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Por qué la Iglesia no quiere y no puede abolir la ley del celibato

 

El surgimiento de casos de sacerdotes pedófilos en casi todos los países católicos está todavía en curso, revelando la extensión de este crimen que tantos daños se ha visto que causa en sus víctimas.

  Es poco decir que la pedofilia avergüenza a la Iglesia, o pedir disculpas y rezar. Es peor. Representa una deuda impagable a aquellos menores que fueron abusados bajo el manto de la credibilidad y de la confianza que la función de sacerdote encarna.

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La tesis central del Papa Ratzinger, que me cansé de escuchar en sus conferencias y clases, se invalida por sí misma. Para él, lo importante no es que la Iglesia sea numerosa. Basta que sea un “pequeño rebaño”, constituido por personas altamente espirituales. Es un pequeño “mundo reconciliado” que representa a los otros y a toda la humanidad. Ocurre que dentro de este pequeño rebaño hay pecadores criminales y es todo menos un “mundo reconciliado”. Tiene que aceptar humildemente lo que decía la tradición: la Iglesia es santa y pecadora, una “casta prostituta”, como decían algunos Padres antiguos. No es suficiente que sea Iglesia; tiene que recorrer, como todos, el camino del bien, e integrar las pulsiones de la sexualidad -que ya tiene mil millones de años de memoria biológica, para que sea expresión de ternura y de amor, y no de obsesión y de violencia contra menores. <p>

El escándalo de la pedofilia se constituye en un signo de los tiempos actuales. Del Vaticano II (1962-1965) aprendemos que hay que descubrir en los signos la interpelación que Dios nos quiere transmitir. Me parece que la interpelación va en esta línea: es el momento de que la Iglesia católico-romana haga lo que todas las demás Iglesias ya hicieron: abolir el celibato impuesto por ley eclesiástica, y liberarlo para aquellos que ven sentido en él y consiguen vivirlo con jovialidad y frescura de espíritu. Pero esta lección no está siendo tomada por las autoridades romanas. Al contrario, a pesar de los escándalos, reafirman el celibato con más fuerza. <p>

Sabemos lo insuficiente que es la educación para la integración de la sexualidad en el proceso de formación de los sacerdotes. Se lleva acabo lejos del contacto normal con las mujeres, lo que produce una cierta atrofia en la construcción de la identidad. Las ciencias de la psiqué han dejado claro que el varón sólo madura bajo la mirada de la mujer, y la mujer bajo la mirada del varón. Hombre y mujer son recíprocos y complementarios. El sexo genético-celular ha demostrado que la diferencia entre un hombre y una mujer, en términos de cromosomas, se reduce apenas a un cromosoma. La mujer posee dos cromosomas XX y el nombre un cromosoma X y otro Y. De donde se despende que el sexo-base es el femenino (XX), siendo el masculino (XY) una diferenciación del mismo. No hay pues un sexo absoluto, sino sólo uno dominante. En cada ser humano, hombre y mujer, existe “un segundo sexo”. En la integración del “ánimus” y del “ánima”, o sea, de las dos dimensiones de lo femenino y lo masculino presente en cada ser humano, se gesta la madurez sexual. <p>

Esta integración viene dificultada por la ausencia de una de las partes, de la mujer, que es sustituida por la imaginación y los fantasmas, que si no son sometidos a disciplina pueden generar distorsiones. Lo que se enseñaba en los seminarios no está exento de sabiduría: quien controla la imaginación, controla la sexualidad. En gran parte, así es. <p>

Mas la sexualidad posee un vigor volcánico. Paul Ricoeur, que mucho reflexionó filosóficamente sobre la teoría psicoanalítica de Freud, reconoce que la sexualidad escapa al control de la razón, de las normas morales y de las leyes. Vive entre la ley del día, en la que valen las reglas y los comportamientos establecidos, y la ley de la noche, en la que funciona la pulsión, la fuerza de la vitalidad espontánea. Sólo un proyecto ético y humanístico de vida (lo que queremos ser) puede dar dirección a la sexualidad, y transformarla en fuerza de humanización y de relaciones fecundas. <p>

