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‘Uno ha muerto por todos’ ¿Qué sentido tiene hoy día?

miquel

Miquel Sunyol es un jesuita obrero que, al jubilarse, ha vuelto a repasar los temas de la teología que él tuvo que estudiar –y muy a fondo– en su formación. Miquel se ha ofrecido a colaborar con ATRIO para intercambiar sus reflexiones. Nos iremos encontrando con él aquí de vez en cuando y, seguramente a partir del otoño, presentaremos un curso-taller de los que solemos publicar los martes. Entretanto, dejémonos interpelar por estas consideraciones ya publicadas en su blog personal, que vienen bien para prepararnos a la Semana Santa. AD.

 

A partir de un Sermo in Dominica XII (21 junio 2015). Las lecturas señaladas eran Job (38, 1-8.11), Segunda a Corintios (5, 14-17), evangelio de Marcos (4, 35-41)

Quizás, puestos a escoger, entre las tres lecturas de hoy, una de sola para leerla, yo hubiera escogido la primera, la del libro de Job, la que está en lo que nosotros -muy desafortunadamente- llamamos “Antiguo Testamento”. Y la escogería por su actualidad. Porque plantea preguntas sobre la relación “Dios-hombre”, y nosotros vivimos en una época de interrogantes y no de afirmaciones. Aunque haya gente honesta que pueda decir que estos interrogantes “Dios-hombre” son ya de un tiempo pasado.

Pero hablaré de la segunda lectura que hemos escuchado: un fragmento de la que llamamos “Segunda Carta de Pablo a los Corintios”. Si era una segunda carta o era una tercera carta es un problema que hoy “no toca”.

El fragmento comienza con una afirmación: “un hombre ha muerto por todos”.

Pablo es consciente que muchas veces ha hecho “afirmaciones polémicas” que las ha tenido que defender “con uñas y dientes”, utilizando a veces expresiones no demasiado educadas (por ejemplo en Gal 5, 12: que se mutilen!!), ante sus lectores y ante los fieles de sus comunidades.

Ahora, él piensa que no hace ninguna afirmación polémica: es una afirmación que piensa él está suficientemente aceptada por su público. No se ve obligado a defenderla; lo que hará será extraer de esta afirmación algunas consecuencias:

  • Si “uno ha muerto por todos”, todos han muerto -hemos muerto- con él.
  • Si “uno ha muerto por todos”, los que vivimos ya no debemos vivir para nosotros mismos.
  • Si “uno ha muerto por todos”, ya a nadie juzgamos de manera puramente humana.
  • Si “uno ha muerto por todos”, lo que era antiguo ya ha pasado, ha empezado un mundo nuevo.
  • Podemos prescindir ahora de estas consecuencias porque no es necesario que “uno muera por todos” para que muchos no vivan para ellos mismos. Ni es necesario saber que “uno ha muerto por todos” para que muchos luchen por una nueva creación.

Hablemos de la afirmación de Pablo:uno ha muerto por todos

Es una afirmación que no sería extraña ni nueva para un piadoso judío, familiarizado con la lectura de las Escrituras, de los libros proféticos. ¡Cuántas veces un judío piadoso habría escuchado el poema del Siervo de Yahvé, que está en el Segundo libro de Isaías! (53; 4-10).

Él soportó nuestros sufrimientos
y aguantó nuestros dolores.
Fue traspasado por nuestras rebeliones,
triturado por nuestros crímenes.
Nuestro castigo salvador cayó sobre él,
sus cicatrices nos curaron.
El Señor cargó sobre él
Todos nuestros crímenes,
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento.
Ofreciendo su vida en sacrificio por el pecado
tendrá prosperidad y vivirá largos años.
Por él el designio del Señor llegará a buen término.
Él cargó con el pecado de todos
e intercedió por sus infidelidades.

Para una lectura más profundizada de este fragmento, aprovechando tanto los trabajos que, en el siglo XIX, realizaron el señor Strong y su equipo de colaboradores como los nuevos programas informáticos, clicka aquí
Pero, ¡por favor!, sigue mi consejo de siempre: deja los links para una segunda lectura

Sería una afirmación que no sería extraña ni demasiado original para una persona de cultura mediterránea, conocedora de los diversos cultos religiosos que intentaban sobrevivir en aquel mundo.

No sé cuántas de vosotras habéis ido a hacer la “turista” por Roma. No sé si en alguna de vuestras “visitas guiadas” estaba previsto entrar en las catacumbas de Santa Priscila o Santa Prisca. Hubiera visto una inscripción latina que decía:

Et nos servasti aeternali sanguine fuso

Fácil de traducir: “Nos has salvado habiendo derramado sangre eternal”

Y hubiera pensado, supuesto que estaba en una catacumba, que era una inscripción cristiana. Pues, ¡no! Esta inscripción la habían dejado allá unos antiguos inquilinos, que se reunían allí para celebrar sus banquetes cultuales. Eran los seguidores de Mitra, una religión que también llegaba desde el Oriente.

