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Calentando motores hacia el 8 de marzo

A raíz del escrito de González Faus en religión Digital titulado Carta al obispo de Roma: «¿Sacerdotisas o constructoras y cuidadoras?»

Empiezo por decir que yo no quiero ser sacerdotisa, lo que no impide que reivindique el derecho de aquellas mujeres que quieren serlo, con este sistema o con otro alternativo, que esto sí lo deseo.

No sólo es una satisfacción personal que haya hombres feministas o que intenten serlo, como González Faus, sino que es necesario, porque, como dijo la actriz Susi Sánchez en la entrega de los premios Goya, en la sociedad somos el 50% de mujeres, vosotros sois el otro 50% y yo añado, la causa de nuestra situación viene del género masculino. Pues bien, yo digo, en la Iglesia, las feligresas somos más el 80% y el resto son hombres, pero en el sacerdocio somos el cero por ciento, el cien por cien hombres.

Si el cien por cien de sacerdotes son hombres, ¿por qué González Faus acusa a un grupo de feministas que reivindicamos el sacerdocio diciendo que: “obliga también a las mujeres a preguntarse si lo que quieren es ser sacerdotisas o ser constructoras y cuidadoras de comunidad cristiana: pues algunas (no todas) dan la impresión, por su manera agresiva de reclamar, que buscan más la gloria de la primera alternativa, que el trabajo abnegado y caritativo de la segunda.” (negrita es mía).

 No conozco a ninguna mujer de iglesia, que se ha manifestado nunca en busca de gloria, poder o privilegios para justificar su reivindicación al sacerdocio y, es obvio, que aún no se les ha dado ni siquiera la oportunidad para hacerlo. Aquí, en vez de criticar una cosa inexistente, mejor sería incidir en que el actual sacerdocio, desde el Papa, pasando por todos los niveles jerárquicos que tiene la pirámide clerical, el poder, los privilegios y hasta la vanagloria desde “el púlpito”, de su superioridad moral y de élite, son ellos, los clérigos. Los párrocos, (Con excepción de Enrique Castro y sus compañeros) además, tienen un “despacho” administrativo de funerales, comuniones y bodas, algunos cobrando. Las mujeres a limpiar el templo, lavar y planchar los manteles, poner las flores, dar las catequesis, leer las lecturas que no sean el Evangelio, etc. Es decir, servir

Dice Faus que, cuando entren las mujeres en el sacerdocio, hombres y mujeres deben ser constructoras y servidoras. Justamente eso es lo que siempre hemos hecho  y seguimos haciendo las mujeres, constructoras de hogar y servidoras de toda la familia, infancia, vejez, dependientes, tareas de la casa, colegios de l@s hij@s, aunque cada vez más, con participación de los maridos y padres. Yo lo que nunca haría es ir al Vaticano a hacerle la cama, a lavarle y plancharle la ropa, a hacer la comida, a limpiar los palacios, a hacer de secretaria, y otras cuestiones semejantes, a los habitantes hombres clérigos todos del Estado Vaticano. Es el único estado en el mundo ¡¡¡!!! en el que los habitantes son hombres y clérigos, y las mujeres, sirvientas, muchas, supongo, que mojas célibes, a su servicio. Es decir, un estado de vírgenes y célibes. Es raro, raro, ¿verdad? Bueno, Francisco ha hecho algún cambio, pero minúsculo, insignificante, puesto que ninguna mujer tiene capacidad de decisión den cuestiones teológicas.

Lo que no me vale tampoco, es que las mujeres sean aceptadas en el “sacerdocio”, o como curas (de eso, de curar, sabemos bastante), porque hay muchas comunidades que no puedan recibir los sacramentos porque no hay sacerdotes hombres.

¡¡¡NO!!!, y mil veces no. Nosotras no somos de segunda clase, para ocupar “puestos” porque no hay hombres. Somos seres humanos hijas de Dios igual que los hombres. Y el testimonio de Jesús debió ser tan rotundo y contundente  con el tema de las mujeres, que los evangelios nos lo recuerdan en distintas ocasiones: María, Marta, la samaritana, María la de Magdala, las prostitutas como preferentes, las mujeres valientes que no se escondieron cuando Jesús pasaba sus crueles y últimos momentos de su vida, abandonado por Dios pero no por la mujeres, y, finalmente, las que dieron testimonio de que lo de Jesús no se quedó en la tumba, la Resurrección.

Dice Faus: “: “A mí hoy me causa dolor que algunas comunidades de vida contemplativa se vean privadas (por falta de clero, por imposibilidad de traslado de gente mayor…) de esa participación eucarística que el mismo Catecismo de la Iglesia católica califica como “corazón y cumbre de la vida de la Iglesia” (n. 1407). Creo que, como los primeros cristianos, estamos obligados a buscar un remedio a esa exclusión.” Sin comentarios, por mi parte.

41 comentarios

  • ana rodrigo

    Hola, George, si no se hubiese roto el testimonio de cómo Jesús dignificó a la mujer, en medio de un contexto social y religioso machista y patriarcal, con su testimonio de tenerlas siempre a su lado, ya que el discipulado que lo seguía estaba compuesto de hombres y de mujeres, más la presencia de las mujeres en las primeras comunidades, de las que quedaron numerosos testimonios en el NT, si, después de Constantino los hombres no hubiesen ambicionado el poder, y si no se lo hubiesen quedado y ejercido por los siglos hasta ahora, la Iglesia hubiese sido otra cosa muy distinta, es decir, no hubiese sido una institución de poder, de ambición por el poder y por la riqueza, no se hubiese esclerotizado tanto olvidándose o marginando el evangelio para imponer sus leyes desde un jerarquía muy bien armada para acapararlo todo; eso sí, todo ello utilizando a Dios, atribuyendo todo lo que han hecho a la voluntad de Dios, cuestión ésta muy grave.

