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La nueva espiritualidad

Carlos Barberá

Tal como me llega, sin más edición o planificación. AD.

Poco conocido en España, el teólogo Matthew Fox es muy popular en Italia, sobre todo a partir del éxito editorial del libro In principio era la gioia de 2011. En su momento Ratzinger condenó a Fox a un año de silencio pero en este momento ya habla y mucho. Recientemente la agencia Adista ha publicado una larga entrevista con él en la que afirma, por ejemplo: “Pienso que la religión institucional, tal como la conocemos, está a punto de acabar su curso, tanto en Oriente como en Occidente (…) Hoy vivimos el fin del catolicismo romano…”. Y añade: “La misma Tierra está llamando a muchos jóvenes a realizar nuevas formas comunitarias, una nueva unión entre contemplación y acción, entre justicia y profecía, que tiene lugar fuera de los monasterios e incluso fuera de las iglesias”.

Si he traído esta larga cita no es para discutir las tesis de Fox sino para mostrar un ejemplo de una de esas tendencias de nuestro momento, la que se podría anunciar de un modo muy esquemático: Religión no, espiritualidad sí.

Tengo para mí que muchos de los que se adhieren a esa formulación han hecho malas experiencias con la religión –sus dogmas, sus normas, sus amenazas- y piensan encontrar un ámbito nuevo que guarde lo mejor de la institución sin ninguno de sus condicionamientos. En mi opinión es un intento vano porque en definitiva son las espiritualidades las que siempre se han organizado como religiones y por tanto no creo en la profecía de Fox sobre su próximo fin.

Pero vengamos a la espiritualidad, una palabra hoy en boga. Hay que reconocer a sus valedores el mérito fr haberla puesto en un primer plano pero añadiendo en muchos casos un elemento nuevo: se trata de una espiritualidad que no cuenta con la hipótesis Dios. Tradicionalmente espiritualidad equivalía precisamente a una experiencia de lo divino. Cortado ese punto de referencia, ha sido necesario buscar otros y sobre todo justificarlos.

Ojeando la literatura más a mano, me salen al paso una serie de mantras que se repiten una y otra vez: la profundidad, el no-dualismo (advaita), la renuncia al yo, la pertenencia al Todo. Pensando en ellas he recordado una tesis que publiqué hace años, de la que aún sigo convencido, y que podría formularse así: en cuestiones espirituales, las afirmaciones rotundas conducen a la secta o al esoterismo; la verdad ha de formularse en afirmaciones dialécticas. Es cierto que esa rotundidad goza de una fuerza y de un poder de seducción que es precisamente el de las sectas pero en definitiva sólo vale para los devotos que se adhieren incondicionalmente.

El cristianismo siempre ha sido dialéctico: a Dios nadie lo he visto nunca pero Jesús nos lo ha revelado; Jesús era un hombre pero en El habitó la plenitud de la divinidad; el reino de Dios ha llegado ya pero aún ha de venir; la Biblia es palabra de Dios pero a la vez palabra de hombres; hay que perder la vida pero sin dejar de dar fruto abundante… La serie podría continuar. Es esa tensión la que le confiere su dificultad pero sobre todo su riqueza.

En mi opinión, falta de esa dialéctica, la nueva espiritualidad, aparte de su tendencia al panteísmo, tiene ese aspecto de lo sectario, con afirmaciones no discutibles aptas solamente para sus creyentes. Veámoslo en algunos textos recogidos al azar.

“Si fiándome de la mente, me tomo por lo que ella piensa acerca de mí, me reduciré forzosamente a la apariencia de lo que soy, a un “objeto” aparente que responde al nombre de ´yo”. (…) Pero empieza por reconocer lo que no eres. Eso significa “dejar caer” todo aquello que puedes observar y nombrar adecuadamente: pensamientos, sentimientos, imágenes o ideas sobre ti mismo… Es claro que tú no eres ningún objeto que aparezca dentro del campo de la consciencia, porque tienes consciencia clara de ser “sujeto”, el que “está detrás” de todo aquello que es observable, el que ve, el que sabe…”.

A mi modo de ver, todo eso sólo tiene valor si se añade a continuación la adversativa: junto a lo que se dice en ese fragmento, lo cierto es que yo soy también mis ideas, mis sentimientos, mis acciones. Yo soy el que escribe este artículo, yo soy el que voto de esta o la otra manera, yo soy el que tiene tales o tales amigos Sin esa dialéctica, el resto me parece literatura construida en el aire útil sólo para adeptos.

“En su mundo, usted está verdaderamente solo, encerrado en su sueño siempre cambiante que usted toma por vida. Mi mundo es un mundo abierto, común a todos, accesible a todos. En mi mundo hay comunidad, comprensión, amor, calidad real; el individuo es lo total, la totalidad… en el individuo. Todos son uno, y el Uno es todo.”