La afirmación de Pablo podía ser bien aceptada en el mundo cultural de su tiempo, tanto por judíos como por amplios sectores de gentiles.

Pero no todos los seguidores de Jesús, en aquellos primeros años, hicieron suya esta afirmación de Pablo y, así, no interpretaron la muerte de Jesús como la de quien “ha muerto por todos”. No encontraremos este “uno ha muerto por todos” ni en el Documento Q ni en las plegarias eucarísticas de las comunidades representadas en la Doctrina de los Doce Apóstoles (la Didajé).

Si quieres recordar:
El Documento Q
Las plegarias eucarísticas de la Didajé
Y otros hacían cosas parecidas…

Quizás las mujeres y hombres del Documento Q y de la Doctrina de los Doce Apóstoles, más cercanos al contexto político, social, religioso de Palestina, no necesitaban buscar razones teológicas para explicar la muerte en cruz de un judío a manos de los romanos: ellas y ellos ya sabían cómo explicar esas muertes. Y en algunas de estas muertes podía haber una razón teológica: Yahvé como único Señor del país, de la tierra y del pueblo que la habitaba.

Pablo, judío que no había nacido en Palestina y que quizás tenía los derechos de la ciudadanía romana, y que, por otro lado, no conoció a Jesús y, por lo que parece, poco interés puso en ello, muestra un cierto desprecio por las cosas concretas que le pudieran explicar los amigos y amigas de Jesús: “El evangelio que yo os anuncié no viene de los hombres, yo no lo recibí ni aprendí de ningún hombre”. Él no necesita de ninguno de estos “hombres que nos acompañaron mientras vivía con nosotros el Señor Jesús, desde los tiempos en que Juan bautizaba hasta el día en que se lo llevaron al cielo”. (Ac 1, 21-22).

Él quiere hacer “teología”, una teología universal, y a una teología universal no le convienen biografías de personas concretas. Él necesita un hombre que haya muerto por designio de Dios y que, como víctima ofrecida a Dios, haya aportado la salvación a toda la humanidad. Si este hombre, en vez de ser Jesús hubiera sido Juan, el Bautista del Jordán, la “teología” de Pablo seguiría siendo -para él- igualmente válida.

Lo que hay como fundamento de la afirmación de Pablo “un hombre ha muerto por todos” es:

  • Un Dios que necesita una víctima
  • Un Dios que entrega a su hijo como víctima
  • La víctima que, por voluntad del Padre, se entrega por nosotros
  • La sangre de la víctima derramada para expiar nuestros pecados

Un año, el 2011, vino como “predicador” de los Ejercicios que hacemos en Lamiarrita, un lugar de Navarra, cercano a la frontera francesa y a las famosas cuevas de las “brujas de Zugarramurdi”, Andrés Torres Queiruga.

El “predicador”, el último día, acostumbra a formar parte del equipo que prepara y preside la eucaristía. Torres Queiruga quiso tomar la responsabilidad de recitar la plegaria eucarística siguiendo uno de os modelos propuestos en estas recopilaciones de cantos y plegarias para comunidades de hace unos cuantos años. Las comunidades ya se acabaron, pero los librillos continúan…

Torres Queiruga, preocupado por el sentido de la “oración de petición”, fue haciendo sobre la marcha los oportunos cambios siempre que salía un “te pedimos”, pero quizás no hizo todos los cambios necesarios. En una carta que le escribí, le decía al final:

En la Eucaristía del último día, en la cual formaste parte del equipo que “presidía”, hiciste también, sobre la marcha, una labor de limpieza y fuiste cambiando algunas frases del modelo que seguíamos. Quizás por hacerlo sobre la marcha, no cambiaste algunas frases que, a mi modo de ver, necesitaban una limpieza mucho más a fondo. Me estremecí cuando nos hiciste “ofrecer la sangre”… ¿Querías presentarnos un Dios sediento de sangre? ¿O quizá pensaste que en aquellos parajes tan cercanos a las “brujas de Zugarramurdi” lo de “ofrecer sangre” era algo comprensible y aceptable?

Ya sé que la culpa no es tuya. La culpa es de aquellos que no me hacen caso y siguen llevando a Lamiarrita esos malditos libros de canciones y oraciones…

A medida que nos alejamos del mundo cultural de las “brujas de Zugarramurdi”, la afirmación de Pablo, “un hombre ha muerto por todos” y sus fundamentos ideológicos, van perdiendo toda su significación…

 

 

Ejercicio de repetición:

¿Algo de la vida de Jesús en las cartas de Pablo?
(Un fragmento de Alfredo Fierro)

¿Por todos?… ¿Por muchos?

La muerte de Jesús, ¿un sacrificio expiatorio?
(Incluye los anteriores)

¿Salvados / Salvadas? SÍ, Pero ¿de qué manera?

