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Criticar la religión

     Hace poco citaban los media una frase del novelista A. Pérez Reverte: “la religión es la mayor forma de engaño inventada por el hombre”. Las líneas que siguen son fruto de una conversación con un amigo irritado por esas palabras del novelista: “siempre metiéndose con nosotros”, esa “cristianofobia sutil” [y no tan sutil] de que hablaba Pilar Rahola… Intenté explicar a mi interlocutor que, más cristiano que irritarse y condenar al adversario, era intentar comprenderle. Y curiosamente, un cristiano tiene para eso serios motivos, que voy a intentar exponer.

1.- Los primeros grandes críticos de la religión no fueron Freud ni Marx, sino Pablo de Tarso y Jesús de Nazaret. Sobre el primero basta con leer los capítulos dos y tres de la carta a los romanos. Y en cuanto al segundo es sabido que fue condenado muerte por hombres religiosos que le acusaban de blasfemia y que, además, buscaron la ayuda del imperio para que esa muerte fuese lo más ignominiosa posible.

Si las cosas son así, más que irritarse en seguida con el que creemos que nos golpea, valdrá la pena preguntarse qué parte de razón puede tener. Y resultará que tiene una buena parte, que puedo exponer en dos capítulos.

2.- Uno es el viejo refrán romano que cada vez me parece más sabio: “lo pésimo es la corrupción de lo óptimo” (corruptio optimi pessima). En la medida en que una auténtica “fe confiada en el Trascendente” (llamemos a eso religión ahora) puede ser la máxima calidad humana, se sigue de ahí que la corrupción de esa actitud, puede vehicular la mayor calamidad humana. Quizá por eso (de manera inconsciente pero significativa) se persiguen y denuncian más los pecados de la Iglesia que los de los increyentes. Fijémonos. Musulmanes son los extraordinarios místicos sufíes y musulmanes son los terroristas del Daesh. ¿Cómo es posible? Simplemente por el refrán romano citado: los segundos son la corrupción de los primeros. Por eso, todo aquel que se considere persona “religiosa” tenga muy en cuenta esta advertencia: la religión es algo así como el fuego (tan necesario y útil para calentarse, para comer, para iluminar, para purificar…). Pero con el fuego no se juega.

  3.- Otra razón nos la da una palabra hoy olvidada, pero que, en la catequesis de mi infancia y adolescencia, era fundamental en todas las clases de catecismo que me dieron tanto las madres teresianas como los padres jesuitas: nada se nos criticaba tanto y contra nada se nos advertía tanto como contra la superstición. Recordemos ese ejemplo elemental de la creencia en el trece y los martes como fuentes de desgracia y de mala suerte. Una superstición tan arraigada que en muchos aviones llegó a evitarse la fila 13 y cuajó en el refrán aquel de “en trece y martes ni te cases ni te embarques”. Al lado de eso pongamos la medallita o la estampita que llevándolas colgadas o en la cartera te libraban con seguridad de cualquier accidente… La superstición era una forma degradada de idolatría. Y la idolatría es el pecado que más fustiga la Biblia. Los pobres infelices terroristas que matan gritando “Allahu akbar” y esperan un paraíso de deleites, no se dan cuenta de que son unos supersticiosos que están ofendiendo a Alá mucho más que el “infiel” al que ellos matan.

Pues bien: hace tiempo que vivo con la impresión de que nuestra sociedad, pretendidamente laica, es en realidad, una sociedad supersticiosa. La colección de sectas llamadas “evangélicas” que proliferan en EEUU y se extienden desde allí a Sudamérica y al resto del mundo, tienen dosis muy altas de auténtica superstición (vg. con la creencia de que todo lo que me pasa me lo envía Dios, que si soy rico es un premio que Dios me da, y su herética “teología de la prosperidad” individual… que “lava más blanco” las conciencias). Ahí están Trump y Bolsonaro, con su recelo hacia la Iglesia católica y su exhibicionismo religioso, como muestras del poder que hoy ha alcanzado la superstición. Y es que, en el fondo, la superstición brota del miedo: y el viejo axioma del poeta romano Lucrecio (“timor fecit deos) no deja de tener también su buena parte de verdad.

Vistos esos datos sí que puede aceptarse que la religión puede ser una de las mayores formas de engaño inventadas por el hombre. Una de las mayores solo: porque temo que el mercado ese que teorizan muchos economistas como “autorregulado”, es una forma de engaño mucho mayor. Recordemos también que las tres palabras más falseadas en toda la historia de la humanidad son la palabra Dios, la palabra amor y la palabra libertad (y Dios es precisamente la identidad plena de amor y libertad).

En esta situación es también comprensible la tendencia actual a buscar “fuentes de espiritualidad” al margen de las religiones “oficiales”, desde la experiencia de que el hombre tiene una demanda o una dimensión espiritual, que la sociedad de consumo no ha sabido saciar y más bien está pisoteando.

Es comprensible esa corriente actual, pero temo que no se ha dado cuenta de los riesgos en los que se mete: pues parece exhortar a buscar una espiritualidad exclusivamente individual. Ahora bien: la espiritualidad, cuando no es tan comunitaria como individual, es una espiritualidad falsa (y otra vez puede sucederle aquello de “corruptio optimi pessima”). Pero si incorpora la dimensión comunitaria se encontrará con el problema de toda comunidad: la necesidad de organización, normativas etc., que (igual que pasa con nuestro cuerpo físico), encarnan al alma a la vez que la ahogan. Por ahí creo que está el peligro último de toda religión.

Y por ahí va también la gran responsabilidad de todos los que hoy nos profesamos (no diría exactamente “religiosos”, pero sí y muy en serio) creyentes.