En este proceso no queda excluido el celibato. Es una de las opciones posibles, que yo defiendo. Pero el celibato no puede nacer de una carencia de amor, al contrario, debe resultar de una sobreabundancia de amor a Dios que se desborda hacia los que están a su alrededor. <p>

¿Por qué la Iglesia católico-romana no da un paso y suprime la ley del celibato? Porque es contradictorio con su estructura. Es una institución total, autoritaria, patriarcal, altamente jerarquizada, y uno de los últimos bastiones de conservadurismo en el mundo. Abarca a la persona desde el nacimiento a la muerte. Para una conciencia ciudadana mínima, el poder conferido al Papa es sencillamente tiránico. El canon 331 es claro: se trata de un poder “ordinario, supremo, pleno, inmediato y universal”. Si quitamos la palabra “Papa” y ponemos “Dios”, funciona igualmente. Por eso se decía: ”el Papa es el dios menor en la tierra”, como muchos canonistas afirmaron. <p>

Una Iglesia que pone el poder en su centro, cierra las puertas y las ventanas al amor, a la ternura y la compasión. La persona célibe es funcional a este tipo de Iglesia, porque ésta niega al celibatario aquello que le hace más profundamente humano, el amor, la ternura, el encuentro afectivo con las personas, lo que sería más fácilmente propiciado si los sacerdotes estuviesen casados. Se vuelven totalmente disponibles a la institución, que tanto puede enviarlos a París como a Corea del Sur. <p>

El celibato implica cooptar al sacerdote totalmente al servicio no de la humanidad, sino de este tipo de Iglesia. Sólo deberá amar a la Iglesia. Cuando descubre que ésta no es sólo “la santa madre Iglesia” sino que puede ser madrastra que usa sus ministros para la lógica del poder, se decepciona, deja el ministerio con el celibato obligatorio y se casa. <p>

Mientras perdure esta lógica de poder absolutista y centralizador, no esperemos que la ley del celibato sea abolida, por más escándalos que ocurran. El celibato es demasiado cómodo y útil para la institución eclesiástica. <p>

Pero, ¿cómo queda entonces el sueño de Jesús de una comunidad fraterna e igualitaria? Bueno, eso es otro problema, tal vez el principal. Desde ahí plantearíamos diferentemente la cuestión del celibato y del estilo de Iglesia que sería más adecuado a su mensaje libertador.

7 comentarios

  • Ricardo Alonso

    Soy sacerdote católico y amo a una mujer maravillosa, me entristece que aún la Iglesia romana no acepte que nos casemos, sería una verdadera bendición porque quien ama conoce a Dios. Ojalá algún día podamos hacer las cosas que nos gustan, servir como sacerdotes y amar a una mujer.

  • Lo uno por lo otro, más razón de escándalo tiene la propiedad privada eclesiástica que el porcentaje de pedófilos.