20 comentarios

  • M.Luisa

    Voy a desarrollar un poco más, ahora que el equipo informático me  responde,  la idea según la cual ayer  le hacía notar, por su importancia,  a Santiago la diferencia entre capacidad y capacitación.

    La capacidad nos engloba por entero  y al ejercerla con respecto al intelecto  funciona tanto lo  físico como  lo psíquico de él,  en cambio,    en el  segundo concepto, la acción que envuelve esta capacitación nuestra,   por ser como dice Santiago producto del  esfuerzo  de nuestro intelecto y voluntad,  habría primero que averiguar en qué consiste  este  nuestro esfuerzo

    Entender  la capacidad intelectiva como aquello o aquella cualidad que nos engloba por entero y que al ejercerla funciona en unidad tanto lo físico como lo psíquico, es muy distinto de entender la capacidad como capacitación, porque en esta acción no está dicho que obren en unidad  aquellos dos aspectos tan   intrínsecamente humanos.

    La prueba de ello,  está en que si hay separación  previa en la idea de realidad  como lejanía en lugar de distanciamiento y a la que, en aquella la de lejanía  inscribí, recuérdese,  el planteamiento de Santiago,   entonces es fácil deducir  que correlativamente  a esta separación, también se da por rota nuestra   capacidad intelectiva de   acción,es decir nuestra acción es dual  y en consecuencia se rompe también  su unidad. Este somero análisis es lo que expresa el dualismo y  a mi modo de ver lo que ha significado el racionalismo en la historia de la filosofía.

     

  • M.Luisa

    (…) para que mejor se me entienda varío la frase final: Es que no estamos lejos del Reino, sólo estamos en él distaciadamente. Es un modo de estar en el que nos engloba fisicamente por entero de ahí esta capacidad nuestra.

  • M.Luisa

    No, eso sí es verdad, Santiago, por no insinuar  no insinúas ni el nombre de aquella “atriera” a quien le diriges tu comentario , claro que eso por el contenido del mismo es fácil de adivinar,  pero ese primer detalle de cortesía,  es algo que  se echa en falta.

    Menudencias  aparte, sin demora me centraré en lo importante ya que mi ordenador lleva días que se bloquea cuando menos me lo espero.

    Mira Santiago,  a ti se te puede entender lo que dices   situándolo   dentro de un cristianismo  que  partió  y le vino al pelo  la idea platónica del en sí, Dios está allá, fue  una buena base donde sostener todo el aparato eclesiológico desplegado en la historia y con   lenguaje propio incluido.

    Mira, apurando fino si recurro a tu último comentario,  encuentro en él alguna que otra contradicción en contraste con lo ya dicho por ti anteriormente.

    Dices:

    ya vale el esfuerzo al querer aproximarnos honestamente a ella (a la verdad) con la capacidad vital que hemos recibido y desarrollado con el esfuerzo de nuestro intelecto y voluntad. Es por eso que no debemos considerarnos lejos del encuentro en la busqueda de la verdad y hablando en lenguaje evangelico no estamos ya “lejos del Reino

    Hablas de capacidad recibida, pero según decías  ayer  tú no la consideras  como tal capacidad sino como mera capacitación   que actúa mediante el esfuerzo de nuestro intelecto y voluntad con lo cual desde este punto de vista  es por lo que sitúo esta posición  en coherencia con   la línea platónica  antes aludida porque si como dices no nos hemos de considerar  alejados  de la verdad, ese término de lejanía empleado  nos lleva a la idea de separación  y por tanto es coherente con la idea platónica del   aquí y del allá.

    Ahora bien, hay que hablar de lejanía o de distancia? En mi opinión se trata de distancia. Pero es que además si la búsqueda es de la verdad  como dices,  la verdad  no flota en el vacío sino que va envuelta en la realidad misma y  como la realidad es algo   dado en primicia, de lo que se tratará pues  es de recorrer  esta distancia.

    Por tanto, no se trata de dar ningún salto entre el aquí y el allí  sino de hacer un recorrido en  distancia. Tú mismo dices al final de la frase “hablando en lenguaje evangelico no estamos ya “lejos del Reino” y yo digo con fuerza:  es que no estamos lejos del Reino, sólo  estamos en él  a distancia. Por eso en él somos,nos movemos y vivimos.

    saludos

  • Santiago

    Gracias, pero ni siquiera lo he insinuado para nadie en particular ya que ninguno puede poseer la verdad TOTAL en esta vida. Sin embargo ya vale el esfuerzo al querer aproximarnos honestamente a ella con la capacidad vital que hemos recibidio y desarrollado con el esfuerzo de nuestro intelecto y voluntad. Es por eso que no debemos considerarnos lejos del encuentro en la busqueda de la verdad y hablando en lenguaje evangelico no estamos ya “lejos del Reino”

    saludos cordiales.  Santiago Hernandez

  • M.Luisa

    Ni razón subjetiva ni verdad fragmentada, Santiago, ninguna de estas intenciones se han asomado   en mi comentario,  eso te lo dejo para ti  que lo haces muy bien.

