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El programa de Jesús (16)

UNA RELIGIOSIDAD CLANDESTINA

B. LA ORACIÓN

“5 Cuando recéis, no hagáis como los hipócritas, que son amigos de rezar
de pie en las sinagogas y en las esquinas para exhibirse ante la gente. Ya
han recibido su recompensa, os lo aseguro. 6 Tú, en cambio, cuando
quieras rezar, métete en tu cuarto, echa la llave a tu puerta y rézale a tu
Padre que está en lo escondido; y tu Padre, que ve lo escondido, te
recompensará.

7 Pero cuando recéis, no seáis palabreros como los paganos, que se
imaginan que por hablar mucho les harán más caso. 8 No seáis como ellos,
que vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que se lo pidáis”

        La instrucción respecto al modo de orar de los integrantes del Nuevo Pacto empieza utilizando el plural: “Cuando recéis”. Jesús se dirige a todos los componentes de su grupo, pero su enseñanza tendrá carácter individual, como se ve en el v. 6: “Tú, en cambio, cuando quieras rezar…”. Aquí no se habla, pues, de oraciones comunitarias ni litúrgicas, sino del hecho puntual, no establecido de antemano por ninguna norma, mediante el cual una persona toma la iniciativa de orar por deseo o necesidad.

 

1. Pero, ¿qué es orar?

        El verbo empleado aquí y habitualmente en el NT para expresar el hecho de orar, προσεύχομαι (‘orar’, ‘pedir’, ‘suplicar), es un compuesto de una partícula griega con carácter direccional: πρός: ‘hacia’ y el verbo εὔχομαι: ‘formular un deseo’, ‘prometer’. El desarrollo de la oración incluye:

  • – libertad y determinación de plantear
  • – una aspiración por la que se trabaja sin claudicar
  • – a un interlocutor capaz de comprenderla y compartirla,
  • – teniendo una disposición de total apertura a la recepción del deseo expresado.

        La oración es, pues, expresión de un profundo deseo. Ambicionado con tal intensidad, que se emplea todo el coraje y la energía en conseguirlo. Y se revela en una íntima y sincera COMUNICACIÓN con alguien en quien se deposita toda la confianza, teniendo el pleno convencimiento de ser acogido por ese interlocutor cuya respuesta nunca decepciona.

 

2. Oración en el Antiguo Testamento

        La oración nace en el AT de la certidumbre de que Israel desarrollaba su vida como nación bajo la segura protección de Yahvé. El pueblo vivía con la convicción de que Él, desde su morada, el Templo, estaba pendiente de satisfacer las necesidades de su elegido, Israel. De ahí que la oración se considerara una parte importante de la existencia. Los tipos de oración eran múltiples: alabanza, bendición, agradecimiento, petición, himnos… Su argumento tenía casi siempre relación directa con la vida ordinaria, con asuntos necesarios para alcanzar condiciones óptimas da salud, bienestar, justicia o libertad del orante, de su familia o de todo el pueblo. La oración se realizaba normalmente postrados, aunque también se oraba de pie, arrodillados o extendiendo los brazos hacia arriba con las manos significando actitud receptiva.

 

3. Los rituales de la oración judía

        En tiempos de Jesús había cuatro momentos diarios de oración en el Templo. De manera individual y privada, todo judío adulto estaba obligado a recitar una oración especial dos veces al día, una por la mañana y otra por la tarde: El Sema` ( שמע: ‘Escucha’), composición que agrupaba tres textos del AT: Dt 6,4-9; 11,13-21 y Nm 15,37-41. El Sema` de la mañana se acompañaba de tres bendiciones, dos al comenzar y una a la finalización; el de la tarde, de cuatro: dos al principio y otras dos al final. Mujeres, niños y esclavos no estaban obligados a recitar esta oración. Si, en cambio, tenían la obligación de hacer la oración principal, las Semoneh `Esreh (‘dieciocho’) o dieciocho bendiciones, que se pronunciaban tres veces diarias, por la mañana y a primera y última hora de la tarde.

 

4. Para Jesús: comunicación sincera y personal, sin distracciones ni aspavientos

        Jesús no habla aquí de estas rutinarias oraciones prescritas. Ninguno de los cuatro evangelios menciona al Galileo o a sus discípulos haciendo alguna de las mencionadas plegarias obligatorias. La fórmula ὅταν προσεύχησθε: “cuando recéis” alude a cualquier ocasión, despreocupándose de los momentos exigidos por normativas religiosas. Lo que a Jesús le importa recalcar es la sinceridad de la acción y, por consiguiente, la lealtad en la comunicación con el interlocutor a quien se dirige la oración. Para ello pone como modelo de falsedad a evitar el modo de actuar de quienes recitan la plegaria olvidando a su destinatario y mirando de reojo al público que observa sus alardes y exhibicionismo religioso:

“no hagáis como los hipócritas, que son amigos de rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas para exhibirse ante la gente”.  

        Los individuos que así actúan vacían de contenido su oración. No oran, simulan; representan una farsa en escenario público. Recitan una oración, sí, pero no ponen en ella su intencionalidad. Su deseo se bifurca en otra dirección distinta a la expresada con la plegaria. Se centra en quienes le miran. Buscan obtener de ellos la admiración para obtener el poder que da la notoriedad y la consideración de la gente. Ese ambicionado objetivo, y no otro, será lo único que consigan:

“Ya han recibido su recompensa, os lo aseguro”.

        La actitud que pide Jesús a los suyos al orar se halla en el polo opuesto al ejemplo empleado antes por él ridiculizando la hipocresía de los orantes del teatro callejero. Ahora habla en singular reclamando la atención de cada uno de los adheridos a su Programa. Aunque incumbe a todos, su enseñanza tiene orientación individual. Se trata de la oración que a nivel personal uno realiza cuando lo considera conveniente o necesario. La traducción refleja esa voluntariedad implícita en el mismo verbo usado en plural anteriormente: “Tú, en cambio, cuando quieras rezar” (σὺ δὲ ὅταν προσεύχη; lit.: “cuando reces”).

 

5. Sobre todo: íntima

        La instrucción invitará a librarse de interferencias. La comunicación es intima, la decisión de llegar directamente al interlocutor, inamovible y la apertura para la recepción de una respuesta, sincera y total. La oración no necesita de plató. Para orar no se requiere salir, sino entrar. El Galileo echó mano de un ejemplo sencillo para explicarlo:

“métete en tu cuarto, echa la llave a tu puerta”.

        Los elementos a los que acude: “cuarto” (ταμεῖον: ‘despensa’, ‘bodega’, ‘granero’, indicando el último rincón de la casa) y “puerta” (θύρα), son expresiones que señalan maniobras para librarse de estorbos e interferencias: “métete en tu cuarto” (εἴσελθε εἰς τὸ ταμεῖόν σου) y “echa la llave de tu puerta” (κλείσας τὴν θύραν σου: ‘cerrada tu puerta’) se nombran como figuras representativas de la propia intimidad. El pronombre personal de segunda persona (en genitivo: σου; “tu”), usado como posesivo, se repite en ambas expresiones asociado a “cuarto” y “puerta” para referirse al aislamiento en el interior de uno mismo. No se trata de recogimiento, sino del espacio íntimo donde resulta imposible la falsedad ni tiene razón de ser la representación de personaje alguno ajeno a la propia identidad personal.

 

6. Porque el otro interlocutor -el Padre- está en lo escondido

        Ese último escondite donde nadie puede entrar con su mirada, asegurará el Galileo a cada uno de los discípulos, resulta ideal para la comunicación con el único que está pendiente y a la escucha:

“y rézale a tu Padre que está en lo escondido”.  

De nuevo, como en el tema de la limosna, Jesús habla en singular de “TU Padre”. La relación y la comunicación es absolutamente íntima y personal. Ahora no se le nombra en plural y como “vuestro Padre del cielo”, se apunta a que está accesible, atento y próximo a cada uno de quienes le solicitan. Es el Padre acogedor de honda ternura. Su cercanía no puede ser mayor. Se halla ahí donde uno encuentra su máximo cobijo, dentro de sí mismo: “está en lo escondido”. La fórmula muestra su disposición al diálogo. Él nunca defrauda. Está siempre en espera. Y se hace notar. La comunicación con el Padre se transforma en un valor que gratifica a quien le requiere la escucha de sus aspiraciones y deseos más sinceros:

“y tu Padre, que ve lo escondido, te recompensará”.