Pero a la vez no hay que olvidar que, aun “encerrado en el sueño” de mi vida, soy un yo que me relacione con muchos tus en encuentros, pasajeros sin duda, pero llenos de experiencias y sentimientos Y que alguno de esos tus –ojalá no- puede agredirme con un machete al grito de Alá es grande. “Todos son uno y el Uno es todo” es bonito pero, eso sí es un sueño si no se añade que ese todo vive de diversidades.

“Las enseñanzas no-duales nos invitan a ver que no somos personas separadas. No estamos “aislados” de la vida y de los demás. Con esta realización, nuestra búsqueda termina. Nuestro conflicto con los demás se desvanece. A través de la realización no-dual, vivimos la vida totalmente en la simplicidad y la maravilla del momento presente”.

Un momento presente maravilloso pero –de nuevo la adversativa- en el que hay guerra en Siria, refugiados en Turquía, ajusticiados en Egipto, pateras en el Mediterráneo que no desaparecen porque me sumerja en la no-dualidad.

Conozco gente entusiasmada con esta espiritualidad. Temo que si no la completan, les sumerja verdaderamente en un sueño (Kant añadiría: un sueño dogmatico)

22 comentarios

  • h.cadarso

    Me resulta difícil de entender que Barberá plantee como axioma indiscutido y universalmente admitido esode que “son las espiritualidades ls ue siempre se organizan como religiones, y por tanto no creo en la profecía de Fox sobre su próximo fin…y en otro lugar considera que “la tendencia de este momento es: Religión no, espiritualidad sí”.

    No entro en el veredicto sobre el momento actual, pero creo que Barberá ha olvidado que el pensamiento chino, desde Confucio y tiempos atrás de él, ha construído y se ha guiado por una espiritualidad en la que Dios ni la religión no tienen ningún espacio. Es decir, que un sector muy numeroso de la humanidad no considera a Dios ni a la religión como una salida forzosa para perpetuar la espiritualidad; no se trata de modas introducidas en la cultura humana por la filosofía de la Ilustración o por el marxismo.

    De paso, cabría comentar aquí también que aquel argumento sobre la existencia de Dios que consiste en decir que toda la humanidad desde todos los tiempos ha sido religiosa, carece de base racional.

    Otra cosa sería si uno se limita adecir que Dios es par un sector de la humanidad el Ser omnipresente y la explicación de todo, y par otra es el Innombrable, que escapa acualquier representación en imágenes o palabras…Lo cual podría ser la explicación del confucianismo y de la inmensa muchedumbre de personas para las cuales Dios es el gran Ausente y quizá el eterna y universalmente presente en la vida de la humanidad…

    Creo que tropezamos siempre con el escollo de considerar que no existe cultura ninguna más allá de la que ha engendrado el mundo occidental. Lo cual es injusto y podría conducirnos a errores de bulto.

    De mí sé decir que toda la teología y catequesis y homilética y toda la liturgia que me dan a consumir en los actos religiosos se me antoja producto de una religiosidad huera, vacía de compromiso vital, enfocada exclusivamente al más allá de la muerte y de la dichosa Parusía…No es posible una espiritualidad ni una religiosidad sin pasar por la veneración y el amor a todo ser humano. Pero muchos hombres profesionales de la religión, o no saben este abc de la espiritualidad y de la religión, o si lo saben pasan olímpicamente de él.

  • Román Díaz Ayala

    Una obra de perfil divulgativo no rebaja la calidad de lo escrito igual que un mando universal al servicio de los electrodomésticos donde basta un pequeño ajuste para ser usado con diferentes aparatos no reduce su eficacia. La verdadera sabiduría no busca lo esencial sino lo necesario haciendo que todo lo demás parezca superfluo.

    Estamos faltos de aldabonazos, pero, ¿dónde escucharlos cuando carecemos de puertas? Estamos ocupando recintos que no son los  nuestros.(¡Galatas insensatos! ¿Quién os ha fascinado….?)

  • Lola Cabezudo

    Supongo que este artículo tuyo -Carlos- se enmarca en lo que podría ser un conjunto para Poner las cosas en su sitio. Es natural que recurras a argumentos de gran calado, porque para eso tienes la formación que tienes, pero  tus últimos lugares de colaboración son publicaciones de alta divulgación, pero divulgación al fin. No creo que  pretendas impresionar a los filósofos/teólogos  sino llamar la atención de aquellos que se están moviendo en ciertos modernos grupos llamados de espiritualidad.
    Aunque solo fuera una llamada de atención sobre lo equivocado de simplificar los temas (materialidad/espiritualidad) ya sería algo, pero si además subrayas las claves de por donde profundizar (afirmaciones dialécticas) la cosa se enriquece. No creo que te hayas propuesto lanzar un chaparrón sobre el lector, sino más bien sugerirle pistas para que reflexione y se informe por su cuenta.  También te haces eco del moderno afán de dejar la espiritualidad desprovista de Dios.  Pienso que a nadie se le impide, pero quizá fuera interesante redactar a dos columnas de forma comparada a dónde se llega transitando sin la hipótesis Dios, y por la otra espiritualidad con rasgos de lo que nos parece que puede ser Dios.
     
