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JESÚS DE NAZARET HOY 1

La alternativa de Jesús (I)

José Antonio Pagola era participante habitual de las conferencias del Aula de Teología que se celebran anualmente con la colaboración del Obispado y la Universidad de Cantabria. Los últimos años no había sido invitado. Este año -tras un diplomático acuerdo en el que el obispado no lo presentaba en sus programas- ha vuelto a impartir dos conferencias (3 y 4 de noviembre) en el Paraninfo de La Universidad, repleto a rebosar. Disponemos del texto de las conferencias, que nos va a dar materia para presentar, en continuidad con los comentarios a Marcos, los próximos 4 martes teológicos, dividiendo cada conferencia en dos partes. 

Muchas gracias, en primer lugar, a la Universidad de Cantabria por invitarme a hablar de Jesús en  este Paraninfo, que yo no conocía y que impone un poco…

Nada me puede dar más alegría a mí que hablar de Jesús y, sobre todo, hacerlo en un foro abierto donde es fácil que puedan escuchar creyentes y no creyentes, lo que todavía me da una alegría más grande.

Quiero empezar por deciros que hoy, en los sectores preocupados por Jesús y por investigar la historia de Jesús, se está hablando con un lenguaje muy nuevo; os voy a decir algunas de las cosas que se están diciendo de ese Jesús al que nosotros queremos y creemos que es nuestro, que sólo pertenece a nuestra Iglesia. Hoy, personas que incluso no son creyentes dicen cosas como ésta: Jesús no pertenece sólo a los cristianos; es patrimonio de la humanidad. otras afirman: Sin duda Jesús es lo mejor que ha dado la historia y sería una tragedia si un día la humanidad lo olvidara. También: Jesús no sólo ha inaugurado una nueva religión, sino una nueva era. Nunca la historia ha producido, dicen algunos, un símbolo religioso más grandioso que el proyecto de Jesús, que llaman Reino de Dios. Si el mundo lo atendiera cambiaría; si se convirtiera en el eje vertebrador de las culturas, de las políticas y de las religiones, la humanidad viviría con un horizonte de esperanza que hoy no puede sospechar. y otros: sí es cierto que está en crisis, el final quizás de una religión cristiana, muy condicionada por la filosofía griega y el derecho romano, pero estamos en el pórtico de un desarrollo nuevo del movimiento de Jesús.

Jesús todavía no ha dado lo mejor, Jesús todavía puede ser una verdadera sorpresa, y estoy viendo, cada vez más, que se habla de Jesús como el alma que necesita este mundo para vivir de una manera más digna y más esperanzadora. De este Jesús quiero hablar yo ahora. La conferencia de hoy lleva el título “La alternativa de Jesús”; es un intento de resumir con un poco de claridad y de manera un poco viva el proyecto de Jesús.

Los creyentes creemos que en ese hombre se ha encarnado Dios; otros no lo creerán así, pero a todos, desde luego a los creyentes, nos interesa ver, cómo ha vivido este hombre y que es lo que ha querido introducir en la historia humana.

Todos sabemos que Jesús nació en Galilea donde, en los años 30 no se conocía, obviamente, una separación entre lo que hoy nosotros, de una manera espontánea, sabemos diferenciar: lo económico, lo cultural, lo político, lo social… Esto no era posible en la sociedad que vivió Jesús; en arameo ni siquiera existe una palabra para decir “religión”. Por supuesto que Jesús era un hombre religioso, pero vivió en una sociedad donde lo religioso estaba implicado, orientando, justificando, impulsando toda una manera de entender y de vivir la vida y la sociedad, hasta tal punto que, en aquel momento, para los hebreos la Torá, la ley de Moisés, la ley de Dios es, al mismo tiempo la Constitución, por decirlo así.

En cuanto nos acercamos a Jesús vemos que, en esa sociedad, no es un escriba, un maestro de la ley, tampoco es un sacerdote; no enseña propiamente una doctrina; nosotros a veces hemos imaginado que lo más específico de Jesús era enseñar la verdadera religión, una doctrina que luego los discípulos tendrán que difundir de manera correcta, pero no es así. En el centro de la predicación de Jesús más allá de una doctrina hay un hecho, un acontecimiento, algo que está sucediendo, que Él está experimentando y que quiere contagiar a todos.

Todos los investigadores están de acuerdo en que el resumen que hace el evangelista Marcos -el primer evangelista- es el más correcto; dice así: Jesús anunciaba la Buena Noticia de Dios, a Dios como algo nuevo y bueno. Jesús anuncia que el Reino de Dios se está acercando, que este Dios no quiere dejarnos solos frente a los problemas y los desafíos, sino orientar nuestra vida de manera sana, dichosa; Jesús invita a cambiar de manera de pensar y de hablar, invita a creer en esta Buena Noticia, a vivir creyendo en Él. Jesús percibe que ha empezado un tiempo nuevo, pero hay que acogerlo. Hoy todos los investigadores piensan que el Reino de Dios fue la verdadera pasión de Jesús, el núcleo, el corazón de su mensaje, la pasión que inspiró toda su vida y también la razón por la que fue ejecutado. “El Reino de Dios es la alternativa de Jesús”.

Por supuesto, el Reino de Dios es mucho más que una religión, va mucho más allá de las creencias, los preceptos y los ritos de una religión; es una manera de entender y de vivir a Dios que lo cambia absolutamente todo. Como veréis, Jesús ha querido introducir en el mundo una experiencia nueva de Dios que nos permita vivir de una manera nueva, con una esperanza y con un horizonte diferente; es el proyecto, el Reino de Dios.

Lo sorprendente es que Jesús nunca explica lo que es el Reino de Dios con un lenguaje conceptual; no sabe hablar con un lenguaje solemne, como los sacerdotes del templo; ni con el lenguaje legalista de los maestros de la ley; Jesús es un poeta. Hoy se está valorando muchísimo la dimensión poética de Jesús; las metáforas, las imágenes y sobre todo las parábolas de Jesús en esa época -siglo I- es de lo mejor que hay en la literatura mundial. Con ese lenguaje parabólico, más que hablar de doctrinas Jesús habla de cómo sería la vida si hubiera más gente que se pareciera a Dios.

En el fondo, Jesús llevaba dentro esta pasión, este fuego: ¿Cómo sería la vida en el Imperio Romano si en Roma no reinara Tiberio, sino Dios, es decir, alguien que hiciera lo que Dios quiere para la humanidad…? ¿Cómo cambiaría Galilea si en Séforis y más tarde en Tiberíades no reinara Antipas, sino alguien que mirara las cosas como las mira Dios…? ¿Cómo cambiaría la religión del Templo, en Jerusalén, si no estuviera Caifás y reinara un sacerdote que de verdad quisiera lo que quiere Dios…? Esa era la obsesión de Jesús. Y nosotros tendremos que preguntarnos, ¿cómo sería nuestra sociedad y nuestra Iglesia, si hubiera, cada vez más, personas, hombres y mujeres, que se parezcan un poco a Dios?

Para hablar del “reino”, Jesús utiliza un término político, no religioso; los evangelistas lo traducen al griego y emplean la expresión basileia, palabra que, en los años 30 sólo se utilizaba para hablar del Imperio Romano, el Imperio de Tiberio. Mientras Jesús estaba en Galilea, Tiberio estaba descansando en Capri; era un hombre mayor que sólo quería riquezas, honor, poder… pero era quien, con las legiones romanas, había creado el Imperio de Roma, la Pax Romana, el orden internacional… todo lo cual, en Jerusalén, donde los sumos sacerdotes hablaban perfectamente el griego, se definía con el término, basileia.

Podéis imaginar la sorpresa, la expectación y también el recelo que tuvo que provocar Jesús cuando empezó a decir que estaba cerca el Reino de Dios –no el de Tiberio- e invitaba a todos a entrar en ese Reino. ¿Qué pretendía Jesús al introducir un “reino” que no es de un político, ni de una religión, sino de Dios?