 

7. Jesús desaconseja la insistencia, porque el Padre ya sabe lo que necesitan

        El texto cambia de nuevo al plural. La enseñanza sigue centrada en la oración, pero está dirigida ahora a la totalidad del colectivo: “Pero, cuando recéis”. Persigue corregir y encauzar una actitud equivocada:

“No seáis palabreros como los paganos, que se imaginan que por hablar mucho les harán más caso”.

        La insistencia, repitiendo una y otra vez cansinamente una misma petición, no solo demuestra la desconfianza en la respuesta del interlocutor, sino que pone la seguridad en la propia machaconería. Esta forma de actuar es propia de personas sin experiencia del Padre. Los adheridos al Nuevo Pacto han de caminar en diferente dirección: la señalada por la certidumbre de contar con un Padre conocedor a fondo de la necesidad humana:

“No seáis como ellos, que vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes que se lo pidáis”.

        La cuestión que surge es: Si Él sabe lo que necesitan, ¿qué utilidad tiene entonces el orar?

 

8. Las dos respuestas ejemplares de Jesús

8.1. Marcando distancia con la Masa no comprometida con el Proyecto

        Llama la atención que en el texto de Mateo solo se presenta a Jesús dos veces orando. En la primera solo se menciona la acción: “subió al monte para orar a solas” (Mt 14, 23a). El hecho se produjo tras la división de los panes. El Galileo evitó siempre lo pretendido por los discípulos a toda costa: contar con el respaldo y la fuerza de una gran multitud dispuesta a la rebelión. Su Proyecto nada tuvo que ver con un movimiento. Las masas de simpatizantes obstruyen la ruta marcada con su Programa. De ahí su firme decisión de separar a distancia al grupo de los discípulos de la multitud a la que él se encargó de despedir y dispersar:

“Enseguida obligó a los discípulos a que se embarcaran y se adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a las multitudes” (Mt 14, 22).

        El texto deja entender que, una vez solo (“después de despedirla” (Mt 14, 23a), Jesús se reafirmó en su idea de no contar con movimientos de masas y necesitó afianzarse en el sentido e idoneidad de su Proyecto: “subió al monte para orar a solas”.

8.2. Obediencia incondicional al Padre

        En la segunda ocasión, se indica la confidencia a los suyos respecto a su estado de ánimo: “Me muero de tristeza” (Mt 26, 38a). El suceso ocurre en el huerto de Getsemaní. Conoce a ciencia cierta que tratan de acusarle ante los romanos para que la autoridad delegada del imperio dominante le condene a la pena capital. Sabe que las autoridades se la tienen jurada y no cejarán hasta verle sin vida. El momento es acuciante. Sólido en su idea, carece de otras opciones. Y acude al Padre queriendo escapar de una suprema coyuntura que se lleva su existencia por delante. El texto explicita por dos veces la petición del Galileo. Solicita salir indemne de la extrema situación, pero, manteniéndose fiel a sus ideas, aceptará la no intervención del Padre:

“Padre mío, si es posible, que se aleje de mí ese trago. Sin embargo, no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú” (Mt 26, 39b).

“Padre mío, si no es posible que yo deje de pasarlo, realícese tu designio” (Mt 26,42).  

        En ambas ocasiones, la oración de Jesús tiene que ver directamente con el sentido de su Proyecto y con la orientación de su vida. Ahí se centra su petición. El resto de su vida transcurre en permanente comunicación con el Padre. Todos sus movimientos responden a su entrega a un Programa que entendió avalado por el Padre. Así pues, los adheridos a dicho Programa tienen ese doble modelo de oración:

  • El de la adhesión al Proyecto en una andadura donde la percepción de la presencia del Padre y la comunicación con Él resulta de mayor o menor intensidad en función de circunstancias y en dependencia de la forma de ser de cada integrante del colectivo.
  • La petición ocasional profunda responde a un deseo relacionado con el Proyecto y con la propia vida.

9. En espera del ‘Padrenuestro’

        A continuación, el texto de Mateo presenta a Jesús proponiendo al colectivo de discípulos un modelo de oración como guía de los deseos y peticiones de quienes se han comprometido con el Nuevo Pacto: el Padre Nuestro, que será objeto de análisis en un próximo capítulo tras la instrucción sobre el tema del ayuno.

 

45 comentarios

  • Santiago

    Teresa de Avila,maestra de la oración nos dice que ésta normalmente consiste -para los “creyentes” con deseos de amor de Dios- en un camino ascendente en espiral desde la oración vocal hasta la oración de unión total en el Amor que reside en Dios.

    Al principio la oración es ascética y activa en fórmulas fijas y luego la gracia va llevando al espíritu de su mano convirtiéndose en oración pasiva..donde ya no somos nosotros los que hablamos y actuamos  sino Dios mismo.

    Por tanto, en la Iglesia ha habido siempre grados de espiritualidad y este “ascenso” a diferentes “moradas” del espíritu es propio de la libertad humana…Habrá quien no pueda o no quiera ascender este camino y se quede solamente en la oración superficial y no penetre en la profundidad a la que todos estamos llamados..y otros por supuesto rechacen todo intento de orar…

    Pero la Iglesia de Cristo está compuesta por seres humanos con toda clase de defectos e imperfecciones, como también dones y virtudes y sólo nuestro deseo eficaz puede comunicarnos con Dios…

    La historia enseña que a través de los siglos muchas cuestiones han sido debatibles y opinables en la Iglesia excepto las que deben permanecer intactas en su verdadero sentido ya que son necesarias para la fe salvifica de nosotros, los seres humanos.

    Un saludo cordial

    Santiago Hernández

  • carmen

    Gracias, María Luisa.

    Las mujeres somos unas luchadoras, cuando algo afecta a nuestros hijos somos capaces de estudiar sánscrito si hace falta. Y no damos la batalla por perdida, hasta que está irremediablemente perdida. Me alegro que todo esté bien ahora.

    Y sí, obviamente no eres una sacerdotisa y también es obvio que mi pregunta no merece la respuesta de ningún sacerdote. Tiene su aquel…

    Gracias otra vez.

  • M. Luisa

     Antes de la publicación del próximo capítulo me gustaría dejar, de manera más clara y concisa, a la expuesta en mi anterior comentario, lo que en conclusión pienso qué obtiene el orante de la oración respecto de su interlocutor. A juicio mío, creo que este deviene en ser él mismo.   Me explico y para ello me valdré del titular del punto 6
     
    6. Porque el otro interlocutor-el Padre- está en lo escondido.
     

    Lo escondido no significa que está más allá. Más allá de nuestro alcance, es decir, lo que antes se entendía por lo sobrenatural. Lo escondido es algo que está aquí entre nosotros, pero que no nos es obvio. No es que lo escondido no se nos aparezca también, sino que no se le atiende. ¡Pero de estar “está”! ¿No será este falso vacío lo que impele a la oración?   Y ahí se inicia un proceso que al final… lo que deviene es en aquel “darse cuenta”.   

  • carmen

    Por favor, una pregunta, pero no a Salvador, bastante tiene con el jaleo que tiene encima, a quien me quiera contestar, si es que alguien quiere.

    Sé que en este blog entran muchas personas que son o han sido sacerdotes, bueno, creo que siempre lo son.

    Es que no entiendo una cosa. Cuando un chico o adulto quiere ser sacerdote, pasa por un seminario o un noviciado o algo así. Al menos eso creo. Ahí supongo que leerán los evangelios. Tiene toda la pinta. Luego, van y celebran la misa. Y llega el momento de la homilía. Cómo es posible que todos digan prácticamente lo mismo? Quiero decir, todos explican igual todos los trocitos de evangelio que se leen . Todos. De verdad, he asistido a muchiiiiisimas a lo largo de mi vida. Cómo es posible que todos piensen igual? Pero al milímetro. Es que en durante su preparación les dicen cómo tienen que interpretarlo todo? No estoy diciendo que digan nada contrario a la ortodoxia del pensamiento católico, no estoy diciendo eso. Pero de ahí a que todos piensen prácticamente igual…no sé.

