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San Romero de América, pastor y mártir en defensa de los pobres

RomeroMartirDeLaJusticia

Editorial de Redes Cristianas a la que se adhiere ATRIO

¡Alegrémonos! El sábado 23 de mayo tendrá lugar en San Salvador la ceremonia de beatificación de Óscar Arnulfo Romero, que fuera arzobispo de esa ciudad desde 1977 hasta su asesinato, a los 62 años, mientras celebraba la eucaristía, el 24 de marzo de 1980. Su vida y su muerte nos interpelan a los que formamos parte de Redes Cristianas a vivir el cristianismo con coherencia y poniendo en primer lugar a los pobres y a los que sufren por la violencia y la injusticia, y a seguir trabajando por una iglesia cuyas prioridades sean las que tuvo Monseñor Romero, cuya sangre -en un mundo sediento de testimonio- ha sido la mejor “teología narrativa” que podíamos recibir de un obispo:

«Como pastor estoy obligado por mandato divino a dar la vida por quienes amo, que son todos los salvadoreños, aun por aquellos que vayan a asesinarme. Si llegaran a cumplirse las amenazas, desde ya ofrezco a Dios mi sangre por la redención y resurrección de El Salvador.»

Su beatificación, y su eventual canonización posterior, devolverá –como dice su postulador- a los hombres de buena voluntad el legítimo derecho a enarbolar el ideal del amor a los otros hasta el extremo. “Y para los cristianos-católicos, lo hayamos conocido o no, será la expresión personificada del creyente que, con la coherencia de su testimonio y los principios fundamentales de su fe, entendió e hizo suya, con plena conciencia, la opción incondicional por la vida”.

Siguiendo el intrincado protocolo que nuestra Iglesia exige para seleccionar ejemplos existenciales que proponernos, el camino de San Romero de América (tal como lo bautizó Casaldáliga, recogiendo una costumbre popular iniciada el mismo día de su muerte) ha sido largo. En vida, sufrió por sus difíciles relaciones con algunos de sus hermanos obispos. Y, tras su muerte, sólo uno de los miembros de la Conferencia Episcopal Salvadoreña asistió a su funeral. Jon Sobrino nos cuenta que, aún años después, en marzo de 1996, monseñor Revelo (que fue en el pasado obispo auxiliar de Romero, y su gran adversario) le criticó, en un almuerzo con Juan Pablo II, por ser responsable de nada menos que “los 70.000 muertos que se dieron en este país”. Así que no es de extrañar los treinta y cinco años necesarios para llegar aquí. A pesar de que en pocas figuras se produce como en él la aclamación del pueblo sencillo con la que tradicionalmente se elegía a los santos. Y aunque contraste con lo notorios que han resultado, en décadas recientes, algunos procesos de beatificación y canonización desarrollados de forma fulminante, y que obviaron las controversias que ensombrecían a algunos de sus protagonistas. Ha sido, sin duda, decisivo -y muy de agradecer- el impulso dado al proceso por el papa Francisco, que en febrero pasado autorizó la promulgación del decreto para declararlo mártir de la Iglesia… Un obispo asesinado por «odio a la fe». Y, para escándalo de muchos, ¡a manos de otros cristianos!

Óscar Romero fue a lo largo de su vida un notable cristiano, sacerdote y obispo, de talante conservador, que tomó posesión del cargo de arzobispo de San Salvador el 22 de febrero de 1977, en una época particularmente convulsa en su país. El asesinato, unas semanas después, de su íntimo amigo, el jesuita Rutilio Grande, párroco comprometido con las Comunidades Eclesiales de Base y la organización de los campesinos, le llevó a convocar –en contra de la opinión del nuncio apostólico y de otros obispos- una misa única, para mostrar la unidad de su clero. Esta misa, celebrada en la plaza Barrios de San Salvador, fue el inicio de un profundo cambio personal, de una coherente radicalización, y de tres años de “vida pública” que –como a Jesús de Nazaret- le llevaron al martirio.

Monseñor Romero dijo la verdad pública, vigorosa, insistente, larga, repetida y responsablemente, con autoridad, y en fidelidad total al Evangelio. Las palabras de la homilía pronunciada la víspera de su asesinato son memorables:

«En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: ¡cese la represión!»