    Gracias, Carlos, continúa.

  • M.Luisa

    …Y aquí es donde a mi se me antoja un cambio de enunciado pues más que una nueva espiritualidad se trataría de hacer emerger la que siempre ha estado ahí.

    Perdóneseme  esta manera de comentar hoy en entregas. Procuraré que esta sea la última

  • M.Luisa

    …Por esto decía ayer que la espiritualidad, desde el  punto de vista  que acabo de exponer, no consiste en síntesis dialéctica sino en realidad estructural

  • M.Luisa

    …en unidad, en mismidad, en suidad(soy yo)…en definitiva en mi realidad…llegar a ser espiritual o alcanzar la espiritualidad es llegar a ser mi realidad última.

  • M.Luisa

    …mi tesis es que la espiritualidad es una dimensión de la realidad humana.  Por tanto,  una afirmación dialéctica sobre la espiritualidad supone con anterioridad  basar esta dialéctica en una dialéctica previa entre la realidad y el ser que me constituyen…

  • Santiago

    Carlos, no te preocupes pues yo creo que la mayoría de nosotros ha entendido lo que significa la dialéctica cristiana vs la hegeliana vs la marxista…Pero la aclaración no está demás..por lo genérico del término “dialéctica”..

    Por otro lado, pasando a otros temas, la invisiblidad de Dios por lo que respecta a nosotros, los seres humanos, cabe y se ajusta a Su  naturaleza divina distinta esencialmente a la nuestra…Su naturaleza está por encima de la nuestra, porque la ésta es limitada a ciertos parámetros..la de Dios es ilimitada e infinita..la nuestra, sin embargo,  limitada y finita…A pesar del Misterio, Dios se nos revela en la armonía del Cosmos, en toda su complejidad que se encuentra todavía “en descubrimiento” cada día,….. en el milagro de la vida y de la existencia…Las preguntas existenciales son universales porque el Cosmos es algo visible y objetivo que realmente existe…..el acceso a la trascendencia, de pensamiento, deseo y búsqueda es solo inherente a la condición humana..que se salen y “trascienden” la meramente natural…nuestros deseos son tan infinitos como los de la divinidad…y sin embargo no pueden ser saciados a cabalidad durante nuestra breve vida terrestre…aspiramos siempre a lo eterno y a lo permanente…un deseo que sobrepasa nuestra propia limitada realidad…Por eso con la razón podemos coherentemente pensar en Dios….No todo, pues, es oscuridad a pesar de la invisibilidad característica del Padre…

    Pero hay mas, en la fe cristiana, la revelación del amor del Padre se encuentra en el Hijo..como señala Román citando a S. Juan, el testigo mas cercano a  Jesús: “A Dios nadie jamás le ha visto” pero eso no impide que su verdadero  amor haya “llegado en nosotros a su perfección”…porque “Dios nos ha hablado a nosotros de su Espíritu. Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre envió a su Hijo como Salvador del mundo” (1 Juan 12-14) ¿Qué mejor testimonio que el discípulo predilecto de Jesús para afirmar la filiación divina de Jesús, contra la duda especulativa del mundo?

    Pero esto comprueba lo que se dice en otra parte del N.T….ya que en “tiempos pasados muy fragmentaria y variadamente había hablado Dios a los Padres por medio de los profetas, y al fin en estos días nos habló a nosotros en la persona del Hijo” (Heb. 1, 1-2) por eso en su argumentación con los judíos durante su vida terrestre Jesús afirma que “Antes que Abrahán existiera, existo Yo” (Juan 8,58) y “El Padre y Yo somos una misma cosa” (Juan 10, 30) y cuando hablando con la mujer samaritana ella le dice: “Sé que el Mesías, que es llamado Cristo, viene” y Jesús responde: “Soy yo, el mismo que habla contigo” (Juan 4, 25-26) Pero a ningún judío en su sano juicio se le hubiera ocurrido transcribir esas afirmaciones que eran consideradas puras blasfemias y abominaciones y que podían estar sujetas a una pena máxima por la Ley judía, si no hubieran sido pronunciadas realmente …

    Por otro lado, siempre, en todas la épocas, lo mas atractivo de Jesús es su humanidad…La espiritualidad cristiana se basa fundamentalmente en que la divinidad se unió a la humanidad para siempre al asumirla el Hijo…Y asi en la Misa diaria el sacerdote oferente al mezclar unas gotas de agua con el vino dice: “sea signo de nuestra participación en la vida divina de quien ha querido compartir  nuestra condición humana”..Esta oración secreta ha permanecido básicamente igual desde antes del Concilio Vat. II.