    Es que lees cosas de aquí y de allá y según el autor , pues hay muchos matices, pero en las homilías no hay matrices. Es como un bloque inamovible.

    Y de repente se me ha ocurrido. Qué se estudia en un seminario? Lo que hay que decir? Nadie tiene otra visión ? La pueden expresar o no pueden?  Bueno, habrá excepciones aunque no conozca a ninguno. Porque es que sé lo que va a decir el sacerdote antes de que hable.

    Si alguien me puede contestar…

    Es que llevo dos días metida en la cocina y de repente, sin venir a cuento me asaltan unas preguntas rarísima…

     

    • M. Luisa

      Hola Carmen, como es obvio, nunca mejor dicho, yo no soy sacerdotisa, pero creo que puedo decirte algo sobre lo que te inquieta.

       

      Mi hija se acaba de casar después de vivir la experiencia de haber estado unos años en un convento de directrices totalmente integristas. Pienso, que dada mi resistencia en aprobar tal despropósito fue por lo que se salió hace unos años y decidió entonces sí estudiar una carrera. Fueron años para mí de mucha información, invirtiéndolos tanto en estudios e indagaciones sociales, como también en teología y como no en psicología. Con todo, te puedo decir que el motivo de tu preocupación no es otro que la existencia de canteras organizadas y especializadas dentro de la iglesia, tanto femeninas como masculinas, con el fin de adiestrar el pensamiento de los/as jóvenes que allí entran en una única dirección. Este es, tristemente, el aspecto sectario de la iglesia.

      Un cordial saludo

  • oscar varela

    El pueblo recuerda a golpes de corazón, cuando necesita alimento humano.
    La vidala, con su aire de soledad irreparable, es nuestra reina de las melodías;
    su letra y música conciertan la desnudez humana y la del cosmos.

  • oscar varela

    Hola!

    El ítem 1. ¿qué es orar? tenía estos ingredientes:
    a)- expresión de un profundo deseo,
    b)- intenso,
    c)- de comunicación confiada,d)- y recíproca acogida.
    ……………………………………..
     
    Salvador nos dice que “Estos textos han salido de unas comunidades que explicaron con estilos diferentes el Proyecto que ellas vivieron”.
    No habría duda, entonces, que son decires acotados’ a ese fin:
    (una comunidad religiosa)
     
    Pero no se puede obviar que la vida –individual y colectiva- es mucho más amplia,
    y no solo ‘religiosa’ (referida a la divinidad).
     
    Si no se tiene en cuenta esto, nos deslizamos peligrosamente a extremismos fanáticos,
    que recurren a una ‘estrechéz’ de miras, solo en parte justificadas, de los textos evangélicos.
     
    La BIENAVENTURANZA o DICHA, a los que ‘nos ganamos el pan cotidiano’
    no se nos ‘agota’ ni ‘acota’ en el tipo de ORACIÓN definida en 1. ¿qué es orar?
    sino en infinidad de “EXPRESIONES” más básicas y previas a la ‘religiosa’,
    sustentada en milenarias experiencias llenas de DICHA
     
    Por ejemplo:
    LA DANZA
    – LAS COMPETENCIAS DEPORTIVAS
    – LAS ARTES POÉTICAS, MUSICALES y VISUALES
    – LAS “DE QUÉ HABLAR”
     
    NOTA: el DINERO no solo NO LO ES TODO,
    sino cuando viene a llenar el VACÍO de aquellas faltas.

    • salvador santos

      Hola Oscar
       
      Como aclaración:
      En la cita literal que haces de lo que escribí: “Estos textos han salido de unas comunidades que explicaron…” observarás que no indico que se caractericen por ser comunidades ‘religiosas’. Nunca he afirmado tal cosa en ninguno de mis artículos. Por lo tanto, sí -me parece- que habría dudas de que sean decires ‘acotados’ a ese fin.
       
      Abrazos

      • oscar varela

        Dices que “no se caracterizan por ser comunidades ‘religiosas’.”
         
        ¿Cómo se iban a ‘caracterizar’ si TODO, TODOS Y TODAS eran “religiosas”?
        TODO, TODOS Y TODAS estaban referidos sustentablemente “a la divinidad”;
        (ahora a la de un Dios-Padre)
         
        Apunto a que la ‘religiosidad’ tiene raíces antecedentes que nutren
        su interpretación de “las cosas de la vida”; porque –en última instancia-
        ¿de qué estamos hablando, sino de la DICHA de vivir?
         
        La Religión es una de ellas que predomina en una etapa del crecimiento de la DICHA;
        de ninguna manera ni única ni en todas;
        un conocido Refrán intenta el equilibrio (inestable):
        “A Dios rogando y con el Mazo dando”
         
        Por ejemplo, cuando te duele la cabeza, elige: ¿rezar el rosario o una aspirina?
        ¿Puede ser un poco de las dos casas? … ¡de acuerdo!

        • salvador santos

          Una comunidad religiosa está centrada en unas prácticas religiosas. Lo esencial de los colectivos identificados con Jesús era la vida. No estaban encerrados en la religión, sino abiertos a la vida y al universo humano. Sin templos, sin sacerdotes, sin culto, sin liturgias, sin imágenes ni objetos sagrados, ni señal alguna identificativa de una religión, fueron considerados ateos. Su objetivo tenía que ver con la justicia, la igualdad, la construcción de una sociedad fraterna como alternativa al sistema injusto dominado por los imperios dominantes de turno. Esa fue la pretensión del Galileo y el peligro que vieron en él los líderes de una sociedad teocrática. 

          • oscar varela

            Está bien Salvador, está bien; y me parece bien repetirlo porque lo estimo como ‘precursores’ de los variados ‘ateísmos’, a los cuales defino como ‘prescindentes de dioses’ a quienes no ad-oraban por convicción.

             

            Pero de estas comunidades y de Jesús mismo se dice que ‘adoraban en espíritu y en verdad’ …

            -¿no es esto un acto de culto, una praxis litúrgica, aunque diferenciada de la oficial pública vigente?

            – ¿no hay un ‘Dios (apelado Padre) a quien se ora, e.d. ‘ad-ora’?

            Sic stantibus, se vienen Capítulos complicados ¿no?

            Pero puedo hacer ‘mutis por el foro’

            Gracias!

          • salvador santos

            ¿Por qué mutis? Te echaría de menos. No es el diálogo un itinerario serio y eficaz. ¿Te parece bien esperar a la publicación del Padre nuestro para hablar del tema del Padre? No quisiera adelantar cosas.

          • oscar varela

            olvidé decirte que mi opinión difiere del ‘ateísmo’ aludido

            porque NO PRESCINDE de nada de lo que ‘NOS HA PASADO’;

            solo intenta situarlo en la evolución histórica de lo que hemos venido HACIENDO desde nuestros ANTE-PASADOS;

            De alguna manera, hasta soy ‘creyente’ de los GIGANTES, aunque muy posiblemente no los haya habido sino -a la vista- solo MOLINOS;

            y no me caben dudas de que me hubo pasado un tal Dios-Padre, del cual no ‘prescindo’, no tan alejado de como tampoco prescindo de apostar a un número de la Lotería.
            Gracias!

          • salvador santos

            Gracias a ti por tu participación en un diálogo sobre estas explicaciones del evangelio.
             
            Respecto al culto “en espíritu y lealtad” (traducción de Juan Mateos), su significado indica la caducidad del culto antiguo, sustituido por un amor leal al ser humano, significado de esa expresión del evangelio de Juan.
             
            Con el artículo de mañana terminamos el asunto de la religiosidad clandestina.

            1. La restitución de la justicia (‘limosna’) es para el Galileo la entrega total de la vida (“todo lo que tienes”) tras ese objetivo, aunque haciéndolo ‘por lo bajini’.

             

            2. La oración prescinde de suntuosidades, magnificencias y solemnidades. Realizada en ocasiones en el último rincón, expresará el deseo refrendado por una praxis constante en que se lleve a cabo ese Proyecto humano.

            3. Por último, el ayuno como signo de penitencia y humillación ha dejado de tener sentido; ha dado paso a la fiesta. ¡Comienza el baile! Los amigos del novio toman la iniciativa. Se encargarán de que no decaiga la alegría. Y se solidarizarán con el novio hasta del final. Esa es su tarea y su misión: el esplendor de la vida.  

