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La difícil búsqueda de la autorrealización

Prevalece ampliamente hoy en día una erosión de los valores éticos que normalmente eran vividos y transmitidos por la familia y después por la escuela y la sociedad. Esa erosión ha hecho que las estrellas-guía del cielo quedasen encubiertas por las nubes de intereses dañinos para la sociedad y para el futuro de la vida y el equilibrio de la Tierra.

No obstante esta oscuridad, hay que reconocer también la aparición de nuevos valores ligados a la solidaridad internacional, al cuidado de la naturaleza, a la transparencia en las relaciones sociales y al rechazo de formas de violencia represiva y de transgresión de los derechos humanos. Pero ni aun así ha disminuido la crisis de valores, especialmente en el campo de la economía de mercado y de las finanzas especulativas. Estas son las que definen los rumbos del mundo y el día a día de los asalariados, que viven bajo la permanente amenaza del desempleo.

Las crisis recientes han denunciado a las mafias de especuladores instalados en las bolsas y en los grandes bancos, cuyo elevado número y capacidad de rapiña del dinero ajeno casi hizo derrumbarse el sistema financiero mundial. En vez de estar en la cárcel, tales bellacos, después de pequeños reajustes, han vuelto al antiguo vicio de la especulación y al juego de la apropiación indebida de los «commons», de los bienes comunes de la humanidad (agua, semillas, suelos, energía, etc.).

Esta atmósfera de anomia y de que todo vale, que se extiende también a la política, hace que el sentido ético quede embotado y, ante la corrupción general, las personas se sientan impotentes y condenadas a la amargura ácida y a la resignación humillante. En este contexto muchos buscan sentido en la literatura de autoayuda, hecha de trozos de psicología, sabiduría oriental, espiritualidad con recetas para la felicidad completa, todo ello una ilusión, porque no se sustenta ni se apoya en un sentido realista y contradictorio de la realidad. Otros se procuran psicólogos y psicoanalistas que dan consejos mejor fundados, pero en el fondo todo termina con las siguientes recomendaciones: dado el fracaso de las instancias creadoras de sentido, como son las religiones y las filosofías, y habida cuenta de la confusión de visiones del mundo, de la relativización de valores y del vacío del sentido existencial, busque usted mismo su camino, trabaje su Yo profundo, establezca usted mismo referencias éticas que orienten su vida y busque su autorrealización. Autorrealización: la palabra mágica cargada de promesas.

No seré yo quien combata la autorrealización después de haber escrito El águila y la gallina, una metáfora de la condición humana (Trotta 2002), libro que estimula a las personas a encontrar en sí mismas las razones de una autorrealización sensata. Ésta resulta de la sabia combinación de la dimensión águila y de la dimensión gallina. Cuándo debo ser gallina, es decir, concreto, atento a los desafíos de lo cotidiano, y cuándo debo ser águila que busca volar alto para, en libertad, realizar potencialidades escondidas. Al articular tales dimensiones se crea la posibilidad de una autorrealización exitosa.

Pienso que esta autorrealización sólo se alcanza si incorpora seriamente otras tres dimensiones. La primera es la dimensión de sombra. Cada cual posee su lado autocentrado, arrogante, y otras limitaciones que no nos ennoblecen. Esta dimensión no es un defecto sino un signo de nuestra condición humana. Acoger tal sombra, y cuidar de que sus efectos negativos no alcancen a los demás, nos hace humildes, comprensivos con las sombras ajenas y nos permite una experiencia humana más completa e integrada.

La segunda dimensión es la relación con los otros, abierta, sincera y hecha de intercambios enriquecedores. Somos seres de relación. No hay ninguna autorrealización si se cortan los lazos con los demás.

La tercera dimensión consiste en alimentar un cierto nivel de espiritualidad. Con esto no quiero decir que la persona deba pertenecer a alguna confesión religiosa. Puede ocurrir pero no es imprescindible. Lo importante es abrirse al capital humano/espiritual que, al contrario del capital material, es ilimitado y hecho de valores como la verdad, la justicia, la solidaridad y el amor. En esta dimensión surge la pregunta inaplazable: ¿Qué sentido tiene al final mi vida y todo el universo? ¿Qué puedo esperar? ¿La vuelta al polvo cósmico o el abrigo en un Útero divino que me acoge así como soy?

