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El coronavirus y el final de la Monarquía en España

De nuestro facebook de ATRIO, que es como nuestra antena hacia lo que se cuece en el universo de las redes sociales, destacamos hoy una reflexión sobre la monarquía en España que debe afrontar el refrendo popular que quedó como asignatura pendiente en la transición de 1978. AD.

La desaparición del Jefe del Estado durante la crisis del Covid19 y los escándalos de presunta corrupción de Juan Carlos de Borbón han provocado una reacción definitiva y contundente por parte de la ciudadanía de oposición a la Monarquía

Felipe de Anjou fue el primer Borbón en ser proclamado Rey de España tras la guerra de sucesión generada por la muerte sin heredero de Carlos II, el Hechizado. Reinó bajo el nombre de Felipe V y fue un hombre infeliz por la añoranza que tenía de los jardines de Versalles que le llevó a construir una copia en La Granja de San Ildefonso. Los siglos fueron pasando y, tras algunos paréntesis —guerras napoleónicas, I y II República, el franquismo o el reinado de Amadeo de Saboya— la dinastía Borbón ha ostentado durante tres siglos la máxima representación de España. En los últimos años el movimiento republicano ha ido creciendo en silencio por culpa de la poca visibilidad que se le da a nivel mediático e, incluso, con la complicidad de aparatos estatales como el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que lleva ya 5 años sin preguntar por la percepción de la ciudadanía sobre la Casa Real. Sin embargo, esta percepción de rechazo de la ciudadanía hacia la Monarquía se ha acrecentado a niveles muy cercanos a los que vivió Alfonso XIII en 1931. Todo ello causado por las investigaciones judiciales por presunta corrupción en los movimientos empresariales de Juan Carlos de Borbón y por la ausencia de su hijo, Felipe VI, en la crisis del coronavirus. Un Jefe del Estado no puede abandonar a su pueblo, es su perdición.

La ciudadanía está despertando y reclama, cada día con más persistencia, que se le permita votar y decidir lo que se les hurtó en el referéndum de la Constitución hace 40 años. La ciudadanía se está movilizando y, una vez que pase el estado de alarma, hay muchas iniciativas en las que se reclama un cambio en el modelo de Estado. El sonido de las cacerolas retumba hasta Zarzuela y Felipe VI las escucha…, con mucha preocupación.

Lo que antes era tratado como anecdótico ahora se ha convertido en un movimiento imparable que reclama que se abran las urnas a los y las ciudadanas de este país para que sean éstos y éstas las que ejerzan la soberanía que tienen reconocida en la Carta Magna.

Ya no se trata de un movimiento residual, sino que hay algo más. No hay más que recordar a los Ayuntamientos de importantes ciudades españolas que aprobaron mociones en favor de la República y en contra de la Monarquía, además de crecimiento exponencial de la Red de Municipios por la Tercera República.

El pueblo, la gente que levanta el país cada mañana, se ha dado cuenta de que la Monarquía es un lastre democrático para nuestro país. Los hechos de los últimos años están ahí. La Monarquía ha demostrado que es una institución incompatible con la democracia. Mientras la ciudadanía sufría las consecuencias de la crisis, el anterior Jefe del Estado viajaba a Botsuana para una cacería junto con su amante o, a través de ésta, cobraba presuntamente comisiones de grandes proyectos en los que había servido de intermediario con regímenes dictatoriales como Arabia Saudí.

El New York Times calculó la fortuna del ciudadano Juan Carlos de Borbón en una cifra cercana a los 2.000 millones de euros, un dinero que no está obligado a desvelar, a diferencia del resto de representantes públicos españoles. Según la información del diario estadounidense «ha trabajado duro para generar su propia fortuna personal», más allá del presupuesto que tiene asignada la Casa Real. A todo lo anterior hay que unir las sospechas sobre el patrimonio personal de Sofía de Grecia porque tampoco se explica el origen de la fortuna quepodría haber amasado con negocios iniciados junto con su hermano Constantino. ¿Por qué renunció a la parte que le correspondía tras la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en la que el Estado griego debía indemnizar a la familia real helena con 12 millones de euros?

A esto hay que sumar los salarios desorbitados que cobran Elena y Cristina de Borbón en sus trabajos, empleos que, de no ser hijas de quienes son, no habrían alcanzado. Además, no podemos olvidar los casos de corrupción en los que se ha visto envuelta la familia Borbón, el más reciente las investigaciones de la Fiscalía Suiza sobre las actividades empresariales de Juan Carlos I.

Todo lo anterior, unido a la ausencia de Felipe VI durante la actual crisis sanitaria —sólo dedicó 7 minutos al pueblo español en un discurso en el que no dijo nada— ha hecho despertar a la ciudadanía y a darse cuenta que el país puede funcionar perfectamente sin Monarquía, que la democracia no la sostiene la Monarquía y que, al fin y al cabo, la Monarquía es un capricho demasiado caro.

Por tanto, Felipe de Anjou fue el primer Borbón en España. ¿Será Felipe VI el último? El pueblo tendrá la palabra, el pueblo debe tener la decisión.

6 comentarios

  • carmen

    Si yo fuese su hija y reinase, lo prometo, le diría: papá, vamos. Aquí ya no hay sitio ni para ti, ni para mí y mucho menos para mi hija . Se acabó.

