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Recuperemos la dignidad

 Este artículo de nuestro colaborador habitual Alberto Revuelta aparece hoy mismo en Confidencial Andaluz. Aunque el sábado, Dios mediante, podremos leer sus Notas de Bitácora, muchos agradecerán leer lo que a Alberto le ha sugerido releer una memorable declaración de premio Nobel Harold Printer. AD.

Permiso pido para reproducir y comentar alguna afirmación del discurso que el 10 de diciembre de 2005 dirigió el escritor y dramaturgo inglés Harold Pointer, Premio Nóbel de Literatura, a la Academia Sueca. Considero de utilidad hacerlo para clarificar las afirmaciones del señor magistrado ministro del Interior español y las reiteradas contundencias del señor secretario general del PSOE y presidente del Gobierno de España a propósito del paradero del rey emérito, extrañado del territorio español por el actual rey, e hijo suyo, de acuerdo con la presidencia del citado gobierno patrio.

Afirmo, con Pero Grullo, que los españoles que vivimos en este año del Señor, o del calendario gregoriano, o del zaragozano, de 2020 somos política y legalmente CIUDADANOS de España. No somos SUBDITOS ni del rey actual, ni del presidente del Gobierno, ni del magistrado ministro del Interior. Cives hispanicus sum. Apelo al Cesar.

Harold Pointer afirmó ante la Academia de Suecia “Como ciudadano he de preguntar: ¿Qué es verdad? ¿Qué es mentira?”. Mentira es desde luego tratar a los ciudadanos españoles como súbditos. El magistrado ministro del Interior afirma, en Argelia tierra de la Uma, que el servicio de seguridad del extrañado rey emérito lo realiza y lo costea el Estado español porque se trata de un exjefe del Estado. Recordará el magistrado ministro del Interior que no está sentado en una sala de justicia en la que tiene el privilegio de conceder a otros la palabra y usar sin medida la suya. Está en un cargo político administrando bienes y medios proporcionados y costeados por ciudadanos españoles. Nosotros. Nosotros que tenemos derecho, ahora, ya, a saber qué hace con nuestro dinero un magistrado ministro del Interior que tiene que garantizar, según dice en Argelia en tierra de muslimes, la seguridad de un ciudadano español que ha sido jefe del Estado hasta hace seis años y que ha sido obligado por su sucesor a extrañarse del país por el perjuicio político, y quizá no sólo político, que su conducta puede causarle. Causarle a su hijo y sucesor, no a los restantes españoles. Esos restantes españoles desearíamos, deseamos, que se hubiera quedado entre nosotros, donde se ha criado y ha sido rey, y hubiera contado a magistrados no ministros de nada, en un tribunal, la verdad jurídica de lo que se le viene atribuyendo por medios de comunicación que han estado callados como putas por rastrojo durante los años de su reinado, si tales magistrados no ministros, en uso de sus atribuciones, hubieran decidido llamarlo a declarar ante ellos.

Harold Pointer les dijo, además, a los académicos suecos en su discurso: “El lenguaje político, tal como lo usan los políticos, no se adentra en ninguno de estos territorios dado que la mayoría de los políticos, según las evidencias a las que tenemos acceso, no están interesados en la verdad sino en el poder y en conservar ese poder. Para conservar ese poder es necesario mantener al pueblo en la ignorancia, que vivan sin conocer la verdad, incluso la verdad sobre sus propias vidas. Lo que nos rodea es un enorme entramado de mentiras, de las cuales nos alimentamos”. Es notoria la inteligencia y perspicacia del magistrado ministro del Interior del gobierno del señor Sánchez Castejón. Por lo tanto supongo que ejerce conscientemente su función política de conservar el poder y no tan interesado en la verdad, ya que esta demostrando sobradamente que nos mantiene en la ignorancia, al pueblo, respecto a donde gasta nuestro dinero en proteger al anterior jefe del Estado. Ignorancia dictada por su jefe político el señor presidente del Gobierno de España que desde que le cayó encima el marrón de lo que se publicaba en los medios sobre el rey emérito ha entrado en un bucle de silencios dignos de una religiosa de clausura de un monasterio de clarisas de Estepa. Claro que el señor presidente del Gobierno de España no ha profesado en ningún cenobio, sino que ha sido elegido por los ciudadanos españoles para no engañarles y administrar bien sus impuestos.

Harold Pointer lanzó a la consideración de lo asistentes a su discurso en la entrega del Nobel, en presencia del rey de Suecia la siguiente proposición: “Creo que, a pesar de las enormes dificultades que existen, una firme determinación, inquebrantable, sin vuelta atrás, como ciudadanos, para definir la auténtica verdad de nuestras vidas y nuestras sociedades es una necesidad crucial que nos afecta a todos. Es, de hecho, una obligación”. Les guste o no a los exquisitos miembros de la ejecutiva del señor Casado, a los aplaudientes permanentes del señor Sánchez, a los primoriveristas de la derecha más a la derecha, a los algo desastrados miembros de las varias izquierdas presentes en el hemiciclo, a los tornadizos que han vuelto a bailar en el centro, a los desnortados miembros de los partidos con un representante por cada que conforman el actual Congreso y el actual Senado, muchos ciudadanos de este país – cada vez más – tenemos la firme determinación, inquebrantable, sin vuelta atrás, de definir la autentica verdad del entramado político, monárquico, judicial y económico de nuestras vidas en la España de 2020.

