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Profeta

  1. La boca de otro

El término ‘profeta’ procede del griego ‘prophētēs’, que a su vez deriva del verbo ‘phēmi’ (‘hablar’, ‘decir’). Unido al prefijo ‘pro’ (pro-phēmi’), este verbo significa: ‘hablar en lugar de’. El prefijo ‘pro’ no tiene carácter temporal (‘hablar antes de’ o ‘hablar anticipadamente’), sino instrumental (‘hablar por otro’ o ‘en nombre de otro’). Ser profeta consiste, pues, en hablar en sustitución de otra persona. En muy raras ocasiones el AT utiliza el término ‘profeta’ en sentido de pre-decir. El profeta no es un conocedor del futuro, sino un portavoz ceñido a la realidad de su presente. Es por encima de todo una boca, la boca de quien le ha encargado transmitir un mensaje y él lo ejecuta con fidelidad, talento y soltura.

  1. Una boca para la alta política

El término ‘profeta’ aparece por primera vez en Ex 4,16. Este versículo forma parte del final de un largo relato (Ex 3,1 – 4,17) que escenifica un diálogo imaginario entre Yahvé y Moisés. En esa ficción se oye la voz de Yahvé encargando a Moisés la transmisión de un mensaje dirigido al faraón y otro a los integrantes de las tribus hebreas esclavizadas en Egipto. A uno y otros debe comunicarles su decisión de hacer salir a los esclavos de la situación opresiva que padecen para conducirlos a la libertad y convertirlos en un pueblo. ¡Asuntos de alta política!

Ante la continua resistencia de Moisés interponiendo impedimento tras impedimento y formulando como argumento terminante su torpeza para hablar, Yahvé resuelve que su hermano Aarón hablará por él. Aarón le servirá como profeta; es decir, será su boca:

  • “Él hablara al pueblo en tu nombre, él será tu boca (prophētēs)”. (Nueva Biblia Española. Traducción Schökel-Mateos).
  1. Analistas de la realidad

De tanto repetir equivocadamente (¿o interesadamente?) que los profetas del AT se distinguían por vaticinar lo que acontecería un tiempo más tarde, se ha extendido la ignorancia respecto a su verdadera tarea. Pero conviene poner las cosas en su sitio. Porque jamás los profetas fueron adivinadores del porvenir. Lejos de esa idea, su mirada estaba circunscrita en exclusiva al presente más palpable. Los profetas se caracterizaban por ser agudos analistas de la realidad en la que estaban inmersos. La mayoría de los libros que recogen la actividad de los profetas comienzan declarando con extremado detalle el marco espacio-temporal en el que actuaron estos inconfundibles personajes:

  • “El año treinta, quinto de la deportación del rey Joaquín, el día cinco del mes cuarto, hallándome entre los deportados, a orillas del río Quebar…” (Ez 1,1-2).
  1. Tres miradores

Como vigías del momento histórico en que vivían, escrutaban los sucesos a partir de tres claves derivadas de otros tantos acontecimientos singulares que dieron origen a la existencia de Israel:

  • La libertad. Porque Israel nació desde la opción de unos grupos esclavos por ser un pueblo libre. El Éxodo (Ex 12,29-14,31).
  • La justicia. Porque, una vez libres, las tribus hebreas decidieron erigirse como pueblo en base a una Ley Constitucional (el llamado Decá-logo: ‘diez leyes’) que aprobaba la justicia como fundamento de la recién aparecida nación y regulaba las relaciones sociales entre sus integrantes. La Alianza (Ex 20,1-17).
  • La igualdad. Porque tras la conquista de la tierra de Canaán, resolvieron repartirla de manera que cada una de las tribus y cada familia contó con un lote que aseguraba en condiciones de igualdad su subsistencia y su dignidad. La Promesa de una tierra (Jos 13 – 19).
  1. Denuncias y anuncios

 Las tres claves: Libertad, justicia e igualdad constituyeron un excelente sistema de medidas utilizado por los profetas para evaluar con acierto el estado de la nación. Ellos proclamaron desde estos tres miradores sus denuncias y sus anuncios. ¡Arriesgando el pellejo! Denuncias de opresión, injusticia y desigualdades acusando a sus respectivos responsables. Anuncios de las consecuencias derivadas de haber fracturado las columnas que servían de soporte a la vida del pueblo.

  1. Una ideario religiosamente político

Comoquiera que la tradición admitía sin discusión que libertad, justicia e igualdad tenían su origen en designios de Yahvé demostrados en gestas históricas (Éxodo, Alianza y Promesa), tal criterio proporcionaba a los profetas completa seguridad al hacer sus discursos. Profundamente convencidos, repitieron sin desaliento hasta el hartazgo que esos tres valores básicos constituían la esencia de la vida y de la religión. Un ideario religiosamente político. Además, aseguraron sin rubor que poseían el más acreditado salvoconducto para intervenir como defensores de tales principios y hacer de ello el único objetivo de su actividad:

“Grita a voz en cuello, sin cejar,
Alza la voz como una trompeta…
…abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos,
Dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos;
Partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo,
Vestir al que ves desnudo y no cerrarte a tu propia carne” (Is 58,1.6-7).

  1. Justicia, ante todo

Para los profetas, sin justicia no hay religión que valga:

“Detesto y rehúso vuestras fiestas,
No me aplacan vuestras reuniones litúrgicas;
Por muchos holocaustos y ofrendas que me traigáis,
No los aceptaré ni miraré vuestras víctimas cebadas.
Retirad de mi presencia el barullo de los cantos,
No quiero oír la música de la cítara;
Que fluya como agua el derecho
Y la justicia como arroyo perenne”
(Am 5,21-24).

  1. El Dios parcial

Según ellos, la intervención de Yahvé en la historia no tuvo como objetivo el que le homenajearan con el culto y con acciones litúrgicas. Los escritos de los profetas dejan entrever, por el contrario, que a Él estas actividades religiosas le importaban un pimiento:

“Añadid vuestros holocaustos a vuestros sacrificios
y comeos la carne;
pues cuando saqué a vuestros padres de Egipto,
no les ordené ni hablé de holocaustos y sacrificios”
(Jer 7,22).

Los profetas imaginaron un Dios enfrentado a explotadores de variada calaña y a toda ideología garante de la opresión. Creyeron a pie juntillas que Él estaba a favor de los insignificantes y los más desprotegidos por el sistema injusto. Se situaban, así, en las antípodas de toda religiosidad limitada al fervor, a las devociones y a practicar obras de caridad desde la holgura y el bienestar económico, pero cómplice silenciosa de la injusticia y reacia a comprometerse con los más débiles y aplastados.

  1. Bocas del Gran Callado

Los profetas asumieron su función y se consideraron fieles portavoces de Yahvé. Hasta el punto de asegurar que reproducían con exactitud lo que Él les había dictado directamente. Una certeza nada real y cargada de fantasía. Eso sí, muy útil en un contexto esencialmente religioso para asignar la máxima autoridad al contenido de sus discursos.

De hecho, los libros de los profetas del AT rebosan de manifestaciones directas de Yahvé. Naturalmente, se trata solo de una forma de expresión típica de estos personajes. Porque en realidad todos ellos ejercieron de boca del Gran Callado, del Excelso y Absoluto Silencioso. Resulta evidente que de Él nadie ha oído nunca nada. Ni siquiera resulta posible saber si existe o no existe. Las religiones, sin embargo, no tienen reparos en presumir constantemente de ser poseedoras y adjudicatarias legítimas del conocimiento de Dios. Tal presunción demuestra únicamente una descomunal ignorancia.

  1. El Galileo, conocedor de Dios

En el texto de Mt 11,27 (par. Lc 10,22), en una época inclinada a idealizar y divinizar la figura del Galileo, el evangelista puso en boca de este las siguientes palabras:

  • “…al Padre lo conoce solo el Hijo…”.

A la ortodoxia más recalcitrante le resulta fácil deducir de estas palabras la divina condición del Galileo y su especial conocimiento de Dios. Ahora bien, ‘ser hijo’ y ‘tener conocimiento’, son expresiones que conviene diseccionar para evitar que una lectura equivocadamente literal conduzca a confusión.

  1. El término ‘hijo’ no significa en la cultura del NT: Uno que procede de…, sino: Uno que se parece a… Es hijo quien hace exactamente lo que ha visto hacer a su padre y actúa del mismo modo que él. Ser hijo se entiende desde la práctica; no, desde la metafísica. No radica en disfrutar de la misma naturaleza, sino en compartir idéntica actividad.
  2. El verbo conocer’ nada tiene que ver con el concepto de ‘saber’ de la cultura griega. No se trata de un conocer teórico a partir de la observación o del razonamiento lógico, sino de un conocimiento práctico nacido de la propia experiencia. Este verbo se usa incluso, tanto en el Antiguo como en el NT, para expresar las relaciones sexuales (Mt 1,25).

El conocimiento que, según el texto de Mateo, el Galileo tenía del Padre se sitúa fuera del rango intelectual. Su conocimiento venía demostrado porque su praxis y su proyecto de sociedad alternativa (el reinado de Dios) daban forma social definitiva a las tres gestas atribuidas a Yahvé en el AT:

  • El Éxodo o la Libertad
  • La Alianza o la Justicia
  • La Promesa o la Igualdad

El proyecto del Galileo representó la nueva obra creadora. Sus integrantes ya no serán solo imagen de Dios. Por su esquema de valores y su manera de vivir y comportarse, han alcanzado la condición de HIJO-A.

  1. La vía para conocer a Dios

El conocimiento de Dios no es, por tanto en la cultura bíblica, un saber de carácter intelectual. Resulta imposible conseguirlo haciendo oraciones o a través de la mística; tampoco con espiritualidades o siguiendo la ruta de las religiones. Ni siquiera de la considerada verdadera, porque verdaderas son todas. Y, desde luego, no se logra por medio de la teología. El vocablo teo-logía confunde. Nada tiene de ciencia ni de saber. Es simplemente un hablar sobre Dios. Desmesurado unas veces; obsesionado, otras. Endiosado, muchas. Engañosamente afianzado en falsas revelaciones, la mayoría. Para el Antiguo y el NT el conocimiento de Dios se obtiene solo a través de una praxis comprometida con la justicia. El profeta lo explicitó con absoluta claridad:

      “…practicó la justicia y el derecho;

      Hizo justicia a pobres e indigentes,

      Y ESO SÍ QUE ES CONOCERME –dice el Señor-“ (Jer 22,16).

81 comentarios

  • Salvador Santos

    Hola Jorge
     
    Son muchas afirmaciones juntas. Casi como un credo. Me parece estéril  un diálogo sobre credos. Les tengo alergia. Me limito a los textos originales. A su análisis y a prestar ayuda a la comprensión, tanto tiempo castigada. En cuanto a credos, opiniones y creencias, nada tengo que decir. Lo respeto todo.
     
     
    Un fuerte abrazo

  • Carmen

    A ver si es cierto lo que pienso. Jesús quiere extender la idea de lo que llama reino de Dios. Su manera de hacerlo es mediante enviados , creo que iban de dos en dos,  no sé si es cierto. Estos enviados tiene que dinamizar a los posibles grupos que formen. De ahí saldrán otros enviados que a su vez…

    Pero claro, no todos los enviados pensarían exactamente igual, luego sus iglesias no serían exactamente iguales. Creo que había como un desacuerdo entre la de Pedro y la de Pablo. Y  la de Santiago también estaba por ahí.

    Si esto que digo es cierto, que no lo sé, mi pregunta es . Cómo se llegó a una única iglesia cristiana? Por acuerdo en el concilio de Jerusalén? Por acuerdo o por imposición? . La iglesia de Pedro impuso su punto de vista y por eso el Papa de Roma es el sucesor de Pedro? Porque para mí que Pablo ganó por goleada.

    Y otra cosa. Resulta que el número de cristianos crece, por unas causas u otras los romanos deciden aniquilarlos. Cómo puede ser que un par de siglos más tarde se declare religión oficial? Porque lo de la cruz en la batalla está muy bien, pero no creo que sea la causa. Tiene que haber algo más. Y santa Mónica sería buenísima, pero la madre de Jesús también y mira que le pasó a su hijo.

    No me encaja la historia.

    A partir de ahí, más o menos sí. Ya tenemos a la iglesia tal y como la conocemos, junto al poder. Así es muy fácil extenderse. Es la religión oficial.

    Señor  Santos, por fa…

  • olga larrazabal

    Me hace mucho sentido el enfoque que hace Salvador, al deducir que los parámetros de la religión judía, que era la que Jesús practicaba, se afirman en 3 pilares: La búsqueda de la Justicia, la liberación de la opresión y el reconocimiento de la igualdad.  Así nos reconocemos humanos, igualados ante Dios o ante la vida, y nos tratamos bien, con justicia, los unos a los otros.

    Así llegamos al núcleo de la Torah, según los rabinos, que es la exigencia de amar al prójimo como a una misma, y el resto, dicen, es comentario. Jesús sigue exactamente esta enseñanza. Es muy interesante leer lo que dicen los rabinos  Hillel y Akiva al respecto.

    Acostumbrados a llamar religión a los ritos, y persona religiosa a la que practica ritos y trata de superar las limitaciones humanas y conocer a la divinidad a través de oraciones, ayunos u otras prácticas, esta interpretación, tan simple, tan aterrizada, tan poco misteriosa, tan carente de sobrenaturalismo, no satisface el concepto de religiosidad que ronda por nuestra cultura.

    Pero ese es un problema de lo que la cultura ha llamado religión y espiritualidad, términos que se nos diluyen entre los dedos, cuando queremos acotarlos.

    La religión judía, pragmática como es, le dió salida a esta necesidad de magia, a través de la Cábala, pero el meollo es la acción práctica contenida en los 10 Mandamientos; y la prueba de ellos es que en las Sinagogas no hay imágenes (están prohibidas) sino que se guarda en un cofre la Torah, que son los 5 Libros de Moises y que son las Leyes por las que se rige el Pueblo de Israel. Y estos rollos de pergamino son sagrados, porque la Ley es sagrada y son venerados por la congregación.