Treinta y cinco años después, celebramos con el pueblo salvadoreño y con la Iglesia universal, mediante su proclamación como beato, lo que ya Ellacuría dijo en el funeral pronunciado en la UCA pocos días después del asesinato: “con Monseñor Romero, Dios pasó por El Salvador”.

Difundido en Internet por un sacerdote salvadoreño

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16 comentarios

  • George R Porta

    El párrafo que comienza en la línea 20 de mi última entrada (4:38 AM) es una cita del libro de Morozzo della Rocca y olvidé encerrarlo entre comillas. Pido disculpas por ello.

    De paso comento que Juan Pablo II fue bastante hábil al robarse a Edith Stein como mártir del catolicismo a manos de Hitler y en cambio no canonize a la Hermana de Edith que murió junto con ella en el mismo campo de concentración, el mismo día y en la misma ejecución masiva y que fueron ambas extraídas del mismo convent en Holanda aunque se ha hablado de la conversion al catolicismo de esa hermana de Edith.

  • George R Porta

    El texto al que Vincenzo Paglia acerca de una posible filiación espiritual o identitaria de Romero con Pio XI y Pío XII y del que Paglia hizo una lectura peculiar (quizás saltando frases en el papel para acortar la duración de la lectura o por alguna otra razón porque prefiero darle el beneficio de la duda ya que en otras declaraciones públicas demuestra haberse esforzado para obtener la aprobación para continuar y no archivar el proceso durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI) es una nota en particular que Romero escribió posiblemente acerca de Rafael Valladares, un amigo personal de muchos años y que murió siendo obispo auxiliar de San Salvador.
     
     
    Paglia, en otra entrevista pública a un diario mexicano que ya cité en este hilo, declaró cómo había tenido que “ampliar” el concepto de martirio para poder adelantar el proceso y obtener aprobación de JP II.  Eso es discutible pero no hay por qué no creérselo, pero lo cierto es que a los cientos de muertes por ser considerados aliados de la monarquía (que lo eran en muchos casos y ciertamente de modo institucional) durante la Revolución Francesa, ya habían aplicado el concepto de mártires asesinados por odio a la fe. Lo mismo a los curas y monjas y seglares asesinados en España por los republicanos que Franco combatió. Siglos antes los mártires jesuitas y dominicos de Japón y China, y los de los territorios del Canadá no sometidos aún por los ingleses o españoles fueron considerados mártires aunque claramente representaban a unas monarquías imperiales con la venia del Papa.
     
     
    La fuente de la referencia de Paglia posiblemente sea un artículo de Agostino Giovagnoli en una obra de la que es editor Roberto Morozzo della Rocca, y se ocupa de los años de formación en Roma que fue preconciliar en el Pío Latinoamericano y la Gregoriana. En opinión de Giovagnolli y hasta según documentos del propio Romero, estos años romanos lo marcaron para toda su vida. Él vivió con Valladares en Roma la tensión entre Pío XI y el nazi-fascismo y debió percibir la imagen de Pío XII desde el ángulo eclesiástico obviamente.
     
     
    En ese contexto, tanto así que Roma será para siempre una referencia imprescindible [56] por ejemplo es muy conocida su especial admiración por la figura del Papa, de manera particular por Pío XI y Pío XII, esto lo deja entrever cuando escribe no acerca de sí mismo sino sobre Rafael Valladares, luego obispo auxiliar de San Salvador y fallecido el 1 de septiembre de 1961: “Le toco vivir en Roma el drama de la Iglesia frente al totalitarismo de Hitler y Mussolini y aprendió del imperial Pío XI la audacia de enfrentarse sin miedo a los poderosos”. También aprendió de Pío XI “La fidelidad a la enseñanza del magisterio, defensa intransigente de la libertad religiosa y la protección de los propios files”. También es oportuno remarcar que Óscar Romero se movió, como es lógico pensar, es un ambiente muy clerical.
     
     
    Con respecto a sí mismo, sin embargo, escribió “Pío XI el Papa que más admiro” lo cual posiblemente se refiera aún al final de su vida a su percepción de este pontífice como modelo de fidelidad al magisterio, defensa intransigente de la libertad de la Iglesia, y la protección de los propios fieles. Si Romero miraba a estas cualidades con la misma mirada de los años de estudiante en Roma o a través de la lente de Rutilio Grande, me parece justo decir que el balazo por la espalda para acallarle justo antes de la homilía de aquel día, hable por sí solo.
     
