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La religión en la encrucijada del mundo moderno y postmoderno

En ATRIO, que procura animar a una búsqueda personal de una espiritualidad auténtica, más allá de creencias o increencias religiosas, ya hemos presentado otras veces el pensamiento de Ken Wilber (pueden consultarse varios artículos en el periodo 2006-2009). Ahora lo hacemos de la mano del psicólogo y teólogo Enrique Martínez Lozano que en su página Vivir lo que somos elabora este clarísimo esquema, a propósito del libro de Wilber “Espiritualidad integral”- Son aportaciones que pueden servir, siempre que sean rumiadas y asimiladas personalmente.25443

 

La magnitud del cambio cultural que estamos viviendo afecta a la religión de tal manera que la coloca en una encrucijada –cruce decisivo que es necesario resolver para acertar en el camino- profundamente novedosa. ¿Qué es lo característico de esta situación? Querría responder a esta cuestión de un modo sintético e incluso esquemático, de la mano del último libro, recientemente publicado, de Ken Wilber1].

  • Un ejemplo como punto de partida: Un universitario cristiano típico se avergüenza de hablar de religión con sus profesores –que se hallan  en un nivel racional o pluralista y teme que lo ridiculicen-, pero todavía se avergüenza más de sus amigos cristianos –que sostienen unas creencias míticas y etnocéntricas-. En esta situación, se ve obligado a renunciar a su fe para afirmarse en su (post)moderna visión del mundo, o a seguir creyendo, pero estancado en el estadio mítico del desarrollo espiritual; es decir, ha de optar entre: vivir en ámbar (mito) y abrazar a Cristo, o avanzar hacia naranja (razón) y renunciar a Cristo. De cualquier modo, su acercamiento al Espíritu queda truncado. [El autor  hace referencia a la espiral dinámica de Wilber, imagen que se presentaba y explicaba a la mitad de un artículo de L. Troyano. Nota de ATRIO]

 

  • ¿Qué ha ocurrido?  De entrada, la explicación parece simple: Culturalmente, se encuentra en el nivel racional; religiosamente, en el mítico. Pero no es simplemente eso. La explicación nos viene de nuestra historia. Tal como se ha desarrollado, lo racional llegó a descartar y despreciar lo religioso, porque había identificado la religión con el estadio mítico de la misma. Es cierto que la Modernidad y la Ilustración supusieron la muerte del dios mítico. Pero su grave error consistió en que rechazaron cualquier Dios –o, simplemente, a Dios-, toda la línea de la inteligencia espiritual; esto supuso un auténtico desastre cultural, que cerró la posibilidad de acceder a las posibilidades postmíticas de la inteligencia espiritual. Porque la modernidad confundió el nivel mítico de la inteligencia espiritual con la misma inteligencia espiritual, identificando a toda la ciencia con el nivel racional y a toda la espiritualidad con el mito. Ésta es la falacia nivel/línea: la confusión de un determinado nivel de una línea con toda la línea. Como consecuencia, se produjo una doble reacción:

–         Represión de los propios impulsos espirituales, y rechazo de todo lo que se presente como espiritual, a lo que se considera como una estupidez irracional: la ciencia declara la guerra a la religión. De hecho, los intelectuales de vanguardia de la Modernidad empezaron a rechazar la religión y la espiritualidad de su conciencia.

–         Fijación a un determinado nivel, que se defiende feroz y obsesivamente de todos los ataques: la religión mítica declara la guerra abierta a la ciencia (y al mundo liberal en general).

Ambas reacciones lograron, paradójicamente, el mismo objetivo: una razón mutilada de la línea espiritual.

 

  • ¿Qué hace, ante ello, la persona religiosa? Cuatro actitudes

–         Identificación. Proveniente de una tradición marcadamente religiosa, la gran mayoría de los creyentes se hallan identificados con lo que han sido las formas tradicionales de expresar la fe. Pero esta postura no resulta fácil de mantener, porque el “desajuste” va en aumento. Por ello, suele dar paso a una de las siguientes.

–         Atrincheramiento. Con el fin de salvar sus planteamientos religiosos –la forma mítica en la que se había expresado-, confundiendo la espiritualidad y la religión con el nivel mítico de la misma, se identifica con ese nivel, hasta atrincherarse en él, viendo la modernidad como amenaza. Como es obvio, esta actitud se halla mucho más próxima a cualquier fanatismo, por autodefensa: porque cree que la modernidad le está impidiendo existir.

–         Solución de compromiso. Por un lado, quiere ser fiel a la forma recibida, pero, por otro, no puede dejar de lado el estadio racional en que se encuentra. La única salida es llegar a una solución de compromiso, que resultará precaria e inestable, aparte de incómoda, ya que no es fácil evitar una fractura en la propia persona entre lo que es su nivel cultural y su nivel religioso.

–         Búsqueda creativa. Es la actitud que se toma más en serio la doble fidelidad, de un modo que resulte coherente y unificador. Por ello, es capaz de distinguir “forma” de “contenido”. Por ello también, es la única que trasciende y supera todo dualismo. Y la que abre a la esperanza.

 

  • ¿Cómo salir de la crisis? ¿Qué hacer?

Si lo que ocurrió con la Modernidad fue que todo lo espiritual fue reprimido, la salida pasa por la desrepresión. La Modernidad lo reprimió porque el nivel mítico de Dios era terrible y el daño provocado por la Iglesia en nombre de ese Dios, espantoso; la Ilustración lo rechazó. “Recordad las crueldades”, era el lema de Voltaire. El error grave de la Modernidad –como ha quedado dicho- consistió en que identificó todo lo religioso con aquella divinidad mítica institucionalizada en la Iglesia medieval. Ello condujo a una descalificación de lo espiritual y, consiguientemente, a un tremendo empobrecimiento de lo humano.

Por su parte, cierta postmodernidad –no toda ella: se puede ser postmoderno y no relativista- agudizó el error, al quedar atrapada en un relativismo vulgar, vacío, autocontradictorio y moralmente pernicioso.  Pues bien, sólo podremos salir de ese error –y del empobrecimiento resultante- reconociendo lo espiritual como línea siempre presente, en todos los estadios del desarrollo, que puede alcanzar diferentes niveles, y por lo mismo, diferentes formas de expresión y vivencia.   

Ello requiere también, por parte de los creyentes, una lectura desapasionada de su propio mensaje, desde la nueva apertura que ofrece el desarrollo cultural. En suma, un ejercicio humilde de lucidez. Cada vez resulta más evidente para muchos creyentes que la solución para nuestra situación actual no puede ser un mero retorno al tradicionalismo.

 

  •  ¿Qué es la espiritualidad?

Según el esquema de Wilber, dentro de las diferentes líneas de que consta lo que es el desarrollo humano –línea cognitiva, estética, moral, interpersonal, afectiva…- la espiritual es la línea que responde a la pregunta: “¿Cuál es la preocupación última?”. Lo que la espiritualidad busca es precisamente la respuesta a ese interrogante. A lo largo de los siglos, ha ido dando diferentes respuestas, de acuerdo con los diversos niveles de desarrollo que el ser humano iba atravesando. Al dejar de reprimirla, somos capaces de abrirnos a una de las líneas básicas que nos constituyen. Y podremos dialogar y buscar entre todos respuestas que vayan siendo cada vez más coherentes. Conscientes de que, en esa búsqueda, también el agnosticismo y el ateísmo se consideran respuestas válidas. De lo único que se trata es de no ahogar la pregunta.

El hecho de que la espiritualidad sea respuesta a la citada pregunta no significa, en absoluto, que se reduzca a algo teórico. Según escribe D. Evans, en una de las mejores definiciones que se han dado de ella, “la espiritualidad consiste principalmente en un proceso transformador básico en el que descubrimos y nos desprendemos de nuestro narcisismo para entregarnos al Misterio a partir del cual todo se está manifestando constantemente… [Toda transformación espiritual auténtica] implica despojarse del narcisismo, del egocentrismo, del estar aislado en uno mismo, del interés por uno mismo, etc.[2].

