Y eso da confianza para un seguimiento hasta donde se quiera.

      Consecuentemente de ahí se deriva un cristianismo alternativo al magisterio oficial, el credo, el catecismo, al que algunos llaman una herejía institucional, una ortodoxia equivocada, la del dominio de la teología de la redención sobre otros hilos de la tradición. El Misterio de la Salvación, dicen, es una desviación del mensaje liberador de Jesús de Nazaret. La cultura teocrática y mesiánica de los evangelistas y la impronta neoconversa de Pablo se impusieron sobre el significado de fondo de Jesús y se inició así una teología filosófica escorada hacia el mundo sobrenatural y el rescate por la sangre y el sufrimiento.

      He buscado un motivo de incondicionalidad en el relato de Jesús. Un diferenciante para la singularidad de Jesús. Y aquí sostengo que su trascendencia no es tanto algo específico, exclusivo, una redención sobrenatural y condición divina, sino una cualidad común en las personas elevada a su máxima expresión, el amor enteramente desinteresado. El que se trasluce en su vida de pueblo en pueblo, escuchando, consolando, curando y dando esperanza. Y ese amor concreto sincero e inagotable, contrario al legalismo, al autoritarismo, a la hipocresía y a la dominación le llevó a la cruz. Esa para mí es la esencia de Jesús, la unicidad que se dice, no la que literalmente le dio la tradición con la expresión literalista de Hijo de Dios.

      ¿Qué nos queda del cristianismo después de estas reducciones de su valor histórico, de su mitología, de su sobrenaturalismo y divinidad y de su interpretación redentora? ¿Acaso una institución mundial parapolítica, acaso un movimiento social y crítico, una “Internacional de la Justicia”? ¿O una supra-ética, un talante universal diseminado sin especial estructura? Pues un poco de todo esto.

      Hay que deshacer el entuerto. En las celebraciones dominicales, en la prensa, en las declaraciones públicas, cartas y encíclicas podemos hablar de otra cosa mejor que de convicciones ciertas basadas en milagros, resurrecciones y caminos de redención. Mostrar más bien la maravilla de nuestra Gran Historia. Asombrarse de las incontables estrellas, partículas y neuronas, de la buena voluntad, del valor del perdón, del consuelo, de la civilidad y la acción por la justicia, la sintonía con la naturaleza y la compasión con los necesitados y recuperar de otro modo los grandes valores y hallazgos de la tradición religiosa, el cuidado emocional e intelectual de la infancia, los relatos mágicos que propedéuticamente inician al valor de los símbolos y a la acción comunicativa… la conversación profunda… y todos estas actitudes siempre dentro de la temporalidad bajo la sospecha y el postulado de plenitud.

      Santi Villamayor, día de todos los santos, de los que aman gratuitamente, 1-11-2020

28 comentarios

  • M.Luisa

    Mi entrada hoy aquí no tiene otra  intención que la de servir como de   un pequeño añadido a lo que ya expresé en mi último comentario y es que no me resisto a  desaprovechar  el punto aquel donde dialogando, dialogando,  quedó al descubierto el motivo, la razón de la unidad radical  del ser humano   más allá del cual  no se puede ya retroceder. Me refiero al concepto  de “Antropobiología” que saqué a colación el otro día para asignarle significado a lo que estaba expresando.

    Un concepto que    irrumpió con fuerza a mediados del siglo pasado  como un intento, precisamente,  de dar una explicación unitaria del ser humano en contraposición de los dualismos antropológicos del siglo XIX  tanto por parte de biólogos, como por ejemplo, Huxley, como por filósofos ( Scheler) etc.,    que en cuanto dualismos se presentan inaceptables. El ser humano ha de verse no estratificado sino profundamente unido y esta unidad ha de venir dada por la propia estructura biológica.