  • Santiago

    No hay duda ninguna que todos nosotros creemos siempre tener subjetivamente la razon. Sin embargo, la verdad sin fragmentos esta fuera de nosotros. Es por  eso que la verdad del cristianismo esta situada en una PERSONA unica e irrepetible que nacio y murio en la Historia y que permanece con nosotros y es por eso que en esta original hipostasis esta la UNIDAD de la FE y fuera de ella todo se vuelve relativo.

    Ciertamente es la VERDAD del cristianismo la que nos hace totalmente libres. Si Jesus es la  LUZ que nos ilumina su proposito fundamental al venir  a este mundo confundido con la introduccion dell mal fel fue RESCATARNOS primero de las garras adictivas al mal que nos aleja de la LUZ de Cristo. Por eso aceptando el sufrimiento y el mal de la muerte, derroto definitivamente el MAL y la destruccion que conlleva con el, lo que no es bueno. Y entonces nos ABRIO el camino para REALIZARNOS como personas humanas, en una humanidad destinada, no a la mera felicidad temporal y efimera, sino que quiso que participaramos activamente de Su misma felicidad eterna. Pero primero tuvo Jesus que deshacer con su gracia el mal que nosotros mismos iniciamos porque es El “el que quita el pecado del mundo”. Primero tuvo que neutralizar lo negativo para REALIZAR lo positivo a traves de Su misericordia infinita.

    Por eso en Jesus se RECAPITULAN todas las cosas y solo a traves de El podemos llegar al Padre. Y este DON es UNIVERSAL para todos los tiempos y para todos los seres humanos capaces de acceder y buscar la verdad, lo que es BUENO y honesto, lo que nos ha de salvar.

    Un saludo cordial.     Santiago Hernandez

  • M.Luisa

    No me importa reiterarme en lo que ya expresé tiempo atrás  sobre la distinción entre la experiencia del don, que ahora en este contexto la inscribo en la expresión  “Un hombre ha muerto por todos”  y la experiencia del mérito  que la inscribo en  “Un hombre ha muerto por nuestros pecados” y es que el enfoque que sostiene Santiago no facilita en nada la diferencia que existe entre estas dos experiencias. Y la diferencia es radical porque ambas son irreductibles.

    La  dificultad de diferenciarlas proviene precisamente  del hecho de haber colocado históricamente   en primer plano la experiencia del pecado,  por lo que entonces, en efecto como así lo ve Santiago, se ha considerado  que la función de la religión (cristianismo)  es la de salvación o de redención de los pecados,   su función consistiría  en  saldar la falta, los pecados, la culpa. Y en consecuencia esta contraposición de niveles ha derivado en la llamada    falacia naturalista.Este es el enfoque que sobre la cuestión hace santiago¿ para que va a venir el Hijo a la tierra sino a salvarnos de las cadenas del mal?.

    Sin embargo,  desde la otra perspectiva, es decir, desde la experiencia del don como algo anterior es una experiencia de realización, como ya  apunté ayer, es decir, una experiencia de realización  propia,  y es que en el fondo de la experiencia fenomenológica late siempre un darse originario, algo que adviene a mí y se me impone.  Esa experiencia de realización propia  la expresa muy bien P.Ricoeur  en su libro Soi-méme comme un autre,  que leí hace ya algún tiempo. En ella, en esa experiencia,  se produce, creo recordar, un desdoblamiento entre sujeto y objeto  por  el  que pasamos a ser otros para nosotros mismos. Esto es lo primario en el cristianismo. En fin, contrariamente, a lo que dice Santiago al final de su comentario, pienso, que la interpretación errónea está de su parte.

    saludos

  • Santiago

    Agradezco el interés por seguir el hilo de este tema…y estoy de acuerdo en que el propósito de la vida y la muerte de un hombre como Jesús de Nazaret haya podido verse en diferentes perspectivas a través de toda la historia…No hay duda que tanto Tácito, como Plinio el Joven, como Suetonio, como Poncio Pilatos, como Mara bar Serapión etc etc, vieron y juzgaron a Jesus de diferente manera que Nicodemo, José de Arimatea, Juan el Apóstol etc…Pude ser YO en realidad uno de los que siguieron y vieron a Jesús, o de los que tuvieron conocimiento de El en el siglo I y no creer en  su PALABRA, no creer en lo que Cristo realmente predicaba…Y esto, por supuesto, ha ocurrido en todos los siglos…hasta el siglo XXI…No solamente es el “hombre” que muere por todos…sino el significado de esta vida y de esta muerte…