 

48 comentarios

  • Santiago

    Para evitar la superstición y la idolatría a los ídolos que nos fabricamos debemos recurrir a la religión verdadera, a su esencia, que nos fue revelada en el Sinaí ya que el sentimiento religioso es universal e innato y todos los humanos buscamos nuestro último fin que es el bien y sólo se encuentra en Dios

    Ya Jesús nos dice que si queremos entrar en la “vida” debemos guardar Sus mandamientos que los fariseos y saduceos habían corrompido con el énfasis sólo en la obra externa

    Por eso Pablo nos dice que “todos pecaron y se hayan privados de la gloria de Dios”…Solo somos justificados por la fe en Jesucristo y Su gracia mediante la redención que se da en Cristo Jesús (Romanos 3:21-24)

    Dios nos revela Su amor en el primer mandamiento al decirnos: “No tendrás otro Dios más que a Mi” “Y amarás a tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu poder” (Deut 5:7 y Deut 6:5)

    un saludo cordial

    Santiago Hernández

  • Juan A. Vinagre Oviedo

    Unas reflexiones más, a propósito de las reflexiones de José Iganacio.

    –El aforismo latino -“corruptio optimi, pessima”- es ante todo, en primer lugar, aplicable a las religiones, que tan frecuentemente han sido deformadas, corrompidas y utilizadas con fines humanos egoístas, inmorales (y muchas veces también torpes.) Tanto que muchas mentes troqueladas con los principios de esa-s religión deformada -mentes en muchos casos ingenuas o también dirigidas por fundamentalismos rígidos, incapaces de análisis crítico- han llegado a creer que su religión (inmadura) les obligaba en conciencia a ser intransigentes e incluso a perseguir a los críticos o incumplidores, creyendo hacer un bien…, sin tomar conciencia de la deformación mental, religiosa y moral en que vivían. Este tipo de conductas las señaló expresamente Jesús de Nazaret. Y, por desgracia, se repitieron en la historia de la Iglesia.

    –Muchas de estas conductas, a veces institucionalizadas, que a muchos provocan rechazo (y en parte con razón), necesitan también ser comprendidas -aunque no justificadas-, lo mismo que deben ser comprendidas muchas críticas, a veces duras, a la religión como el “mayor engaño”, cuando esa religión se desvirtúa, se deforma o instrumentaliza con fines de poder egoísta inmoral. Hay críticas y rechazos a la religión que son razonables y legítimas, como también advirtió Jesús: “Si la sal no sirve, se la pisa”. En estos casos, esas críticas o pisotazos deberían admitirse como lecciones, pero no se admiten, porque nuestra deformación mental y religiosa las interpreta como “persecución”. (Aquí actúan juntos varios mecanismos de defensa, en vez de recibirlas con humildad, que es lucidez, de corazón. Por eso, tantas resistencias al cambio…)

    –Pues bien, ese tipo de crítica religiosa -aparte de otros autores como Sócrates o algunos profetas bíblicos- las realizó Jesús de Nazaret, muy consciente de que con sus críticas-denuncias, que iban contra el sistema establecido, se jugaba la vida. El poder, religioso o social, no admiten críticas que amenacen el sistema. Pese a lo cual, Jesús no descartó la comprensión, porque en el fondo -aunque sea muy en el fondo- no  saben lo que hacen o dicen o imponen o condenan…

    –La esencia de la religión es el amor a Dios y al ser humano. Amor que es el culto que Dios quiere. No ritos, ni sacrificios, ni fiestas de cumplimiento, a veces ostentoso…, cuando no ridículo…   Dios no quiere culto para Sí -no lo necesita-. Solo quiere culto al ser humano. Tanto que este tipo de culto será el tema de la evaluación final. No otro tipo de cultos…, si se quedan en meras palabras o tranquilizantes de conciencia.

    –Este criterio de evaluación debe servir para valorar el tipo de cultos, que tanto se prodigan en algunas iglesias o sectas… Los que utilizan a Dios para justificar intereses o engaños o discriminaciones por intereses de poder -aunque a veces repartan “migajas”- no podrán merecer el aprobado del “Venid, benditos”. Tendrán que presentarse a la repesca…

    –Supersticiones y religión: Son quizá -no sé- idolatrías “menores”, propias de mentes inmaduras, que tienen un concepto inmaduro de Dios y de la religión. Supersticiones que, a mi juicio, empiezan a superarse cuando se va tomando conciencia de la propia inmadurez. Pero en muchos casos tendrán que hacerlo por libre, con la libertad que da el amor, acaso al margen del poder establecido, que se niega -por interés  o por incapacidad mental…- a reconocer la necesidad de cambio y de transformación auténtica, a fin de que la religión no parezca ni sea un “engaño”, a fin de que sea más convincente y transformadora -fermento-, como quería Jesús de Nazaret

    • ana rodrigo

      Hola, Juan A. Vinagre, me disponía a hacer un comentario, pero al leer el tuyo y mi identificación con todo lo que dices, he desistido. Gracias, todo muy clarito.

      Lo único que me atrevo a añadir es que la religión, en este caso, la católica, es la suma de una serie de capas superpuestas de la forma de pensar y ser las sociedades de distintas épocas que lo han convertido en la SANTA TRADICIÓN, intocable, la ortodoxia por excelencia, pero que a nuestra sociedad no le sirve para nada.

      Al igual que no le sirve para nada leer textos del AT o de NT que, además de ser anacrónicas, confunden a la gente de buena fe. Por ejemplo, la lectura de la mujer perfecta que se ha leído este domingo en todas las iglesias del mundo mundial, produce un rechazo total en las mujeres y hombres de nuestro tiempo. Imaginaos que en vez de la mujer perfecta, hubiesen titulado el hombre perfecto, el que colabora en las tareas de la casa de igual a igual (que sabe coser, hilar, lavar la ropa, planchar, etc. etc.). Supongo que mucha gente se hubiese partido de risa y alguno se hubiese escandalizado. Pero no, conviene perdurar esta imagen de la mujer. Es sólo un ejemplo

      Cuando una lectura necesita muchas explicaciones (que no suelen darse correctamente), es mejor no leerla.