    Y, sobre todo, apropiándose de esa voluntad de Dios para apropiarse, a su vez, de la teología, toda ella en manos exclusivamente de hombres, sin resquicio alguno de participación de las mujeres, ni en la historia y en el momento actual.

    ¿Qué diría Jesús ante tanta traición? Teniendo en cuenta de que en el evangelio quedan testimonios nítidos y claros de que las mujeres fueron las que no traicionaron a Jesús, cuando lo detuvieron y o crucificaron, fueron ellas la que recibieron el mensaje clave de que lo de Jesús no había quedado en el sepulcro, las que se lo comunicaron a los apóstoles que se habían avergonzado de Jesús al ser detenido, las que hicieron posible que el movimiento de Jesús, la Iglesia haya existido. Los apóstoles esperaban al Mesías, si el que pensaban ellos que lo era, fue crucificado y murió, ahí se había acabado todo, pero fueron las mujeres las que levantaron anclas de un «barco» hundido según los cobardes y desengañados apóstoles.

    Si la mujeres no hubiesen sido arrinconadas en la oscuridad de la marginación más absoluta, la Iglesia no habría caído en el poder absoluto como la institución más ambiciosa de la Tierra, como lo fue en alguna de sus etapas históricas.

    Lo que no vale, es que si ahora le faltan hombres para el sacerdocio, acudan a las mujeres. No, las mujeres si entran en el sacerdocio debe ser por la misma puerta que entraron los hombres, como personas iguales, que como Jesús las trató. Y, si no lo hacen, ya veremos quiénes son los que pierden, si las mujeres o la misma Iglesia.

  • Carmen Hernández Rey

    Ana hay gente que nunca estará ni entre Pinto y Valdemoro… ¡fíjate! Ni eso. Qué pereza da tantas mentes obtusas.

    • ana rodrigo

      Carmen, queda mucho por conseguir en cuestiones de igualdad y libertad, pero lo que no se puede negar es que vamos consiguiendo objetivos.

      Ayer celebramos en la subdelegación del gobierno un acto de reconocimiento titulado «Granadinas por la libertad», y fue emocionante ver qué mujeres más preparadas y valientes, desde la rectora de la universidad de Granada hasta una bombera, pasando por una forense, o una presidenta de una Federación comarcal de mujeres que engloba 15 asociaciones de mujeres rurales, o una secretaria de la cofradía de pescadores, etc.

      Se están visibilizando las mujeres a las que antes se las ocultaba y cada vez somos más, por eso no debemos desanimarnos y seguir por este camino de reivindicar la libertad sobre nuestras vidas y el acceso al trabajo en igualdad de condiciones.

      • George R Porta

        ¡Hola, Ana! Felicidades anticipadas por el Día de la Mujer. Quizás a González Faus se le ha olvidado las mujeres que en tiempos de Pablo VI fungieron como sacerdotisas en Checoeslovaquia, al riesgo de perder la vida o podrirse en las cárceles.

        Este enlace es ilustrativo. https://www.elmundo.es/cronica/2002/326/1010996803.html

        La única experiencia personal que tengo de esto, es desde luego la de mi diócesis de origen. Cuando quedaban solo 12 curas la mayoría ancianos o sobrecargados de trabajo y estrés, muchas capillas de campo se mantuvieron abiertas gracias a las mujeres de aquellos vecindarios que se encargaban de abrirlas y de mantener la comunicación de los parroquianos con el cura que pudiera ir de vez en vez, a por los sacramentos o lo que fuese. Pienso que es un sacerdocio anónimo el de las madres y las abuelas que en el hogar mantienen viva la fe, porque los hombres demasiado a menudo nos desentendemos. No es poco que la primera enviada a dar la buena noticia haya sido la mujer del pozo en Samaria, y la primera en ir a la tumba fuera María de Magdala porque los hombres no creían tanto como ella al parecer. En fin, que se celebre en todo el mundo el Día 8.

  • Carmen Hernández Rey

    Querida Ana… cuando la mujer entre en la iglesia como sacerdotisa será cuando solo sea para quitar mocos… vulgarmente digo esto porque sí que van a exigirnos que seamos cien por cien firmes al evangelio cosa que hoy ni se plantean. Esto es como cuando un comunista o de izquierda entra en política a estos se les exigen que sean firmes y fieles a lo que dice que comunismo no ya al programa electoral, critican hasta que tengan casa grandes (Pablo Iglesias) dos hijos cuidadoras y quienes protejan su domicilio cuando energúmenos intentan asaltar o perturbar La Paz de su domicilio, claro está la Cospe si podía tener cinco l seis guardias civiles rondándole, no sea que se llevasen el jaguar que no sabía qué estaba en la cochera. Pues eso mismo mi querida Ana. Nos tocará hasta fregar suelo jaja. Papisa Benedicta XVI

    • ana rodrigo

      Querida Carmen, qué alegría volver a verte por aquí.

      Tan luchadora como siempre. Esperemos que si las mujeres llegan al ministerio sacerdotal, los hombres ya hayan aprendido a quitar mocos y a fregar. Yo siempre esperando activamente en que cambien las cosas: el tipo de clérigo y el tipo de hombre, las mujeres sabemos muchas más cosas que el rol social de lo doméstico que nos han adjudicado.

      Un fuerte abrazo

  • Isabel

    Este enlace es un artículo de opinión. Lo pongo porque trata un aspecto interesante del que nunca se habla sobre cómo afectaría la legalización de la prostitución, el convertir el sexo en un producto de mercado a la verdadera libertad sexual.

    “…si la prostitución es un trabajo, el sexo es una mercancía. Y como toda mercancía tendrá tarifas, precios regulados por la ley de oferta y demanda, inversiones publicitarias, promociones, catálogos de navidad, rebajas de verano y saldos de fin de temporada. Solo hay una cosa que en una economía de libre mercado no se puede hacer con una mercancía, y es darla gratis.”

