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Javier Thomson nos ha dejado para siempre

Javier Thomson estuvo con nosotros en ATRIO sólo un mes, el agosto pasado. Pero creo que muchos lo recordamos y lo hemos echado de menos. Se había despedido al final de Agosto pasado porque iba a pasar una temporada en Londres con sus hijas. Me había dicho que aprovecharía ese tiempo –en que no iba a tener fácil acceso a Internet– para perfilar un nuevo artículo que ya había empezado. Pero ayer recibí este correo de una de sus hijas: 

Estimado Señor Antonio Duato :
Me llamo Christina Kirkpatrick Thomson, y soy hija de Javier Thomson. El objeto de mi carta es el que le paso a comunicar. Estoy en la casa que fue de mis padres en Oviedo para proceder a su venta y a recoger sus pertenencias, entre las de mi padre encontré referencias, en el ordenador, a usted y a un portal de internet llamado Atrio, entrando en él he comprobado que mi padre tenía alguna relación con el mismo y con usted personalmente, por los emails que le envió, por lo que me veo obligada a comunicarle el fallecimiento de mi padre ocurrido en noviembre de 2010, como creo que sabe padecía de una dolencia terminal de aparato digestivo y no sobrevivió a la operación que le efectuaron en un hospital de London, desdichadamente mi madre también falleció repentinamente un mes después, por eso el motivo doloroso de haber venido a España a cerrar su casa y el encontrarme entre sus cosas la relación con usted y su página de internet. Yo pienso que le hubiera gustado que comunicara su óbito a sus amigos y conocidos, y creo que es mi obligación hacerlo.
Creo sinceramente que sin la ayuda de mi padre no hubiera sabido apreciar la vida como la aprecio ahora, que los pequeños momentos que son los que te hacen vivir y sentirte vivo. El vivió una vida muy azarosa, creo que usted lo sabe, pero a nosotros nos la hizo vivir maravillosa, aprendí también de él que por mucho que quieras a alguien hay que aprender a recordarlo sin pena alguna, solo recordando la felicidad que te aportó en todo momento. Mi padre también tenía la capacidad de arrancarte una sonrisa en los momentos malos, Always look on the bright side of life!, mira siempre el lado bueno de la vida. Vivió de forma intensa y apasionada aquello que suponía un esfuerzo, por ejemplo como profesor, con responsabilidad, honestidad, lealtad y generosidad. Yo así le recuerdo.
Con mi consideración y afecto.
Christina Kirkpatrick Thomson

 Me quedé impresionado, sin capacidad de reaccionar. Le prometí que hoy intentaría encontrar un momento para releer todo lo que fue nuestra breve pero intensa amistad a través de ATRIO y que informaría a todos los que rápidamente se hicieron amigos suyos.

Nuestra relación comenzó con muchas reservas por problemas con la identificación previa que pedimos a los que intervienen por primera vez. Pero rápidamente se aclaró todo y el 3 de agosto me escribió este e-mail contándome la síntesis de su vida, que después iría desgranando para todos en muchos comentarios a lo largo de Agosto:

 Gracias Don Antonio por su cercanía y sinceridad, esto me motiva a enviarle un nuevo email de contestación y de agradecimiento.
Sí hay temas que me excitan y me motivan. No quiero contarle batallitas de viejo, he cumplido los setenta y uno, pero mi vida podría ser novelada. Quizá si ha seguido mis intervenciones hablo de mi experiencia con el marxismo, yo nací en un pueblo cercano a la hoy San Petersburgo, entonces Stalingrado, mi madre, asturiana, se enamoró de un miliciano internacionalista inglés de la guerra civil española, y con 19 años se fueron a la URSS. Con tres años, yo no lo recuerdo, viví la batalla más sangrienta de la Segunda Guerra Mundial la de Stalingrado que duró seis largos meses, sí recuerdo el hambre posterior con más años, y hasta los 14 años el régimen comunista-estalinista, figúrese y además extranjeros. Muerto el dictador pudimos irnos a Sheffield, una ciudad del norte de Inglaterra de donde era mi padre, fue una gran fortuna, allí empezamos a ser libres, a conocer la libertad, tampoco fue fácil nuestra procedencia tampoco les inspiraba simpatía a los lugareños aunque fuéramos originarios, pude estudiar y dedicarme a la enseñanza de la Literatura Clásica, del Latín y del Griego. Descubrí España tarde, a finales de los años setenta, y hoy vivo, desde que me jubilé, en este hermoso país, del que era mi madre, aunque solemos pasar temporadas en Inglaterra, ya sabe usted los hijos tiran mucho, y nosotros los tenemos allí claro.
Yo no he tenido, no sólo formación, ni conocimiento religioso, no estoy bautizado en ninguna religión, viví en un estado ateo, y tampoco mis padres eran creyentes, todo lo contrario, sí me he preocupado en encontrar respuestas a mis preguntas existenciales, quizá sea demasiado racionalista para mi es una actitud normal, es lo que he aprendido y vivido.
Perdone por el rollo, a ciertas edades nos gusta conversar con personas que nos quieren escuchar, quizá porque descubrimos que poco importamos en una sociedad que prima a la juventud, como no podría ser menos, pero que deja un poco de lado a los viejos.
Gracias y un saludo muy cordial
Javier

La presencia en ATRIO se hizo más visible cuando, invitado por mí, se animó a publicar  ¿Es la religión enemiga de la civilización?. Este escrito provocó un animado diálogo con 106 comentarios en una semana. Vale la pena revivirlo.

¡Qué pena que la enfermedad y la muerte no le hayam permitido volver a dialogar con nosotros, como él pretendía!

Personalmente considero que todos los esfuerzos que nos ha costado en estos diez años mantener vivo este ATRIO de encuentro hubieran valido la pena para llegar a recibir el emocionante mensaje que me escribió, a punto de regresar a Londres, el 28 de Agosto:

Querido Antonio,

Brevemente, y no me contestes que bastante tiempo te he hecho perder ya, te agradezco lo que me dices muy sinceramente. No sabes cuánto bien me habéis hecho y espero que sigáis haciéndolo. Me despedía del post diciendo que regresaría como lector, al margen de mis intervenciones en el artículo que pongas a debate, porque me doy cuenta de lo mucho que tengo que aprender de vosotros, no bastan conocimientos humanos sí experiencias como las que la mayoría tenéis.
Antonio, yo estoy buscando quizá porque la muerte me atosiga, la enfermedad me ha hecho ser más dócil, menos tajante en cuanto a ideas, menos arrogante e indiferente ante el hecho religioso, más dulce en el trato, ( cuando me relatabas, con tanta emoción, la despedida de tu hijo a Inglaterra, me acordaba de lo duro que he sido yo con mis hijas).
Hace un instante se me saltaban las lágrimas cuando en el post la buena e inteligente M. Luisa me interpelaba para que este viejo y olvidado profesor le respondiera a sus preguntas, Antonio, hace mucho que nadie me hace caso y en Atrio hay personas que me consideran, qué gran honor apara mi. Pero como te decía quiero ser humilde en mis comentarios, antes tengo que aprender de vosotros, no exento de todo tipo de colaboraciones.
Te dejo, no he leído a Raimon Panikkar y hace tiempo me regalaron un libro suyo titulado “Pensamiento científico y pensamiento cristiano”, qué al hilo con el artículo que te tengo que enviar, te prometo que lo voy a leer desde este mismo instante.
Gracias y un fuerte abrazo.
Javier

A Cristina y a sus otros hijos, nuestro pésame. A todos los atrieros os dejo ya la palabra para que expongáis el sabor que os dejó la breve estancia entre nosotros de este gran hombre, tan sabio como humilde, afable y educado, tan independiente como dialogante. Javier, sigues vivo en los tuyos entre los que me atrevo a incluirme. Gracias.

15 comentarios

  • MAR Medina

    Me uno a vuestras condolencias para su familia por la pérdida de Javier Thomson. He releído su artículo y he encontrado en sus palabras la calidez que resalta su hija.
    Gracias a Javier por haber estado entre nosotros.