      • Juan A. Vinagre Oviedo

        Ana, también yo estoy de acuerdo con lo que “añades”. Esas lecturas plantean la necesidad de una revisión a fondo del concepto de revelación. (Torres Queiruga aborda este tema con lucidez.) Muchas lecturas no son “palabra de Dios”, sino palabra de hombre, limitado por su tiempo y sus valores personales. Esas lecturas no santifican el nombre de Dios, al contrario. Sin embargo, se mantienen…, lo que confirma que las mentes de esos expertos que imponen o escogen esas lecturas viejotestamentarias, a mi juicio, no son capaces de entender bien el espíritu del Reino del Dios de Jesús. No son capaces de admitir las palabras de Jesús: “La Ley y los profetas hasta Juan…” Desde hace tiempo he llegado a la conclusión de que la revelación se encuentra en la ESENCIA del mensaje bíblico-evangélico, esencia y mensaje que se recuce a tres-cuatro verdades FUNDAMENTALES que no pasan. Que dan sentido a la vida. Un cordial abrazo.

    • Carmen

      Pero vamos a ver.
      Todo eso se está diciendo y pidiendo a gritos desde hace tiempo.
      Cuando el Papa Benedicto escribió su último libro y decía que no se sabía cierto si Jesús nació en Belén o algo de que los reyes magos no eran magos o alguna simpleza de esas, hubo alguna protesta por parte de los super ortodoxos que decían que eso era una barbaridad. Y qué hicieron los progres? Achicarse. Totalmente. En vez de aprovechar la oportunidad pensaron, si al Papa le dicen esto, yo me callo.
      Por favor.
      Esto se está diciendo hace muuuuuuchos años. Muchos. No estamos diciendo nada nuevo , en absoluto. A mí me han dicho que si se abordase el tema de que la biblia no había que entenderla literalmente, qué iba a suceder entonces en la iglesia, cuannnta gente iba a perder eso que llaman fe.
      Tremendo.
      Porque el problema no es que pierdan la fe, que no sé exactamente qué es, sino la gente de cultura cristiana que se queda sin Dios, porque lo encuentran todo absurdo.

      El problema es que los teølogos no se echan hacia adelante. Ellos hablan, dicen cosas a grupos pequeños de gente entregada,publican libros que ya se cuidan ellos que no tengan problemas con el vaticano, pero no presentan batalla. Y , tengo clarísimo que es Su batalla.

      Ya no sé cómo decirlo.

      Por eso aplaudo a señor Alcaina, al señor este mayor que a los cien años se decide a plantear cuestiones con toda su autoridad, al señor Haya y a cualquier teølogos que de un paso adelante. Pero en primera linea. En primera.

      Porque nosotros, los laicos no podemos hacer absolutamente nada más que lo que hemos hecho. No pisar una iglesia.

      Y Es hora de los teølogos, los laicos ya hemos hecho nuestra parte. Eso sí, los tendremos que apoyar, pero a muerte. No con un si… pero no…
      Es como pienso. Pero claro, no soy teøloga, gracias a dios.
      Un abrazo

  • Javier Peláez

    Que cabe esperar de Pérez Reverte un escritor que tiene bastante oficio y al que yo leo bastante porque me entretiene,pero que carece de hondura porque no tiene “alma”,ni profundidad….Buen artesano,pero poco más….Ahora mirad el artículo que se ha calzado Luis García Montero sobre la Navidad….Emocionante….     https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2020/11/15/el_mar_como_pesebre_113236_1023.html

    • Carmen

      Pues lo que no entiendo es cómo Pérez Reverte es miembro de La Real Academia de la Lengua Española.
      No sé. A lo mejor es que estoy mayor y tengo otros modelos de escritores y escritoras, pero es que no tiene calidad ninguna como escritor.
      Y su personaje es como muy estudiado, no sé,no me gusta ni como piensa ni como escribe ni esa soberbia…uf.

      • Javier Peláez

        La lengua de Cervantes la domina,eso no se lo voy a negar…Ahora tiene que estar en el candelabro…A mi me bloqueó en Twitter por razones que desconozco…Ahora ya me dijo un twitero que es su deporte favorito: bloquear en Twitter…

  • Isidoro

    “Cualquier cosa que nos una, tiene un aire de sacralidad” – Jonathan Haidt
     
       En la crítica (interesada y de parte), del maestro González Faus, a las “nuevas espiritualidades”, las tacha de “exclusivamente individuales”, con lo cual demuestra que no conoce muy bien las profundidades de “la competencia”, (como suele pasar, se caricaturizan).
     
       Hay una frase de Jesús, que como todas las frases, pude tener varias interpretaciones y sentidos.
     
    Y es cuando dice “Además os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
          Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. (Mateo, 18, 19-20).
     
         Una interpretación psicológica, y no estrictamente religiosa de esta frase, hace que esta idea prefigure la idea de transferencia psicológica entre dos o más personas.
     
          Se daría una especie de catálisis entre varias mentes, como decía Carl Jung, «El encuentro de dos personalidades es como el contacto de dos sustancias químicas: si se da una reacción, ambas se transforman».
          Interactuar con otras personas más conscientes favorece tu propia consciencia.
     
       Es un fenómeno que se ve abundantemente en casos de creación conjunta grupal, tipo grupos musicales, (Beatles, ABBA, y muchos más), en los que una vez separados, sus componentes, bajan mucho su capacidad creativa individual.
     
        Posiblemente esté relacionado con alguna capacidad oculta sita en el arquetipo grupal, que hace que cuando éste está activado, se produzca un cierto nivel de conexión automática de las mentes entre los miembros del grupo, de cara a obtener una mejor actuación grupal.
     
        Otra razón para pensar que los arquetipos están en medio de este fenómeno, es el instinto de autotrascendencia o filiación, que es un rasgo de la personalidad psicológicamente medible, (test de Cloninger), que puede definirse como el deseo o la sensación de pertenecer a algo más grande que uno mismo, a un Todo del que nosotros somos parte.  
     
        Nuestra organización mental, a base de “asunción sucesiva de papeles, caretas o arquetipos”, hace que dispongamos de interruptores. Uno de ellos enciende el modo “yo”, y el modo “nosotros”.
     
       Cuando este último está encendido,  inconscientemente se siente una sensación de júbilo o de éxtasis, de un sentimiento oceánico como decía Freud, y que supone la dilución del Yo en un nosotros.
     