Si esta última es la respuesta, la autorrealización traerá profundidad y una felicidad íntima que nadie puede quitar.

[Traducción de MJG]

16 comentarios

  • M.Luisa

    Siempre haces que nos queden  cabos sueltos, Oscar. Y yo me resisto a ello no por nada sino porque  desde hace tiempo busco el momento de meter  unas ideas que me rondan con fuerza y cuando  en medio del dialogo veo  venir esta  gran oportunidad, vas y lo cortocircuitas.
     
    No es cosa baladí lo que intento  decirte y si en ello me empeño es  para que,  hablándolo, yo misma a su idea me resista o por imposible la abandone.
     
    A bien seguro  que con lo que ahora comente, haciendo ver que no me he percatado de tu indiferencia,  en ampliación  a tu pregunta  inicial  esta idea no  quedará    abarcada pero, al mismo tiempo, sí que  algo de ella lo implica. Dejaré, pues,  apuntadas dos cuestiones.
     
    La primera de ellas  hace referencia a lo que dices sobre  la “conciencia” dices: siempre que hay “conciencia” es de “algo”  lo cual, como ya te dije   yo también estoy de acuerdo, sólo añadí  y creo que  no es poco que,   ese algo de lo que se tiene conciencia  es “en” donde  previamente  estamos. Pondré un  ejemplo:
     
    Yo “noto”  el viento que me golpea  “en” el rostro, No la “nota” cognitiva  “de” él.
     
    La segunda cosa que quería decir es sobre  la autorrealización, de  la cual nos dice   Leonardo, que sólo se alcanza si se incorpora otras tres dimensiones. ¿A dónde se incorporan? Porque si hablamos de auto-realización  la palabra misma   nos propone   situarnos   en la línea de la realidad, y por tanto en  este caso en la realidad que somos.  Por eso, y en coherencia con esta  posición,  no acabo de entender  que se hable de incorporación  más bien me inclino por la re-absorción aunque en este caso, Oscar, si que en algo convendrás conmigo.
     
    Me explico: el carácter dimensional es de la realidad,  no es un carácter venido de fuera que hayamos de incorporar a nuestra realidad personal,   porque si me remito a lo que tiempo atrás dije referente  al tener y poseer si de verdad se comprendió, de  lo que se trataría, es de ver primero que a  esta realización  se le plantea un problema, es decir, el problema  de querer, de tener voluntad de ello. Ahora bien esta volición se realiza con las capacidades que naturalmente tenemos. Y aquí nos preguntamos ¿es posible que la realidad natural “que era”  realice una realidad querida? En la medida que esto es posible somos dueños de sí. La radical disyunción se presenta en el dominar o no nuestra propia realidad. La alteridad (momento estructural de nuestra realidad) como contrapuesta a la disyunción posibilita  que nos abramos dimensionalmente.    Lo que dimensionamos es lo que  precisamente tenemos que  por llevarlo a su finalidad queriendo nos deja en la realidad que somos. Por tanto ahí SÍ  veo una “re- absorción”  pero hay que reconocer también que   este “re”  de partida nos  remite   dentro de la realidad misma en la que consistimos.  Tu mismo sin darte cuenta hablas de la realidad.
     
    Saludos, pues

  • M.Luisa

    Cómo no voy a estar de acuerdo contigo, Oscar,  en que, como dices, siempre que hay conciencia es de algo. Sin embargo pienso que la conciencia-de,  está fundada en la conciencia-en. Sólo estando “en” la cosa  me doy cuenta de ella y ¿cómo estoy en la cosa? Somáticamente,  por tanto,  el darme cuenta primario y radical es siempre esencialmente sentiente. Conciencia no es intelección  pero compete esencialmente a la intelección psico-orgánica. El conocer no va más allá de un saber estar en la realidad.
     
    Por otro lado, a mi modo de ver,  pienso que Ortega sí que practica la epojé husserliana aunque a su modo, es verdad,   puesto que tú  gran conocedor de Ortega dices que es lo primero que descogotó.     Él, creo que,  a modo de reflexión fenomenológica  es como la utiliza  para,  como dije ayer,   comprender el sentido esencial  de las cosas en la vida.