    Y porque como en el del autor, “en mi mundo, las mujeres no miran la declaración de la renta de un hombre antes de quitarse las bragas. Ni se dejan invitar a copas caras: no les hace falta, porque ellas trabajan. Se ganan la vida. Son mujeres independientes, no objetos de mercado. Ha costado llegar hasta esta libertad, y el precio lo han pagado las mujeres, en sudor y sangre. No entiendo como alguien es capaz ahora de llamar “libertad” al hecho de volver a colocarse una etiqueta de precio en el  – – – -“

    https://msur.es/2019/09/29/topper-gran-putada/
     

  • Isabel

    En la web Traductoras para la abolición de la prostitución se encuentra abundante información sobre el mercado del sexo en diferentes países.

    Consecuencias de la legalización de la prostitución por países.

    https://traductorasparaaboliciondelaprostitucion.weebly.com/legalizacioacuten

    El modelo sueco o el holandés. Efectos.

    https://traductorasparaaboliciondelaprostitucion.weebly.com/blog/prostitucion-el-modelo-sueco-o-el-holandes
     

  • Isabel

    No te imaginas hasta que punto me sorprende que sigas insistiendo en lo de vocación: “sus labores”. Debe ser por enredar como solución que dice Ana.
     
    Me obligas a decir una obviedad: de la vocación ser madre y con la profesión labores del hogar propio no se vive. Y no me vengas con que ya traerá el pan el hombre, esa forma de vida ancestral que de paradisíaca no tiene nada, para ti, pero es absurdo que pretendas que el feminismo debería fomentar la vocación de las niñas al trabajo del hogar y por ende abocarlas a que dependan toda la vida de su señor.
     
    Quizá no te das cuenta de que las mujeres podemos hacer dos cosas a la vez, ser madres y tener un trabajo remunerado. Tu preocupación y solución a nuestra “doble esclavitud” te la guardas, el feminismo y yo la rechazamos de plano. Buscamos otra que parece que el pene no deja llevar a cabo, compartir con la pareja todos los cuidados y necesidades del hogar. Y te aclaro que soy de las que piensa que los pequeños son de las madres, que las bajas maternales en España son muy cortas para igualar en esta situación las de los hombres. Primera las de las madres, pero toda la vida a hijas e hijos no se les da teta, si bien toda la vida se les acompaña y ayuda en todo lo posible y esto no impide que la madre pueda trabajar. Y aunque repitas que tú no dices que sean dos cosas excluyentes en realidad así lo planteas cuando propones labores del hogar como profesión en tu supuesta equipación con otras, con el trabajo asalariado.
     
    Entiendes esto a medias: no es que me oponga exactamente, es que voy a hacer todo lo posible por convencer a mi pequeña nieta como hice con mi hija de la necesidad fundamental de tener un trabajo asalariado para vivir. Como lo haría con otras decisiones que pudiese tomar.
     
    Dice Lidia Falcón que la palabra Libertad debería ser sagrada y no tomarla en vano, y es que demasiadas veces y muchos cuando se acuerdan de que las mujeres deben tener libertad es para defender su “derecho” a ser putas, alquilar el vientre, ponerse velo… o ser ama de casa. Pero que una mujer decida ser cualquiera de estas cosas no es por ser libre. Puede tener muchas razones para hacerlo y muchas comprensibles, si bien no todas igual de respetables. Puede hacerlo por necesidad económica, por obligación social, por estar subyugada por el dinero, por ser una alienada religiosa… pero aceptar por propia voluntad la sumisión, la dependencia de otro, la discriminación o la humillación de la prostitución, nunca es un acto de libertad.

  • ana rodrigo

    En las distintas intervenciones que he tenido en este post, he intentando aclarar conceptos con el Diccionario en mano, para no liarnos, como el hilo liado del que acabo de hablar.

    Una cosa es lo femenino y otra el feminismo. Por ejemplo: el embarazo y la maternidad es femenino, el que estos dos eventos supongan un obstáculo laboral, es una lucha feminista. La fecundación del óvulo, es un hecho masculino (ya sea de forma directa o con intervención médica), la paternidad, es un hecho masculino, pero el que el padre de desentienda de la crianza, y la educación quede en manos de la madre, evitarlo es una acción feminista.

    Lo mismo podemos decir de otras cosas. Fácil, ¿no?

    El feminismo es la reivindicación de la igualdad y la lucha contra la desigualdad. Es fácil ¿no?

  • Isabel

    Vamos a ver, Nacho, me has dado credenciales suficientes para decir que efectivamente eres feministoide. Eso por usar tu palabro, Por mi parte diría que las ideas que expones tienen de feminista cero.

    Te diré más y no me importa lo que te parezca. Estás  equiparando el ser ama de casa, bombero o diputado, todas vocaciones como formas de vida… ¿me estás tomando el pelo? Esa ocurrencia no la tendría ni mi padre y tengo 70 años, con que calcula. Así que con toda razón puedo decir que es una idea carca a más no poder.

    Te contradices. Dices “ La tendencia (que debe se espontánea, no impuesta y abierta a excepciones) es que el ser nacido con pene y testículos desarrolle lo que culturalmente se considera “masculinidad2, y que quien nace con mamas y útero lo que “feminidad”. Anteriormente dijiste que el desarrollo de ciertas cualidades es innato, pero no, no todas las mujeres son dulces, sumisas y obedientes… ¿en qué quedamos? Ah! En las tendencias ! Mujer, mujer y hombre como Dios manda se decantan por lo culturalmente establecido. Cosas del pene y el útero que dirigen a los “seres” (hombre y mujer se llaman) que los portan.