     
    Cf. Agostino Giovagnoli cita al mismo Romero (CF. Giovagnolli Agostino, “Romero y Roma”, en Roberto Morozzo della Rocca, Óscar Romero un Obispo entre la guerra fría y la revolución, Editorial San Pablo, Madrid, 2003. Pág., 47) accesible en Kindle en español aunque sin las notas bibliográficas.

  • olga larrazabal

    Aquí va el comentario completo sobre el artículo del link de Oscar.
    Hola Oscar:  Me parece que ese periodista argentino Horacio Verbitsky fuera de ser muy aficionado al folletín, le tiene una especial bronca a Francisco ya que no es primera vez que trata de meter cizaña so pretexto de “iluminar” la vida de Bergoglio, y de dar a entender que el tipo no es lo que aparenta.
    En el artículo que tu mencionas, de entradita hace alusión a una especie de “destierro” en que los jesuitas habrían tenido a Bergoglio por no ser seguidor de la “Teología de la Liberación” y del cual fue sacado por el Cardenal Quarracino recomendándolo al Papa para una posición de Obispo coadjutor de Bs Aires.  Este “destierro” de seis años fue en tiempos del Padre Hans Kovelbach.
    Existe un blog en Inglés llamado Rorate Caeli donde aparece el mismo cuento y un desmentido del cuento.
    http://rorate-caeli.blogspot.com/2013/04/father-bergoglio-in-disgrace-for-20.htm
    El cuento fue reporteado para un semanario Italiano, Panorama por Ignazio Ingrao citando a un sobrino del papa también sacerdote y fue desmentido por Il Sismografo del modo siguiente:
    ‘El Sismografo envió lo siguiente:  “En un artículo publicado en Panorama el 3 de Abril, por Ignazio Ingrao titulado “Cuando los Jesuitas lo tuvieron desterrado” y publicado con anticipación en el blog del mismo autor, se menciona una supuesta carta enviada por el anterior Padre General de los Jesuitas, Peter Hans Kovelbach, con la prohibición para las Casas Jesuitas de Argentina de”recibir al Padre Bergoglio cuando quisiera dejar la iglesia asignada a él en Córdoba”
    Esta afirmación no solo es completamente inplausible, sino también absolutamente falsa, porque tal carta no existió nunca.  Ni en los Registros de la Curia jesuita donde no existe registro de que esa carta haya sido enviada;  y el Padre José Luis Narvaja mencionado por “Panorama” como el custodio de la carta y que negó haber hecho declaraciones a “Panorama” también niega ésto.
    El oficial a cargo de la Oficina de Prensa de la Curia Jesuita, Padre Giuseppe Bellucci, agrega que la permanencia en Cordoba del entonces Padre Bergoglio no fue de 6 años, como se menciona en el artículo, sino de dos años”
    Además la Compañía de Jesús no es seguidora oficial de la Teología de la Liberación, sino que su disciplina parte de los decretos de sus Congregaciones Generales y en la CG 32  de 1974  se definió  la Opción por los Pobres, de Medellín y Puebla que fue confirmada en Aparecida por los obispos de toda América.
    CG 32
    Decreto 12, Una pobreza auténtica
     
    «Nuestra Compañía no puede responder a las graves urgencias del apostolado de nuestro tiempo si no modifica su práctica de la pobreza. Los compañeros de Jesús no podrán oír “el clamor de los pobres”, si no adquieren una experiencia personal más directa de las miserias y estrecheces de los pobres» (n. 5)
    «Es absolutamente impensable que la Compañía pueda promover eficazmente en todas partes la justicia y la dignidad humana, si la mejor parte de su apostolado se identifica con los ricos y poderosos o se funda en la seguridad de la propiedad, de la ciencia o del poder» (n. 5). Cf Evangelica Testificatio nn. 17-19
    Sentimos inquietud a causa de las diferencias en la pobreza efectiva de personas, comunidades y obras (n. 6)
    En este mundo en que tantos mueren de hambre, no podemos apropiarnos con ligereza el título de pobres. Debemos hacer un serio esfuerzo por reducir el consumismo; sentir efectos reales de la pobreza, tener un tenor de vida como el de las familias de condición modesta… examinar capítulos de comidas, bebidas, vestuario, habitación, viajes, vacaciones… (n. 7)1
    Y en las futuras Congregaciones sigue hablando de la denuncia de la injusticia etc.  Y eso es lo que forma el “modo de ser” jesuita de nuestros tiempos, y que Bergoglio sigue, viviendo una vida sencilla, preocupándose de los villeros, de los migrantes y de los pobres.  Y de vez en cuando echa un chistecito, como ese de que “en Argentina creían que se iba a denominar Jesús II”
    Así como los curas españoles veían conspiraciones judeo-masónicas hasta en la sopa, los periodistas judíos de origen ruso ven complots jesuíticos y los escritores de novelas norteamericanos, crímenes del Opus Dei con flagelantes incluidos.