     
    Reflexionando sobre lo que dices de las cabezotas   de Parménides y Heráclito, es verdad que la  historia del conocimiento arrastra  de entrada una confusión, que se ha extendido hasta muy reciente. Tal confusión, creo,  ha sido  el hecho de considerar la intelección como forma de conocimiento supremo,  cuando en realidad no es más que mero sucedáneo del acto aprehensivo humano. Si la intelección fuera exhaustiva no haría falta conocimiento alguno.
     
    Ahora bien, el carácter de sucedáneo del conocimiento como razón, consiste precisamente en ser una actualización de la realidad  pero actualizada como problema nunca como meta. Nos deja en un conocimiento problemático.   Pero, cuidado, si por ello,   prescindiéramos,  es decir, no dejáramos  a la inteligencia ejercer su función, cabría ahí y de hecho ha cabido históricamente una limitación de sus posibilidades reales,  estancándola,  como diría Luis Troyano a un nivel prerracional,  el cual, curiosamente     desde mi visión zubiriana   quedaría   traducido    al  nivel  de estimulidad  dentro del acto aprehensivo humano. A ese nivel  no se da el hecho  fundamental de la alteridad,  concepto al que ayer me refería y que nos permite en tanto realidad que somos sentir lo otro, es decir,  lo que hay,  en su autonomía propia. Ese momento  intelectivo es previo a la escisión sujeto –objeto, por eso antes de calificarlo dentro de la intelección como acto de conciencia, este momento intelectivo, insisto,  consiste en mera  actualización.  Bueno lo he de dejar aquí.
     
    Un cordial saludo

  • Asun

    Rápido, Oscar, intento darte una respuesta al nivel que soy capaz, no más. Lo Que Es, lo intuyo y percibo como un espacio ilimitado e inaprensible a nuestros sentidos, escapándose al dominio de la razón,  donde no hay objeto y sujeto, pero siendo sin embargo a través del cuerpo y la psique en su funcionalidad integral lo que se abre a nosotros, por ser al mismo tiempo parte y realidad  no separada en ese espacio-misterio de lo Real que todo penetra y sostiene.
     
    Lo Que Hay se percibe delimitado por los sentidos pasando a ser experiencia de un objeto, al que se le pone nombre analizando sus matices y términos por la razón, y que se clasifica en el mundo que acumula conocimientos. Sin embargo Lo Que Hay  no cierra por sí mismo y en sí mismo  puertas de acceso a Lo Que Es,  es, al contrario, su manifestación, entretejida en y desde la realidad consciente, posible apertura y despliegue a la Consciencia que somos y es, ahí donde conocer y ser son la misma cosa,  haciéndose no-dos en la vida.
     
    Así por ejemplo Boff a partir de Lo Que Hay,  utiliza sus conocimientos y experiencias tratando de abrirnos al mundo Real, en el que somos y todo es,  sin embargo,  parece que se queda, y nos puede confundir,  en el análisis de dimensiones, salpicado de buenas voluntades y en el éxito que eso promete ofrecer, al poner como meta la autorrealización,  término, de por sí,  bastante  pervertido. Cuando ya todo es en nosotros, no hay que buscar méritos ni superaciones a evaluar, sino encuentros con quien somos y en lo que somos,  pura relación y donación. Por lo que creo que, antes que nada, lo primero que se ha de plasmar en su pura funcionalidad es la mente,  herramienta  no identificación,  considerando además a los conceptos  sólo pensamientos y formas del mundo mental, que no es en absoluto lo que somos, sino que, más bien lo que obstaculiza el acceso directo, sin separación alguna a la Consciencia en la que somos y en la que todo es, dejando ser Lo Que Es en unidad con todo y todos.
     
    Bueno parece que me he extendido, y en principio no era mi intención. Gracias a todos por vuestros comentarios.

  • oscar varela

    Hola!
     
    1.- Con Sarrionandia: ya está todo arreglado. Gracias.
     
    2.- Con M. Luisa: un Sí y un No a revisar.
     
    a) Un Sí:
     
    Acerca de si es lo mismo “ser” que “haber”.
     