  • Veronica pojmaevich

    Extracto de la Introducción del Libro “Las mujeres ocultas del Evangelio” de Kathy Coffey: 
    Abramos las puertas y ventanas, e invitemos a estas mujeres ocultas a entrar. Llenos de curiosidad, queremos saberlo todo, porque tienen mucho que decirnos. No solo nos cautivan con su encanto, también nos dan otra perspectiva, sobre nuestra tradición y nuestro lugar en ella. Este punto de partida es vital para aquellas mujeres que tratan de reclamar y poseer una tradición que ha sido dominada por los hombres. Como la mayoría de los personajes de la Biblia son masculinos, las mujeres han tenido bastante dificultad al tratar de identificarse, ¡o de introducir al menos una palabra en algún costado! En el pasado, solucionaron este problema por medio de una variedad de piruetas mentales. Miriam Therese Winter describe estas acrobacias: “Si el zapato no calza, úsalo de todos modos y camina graciosamente”. 
    Pero su trabajo y el de muchas otras han comenzado a redefinir los límites y a ajustar el modo de entrar en ellos. Durante años, las mujeres han usado un vestido poco sentador, áspero e incómodo, puesto del lado equivocado. Hoy estamos aprendiendo a dar vuelta este vestido, acomodarlo a nuestro talle, moldearlo de acuerdo a nuestros contornos. Estamos encantados de descubrir cuan placentero cómodo resulta. Para algunas personas  el lenguaje y las imágenes espirituales referidas al hombre han perdido gradualmente su utilidad, mientras que para otros se han convertido en una camisa de fuerza. Las mujeres hemos comenzado a darnos cuenta de que los hombres no son las únicas autoridades religiosas y de que, de hecho, poseemos una autoridad interior, dada por el Espíritu, en nosotras. 
    Como dijo una entrevistada  en El  rostro femenino de Dios “Pasé toda mi vida adquiriendo experiencia en un lenguaje espiritual que no es mi lengua nativa, y ahora, dentro de mi, algo protesta con violencia: “¡No más, no más!.
    A medida que nos apartamos de un lenguaje extraño y nos hacemos más fluidos en nuestra lengua nativa, podemos enfrentar la misma acusación que le fue hecha a Jesús: “¿Quién te ha dado la autoridad para hacer estas cosas?”. Su respuesta puede ser la nuestra: “Hago estas cosas con la autoridad que Dios me ha dado”. 

  • Isidoro

    Mi idea personal, amiga M.Luisa, es que todos los grandes saltos, los hacen minorías. Es lo de la levadura evangélica, que citaba Verónica. No es que haya que dar excesiva importancia a quien lo hace, (sin quitarles el mérito), porque si no lo hacen unas personas, lo harán otras.
     
        Y te voy a decir más. La inmensa mayoría de los grandes avances de la humanidad, lo han hecho gente “rara”, si me apuras hasta “trastornada”, “obsesivos”, y que fácilmente caen en la vanidad y la soberbia. (La creatividad es un estado “anormal”, y se les pueden disculpar los excesos, por su mucha utilidad para la humanidad).
     
        Este tema me resuena el tema de los héroes. Yo creo que el problema de las Iglesias, es que Jesús, al señalarnos el camino de la maduración humana, (en versión laica), o “perfección”, (en versión religiosa), señala una meta, un desiderátum al que muy pocos están en condiciones de llegar.
     
        Decía Napoleón que todos sus soldados llevaban en su mochila el bastón de mariscal. Pero muy pocos llegaban a utilizarlo. Todos somos llamados a ser héroes, pero muy pocos lo consiguen, y además hay fuertes sospechas de que el conseguirlo depende, además de la suerte de unas circunstancias favorables, de la dotación cognitiva y emocional, de los primeros 15-20 años de vida, que condicionan el resto de la misma.  
     
        (Ya sé que ahora clamarán los esforzados “voluntaristas”, que pretenden subir al cielo a pulso de bíceps, por una soga. ¿Pero quién tiene esos bíceps?).
     
        Esto nos plantea una aparente contradicción o paradoja entre el igualitarismo y la realidad. La igualdad, empieza por la igualdad de oportunidades y eso es lo primero que falla.
     
        Todos somos iguales en naturaleza potencial, y en dignidad y derechos, pero una vez dicho eso, la humanidad es un catálogo de individuos, muy distintos, con realidades muy distintas de circunstancias y de dotación.
     
        El cristianismo, en ese sentido de “camino de perfección”, nos pone ante un reto muy difícil, tan difícil, que consideran que es preciso la ayuda directa de “Dios”, la “gracia”, para poder recorrerlo.
     
         Por otra parte los más modernos jungianos, (o neo-pelagianos), consideramos que llevamos dentro, un “programa-ayuda-guía”, mediante el arquetipo del espíritu, o del viejo o la madre sabios, que nos ayuda dificultosamente a encontrar el camino del despliegue de nuestra naturaleza humana con la que nacemos de forma larvada y embrionaria.
     
         Pero es una ayuda muy complicada, y en el camino es muy fácil extraviarse. ¿No nos lo podían haber puesto un poquito más fácil?.
     
           ¿Por qué una labor tan esencial como la de desplegar nuestra naturaleza potencial, con la que todos venimos dotados, es tan difícil y compleja, y es tan escaso el número que lo consigue?.
     
