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Cómo salvar el Capitalismo

 Hace casi veinte años que Susan George – investigadora, escritora, conferenciante y presidenta de honor de ATTAC Francia– publicó un libro titulado Informe Lugano. Se trataba de una obra de ficción socio-política. En ella suponía que al acercarnos al siglo XXI, las más destacadas figuras de la élite económica mundial se habían reunido para ver cómo podían asegurar el desarrollo sin trabas del capitalismo en el próximo siglo. Para estudiar en profundidad esa cuestión eligen a un grupo de expertos en diversas materias que, con el mayor secreto, debían analizar todos los datos disponibles y redactar un informe, el Informe Lugano, en que expusieran las medidas que sería necesario tomar para mantener incólume el sistema capitalista a lo largo del siglo XXI. Las conclusiones del Informe son dramáticas: el sistema neoliberal globalizado no podrá salvarse del caos y la implosión si no procede de inmediato a reducir la población mundial en dos mil millones de personas durante los próximos veinte años. Esa es la fórmula que los expertos ven necesario aplicar para que el capitalismo siga en pie.

      Estas conclusiones del informe son algo imaginado por la autora, pero la realdad nos dice que se acercan mucho a lo que está en la mente de los prohombres del capitalismo, a lo que está en su ADN más profundo: el beneficio por encima de todo, sin que ninguna norma ética pueda obstaculizar  la ambición más desmedida. De hecho en estos 20 años el hambre y las guerras fomentadas por una economía sin escrúpulos han supuesto millones de víctimas, pero todavía seguimos siendo muchos.

      Y ahora llega el coronavirus, que les viene muy bien para seguir aplicando la receta del Informe Lugano. Para los capitalistas más despiadados  se trata de una gran oportunidad: salvar su economía y sacrificar vidas humanas. Esa ha sido claramente su línea de actuación ante la pandemia. Trump es seguramente el ejemplo más notorio de esta política.  Ha puesto claramente la economía por encima de las personas, lo que ha llevado a que EE.UU. sea el país con mayor cantidad de víctimas de todo el mundo.   Consciente además de que la mayoría de las vidas sacrificadas a la economía pertenecen a las clases más bajas de la sociedad, afroamericanos, latinos, blancos pobres que ni en sueños pueden pensar en costear lo que cuesta la asistencia en las privadísimas y carísimas clínicas de EE.UU. Excedentes humanos, aportan muy poco a la economía, sobran. Bueno es liberarse de ellos.

      Para disimular ante la sociedad este comportamiento despiadado cualquier recurso es bueno. Hasta presentarse a la puerta de una iglesia presbiteriana con una Biblia en la mano.  Trump, el ejemplo más puro de una conducta anticristiana, escudándose en la Biblia para justificar  su despreocupación por la salud de los ciudadanos y su rechazo a las manifestaciones en protesta por el asesinato de George Floyd. Lo que pasa es que, desgraciadamente, en EE.UU. está ampliamente implantada una derecha religiosa ultraconservadora en la que Trump consigue una gran parte de sus apoyos.

      Esta derecha religiosa ha contado con grandes recursos económicos para extenderse por América Latina, especialmente en Brasil, donde ha sido un elemento clave para la elección de Bolsonaro, un claro émulo de Trump. También aquí se ha seguido, corregida y aumentada, la misma política de Trump frente a la pandemia. Bolsonaro minimizó al principio los efectos del coronavirus, se resistió a imponer medidas de confinamiento, y él mismo en persona ha ignorado abiertamente las reglas de distanciamiento social. Cuando no le quedó más remedio tomó unas medidas muy laxas, y ahora reabre a toda prisa la economía, en una desescalada desordenada, cuando se cuentan más de 1.200 muertos diarios y la curva está lejos de aplanarse.

      Afortunadamente en España los correligionarios de Trump y Bolsonaro no estaban en el poder cuando ha llegado el coronavirus.  Bueno, no estaban en el poder político, pero siguen como  siempre en el poder económico. Y se han repartido las tareas: los grandes empresarios lo que exigen es reactivar la economía a toda costa y caiga quien caiga. La extrema derecha política, PP y VOX, se han encargado de atacar ferozmente al gobierno, culparle de todos los muertos por la pandemia y, en vez de sacar la Biblia, se han envuelto en la bandera española,  con lo cual manifiestas su patriotismo sin necesidad de pagar impuestos o dejar de evadir dinero a paraísos fiscales. En este ataque al gobierno “socialcomunista” no tienen reparo en recurrir machaconamente a la mentira. Pero para no dejarnos engañar basta con mirar la forma en que los gobiernos de extrema derecha  están haciendo frente a la pandemia en el mundo.  