Nosotros, al rezar el Padre Nuestro decimos: Venga a nosotros tu Reino; no pedimos ir al cielo, sino pedimos con Jesús que venga primero aquí, a la misma tierra su Reino. ¿Qué quiere decir, entonces, Jesús cuando nos invita a entrar en el Reino de Dios? Para empezar, que nos tenemos que salir de otros reinos, el reino de la violencia, el reino del dinero, el reino del terrorismo… para “entrar” en el “Reino de Dios”.

Voy a tratar de explicar qué es, para Jesús, este proyecto del Reino de Dios. Lo desarrollo en cuatro puntos:

  • En el proyecto de Dios el principio de actuación, la ley suprema es el amor, dicho de modo más concreto, la compasión.
  • En segundo lugar, la dignidad de los últimos como meta. Jesús quiere orientarlo todo hacia los últimos. El Reino de Dios es crear entre todos, con la colaboración de Dios, una sociedad más humana, más digna, más amable, más feliz, más dichosa, empezando por los últimos. Es la única manera de actuar. Esto de “empezando por los últimos” hay que decirlo siempre cuando hablamos de Jesús.
  • Tercero, la acción curadora como programa. Jesús ha venido a curar la vida.
  • Y por último, no hay que olvidarlo porque lo que necesitamos todos, el perdón como horizonte. ¡Cómo no va a haber perdón para todos, si Jesús en la cruz pidió perdón para los que le estaban ejecutando; no estaban arrepentidos, y Jesús los disculpa, Jesús, el hijo de Dios encarnado grita al Padre: perdónalos, no saben lo que hacen.

1. La compasión como principio de actuación

      Dios es compasivo; ésta es la base de la actuación de Jesús. Hoy la investigación está de acuerdo, de forma unánime, en que Jesús de Nazaret ha vivido y ha comunicado una experiencia sana de Dios: Jesús no ha proyectado sobre el rostro de Dios, miedos, ambiciones, fantasmas… que todas las religiones, incluso la cristiana terminan proyectando en Dios.

      Jesús nunca habla de un Dios indiferente, frío, desentendido de los hombres, de espaldas a nuestros problemas… Tampoco vemos que Jesús presente un Dios preocupado por sus intereses, su gloria, su liturgia, su templo, su sábado… La preocupación de Dios somos nosotros. Ni habla tampoco de un Dios que quiera dirigir el mundo con las leyes naturales que ha introducido el Creador en la misma realidad de la creación -una teología muy valiosa que viene de Grecia, de la filosofía griega-. En el sustrato de la experiencia de Dios que tiene Jesús está que Dios es compasivo, tiene “entrañas”; la compasión es la reacción primera de Dios ante sus criaturas. Por así decir, lo primero que Dios siente al mirarnos es compasión. Jesús dice que Dios siente hacia sus hijos e hijas lo que una madre siente hacia el hijo que lleva en sus entrañas; es decir, Dios nos lleva en sus entrañas.

      Las parábolas más bellas, las que Jesús más trabajó, y probablemente las que más repitió, son siempre aquellas con las cuales quiere contagiar a la gente su experiencia de un Dios compasivo.

      En la parábola que solíamos llamar “el hijo pródigo”, en realidad el protagonista no es el hijo, sino el padre bueno. Los primeros que escucharon esta parábola tuvieron que quedar totalmente sorprendidos; no era esto lo que escuchaban de los maestros de la ley en la Sinagoga, ni tampoco de los sacerdotes de Jerusalén en el templo. ¿Será Dios así? ¿Como un Padre que no se preocupa por su herencia, sino que respeta el comportamiento de sus hijos, incluso cuando cometen disparates; que no está obsesionado por su moralidad, pero que sigue de cerca a todos, al que está en casa y al que está lejos? Un Dios del que uno se puede alejar pero al que puede volver sin miedo alguno, porque le estará esperando. Recordad cómo el Padre está atento a ver si viene el hijo; y cuando lo ve todavía lejos, el padre se conmovió –literalmente: “le temblaron las entrañas”-, perdió el control y echó a correr y lo besaba y abrazaba efusivamente… ¡en público! Nunca un patriarca de aquellas familias actuaba así, era cosa de mujeres; le trata maternalmente, no le deja que siga confesándose; ya ha sufrido bastante, no le exige nada, no hace ningún rito de purificación, aunque viene impuro. No le exige penitencia, enseguida piensa que hay que descubrirle lo que es vivir junto al padre; vamos a hacer un banquete, dice, y le pide al hijo mayor que venga, que le acoja. ¿Será Dios así? ¿Será Dios alguien que quiere orientarnos a todos hacia una fiesta final en la que se celebrará la fiesta de la libertad, de la dignidad, la verdadera felicidad?

      La parábola habla de hijos perdidos que vuelven al padre y son acogidos por él; de hijos fieles que tienen que acoger al hermano, y habla de banquete, de fiesta, de música, de baile… ¿Será éste el secreto de Dios? ¿Creeremos nosotros en este Dios?

      Hay otra parábola sorprendente que solíamos llamar “los obreros de la viña” aunque, en realidad, el protagonista es el dueño de la viña, un hombre bueno, que quiere trabajo y pan para todos. Como sabéis sale a la plaza a las 6 de la mañana, a las 9, a las 12, a las 3 de la tarde y, por último a las 5… cuando falta sólo una hora para terminar la jornada. Y sorprendentemente a todos les paga un denario, que era lo que necesitaba una familia para vivir cada día en Galilea. Cuando les paga a todos igual, protestan los que llegaron primero, y el propietario, les dice ¿Es que tenéis que ver con malos ojos que yo sea bueno?

      Esa parábola tuvo que despertar un desconcierto general. ¿Qué está sugiriendo Jesús? Este dueño de la viña no se fija en los méritos de cada uno, si ha trabajado mucho o si ha trabajado poco; lo que le preocupa es que, esta noche, todos tengan para comer. ¿Será posible que Dios sea así? ¿Será que Dios, más que estar preocupado por nuestros méritos, está preocupado por responder a nuestras necesidades? Esto rompe todos nuestros esquemas. ¿Qué podían decir los escribas de la ley y qué pueden decir los moralistas hoy? Jesús es desconcertante, Dios es sorprendente. Si Dios es alguien compasivo que, al contrario que nosotros que estamos pendientes de cómo nos responden los demás, bien o mal…, lo primero que siente es compasión hacia nosotros, ésta sería la gran noticia.

      Desde esta experiencia de un Dios compasivo, Jesús va a introducir un principio de actuación, la compasión.

      Jesús se encontró con una sociedad donde había muchos grupos, partidos, espiritualidades… pero todos coincidían en el punto de partida, todos aceptaban lo que en un libro del AT, el Levítico, se dice: Sed santos porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. El pueblo tiene que ser santo para imitar a Dios santo. ¿Y quién es ese “Dios santo”? El que habita en el Templo sagrado, un Dios que elige a su pueblo, pero maldice a los paganos; un Dios que acepta a los puros y rechaza a los impuros; un Dios que es amigo de los buenos, pero que odia a los pecadores… Sin embargo, a Jesús le llamarán amigo de pecadores; es decir, cuando Dios se encarna en un hombre, a este hombre la gente le ve como amigo de pecadores… menos mal.

      Esta manera de entender la santidad de Dios como algo contrario a lo pecaminoso, lo impuro, lo contaminante, llevó a la sociedad judía que conoció Jesús a ser una sociedad tremendamente discriminatoria y excluyente. Para empezar, los más santos, los que tienen el rango mayor de santidad son los sacerdotes porque tienen que entrar en las áreas más sagradas del templo; y después viene el pueblo… los sacerdotes están, de algún modo, más cerca de Dios, el pueblo más lejos… y se sigue pensando así; yo tengo una vecina, ya mayor, que me suele decir que pida por ella porque a mí Dios me hará más caso… Ella cree que está lejos y que yo, por ser sacerdote, estoy junto a Dios.