    La cosa es muy simple si se atiende a eso que M. Luisa llama “natural”.
     
    En la vida nos encontramos con muchísimas cosas que no sabemos lo que “son”,
    pero que las hay, las hay.
     
    Con más del 90% de las cosas  que tratamos nos pasa eso:
    las tratamos “ejecutiva o prácticamente” sin ningún problema.
    El mayor cúmulo de esas cosas se encuentran en “lo social” de la Sociedad en la que vivimos.
    Por eso es que “no tenemos ni idea” que pueda ser diferente
    (y cuando nos aparece “diferente” –que difiere de lo habitual- exclamamos: -“¡Es de no creer!”-)
     
    Esas cosas así son “lo que hay” ¡y vaya si las hay!
     
    Por ejemplo: no sabemos “lo que es” el viento
    ¿alguien duda, sin embargo, de que “hay” viento?
     
    NOTA de extensión ¿teológica?:
    Se dice que –“el Espíritu es como el viento, porque no sabes de dónde viene ni a dónde va”-
    … hasta cuando “no lo tienes cuando lo necesitas = FACILIDAD” o “lo tienes cuando no lo necesitas = DIFICULTAD”
    Es entonces, cuando me falla su uso práctico, que me pregunto por eso: ¿QUÉ ES el viento? Necesito conocerlo. Saberlo ya lo sé, pero no lo conozco.
     
    CONOCER es una de las funciones históricas inventadas por el ser humano con lugar y fecha (la Hélade –colonial- unos 500 años a.n.e) y dos cabezotas chinchudas (el verdadero pensar nace asentado en la bronca) que fueron Parménides y Heráclito.
     
    Todo el Asunto del CONOCIMIENTO  consiste en “averiguar LO QUE LAS COSAS SON”. Haberlas, ya las había para mí. El “ser” de las cosas es una nueva manera de “haberlas” para mí: el conocerlas. Y eso es la llamada “filosofía” y sus filiales “Ciencias”.
     
    ¿y lo teológico? … es lo que poco a poco va desapareciendo en el sentido de integrado al Conocimiento.
    ¿El VIENTO? Isobaras, isotermias, etc. Imágenes satelitales, Pronósticos meteorológicos …
    ¿El ESPÍRITU? También le va el Conocimiento arrebatando sus fueros sacros habiendo éstos dejado frutos y simientes abundantes.
     
    b) Un No a revisar:
     
    * Husserl y Ortega: la epojé husserliana es lo primero –y el primero en el tiempo- que descogotó Ortega.
    Brevemente: la “conciencia de ..” es una reducción inalcanzable porque siempre que hay “conciencia” es de “algo”, no de “puntos suspendidos”.
     
    3.- Con Leonardo Boff, dice:
     
     -“Pienso que esta autorrealización sólo se alcanza si incorpora seriamente otras tres dimensiones”-
     
    Lo que Boff llama “incorpora” es lo por mí llamado “re-absorción” –Ortega 1914.
     
    Pero Leonardo no parece poder libero-salvarse de la “teología” apokalíptica.
     
    -“Si el abrigo en un Útero divino que me acoge así como soy:
    la autorrealización traerá profundidad y una felicidad íntima que nadie puede quitar”-
     
    ¿Y si tiene razón?
    Tal vez: pero a mí no me convence … por eso del CONOCIMIENTO.
     
    ¡Vamos todavía! – Oscar.

  • M.Luisa

    Lamento la duplicidad de mi comentario, el ordenador me ha jugado una mala pasada … pido disculpas

  • M.Luisa

    ¿Cómo podría  responderte, Oscar? Para que en la simplicidad de un comentario lo importante   no se malinterprete. De alguna manera en parte  la respuesta que me pides iba incluida en mi comentario de ayer cuando decía que  hacer referencia a la realidad no significa referirse a nada abstracto, es decir  nada que esté fuera de nuestra percepción.
     
