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Adhesiones en favor de José Antonio Pagola

Comunicado de los promotores de la recogida de firma

El Consejo de la Facultad de Teología del Norte de España en su sede de Vitoria, tomó la decisión  de  no proponer la concesión del título honorífico  de Doctor Honoris Causa, con ocasión del 50 aniversario de esta Facultad, entre otras personalidades candidatas,   a José Antonio Pagola, dado el veto expreso  del Vice-Gran Canciller, Juan Carlos Elizalde, obispo de Vitoria. Ante esta información publicada, aunque no oficialmente,  en algunos medios,  se  promovió una recogida de firmas de adhesión a un escrito entregadas en el Decanato de esta Facultad y  dirigido al Vice-Gran Canciller, Juan Carlos Elizalde, al Decano, José Antonio Badiola y al Consejo de la Sede de esta Facultad.

En este escrito se lamenta tal decisión y se solicita que se proponga y  otorgue, con motivo  de esta celebración, la distinción de Doctor Honoris Causa a José Antonio Pagola, que las personas firmantes apoyan y piden con el reconocimiento y agradecimiento por sus aportaciones teológicas y pastorales.

En poco más de dos semanas se han recogido mas de  1.000 firmas, la mayoría personales (959),  y otras de grupos y comunidades del todo el Estado, y otros países. Personas muy diferentes han mostrado su adhesión desde ámbitos  muy diversos tanto populares y sociales, como religiosos, comunitarios, universitarios…  Varias adhesiones  han adjuntado sus comentarios personales.

Las firmas fueron entregadas en el Decanato de la Facultad de Teología de Vitoria, el miércoles, día 24 de mayo al Decano, José Antonio Badiola, para que informe tanto  al Vice-Gran Canciller, Juan Carlos Elizalde,  obispo de Vitoria, como a los miembros del Consejo y se proceda a atender la petición del escrito.

Sirva este comunicado como notificación y  agradecimiento mutuo a todas las personas que han querido expresar de esta forma su apoyo a José Antonio Pagola. Esperamos tenga la acogida que se merece en la Sede  de la Facultad de Teología de Vitoria y podamos celebrar la concesión del título honorífico de Doctor Honoris Causa en reconocimiento académico a su trabajo teológico pastoral.

Grupos y personas  que han recogido las  adhesiones:

 Foro Religioso Popular: fororeligiosopopular@gmail.com
Juantxu Oscoz: juantxuoscoz@yahoo.es
Agustín Gil: gilagus@gmail.com
Amparo Fernández: amparofernan@hotmail.com
Kepa Mtz. de Lagos (Herria 2000 Eliza): kepaana@gmail.com

 Vitoria-Gasteiz 31 de mayo de 2017

8 comentarios

  • h.cadarso

    En un grupo de personas comprometidas con mi parroquia hemos tenido como tema de estudio textos sugeridos por Pagola bajo el lema de “Grupos de Jesús”. Sobre textos evangélicos hacíamos comentarios espontáneos, reflexiones, oración personal…Era como una homilía pero coral, dicha y pensada por el grupo entero.

    Los guiones propuestos por Pagola me parecieron un tanto “místicos”, quizá más orientados hacia la comtemplación que hacia el compromiso y la solidaridad con nuestros semejantes. Pero desde luego creo que tenían un enorme valor pedagógico y catequético para personas muy comprometidas con la praxis de nuestras parroquiasde hoy.

    Me parece un solemne disparate discrepar o prohibir desde arriba la línea pastoral y catequética propuesta por Pagola. Hay mucho “Trump” disfrazado de obispo, y nada preparado para pastorear al pueblo de Dios en el siglo que nos ha tocado vivir. Si un ciego guía a otro ciego, ¿a dónde irán ambos a parar?

     

     

  • oscar varela

    ¡Así es!

    ¡Así será!

    HAY QUE “HACER LÍO”

    (¿no hinchaba Pablo con su “aportune et importune”?)