      A los varones se les consideraba de una santidad ritual muy superior a las mujeres, siempre sospechosas de ser impuras por la menstruación y por los partos; no podían ser sacerdotisas y no podían entrar en el templo sólo un poquito más adelante que los paganos. Los piadosos, los justos, los observadores de la ley, son los benditos de Dios; los pecadores, los malditos. A los sanos se les consideraba bendecidos por Dios, a los enfermos heridos por Dios; no podían entrar en el templo. ¿Por qué iba a entrar un sordomudo en el templo, si no puede ni oír la ley de Dios, ni cantar los salmos? Es decir, parece que Dios es como nosotros, que siempre nos gusta tener cerca gente agradable, joven, limpia…

      Cuando llega Jesús, tiene que reaccionar desde su experiencia del Dios compasivo, y lo hace de una manera audaz; en vez de decir como el Levítico: sed santos porque yo, el Señor soy santo, Jesús dice: sed compasivos como vuestro Padre del cielo es compasivo, e introduce un horizonte totalmente nuevo en la historia de la humanidad. Jesús no niega la santidad de Dios, pero deja claro que, lo que califica y define al Dios santo es su compasión; Dios es grande, es santo, no sólo con nosotros; es santo no porque rechace a los paganos, a los pecadores y a los impuros, sino precisamente porque en su corazón santo caben todos. Dios no excluye a nadie; todo el que se acerca a él será acogido, Dios ama sin excluir a nadie.

      Por eso, leed el evangelio y veréis que la compasión no es una virtud más –como podían ser las obras de misericordia-, sino la única manera de empezar a parecernos a Dios. El modo de mirar al mundo con compasión, el mirar a las personas con compasión, el mirar los acontecimientos y la vida entera con compasión, es la mejor manera de irnos pareciendo a Dios. Puede parecer que esto de la compasión no está muy de moda, puede ser sentimentalismo, unos son más bondadosos, tienen más corazón, otros no… pero no es así. Para Jesús la compasión es un principio de actuación; sencillamente es interiorizar el dolor ajeno, que me duela a mí el sufrimiento de los demás y reaccionar haciendo lo posible por esa persona y aliviando su sufrimiento en la medida en que yo pueda.

      Todos recordáis la parábola del buen samaritano. En el camino un hombre herido, abandonado a su suerte. Pasan tres viajeros, primero aparecen un sacerdote y un levita, son los hombres del templo, santos, los que representan al Dios santo del templo; probablemente el herido les vería esperanzado, representan a Dios, tendrán compasión de él… y sin embargo el sacerdote llegó, le vio y dio un rodeo, vino el levita, le vio y dio un rodeo; los dos le han visto, los dos acaban de venir del templo, han dado culto al Dios santo, pero no tienen compasión. Pasa después un odiado samaritano que no viene del templo –lo tenían prohibido en ese momento-; seguramente el herido le mira atemorizado, tiene miedo de que termine con él; los samaritanos y los judíos eran enemigos totales, pero este hombre le vio y –siempre el mismo verbo- tuvo compasión, se le conmovieron las entrañas y se aproximó –se hizo prójimo- e hizo por él todo lo que pudo: le cura, le desinfecta, le venda las heridas, lo monta sobre su cabalgadura y lo lleva a la posada donde cuida de él… tiene compasión.

      ¿Será verdad que el reino de la compasión no siempre llega por los caminos religiosos, sino que puede llegar por la compasión de un hombre que sabe acercarse a un herido? Jesús introduce en la parábola un vuelco total. Los representantes del templo pasan de largo, el odiado samaritano cura compadecido. La compasión derriba todas las barreras; hasta un enemigo tradicional, temido por todos, puede ser cauce de la compasión de Dios. El Reino de Dios se podrá construir desde la religión y desde otros sectores, con tal de que se viva la compasión.

2. La dignidad de los últimos como meta

      “Vivir desde la compasión” era un mensaje que resultaba para todos un fuerte desafío; estaban acostumbrados a vivir desde unos principios religiosos. Cuando Jesús llegó se encontró con una religión, la de Moisés, que llevaba 20 siglos, y que había modelado a todos los grupos, la espiritualidad del templo, unos dogmas que Jesús, desde la compasión, irá diluyendo poco a poco. La elección de Israel les hacía sentirse el pueblo elegido, querían convertirse en “el ombligo de la tierra” y pensaban que, cuando llegase el Mesías de Dios, liberaría al pueblo judío y destruiría al pueblo romano. Cuando llegue el Mesías destruirá a los pecadores y salvará a los santos… sin embargo, cuando llega Jesús les llama a todos a vivir el Reino de Dios, que quiere una vida más digna, más dichosa, para todos, empezando por los últimos. Dice que hay que aprender a vivir desde “otro lugar”, desde la compasión hacia los que sufren, desde la defensa de los últimos, desde la acogida incondicional a todos, desde la defensa de la dignidad de toda persona humana.

      Si leéis los evangelios desde esta clave, no veréis a Jesús preocupado por organizar una religión como las demás, pendiente de cómo hacer la liturgia, los sacrificios de otra manera distinta, más digna… sino que le veréis llamando a todos a acoger a este Dios compasivo y a crear una sociedad nueva, mirando hacia los últimos. Esto era una revolución.

      En Israel estaba todo muy claro; Dios intervendría para destruir a los enemigos y aniquilar a los impíos; pero llega Jesús y sorprende a todos porque no se pone de parte del pueblo elegido y en contra de los romanos; el Reino de Dios no se va a construir destruyendo y dominando unos pueblos a otros. Todos esperan al Mesías –o a Dios, según las versiones- que destruya a los pecadores y salve a los justos; sin embargo, Jesús se acerca a los pecadores y acoge a todos a su mesa.

      Así les hace ver que el Reino de Dios no va a consistir en la victoria de los buenos para hacer pagar a los malos su pecado. Jesús llama a todos a la conversión y a vivir mirando a los últimos, a los más necesitados, a los más indefensos y olvidados. Y empieza a utilizar un lenguaje provocativo: las bienaventuranzas, que no son una larga lista que Jesús dijo una tarde en que estaba más inspirado, sino que son gritos que Jesús da en distintos momentos de su vida y que las comunidades cristianas recogen y juntan para la catequesis.

      Yo voy a recordar las tres que todos piensan que ciertamente provienen de Jesús. Cuando Jesús ve a aquella gente, los campesinos de Galilea que se están quedando sin tierra, presionados por las deudas de los tributos… les dice: Felices vosotros, los que no tenéis nada, pobres, indigentes porque tenéis como rey a Dios. Es vuestro el Reino de Dios; el Reino de la compasión, de la bondad, de la justicia, os pertenece, antes que a nadie, a vosotros. Jesús ve que tienen hambre, ve sobre todo a los niños, los niños de la calle, ve el hambre de las mujeres, y les dice Dichosos vosotros que estáis pasando hambre porque Dios os quiere ver saciados; un día lo veréis, sois los primeros… Jesús ve cómo lloran aquellos campesinos al quedarse sin tierras; lo más duro para un campesino es no haber podido defender sus tierras, o cuando están recogiendo las cosechas y ven que de Séforis vienen ya los recaudadores, escoltados por unas pequeñas tropas para llevarse lo mejor; y Jesús les dice: Dichosos los que ahora lloráis porque un día reiréis,  un día Dios os hará felices.

      Todos tenemos que empezar a mirar hacia ellos. Jesús hablaba con toda convicción; lo que él dice yo lo traduciría hoy así: los que no interesan a la gente son los que más le interesan a Dios; los que sobran en los imperios que construimos los hombres, el “material sobrante”, son los que Dios acoge; los que están más olvidados, los indefensos, esos son los que, antes que nadie, tienen como defensor y Padre a Dios. Jesús es muy realista, no piensa que van a desaparecer el hambre y las lágrimas en Galilea, lo que sí hace es darles una dignidad indestructible a todos los que son víctimas de abusos y de injusticias.