21 comentarios

  • M. Luisa

    No nos confundamos, la complejidad consiste en dejar  que las cosas se nos muestren en lo que son, en lo que ellas tienen de importante y fundamental  sin que nosotros con nuestra urgencia  las compliquemos de antemano añadiéndoles  accidentes a modo de predicados que no les pertenecen propiamente, tal como nos llegó de Aristóteles con su idea de sustancia.

    Esta fue la  causa de la complicación, cosa distinta de la complejidad. Razón por la cual  en la historia de la filosofía se abrió el periodo  de  la “deconstrucción”  al que aquí ya nos  referimos tiempo atrás.

    En este caso bien se le podría llamar  descomplicación y aun gracias que nos sea posible llevarla a cabo. Y lo es, pienso,  precisamente porque la   complejidad viene de fábrica, es decir, le compete a la realidad, es ella la que es compleja

  • Isidoro García

    Puede parecer que mi comentario, contra la moral tradicional, es fruto de un relativismo moral, en donde todo da lo mismo.

    Pero en realidad lo que yo creo es que estos momentos de crisis axial cultural generalizada, debida a la enorme revolución tecnológica, como la que hemos iniciado hace setenta años, y que se acelera más y más, lo que precisa el humano, es una nueva moral.

    Una nueva moral = una nueva conducta humana, que dé respuesta a los nuevos problemas que se nos están atropellando, como un camión cuyas luces cada vez mas amenazadoras nos paralizan de miedo, y nos sumen en la perplejidad, mientras solo acertamos a musita consignas y oraciones infantiles.

    No podemos negar el camión que se acerca amenazadoramente, ni podemos maldecir al conductor o al dueño de la empresa de transportes. No sirve de nada.

    Hay que aceptar que esa revolución tecnológica, trae cosas muy positivas que nos beneficiarán a todos, pero hay que maniobrar adecuadamente para minimizar daños en el interregno.

    Por eso los nuevos moralistas deben ser psicólogos o al menos estudiosos del comportamiento humano estudiado científicamente.

  • Isidoro García

    Aunque en este foro, (Atrio), participan abogados ilustres, yo confieso que poseo una fortísima vocación de abogado defensor, y sobre todo de casos no solo perdidos, sino incomprendidos.

    De ahí me viene mi batalla personal contra los moralismos demagógicos y los linchamientos ideológicos y a favor de mayoría. (¡Qué bien predica el ayunar, el que acaba de almorzar!).

    Desgraciadamente para mí, no creo en el juicio personal final, porque uno de mis argumentos favoritos, es que siguiendo sus criterios, nadie se iba a salvar, y los primeros los propios indignados morales acusadores con lenguas de ácido sulfúrico.

     

    Ayer, cuando hablaba de la “estructura” tecnológica, por amor a la brevedad, tuve que ser un poco rápido y quizás críptico. Pero lo que quiero decir, es que quizás la situación del humano en cada momento histórico, (como señalaba Ortega), le condiciona de tal forma, que le obliga o al menos le condiciona fuertemente su conducta.

    Pero no nos gustan y nos causan ansiedad, las situaciones que no podemos controlar, y por eso inconsciente y automáticamente, preferimos creer en unos modelos de situación en la que controlamos todo, y por ello, somos plenamente responsables morales de nuestra actuación, tanto nosotros como los demás.

    Un pequeño ejemplo de determinismo tecnológico, se produjo hace unos cinco mil años, cuando se domesticó el caballo y se empezaron a utilizar como animal de tiro, el humano vió una revolución copernicana en su vida.

    Hasta entonces, las migraciones eran pequeñas en número y lentas. Todo lo que llevaban debían transportarlo a cuestas. A partir del caballo y del carro, las migraciones podían ser a nivel de tribu entera, lo que suponía que en vez de ser una simple incursión de un grupito pequeño, podían ser una invasión en toda regla.

    Aparte de la ventaja tecnológica, la difusión de enfermedades provenientes de los animales domesticados, (peste), fue la causa la invasión indoeuropea, desde Portugal a la India, que reemplazó las poblaciones anteriores.