    Dices “Yo por eso veo normal y positivo que haya niñas que jueguen a “las casitas”, si por ello se entiende la atención amorosa… “ Este es un comentario sexista. Qué bonito que las niñas jueguen a las casitas, no las niñas y los niños jugando a labores del hogar que ambos tendrán que hacer en el futuro tanto solos como en pareja. Ay! Qué cosas digo! Qué difícil que un niño juegue a algo tan femenino! Si tiene pene! Y qué bonito que lo hagan ellas, preparándose para su destino…

    Puedes darle todas las vueltas que quieras pero abogar por la prostitución legalizada es apoyar la prostitución, así como a proxenetas, tratantes y por supuesto puteros. Infórmate.

    Me ha faltado Francia Márquez. A mí todo eso que dices que es no me importa ni en una mujer ni en una mujer, me importa que sus políticas funcionen. Punto. El que sea feminista sí, pero eso está por ver, el movimiento se demuestra andando. Y todos esos millones y millones con muchos ceros de cosas que debe gestionar… mira tú que me suena a disculpa anticipada.

    • Nacho Dueñas

      Amiga Carmen:

      -Entiendo que te opones a que una joven, libremente y disponiendo de otras opciones, opte, según su vocación, por el ejercicio primero de la maternidad y segundo de la crianza de los hijos. ¿Y donde queda su libertad? Es lo que hizo mi hermana, a los 28, tras acabar la carrera y casarse, gracias a que nadie como tú le impuso su criterio.

      -Entiendo que crees que se puede tener vocación (en el más vitalista y espiritual sentido de la palabra) de bombero, de feminista, de teólogo de la liberación, de músico, pero no de ama de casa.  Yo creo que la maternidad es una tarea bella y hermosa, y como tal puede llenar tanto la vida como el ser bombero, feminista, teólogo de la liberación o músico. ¿Tú no?

      -Si ser «carca» pasa por reconocer lo positivo de las costumbres ancestrales (el respeto a los viejos, el valor de lo comunitario, la medicina tradicional, la sabiduría popular, el valor de la maternidad…), como los indígenas nos enseñan, te aseguro que me reconozco como «carca». Hay que ser muy maniqueo para pensar que, en cuanto a las ideas, lo viejo por viejo es malo, y lo bueno por bueno es malo.

      -¿Me contradigo? A ver: que yo diga que la «masculinidad» como paso de lo «natural » o innato a lo «cultural» o adquirido no es contradictorio, ya que es una tendencia y no un determinismo. Por eso, tú o yo podemos tener tendencia innata a la dulzura pero  desarrollar un carácter agrio. Por si acaso, yo nunca he dicho (ni pensado) que la dulzura, ni la sumisión ni la obediencia sea un valor femenino. ¿Dónde está pues la contradicción?

      -A mi parece perfecto  que una niña quiera jugar a las casitas. Y a los marcianos, y a los médicos. ¿Sexismo? Así sería si fuese como imposición, negándoles otras opciones, y negando que los niños pudiesen jugar a las casitas. Pero no es el caso. En todo caso, el sexismo no es la asunción de la diferencia hombre-mujer, sino la discriminación a partir de la diferencia hombre-mujer. Asimismo, que yo asuma que hay negros y blancos no me convierte en racista, me convierte en racista el hecho de usar esa diferencia como elemento de discriminación.

      -Es cierto que no he leído informes ni bibliografía que nieguen o afirmen que la abolición de la prostitución es más efectivo, para para combatir la trata y el proxenetismo, que la legalización. Si me mandas material, te agradeceré. Me he basado en la lógica (errónea o no) y en la autoridad de gente más formada que yo al respecto. En todo caso, ¿y los colectivos de prostis que reivindican su derecho a la libre merca de su cuerpo? ¿Podemos imponer nuestra opinión a su libertad?

      -¿Francia Márquez? Dices:  «Eso que dices que es no me importa ni en una mujer ni en una mujer, me importa que sus políticas funcionen».  Deduzco que no te importa que habiendo sido negra, pobre y mujer, haya sido capaz de plantar cara a racistas, oligarcas y machistas. A mí sí, por aquello de su victoria personal contra un patriarcado que le quiso amargar la vida. Cuestión de opiniones, supongo.

      -Para acabar, no creo que creas que la maternidad es mala. Ni que haya gente que decida libremente quedarse en su casa. Así sea hombre o mujer. Sí creo confirmar por tus comentarios, que algo tan bello y necesario como la maternidad y a atención al hogar está más que infravalorado por el feminismo (y por la sociedad en general). Esto, y el tema del aborto (junto a otros aspectos más secundarios), es lo que me echa para atrás del feminismo, por más que sigo creyendo que frente a tanto patriarcado y machismo hace falta el feminismo.

      Pero a mi parecer, así no.

      Es mi opinión y la expreso con toda claridad y sinceridad.

      Aquí lo dejo, Carmen. Te envío un saludo con todo respeto.

      Nacho.

      • ana rodrigo

        El otro día vi en facebook un dibujo de un hilo enredado hasta el infinito, y al lado, otro que decía : después de darle tantas vueltas, resulta que la solución es romper el hilo, apareciendo otro dibujo con el hilo cortado y liberado. Pues esa es la impresión que tengo en este diálogo entre Isabel y Nacho, en una parte está todo liado y en la otro, el hilo suelto y liberado del enredo.

        Simplificar un razonamiento enredado cada vez más, suele ser la solución

  • ana rodrigo

    He dicho muchas veces que la ciencia infusa no existe y menos en el feminismo.

    Como habéis comprobado en el comentario de JJ Tamayo, es un gran experto en el tema y, como no podía ser de otra manera ha escrito mucho sobre esta cuestión. Añado dos libros de Tamayo sobre el tema.

    «Otra teología es posible»  Pluralismo religioso, interculturalidad y feminismo. Ed Herder, al que le dedicamos 95 comentarios en 2011.

    Otra teología es posible y necesaria

    Ana Rodrigo, 13-diciembre-2011

    «Islam, sociedad, política y feminismo«. Dykinson

    Y, como es lógico estos libros son indicaciones de lo mucho que hay escrito sobre el feminismo. No será por falta de información.