  • olga larrazabal

    Decreto 12, Una pobreza auténtica
     
    «Nuestra Compañía no puede responder a las graves urgencias del apostolado de nuestro tiempo si no modifica su práctica de la pobreza. Los compañeros de Jesús no podrán oír “el clamor de los pobres”, si no adquieren una experiencia personal más directa de las miserias y estrecheces de los pobres» (n. 5)
    «Es absolutamente impensable que la Compañía pueda promover eficazmente en todas partes la justicia y la dignidad humana, si la mejor parte de su apostolado se identifica con los ricos y poderosos o se funda en la seguridad de la propiedad, de la ciencia o del poder» (n. 5). Cf Evangelica Testificatio nn. 17-19
    Sentimos inquietud a causa de las diferencias en la pobreza efectiva de personas, comunidades y obras (n. 6)
    En este mundo en que tantos mueren de hambre, no podemos apropiarnos con ligereza el título de pobres. Debemos hacer un serio esfuerzo por reducir el consumismo; sentir efectos reales de la pobreza, tener un tenor de vida como el de las familias de condición modesta… examinar capítulos de comidas, bebidas, vestuario, habitación, viajes, vacaciones… (n. 7)1
    Y en las futuras Congregaciones sigue hablando de la denuncia de la injusticia etc.  Y eso es lo que forma el “modo de ser” jesuita de nuestros tiempos, y que Bergoglio sigue, viviendo una vida sencilla, preocupándose de los villeros, de los migrantes y de los pobres.  Y de vez en cuando echa un chistecito, como ese de que “en Argentina creían que se iba a denominar Jesús II”
    Así como los curas españoles veían conspiraciones judeo-masónicas hasta en la sopa, los periodistas judíos de origen ruso ven complots jesuíticos y los escritores de novelas norteamericanos, crímenes del Opus Dei con flagelantes incluidos.

  • m* pilar

    Es una vergüenza lo que la iglesia ha hecho con Oscar Romero, y casi un insulto al pueblo, que ya lo subio a los altares como santo.
     
    La beatificación es un parche… como tantas cosas que hace esta iglesia… adormilada en los laureles del poder. Suavizando, adornando, callando el autentico Mensaje de Jesús.
     
    Solo saben poner normas, querer vigilar a sus adeptos, formar “ovejas” para que no piensen por si mismas, haciendo un camino de novenas, centros milagrosos, poniedo el centro de nuestras vidas en ritos vacíos de todo autentico contenido.
     
    Soy una persona, respecto a la religión bastante bien formada, primero en mi hogar y después… durante años; y en ningún momento perdí la capacidad de preguntar, exponer, dialogar… y algo muy importante:
     
    !Escuchar con un corazón limpio!
     
    Viendo el dolor injusto, seguir interrogandome su porqué, nuestra manera de pasar junto a el, como si nada tuviera con nosotros…
     
    Y la mirada se expande, se conmueve, busca en lo más profundo del corazón… !!!Que esta pasando!!! Y como siempre digo, salvo muy honrosas excepciones !que las hay! Yo he tenido muchas personas que han pasado pormi vida, y he podido… !!!Comprender!!!
     
    Es muy decepcionante este comportamiento de la iglesia. M. Oscar Romero, hizo un giro total en su vida gracias entre otros a Rutilo Grande, lo llevó a comprobar en directo las masacres de su pueblo, los linchamientos, y cuando le asesinaron a su amigo Rutilio, el vaso se colmó y se…
     
    !!!Convirtió!!! Volvio su rostro a el Mensaje y vida de Jesús, y jamás volvió acompartir con el poder, sino era para denunciar y pedir el cese de aquel acoso y derribo.
     
    Y sí, el papa de su tiempo lo humilló, lo ridiculizo y le pidió, que volviera a ponerse a favor de las autoridades… cosa que nunca volvió hacer.
     