    Por otro lado, LOS CRISTIANOS no podemos separar la vida de Cristo de su PALABRA…ambas forman una unidad…igualmente que la Escritura forma una unidad real…sin la cual es imposible darle su verdadero sentido e interpretación pues toda la verdad del cristianismo va encadenada y escalonada, en un revelación gradual…

    El impacto del cristianismo que perdura hasta hoy ha sido la identidad del personaje y la autenticidad de Su Palabra…Por tanto, cuando se habla de un “hombre que murió por todos” me refiero a la base del cristianismo…porque despojándole a Cristo de su verdadero sacrificio…el cristianismo pierde su sentido..porque,¿ para que va a venir el Hijo a la tierra sino a salvarnos de las cadenas del mal?. Si no existe el mal, como azote de la humanidad, entonces no es necesaria ninguna redención…Es inútil…porque para enseñarnos simplemente a crecer y desarrollarnos como personas humanas no es necesaria la venida de Cristo a este mundo…Hay muchos otros filósofos antiguos y modernos que nos han dado  una base para eso…

    Por eso, Jesus enfatiza en que no hay mayor sacrificio en este mundo que “dar la vida por sus amigos”. Así lo entendieron los primeros mártires, que no buscaron el martirio propiamente, sino que como Jesus, ACEPTARON entregar la vida en amor de amistad…pues “no se trata de que el resultado de la vida de Jesús fue su muerte”….sino que El voluntariamente se entregó..sin querer desmentir, aún ante Caifás, su filiación divina,…. una blasfemia en los oídos judíos que se castigaba, sin duda, en la Ley mosaica, con la pena de muerte…en ese  Estado teocrático de Israel…

    Por eso no se puede re-leer y re-construir el Evangelio a nuestra  conveniencia del siglo XXI..sino en base a la historia y a la FE, y al consenso de la Iglesia primitiva…pues fue la catequesis apostólica oral aramea la que se puso por escrito en el primer KERYGMA de la Iglesia, que después se ha venido a llamar por los exégetas fuente Q, que sirvió de base a Mateo, a Marcos, (discípulo de Pedro), y a Lucas, (discípulo de Pablo)…Es este KERYGMA primero de la vida, pasión y muerte de Jesús donde se encuentra la verdad del cristianismo…cuando en el siglo I todavía vivían los testigos que estuvieron mas cerca de Jesús, los que comían con Jesus, los discípulos que le oían predicar, los que estuvieron en el Huerto de los Olivos, los que palparon sus heridas en las manos y costado, los que le vieron crucificado y resucitado, y los que murieron como testigos defendiendo su doctrina… y es por eso que su interpretación es auténtica.

    Por eso los Sinópticos son los que hablan primero: “El Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida COMO RESCATE por muchos” (Marcos, 10,45)

    Jesús es quien “quita el pecado del mundo” (Juan 1,29) Jesús es “propiciación por los pecados y es también expiación por ellos” (1 Juan 2:2)

    “El Señor Jesucristo, según la voluntad de Dios y Padre Nuestro se entregó a si mismo por nuestros pecados para arrancarnos de este siglo perverso” (Gal. 3-4) (S. Pablo convivió con los Apóstoles de Cristo)

    Las interpretaciones de la “muerte de un hombre por todos” seculares pueden ser múltiples…la del cristianismo es UNA, la de los testigos,….de otra manera el cristianismo se convierte en otra cosa…

    Un saludo cordial    de Santiago Hernández

     

  • M.Luisa

    El comentario de Santiago me ha suscitado una   reflexión que  recuerdo  hice ya tiempo atrás en un contexto parecido. Porque el problema que plantea el artículo bien  puede contemplarse desde dos perspectivas distintas.   Una como la que señala críticamente el autor “un hombre ha muerto por todos” y la otra la de que “un hombre ha muerto por nuestros pecados”  El comentario de Santiago va en esta última dirección, pero   la finalidad primera  del “ para que vino” no es para salvarnos sino para que nos realicemos    en lo que somos. Lo cual significa que en esta configuración   vivimos de forma estimativa pero de forma estimativa no con respecto o concerniente   al “yo nuestro” donde ahí sí pueden inscribirse los errores,  sino a la del  “nuestro  yo”, es decir,  la forma estimativa recae  respecto a este otro momento del  yo, del yo en apropiación, de ese yo  que en realidad  ya somos y somos todos.    Es absurdo anteponer  los pecados (los errores) a una realidad todavía no realizada autónomamente, sustantivamente. Por tanto yo no veo que esa formulación “un hombre ha muerto por todos” es decir,  por su forma de vida traiga problemas. Lo que ha traído  problemas en la historia es esta segunda versión, la que saca a colación el amigo Santiago.

  • Santiago

    Claro que la existencia de Jesus tiene sentido ACTUAL y esta verdad no depende si CREEMOS o no…Jesus salva en la FE a un mundo que se hunde cada vez mas en la anarquia, en el odio,en la esclavitud del mal y en un deterioramiento moral y social progresivo. Hoy mas que nunca el mundo necesita la verdad salvifica que ofrece Jesus de Nazaret..