  • oscar varela

    Hola!
     
    En el anterior Capítulo 15, Salvador fue “¡sacado de sus casillas!”.
    Se había “encasillado” en un tiempo histórico no más allá del siglo I,
    puntualizando el tiempo según el texto evangélico que interpretaba.
    Que eso sea lo que hay que hacer en ‘exégesis’, no debería caber duda.
    La pregunta fue: –‘¿Bastaba para sus lectores (en ATRIO)?’
    …………………………….
    Forzado a recordar su Novela reconoció haber salido, en ella,
    de su auto-impuesta ‘casilla’ en los Artículos en ATRIO,
    mediante el recurso literario a:
    “personajes incorporados a esa exégesis
    – para plantear múltiples preguntas y dudas;
    – colectivos o individuales con carácter representativos.
    – Los más destacados:


    1– Quien explica: mujer negra nacida en África.
    – Representa la subversión de los valores tenidos por verdades intocables.
    – La periferia enseñando al centro del mundo.
    – La lectura del evangelio hecha de sur a norte.
    – La voz negra ayudando a escuchar y entender a oídos blancos.
    – El valor femenino generando círculos de igualdad.
     
    2– El primer grupo, formado por tres parejas,
    – representa a los educados en el nacional-catolicismo
    – y ha renunciado a toda actividad religiosa.
     
    3– El segundo grupo, constituido por dos parejas,
    – representan a aquellos que recibieron esa misma educación,
    – pero se mantienen fieles a esa instrucción recibida.
     
    4– El cura, desencajado de la explicación,
    – representa a la institución defensora de la tradición.
     
    5– Los hijos que llegan a última hora
    – son los jóvenes viviendo al margen de toda cultura religiosa.
     
    6– El Boina, que nunca pisó una iglesia y sufrió la violencia desde niño
    – solo por haber mamado de la libertad y las ideas solidarias,
    – representa a quienes piensan por sí mismos,
    – rechazan los valores del sistema injusto y se desviven por la amistad.
    – Sin haber escuchado las explicaciones sobre Marcos,
    – es quien más cerca se halla del Proyecto de Jesús
    – Su talento se desborda en humanidad.
    – Su figura humana ilumina.
    ……………………………………………
     
    Aprovechando que ANTONIO DUATO
    – no para de proponer un abanico cuasi-infinito de ‘Asuntos’,
    tal vez pueda ofrecer. a comentaristas atrieros, un Artículo que analice
    – el ‘Punto de vista’ y ‘Objetivos perseguidos’ de (al menos) estos dos Autores:
    Salvador Santos y Antonio Pagola (éste, sin presencia en ATRIO hasta ahora).
     
    ………………………..

  • M. Luisa

    Ciertamente, y según voy leyendo,   considero fundamental llevar en paralelo, junto a la  explicación analítica de los textos originales, la experiencia física de su praxis.
     
    Precisamente porque lo que intentaba expresar en mi comentario anterior cuando decía que lo que se transmite no es su herencia, sino el legado de esa misma herencia era porque como Potencial, esa herencia era susceptible de ser manipulada, en cambio, desde el punto de vista de su legado como fondo plenario de posibilidades, no. 
     

    • salvador santos

      Gracias otra vez, M. Luisa

      Solo un dato: los evangelios son la explicación de la praxis seguida por los que se identificaron con el Galileo.

      Otro abrazo

      • M. Luisa

        Buenos días, Salvador, muchas gracias también por esta respuesta, la entiendo, solo que la diferenciación que establecí entre herencia y legado fue a raíz de lo que le leí a Óscar en uno de sus comentarios. Donde, considerando imprescindible tus análisis, sin embargo, ve que en siglos se le ha dado el mal uso de servir de apoyo a dogmas, creencias, etc., (creo que ahí hay unanimidad).
         
        Es por esto por lo que en mi anterior comentario señalando la importancia de tus concienzudos análisis quise con ello mostrar que con respecto al Proyecto tu tarea no parte tanto de lo “potencialmente existente” en el evangelio (herencia) como sí, en cambio, de lo “realmente posible” (legado).
         
        Son aquellos dos aspectos   del Evangelio anteriormente ya señalados que al invertirlos, la filosofía de la religión ha comenzado preguntándose no por la realidad del sentido, sino por el sentido de las cosas o de la vida, para desde ahí afirmar la realidad de Dios. Pienso que hay que invertir los términos.
         
        Solo quería hacer esta pequeña aclaración. Con respecto al contenido de la oración estaré muy atenta, pero ya adelanto que en eso sí que coincido con Óscar.
         
        Un abrazo! 
         

  • carmen

    El diálogo entre Óscar y Salvador lo encuentro superinteresante.

    Óscar está empeñado en que el mensaje de Jesús, como que no, porque no ha servido de mucho. Lo entiende un poco con como lo entendieron los discípulos. Y ahí tenemos a Salvador diciendo: no. No. Esto no va de eso. Va de sal de la tierra.

    Superinteresante.

    Han cocinado alguna vez sin sal? Pues si la han confundido con azúcar, ya, ni les cuento.

  • M. Luisa

    A mí también me parece este un asunto de especial interés.  Fue por eso por lo que, en mi intervención, le quise considerar desde el punto de vista experiencial y por tanto físico, sin que por ello, naturalmente, lo independizara de su análisis lingüístico, sino más bien lo introduje a modo de complementariedad.

     

    Porque aunque, como leo, se dejó por un tiempo de dar explicación evangélica a estos textos, no por ello lo legado por su herencia dejaría de mostrarse, por vía de experiencia, efectiva.   Y esto lo considero posible precisamente ateniéndome a lo que leo de que “su pensamiento sobrepasó la mentalidad judía de su tiempo y permanece joven y válido para todo tiempo”

     

    Su pensamiento procedía de estar pisando el terreno de cuya realidad sentida lo proyectaba. No era un pensamiento firme a manera de la mentalidad judía, de ideas preconcebidas, sino flexible dada la fluidez, como digo, de la realidad sentida según iba pisando el terreno. Pues del mismo, no de ninguna intuición previa en su pensamiento, es como se iba realizando el Proyecto.

     

    Lo que se transmite, pues, lo que en definitiva trasciende, no es su herencia, sino su legado que por serlo ha de irse, inexorablemente, actualizándose. De ahí que permanezca joven y válido para todo tiempo. ¿No es eso lo que se intenta ahora? ¿Reconstruir su contenido?

     

    A mi modo de ver el trabajo de Salvador constituye ese inmenso esfuerzo por superar el racionalismo doctrinal del Evangelio. También en el evangelio se produjo ese sutil paso del contenido ideal a la afirmación de su realidad. Del “sentido de la realidad” se pasó sin solución de continuidad a la “realidad del sentido”. Algo que ha hecho furor en la filosofía del siglo XX. No en vano, buena parte de la filosofía de la religión comienza preguntándose por el sentido de las cosas o de la vida para desde ahí afirmar la realidad de Dios.

    • salvador santos

      Gracias M. Luisa
       
      Eso que afirmas bajo interrogantes es lo que intentamos: reconstruir el contenido de ese Proyecto.
      El texto objeto den este artículo solo habla de cómo ha de orar orar el colectivo de seguidores y cada uno de sus integrantes.
      Todavía no se referirá al contenido de la oración. Lo hará con el Padre nuestro. En él encontraremos algunas de las claves que buscamos. Ahora, sin embargo, se avanza que en las únicas dos veces que aparece Jesús orando, ambas están referidas a su Proyecto.
       
      Te mando un abrazo

  • oscar varela

    [A tu 6 octubre 2022, 19:00 pm ]
    Gracias Salvador!
    Si te parezca de interés el Asunto. No me bajo, entonces.
     
    1- “Estos textos dejaron de explicarse desde el original hace muchos siglos”
    Es que ‘en tu nombre’ no he tenido la más mínima duda de ello.
    – Mi porfía es testigo de eso ¿no?
     