    Hay tantas cosas de el, que conociendolas, en Roma… jamás le apoyaron y sí le dejaron de lado.
     
    m* pilar

  • Antonio Vicedo

    Es suficiente percibir el templado clima vaticano en estos y otros pasteleos, para sacar conclusiones de marejada, siempre  a favor de que la quilla de la barca de Pedro sea zarandeada y su timón desviado de la orientación que señala la LUZ DEL FARO.
     
    No dispongo de mas pruebas que la experiencia en casos de proximidad y otros a distancia de cuanto en la sociedad y en la iglesia ha ido sucediendo desde aquella información confidencial que recibí por los inicios de los setenta, en Suiza, sobre deliberaciones y proyecciones tomadas en Basilea por un GRUPO INTERESANTE, que resultó ser el Club Bilderberg, a raíz de los informes de Rockefeler sobre la situación de Latinoaméríca, sin que ello rebaje lo que ya  venía sucediendo  por otras latitudes  europeas y coloniales en tiempos anteriores.
     
    La Iglesia y las religiones, en tanto Poderes Fácticos o de ellos cómplices y aliados, no estuvieron ausentes de estos proyectos o planes y nisiquiera hasta el día de hoy se han descargado de ello.
     
    Por no abarcar mas, lo sucedido en España y lo que sucedió después por la Américas  afectado por la Iglesia y afectándole a ella, enmarcan lo acontecido con la beatificación del martir Romero precedida,eso si de canonizaciones oportunas de Jerarcas y Clérigos de dudoso testimonio generalizado  de coherencia evangélica.
     
    Puede que con la apertura, cuando sea, si alguna vez lo es, de Archivos donde se guardan secretos a cal y canto, se pueda dispones de las pruebas que ahora nos faltan para ser mas contundentes  en nuestras opiniones y sospechas no tan etéreas.
     
    Lo de Romero como celebración oficial, gracias  a Francisco, tan retrasada a lo que ya ha vivido el pueblo, un caso mas de remiendo terreno, pues la coherencia de fe brota de aquello que confesamos creer LA COMUNION DE LOS SANTOS, o lo que el pueblo sencillo y victimado acaricia como L*S SACRIFICAD*S POR SU CAUSA.

  • olga larrazabal

    Los seres humanos somos complejos, no monolíticos, por suerte.
    Mons Romero, hombre tranquilo, prudente y conservador en sus posiciones, es nombrado Obispo con la venia de las fuerzas derechistas de El Salvador, esperando que fuera fiel a su temperamento y no les causara problemas. Todo fue según lo planeado, hasta el asesinato de Rutilio Grande, amigo de Monseñor, que lo conmociona y le recuerda que su misión de pastor es cuidar de su rebaño y parte de ese cuidado es denunciar los asesinatos para tratar de detenerlos.
    Monseñor comenzó entonces a leer en sus homilías los nombres de los asesinados, para no tener una lista anónima de muertos que se diluyera y olvidara tapada con un número y una fecha.  En ese tiempo, el ejército de El Salvador, ayudado, educado y financiado por USA, tenía como política sembrar el pánico asesinando campesinos de modo que no tuvieran la tentación de amparar a los guerrilleros.
    Pero como el asesinato como acto colectivo produce algún tipo de adicción en sus ejecutores, las matanzas comenzaron a ser frecuentes y las cantidades fueron en aumento.  De ese modo miles de campesinos fueron acorralados y ametrallados a sangre fría.
    Me tocó escuchar la declaración del actual Alcalde de un pueblecito de ese país contando el asesinato de su madre y su tía, a las que despojaron del cuero cabelludo y luego crucificaron en las paredes externas de su casa, y que este hombre y su hermano a esa fecha muchachos de 14 años, tuvieron que desclavar y enterrar.
    Este tipo de actos fue lo que denunció Monseñor hasta el día de su asesinato en el Hospitalito, cuando decía una Misa de Difuntos para la madre de un militar.
    Este fue el tipo de cosas que la Iglesia suele maquillar y expresar ambiguamente para no molestar a los asesinos, que son solamente peones de juegos políticos mayores en los que suelen ir involucrados los intereses económicos de personas que residen en N. York, Londres o Kuwait.y que tienen a sus empleados en estos pequeños países cubriéndoles las espaldas, con la ayuda de la Iglesia tradicional que siente que tiene que estar bien con Dios y con el diablo.
    Los Jesuses del siglo XX y XXI al igual que en el siglo I son crucificados por los intereses políticos y económicos de personas que viven a miles de km de distancia. Y no hay que ser ni de la Teología de la Liberación ni marxista leninista para darse cuenta de eso.
    Y monseñor se dio cuenta de que le estaban matando a su pueblo y lo denunció en sus homilías.  No llamó a la sublevación ni al asesinato, solo a deponer las armas y parar el escándalo.  Porque ser conservador y prudente no quiere decir ser encubridor, adulador de los poderosos y cobarde.  Y Monseñor fue valiente, porque aunque estuviera muerto de miedo, dijo lo que tenía que decir a la altura del rango de Pastor y Obispo, en su Catedral y en Misa.
    Y el pueblo lo entendió así, y sin ser “canonizado” por el Vaticano lo convirtieron en el Santo Patrono, con su fiesta anual y peregrinación donde acuden miles de campesinos en varios pueblitos salvadoreños.
    Que la Iglesia lo ratifique ahora es un acto más bien poético, como lo es también presentarlo como admirador de un Papa que negoció con el Fascismo Italiano para obtener 90 millones de dólares y el poder religioso en Italia en exclusividad, ya que el no tuvo esa conducta ni negoció con el poder de los asesinos.   Cosa que molestó sobremanera a la Iglesia oficial, que no puede negar una conducta heroica que el pueblo ya ratificó, pero tampoco puede exaltar algo que no está en su ADN de institución terrenal acomodaticia y camaleónica.
     