Las memeces de los remilgados vicesecretarios del secretario general del presidente conspicuo del PP y lo altisonantes portvoces y comunicadoras de Vox, et alia sobre las acusaciones a Podemos y sus huestes (que deberán ser comprobadas por el magistrado instructor, si en virtud de la ley competente así lo estima) le están haciendo un excelente servicio al actual rey, al presidente del gobierno de España, al magistrado ministro del Interior, a los medios de comunicación devotos monárquicos de pronto, como debe ser, para dar una larga cambiada al asunto del extraño extrañamiento del extradivarius rey emérito esté donde esté. Ya dice el apóstol San Juan en su evangelio que a Dios nadie lo ha visto ni lo puede ver. Solo su Hijo lo ha mostrado. El señor Sánchez y su ministro del Interior están demostrando que son lectores practicantes del santo Evangelio.

Harold Pointer finalizó su discurso recordándonos a los suecos y a los españoles en estos días aciagos de nuestro país, de nuestro Estado y, para muchos, de nuestra Patria, que  “Si una determinación como ésta no forma parte de nuestra visión política, no tenemos esperanza de restituir lo que casi se nos ha perdido – la dignidad como personas” .

No se engañen, señor magistrado ministro del Interior, señor presidente del Gobierno, señoras y señores diputados y senadores. Estamos restituyendo, vamos a seguir restituyendo, nuestra dignidad como personas. Lo van a comprobar con sus ojitos que se comerá la tierra.

7 comentarios

  • ana rodrigo

    Parece un juego de niñ@s jugando al escondite, a ver quién lo encuentra primero, a ver quién tiene alguna noticia del in-mérito. Es una vergüenza internacional y nacional. Si no fuese porque es un tema muy serio, parece una chiquillada. Y, mientras en España, ciudadanos y ciudadanas tienen que ponerse a la cola de asociaciones caritativas para que le den de comer, el señor rey Juan Carlos, manejando dinero público y privado a puñados sigue su vida de lujo y derroche, y, mientras tanto, otra parte de la ciudadanía aplaude con fervor a su sucesor y cómplice del escondido, y tolera que el gobierno colabore con su silencia a esta jugarreta.

    Y, dicen, que es para salvar la monarquía, ¿Para qué la queremos? ¿Para qué sirve?

  • M. Luisa

    ¡Alto y claro, si señor! ¡De entrada un cordial saludo!

    Desde la experiencia  del procés podría decirse que la monarquía es de lo que se vale el gobierno para defender y mantener la unidad de España, por eso vale todo hasta de encubrir la huida del rey emérito con tal de amparar  esta  sensación de unidad nacional que convierte, ciertamente,  en súbditos a  los ciudadanos de un país con pleno derecho.

    Pero lo tremendo es que cale esa sensación  y no se tenga ojos para ver  la  indigna  colaboración del gobierno que, lejos de situar una barrera entre el fugado emérito  y su familia los hace entrar a todos en el mismo saco.

  • carmen

    Pues no digo ni mu.

    Usted escribe y por lo visto entiendo otras cosas diferentes a las que dice. Así que, Ssssssssshhhhhhhhh.

    • carmen

      Pero ni muuuuuuuuuuuuuu.

    • carmen

      Un recuerdo visto en el NODO.
      El presidente de EEUU Paseando con su excelencia el generalísimo en un coche descubierto por las calles céntricas ver Madrid. Allá por los años cincuenta. Desembarco de los Americanos en España.

      Pues si, si. Si los americanos hubiesen querido habrían barrido nuestro querido régimen franquista. Pero no quisieron. Cosas de geopolítica. Cosas de política. Don Francisco Franco era un acérrimo anticomunista. Eso también les encantaba a los americanos.
      Pues si, si.
      Y la marcha Verde. La recuerdan? Yo si. En el 75. Hicieron muy bien en retirarse de esa colonia Africana. Lugar de grandes éxitos del coronel Francisco Franco, creo que era entonces coronel. A lo mejor se ganó el generalato cortando cabezas de moros y clavandolaa en las ballonetas para aterrorizarlos.
      Pues si, si.

      Eso es lo que es.

      Y no entro a hablar de la monarquía española. Noooooooo.

      Hablo de la historia de mi país.
      Desde luego no me la van a contar. Bueno sí, pero no todo el que quiera , sino el que sepa.

      Aaaaaaayyyyyyyyyy

      Muuuuuuuuuuuuuu.

      Soooooorryyyyyyyy

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