    Los seguidores de Jesús agrandaron el Pueblo de Israel y lo transformaron en el Pueblo de Dios, para aplicar universalmente estas leyes que solamente regían dentro de ese pueblo.  Desgraciadamente tanto judíos como cristianos han olvidado el meollo, que es como dicen los judíos, la Mitzvah, que son los mandamientos y las acciones positivas que se desprenden de su obediencia  y del gran mandamiento que está detrás de todo, en su versión positiva “Amar al prójimo como a uno mismo”, y en su versión negativa “No hacer al prójimo lo que no quieres que te hagan a tí”

     

     

     

     

  • Salvador Santos

    Hola Carmen.
     
    Nada de perdón. Tus preguntas nos espabilan y nos hacen aprender. Gracias.
     
    1.    Iglesia es sinónimo de asamblea. El término sirve para designar cualquier tipo de asamblea, sea religiosa o no. Y conviene no confundir. Suelo poner el ejemplo de una comunidad de propietarios de viviendas. La (ekklesía o iglesia) de propietarios no es la junta directiva, sino el conjunto de los dueños de las viviendas reunidos en asamblea, estén o no estén todos.
     
    2.    El término ‘apóstol’ significa ‘enviado’ o ‘emisario’. El Galileo invita a adherirse a un proyecto de sociedad alternativa constituido por un pequeño y diverso grupo de personas. Un grupo son dos. Se trata de un modo de vivir  que, dicho a lo bruto, consiste en comenzar a vivir ya lo que dicen que será la vida feliz después de la muerte. Eso sí será creer en la vida definitiva. La habremos iniciado ahora.
     
     
    El sentido del proyecto no es la autocomplacencia, sino la invitación a que surjan otras células que disfruten de ese modo alternativo y definitivo de vivir.
     
     
    Los seguidores son los integrantes del grupo. El apóstol es uno de ellos con capacidad para cohesionar y animar a otros grupos (un grupo empieza por dos).
     
    Un cariñoso abrazo, Carmen. 

  • Salvador Santos

    Buenos días, María Luisa
     
    A mi juicio, conviene aclarar qué se entiende por ‘fe’.
     
    Para las religiones es una aceptación confiada de lo indemostrable.
     
    Para el Galileo, una adhesión a su proyecto real y visible.
     
    El ingrediente ‘confianza’ se da en ambos casos. En el primero, a ciegas. En el segundo,  a cada paso. En el primero la fe queda en la reserva intelectual de cada individuo. En el segundo se manifiesta con la praxis.
     
    La religiosidad es algo inherente a las religiones. Está marcada por actos, normas, principios, criterios, dogmas… y cada individuo la manifiesta además a su nivel y de diverso modo.
     
    La adhesión al proyecto del Galileo (el reinado de Dios) no queda en el estrato intelectual. Supone un modo de vivir. Sus integrantes han optado por desarrollar (con humildad) una célula de sociedad alternativa. Esa cuna reúne condiciones para que prosperen la libertad, la justicia y la igualdad en el grupo y en cada uno de sus integrantes. Eso es lo auténticamente divino. La religiosidad o su carencia dependerán de la decisión de cada uno. El Galileo mostró una religiosidad distante de los criterios de la religión judía; herética para sus abanderados;  extraña para sus contemporáneos y sorprendente para los suyos. Pero, sobre todo, confiada y demostrada hasta su ejecución.
     
    Un abrazo entrañable, María Luisa  

  • Jorge

    Hacer una lectura del profetismo en clave social y política me parece acertado, ilustrativo, explicativo, … Sin embargo, hacer una lectura espiritualista o sobrenatural como la que realiza Santiago, me parece que ni explica nada, ni es acertado pues nos mete en un mar de preguntas, y sobre todo contradice el materialismo cientificista del que soy partidario. Pero la sola explicación o relato político-social del profetismo le falta algo muy característico del mismo que es su sentido y significado religioso. Aplicar el término de “profeta” fuera del marco religioso, sin mencionar adivinos y charlatanes, me parece poco apropiado. Es que los profetas en general hablan de Dios y a menudo asumen ser voceros de Dios, con o sin razón, pero lo hacen. Yo creo que sin razón, pues se ponen en la piel de Dios como si esto fuese posible. Creo que se trata más bien de formas de expresión del pasado que no son las nuestras. No podemos tomar en serio en nuestro contexto a alguien que dice que habla en nombre de Dios.

    Sin embargo, el profetismo en el marco religioso es muy importante ya que incluso permite clasificar dos grandes grupos de religiones, las místicas y las proféticas, aunque tengan diversas relaciones entre sí. En las primeras se requiere un método y adestramiento para manejar las experiencias místicas, mientras que en las proféticas no requiere método alguno de preparación y lo que cuentan los profetas es que de pronto se encuentran inundados por la presencia de Dios que les obliga a hablar, algo que ni han buscado ni previsto.

    ¿La única explicación de la mística es un relato espiritualista? ¿La única explicación profética es sobrenatural? Pues no, hay explicación psicológica y neurocientífica para estos fenómenos o experiencias. A mí lo que me interesa no es el cómo o el por qué se producen, sino qué es lo que dicen unos u otros, el cómo y el por qué lo dejo a la Ciencia. A mí lo que me interesa es si los discursos de unos y otros tienen coherencia interna, verosimilitud o plausibilidad, si pueden ser o no creíbles.

    Y para mí el discurso profético de Jesús, (profético porque habla de Dios y de sus consecuencias socio-políticas), tiene coherencia interna, verosimilitud y credibilidad mucho más que suficiente, para prestarle atención y seguirle.

  • Carmen

    Perdón, un par de preguntas, es que no entiendo mucho y me gustaría aprender

    Asamblea es sinónimo de iglesia?

    Exåctamente qué se entiende por apóstol de Jesús? Seguidores ?

    Si alguien me puede contestar, muy agradecida.

  • Jorge

    Salvador, en tu comentario del 22/,17:30, dices que distingues entre religión y religiosidad, yo también. Añades que no hay ninguna religión que se acerque ni de lejos al proyecto del Galileo. En una mirada de conjunto estoy de acuerdo, pero si miramos con mayor detenimiento encontramos pequeñas comunidades en las iglesias cristianas, que están en la línea o dirección del proyecto de Jesús, aunque les falte mucho por realizarlo. Y es que no hay que confundir Iglesia en camino con el Reino de Plenitud. Si buscamos ese Reino realizado no lo encontraremos.

    Cierto Jesús no fundó ninguna religión y menos institucionalizada. Y la razón en mi opinión es porque ya tenía una religión, la judía y nunca se apartó de ella. Lo que sí hizo Jesús fue formar comunidades de seguidores, unas muy próximas a él las apostólicas y otras de discípulos más amplias. Y también formó multitudinarias asambleas (iglesias) en las que incluso compartían el pan. Estas comunidades y asambleas se formaron dentro de la religión judía usando las mismas sinagogas. La separación y exclusión mutua del judaísmo farisaico y de los nazarenos o cristianos es posterior a Jesús, en el tiempo apostólico. Y tras la división se inicia la nueva religión, por su distinto contenido de Dios y culto, y diferente actitud ante la Ley. Luego se institucionaliza con el establecimiento de los cargos como diáconos, presbíteros, obispos, etc., de las comunidades e iglesias (asambleas) en una gran diversidad. La institucionalización de la Iglesia es un asunto fundacional apostólico, no de Jesús.

    Lo que a mí me parece que no puede negarse es que Jesús formó o fundó comunidades y asambleas para la extensión de su proyecto. La deriva hacia la institucionalización y la formación de una nueva religión no proviene de Jesús sino de los apóstoles. Y es que éstos se vieron en la necesidad de organizarse ante la avalancha de gentiles que se les echaba encima. Y yo respeto esa decisión y la asumo como necesaria.

    Si te interesa una iglesia que siga los pasos del Galileo, pues puede hacerse dentro de cualquier Iglesia cristiana y por supuesto dentro de la Iglesia Católica, incluso fuera de ellas. Para ello sólo hace falta unos cuantos compañeros y/o compañeras de ruta, que vayan en la misma dirección. Pero si se hace dentro de una Iglesia para nada hace falta romper los lazos con ella. Si vienen conflictos, pues ya se verá qué hacer para seguir adelante.

    • Mª Pilar

      Querido Jorge:
      Conocí una hermosa experiencia en Sucumbios Ecuador… mi hija mayor paso allá varios años de su joven vida al poco de salir de la universidad.

      Estaba al frente de aquella hermosa experiencia un carmelita, que logró le acompañasen varios compañeros; y empezaron su labor codo con codo, con las personas de aquel entorno.
      Con el tiempo, fue nombrado obispo, y entonces, aprovecho la ocasión y se hermanó con la diócesis de Zaragoza; pedía jóvenes preparados para un proyecto que llevaban entre manos, dadas las muchas carencias que aquella zona sufría; necesitaba, médicos, enfermeras, asistentas/es sociales, abogados/as… les pedía tres años, y él, intentaría encontrar proyectos que de alguna manera apoyaran esa labor.
      Y así, fue creando una comunidad donde ese pequeño grupo de religiosos recibieron el viento fresco de un grupo de personas jóvenes de ambos sexos; su vida se tornó…¡nueva! al contacto de personas muy preparadas en todos los campos, que al convivir junto a ellos, les dijeron:

      “Todo lo que necesitaban había que hacerlo entre todos, religiosos o laicos”.

      Fue una experiencia maravillosa, aquella “misión” tuvo, maestros, médico, enfermera, asistentas/es sociales, abogadas, ingenieros agrónomos, que iban pasando, según los años de su vida, que deseaban compartir; algunos de ellos aún siguen por aquellos lares; y tuve el más frutífero regalo de mi vida cuando pude pasar un mes a su lado.
      Su labor se realizaba callandito respecto a Roma; pero… sucedió… que en otra provincia de por allá, lógicamente más rica y cómoda de vivir, fue nombrado un obispo perteneciente al O.D.

      Y poco a poco fue… ¿incordiando en Roma?
      Cuando habían conseguido maravillas en todos los niveles… creo que hay mucha información al respecto.
      El obispo, pasados 40 años por allá y sus compañeros… él, pidió la jubilación como manda la iglesia, y no le respondían, por tres veces la pidió, y sucedió algo bochornoso… no solo la aceptaron su renuncia como es natural, sino que les obligaron a salir del país… a todos.

      Sin explicación alguna, y enviaron en su lugar a Los Heraldos del evangelio ¿sabes quienes son y lo que hicieron?

      Así es la iglesia poder con quienes sin hacer ruido… viven el Pryecto de Jesús; y donde los poderosos no quieren estar, porque la vida no es fácil por aquellos lares; pero las personas que allá habitan son:

      ¡¡¡Extraordinarias!!!

      Es, como si hubiese pasado un huracán destrozando todo lo que se había levantado en favor del pueblo.
      La iglesia como tal, se ha dividido; Gonzalo Marañón murió lejos de aquel y muy querido lugar del que se hizo hijo… se fue a una misión en África, en la que murió poco después.
      Nunca se quejó… pero si reconoció, que por los pasillos del Vaticano:

      ¡¡¡No camina Jesús, ni siquiera le conocen!!!

      Si se ha vivido una conversión interior hacia el Proyecto del Galileo Jesús… difícilmente puedes aceptar a la iglesia poder… yo al menos ¡no puedo!
      Y camino con la cabeza muy alta por la diáspora de esta vida.

      Un abrazo.
      mª pilar

      • Jorge

        Querida Pilar
        Dices que no puedes aceptar a la Iglesia poder, yo tampoco. El poder, el dinero, la posesión de riqueza y su ostentación escandalosa, la corrupción, …, no pueden aceparse por razones de justicia. Estas cosas no hay que callarlas o disimularlas en la Iglesia o en cualquier lugar en donde se den, sino hay que denunciarlas y luchar contra ellas tanto como se pueda. Si yo me considero parte de la Iglesia Católica y participo en ella, no es en absoluto en ceguera y sumisión aceptando todo cuanto se diga y se haga en ella incluyendo todas sus frecuentes barbaridades contrarias al Proyecto de Jesús y la justica.

        Sin embargo, sí asumo la larga historia de la Iglesia con sus gravísimos hechos, su marcada intolerancia, su ausencia de respeto a las personas, …, y un larguísimo etc., de ayer y de hoy. Todo ello y más me produce una profunda y amarga vergüenza, a lo que se le añade que si asumo la Iglesia también asumo sus responsabilidades que son muchas. Asumir el pertenecer a la Iglesia si se tiene un cierto sentido de justicia no resulta nada fácil, es una pesada carga. Por tanto, para que sea posible el asumirlo tienen que buscarse razones racionales, emocionales, espirituales y religiosas, de gran peso que compensen la carga y la superen para inclinar la balanza en ese sentido.

        Y la razón de peso que supera con creces toda la carga de la Iglesia es Jesús de Nazaret, su Reino de Justicia y Proyecto de vida, el contenido de Dios que él manifiesta, la fe confiada y la esperanza en la vida eterna y en la plenitud del amor que suscita, … Y para todo esto y más no me sirve cualquier versión o interpretación que se haga sobre Jesús, sino que es JUSTAMENTE la que la Iglesia Católica proclama desde el principio. A mí por coherencia no me queda más opción que asumirlo. Aunque la IC no sea un buen ejemplo ni tampoco sea fiel ni coherente, …, sino con demasiada frecuencia todo lo contrario, todo eso a pesar de su gravedad no cambia lo que ella proclama desde el principio. Y lo que me pregunto es ¿acaso yo soy fiel, coherente, buen ejemplo …? Somos humanos en camino de Plenitud, no estamos aún en ella, ni la Iglesia tampoco.

        Y si te fijas Pilar en lo que cuentas de la experiencia en Sucumbios de Ecuador, como en tantos otros lugares, se originan en el seno de la Iglesia. En muy pocos lugares fuera de ella se dan experiencias similares o comparables. Por algo será ¿no crees? Aunque luego llegue la Iglesia poder y lo destruya todo. No te preocupes, aunque dé mucha rabia. En otros lugares volverán a surgir. La Iglesia poder no tiene el suficiente para impedirlo.

