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Nuestra cultura: ¿apunta a su final?

            Hablo de “cultura” en el sentido que indica el Diccionario de la RAE: “conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época o grupo social”. Y de ésta cultura nuestra, entendida en este sentido y tal como funciona en Europa y Estados Unidos, me pregunto si no está abocada ya a su final.

Es más, me pregunto si no “apunta” (como “se apunta” a un objetivo al que se quiere dar muerte) hacia un final inexorable, al que nos acercamos a un ritmo que se va acelerando. Esta cultura –me sospecho– ha enfilado hacia su fin. ¿Por qué esta sospecha tan pesimista? Tres razones me motivan a pensar así.

            1. La natalidad. Las parejas de ciudadanos de matriz europea no llegan a los dos hijos por pareja, mientras que los inmigrantes procedentes de África, sobre todo musulmanes, sobrepasan con mucho los dos hijos por pareja. Esto quiere decir que la llamada “cultura occidental” se está extinguiendo, al tiempo que las culturas inmigrantes están creciendo a un ritmo que se acelera cada año. Dentro de cuarenta años, la cultura europea será mayoritariamente musulmana. Nuestros niños de hoy tendrán que vivir su madurez de vida y sobre todo su vejez en una cultura y en una sociedad que se va a parecer muy poco a la cultura y a la sociedad en la que se están criando: las leyes, las costumbres, las creencias, la educación, posiblemente incluso la alimentación serán seguramente muy diferentes. Y hay motivos serios para pensar que, en este asunto, hemos entrado en un proceso sin marcha atrás. Las mujeres fértiles de hoy y de los próximos años se han educado de forma que ya es muy difícil que puedan modificar sus pautas de conducta en este orden de cosas.

            2. La tecnología. Ha cobrado tal importancia y crece a tal ritmo, que ya no se puede detener. Para sobrevivir, tiene que seguir creciendo. Pero ocurre que tal crecimiento no se puede sostener sino a costa de agotar las energías, trastornar el clima y el equilibrio ecológico hasta el extremo de destrozar las posibilidades de subsistencia de quienes vivimos en esta cultura. El reciente fracaso de la Cumbre de Copenhague lo evidencia. Además, se pretende que el crecimiento tecnológico y económico sea sostenible. Lo cual no es posible sino a costa del exterminio, en los próximos años, de al menos dos mil millones de seres humanos.  Las conmociones sociales, que semejante genocidio, va a desencadenar son imprevisibles y, en todo caso, muy amenazantes para una cultura en vías de descomposición. Más aún, la tecnología  ha tomado tal ventaja sobre el conocimiento especulativo, que nos vemos en la extraña situación de tener a nuestra disposición una inmensa maquinaria técnica, cada día más eficaz, pero de forma que tal maquinaria está en manos de seres humanos que ni podemos saber a dónde nos lleva todo esto. Se ha pervertido el concepto mismo de ciencia. Sabemos hasta lo inimaginable “lo que” hacemos. Pero no sabemos “para qué” lo hacemos. Se han disociado el “ser” y el “deber ser”. Y  hasta ignoramos qué tipo de sociedad y de convivencia va a resultar de todo esto. 

            3. La religión. Ya nadie pone en duda que en las sociedades avanzadas la religión entra en crisis, se deteriora, la gente la abandona. Por otra parte, sabemos que uno de los primeros indicadores, del ocaso de una cultura, es la crisis y la descomposición de la religión. Así ocurrió en Mesopotamia, con el fin de la cultura de los sumerios y acadios. Lo mismo en Egipto, en Grecia, en la potente cultura del impero romano. Además, el proceso de desintegración religiosa es tan masivo, que los reducidos grupos  religiosos fundamentalistas no le ponen remedio. Porque, entre más de mil millones de cristianos, ¿qué pueden resolver las observancias, marginales a la cultura dominante, de unos cinco millones de personas, que seguramente es a eso a lo que alcanzan los mencionados grupos? Para que la religión tenga una presencia significativa en una cultura, es indispensable que los creyentes vivan unas creencias  que generen  comportamientos coherentes con la manera de ser, de vivir, de ver y de pensar de la gente. Pero esto precisamente es lo que ya no existe en Occidente. Sobre todo porque la religión “oficial” y sus “mandatarios” han montado un sistema de vida y de prácticas que poco o nada tienen que ver con el origen de esta religión, Jesús de Nazaret, y su mensaje, el Evangelio.  ¿En qué se parece una solemne ceremonia catedralicia o del Vaticano con lo que hizo y dijo Jesús? La descomposición religiosa de Occidente es quizá el indicador más claro del declive final de nuestra cultura.