        El mismo Jesús lo reconocía, cuando hablaba de que muchos eran los llamados y pocos los escogidos. En el fondo es el antiguo problema de la predestinación.
        El mismo Jesús puede darnos la clave de esta terrible contradicción, en el evangelio de Tomás, cuando en el logión 23, dice: “Ieoshúa ha dicho: Yo os escogeré, uno entre mil y dos entre diez mil y estarán de pie como una sola unidad”. 
     
       “Estarán de pie, como una sola unidad”, y junto al resto de nosotros que estaremos tumbados por no dar la talla. Todos “como una sola unidad”.
     
        Yo creo que esa es la solución a esta paradoja, el cambio de perspectiva desde la mirada del individuo aislado, a la mirada de la especie: la humanidad como un conjunto intersolidario, con un destino único y unísono.
     
        No pasa nada, porque haya dos entre diez mil, porque ellos somos nosotros también. Debemos de dejar de pensar en yo, yo, yo, y empezar a pensar en nosotros, pero de verdad.
     
        Eso no quiere decir, naturalmente que podemos abandonarnos y tirarnos a la bartola, pensando que otros ya harán el trabajo. Debemos hacer lo que podamos, y poner nuestro granito de arena por el conjunto, pero sin descoyuntarnos psicológica y emocionalmente, que es como se hacen mejor las cosas, y salen mucho mejor.
     
       Y llegaremos hasta donde lleguemos, y presentaremos nuestras manos semivacías, con cuatro o cinco minas evangélicas, que debemos intentar que sean algo más de las que recibimos. Y si no lo conseguimos tampoco, pues tampoco pasa nada.
     
       Acordaos de cuando nuestros hijos o nietos, nos enseñaban un dibujito pintarrajeado en un papel, tan contentos, pensando que era una obra de arte. ¿Qué hacíamos?, pues nos reíamos y les felicitábamos.

    • M.Luisa

      Hola, Isidoro, desde tu punto de vista no es que no tengas razón, claro que sí, pero es que a mí, como ya he dicho en otras ocasiones me parece del todo insuficiente partir de la antropología psicológica como te he leído en otra parte le dices a Román. Mi punto de partida se centra en una antropobiología a la altura de los tiempos, ciencia que permite superar prejuicios ancestrales elaborando una biología auténticamente humana y una antropología auténticamente biológica.

      Según tu enfoque en el que hablas de grandes saltos se diría que en lo que piensas y lo que cuenta para los efectos es el progreso y los avances históricos, ningún problema, ciertamente visto así es algo prohibitivo para la gran mayoría, se avanza tanto para bien como para mal, no obstante pienso que en los pequeños saltos no graduales sino esenciales, es donde se halla comprometida toda la humanidad.

      ¡Un cordial saludo, amigo!

  • Alberto Revuelta

    Contesto aquí al comentario de Carmen en otro hijo. Agradezco el ratico y su escrito. Creo con base en mi experiencia de ocho décadas, con la reflexión sobre los beneficios, sufrimientos, alegrias y penas que he vivido en ellas – algunas de muy difícil digestión – como ya he escrito alguna otra vez, que el Eterno se hizo carne en Jesús y vivió la experiencia humana hasta morir en la cruz, Y espero encontrar al Eterno cuando muera. Ya se de sobra que hay muchísimas personas que no sienten y piensan como yo. Pero mucha gente joven con la que trato cree lo mismo que yo sustancialmente.  Me parece estupendo. No creo en magias ni religiosas ni clericales  ni civiles ni militares ni políticas ni científicas. Pero si creo y vivo lo que le he dicho una poco más arriba. Saludos y cuídese, como me recomienda y agradezco.

    • carmen

      Gracias por contestar.

      Me alegro un montón por usted, por sus amigos, por la gente joven que piensa como usted. De verdad, me alegro, me da la sensación de que está usted plenamente convencido de lo que dice, y eso de saber que te espera una vida eterna debe de ser estupendo. La verdad, daría cualquier cosa por volver a ver a mi madre, hace cuarenta años que no la veo. Y a mi padre que hace treinta y siete. Pero cada uno cree en lo que puede, no en lo que quiere.

      Le aseguro que el único interés que me mueve para escribir aquí es el insistir en una única idea: no dejen solos a los jóvenes. Les hemos arrebatado una parte de nuestra cultura muy importante,les hemos dejado sin un dios de referencia. No digo religión, digo que al no creer casi nada de lo que dice la iglesia, ha arrastrado consigo la espiritualidad.
      Por supuesto no digo en todos, pero sí en una gran parte de adolescentes. Porque el mundo de ahora no es el que era cuando nosotros éramos jóvenes.