     

  • oscar varela

    Hola!

    Santa pasteurización

    BERGOGLIO CANONIZA AL ARZOBISPO CONDENADO POR QUARRACINO
    http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-273395-2015-05-24.html

    Arnulfo Romero fue canonizado por disposición del Papa Francisco, luego de un proceso de pasteurización.

    Se ocultan su nexo con la teología de la liberación y el rol que cumplió en su muerte el cardenal Quarracino.

    Alberto Methol Ferré fue el nexo entre Quarracino, quien rescató a Bergoglio del exilio interior que le había impuesto la Compañía de Jesús, y el actual pontífice.

    Documentos secretos y el diario de Romero señalan el nefasto papel de Quarracino.

  • Javier Pelaez

    Una vergüenza que el cardenal del ático haya presionado para que no vayan obispos españoles y que estos hayan aceptado.Dice Rouco que es una “beatificación política” cuando si ha habido un arzobispo “político” ha sido él.Una vergüenza que se une a la habitual con la que los obispos españoles tratan el asunto de los jesuitas ESPAÑOLES asesinados en El Salvador.

  • Antonio Duato

    Quise ayer asistir a través de la televisión (en concreto la venezolana NTN24 que es la que encontré) a la ceremonia para hacerme una opinión concreta de la ceremonia. La referencia a Pío XI y su defensa de la Iglesia frente a las dictaduras que fue modelo siempre para Romero, fue leída por el postulador Paglia en la biografía oficial que leyó al principio. No he podido contrastar la frase en el texto. Pero a mí también me dio una señal de lo que ví como más significativo de la ceremonia: una defensa de la Iglesia Oficial, considerando que Romero no se separó nunca de ella y que fue un valiente defensor de los pobres, denunciando las injusticias que siempre se producen contra la vida de las personas, incluso ahora. Romero vale por tanto como ejemplo para defender las actuales posturas de la Iglesia frente a las dictaduras bolivarianas, pues se sacó todo de lo que se vivía hace cuarenta años en El Salvador.

    Pero lo que visualmente más me molestó es la inmensa masa de obispos y curas revestidos que ocupaban el espacio principal de la plaza, dejando el pueblo a lo lejos. Creo que fue un acto especialmente eclesiástico y clerical, desgajando todo de la historia real,  la de entonces y la de ahora. Una anécdota que he leído hoy: un salvadoreño decía que ahora, desde el cielo, Romero va a resolverles el problema de la gran violencia y crímenes que hoy sufre su patria. ¿No debería servir para que los actuales pastores denunciaran esos hechos con la concreción que en su día hizo el nuevo beato?

    Entendí la reacción de Jon, aunque también creo que la autenticidad del martirio de Romero y de tantos otros (menos mal que en la biografía se mencionó la conversión de Romero por la muerte de Rutilio Grande) va más allá del estilo clerical de la iglesia de hoy.