    El Dios revelado en Jesucristo, en la FE de la Iglesia, vino a disipar las dudas que ya existía a su venida en el siglo I…La Iglesia nos ofrece, por medio de Jesús, la imagen del Dios que ES y que ESTÁ siempre con nosotros…Las preguntas existenciales siempre van a existir, ya sea en el siglo XXI como en el siglo LXXX. Dios nos ha tendido una cuerda de salvación asequible a todos los seres humanos…Siempre podemos acceder a ella…El testimonio de millones de seres es prueba que la FE no solo es posible, sino que es necesaria para la salud del mundo…Sin ella, todo es mas oscuro…todo se vuelve mucho mas misteriosa…Jesús es la LUZ…luz esplendente capaz de alumbrar al Universo eternamente..El es el Dios visible y revelado..Toda espiritualidad cristiana para llamarse así tiene que buscar a este Dios presente en Jesús, pues nadie puede ir al Padre…si no es a través de la revelación del Hijo…Esta es la FE de la Iglesia..

    Un saludo cordial   Santiago Hernández

     

  • oscar varela

    Hola Carlos!

    Si usas la palabra “dialéctica” como:

    – “la tensión entre dos conceptos que se afirman a la vez y son aparentemente irreconciliables“-

    no le veo que tenga de “casera” más que lo de algo “tuyo-personal”.

    ……………..

    Por mi parte llamo “dialéctica” al modo-procesual en el que “lo que hay” está en peligro-duda-inseguro de “no-haberlo” y/o de haberlo mejor o peor.

    La “dialéctica” hegeliana es un Esquema esclerótico, y de ninguna manera único ni el mejor para comprender la realidad, porque no es que nosotros “dialecticemos” la realidad; sino que ella misma (la Realidad) es “dialéctica“.

    (G. Guruvitch te podría aportar unos 18 modos de dialética más en el análisis de la realidad humana-social.)

    A mi parecer tu Comentario rebaja en muy alto porcentaje el nivel de tu Escrito; y muestra, al mismo tiempo, una escasísima capacidad “dialéctica” con los demás Comentaristas luego de los 12 anteriores.

    ¿Será porque te ha tocado (o elegido) el 13, que es “yeta”?

    ¡Voy todavía! – Óscar.

     

     

    dialéctica no lo hago con una referencia al análisis hegeliano sino de una forma mucho más casera, como la tensión entre dos conceptos que se afirman a la vez y son aparentemente irreconciliables

  • Carlos

    Quiero hacer una pequeña advertencia, que pensé estaba clara en le texto. Si uso la palabra dialéctica no lo hago con una referencia al análisis hegeliano sino de una forma mucho más casera, como la tensión entre dos conceptos que se afirman a la vez y son aparentemente irreconciliables.

  • Román Díaz Ayala

    Hola Ana,

    me alegro que hayas entrado en este hilo, porque se trata de temas largamente discutidos, siempre desde diferentes vertientes. Ahora viene, éste, de denuncia.

    Se está utilizando con frecuencia el decir que “A Dios nadie lo ha visto jamás”. Sin ir más lejos Leonardo Boff en su columna del 25 de junio pasado ( Cómo experimentar a Dios hoy) decía: “A pesar de esa búsqueda incansable el testimonio de todos es que “nadie ha visto nunca a Dios” (1 Jn 4,12)

    La cosa no tendría importancia ( tal cosa repetida una vez más) si no fuera porque nos da la cita de la epistola de Juan, la que precisamente nos dice cómo es que realmente conocemos a Dios. Como es muy larga dejo para quien tenga interés leerla dictamente desde el 12  en adelante donde  nos dice con un pero, una adversativa,  que a)que Dios mora en nosotros y que el amor fraternal es consecuencia de su amor (para el semita conocer es amar, no se ama lo que no se conoce) y b)conocemos por vista (v.14) cuando hemos confesado que Jesús es el Hijo de Dios. (Ver Juan ,18)

     

  • ana rodrigo

     
    De lo que se trata aquí es de que hay espiritualidades de distinta índole, y una de ellas es la espiritualidad religiosa en la que el referente esencial es Dios (dentro de este tipo hay variedades, tantas como religiones y tantas como dentro de cada religión dé de sí la cuestión).
     
    Si nos atenemos a la religión cristiana y sus variantes, el centro es Jesús y el testimonio que nos ha quedado a través de los evangelios y otros escritos. Y aquí es donde nuevamente tenemos que considerar algo nuevo en este tiempo. El Jesús humano en máxima plenitud y ejemplo de conducta humana y/o el Jesús religioso con referencia a Dios. Yo veo que últimamente en círculos cristianos se insiste frecuentemente más en los valores evangélicos humanos que en una espiritualidad en la que Dios está en el centro de la espiritualidad.
     