    ¿“Lo Que Es” es lo mismo o se diferencia de “Lo Que Hay”? preguntas
     
    Verás, para empezar,   este Es  escrito en mayúscula  parece establecer  ya en las cosas una diferencia  con el ser de ellas, es decir,  no son identificables, pero  precisamente a identificarlos  se  esfuerza la  explicación de  la filosofía especulativa clásica. Es lo opuesto  al fenómeno propio de la actitud natural, pues  mientras aquel es explicativo éste es descriptivo.  De ahí que Ortega dijera, creo en Revista de Occidente  “(…) Lo que hay es la realidad  que yo soy abriéndose  y padeciendo la realidad que me es el contorno, y que la presunta descripción del fenómeno “conciencia”  se resuelve en descripción del fenómeno “vida real humana”  lo real no es la conciencia sino la vida. La realidad primaria es la de la “vida” entendida no como realidad especulativa sino como realidad “ejecutiva”.  Es el plano de la actitud natural.
     
    Pero Ortega, todo hay que decirlo,  no se queda ahí.  En cuanto filósofo quiere preguntarse por la esencia de este vivir y en contra de lo que muchos piensan,  si practica la reducción husserliana a fin de comprender  el sentido esencial de las cosas en la vida, es lo llamado por Ortega  “sistema de la razón vital” que es lo que él entiende por ontología pues  no la entiende a modo clásico como es de suponer.

    Por ejemplo en un párrafo de Meditaciones del Quijote, dice “ (..)Este es un mundo no patente, latente, pero no por ello menos autentico. Porque se halla latente para alcanzarlo son necesarios dolorosos esfuerzos y sobre todo renunciar a la superficialidad por medio de la epojé.”
     
    En ese punto es en donde yo entiendo que  Zubire se fijó como discipulo de Ortega   para,  de ahí dar arranque a todo lo que devendría más tarde  a   su noología es decir a su filosofía sobre la inteligencia. Pienso que lo que para Hursel y Ortega significó  la epojé (la realidad puesta entre paréntesis) la equivalencia de ese concepto  para Zubiri  fue el de “alteridad” como un carácter no conciencial sino un carácter constitutivo de la realidad. Es lo que aplicado a la realidad humana permite que lo otro  es decir  “Lo Que Hay” volviendo a la pregunta inicial,  sea algo sentido en alteridad  en  cuyo  momento  lo aprehendido es real. Ya no es una mera sensación sino una percepción de contenido, pero de contenido real. Luego a partir de ahí se suceden los estadios ulteriores como el del logos y el de la razón, que  ya me referí  hace tiempo pero lo fundamental es que se parte no del vacio ni de una idea  sino de la realidad en la que estamos y la estimamos valiosa.
     
    Esto es, Oscar,  a grandes rasgos mi respuesta no se trata de la realidad en sí ni de la realidad en mí,  sino de la forma  no superficial sino en profundidad   en que queda en el ser humano, la realidad.
     
    Un abrazo

  • M.Luisa

    ¿Cómo podría  responderte, Oscar? Para que en la simplicidad de un comentario lo importante   no se malinterprete. De alguna manera en parte  la respuesta que me pides iba incluida en mi comentario de ayer cuando decía que  hacer referencia a la realidad no significa referirse a nada abstracto, es decir  nada que esté fuera de nuestra percepción.
     
    ¿“Lo Que Es” es lo mismo o se diferencia de “Lo Que Hay”? preguntas
     
    Verás, para empezar,   este Es  escrito en mayúscula  parece establecer  ya en las cosas una diferencia  con el ser de ellas, es decir,  no son identificables, pero  precisamente a identificarlos  se  esfuerza la  explicación de  la filosofía especulativa clásica. Es lo opuesto  al fenómeno propio de la actitud natural, pues  mientras aquel es explicativo éste es descriptivo.  De ahí que Ortega dijera, creo en Revista de Occidente  “(…) Lo que hay es la realidad  que yo soy abriéndose  y padeciendo la realidad que me es el contorno, y que la presunta descripción del fenómeno “conciencia”  se resuelve en descripción del fenómeno “vida real humana”  lo real no es la conciencia sino la vida. La realidad primaria es la de la “vida” entendida no como realidad especulativa sino como realidad “ejecutiva”.  Es el plano de la actitud natural.
     
    Pero Ortega, todo hay que decirlo,  no se queda ahí.  En cuanto filósofo quiere preguntarse por la esencia de este vivir y en contra de lo que muchos piensan,  si practica la reducción husserliana a fin de comprender  el sentido esencial de las cosas en la vida, es lo llamado por Ortega  “sistema de la razón vital” que es lo que él entiende por ontología pues  no la entiende a modo clásico como es de suponer.
     
