INFORMACIÓN Y FORMULARIOS INGRESOS YA: -Trasferencia a ES26 2100 7344 7313 0021 2801 -Bizum a 34-609 51 08 62
  • A  A  A  

Otros temas

Autores

Archivo de entradas

6402 Artículos. - 100351 Comentarios.

Comunismo Y Libertad

En el libro de los Hechos de los Apóstoles, donde se relata la vida de los primeros cristianos, los más cercanos a Jesús de Nazaret, podemos leer: “Los creyentes vivían todos unidos y tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y los repartían entre todos, según la necesidad de cada uno”. Un poco más adelante este texto de la Biblia insiste: “El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía, pues lo poseían todo en común”. El resultado era que: “Entre ellos no había necesitados, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero de lo vendido y lo ponían a los pies de los apóstoles; luego se distribuía a cada uno según lo que necesitaba”.

Mucho han cambiado los sucesores de los apóstoles en estos dos mil años, pero algo ha permanecido. En las distintas órdenes y congregaciones religiosas, nadie tiene nada como propio, todo es de la comunidad. Esta forma de vida, que se conoce como  vida religiosa,  en la Iglesia se denomina estado de perfección. O sea, se reconoce que esa vida de comunidad es mejor que andar cada uno preocupándose por lo suyo. Resulta, pues, bastante extraño que personas que se confiesan cristianas miren horrorizadas al comunismo, que fue algo normal en las primeras comunidades cristianas.

Lo que sí es sobradamente conocido y recordado es que la Unión Soviética, en la que se implantó un sistema llamado comunista, fue una dictadura feroz, donde no había el menor respeto a los derechos humanos, especialmente bajo el gobierno de Stalin. Pero también podemos ver en todos los libros de historia que la Unión Soviética en la segunda guerra mundial se enfrentó ferozmente a tres países también con gobiernos autoritarios: Alemania e Italia con unas dictaduras férreas, y El Japón bajo una monarquía absoluta.

Lo que ya está sepultado en el olvido es que  esas dictaduras criminales estaban construidas sobre un sistema económico claramente capitalista. Que la gran industria alemana –por supuesto, privada– cooperó  eficazmente para que Hitler formara el gran ejército con que conquistó media Europa –y de paso asesinó a millones de hombres, mujeres y niños por el simple hecho de ser judíos–.

¿Tiene algo que ver el sistema económico capitalista con los crímenes nazis? Todos los voceros del capitalismo clamarán indignados: ¡Naturalmente que no tuvo nada que ver! Una cosa es el sistema económico y otra la estructura política. En cambio todos esos voceros no se cansan de proclamar  que el comunismo está inseparablemente unido a una estructura dictatorial represora de la libertad. No quieren recordar que los primeros cristianos, que lo tenían todo en común, no estaban obligados por nadie, tomaban sus decisiones libremente.

Es verdad que no se ha conseguido llegar a un sistema socialista o comunista construido democráticamente. Pero si echamos la mirada a los últimos decenios, podemos ver una larga lista de golpes de estado –patrocinados por la gran potencia capitalista, los EE. UU– provocados con el fin de derribar a gobiernos democráticos que habían emprendido una vía hacia un sistema más social. Es el capitalismo el que no tiene el menor inconveniente en recurrir a la violencia cuando ve sus intereses en peligro.

Y si un día la humanidad llega por fin a establecer un sistema económico de tipo socialista o comunista, todo el mundo disfrutará de mucha más libertad que en un estado capitalista, donde gozan de una gran libertad los que tienen mucho dinero, pero a ver qué libertad tiene el que se ha visto obligado a aceptar un trabajo precario. Y no digamos los que se mueren de hambre ¿lo hacen libremente?

15 comentarios

  • Román Díaz Ayala

    La doctrina de Carlos Marx establece con el marxismo  una crítica  filosófica, una crítica política,  una crítica  económica, y una crítica  de la religión.  Eso se llama comunismo.

    Lo que se narra en el libro de Los Hechos con respecto a la primigenia comunidad  crstiana de Jerusalén  no era comunismo, ni se le parece.Los valores que encierra obedecen a un momento histórico  difícilmente exportable, salvo por una impostura ideológica que no resiste la historiografía.