      A lo mejor es una cabezonería mía, vaya usted a saber

      La verdad es que me estoy cansando ya. A veces me siento tan tan pequeña que pienso, anda nenica, toda tu vida igual…déjalo ya. Deja que el mundo siga su curso. La vida siempre se abre camino.

      Pues eso. La vida se abrirá camino con o sin el mensaje de Jesús. Los tiempos cambian. Y los referentes también.

      En fin.

  • ana rodrigo

    Me ha encantado el comentario de Veronica pojmaevich 10 noviembre 2020, 1:51 am, y como queda un poco abajo y un poco perdido, lo resalto aquí con mi sugerencia de que no os lo perdáis, es maravilloso, desde mi punto de vista.

    Me ha gustado que destaque que la historia de la humanidad y sus religiones, y sus héroes y sus normas y sus leyes, etc. etc. ha sido cosa de hombres, mientras las mitad de la humanidad, las mujeres, ha quedado oculta, desactivada y despreciada. Ya saben el dicho de que “si Dios es hombre, el hombre es Dios”

     

  • Asun Poudereux

    Un Paso…Un Mundo…Sea cual sea, siempre es bienvenido. Mejorable, pues claro. Descalificar a la primera, porque se esperaba mucho más salto, no es justo. Vale más detenerse y hacer un esfuerzo  detallado que lo justifique, si se pretende con sincero discernimiento complementarlo.

    En el título expresa el salto del amor con todo lo que abraza y conlleva.  Así lo entiendo. Mi entendimiento tal cual, también puede ser transcendido una vez integrado en la vida cotidiana.

  • carmen

    Lo que sucede es que ser cristiano y enarbolar la bandera del cristianismo , considerando que es Dios, viene bien para muchas cuestiones de la vida.

    Muy bien.

    Pero claro, si le quitas la divinidad o ese concepto concreto de divinidad que se le atribuye a Jesús, entonces ya…

    Pero este escrito no propone quitar ni poner un ápice de eso que llaman divinidad de Jesús. Propone abordar la divinidad desde otra perspectiva. Que no es lo mismo. Pero claro, entonces se cargaría a la iglesia tal y como está concebida en este momento y por supuesto todas las banderas que se alzan al cielo en nombre de ese dios, se quedarían sin sentido.

    Eso es lo que es.

    Ese es el problema

    Descalificado? Menuda indignación tengo.

    • carmen

      Dos.
      El Diablo es otro invento.
      Nosotros somos los que hacemos el bien o el mal.
      Y que entren los biólogos a hablar del cerebro reptiliano. Pues por supuesto que tenemos en nuestro ADN genes de reptil. Pues claro. Con un poquito de la teoría de la evolución que se conozca no cabe la menor duda. Que tenemos una parte de cerebro que se rige por leyes biológicas de los reptiles? Pues genial.
      Así le podemos echar la culpa de todo a la serpiente del paraíso.

      Es que de verdad…

      Parecemos críos: que si este ha tenido la culpa, que tú me has dicho que le mordiera la mano y no he tenido más remedio que darle un mordisco…
      Por favor.
      Crezcamos un poquito

  • oscar varela

    Hola!
    Dos cositas:
    UNA: Ok!, Dios es “cuchara” (“ni corta ni pincha”).
    DOS: Este señor se olvidó de la otra cara de la vida:
    “la CONTRA” “el ADVERSARIO”, “SATÁN” “el H de P”, “el CAOS”
     
    Se trata de un “optimismo – des-encarnado
    Ese “olvido” le descalifica.
     
    P.D.: hay en el Artículo un “fondo” de Teilhard y de Sunyol.

    • Isabel

      Sí señor. De acuerdo.

      • carmen

        A Miquel sunyol le he dicho mil veces, por qué no escribes un libro? La respuesta siempre ha sido la misma: me limito a analizar y a recopilar lo que Otros han dicho.
        No. Quién lea la página de Miquel verá como es. Sencillamente analiza textos de otros.