            ¿Tiene todo esto algún remedio? Si lo hay, no vendrá ni de la tecnología, ni de la economía, ni de la política, que nos han precipitado en esta situación de colapso. La religión más sólida, en este momento, es el islam. En todo caso, tal como hoy pensamos y sentimos en Occidente, ni las mezquitas ni las iglesias nos van a hacer más humanos. Y, en todo caso, lo más razonable parece ser que el remedio (si lo hay) puede venir de quienes, por sus convicciones, sean más honrados, responsables, respetuosos, honestos y buenas personas. 

16 comentarios

  • oscar varela

    Hola!

    El “nuestra” del título ¿incluye la siguiente?
    fuente : Prensa de Frente, 27/1/2010.
    Oscar.
    ········
    Después de la asunción presidencial en la Asamblea Legislativa, se realizó un festival popular en el Estadio Hernando Siles, con la participación de más de cuarenta mil personas y de los cuatro principales gobiernos que impulsan el ALBA :  Rafael Correa, de Ecuador, Hugo Chávez, de Venezuela, Evo Morales, de Bolivia, y Ramiro Valdés (este vice presidente de Cuba)
    Algunos palabras de éstos :

    Ramiro Valdés :
    Apuntó a “la necesidad de juntar voluntades, de crear cada día más conciencia y más organización, para consolidar el proceso de cambio, (la necesidad) de mirar hacia lo grande y poner a un lado todo lo secundario, todo lo que pueda dividirnos es tal vez la espada más importante para enfrentar el desafío del futuro”.

    “Nadie piense que los enemigos de una revolución social en Bolivia se agotan al derrotar en las urnas a los personeros de la oligarquía, o al hacer fracasar los planes divisionistas, las campañas de la prensa o las acciones de los grupos fascistas o mercenarios. Detrás de estos instrumentos directos, están los verdaderos dueños de la contrarrevolución, la injerencia y la fuerza a escala planetaria, que es el sistema imperialista de los Estados Unidos y sus potencias aliadas”.
    “No nos engañaremos ni por un minuto con la idea de que este imperio se va a resignar a la existencia de una Bolivia independiente”.

    Rafael Correa :
    “Esta es la victoria de toda Latinoamérica, de esa América negra, esa América mestiza, esa América indígena, de esa América pobre por la explotación de siglos pero que ha dicho basta y ha dicho presente”….. “Las oligarquías, esas derechas retrógradas no quieren renunciar a sus privilegios, pero cuando los pueblos despiertan juntos somos invencibles, compañeras, compañeros”.

    Hugo Chávez :
    “Venezuela fue a partir de 1925 y hasta 1970 el primer exportador mundial de petróleo. Y a pesar de todo eso, en 1996, en Venezuela, de cada 100 personas, setenta (¡setenta!) vivían en pobreza. Y casi cuarenta en situación de miseria. Hoy, después de once años de revolución bolivariana, de revolución socialista, hemos disminuido esa pobreza a menos de la mitad, ya vamos rumbo al 20%. Y la miseria está cerca del 6%”…..
    “Nosotros somos el mismo pueblo, conformamos la misma y única patria, esta patria nuestra, de nuestra América, decía Martí, es una sola patria, esa patria que había muerto porque la habían decapitado, es la patria india de Tupac Katari, de Bartolina Sisa, de Tupac Amaru…”

    Evo Morales Ayma :
    “Hermanas y hermanos, preparamos esta pequeña fiesta para cantar, para bailar, para llorar de alegría después de que enterramos un Estado colonial, después de que sepultamos un Estado discriminador, saqueador, explotador, un Estado que tanto nos humillaba. Y estamos acá para hacer esa gran fiesta porque hoy, gracias a la lucha del pueblo boliviano, nació el Estado plurinacional. 