        Esta dimensión de nuestra personalidad, es conocida con el nombre de espiritualidad, y como dice Haidt, nos da una sensación de “lo sagrado”.
     
         Lo interesante de la formulación de Haidt es que considera que la autotrascendencia, a la que se puede llegar a través de drogas, la religión, experiencias grupales de tipo deportivo, o aun en la guerra, sucede porque nuestro cerebro está diseñado para ponerse en modo “nosotros” (grupo), del mismo modo como puede trabajar en modo “Yo” que es como trabaja la mayor parte del tiempo.
     
          Estamos diseñados atávicamente, desde millones de años, para vivir en entornos locales, con costumbres fijas, trabajar para nuestra comunidad y no movernos demasiado de nuestros lugares de origen, estamos diseñados para vivir en pequeños grupos.  (Francisco Traver)
     
        Por ello, el instinto de “espiritualidad” o de “autotrascendencia”, es algo que está dentro de nosotros, y por eso, se dispara, cuando menos lo esperamos, ya con el forofismo futbolero, o partidista, o religioso.
     
        Eso es lo que somos, y con eso vivimos.

    • M.Luisa

      Hola Isidoro, que tal amigo? verás, es que, según mi opinión J. Haidt interesándole también la filosofía indaga sobre la felicidad objetivando los elementos encontrados en su especialización que es la psicología. Por ejemplo esta frase que has seleccionado de él “cualquier cosa que nos una, tiene un aire de sacralidad” por supuesto que Haidt no piensa la sacralidad como algo en sí a modo platónico sino que la sitúa en las cosas mismas con las que nos relacionamos pero ¡ojo! esa sacralidad no la extrae de una relación con ellas nada más en cuanto cosas (algo que repito siempre) sino considerándolas en cuanto reales y este momento real que las cosas tienen es anterior a los juicios que nos hacemos de ellas.

      Por tanto ¿en qué consiste este momento de compenetración con los demás mediante las cosas? Por supuesto tal sacralidad, o como quiera llamársele, no se dará si nos quedamos en la mera superficie de ellas. La sacralidad como posibilidad es lo que nos abre a ese momento de transversalidad que está en todas ellas y las atraviesa haciéndolas ir más allá de su mero sentido…. La compenetración con los demás es una consecuencia del hecho de haber proyectado las cosas más allá de su sentido es un momento abierto y transversal a todas ellas que les confiere unidad la cual así mismo revierte en la nuestra propia a modo de encuentros personales.

      • Isidoro

        Amiga M.Luisa, yo cuando cito una frase, me importa muy poco lo que pensaba de verdad, el autor de la misma, sobre el tema. Entre otras cosas porque es muy difícil saber lo que piensa otra persona, y mucho más todavía cuando se coge una frase aislada, que por definición son equívocas y polisémicas.

        Yo cuando cito una frase, sé lo que me resuena a mí, al leer o escuchar esa frase, que en general, será lo mismo que la idea original del autor, o a veces no.

        Yo entiendo en esa frase, “Cualquier cosa que nos una, tiene un aire de sacralidad”, por lo poco que sé de Haidt, que es un psicólogo evolucionista, y es general un científico, (en contraposición a un religioso), me imagino y entiendo como él, que esa “sacralidad”, es un concepto experiencial, de lo “trascendente”, con “t” minúscula: algo en nuestra conducta y en nuestras sensaciones, que es externo, no a nosotros, (que todo está dentro de nosotros), pero sí fuera de nuestra voluntad yoística.

        Esos instintos de verdad, belleza y bondad, que nos proporcionan los arquetipos sapienciales, son algo que metafóricamente puede asimilarse muy bien a “la mano de Dios” o “los faldones de Dios”, o algo que nos impulsa sin saber cómo ni hacia donde. Serían la plasmación perfecta de lo que la espiritualidad define como “el Espíritu Santo”. (Por eso esa metáfora de Sacralidad utilizada por Haidt, no es ni desafortunada, ni gratuita).

        Según vamos conociendo más de la realidad humana, sabemos que no es ni mucho menos tan simple como el esquema tradicional cristiano: el hombre hace lo que previamente quiere hacer. Y de ahí su responsabilidad. Es todo mucho mas complejo.

        Por ejemplo, en el dilema entre tribalidad e individualidad, Haidt, señala que la verdad más básica de la psicología social, la define el proverbio beduino que dice: “Yo contra mi hermano. Mi hermano y yo contra mi primo. Mi hermano, mi primo y yo contra el forastero…”.

        Y esas son conductas universales, que nos salen solas a todo el mundo, porque hay un instinto natural en nuestra naturaleza, en nuestra cabeza. Si queremos cambiar el mundo, lo primero es que tenemos que saber, no es lo mal que estamos ahora, sino las causas de auténticas de esa situación.

        • M.Luisa

          Ahora sí que no te entiendo, Isidoro, siempre de las frases que citas para mí lo más importante y más sabroso es ver en ellas si puedo reflejar mi experiencia que es en donde se producen los encuentros y eso es lo que pienso que tú también haces cuando con tanto acierto las seleccionas, pero es que además entre todas ellas se revela un hilo conductor coincidente con los autores que en origen las han expresado.

          Por tanto ahí, por ejemplo en esta frase “Cualquier cosa que nos una, tiene un aire de sacralidad”, más que envolver resonancias lo que envuelve es una experiencia que en la propia frase da razón de ella. Pero no porque a la sacralidad la conceptúe como algo trascendente. Eso no, rotundamente no, porque si algo puede trascender de los conceptos es el aspecto físico que puedan albergar de aquella realidad a la que apuntan, es decir, en este caso la sacralidad, pero tomado el término, como al parecer haces tú, como algo meramente conceptual es imposible desde ahí darle trascendencia.

          La sacralidad, Haidt, ya se ve, la sitúa en las cosas, se la da ellas mismas lo dice muy claramente, pero considerándolas como reales sin necesidad de recurrir a lo sobrenatural, pero tampoco instalados en el instinto. De ahí que en mi comentario anterior descarté la idea de que el autor al hablar de la sacralidad pensara en términos platónicos. En definitiva son los valores que extraemos de las cosas por medio de la experiencia que en su momento es lo que une a los seres humanos

  • oscar varela

    Hola!