        El autor de este artículo habla en primera persona. Primerísima persona. Da un paso adelante enormemente importante.
        Salvo el señor Alcaina ,, en otro estilo totalmente diferente, no he leído jamás a un teólogo católico hablar con tanta claridad.
        Digo católico. De otras comunidades cristianas por supuesto que he leído. Claro que he leído.
        Alguien piensa que de repente se le ha ocurrido decir esto , así porque sí?
        Por favor. Saben muchos de ustedes muchísimo mejor que mi persona las ideas que circulan entre un determinado grupo de teólogos. Porque este texto ha llegado a mi ordenador, luego está circulando por ahí. Y va dirigido a teølogos, no a personas como yo.
        Y nadie escribe un texto de esta envergadura si antes no lo ha pensado muy bien a quienes lo va a mandar y que de alguna manera va a ser bien recibido, por unas causas u otras.

        De descalificado nada de nada.
        Otra cosa es que no se comparta. Pero no todo lo que una persona no comparte queda automáticamente descalificado, salvo para esa persona

        Ya está bien.
        Existen otras manera de pensar
        Existen. Nos gusten o no, existen.

    • Alberto Revuelta

      Sí, estoy de acuerdo con el DOS de Oscar. Esta mañana, en la guardia de la abogacía pro bono, he atendido a cinco personas. Una de ellas: mujer, 45 años, 3 crios a su cargo, el padre se ha quitado de en medio después de acompañarla cuatro años en el combate contra un cancer que la asuela. Le dan ahora un par de años de vida y quiere saber como preparamos el futuro de los zagales. No es posible prescindir del caos, de Satanas, del mal, del desamor. Otra, mujer, casada, que ha tenido que hacerse cargo de una nena recién nacida, cuya madre y cuñada de ella ha desaparecido dejándole la niña. Y no tienen ni el ingreso mínimo vital. ¿Cómo olvidarse del lado oscuro?. Servidor que pertenece al Antiguo Testamento y es ana-crónico y sigue recitando el breviario en latín, al rezar nona cuando he vuelto de la, guardia me encontrado con la invitación de no actuar como un mulo irracional y puro instinto. Y por eso el DOS de Oscar debe tenerse siempre delante de los ojos y hacer teología con el, no con Oscar, sino con su DOS.

      • mª pilar

        Para mí…ese lado oscuro está:

        En cada persona; si le damos aire…respira y se hace fuerte…si lo negamos… ¡seremos más fuertes que él!

        La vida es lucha, es esfuerzo, es, deseo de salir de los agujeros que hay en ella.

        Admiro su labor profundamente; y a la vez creo, que hay que buscar caminos para romper…”el mal pairo”…que parece amenazar a tantas personas sobre la faz de la tierra.

        Unas personas podrán y otras…no sentirán… esa fuerza necesaria para salir.

        Es, mi experiencia personal; pero quizá, alejada de la cruda realidad.

        Gracias por todo.

      • carmen

        Si
        De acuerdo
        Con su propio dos.
        Anda que no es una lucha dura.

        La de veces que me he tenido que controlar a mí propio dos.
        Hasta para no acabar conmigo misma.
        Ese es otro tabú.
        La de veces que hemos pensado muchas personas acabar de una vez.

        Hay que luchar contra nuestro propio dos. Continuamente.

  • Juan García Caselles

    El Espíritu, que yo no sé que es ni cómo es, sopla por donde menos se le espera. Cuando desde hace dos siglos se generalizó aquello de que los seres humanos somos los protagonistas de la historia y destronamos a dios, o los dioses, de su dominio sobre el mundo, se les olvidó explicar quien nos bajó de los árboles o nos sacó de las cavernas. Y ahora empieza a ponerse de manifiesto que lo que nos dejó Jesús no fue una teología, una serie de verdades inconcusas, sino una praxis, el amor, que es lo que a los humanos nos hace más humanos, o sea, más divinos. Es decir, no se trata de un saber sino de un vivir, no se trata de ideas, sino de sentimientos. Sentimientos profundamente racionales y acordes con los nuevos descubrimientos de la ciencia.

    Gracias, Santiago Villamayor,, y gracias a tu difusor, Antonio.

  • “Chapo” por el autor Santiago Villamayor. Si releemos varias veces buscando que nos quiere decir. Es muy fuerte a lo que apunta.