  • M.Luisa

    Me atrae enormemente, el diálogo entre Jorge y S. Santos, por eso pido disculpas por mi intromisión, pero es que como siempre  he mantenido una cierta discrepancia con Jorge aun valorando considerablemente  su gran esfuerzo intelectual, al leerlos ahora  y después de reflexionar sobre ello durante la noche, intentaré  con pocas palabras  dar un resumen  de  toda la complejidad de pensamiento  que subyace en ellas pero de la cual, sin embargo, ya  me he ido refiriendo  siempre   en mis comentarios, ahora en uno , ahora en otro…

    Resumiendo, pues:

    Tener fe  no es lo mismo, que “estar” confiado/a.

    Lo primero lo inculcan las religiones, lo segundo   se expresa confiadamente.

    Lo expreso así expresamente para no alejarme  de ese vocablo “estar” al que hace bien poco me referí  y tal vez ahora al volverlo a traer en este otro contexto ayude a configurar mejor su sentido.

    No digo vivir confiados  porque si estar confiados primero  nos implica a nosotros mismos por entero,  no todo vivir  nos implica de esta manera.  Por tanto si se quiere hablar de fe su esencia es proyectiva  está al final no al principio.

    Si al final  en este  intelectivo “estar siendo” que caracteriza lo  humano   le queremos dar un carácter religioso es lo que entiendo  cuando Salvador Santos se refiere a la religiosidad.  Pero siempre despues de esa experiencia no antes.

    ¿Me podría  dar su opinión al respecto?

    Un abrazo agradecida!

  • Santiago

    Como Dios nos “amó primero”, según S Juan el discípulo que estuvo más cerca de Jesús, ..El,  desde siempre quiso relacionarse  con nosotros. Por eso “Dios que en los tiempos pasados muy fragmentaria y variadamente había hablado a los padres por medio de los profetas, al fin de estos dïas nos habló a nosotros en la persona del Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por quien hizo también los mundos” (Hebreos 1,1-2″)

    Por eso Pedro nos sale al paso y nos dice “que toda profecía de la Escritura no es obra de la propia iniciativa; que no por voluntad humana fue traída la profecía, sino que, llevados del Espíritu Santo, hablaron los hombres de parte De Dios” (2 Pedro 1, 20-21) (las negritas son mías)

    Es el mismo Espíritu Santo el Paráclito, Espíritu de Verdad, el que prometió enviar y envió Jesús a su única Iglesia en Pentecostes y que permanece actualmente en ella guiándola continuamente para que no se desvíe del camino correcto hacia el Padre. Y así Jesucristo, por el cual TODO se hizo y todo se recapituló en El ya estaba prefigurado en el AT. Isaîas nos da detalles de la Pasion y Muerte del Mesías que solo corresponden a la historia evangélica de los testigos oculares presenciales y todo el Antiguo Testamento se vino a cumplir con exactitud en el Nuevo Testamento.

    Nadie ha visto a Dios en Espíritu pero El no es totalmente invisible. No sólo podemos vislumbrarlo con la sola razón sino que El se ha hecho visible en Jesús.Viene Jesus a nosotros, el Dios hecho carne visible, por medio del testimonio de los testigos del Evangelio y de los discípulos que siguieron. Se hace visible en la comunidad de los fieles que le siguieron y le siguen y reflejan Su presencia en el mundo en la oración, en la práctica de la justicia en el sentido de lo recto ya que Dios es la norma a seguir. Es visible en los sacramentos que contienen el amor De Dios y el del prójimo. Es visible en nuestro interior también cuando nos llama constantemente a la práctica del bien.

    Un saludo cordial

    Santiago Hernández

     

  • Carmen

    Nunca he entendido por qué a las mujeres se nos tiene tanto miedo. No creo que ya llegue a entenderlo. Somos personas, nada más que personas, igual que los hombres.

    No lo entiendo.

    Creo que solamente  lo que se teme se trata de,en fin, digamos que en el mejor de los casos, ningunear.

    Pues bueno.

    Hace unos días vi una intervención de una demonia roja llamada Cristina Almeida. Decía algo así como, por favor, déjennos intentar arreglar un poco todo esto. Ustedes ya han demostrado lo que son capaces de hacer.

    Me gustó . A lo mejor no es mala idea. No sé.

    Un saludo cordial.

    • George R Porta

      ¡Hola, Carmen! He visto que siempre llega usted adonde encamina sus pasos. Por eso le pido disculpas para comentar algo que quizás no es necesario comentarle, pero tengo por norma que prefiero arrepentirme de lo hecho que arrepentirme de no haberlo hecho. Así pues, aquí va mi comentario.

      Leo en su última entrada (22 febrero 2018, 22:28 pm): «Nunca he entendido por qué a las mujeres se nos tiene tanto miedo.»

      La mujer no causa el miedo a ella (al menos aquel miedo sentido por un hombre), sino su objeto.

      El miedo, al menos clínicamente hablando y en mi campo de la psicoterapia, es el único sentimiento irracional que realmente puede tener sus raíces enterradas en experiencias que quizás no se recuerden.

      Este miedo puede ser muy viejo en la persona porque el tiempo transcurrido después de dichas experiencias no impide el miedo.

      La teoría del miedo a la castración como causa de homosexualidad masculina que Freud nunca concluyó de investigar por falta de tiempo y la interrupción de la Guerra Mundial, hoy día está descartada y, posiblemente, con y por buenas razones.

      Por ejemplo, en la escuela en la que me formé como clínico, el hombre que teme a su mujer teme a su propia feminidad y por eso puede llegar a atacarla cuando simultáneamente se identifica inconscientemente con ella y proyecta su homofobia en ella. Es un mecanismo de defensa de los más complejos y se conoce con el nombre de «identificación proyectada» (traduzco literal pero malamente del inglés «projective identification» porque no sé su nombre en español).

      Del mismo modo en el caso de los celos de una mujer que sospecha que otra pudiera quitarle su novio, compañero o esposo, estaría proyectando en ella su propia inseguridad aprendida.

      En el caso de la mujer lesbiana el mismo mecanismo es mucho más complejo y no viene al caso.

      • Carmen

        Me refería al miedo a dejarnos participar en la vida de la sociedad. Bueno, sí nos han dejado, como objeto de decoración,pero poco más. Aunque los tiempos cambian y empezamos despacio a participar en casi todo.
        Muy interesante lo que dice sobre el miedo.
        Es cierto. Siempre vuelve a salir. Pero es más,es algo que te paraliza. Es el sentimiento que más te puede anular. Es tremendo. Aunque conozcas el motivo y razones y…da igual. Es muy,muy poderoso.
        Gracias. He aprendido cosas interesantes.
        Un saludo cordial.

  • Salvador Santos

    Hola George
     
    En una primera etapa del pueblo de Israel se habla de profetisas (Ex 15,20; Jue 4,4), aunque de manera puntual. La actividad de los profetas surgida tras la etapa de los Jueces fue desarrollada solo por hombres. No cabía otra cosa en esa cultura machista en extremo. A la mujer se le restringía casi toda acción que no estuviera limitada a labores domésticas, agrícolas o de tenencia y cuidado de hijos.
     
    En la décima ley del Decálogo la mujer está considerada como propiedad del marido y se la sitúa, aunque en primer lugar, junto a esclavos, el buey o el asno:
     
    “No codiciarás los bienes de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de él”  (Ex 20,17).
     
    A esta décima Ley de Dios se le dio un arreglo y se desdobló en dos por razones de otro retoque anterior a otra de las leyes. De este modo, se sacaron de la manga un precepto de tinte sexual y otro para pobres sin nada:
     
    1.    No desearás a la mujer de tu prójimo’ (nada se dice de desear al hombre de tu prójima).
     
    2.    No codiciarás los bienes ajenos’.
     
    En contra de todas las costumbres, tradiciones y normas legales y religiosas salidas del AT, el Galileo defendió en teoría y en la práctica el primer nivel para la mujer. Su primer encuentro con una mujer lo relata Marcos de una forma espectacular. En Atrio se publicaron dos largos artículos que recogen este encuentro descrito por Marcos con pasmosa actualidad (destilado de Oscar Varela – Leyendo a Marcos 19 y 20).
     
     
    Un abrazo, George

  • George R Porta

     
    Leo: «El conocimiento de Dios no es, por tanto, en la cultura bíblica, un saber de carácter intelectual. Resulta imposible conseguirlo haciendo oraciones o a través de la mística; tampoco con espiritualidades o siguiendo la ruta de las religiones. Ni siquiera de la considerada verdadera, porque verdaderas son todas.»
     
    A menos que uno de un paso al lado y se sitúe dentro de los márgenes que el autor impone (cf. n. 11, al final del artículo) hubiera que imaginar al profeta legítimo (no el falso) capaz de penetrar la contracultura de su época y de hacer su análisis incluyendo elementos de ésta y, por tanto, a pesar de la «contaminación» que su propia miopía, su propia subjetividad o relativización trae a colación.
     
    Si por el contrario se excluye esta posibilidad entonces hay que admitir la imaginación teológica de una divinidad tutelar, las teorías de la inspiración como «gracia gratuita», la de vocación de origen divino (Cf. 1 Samuel 3, 1-37, por ejemplo) u otra forma de inspiración de origen sobrenatural. De lo contrario su denuncia no pudiera estar originada a partir de la realidad profanamente injusta que, contradictoriamente, implica a la religión oficial y la hace herética con respecto a la tradición profética. Me refiero a la religión y la religiosidad que emana del Templo.
     
    En este sentido, si el profeta no luchase contra su propia relativización al hacer su denuncia, queda reducido al mero cronista o periodista o analista «alienado» (Gramsci) de aquella realidad que pretende denunciar y por lo tanto una realidad virtual, «fake news» porque hablaría sin auténticamente «conocer».
     
    Leo 2: «Para el Antiguo y el NT el conocimiento de Dios se obtiene solo a través de una praxis comprometida con la justicia.»
    Esta afirmación es particularmente valiosa e importante para la lectura crítica de los documentos contra la «Teología de la Liberación» sobre latinoamericana (Cf.: http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_19840806_theology-liberation_sp.html de 1986 y la instrucción anterior de 1984: http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_19840806_theology-liberation_sp.html.

  • George R Porta

     
    Leo: «El año treinta, quinto de la deportación del rey Joaquín, el día cinco del mes cuarto, hallándome entre los deportados, a orillas del río Quebar…” (Ez 1,1-2).» (Énfasis, subrayado, siempre mío). También leo: «un ideario religiosamente político».
     
    Cabe preguntarse, a pesar del riesgo de anacronismo que ello implica si, mientras maduraba su decisión de denunciar, el profeta se cuestionaba a sí mismo, si examinaba su grado de consciencia de la realidad, examinándo simultáneamente  la realidad en la que estaba inmerso y en la que experimentaba el escándalo de la injusticia juntamente con sus temores a la represalia que su denuncia engendraría.
    El autor, me parece y no por gusto, refiere la labor profética refiriéndola a «…un ideario religiosamente político» lo cual introduce el valor de lo ideológico-personal.
     
    Por otra parte, debió haber «mujeres profetas» (siempre las ha habido) amordazadas por la opresión cultural/social.  Esto, en particular,  cuestiona la noción bíblica tradicional de «profetismo» por su discriminación de género (he aquí un podible anacronismo de mi parte) como si ésta fuese voluntad divina, como aparece en la percepción de la mujer en las cartas de Pablo que se refieren a la conducta de la mujer en la sinagoga o el tempo y en la vida doméstica y más específicamente en su relación con el marido. No menciono  otro bagaje bíblico más antiguo (que lo hay y abundantemente) por tratar de referirme solo al más reciente. (No puedo olvidar la narración de la violación de Dinah, hija de Jacob, Cf. Génesis 34, 1-31).
     
    Es decir, que hoy día es necesario, hasta urgente, actualizar la definición de profetismo para incluir aquella que la propia mujer conciba y exprese y que sigue siendo ignorada cuando no mutilada en los documentos del magisterio (de modo más escandaloso, con respecto al eclesiástico, con respecto a la ordenación y con respecto al ámbito no eclesiástico, por la práctica de la violencia doméstica que prevalece en tantos lugares). Este artículo me parece que ensancha la puerta para realizar esa re-valuación.
     
    La auténtica noción de «profetismo» hunde sus raíces en la mayor oscuridad porque la Biblia recoge muy poco frecuentemente y solo de segunda mano, la conducta profética de la mujer y omite su pensar, su percepción de la realidad que vivía tal y como la hubiese expresado. Por extensión, la imagen de María como virgen resulta no solo innecesaria sino ofensiva, y la interpretación del verbo «conocer» y de la actividad que describe con relación a la actividad sexual otro tanto, porque, al menos en este último caso, queda sugerido que la mujer solo puede adquirir cierto conocimiento del conocimiento del hombre que la penetre (la eduque) y la hiera allí donde la cultura de su época sitúa su máximo valor como persona y el «locus» de su mayor capacidad d aprendizaje: su virginidad física reducida a la acogida sufriente del himen intacto.
     

  • Salvador Santos

    Hola otra vez, Jorge
     
    Distingo entre religiosidad y religión. Con la primera aludo a una condición y forma de actuar individual. La religión, en cambio, hace referencia a una estructura. Respeto y no entro en la religiosidad de cada cual. En cuanto a las religiones, se llamen o no cristianas, no conozco ninguna que se acerque ni de lejos al proyecto del Galileo. Más bien han demostrado y siguen demostrando que hacen lo contrario. Él no fundó ninguna religión. Y resulta extraño que hayan nacido tantas bajo la denominación de cristianas. Y que todas, además, estén a la greña y cada una mirándose el ombligo.
     
    Si tú o alguien me aclarara cuándo y cómo fundó el Galileo la religión  quedaría muy agradecido.
     
    Gracias ahora por tu diálogo.
     
    Te mando un abrazo 

    • Carmen

      Me gusta su pregunta.
      Si en lugar de ella hubiera preguntado cuándo y cómo Jesús fundó la Iglesia,la respuesta ya la conoce: tú eres Pedro…
      Nunca tan pocas palabras dieron para tanto.