  • George R Porta

    Olga, parece que se trata de una deducción de algo que escribió Romero sobre un Obispo de la diócesis de San Miguel (El Salvador) de quien se sentía cercano. Romero vivió en Roma en el Pío Latinoamericano la transición Pio Xi-Pio XII y en realidad era conservador y derechista hasta que conoció a Rutilio Grande y vió más de cerca la repression de que era objeto el pueblo pobre en los últimos años de su episcopado. Incluso una revista muya creditada académicamente que se ocupa de la historia de la masonería tiene un artículo bastante documentado de expresiones de Romero cuando era cura en San Miguel. Estuvo muy cedrca del Opus Dei hasta bastante avanzada su curato. Conoció a Arrupe y a los jesuitas después y Sobrino y ese grupo de teólogos fueron una influencia tardía. No obstante, parece indudable (al tipo le dieron un tiro por la espalda que le atravesó el corazón y se alojó en él) que debió cambiar mucho en los últimos años. No conoció a JP II porque murió en 1980 y a JP II le eligieron en 1978. Su última visita Ad Límina fue con Pablo VI y ya estaba embromado por las acusaciones que otros obispos y curas salvadoreños le habían hecho en cartas secretas a través de la nunciatura. Baggio lo trató mal y solo Pironio fue cordial en Roma además del propio Pablo VI. La visita con Casaroli los records demuestran que fue a las 6: 30 de la tarde y duró menos 30 minutos durante los cuales lo dirigió a Baggio y a Pironio.

    Hay un par de artículos y un libro que hacen la referencia a su opinion acerca del amigo Obispo de San Miguel y admiración de éste y de Romero por el enfrentamiento de Pio XI con el fascism, la encíclica Societatis Unio que nunca fuepublicada por manipulaciones del General Jesuita Włodzimierz Ledóchowski, polaco y antisoviético furibundo y pro fascista, y de Pacelli, entonces Secretario de Estado cuyos cantinfleos con el Nazi-fascism son conocidos. 

  • olga larrazabal

    ¿Quién fue el iluminado que puso a Pío XI como maestro de Monseñor?  Con ese tipo de sandeces, yo ,me voy no a Brasil sino a la China.

  • Javier Pelaez

    Merecidísima.

  • George R Porta

    Es realmente justa y esperanzadora la beatificación de Mons. Romero. Este sitio en la www tiene una cronología de él que se puede verificar con otras fuentes mejor que la de Wikipedia:  http://www.sicsal.net/romero/PiezasParaUnRetrato/PiezasRetrato.html#PiezasRetratoli1.html
     
     
    La beatificación de Romero fue  retardada por Juan Pablo II que aceleró la de Escrivá de Balaguer, Teresa de Calcutta, Jerzy cuyo asesinato tuvo carácter político como la de tantos otros luchadores por la liberación de regímenes opresores que nunca son reconocidos  sobre todo si luchan contra dominaciones socialistas; y Faustina Kowalska cuyas virtudes místicas no cuestiono pero que no son comparables en repercusión directa a las de Romero. El proceso de Teresa de Calcutta como el de Teresita de Lisieux, ocurrió sin que se publicasen todos sus documentos auténticos.
     
     
    Según declaraciones del entonces postulador Vincenzo Paglia, para llegar a la beatificación, hubo superar “las montañas de desconfianza de variado tipo” que había sobre la figura de Romero, así como “dar sustancia a un concepto de martirio un poco más extenso respecto al pasado” y los obstáculos eran sobre todo vinculados a una vertiente política que había construido una serie de prejuicios sobre Romero que tenían que derribarse”. Cf. el periódico La Nación (C. Rica) 23 de mayo de 2015 http://www.nacion.com/mundo/centroamerica/Promotor-beatificacion-monsenor-Romero-Latinoamerica_0_1485851472.html.
     
     
    Juan Pablo II no autorizó la causa de beatificación de Romero aunque le mencionó entre los cristianos ejemplares en un discurso de las celebraciones jubilares del 2000. El proceso de virtudes heroicas a nivel diocesano fue abierto en 1990 pero según Paglia la oposición de Juan Pablo II se debía a la influencia de cardenales dentro del vaticano que le consideraban no solo equivocado en sus ideas sino inestable emocionalmente.
     