Fijaos cómo tendríamos que aprender a mirar la vida; para Dios, el Dios compasivo, todas esas personas que nos molestan porque nos piden, los que están en la calle, los abandonados, los sin techo… son los primeros. Y esto quiere decir que Jesús le da a su dignidad una seriedad absoluta; en ninguna parte se está construyendo bien la vida, si no se está mirando a los últimos. España no va bien, Europa no va bien, el mundo no va bien, mientras nosotros miremos sólo por nuestros intereses y estemos amontonando cada vez más millones de hambrientos en el mundo. Y ninguna religión será bendecida por Dios si no es una religión compasiva; la compasión nos pone mirando hacia los últimos. La herencia más grande de Jesús, la que hoy, no sólo los creyentes sino también increyentes ven y valoran en Jesús es ésta: acoger el Reino de Dios es poner a todas las religiones, no sólo a la cristiana, a las culturas, a las políticas, mirando antes que nada hacia los últimos.

38 comentarios

  • Mª Antonia Martínez

    Queridas amigas y amigos: Llego quizá al final de este hilo tan interesante, pero quiero expresar también mi opinión en él. Concuerdo plenamente con lo que dicen Carmen y Mª Pilar el 18 de diciembre.
    “Algo se mueve”, dice Mª Pilar y así lo creo firmemente. Algo se ha movido siempre, pero quizá ha quedado en segundo plano. Pienso a veces: ¿de donde salió el Vaticano II? La iglesia de los años 50 parecía una roca inconmovible y sin embargo…Juan XXIII, el Concilio, el post Concilio con el “Pacto de las Catacumbas” entre algunos Obispos, que abrieron caminos nuevos de apertura, sorprendentes y vitales.
    Hay como una corriente subterránea de vida en la iglesia y también ahora la hay, aunque parezca que este invierno no se acaba.
    Estoy plenamente convencida de lo que dice Carmen: “creo que “el Reino” es una misión universal con muchos otros nombres y  otros muchos líderes y motivaciones, y que lo único importante es llevarla acabo y devolver la dignidad, la salud, la libertad y la felicidad a todos los seres humanos…empezando por los últimos.” Lo vivo en el ambiente de pluralismo religioso y ateísmo en que me muevo.
    Me parece que a esto se refiere Salvador cuando habla de “una comunidad cristiana sin ropajes, sin cultos ni ceremonias, sin libros de registro, sin autoridades…” Somos muchas y muchos los que deseamos una iglesia-comunidad así, como la hemos vislumbrado con la reforma litúrgicadel Vaticano II, pero para ir más allá: una comunidad abierta, donde todos se sientan acogidos y puedan entrar y salir sin miedo. Donde cada una y cada uno sean aceptados por su dignidad de personas y donde todas y todos tengan la misma autoridad, entendiendo por autoridad la capacidad de expresar la propia opinión y dar el propio contributo y servicio.
    Una comunidad donde no haya libros prohibidos, ni condenas, ni excomuniones…donde el centro sea Jesús y no haya Jerarquías que lo ofusquen, donde la única ley sea de verdad la del Amor.
    Una comunidad así me parece que se está gestando en este portal de Atrio y en muchos otros, donde el diálogo abierto y la posibilidad de expresarse están presentes. Que sea una comunidad virtual no la hace menos verdadera.
    ¡Felicidad para todas y todos en estos días de fiesta! Mª Antonia
     
     

  • mªpilar garcía

    Creo, sinceramente, que “algo” se mueve.
     
    No ahora, así, de repente:
     
    Hace años ya, han existido personas que han dedicado toda su vida, intentando vivir desde el Mensaje de Jesús.
     
    Creo que el ver a la alta jerarquía, mirando hacia atrás con más fuerza que nunca, está volviendo más corazones que en otras épocas, hacia ese cambio.
     
    El abandono de las “religiones” deja al descubierto, la posibilidad de vivir una vida más coherente con este Mensaje.
     
    Dentro de el, pueden convivir, distintas maneras de pensar, trabajando por las mismas causas que Jesús (en mi caso; hay otros caminos igual de buenos para quienes los siguen) nos mostró.
     
    No será un cambio radical, luminoso que deslumbrará; para llegar a eso, los humanos primeramente, tendríamos que ser de verdad:
     
    ¡¡¡Humanos en plenitud!!!
     
    Y con tristeza, comprobamos, que estamos todavía muy lejos de esa realidad.
     
    No hay duda, que estos grupos de personas, que llevan años luchando, y por esa causa, van quedando muchas de ellas en el camino; está despertando nuevas maneras de vivir, de conseguir que esta vida, sea más justa, armoniosa con la creación y especialmente, cada persona consigo misma.
     
    Conozco grupos, muchos, que viven así, mirando en derredor suyo, entregando sus vidas por esas luchas, comprometiéndose en el servicio.
     
    Para vivir así, primero la persona tiene que hacerlo vida en si misma; luego, estará preparada para participar, en esas comunidades y grupos de ¡¡¡Vida!!!
     
    Y las hay, solo hay que buscarlas, y convertirse primero, saliendo de esta rutina, donde mi yo, mi comodidad, mis derechos…
     
    ¡¡¡Es lo primero!!! esa mirada, no ha servido ¡¡¡nunca!!! para llevar adelante ningún cambio radical.
     
    Una cuestión nada baladí:
     
    ¿Cuanto sufrieron las mujeres, para conseguir, que todas hoy podamos votar?
     
    Ejemplos como estos en todos los campos haberlos haylos…
     
    Solo hay que buscar, o comenzar cada cual su propio camino de conversión.
     
    mª pilar

  • Muchas gracias a tod*s por las respuestas. La verdad es que estoy en gran parte de acuerdo con tod*s, incluso con Santiago… debe de ser la no-dualidad que me posee…
     
    ¿Dónde está la historieta de Pepe que no la veo?

  • M. Luisa

    No es que se esté, pienso,  ante una nueva era del cumplimiento de la realidad a la cual  apuntaba Jesús en su mensaje,   lo digo    por la sencilla razón  de que  no ha habido  en la historia  ninguna era, de momento,   en la que paradigmáticamente se hubiera cumplido. Si fuera así la alternativa se hubiera hecho presente ya.  Dicho esto,  sin embargo,   no obsta para que  se reconozca que ha habido efectivamente  casos en la historia de  verdadera ejemplificación humana.
     
    Mas bien siguiendo  un poco la idea de Asun que  dice al principio de su comentario, que el Reino de Dios no puede hacerse real en la sociedad, si no es primero en la vida de cada persona,  lo que en un principio   añadiría yo a eso es  que,    ha de tenerse  en cuenta  que Jesús obró y actuó  en perfecta unidad consigo mismo de manera que en su vida sus actos sí  eran de cumplimiento.  No  venían de una simple y determinada   forma de ser,  de manera que  su actividad   se limitase  a dar  a la vida  un sentido meramente superficial  a  igual modo como los  que  internamente divididos llevamos a cabo nuestras acciones   que según  se mire pueden llevarnos  a un resultado o a otro,    sino que  su actividad   devenía  de una Realidad otra que lo hacía ser en plenitud él mismo, comprendido y comprendiéndose en Ella.
     
    De ahí que  sus contemporáneos aun mostrándole   su  ambigüedad, reacuérdese que le pedían señales,   les confirió aquella unidad interna real  que Él mismo vivía. La alternativa estaba  dentro  de ellos no fuera.   Su meta o finalidad obedecía  a la dignidad última  de los seres humanos, y así obraba como pudimos ver  en el Portal de La Semilla de la Igualdad.
     