    Cuando se produce una revolución de este calibre, los comportamientos humanos, a la fuerza, deben variar, pues el humano antes que “ser bueno”, se conduce por el instinto de supervivencia, y esta es difícil en esas situaciones en las que hay que improvisar mucho.

    Por eso las morales rígidas, son para situaciones estáticas, con pocos y lentos cambios, que den tiempo a decantar y elegir conductas preferibles. En los momentos de fuertes cambios para los que no estamos preparados, sale a relucir la creatividad del humano, y damos un salto cualitativo: un escalón en la escalera de la evolución cultural.

    Decía Bertrand Russell: “La mayor parte de lo que es grande en el hombre, se produce como respuesta a la frustración de sus esperanzas ante obstáculos naturales inmutables”. 

    Cuando estamos en una situación estable, la seguridad de las circunstancias nos produce a los humanos la sensación demoníaca de la omnipotencia, y es cuando según el mismo Russell: “Cuando pretende ser omnipotente, el hombre se convierte en trivial y algo absurdo”.

  • Juan A. Vinagre Oviedo

    Me uno al artículo de Antonio y a los comentarios que siguen. Aunque en algún caso haría un pequeño matiz (mi opinión, siempre provisional), en conjunto los comparto, y con gusto.

    El capitalismo o lo que hoy llamamos con otro nombre, el neoliberalismo, tiene milenios de vigencia… Sólo que con el tiempo se va sifisticando, haciéndose más “sabio” por su experiencia, y más poderoso. Hoy controla el mundo entero con su “globalización” inevitable, y con su concentración (ese 1%…) se hace más poderoso aún. De modo que muchos políticos trabajan como servidores de ese poder, que muchos cristianos apoyan incoherentemente, y por desgracia.

    Poder que se ha convertido en un dios casi todopoderoso, que exige culto y acatamiento, aunque a medida que se extienda más y la gente madure y discierna mejor, creo (otra opinión) que se le irán viendo sus pies de barro…  Por eso controla tanto la educación y la información…, a fin de que la gente piense como ellos piensan. (Ya sé que resumo mucho.)

    Pese a ello, cada vez hay más gente honesta e informada que sabe discernir y descubrir y valorar y señalar redes tendidas en la opacidad… Pero, mientras no se descubran y señalen, irá incrementando su poder y autoendiosándose, y depredando sin más principio que su beneficio personal y del pequeño grupo privilegiado… Para este minigrupo no hay personas, sólo hay productores, que ve como robots…, y que para someter mejor, incluso utiliza a Dios… o seduce con regalos-privilegios…

    En esta situación-estructura milenaria, pandémica, perversa, tan difícil de reconvertir, surge la genial figura de Jesús de Nazaret, que aborda el tema -ya entonces era un tema de actualidad- con valentía y claridad: NO ES POSIBLE DIOS Y DINERO. Cuando en este caso, la política somete al hombre-mujer-niños en nombre de la economía capitalista y al tiempo enarbola una bandera (“con valores cristianos”) o la Biblia, simplemente está utilizando a Dios de forma perversa…

    Perversión que debe ponerse en evidencia, así como también los sofismas que frecuentemente se adjuntan como justificadores de esa perversión de valores.

    En este caso cabe recordar de nuevo, si es necesario precisando bien las palabras de Jesús:  NO ES POSIBLE DIOS Y DINERO. Estas palabras deberíamos pensarlas mucho más -y con honestidad- los que nos decimos seguidores cristianos… y proclamarlas UNIDOS y en voz alta y de modo reiterado. (Pero solo si somos coherentes, porque si no de poco valen las palabras sin coherencia y sin unión…)

    Estoy convencido de que el cambio no ocurrirá mientras todas las religiones unidas, con los altos servidores al frente no denuncien la situación y reclamen actitudes más solidarias… Lo que no sea esto es, a mi juicio, pura pasividad, puro incompromiso, poca fe, si es que no hipocresía…

     

     

    • carmen

      Perdona.
      Por qué mezclar a Dios en todo esto?
      Al cesar lo que es del césar, en este caso el césar somos todos. Hace falta una justicia social que no existe. Nunca ha existido. Pero no quiere decir que no pueda existir.
      No veo qué tiene que ver dios con todo esto. Es un asunto nuestro.
      No sé.
      Porque se habla mucho de Jesús como dios. A ver si se utiliza su nombre ya como hombre y aparcamos un poco eso de lo ha dicho en nombre de Dios. Entonces la gente que no cree en Dios no tiene por qué aspirar, defender y luchar por un mundo más justo?
      Bueno, y las organizaciones que dicen que creen, es que da risa, vamos.
      No sé.
      Lo veo un error.
      Pero vamos, lo que crea o deje de creer no creo que importe a nadie.