    Compruebo una vez más que Atrio es una comunidad nada virtual, una comunidad de amigos, y me acuerdo también de Fico. Le echo de menos, ¿sabe alguien algo de él?

    Saludos cordiales

  • Asun

    Me uno al reconocimiento que hacéis a Javier Thomson. He leído ahora su artículo. No estuve presente en esas fechas en Atrio. Todo un ejemplo de cordura,  que ha sabido transmitir a su familia: “Always look on the bright side of life!, mira siempre el lado bueno de la vida”.

    Gracias por hacerte presente en Atrio. Por estar ahí, por darnos tu amistad y gratitud ante la vida. GRACIAS.

  • Josefina G.C.

    Javier Thomson gracias por haber estado ahí, aquí,  también aprendí de tí, DESCANSA EN PAZ.  

  • Marcelo Dalmazo

    “Será que un buscador nunca llega a su destino???…” dice una canción que escuchamos por aqui, en Argentina. Reza por nosotros, Javier 

  • Maite Lesmes

    Como Ana,  me encantaría que FICO volviera.  ¿Habría modo de que alguien que conozca su dirección-e u otro dato, se pusiera en contacto con él?

  • Maite Lesmes

    Qué mal me deja esta noticia…  Qué inoportuna esta muerte, qué injusta, podría haberle dejado buscar más, disfrutar más de ser escuchado y de hablarnos, porque sí recuerdo interesantes sus intervenciones, que quiero repasar.
    Gracias a Cristina por comunicarse con nosotros y mis mejores deseos de que tenga siempre presente lo que aprendió de un hombre tan vital y humano como su padre.
    Al menos, parece que no sufrió demasiado en los últimos momentos. Ojalá.

  • “porque me doy cuenta de lo mucho que tengo que aprender de vosotros, no bastan conocimientos humanos sí experiencias como las que la mayoría tenéis.”
    Me quedo estupefacto ante el testimonio de este señor, que ya camina hacia la luz. Sobre todo me llama la atención esta frase, que puede ser reveladora para los jóvenes de hoy con ciertas inquietudes. Que un señor de setenta y pico de años, admita su necesidad de aprender, es motivo para templar los ánimos de todos los que con ciertos aires de omnipotencia -en ocasiones- nos queremos comer el mundo.
    Los que admitimos ser contemplativos, no olvidamos ni un testimonio, ni una frase ni una persona. Y este escrito del Señor Thomson me ha ayudado a apreciarle y considerarle como autentico testimoniador.
    Hasta la eternidad. Saludos.
    Laus Deo.

  • ana rodrigo

    Pues me ha impresionado la noticia y me ha apenado. A mi me pasó como a Carmen, que me despedí de él con pena y quizá hubo algo de presentimiento.
    Mi cariño para él en el recuerdo y para sus hijos/as pues debió ser un padre maravilloso a juzgar por lo poco que nos dejó traslucir en atrio.
     
    Copio dos muestras de lo que escribió y que me parecen muy valiosas:


    Yo que no soy creyente, que no estoy bautizado en ninguna religión, opino que el espíritu de las enseñanzas de Jesús de Nazaret es refrescante porque más que basarse en dogmas concretos, se basa en la acción ética positiva. Mientras anunciaba el reino de Dios, ‘los cojos andaban, los mudos hablaban y los ciegos veían.’ La parábola del buen samaritano inspira, no teoría ni simple ‘conocimiento’ intelectual, sino acción ética y bondadosa.  El entendimiento entre la gente en el campo de la religión puede producirse si se defienden y practican unos mínimos éticos. Esa perspectiva, y no tanto la dogmática, es lo en realidad podría ser lo más importante. El criterio ético es lo que podría ayudar a hacer ahora ‘más reino de Dios.’ Y ser verdaderamente ‘luz del mundo’ debería ser el principal objetivo de todo creyente.”
     