    Pero claro, para eso Felipe VI tendría que ser hijo de mi padre y no del suyo. Hay cosas que se aprenden en casa.

  • carmen

    Estoy alucinanda con el tema de mi don Juan Carlos.

    Madre mía.

    Es como para no creer en nada.

    Por mí se puede quedar con el dinero de los árabes, de Corina, de Marta y de todo lo que salga.

    Que lo zurzan. No lo puedo entender. Por qué?

    Y es que el Poder es lo peor que le puede tocar a una persona. Se consideró inviolable, no como jefe de estado, no, creyó y estaba por encima del bien y del mal.

    Que dios nos libre de cualquier tipo de poder. El Poder y la Corrupción son magnitudes directamente proporcionales.

    Uuuuuufffffff

  • GIORDANO BRUNO

    Y si encima, tenemos al OPUS DEI, LOS LEGIONARIOS DE CRISTO,  LOS GUERRILLEROS DE CRISTO REY, Y LOS KIKOS ÉCHATE A TEMBLAR

  • GIORDANO BRUNO

    Hay dos hechos ciertos del pasado que se proclamó la República. Y las dos veces fueron los militares, los que la desbarataron: Pavía y Franco. ¿Que es lo que le había el pueblo a los militares, sino pagarles sus sueldos y armas?.  Pero no nos engañemos y fijémonos bien en los poderes  y donde residían. Desde muy tempano, cuando se hizo en este país una primera monarquía, quien la dirigía REALMENTE.¡¡¡¡El Cardenal Cisneros, es decir la cabeza de la iglesia católica en España, ¡¡¡ confesor de la Reina!!!!.Ese es un dato que NUNCA  va a faltar, pero no sólo.Porque la formación de  los altos militares salían de sus Academias, hechos bajo el troquel de esa misma Iglesia, y eso no ha cambiado NUNCA. ¿Y cual era ese troquel?. TRENTO, es decir una, doctrina que podíamos llamar ” la fe del carbonero”,ni un dato más que se le puede dar a un niño de diez años. Sobre esa fe “”ni un milímetro más” se han sostenido la ideas religiosas, con sus ritos ceremoniales han gravado las creencias a todo lo largo de sus vidas.Dentro de la conciencia, todo lo que a la religión se refiere no ha habido mas inquietudes religiosas. Lo que Dios manda, en ellos siempre ha sido LO QUE LA IGLESIA MANDE, sean sus cardenales,obispos o los capellanes…..mentalidad infantil…….Los conozco bien.

  • Jose Antonio Pastor M.

    ¿No es esto una democracia?, pues demostremos que así es. Si no, seguiremos adormecidos, por esas estructuras de poder adlateres y chaqueteros de este otro poder, para que no nos definamos como Españoles libres.

  • carmen

    No sé si es la asignatura pendiente. Sé que se impone un referéndum para que el pueblo decida qué tipo de estado quiere.

    Muchas veces he pensado, muchas, què otras alternativas tenía Franco. Podría haber dejado una República diseñada. Pura política ficción. O sea, no.

    Dejar un heredero militar? Pues muy posible. Desde luego franquista puro. Y me vienen a la cabeza nombres del 23 F. Y no Tejero precisamente. Armada , por ejemplo.

    Otra posibilidad hubiese sido dejar como heredero a una persona tipo Carrero Blanco. Todos pensaban que era su heredero natural.

    Pero no. Optó por la monarquía. En realidad Franco era monárquico, bueno, él mismo quería ser Rey. Y claro, don Juan no. Era como reconocer que le había usurpado el poder, ya que el trato era , según la película de Amenabar, mientras dure la guerra.

    Entonces volvió los ojos a los herederos de su majestad Alfonso XIII. Creo que le hubiese gustado más el que  después se casó con su nieta , pero algo pasó que le hizo decidirse por el hijo de don Juan. Eso sí, educado a su modo y manera. Creo que en su cabeza podría estar la idea de que el futuro rey Juan Carlos instituyese una especie de dictablanda, como la de Primo de Rivera.

    Pero llegó don Juanito. Hizo lo que nadie pensaba. Se rodeó de personas que pudieran desmontar la dictadura desde dentro. Desde la legalidad.

    Y lo hicieron. Hay nombres de personas escritas para siempre en la historia de España.

    Hay que olvidar eso? Desde luego no lo voy a olvidar. Tenía 22 años en Noviembre del 75. Y 27 febrero del 81, Y un hijo de nueve días.

    Que con el tiempo Juan Carlos de Borbón devino en lo que devienen casi todos los poderosos, se creen con derecho a todo y además es inviolable constitucionalmente? Bueno, es obvio

    Para mí se impone una modificación de la constitución para poder hacer un referéndum sobre este tema. Y hay otras muchas personas que entienden de estas cosas y dicen que hay también que modificar otras.

    Pues adelante. Que se proponga en las cámaras, que ganen la propuesta y a votar.

    Pero no seré la persona que olvide el papel que jugó Juan Carlos de Borbón en mi país, y en el momento histórico en el que lo hizo. No lo olvidaré jamás.

    Y qué votaría en esa consulta hipotética? Pues seguramente votaría República.

    No lo sé.

    Veremos.

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