    Nada menos que a dejar “aparcado en un desguace el Vaticano y lo que significa.” A menos de que este Vaticano junto con todo el cristianismo que deriva del concilio de Nicea hagan un giro copernicano, algo que veo difícil, aunque si se quisiera si seria posible. En el catolicismo por ejemplo, el shock empezaría por el mismo Papa, que de la tiara de tres coronas que usaban los papas pretéritos hasta caminar sin corona alguna y sin papamovil, va un trecho…
    El pueblo llano es el importante para que se hiciera un esfuerzo auténticamente sincero de modo que no tuviese que decir que “se les quita la fe”.
    El concepto de fe es muy amplio, nos el acotado por el cristianismo literalista. A saber. Fe en un hombre hijo unigenito de Dios. Fe en que resucitó de entre los muertos, Etc. (Que ya es tener fe…)
    Fe es confianza en esa fuerza superior a nosotros y de la que formamos parte, llámese Vida, Naturaleza, Dios, Tao, budeidad, divinidad, Fuente y un largo largo etcetera. Yo la tengo en mi mente, como Wakan Tanka que quiere decir Gran Misterio, para mi, nombre exacto y poético que es como lo invocaban los Lakota o sioux.

    Ken Wilber nos dice que no es necesario eliminar las religiones, solamente actualizarlas. Algo así dice.
    La muerte y resurrección está en todas las religiones mistéricas. Muerte al viejo ego y resurrección a un mas amplio nivel de consciencia. La secta literalista cristiana que fue la que se impuso y sabemos porque… Lo que hizo fue “agarrar el rábano por las hojas” Lo realmente nutritivo, el rábano, lo pateo versus cristianismo gnóstico o místico. Y después nos intentó “evangelizar” Imponiendo su visión literalista de los evangelios, con la excusa de que las hojas del rábano también son comestibles.
    No reparo ni ante la destrucción, el crimen, la tortura y el terror en varias formas. Una de ellas es el Infierno “cristiano”. Los gnósticos cristianos ni eran “pecadores” nada mas nacer, ni temblaban con el infierno.

    No se puede sacar de donde no hay. Amar al prójimo se le ama cuando en tu interior rebosa el amor y la compasión, de lo contrario es una impostura hipócrita. El Vaticano es una gran potencia económico-financiera mundial, ¿Cabe mayor hipocresía? Podría hacer mucho bien, pero es que la manera de conseguir la riqueza material ya la hace mal.
    ¿Qué hacemos para que en nuestro interior se instale el amor y la compasión? No hay porque hacer lo que los gnósticos cristianos, ni que supiésemos que hacían. Hoy tenemos al alcance muchas muchas tecnologías transformativas místicas, hay todo un supermercado el el que podemos elegir según nuestra idiosincracia de modo que podamos morir al viejo ego y resucitar en una persona nueva.

    El gran escollo que veo para la actualización del cristianismo de la secta literalista constantiniana es que nos impusieron la visión de un Dios hecho hombre histórico que “habito entre nosotros”.
    Pero se puede dejar en un gran interrogante si vivió un hombre Jesús entre nosotros o solo es un mito tal como creo yo. Porque nos vale el mito también como símbolo o ejemplo a seguir. Nos entrenamos con la tecnología transformativa que elijamos para ser como Jesús. Modelo de que es un hombre que ha trascendido el ego.

    Eso es un giro copernicano, un autentico aggiornamento. Eso es lo esencial de Jesús. Lo que no sea eso no sobrevivirá. ¿El Vaticano?. En el mejor de los casos. Un museo del ayer…

    (Esto de para mucho amigos. De momento ya paro.)

    • Veronica pojmaevich

      Jesús como exponente humano de determinadas características que sobresalieron en él como el Amor. Decantando lo mejor de lo que nos llega de él (por escritos de otros), es esta cualidad, que todos los místicos acuerdan como valor supremo.

      Jean Houston, amiga de Joseph Campbell, le cuestionaba a éste, su famoso libro “El héroe de las mil caras. Psicoanálisis del Mito”, planteándole que las mujeres tenemos otros modos, incluso para amar, pero el camino de la heroína no está documentado. Dentro de los caminos de héroes se encuentran además de Jesús un montón de personas más que transitaron el recorrido, cada uno exponiendo sus joyas. Jesús es un modelo masculino, va como anillo al dedo a teólogos cristianos masculinos porque se identifican con él desde su ser varón, y en buena hora y ¡qué modelo!.

      A las mujeres no se nos ha documentado debidamente, aunque han habido montones de heroínas.

      Yo creo que cada uno en la historia, si conecta con un lugar más profundo, con su sombra dorada digo yo, viene a entregar una joya a la humanidad (como en la canción Diamante de Jorge Fandermole). Todos algo, como un gran rompecabezas que constituye la historia de Salvación, por decir la historia de plenificación de la Humanidad, o el pleno desarrollo del proceso de individuación de la Humanidad.