    A Dios nadie lo ha visto, nadie lo ha escuchado, el constructo Dios es tan variado como quien lo construye, la razón no es el vehículo para comprender el concepto Dios, por lo que, muchos creyentes en Jesús, han dejado de lado el aspecto Dios y su religión se queda reducida a una ética laica.
     
    En una sociedad racionalista ¿Tiene futuro la espiritualidad religiosa y su referente a Dios? ¿A qué Dios? ¿Con qué imagen de Dios nos quedaríamos? ¿Dios omnipotente y todopoderoso, Dios juez y justiciero, Dios Padre misericordioso (cuáles serían sus manifestaciones), el Dios que nos espera allí no se sabe dónde, Dios energía principio de todo lo existente, el Dios al que acudimos con oraciones de petición sin saber más de su respuesta?
     
    Como se ve, todas estas preguntas son rechazadas por la gran parte de la sociedad actual. Y esto es lo que provoca otro tipo de espiritualidades con sus adeptos correspondientes y con éxito en minorías muy convencidas
     

  • oscar varela

    Hola!

    Siguiendo el em-puje de Carlos podríamos ver los momentos fundamentales y el modo de este proceso “dialéctico”:

    ………………

    — 1) Existencia del antropoide:

    como animal del que proviene el hombre.

    * «No se olvide que el hombre ha sido una fiera».

    ………………

    — 2) Existencia del hombre del primer Paleolítico:

    * «Entre la pura fiera que era el antropoide y el esbozo de humanidad que es el hombre del primer paleolítico la Naturaleza da un salto.

    * Porque esta Naturaleza de quien tantas veces se ha dicho que non facit saltus, casi no ha hecho otra cosa que brincar.

    * A la doctrina de una evolu­ción por continuidad se opone la doctrina de la mu­tación, es decir, de la evolución a saltos».

    EXCURSUS a este momento 2): Este salto se produce de la siguiente manera:

    – Ese hom­bre primerizo, que está «muy cerca aun del animal», «se diferencia de él en que ha perdido algunos instintos o, lo que es parejo, se le han embotado.

    – En cambio, posee una dosis de memoria y de lo que es el reverso de la memoria: la fantasía.

    – Tesauriza más impresiones que la pura bestia, y esto le permite crear más combinaciones imaginativas, más fantasmagoría íntima, que le propor­cionan una ‘vida interior’ negada al animal.

    – El papel del instinto es dirigir automáticamente el comportamiento.

    – En este primer hombre que era todavía el último animal, cuando un instinto fallaba y el pobre ser se encontraba sin saber qué hacer en la situación, la fantasía aprontaba la imagen de una posible acción.

    – Estos fantásticos pro­yectos de conducta eran insensatos y torpes. Pero, a fuer­za de ensayar muchos, algunos resultaban útiles y queda­ban fijados como adquisiciones prodigiosas.

    – Esto y poco más es la razón del hombre inicial. Por tanto, mero su­plemento al instinto deficiente. Por fortuna conservaba aún vivaces la mayor parte. Era todavía principalmente bestia.

    – Con la dosis mínima de razón que ya poseía, no se las hubiese podido bandear en la existencia.

    – Solo aquí y allá esta razón actuaba como aparato ortopédico puesto a un instinto quebrado.

    # Sin ella habría caído bajo el ani­mal.

    # Con ella conseguía estrictamente mantenerse sobre su nivel a una distancia no mayor de la que suele haber entre una especie zoológica y otra.

    La razón del hombre primigenio tiene casi el mismo radio de acción que el ins­tinto y para los efectos de la economía vital debe compu­tarse como un instinto más que vicaría los perdidos».

    * El hombre paleolítico, que es el cazador por excelen­cia;

    (por lo que la caza es «la primera forma de vida» del hombre —«el ser del hombre consistió primero en ser cazador»),

    – es, pues, «el hombre en cuanto ins­crito todavía en el animal».

    – «Su razón no es suficiente para permitirle trascender la órbita de la existencia zooló­gica: es un animal entreverado de discontinuas lucide­ces».

    ………………

    — 3) Después …

    * «La razón se robustece. Inventa ar­mas y técnicas cada vez más eficaces.

    – Por este lado se va el hombre distanciando del animal, ganando altitud de nivel.

    – Pero paralelamente avanza también la atrofia de sus instintos y se va alejando de la prístina intimidad con la Naturaleza.

    – De sustancial cazador pasa a ser pastor, es decir, semisedentario.

    – Muy pronto, de ganadero se con­vierte en agricultor; es decir, que se hace sedentario del todo».

    * Empieza la Historia.