 

  •    ¿Qué son los niveles o estadios?

Son varios los estadios –arcaico, mágico, mítico, racional y transpersonal- que ha recorrido la conciencia en su proceso evolutivo. Lo que ocurre en esa evolución es que se modifica nuestra percepción de la realidad. Y, por lo que se refiere a la religión, esto tiene consecuencias decisivas. Por una parte, cuando se estanca en el nivel mágico-mítico, en los que hizo su aparición histórica, se bloquea el desarrollo espiritual, y la religión etnocéntrica entra en conflicto con la racionalidad mundicéntrica. Por otra, cuando es la modernidad la que confunde –y reduce- la espiritualidad al nivel mítico de la misma, la reprime. Así, en ambos casos, se ha terminado identificando espiritualidad y mito, con el consiguiente empobrecimiento de la dimensión mas profunda de la realidad. La recuperación limpia de esa dimensión es una de los mayores retos que tenemos por delante. Y en ello se juega el futuro de la humanidad y del planeta.

 

  •  ¿Ver a Dios?

Característico de los estadios mágico y mítico era concebir a Dios como un ser separado, en el exterior, habitando su cielo. Para nuestra concepción del mundo, sin embargo, aquella imaginería es inconcebible. No hay tal “ser separado” de la realidad –no puede haber una realidad última infinita separada-, sino el Dinamismo que hace ser y en todo se manifiesta[3]. Y se percibe cuando estamos situados en el espacio o nivel adecuado, adoptando los medios adecuados. Quien se halle instalado en el nivel moderno-pragmático-cientificista, es probable que únicamente vea el mundo chato; quien esté en el nivel mágico-animístico, creerá ver a Santa Claus; quien acceda al nivel transmental, podrá ver a Dios en todo. 

Y aquí se hace necesario plantear otra cuestión: ¿Dónde suponemos que está Dios y donde pensamos que no está ni puede estar? ¿No nos jugarán aquí una mala pasada nuestros propios prejuicios? ¿Por qué tendemos a creer que las cosas hermosas o placenteras no son espirituales?

Permítanme citar, aunque no sea de modo literal, un texto de Wilber especialmente inspirado y hermoso: Dios es imposible de negar, como tampoco se puede negar la conciencia de esta página, sabiendo que el Espíritu y la conciencia de esta página no son dos: la omnipresente conciencia Divina plenamente iluminada no es difícil de alcanzar, sino imposible de evitar, como han sabido todos los místicos. ¿Por qué lo buscaba aquí o allí, cuando Dios es El Que Busca?… ¿Por qué se empeña en que Dios muestre su Rostro, cuando el Rostro de Dios es su Rostro original, el Testigo, ahora mismo, tal cual es?… ¿Acaso debe hacer algún esfuerzo para ser consciente del momento presente? ¿Dónde pretendía ver a Dios, cuando Dios es el Vidente omnipresente? ¿Cuánto conocimiento pensaba embutir en su cabeza para llegar a conocer a Dios, cuando Dios es el Conocedor omnipresente? Sienta al Lector de estas líneas, experimente la simple sensación de Ser. Atrévase a dar el último paso que conduce desde el yo hasta el Yo. Renunciando a buscar, encontró a Dios. Cuando abandone toda búsqueda y descanse en el Buscador, dejará de necesitar mapas; se habrá acabado el juego del escondite al reconocer, finalmente que Usted era Ello[4].

Y, como hemos dicho en su momento, esto no significa negar la posibilidad relacional con Dios –Wilber habla de “la segunda persona del Espíritu”-. El Misterio que es/somos -que, en último término, constituye nuestra más profunda identidad- puede ser nombrado como “Tú”. De una forma no mítica, pero absolutamente legítima, mi pequeño yo se rinde, adora y ama al Misterio, lo nombra como “Tú” y, gracias a ello, va liberándose también del narcisismo de todo ego que, aun en la meditación, puede alimentarse y crecer.

 

  •   ¿Qué Cristo?

Del mismo modo que existe un dios mágico, un dios mítico, un dios racional…, así también el cristiano, dependiendo del nivel en que se encuentre, percibirá y leerá a Cristo en clave mágica, o mítica, o racional, o pluralista… o mística-integral. Aferrarse a una compresión mítica significa quedarse estancados en un nivel cultural definitivamente superado, a la vez que privar a la humanidad de la riqueza del mensaje de Cristo, por seguir presentándolo en una forma inasumible desde nuestra actual concepción del mundo.

 

  •      El papel de la religión

Comparto la apreciación de Wilber de que la religión es la única institución que puede ayudar a sus seguidores a avanzar desde la versión prerracional, mítico-pertenencia, etnocéntrica y absolutista hasta la versión racional-perspectivista, mundicéntrica y postconvencional.

Desde el Dios arcaico hasta el Dios mágico, el Dios mítico, el Dios racional, el Dios pluralista, el Dios integral y otros Dioses todavía más elevados, “la religión no es más que la institucionalización de la espiritualidad comunicando su buena nueva a la próxima generación[5]. Pero de su apertura depende que pueda seguir ofreciendo ese impagable servicio o, por el contrario, quede arrinconada, por, negándose a crecer, haberse estancado en un nivel ya superado del desarrollo de la conciencia.
 

 NOTAS AL TEXTO:


[1] K. WILBER, Espiritualidad integral. El nuevo papel de la religión en el mundo actual, Kairós, Barcelona 2007. Junto a esta obra, quiero hacer referencia a la de J.N. FERRER, Espiritualidad creativa. Una visión participativa de lo transpersonal, Kairós, Barcelona 2003. Se trata de una muy valiosa revisión crítica de la teoría transpersonal, con claras consecuencias para una renovada comprensión, formulación y vivencia de la espiritualidad. De un modo explícito, afronta “los dos retos más importantes a los que se enfrentan hoy los buscadores espirituales: el peligro del narcisismo espiritual y el fracaso de integrar las experiencias espirituales en la vida cotidiana”: p. 45.

 

[2] Cit. en J.N. FERRER, op.cit., p. 66.

[3] Es un gusto recomendar el librito de W. JÄGER, La vida no termina nunca. Sobre la irrupción en el Ahora, Desclée de Brouwer, Bilbao 2007.

[4] K: WILBER, Espiritualidad integral…, pp. 350-352.

[5] Íbid., p. 353.

38 comentarios

  • mªpilar garcía

    Pepe: leerte cuando dejas volar tus experiencias es un gozo grande.

    Aunque conocido el relato… releerlo de nuevo, vuelve a emocionarme y me hace vibrar con tus sensaciones y experiencias.

    ¡¡Gracias Pepe!! Leerte es siempre como un regalo. Un abrazo entrañable.

    mª pilar

  • Fico Sánchez Peral

    MAR, Agustin, Pepe y unos/as cuantos/as más.
     
    ¿Cuándo volvemos a Misa? El paraje de la “penúltima” en que estuvisteis me parece incomparable para lo místico, y más, si después estuvo acompañado de ocasión para lo mástico (la manduca) y luego buena tertulia en buena compañía. ¡Que gozada! A la próxima yo también me apunto.
     
    Toda la costa norte es una maravilla. La última vez estuve en el hotel Cabo Vidio cerca de Cudillero y aun recuerdo la vista desde aquellos impresionantes acantilados, viendo volar las gaviotas sobre el mar a más de cien metros bajo nuestros pies… Viajábamos junto a mi querido hermano Juan (nos dejó el año pasado…) y recuerdo que me dijo que soñaba con jubilarse por allí… Lo dejo que me emociono…
     
    Un abrazo a todos; Fico.