    2- “No pretendo apartarme de la generalidad, sino llegar a ella una vez explicado el evangelio”
    Así es, y retengo tu comentario: “Su pensamiento sobrepasó la mentalidad judía de su tiempo y permanece joven y válido para todo tiempo”:
    1) que “Su pensamiento sobrepasó la mentalidad judía de su tiempo”: Ok!, más no sé.
    2) que “permanece joven y válido para todo tiempo”: Ok!, pero ‘hasta por ahí nomás’,
    – pues nada ni nadie puede asegurarlo;
    – y no me vale negar la parte que –aunque ‘válida’ en ‘su tiempo para algunos poquitos’-,
    – sigue sin tener ‘vigencia efectiva y asegurada en el nuestro’;
    – p.e.: estar cautivo de un ‘método-estratégico’ de liberación que asegure la DICHA perteneciendo a una Sociedad Alternativa que cuelga de la confianza en un cada día más ‘falible’ Dios Padre;
    – Tu tarea para que no “se rehúya la explicación analítica de los textos originales” raya en ‘imprescindible’ en cuanto Herencia potenciadora,
    – pero –en siglos-, no ha mostrado eficacia ‘Democrática’, sino “un evangelio usado como apoyo de teorías, dogmas, creencias tenidas por inamovibles”;
    – que, como decía el Abuelo de Desta, “siempre hay que preguntarse quién se beneficia de esto’.
    ……………………

    • salvador santos

      Esto que afirmas:
       
      “– sigue sin tener ‘vigencia efectiva y asegurada en el nuestro” es, me parece, objeto esencial de diálogo. Para determinar si tiene o no tiene vigencia, habrá que ver primero qué objetivo persigue el Proyecto y cómo lo llevaron a cabo y lo presentaron las comunidades de las que surgieron los evangelios.
       
      El ejemplo que pones:
       
      “– p.e.: estar cautivo de un ‘método-estratégico’ de liberación que asegure la DICHA perteneciendo a una Sociedad Alternativa que cuelga de la confianza en un cada día más ‘falible’ Dios Padre”
       
      difiere notablemente de la realidad que vivieron esas comunidades.
       
      Nada indica en los evangelios que la sociedad alternativa “cuelgue”. Sí se constata que actuaron con los pies en el suelo en contra de viento y marea.
       
      En la actualidad, el sistema injusto avanza a pasos agigantados y a velocidad de vértigo. Y lo hace a pesar de todo discurso contrario a sus métodos, su realidad y sus objetivos. ¿No falta hacer visible una alternativa, aunque sea a pequeña escala? ¿No es necesaria una realidad que sea luz del mundo y sal de la tierra? Los discípulos de Jesús tenían otro plan: la consecución del poder. Jesús les desarmó ese plan. Ellos lo entendieron una vez ejecutado.  
       
      Abrazos

  • oscar varela

    Gracias Salvador!
    Respondes:
    – “Cuando eso ocurre, el orante concluye con lógica que no hay interlocutor”.
    Te digo que “no es tan así
    – porque si “el interlocutor” se esfuma, me esfumo yo.
     
    – Todo lo que existe, no existe “solo”. Todo existir es co-existir;
    – y si es ‘viviente’, su ‘vivir’ es ‘con-vivir’.
    – Esta ‘con-vivencia, nunca jamás está ‘ASEGURADA’
    – sino “AZAROSA”, un Cuento de ‘nunca acabar’ (como el de ‘La buena pipa’).
    – Vivir es un “Dale que dale”.
    ……………………………………………
    – Al ‘Boina’ ¿Lo pensaste alguna vez ‘satis-fecho’, ‘detenido’, ‘estabilizado’, ‘asegurado’?:
    –Gúmer está convencido de que su pensamiento es tan original … porque lee por los codos.
    – Pues ese tal Cristóbal debe ser inteligente -afirmó Desta
     ………………………………………….
     

     

     

     

     

    En la Entrega Capítulo n°21 “Primero el reino; lo demás viene rodando” (Mt.6, 25-34)
    se da por “ASEGURADA” la co-existencia y con-vivencia, pero …
    – bajo la premisa incondicional de una ‘inquebrantable confianza’ de
    – un ‘yo’ (Hijo) en un Interlocutor “otro” (Padre);
    – eso es lo que sostiene Antonio Duato:
    – “orante decepcionado … sigue confiando hasta que todo se consuma”,
    – donde se evidencia que la ‘decepción’ no era tan ‘en serio’;
    – sin embargo, a mí no me sorprende que ‘haya sido así’,
    – por el contrario, lo veo ratificado en un comentario tuyo,
    – donde dices que en el NT no habría nada sobre MEDITACIÓN.
     
    Es que a eso apuntaba mi pregunta sobre las diferencias
    – de “yoes” disímiles en Culturas y tiempos históricos distantes
    (Jesús-Galileo –año 0- y nosotros-occidentales (siglo XX)
    – La “INTIMIDAD” es un fenómeno ‘nuevo’ de la salida de la Edad Media europea
    – siendo ella la que inaugura la Modernidad, mal podía experimentarla Jesús.
     
    La Modernidad es el CAMBIO DE INTERLOCUTOR:
    – ya no ‘espera’ la iluminación de un Interlocutor OTRO (Dios)
    [al cual se ha de ORAR],
    – sino que su Interlocutor es ÉL MISMO y la OPINIÓN
    [con el cual se ha de MEDITAR en franca lucha]
     
    Notemos que son tiempos ‘guerreros-militares”;
    Descartes durante la de “los 30 años”;
    La ‘Compañía de Jesús’ caracterizada por el ‘Discernimiento” = MEDITACIÓN.
     
    Quede esto, por ahora, así.
     
    Gracias!
    …………………………….

    • oscar varela

      Tiempos de ‘CONQUISTADORES‘ seguidos de ‘COLONIZADORES

      Tiempos de TÉCNICA ‘científico-instrumental’

      Hoy nos asomamos a Tiempos del ‘AUTOMATISMO-ROBÓTICO‘ (TÉCNICA del TÉCNICO);

      lo cual potencia la INSEGURIDAD hasta un ‘no descartable’ ¡PATAPÚFETE!

    • salvador santos

      Hola Oscar
       
      La pregunta que me planteabas partía, según escribías, del punto 1: “Pero ¿qué es orar?”. En ese punto se habla, en general, del significado de la acción. No tiene en cuenta a Jesús o al Proyecto, ni tan siquiera al texto de Mateo. Tu pregunta estaba también planteada en términos generales: “¿Qué pasa cuando el orante…?”. Ahí no se determina quien sea el orante; quien, su interlocutor; qué desea, si pertenece a un colectivo, cuál es su praxis… De modo que mi respuesta siguió esa línea y me limité a responder con una generalidad. En ella no dije que el interlocutor se esfumara, sino que el tal orante concluye que no hay interlocutor.
       
      Cuando las preguntas están referidas al texto del evangelio suelo evitar las generalidades y trato de ajustarme al texto. Este no era el caso.
       
      Por razón de alusión a unas palabras de Jesús según Marcos y Mateo, aprovecho para reiterar que dichas palabras:“¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?” corresponden el título de una canción (el Salmo 22) que el Galileo cantó durante su ejecución. Para entenderlas conviene leer al completo la letra de esa canción; en especial su final.
       
      Un abrazo

      • oscar varela

        Gracias Salvador!

        Te doy la razón … pero no tanto … más bien muy poquito.

        Fíjate que toda ENSEÑANZA (advertencia básica en tu exégesis)

        no puede obviar la “GENERALIDAD”.

        Una vez constituido el “Corpus docendi” no se lo ´puede ‘obviar’,

        sino ‘recurrir’ para ‘referenciarse’ a él constantemente;

        lo mismo que como a cualquier “Constitución” o ‘Estatuto’ de la Sociedad en cuestión;

        a ella y de ella se referirán todas y cada una de las ‘Particularidades’

        ……………………..

        Pero, tal vez, consideres que es ‘apartarse’ del Asunto al que -con todo derecho y razón-, te ciñes; por lo cual parecería mejor “dejarlo ahí” y cuidar el ´poco tiempo de que dispones ¡Otra vez será!