  • Eduardo Ojeda

    Estoy de acuerdo en todo con Leonardo. Pero discrepo con aquellos que vinculan celibato con pedofilia.
    Por el contrario, los pedófilos son enfermos que se encuentran entre la gente casada y la soltera y la célibe.
    No se puede como han hecho algunos vincular la pedofilia con la homosexualidad, pues los pedófilos son heterosexuales, homosexuales y bisexuales.
    Tampoco es un problema de marginación, pues hay pedófilos en las clases altas y en las bajas. Tampoco es un problema de la Iglesia Católica. Parece ser que la Católica es la Iglesia que menos ha sabido “tapar” los casos. Por otra parte y hay que decirle, sin que esto sirva como se ha hecho para justificar lo injustificable que hay una campaña mediática en contra de la Iglesia Católica usando este tema desgraciado.
    ¿Porqué digo esto? Por varias cosas que no son coincidencias. Los medios tenían información de esto mucho antes del año 1987 que es cuando se empiezan a destapar los asuntos de EEUU, que fue donde detonó el tema.
    La pregunta que me hago es ¿porqué si ya había información más vieja sobre el tema, empiezan a salir en los medios una catarata de casos y denuncias, que ya se habían planteado públicamente pero que recién en ese momento golpean a la opinión pública mundial? La respuesta la doy yo y no es imaginación mía, y n o soy el único que lo detectó. Estos informes (que son ciertos,  no lo niego) empiezan a llover justo inmediatamente después de que los obispos de EEUU sacan una carta pastoral condenando y con informes científicos muy sesudos de apoyo, el programa “Guerra de las Galaxias” de Reagan, que lejos de disminuir la cantidad de armas nucleares tendía a aumentar su número.
    Se la “cobraron” a la Iglesia, es obvio ¿no?
    Pero digo algo más que ya lo dijo el Papa, será el 10% más o menos del Clero y la inmensa mayoría son fieles a su misión.
    Por otra parte la pedofilia no es una conducta exclusiva del clero. (Vuelvo a decir que esto no la justifica) La mayor parte de los pedófilos están entre los padres de familia, los maestros y profesores, y todos casados, el clero es un porcentaje inferior a estos grupos. Estos datos son de UNICEF que no es un organismo católico.
    Vuelvo a decir, coincido con Leonardo que este signo horrible de los tiempos debe ser leído y discernido, y digo también que la estructura demasiado jerárquica de la Iglesia favorece que se oculte a los culpables y que se tomen resoluciones arbitrarias y equivocadas que tanto han dañado a la Iglesia y a su credibilidad. Y sobre todo lo que urge es proteger a las víctimas y crear condiciones que permitan que estos desgraciados casos no queden impunes y que haya mecanismos que protejan a las víctimas.
    Esto implica democratizar a la Iglesia, involucrar a las comunidades, y acabar con los privilegios injustos de los clérigos que en lugar de proteger a la gente, terminan lastimando a los más débiles.
    No es bueno generalizar, si hay un profesor pedófilo eso no significa que los profesores lo sean. Si hay curas pedófilos, es bueno recordar que son una minoría, y que gran cantidad de curas son honestos y generosos con la gente.
    Hay que terminar con la impunidad y con estas situaciones.
     
     

  • Héctor Rodríquez Fariña

    Esta es la noticia publicada en http://www.21rs.es/news/view/6831

    “Hans-Jochem Jaschke, una de las figuras más destacadas de la iglesia católica alemana, considera que la Iglesia católica se enriquecería con la experiencia de sacerdotes casados”.  Por otro lado, MOCEOP manifiesta su apoyo al teólogo y sacerdote casado Victorino Pérez, que sigue celebrando comunitariamente la cena del Señor.

    El análisis de Boff parece establecer una relación directa entre jerarquía, presbiterado y autoridad por una lado y celibato por otro:  La cara y la cruz de la misma moneda.  Es significativo que Hans-Jochem Jaschke  supone que la iglesia Católica “se enriqueceria con la experiencia de sacerdotes casados”

    Los célibes seguirían siendo la jerarquía privilegiada y auténtica, supongo.  Los casados serían una casta inferior, tolerados como un mal menor. Los primeros seguirían siendo la casta superior “totalmente disponibles a la institución,  que tanto puede enviarlos a París como a Corea del Sur”, como dice Boff.
    De estos seguirían saliendo los obispos, cardenales, papas, profesores y educadores de las Universidades Pontificias y de los Seminarios. Todo ello daría una mejor imagen a la iglesia y por su puesto ‘terminaría con la pederastia’.

    Mientras tanto el mensaje del Galileo  no cuenta para nada: “El pueblo se fue convirtiendo en rebaño y los pastores no lo fueron sino que se parecieron mucho más a los príncipes, e incluso lo fueron de hecho, vistieron como tales, vivieron en palacios, como ‘correspondía’ a quienes detentaban el poder de Dios”,  según decía Galarreta.

    Lo más significativo en todo esto es que el sólido bloque de la  jerarquía comienza a resquebrajarse y los Obispos ya no pueden disimular que no están totalmente de acuerdo en todo.
    Saludos fraternales
    Héctor.