  • MAR Medina

    Pues sí, Fico, más o menos eso quise decir con lo de beber directamente de la fuente, tal como cita después Pepe. Y siguiendo con su cita, el encuentro en Bakio, al que se refiere, fue especial; lo recuerdo más luminoso a medida que pasa el tiempo, un día estupendo, un paisaje espléndido, y lo mejor de todo: la compañía.
     
    Me gusta leer tus comentarios -te recuerdo a principio del curso de Marcel Légaut, que finalmente no seguí…-, el entusiasmo que trasmites con tus palabras, destilas alegría y amistad.

    Un abrazo y saludos cordiales

  • Pepe, que tú sabes muy bien que la poesía nunca fue exclusividad de vates, trovadores o  poetas de oficio.
    Que saber encontrar y paladear el lirismo que hay en la naturaleza es cuestión de sensibilidad se exprese o no por escrito. Y para reforzar mi opinión nos cuentas tus sensaciones contemplando el paisaje de Punta Galea: pura poesía erótica (que la hay; mucha  y muy buena). De todas formas mi voto es para “el baile de Alma con música de fondo”.
    Estuve hace unos dos meses en Getxo un  día. Nunca antes había estado allí. Me quedé en un hotel que hay frente al mar; el día era espléndido, claro. Al fondo, a la derecha del hotel se levanta un acantilado (no sé cómo se llama la zona) y estar allí, ver a la gente pasear (era domingo por la tarde)… te puedo asegurar que todo aquello … me “motivó”. Debe ser cosa del paisaje.
    Y otra cosa, yo a esas “misas” de las que hablas me apuntaría. Ya sabes que soy religioso a mi manera. Ayer leí en la biografía de Einstein de Walter Isaacson, el capítulo dedicado a Dios. Me subió la autoestima un montón. Einstein  tenía su especial sentido de Dios y decía cosas que yo suelo decir. En alguna ocasión he dicho que soy un spinozista y Einstein siempre decía que la idea que él podía tener de Dios era la panteista de Spinoza.     

  • pepe sala

    Claro, Fico que MAR  Medina sabe perfectamente lo que dice en el párrafo que creo te refieres:
     
    “”Realmente no es necesaria una religión concreta, en tanto credo o ritos, para la vivencia y desarrollo dela dimensión espiritual humana, aunque sí me parece importante la búsqueda de respuestas a las grandes preguntas sobre la existencia: de dónde vengo, a dónde voy, quien soy, y un desarrollo y cuidado esmerado de nuestra dimensión espiritual, que se escapa de las ataduras racionales y es difícil formular, pero también casi imposible ignorar. Creo que es posible beber directamente en la fuente y prescindir de una institución que ha traicionado y pervertido el mensaje cristiano.””
     
    Pero es que MAR Medina ha estado conmigo ( con nosotros, unos cuantos ” atrieros-as”) en unos parajes naturales como éste:
     
    http://www.trivago.es/san-juan-de-gaztelugatxe-102618/catedraliglesiamonasterio/san-juan-de-gaztelugatxe-156809/foto-i5341833
     
    Si le añades que después nos zampamos una buena jamada en un ” agape atriero” ( Javier de Renovales puso la txoko adecuado en el departamento alto) no es extraño que nuestra queridísima MAR Medina adquiriese la teología adecuado para entender el significado de espiritualidad.
     
    Si se repitiesen, de vez en cuando, este tipo de ” misas”, no te quepa duda de que nuestra salvación estaría mucho más asegurada. O, al menos, iríamos al otro barrio mucho más tranquilos.
     
    ” Muera Marta, muera harta”– solía decir mi madre cuando se zampaba algún pastel que el médico le había prohibido.
    ” Coño!– decía– cuando era joven no los podía comer porque no me llegaba el dineru y ahora que me llega me lo prohibe el médicu”
     
    Salud2

  • Fico Sánchez Peral

    Esto se está elevando a unos niveles que uno se queda boquiabierto y sólo sabe decir: ¡afortunado yo!, que pasaba por aquí y pude disfrutar del espectáculo.

    ¡Y, encima, poeta!
    Pepe, es a esa “liviana religión” (lástima que el nombre esté tan desgastado) que tú creaste esa tarde, y no a la de las instituciones ya conocidas, a la que creo yo, se refería MAR Medina (corrígeme MAR si me equivoco) en el último párrafo de su comentario  por ahí abajo; a la que nos hace libre para, desde lo más hondo de uno mismo, tratar directamente con el Jefe.

    Gracias por compartirlo con nosostros. Es un privilegio.

  • pepe sala

    Pues en la puerta están bien, Lali, que en ciertas mesas no se admiten a los criticones beatos.
     
    Agustín, vaya piropo que me has dedicado… ( el fontanero ” poeta”, jejeje.) Yo debo tener el don de la poesía por el talón de Aquiles. Siempre me ha impresionado la poesía, seguramente por verla tan alejada de mi alcance que la veo como un ” amor inalcanzable”. ( más o menos como mi amor platónico por Sofía Loren)
     
    Lo que pasa es que tú me ves con buenos ojos y es tu propia poesía la que surge cuando lees mis mensajes “fontaneriles”. Puede que en alguna ocasión se desboque mi neurona loca y salga algo que se parezca a la poesía; pero éso no sería mérito mío; si no de la neurona loca. Ya sabes que:
     
    “” Para distraer su afán
    cantaba en la reja un loco:
    unos estamos por poco
    y otros por poco no están”.
     
    Por miedo a que me manden al tío de la camisa de fuerza, a veces no me atrevo a escribir cosas que he sentido-experimentado. Hace poco, paseando con  mi esposa por Punta Galea:
     
    http://www.iberiarural.es/rutas/vizcaya/aixerrota-punta-galea.htm
     
    tuve una experiencia casi pornográfica. Y no miraba ni a mi esposa ni a las chicas que paseaban por allí. Sólo contemplaba el abrazo entre el mar y la tierra. Fue algo FISICO y tuve que poner al orden al ” hermano perqueño”, que trataba de avegonzarme ante los-las demás paseantes. Me repugna la pornografía, te lo aseguro, y me daba mucha vergüenza mi propia imaginación .
     
    ¿ Que es inverosímil sacar conclusiones pornográficas por la mera contemplación de la Naturaleza?… ( bellísima en éstos parajes)
    Bueno, más inverosímil me parece a mi lo que presentan la religiones como lo más normal de mundo y yo asumo la experiencias religiosas que tengan quienes dicen tenerlas.
     
    Lo que no asumo es que me quieran tomar por tonto ( o por menos) por no experimentarlas yo. Me imagino las cosas que tendría que escuchar-leer si mi experiencia ” pornográfica”  se inculcase en los centros de enseñanza como la VERDAD que se debe creer ( por FE) al contemplar la Naturaleza.
     
    Sigo opinando que las religiones ( todas ellas) son un estorbo para disfrutar de la verdadera espiritualidad. La pueba  la tenemos en los niños-as. Su imaginación puede inventarse-disfrutar con cosas increíbles.  En el momento que la imaginación es canalizada por tuberías religiosas, pierde toda su libertad y se estanca hasta convertirse en algo putrefacto.
     
    Hará falta muy buenos fontaneros para desatascar las cloacas en que se han convertido las imaginaciones religiosas. Yo soy bastante experto en destascar WCs y fosas sépticas. También me gusta mucho instalar aspersores de riego para que el agua fluya libremente y cumpla su misión de quitar la sed de las plantas.
     
    Así pues, amigo Agustín, ” zapatero a tus zapatos”, dejemos la poesía para los afortunados y cumplamos cada cual nuestro cometido. Yo, como fontanero, seguiré intentado desatascar cloacas…algunas están atascadas de tal forma que será muy difícil conseguirlo. TESON, es la receta.
     