    El presidente agradeció especialmente al pueblo paceño y a todos los departamentos, “sorprendido del resultado de las últimas elecciones nacionales”. “Gracias por cuatro años de cuidarme, de ayudarme a defender esta revolución democrática cultural. Por darme una oportunidad más para seguir sirviendo por cinco años más”; y recordó el creciente apoyo popular logrado en las elecciones: “En el año 1997 empezamos con 3.9%, el año 2002 llegamos a más de 20%, el año 2005 llegamos al 54% y el año 2009 a 64%. Histórico, nunca visto en la vida republicana de Bolivia, y esa es la gran conciencia del pueblo boliviano”.

  • h. cadarso

    Pues sí, yo creo que el texto de Castillo necesita una revisión a la luz de lo que dice Rodrigo Olvera sobre la influencia de la cultura europea en las culturas emigrantes, sean Islam u otras. Yo creo además que Castillo se equivoca de plano al interpretar la realidad del Islam como algo monolítico y de corte más bien fundamentalista…Amigo Castillo, muchos musulmanes beben alcohol y comen cerdo! dentro del Islam, desde sus inicios, hay una fuerte corriente agnóstica de la cual da testimonio el poeta y pensador íraquí Adonis.
    Habitualmente se comenta en Atrio cómo las religiones parece que serán “trascendidas” y rebasadas por una mística de signo unitario y pluricultural…Admito que la juventud actual presenta síntomas de aborregamiento y masificación, pero no puedo resignarme a admitir que la persona, el ser humano, no sea capaz de dar de sí mismo lo mejor en el futuro.

  • JLUIS

    El artículo de José María Castillo, sin quererlo, plantea un asunto que se suele tratar, demasiado a menudo, de manera arbitraria. Hablo de la frase en la que dice, textualmente: “¿En qué se parece una solemne ceremonia catedralicia o del Vaticano con lo que hizo y dijo Jesús?” No caigamos en los típicos clichés según los cuales Jesús sólo está en las ceremonias “sencillas” (lo entrecomillo porque, en muchos aspectos, esa sencillez se ha confundido con una superficialidad blandita, poco o nada preparada y que nos deja a muchos no sólo decepcionados, sino incluso con un gran vacío interior). Con esto de las ceremonias blanditas me refiero especialmente a la música y su capacidad para influir en nuestro espíritu, que es un tema apasionante del que nunca se trata con la atención que merece; aunque puede aplicarse a otros aspectos. A la música y su papel en la liturgia la Iglesia, al menos en nuestro entorno, sólo la considera importante en la pura teoría. Si la Iglesia ha de vivir en los tiempos actuales, debe ofrecer diversos modos de presentar la liturgia a las diversas sensibilidades que conviven en nuestra sociedad, desde las misas con estética de guitarras y tono desenfadado (que no por eso superficial) hasta las ceremonias catedralicias en un entorno visual y auditivo solemne. Cristo no dejó nunca de ir al templo a pesar de sus críticas a los fariseos, y la sencillez de espíritu está en las personas, no en el tipo de ceremonia que se realice. ¿O es que vamos a caer en el error de decidir nosotros si Dios está más en un lugar que en otro? Una solemne ceremonia catedralicia o vaticana mueve los corazones de muchas personas (entre otros, el mío, que, por otro lado, no es para nada de sentimientos religiosos conservadores) aunque no mueva el de nuestro amigo. Con lo cual es tan válida como el tipo de celebración que prefiera José María Castillo, sin que ninguna de las dos pueda estar por encima de la otra en lo que a espiritualidad se refiere. Un saludo.

  • Asun

    Por lo que he podido entender nuestra cultura personal y a nivel colectivo está dejando atrás un paradigma, lo que en sí no es ni malo ni bueno, pero sí diferente a lo conocido. En un mundo donde prima lo conceptual, puede parecer una hecatombe, pues sólo ofrece seguridad lo conocido por objetivado.