    Desde este punto de vista, la alternativa   no nos lleva a   transformación alguna, pienso, sino como he recordado otras veces la alternancia  debe  inscribirse   en la línea de la profundización, articulándonos internamente  como exigencia unitaria para ser. Así es como lo que se transforma  es la percepción de las cosas la cual   sí condiciona la cultura, la sociedad, la  historia  etc.,
     
    Por tanto, con la nueva percepción de las cosas en este pórtico que se avecina  no cambia la realidad de ellas sino nuestra visión perceptiva que posibilita un nuevo paradigma y una marcha hacia delante…
    Saludos cordiales

  • Santiago

    Amigo Pepe,    muy impresionante, interesante y emotivo tu relato…Eso ya queda atras…pero las buenas memorias  veo  que sobreviven…Yo tambien tengo cicatrices que me quedaron del pasado….pero he aprendido a transformarlas en algo mas positivo…Yo estoy seguro que has hecho lo mismo….Hay que pensar que en el mundo -en todos los ambitos y en todas las instituciones- hay una mezcla de cizana y de trigo…Debemos pues recoger el trigo…y prescindir de la cizana…o sin amargura, tratar de acabar con ella….A pesar de todo, el carisma de la Navidad esta presente en todos nosotros…especialmente en las personas que nos amaron y nos aman en el presente…Donde existe el amor, esta el espiritu del pesebre…un espiritu de paz y alegria que es asequible a todos…un abrazo y te deseo lo mejor para ti y tu familia en estas fiestas entranables para todos…..de Santiago Hernandez

  • Asun

    Muchas gracias, Pepe por recordarnos, de vez en cuando, a través de tu preciosa historuca, la verdadera Navidad, la que está ahí y se vive día tras día con personajes reales. Ya está bien de tanta ceguera de navidad-san- para- mí. Lo que cuenta es estar juntos, saber que podemos contar unos con otros y compartir lo que sea. Y si hay piojos más alegría, ¿No, Carmen? La alegría tampoco es propiedad de nadie en exclusiva.
     

    Por cierto, el relato va que ni pintao con Jesús de Nazaret.

    Un fuerte abrazo a los dos.

  • Pepe, precioso tu relato.
    Con los remedios contra los piojos y la sarna me pasa igual que con “el Reino”…que considero que son universales, así que bienvenidos sean , jejejeje…

  • No voy a enumerar ejemplos de mujeres y hombres que siguiendo a Jesús contribuyeron a mejorar el mundo en que vivimos, aunque se me ocurren bastantes: es cierto que también los hubo que hicieron todo lo contrario. A lo largo de la historia , ejemplos de ambas cosas los hay en el seguimiento no sólo de religiones sino también de ideologías políticas. Pero sí puedo hablar de mi “hoja de ruta” desde un colegio de Vallecas en el que a día de hoy y desde Septiembre ya he cogido piojos y sarna, y desde mi día a día:  trato de vivir a cada persona como  alguien con derecho a ser feliz y libre, por encima de todo lo que la define. Exactamente igual que mis compañeros de trabajo, casi todos ateos convencidos. Ellos lo hacen desde otro ángulo, a mí me sigue moviendo Jesús de Nazareth, después de 2000 años. Me da igual si fue el primero o el segundo en hablar de compasión o no,  y por supuesto no siento que mi compromiso y mi proyecto de vida sea más entregado o más “verdad”  que el de un Budista , un agnóstico o un musulman.  Yo creo que “el Reino” es una misión universal con muchos otros nombres y  otros muchos líderes y motivaciones, y que lo único importante es llevarla acabo y devolver la dignidad, la salud, la libertad y la felicidad a todos los seres humanos…empezando por los últimos.

  • Asun

    Vale, Maddi. Volvemos a lo de siempre. Jesús empezó por él mismo, nos lo creemos o no?? Su proyecto de alternativa (El Reino de Dios) no puede hacerse real en la sociedad, si no lo es en la vida de cada persona. Tampoco en la sociedad religiosa tal y como nos ha llegado.
     
    Me gusta cómo lo enfoca Ana. Y a mi manera abundo en ello. También Maddi apunta bien “digo yo si no va a ser que estamos en puertas de una nueva era del cumplimiento de lo que se habló hace tanto tiempo…” Eso deseamos todos, pero en cualquier caso es y va a ser muy lento….
     
    No se trata de cambiar leyes o hacer nuevas leyes. Es mucho más complejo. Se trata  de una transformación en profundidad de la persona (creyente o no). Si no, nos quedamos en las buenas intenciones y voluntarismos verbales de turno, de todos, los de la calle, los dirigentes y los poderes fácticos,  de los que de unos y otros estamos “aprendiendo” mucho estos últimos años gracias a las redes de comunicación.
     
    Creo que todo es una red de personas y constelaciones de cosas. Todo influye en todo. Internet es un ejemplo de red o unidad entretejida en la que estamos en continua  relación y comunicación.
     
    Por otra parte, estamos siendo testigos y sintiendo en las carnes este cambio de época, donde la diosa razón, el modelo dual de cognición que separa y delimita en dos mundos bien diferenciados, por ejemplo el interminable “ellos o nosotros” y el “tú o yo” se agota, deja de ser el paraíso de ensueños e ilusiones enfrentadas las más de las veces,  y se torna finalmente desengaño,  que nos ha llevado a la inhumanización del yo, a un individualismo exacerbado.
     
    Ser consciente de quién soy pasa por la de-construcción del yo, que no es más que un conjunto de pensamientos y sentimientos alimentados por la memoria que se retroalimenta en la mente separatista y disgregadora. Un ego “ realizado”primero  tiene que inflarse hasta el agotamiento como tal ego o yo,  es decir, de su propia percepción y modo de vida egocéntricas, antes de poder, según el nuevo modelo de cognición no dualista,  rechazar o separarse diferenciándose de esa cosmovisión y modo de vida anterior disgregadoras.
     
    Pero también la religión que fue concebida en una matriz mítica,  se ha agotado, no da respuestas a las nuevas preguntas. Con el nuevo modo de cognición no dual, en donde nada queda fuera, la religión de dogmas y creencias queda trascendida tal y como la hemos heredado. Ya Jesús nos lo mostró. Es decir, todo lo anterior que daba a la religión su coherencia, pero que nos mantenía en la ignorancia, tras haber sido poco a poco no comprendido e incluso rechazado, pero superado en cualquier caso, es trascendido por la espiritualidad, lo más noble que tenemos, la raíz en la que se fundamenta las preguntas trascendentes de todo ser humano:
     
    En la No-Dualidad “mi Padre y yo somos Uno”, todo está interrelacionado. Así en:
        -La Mística (Todo es Uno).
        -La Física Cuántica (a nivel subatómico también).
        -La Psicología Trans-personal (Estudios de conciencia más allá del nivel mental, en donde todo es una Unidad o Red).
        -Teólogos como Javier Melloni hablan del Uno en lo múltiple.
     
    Creo que este mundo secularizado es más abierto y humano que el mundo que nos precede. Solo que somos más conscientes, hay mayor información y esto nos confunde, sobre todo si no tenemos confianza en nosotros, en el ser humano y todas nuestras seguridades las ponemos en un Dios heterónomo, separado e intervencionista, en vez en la Unidad del Misterio, de todo lo que Es.
     
    La espiritualidad nos abre un modo de percepción más allá de cualquier marco cultural. Lo hemos visto en los místicos de cualquier religión a lo largo de la historia. Por tanto la espiritualidad nos libera. En ella emerge una Inteligencia operativa, emocional, relacional, sexual, espiritual: que hace mantener la serenidad, conduce al des-apego, descansa en la libertad interior y en la compasión.
     
    Jesús es nuestro espejo en este proyecto de secularización, el Reino llega a todos, nadie queda fuera, nada falta, nada sobra, ya todo Es, en donde la compasión y acción se funden en amor incondicional.
     
    ¡Uff! largo y muy tarde. Gracias a todos.  Buenas noches.