    Buenos días, pues.

  • Lali

    … mientras los religiosos se quedaban a la puerta mascullando críticas.
     
    Lali

  • Miguel González

    “Jesús se comprometió con una salvación histórica”. ¿Mande? ¿Qué fuente dice eso? Incluso he leído por ahí que Jesús luchó por el cambio político y no sé cuántas zarandajas más. Jesús no se dejó liar por el canto de sirenas ni de zelotas ni de ningún otro grupo. Eso es lo que sabemos sobre el particular. Lo demás son ganas de secuestrar el mensaje de Jesús con la coartada, pretexto o excusa de que otros lo han hecho antes. En tiempos de Jesús no existía separación entre la ciudad celeste y la ciudad terrestre. Mayor mérito tiene. Jesús supo, como lo han sabido todos los grandes líderes espirituales que en el mundo han sido, que si su mensaje se dejaba encorsetar o contaminar por las luchas ideológicas de corto recorrido y el quítate tú para que me ponga yo, sus palabras y su vida misma habrían durado dos telediarios. Ahora no estaríamos hablando de él.

    Jesús hablaba de muchos más que ni entendieron entonces ni entienden ahora. Y es que es natural en un mundo donde la teología se ha convertido en una disciplina civil (sic), los fontaneros arreglan antenas de televisión y los médicos se dedican a reparar coches. Como dice el chiste: tú no vienes a cazar…

  • Lali

    Leyendo a Pepe se comprende mejor la razón por la que Jesús y los descreídos disfrutaban comiendo juntos mientras los religiosos se quedaban a la puerta mascullando críticas.
     
    Hay,  a mi entender, un abismo entre la religión y el mensaje de Jesús. La religión promete la salvación del alma. Jesús se comprometió con una salvación histórica. Los descreídos entienden esa diferencia a la perfección.
     
    Saludos
    Lali

  • Pepe, hablando en plata: ERES LA LECHE o LA RELECHE.
    Lo sabía, hace tiempo que lo sabía. Iba a decir que detrás de tus ironías, de tu dialéctica de al pan pan y al vino vino hay un poeta, pero me rectifico: detrás y delante.
    Te diré un secreto que yo me sé desde hace mucho tiempo: solo los poetas van al cielo. Los poetas y los que aman porque nada hay más divino (y por tanto más poético) que amar. Amar a diestro y siniestro. O sentir la capacidad de enamorarse. De enamorarse con la brisa de la tarde, con los árboles que derraman melodías y leyendas, con la música que acaricia y sentir que el universo entero empieza y termina en la risa de tu nieta, en su voz, en sus saltos . Eso es música Pepe; música celestial.
    Tal como lo escribes y lo recuerdas el cielo estaba esa tarde en ese parque de Goteborg. Quizás otros, aquella misma tarde en aquel parque, no pudieron advertir ni entrar en ese paraiso. Pero eso suele pasar. Cuando te invade las prisas, la ambición, la soberbia, o eres presa del miedo o de la envidia ajena. Cuando el interés ha suplantado al cariño y la verdad se impone sobre cualquier sentimiento de compasión, incluso de simpatía, es imposible percibir aquel cielo de la tarde de Goteborg.Es como si el cuerpo y el alma se hicieran impermeables, insensibles a esa especie de lluvia fina de la felicidad. Claro que tú tenías una ventaja y es que entrabas de la mano de un ángel y así es más fácil.
    De todas formas no tengas miedo de encontrarte en ese cielo con ningún beato o beata. Esa es la otra parte de mi secreto: me consta de buena tinta que tienen prohibida la entrada porque sólo se admite a la gente feliz, no a los que despotrican contra los que no acuden a los actosa de culto, ni a los que se dan golpes de pecho, ni a los aduladores de Dios. Beato/as allí ninguno. 
    Y como  aludes a mis aficiones musicales ¿me permites que traiga aquí una anécdota?. Cuando Brhams oyó por primera vez el concierto para cello de Antonin Dvorak (que te aseguro que es divino), dijo algo así como: “nadie me había dicho que se podría componer una música como esta”.
    Pues tomo esta anécdota para decirte lo mismo: Nadie me había dicho que el cielo estaba en un parque de Goteborg una tarde de verano.
    Un abrazo    

  • ana rodrigo

    Pepe, no había leído tu “experiencia religiosa” y me ha encantado. Qué genial ese paseo del “bolo” y su ALMA. Un abrazote.

  • Carmen (Almendralejo)

    Por unos instantes mi alma ha volado… sin alas de hierro, sin combustible contaminante del ozono, pero sí contaminada de esas palabras universales que nos transporta a la mística de un pasaje de unos recuerdos ajenos que se nos hace visible y presente en nuestro propio deseo…
    Bonitas palabras que describen mejores Sentimientos, repletos de amor y de ternura

    ¿Hay algo que sea mejor que esta religación entre el Paraíso, los sentimientos y la humanidad en la que queda envuelta este junto a lo inaccesible pero a la vez en ese descubrimiento en ese Todo que lo arropa? 
    Precioso… cuanto describes, Pepe y besos a Alma
     

  • pepe sala

    ¿ Religiones, para qué?.
     
    ( creo que ya os compartí esta experiencia, pero no creo que Agustín la conozca y me gustaría que la leyese, aunque sólo fuese por el amor que muestra por la música.)
    —-
     

    Goteborg ( Suecia) tiene muchas cosas por las que presumir y cada cual disfrutará de cosas diferentes en la gran variedad que posee para en su empeño por ofrecer calidad de vida a sus habitantes o visitantes. Hay un rincón especial donde he disfrutado como un chiquillo con zapatos nuevos. Es el Parque Botánico. ( una joya imprescindible de visitar si se viaja a Goteborg.)

    Esta hermosa tarde voy a pasear con mi nietuca y mi hija. Hace calor y el sol invita a buscar lo mejor que ofrece: la sombra. A medida que nos acercamos al lugar que acostumbramos, porque tiene gran espacio de césped y la niña puede correr sin peligro alguno, una música bellísima se hace cada vez más nítida. ¿ De dónde salen tan bellas melodías? ( la realidad es que una banda musical se ha colocado bajo los árboles y ofrece a los visitantes del parque lo mejor de su repertorio; pero eso es demasiado pragmático y yo quiero elevarlo a lo que sentí, no a lo que vi.)

    Hasta que no estuvimos muy cerca no había forma de saber de dónde surgía la música. Quería imaginarme que eran los árboles quienes regalaban sus melodías a través de una suave brisa. Los magnolios daban las notas negras; blancas las daban los álamos blancos y negras los álamos negros. Los robles tocaban las corcheas y el aliso hacía sonar semicorcheas. Los pinos, abetos y cipreses agilizaban el ritmo con sus fusas y hasta las semifusas enloquecían la danza saliendo de los enebros…

    Todas ellas se subían a la gran copa de un nogal ( nobel nóbilis) de donde un duende las hacía caer al manto verde vareándolas con una verita mágica. Las refulgentes nueces caían en tropel y los oyentes, como en el Sermón de la Montaña, escuchábamos extasiados. Pero… la nietuca quiere bailar ¿ quien se lo puede negar?

    El abuelo ( “ bolo”) se olvida de la copla montañesa: “ que tengo un pie malu y no puedo bailar” y se ofrece agradecido a tan gentil invitación. Por la noche le pasará factura la pierna operada; pero ni siquiera le importuna en aquellos momentos de ensueño. Pagará la factura con IVA, si es necesario, pero no dejará a la niña sin bailar.