     

    La Religión tiene dos caminos por delante:

    UNO: madurar en SERIEDAD

    DOS: pudrirse en SUPERSTICIÓN

     

    (TERTIUM NON DATUR)

  • oscar varela

    Hola!
    GUERRA
    (TRES) Ejemplos (al voleo) de cómo viene la cosa:
    TRES:
    https://piensachile.com/2020/11/se-encamina-eeuu-a-una-guerra-civil/

  • Carmen

    Me he perdido.

    Detesto la violencia. No entiendo las guerras. Ya me las pueden explicar mil veces. Porque algo he leído de las dos guerras de Europa que se convirtieron en mundiales y bastante de la guerra civil española que la vivió la generación de mis padres.

    No entiendo que la esclavitud fuese un gran invento, así fuese palabra de Dios.

    Una de dos, o esto en el siglo XXI es de locos o no he entendido nada. Posiblemente sea lo segundo.

    Sorry. Pero no puedo callar.

     

    • Carmen

      Toda guerra es evitable
      Hay una cosa que se llama diálogo. Otra cosa es que seamos incapaces. Si son inevitables es porque somos unos ineptos. Pero evitables, de todas, todas.
      Que la historia sea la que es, de acuerdo, pero de inevitables y de gran invento. Por favor.

  • oscar varela

    Hola!
     
    Creo que se ha prestado poca atención a una de las últimas “opiniones” de Pancho.
    Se trata del DERECHO A LA TIERRA,
    señalándolo como NO ABSOLUTO ni siquiera de y por las NACIONES.
     
    Acá entra la IN-SUFICIENCIA del DERECHO INTERNACIONAL,
    que nació sin “FUERO” de aplicación.
    …………………………
     
    Comparto algunos viejos textos de Autor madrileño:
     
    1- “Se ha hablado mucho en estos dos últimos años del frataso del Derecho internacional.
    – En mi opinión, con error. El Derecho internacional, en rigor ni exis­tía ni existe ahora.
    – Hasta ahora no ha hecho sino ocuparse de aquellos conflictos entre Estados
    – que pueden subsumirse en normas jurídicas de carácter privado…
     
    2- Mientras se crea que la nación o Estado puede representarse de modo suficiente
    – por la idea de persona jurídica, oriunda del Derecho privado o del Derecho público,
    – no habrá Derecho internacional…
     
    3- Lo más que puede aspirar el actual Derecho interna­cional—poniéndonos a soñar—
    – es que evite estas guerras injustas y dirima aquellos conflictos
    – que no son específicamente conflictos de pueblo.
    – Pero el pro­blema está en evitar las guerras justas:
    – sólo entonces podrá decirse que ha dejado la guerra de ser una ins­titución paralela al derecho
    – y tan culta como él.
     
    4- En cierto modo el problema del nuevo Derecho internacional,
    – pertenece al mismo estilo que esos re­cientes progresos doctrinales (las geometrías no- euclidianas).
    – También aquí se trataría de liberar una actividad humana —el derecho—
    – de cierta radical limitación que ha padecido siempre.
     
    5- En el Derecho internacional esta incongruencia
    – entre la estabilidad de la justicia y
    – la movilidad de la realidad que el pacifista quiere someter a aquellas, llega a su máxima potencia.
    – Está bien que el hombre pacífico se ocupe direc­tamente en evitar ésta o aquélla guerra:
    – pero el paci­fismo no consiste en eso sino en construir la otra forma de convivencia humana que es la paz.
    – Esto significa la invención y ejercicio de toda una serie de nuevas técnicas.
    – La primera de ellas es una nueva técnica jurídica que comience por descubrir princi­pios de equidad
    – referentes a los cambios del reparto del poder sobre la tierra…
     
    6- Desgraciadamente el nom­bre mismo de Derecho internacional
    – estorba a una clara visión de lo que sería en su plena realidad un derecho de naciones.
    – Porque el derecho nos parecería ser un fenómeno que acontece dentro de las socieda­des
    – y el llamado “internacional” nos invita, por el contrario,
    – a imaginar un derecho que acontece entre ellas;
     
    – es decir, en un vacío social”.
     

     

  • oscar varela

    1- Como casi siempre acontece, el defecto mayor del pacifismo
    – y en general de los que se presentan como titulares del pacifis­mo
    – ha sido subestimar al enemigo.
    – Esta subestima les inspiró un diagnóstico falso.
    – El pacifista ve en la guerra un daño, un crimen o un vicio.
    – Pero olvida que, antes que eso y por encima de eso,
    – la guerra es un enorme esfuerzo que hacen los hombres para resolver ciertos conflictos.
     
    2- La guerra no es un instinto, sino un invento.
    – Los animales la desconocen y es pura institución humana,
    – como la ciencia o la administración.
    – Ella llevó a uno de los mayores descubrimientos, base de toda civilización:
    – al descubrimiento de la disci­plina.
    – Todas las demás formas de disciplina proceden de la primi­genia,
    – que fue la disciplina militar.
    – El pacifismo está perdido y se convierte en nula beatería
    – si no tiene presente que la guerra es
    – una genial y formidable técnica de vida y para la vida.
     
    3- Como toda forma histórica, tiene la guerra dos aspectos:
    – el de la hora de su invención y el de la hora de su superación.
    * En la hora de su invención significó un progreso incalculable.
    * Hoy, cuando se aspira a superarla, vemos de ella
    – sólo la sucia espalda, su horror, su tosquedad, su insuficiencia.
     
    4- Del mismo modo, solemos, sin más reflexión, maldecir de la esclavitud,
    – no advirtiendo el maravilloso adelanto que representó cuando fue inventada.
    – Porque antes lo que se hacía era matar a todos los vencidos.
    – Fue un genio bienhechor de la humanidad el primero que ideó,
    – en vez de matar a los prisio­neros, conservarles la vida y aprovechar su labor.
     
