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Carta a la oposición

faus

Mientras se constituyen las cortes y se elige al Presidente, José Ignacio hace un llamamiento extremo al diálogo de las izquierdas, aun sabiendo las pocas probablidades que tiene esta alternativa al gobierno de Rajoy. Veremos.

No sé si habéis comprendido que, si se repitieran las elecciones, lo más probable es que el PP saque todavía más votos. Por tres razones:

  • – en un país con tan bajo nivel de educación como el nuestro, una buena parte de ciudadanos busca un gobierno protector de la corrupción: porque aspiran a ser Ratos o Arísteguis o DelaSernas y demás familia. Berlusconi lo dijo muy claro una vez: “me votan porque me tienen envidia”.

  • – Si a éstos sumamos unas gentes, ya de edad, que le votan por razones religiosas y porque creen que la izquierda perseguirá a la Iglesia,
  • – y añadimos otro porcentaje de ciudadanos que pasan de lo político y lo que quieren hoy es tener pronto un gobierno para quedarse tranquilos, me parece casi seguro que unas nuevas elecciones aún favorecerían más a Rajoy.

En estas circunstancias es incomprensible la absoluta irresponsabilidad de todos los que, de algún modo, estáis en la oposición y que sólo parecéis preocupados de alabaros a vosotros mismos, de pescar en este río revuelto y de salvar vuestras discutibles líneas rojas. Tras el 26J, llegué a soñar que todos juntos ibais a presentar a Rajoy una propuesta en términos como éstos: “estamos dispuestos a dar la investidura al PP si te retiras tú. O a dártela a ti si firmas un pacto ante notario por el que te comprometes en cosa de seis meses a cosas como éstas: reforma de la Constitución, retirada de la ley de contrarreforma laboral, destituir al ministro del interior y no amparar con aforamientos a políticos a gentes bajo sospecha. En caso contrario presentaremos una moción de censura”.

Pienso que algo así hubiese sido un servicio a la ciudadanía y a vosotros mismos. Rechazando una propuesta de este tipo, Rajoy habría quedado como culpable de que no se pudiera formar gobierno. Mientras que ahora, sois vosotros los que tenéis esa patata caliente, y os dedicáis a pasarla a los otros, mientras el PP tiene el descaro de presentar como propuesta de pacto un resumen de su mismo programa.

No sé si habréis oído alguna vez aquella frase: ”los hijos de las tinieblas son mucho más sagaces que los hijos de la luz”. Pues ahí la tenéis. Aunque quizá eso se deba a este otro refrán también viejo: a las derechas las unen sus intereses y a las izquierdas los ideales; por eso las primeras están siempre unidas y las otras desunidas. Esa es nuestra pasta humana. Y si antaño gritábamos aquello de “el pueblo unido jamás será vencido”, hoy tenemos que gritar con más realismo: el dinero unido, jamás será vencido…

Espero y deseo que al menos, durante estos días, estaréis viéndoos, trabajando y dialogando en secreto; eso sería lo normal pero la verdad es que ahora hasta de eso dudo. Por una vez, comparto las palabras de la vicepresidenta cuando exhorta a la “responsabilidad” a toda la oposición; aunque difiero de ella en el significado de esa palabra: pues parece que, para ella, responsabilidad significa apoyar a un partido que cobija la corrupción, que gana elecciones con “cajas b”, que gobierna en favor de los Bancos y de los millonarios contra todo el pueblo pobre y la clase media baja y que ha ejercido el poder totalitariamente, sin la más mínima actitud de diálogo y de atención a las demandas de control de la oposición.

Comprendo por eso la tentación que escucho en muchos estos días: dar un portazo y decir “ya os arreglaréis”. La comprendo aunque algo me dice en lo más hondo que no debo hacer eso. Y es la razón por la que os escribo estas letras. A veces, en la historia, se hace necesario que alguien se inmole para bien de todos. Si os propusieráis dialogar en serio (dialogar, que es más que negociar), eso podría suavizarse cediendo cada uno un poco y sin parapetarse tras líneas rojas. Pero dais la sensación de ser incapaces de eso. Por tanto, sólo nos queda aquello de “ajo, agua y resina” y recordar que muchas veces es cierto que “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”.

De todos modos, y como no hay mal que por bien no venga, también es probable que, gobernando el PP, la “dictadura europea” sea mucho más comprensiva y suave a la hora de castigar nuestro incumplimiento del déficit. Mientras que, de salir un gobierno de cambio, se le echarán a la yugular con una impavidez digan del señor Erdogan. Que argumentos siempre los hay para todo.