    Entonces, ¿ a qué  obedece?. Tenemos que reteoceder a los años  posteriored a la II Guerra Mundial ( el autor lo hace) y luego al clima de aggiornamiento desde el Vaticano II, cuando ya maduraba el “eurocomunismo”.

    Son los años del movimiento Cristianos por el Socialismo, del profesor Reyes  Mate Rupérez, afortunadamente con su actividad intelectual en vigor, de Alfonso Comins, miembro de los Comités  Ejecutivos  del PSUC, y del PCE.

    Se enfrentaban enfrascados con la crítica  política  de la religion, desde la filosofía,  la militancia política, e incluso con planteamientos teológicos. Eran figuras de una corriente buscadora de un cristianismo revolucionario, que entendían  como desalienado.

    Pero el Libro de los Hechos es otra cosa, aunque a ojos de esa militancia le pareciera un ideal religioso, y hasta la esencia del mensaje de Jesús  puesto en la práctica.

    Jesús  dejó  una serie de instrucciones según  se desprende de los tres sinópticos,  Mateo,  Marcos  y Lucas. Anunció incluso la destrucción  del Templo en “breve”, y la necesidad  de alejarse cuando se dieran una serie de señales.

    Los evangelios dan prueba de su confección  con fecha anterior  al año 70, e incluso Lucas . Lucas tenía  una intencionalidad historiográfica  en Hechos. Algunos dicen que este segundo texto era la preparación  de la defensa de Pablo en Roma, y que veo muy fundada. Ya sabemos que cuando se cumplió  el plazo de la prisión  preventiva de 2 años  según  la ley  romana, quedó  en libertad.

     

  • Santiago

    Antonio Z, muy interesante lo que planteas pero la diferencia entre el comunismo evangélico y el  marxista reside en que el relatado en los Hechos de los Apóstoles es un “comunismo” voluntario, no impuesto por la fuerza, sino basado en el amor de Dios, y unidos en la fe a la Persona de Cristo que predicaba una doctrina espiritualista, de amor, y que prometía la “vida eterna”. Cada cristiano es libre de seguir el camino de la fe según la llamada, …y en libertad algunos estarán más cerca de Jesús que otros “por amor” pero  NO por coacción imperativa.

    Sin embargo, hemos presenciado y lo estamos viendo actualmente como el comunismo  se basa en la filosofía del materialismo dialéctico de K Marx que se fundamenta en la lucha de clases que para Marx era el “motor de la historia” copiado de Hegel que preconizaba “la lucha de las ideas” en su esquema tesis-antítesis.
    El radicalismo dialéctico marxista, o sea el comunismo, que se impuso por la fuerza en la antigua URSS como única religión “estatal” y ahora se trata de imponer al mundo como “la verdad” dista mucho del Evangelio de Cristo que se basa en la “aceptación voluntaria” de una doctrina de amor donde la primacía es la salvación “en la vida eterna” y NO en el hedonismo mundano de un “paraíso en la tierra” en la “lucha final” en el reduccionismo de la “eternidad de la materia”.

    Existe pues una incompatibilidad fundamental e intrínseca entre la filosofía cristiana evangélica y la filosofía hegeliana de Marx y Engels.

    Un saludo cordial

    Santiago Hernández

  • Santiago

    Oscar, ¿Por qué en vez de “fascista”, que suena a Mussolini, no es mejor llamar a la presente intención del partido Demócrata de USA de convertir a USA en un régimen marxista cultural de partido único?
    ¿No te suena esto más realista o todavía crees que USA no puede ser violentada, engañada y desmantelada, y convertida como Venezuela y Cuba en una férrea dictadura comunista?