      Pues sí. Es una buena pregunta. A ver si tiene suerte y se la contestan. Estaré atenta.

      Un saludo cordial

  • Jorge

    Tienes razón Carmen cuando dices que el catolicismo no se desmantelará, que es imposible, y te doy la razón mientras le sirva a los que tienen el dinero y el poder para el control de las masas. Si el catolicismo se pone patas arriba dejando de servirles sino todo lo contrario, ellos mismos lo desmantelarán al oponerse a sus intereses. Ya lo hacen cuando una parte pequeña de la Iglesia se opone a sus intereses denunciando las injusticias que cometen, optando y comprometiéndose con los pobres, excluidos, necesitados, … Es más, me gustaría que ese catolicismo tradicional y conservador tan apegado al dinero y al poder desapareciese, y que desmantelaran sus restos.  Pienso que así quedaría una Iglesia en ruinas, excluida, casi clandestina, perseguida y pobre tal como hicieron con Jesús. Retornar a sus orígenes. Quizás esto ocurra algún día no tan lejano, pues por lo que parece las iglesias en general están perdiendo prestigio e influencia aceleradamente, gracias a Dios, pues ya era hora.

    Te puedo asegurar que yo no busco certezas en el catolicismo, nunca busco certezas ni seguridades ni en él ni en ninguna parte. Es un asunto que no me interesa. Lo que he encontrado en el catolicismo es una tipología o interpretación de Jesús que me interesa y que coincide con mi forma de entenderlo. Y sobre todo busco en el catolicismo una comunidad en donde pueda compartir mi fe religiosa y ayuda en el seguimiento a Jesús, porque considero que ese seguimiento debe ser comunitario.

  • Carmen

    Perdón por la intromisión.

    Jesús era judío y mi impresión es que no estaba muy de acuerdo con la visión que el judaísmo tenía de Dios.  Cómo tenía tirón, se convirtió en un problema y efectivamente me atrevería a asegurar que el sanedrín tuvo mucho que ver en su muerte.

    Por otra parte tengo el profundo convencimiento de que los evangelios están escritos de forma que se cumplan las escrituras. Hay por ahí un libro bien gordo y denso, se llama El Cuadrante. Y si, todo encaja. No sé…quizas  demasiado.

    El catolicismo nunca se desmantelarå. Imposible.

    Y al que busque certezas en que todo lo que dice el catolicismo es cierto, le deseo mucha suerte.  A lo mejor las encuentra.

    Un saludo cordial

  • Jorge

    Sigo Salvador en plan dialogante, pero es que no me aclaras por donde vas porque te contradices. En el último comentario dices que no eliminas la religiosidad, pregunto ¿eliminas la religión cristiana y católica? Es que en tu comentario del 21/2,12:54 dices textualmente “Yo no desmantelo la religión. Eso ya lo hizo el Galileo y se lo cargaron entre todos”. Y en mi opinión esta afirmación sobre el Galileo me parece parcial y sesgada. Parcial porque no toma en cuenta todo cuanto se nos cuenta sobre Jesús en las Escrituras, y sólo mira lo que interesa a la tesis expuesta por lo que está sesgada.

    Admito que Jesús fue un revulsivo un revolucionario de la religión de su pueblo, pero en ningún caso lo que pretendía era abolirla. Difícilmente se puede entender a Jesús sin tener referencia alguna al Dios de Israel, ni a la Ley mosaica. Puso la Ley al servicio del ser humano invirtiendo su sentido y transformó el contenido de Dios, de juez implacable a un Dios de justicia y amor, en Padre. Poner patas arriba la religión no es lo mismo que desmantelarla.

    Y quizás lo que nos toca hoy es hacer lo del Galileo, poner patas arriba la religión tradicional y conservadora de la Iglesia Católica que hemos recibido, pero no hasta el punto de abolirla o desmantelarla.

    • Mª Pilar

      Jorge amigo:
      No quiero tu respuesta. solo dejo una pregunta en el aire:

      Leyendo la Escritura… palabra de hombres… ¿cómo no encuentras, todas las contradicciones que el mismo Jesús denunciaba?

      No digo ya, las diferencias tan flagrantes que anidan dentro de la historia de la iglesia, que nada tienen que ver con lo que Jesús dijo, hizo, vivió y por ende… por lo que fue asesinado, hoy lo llamaríamos así… quizá entonces… se lo quitaron de en medio.
      ¿Quién? Precisamente los que tenían la sartén por el mango, y el mango también… y el templo también.

      Comentas que Jesús iba al templo… ¿Entraba en el, o se quedaba fuera enseñando y poniendo en tela de juicio todo lo que se hacía en su interior, especialmente en sus sacerdotes? ¿recuerdas como entro látigo en mano para desmantelar el negocio?

      Jorge amigo, a poco que se lea la Escritura… saltan chispas en lo que concierne a Jesús.

      Tristemente… o no, la iglesia/as están en crisis, porque el hermoso Proyecto de Vida de Jesús, lo han embadurnado tanto, que ya no se reconoce; y hoy, hay mucha más información, se han destapado muchas cuestiones, donde está como responsable primera.

      La Escritura. hay que leerla como la experiencia de un pueblo, que sintió de alguna manera, que “Dios” estaba a su lado; pero pasó el tiempo… y la fueron “prostituyendo” con las ansias de poder… y lo que antes era deseos de justicia, se convirtió en esclavitud… para los de siempre:

      ¡Los sin voz! Los esclavizados y especialmente, las esclavizadas.

      La Buena Noticia de Jesús, puede cambiar el mundo, y para ello, hay que mirar a la tierra no al cielo; pertrechar a las personas para un conocimiento veraz sobre ellas mismas y su relación con es Buena Noticia.

      Como siempre digo:

      ¡Esta es mi manera de mirar, de optar, de vivir, de amar. Mirando a Jesús desde muy niña, y sin dejar de buscarlo, y eso sigo haciendo, hasta el final de mis días.

      En estos momentos, ya no necesito saber o creer si Él es “dios” o no, solo sé, que se hizo hijo, porque llevo su experiencia a cotas tan altas, que no dudo en dejarse matar por amor a ese mismo Proyecto, que él sentía como venido de la Promesa de Dios a su pueblo, pero este… se prostituyó.

      Es solo mi manera de mirar.
      Un gran abrazo acogedor, entrañable.
      mª pilar

  • oscar varela

    PROFETA = INTELECTUAL
    1- “Para comprender una actividad humana es preciso
    – sorprenderla en la hora original de su nacimiento,
    – cuando es lo que es en toda su pureza,
    – cuando aún consiste solo
    – en lo que tiene de nuda inven­ción y creación y aún no se ha
                – funcionalizado, oficializado, socia­lizado y burocratizado.
    Dirijamos una mirada al nacimiento de ese intelectual que es el profeta.
    …………….
    2- Amós, el primero de los profetas
    (contemporáneo de Hesíodo, el primero de los intelectuales griegos).
    Amasias le dice:
    – «No profetices más en Beth’el que es santuario del Rey y capital del Reino»
    Amós rechaza el nombre de Profeta:
    – «Yo no soy profeta ni hijo de profeta, sino que vivo de ser vaquerizo y recolectar los higos de sicomoro
    3- Los falsos Profetas
    porque desde muchos siglos antes pululaban en el pueblo hebreo hombres que, fingiendo o usando drogas estu­pefacientes, se tornaban posesos, exaltados, caían en frenesí, desde el cual adivinaban el porvenir colectivo y personal cobrando por ello buenos salarios.
    * Profesionales del delirio, hacían de él su ne­gocio, organizando en sociedades como un gremio, en que los hijos solían heredar su oficio.
    * Eran gente, con suma frecuencia, picara y sobornable pero sobremanera populares;
    * se llamaban nebihim —singular nabi.
    (Balaam, con su burra profetisa, es un buen ejem­plo de ello)
    * una figura semi-burlesca del folk-lore hebreo.
    4- Por eso, Amós dice:
    – «Yo no soy profeta ni hijo de profeta»
    – y hace constar la transparencia de sus ingresos.
    5- Pero en el versículo siguiente de­clara Amós su auténtica vocación
    – y no tiene más remedio que usar la misma palabra que acaba de rechazar
    – la declara con una concisa fórmula que enuncia lo más esencial, solemne y dramático de todo genuino, puro profetismo y que
    – define la misión constitutiva y perdurable del intelectual.
    Dice Amós:
    – «Y Jehová me tomó de tras el rebaño y me dijo: Ve y profe­tiza contra mi pueblo Israel.»
    6- Pero Israel, el pueblo de Jehová, es el pueblo mismo de Amós:
    * ¿Es que todo auténtico pro­feta tiene que ser profeta contra?
                – ¿Contra qué?
                – ¿Contra quién?
    * La palabra bíblica es precisa:
                – contra su pueblo,
    * ¿Qué significa esta paradoja?
    …………….
    7 – La erudición, es decir,
    – el papeleo en los archivos, la publicación de documentos, la edición de textos antiguos escrupulosamente repristinados es imprescindible para la historia,
    – pero no es aún historia porque esta consiste preci­samente en entender las realidades humanas a que esos documentos aluden y que esos mismos documentos son.
    …………….
    8- Un ejemplo preciso, simple y luminoso:
    * La traducción de la brevísima frase en que Jehová lanza a Amós en su carrera de profeta.
    * Yo traduzco: «Ve y profetiza contra mi pueblo»;
    * Lo había aprendido en una observación, al paso, del hebraísta Rudolf Kittel.
    9- Ninguno de los traductores del A. T. ha solido traducirlas así,
    (a pesar de que sabían admirablemente la lengua hebrea y aquella en que traducían)
    10- ¿A qué se debe este error en sus versiones?
    – a que no entendían la realidad humana a que aquellas palabras se refieren
    (lo que es ser profeta, ser intelectual).
    11- Como yo sí la conocía,
    – apenas tropecé con una breve alusión lingüística que me lo permitía, acerté,
    (no obstante mi ignorancia erudita, a traducirla bien)
    12- Ya los Setenta lo traducen mal
    (no entienden qué sea eso de profetizar contra)
    – y emplean una vaga preposición epi, que lo mismo significa a que sobre, pero nunca contra.
    13- La traducción latina Vulgata sigue a los Setenta y traduce
    – «profetiza a Israel», y en el siguiente
    – «profetiza sobre Israel».
    14- A esta sigue estrictamente la más popular versión española: la del P. Scio
    15- La protestante de Cipriano de Valera
    – tampoco entiende el primer versículo en que habla Jehová,
    – pero al menos, en el siguiente, donde se refieren pala­bras de Amasias traduce ya:
    – «No profetices contra Israel.»
    15- Con este coincide la reciente traducción espa­ñola de Nácar-Colunga.
    16- Pero, por fin,
    (forzados como Kittel por el hecho estrictamente lingüístico y ateniéndose a él)
    – la versión castellana del jesuita P. Bover y del señor Cantera traduce ya correctamente:
    – «Ve y profetiza contra mi pueblo
    …………….
    Sirva este ejemplo, clarísimo por su propia sencillez y nimiedad de cómo no se puede hacer histo­ria si no se posee la técnica superior, que es una teoría general de las realidades humanas, lo que llamo una Historiología.”-
    (José Ortega y Gasset “Una Interpretación de la Historia universal” OCT9,145-148)

  • oscar varela

    Hola!

    PROFETA, ok!

    1- Ya arrimé su “oficio” al del PERIODISTA

    (recordemos que su “asunto” es la “Noticia” = “Angellius“)

    Me están quedando otros 2 Asuntos

    2- ¿Qué es el INTELECTUAL?

    ……………….

    Hasta aquí, Profeta, Periodista, Intelectual, son los que “dicen” el Mundo.

    Pero una Tesis de C. Marx anduvo exigiendo el “Oficio” de los que “cambian” al Mundo.

    3- Tal vez sea, entonces, el Oficio del POLÍTICO.

  • Salvador Santos

    Hola Jorge
     
    No te preocupes. No soy persona de confrontaciones. Sí, de diálogo.
     
    Como aclaración:
     
    No elimino la religiosidad. Si lees detenidamente el artículo, explico el mensaje que transmiten los profetas, que la religiosidad radica y se demuestra comprometiéndose con la justicia. En especial, justicia para los que en este sistema injusto no significan nada:
     
    “…PRACTICÓ la justicia y el derecho,
    HIZO justicia a pobres e indigentes,
    Y ESO SÍ que es conocerme –dice el Señor”  (Jer 22,16).
     
    Estoy siempre disponible a cualquier aclaración. Como puedes comprobar, además de publicar los artículos en Atrio, estoy ahí para aclarar mediante el diálogo cualquier cuestión que se me plantee. A veces, sin preguntar, se emiten opiniones. Respecto a ellas, las respeto todas, incluso las que hacen afirmaciones personales inconsistentes sobre mí.
     
     
    Un abrazo entrañable, Jorge 

  • carmen

    El artículo es magnífico. Por fin he entendido lo que es un profeta.

    Mi idea va en la línea del señor Santos, pero no encuentro ningún problema en entender lo que piensan  otras personas. Quizás unos pensemos que la religión cristiana en realidad es mucho más Paulina que Jesuánica. Quiero decir que no sé si Pablo de Tarso entendió totalmente lo que quiso comunicar Jesús. No lo sé. A lo mejor lo hizo. A lo mejor no.

    Pero Jesús está ahí para todos. Para los que piensan que es Dios mismo y para los que piensan que es un profeta de los grandes. No veo la dificultad en entendernos, salvo con la Iglesia oficial, ella no puede entrar en esto, porque si admitiese la más mínima duda su construcción se derrumbaría.

    Me cuesta mucho trabajo ver a los periodistas como profetas, ni falsos ni verdaderos, son periodistas. Punto. A lo sumo de vez en cuando sale un artículo en la prensa escrito por alguien ,que no tiene por qué ser periodista , realmente profético.