    Por ejemplo en un párrafo de Meditaciones del Quijote, dice “ (..)Este es un mundo no patente, latente, pero no por ello menos autentico. Porque se halla latente para alcanzarlo son necesarios dolorosos esfuerzos y sobre todo renunciar a la superficialidad por medio de la epojé.”
     
    En ese punto es en donde yo entiendo que  Zubire se fijó como discipulo de Ortega   para,  de ahí dar arranque a todo lo que devendría más tarde  a   su noología es decir a su filosofía sobre la inteligencia. Pienso que lo que para Hursel y Ortega significó  la epojé (la realidad puesta entre paréntesis) la equivalencia de ese concepto  para Zubiri  fue el de “alteridad” como un carácter no conciencial sino un carácter constitutivo de la realidad. Es lo que aplicado a la realidad humana permite que lo otro  es decir  “Lo Que Hay” volviendo a la pregunta inicial,  sea algo sentido en alteridad  en  cuyo  momento  lo aprehendido es real. Ya no es una mera sensación sino una percepción de contenido, pero de contenido real. Luego a partir de ahí se suceden los estadios ulteriores como el del logos y el de la razón, que  ya me referí  hace tiempo pero lo fundamental es que se parte no del vacio ni de una idea  sino de la realidad en la que estamos y la estimamos valiosa.
     
    Esto es, Oscar,  a grandes rasgos mi respuesta no se trata de la realidad en sí ni de la realidad en mí,  sino de la forma no superficial sino en profundidad   en que queda en el ser humano, la realidad.
     
    Un abrazo

  • oscar varela

    señor sarrionandia

    su comentario a mi intervención
    me induce a pensar
    que usted se ha equivocado de estilo.

    El “grotesco”  ha tenido su tiempo en Argentina en la década del 20 del pasado siglo.

    Fue utilizado, además de lo “cómico”, como una herramienta de “protesta social”

    Dada la formación que usted posee

    estimo que se ha equivocado de escenario
    pues no veo qué  de mi comentario
    le haya dado pie
    para entrar de esa manera en la escena,
    más que el de un espíritu lamentablemente burlesco.

    Si me equivoco, disculpe usted.

    Oscar.

  • sarrionandia

    me gustó eso de
    reabsorción de la circunstancia
    con un poco de mayonesa…

  • oscar varela

    Hola!
     
    1º) AUTORREALIZACIÓN:
    ¿Cómo entender esta palabreja?
     
    Tengo otra, no menos palabreja: AUTOESTIMA.
     
    2º) Cualquiera de las dos son RENGAS.
     
    No se AUTO-SOSTIENEN.
     
    3º) La REALIDAD radical es la Vida humana.
     
    * Ni “yo” ni “el mundo”,
    * Sino Yo re-absorbiendo el Mundo.
     
    *Ese es el Destino concreto del ser humano:
    La re-absorción de su circunstancia.
    ·············
    Pregunta para M. Luisa y Asun:
     
    Cuando dicen “Lo Que ES
     
    ¿es lo mismo o se diferencia de “Lo Que HAY”?
    ················
    ¡Vamos todavía! – Oscar.

  • M.Luisa

    Sin alejarme demasiado   de vuestras  interesantes  aportaciones,    mi enfoque en el tema de la autorrealización lo tomo desde la perspectiva  de donde siempre parto,  no desde  la ambigüedad en la que nos lleva las distintas formas de  ser,    sino desde  la perspectiva de  la realidad  humana.
     
    Jaume Patuel, creo que  expresa lo mismo con otras palabras   al señalar  que es en definitiva en lo Absoluto en que ya se es,  donde afloran las cualidades específicamente humanas. Ahora bien,   no se piense en algo abstracto porque,   ni que se hable de lo Absoluto ni que se hable de la Realidad, en tanto humano, se  haga    ninguna  referencia a ello,  sino que, como nos recuerda siempre  el amigo Oscar,  nuestra índole es gerundial; vamos siendo desde lo que ya somos  a lo que vamos queriendo ser.
     