  • ana rodrigo

    Maddi, siento seguir en desacuerdo contigo. Yo creo que la llama del seguimiento de Jesús ha estado siempre viva a lo largo de la historia a título individual y en muchísimos individuos, lo que ocurre es que los cristianos y las cristianas de otras épocas eran hijos/as de su época en todos los aspectos. Nosotros ahora nos preguntamos por los derechos humanos, cosa que no se preguntaba nadie con esta formulación antes del siglo XVIII, ni cristianos ni ateos, ni creyentes de otras religiones; cada época tiene sus preguntas, algunas son las mismas de siempre formuladas de otra manera. Otra cuestión sería la actuación de la Iglesia como institución de poder, donde habría mucho que condenar.

  • Hola Ana, sí, claro que estoy de acuerdo contigo. Pero me sigue pareciendo extraño que nadie se pregunte por qué es precisamente ahora, después de 2.000 años de experiencia que dice todo lo contrario, precisamente ahora es que los cristianos empiezan a pensar y a organizarse para que la materialización del reino de Dios en la Tierra sea posible ¿Por qué no lo han hecho durante todos los siglos en que han tenido poder absoluto? La hoja de ruta estaba en sus manos y nadie se les habría podido oponer.
     
    Dice Pagola que Jesús inauguró una era (cierto), y que ahora estamos en el pórtico de algo nuevo… digo yo si no va a ser que estamos en puertas de una nueva era del cumplimiento de lo que se habló hace tanto tiempo…
     

  • Carmen (Almendralejo)

    Ana te he leído y he sentido un escalofrio inmenso por mi espalda…
    Esa frase que has copiado, la escribí y después la borre sin poner nada, de Justiniano de Managua, o entrar en el blog de Pepes Castillo.
    Pero en esa Sabiduría Popular, hay mucho de antropología que dije antes.
    Cosas de la Ruah, de que la Palabra es esa semilla, que como la levadura hace fermentar la poca Sabiduría que tenemos de D*s

  • Santiago

    HAY que ir hacia atras y “ver” la situacion de la humanidad antes de la venida de Cristo, para comprender que el sentido de un Dios-amor, un Dios compasivo no era el pensamiento comun de entonces. Cristo vino a revelarnos el verdadero concepto de la caridad…l que es la virtud que constituye la ESENCIA de Dios…Tomas de Aquino escribio un tratado completo sobre el concepto de si en Dios hay compasion…y elocuentemente lo demuestra desde el punto de vista metafisico, experimental y escrituristico..LO que Jesus propuso fue la articulacion mas completa y real de lo que constituy el mismo amor de Dios….A partir de EL ,la humanidad cambio…las costumbres paganas y barbaras se transformaron en algo mas humano…Empezaron a crearse instituciones siguiendo el ejemplo de los monasterios que acogian a los pobres, a los hambrientos, a los desvalidos, a los peregrinos, a los enfermos….Surgio y se extendio la “caridad” publica y se institucionalizo…Ahi esta tambien la legion de personas que a lo largo de los siglos lo abandono todo para entrar en estas instuciones religiosas dedicadas a la compasion humana, como las celebres Hermanas de la Caridad ,muchas de ellas pertenecientes a familias importantes pero que siguieron la llamada de la vocacion..Es curioso que “ellas” siempre fueron religiosas de votos “temporales” que se renovaban cada cierto tiempo…pero la perseverancia enla Congregacion de Vicente de Paul ha sido de las mas duraderas…Asi pues la “caridad” de Cristo -el carisma personal que el Salvador nos quiso donar- ha persistido hasta nuestros dias…aun ha repercutido en la gran cantidad de leyes pertenecientes al derecho local y aun al internacional
    Ahora- es a partir de los ultimos siglos- en el que parece que esta infusion cristiana ha ido desapareciendo gradualmente en un mundo que esta tratando de rechazar la idea de un Creador  y por supuesto de un Salvador, ES cuando nos encontramos ante un mundo a veces indiferente al dolor humano, cuando la humildad que predico Cristo esta considerada como anacronica y absurda, cuando los actos de crueldad abundan mas y mas, cuando se rechaza y se esclaviza a los ninos, cuando se abandona a las personas mayores., cuando no nos importa la vida de nuestro vecino etc. etc…Asi pues cuanto mas nos alejamos de Cristo y de su iglesia -el medio que EL usa para esparcir la caridad- tanto mas regresamos al cruel mundo pagano que existia antes de Cristo…ES una regresion al pasado, a un mundo sin Cristo y sin amor
    Tenemos que aprovechar este nueva conmemoracion del advenimiento del que vinos a revelarnos al AMOR para poder renovar VOLUNTARIAMENTE -pues Dios no fuerza la voluntad sino que la empuja suavemente- esta caridad y compasion que ha tenido por objeto la transformacion del mundo en algo tan humano como el mismo Cristo encarnado…Es esa nuestra labor diaria…pues empezando por lo poco, llegaremos a la transformacion del todo….un saludo     de Santiago Hernandez 

  • h.cadarso

      Se me ocurre, Maddi, como algo que quizá puede aclarar tus preguntas, aquello de los que preguntaron a Jesús: “Es ahora cuando vas a instaurar el Reino de Dios?”. Y él les contestó que el día y la hora de la llegada del Reino de Dios solo la sabe el Padre, que a nosotros nos toca trabajar para que llegue cuanto antes, y no volver la mirada atrás.
      Unos se dicen, nos decimos cristianos, otros budistas, otros mil nombres más. Pero ser, lo que se dice ser, es diferente; Buda seguramente estuvo más dentro de los que buscan el Reino de Dios que muchos que se dicen cristianos; siguen a Jesús los que buscan lo mismo que El buscó. Y punto, no me preocupa a mí a qué confesión religiosa pertenecen. Y creo que a Jesús, por lo que dice Pagola, tampoco le preocupaba.
      Ciertamente anima el ver resultados. Pero se nos pide trabajar sin mirar atrás, olvidarnos de hacer balances.
      A lo mejor algunos prefieren decir que Jesús fue un seguidor de Buda. Tampoco discutiré esas apreciaciones. Admiro la heroicidad de los monjes budistas en Birmania; aplaudo todas las luchas que ha habido y hay en el mundo por la redención de los pobres y oprimidos. Creo que Jesús está con todos ellos. Y Buda también; ojalá fuésemos muchos más, de cualquier filiación, de cualquier raza, lengua, religión, o irreligión que vengan.

  • ana rodrigo

    Querida Maddi, he leído tu comentario después de haber enviado el mío y  en él leo lo siguiente: “y que en estos 2.000 años lo único que han hecho los cristianos ha sido aumentar el sufrimiento en esta Tierra…..” Es cierto que, como he dicho en mi comentario anterior, le religión crisiana ha contaminado la sociedad con ideas no siempre evangélicas, pero tampoco podemos ser injustos con la cantidad de personas que a lo largo de la historia han vivido la compasión y otros valores hasta las últimas consecuencias, y muchísimas han sido perseguidas y asesinadas por ser coherentes con su fe.
     
    La hoja de ruta creo que sigue vigente y más actual que nunca, con la ventaja de que  en estos tempos ya no nos creemos con la exclusiva de los valores, sino que juntamos nuestras manos con creyentes de cualquier religión y con increyentes en pro de una causa común: la humanización llevada hasta nos sea posible. Desde la calle hasta la política, desde los foros hasta las ONGs, desde los medios de comunicación clásicos hasta internet, desde múltiples asociaciones que luchan por la justicia hasta esa pequeña comunidad cristiana que pone su granito de arena. La hoja de ruta es de todo el mundo y de todos los individuos y sociedades, todos y todas debemos estar en ello, dar pasitos, aunque insignificantes frente a los poderosos, pero que lleguen a alguien con rostro humano.

  • Martín Hunter

    Gracias!
    La mejor entrada al corazón de la Buena Nueva de Jesús es por sus parábolas.

  • ana rodrigo

     
     

    Mientras leía este artículo, he sentido bienestar, tenía la sensación de que no todo está perdido, de que los seres humanos tenemos el potencial de vivir experiencias capaces de transformar el mundo, de humanizar la sociedad.
     