    La locura del amor de Dios fue y consistio “en que nos amo hasta el extremo” porque bastaba en realidad un gesto del Padre para abrirnos un camino hacia la LUZ…bastaba la Encarnacion…sin embargo el Hijo en el Padre al escoger voluntariamente el camino de la humanidad escogio el camino obediente del amor VERDADERO que es sacrificio por nuestros hermanos y ACEPTO  el camino de la Cruz como la forma de muestro rescate del mal y para darnos ejemplo de como vivir  el sufrimiento de la vida en este mundo. Por eso en los Sinopticos, Marcos y Mateo nos nos dicen de las palabras de Cristo antes de morir de Su cuerpo que fue “entregado” y su  sangre “derramada en remision de los pecados” que fue el precio doloroso de nuestro “rescate”.   De una cosa no podemos dudar y es del amor del Padre por nosotros a traves del Hijo

    Un saludo cordial.   Santiago Hernandez

     

     

  • Ya no hay pecados, ni pecadores”. Este domingo en una eucaristía “casera” he tenido ocasión de hablar sobre la parábola conocida con el nombre “del hijo pródigo” y he repetido cómo el evangelio de Lucas es una “fábrica de pecadores”. Podéis verlo en http://www.tinet.cat/~fqi_sp04/prodig_sp.htm. Sobre este tema ya publqué hace años dos textos, uno de Jacques Pohier (El pecado, ¿es algotan importante?) y el otro de Karl Rahner (¿Cuál es el”corazón” del mensaje cristiano?).

    Ya no hay pecados, ni pecadores”. ¿Qué nos quedaría de Fiodor Dostoiewski? Y yo no me quiero quedar sin él…

    No he abreviado mi artículo como tampoco abreviaron su documento los hombres y mujeres de Q (en el entorno de los cuales se fue gestando el llamado Documento Q), como tampoco abreviaron sus “acciones de gracias” los participantes en las eucaristías que nos han llegado a través de la Doctrina de losDoce Apóstoles.

    No entro ahora en el tema de si se puede hablar de “revolución religiosa” cuando se habla del Jesús de los evangelios. ¿Fue una “revolución religiosa” la de Judas el Galileo,  citado en Ac 5, 37 y de quien el historiador Flavio Josefo nos da amplia referencia? ¿Es una “revolución religiosa” querer mantener, contra viento y marea, cuando los signos de los tiempos indicaban ya otros paradigmas, el paradigma tradicional de “Yo soy el Señor, vuestro Dios, y no hay otro, y mi pueblo no quedará defraudado” (Jl 2, 27).

    La muerte de Jesús, ocurrida en circunstancias desconocidas para nosotros y quizás también para sus discípulos, ¿fue una “tragedia incomprensible” para su grupo? ¿Fue la muerte de Juan Bautista una “tragedia incomprensible” para sus discípulos? Más bien, la muerte del líder suele generar un nuevo dinamismo en el grupo de seguidores…

    Podría participar bastante (sin saber hasta qué punto) en la afirmación sobre “la falta de cultura teológica y exegética en el clero y predicadores en general”. No es hoy la primera vez que preguntaría cuántos sacerdotes, una vez acabados sus estudios de teología, han leído (subrayando, anotando, comparando citas…) algún “libro gordo”. ¿Cuántos son los que siguen el ejemplo del obispo John Shelby Spong, el cual, por su deber como pastor, tiene “cada año la costumbre de tomar uno de los grandes libros teológicos o bíblicos y estudiarlo intensamente, considerándolo como mi maestro; cuatro o cinco páginas cada día, dedicándome a comprobar todas sus referencias, a tomar gran cantidad de notas y a interactuar con él en profundidad…”. Pero muy posiblemente no es la falta de cultura teológica, sino el hecho de que tampoco siguen la decisión de este obispo: “Hace tiempo decidí que no podía seguir sacrificando la erudición y la verdad para proteger a los débiles y religiosamente inseguros. Veo otros hombres y otras mujeres, que sólo encuentran en la Iglesia un dios demasiado pequeño para que sea para ellos el Dios de la vida…” Don Miguel de Unamuno, en su “San Manuel, bueno y màrtir”, los perdonó…

    Sobre el tema del Reino de Dios, del que hablan los evangelios sinópticos, me remito a “¿Se puede hablar delReino de Dios sin hablar de los romanos?

    La lectura de Joxe Arregi me indica que no voy muy “descarriado”…

  • Isidoro García

    Pequeña corrección: Al final del cuarto párrafo: “en concedernos a los miembros de nuestra especie, unas posibilidades, que nuestra naturaleza, aún no perfectamente desarrollada, se merecía”, debe decir NO SE MERECÍA.