    Vamos siendo desde un modo de ser natural como actividad psico-orgánica a un modo de ser apropiado, abierto  a lo optativo. Aquí resalta  aquella diferencia según la cual,  tiempo atrás  distinguía   entre   ser actores   o autores  de nuestros actos.  La personalidad pasiva  está  abierta a la personalidad opcional  y en esa obertura  a su realidad es  a mi modo de ver  donde radica la difícil y compleja tarea en la búsqueda  de la utorrealización.
     
    Buenos días a todos!

  • Rafael Cort

    Entiendo que en la palabra Autorrealización se expresa que el ser humano llega a su máximo potencial. Y llegar a su máximo potencial significa trascender (no eliminar) el ego ordinario, por lo que espontáneamente, la persona autorrealizada es todo lo que dice Leonardo: gallina cuando hace falta, águila cuando toca. Y eso sin esfuerzo, sale solo. Ser autorrealizado es ser canal abierto por donde fluyen las energías (la Gracia, en el lenguaje de Boff) sin cortapisas.

  • Jaume PATUEL

    Toda autorrealización debe ser sincera, honesta. Esto lo perseguimos los que trabajamos en la psicología profunda, pero no quita que la persona que busca su profundidad perciba y se percate que su razón es insuficiente. Y continúe buscando desde su cualidad humana específica, lo Absoluto, que ya es El.   Los valores están, pero dispersos por tierra. La escalera se ha roto, derrumbada por  todo lo neuvo gtécnico, etc. ahroa bien, se precisa construir una nueva escalera o axiología.  Y sólo se podrá  hacer desde la profundidad del  “yo” con su nueva identidad, que es pleno contacto consigo mismo que es conectar con la Totalidad. 

  • Gabriel Sánchez

    Entiendo que Leonardo incorpora en su razonamiento la dimensión mística…, y es cierto mucha veces se usa como escape, diríamos un querer siempre ser águila, cuando es necesario ser gallina , la dimensión mística es imprescindible y connatural a nuestra humanidad… pero debe entender que el hombre tiene sus raíces que lo alimentan en la tierra y sus brazos se extienden al cielo…buscando el infinito insondable, la integración de esta dos dimensiones, nos hace místicos de la liberación…Un abrazo a todos y todas ….Gabriel

  • Luís Troyano

    “En este contexto muchos buscan sentido en la literatura de autoayuda, hecha de trozos de psicología, sabiduría oriental, espiritualidad con recetas para la felicidad completa, todo ello una ilusión, porque no se sustenta ni se apoya en un sentido realista y contradictorio de la realidad.”
     
    Coincido con el fondo del articulo de Boff, pero me gustaría matizar al respecto de estas líneas que copio.
     
    Un cuchillo, por ejemplo, sirve para lo bueno y para lo malo. De acuerdo que existe mucho papanata “místico”. Pero ello no invalida la mística y sus tecnologías.
    La “mística” de la New Age, si que creo que en términos generales, es un batiburrillo poco serio, donde se junta lo referente a espiritualidad pre-racional, con la trans-racional, sacada de contexto esta.
    Además, si nos limitamos a leer literatura supuestamente espiritual, cualquiera que se limite solo a ello, no llegará muy lejos. Porque todo lo que no sea una practica recurriendo a alguna tecnología transformativa espiritual, de conocido prestigio. En el mejor de los casos, sabrá mucho de la teoría espiritual, pero nada mas. Entonces si que será una ilusión, o espejismo, el creer que se avanza en lo espiritual.
     
    Si leemos sobre como conseguir un cuerpo atlético, no es igual que ejercitar el cuerpo y conseguir ese cuerpo. Pues igual ocurre con lo referente al espíritu.
     
    Me gusta, por otra parte, el que saque a colación Boff, la sombra psicológica. Es inexcusable el que nos reconciliemos con nuestro subconsciente, antes de pretender avanzar en lo espiritual. El hecho mismo de trabajar la sombra, que todos tenemos. Ya es un trabajo de iniciación espiritual.
     
    ********************


    “¿Qué sentido tiene al final mi vida y todo el universo? ¿Qué puedo esperar? ¿La vuelta al polvo cósmico o el abrigo en un Útero divino que me acoge así como soy?”