  • Nacho Dueñas

    Isabel, respondo a tu 2º comentario.

    1.DICES: ¿Defender la vocación de dedicarse a las tareas del hogar? Rotundamente no.

    RESPONDO: ¿Defender su vocación a ser ama de casa, monje, teleco, comentarista de atrio o diputado nacional? Por supuesto, se trata de su vida, no de la tuya o la mía. Por supuesto que hay que defender y apoyar su vocación. Eso sí, mostrando otras posibilidades y aplicando a la vocación el pensamiento crítico. En mi familia, que es amplia, en una pareja él optó por ser ama de casa, y lo fue a buena hora. ¿Dónde está el problema? y en otra pareja de m familia, ella optó por ser ama de casa, y aún lo es a buena hora , ¿Dónde está el problema?

    2. DICES: «Todo lo contrario, hay que educar a las niñas en que toda persona debe contar con un trabajo asalariado para vivir».

    RESPONDO: Corto y pego lo que escribí en uno de los comentarios:

    «Otra cosa es que a esa niñas y a todas habrá que ofrecerles referentes y posibilidades para poder desarrollar una vida profesional, o de no ejercer la maternidad.»

    Una cosa no quita la otra, pero en mi opción, no se combate la vocación de la niña, y se le ofrece alternativas. ¿Qué tiene de malo ser bombero, como acto de libertad, y contando con otras opciones? ¿Qué tiene de malo ser ama de casa, como acto de libertad, y contando con otras opciones?

    3. DICES: «Te muestras muy satisfecho de que esté en el poder en Colombia la vicepresidenta Márquez. No tengo idea de cuán feminista es o si de algún feminismo con apellido o colorines, pero dado tu entusiasmo espero ansiosa a ver qué hace con esto.»

    RESPONDO: ¿Y tú, feminista, no estás muy satisfecha de que una mujer pobre, negra y feminista, que como tal se ha llevado todo tipo de collejas de ricos, blancos y machistas sea ministra? Me parecería mas lógico celebrar el hecho de su cargo (y no como mujer que es, sino como feminista que es) que cuestionar a una feminista por la gestión que hipotéticamente pueda hacer sobre 1 de los 1000000000000 problemas que va a tener que gestionar.

    Un saludo.

    Nacho.

  • Isabel

    Te leo, Nacho:

    ”  Por eso, la mujer que durante 9 meses ha creado de su cuerpo un hogar, es más que lógico que tras el parto tienda a seguir dedicándose a crear un hogar al ser que engendró. Por ello, me parece lógico que el feminismo deba defender la vocación (voluntaria y sin imposición) de que la mujer desee dedicarse a las tareas del hogar.”

    ¿Defender la vocación de dedicarse a las tareas del hogar? Rotundamente no.

    Todo lo contrario, hay que educar a las niñas en que toda persona debe contar con un trabajo asalariado para vivir. Es lo primero que aprendí del feminismo: “Quien te mantenga mandará en ti”. Y gracias a que lo aprendí bien me pude divorciar con dos niños. ¿O de dónde crees tú que proviene gran parte de la pobreza femenina más que de esa situación de separadas que dependían económicamente de un hombre?

    No dudo, querido, que tengas buena intención, pero ya sabes lo que dicen de las buenas intenciones, con ellas está empedrado el infierno.

    Hay otro tema que quería comentar. Te muestras muy satisfecho de que esté en el poder en Colombia la vicepresidenta Márquez. No tengo idea de cuán feminista es o si de algún feminismo con apellido o colorines, pero dado tu entusiasmo espero ansiosa a ver qué hace con esto. Claro que, al fin y al cabo, no es más que mercantilismo neoliberal. Quizás por tanto la moral sobra.

    https://www.elviejotopo.com/topoexpress/mengele-anda-suelto/

  • Isabel

    Está bien Nacho que te autodefinas feministoide, mucho más no eres. Y no por que todas y todos llevemos incorporados comportamientos machistas de los que muchas veces no somos ni conscientes, sino por fallos en ideas base.
     
    Vuelves a citar la frase de Simone de Beauvoir y no la entiendes. “no se nace mujer” quiere decir que no se nace abnegada, modesta, sumisa, dulce, cuidadora,etc.; es decir, que no se nace con los atributos de la feminidad, pues lo que denominamos masculinidad o feminidad son modos de conducta adquiridos.
    Tampoco todas con instinto maternal y ansias por ser madre como culminación de la vida. “Se llega a serlo” por el proceso de inculturación desde que nacemos. Por muy natural, que lo es, el contar con el útero y nuestra capacidad biológica para gestar, sólo lo biológico no es determinante en cómo somos, influyen muchos otros aspectos sociales y culturales.
    En el caso de la mujer, la adquisición de esos atributos implica que lo que se le hace aprender son conductas en las que su libertad constitutiva se ve continuamente coaccionada.

    “La humanidad es macho, y el hombre define a la mujer no en sí misma, sino con relación a él, no la considera como un ser autónomo. […] La mujer es lo inesencial frente a lo esencial. Él es el Sujeto, él es lo Absoluto; ella es lo Otro.”
    Simone de Beauvoir, El segundo sexo

     El Segundo sexo constata que las mujeres son definidas desde una perspectiva masculina que se reserva para sí misma el estatuto de la universalidad, de la trascendencia, identificando la feminidad con la esfera corporal, con lo particular, con lo dado. (Como inciso te diré que aquí está la razón por la que no me gusta el uso del femenino como inclusivo supongo como alusivo a “personas”. “La persona por excelencia es el hombre, o sea, macho.) En las relaciones entre sexos el hombre es el sujeto y la mujer el objeto, eso es lo que se ha hecho y se hace de las nacidas con sexo de mujer. 
    Con otras palabras, no es que se pueda decidir ser mujer, sino que a la niña desde que nace se la educa para asumir el “rol mujer”.
     