    Pero hoy más que nunca, sabemos tras el paradigma de la modernidad que la ciencia da muchas respuestas, pero ni ella ni la mente nos dan la respuesta satisfactoria a nuestro anhelo que sigue estando ahí, en lo más profundo de cada uno/a.

    Aparece otro modo de conocer y percibir, cuando los recursos del conocimiento representativo y del tener se agotan en sí mismos y no aportan luces a la realidad que es y que somos.

    Hay cada vez más voces que hablan de la expansión de la consciencia o conciencia en el ser humano y también a nivel colectivo y en toda la Humanidad. La “nueva consciencia”. No se trata de un conocimiento lineal, pues de alguna manera, se intuye que todo está entrelazado y entretejido. Todo está en interconexión multidimensional. Nada sobra ni estorba. La apertura inclusiva y reinterpretación es constante.

    Pasando por diversos estadios todo ser humano es atraído a trascenderse constantemente, para que eso sea posible tiene que ir integrando ajustadamente todo lo anterior a medida que profundiza y despierta a todo lo que es. Puede que en un principio lo heredado lo rechace como obsoleto, pero contrariamente, eso no le hará avanzar, en cambio si le podrá ayudar, al considerarlo como una vía por la que ha ido despertando y evolucionando hasta el momento actual.

    Porque lo realmente se es y ya está en nosotros se va manifestando al hacernos más conscientes. Es el renacer transformante que despierta de la inconsciencia a la espiritualidad liberadora, la verdad que hace libre, persona de bien allá donde se halle, independientemente de raza, sexo, cultura.

    Nada muere realmente, cuando la realidad ha sido forjada, constructa, pues sólo estaba en nuestra mente la creencia de poseer con ella, el verdadero saber, la verdadera seguridad, la cultura hegemónica.

  • Mª Luisa

    El final de este panorama cultural tan certero descrito por José Mª Castillo, pienso que ya es un hecho y lo es por la evidencia precisamente de otro hecho: por la mística o la espiritualidad que aunque incipiente se da ya en nosotros.

    Esta realidad ya presente que precipita el fin de una era nos muestra de este hecho negativo, al mismo tiempo, su cara positiva. Ahora bien, pienso si el fin de este conjunto de modos de vida, costumbres, conocimientos, etc., ¿No vendrá dado por la visión meramente objetual de la realidad que es la que ha dominado en Occidente? El hecho de la irrupción, como decía antes, de la espiritualidad indica que la realidad religiosa tomada como objeto no evoluciona por lo que tarde o temprano en tanto realidad su dinamismo se impone cuestionando nuestro método de conocimiento.

    Hasta aquí todo parece indicar que no es tanto problema de limitación cognitiva puesto que sigue habiendo dinamismo sino de cerrazón objetual. Entonces caemos en la cuenta que la espiritualidad o la mística no es algo añadido conceptivamente sino que arranca de nuestro interior mismo al que hemos vuelto después de haberlo abandonado inmersos en el error de lo subjetivo. Se emprende así un nuevo método de conocimiento que es el verdaderamente humano. Se comprende entonces que lo que hace humano al hombre no es la racionalidad, aquello que hace de la inteligencia facultad convirtiendo en sensible la realidad, sino el hecho de que su aprehensión es de realidad (sentiente no sensible) y por lo tanto en ella está incoado lo propio, es decir lo telectivo. Entonces se produce la intelección pero una intelección que no envuelve acción alguna. Meramente sucede que la realidad se hace actual en nuestra inteligencia. El sentir humano que es de realidad y no la mera inteligencia es lo que hace posible la trascendencia.

    Ya me perdonaréis pues me había propuesto en esta nueva etapa romper mi línea habitual pero al sacar Iñaki el tema del ser religado no he podido resistirme.

    Aprovecho también en esta primera entrada mía para felicitar a Antonio Duato y a todo su equipo por su excelente trabajo.