    “Creo  que no puede perderse de vista que en cuestiones de dogma y de doctrina no es pertinente abrir discusiones, porque la cuestión es: creer o no. Y esto vale para todas las religiones, y para todas ideologías. Por otro lado, sería mejor explicitar la perspectiva desde la cual se discute, esto da claridad y sentido a los discursos. Debatir con argumentos, no llevar discusiones de orden conceptual al plano personal, yo creo que el respeto parte del reconocimiento del otro como un interlocutor válido, donde la inteligencia, la razón y los argumentos son la mejor manera de asumir y dirimir posiciones contrarias”.
     
    PD. Me acuerdo mucho de Fico, qué habrá sido de él. Son gente valiosa de la que se aprende mucho.

  • Carmen (Almendralejo)

    Siento la muerte de Javier Thomson… Cuando se despidió, algo presentí, desgraciadamente se cumplió aquello que noté como despedida final.
    Ya no cabe más que dar las gracias por haberle “conocido” aunque solo fuese por sus palabras y pensamiento  en Atrio.
    Me uno a las condolencias de sus hij*s, y me alegro por Javier y su mujer, ambos Gozan de estar unidos más allá de lo terrenal.
    Hasta las piedras creen cuando el amor las traspasan, copio algo que escribí en su magnífico escrito…

    La razón, me hace conectar con aquellos hermn*s de hace miles de años, las piedras siguen vivas y guardan su calor dentro de la frialdad de su materia, es como esa nevera que compramos para mejor guardar los alimentos que nos permite crecer y desarrollarnos
    ¡Pues eso! la Razón nos permite crecer en la creencia.

  • MARISA-EL-TALLER

    Ha sido un regalito, tenerlo entre las personas de atrio y un lujo de padre, para su familia. No ha muerto vive entre nostr@s, porque nos dejó su AMOR energía que nunca muere.
    Solidaridad y cariño para sus hijas y el resto de familia.
    PAZ,BIEN,SALUD Y FUERZA.

  • Gabriel Sánchez

    A veces podemos llegar a tener el privilegio de cruzarnos en el camino de grandes hombres,  con entrañables historias de vida, este es el caso, hubiera sido maravilloso, tenerlo en el foro, pero de alguna manera tu Antonio, has hecho que ello fuera posible…a través de esta rememoración…gracias.- Gabriel

  • Rodrigo Olvera

    Toda mi solidaridad con su familia.

  • M. Luisa

    Estoy,  en estos momentos,   muy apenada y emocionada. Hace bien poco   pensaba  en su vuelta y me preguntaba,  cuándo al abrir por las mañanas el Portal,  hallaría  un articulo de Javier Thomson.  Una gran persona, sabia, dulce y entrañable   que tuvimos la  suerte de tratar y dialogar  durante el mes de agosto pasado. Le envío desde lo más hondo un sentido recuerdo
     
    A su hija Christina y a toda su familia mi más  profundo sentimiento.
     
    M. Luisa

  • mªpilar garcía

    Pensando en el y habiendo releído sus entradas:

    Un recuerdo lleno de cariño, que el mismo suscitó con sus intervenciones.

    Comprobar su dulcificación al final de su andadura, es muy reconfortante; ahí se descubre su grandeza como persona.

    A su familia… Un saludo, un abrazo entrañable; deseo que recuerden lo mejor de su vivir, eso les hará felices y les llenará de paz.

    Donde esté, llevará sus manos llenas de su vivir, y eso es lo único importante, para seguir en camino…

    mª pilar

  • ELOY

    En su momento no pude leer el articulo de Javier Thomson que ahora inserta ATRIO. Lo leo ahora con admiración  y respeto, reflexionando sobre su contenido y la vida del autor. 

    De este modo quiero hacer llegar mi con-dolencia a su hija y familia toda, más allá de que, tal como indica en su comunicación a Antonio Duato “aprendí también de él que por mucho que quieras a alguien hay que aprender a recordarlo sin pena alguna, solo recordando la felicidad que te aportó en todo momento. Mi padre también tenía la capacidad de arrancarte una sonrisa en los momentos malos, Always look on the bright side of life!, mira siempre el lado bueno de la vida (…)” , que son palabras de consuelo y de esperanza.

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