        • salvador santos

          Hola Oscar
          El Asunto me parece de interés. No pretendo apartarme de la generalidad, sino llegar a ella una vez explicado el evangelio. Estos textos dejaron de explicarse desde el original hace muchos siglos. La explicación se sustituyó por un ideario donde las conjeturas suplantaron al análisis. Todavía se sigue esa trayectoria alineada con las generalizaciones.
          El evangelio se usa, no se explica. Se buscan textos como apoyos de teorías, dogmas, creencias tenidas por inamovibles. Se dice, por ejemplo, que la práctica del samaritano de la parábola resume la enseñanza de Jesús sin pararse a pensar siquiera a quién está dirigida esa parábola. Se habla del evangelio con frases rimbombantes, con apariencia de ser muy religiosas, pero se rehúye la explicación analítica de los textos originales.
          Estos textos han salido de unas comunidades que explicaron con estilos diferentes el Proyecto que ellas vivieron. Habrá que ver si ese Proyecto es válido para hoy y para nosotros. Si sirve para todo el universo humano. Si pensamos que es válido o que no lo es deberá decidirse después de haberlo entendido en profundidad, porque si lo hacemos desde el desconocimiento tenemos asegurada la equivocación. Tal vez después de entenderlo, demos con lo que tanto se habla: el sentido de la vida.
          Un abrazo

  • carmen

    Pues mi conclusión es otra. Es que plantea mal el tema. Lo que tiene que pedir es fuerza interior para afrontar lo que venga, no una Intervención milagrosa. Estaría bonico entonces. Ese Dios amor hace caso a unos sí y otros no? O él sabe lo que te interesa? Por favor, que se de una vuelta por Ucrania. No me apunto a ese Dios.

    Además, de abandonarlo nada de nada, a ver si no aguantó el tirón como un valiente. Qué iba a hacer? Rendirse y salir corriendo desdiciéndose? Pues no, eso ya lo hicieron otros. Él aguantó. Entre otras cosas porque no tenía otra. Pero aguantó. Le gustó? En absoluto. Por eso detesto las imágenes del crucificado. Pagó un precio por su coherencia. Cierto. Y por qué sabemos que se sintió abandonado por su Dios? Desesperado es lo que se sintió, sus amigos fueron los que lo abandonaron. A ver si no era para desesperarse en esa cruz que sacan en procesión. Uf. No lo resisto.

    Quién sabe si pudo aguantar dignamente por una fuerza de esas que llegan? No lo sabemos. Todo es un constructo  literario con una intencionalidad. Y esa es la que ha sido trastocada. Que cada cual tome su cruz y me siga. Es indignante. Él justamente decía que había que combatir el sufrimiento.

    Qué sabemos qué sentía? No sé yo, pero para mí, esa oración era decir, madre mía lo que me toca. O no podía protestar el muchacho? Pero aceptó la realidad. Se vino abajo? Pues los evangelios tratan de decir que aceptó lo irremediable con dignidad.

    Y es que tengo un Jesús imaginario que da mil vueltas al que me han contado.

    Me encanta ser hereje.

    Me encanta haber entendido que Dios no va de milagros selectivos. Sería lo más injusto del mundo mundial.

    Y que cada cual crea en lo que pueda. Pero lo de sacralizar el sufrimiento, vamos, eso es que sencillamente no es así.

    Les deseo a todos muchísima fuerza interior para encajar lo que venga. Y si la piden, llega. Se lo aseguro a todos ustedes.

    Fin

  • M. Luisa

    Que se concluya que no haya interlocutor no significa que no pueda haber algo  en ese hecho, es decir, en el hecho mismo de orar, porque en esa experiencia es donde se produce la sinergia intelectiva de la COMUNICACIÓN y de lo que en ella trasciende.

    • M. Luisa

      No sé si se entenderá bien, pero con este comentario me posiciono con la respuesta que Salvador Santos da en el suyo de las 10h 6 min.  Aunque no solo en perspectiva lingüística sino también física.

  • oscar varela

    Hola Salvador!
     
    En el ítem 1. Pero, ¿qué es orar?
     
    [¡] Enlistas los ingredientes:
    a)– libertad y determinación de plantear
    b)– una aspiración por la que se trabaja sin claudicar
    c)– a un interlocutor capaz de comprenderla y compartirla,
    d)– teniendo una disposición de total apertura a la recepción del deseo expresado.
     
    [2] Emprosas lo Enlistado (me parece)
    a)- expresión de un profundo deseo.
    b)- Ambicionado con tal intensidad, que se emplea todo el coraje y la energía en conseguirlo.
    c)- Y se revela en una íntima y sincera COMUNICACIÓN con alguien en quien se deposita toda la confianza,
    d)- teniendo el pleno convencimiento de ser acogido por ese interlocutor cuya respuesta nunca decepciona.
     
    Pregunta:
    ¿Qué pasa cuando el “Orante”
    –por ‘cosas de la vida’ (no descartar el pensamiento)-
    se ve “DECEPCIONADO”
    (abrupta o serenamente)
    de “ese” a quien le depositó la CONFIANZA.?
     
    Nota lunfarda del porteño argentino: A ese ‘decepcionador’ lo llamamos FALLUTO; y al que no percibe que le han ‘fallado’ se lo considera un ‘EMBOBA’O

    • salvador santos

      Hola Oscar
       
      Resulta inevitable y necesario plantear esa pregunta. Y es evidente que no lo haces por desconocimiento de la respuesta. No la eludo. Me ciño a una respuesta tan simple y general como la pregunta:
            Cuando eso ocurre, el orante concluye con lógica que no hay interlocutor.

      • Antonio Duato

        Y si ese orante decepcionado del aquel (no aquello) en quien depositó su confianza (“Padre, por qué me has abandonado”) sigue confiando en Él, entrega su espíritu (inteligencia y voluntad) en manos de Él, hasta que todo se consume… ¿se le deberá calificar de “emboba’o” o de fiel seguidor del Galileo, uno de ese grupito de personas a quienes calificaron después de cristianos y que seguirán hoy siendo minoría?

  • carmen

    Pues he terminado de leer el texto. Era cuestión de tiempo. Soy incapaz de no hacerlo. Y también los comentarios.

    Es una visión de la oración  de los judíos que desconocía por completo. Ahora entiendo un poco mejor todo lo que he oído acerca de la oración y los fariseos.

    Quisiera decir algo. Por lo que he leído y visto en documentales de historia sobre religiones en general, creo que esas romerías y procesiones dedicadas a una virgen, en realidad son mucho más antiguas que el cristianismo. Es más, diría que fue con lo poco que el cristianismo no pudo, con esas tradiciones de veneración que se pierden en la profundidad de la historia. Ustedes saben de eso más que yo. En este momento me viene a la cabeza la imagen de esa diosa de la fecundidad, la más antigua que se conoce. Ahí está El templo de Afrodita, la diosa Isis de los egipcios…en fin. Con eso no pudo el cristianismo y lo transformó en devociones varias a la única mujer reconocida como pieza importante el la vida de Jesús, su madre. Es más, creo que la convirtieron el virgen tomando de referencia mitologías anteriores al cristianismo.

    Y me pregunto. Por qué no pudieron con ello? Seguramente Jung dio la respuesta. Se llama arquetipo.

    Así que respeto profundamente esas tradiciones, porque nacen de lo profundo del alma humana, adoro a mí virgen de la Fuensanta, seguramente igual que otras personas respetaban a Isis o a Afrodita en su tiempo o a la Virgen del Rocío o del Pilar, en la actualidad, por muchos collares que lleven.Y, además, me siento tan cerca de mi madre en determinados  momentos  cuando están esas dos vírgenes por enmedio que no lo sabría explicar.

    Ahora. Se ha explotado ese sentimiento? Sin duda. Y nos vamos a asustar a estas alturas de que se explote algo  en beneficio de álguienes? Desde luego no seré yo. Y quienes son esos álguienes? El pueblo llano? Por favor. El pueblo está manifestando un sentimiento atávico. Y precioso.

    Detesto las imágenes de Cristo en la cruz. Mucho cuidado, no detesto el símbolo de la cruz. Procuro no ver ninguno. Pero entiendo  a aquellas personas que sienten algo parecido a lo que siento con mi virgen del Carmen.  Y, fíjense, creo todo eso de los cristos  es una copia de esa veneración a diversas figuras femeninas que se daban antes del cristianismo. La mujer era importante. Qué sucedió entonces? Cómo se dio la vuelta a todo? Por qué?

     

    Que mi virgen de la Fuensanta les bendiga.

    Amén.

  • carmen

    Madre mía, Salvador.