    – «El hombre es un tránsfuga de la Naturaleza. Se escapó de ella y empezó a hacer historia, que es esforzarse en realizar lo imaginario, lo inverosímil, tal vez lo imposible».

    EXCURSUS (mitológico) a este momento 3):

    – El hombre enferma «simbólicamente», y esto le produce una hipertrofia de sus órganos cerebrales, por tanto, una hiperfunción mental; tiene más «mundo in­terior», más fantasía. «La razón no es sino fantasía pues­ta en forma»

    – Lo que caracteriza específicamente al hombre es «la ubérrima fantasía de que son tan parcas las otras especies.

    – La historia de la razón es la historia de los estados por los que ha ido pasando la domesticación de nuestro desaforado imaginar».

    – Al tener el hombre más fantasía que el animal, a dife­rencia de éste, tiene que vivir, con más intensidad que el bruto, en dos mundos: el interior de su razón y el exte­rior de su contorno.

    – Por eso el hombre es «esencialmente desequilibrado».

    – Por eso el hombre es el «animal inadap­tado e inadaptable» y, al mismo tiempo, «perviviente».

    – «es preciso representarse el origen del hombre en una imagen lo más antidarwiniana que cabe, la cual no puede consistir, como piensan ingenua y tozudamen­te en los seminarios, en separar radicalmente al hombre del animal, cosa sobremanera insensata, sin agudeza y sin coraje intelectual para tomar el problema por los cuernos, sino más bien como un animal que escapa a la animalidad, que se evade o se fuga de ella»

    – Y en este escaparse y fugarse de ella, en ese ir formándose la propia razón, consiste su pervivir.

    Para este vivir, que es pervivir, crea el hombre la técnica.

    – Para ese vivir que es pervivir, transformando a la natu­raleza con arreglo a su propio proyecto de vida.

    ……………..

    AMPLI-GLOBALIZANDO la DIALÉCTICA a TODA la REALIDAD

    Con lo que vamos viendo:

    – ¿no estamos proponiendo una “nueva” idea de que la realidad en general, no solo la del hombre con­siste, última y fundamentalmente, en ser autorrealización de sí misma, es decir, en ser una realidad dialéctica?

    – ¿Pero no es esto proponer una interpre­tación de la MATERIALIDAD de la REALIDAD?

    – Y ¿no es esto excluir, al menos, como ingenua, la idea de la actividad crea­dora de un Ser trascendente?

    (Lo que dice Carlos: “se trata de una espiritualidad que no cuenta con la hipótesis Dios.”)

    …………………

    Último EXCURSUS:

    – La concepción de una realidad dialéc­tica, en general, fundamentaría la «unidad de la ciencia» o, si se quiere emplear una expresión menos comprome­tida, la unidad del saber humano; en última instancia, la unidad de la física y la historia,

    – Solo habría que preocuparse en distinguir con cui­dado la diferente estructura —pero, como dialéctica, co­mún a ambos— de esos dos ámbitos fundamentales de la realidad.

    – Pero también reprochar enérgicamente el uso de la razón física en la historia,

    – más bien por el contrario, «la razón histórica es la base, fundamento y supuesto de la razón física».

    – Ortega ha formulado explíci­tamente una concepción dialéctica de la historia que tiene sus raíces en la misma idea de la vida humana.

    – Así cuando habla del error al que se debió la instauración de la física, aprovecha la ocasión para decir: -«Respetemos estas cegueras que permi­ten al hombre ver algo. Todo lo que somos positivamente lo somos gracias a alguna limitación. Y este ser limita­dos, este ser mancos, es lo que se llama destino, vida. Lo que nos falta y nos oprime es lo que nos constituye y nos sostiene. Por tanto, aceptemos el destino».

    ………………….

  • oscar varela

    Hola!

    El “temor” de Carlos:

    – “Conozco gente entusiasmada con esta espiritualidad.

    Temo que si no la completan, les sumerja verdaderamente en un sueño (Kant añadiría: un sueño dogmatico)”-

    Cabe preguntarse:

    1.- ¿”completar” (la espiritualidad) con qué?

    2.- si solo hay que “completar” (esa espiritualidad) ¿no se trataría, entonces de “UNA NUEVA ESPIRITUALIDADANTIGUA‘”?

    ¡Voy todavía! – Óscar.

  • M.Luisa

    “la verdad ha de formularse en afirmaciones dialécticas”-

    No es mucho lo que diré porque estos días  comparto  mi equipo informático y no me puedo extender, sólo que,  ateniéndome a mi línea de pensamiento en la que, en ella, le he dado ya forma en otras ocasiones  a mucho de lo que se expone en este artículo, diré que la cuestión de la verdad más que  dialécticamente (superación de contrapuestos mediante teorías)  habrá  de formularse, pienso, estructuralmente lo cual significa que la  superación procesual y estructural abarca también lo físico.