    Aprovecho para enviarte un cordial saludo

    Santiago Hernández

  • mariano alvarez

    De la lectura de su artículo y algunos otros observo y aprecio su interés por los temas de justicia social y más cuando los fundamenta, en principio como es en este caso, en pasajes evangélicos relativos a las comunidades cristianas de un principio, como ejemplo a imitar por nuestras sociedades hoy en día y también comparto su párrafo final en el que responde a un contertulio, en el que solicita que para hacerle cambiar su creencia al respecto entre comunismo y capitalismo demanda razones objetivas.
    Mi interés en responderle es por compartir con usted de forma cariñosa mis argumentos, que como verá nos son objetivos, aunque si racionales, pero mucho más que eso, porque en lo relativo al bien y al mal la razón no basta, toda razón colapsa.
    En su anterior artículo de hace unos días (1/6/22) titulado: Manipulación de la “Libertad” ya le comenté que el título empezaba a mi entender de forma errónea, pues la libertad no se pude manipular, si se puede coaccionar. Manipular y coaccionar son conceptos que representan realidades distintas.
    En este nuevo artículo parece que quiere situar en un mismo plano al comunismo y la libertad. Permítame que aquí le exprese mis razones en los términos anteriormente expuestos:
    El comunismo y libertad también son conceptos distintos y además en este caso son contrapuestos. El comunismo es una ideología política que surgió en el siglo XIX basado en la lucha de clases y contra la propiedad privada, contraponiéndolo al capitalismo al que consideraba como enemigo. Eran dos formas de ver la realidad social y personal.
    Las comunidades cristianas de base en las que los bienes se compartían surgían no de un poder impuesto, lo hacían desde la libertad más absoluta en las que cada uno compartía con los demás todo lo suyo porque el Amor les movía a ello, precisamente éste (El Amor) era su poder, muy distinto al que el comunismo apela. El poder del comunismo es un poder impuesto y da a entender que hemos de ser buenos a la fuerza, cosa muy contraria al mensaje evangélico.
    Quienes quieren evitar los males de este mundo por la fuerza incluso aunque fuese de forma democrática, es decir por consenso, se equivocan. No nos haría falta para nada ni la persona de Jesucristo ni su testimonio existencial.
    Concluyo con un dicho popular que por lo que veo en sus escritos también le gusta recurrir a ellos: “Los extremos se tocan” y en este caso “tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando”, es decir comunismo como capitalismo.
    Admiro su interés por el fin pero no por los medios.

  • mª pilar

    Estimado Antonio Z. Solo tocaré el párrafo en el que nos habla de las congregaciones religiosas; es cierto las hay que de verdad viven la Nueva alternativa que propuso Jesús, pero eso de que viven en pobreza…¡Ya es otra cosa!…Lo viví en mis propias carnes donde había dos grados bien diferenciados era por los años 58; las madres Vivian como señoras las HH. como sus sirvientas.

    Y como dice Ana, la riqueza que algunas congregaciones poseen son de escándalo.

    Las personas que optan por seguir la Nueva alternativa de Jesús, sí viven sin posesión alguna y todo está puesto en común, pero la iglesia “poder” ¡No!

    Viven como reyes de este mundo, y predican como tales, les importa muy poco las palabras de Jesús y tenemos tantas muestra de ello que… avergüenzan…siento disentir de verdad, quizá sería mucho más justo hablar de personas individuales dentro de las congregaciones.

    Hoy corren malos tiempos para poner encima de la mesa diálogos de este cariz, porque se nos caerán al suelo sin buscar de verdad soluciones reales a pie de calle.

    Solo es mi manera de mirar y ver cuanto me rodea.

    Un abrazo entrañable.

  • ana rodrigo

    Yo pienso que es la condición humana la que se agarra con toda su fuerza a la seguridad material individual, familiar o empresarial.

    Zugasti pone el ejemplo de las congregaciones religiosas y su voto de pobreza que consiste en que no hay propiedad individual, pero riqueza colectiva de dichas congregaciones religiosas…¡de escándalo!!!

    Por otra parte, si la mayor pobreza es que no tienes nada para hoy ni para mañana, la personas con voto de pobreza lo tienen todo asegurado, desde el techo, la comida, la medicina, no tienen que preocuparse si por el alquiler ni por la hipoteca ni por l@s hij@s. Ahora bien, lo que se dice trabajar, lo hacen y mucho, pero todo es para la congregación correspondiente (¿empresa?).