      Este rompecabezas está fuera y está dentro, yo vengo a aportar algo que brilla más en mi, pero cuando el otro descubre su propio diamante, a mi se me revela algo que también llevo dentro; como si todos fuéramos totipotentes, pero terminamos siendo célula de oreja en el gran rompecabezas. Cuando la célula de pulmón me enseña a respirar, se activa en mi eso, la conciencia de que puedo respirar, aunque sea célula de oído, metafóricamente hablando.

      O sea todos tenemos todo, pero nos diferenciamos en alguito que venimos a ofrecer, y tomamos lo que los otros nos ofrecen en una gran complementariedad. Por eso puedo decir que también soy montaña, o que vos y yo somos lo mismo.

      Es un gran rompecabezas interno donde cada pieza se activa en la medida que me van complementando y resonando cuestiones de los otros que se activan en mi. Como la red de Indra, donde cada uno se refleja en todos los demás y todos se reflejan en mi.

      En el gran rompecabezas externo hemos hecho conciente más que nada lo masculino, señalamos el brillo y la luz de sus piezas masculinas del rompecabezas y quedan opacadas las de las mujeres. Habremos dado una vuelta de espiral al proceso de Individuación de la Humanidad cuando estén todas las piezas encendidas brillando por igual, masculinas y femeninas. Esto será un salto cuántico hacia un desarrollo infinito…

      Cada uno tiene un sueño como Marthin Luther King y cada uno una canción que cantar propia…veo mucho estos días el video de Mamma Mía de la canción “I have a dream, a song to sing” al final de la película; una madre que despide a su hija para que vuele a descubrir el propio sueño, la propia canción. Refleja el momento en el que vivo donde mi hija debe emprender vuelo, elegir qué quiere para su vida.

      • Veronica pojmaevich

        Esto nos abre a la valoración de todo ser humano, por igual; nos abre a tomar más ampliamente, nos abre a descubrir cuál es la joya q debo ofrecer…por el bien mío propio y por el bien de la Totalidad de la humanidad.

      • Isidoro

        Muy bueno tu comentario amiga Verónica. Solo querría apostillar, (en la línea del artículo que hoy se ha publicado), que yo creo que el proceso de maduración que la humanidad viene sufriendo, y que nos promete un gran “salto cuántico hacia un desarrollo infinito…”, como dices, no será universal en un principio.
        Como todas las grandes evoluciones de la historia, la futura gran ampliación universal de la conciencia, es iniciada e impulsada, por una minoría en la vanguardia, un cuerpo de exploradores, que reconoce el camino, lo allana y que facilitará el paso a los demás.
        La búsqueda, es una tarea difícil y trabajosa, (y se tuercen muchos tobillos en ella), y no es tarea para todos. Hay personas que necesitan mucho de seguridad, y la incertidumbre de lo nuevo, les genera mucha ansiedad, y prefieren el refugio de las instituciones establecidas.
        Y lo hacen, (como por otra parte hacemos todos), justificándose en virtudes como la lealtad al zeigeist de la época o familiar, obediencia ciega al superior, prudencia, etc.
        (Claro que también hay quien es una cabra loca de lo novedoso, con vocación de dinamitero iconoclasta, seguidores del culo espiritual veo, culo quiero).
        Total, que hay gente pa’ to’. Como muy bien dices: “Cada uno tiene un sueño como Marthin Luther King y cada uno una canción que cantar propia…”.

        • M.Luisa

          Creo Isidoro que mantienes una hipótesis errónea, no he leído todavía lo que dice Verónica, pero si interrumpo así es para hacer notar que de ninguna manera es concebible pensar que ese avance global promovido por ese salto cuántico que dices esté solo en manos de unos pocos privilegiados. Si fuera así no habría manera de salirnos de esta visión dominante en la que una parte tensa la otra y se erige como superior. La modestia si la hubiera por parte de alguna de estas cabezas sería un añadido, algo arbitrario no condición natural y por tanto por mucho que se progresase la mediación de “lo” moral seguiría imperando. Es fundamental concebir la evolución no en términos de grado sino de esencia. Digo esto porque hablas de la futura gran ampliación de la conciencia como si la conciencia fuera una sustancia extensa a modo cartesiano. Y no es así, son los propios actos humanos los que la van configurando esencialmente no gradualmente.

          Por otro lado es lógico y normal que si buscamos nos topemos con una institución que nos resuelva los problemas y nos brinde seguridad, por eso lo difícil no está en buscar (alguien podría pensar incluso que se trata de la búsqueda metafísica de siempre) sino en salir a nuestro propio encuentro primero como días atrás se decía evocando al “conócete a ti mismo” y desde ahí ya se estaría en disposición de ese encuentro mutuo con los demás y con las otras cosas que habitan en este campo abierto de la realidad. Sólo desde esta perspectiva, pienso, es posible hablar del salto cuántico considerándolo dentro de la evolución misma y de lo que esto supone de novedoso para la maduración humana.