    Cuando moramos en lo que algunos llaman “El Testigo”, la contracción que supone el yo personal, la trascendemos, y entonces según que preguntas, ya no nos las hacemos…

  • Antonio Vicedo

    La amplia prevalencia de esa erosión de los valores éticos, Leonardo, por desgracia, no es de hoy en día, si nos fijamos en los desequilibrios relacionales que, desde la noche de los tiempos, presenta la estructuración de la Humanidad, condicionada, casi exclusivamente, por la Razón de la Fuerza, en la que se fundamentan las leyes físicas y biológicas a las que quedan necesariamente condicionados el macro y microcosmo, incluida la dimensión biológica de los seres humanos.
    Pero los valores éticos, no pueden fundamentarse en esa condición, o sinrazón de fuerza y poder, sino en LA FUERZA DE LA RAZÓN propia y particular de TODOS los SERES HUMANOS, pertenecientes a la especie que se identifica por su capacidad y ejercicio de la RACIONALIDAD, la LIBERTAD y la RESPONSABILIDAD.
    Y son estas capacidades las que han sido fuertemente condicionadas, cuando no negadas, por quienes, apoyándose en la falsedad teórica de considerar devaluada la identidad  personal de sus semejantes, desde su situación de poder y fuerza, la han objetivado, instrumentalizado, mediatizado, expoliado y prostituido, negándoles la propia condición  personal en tanto SUJETOS LIBRES y RESPONSABLES;  e incluso,  la posibilidad de SUPERVIVENCIA FÍSICA por hambre, pandemias, terrorismos y guerras.
    Ciertamente el proceso de la toma de conciencia de algunos valores éticos, en la larga vida de la Humanidad, ha logrado avances y retrocesos, según predominara el ejercicio de la racionalidad o el del abuso de la fuerza y el poder, pero los que se han visto condicionados en su debilidad, por cualesquiera circunstancias de deficiencias corporales o racionales, (enfermedades, invalideces , ignorancias, o connotaciones sociales peyorativas) han formado y forman la gran proporción de víctimas humanas.
    En la Humanidad aún no se ha llegado, ni teóricamente, a la consideración y aceptación real y verdadera de LA RADICAL e INALINABLE IGUALDAD DE TODA PERSONA con independencia de las circunstancias en las que se concrete su existencia, empezando por el género; y mucho menos, a que esa igualdad se configure y estructure prácticamente en el abanico de relaciones sociales, políticas, económicas, culturales, incluso religiosas.
    Ahí queda, sobre el papel, LA DECLARACIÓN UNIVERSALDE LOS DERECHOS HUMANOS FUNDAMENTALES, que ni siquiera ha sido firmada por algunos Estados y menos, aceptada por amplios colectivos poderosos de la actual Humanidad.
    Y, si este fundamento teórico-practico del VALOR IGUALITARIO de TODA PERSONA , ni siquiera es aceptado, ni tiene repercusiones efectivas prácticas ¿De donde va a proceder una actualización de los valores éticos en las relaciones personales?
    Como valores máximos están EL TENER y EL PODER que en aquel se fundamente y mantiene, en un régimen de falacias ilusorias y publicitarias entre dura COMPETITIVIDAD y como complicación indeseable la efectiva y justa SOLIDARIDAD con quienes están cargados de carencias y necesidades.
    ¿Acaso no nos evidencia esto la proporción de Humanidad sometida a imposibilidad de SOBREVIVIR físicamente, o de poder vivir conforme a la dignidad propia de la persona?
    Y, si las PERSONAS “somos seres de relación”, en las actuales circunstancias de falsificación de la identidad personal, no admitiendo su IGUALDAD UNIVERSAL ¿Como podrá conseguirse la AUTOREALIZACIÓN de las PERSONAS, desde la falsedad sobre la IDENTIDAD y sobre las RELACIONES HUMANAS?
    Ni siquiera podremos alcanzar el nivel de realismo verdadero que se disfruta en el equilibrio vital global de la selva y los mares, porque allí, hay y se relacionan, seres grandes y pequeños; no así en la Humanidad, en la que TODOS somos PERSONAS IGUALES.

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