    Hecha esta crítica, mi más rotunda condena al sistema capitalista donde predomina la ley del más fuerte o del más sinvergüenza (caso del rey emérito, por ejemplo).

    Creo que la solidaridad debe ser obligatoria por ley, si no se cumple se sanciona, llámese comunismo o democracia justa.

    Desgraciadamente el compartir no sale espontáneamente de ninguna organización sea laica o religiosa, hay muchos lobos y mucho miedo y poca justicia social. Y en estas, aparece, se reproduce y aumenta la extrema derecha en todo el mundo.

    • Por suerte, Ana, en Europa al menos, nos hemos dotado de herramientas para garantizar un mínimo de Justicia Social.

      Que sí, que llega el emérito y se lo pasa por el forro de sus tegumentos procreativos, pero aquí tenemos Seguridad Social, derecho al paro si te despiden y a una indemnización (que sea justa o no es otra cosa), Habeas Corpus y (no quiero repetirme) una serie de conquistas que hemos dado en llamar Estado del Bienestar y que pagamos cada “paganini” con nuestros impuestos (a mi me retienen entre IRPF y SS, más del 40% y lo pago muy a gusto porque, en teoría y dejando a parte el Falcon del figurín que tenemos de presidente sirven para pagar todas esas cosas)

      Si comparamos eso con algunos países comunistas, lo mismo tienen muchas de esas cosas, pero no tienen libertad. Uno no puede abrir la boca sin que se la cierren de un culatazo y lo manden a la cárcel de turno donde te violan y no solo los Derechos Humanos. pero si miramos al todo poderoso sistema capitalista gringo. resulta que en el “primer país del mundo” no tienen ninguna protección; una familia se arruina, después de 50 años de ahorro, solo por una enfermedad grave, te despiden como si fueras basura, no tienes derecho ninguno al trabajo y solo tienes Habeas corpus si tu abogado es de los caros (pretender ganarle un pleito a un rico es una utopía).

      Ningún sistema político es bueno, pero vivimos en el menos malo.

  • Ciertamente Sr. Zugasti, cada vez que trata de acercar el ascua de la doctrina cristiana y la construcción del Reino a su sardina plagada de ideología política me pone usted de mala leche.

    En ningún caso el rechazo que la Iglesia Católica (lleve o no razón con ese rechazo) tiene a las tesis comunistas es fruto del sistema de organización económica que el comunismo propone.

    El rechazo viene de un montón de aristas más que tiene el comunismo. Le menciono unas cuantas;

    – Es el comunismo quien rechaza la religión, la trascendencia. El comunismo es esencialmente ateo, pero con una particularidad, se puede ser ateo pero no beligerante, es decir yo no creo en Dios pero respeto que otros crean otras cosas. El comunismo no es así. Ha declarado la religión “el opio del pueblo” y por lo tanto la combate, la condena y la reprime. Desde el primer marxista.

    – La represión comunista, no se ha hecho sólo desde un punto de vista económico (que es al que usted se ciñe) sino que, en cualquier lugar donde ha tratado de implantarse, lo primero que plantea es una represión absoluta de las libertades públicas. Eso es debido a su obsesión con la Revolución y la lucha de clases. En las comunidades cristianas no había lucha de clases entre otras cosas porque todo lo que hacían lo hacían por amor al prójimo (que significa próximo). No veo yo a Castro o a Stalin movilizando a su policía política o llenando las cárceles de opositores “por amor al prójimo”.

    – Usted ciñe el fracaso comunista a a URSS, que es un buen ejemplo de fracaso, pero se olvida de que no existe un solo país donde se haya tratado de implantar el comunismo donde no se haya hecho a base, en primer lugar de derramamiento de sangre inocente, y en segundo lugar de arruinar al país. Y eso ocurre porque, a diferencia de las comunidades cristianas, los partidos comunistas carecen de lo que yo llamo “escrúpulo moral”. No tienen un sistema ético y/o moral detrás y por lo tanto TODO VALE para conseguir el “bien común” aunque ese TODO incluya torturar, asesinar, masacrar o empobrecer. La igualdad tan cacareada de los sistemas comunistas es siempre hacia abajo, hacia la pobreza, y (faltaría más) nunca incluye en ese “abajamiento” a los dirigentes del partido.