    En fin

    un saludo cordial

     

  • Jorge

    Hola Salvador
    No busco controversia ni confrontación contigo, lo que busco es que tu personal seguimiento al Galileo no dificulte o impida el paso a los que tratamos ese mismo seguimiento, (inmersos en el Proyecto del Reino de Plenitud Humana que Jesús propone), en un marco humano y también religioso. Estás en la línea de que el ropaje religioso anula el Proyecto de vida de Jesús y esto que es demasiado frecuente (cuando se pone el acento en lo religioso desatendiendo y despreciando lo humano como meras consecuencias colaterales), no tiene necesariamente que ser así. Yo pongo el acento en lo humano, para mí es lo importante y fundamental del Proyecto de Jesús, y lo religioso en mí está en función de él y como ayuda a seguirlo. Claro que si lo religioso actúa como en muchos en su contra, dificultando con numerosos atrabancos el camino hacia la plenitud humana, lo mejor será suprimirlo.

    Convencido por tu experiencia personal de que en la religión sólo hay impedimentos o atrabancos para seguir al Galileo, plagado de normas y rituales sin sentido y sobre todo corrupto por el poder y el dinero, has optado por eliminarla. Bueno si esto es así, respeto tu opción pero no la comparto.

    Con esta opción, hecha previamente a tu estudio exegético, te propones demostrar nada menos que fue el Galileo el que desmontó lo religioso de la vida humana. Y claro como era de esperar encuentras en las Escrituras apoyos suficientes para hacerlo. En mi opinión para hacer esto es necesario una mirada sesgada, que no presta atención a otros exégetas y hermeneutas que dicen cosas muy distintas, crees que se equivocan y que la verdad es sólo la tuya.

    No te reprocho nada, cada uno es libre de seguir su camino, pero no me gusta que se nos diga que el modo humano y religioso de seguimiento a Jesús está equivocado. Pienso que mejor es ir juntos porque vamos por el mismo camino, sólo que de modos distintos.

    Un abrazo

  • oscar varela

    Hola (de nuevo)!

    Agrego una consideración sobre otro aspecto de la cita:

    – “Los profetas se caracterizaban por ser agudos analistas de la realidad en la que estaban inmersos”-

    ……………..

    Tanto el Profeta como el Periodista se destacan por ser:

    1) -“agudos analistas de la realidad “-

    pero se ha de notar que

    2) –de la realidad en la que se está inmerso”-

    se “sale” por ese “analizar“; e.d., “atender(la).

    Por lo tanto:

    La REALIDAD:

    a) empieza por una pre-visión de lo que pasará (futuro) de seguir las cosas así – como hasta ahora;

    b) contamina el bien- o mal-estar del presente;

    c) compromete mi praxis futurizada.

  • oscar varela

    Hola!
    1- Leo en 3- Analistas de la realidad
    – “Los profetas se caracterizaban por ser agudos analistas de la realidad en la que estaban inmersos”-
    ………………
    Y HOY ¿quiénes ejercen ese Oficio, al parecer, imprescindible?
    Pienso en LOS PERIODISTAS.
    (pa’ bien o pa´mal)
    ………………
    2- Comparto: “Medios y comunicación” – Francisco y las “fake news”
    Por Washington Uranga
    https://www.pagina12.com.ar/96967-francisco-y-las-fake-news
    ………………..
    1- Francisco ha decidido llamar la atención sobre “el fenómeno de las noticias falsas, las llamadas “fake news”
                    – “redescubrir el valor de la profesión periodística y
                    – la responsabilidad personal de cada uno en la comunicación de la verdad”.
    2- “fake news” = “informaciones infundadas
                    – basadas en datos inexistentes o distorsionados,
                    – con finalidad de engañar o
                    – incluso manipular al lector para:
                                   – alcanzar determinados objetivos,
                                   – influenciar las decisiones políticas u
                                   – obtener ganancias económicas”.
    3- La eficacia de ese tipo de noticias falsas se debe:
                    – 1. a su naturaleza mimética,
                    – 2., a su capacidad de aparecer como plausibles.
    4- Noticias que, a pesar de ser falsas son:
                    – verosímiles,
                    – capciosas,
                    – hábiles para capturar la atención de los destinatarios
                    – poniendo el acento en estereotipos y prejuicios extendidos dentro de un tejido social, y
                    – se apoyan en emociones fáciles de suscitar,
                                   – el ansia,
                                    – el desprecio,
                                   – la rabia y
                                   – la frustración.
    5- Su difusión puede contar con el uso manipulador de:
                    – las redes sociales y
                    – las lógicas que garantizan su funcionamiento, y
                    – los contenidos,
                    – obtienen una visibilidad que
                    – los desmentidos no consiguen contener los daños que producen.
    6- El resultado de esta lógica de la desinformación es que:
                    – no realizan una sana comparación con otras fuentes de información,
                    – que ponga en discusión los prejuicios y
                    – abra un diálogo constructivo,
                    – produciendo actores involuntarios de la difusión de opiniones sectarias e infundadas.
    7- El drama de la desinformación es:
                    – desacreditar al otro,
                    – presentarlo como enemigo,
                    – hasta demonizarlo y favorecer los conflictos.
    8- No es fácil hacer frente a estas falsedades porque:
                    – la desinformación se basa en discursos heterogéneos,
                    – intencionadamente evasivos y
                    – sutilmente engañosos, y
                    – se sirve de mecanismos refinados,
    razón por la que
    * la prevención y la identificación de los mecanismos de la desinformación
    * requieren también un discernimiento atento y profundo.
    9- Las motivaciones económicas y oportunistas de la desinformación tienen su raíz en:
                    – la sed de poder,
                    – de tener y de gozar que
                    – nos hace víctimas de un engaño mucho más trágico,
                    – el del mal que se mueve de falsedad en falsedad
                    – para robarnos la libertad del corazón.
    10- Educar en la verdad significa educar para saber:
                    – discernir,
                    – valorar y
                    – ponderar
    los deseos y las inclinaciones que se mueven dentro de nosotros,
    11- El Periodista es:
                    – custodio de las noticias,
                    – no es solo un trabajo
                    – sino una verdadera y propia misión.
                    – en el centro de la noticia no está la velocidad en darla
                    – y el impacto sobre las cifras de audiencia, sino las personas.
    12-  La verificación de las fuentes y la custodia de la comunicación son:
                    – verdaderos y propios procesos de desarrollo del bien
                    – que generan confianza y abren caminos de comunión y de paz.
    13- Hay que promover:
                    – un periodismo de paz, un periodismo
                                    – sin fingimientos,
                                   – hostil a las falsedades,
                                   – a eslóganes efectistas y
                                    – a declaraciones altisonantes,
                                   – hecho por personas para personas, y
                                   – que se comprende como servicio a todos,
                                   – especialmente a aquellos –y son la mayoría en el mundo– que no tienen voz.
                                   – que no queme las noticias,
                                   – sino que se esfuerce en buscar las causas reales de los conflictos.
    ……………

  • Salvador Santos

    Hola Jorge
     
    Yo no desmantelo la religión. Eso ya lo hizo el Galileo y se lo cargaron entre todos. Principalmente los religiosos. Lo único que pretendo es retirar el ropaje religioso con que intencionadamente han recubierto al Galileo y a su proyecto. Tal vez pensando en la peligrosidad de ese proyecto para el poder, el dinero, el sistema injusto y la religión institucionalizada tan útil a los tres primeros.  
     
    En cuanto a las explicaciones que ofrezco, están basadas en datos que aporto en abundancia. Las generalizaciones sin datos ni argumentos no ayudan ni siquiera a quien las expresa. Me parece inteligente preguntar cuando algo nos choca y no tenemos datos para debatirlo. Eso hizo hace unos días Ana Rodrigo respecto a la primera bienaventuranza en el artículo: La religión y el dinero.
     
    No se me ocurre minusvalorar al Galileo. Si dedico una parte importante de mi vida a explicar su proyecto Galileo es solo porque no quiero el tesoro para mí. Me siento obligado a compartirlo. Y lo hago muy a gusto. El Galileo, a mi juicio, dio con la tecla del sentido de la vida y se convirtió en el modelo de ser humano.  Por eso los que convivieron con él, gente de muy diversa condición y afinidades, afirmaron que era el de mayor parecido a Dios, es decir, su hijo. Hasta el oficial romano que vigilaba a los ajusticiados se dio cuenta y no pudo callarse (Mc 15,39).
     
     
    Te mando un fuerte abrazo

  • M.Luisa

    El comentario que sigue no pretende ser para nada aseverativo sólo lo planteo  a modo  de esbozo para comprobar en él,   si realmente estoy en lo cierto  en esta afinidad de pensamiento que intuyo  con S. Santos a la que ayer me referí.

    Al leer el punto 2 del comentario de George  de ayer 20/F/ 16:29 donde dice:

    “Los pobres no pueden no estar más cerca del conocimiento de Dios, por imposible que sea intelectualmente, y por mal que lleven su grado de indigencia (por hablar en términos generales) de cualquier modo fuera Dios quien colocándose en medio de ellos se les revele del modo que sea y para ser advertido del modo que le reconocen los pobres y oprimidos.”

    Con este parágrafo seleccionado del amigo George, y atendiendo ahora  a lo dicho por S. Santos sobre que el conocimiento de Dios en la cultura bíblica no es de carácter intelectual,  centro mi reflexión porque fue justo ahí  donde  precisamente ayer  me  acogí  para introducir  al respecto, mi punto de vista  defendido desde siempre aquí  según el cual todo  conocimiento humano comienza por ser aprehensible, es decir, no noético (conciencial) sino noérgico (físico) táctil, sensible.

    Claro está que esto visto así  nos  aleja de la típica y tradicional antropología del conocimiento   y nos sitúa frente al  humano conocimiento de lo real (realidad campal, recuérdese mi conversación con Miren)  donde todos nos sentimos hermanados, inmersos en lo real y no meramente relacionados unos con otros a nivel de ser, donde unos son pobres y otros son ricos,  sino a nivel de aqulla realidad que ya somos  y que nos hermana.

    Es,  desde este fondo  ético, respectivo y último del cual , pienso,  debemos partir para hacer un mundo más justo, libre, y humano.

  • Jorge

    Pilar, la objeción que me haces la he contestado en parte en mi comentario a Salvador. Pero añado ¡pues claro que todos los seres humanos somos “hijos de Dios”! Dios es nuestro papá, Abba, Padre y Madre para cada uno de nosotros sin exclusiones de ningún tipo. Y como tales “hijos de Dios” que somos, Dios se ha encarnado en cada uno al estar en camino de plenitud, para todo el conjunto de la humanidad, aunque hayan muchos que se desentiendan o que incluso actúen en su contra.

    Por más que en todos los tiempos y culturas se haya anunciado, proclamado y enseñado los caminos de la justicia del Reino, este ni arrancaba ni arraigaba en ninguna parte. Profetas (en el sentido y significado que habla Salvador) en todas las culturas han habido muchos. Sin embargo, con demasiada facilidad perdemos el norte y nos desviamos de la Plenitud. Sin la implicación directa de Dios el Proyecto de Plenitud Humana resulta de facto inviable. Y de aquí la singularidad de Jesús.

  • Jorge

    Entrelíneas veo que tú Salvador, no niegas que Jesús sea Dios encarnado, sino que la evidencia de que el Galileo sea Dios encarnado se manifiesta en aquél que sigue sus pasos, acogiendo y ayudando al que lo necesita (migrantes subsaharianos, por ejemplo). Y añades que el que hace esto conoce a Dios, se parece a Dios al actuar como él lo haría, dándole el mismo título que a Jesús, “hijo de Dios”. Bien, de acuerdo, pero hay una diferencia entre Jesús y nosotros.

    La diferencia: Jesús no deja en ningún momento de su vida de ser “hijo de Dios” y nosotros en cambio sí y con demasiada frecuencia. Y esta diferencia me lleva a intuir que Jesús es constitutivamente “hijo de Dios” y nosotros no, porque a menudo dejamos de serlo. La implicación de Dios en Jesús es plena, en nosotros es aún un camino hacia la Plenitud. Por eso encuentro coherente la encarnación de Dios en Jesús de modo singular, mientras que en nosotros significa un proceso de plenificación en marcha y con Dios implicado.

    No estoy versado en la exégesis de los textos, no sé nada de griego o latines, no me gusta la lingüística, la semántica ni la hermenéutica, este trabajo se lo dejo a otros. No tengo conocimientos para refrendar lo que dicen los especialistas. Pero lo que veo es que las versiones de los especialistas de un mismo texto son extremadamente diversas, y mucho hay detrás de ellas de las intenciones del autor que la hace. Suelen ajustar los textos para confirmar ideas previas y criterios personales en la interpretación que realizan.

    Y lo que veo tras tu interpretación es un desmantelamiento de lo religioso a favor de una ética que recoja los pasos del Galileo. Pero hay también en lo tuyo un planteamiento de la idea o contenido de Dios diferente a la tradicional religiosa que sí comparto contigo.

    En mi opinión el desmantelamiento o deconstrucción religiosa en el seguimiento al Galileo no lo encuentro necesario. Sí es necesaria y urgente una reforma en profundidad, pero no para eliminar el horizonte religioso de nuestras vidas. Si nuestra intención y compromiso profundo es seguir los pasos del Galileo, pues a pesar de la sencillez, claridad y radicalidad de su mensaje hacia el Reino de Plenitud, resulta ser tremendamente difícil topándose con toda clase de resistencia por nuestra parte. Todo cuanto ayude y sirva para impulsar y cargar las pilas, pues bienvenido sea, y en esto para mucha gente el horizonte religioso les da amplitud de miras, fe y esperanza en el Proyecto de Jesús. ¿Por qué razón va a resultar mejor no tener en cuenta la perspectiva religiosa?

  • Salvador Santos

    Buenos días, George.
     
    A tu última entrada.
     
    El Galileo habló en arameo, lenguaje y cultura de su época. Todos le entendieron y por eso lo ejecutaron. Ser adinerado no significaba tener mayor nivel cultural. Los que sabían leer y escribir solían ser esclavos o trabajadores cualificados (administradores de fincas, por ejemplo) (Lc 16,1-8).
     