    Es obvia la sexualización y utilización que se está haciendo de las mujeres por todos los medios y el feminismo sí alza su voz, Nacho, si bien es cierto que mucho altavoz no tiene. Te puedo mandar todos los artículos que quieras, también de hombres. ¿Y qué haces tú? Pues defender algo tan eso sí progre guay como la prostitución. Con acuerdo libre, claro, en un mundo de pobreza y miseria con cada vez mayor desigualdad. Es gracioso. Con seguridad y legalidad como dice Ana ya que no se puede evitar… Qué gran idea, puesto que también hay mafias de tráfico de órganos vamos a legalizarlo , así un hombre no venderá su riñón en la clandestinidad. Total, no será más que un acuerdo mercantil entre personas libres.
     
    Yo no dejo de alucinar con las cosas que leo, tanto anti capitalismo, tantas pestes sobre el neoliberalismo y en la práctica a hacerle el juego.
    Es tan grave lo que dices, Nacho! Por una parte, las voluntarias es que quieren dinerito fácil. Y por otra, ¿no te preocupa por qué tantos hombres quieren sexo sin ser deseados, incluso provocando asco? ¿Cómo afecta esto alas relaciones entre hombres y mujeres?
    Mira Nacho, feminista seria es Ana de Miguel. Digo, por si te interesa saber de feminismo, lee a Ana de Miguel 
    “Neoliberalismo sexual
    El mito de la libre elección”
     
    Y esto

    https://mujeresenred.net/IMG/pdf/prostitucion_de_mujeres_escuela_desigualdad_humana.pdf

    • Nacho Dueñas

      Isabel, saludos, y vamos por parte:

      1. Yo soy libre de ponerme etiquetas («feministoide«) a mí mismo. De lo que no soy libre es de ponérselas a nadie, porque ni soy quién, ni porque nadie me ha otorgado tal credencial. No es tu caso («…porque más no eres«, cosa obvia y he aquí el primer por qué). Cuestión de respeto al contendiente. Por mi parte, se entiende.

      2. Dices: «…Simone de Beauvoir y no la entiendes. “no se nace mujer” quiere decir que no se nace abnegada, modesta, sumisa, dulce, cuidadora,etc.»

      Respondo: Pues ante ese argumento me ratifico. para empezar, hay componentes innatos (como también culturales) que te predisponen para desarrollar tales cualidades. Pero es que yo (por Dios, ¿y tu no?, ¿y la Beauvoir no?) no creo que esas sean categorías propias de la mujer (Gandhi tenía tales facultades, la Thatcher no).

      3. Dices: «lo que denominamos masculinidad o feminidad son modos de conducta adquiridos».

      Respondo: Lo niego de modo categórico toda vez que, según según el criterio de integración integral, lo fisiológico esta relacionado con lo psicológico como lo natura con lo cultural. La tendencia (que debe se espontánea, no impuesta y abierta a excepciones) es que el ser nacido con pene y testículos desarrolle lo que culturalmente se considera «masculinidad2, y que quien nace con mamas y útero lo que «feminidad».

      4. Dices:  ¿Y qué haces tú? Pues defender algo tan eso sí progre guay como la prostitución

      Respondo: ¿PUEDES DECIRME DÓNDE LO DEFIENDO?

      Ahí esta escrito que:

      «Se debe luchar contra la prostitución combatiendo la pobreza de la mujer en cuanto que mujer, la trata y el proxenetismo (que se regocijan cada vez que se habla de abolición, caldo de cultivo de su negocio). Y mucha educación ética y afectivo-sexual».

      -Lo que digo, además, es que no se puede prohibir que a quien quiera ganar un dinero fácil, o quien lo quiera ejercer libremente se le prohiba. Me niego a pensar que ignoras que hay colectivos de prostitutas que defienden lo que consideran su derecho a hacerlo. ¿Solución? Regularlo, para evitar que detrás haya una trama oculta de trata. Por Dios, Isabel, ¿no te has parado a pensar que los primeros que defienden la prohibición son los tratantes y los proxenetas? No creo ser yo, precisamente, quien dice «cosas tan graves», ya que no es bajo mi postura donde la trata y la proxeneta harían su agosto.

      -Tampoco defiendo la mentira ni hipocresía por el hecho de que no creo que se deba perseguir con el código penal.

      Un saludo.

       

    • ana rodrigo

      Gracias, Isabel, te echaba de menos. ¡Me veo tan sola en la defensa de lo que supone el feminismos!!, que me hace pensar en qué dimensión social está la participación atriera. Como he dicho tantas veces, me llama tanto la atención los temas sobre Dios al que nadie ha visto, mientras las mujeres no somos vistas, se nos hace invisibles como toda la historia se ha hecho.

      Nada que añadir a tu estupendo comentario.

      Gracias, me atrevería a decir en nombre de todas la mujeres, porque el feminismo defiende a las mujeres y, de rebote, a toda la sociedad.

      Un abrazo.

       

  • ana rodrigo

    Querido Nacho, voy a contestarte aquí para no tener que ir tan abajo. Gracias, por tu comentario.

    Nada es perfecto en esta vida, y los movimientos, como el feminista, aspira a ser integral incluso haciéndose autocrítico. En ellos estamos y entre todos y todas debemos seguir en movimiento constante para conseguir la Igualdad de derechos, que es el objetivo primero y último del feminismo.

    1
    -No sé de dónde sacas que el feminismo no se preocupa del aspecto fisiológico, cuando, como tú dices hasta hace cuatro días las mujeres no sabían ni que existía el orgasmo femenino. Y en el momento presente las mujeres de países empobrecidos o refugiadas, maldita la gracia que les debe hacer tener relaciones sexuales cargadas de hijos y de hijas a los que no pueden ni dar de comer, nada de nada. Seguro que no se quedan embazadas por placer.