    La superación de niveles es de naturaleza física. Por lo que estoy de acuerdo con lo que he leído mas abajo:

    Por eso los estadios superiores llevan contenidos en sí a los inferiores y «los necesitan»”
     
    Por ejemplo, una  dialéctica básica y clásica  sobre  la realidad humana, ha recaído en la contraposición entre sensibilidad y inteligencia, ambas son en efecto irreductibles pero sólo desde una perspectiva externa, pues internamente funcionan en unidad estructural.

    Otro  ejemplo que se me ocurre,  la estructura formal en la ecuación de Einstein sobre el espacio el tiempo y la materia no se atiende a una explicación lineal-teórica, inmovilista,  sino que su modo estructural de explicación deja abierta la relación  intercambiable de los  elementos que la componen.

  • Román Díaz Ayala

    La aparente contradicción entre las nuevas espiritualidades y la religión, o que las primeras están surgiendo ante el fracaso de las religiones históricas van unidas hacia una visión que se va extendiendo sobre una postmodernidad que ve en la espiritualidad una forma suprema de religiosidad que hace innecesaria las religiones organizadas. El ecumenismo es visto de esta manera como una de las vías para esta superación mientras que existen otras tales, como por ejemplo el pluralismo cultural de nuestras sociedades, y en definitiva, la globalización que apunta a un universo cultural marcado por el pluralismo.

    Tendríamos, primero preguntarnos, si no es lícito calificar de fracaso lo que puede ser una más de las muchas crisis que sufrimos la humanidad, porque también tendríamos que hablar de las muchas nuevas formas de religiosidad en el seno de nuestras instituciones, y que es y ha sido, una constante histórica.

    Pero acotando el tema a nuestro catolicismo, al aquí y ahora. Se está produciendo una nueva visión ético-religiosa del mundo que abre nuevos caminos en apariencia divergentes por el cambio de valores, que se hace confuso porque estamos en plena discusión porque no acertamos a decidir cuál es la verdadera normativa. Quienes se apoyan en el Magisterio y la Tradición heredada están por la defensa de unos mismos valores. Quienes ven en el Magisterio y las tradiciones objetos de revisión buscan sus anclajes para esta normativa en la Persona y la Obra de Jesús, pero contenidas en su momento histórico y tal cosa se hace dos maneras. Una es llevando nuestra espiritualidad, pero también nuestra religiosidad, con nosotros mismos buscando la luz del Espíritu Santo. Otra es llevando nuestra razón y nuestro momento cultural en la búsqueda de los vínculos necesarios con el pasado de Jesús. Vivimos ese momento cuando todo  esto está sujeto a debate.

     

    En definitiva, podemos decir lo mismo que Hans Küng, que la religión está siendo tomada en serio: como la dimensión más profunda del ser humano y de la sociedad, siempre en el contexto de la no menos importante dimensión económica, psicológica, jurídica, social, política y estética (Op. “El Judaísmo”)

  • Gonzalo Haya

    Me identifico totalmente con este artículo de Carlos. Hace tiempo que estoy convencido de que “la verdad ha de formularse en afirmaciones dialécticas”. Nuestra inteligencia racional no puede abarcar la realidad en sí, nos falta la clave para interpretarla; por eso la vemos unas veces desde un lado y otras veces desde el lado contrario. Sólo el punto central de la esfera abarca igualmente la realidad total, pero el punto no tiene dimensiones.

  • Santiago

    Muy interesante resulta leer este trabajo de Carlos…Conozco a Matthew Fox por su libro “SHEER JOY” (conversations with Thomas Aquinas on Creation Spirituality), en castellano “GOZO PURO” (hablando con Tomás de Aquino sobre la Espiritualidad de la Creación) publicado por Harper Collins Publishers en N. York 1992. Aquí el entonces dominico “entrevista” a Tomás de Aquino, siendo FOX el que ingeniosamente y retroactivamente hace las preguntas…Las respuestas reflejan la obra misma de Santo Tomás en sus dialécticas VÍAS: positiva, negativa, creativa y transformativa. Es una manera de poner al día  pensamiento de Aguino tratando de aplicarlo a los problemas actuales…

    Por eso, el término dialéctica, que al principio y literalmente significaba técnica de la conversación, pasó de método de conversación o argumentación o lógica, a la de teoría de los contrapuestos en las cosas o en los conceptos. Y este es el sentido que creo que estamos tocando..de tesis, antítesis y síntesis..y así tenemos la dialéctica de Hegel donde la realidad es concebida por opuestos aunque la identidad de cada elemento se mantiene a pesar de que el conjunto ha cambiado y el análisis dialéctico de Karl Marx donde la realidad es la historia de la lucha de clases.