    Los evangelios están escritos en el griego común. El griego barato que se hablaba en la cuenca mediterránea. Hay diferencias culturales entre quienes los escribieron. Sin embargo hay gran homogeneidad en la estructura, estilo, y lenguaje de los sinópticos. El de Juan, usando ese mismo griego de poca monta, difiere de los primeros por el uso del simbolismo y la abstracción. En los cuatro encontramos diferentes estratos de lenguaje que requieren distintos niveles de explicación.
     
    Uno de los problemas que dificulta la comprensión del texto es el bagaje tradicional con el que han moldeado nuestra mente durante mucho tiempo. Llevamos esa mochila cargada de una lectura deformada por el lenguaje utilizado por predicadores desde hace muchos siglos. Nos han inoculado una cultura de la muerte cuando el proyecto del Galileo invita a una cultura de la vida. El choque de esa tradición con la exégesis resulta evidente. Saltan chispas. Pero un exégeta no es un predicador. El exégeta trata de dar una explicación del texto partiendo de métodos que usan la arqueología, la historia, la lingüística, la semántica, la semiótica, la historia… Para hacerlo está obligado a mantenerse distanciado de prejuicios, influencias dogmáticas todo tipo de presunciones religiosas. No es fácil.
     
     
    Un abrazo, amigo George

    • Mª Pilar

      ¡Cuanto me recuerda… Como explicaba Schökel el AT, como hacía hincapié en la manera de traducir, para comprender el pensamiento de aquel momento!

      Y J. MTEOS EL NT… como los recuerdo.

      Gracias Salvador, un abrazo siempre agradecido.
      mª pilar

    • George R Porta

      ¡Hola, Salvador! ¡Cuánto agradezco esta entrada tuya! Ya ves que lo paso de pregunta en pregunta porque el tema es apasionante. A veces me apena haber encontrado este filón tan tarde. Me pregunto si me alcanzará lo que me quede de vida útil para poder captar bien aunque sea el Galileo personalizado en el evangelio de Marcos y adornado por los otros, cada uno a su modo. Pero lo que pueda aprender espero con alegría aprenderlo. Un abrazo fuerte.

      • oscar varela

        Hola George!
        Te leo:
        – “A veces me apena haber encontrado este filón tan tarde”
        Te digo (lo que otros dicen):
        ¡NUNCA ES TARDE CUANDO LA DICHA ES BUENA!
        …………….
        Esta “DICHA” puede fácilmente (casi) ser compartida y tú lo sabes y lo haces: ¡compartiendo los Escritos de Salvador!
        ¿Quiénes se animan a EDITAR en papel (y/o en Internet) la acumulada y por acumular Obra de Salvador Santos entresacándola en “aparte”de Atrio.org?
        Adelanto que ya no hay dependencia de la Editorial que Editó “Un paso un mundo”, porque quebró.

  • George R Porta

    Leo: «El verbo ‘conocer’ nada tiene que ver con el concepto de ‘saber’ de la cultura griega. No se trata de un conocer teórico a partir de la observación o del razonamiento lógico, sino de un conocimiento práctico nacido de la propia experiencia. Este verbo se usa incluso, tanto en el Antiguo como en el NT, para expresar las relaciones sexuales (Mt 1,25).»
     
    1. Primero que todo aclarar que más bien, a la hora de reflexionar lo que sigue, lo hago funcionando como abogado del diablo para mi propio beneficio, para comprender mejor no para desacreditar ninguna opinión contraria.
     
    2. Los pobres y oprimidos no debieron tener en general gran acceso a la educación formal, escolar a la usanza de entonces, al conocimiento de ideas y teorías de cualquier clase. Más bien debieron vivir bajo la presión o el estrés del constante «hacer» a fin de satisfacer sus necesidades más elementales. El vivir solucionando situaciones críticas les sumerge en el pozo de ese otro conocimiento práctico, el del saber hacer. No es extraño imaginar que conocer tenga la acepción de embarazar o de hacer descendientes, futura mano de obra.
     
    3. Jesús, el Galileo, por otra parte, parece haber tenido amistad, relaciones con gente de esferas un tanto elevadas por encima del suelo, centuriones, letrados, prestamistas, comerciantes, gente que podían dedicar y habían dedicado tiempo a aprender para saber pensar y expresarse; saber cómo adquirir e interpretar información.
     
    4. Si Jesús hablaba sin excluir tuvo que haber podido comunicarse a varios niveles de comprensión. De otro modo ¿para qué se relacionaba con ellos/as? No todos los ricos y poderosos eran sus enemigos porque algunas de las esposas de sujetos pudientes le seguían, él las curaba, ellas proveían sustento y esas personas debieron tener alguna educación formal
     
    5. ¿Cómo podía el Galileo no tomarles en cuenta? ¿Cómo podía Jesús no hablarles en su propio idioma, a su propio nivel? 
    6. ¿Nadie se ocupó de escribir un evangelio a otro nivel de expression y comprensión más sofisticado? Y si fue escrito ¿Qué destino tuvo? ¿fue solo el Cuarto Evangelio? 
     
     
     

  • Salvador Santos

    Hola, George.
    A tus comentarios.
    1. A mi juicio, inteligente deducción. Hay cuantiosos datos en el AT respecto a los falsos profetas. Se dice que hablan ensoñaciones; que lo hacen por dinero; que dicen lo que la gente quiere oír; que están borrachos; que desvarían. O como dice Miqueas, que lo que hablan está en función de que se les llene o no el estómago:
    Cuando tienen algo que comer, anuncian paz,
    Y declaran una guerra santa a quien no les llena la boca” (Miq 3,5).
     
    2. Según el AT y el NT para el conocimiento de Dios no basta ser, Hay que hacer.
    3. En el versículo siguiente al del salmo que citas (igual en Hebreos) se lee:
    “…vuestros padres me tentaron aunque habían visto mis obras” (Sal 95,9).
    Las obras, aludiendo al Éxodo (Libertad), Alianza (Justicia) y Promesa (Igualdad), son el único referente para el conocimiento. Ignorarlas conduce al desatino:
     
    “Es un pueblo extraviado, que no conoce mi camino” (v.10).
     
    4. Casi todas las religiones se apoyan en una revelación especial de Dios. ¿Cómo perdurar si no lo hacen? La demostración de dicha revelación se basa en que lo confirma dicha revelación.
     
    5. La experiencia al implicar la vida por la libertad, la justicia y la igualdad explicará que tipo de religiosidad es esa.
     
     
    Te mando otro abrazo, amigo George.

  • Salvador Santos

    Hola Jorge
     
    ¡Una alegría tu presencia!
     
    Utilizamos términos del NT con un sentido que no tienen allí. La fe no es en el NT la aceptación porque sí de algo desconocido e indemostrable. Es la adhesión a un proyecto. La fe se puede constatar en los pies. Se puede fotografiar ¿Has leído unos artículos en Atrio titulados: Cinco fotografías de la fe?
     
    En el NT se dice que el Galileo es el hijo de Dios. Pero en la cultura del NT no se habla con lenguaje metafísico. El término ‘hijo-a’ indica el parecido de alguien con su padre por lo que hace, porque hace lo mismo que hace su padre. Según el AT, como digo en el artículo, Dios se decantó por la libertad, la justicia y la igualdad.  Eso mismo llevó a término el Galileo. Ahí está su parecido.  
     
    Hay medio millón de subsaharianos que están intentando cambiar de ruta para entrar en Europa. Quieren evitar la ruta italiana y optar por la ruta andaluza. Si tú, tal vez con algunos amigos, pudierais acoger solo a uno de ellos y ayudarle  a obtener papeles y salir adelante… Si te haces hermano suyo con todas las consecuencias, ¿no estarás demostrando que Dios es tu padre y el suyo? ¿No te estarás pareciendo a Él? ¿No estarás demostrando ser su hijo al confirmar tu hermandad con el insignificante negro? ¿Lo harás porque el Galileo es Dios encarnado o porque sigues sus pasos? ¿No harás evidente lo primero haciendo lo segundo? ¿No será eso conocer a Dios como atestiguó Jeremías? ¿Quién podrá arrebatarte esa experiencia?
     
    A mi juicio sería interesante hablar no respecto a algún texto que niegue que el Galileo sea Dios encarnado, sino de alguno que lo afirme.
     
    Un abrazo entrañable, Jorge.

    • George R Porta

      Agradezco la idea que me da de acoger a in subsahariano y la estoy considerando.

      Por otra parte, cuando se están cerrando las puertas (reales y virtuales) de entrada en los EE. UU., la demanda de ayuda aquí mismo en Nuestro patio es enorme. En mi studio professional veo cada semana y Mientras lo necesiten, a dos familias pro-bono porque es necesario, pero precisamente cuando mayor y más apremiante es la necesidad, más se encarece y reduce ésta. La paradoja de los mercados desregulados: Si aumenta la demanda, se encarece o se hace menos accessible la oferta a fin de controlar más la demanda y beneficiarse más de los Servicios que se presten. Entre algunos colegas de mi campo hemos creado una pequeña red de servicios que está disponible sobre todo a las Iglesias de cualquier denominación que son las que más nuevos inmigrantes reciben. Los masons también refieren y desde luego gente no religiosa También.

      Se ha montado, como es de esperar en un país capitalista feroz como este en el que resido, un mercado cada vez más caro para que quien venga y quiera permanecer solicite servicios legales. Los procedimientos judiciales de inmigración solo se hacen cada vez más complejos y prolongados y por tanto cada vez más técnicos y costosos.

      La mayoría (si no todas al menos en el sur de Florida) de las agencias de asistencia legal a inmigrantes (incluyo las del arzobispado) se van convirtiendo en muy pequeñas o han sido sustituidas por bufetes de abogados que son caros. Con todo algo se podrá hacer. Gracias por la sugerencia. Por poco que se pueda hacer algo se podrá. Un abrazo.

  • George R Porta

     
    Leo: «Los profetas imaginaron un Dios enfrentado a explotadores de variada calaña y a toda ideología garante de la opresión. Creyeron a pie juntillas que Él estaba a favor de los insignificantes y los más desprotegidos por el sistema injusto. Se situaban, así, en las antípodas de toda religiosidad limitada al fervor, a las devociones y a practicar obras de caridad desde la holgura y el bienestar económico, pero cómplice silenciosa de la injusticia y reacia a comprometerse con los más débiles y aplastados.»
     
    1. Deduzco, pues, que quienes se autodenominan profetas según el modelo bíblico, pero no lo siguen más que nominalmente, puedan ser considerados falsos profetas.
     
    2. Los pobres no pueden no estar más cerca del conocimiento de Dios, por imposible que sea intelectualmente, y por mal que lleven su grado de indigencia (por hablar en términos generales) de cualquier modo fuera Dios quien colocándose en medio de ellos se les revele del modo que sea y para ser advertido del modo que le reconocen los pobres y oprimidos.
     
    3. Me pregunto si advertencias del tipo de «No endurezcáis el corazón como en Fuente del Careo, como el día de La Prueba en el desierto…» (Sal 95/GV 94, 8; Hb 3, 8) no representen una imaginación teológica que sitúa a Dios saliendo al encuentro de los falsos profetas o de quienes eran objeto de su favor y eso hace que el conocimiento de Dios de alguna forma sea sentido también por los opresores de los pobres y sus acólitos religiosos.
     
    4. Esto último es relevante porque si a Dios solo se le puede advertir o conocer desde la profanidad toda idea de revelación iniciada por la divinidad es descartada. Quizás a Dios no se le puede conocer y punto, aunque se le pueda conocer intuitivamente como por descarte, desde la admiración o asombro que provoca lo misterioso que es sugerente, pero en silencio, lo insondable, pero que algún fondo ha de tener, etc.
     
    5. Igualmente, pudiera deducirse que toda forma de religiosidad imaginada desde lo profano, es decir desde el movimiento o la existencia de quien sale del ámbito de la religiosidad al exterior de este, solo sea imaginable porque primero se conozca lo falso y que este conocimiento falsario no sea habitual, que sea capaz de producir una especie de hastío por lo falso.  Este fuera un fruto bueno de un árbol corrupto y que, en última instancia, pueda haber un pre-conocimiento (E. Stein hubiese dicho, un modo o manera de «empatía») que la falsa religiosidad (si esto no es redundante) del templo no es capaz de eclipsar o desenraizar en todo el que la conoce y es instruido en ella, aunque no sé si pudiera imaginar una religiosidad auténtica que no sea «religiosa» y prejudicial.

  • Jorge

    (No sé si estoy en condiciones de poner mis neuronas a funcionar, pero me propongo tras la muerte de mi mujer normalizar mi vida y en esto también entra mi participación en Atrio. Les ruego que me disculpen si patino un poco, y me sigan acogiendo tal como han hecho en la línea de Atrio que habla sobre la muerte de Cami. Gracias, gracias profundamente sentida hacia todos; se me rayan los ojos cuando vuelvo a leer vuestras intervenciones.)

    Al leer este texto de Salvador Santos y los comentarios que suscita, me deja un cierto sabor incómodo. Comparto a grandes rasgos lo que dice sobre el profetismo, sobre lo que dice el profeta al afirmar que habla en nombre de Dios y por tanto con pretendida autoridad divina, sin embargo, lo que hay que mirar es el contexto en el que hay que leer y la forma en la que se expresa, pues en realidad ni el profeta ni nadie puede “saber” lo que Dios dice o deja de decir. De acuerdo.

    Sobre el profetismo de Jesús sí tengo objeciones, porque me parece que Salvador está proponiendo una tipología de Jesús plausible y que defiende apoyado en los textos de las Escrituras, que no se corresponde con la mía. Mi objeción es que si en Jesús no hay más que un vocero implicado en la denuncia de la injusticia, que ofrece una alternativa social justa, con una apuesta radical en la praxis por los pobres y excluidos, incluso viendo en él la mayor calidad de la ética humana, no tendría mayor relevancia que otros grandes maestros de filosofía ética que ha habido en la historia, si no hablamos también de su implicación, referencia e importancia religiosa.

    Afirma Salvador que para conocer a Dios no sirven templos ni oraciones ni teología ni religión, …, sino hay que salir a la calle, a la vida profana, a compartir las necesidades con los demás y encontrar alternativas, para solucionar problemas. Y está bien, a esto se dedicó Jesús casi toda su vida. Pero si se lee todo, él también iba al templo con regularidad, se retiraba a orar, etc, no descuidó el aspecto religioso de su vida. Y en este aspecto hay muy mucho que descubrir en Jesús, sobre todo en su personalísima relación con su Dios y en su forma de comunicarse con él.