    * Augusto Comte, que tenía un gran sentido humano, es decir, histórico,
    – vio ya de este modo la institución de la esclavitud
    (liberándose de las tonterías que sobre ella dice Rousseau)
    – y a nosotros nos corresponde gene­ralizar su advertencia,
    – aprendiendo a mirar todas las cosas humanas bajo esa doble perspectiva, a saber:
     
    * el aspecto que tienen al llegar y
    * el aspecto que tienen al irse.
     Los romanos encar­garon a dos divinidades de consagrar esos dos instantes:
    —Adeona y Abeona, el dios del llegar y el dios del irse.
     
    5- Por desconocer todo esto, que es elemental,
    – el pacifismo se ha hecho su tarea demasiado fácil.
    – Pensó que para eliminar la guerra bastaba con no hacerla o,
    – a lo sumo, con trabajar en que no se hiciese.

    • oscar varela

      6- Como veía en ella sólo una excrecencia superflua y morbosa apare¬cida en el trato humano,
      – creyó que bastaba con extirparla y que no era necesario sustituirla.
      – Pero el enorme esfuerzo que es la gue¬rra, sólo puede evitarse
      – si se entiende por paz un esfuerzo todavía mayor,
      – un sistema de esfuerzos complicadísimos y que, en parte,
      – requieren la venturosa intervención del genio.

      7- Lo otro es un puro error.
      – Lo otro es interpretar la paz como el simple hueco que la guerra dejaría si desapareciese;
      – por tanto, ignorar que si la guerra es una cosa que se hace,
      – también la paz es una cosa que hay que hacer,
      – que hay que fabricar, poniendo a la faena todas las potencias huma¬nas.

      8- La paz no “está ahí”, – sencillamente, presta sin más para que el hombre la goce.
      – La paz no es fruto espontáneo de ningún árbol.
      – Nada importante es regalado al hombre;
      – antes bien, tiene él que hacérselo, que construirlo.
      – Por eso, el título más claro de nuestra especie es ser homo faber.

  • oscar varela

    ¡Hola Alberto Revuelta!
     
    Los abundantes relatos de tus esforzadas EXTRA-JURÍDICAS intervenciones
    – en favor de los “bienaventurados pobres”
    – dan testimonio de que LA JUSTICIA
    (que como Empleado Público ejerces)
    – no alcanza a cubrir las necesidades de LO JUSTO
    (a esos “descartados” corresponde).
     
    Pienso que tu impulso CARITATIVO
    (ese ESFUERZO DEPORTIVO)
    por una SOCIEDAD ALTERNATIVA más JUSTA
    incluye lograr su INSTITUCIONALIZACIÓN JURÍDICA
    (que LA JUSTICIA –Derecho vigente-, vaya siendo JUSTA).
     
    Eso es lo que hay que tratar de percibir:
    que en la Vida humana no hay nada HECHO;
    El Derecho judicial que ejerces es IN-SUFICIENTE,
    (ES el que ES CON-STRUÍDO; pero empezó NO SIENDO.
     
    La SOCIEDAD ALTERNATIVA está desde su PRIMER PASO,
    el que vos das: todos y cada día.
    Esa es la SUFICIENTE perla perdida y encontrada,
     
    Abrazo!

  • Carmen

    Pues sí vamos de griegos vayamos. Solamente sé que no sé nada. Bueno, no tengo la grande de Sócrates. Sólo sé que se muy poco. Y cuanto más reflexionó y leo, menos sé.

    Pero sé que si todos los teølogos guay  de los setenta u ochenta, en vez de hablar entre ellos como sabios de Grecia, y en vez de enmudecer en los pontificado de Juan Pablo II y Benedicto XVI, hubiesen contado con  las ovejicas del señor, la iglesia continuaría con el impulso del Vaticano Ii.

    Porque ya dijo Newton en sus principios de dinámica, que todo cuerpo mantiene su estado de movimiento  y uniforme, a no ser que una fuerza lo haga cambiar.

    Y luego habla de que la fuerza es igual a la masa por la aceleración. La masa es lo que se llama inercia. Lo que se opone al movimiento.

    Y me parto.

    Cierto que la masa o inercia de la iglesia es enorrrrrrme. Pero, la masa de quiénes? De los de arriba, arriba? Pues claaaaarooooooo. Ellos no quieren que nada cambie, se oponen al movimiento.

    Si hubiesen pensado en nosotros, los y las que decíamos beeeeeee, quizás hubiésemos acelerado entre todos. Pero no. La soberbia intelectual es una lacra .

    Y más en una empresa cuyo capital es el número de personas .

    Así que…no sé co

     

     

    • Carmen

      Se ha mandado solo
      Que digo que no sé cómo decir.
      O sí… En Laponia hace frioooo, pero yo me riiiio.
      Y si, me río de los peces de colores.

      Buenas noches
      Disculpen los errores, que sin duda habrá.

  • mª pilar

    ¡Ah!

    Las religiones…cuanto daño han sembrado en este mundo, y cuanto han manipulado.

     

  • Isidoro

    (Siguiendo la idea de Oscar de “la vida”de las instituciones)

     
    “La Historia Sagrada es como el río de Heráclito, donde nadie se baña dos veces”. Thomas Merton.
     
        La vida es dinámica, como un río, que corre y corre desde su origen hasta su final. Y lógicamente, el agua del final es el mismo agua del principio, pero también es muy distinta. De ahí lo de Heráclito.
     
        Los que creemos en los arquetipos sapienciales, tenemos en ellos, un instrumento uy valiosos para comprender ciertas dinámicas.
     
        Dicho arquetipo sapiencial, consistiría en unos misteriosos programas que están incorporados en nuestra naturaleza humana, primero en los genes, y luego se vuelcan en la embriogénesis y el primer desarrollo, en programas neuronales, comportamentales y sapienciales, pero con su calidad de arquetipo.
     
        Estos arquetipos, son de carácter noético o sea cognitivo, pero no de forma directa. Mas bien son unos instintos que nos inducen la tendencia a aceptar o rechazar ciertas ideas: son como unos instintos de verdad, de belleza y de bondad.
     