      A mí criterio Jesús de Nazaret tiene una faceta humana totalmente eclipsada por la divina. Y es una lástima.
      Y quien crea que es Dios, es que tampoco veo el problema. Si se cree en la vida eterna, que en realidad es lo que ofrece el cristianismo, pues estupendo. O no. Pero sí lo es para mucha gente,pues mejor para ellos y ellas.

      A ver si somos ya conscientes de que el futuro está en nuestras manos y dejamos un poco tranquila a la idea de Dios.

      • Juan A. Vinagre Oviedo

        Hola, Carmen: No debí explicarme bien, porque algunas de las cosas a las que aludes, yo ni siquiera las menciono. No entro en ellas. Pero permíteme decir que la alusión a Dios y la riqueza, a mi juicio, sí encaja en el tema. Piensa en la parábola de la evaluación final: VENID, BENDITOS… ¿No se aborda ahí, al menos implícitamente, el tema de la pobreza y riqueza y su uso o distribución…? Si para jesús éste es el criterio para aprobar… ¿no está esto en nuestras manos? El Dios de Jesús de Nazaret no es un Dios milagrero que está más allá; sí se interesa, y mucho, por el trato dado a los hombres-mujeres-niños en la tierra. Y diría más: también por el trato dado a la naturaleza… Esto lo vio más claro Francisco de Asís…
        Jesús anunció un cambio interno personal, un cambio religioso más auténtico, fraterno, y un cambio social más solidario… Como dijo Pedro: Él pasó por la vida haciendo el bien. Y esto mismo es lo que recomendó al irse: Anunciad y haced el bien…
        No hay auténtico seguidor de
        de Jesús de Nazaret sin compromiso social serio, como el buen samaritano… Otra cosa es si la Iglesia con el tiempo se hizo “Hija pródiga…” y muy pródiga…, que aún no ha vuelto a la casa del Padre…
        Así veo yo las cosas, Carmen. Aprovecho para saludarte y anticiparte un buen día del Carmen con todos los tuyos. Juan

      • carmen

        No. La que soy dispersa escribiendo soy yo. Estoy acostumbrada a hablar.
        Me refería exactamente al último párrafo en el que dices que hasta que todos los lideres religiosos no se unan y denuncien todo lo que hay que denunciar, las cosas no mejorarán.
        No creo que haga falta , a estas alturas, la religión. Digo a estas alturas, quizás hasta hace menos de un siglo, quizás. Pero el mundo ha cambiado porque nuestras cabezas han cambiado.
        Lo considero un problema de justicia social y nos corresponde a nosotros, los seres humanos solucionarlo. Y que cada cual pida Ayuda al dios en el que confíe.
        Desde luego ha habido épocas de mi vida en la que la frase o la idea más repetida en mi cabeza era: por favor, ayudame. Pero pedía fuerza para poder seguir. Para poder salir.
        No soy una persona que no cree en nada. Soy una persona que cree en lo que puede.
        Lo que he escrito antes no digo que lo digas tú. Lo digo yo. Mi personica.
        Buen día.
        Cuídate . Ya sabes: mascarilla, dos metros,y gel de manos. A tooooodas partes.

    • carmen

      Pues me he equivocado. Sorry.
      Tienes a todo un Papa apoyando lo que dices. Lo que tenemos que hacer es rezar.
      Y eso mismo voy a hacer. Rezaré por Abascal, el otro de la barbita y, por supuesto, por la marquesa. O es duquesa?
      Buenas noches.
      Un abrazo.

  • Isidoro García

    Nuestra mente compleja, es una mente de aluvión: vamos añadiendo indefinidamente módulos adicionales a lo anterior. Por eso tenemos como “placa-base” algo muy sencillito y primitivo, que vamos complejizando y sofisticando con complementos múltiples.

    Todo esto viene a cuento, de que siguen persistiendo en nosotros actitudes primitivizantes, que debemos ir corrigiendo constantemente.

    Una de ellas es la de la credulidad. Como señala Malcolm Gladwell, (https://www.elconfidencial.com/cultura/2020-07-04/malcolm-gladwell-hablar-con-extranos-entrevista_2665504/), hemos convivido millones de años con unas personas (los de nuestra horda), que conocíamos y en las que confiábamos.