     
    Benedicto XVI aceleró el proceso de beatificación del cura polaco Popiełuszko iniciado por Juan Pablo II en 1997 y decretó su beatificación solo 13 años después en 2010 como “mártir” aunque las evidencias señalen que se trató de un crimen político cometido en 1984 cuando era capellán con el movimiento sindical  Solidarnosk tan cercano al corazón de Juan Pablo II.
     
     
    Poco antes de renunciar su renuncia, en 2012 Benedicto XVI abrió la causa de Romero y aceleró la de Juan Pablo II. Francisco, que sacó del ostracismo la justificadísima causa de beatificación de Pedro Fabre, reabrió y aceleró la beatificación de Romero aunque desafortunadamente autorizó la canonización de Juan Pablo II aunque su proceso de virtudes heroicas estuviese tan comprometido y fuera tan cuestionable.
     
     
    Discrepo de la afirmación de que le hayan asesinado algunos cristianos. Le asesinaron bautizados católicos y tras de sufrir difamación de parte del obispo Pedro A Aparicio, cuando representó a la conferencia de obispos salvadoreños en Puebla de los Ángeles (México) en 1979,  en presencia de Juan Pablo II acusándole públicamente de responsabilidad en la muerte de miles de salvadoreños por oponerse a la dictadura que ya había asesinado a cura amigo de Romero Rutilio Grande, por oponerse a la represión de la dictadura que desgobernaba El Salvador. Romero fue asesinado en 1980, tres años después de Rutilio Grande y un año después de la reunión del CELAM en Puebla.
     
     
    Fue, a mi parecer, un fallo de Francisco proceder con la canonización Juan Pablo II orquestada por Benedicto XVI y el cardenal de Cracovia. Entre otras razones por la actitud injusta de Juan Pablo II, por ejemplo cuando avergonzó, amonestándolos en público a varios curas católicos que ocuparon puestos políticos de liderazgo en el gobierno del movimiento que derrocó a los Somoza en Nicaragua y maltrató públicamente al vasco Pedro Arrupe y al mexicano prepósito general de los carmelitas descalzos Camilo Maccise por defender a los jesuitas dedicados a la Teología de la Liberación y Ratzinger le apoyó en ello, una corriente teológica que Francisco no condena.
     
     
    Además Juan Pablo II mantuvo protegidos en el Vaticano a sujetos profundamente cuestionables como Alfonso López Trujillo y  Darío Castrillón Hoyos vinculados a la ultraderecha colombiana y opuestos a Romero, y contra quienes fueron alegados cargos de complicidad en el lavado de dinero de los cárteles de la droga y las dictadura de Chile y Argentina; a Pío Laghi vinculado a la Junta Militar de Argentina y promotor de Bernard Law de triste memoria por su complicidad con pederastas además de ser amigo íntimo de George W Bush; Ángelo Sodano vinculado a la Dictadura de Pinochet, ofreció protección e inmunidad al arzobispo Marcinkus buscado por la justicia internacional debido a fraudes bancarios y al propio cardenal Bernard Law buscado por encubrimiento de pederastia; y al no menos infame fundador de los Legionarios de Cristo. Con todo Benedicto no vaciló en acelerar su corrupto proceso de las virtudes heroicas de Juan Pablo II y su beatificación.
     
     
    Francisco sacó del ostracismo a Pedro Fabre que merecía el reconocimiento por su trabajo en favor de los pobres, ignorado por siglos y ahora a Oscar Romero. Ciertamente créditos a su favor y marcas de una posible nueva dirección en la administración vaticana. 

  • Equipo Atrio

    Estoy escuchando la biografía. No me gustado la referencia a Pío XI de quien Romero habría aprendido a defender la Iglesia frente a las dictaduras comunistas y fascistas.

  • Equipo Atrio

    Hay posibilidad de asistir en directo al acto de Betificación a través de una emisora (no estatal, sino libre) de Venezuela: http://www.ntn24.com/envivo
    Pero advierto que hay sus reservas sobre este acto.
    Jon Sobrino no participará y lo ha anunciado. No ha tenido mucho interés y sale dentro de unas horas hacia Brasil para asistir a los 50 Años de la revista Concilium. Ver En tierras de América.
    No esperésis mucho ni de la celebración y, menos, de la restrasmisión.
    Pero a mí me gusta no perderme estos eventos. Aunque sea con espíritu crítico.
     

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