    La tipología que yo defiendo sobre Jesús es el afirmar claramente por mi fe que Jesús de Nazaret es el Hijo de Dios o lo que es lo mismo Dios encarnado, hecho un hombre concreto de la historia, Dios con nosotros. Esta tipología no la defiendo con textos sino por la fe. Ahora bien, si existe algún texto de la Escritura que niegue expresamente esa tipología de Jesús y lo conoces pues lo hablamos. Es que es muy distinto seguir a Jesús como maestro de vida humana, que tener hacia él una actitud religiosa.

    • Mª Pilar

      Querido Jorge ¡Bien venido de nuevo!

      Yo te pregunto, desde mi mirada hacia Jesús:

      Puesto que Dios…con Mayúsculas…en su multiplicidad de nombres, con los cuales, los seres humanos se refieren a Él.

      ¿No es suficiente la hermosa explicación de:

      “Es hijo… por su afinidad, comprensión, entrega, vida vivida desde ese Proyecto, expresado por su pueblo (y otros muchos de diferente manera?

      ¿Por qué, un Dios, que tiene que ser para todo ser nacido, va ha concebir un hijo exclusivo, ¿divino? cuando la aspiración de todo creyente (en cualquier religión) es sentirse como tal?

      Para mí… deseo que sea Padre-Abba para toda persona que lo acoja en su corazón.

      Ya sabes, que cuando expongo alguna cuestión, es, desde mi sola concepción, de lo que para mí… es ese gran Misterio que nos rodea, nos impulsa, nos fortalece… si lo acogemos; es, como cuidar la tierra que se nos ha dado a cada persona nacida.

      Seguro que Salvador, te responderá de manera más colegiada; yo solo soy, una enamorada de ese hermoso Proyecto de Jesús.

      Un abrazo entrañable.
      mª pilar

  • Salvador Santos

    Hola Alberto. Gracias. A mí me admira lo que has hecho y sigues haciendo. Lástima que anduviéramos tan cerca (La Línea-Algeciras) y no tuvimos ocasión de coincidir para charlar largo y a gusto.
     
    Óscar, estoy de acuerdo en tu apreciación respecto al sentido salida-llegada del prefijo ‘pro’. Diría que incluso en sus diferentes usos encierra esa idea.
    Como prefijo con significado de ‘delante’ (‘propuesta’; ‘progreso’).
    O significando avance: (‘producir’)  
    Cuando actúa como preposición:
    – ‘En favor de’ (“Organización pro derechos humanos”).
    Como locución asociada a ‘contra’ (‘sopesar los pros y los contras”).
     
    También coincido contigo en cuanto al sentido del verbo griego ‘profaíno’. Diría que viene a ser un alumbramiento (salida-llegada) cuando ha completado el proceso de mostrarse.
     
    Me alegra converger con tus ideas, María Luisa. La lógica ayuda al consenso. En la aritmética, nacida de la lógica, el acuerdo llega a ser general.
     
     
    Un abrazo a todos.  

  • M.Luisa

    Me ha sido  grato al ir leyendo a Salvador Santos  desde hace ya varios años, observar     la convergencia en la que por diferentes vías, y desde luego salvando toda  distancia,  han derivado  ambos  pensamientos.

    Siempre, desde entonces,  me ha guiado este convencimiento  de afinidad entre los dos  enfoques  aunque presumiblemente  desde fuera y acaso por desconocimiento de mi trayectoria vital,  no sea percibido así.

    En cualquier caso han sido muchos los puntos coincidentes que he observado  en sus diferentes artículos  y en este destacaré:

    11. La vía para conocer a Dios

    El conocimiento de Dios no es, por tanto en la cultura bíblica, un saber de carácter intelectual.”

    Coincido plenamente. El Dios de la Biblia es de carácter aprehensivo.  Un término deslogificador, si se me permite la expresión. Un término  que nos sitúa con los pies en la tierra.
    Por eso y coincido plenamente también cuando dice que:

    Resulta imposible conseguirlo (conocer a Dios) haciendo oraciones o a través de la mística; tampoco con espiritualidades o siguiendo la ruta de las religiones.

    Es decir, por la ruta nunca posible  “de lo” trascendental.

    Ni siquiera de la considerada verdadera, porque verdaderas son todas. (voluntad  de verdad siempre la hay, esto es mío) Y, desde luego, no se logra por medio de la teología. El vocablo teo-logía confunde. Nada tiene de ciencia ni de saber. Es simplemente un hablar sobre Dios. Desmesurado unas veces; obsesionado, otras. Endiosado, muchas. Engañosamente afianzado en falsas revelaciones la mayoría
    …  Sin que nadie pueda remediarlo, por eso,  siempre hay quienes frente   a esta triste realidad  pasivamente y al margen de toda escucha sólo de oírlo enferman.

    Por lo tanto, no puedo sino suscribir lo que sigue:

    Para el Antiguo y el NT el conocimiento de Dios se obtiene solo a través de una praxis comprometida con la justicia. El profeta lo explicitó con absoluta claridad:
          “…practicó la justicia y el derecho;
          Hizo justicia a pobres e indigentes,
          Y ESO SÍ QUE ES CONOCERME –dice el Señor-“ (Jer 22,16).

    Muy agradecida

  • Isidoro García

    (El artículo y los comentarios del amigo Salvador Santos, y su imaginativa exégesis de los textos evangélicos, me han hecho reflexionar. Con todo respeto y el reconocimiento del mucho trabajo que existe bajo ellos, os expongo mis ideas sobre el tema).

     

    La crítica historiográfica de los textos evangélicos, de los dos últimos siglos, ha sido demoledora. Tanto que muchos se niegan a aceptarla en la teoría o en la práctica, para no quedarse a la intemperie.

    Resulta que los sabios protestantes alemanes, y americanos, nos demuestran que sabemos muy poco de Jesús a ciencia cierta. Por eso sabiéndolo o no, todos los creyentes en Él, nos inventamos un Jesús a nuestra medida. Y le hacemos similar a nuestros gustos e ideas, a nuestro ideal personal al que no llegamos.

    Los cambios en nuestro mundo cultural son tan amplios y rápidos, que fácilmente nos sentimos desplazados de nuestros cimientos más profundos, y tenemos que buscarnos otros nuevos, y muchos directamente sucumben sin cimientos nuevos y pierden la fe. O también está la alternativa de ignorar los cambios.

    La relación de conocimientos y creencias personales de nuestra cosmovisión personal, para mantener una coherencia mínima, exige la consideración del movimiento y evolución continua y acelerada de dichos conocimientos. Y no es fácil, exige mucha imaginación y suerte. Todo es mucho más difícil acertar en un objetivo en movimiento.

     

    Churchill, que en su vida cambió dos veces de partido político, se justificó así ante las críticas recibidas: “Algunos cambian de partido para defender sus principios; otros cambian de principios para defender a toda costa a su partido de toda la vida”.

    (Parece que son fieles a sus ideas de siempre, pero para defender las ideas de su organización, tienen que traicionar sus ideas intelectuales personales).

    En este tema del repensamiento del cristianismo, la frase de Churchill se podría parafrasear, así: “Algunos cambian de “Dios” y de “religión” para ser coherentes con sus conocimientos; otros no cambian de conocimientos, (solo los miran y remiran de otra forma), para así poder mantenerse coherentes con la religión y el Dios de su infancia”.

    Ambas posturas son válidas y aceptables. Cada uno elige su camino.

  • m. pilar

    Da gozo leeros ¡¡¡Gacias, es muy esperanzador!!!

    Abrazos.

    pili-m* pilar

  • oscar varela

    Hola Salvador!
    Te leo:
    – “Profano (prefijo ‘pro’ = ‘en vez de’ y término latino ‘fanum’ = ‘templo’)”-
    Esa no la tenía. Vale. No colisiona sino que aumenta mi perspectiva. Gracias.
    Tú me dirás:
    …………………
    Pienso que el prefijo ‘pro’ al referirse a ‘en vez de’ puede estar señalando dos realidades del mismo movimiento vicarial (el “hacer las veces de otro”):
    -UNA: la “salida” (término “del que”)
    – DOS: la “llegada” (término “al que”)
    El prefijo ‘pro’ quedaría reforzado con esta comprensión de “movimiento”.
    …………………
    El prefijo ‘pro’, entonces, asociado a:
    – ‘fanum’ = ‘templo’ señalaría la ‘Salida’, resultando PRO-FANUM (del Templo)
    – ‘faino’ = ‘aparezco’ señalaría la ‘Llegada’, resultando PRO-FAINO (a la Circunstancia)
    …………………
    Noto que en castellano el prefijo ‘pro’ tiene más vigencia el sentido de:
    * poner la cara en favor de
    * sacar pecho
    * hacerse cargo
    * estar por delante
    * etc.
    Expresiones todas que dinamizan la ‘praxis’ de identidad y pertenencia.
    …………………
    Los compañeros del Cid Campeador eran “Gentes de PRO”.
    (Nota dramática: los de Macri, en Argentina, son hombres del “Pro”) .
    …………………
    Este modo de comprender tiene raíz filosófica.
    Tanto Ortega y Gasset como el chileno Maturana piensan la realidad como
    – un ‘dentro’ saliendo ‘fuera’ merced a romperse el culo cotidianamente “para llegar a ser el que eres”-
    Por eso las “espiritualidades” son meros ringorrangos onanísticos.
    …………………
    Corolario final (por ahora):
    Te leo:
    – “El espacio consagrado (‘templo’ como símbolo de la religión) ha servido como refugio  donde hallarse a resguardo aceptando creencias y desarrollando fervores”-
    No le veo problema que así sea en el desarrollo hacia la Adultez de las Cosas (Parábola de la Semilla), las Personas (Niñez) y la Evolución histórica (del Azar pasando por Magia, Religión y Sabiduría, hasta la Filosofía de la Vida en que estamos empeñados).

  • Salvador Santos

    Hola George
     
    El Galileo no creyó en las promesas del AT que aseguraban una intervención de Yahvé para instaurar su reinado definitivo a través de la hegemonía política de Israel. Se opuso a tales ideas imperialistas. Y optó por comenzar esa sociedad alternativa a nivel humilde. Le dio igual la oposición furibunda de religiosos, potentados y ostentadores del poder político. Solo necesitaba amigos leales que quisieran adherirse a ese proyecto modesto.
     
    En los evangelios se afirma de diversas maneras que los discípulos lo habían dejado todo y le siguieron. Pero los discípulos no renunciaron a las ideas hegemónicas del AT. Su lealtad era ficticia. Quisieron aprovechar su tirón popular para emprender una rebelión contra los romanos durante las fiestas de Pascua en Jerusalén. Lo dejaron todo, sí, menos la ambición de poder y dinero.
     
    Con el ajusticiamiento del Galileo pudo haberse ido todo al traste. Pero ocurrió lo contrario. El proyecto renació gracias al parecer a una sola mujer de fuerte carácter que insistió en que estaba vivo y contagió a los miedosos desleales a  continuar con su proyecto.
     
    Los evangelios no son crónicas, pero de entre el mensaje que transmiten se puede entresacar a grandes rasgos la historia de aquel hombre. Poco a poco.
     
     
    Te mando un abrazo   

  • George R Porta

     
    Leo: «Los profetas imaginaron un Dios enfrentado a explotadores de variada calaña y a toda ideología garante de la opresión. Creyeron a pie juntillas que Él estaba a favor de los insignificantes y los más desprotegidos por el sistema injusto. Se situaban, así, en las antípodas de toda religiosidad limitada al fervor, a las devociones y a practicar obras de caridad desde la holgura y el bienestar económico, pero cómplice silenciosa de la injusticia y reacia a comprometerse con los más débiles y aplastados.»
     
    La idea de la «presencia» en medio del pueblo (Éxodo 25,8) que los poderosos de ese pueblo con el tiempo nunca abandonaron e interpretaron copiando a las religiones paganas como un lugar donde ofrecer sacrificios tiene una vigencia particular en lo que he propuesto antes de que Jesús, el Galileo, no esperase según las narraciones sino lealtad cuando en realidad, trayendo como traía una Buena Noticia que además era nueva, bien que pudo haber esperado no solo lealtad sino reconocimiento y gratitud.
     
    Esto me parece relevante o importante porque considerándose a sí mismo, en el mejor de los casos como el primero entre iguales y permaneciendo entre ellos y en favor de ellos, aparece más claro que más que agradecimiento, cosa que sitúa a los oprimidos de nuevo en una relación súbdito-señor o receptor-dador, se considerase como el primero entre los iguales y como líder que muestra o ilumina un camino, una vía y que hasta según uno de sus testigos se considera a sí mismo puerta y camino, solo esperase lealtad o fidelidad. Después de todo los seres humanos solo podemos ofrecer eso, «obediencia», es decir, escucha activa, acogida profunda.
     
    Si esto que me parece que voy descubriendo (puede que todo el mundo lo sepa ya y, como ocurrió a aquellos discípulos del camino de Emaús, solo escriba esto para enterarme que ya todo el mundo lo sabe) y me alegraría saber que sea el último en descubrirlo, fiestas como las de Cristo Rey, María Reina, imágenes como la del Pantocrátor, etc. sean en realidad heréticas hoy día, aunque quizás hayan tenido sentido en otros tiempos. El desfase es también causa de herejía.
     
    Me parece que el Galileo nunca se consideró señor y hasta se consideró deudor de Juan el Bautista. Por lo tanto, me parece que no yerro por mucho considerando que la religiosidad tejida alrededor del Cristo, el Señor, el Mesías, el Hijo (como tal, no como parecido como establece el autor) y la lectura sacrificial del asesinato del Galileo no solo yerran hoy días (aunque no lo hayan hecho en otro momento) sino que carecen de sentido.
     
    Me parece que esto me lleva al punto de concluir que el único legítimo icono de Jesús es el pobre que recibe misericordia en Mateo 25.  