  • Antonio Vicedo

    Por no repetirme os remito a lo de mi comentario en el árticulo de  Celso . Gracias.

  • Gabriel Sanchez

    Pd, muchas de las informacione que verti en la itnervención anterior fueron sacadas de publicaciones de textos, o de publicaciones de internet…no puse las direcciònes por que la pagina no me admite màs de dos.- Gabriel

  • Gabriel Sanchez

     
     
    La Paidofilia o Pedofilia (paidos muchacho o niño filia amistad)  La Pedofilia. Un tipo de enfermedad clasificada en  V. Trastornos mentales y del comportamiento.-
    Pedofilia
    La pedofilia es una preferencia por la actividad sexual con niños pequeños. En las sociedades occidentales, la pedofilia es generalmente considerada como el deseo de tener actividades sexuales con niños de 13 años de edad o menos. Una persona a quien se diagnostica pedofilia tiene como mínimo 16 años y es por lo menos 5 años mayor que el niño víctima.
    Aunque las leyes varían de un país a otro, en líneas generales se considera que una persona comete un delito tipificado de violación cuando el niño tiene 16 años o menos y el adulto es mayor de 18 años. Los delitos tipificados de violación a menudo no corresponden a la definición de pedofilia.
    Una persona con pedofilia se angustia o se preocupa intensamente por fantasías sexuales relacionadas con niños, aunque no tenga lugar ninguna relación sexual. Algunos pedófilos sienten atracción sólo por los niños, a menudo de un grupo de edad específico, mientras que otros se sienten atraídos tanto por niños como por adultos. Los pedófilos pueden ser tanto mujeres como hombres y las víctimas pueden ser niñas o niños. Los pedófilos pueden tener como objetivo niños de sus familias (incesto) o pueden abusar de niños de su comunidad. Pueden utilizar la fuerza o la coerción para someter sexualmente a los niños y pueden proferir amenazas para evitar que la víctima los denuncie.
    La pedofilia puede tratarse con psicoterapia y fármacos que alteran la conducta sexual. Este tratamiento puede ser solicitado de modo voluntario o solamente tras una detención por el delito y sus consecuentes procesos legales. Algunos pedófilos pueden responder al tratamiento; otros no. La encarcelación, incluso a largo plazo, no cambia los deseos ni las fantasías de los pedófilos.
    CONCLUSIONES
    La incidencia negativa que ha significado el uso de Internet en la promoción de las prácticas pedófilas constituye un suceso que contiene múltiples aristas, entre las que se incluyen la existencia de las redes de confraternización e intercambio pedófilo, la ciberpornografía como nueva categoría asociativa de la tradicional pornografía y de la digitalización y los intercambios en línea con niños y adolescentes, desplegados con propósitos de captación sexual.
    La disminución de las expresiones asociadas al Abuso Sexual infantil requiere de acciones multidimensionales que abarcan desde la dimensión política, la dimensión jurídica, la dimensión socio-preventiva, la dimensión represiva, etc. En cada uno de estos niveles deben trabajarse diferentes líneas de gestión que confluyan orgánicamente al logro del resultado estratégico de reducir al mínimo las manifestaciones abusivas pedófilas.
    Reiteramos que la extensión que ha adquirido a nivel mundial la Pedofilia, producto de la ampliación comunicativa derivada de Internet, exige la elaboración impostergable de una Estrategia Mundial de lucha contra este fenómeno, cuya primera y más inmediata acción debe centrarse en la elaboración de un Instrumento Jurídico Internacional que establezca la tutela de la joven generación ante el auge del fenómeno pedófilo.
    Hay escuelas psiquiatritas que lo definen a la pedofilia con una perversión sexual, incluso se sabe de casos, donde tumores o malfuncionamientos fisiológicos a nivel cerebral causaron la conducta.-
    Existen organizaciones que la promueven y explotan, como videos, films y chat´s en Internet… Es un fenómeno que necesita un enfoque multidisciplinar y obviamente en un momento en donde las valoraciones científicas tienden a calificar esta conducta de enfermedad, se debe enfocar la prevención y represión de la misma, mediante procedimientos  profesionales, que eviten la victimización de niñ@s y  adolescentes…
    Antes de entrar al tema celibato de los Sacerdotes, voy a aportar una idea que sirve más allá de la coyuntura…Los sacerdotes (haciendo la precisa salvedad que muchos son fieles a su celibato y lo han optado por convicción y que no se puede ni se debe generalizar) para evitar caer en esta conducta-enfermedad, deberían tener un servicio sanitario acorde que  brinde  el acompañamiento psicológico constante y un acompañamiento comunitario, que permita evitar conductas aberrantes…
     