    Saludos cordiales a todos/as

  • Cesàreo

    Con todos mis respetos, un tanto derrotista el panorama de J.M. Castillo que es magnífico teólogo pero que no domina la técnica en temas económicos y políticos. Lo digo solamente por lo acertado del comentario de Rodrigo Olivera. Saludos

  • Hola Sarrionandia

    Si somos responsables de nuestro conocimiento y de la forma en que arrivamos a él, entonces no es secundario ni cosa menor el que nuestros análisis sean certeros o no. ¿Cierto? 😉

    Saludos cordiales

  • Sarrionandia

    Roderico Olivera
    ¿cómo hacerse responsable sin conocimiento?

    Para empezar: somos responsables del propio conocimiento, de la forma y método como hemos llegado a él. Somos herederos de los conocimientos y de las actitudes de nuestros antepasados, de sus culturas ante las que reaccionamos responsablemente.
    Para seguir: una cosa implica la otra sin que ninguna sea premisa de la conclusión. Vaya un ejemplo: puede darse la periferia esférica sin centro? Y, a la inversa: puede darse el centro sin periferia?

  • Gabriel

    Tu comentario me ha recordado esta canción SON LOS SUEÑOS TODAVIA

    Ojalá la comunidad de Atrio lo disfrute

    P.D. Por cierto, esta canción fue escrita en homenaje a Ernesto Guevara. Y yo la he escuchado en más de una ocasión como canto para el momento de la eucaristía en misas de comunidades populares. No es dificil ver cómo -por más que le repatee a Benedicto XVI- los pobres de este lado del charco identifican cualidades similares entre Ernesto y Jesús.

    Con perdón de la concurrencia, me atrevo a copiar la letra.

    Tu subias desde el Cono Sur
    y venias desde antes
    con el amor al mundo bien adentro.
    Fue una estrella quien te puso aqui
    y te hizo de este pueblo;
    de gratitud nacieron muchos hombres
    que igual que tu no querian que te fueras
    y son otros desde entonces

    CORO
    Despues de tanto tiempo y tanta tempestad
    seguimos para siempre este camino largo, largo
    por donde tu vas, por donde tu vas
    El fin de siglo anuncia una vieja verdad
    los buenos y los malos tiempos hacen una parte
    de la realidad, de la realidad

    Yo sabia bien , que ibas a volver,
    que ibas a volver de cualquier lugar
    porque el dolor no ha matado la Utopia
    porque el amor es eterno y
    la gente que te ama no te olvida

    Yo sabia bien, desde aquella vez,
    que ibas a crecer, que ibas a quedar
    porque la fe clara limpia las heridas
    porque tu espiritu es humilde y reencarnas
    en los pobres y en sus vidas

    CORO
    Despues de tanto tiempo y tanta tempestad…

    Son los sueños todavia,
    los que tiran de la gente
    como un imán que los une cada dia
    no se trata de molinos,
    no se trata de quijotes
    algo se templa en el alma de los hombres
    una virtud que se eleva por encima de los
    titulos y nombres

    CORO
    Después…

  • Gabriel Sanchez

    En primer lugar diré que comparto buena parte de lo que plantea el gran José María…, sin embargo, entiendo que esto debe darse con una visión esperanzadora…Tal vez, dije en alguna reflexión que compartí en la Red de Comunidades, el aporte más propio de los latinoamericanos, es esa entrañable y calida capacidad de ser una enorme cantidad de colores, sabores, espiritualidades, religiones y sin embargo sentirnos un Pueblo, gozando de cada sabor de cada color, de cada ritmo…la multiculturalidad, nos ha enriquecido, nos ha dado a muchos respeto y tolerancia, viendo en el cambio no la culturolisis, sino la culturogénesis…Otra cosa importante es entender que la división de la realidad en mística-espiritual , religiosa, política, social, económica…es una visión típica de una cultura …Creo que existen reservas en la naturaleza humana, como para lograr un necesario cambio civilizatorio, que no sólo tendrá que ver con el cambio exterior al hombre, sino en el hombre interior…debemos necesariamente volvernos más humana y este modesto sudaca, opino que para eso, es necesario que Dios camine junto a nosotros (dicho esto con total convicción, pero con infinito respeto por quienes opinan diferente…) Es un tiempo que nos desafió como especie, como nunca antes…y es necesario tal vez volver a recorrer las ancestrales sabidurías…la indoamericana, las antiguas culturas tan vinculadas a los ciclos de la tierra, como las Africanas o las inmensas sabidurías asiáticas…es un momento en que el hombre debe comprender que el salto hacia una nueva civilización debe conectarlo más a su entorno natural, aprender de nuevo el goce de plantar y cosechar…el uso medicinal de la planta y los ciclos y definidamente, reformular el sobreconsumo de algunas partes del planetas, para que todos tengamos lo necesario…