  • Isidoro García

    Abundo con Ana (¡que poco te prodigas últimamente, y que abandonado nos tiene tu gran sentido común!), en que no basta con decir “esto no me convence”, y menos aún deducir que por ello, “eso debe ser falso”. La verdadera teología moderna, (si no estuviera hecha casi toda por profesionales del “sistema” que “viven” de él), debería lanzar un verdadero brainstorming teológico, para reinterpretar los símbolos de la fe, adecuándolos a la cultura moderna.

    Se necesitan “locuras”, que luego nosotros podamos criticar y enjuiciar, cada uno según su propia cosmovisión personal.

    Yo, ya lo apunté de pasada en mi primer comentario, pienso que quizás hay que mirar la historia del hombre, (de nuestra especie), en el Universo, y lógicamente, hay que resituar el gran misterio religioso del hombre, la historia de las relaciones “Dios-humanidad, en la que los cristianos creemos que el Cristo, ocupa un papel central.

    Y si partimos de que no tenemos ningún pecado original que valga, que tampoco tenemos pecados contra Dios, y solo tenemos imperfecciones en nuestra naturaleza psicológica de una especie con una evolución inconclusa, y por otra parte partimos de que el mensaje de Jesús, es la existencia “misteriosa” y secreta del Reino de Dios, en forma de un Mundo espiritual, que sirve y servirá para resituarnos a los componentes de nuestra especie, “Homo sapiens”, en un futuro post-mortem biológica, llegamos a la conclusión que la “redención”, consiste en eso: en concedernos a los miembros de nuestra especie, unas posibilidades, que nuestra naturaleza, aún no perfectamente desarrollada, se merecía.

    Todas las especies de seres vivos, nacen, viven y mueren. Solo nosotros tenemos un “plus”, y no por nuestros méritos, pues somos aún, bastante animalescos, (con todo el cariño para los animales).

    Parece razonable pensar, que ese “trato especial inmerecido a nosotros”, es un don, y quizás el “negociar” y convencer a quienes podían montar una manufactura y una organización como el Mundo espiritual, sea lo que se suele llamar como “redención”.

    Entonces la vida de Jesús, solo habría sido una vida con intención didáctica, al igual que las de otros grandes personajes, que han ido “descubriendo” una puntita del gran misterio. (Eso no quiere decir que Jesús, no sea Dios, solo que quizás la palabra “Dios” tiene un sentido relativo, por participación en conocimiento e inteligencia. Y en ese sentido Jesús, puede ser, (o pertenecer a), la máxima autoridad de la humanidad, designado por el “Padre”, y único intermediario de Él).

    Y los avatares de su vida, ser los normales de un hombre de su época, como una lección más de que era un hombre como nosotros. Luego los relatos hagiográficos, y el impacto de sus apariciones, (fruto del Mundo Espiritual), hicieron el resto.

    Si creemos en lo básico, todo casa, con la suficiente imaginación. (Naturalmente esta hipótesis hermeneútica, no tiene por qué ser la acertada. Cada uno puede tener la suya).

  • ana rodrigo

     
    La cuestión planteada en este post, diríamos, que siempre está de actualidad. Al principio del cristianismo, porque para el discipulado de Jesús fue una tragedia incomprensible la muerte del Maestro; posteriormente Pablo hizo teología sobre el hecho, sin olvidar que Pablo era un gran conocedor de la religión judía, y el Mesías vendría a cumplir unas expectativas como las que dice el texto de Isaías que cita el autor d post, eso sí, Pablo insistirá mucho en la Resurrección, es decir que la cosa no terminaría en la muerte.
     
    A mí personalmente siempre me ha desconcertado bastante el que Dios, la bondad infinita, enviase a su Hijo a que lo hicieran sufrir y lo asesinasen por nuestros pecados. Y lo mismo que a mí le sigue preocupando a millones de personas creyentes y no creyentes cristianas, especialmente en las próximas fechas de Semana Santa donde la exhibición de esta afirmación sangrienta, cruenta, sacrificial por las calles de toda España, y las celebraciones correspondientes en todo el mundo cristiano, no deja de chocar con la lógica popular de cómo es posible esta creencia de la muerte de Jesús para salvarnos a todos (¿de qué?.
     
     Me preocupa especialmente que los textos bíblicos que tratan sobre la muerte sacrificial de Jesús para el perdón de nuestros pecados, se acepten así tal cual y literalmente. Vuelvo a lo que tantas veces he dicho: la falta de cultura teológica y exegética en el clero y predicadores en general (homilías, catequesis, etc.) hacen mucho daño a la gente de buena fe manteniéndola en una creencia cruel y absurda (¿de qué pecados nos libera? acepto la aportación de Isidoro al respecto), y, por tanto, manteniendo la incultura en las materias señaladas que afecta a la inmensa mayoría del pueblo creyente y que hace que se repitan año tras año y siglo tras siglo en la literalidad de los textos que se aceptan desde la lectura incuestionada de la Palabra bíblica aunque las afirmaciones sean ininteligibles.
     