    ¡No hay que arriar ninguna Bandera!

    ¡Acá NO SE RINDE NADIE!

  • George R Porta

    Quienes deseen reconocerlo estoy seguro que se sentirán dolidos por no poder obtenerlo para Pagola, pero su libro «Jesús, una aproximación…» es una tesis doctoral en todo sentido aunque no haya seguido el protocol habitual (quizás lo siguió) de tutores, discusión, respuesta, votación del tribunal, etc.), pero si como imagino es sincere, me parece que disfrutando de la recepción que disfruta en España y fuera de España, el realidad el DHC es in reconocimiento más que merecido pero no puede ser mayor que el hecho de haber podido impulsar el conocimiento de Jesús que es tan importante para Pagola o así lo parece.

    No me lo puedo imaginar «agitando» para que sigan pidiendo el diploma DHC, ni me lo imagino ofendido, aunque humanamente comprendería que se sintiese apenado.

    Pagola ha demostrado el rigor cientifico que justifica in diploma de THD, él lo sabe, lo sabe todo el o la que haya leído sus publicaciones y sobre todo el «Jesús», pues muy bien que podrá vivir sin ningún diploma, si además va a evitar divisions y argumentos que en definitivas no puedo imaginar ni que le interesen ni que los desee.

     

  • Todos los enemigos del obispo Juan Carlos, son amigos entre si. En lo personal, no estoy de acuerdo con esta concesión.

  • oscar varela

    Hola!

    La PRUDENCIA es una Virtud Cardinal abarcativa, e.d., que tiene en cuenta las otras tres (Justicia, Fortaleza y Templanza).

    Leyendo al Aquinate se percibe que la PRUDENCIA puede ser “IN-PRUDENTE”.

    ¿No?

  • mª pilar

    ¡¡¡Gracias José Ignacio Calleja S. de N.!!!

    Esta explicación, aclara muchísimo el tema de esta candidatura.

    ¡Gracias!

    mª pilar

  • Antonio Duato

    Te agradezco, José Ignacio, este comentario, tan pensado (nada de borrador…) como sincero. Por mi experiencia y talante, estimo especialmente tu resistencia a hacer de cada tema una cuestión maniquea que tense la institución hasta la ruptura. Y respeto mucho tu concreta apreciación de que una declaración honorífica no era una cuestión que mereciese la pena hoy y ahí esa ruptura. Hay otras formas por las que todos podremos apoyar la teología y exégesis de Pagola.

     En ocasiones sí que vale la pena presionar a fondo en una Facultad de Teología, aunque eso suponga que salte por los aires la institución y haya que refundarla. Eso sucedió en la de Salamanca, después del Concilio. La persistencia de catedráticos que se aferraban a la escolástica más añeja provocó una huelga de los alumnos de teología que duró varios meses y que me dejó a mí muy herido en la apreciación eclesiástica. Hoy agradezco muchísimo que eso cambiase mi vida y, también, que renovase la facultad. Y que para otros fuera el primer trampolín para subir en la escala eclesial: Fernando Sebastián fue decano de la renovación, Carlos Osoro y Adolfo González estaban en el comité organizador de la huelga.

    Ojalá hoy tanto las facultades de teología como las personas que las encarnan respondan a la conversión pastoral que les pide Francisco, como a finales de los sesenta del siglo pasado se lo pedía el seguimiento del espíritu del Vaticano II.

    Y un consejo, válido para otros, para que no te salgan esos códigos raros en los comentarios, que te suelo quitar cuando los advierto. Tras escribir el texto en Word, copia al recuadro de comentarios con la opción de formato texto o pásalo antes por un note book.

  • José Ignacio Calleja Sáenz de Navarrete

    (Léase como borrador. Lo qu yo veo). Es imposible salir con bien de un diálogo sobre este asunto y el instinto me dice “mejor callar”, pero anoto esto por situar el buen juicio; luego, que cada cual piense lo que quiera y sopese sus razones:

    José Antonio Pagola fue profesor de la Facultad de Teología de Vitoria-Gasteiz, mientras quiso y tuvo tiempo. A ella ha vuelto cuando quiere como “a su casa”.