        Ciertas ideas nos atraen, y otras nos repelen, sin saber por qué. Posteriormente, si además esas ideas a las que tendemos, son positivas evolutivamente, (son beneficiosas para la supervivencia), se acaban incorporando a la cultura, olvidándonos de su origen primigenio.
     
        Este fenómeno instintivo natural, es el origen de la idea de Platón, de que saber es recordar, la anamnesis: lo sabríamos todo, pero lo hemos olvidado.
     
         Y esa es una sensación personal que muchos pensadores han sentido al descubrir muchas ideas. (Lao-Tsé: «Sé realmente completo. Y todas las cosas vendrán a ti»).
        Y Jesús en el evangelio de Tomás también lo apunta: Dijo Jesús: «Reconoce lo que tienes ante tu vista y se te manifestará lo que te está oculto, pues nada hay escondido que no llegue a ser manifiesto». (log. 5)
     
        Todo esto viene a cuento de que la religión, vista solo racionalmente, tiene poco sentido, y por ello poco futuro. Pero esa es una visión muy reduccionista y corta de la realidad, y todas las religiones provienen de ese instinto de verdad que se halla en todos nosotros en lo mas profundo de nuestra mente.
     
         Ahora bien, si todos tenemos esos mismos programas sapienciales, ¿por qué luego cada uno articula su idea de su religión, con unos parámetros y circunstancias tan diferentes?. Por su carácter de arquetipo.
     
         El arquetipo, facilita la estructura del relato, por decirlo así, la sintaxis de las frases del mismo, no los detalles con los que se rellena esas frases, que provienen en su mayoría de la cultura y de lo idiosincrático (característico), de cada persona.
     
       Con lo cual, la religión, como relación entre el humano y “Dios”, tiene muy buen pronóstico de salud. Lo único que pasa es que hay que conocer muy bien las características del humano, y también redefinir muy bien, las características del “Dios”. Y ese es el problema.

    • oscar varela

      Hola Isidoro!
      (Siguiendo la idea de Isidoro de “la vida”de las instituciones)

      “La CIENCIA es como el río de Heráclito,
      donde nadie se baña dos veces”.
      (Yo)

      • Isidoro

        Amigo Oscar, es verdad que la Ciencia, va viendo pasar por el río, muchas hipótesis, sustituídas por otras, mas afinadas.

        Mas afinadas digo, porque casi nunca las nuevas hipótesis, son la contraria total de la anterior, sino suelen ser mas amplias y engloban a la anterior.

        La hipótesis de los programas sapienciales del Inconsciente colectivo, es muy jóven, tiene a lo sumo 100 años, (lo que en este mundo es muy poco). Y es verdad que posiblemente, en 100-300 años, la investigación de la neurociencia, con la descodificación de todos los sistemas neuronales, la harán obsoleta.

        Pero hasta entonces, a mí me explica mucho, y además es el puente, tanto tiempo buscado, entre la ciencia y la espiritualidad, mundos ambos, hasta hoy día, totalmente contrapuestos, como orillas de un mismo río.

  • oscar varela

    Hola!
     
    Algunas “frases” para romperse la cabecita:
    (si no se tiene atención a que “todo tiene su tiempo”;
     e.d., su HISTORIA: nacimiento – acné – decadencia – fenecimiento)
     
    1- “LA GUERRA
    – llevó a uno de los mayores descubrimientos, base de toda civilización,
    – el descubrimiento de la disciplina”.
    – En la hora de su invención significó un progreso incalculable”.
     
    2- “EL PACIFISMO
    – está perdido y se convierte en nula beatería
    – si no se tiene presente que la guerra es
    – una genial y formidable técnica de vida y para la vida”.
     
    3- “LA ESCLAVITUD
    – Solemos, sin más reflexión, maldecir de la esclavitud,
    – no advirtiendo el maravilloso adelanto que representó cuando fue inventada.
    – Fue un genio bienhechor de la humanidad el primero que ideó,
    – en vez de matar a los prisioneros, conservarles la vida para aprovechar su labor”.
     
    4- Favor de intentarlo con LA RELIGIÓN.

    • Alberto Revuelta

      Respecto a la religión quizá Heine y Marx pudieran ofrecer ideas parecidas a las que Oscar sintetiza sobre guerras y esclavitudes. Como soy un sentimental me agradaría saber lo que piensan los negros llevados a América para enriquecer a los Trumps de entonces y hacer así avanzar la sociedad alternativa del anunciado Galileo.

      • oscar varela

        Hola Tocayo 2°
        Te leo (la “ironía”):
        -“me agradaría saber lo que piensan los negros llevados a América para enriquecer a los Trumps de entonces”.

        Entonces te equivocaste de lugar de preguntar:
        1- pregúntate a ti mismo
        2- pregúntale a los interesados
        3- no esquives el bulto de “ponerte a pensar” lo que se está diciendo
        3- ensaya la “ironía” griega (mucho más inteligente y comprometida.

      • Carmen

        Está de quede. Es imposible que lo diga en serio.

        • Alberto Revuelta

          Carmen de quede estaba Heine, cuya maxima de vida fue siempre: “Dale al tambor y no sientas temor, y besa a la cantinera….”. No nos vendría mal ese quede, así que le agradezco su comentario.

    • mª pilar

      No encuentro ironía alguna en lo que expones.

      ¿Acaso a los esclavos, no los iban matando poco a poco?

      Sus vidas, no tenían ningún valor para el explotador, sino, hubiesen sido más cuidadosos e inteligentes en el trato que s les imponía…Y reciben…todavía existe “otra” clase de esclavitudes, y siguen siendo terriblemente injustas.

      Será, que no se encontrarle la gracia a estos comportamientos que siguen padeciendo muchas, muchas personas.

      Pero: Había/hay tantas personas a las que ningunear, que no merecía la pena ser buenos srs…amos, dueños, jefes, amas ce casa…

      No comprendo donde está la ironía.

      • mª pilar

        Creo que equivoque el destinatario.

        Disculpa Oscar, era para Alberto Revuelta.

        ¡Lo siento!