    Su error fundamental es considerar que la organización de las primeras comunidades cristianas es comunismo. Lo siento Sr. Zugasti pero no son ni parecidos. Pensar eso es indigno de un intelectual de su supuesta categoría. Es como decir que el extracto de achicoria que tomaban mis abuelos en la posguerra es café. Sólo si lo que pretende es dignificar una ideología que no se dignifica por si misma se puede llegar a esa conclusión.

    Vea los países comunistas (no solo la extinta URSS). Vea Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia, China, Corea del Norte, la Camboya de los Jemeres Rojos y piense: “¿Querría yo vivir allí (sin formar parte de la élite dirigente claro)?”

    Yo no y pensar que lo que se vive o vivió en esos países se asemeja a una comunidad cristiana de base es un insulto a la inteligencia.

    Y no piense que eso hace que alabe y promocione yo los sistemas capitalistas, no señor. No seré yo quien crea que un sistema como el gringo donde existe un volumen de pobres desabastecidos brutal,  que no tienen acceso  a los más básicos servicios mínimos como sanidad, vivienda o sustento es el que el mundo (y el Reino de Dios) necesitan.

    Y además, un “intelectual” de su talla debería saber que la Iglesia Católica lo ha combatido extensamente, baste leer las encíclicas sociales y en especial “Rerum novarum” de Leon XIII, y “Solicitudo regi socialis” y “Centesimus anno” o “Populorum progressio” de Pablo VI. En todas ellas se señala que el capitalismo puro y duro, en especial el más salvaje, no es compatible con el mensaje de Cristo.

    Por eso es tan difícil para un católico votar en conciencia.

    Lo que sí es constatable, es que mientras que no hay un solo país comunista donde se pueda vivir dignamente, alguno supuestamente capitalista sí lo hay, por ejemplo el suyo, Sr. Zugasti.

    Mire, Sr. Zugasti. Las democracias europeas no son perfectas. Ha costado muchos años conseguir que podamos vivir con un estado de medio bienestar, donde hay Seguridad Social, Sanidad y Educación públicas, Habeas Corpus, Derechos laborales, libertad de movimientos de personas (y ¿Porqué no?, también de capitales), Elecciones por Sufragio Universal, leyes a respetar y normas de convivencia que nos hemos dado entre todos, en resumen donde usted puede hacer más o menos, lo que le salga de su real gana. Incluso puede pensar y escribir el artículo tan manifiestamente mejorable que ha escrito usted y como mucho sufrir nada más, que una pequeña contestación de un pobre servidor (en Cuba o Venezuela, si hubiera escrito lo que ha escrito usted pero cambiando la palabra comunismo por capitalismo, estaría en la cárcel).

    No es el mejor sistema. No es, ni mucho menos, el Reino de Dios; pero es lo mejor que hemos tenido en siglos y en todo el mundo.

    El Reino de Dios exige que nos dejemos de ideologías, nos amemos unos a otros . Usted que tanto cita los Hechos de los Apóstoles al principio, lea a Tertuliano. Ahí está la clave. ¿Sabe cuál es? Pues que los “paganos” decían de los cristianos de esas comunidades “¡¡VED COMO SE QUIEREN!!”

    Sin eso (y el comunismo no lo tiene, de hecho lo desprecia) todo lo demás es una filfa y lo único que hace es dar alas a los talibanes ultra conservadores que cada vez hay más en la Iglesia a llamarnos a los cristianos más normales “flojos”, o “herejes” y a tratar de imponer su dictadura neo conservadora.

    Recuerde usted el poema más famoso del pastor luterano Martin Niemöller y sabrá a lo que me refiero

    • Por si no sabe a que poema me refiero y dado que se atribuye erróneamente a Bertold Bretch, le pongo aquí una de las versiones más famosas.