    Al pasar a empezar a relacionarnos con personas que no conocemos, (y no conocemos, ni su estado psicológico, ni sus hábitos, ni nada), seguimos dando por bueno, lo que nos dicen.

    Otra tendencia primitivizante es el del antropomorfismo. Nuestro modelo universal causa-efecto, hace que “personalicemos” todo lo que se mueve. Y por eso los primitivos personalizaban a todos los astros, y a todos los fenómenos metereológicos, y a todos los sucesos inesperados. Y metían a “Dios” por medio como “deus ex machina”, o motor de todo lo inexplicable.

     

    Pues yo creo, que algo similar ocurre con los “movimientos geopolíticos-económicos”. Es evidente que existen unas fuertes tendencias estructurales en el mundo económico, y nuestra tendencia es a personificarlas.

    No nos gusta el determinismo tecnológico, que creo yo, ha demostrado sobradamente que es el motor de toda la evolución cultural humana, porque va en contra de esa idea primitiva intuitiva que nos sigue dominando de que si algo se mueve es que “alguien” la ha empujado.

    Todas las conspiraciones judeo-masónicas, capitalistas-financieras, o comunistas del Komintern, se basan en esos mecanismos psicológicos primitivos intuitivos que nos manejan.

    Y con esto no digo que no haya conspiraciones de verdad. Los humanos somos extraordinarios, colocándonos delante de la procesión, para aprovechar la dinámica de la corriente, y para autoimaginarnos que encabezamos algo. Ponernos al pairo de lo que creemos es el viento de la historia es uno de nuestros deportes favoritos.

    Según mi opinión, toda la estructura económica mundial, es fruto directo y exclusivo de dos grandes elementos estructurales, (“la estructura es lo que dura, lo demás es coyuntura”): el curso de la explosión tecnológica, y la superpoblación creciente e imparable.

    Todo lo demás es coyuntura. Coyuntura de los gobiernos de los estados, y de los protagonistas del mundo económico, empresarios y financieros, y sindicatos, que navegan sus barcos como pueden y en su beneficio, (como siempre en la historia –nada nuevo bajo el sol), en medio de la imparable corriente estructural.

    Rogaba San Francisco de Asís, (aunque esta frase, ha sido atribuida a muchos otros): «Señor, dame serenidad para aceptar la realidad de las cosas que no puedo cambiar; el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar; y la sabiduría para conocer la diferencia».

    Yo no sé si la estructura se puede cambiar o no, pero lo que es primordial para intentarlo es hacer un correcto diagnóstico de las causas de cualquier fenómeno, porque si lo que empieza bien suele acabar mal, lo que empieza ya mal, suele acabar de pena.

     

  • Santiago

    En realidad el que está tratando de controlar al mundo es el globalismo. El antiguo concepto de puro capitalismo está quedando atrás en su estricta acepción. Pero el poder no se encuentra en el capitalismo per se sino en lo que representan y han representado las “élites financieras” que son las que controlan todos los medios para establecer un “nuevo orden” que es lo que es evidente a nuestros ojos.

    Ya lucha de clases ha quedado al margen. Aparece una lucha de poderes financieros mundiales, guerra fría donde China abandona su economía en favor de un capitalismo de Estado. Es un modelo donde existen millonarios y empresarios pero que someten al pueblo chino a un rígido control ideológico marxista-maoísta. Es una dictadura de una burocracia abandonando lo del proletariado.

    El fenómeno ha avanzado y los liberales y marxistas de USA y Europa se unen coincidiendo en la obtención del poder. El marxismo cultural avanza en las universidades revistiendose de un interés social pero en el fondo la última dirigencia se dirige al poder y al control de la sociedad. Esa “élite financiera” es la que promueve y subvenciona la emigración, y los grandes movimientos sociales.

    Ya Nelson Rockefeller en 1973 alababa a Mao y muchos millonarios al estilo de Soros etc decidieron controlar al mundo con el engaño social y han infiltrado las iglesias, los medios de comunicación, escuelas y gobiernos. El control del munndo es financiero e ideológico. Y consiste en crear un nuevo tipo de seres humanos que se ajusten al nuevo orden mundial en un complot para sustituir el diseño cristiano por un diseño de civilización financiera donde la riqueza y el poder resida en unos pocos y con una moral atea y opuesta al cristianismo. Para eso hace falta destruir la PRESENTE civilización y esto ya ha empezado a nivel mundial, guido por la coordinada élite.