    José Antonio Pagola tiene y ha tenido siempre el máximo aprecio y reconocimiento de esa Facultad.

    José Antonio Pagola ha tenido en esa Facultad el reconocimiento teológico de su obra y el apoyo público de no pocos de sus profesores, en los momentos más críticos de su “proceso” por la CDF de la CEE.

    José Antonio Pagola sabe que la Facultad de Teología de Vitoria ha sido la más comprometida de España y, por ende, criticada, con lo que representa su empeño pastoral y cristológico. La más comprometida, así de claro.

    No me extraña que no haya dicho ni palabra sobre esa Facultad, porque la ama tanto y se sabe tan amado, que cualquier decisión que su Consejo tome, por razones internas a esa Facultad, a José Antonio Pagola le ha de parecer buena para él. Estoy seguro.

    También comprendo que haya cristianos que esto no lo entiendan ni lo acepten. Por supuesto y es legítimo. Desde fuera, yo tampoco lo haría fácilmente. José Antonio Pagola no estaba designado, ni se le denegó por el Consejo. Había varios candidatos, a modo de lluvia de nombres, y ninguno designado. Vista la oposición del Vice Gran-Canciller y de algunos miembros del Consejo sobre la candidatura de Pagola, se decidió no proponer a ninguno de los teólogos-as que estaban sobre la mesa, es decir, no seguir con el plan de conferir un doctorado honoris causa. Supongo que el Consejo pensó que en este proyecto era mejor contar con (casi) la unanimidad, incluido el Vice-Gran Canciller, que no romperse en grupos, hasta imponerse uno de ellos, con claro daño para la Facultad y para los candidatos. Comprendo que, desde fuera y sin esta perspectiva, otros exijan aceptar el conflicto y mostrar las costuras abiertas de la Iglesia en la Facultad, pero la Facultad, su Consejo, al parecer, no pensó que debía jugarse todas las cartas en esta decisión. Supongo que cualquiera pasa por tesituras personales e institucionales así en su vida, y decide lo que considera mejor, sin ser injusto.

    Actualmente, es imposible volver con el asunto del doctorado honoris causa al Consejo, ni de Pagola, ni de los demás candidatos, ni del mío (entiéndase la broma), porque sin (casi) unanimidad la Facultad no va a sacar adelante una decisión de honor que la rompe por dentro, o que manifiesta un conflicto de teologías y pastorales que no quiere empujar a primer plano por ese camino; para eso están las revistas, las publicaciones, las mesas redondas, los consejos pastorales, los foros de teología, etc. Otra cosa es que tal o cual profesor apoye o critique esto o lo otro, sobre Pagola o sobre el teólogo que quiera, pero la Facultad es imposible que vuelva a esta cuestión.

    Y si se trata de ensalzar a José Antonio Pagola y su obra, no hay ninguna dificultad en reconocerlo por mi parte, y de muchos otros, pero no con la forma de un doctorado honoris causa porque la Facultad no es (casi) unánime en este deseo, y preferimos preservar otros objetivos imprescindibles para nuestra vida académica, sin ser injustos. José Antonio Pagola lo sabe, porque esto mismo lo ha vivido de mil modos en sus responsabilidades pastorales. O ¿desde cuándo la lectura samaritana y kenótica del Evangelio ha provocado unanimidades en la Iglesia, en las Facultades y en la Teología? Siempre provoca rupturas y Pagola es candidato natural a padecerlas, lo sabe, y sabe que nuestra Facultad es, como institución, la más próxima a sus empeños teológicos. Luego llegará hasta donde el momento y la ponderación requieren, y yo lo entiendo. Sin injusticia de por medio, prima la prudencia. Como todo el mundo, con responsabilidades para con otros, hace en lo suyo.

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