    2-Aborto. Dices:  “ estado psicológico de desesperación de la mujer.» Si no fuese por este motivo, ¿tú crees que las mujeres abortarían por diversión? Creo que los medios anticonceptivos, son una cosa y el derecho al aborto es otra, porque no todas las mujeres y los hombres toman las medidas para evitar el embarazo y en una inmensa parte del mundo, aunque quisieran no pueden por falta de medios o por desconocimiento.

    3-Sobre micromachismos. Este término se comenzó a utilizar porque al principio, solamente se abordaba los casos más extremos de machismo, pero no se abordaba el día a día, la vida cotidiana, lo que parecían pequeñas cosas, pero que granito a granito conseguían efectos muy, muy graves (y se siguen haciendo). Ahora, creo que ya no se utiliza tanto este término, pero sí el fondo: las humillaciones, los menosprecios, los desprecios, y un sinfín de etcéteras que, de puertas para adentro se han normalizado.

    4-Respecto al atuendo femenino,
    creo que el problema lo tienen los hombres en sus mentes, mientras ellos pueden ir con el pecho al aire. Como aquel juez que dictó sentencia favorable al agresor sexual porque la chica llevaba minifalda.
    Sobre el cine y tantos otras cuestiones culturales, todos y todas debemos hacer uso de nuestra capacidad de discernimiento, y, además denunciarlo, como lo hace el movimiento feminista.

    5-La prostitución tiene varias vertientes, desde la necesidad de supervivencia de muchas mujeres, la trata de mujeres, las que lo hacen voluntariamente, etc., y llega hasta las inmensidad de hombres (incluidos curas y obispos) que las utilizan, dicen que desde siempre, que es el oficio más antiguo del mundo, etc. Desde mi punto de vista sería ideal primero, que los hombres saliesen de su estado animal-sexual, en segundo lugar, que no existiesen mujeres prostituidas, pero como parece que esto no puede ser así, por lo menos que tengan un control legal de sus derechos, de su sueldo, de la cotización a la Seguridad Social, de su seguridad, etc. Y evitar que, debido a que los hombres prostituyen, la prostitución sea el segundo mayor negocio del mundo después de las armas. ¡¡Cosa de hombres….!!!

    6-Sobre la explotación laboral, no sólo luchan los movimientos feministas, sino la propia administración. Queda mucho, mucho por conseguir pero la brecha laboral, ahí sigue. Nosotros y nosotras también debemos seguir luchando. No nos regalan nada, y a las mujeres menos.

    7-Ya he dicho muchas veces que el machismo es una plaga que está incrustada en el ADN de la estructura social, y este aspecto es prioritario en el movimiento feminista. La mujeres, no sólo las feministas tienen el derecho a tener cargos de responsabilidad, es un derecho de todas y para todas, cada cual para lo que esté preparada, Yo nunca aspiré a ser piloto de avión, porque opté por otra profesión.

    8-
    Sí, todo feminismo vale, y si se llama feminismo a lo que no lo es, pues no hablamos de feminismo. Y como es un movimiento tan amplio, pues es interesante que se se vayan desarrollando todos sus aspectos.

    9-No hay que olvidar que muchas de las mujeres y hombres feministas nacimos y crecimos en un ambiente en el que estos términos y por tanto, estos conceptos apenas se habían desarrollado, sobre todo en la España franquista en la que muchas y muchos  de quienes escribimos en atrio, nos educaron y crecimos. Y, en el momento en que se nos abrieron los ojos y pudimos informarnos; (en la época de Franco, si de cogía la policía con algún escrito sospecho, es decir contrario a recalcitrante machismo, te llevaban a la cárcel), en ese momento estamos, luchando como jabatas. Como que no hacen los hombres con la masculinidad en que la que fueron educados.

    10-El feminismo es labor de hombres y de mujeres, pues mientras los hombres no analicen la masculinidad en que, como acabo de decir, se los ha educado y se pongan a “estudiar” el feminismo con interés, se seguirá creyendo que el feminismo es cosa de mujeres, cuando la causa de patriarcado y del machismo, está en los hombres que parece se quedan reducidos a lo conseguido en su propio hogar, sin mirar a ver qué pasa fuera. Por eso siempre animo a los hombres de atrio, que sois super-mayoría, que os impliquéis en este grave problema del 50% de la sociedad. Y animo a las mujeres de atrio, que escriban y que participen, para que esta cuestión no sea sólo cosa de Ana Rodrigo.

    El feminismo no es cosa sólo de mujeres, no debemos acusar a las mujeres de que algo no funcione, ni acusar a los hombres de que sigan en sus trincheras, se trata de que entre todos y todas construyamos una nueva sociedad, cada cual desde su responsabilidad

    Algunos libros:

    Prehistoria de mujeres de Marga Sánchez Romero
    Ética para Celia. Contra la doble verdad. Ana de Miguel
    El hombre prehistórico es también la mujer. Marylèn Patou-Mathis.
    La fantasía de las individualidad. Almudena Hernando
    Rescatar lo femenino para re-animar el mundo. María José Arana

    Abrazos

    Nota, si hay alguna errata, pido disculpas, pues no me quedan fuerzas para releerlo

    • Nacho Dueñas

      Amiga Ana, gracias por responder, y por la bibliografía ofrecida, que utilizaré con más apertura de la que se pudiera sospechar.

      Me siento algo incómodo, ya que, contra lo habitual, no estoy debatiendo con una adversaria (no soy antifeminista) sino con un compañero de camino (pues tampoco soy feminista). Responderé a alguna que otra aclaración que me suscita tu texto, y ya aquí lo dejaré, pues no es mi pretensión convencer al contertulio (tú en este caso) sino someter algunas ideas al pensamiento crítico.

