Otros temas

Autores

Archivo de entradas

5396 Artículos. - 85911 Comentarios.

El alma y la técnica

Escrito nacido a partir de la meditación sobre la técnica, pero que merece la pena leerlo y comentarlo a parte. AD.

Elsa Triolet fue una novelista francesa nacida en Moscú, esposa del poeta Louis Aragón, presidenta del Comité de Escritores nacido durante la Resistencia al nazismo.

En su novela L´âme intenta adivinar el lugar que ocuparán en la edad de las tecnologías digitales y la robótica las creencias religiosas, el alma humana y Dios.

Natalie, una víctima de un campo nazi, dibujante de comics, a la vuelta del cautiverio se convierte en  el refugio y soporte de todos los desamparados y perseguidos  de París. Un buen día recoge a un refugiado ruso que trabaja como taxista, otro derrotado y marginado de la sociedad capitalista, Entre los dos se abre un diálogo sobre el alma, al que acuden un niño soñador, la novia del taxista ruso Vassili, un médico, el marido de Natalie y otros vecinos, más un operario de la fábrica de juguetes que ha perdido un brazo segado por una cizalla, al que pretende el marido de Natalie devolverle un brazo artificial que sea activado por el cerebro del que lo lleva.

En torno a este sueño surge el debate sobre la existencia del alma humana y el mundo sobrenatural que las religiones describen como soporte de esa alma, o sea de Dios, de Jesús Crucificado.

Citamos un diálogo que surge inicialmente.

Vassili, el ruso: Es precisamente en su sufrimiento donde Natalie ha encontrado la inmensa grandeza  del alma. Justamente, es gracias a su sufrimiento en el campo nazi como ella puede ofrecer a la humanidad todos los frutos de su bondad. La sociedad estaba a punto de preparar un mundo sin sufrimiento, pero ¿qué sería entonces del alma que Natalie había encontrado y activado en su sufrimiento a través del fuego, las inundaciones, las torturas? Pero he aquí que el género humano con su sabiduría ha creado el mito del hombre que ha pasado por todas las torturas, y así la humanidad ha podido regalarse ese Ser, ese Mito, ese Dios que es el más miserable y torturado de todos los humanos, que es Jesús Nazareno.

La compañera sentimental de Vassili dice: Cuando oigo hablar a Vassili, no acabo de entender que no haya llegado ya a situarse entre los creyentes cristianos.

Pero Vassili continúa: Lo esencial es la imposibilidad de un mundo sin sufrimiento Andaban buscando anestesiar el alma, pero por suerte nunca se logrará ese suicidio de la humanidad, porque siempre habrá seres humanos dispuestos a salvar a sus hermanos mediante su amor, ese amor, esa alma que han encontrado dentro de sí mismos en su sufrimiento anterior.”

Y Natalie añade: lo que decís del Hijo de Dios es verdad, la humanidad ha cargado sobre El todos sus sufrimientos hasta el peor de todos, de verse traicionado.

Con  todo, el ruso subraya que de las religiones han surgido versiones nada humanas en sus directivas y alude concretamente al Vaticano.

Y Vassili: Yo quiero el bien de mi prójimo, también el bienestar material, oiganme ustedes bien, el bienestar material también. Es el toque marxista de la revolución rusa que ha vivido.

En conclusión: El Alma es eso que sufre…Sin sufrimiento no hay alma, sin alma no hay sufrimiento.

La historia se hace ahora persona en Natalie, el paño de lágrimas y remedio de todos los que acuden a ella. A la hora de su última cumpleaños, el niño ha diseñado un retablo viviente con la historia de su vida y milagros diseñada por él y ejecutada por uno de los obreros del taller de juguetes mecánicos que dirige.

Desde el mundo soviético, desde la Rusia comunista, Elsa Triolet y sus personajes responden a la crisis de esta huamnidad del coronavirus, esa sociedad que pretende crear seres humanos a base de tecnología punta, pero que es incapaz de dotarlos de un alma, porque el alma y todo el mundo que la rodea solo son creados por el amor de los seres humanos que se transmite, se recupero y se cura con ese mismo recurso del amor.

A Ortega y Gasset le falta quizá esa idea-realidad del Amor como respuesta a todos sus interrogantes sobre la técnica…

 

5 comentarios

  • ana rodrigo

    Querido Honorio, quitando el último párrafo al que da buena cuenta el escrito de Oscar, te diré que tu artículo, como tal, o como comentario al taller sobre Ortega, me parece magnífico y que me ha gustado leerlo.

    Oscar me vas a perdonar el no participar en tu, no menos magnífico destilado sobre la Meditación y la Técnica de Ortega. Ya lo dije el primer día, pero son razones estrictamente personales (que no vienen al caso) que nada tienen que ver ni con el autor-promotor, Oscar, ni con el contenido. Además es que no tengo ni idea de Ortega ni de su filosofía. Os leo y os sigo, y ahí me quedo.

    • oscar varela

      Hola ana!
      Por los últimos escritos del Cumpa Juanjo TAMAYO,
      habría que promover a OBISPA a su Compañera experta en estos Asuntos de “jerarquías religiosas”.

      Su último Artículo empieza así:
      -“Hace unos días informaba Jesús Bastante en Religión Digital de un gesto que calificaba de inédito:
      – la presentación que ha hecho la teóloga francesa Anne Soupa, de 73, de su candidatura al arzobispado de Lyon tras la dimisión (¿o cese?) del cardenal Bambarin.