          Y finalmente decir que valoro tu artículo de hoy, pero me cuesta ver, contrastándolo con este comentario tuyo, el hilo de coherencia que se les supone.

          Con cordialidad y afecto

        • Veronica pojmaevich

          Hola Isidoro! Puede ser q un pequeño grupo q haya trabajado en su interioridad y llegado a conectar c su esencia funcionen de catalizadores alrededor, como la levadura; estaría bueno para revertir el cataclismo general al q vamos.
          Por otro lado cuando mencionó el encontrar el sueño propio o la propia canción no estoy hablando desde el Ego sino desde el self. “Hay gente pa’ todo” me parece apunta mas a caminos del ego q son los más transitados. Todos tenemos la sombra dorada, debemos tomar conciencia primero de la sombra negra q la taponea. Por ello fandermole plantea en la canción diamante:
          No puedo llevar conmigo
          Este brillo cautivo
          Esta piedra lunar
          En mi campo oscurecido
          Su luz de infinito no puede durar.
          Autoconocerse completamente: el propio ego, la sombra oscura y la sombra dorada. Mi cariño!!!

          • Asun Poudereux

            Mi agradecimiento y felicitación a los cuatro atrieros de todas estas intervenciones.
            Todo parece estar en uno mismo, como dice Fray Marcos a modo de síntesis al final de su explicación del Evangelio del pasado domingo en Fe Adulta:

            Meditación-contemplación

            Su experiencia de Dios fue su lámpara encendida.
            Dentro de ti debes descubrir el aceite.
            Si prende, dará luz que alumbrará tus pasos.
            Tú eres la lámpara, el aceite y la luz.
            Nadie te los puede prestar, porque es tu propia vida.

            Fray Marcos

          • Verónica pojmaevich

            Precioso Asun! me lo guardo. En el zen se dice “Nada de lo que venga de afuera me pertenece”, porque está todo adentro. A mi me gusta usar la palabra “resonancia”; algo que dice el otro me resuena porque ya está dentro; y entonces vamos viviendo diversas decantaciones según profundidad o altura, donde ya no nos resuenan más algunas cosas que pertenecen a una capa superada; esto lo va permitiendo el desapego. Mientras más altura haya en la visión, más desapego, y más valoración de una totalidad, se sale de fijaciones o cerrazones o fundamentalismos y eso permite ampliar la valoración (salir de las propias encerronas), como dijo Buda “Maravilla de maravillas, todo está iluminado”.
            Recién leo el texto de Lázaro de Salvador; y pienso metafóricamente en esto de nacer dos veces, de morir al Ego y la cueva es atravesar las tinieblas propias, esas sombras oscuras que taponan la sombra dorada; atravesar eso para poder nacer de nuevo desde el Self. cariños

  • carmen

    La vida es muy extraña. Ayer me llegó a mi correo este escrito.

    Estoy expectante a los comentarios que pueda haber. Este señor , que no sé quién es, es teólogo. Así que estoy segura de que lo van a leer con atención. Y también estoy segura de que lo van a respetar. Pura intuición femenina.

    Ya era hora. Porque todo esto no ha salido de la nada. Desde luego desde hace años sé que un sector de la iglesia piensa tal cual este señor. Pero hay un miedo incomprensible a trasladar esta idea a las personas de a pie, que casualmente somos las que llenamos las iglesias…o las vaciamos.

    Estoy afónica, cansada, de decir: por favor, digan lo que piensan, barrerían.

    Pero no. Han perdido un tiempo precioso.  Hay un par de generaciones a las que los teølogos que así piensan han abandonado a su suerte. Creo que esas generaciones son irrecuperables, pero la vida sigue . Luchen por los niños. Ahí está la verdadera batalla, son el futuro del país. Del planeta. No los abandonen en manos de un dios que ya no tiene sentido. Dos mil años son muchos años. Y en realidad no son dos mil. Son muchísimos más. En realidad somos judíos con un mesías. Y el judaísmo tiene al menos cinco o seis mil años más.

    No es hora de replantearse todo?

    Buen día.

    Cuídense.

  • Comparto enteramente esta comprencion de Jesus  así que esa necesidad para la Iglesia de nuestro tiempo de andar por ese camino que conduce al amor desinteresado, a la justicia, a la verdad, a la compasión, etc.

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