        • Alberto Revuelta

          Perdón pero el que habla de ironía ha sido Oscar. Yo hablaba y hablo de ese asunto en serio. Los millones de seres humanos masacrados por imperios, religiones, negreros, tabaqueros, dueños de minas y científicos deben ser explicados en sí mismos y sus dolores son de ellos y no me vale basar en ese sufrimiento y dolor el pretendido avance humano. Nunca he ironizado ni a la griega, ni a la andaluza sobre el dolor. Los juegos intelectuales pasan sobre los huesos del campo de Ezequiel. Y el quede era precisamente para llamar la atención sobre ellos y cómo pueden ser relacionados con la sociedad alternativa que analiza Salvador. Precisamente porque creo en la reparación de los masacrados no ironizo. Otra cosa es el doble sentido que no es lo mismo.

          • m* pilar

            Al final, he debido hacerme un lío. ¡Lo siento Alberto! Es, que me superan ciertas cuestiones referentes al dolor producido por el desenfrenado deseo de poseer, de estar por encima de las demás personas.
            ¡Nunca he podido con este dolor del todo arrogante y gratuito, de quienes lo utilizan como si fuese uno de sus deportes favoritos!

            No puedo con ello, ni siquiera en broma.
            ¡Pido disculpas de todo corazón!
            Lo siento.

  • Asun Poudereux

    Hola, Alberto. Me gusta leer lo que nos compartes. Pero con toda sinceridad no he entendido lo que nos intentas decir. A veces y cada vez más, me cuesta ver lo que es importante y vale la pena tener en cuenta, dado que todo es un entramado complejo de asociaciones imprevisibles, y lejos de conseguir aclararme me llegan a confundir dentro de un laberinto.

    No intento otra cosa más que, si tienes tiempo….

    Muchas gracias por tu paciencia.

    Un abrazo.

    • Alberto Revuelta

      Por supuesto, Asun, que el tiempo para hablar con personas como tú, si no existe, se fabrica. Lo que quería expresar es : La religión, las religiones, son productos de hombres y mujeres depurados por milenios y destinados a consolar, someter y quitar el miedo a lo desconocido. Las doctrinas militares, estratégicas y políticas, imperiales o nacionales y nacionalistas son productos de hombres destinados a someter, agrupar con gritos armas músicas y rituales para creerse fuertes y superiores a quienes dominan y eliminan. Las hipótesis científicas son creaciones de hombres y mujeres intencionalmente dirigidas a conocer lo real, a vehicularlo hacia el bienestar y la felicidad de esos y otros seres y, a la vez, sirven para someter, convencer y asegurar a los que las siguen como a las religiones y a las doctrinas militares. En estos días de búsquedas científicas para vencer, o paliar, al virus, conocemos bien que la financiación de esas búsquedas condiciona las mismas y depende de quienes controlan los recursos del poder. Las ideologías políticas y económicas subyacentes a las mismas, son creaciones de hombres, y pocas mujeres, dirigidas a controlar a las poblaciones, a someterlas y a dominarlas. Todas esas creaciones tiene milenios de existencia y experiencia y, según algunos teóricos de la historia, van mejorando el devenir humano en el planeta. Pienso que eso no es verdadero tal como se enuncia y requiere multitud de precisiones para aceptar la tesis. Dado que el famoso escrito que pontifica sobre los males derivados de las religiones, se abstiene de hablar del resto de las creaciones humanas que señaló y otras y no es la primera vez que lo escuchó con semejante retumbar, no me merece dedicarle a su verbo ni un minuto, aunque sí a aclarar para ti mi embrollo de esta mañana. Encantado del ratico.

      • Alberto Revuelta

        Aquí merecía recordar a Reyes Mate que ha dedicado horas y horas a reflexionar, vindicar y proponer el reconocimiento a las víctimas de tanto dolor y tanto desafuero de religiones, guerras, esclavitudes e inventos científicos.

      • Carmen

        Perdón por meterme por enmedio. Seguramente tiene usted una parte importante de razón en lo que dice, quiero decir que comparto cosas de las que acabo de leer. Tengo clarísimo que detrás de todos los tejemanejes existe la finalidad de dominar nuestras cabezas y hacerse con una porción de Poder.

        Sabe lo que me saca de quicio? Que lo hagan en nombre de Jesús, hijo de Dios y Dios mismo. Es la perfecta definición de tomar el nombre de Dios en vano.
        Sé de lo que hablo. He trabajado muchos años en una empresa católica. Cuando mis compañeros me decían, hija, pues como cualquier empresa… siempre decía lo mismo: no, no, en las empresas no te pegan con el crucifijo en la cabeza.
        Por supuesto que he conocido a personas estupendas dentro de esa congregación. Por supuesto. Pero…

        Y es que en el fondo soy una niñata romántica que creo que, en fin, sigo creyendo en muchas cosas.
        Cuando una persona ve una bomba atómica o la radiactividad campando a sus anchas, además de ver eso soy capaz de pensar que el día que se domine la fusión de hidrógeno lenta , nuestra especie podrá ser capaz de llegar hasta las estrellas.
        Ya le digo.
        No tengo solución.

  • Alberto Revuelta

    Las afirmaciones apodícticas del citado autor cartagenero, como todas las contundentes, no deja de ser una boutade, como otras muchas emitidas por papas, gobernantes, militares, curas y empleadas de hogar. Y por servidor cuando le patina el seso. Las tropas romanas con su doctrina militar de arrasar ciudades no rendidas y masacrar poblaciones enteras. Las estudiadas y apoyadas filosóficamente soluciones finales nazis. Leopoldo II de Bélgica y destrucción de millones de congoleños sobre bases políticas de exaltación del blanco y del dinero. . Los esclavos secuestrados por siglos por negreros árabes, cristianos y sin religión  son, cuando menos ‘inventos tan engañosos y destructivos como los de las religiones”. Los sapos  y culebras expulsados por cerebros cuyos calami escriben bien, pueden ser dignos de un minuto de reflexión. Pero basta recordar a los científicos que produjeron Hiroshima y las defendieron con ecuaciones y teorías físicas y dibujicos en pizarras universitarias para dedicar el tiempo a otra cosa.

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