    Josema…la tecnología del cocinar con horno de barro, no ha sido superada aún…

  • ah…perdón por escribir mal tu nick

  • Sarrionanda
    Una pregunta
    ¿cómo hacerse responsable sin conocimiento?

    Saludos

  • Sol

    Pues leyendo artículos como éste creo que caminamos no sé hacia dónde, pero que retrocedemos ¡seguro!

    http://www.es.catholic.net/escritoresactuales/251/684/articulo.php?id=6212

  • Sarrionandia

    Tratándose de cultura. más que los análisis, certeros o no, está la responsabilidad personal que nos incumbe en su desarrollo y verificación.

  • Iñaki

    ¡Paz a todos!…

    Para mí, el hilo de José Mª Castillo conviene que lo analice más detenidamente… sólo quisiera aportar algo al respecto…

    Creo que estaremos bastantes de acuerdo que ha llegado el fin de las religiones, tal y como las hemos entendido hasta ahora y está naciendo la era de la mística y de una nueva espiritualidad: el hombre no puede dejar de ser trascendente en todos los sentidos de la palabra y este es un hecho constitutivo a él mismo: el hombre es un ser religado (Zubiri).

    ¡Este también es un signo de los tiempos y ha llegado!… A muchos, quizás, ya no les vale la religión tal y como se ha heredado: listado de creencias y normativas y estamos entrando en la comprensión de una espiritualidad que no separa, ni excluye, sino que integra y valora todo… Para mí, es una esperanza que comienzo a constatar en mí y en muchas personas…

    ¡No hay que tener miedo a la crisis, más bien a sus soluciones extremas!…

    Un saludo,

  • mmmm

    Ojalá Castillo -tan buen teólogo- leyera un poco más de la enorme producción de estudios de antropología cultural.

    Los procesos en que se juega la configuración/desconfiguración/reconfiguración de las identidades (que siempre son contextuales, parciales y multívocas) son más complejos que una cuenta numérica de natalidad entre “nativos” e “inmigrantes”.

    El mismo contacto de los inmigrantes con las sociedades “occidentales” no se da en términos de “todo o nada”, sino que hay una mutua configuración/desconfiguración/reconfiguración de identidad cultural en doble vía.

    Lo anterior sin señalar que las sociedades “receptoras” cuentan con múltiples mecanismos de reproducción cultural que se imponen a los inmigrantes como costo a pagar para pertenecer y tener eficacia social en la sociedad a la que se ha inmigrado.

    Que la cultura hegemónica actual (no hay que olvidar que dentro del mismo patrón occidental existen varias submodalidades culturales; no hay UNA cultura occidental como tal) cambiará? por supuesto
    Que será el fin de la cultura actual? si se entiende como los pequeños detalles (en los que se está tan centrado actualmente en ciertos campos de análisis) quizá; pero si se entiende como los grandes trazos de la historia cultural de “occidente”, dificilmente se puede sostener que “terminará”; sólo evolucionará, como ha evolucionado siempre. Hace poco discutíamos varios amigos cuánto de medieval (pensando en la cultura del medioevo centroeuropeo) tiene aún la cultura hegemónica en la ciudad de Puebla (en la zona centro de México)

    Por otra parte, la afirmación de que a religión más sólida actualmente es el Islám, es bastante debatible. Empezándo por preguntar cuales son los indicadores (y si éstos son cuantitativos y/o cualitativos) usados para comparar.

    En fin. Queda claro que la transformación de la actual cultura hegemónica es un asunto preocupante en España. Ojalá vaya habiendo más conocimiento sobre tales procesos, para orientarse mejor.

    Saludos cordiales

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