    Acabo de leer el primer punto, en el que dices lo que es, o al menos para ti según tus estudios,  la oración. Me he quedado muerta. No sé qué seguirás diciendo después, lo leeré. O no.

    La frase, échate un rezo gracioso por mí, yo no sé rezar, eso lo vengo diciendo cómo cincuenta años. Y de repente leo este primer punto y, dios santo, lo he dicho millones de veces, solamente sé que cuando pido fuerza interior para hacer algo que se que tengo que hacer, esa fuerza me llega. No sé si es lo que has querido decir, pero sí es lo que he entendido.

    También creo, estoy convencida de que cuando una persona o un grupo de personas ‘ rezan ‘ por mí, también me llega esa fuerza. Una fuerza extraña porque parte de dentro de mi pero sé que no es mía, porque sencillamente no la tengo y por eso la pido.

    Es alucinante.

    No sé si voy a seguir leyendo más puntos. A lo mejor he entendido mal. No me quiero arriesgar.

    Cuando digo que hay personas que escriben para personas como yo, es que es tal cual. Por eso estaré siempre agradecida a determinados autores de textos. Porque serán ideas equivocadas o no, supongo que como todo contendrán una parte de verdad. Por muy pequeña que sea esa parte, para personas como yo, suponen muchísimo.

    Gracias.

  • ana rodrigo

    Para mí la oración en todas las religiones supone el reconocimiento de nuestras limitaciones, impotencia, debilidades, angustias, miedos, etc. Y, como no sabemos qué hacer con estas situaciones vitales, recurrimos a los dioses para que nos echen una mano a nuestros deseos de librarnos de tan absoluta impotencia, cuando ya, por ejemplo, en el caso de las enfermedades, ni la medicina puede hacer nada.

    De ahí el que, además de las distintas maneras de conectar con lo (el o la) transcendente, la oración popular se haya quedado en oración de petición en la que en los evangelios se insiste, no sólo en las parábolas, sino en lo que dijo Jesús al respecto, como nos recuerda en este texto Salvador.

    Lo más trágico, para mí, es la oración de Jesús en el huerto,  “líbrame…” (y no lo libró), y las últimas palabras en la cruz “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?”

    Yo utilizo el facebook, tengo un número reducido de contactos, pero por cuestiones que escapan a mi conocimiento se me “cuelan ” cosas rarísimas, pidiendo “amén” a cosas con imágenes de enfermedades monstruosas, y los “amén” aparecen por miles y miles, como si esta palabra-deseo curase esas enfermedades y deformaciones horribles. Y este mismo tipo de oración está en el fondo de todas las devociones marianas, Cristos, santos y santas. De hecho, para las beatificaciones y canonizaciones, se debe producir alguna curación (¿¿¿siempre curaciones…!!!) milagrosa que previamente alguien ha pedido a dicha persona en proceso de ser canonizada.

    Sí, ya sé que los textos que cita Salvador se refieren a la profundidad del interior de nuestro espíritu, pero hay que reconocer que esto se da de forma minoritaria en determinadas personas, no en el conjunto popular, exteriorizado en infinidad de manifestaciones multitudinarias, como procesiones, ermitas, santuarios, lugares de apariciones de la virgen, etc. etc.

    Aquí lo dejo porque es un tema que no lo tengo nada claro.

     

     

    • oscar varela

      Hola Ana!
      Podría decir que a mí me pasaba lo mismo.
      Ahora tengo claro 2 cosas:
      UNA: que
      Mateo mismo “no lo tuvo nada claro”-
      Fijémonos en lo irónico que a nosotros nos resulta
      la conjunción de estos 2 versículos:
      V6: rézale a tu Padre que te recompensará.
      V7: vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que se lo pidáis.
      DOS: que
      eso de Dios-Padre (y la con-secuente ‘Fraternidad’) es como me señala Salvador de Jesús:
      “Su pensamiento sobrepasó la mentalidad judía de su tiempo (no sin esfuerzo) y permanece joven y válido para todo tiempo.” Solamente que, entonces, yo debo ser uno que está fuera de ese “todo tiempo”; ya que eso de “Oración”: nada de nada”; y lo sé porque yo mismo -en otro tiempo-, sí “algo de algo”.

      • ana rodrigo

        Gracias, Oscar. Pienso que es una cuestión muy delicada y muy personal. Mi manera de ver estas cuestiones, no tienen porqué ser compartida, pero no va mal aclararlas.

    • oscar varela

      En cuanto a los otros ‘líos’ que te hacés al ver los comportamientos de la Gente,
      creo que no hace tanto te comenté sobre la ‘secuencia-histórica’, donde la Oración pertenece a la etapa “RELIGIOSA” (donde los ‘Theos’ –y sus caprichos-, tienen funciones ‘lógicas’ en ese ‘ordenamiento’).
       
      Pues bien, esa Etapa está enraizada y como que brota de la anterior absorbiéndola sin aniquilarla: la SABIDURÍA (experiencia de vida); la que, a su vez, absorbió la más primitiva: la MAGIA ante el Primitivo y –acá sí- “VÁLIDO PARA TODO TIEMPO”: el AZAR.
       
      Nota: Entre la MAGIA y la SABIDURÍA hay otra Etapa –que no la puse porque no es fácil de comprender a nuestras cabecitas actuales; se trata de la POESÍA, e.d. del peso PODEROSO de la PALABRA como “creadora” (poiesis).
       
      Chau!

  • oscar varela

    Hola!
     
    Habría que preguntarle a Salvador qué lo llevó a ´’titular’ – al llegar al Asunto ORACIÓN-, de esa manera cuasi subversiva: “UNA RELIGIOSIDAD CLANDESTINA”.
     
    Mateo se hace cargo de la osadía revolucionaria de cambiar el TEMPLO por la CASA.
     
    En esa osadía del ‘Cambio’, sin embargo, hay un sub-estrato algo que NO CAMBIA: la ‘RLIGIOSIDAD’; solo que ahora -en el ‘ahora’ de Jesús- ha de ser CLANDESTINA, e.d., ocultada a la vigencia pública.
     
    Tal vez pueda –Salvador- darnos algunas pistas para comprender si estamos ante un ‘orante’ individual o grupal-comunitario.
     
    Otra pregunta mucho más difícil –obligados no solo a respondernos, sino más aun: obligados a comprender la pregunta misma- es la de desentrañar la diferencia que pudiera haber entre dos “yoes” o “intimidades” diferentes: la del individuo judío del siglo primero, confrontado con el nuestro. Recordemos que la última GRAN SUBVERSIÓN heredada es la del “YO pienso, por eso SOY” frente al vigente anterior “YO SOY, por eso pienso”.
     
    Y –para no alargar con otros cuestionamientos- habrá que hacer consideraciones en torno a las semejanzas y diferencia que pudiera haber entre ORACIÓN y MEDITACIÓN.
     
    Por ahora eso.

    • salvador santos

      A tus cuestiones:
       
      1.    El título ‘Una religiosidad clandestina’ engloba las tres prácticas religiosas características de los fariseos: limosna, oración y ayuno. Ese título se aplica en primer lugar al asunto de la limosna.
      La prioridad para el colectivo de seguidores la tiene la fidelidad al Nuevo Pacto por el que se constituyen en alternativa social. Ese es el contexto donde se inscriben estos tres temas. Lo que ha de visibilizar esa nueva sociedad es la fraternidad. Las prácticas religiosas: acciones particulares en favor de la justicia (limosna), expresión de los deseos por los que se afanan (oración) y solidaridad con quien se ha dejado la vida por el Proyecto (ayuno) han de quedar “en lo escondido”. Porque el Programa no trata de una actividad religiosa, sino de una empresa humana y social.
      2.    En este contexto se alude a la práctica religiosa individual de los integrantes del colectivo de seguidores. De ahí que se combine el plural: “cuando recéis…” y “Tú, en cambio, cuando quieras rezar…”. El Proyecto de Jesús trata de una nueva sociedad distinguida por la fraternidad, no consiste en un conjunto de directrices para individuos aislados. La oración es la expresión de un deseo por el que ese grupo y cada uno de sus integrantes se desvive trabajando por conseguirlo y se prepara para recibirlo. El modelo de esa expresión se resumirá en el Padre nuestro.
      3.    Respecto a la diferencia entre los dos “yoes”, apunto ahora únicamente lo que en los evangelios sobresale de Jesús: Nunca pensó siguiendo las pautas tradicionales de los judíos de su época. Su pensamiento sobrepasó la mentalidad judía de su tiempo (no sin esfuerzo: https://www.atrio.org/2010/10/la-semilla-de-la-igualdad-10/) y permanece joven y válido para todo tiempo.
      4.    Respecto a la Meditación, no recuerdo que haya ningún texto en el NT acerca de esa cuestión. Otra cosa es la reflexión que exigió de continuo el Galileo a los suyos.
       