    Y al ritmo de vals dan vueltas y vueltas sobre la fresca hierba. “Ota vez, ota vez” , repite jubilosa mientras aplaude con sus inseguras manitas. Y las gaviotas también bailan en el aire; y los descarados gorriones saltan a ritmo de jota, los cuervos también están felices a pesar de su sempiterno mal humor : “ mas, mas, mas”… graznean; las palomas susurran sus requiebros al ritmo de un bolero y hasta los mirlos y el tímido malviz se suman a la improvisada romería .

    En semejantes parajes y circunstancias no podía faltar “ El Vuelo del Moscardón”, y efectivamente comenzó a sonar. El ritmo de las vueltas y vueltas y vueltas… se aceleraba siguiendo la música. Esta vez sí que pagaré buena factura nocturna, pero “ que me quiten lo bailao”. Acabada la danza, ambos, nietuca y “ bolo”, caen al blando suelo del césped, rendidos y mareados completamente entre risas de miles cascabeles infantiles. Afortunadamente los árboles dejan de tocar y prestan su fresca sombra para la siesta de los felices bailarines.

    Ya es la noche y el ajetreo no ha olvidado la factura, por lo cual el insomnio se hace dueño de la situación. No importa, así puedo seguir disfrutando como el toro que ha pacido en fresca alfalfa y rumia plácidamente su manjar. Repasando el día, me viene a la cabeza el tema que se está debatiendo en XXXX: la salvación del alma.

    No me inquieta en absoluto; lo tengo bien pensado y ya sé lo que haré cuando me toque la hora: me dirigiré al Jefe ( no me gustan los intermediarios) y le diré claramente lo que quiero hacer si considera que merezco la salvación. Le diré con confianza ( creo que no se respeta menos a quien se trata con confianza que a quien se le trata con demasiado empalago):

    — Mira, Chuchi, si quieres concederme la salvación, no me hagas pasar entre tantos beatos, porque me aburren soberanamente. Si de verdad quieres hacer algo por mí, sólo tienes que convertirme en mirlo, en gaviota, en descarado gorrión o, aunque sea, en cuervo malhumorado y déjame seguir disfrutando a mi manera de la salvación de mi ALMA.

    ( Mi nietuca se llama Alma)

    Saludos, pues.

  • Fico Sánchez Peral

    UUUuuufffffff!!!!!!!!!
     
    Con el artículo de E. Martinez Lozano sobre K. Wilber, he ido entendiendo y ascendiendo, perdiéndome, retrocediendo y reencontrándome, para arrancar de nuevo a medida que avanzaba por él y, sobre todo, a medida que todos habéis ido interviniendo. No me veo yo a nivel de poder analizar a Wilber, a quién no he leído, pero avanzo con vuestros comentarios, en especial con los de MAR Medina que encuentro más asequibles.
     
    Ahora bien, con lo que estoy disfrutando como un loco, es con el enlace aportado por Rodrigo sobre: EL HOMBRE SABIO Y COMPASIVO: UNA APROXIMACION TRANSPERSONAL A JESUS DE NAZARETH, también de E. Martínez Lozano; ¡es una auténtica pasada!! Voy sólo por la mitad (son más de veinte páginas), pero es buenísimo; me lo estoy imprimiendo y espero rumiarlo con muuuuuuuuucha calma.
     
    Por cierto, Pepe Sala: totalmente de acuerdo contigo. Y aprovechando que el Pisuerga, pase por donde pase, siempre nos viene bien: ¡Felicidades –otra vez- a Marco y todos los tuyos!!!!! Un abrazo.
     
    Saludos cordiales; Fico.

  • oscar varela

    Hola!
     
    Acerca del pensamiento de K.Wilber tendría que decir algunas cosas:
     
    * a favor: muchísimas (es el logro EPISTEMOLÓGICO más importante de n/tiempo)
    * en contra: ninguna en su ámbito (epistemológico)
    * in-suficiente: una (en el ámbito de la realización –ganas-, no sólo especulación)
    ···········
    Importa acá lo último:
     
    Yo tengo un coche Ford-Falcon viejo (año 1970). Anda. Pero pesa y consume demasiado.
    Hoy hay coches que, comparados, son un violín al lado de mi contrabajo.
     
    Toda la diferente tecnología no alcanza a determinarme a ir a un lado o a otro.
    * ¿A dónde iré?
    * ¿Qué o quién me llama?
    * ¿Existe hoy ese llamado, diferenciado del chirimbolo técnico?
    ·············
    No he encontrado que K.Wilber y sus muchachos se hagan cargo de es pre-supuesto de la vida humana.
     
    Pero ¡Voy todavía! – Oscar.

  • oscar varela

    Hola!
     
    El Sr. Lozano ha ingresado a Atrio.org no sólo por el Portal de entrada, sino también por la Puerta de Servicios. Y lo ha hecho lozanamente con firmeza en 3 puntos:
     
    1º) Sorpresa de no haber sido “avisado”. Asunto que quedó, lozanamente también, aclarado por el Moderador responsable, Antonio Duato.
     
    2º) Certificando su Cita de K.Wilber ante la duda de Luis Troyano, quien quedó satis-fecho.
     
    3º) Advirtiendo a los comentaristas, nos dice:
    – “Al leer los comentarios al respecto, me parece que quizás necesitaríamos primeros una clarificación sobre los términos (”espiritualidad”, “religión”, “mito”, “razón”…), porque dependiendo de lo que “pongamos” en cada uno de ellos, seremos conducidos a decir una cosa u otra muy diferente. Yo daba pos supuesto que eran entendidos en el sentido que el propio Wilber les atribuye.”-
    ···············
    Esta última advertencia del Sr Lozano nos anima a entrar a su pensamiento por el Portal adecuado de la terminología usada.
     
    Es difícil comprender-se si cuando uno dice “burra”:
    * unos mentan un animal
    * otros, un poco de manteca.
    ················
    Eso pasa con los términos señalados por el Sr. Lozano: espíritu, religión, mito, razón …
     
    De todas maneras, alegrará al Sr. Lozano apreciar que la di-fusión de sus importantes consideraciones, Atrio y sus “muchach@s” colaboran en generar la “masa crítica” hasta que aparezca el centésimo mono.
    ·················
    ¡Vamos todavía! – Oscar.

  • José Ignacio Ardid

    ¡Paz a todos!

    Hace tiempo que no entro en este foro por varias razones que, quizás, no sea el momento de aclarar, pero entiendo que quiero seguir participando en estos hilos tan abiertos y, digo así, porque nos abren a nuevas perspectivas de lo Real.

    En algún momento a Antonio Duato le hablé y me invitó a que hiciera una reseña sobre el pensamiento que propone Enrique Martínez Lozano, sobre todo reflejado en su página web, en la que igualmente se hace eco de otros autores que llevan trabajando la conciencia transpersonal y el modelo no-dual de cognición que, pienso yo, nos lleva o está llevando a otra etapa de nuestra evolución como especie y que se van notando brotes verdes en muchas facetas de nuestra vida.
    Este camino de espiritualidad, una abierta e incluyente, no una religión teísta que nos lleva a la separación y al dogmatismo-fundamentalista entiendo, desde mi particular punto de vista, puede abrirnos a la presencia de lo Real, al Misterio, o, si se quiere utilizar el término, a Dios.

    Invito a ir recorriendo caminos, sin miedos, a abrirnos a nuevas experiencias de espiritualidad creativa, no al dinamismo de dogmas que nos paran, leyendo a autores contemporáneos como Jager, Wilber, Ferrer, Melloni, incluso a Enrique Martínez; recuperando autores que nos amplien nuestra visión de lo Real como los místicos sufíes, etc. Así seguro que vemos todo un mar espléndido que nos abra definitivamente, si puede ser, a la interculturalidad y la interreligiosidad: asignaturas ambas que tendremos que aprobar un día u otro.