    • Alberto Revuelta

      Modestamente , George amigo, hace tiempo que llegue a esa cnclusion y por eso dedico mi actividad profesional solo a los miembros del capítulo 25 de san Mateo. Puedo hacerlo al estar jubilado y libre pues los juristas, como los curas, lo somos para toda la eternidad. Al menos mientras esté vigente el Código Penal. Y Salvador: me apropio del Excelso y Absoluto Silencioso como nomen Dei. Me produce placer leerte.

      • George R Porta

        ¡Hola, Alberto! Te envidio. Desafortunadamente necesito mantener mi actividad profesional y no puedo trabajar solo para los miembros del «capítulo 25». Me gustaría poder hacer más porque la necesidad en derredor es inmensa, pero no puedo porque con lo poco que hago ya me canso. Celebro que te pase diferente y deseo que puedas hacerlo por mucho tiempo. Eso sí, si hay eternidad como afirmas indirectamente pienso dedicarme a otra cosa, por ejemplo, pasear en bote por las aguas de algún río infinito (cuestión de vagancia) dejándome llevar por la corriente. Si no hay eternidad y como la Florida llegará en unos años más de recalentamiento a estar mayormente sumergida en la confluencia del Atlántico y el Estrecho, pues nada, espero que no se me repita la artritis. In abrazo cordial.

  • Salvador Santos

    Óscar, coincido contigo en que al conocimiento de Dios se llega, según el AT y el NT, desde espacios profanos. El término ‘profano’ me parece acertado. También la idea “de dentro afuera” (saliendo del albergue religioso al compromiso con los insignificantes).
     
    Profano (prefijo ‘pro’ = ‘en vez de’ y término latino ‘fanum’ = ‘templo’) o fuera del templo, alude a los lugares donde se desenvuelve la vida y se desarrolla la praxis individual y social.
     
    El espacio consagrado (‘templo’ como símbolo de la religión) ha servido como refugio  donde hallarse a resguardo aceptando creencias y desarrollando fervores, mientras se mantenía la asociación con el poder, la complicidad con la injusticia y la adoración del injusto dinero. Así llamó el Galileo al dinero por dos veces (Lc 16,9.11).   
     
    Un abrazo

  • oscar varela

    Hola!
    Leo:
    11- La vía para conocer a Dios
    – El conocimiento de Dios no es, por tanto en la cultura bíblica, un saber de carácter intelectual.
    – Resulta imposible conseguirlo
                    – haciendo oraciones o
                    – a través de la mística;
                    – tampoco con espiritualidades o
                    – siguiendo la ruta de las religiones.
                    – Ni siquiera de la considerada verdadera.
                    – no se logra por medio de la teología.
    El vocablo teo-logía es simplemente un hablar sobre Dios.
                    – Desmesurado unas veces;
                    – obsesionado, otras.
                    – Endiosado, muchas.
                    – Engañosamente afianzado en falsas revelaciones
    Para el Antiguo y el NT el conocimiento de Dios se obtiene
    * solo a través de una praxis
    * comprometida con la justicia.
    ……………………..
    Todo esto me suena y sustenta una TEOLOGÍA PROFANA.
    ……………………..
    Reitero que lo de PRO-FANA se refiere al verbo griego “faino-fanó-éfanon-pefonka”.
    Dicho verbo (espero la corrección de Salvador) se me antoja bajo la española: “expresión” (un “dentro” saliendo “fuera”, e.d. “en la boca-gesto-actitud” = Praxis) .

  • George R Porta

     
    Leo: «La justicia. Porque, una vez libres, las tribus hebreas decidieron erigirse como pueblo en base a una Ley Constitucional (el llamado Decá-logo: ‘diez leyes’) que aprobaba la justicia como fundamento de la recién aparecida nación y regulaba las relaciones sociales entre sus integrantes. La Alianza (Ex 20,1-17).»
     

    Jesús, el Galileo, parece que fracasara según las narraciones neotestamentarias, pero lo cierto es que los profetas no parece que esperaran nada a cambio de su ministerio o servicio profético y en ese sentido, como profeta, el Galileo sucumbió no por fracasar sino porque como a sus predecesores, aquellos a quienes prestó su boca, no reconocieron en la de él a su propia voz de oprimidos.
    He revisado los cuatro evangelios, las concordancias del NT en castellano y en inglés, un diccionario exegético del NT bien acreditado y otro teológico del NT y el Diccionario, que es todo lo que tengo a mi alcance para consultar, y no he podido encontrar alguna referencia a que Jesús esperara de sus seguidores otra cosa que lealtad. No encontré evidencia de que esperase gratitud a pesar de que llamó por su propia iniciativa y no por los méritos de cada uno a juzgar por las narraciones evangélicas.
     
    Estas búsquedas las he hecho a la luz de este fragmento textual del artículo porque me he quedado con la impresión de que en esto que afirma el autor hay una especie de reflejo de la actitud de los discípulos que se acercan al Galileo como si, en efecto como hebreos tuvieren el derecho de constituirse en una nación de pleno derecho.
     
    No ven que el proyecto de sociedad alternativa es algo que el Galileo trata de enseñarles sea algo que tienen que agradecer porque se los da gratuitamente.
     
    Lo distintivo del cristiano no es su lealtad en tratar de construir la sociedad alternativa que se desprende de las narraciones evangélicas y la tradición fundada en las mismas, sino la gratitud por la oportunidad de participar en dicho proyecto constructivo.
     
    Ese es el rasgo distintivo del llamamiento a los «doce», ninguno esperaba ser llamado. Parece que todos fueran llamados sin merecerlo y por sorpresa. Por lo tanto, solo cabía corresponder con gratitud o agradecimiento más que lealtad.
     
    Por otra parte, lo cierto es que no pudieron agradecer la llamada que recibieron. De otro modo no se puede comprender que algunos tuviesen aspiraciones ambiciosas con respecto al «reinado» del cual les hablaba el Galileo. También porque hasta el último momento muestran la actitud de demanda o espera como si no hubiese sido suficiente lo que habían recibido del Galileo. El relato de la Ascensión en Hechos muestra que aun cuando estaban despidiéndose de Jesús, tuvieron que ser increpados a fin de que emprendieran la misión de anunciar el reinado, el proyecto que les confió el Galileo.

  • Mª Pilar

    ¡¡¡Gracias Salvador!!!

    Leyéndote, compruebo que fui una alumna excelente, en aquellos años de estudio con maestros extraordinarios..:

    ¡Como los recuerdo!

    Juan Mateos – Schökel entre otros, que pasaron por mi querido C. Pignatelli, y alguna espléndida mujer.

    Me llenas de alegría, y me siento menos sola… cuando puedo comprobar, que la buena esencia, sigue en buenas manos, sabiendo, que como la semilla de gran valor, seguirá creciendo en el interior de muchas personas, con un agudo sentido de la justicia, la igualdad, la vida en libertad y dominio de todo aquello que todo ser nacido lleva grabado en sus entrañas.

    Unas lo acogerán y otras no… esa es la sal de la vida, siempre habrá un ten con ten entre ellas, lo importante es, que siga viva en el corazón y mente de las personas de ¡Buena voluntad!

    ¡Gracias Salvador! Un abrazo entrañable y agradecido.

    mª pilar

  • George R Porta

     
    Leo: «Porque jamás los profetas fueron adivinadores del porvenir. Lejos de esa idea, su mirada estaba circunscrita en exclusiva al presente más palpable. Los profetas se caracterizaban por ser agudos analistas de la realidad en la que estaban inmersos.»
     
    1. Esta afirmación no solo se refiere a enfocar el presente, a vivir en é, en el presente «más palpable». Invita a mirar con mayor atención para descartar lo menos palpable, quizá lo más habitual y cotidiano, irrelevante: Aquella realidad que mejor y más alto se hace escuchar.
     
    2. En estos tiempos de «fake news» o falsas noticias, de invención de la noticia, de lo que lo profético trata es de descubrir la noticia mirando con la mayor atención posible a la realidad «palpable».
     
    3. Lo profético no parece buscar el sentido de la existencia en la continuidad por la continuidad misma (lo «políticamente correcto» por ello mismo). Los profético es lo anti-conservador. Paradójicamente se trata de re-descubrir lo correcto mirando a la movilidad, a lo dinámico de la realidad, a lo cambiante del acontecer y de esto dinámico, a lo más revelador. Una vez descubierta sus líneas de fuerza. Pare que se trata de dar voz a la realidad no para reafirmar lo establecido, sino para que sea advertido aquello que lo contradice o re-vuelve, aquello que pone la percepción estereotipada patas arriba, y echa luz sobre la parte que pudiera pasar inadvertida. En suma, que echa vino nuevo en odres viejos precisamente para que éstos se rompan contrario al dictum que se le atribuye en Mc 2,22.
     
    4. La relación que subraya Sartre entre necesidad y libertad (Cf. «El Existencialismo es un Humanismo») parece cobrar significado leyéndola desde el ángulo de lo profético.
     
    Lo neurótico ocurre por no poder desprenderse de lo pasado o de ignorar el presente por temer al futuro (quizás algo parecido a la precaución de Ulises de atarse al palo mayor versus luchar contra su propia debilidad o la incapacidad fatídica de Sísifo de abandonar el proyecto de la roca cuesta arriba).
     
    5. No parece que la profecía vaya dirigida solo a los opresores. Resuena en medio y desde los oprimidos para que éstos escuchen su voz propia —los sordos oyen, los ciegos ven, los paralíticos andan y también quien tenga oídos que oiga— muchos, por la primera vez como sordos curados y cobren mejor o mayor conciencia de la necesidad de clamar justicia y sobre todo de hacerla ocurrir, provocarla, forzarla no alienarse en la esperanza de que les sea hecha. Bajo esta luz, el asalto del Galileo a los cambistas y su violencia contra las mesas y contra los cambistas mismos es precisamente un gesto profético. Harto de la corrupción como «hábito» irrumpe contra ella para deshabituarla, aunque al hacerlo solo añada otra bola negra en su contra. (los justos que toman el cielo por asalto)
     
    También cobra una luz propia el reproche contra Jerusalén «¡que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían!» (Mt 23, 37).
     
    6. Es difícil no leer el «agere contra» ignaciano como un eco de lo profético en el contexto de la propia existencia (Ignacio invita a ello 41 veces en los EE solamente) y, quizás anacrónicamente, como otra concurrencia con la oncena tesis marxista (contra Feuerbach y la filosofía clásica alemana) de que hablar de hacer revolución tenía que pasar a hacerla. Una especie de «callar para dar el paso» en favor de la justicia como praxis, como gesto, como actuar, algo que no tiene por qué ser incompatible con el silencio oral.

  • George R Porta

     
    Leo: «Una boca para la alta política. El término ‘profeta’ aparece por primera vez en Ex 4,16. Este versículo forma parte del final de un largo relato (Ex 3,1 – 4,17) que escenifica un diálogo imaginario entre Yahvé y Moisés… …Ante la continua resistencia de Moisés interponiendo impedimento tras impedimento… …Yahvé resuelve que su hermano Aarón… …es decir, será su boca».
     
    1. Quizás la dramática no es un género nacido tan tardíamente, quizás es tan viejo como el habla, como la necesidad de comunicarse y por lo tanto la metáfora y la «re-presentación» de la realidad con propósitos docentes o educativos, formativos, son tan viejas como el propio género humano.
     
    2. Quizás estos relatos bíblicos son recordados porque fueron personajes de un drama épico en el que encontró expresión la realidad política de la nación hebrea según que, de y en ella, surgió la necesidad de emerger de la esclavitud con conciencia de pueblo.
     
    3. Así los profetas fueron actores y actrices dramáticos/as que sirvieron de boca a su pueblo en la opresión y quienes compusieron a lo largo de generaciones estos relatos no fueron sino extraordinarios dramaturgos
     
    4. No he podido encontrar profetas del bienestar injusto, de la dominación, excepto de parte de las víctimas, de los dominados por aquellos que ejercen el poder sobre ellos y disfruten de la dominación vinculada al bienestar injusto
     
    5. Los profetas del poder, los «falsos profetas» parece que sean sus testaferros publicitarios y, éstos, carecen de la fuerza de los «profetas auténticos» los de los oprimidos. Pienso en Joseph Goebbels, por ejemplo. La ejecutoria de estos falsos profetas, de estos meros publicistas está atada al éxito de aquellos poderosos a quienes sirven de medio de expresión. Estos falsos profetas pierden significado en cuanto perece el poder al que dieron voz.
     
    6. Los auténticos profetas tienen una resonancia que perdura, siguen teniendo vigencia. No es extraño. Nunca ha cesado la opresión que sigue buscando «bocas» para expresar su grito de dolor y clamor justicia en cada época. 

  • Asun Poudereux

    Salvador Santos, muchas gracias por este magnífico artículo aclaratorio. La ignorancia y la tergiversación suelen ir de la mano, para bien y para mal.

    Me quedo, entonces, con Libertad, Justicia e Igualdad.

     

  • George Porta

     
    Leo: «La boca de otro  …El prefijo ‘pro’ no tiene carácter temporal (‘hablar antes de’ o ‘hablar anticipadamente’), sino instrumental (‘hablar por otro’ o ‘en nombre de otro’)… Es por encima de todo una boca, la boca de quien le ha encargado transmitir un mensaje y él lo ejecuta con fidelidad, talento y soltura.»
     

    La lectura de este artículo me invita a reconsiderar el largo entrenamiento religioso por el que he aprendido a leer la Biblia como «Palabra de Dios», por lo tanto como si fuera ella misma «un/a profeta/isa».

    Me descubre la tentación de aceptar su lectura como literalmente cierta, sin cuestionarla.

    El largo entrenamiento deformante de la religión falsamente me obliga a «creer» que el profeta habla por encargo de la divinidad;

    Según la propuesta del artículo, es el escándalo de la opresión lo que compele al profeta a gritar su denuncia;

    El profeta no es la boca de la divinidad, sino la boca de las víctimas, de los oprimidos entre los cuales él es uno más o a los cuales ha descubierto y su sensibilidad le obliga a arriesgar el pellejo, pero a denunciar.

     

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