      Aprovecho para reiterar que, por razones de tiempo, únicamente suelo entrar a responder dudas o preguntas. Leo, sin embargo, con atención y respeto todas las entradas.

  • Juan A. Vinagre

    Hoy, fiesta de S. Francisco, deseo hacer una reflexión entorno a su figura, pero no sabía  dónde introducirla. Como Salvador nos habla del “Programa de Jesús”, me dije que éste es el sitio. Francisco encarna, casi hasta la perfección, ese Programa. Aunque aquí reitere conceptos, parece que en este tema es siempre bueno retornar a los principios, y repensarlos de nuevo. Y al tiempo recordar que en la Iglesia pecadora, infiel -“casta meretrix”- ha habido santos -críticos, a veces- que hacen comprender mejor a esa Iglesia pecadora…, aunque sin disculparla. Destaco, aunque sea sintetizando mucho,  algunas ideas-posturas que definen mejor su intento de renovar -renovar a fondo, sí- la Iglesia de principios s. XIII.

    1. A partir del concepto de Dios “Padre Abbá nuestro” que nos enseñó Jesús, Francisco destaca -porque lo intuyó- el sentido de “fraternidad universal” con todas las criaturas.  Hoy sabemos, por la ciencia, que todos tenemos un origen común y que incluso compartimos genes. En esa “fraternidad”, pues, no puede haber jerarquías, solo actitud de servicio y colaboración, con afán de superación… y de unión fraterna.

    2. Las divisiones  y/o separaciones excluyentes son creaciones humanas aberrantes, inspiradas en el ego -que, aunque quiere…, no sabe bien lo que quiere-. Por eso, algunos se enredan en ser como diosecillos… que mandan y crean mitos…, que en vez de unir, separan… Somos pueblo común fraterno…, que debe concebirse e integrase en una sola familia.

    3. La Naturaleza también es hermana: compartimos orígenes, genes… Y además es nuestra nodriza y nos sustenta…  Por eso es un contrasentido maltartarla. Si la maltratamos, nos dañamos a nostros mismos.

    4. No idolizar la posesión -de tierras, dinero, mansiones…-Lo más sano es conformarse con una vida moderada, y no instalarse en la tierra como algo definitivo. Somos peregrinos y “forasteros”. Vamos hacia… La moderación como liberación de ídolos…

    5. No podemos anunciar el Reino sin ejemplaridad de vida. “El mejor predicador es fr. Ejemplo”. Y la referencia es el Evangelio.

    6. Por eso, Francisco sintió la necesidad de renovar a fondo la Iglesia, que para él no era evangélica, sino más bien un reino demasiado humano… Impulsado por esta visión, Francisco se vio con el mismo papa Inicencio III, en la plenitud del poder pontificio, y le sugirió-suplicó el cambio evangélico necesario… (Como antes había dicho S. Bernardo a su alumno el papa Eugenio III, el papa  parecía más sucesor de Constantino que de Pedro…)  Esta actitud y necesidad de cambio profundo en la Iglesia que experimentó Francisco de Asís, es tan actual que ese cambio está todavía pendiente. Los amigos de las tradiciones “sacralizadas”  (un sábado más) se oponen al cambio evangélico en la Iglesia, y a sus consecuencias Como Jesús, también Francisco se adelantó a su tiempo, y por eso sus esfuerzos son quizá mejor comprendidos hoy.

    Nota: Para no idealizar demasiado, hay que decir que Francisco de Asís no siempre entendió-practicó bien el mensaje del Reino: En penitencia y pobreza se pasó, fue más allá del Evangelio. Pese a ello, aún hoy es un hombre de vanguardia…, que sigue clamando por una Iglesia mejor, sin poder, más, mucho más servicio y sencillez de vida fraterna ejemplarizante.

    La Iglesia debe organizarse y vivir más conforme al Evangelio.

  • Isidoro García

    El tema de la “oración”, para el humano moderno, supone todo un proceso de traducción de modelo/esquema mental, desde el modelo teísta-interpersonal- “sobrenatural”, al modelo no-teísta-intrapersonal-espiritual (laico o religioso).

    Yo veo la oración del humano moderno, algo así como si fuera un cajero automático. Los niños pequeños al principio se asombran, de que llegas a una pared, tocas unos botones, y te sale dinero de la pared. En verdad que es algo “mágico”.

    Pero para que salga dinero de la pared, se necesitan varias cosas. Primero, que sepas, qué es un cajero automático. Si no se conoce lo que es, y donde están situados, no podemos estar toqueteando supersticiosamente la pared, a ver si brotan los billetes.

    Además hay que saber cómo funciona, que botones hay que tocar, en qué secuencia, y momento. Y hay que saber qué se puede pedir en un cajero. Si vas a pedir una buena novia, la curación de una enfermedad, o que gane tu equipo de fútbol, sirve para poco.

    Y por último, hay que tener dinero en la cuenta, dinero sapiencial del que nuestro “espíritu” está bien surtido.

     

    El espíritu personal, funciona como un cajero automático. Lo primero, hay que reconocer su existencia, y saber cómo funciona.

    Importa relativamente poco la imagen-metáfora que utilicemos para representárnoslo en nuestro interior.

    Unos lo verán como una especie de modem, con fibra óptica, que nos comunica directamente con el Dios del Universo, a través del cual solicitamos lo que necesitamos, y lo recibimos, como una especie de teleco más.

    Otros más sencillos, lo personalizarán, como si ir al cajero fuera hablar con el Sr. “Santander”, el Sr. “Caixabank”, o el Sr. “BBV”.

    Este cajero automático, que es el “espíritu personal”, no da billetes, sino que da una nueva perspectiva de la realidad, que nos sirve, para reordenar y comprender mejor el significado de nuestros conocimientos adquiridos, y por otra parte, nos proporciona consuelo ante las experiencias dolorosas de la vida, al verlas con otra perspectiva.

    (Esas nuevas perspectivas de todo, son las “experiencias transformativas” en las que nos insiste Luis Troyano, y que Llaguno, no acaba de comprender, porque en el mundo hay muchísimas cosas además de los ascensores).

     

    Lo importante, es que el espíritu personal, funciona como un cajero. No te da nada si no lo solicitas previa y adecuadamente. Y en cuestiones emocionales, responde especialmente bien.

    Cuando estamos especialmente turbados, y necesitados emocionalmente, es especialmente consolador y efectivo.

    Porque la angustia y el terror propios de la condición humana, no se evitan con el conocimiento racional, sino que son la fuente del conocimiento.

    Como señala el Evangelio de la Verdad, “el proceso de autodescubrimiento empieza justo cuando la persona experimenta esa angustia y terror”.

    Y como señalaba Valentín es “la anticipación de la muerte y la destrucción, es la experiencia que pone en marcha la búsqueda del gnóstico”, (del que sabe por experiencia directa).

    Ese es la causa de la tan traída y llevada, “noche obscura de los místicos”. Es justo a media noche, cuando más obscuro está, cuando empieza a salir el sol.

    Con esas nuevas perspectivas el pensamiento nos puede llevar a la claridad, pero siempre desde la previa obscuridad del misterio.

    Señala Martin Heidegger, que “el pensar cambia el mundo. Lo cambia llevándolo a la profundidad del pozo, cada vez más oscura, de un enigma, a una profundidad que cuanto más oscura es, más alta claridad promete”. 

     

    En resumen, que la “oración”, está aquí, y es nuestra gran arma contra la miseria humana. ¿Quién es tan tonto, de que si dispone de una tarjeta y una cuenta corriente llena, ignora su tarjeta y se sume en la miseria humana del dolor y de la ignorancia?.

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