    Con respeto al celibato en sí, me parece que es un tema para poner arriba de la mesa y discernirlo en clima de oración POR TODO EL PUEBLO DE DIOS…
     
    Pero en mi modesto entender, esto va de la mano, con un replanteamiento de la eclesiología, se debe retomar las intuiciones del Concilio…y buscar avanzar en las mismas…
    Finalmente voy a decir algo que parecerá anticuado, pero forma parte de mi modesta concepción de la vida…El sexo practicado sin amor…nos deshumaniza y diríamos nos animaliza, esa tendencia post modernista de lograr el máximo placer lo más rápido posible, se parece a la de lograr el máximo de ganancia lo más rápido posible y sitúa a los “otros”… en meros objeto de mi máximo placer, una mera extensión  de mi…Según Dolores   en su famosos siete caminos de acceso a la Eucaristía nos dice “ A. Chércoles llama “la mirada carroñera”, que ve la realidad como adquisición y revela nuestra codicia posesiva. Es decir una mirada de buitre, una mirada carroñera…  Para eso debemos dejar salir de nuestro interior, eso que justamente la gran teóloga y profesora Hna Dolores Aleixandre nos dice “4. Entregar Es éste un verbo que resulta extraño a nuestra cultura, en la que se conjugan precisamente los contrarios: apropiarse, guardar, retener, acumular, poseer… Acostumbrados a la lógica del cálculo, de la medida y la cautela, no nos es fácil entrar en la lógica de la Eucaristía, en la que celebramos el máximo derroche, el total despilfarro.
    Pero es precisamente eso lo que se nos llama a celebrar y a vivir: “haced esto en recuerdo mío”. No dice “meditad”, “escribid”, “reflexionad teológicamente”, “componed himnos”, “bordad  ornamentos”, “organizad procesiones”, “celebrad congresos”, sino, sencillamente “hacedlo”. No como una ejecución mimética, sino como algo que nace de dentro, de ese rincón secreto de nuestra verdad última… Siempre he pensado que las explicaciones “satisfactorias” (todo aquello de la ofensa infinita y de un dios neurótico necesitado de una víctima que le diera reparación adecuada) están grabadas de 
    manera tan indeleble en el pueblo cristiano porque, en el fondo, nos hacen el favor de dejarnos a nosotros fuera de ese “ajuste de cuentas” entre el Padre y Jesús. Y eso nos resulta más cómodo que hacer de su entrega un estilo de vida, un camino de seguimiento, una llamada perentoria a continuar viviendo eucarísticamente, es decir, escapando de la espiral de la codicia y de la posesividad para entrar en la danza de la vida que no se retiene, en el gozo extraño de ofrecerse y darse, de desvivirse, de entregar todo lo que se es y se tiene.
     
    Desde mi modesta opinión lo habrá quienes quieran hacerlo desde el celibato, incluso siendo laicos…y habrá quienes lo hagan desde una familia, en esta línea de entrega de la vida, típica de las dinámicas Eucarísticas, son tan santos unos como otros… Y es tan importante el cura que ha decisidido por propia convicción vivir su celibato, como aquel que quiera tener una familia…para entrar en ese dar la vida que no se retiene…porque como decía Pablito Bonavia, lo que se retiene se pudre…sólo resucita lo que se da, entrega…se regala en oblación …(claro que este es el modesto sentir de un servidor torpe e inútil)…Con cariño para todos…Gabriel

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