    El nuevo orden pues es anti social y anti cultural y tiene su base en la banca financiera internacional, invisible a nuestros ojos claros.

    Un saludo cordial

    Santiago Hernandez

    • carmen

      Creo que no es eso exactamente. Desde luego que el cristianismo no va a desaparecer. Desaparecerá Roma, a lo mejor. O los ministros oficiales de la iglesia. No lo sé.
      Es una institución absolutamente poderosa, pero nunca se sabe.
      El cristianismo, entendido como lo entiendo, es imposible que desaparezca porque está en nuestro ADN. No por epigenética ni nada de eso, no, creo que es genética pura. Por eso es universal. Estoy convencida de que los seres humanos tendemos al bien. Se están tomando conciencia de muchas cosas, lo que no se es si se hará en nombre de Jesús. Y qué más da? A lo mejor es mejor que no se utilice el nombre de este muchacho en vano, incluso el mismo nombre de Dios en vano. Que es lo que se ha hecho durante siglos y siglos.
      El mundo está inmerso en un cambio enorme. Por qué va a ser para mal? Los conceptos de capitalismo y el socialismo estarían bien a principios del siglo XX, pero ya no. Ninguno de los dos ha resultado ser la solución. Vendrán otras. Ni idea cuales pueden ser, pero otras. Porque el mundo empieza a ser otro.
      Que en este momento hay lucha entre los dos modelos, no tengo la menor duda, pero saldrá uno o varios modelos eclécticos. Desde luego no ya mismo. 20 años? 50? 100? Ni idea. Pero nuestra especie no se va a atascar. Nunca lo ha hecho. Jesús decía que los pobres heredarán la tierra o algo así. Habría que definir pobre. Creo que estamos todos tomando conciencia de que , en realidad, pobres somos más de un noventa por ciento de la población. Esto no va a tener consecuencias? Estoy convencida de que las tendrá. Porque este muchacho, Jesús, tenía más razón que un santo.
      No se preocupe. El mensaje del evangelio no está en peligro. En absoluto. O sea. Imposible. O es que somos todos tontos?
      Un abrazo. Siga cuidándose. No sé por su tierra, pero por aquí hay algún rebrote. Y no interesa cogerlo.

      • carmen

        Ayer fui a un entierro de una vecina mía, ochenta y muchos años. Vive justo debajo de mi casa, en el cuarto. La conozco desde que yo tenía trece años o por ahí. Es muy bonica. Cuando me separé , a los pocos meses me caí un porrazo en el colegio. Silla de ruedas , clavo, operación y todo el jaleo. I
        Uf. Fatal. Ella subía de vez en cuando a estar conmigo un ratito. Nos hicimos amigas. En fin. Lo siento muchísimo.
        En la iglesia, pues imagínese, gente muy mayor, muy mayor. Hasta el sacerdote que creo que nació siendo párroco de esta iglesia. Fue todo conmovedor. Habló superdespacio, como saboreando cada palabra. Y en primera fila su marido, más de sesenta años casados, en silla de ruedas. Totalmente abatido. Cuando le oí al sacerdote hablar con esa seguridad de que mi vecina ya estaba en otra vida junto a Jesús, me emocioné. Me alegré por la gente que estaba allí y que estaba convencida, me alegré por Pepe, el viudo, tan tan frágil.

        Pero eso ya no vale para mucha gente. Los tiempos han cambiado y con él las cabezas. Tiene derecho la iglesia a cerrarse en banda y dejar a un montonaaaaazo de gente sin poder creer en nada porque lo que dice ya no hay quien lo crea?
        Qué pensarán mis hijos el día de mi entierro, de mi funeral? Pensarán que no hay nada después, tendrán esa certeza porque lo que dice la iglesia sobre mil cosas y las mil cosas que ha hecho como organización ni lo creen ni lo entienden ni lo quieren creer?
        Eso será justo? Porque ese momento llegará.
        Y si no me quiere entender y me va a recitar eso de los sacramentos y la verdad auténtica, mejor no me conteste.
        Es una injusticia brutal lo que se está haciendo con dios en occidente. Nos han dejado con un dios que no nos sirve. Y eso a mí generación, pues bueno, pero a la de mis hijos, eso ha sido una injusticia tremenda. Porque no tienen recursos para pasar por encima de la iglesia, del Papa, de los sacramentos y de todas las barbaridades que se han metido y se siguen cometiendo en nombre de un Dios extraño.