    Con el permiso de Justiniano de Managua, me permito copiar lo que ha escrito en el blog de Castillo y es lo siguiente: Personalmente, creo que Jesús no sabía nada de “teología” ni tampoco le hubiera tenido mucho interés en saberlo.

    Pero creo que Jesús fue un requete-doctorado en antropología. Me parece que no vino para enseñarnos lo que no sabía – “teología.” Me da la impresión que su único interés fue organizarnos “como gente” para andar construyendo “el reinado de su abbá Padre, “la otra posible sociedad” “el otro mundo posible: “Venga a nosotros tu Reino, aquí en la tierra como en el cielo”.
     
    Y añado yo, pero vino la religión y nos lió con teologías, creencias, escatologías, esperanzas para después de esta vida, e hizo que nos olvidásemos de ésta, de la realidad que tenemos entre manos, al igual que Jesús hizo con su gente.
     
    Y como allí donde dominó el cristianismo socializó ese andamiaje religioso, la sociedad se contaminó y, pensando en el más allá desde la religión, la sociedad no sólo cayó en un desconocimiento del Evangelio, de la vida y de la praxis de Jesús, sino que perdió la conciencia de que la sociedad y el individuo tenemos autonomía propia para desarrollar valores auténticamente humanos como es el tema de este hilo, la compasión, además de lo que después fueron los Derechos Humanos.
     
    También ocurrió esto en otras religiones y culturas, en unas más que en otras, pero, en pro de las religiones se nos ha olvidado muchas veces la humanización.

  • Hay algunas cuestiones del artículo que me dejan un tanto confusa…
     
    1) Al leer este artículo parece como si nos estuvieran hablando de algo nuevo… y yo no sé si os habéis parado a pensar que Jesús vivió hace ya 2.000 años, y que en estos 2.000 años lo único que han hecho los cristianos ha sido aumentar el sufrimiento en esta Tierra (exterminio de poblaciones indígenas, trata de esclavos,  economía neoliberal con sus consecuentes extremos de riqueza y pobreza que llevan a millones de personas a la pobreza extrema y a la muerte…. todo eso a consecuencia de las ideas y hechos de gentes que se dicen “cristianas”, que ya les gustaría a los pobres de ahora ser pobres como los del tiempo de Jesús). Si en 2000 años la cosa ha ido en términos generales a mucho peor ¿Qué es lo que ha ocurrido de novedoso que hace que penséis que ahora sí que vais a tener éxito en establecer el reino de Dios?
     
    Y ¿Cual es vuestra hoja de ruta? Es que, chicos, hablar de gratis lo puede hacer cualquiera.
     
    2) Y una precisión, compasión y amor no es lo mismo. Hubo quien habló de la compasión y la practicó magistralmente mucho antes de Jesús, me refiero a Buda.
     
     

  • Salvador, comparto tu deseo, y mi  necesidad de luchar por él desde dentro. Un abrazo.

  • oscar varela

    Hola Salvador!

    Tu deseo de una tal comunidad ¿lo intentaste realizar, e.d. queriéndolo?

    ¿Como te fue en el intento?

    ¿Podés participarnos tu experiencia en ese sentido?

    Gracias, que por ahí ¡Vamos todavía! – Oscar.

  • Ya había escrito un día que me gustaría una comunidad cristiana sin ropajes, sin cultos ni ceremonias, sin libros de registro, sin autoridades…
    Alguno me respondió que podría fundar otra iglesia. No, no es eso lo que deseo sino un grupo de personas que empieza a poner en práctica lo que dice aquí Pagola, una comunidad donde caben todos, creyentes o menos porque lo que importa no es una determinada fe (léase: credo) sino una actitud de querer vivir ya lo que algunos piensan que será (sólo) después de la muerte.
    Enhorabuena!

  • Gabriel Sánchez

    Justamente Carlos, estoy recibiendo las noticias de la militarización de la comunidad Guadalupe Carney…nombre del Jesuita martir…en el bajo Aguan…despuès de despojar de los titulos a los campesinos, titulos que estaban en el INA…que fue invadido por las fuerzas Armadas de Honduras para secuestrarlos…Y del otro lado de Hondure, el otro Facussé (Hermanos Facussé), uno de los personajes negros…empleado a sueldo de Washington durante la epoca de la guerra a Nicaragua…es ahora “empresario” y mandamás golpista…es uno de los que tira de los piolines de la marioneta que fue Micheletti y ahora Lobo…y que por debajo de la Mesa…se enriquece a costa del pueblo…y recibe ordenes de Washington….sobre el golfo de Honduras, ha desalojado a pescadores de la Isla Zecate…dejandolos sin un pedazo de tierra, en donde estar….Parece que en esta Navidad, tampoco habrá lugar para Él…Gabriel

  • carlos alejos

    Conocer a jesus es conocer su persona para amarlo y por tanto seguirlo desde la vida concreta de la gente que nos rodea. Mucha gente vive situaciones infrahumanas, situaciones que niegan el Reino de Dios hoy. Alli hay que saber ser discipulos misioneros constructores de vida y amor.
    carlos alejos.
    callao- Peru.

  • Asun

    La alternativa de Jesús no es sólo poesía, nos interpela gravemente. Nada de idealismos paternalistas.
    “Jesús es muy realista, no piensa que van a desaparecer el hambre y las lágrimas en Galilea, lo que sí hace es darles una dignidad indestructible a todos los que son víctimas de abusos y de injusticias”….
    “Fijaos cómo tendríamos que aprender a mirar la vida; para Dios, el Dios compasivo, todas esas personas que nos molestan porque nos piden, los que están en la calle, los abandonados, los sin techo… son los primeros. Y esto quiere decir que Jesús le da a su dignidad una seriedad absoluta; en ninguna parte se está construyendo bien la vida, si no se está mirando a los últimos”…..
    “España no va bien, Europa no va bien, el mundo no va bien, mientras nosotros miremos sólo por nuestros intereses y estemos amontonando cada vez más millones de hambrientos en el mundo”…..
     
    Pues manos a la obra alternativa de Jesús. No esperemos que los partidarizados de turno lo solucionen. Es cosa de todos en lo más sencillo y cotidiano del día a día.
     
    Gracias José Antonio Pagola por esta sacudida des-amuermante, en donde el yo como rey del individualismo actual, deja espacio a la Unidad entretejida, Dios y todos nosotros Inter-somos, inter-actuamos.

    Muchas gracias. Siempre en la Presencia Compartida.

  • Mª Antonia Martínez

    Un regalo para el corazón este escrito de Pagola. Me uno al comentario de Mª Pilar:
    “¿Como no enamorarse de este Mensaje de Jesús?

    ¿Como no divulgarlo a los cuatro vientos, aunque seamos fustigad*s por los “santos” cumplidores?

    También para ellos Jesús, grito, voceo, hablo en la intimidad, de esta ¡Buena Noticia! esta Nueva manera de vivir.

    Empezando como es natural, por aquellas personas que nada tienen, por causa de la desigualdad en el reparto de los bienes, que a toda persona nacida pertenecen.

    No hay ley, culto, mandatos…”
    Y añado: ¿Cómo no enamorarse de la manera en que Jesús vivió la compasión, enamorarse de Jesús,del rostro de Dios que él manifestó con su hacer?
    Seguirlo ahí…!

  • M. Luisa

    ¿Caerán en la cuenta los censores de Pagola en  el carácter  alternativo   de     la experiencia del Reino que  Jesús  deja abierto?
     
    Porque  aun sin reprocharles nada,  Pagola sí que los deja  situados frente a la necesidad  de convertirse. Ellos enquistados en la predicación de principios religiosos  predican la compasión vaciándola de contenido a la manera de un razonamiento  y la compasión  no consiste en ser resultado de una moral a modo  de un deber ser,  no consiste en  un tener que ser compasivos,   sino que la compasión constituye en sí misma  una realidad posible en la construcción  del Reino.
     