      La misma Anne Soupa reconoce que es “una provocación”. Pues bien, en este artículo intentaré razonar cómo esta iniciativa, aun siendo inédita hoy, no lo fue durante varios siglos del cristianismo y que la “provocación” está justificada teológicamente.”-
      ……………..
      Abrazo y Chau!; y por lo de LA TÉCNICA nada de preocupación. Acá nadie es “dueño de la pelota”!

  • Honorio Cadarso

    Olé tu filosofía, Oscar! Y gracias por esa aclaración, tú, como Maradona, no echas balones fuera, pibe.

  • oscar varela

    Hola Honorio!
    Te leo:
    –      “A Ortega y Gasset le falta quizá esa idea-realidad del Amor como respuesta a todos sus interrogantes sobre la técnica…”-
    ……………..
    Quisiera pensar en ese “quizá” de tu decir
    al modo “destilante” de mi decir:
     
    FRASES de JOSÉ ORTEGA Y GASSET (p.e. en OCT1,311-323)
    1
    LECTOR … Se busca lo siguiente: dado un hecho —un hombre, un libro, un cuadro, un paisaje, un error, un dolor—, llevarlo por el camino más corto a la plenitud de su significado. Colocar las materias de todo orden, que la vida, en su resaca perenne, arroja a nuestros pies como restos inhábiles de un naufragio, en postura tal que dé en ellos el sol innumerables reverberaciones.
    2
    Hay dentro de toda cosa la indicación de una posible plenitud. Un alma abierta y noble sentirá la ambición de perfeccionarla, de auxiliarla, para que logre esa plenitud.
    ESTO ES AMOR —el amor a la perfección de lo amado.
    3
    La «salvación» no equivale a loa ni ditirambo; puede haber en ella fuertes censuras. Lo importante es que el tema sea puesto en relación inmediata con las corrientes elementales del espíritu, con los motivos clásicos de la humana preocupación. Una vez entretejido con ellos queda transfigurado, transubstanciado, salvado.
    4
    El amor nos liga a las cosas, aun cuando sea pasajeramente.
    – Pregúntese el lector, ¿qué carácter nuevo sobreviene a una cosa cuando se vierte sobre ella la calidad amada? ¿Qué es lo que sentimos cuando amamos una mujer, cuando amamos la ciencia, cuando amamos la patria? Y antes que otra nota hallaremos ésta: aquello que decimos amar se nos presenta como algo imprescindible.
    – Lo amado es, por lo pronto, lo que nos parece imprescindible. ¡Imprescindible! Es decir, que no podemos vivir sin ello, que no podemos admitir una vida donde nosotros existiéramos y lo amado no —que lo consideramos como una parte de nosotros mismos—. Hay, por consiguiente, en el amor una ampliación de la individualidad que absorbe otras cosas dentro de esta, que las funde con nosotros.
    – Tal ligamen y compenetración nos hace internarnos profundamente en las propiedades de lo amado. Lo vemos entero, se nos revela en todo su valor. Entonces advertimos que lo amado es, a su vez, parte de otra cosa, que necesita de ella, que está ligado a ella. Imprescindible para lo amado, se hace también imprescindible para nosotros.
    – De este modo va ligando el amor cosa a cosa y todo a nosotros, en firme estructura esencial. Amor es un divino arquitecto que bajó al mundo —según Platón «a fin de que todo en el universo viva en conexión».
    5
    Entre las varias actividades de amor sólo hay una que pueda yo pretender contagiar a los demás: el afán de comprensión.
    6
    Llama Platón a este afán de comprensión: erotiké manía, «locura de amor».
    …………………
     
    Sin embargo, habrá que andar con cuidado porque:
     
    7
    El rencor es una emanación de la conciencia de inferioridad. Es la supresión imaginaria de quien no podemos con nuestras propias fuerzas realmente suprimir. Lleva en nuestra fantasía aquel por quien sentimos rencor, el aspecto lívido de un cadáver; lo hemos matado, aniquilado, con la intención. Y luego, al hallarlo en la realidad firme y tranquilo, nos parece un muerto indócil, más fuerte que nuestros poderes, cuya existencia significa la burla personificada, vil desdén viviente hacia nuestra débil condición.
    8
    Una manera más sabia de esta muerte anticipada que da a su enemigo el rencoroso, consiste en dejarse penetrar de un dogma moral, donde, alcoholizados por cierta ficción de heroísmo, lleguemos a creer que el enemigo no tiene un adarme de razón ni una tilde de derecho.
    9
    La lucha con un enemigo a quien se comprende, es la verdadera tolerancia, la actitud propia de toda alma robusta. Azorín escribía: «Las virtudes de condescendencia son escasas en los pueblos pobres». Es decir, en los pueblos débiles.
    10
    Será inmoral toda moral que no impere entre sus deberes el deber primario de hallarnos dispuestos constantemente a la reforma, corrección y aumento del ideal ético. Toda ética que ordene la reclusión perpetua de nuestro albedrío dentro de un sistema cerrado de valoraciones es ipso facto perversa.
    11
    No se opone la comprensión, a la moral. A la moral perversa se opone la moral integral para quien es la comprensión, un claro y primario deber. Merced a él crece indefinidamente nuestro radio de cordialidad, y, en consecuencia, nuestras probabilidades de ser justos. Hay en el afán de comprender concentrada toda una actitud religiosa.
    12
    La unidad de los hechos, no en sí mismos, sino en la cabeza de un sujeto, es la erudición.
    13
    * El placer sexual parece consistir en una súbita descarga de energía nerviosa.
    * La fruición estética es una súbita descarga de emociones alusivas. Análogamente es
    * la filosofía como una súbita descarga de intelección.

  • Carmen

    Quizás.

    Un abrazo

Deja un comentario