      “Primero se llevaron a los judíos,pero a mí no me importó porque yo no lo era.Luego arrestaron a los comunistas,pero como yo no era comunista, tampoco me importó.Más adelante detuvieron a los obreros,pero como no era obrero, tampoco me importó.Luego detuvieron a los estudiantes,pero como yo no era estudiante, tampoco me importó.Finalmente detuvieron a los curas,pero como yo no era religioso, tampoco me importó.Ahora me llevan a mí, pero ya es tarde”

      Un saludo

       

      • ELOY

        Sí, creo que hace tiempo que se desterraron o intentaron desterrar de los coloquios en ATRIO las acusaciones “ad hominem” y todo tipo de descalificación despectiva o prepotente.

        Es importante siempre el respeto al otro, piense lo que piense.

        Por otra parte, cabe consignar el legado de acción conjunta que marxistas y cristianos dejaron en muchas ocasiones en la reciente historia de España.

        En el libro “De la Dictadura a la Democracia. La acción de los cristianos en España (1939 – 1975)” (varios autores) publicado por Desclée de Brouwer S. A. en Bilbao, en el año 2005, hay un artículo de Francisco Fernández Buey en el que este profesor señala:

        “Ya en 1970 el principal responsable de la organización universitaria del PSUC era cristiano convencido, declarado y practicante y contaba con todo el apoyo de la dirección del mismo” (página 92)

        Y algo antes (página 90)  el mismo Fernández Buey hacía referencia a la interrelación entre militantes marxistas y cristianos, señalando la coincidencia en su actuar conjunto. Decía: :

        “La coincidencia práctica de marxistas y cristianos militantes (HOAC, JOC, JEC) en las luchas obreras y estudiantiles antifranquistas que se concretan, mediada la década, en la creación de las primeras Comisiones Obreras y de los Sindicatos Democráticos de Estudiantes. (…) Esta aproximación, que no siempre significa coincidencia, está suficientemente documentada para los casos de Asturias, Andalucia, Madrid y Cataluña, tanto en lo que hace a las luchas obreras como a las luchas estudiantiles.”

        Otro aspecto a considerar es la diversidad de los movimientos marxistas existentes, y también de los distintos movimientos dentro del cristianismo.

        Considero en todo caso que las palabras “comunismo” o “comunista” no debe ser utilizada como insulto para nadie,  menos desde una perspectiva cristiana.

        Se podrá juzgar lógicamente la trayectoria histórica del comunismo y del fascismo, se podrá lógicamente opinar sobre los distintos principios y fundamentos de ambos movimientos o de cualquier otro, pero el respeto a todas las ideas viene consagrado en nuestro texto constitucional de 1978, y al efecto cabe señalar en concreto los artículos 10, 14 y 16

         

         

         

    • Antonio Zugasti

      Señor Llaguno. En primer lugar quisiera corregir un pequeño error que comete en su escrito. No soy un “intelectual” de ninguna talla. Soy oficial de primera, electricista jubilado. Y desde ese mundo reflexiono. Eso sí, he procurado vivir con los ojos abiertos y la mente lo más despierta posible.  Otra cosa es que oigo y leo muchas cosas con las que no estoy en absoluto de acuerdo, pero procuro que eso no me ponga de mala leche. Por dos motivos, uno es que la mala leche provoca un cierto malestar interior que procuro no experimentar, y otro, el más importante, que la mala leche puede provocar un obscurecimiento de la mente, de tal manera que no se entienda lo que se lee ni se sepa lo que se dice.

      Es muy posible que muchas de mis ideas estén equivocadas, pero para que las cambie hace falta una crítica mucho más objetiva y razonada de la que usted me hace.

    • Nacho Dueñas

      Llaguno:

      -AFIRMAS: “Es el comunismo quien rechaza la religión…”. RESPONDO: No es el comunismo, es el liberalismo, tanto en la teoría (ateísmo, agnosticismo, anticlericalismo…), como en la práctica (siglo y medio antes del cierre de colegios en Cuba sucede la expulsión de los jesuitas de varios países; un siglo antes de la persecución de curas en la II República es la matanza de frailes de las milicias progresistas en la Regencia de Mª Cristina..). Y, con respecto al comunismo, como dice Ernesto Cardenal, “si el comunismo fue antirreligioso es porque la religión fue anticomunista”. Todavía en el siglo XIX la huelga laboral era pecado con la Doctrina Social de la Iglesia en la mano, y con el beneplácito del clero la Guardia Civil, manu militari, se encargaba de ellas.