    Saludos a todos,

  • Carmen (Almendralejo)

    Religión es religarse…
    y como bien dices Pepe Salas, tú con tu nietuca estás religado…
    Otra cosa es lo que los varones de las religiones han ido sobreponiendo a la religación personal, y sobre todo a lo que concierne a otras personas que no son ellos, y que para nada mengua o diezma la parte de cada ser con aquello a lo que se una…
    Para nada, la persona “no creyente” es menos creativa o menos mística…
    Dónde se recogió o de donde parte los parametros para dibujar ese trazo o caberna donde se encierra o eleva a unas u otras personas.
    Ese delimitación es la que mata a D*s, porque solo sireve para autoevaluarse a un* mism* y endiosarse.

  • Carmen (Almendralejo)

    Gracias Mar Medina…

  • pepe sala

    Para nada estoy de acuerdo con la repetida afirmación de que los espiritual depende de la religiosidad. ( escrito de otras formas, pero es lo que he entendido tanto en el artículo base de cometaristas, de algunos comentaristas y de citas de libros y artículos.)
     
    Al contrario ” institucionalizar lo espiritual” ( que es lo que realmente hacen las diferentes religiones) quita libertad a la VERDADERA ESPIRITUALIDAD.
     
    A Juan de la Cruz, por ejemplo, la religión le estorbó un  montón para desarrollar su ESPIRITUALIDAD POETICA.
     
    Lo mismo se podría decir de grandes músicos, pintores, litaratos, etc. A nuestro propio nivel de personas, sin religiosidad, yo no me tengo por menos espiritual que otros que se reconozcan religiosos. De hecho creo poder disfrutar de lo espiritual, mucho mejor que quienes se ven en la necesidad de constatar su propia libertad espiritual para ponerla en consonancia con sus creencias religiosas. No sea que vayan a ” pecar de pensamiento”…
     
    Si lo que tenemos entre mi nituca y yo ( a miles de kilómetros de distancia) no es espiritual, que baje Dios y lo vea. Pongo éste pequeño ejemplo por no poner mi alma al descubierto cuando contemplo la Naturaleza, escucho el canto de un mirlo al atardecer, hablo con mi perro mastín o podo una planta que me gusta especialmente.
     
    No rebajen tanto el concepto espiritual, señores religiosos, que lo espiritual  NO SE PUEDE INSTITUCIONALIZAR, domesticar  y acaparar de ninguna manera.
     
    Salud2, pues.

  • Rodrigo Olvera

    Saludos a Enrique Martinez

    Me animo a recomendar la lectura de su artículo
    EL HOMBRE SABIO Y COMPASIVO: UNA APROXIMACIÓN TRANSPERSONAL A JESUS DE NAZARET
    http://www.transpersonaljournal.com/pdf/vol1-jul09/Martinez%20Lozano%20Enrique.pdf

    Saludos

  • Rodrigo Olvera:
     
    Efectivamente el libro que citas no lo he leído. ¿Cómo entender lo que dice Wilber?. (Pido excusas a E. Martinez Lozano).
    La línea de la espiritualidad del nivel mítico, necesita de un referente racional, para trascender la concepción mítica de Dios. Creo que en Occidente lo que se da a día de hoy es la espiritualidad laica, y principalmente el budismo.
    El budismo es una “religión” racional que apunta a la transracionalidad, ese debe ser el motivo por el que crece en Occidente.
    Pero volviendo al ejemplo de un maestro laico, Eckhart Tolle, este necesariamente lo que enseña lo ha debido extraer de alguna tradición, sea el budismo el taoismo incluso el induismo. Religiones o tradiciones racionales. Desde lo que enseñan estas tradiciones o religiones, es desde donde interpreta las palabras atribuidas a Jesús.
    Incluso la psicología Transpersonal o también la psicología Integral, bebe de las fuentes de las tradiciones orientales.
    En nuestra sociedad la religión racional, esta en mantillas, con el transcurrir del tiempo, lo mas probable es que fragüe y se consolide una forma genuinamente nuestra de religión racional, o puede ser que simplemente adoptemos el budismo, transplantado a nuestra cultura.
    Aun reconociendo que las religiones del Libro contienen una parte verdad admisible para la razón, su núcleo esotérico u místico, de forma general, están ancladas en lo mítico. A quien no les satisfaga ya, la concepción mítico-religiosa, lo propio es que busque algo que si le satisfaga. Y no necesitamos “inventar” lo que ya está inventado, porque lo que necesitamos, Oriente hace milenios que lo tiene.
    Si, a lo que dice Wilber, si entendemos por religión al budismo, o en general, las religiones orientales. Pero desde las mismas religiones del Libro, es muy difícil una evolución. Esto en teoría, si descendemos a lo concreto…, es impensable…
     
    Desde lo mítico podemos escalar la pared evolutiva- espiritual. ¿Por qué, no aprovechar los clavos que los orientales han dejado clavados?.
    Para concluir: si la palabra religión, la interpretamos como la espiritualidad socializada e incardinada en la cultura, entonces si coincido con Wilber.
     
    Un saludo amigo

  • Antonio Duato

    Pido excusas a Enrique Martínez Lozano por no haber solicitado previamente autorización para reproducir su artículo, siguiendo una norma habitual que es poder usar lo publicado en Internet siempre que se cite el origen. Y en la entradilla de ATRIO se destacaba bien el enlace a su página “Vivir lo que somos”.

    Le agradezco mucho que haya querido, sin embargo, entrar con un comentario para aclarar algunas cosas.

    Son muchas las personas que me habían hablado de sus libros y de su página (este artículo me fue expresamente recomendado por uno de los asiduos visitantes de ATRIO) y yo había manifestado ya mi deseo de ponerme en contacto con él, para ofrecerl enuestro portal para una mayor difusión de su pensamiento. ¡Lástima que este contacto no se haya producido antes de la publicación de este escrito!

  • Acabo de ver, con sorpresa -puesto que nadie de ATRIO me había dicho nada-, que han publicado aquí mi comentario a la obra de Ken Wilber “Espiritualidad integral”.
    Al leer los comentarios al respecto, me parece que quizás necesitaríamos primeros una clarificación sobre los términos (“espiritualidad”, “religión”, “mito”, “razón”…), porque dependiendo de lo que “pongamos” en cada uno de ellos, seremos conducidos a decir una cosa u otra muy diferente. Yo daba pos supuesto que eran entendidos en el sentido que el propio Wilber les atribuye.
    En cuanto a la afirmación de Luis Troyano, de que no has encontrado este texto en Wilber:
    “La religión es la única institución que puede ayudar a sus seguidores a avanzar desde la versión prerracional, mítico-pertenencia, etnocéntrica y absolutista hasta la versión racional-perspectivista, mundicéntrica y postconvencional.”, quiero decirte que puedes leerlo literalmente en la obra “Espiritualidad integral”, Kairós, Barcelona 2007, p. 333.
    Para más precisiones sobre toda esta cuestión que considero capital para las personas interesadas en el cuidado y cultivo de la dimensión profunda de la realidad, puedo ofreceros lo publicado en la web: http://www.enriquemartinezlozano.com
    Saludos cordiales.

  • MAR Medina

    Creo que hay que distinguir entre religión entendida  como modo de relación personal  con lo que denominamos  Dios o lo trascendente,  o entendida como patrimonio cultural de una civilización  –lo expreso de una manera esquemática, no pretendo definir aquí el concepto-, y la institución que resulta de la cristalización u “ordenamiento” social que controla y regula los aspectos rituales de determinada religión, entre otras cuestiones.
     
    La frase citada por Martínez Lozano cambia radicalmente de sentido si se refiere a la religión como movimiento del alma, en cuyo caso sería cierta, puesto que la religión se ocupa precisamente de la vida espiritual que nos pone en contacto con nuestra realidad más profunda y está tan viva y en evolución como nosotros  mismos, o si se refiere a la institución como controladora y guardiana de determinado sistema de creencias, en cuyo caso sería falsa, tal como ya he dicho antes.
     