7 comentarios

  • Javier Pelaez

    Uno de los errores de bulto de la izquierda en España es la falta de “mala leche”,muy reveladora por cierto de que la derecha tiene la hegemonía.Asistimos impávidos a como Mariano el pasmarote va a cometer un evidente abuso constitucional:ser candidato “en diferido”,es decir,presentándose al Congreso si le sale de los bemoles.Ya en la Sentencia del Tribunal Constitucional 16/1984 se previno contra el abuso de desligar la condición de candidato a la presentación del candidato en la Cámara.En la ley foral Navarra se prevé que si fallan todos los candidatos en votación se nombre al oartido más votado.El pillo de UPN,que era el más votado,hizo la espantada como Rajoy en las primeras elecciones y luego el presidente del Parlamento navarro tras fracasar en la Cámara Navarra los socialistas en las votaciones;nombró automáticamente al de UPN sin haber pasado por la votación.El Tribunal Constitucional dijo que era un fraude.Por lo que aquí interesa esa sentencia revela que ser candidato sin pasar por las Cámaras y sin proponer candidato sólo para vetar a Sánchez es un evidente abuso constitucional.Las derechas,hegemónicas en España,directamente no tienen vergüenza y además rompiendo unas mínimas reglas de la decencia.Señor Pasmarote,Váyase de registrador¡

  • Javier Peláez

    González Faus no se da cuenta que las capacidades intelectuales de los diputados.Lo ha explicado muy bien Pablete ante la ausencia de Diego esta vez ,el hijo de la Bescansa.El Diego es mayor,ya tiene un año,es inquieto y con cierta capacidad.Ergo no puede ir al Congreso..

  • h.cadarso

    ” Además de apaleados, somos mongolitos y masocas, tenemos la culpa de todo lo que nos pasa.”

    Yo entiendo así, más o menos, el texto de González Faus y algunos comentarios. O sea que la derecha lo que ha hecho es actuar con la ley en la mano, y con la Constitución, y con la bendición del Episcopado.

    El burro tiene toda la culpa de los palos que recibe, el amo que se los propina es un santo.

    Deberíamos mirar mejor a lo que llevamos en la parte atrás de nuestras alforjas. Digo yo…

  • Asun Poudereux

     
    Es un error posicionarse con prejuicios que nos colocan en incapacidad de comprender el porqué de las decisiones de los demás, estén o no equivocadas con respecto a nuestras ideas, que, por inercia,  situamos como las más dignas de ser consideradas y respetadas. El ciudadano de a pie, sabe lo que le conviene a corto plazo y le da seguridad, pero nadie puede asegurar que no esté  en su derecho de apoyar lo que cree es mejor para él.
     
     Ni tampoco pueda decir en grito que tenemos lo que nos merecemos. ¿No será lo que dan de sí  los intereses de la mayoría ciudadana, sean más o menos acertadas?
     
    Los intereses particulares nos  alejan a unos de otros,  en la toma de decisión del voto, pero no dejan de tener su peso para el que los prioriza cara a la vida y ante  unas elecciones. Es comprensible. Lo que no lo es,  es la imposibilidad que esos mismos intereses ejercen en la política por su cerrazón, para  hacer  incompatible establecer un  diálogo de acercamiento  de posiciones,  de generosidad, humildad, madurez democrática que deje atrás,  para la historia,  tanta incompetencia  y  abra, por fin,  un espacio de entendimiento mutuo,  donde lo particular se convierte  en el bien común de todos, y por lo que vale la pena poner nuestro esfuerzo y dedicación.  
     
    Ahora bien,  el hecho de que haya desencuentros, no tiene por qué ser impedimentos en sí mismos,  dada la abundancia y diversidad de pareceres, sino , más bien,  un reto que hay que hacer frente y llegar a superar, porque,  si ni siquiera se ven como retos a trabajar , entonces  es que ya está todo claro y es mi “verdad”  la que vale. Seguimos en el mismo sitio en donde empezamos.
     
    Si este es el caso, es que uno (el partido que sea) se sirve de lo que llamamos “democracia”, que por cierto no lo es,  por diversos motivos, para hacer lo que en su parecer beneficia a sus intereses. En esto,  es clave y fundamental (también podríamos decir vergonzoso), como venimos siendo testigos,  el máximo cuidado de los mínimos detalles,  sin posibilidad de que se abran grietas de disensión ni siquiera aparente,  dada la importancia que en nuestra cultura política se le da al efecto rápido en la apariencia y simultaneidad,  sirviéndose de todos  los medios a su alcance,  para ofrecer  una imagen contrastada de unión y seguridad favorecedora de lo ya establecido, y que, al mismo tiempo,  distraiga y evite la reflexión,  precisamente  de aquello que oculta y es su motor.
     