      -AFIRMAS: – La represión comunista, no se ha hecho sólo desde un punto de vista económico (que es al que usted se ciñe) sino que, en cualquier lugar donde ha tratado de implantarse, lo primero que plantea es una represión absoluta de las libertades públicas. RESPONDO: En Lenin quien implanta en la URSS las 8 horas, las jubilaciones, el seguro de enfermedad y de jubilación. En 3 décadas la URSS se transforma en la 2ª potencia mundial, se urbaniza, erradica su secular hambruna, se desarrolla, y, según el antiestalinista Víctor Alba, sus servicios sociales son, el la postguerra de 1945, los 2os más avanzados del mundo, detrás de la Inglaterra laborista. Ahora, ¿represión absoluta de las libertades públicas? Falso achacarlo al comunismo (que también lo aplicó, salvo que comunistas fueran la España de Franco, la Egipto de Mubarak, el Marruecos de Hassan II, la Indonesia de Suharto, la Chile de Pinochet, la Sudáfrica de Botha, el Portugal de Salazar, el Irán del Sha, la Nicaragua de Somoza, el Paraguay de Stroessner…por no hablar de las “libertades” del colonialismo europeo.

      AFIRMAS: “En las comunidades cristianas no había lucha de clases entre otras cosas porque todo lo que hacían lo hacían por amor al prójimo”. RESPONDO: No había lucha de clases porque se “espiritualizó” la práctica religiosa, olvidando el “ay de vosotros los ricos /felices los pobres”. Recuérdese que Ellacuría decía que en vez de preguntarnos por la lucha de clases, habría que preocuparse de por qué hay clases. y Warren Buffet dice que “existe la lucha de clases, y la estamos ganando.

      AFIRMAS: “Se olvida de que no existe un solo país donde se haya tratado de implantar el comunismo donde no se haya hecho a base, en primer lugar de derramamiento de sangre inocente, y en segundo lugar de arruinar al país.. RESPONDO: 1: Nicaragua sandinista, 2: Chile de Allende. 3: Venezuela de Chávez. A bote pronto. Pero con tiempo encontraría más.

      AFIRMAS: “Los partidos comunistas carecen de lo que yo llamo “escrúpulo moral”. No tienen un sistema ético y/o moral detrás y por lo tanto TODO VALE para conseguir el “bien común” aunque ese TODO incluya torturar, asesinar, masacrar o empobrecer. RESPONDO: No es verdad en el caso de Nicaragua de los 80, de Chile, de Venezuela. Y dime un sola sola potencia europea que no haya hecho esas 4 cosas (torturar, asesinar, masacrar o empobrecer) en cualquier colonia de Asia o África.

      AFIRMAS: La igualdad tan cacareada de los sistemas comunistas es siempre hacia abajo, hacia la pobreza, y (faltaría más) nunca incluye en ese “abajamiento” a los dirigentes del partido.” RESPONDO: Falso. El primer acto de igualdad de erradicar la hambruna, lo que sucedió con Stalin. El segundo erradicar la pobreza, lo que sucede en a China comunista, que según el Banco Mundial ha caído al 1%. Y según la CEPAL, con Chávez la pobreza en Venezuela bajó del 70 al 23%, con Correa en Ecuador del 38 al 21%, y con Evo en Bolivia del 60 al 30% aproximadamente.

      AFIRMAS: Su error fundamental es considerar que la organización de las primeras comunidades cristianas es comunismo. Lo siento Sr. Zugasti pero no son ni parecidos. RESPONDO: Zugasti tiene su buena parte de razón. es historiográficamente correcto hablar del comunismo taoista, del platónico, del de los primeros cristianos, del del primer monacato, del de Moro y Campanella, del de los levellers, del de algunas órdenes mendicantes del siglo XIII, del de Babeuf, del de la comuna de París. No en estos casos como sistematización teórico-práctico de un país, sino como una comunidad con koinonía (o comunidad de bienes) por razones éticas y espirituales. Otra cosa es el marxismo, que no hace que todo lo anterior deje de ser comunismo.