    De acuerdo con la cita textual que aporta Rodrigo  parece que la frase se refiere al aspecto social de la  religión, es decir, al patrimonio religioso-cultural de una sociedad. La evolución, también la espiritual, es en principio un cambio individual, aunque sin duda el cambio que imprime al alma se reafirma por el eco o reflejo, el efecto que dicho cambio provoca en el resto de la sociedad y facilita a su vez que el cambio se generalice o se extienda.

    No sé si es ese aspecto social de la religión el que se quiere resaltar en el artículo como única ayuda para el cambio de paradigma; yo creo más bien que influyen más factores, pero fundamentalmente me parece importante no confundir la institución religiosa con las otras dimensiones de la religión, como son la personal o la social.
     
    Un abrazo también a ti, Josefina, gracias por tu saludo.
     
    Saludos cordiales a todos.

  • Antonio Vicedo

    CITAS: “-“¿Cuál es la preocupación última?”. Lo que la espiritualidad busca es precisamente la respuesta a ese interrogante. …
    quien acceda al nivel transmental, podrá ver a Dios en todo (, pero NO LO VERÁ del todo.)
    … un texto de Wilber especialmente inspirado y hermoso: Dios es imposible de negar,”
    La preocupación última es aceptar  racionalmente de la realidad fenomenológica  todo lo que, perteneciendo o siendo deducible de los fenómenos y probado apoyado en ellos  la razón, por sí misma,  puede aceptarlo y defenderlo,   con independencia de cualquier actitud de la voluntad. De este lado queda lo que llamamos campo científico, o pura ciencia, que en nada puede condicionar ni ser condicionada por la fe. La ciencia también va correspondiendo a alimentar esa preocupación última en la medida en que siempre puede y, en realidad hace, ser perceptora de nuevos e ignorados fenómenos de cualquier concreción de la realidad energético-material.
    Pero afirmado esto, y con ello situándonos en medio de la plaza de la Modernidad que ha derribado , o lo intenta, los recoveco mitológicos que intentaban guardar confusiones mítico-fenomenológicas como realidades hibridas y bagaje racional de creencias, nos queda el que pudiendo ver científicamente a Dios en todo, por no poderlo ver DEL TODO, encontramos abierto un horizonte (el referido a ese DEL TODO) respecto al cual, por no aparecer ante la razón como ABSURDO ( O REALIDAD IMPOSIBLE), nuestra libre voluntad puede, con la misma posibilidad ( lo que libera del mito y de la ciencia) de carencia probatoria admitir o negar  esa REALIDAD referida al NO DEL TODO, dimensión del ABSOLUTO (DIOS) que queda más allá de lo divino de la materia-energía.
    Estaríamos ante la experiencia práctica del HACER que,  en tanto verbo, participa de la realidad del SUJETO que realmente hace, pero que en ese HACER no manifiesta o no podemos captar la completa manifestación de SU REALIDAD ABSOLUTA, en tanto SUJETO.
    Desde la confusión del HACER con el SUJETO que HACE, creo ha procedido toda la mitología religiosa con exigencias de racionalidad y, como reacción a ella la modernidad científica  con exigencias de ateísmo. Todo ello en un campo de batalla teórico- práctico  en el que desde posturas enfrentadas se luchaba con idéntico armamento dialéctico: la fe o fiducia, porque tanto para el mito, como para ciencia mitologizada (Prueba o negación de la REALIDAD ABSOLUTA) se tenía que recurrir, necesaria e improcedentemente, al ACTO LIBRE DE FE HUMANA: es decir a la irracionalidad mitológica de confundir el HACER con el SUJETO que hace, o la sacralización científica de ABSOLUTIZAR el HACER, negando la REALIDAD ABSOLUTA del SUJETO que HACE lo NO ABSOLUTO.
    Cierto que en ese campo de relación entre el HACER y el SUJETO que HACE, los grandes místicos y también los pequeños y sencillos (esos a los que Jesús se refería recibiendo la revelación que el Padre oculta a sabios y entendidos), han llegado a vivencias muy especiales de la EXISTENCIAL RELACIÓN  que se da entre EL SUJETO y SU PROPIA ACCIÓN, pero los que se han mantenido en la grandiosa sencillez de reconocer su relativa pequeñez, sobre todo como FILIACIÓN de DIOS y HERMANDAD HUMANA UNIVERSAL, han dejado claro testimonio de que:  Una cosa era, como dice Juan de la Cruz, contemplar lo que ha dejado de hermosura el AMADO (“- Mil gracias derramando,/ pasó por estos sotos con presura/y, yéndolos mirando,/ vestidos los dejó de SU HERMOSURA  …Acaba  de ENTREGARTE YA DE VERO/ No quieras enviarme/ de hoy más ya mensajero:/¡que NO SABEN decirme LO QUE quiero/ …Descubre TU PRESENCIA/ y máteme TU VISTA y HERMOSURA/ … / ) y otra alcanzar como experiencia la vivencia del AMADO.
     

  • Rodrigo Olvera

    Hola Luis

    Dices
    Comparto la apreciación de Wilber de que la religión es la única institución que puede ayudar a sus seguidores a avanzar desde la versión prerracional, mítico-pertenencia, etnocéntrica y absolutista hasta la versión racional-perspectivista, mundicéntrica y postconvencional.”
    En el pensamiento de Wilber, no he encontrado nada que diga esto de arriba. Aunque debo decir que no he leído todos sus libros, aunque si su gran mayoría.”

    Yo que no he leído a Wilber 😉 te puedo citar textualmente la referencia (Espiritualidad Integral. El nuevo papel de la religión en el mundo actual, página 353

    “Y estos estadios (las zonas n°2 y n°4 de la manifestación del Espíritu) – que van desde el Dios arcaico hasta el Dios mágico, el Dios mítico, el Dios racional, el Dios pluralista, el Dios integral y otros Dioses más elevados- son en realidad los estadios y las estaciones de uba cinta trasnportadora que conduce desde lo egocéntrico hasta lo etnocéntrico, lo mundiocéntrico y lo kosmocéntrico, un papel que, repitámoslo, sólo puede desempeñar la religión”

    Unas líneas más adelante, agrega
    La religión de cualquier sociedad es el hogar de su espiritualidad anclada en su propio despliegue evolutivo, un montacargas kósmico que conduce desde la muerte hasta la inmortalidad, desde la esclavitud hasta la libertad, desde el sufrimiento hasta la plenitud, desde la ilusión hasta el despertar, desde el pecado hasta la salvación, y desde la ignorancia hasta la gnosis, todo ello iluminado por la luz de su resplandeciente despliegue en el tiempo

    He de decir que, una vez más, disiento de Wilber.

    Saludos

  • Josefina G.C.

    Hola MAR  Medina, un placer leerte de nuevo, te echaba de menos,
    BIENVENIDA y buenas noches

  • Rodrigo Olvera

    Wilber ha dicho que quien quiera conocer y criticar sus opiniones, debe leerle a él y no a quienes escriben sobre él.

    Creo que vale la pena tener en cuenta esa diferencia al cometar un texto sobre la comprensión de un autor – Martínez Lozano- respecto de un texto de Wilber, al que afirma citar “no literalmente”.

    Saludos

  • MAR Medina

    Hola Ana. Me alegra tu alegría, y la agradezco. Espero reencontraros en este espacio de amistad y encuentro que es Atrio. Un abrazo 

  • ana rodrigo

    Qué alegría leerte y casi “verte” María Asun, estabas muy perdida. Un beso.