        Me da una rabia infinita. Pero no puedo hacer nada. Solamente decirlo, y eso hago.

        Un abrazo.

      • Santiago

        Por nuestros hijos ya hemos hecho lo máximo..No hay que preocuparse mucho…Ellos son adultos humanos y tienen los mismos problemas existenciales universales…de todos

        Ellos, como nosotros, han recibido g r a c i a suficiente como para escoger el camino correcto…En definitiva somos nosotros los que protagonizaremos nuestro último instante en esta vida, no nuestros hijos..En nuestro funeral ya “el que dirán”, sobra. Poco importa que crean que no existe la otra vida..Somos nosotros los que nos enfrentaremos al momento final…y mejor es que creamos que puede existir una última decisión a favor del bien…Mejor es creer, mucho mejor, no porque yo lo diga, sino porque en todo “lo humano” se impone “el sentido común”, lo razonable, no lo digo yo, sino el gran Y sabio Pascal..Y contra la rabia, es mejor inmunizarse pues esta vida está llena de cosas que no podremos entender y que son los “misterios de la vida”

        Um saludo cordial
        Santiago Hernández

      • carmen

        Santiago. Es usted un maestro en el arte del escaqueo.
        Hasta la próxima.

    • carmen

      A ver si va a resultar que tengo más fe en lo que dice Jesús de Nazaret que usted.
      Me muero de la risa solo de pensarlo.

      • Santiago

        No compito por la fe de otro o de otra…Eso sería un contrasentido pues por la gracia del bautismo todos heredamos la misión de compartirla con el prójimo y alegrarnos por ello…Si así fuera, me alegraría siempre, si cualquiera tuviera más fe en Jesús que yo..Pero es todo lo contrario, la fe es un don que no pertenece al orden exclusivista sino al del altruismo y al de la caridad, donde todos hemos de regocijarnos con el bien de los demás

        Por otro lado, la Iglesia de Cristo, la verdadera, no es de orden temporal, sino eterno. Ella es la triunfante, será solo e l amor el que al FINAL triunfe. Por muy poderosa que sea la Iglesia como institución humana, sólo ESTO no le da ninguna garantía para sobrevivir el desastre de mundo en que vivimos. Ha caído el Imperio Romano, cayó el Templo de Jerusalem, han caído civilizaciones y sistemas de gobiernos poderosisimas, cayó la URSS, precedida por la caída de los r e y e s y zares de la

        ¿Quien asegura a la parte humana de la institución Iglesia su supervivencia? Porque Jesús señalaba que su Reino no pertenecía a este mundo aunque había sido incoado en este por El. Pero el mensaje de Cristo es escatologico y se dirige, no a esta vida institucional de la tierra, sino a la “otra vida”, a la vida eterna en la que pronto estaremos TODOS.

        Por eso Jesús decía que estaría con Sus verdaderos discípulos, los que le seguirán en “la pena y en la gloria” hasta “el fin de los tiempos”..No es la Iglesia mundana la que sobrevivirá, sino la Iglesia espiritual y la Iglesia sacramental, instituida como consta en el siglo I por el mismo Jesús de Nazaret.

        Gracias, seguir la recomendaciones es un deber, pues tendremos pandemias para rato.

        Saludos cordiales
        Santiago Hernández

      • carmen

        Usted se escapa como el agua entre las manos. Sabe perfectamente lo que quiero decir, que el mensaje humano de Jesús tiene validez en sí mismo. Y si muchos creen que es el mismo Dios, me parece estupendo. Pero cualquier persona puede estar de acuerdo con lo que dice, sea judío, musulmán, agnóstico, ateo o de religiones que no puedo nombrar porque no se el nombre. Budismo, ese me lo sé, pero no sé si es una religión.
        A ver si nos vamos enterando todos que eso que llaman Dios, es uno. Al menos eso espero. Y cada cual se acerca o lo busca o lo encuentra por medio de una religión. O las religiones lo apartan de él, yo qué sé…
        Lo que digo es que lo que dijo Jesús para la sociedad que formamos los seres humanos tendrá validez siempre. Eso pienso. Eso creo. Eso espero.
        Y me da exactamente igual quien sea su padre.