    Por tanto diría que lo más importante de este post serían las respuestas a las preguntas formuladas al final del mismo. Veo muy acertada la sugerencia de Gonzalo Haya cuando dice “Quizás has abreviado tu artículo y no llegas a formular el sentido actual en que podemos interpretarla”.  En nuestros días se ha escrito mucho sobre sobre esta cuestión y no estaría mal que, aproximándose la Semana Santa, alguien o el mismo autor vuelva sobre esta cuestión.
     

  • mª pilar

    Un tema muy interesante, y para mí ¡esperanzador!

    Sobre Pablo ¡Totalmente de acuerdo!

    Sobre la limpieza del lenguaje y su significado ¡Totalmente de acuerdo!

    Trabajo arduo pero necesario … me interesa lo que está por venir; aunque nos ha dejado mucho por donde comenzar.

    ¡Bienvenido a Atrio!

    Deseo esta nueva ventana abierta al aire refrescante de lo que todavía hoy … tienen mucho miedo de afrontar.

    mª pilar

     

     

  • oscar varela

    Hola!

    Leo en el Comentario del Cumpa Gonzalo:

    – “Quizás has abreviado tu artículo y no llegas a formular el sentido actual en que podemos interpretarla“-

    Concuerdo en esa cautela favorable al Autor.

    ¡Vamos todavía! – Óscar.

  • oscar varela

    Hola!

    Leo:

    – “UNO … por TODOS“-

    y pienso que:

    * el “teólogo” se salteó a los concretos-reales que son los que viven entre esos abstractos “UNO” y “TODOS”-

    * Ese “saltearse” (pasar por arriba en sobrevuelo des-carnado) es lo propio y habitual en las “teologías” al uso.

    * Como está presentado el Artículo es “didácticamente” comprensible para los super-iniciados en esas “teologías” sojuzgadoras de la honda y seria vida de la Gente. (¡una lástima!)

    ………………..

    ¡Voy todavía! – Óscar.

  • Gonzalo Haya

    Seas bienvenido a Atrio, amigo Miquel. Tus temas están bien trabajados, y tu exposición muy didáctica. Por supuesto estoy de acuerdo en rechazar la interpretación tradicional -y del mismo Pablo- de cómo Jesús murió por todos nosotros. Quizás has abreviado tu artículo y no llegas a formular el sentido actual en que podemos interpretarla. Por mi parte creo que podríamos interpretarla de una manera semejante a que el che Guevara murió por todos los bolivianos, o que nosotros debemos estar dispuestos a morir por defender los derechos de los más débiles. Jesús fue consciente de que su pacífica revolución, religiosa y social, le condenaba inevitablemente a la muerte por parte del poder religioso y del poder político.

  • Isidoro García

    ¿Jesús murió por nosotros?.

    “Casualmente”, estos días estaba yo pensando en “la muerte de Jesús”, y me venía una idea perturbadora. ¿Y si la vida y muerte de Jesús, estuvo sujeta a los mismos albures que las vidas del resto de personas?.

    Y me venía la idea desde otra idea perturbadora, que había leído de un psiquiatra: “Ya no hay pecados, ni pecadores, lo que hay son trastornos más o menos intensos de la personalidad”. (Un trastorno es un patrón comportamental o psicológico de significación clínica que, cualquiera que sea su causa, es una manifestación individual de una disfunción psicológica o biológica- Wiki).

    La realidad es que todo el planteamiento de que Jesús tuvo que morir, para redimirnos nuestros pecados, no tiene ningún sentido para un hombre de hoy. La idea de la psicología de hoy es cada vez más potente, y el último DSM 5, la clasificación de trastornos de la psiquiatría americana lo confirma.

    Y con esta revolución psicológica-filosófica, todos los planteamientos anteriores hay que reinterpretarlos a su nueva luz. Porque como dice H. G. Gadamer: “Tradición no quiere decir mera conservación, sino transmisión. Pero la transmisión no implica dejar intacto lo antiguo, limitándose a conservarlo, sino aprender a interpretarlo y expresarlo de forma nueva”.

    ¿Y si Jesús no nos redimió muriendo en la cruz?. ¿Y si “el Cristo” nos “redimió” en el principio de la historia humana, convenciendo al “Padre” de que a esta penúltima especie humana, “el homo sapiens”, se le diera un trato privilegiado que no tendrían las especies humanas antecesoras, Neandertales y demás?.

    ¿Y si quizás la muerte por ejecución de Jesús, fue un accidente histórico, como podría haberle pasado cualquier otra cosa, como al resto de humanos?.

    ¿Y si todo es fruto de una interpretación cultural-teológica del judío Pablo, para intentar “explicar” la gran contradicción del Mesías judío ejecutado y fracasado?.

    (Estoy teniendo dificultades técnicas de insertar comentarios. No me extiendo más a ver si hay suerte).

     

     

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