    Desde  la defensa por la  dignidad  de cuantas personas  en el mundo  sufren su carencia  es desde donde se ve el fracaso de una moral vacía de contenidos. La compasión como ingrediente de la  realidad  nos fundamenta  y al llevarla a cabo  no vemos ya sólo lo que tenemos, aquello que  puede ser  manipulado, es decir, sometido a deberes,    sino que  en el ejercicio de la alternancia lo  propio que nos condiciona encuentra  su pleno sentido dando un salto y  realizándonos  en lo que somos.

  • Iñaki S:S,

    Leerle a JAntonio y no encontrar en sus escritos la mas mínima crítica a sus censores, es digno de admiración.  Es evidente que siente compasión por ellos y no se cansa de ofrecerles los rayos de luz que brotan de sus profundas convicciones  personales. Ahora bien, como son los primeros, pasa de ellos para centrarse en los últimos.
    Desde mi posición de privilegio no puedo lanzar la primera piedra, pero no soy tan benevolente. Por ese motivo voy a copiar una impactante frase de Dolores Aleixandre: “Firmar un manifiesto contrala pobreza con mano ensortijada y pluma de oro, es como escribir ortografía con hache”. Es la “HORTOGRAFÍA” vaticana que habla mucho, pero se niega a instalear su sede, por ejemplo, en Haiti”, también con hache.
     

  • juanito

    Jordi:Con tus cuatro lineas creo que has condensado maravillosamente lo dicho por esa mente privilegiada de José Antonio.

  • olga larrazabal

    ¡Eskarrik asko! José Antonio.  Aquí desde Chile, te cuento que “La alternativa de Jesús” fue el primer escrito tuyo que leí y me causó una profunda impresión.  Ahí entendí  lo que era importante del tema como norma de vida, y lo que era importante del mensajero…y lo que no era importante.

  • Jordi Morrós

    Leyendo este texto de José Antonio Pagola se entiende que en el momento actual sea un autor incómodo para la religión oficial en España.
    Y personalmente le agradezco mucho que en su escrito no haya ni un asomo de resentimiento, sino tan solo una exposición diáfana y transparente del mensaje de Jesús tal y como se desprendería de la lectura directa de los Evangelios.

  • Carmen (Almendralejo)

    La masa necesita ese grano de Mostaza, ese grano de Levadura…
    Lugar templado que la haga fermentar, porque “la Masa como el “Niñ*s hasta en verano frío pasa…”
    refranero Español, Sabiduría del Pueblo
    Un reguste leer a Pagola, aún sigo masticando su libro… ¿Tendré tiempo para digerirle, para que fluya por la corriente sanguinea?
    Gracias Antonio…Atrio, Pagola, amig*s de Atrio

  • Carmen (Almendralejo)

    La masa necesita ese grano de Mostaza, ese grano de Levadura…
    Lugar templado que la haga fermentar, porque “la Masa como el “Niñ*s hasta en verano frío pasa…”
    refranero Español, Sabiduría del Pueblo
    Un reguste leer a Pagola, aún sigo masticando su libro… ¿Tendré tiempo para digerirle, para que fluya por la corriente sanguinea?
    Gracias Antonio… Atrio, Pagola, amig*s de Atrio

  • mªpilar garcía

    ¡¡¡Gracias una vez más J.A.Pagola!!!
     
    ¿Como no enamorarse de este Mensaje de Jesús?
     
    ¿Como no divulgarlo a los cuatro vientos, aunque seamos fustigad*s por los “santos” cumplidores?
     
    También para ellos Jesús, grito, voceo, hablo en la intimidad, de esta ¡Buena Noticia! esta Nueva manera de vivir.
     
    Empezando como es natural, por aquellas personas que nada tienen, por causa de la desigualdad en el reparto de los bienes, que a toda persona nacida pertenecen.
     
    No hay ley, culto, mandatos…
    Por encima de esta decisión de que:
     
    ¡¡¡Todos los seres humanos tengan Vida, y esta en abundancia!!!
     
    No nos cansemos en discusiones estériles. Sigamos voceando, nuestro deseo de este ¡Mundo mejor! que solo es posible, desde esta hermosa mirada que Jesús sembró por donde pasó, pisó, compartió.
     
    Esa es su fuerza, fue su meta, y a ella dedicó su Vida entera.
     
    mª pilar

  • Gabriel Sánchez

    Justamente, un enorme placer, leerlo a Pagola…y su Jesús cercano…

       Dándole a la palabra com pasión, su justa  medida…que es padecer con los hermanos…vivir el dolor de la Cruz…con los que más sufren y menos tienen, a menudo construimos “ámbitos comunitarios” tan confortables, que nos olvidamos de compadecernos…de padecer con…soslayamos la realidad nos alejamos de ella, la verdadera mística cristiana, pasa, por estar…como Jesús…por padecer con…y por luchar por ámbitos de liberación (que son los ámbitos donde el Reina)…Pero eso implica un no absolutizar la comunidad de los creyentes, sino el percibir que ella…tiene sentido, en ese servicio (para usar una palabrota…diaconia)…Por las comunidades, que no parte de la realidad y no referencia la Palabra de Dios—Que es Jesús— a esa realidad y  sirven en ella su presencia… no esta siguiendo a Jesús…Por eso…Las comunidades eclesiales de Base…son el ámbito más idóneo…por eso todo lo demás- servicios…catequesis-liturgia-pastoral social— tiene que ver con ser redundadas desde la experiencia comunitaria…que siempre encuentra su sentido en el Reino…es decir en el seguimiento de Jesús, que siempre estará en la intemperie, en medio de los pobres…en ese contexto…las dinámicas Eucarísticas…se despliegan y nos hacen uno con los pequeños, los pobres y los débiles (que no quiere decir idealizarlos), sino aprender que el ámbito de la liberación común será en medio de ellos…y que la comunidad de los que intentamos seguir a Jesús, sirve a esa realidad…no la sustituye…Gabriel

  • oscar varela

    Hola!

    ATRIO: Lugar de Encuentro de lo sagrado y lo profano
    ··········
    – “Siglo veinte, CAMBALACHE, problemático y febril”
    [que ve llorar la biblia junto al calefón]

    Así empieza este afamado tango, que Enrique Santos Discépolo escribió a mitad del siglo pasado..

    Y yo me preguntaba: -¿Y después, qué?
    ··········
    ATRIO: Lugar de Encuentro …  -¿Y después, qué?
    ··········
    José Antonio Pagola ha encontrado su lugar en Atrio:

    * Sale del Templo – sin patear la calle – Está bajo el Tinglado del Atrio.
    * Pispea la intemperie de la Calle – sin abandonar Espacio privi/legiado .

    ¿Se va a quedar a vivir ahí?

    Puede ser.
    Hace falta crear masa  de con-vencidos.
    La Masa sólo cree en la Masa.

    El Atrio es el lugar donde la Masa se amasa.
    ¡Buena levadura la de Pagola!
    ··········
    Me queda flotando la pregunta: -¿Y después, qué?

    ¿Nos vamos a quedar a vivir ahí?
    ··········
    Presiento que ¡todavía hay que ir yendo! – Oscar.

  • ELOY

    Me causa enorme alegría y satisfacción saber que José Antonio Pagola vuelve a expresarse públicamente y en un Foro, como él que se describe, de audiencia muy variada y de organización “mixta”.

    La misma satisfacción y alegría me causa el poder leer sus frescos y refrescantes textos, como lo son, a mi entender, los que aquí presenta ATRIO. 

  • Sebastian

    Excelente, este es verdaderamente el camino. Todos unidos para hacer de este mundo, un lugar mejor. Que bueno saber que hay grupos de personas dedicadas a este fin. Sigan así.

  • Albricias por tenerlo a Pagola en Atrio.
    Pagola, sin criticar el vaticanismo, entiende que nada vale ni la liturgia ni la teología, ni ninguna ideolofía si no se dedica a liberar los esclavos de la miseria. Ese es el mensaje del Evangelio y de Jesús y Pagola transpira amor por el Reino Venidero.

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