    Como dice Barberá existe una dialéctica en el cristianismo desde el comienzo. El Evangelio está lleno de contrastes…empezando por Jesús mismo…que era el Hijo del hombre y el Hijo de Dios a la vez, que hablaba de un Dios Padre, misericordioso y justo al mismo tiempo…que advertía que para ser digno de El era necesario entrar “por la puerta estrecha” pero que su “yugo es suave y su carga ligera”…Una dialéctica apologética cristiana desde el principio fue el método de la predicación apostólica…La verdad de Jesús no pudo, ni puede ser, reduccionista…sino que es apertura hacia una mejor comprensión de la realidad total…mas asequible a la verdadera felicidad…que es eterna.

    La espiritualidad cristiana ha sido mas eficiente que cualquier otra filosofía del mundo…puesto que no propone un “sueño”…sino una mejor información y comprensión sobre nuestra existencia humana…y en un grado mucho mas optimista..Por eso no sólo somos apariencia sino seres vivientes, pensantes.estamos..dentro y fuera y participamos, en su cabalidad, de la realidad subjetiva y de la objetiva…El cristianismo tiene como base la verdad de la realidad. La verdad del dogma cristiano no es una creación forzada y elaborada, como la de las teorías y espiritualidades modernistas..sino una consecuencia de la praxis del amor…Una síntesis acabada de la dialéctica de Jesús… que es amor..

    Un saludo cordial   Santiago Hernández

     

  • oscar varela

    Hola!

    LA NUEVA ESPIRITUALIDAD

    Tal vez convenga ir pensando en

    LA NUEVA MATERIALIDAD

    ¿No sería más atrevido y honesto?

    ¿Vamos? – Óscar.

  • oscar varela

    Hola!

    Leo de Carlos:

    – sigo convencido de la tesis que publiqué hace años:

    “la verdad ha de formularse en afirmaciones dialécticas”-

    ……………….

    Se trata de una preocupación por el tema de la Dialéctica.

    ……………….

    La encontramos p.e., en:

    * la noción de «campo histórico inteligible» de Toynbee y

    * en la “relación parte-todo”, en el ejemplo de la “relación hoja-árbol-medio” de Ortega:

    – «¿Será entonces que el árbol entero, a su vez, forma parte de un nuevo y más auténtico todo, a saber: el que forman de consumo él y su medio?»

    ………………..

    En una concepción dia­léctica de la realidad los estadios inferiores de su evolu­ción (el mineral, la tierra) «no necesitan» de los superiores (el árbol), sino precisamente en el sentido de que estos constituyen el término (relativo) de la evolución de aquellos.

    ……………..

    Por eso los estadios superiores llevan contenidos en sí a los inferiores y «los necesitan»:

    * no como finalidad consti­tutiva de su desarrollo, que en una concepción dialéctica es su verdadero «ser» —este es el caso de la conexión que hay entre los estadios inferiores con los superiores—,

    * sino como condición del mismo.

    ……………

    En una concepción dialéctica el «ser» del humano no consiste sino en llegar a ser e ir siendo «racional», ir haciéndose su razón, a partir de la natura­leza animal que fue.

    * Por eso tanto necesita comer cuanto pensar. Y, dicho con más rigor aún, necesita comer —y, en general, satisfacer sus necesidades «inferiores»— en función de lo que piense o, en términos todavía más pro­piamente orteguianos, en función de su proyecto vital, con arreglo al cual se realiza o vive como hombre.

    ………………..

    El problema mayor de toda concepción dialéctica estriba en el hecho de que aquella conexión «total» de «todas» las partes de la realidad es por completo inasequible a un determinado pensamiento, a una determinada vida de un individuo (que es la verdadera y única realidad radical).

    ¿No tendría algo que ver con todo esto lo que expre­saba Ortega cuando nos decía que:

    – «la razón histórica es la base, fundamento y supuesto de la razón física, mate­mática y lógica, que son no más que particularizaciones, especificaciones y abstracciones deficientes de aquella.”?

    ¡Sigamos todavía! – Óscar.

  • oscar varela

    Hola!

    Carlos apunta bien con escopeta perdiguera.

    (por ahí van los tiros)

    Le animaría a apuntar con fusil.

    Por ahora no termina de ajustar la “mira” al “tarjet”.

    NOTA sobre “tarjet”: término de la lengua inglesa que no forma parte del diccionario de la Real Academia Española Sin embargo, suele usarse en nuestro idioma con referencia a un objetivo, una meta o un blanco.

    ¡Voy todavía! – Óscar.

  • Antonio Duato

    El 5 de junio ATRIO de 2005 (formato 1ª época) publicó las “95 tesis de Fox”, traducidas de Adista.

    Quien quiera consultar las entrevista reciente en Adista, puede verla aquí, pero en italiano.

    Estando de acuerdo con que hay que evitar fanatismos y sectas, creo que para una espiritualidad verdadera hoy, son bienvenidas estas actitudes antidogmáticas y abiertas como la de FOX.

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