  • José Ignacio Calleja

    En cuanto a las razones de por qué más gente votaría ahora al PP, no las veo; me siguen pareciendo “paternalismo político” hacia el pueblo, y como razones, simples. En cuanto al acuerdo de mínimos de la oposición para sostener a Rajoy, ni toda la oposición los quiere (luego por qué esperar que van a apoyar lo que no les conviene), ni son demasiado interesantes para una izquierda de mínimos; en cuanto al resto del análisis, gana enteros, pero deriva hacia lo de que “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”, lo cual me parece, mil veces de otras tantas que lo leo, expresión de elitismo intelectual o de aristocracia política: ellos hacen mal, lo que yo bien formado, haría bien.

     

    No, la gente puede tener una información limitada, pero aunque le dieras una enciclopedia de información, si no quiere arriesgar, o cree que le conviene algo por alguna razón particular (sí, particular), no va a cambiar de opinión aunque escuche a mil sabios liberados.

     

    Trabajar las convicciones por una alternativa social más justa, esa sí que es una tarea movilizadora de la izquierda y revolucionaria; pero requiere dedicación, respeto del ritmo, confianza en el pueblo, en la diversidad del pueblo, diversidad rayana a menudo con el antagonismo de intereses a corto plazo. El pueblo sí puede ser criticado, claro que sí, pero desde dentro, después de verlo en su diversidad interna y en sus decisiones calculadas en cada sector social, y razonar sobre sus porqués y no despachar el tema como una cuestión de ignorancia, manipulación o inmoralidad. Es más profundo que eso y más incómodo de digerir para “el analista y el militante social”. Críticamente, sí, pero ¿confíamos en el pueblo, admitiendo su diversidad, y queriendo ganarla en libertad para libertad y la justicia? ¿Sí? O ¿sólo si se piensa como nosotros y a nuestra hechura? ¿Esto es liberarse juntos? No me lo parece. (Yo trato con gente muy sencilla en los pueblos y residencias de ancianos, y veo que tienen razones, que no comparto a menudo, pero que no son simple ignorancia o extrínsecas. En fin, que no se suelen equivocar contra sus intereses (a mi juicio, demasiado particulares y de corto plazo). Y que sólo puedo cuestionarlos, y si no los ven, no los ven; y mientras no los vean, me toca seguir el debate y respetar; pero inteligentes, son, eso sin duda. A su favor, pero sin duda.

     

    Hubo una oportunidad de mínimos, mínimos, “atenazando en el acuerdo a Ciudadanos”, pero caminar con una piedra en el zapato, no es fácil ni gusta a los puristas de la política (o de la religión), y ahora viene el lamento.

     

    Opino así, y quisiera añadir que sin acritud.

  • pepe blanco

    Mucha teología y pocas matemáticas.

    – Todos los diputados de izquierdas metidos en el mismo saco (PSOE, UP, ERC y EH -admitiendo que ERC y EH son izquierda, lo cual quizás sea mucho suponer) suman 167 diputados. Es decir, 2 menos que PP y C´s, que suman 169. Supongo que el autor no incluye en la izquierda al PNV y CDC. Y si los incluye en la izquierda, pues muy mal hecho, porque no son izquierda.

    – En cualquier caso, ¿por qué muchos os empeñáis ahora en que la izquierda dialogue, quienes habéis hecho todo lo posible por despedazarla en mil trozos? Haberlo pensado antes.

  • ana rodrigo

    Muy interesante esta reflexión aunque poco probable dado las lindezas, descalificaciones, agresividad y demás que se ha dicho en la campaña electoral y que han dejado un poso de rencor casi de patio de colegio que imposibilitan una política seria lejana al “tú me dijiste” , “habéis despreciado e insultado a nuestro partido”, “tú ofendiste a nuestro líder”. Con esta miseria no se va a ninguna parte.

    Además de los juramentos que ha puesto sobre la mesa y que son difíciles de cumplir si no es traicionando a l@s votantes de cada partido.

    Yo pienso que en la campaña electoral debería haberse relativizado más muchos aspectos a sabiendas de que nos encontraríamos en el mismo punto de partida o peor que antes del 20 de diciembre. En fin, nos esperan años turbios y estériles, y que no nos van a llevar a ninguna parte si no es sobrevivir políticamente y languidecer económica y socialmente. Triste conclusión pero es lo que pienso.

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