      • Santiago

        Claro que las palabras de Cristo tienen validez universal para todos..Aunque nuestros hermanos separados no crean exactamente lo que enseña Cristo por medio de la predicación evangélica, sin embargo, muchos de ellos se unen a nosotros en la buena fe conque siguen su religión y en las buenas obras. En esa búsqueda de la Verdad nos unimos todos porque eso es lo que tratamos de hacer “al buscar el camino del bien” que existe, y apartarnos del camino del mal que también es obvio.

        Por eso nadie puede ir a Dios Padre sino a través del Hijo, Por El se hizo todo, El es el único mediador..Aunque Cristo nació en un momento determinado de la historia, en El desemboca toda la humanidad…antes-en-y después de Cristo. En El se recapitula todo. Por eso, es gran cosa encontrar a Jesús y creer que El puede salvarnos. Esto es lo que se llama la “primera gracia”.

        Un saludo respetuoso
        Santiago Hernández

  • ana rodrigo

    Pienso que el capitalismo no está en peligro, es el que tiene la batuta y el que nos dirige y nos hace ir por el único carril por el que podemos andar, el que nos envuelve y nos condiciona en todo, como sistema económico social sin rivales ni posibles ni imposibles. es la ley del más fuerte.

    En la crisis financiera del 2008 las cifras daban el aumento del número de ricos y, con una gran brecha, el aumento de número de pobres. Trabajos precarios (esclavitud), sueldos exiguos, olvido, desprecio y explotación de los países empobrecidos, paraísos fiscales y corrupción a toneladas, y todo lo que conlleva “el máximo beneficio al mínimo coste”.

    En esta crisis global de la pandemia con la inevitable consecuencia económica y social, se intenta poner parches que mantengan el tinglado capitalista, pero los ganadores serán los mismos y los perdedores el resto.

    Es cierto que algunos capitalistas le ponen rostro e imagen al capitalismo, pero la mayoría se ocultan en legalidades e ilegalidades para que las cosas sigan por el mismo cauce de siempre, nadie cambiará las pautas capitalistas. Y, como el comunismo es cosa del demonio, ni se puede mencionar si no es a costa de insultos brutales.

    Lo peor de este asunto es que esa mayoría social que acepta (no le queda otro remedio) la situación, sólo se hace consciente de este dislate cuando su empresa les manda al paro. Protesta y patalea todo lo que puede contra un gigante sin rostro al que, como David, no puede ni tirarle una piedra y derribarlos. Ayer, en los noticiarios, daba miedo escuchar el número de parad@s de distintas multinacionales como Airbus, Nissan, Siemens, sin mencionar la cantidad de pequeñas empresas que han quebrado y han dejado a miles de parad@s en la calle. Pero poco o nada sabemos de los capitalistas que mueven los hilos.

    Lo que se nos aconseja es que consumamos mucho, para poder poner a tope la máquina capitalista de producción y todo lo que conlleva, como he dicho anteriormente.

    El capitalismo se salva solo, que para eso estamos el rebaño social que lo seguimos.

    No sé si soy pesimista o realista, o viceversa.

     

  • mª pilar

    Estimado Antonio:

    Gracias por este art.

    Personalmente, así he ido sintiendo durante esta pandemia, como nos dices:

    “Caiga quien caiga…hay que salvar por encima de todo la economía”

    Y esa dureza en el hacer y pensar de los poderosos de este mundo, es la causa (siempre ha sido la causa) de tanta pobreza y desigualdad.

    Ell@s, siempre tienen repuestos para sus personales necesidades:

    “Trabajadores/as, de todos los servicios posibles, mal pagados, y sin ninguna posibilidad de mejorar; porque siempre tienen repuesto…a cualquier precio… lo llamemos como lo llamemos, sigue en este dolorido mundo:

    ¡La esclavitud, desde su manera de ser y sentir…que son diferentes…por voluntad de “dios” ese “dios” que tanto predican las religiones!

    Siempre contando, con aquellas personas que por encima de todo, intentan;

    ¡Vivir la Esencia del Mensaje que tienen como base de su vivir!

    La salvación de este mundo…este… nunca vendrá de la mano del duro capitalismo:

    ¡Nunca!

  • Juan García Caselles

    En el ADN del capitalismo está grabado a fuego aquello de “laissez faire, laissez passer”. Pero hoy los grandes, las multinacionales saben muy bien que no hay capitalismo posible sin la ayuda del papaíto estado. La diferencia es brutal. Y muy prono empezaremos a ver las consecuencias.

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