      AFIRMAS: Vea los países comunistas (no solo la extinta URSS). Vea Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia, China, Corea del Norte, la Camboya de los Jemeres Rojos y piense: “¿Querría yo vivir allí (sin formar parte de la élite dirigente claro)?”RESPONDO: Tienes razón. Pero una razón descontextualizada puede ser una mentira sutil. Si hablas de lo más que se está allá (¿y Franco, Somoza, Botha, Suharto…?), pero omites el acoso previo de occidente (CIa, golpes de Estado, invasiones…previas a la represión y no sólo posteriores, haces cierto eso de que “el texto sin contexto es solo un pretexto”.

      AFIRMAS: Y además, un “intelectual” de su talla debería saber que la Iglesia Católica lo ha combatido extensamente, baste leer las encíclicas sociales y en especial “Rerum novarum” de Leon XIII, y “Solicitudo regi socialis” y “Centesimus anno” o “Populorum progressio” de Pablo VI. En todas ellas se señala que el capitalismo puro y duro, en especial el más salvaje, no es compatible con el mensaje de Cristo. RESPONDO: No es cierto, no lo ha combatido. Ha escrito críticas más o menos audaces, pero los actos son muy otros: apoyo a las dictaduras del Cono Sur, o ejercer el capitalismo financiero más criminal y mafioso de la Banca Vaticana del mafioso monseñor Marcinkus, o el hecho demostrado de que en la época en que la CIA torturaba y mataba a gente de la teología de la liberación (hice toda una tesis doctoral sobre esto), Wojtyla recibía una vez a la semana a un representante de esa agrupación paramilitar nortaemricana, como reconoce su biógrafo George Weigel.

      AFIRMAS: “Las democracias europeas no son perfectas.” RESPONDO: Y tienes razón. A ti, ahora mismo, o a quien lo demande, le hago un análisis demostrativo de que la Venezuela de hoy es más democrática que la España de estas décadas. Lo dejo como RETO.

      Por lo demás, Llaguno, yono soy marxista, y soy estalinista. Pero hago mía la lúcida afirmación de Bergoglio, que dijo que no es marxista, pero estña en contra del antimarxismo. Creo que la cita es “no soy comunista, pero soy anti-antocomunista”.

      Un saludo, a ti y a todas.

      Nacho.

       

      • Nacho Dueñas

        Errata mía que corrijo: Al final de mi parrafada, digo que “yo no soy marxista, y soy estalinista”.

        DEBÍ DECIR: “yo no soy marxista, y soy anti-estalinista”.

         

  • oscar varela

     
    Increpan al secretario general de la OEA en una actividad paralela de la Cumbre de las Américas
    https://www.pagina12.com.ar/427886-acusan-a-almagro-de-haber-ayudado-a-instalar-una-dictadura-e

     
    Acusan a Almagro de haber “ayudado a instalar una dictadura” en Bolivia
    “Almagro, tenés sangre en tus manos. Por tus mentiras, hubo un golpe en Bolivia, un golpe contra un gobierno democrático,” dijo el manifestante.

  • oscar varela

    * EEUU régimen fascista de partido único
    https://www.pagina12.com.ar/427896-la-sinrazon-de-una-nueva-cumbre-de-las-americas
     k”
    El presidente Joe Biden tropieza con enormes dificultades
    – a cinco meses de las cruciales elecciones de medio término de Noviembre,
    – mismas que podrían llegar a poner fin a su mandato,
    – no en términos legales pero de facto
    – si los republicanos se alzan con la mayoría en la Cámara de Representantes
    – y ganan algunos escaños más en el Senado.
     
     El desenfreno violentista (tiroteos indiscriminados casi a diario)
    – y la proliferación de milicias armadas por todo el país
    – lo instala en lo que Jason Stanley (Yale University) ha denominado
     “una fase legal del fascismo”.
    – Fase que, según evolucione la situación global del país (económica, política y social)
     
    puede dar paso a la consolidación lisa y llana de un régimen fascista de partido único.

Deja un comentario