  • MAR Medina

    La frase de Nietzsche sigue vigente, Dios sigue muriendo.
    Ese concepto mágico de Dios es el que muere y se abandona, y de acuerdo con el sentido  del artículo, este abandono de la religión mágica, con frecuencia  arrastra también a la vivencia de la dimensión espiritual humana. Si es así la tragedia es inmensa: quedamos huérfanos, enajenados de nuestra verdadera identidad, a riesgo incluso de errar sin rumbo,  sin patrón ético, ajenos a la “ley” escrita en el propio corazón si se identifica la religión con la ley moral.

    No comparto la afirmación de Wilber, corroborada por Martínez Lozano, de que la religión, como institución es la única capaz de ayudar  en este tránsito desde la religión mágica hacia nuevos patrones más acordes a la evolución espiritual humana, no hay más que ver cómo actúan en general las instituciones  religiosas, especialmente la vaticana, más ocupadas en mantenerse en su poder que en lo que debería ser su principal función de ayudar al ser humano a su desarrollo espiritual consustancial al propio ser, no imbuido en forma de dogmas ni obligaciones rituales vinculados a un orden externo.
    Por otra parte, los grandes  místicos o profetas de las principales tradiciones religiosas nos dan claves para profundizar en el propio corazón en busca de dichas respuestas. La institución vaticana, como ejemplo de institución religiosa de una de las tradiciones culturales existentes,  se ha apropiado indebidamente de la figura de su maestro y de su mensaje, montando un tinglado impensable, seguro, para Jesús, atando a sus fieles a la propia institución en lugar de promover la libertad vinculada a la verdad, e instituyéndose como intermediaria necesaria en la relación del ser humano con lo que llamamos Dios en lugar de favorecer la búsqueda de Dios, Padre/Madre, en el propio corazón, tal como hizo Jesús. 
    Realmente no es necesaria una religión concreta, en tanto credo o ritos, para la vivencia y desarrollo dela dimensión espiritual humana, aunque sí me parece importante la búsqueda de respuestas a las grandes preguntas sobre la existencia: de dónde vengo, a dónde voy, quien soy, y un desarrollo y cuidado esmerado de nuestra dimensión espiritual, que se escapa de las ataduras racionales y es difícil formular, pero también casi imposible ignorar. Creo que es posible beber directamente en la fuente y prescindir de una institución que ha traicionado y pervertido el mensaje cristiano.
    Saludos cordiales.

  • “Comparto la apreciación de Wilber de que la religión es la única institución que puede ayudar a sus seguidores a avanzar desde la versión prerracional, mítico-pertenencia, etnocéntrica y absolutista hasta la versión racional-perspectivista, mundicéntrica y postconvencional.”

    En el pensamiento de Wilber, no he encontrado nada que diga esto de arriba. Aunque debo decir que no he leído todos sus libros, aunque si su gran mayoría.
    Estoy completamente de acuerdo con el comentario de Jose Coloma,  desde el mito, o lo que es igual, desde la religión, también podemos avanzar evolutivamente hablando. pero ni mucho menos, con exclusividad.
    Que duda cabe, que si en el Vaticano (por ejemplo) residieran gentes como E. Martinez Lozano los fieles católicos evolucionarian rápidamente hacia la espiritualidad acorde con nuestro general hoy día, nivel de conciencia medio. Pero el desarrollo espiritual se puede acometer desde muchos paradigmas, no solo desde el religioso, sea este el que sea. Eckhart Tolle, se nos presenta como un simple laico. Y creo es un gran maestro, nos da autenticas y sencillas pautas, para que seamos capaces de neutralizar el sufrimiento. Y esto, el neutralizar el sufrimiento, y el hacernos menos egoístas, es lo básico de la espiritualidad. Lo demás es humo opiáceo, que nos consuela quimericamente.

  • Miguel González

    Lo que me interesa del comentario esquema de Enrique Martínez Lozano es la coincidencia (invisible para algunos) de la experiencia mística con su reflexión. Los místicos han intuido el meollo de la experiencia espiritual como nadie más a o largo de la historia. Algunos creen que el camino correcto es sustituir la religión por una suerte de popurrí cientifista,  racionalista y de coincidencia con postulados ideológicos de izquierdas (por llamarlos de alguna manera). La religión tiene su propia entidad, su ética y su dinámica y por lo tanto no debe parecerse ni mimetizar nada.
    Nos vamos enterando de que los elementos  más “avanzados” (por insistir en el tópico) toman de la espiritualidad, de los escritos evangélicos y del mismo  Jesús apenas unas cuantas cosas, las que les vienen bien para sus fines. Acabáramos.  Espiritualidad (o negación de ella) a la carta.  Si el hecho espiritual (que es sinónimo de religioso) dependiera de algunos ya estaría incorporado como un anexo en el  programa electoral de algún partido, sí esos programas que se elaboran para no cumplirlos, claro.
     
    Sí que vamos, sí.

  • José Coloma

    A demás- siguiendo la linea de Luis Troyano- la razón misma en esta modernidad llamada “tardía”, está experimentando en su práctica este misterio que implica la complejidad de lo “real”. Desde las ciencias exactas a las sociales el paradigma de la complejidad está ganando verdad en la práctica. Esa complejidad, ese misterio de lo existente, lo traspasa todo… la ciencia y la razón es hoy mística… Hace falta leer los aportes de la biología (Varela), de la física cuántica, etc etc… y nos daremos cuenta que desde ahí también se percibe el misterio que lo traspasa todo. Por eso creo que no es prescindible ninguna manera sobre otra para experimentar (sistemas psíquicos) la complejidad de lo existente. Y sea desde el mito, el método racional, místico, posmoderno… etc, la experiencia de dios, lo complejo, lo misterioso, lo cósmico, etc… siempre estará… o por lo menos ha estado hasta ahora.
    Por lo mismo, no estoy de acuerdo cuando dice que sólo de la religión se puede ayudar a los creyentes a dar el paso de una experiencia pre-racional hacia una mistica-racional. Se puede llegar a la misma experiencia desde una u otra. La experiencia es la fundamental, no la elaboración de ella que es contingente y siempre va cambiando con los paradigmas.
     
    Saludos.

  • “Ello requiere también, por parte de los creyentes, una lectura desapasionada de su propio mensaje, desde la nueva apertura que ofrece el desarrollo cultural. En suma, un ejercicio humilde de lucidez. Cada vez resulta más evidente para muchos creyentes que la solución para nuestra situación actual no puede ser un mero retorno al tradicionalismo.”

    Si lo concretamos, ello significa que debemos cuestionar la literalidad de los evangelios, de todos, apócrifos y canónicos. Y cuestionar la Eucaristía, como procedente del culto mitraico. La razón no puede admitir que Jesús nació de una virgen, ni que resucitó de entre los muertos. Si puede admitir que caminó sobre la tierra un ser iluminado, del que sus primitivos congéneres escribieron según ellos entendían a Jesús.
    Personalmente, de los evangelios y de la Biblia entera, solo aprovecho aquellas palabras que resuenan en mi interior, y puedo hacerlas mías, sin resistencia de mi racionalidad.
    Cuando al creyente se le abre la puerta de su libertad personal, es cuando se atreve a cuestionar, lo que la religión le da como verdad inmutable. Si esta verdad ha sido valida alguna vez, no es ahora en nuestros días. Pues es una verdad mítica-prerracional.
    Esto que digo, se resume en que la razón no puede admitir la religión. Si a Jesús, pero según y como.
    Al menos en Occidente, la era de la religión, la estamos superando cada vez mas vertiginosamente. Pero…, nos espera una espiritualidad acorde con nuestro nivel evolutivo de conciencia. No nos quedamos huerfanos del Misterio, si desechamos al dios mitico antropomorfico.

  • Me alegra la irrupción en Atrio del tema de la vivencia transpersonal, que no es otra cosa sino una versión actualizada de la inaccesibilidad del Misterio.

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