      1. Cuando me refiero a la falta de integración naturaleza-cultura y fisiología-psicología, me refiero a que se minimiza, oculta o infravalora el hecho de parir (función ad naturam del útero, como el de oido es oir). ¿En qué me baso?, preguntabas. En absolutamente todas mis conversaciones y lecturas (que no pretenden ser reflejo de lo que se habla, sino de lo que yo percibo que se habla), siempre se habla del aborto, del feminicidio, del machismo (cosas de las que me parece muy bien que se hable)…pero absolutamente nunca ni he oido ni he leído nada acerca del hecho de la procreación.

      Creo que eso es un error porque se le da al machismo metralla para atacar presentando a mujeres de su onda como «abanderadas de la verdadera sensibilidad de la mujer». Además, el hecho de procrear genera una sensibilidad especial a quien ejerce esa función (de ahí la integración entre lo fisiológico y lo psicológico). Por eso, la mujer que durante 9 meses ha creado de su cuerpo un hogar, es más que lógico que tras el parto tienda a seguir dedicándose a crear un hogar al ser que engendró. Por ello, me parece lógico que el feminismo deba defender la vocación (voluntaria y sin imposición) de que la mujer desee dedicarse a las tareas del hogar. Yo por eso veo normal y positivo que haya niñas que jueguen a «las casitas», si por ello se entiende la atención amorosa al ser que estuvo 9 meses en su seno, con el vínculo emocional que ello implica, y que el hombre nunca podrá conocer.

      Otra cosa es que a esa niñas y a todas habrá que ofrecerles referentes y posibilidades para poder desarrollar una vida profesional, o de no ejercer la maternidad. Que la maternidad haya sido un móvil de sometimiento a la mujer no hace que a maternidad no sea un válido proyecto de vida (compatibles con otros), y que por tanto el feminismo lo debiera reivindicar, como defiende otros elementos.

      2. Ana, el aborto hedonista existe, y existe muuucho. Ejemplo: Ana Belén y Tina Saenz, sendas actrices famosas, con dinero y con acceso a métodos anticonceptivos. Narro y no juzgo, pero elllas mismas lo contaron. Yo conozco bastantes casos de mi cercano ámbito personal  (¿de verdad que tú no?) de chicas que no tomaron medidas y que ante una situación no deseada, decidieron abortar. En un ejemplar del diario El País de julio o agosto de 2021 se narraba en 1ª persona el caso de una profesional, ya con más de 35 años, con dinero, pareja estable, y el deseo activo de quedarse embarazada. al cabo de unos meses cambia de opinión y decide abortar. Caso real ejemplo de libro. por Dios, Ana, no vale preguntarse si la mujer aborta por diversión. Aborta en muchos casos por responsabilidad. No es cierto que todo aborto es por desesperación de la mujer. Y es urgente, creo yo, hilar más fino a este respecto.

      3. El atuendo femenino (¿y por qué tiene que haber un atuendo femenino y otro masculino?):en un contexto de sociedad machista, la mujer «debe» ponerse el zapato de tacón (incómodo y malo para la salud) o (según y como) usar minifalda, e ir maquillada, y lucir amplio escote, para mostrarse, complaciente como objeto cosificado de deseo, en el seno de una sociedad machista.

      Si yo, hombre o mujer, tuviese que mostrar muslo, pecho y usar tacones para agradar, me sentiría denigrado-a. Y eso pasa sólo a la mujer en cuanto que mujer y no al hombre en cuanto que hombre. Eso se llama machismo, y el problema no está «en la mente del hombre», como dices (hay hombres feministas y mujeres machistas), sino en la sociedad machista que lo impone y las feministas que hasta donde yo sé, no se niegan. y si eso lo hace una mujer de 40 o una chica de 25, pues es muy libre. Pero en a esos hábitos machistas que cosifican a la mujer como objeto de deseo, ya participan niñas de 13 años sin que ni padres, ni educadores ni feministas se den cuenta del código erótico que esas preadolescentes lanzan sin aún saber gestionar.

      4. Por supuesto que no todo feminismo vale. no vale el feminismo «liberal» o «capitalista» que reduce el feminismo al hecho de que mujeres ocupen puestos «de hombres» desde los que se mata, tortura, asesina…me refiero al feminismo de la Clinton, como te dije, que daría por feminista el hecho de que la Thatcher, la Ayuso o la Clinton ocupen cargos de poder. Además, en toda instancia (y el feminismo no es una excepción) hay gente que por sus actitudes las desprestigia. Yo me he topado con algunas (diré que en mi caso son minoría, como  las feministas lúcidas y respetuosas como tú son mayoría) que son para llorar, y le dan alas a los machistas para colgar injustamente el sambenito de «feminazis».

      Ana, el cristianismo necesitó siglos y el socialismo décadas para reconocer que en su seno no todo es bueno. Sería positivo que el feminismo no cometiese el mismo error. ¿De verdad que «todo feminismo vale»? Yo creo que no.

      5. ¿Mujeres  a ocupar cargos de poder? Yo sigo diciendo que no la mujer sino al feminista. Hay hombres feministas y mujeres machistas. Si nombraran a Ayuso ministra de feminismo yo temblaría. Si nombraran a JJ Tamayo respiraría tranquilo (¿o es que para ser antirracista hace falta ser negro?).

      Ana, escribo con cierta incomodidad, porque no siendo de la misma trichera, estamos en el mismo bando. Nunca es mala la crítica si parte de la buena fe y pretende suscitar el pensamiento crítico. Si creo (equivocadamente o no, pero siempre de buena fe) que el feminismo debe supera ciertos tics.

      Una anécdota real (o dos) para acabar:

      En Ecuador, hace casi 30 años, una mujer muy cercana a mí sufrió mal trato doméstico e intento de feminicidio. Nadie la entendió ni apoyó. Cuando ya iba a tirar la toalla conoció a una feminista que la apoyó. En todo: lo emocional, lo jurídico, lo familiar. Esa chica salió, gracias a ésta, adelante.

      En el mismo Ecuador, hace unos 5 años, estando yo de profe en una universidad, una chica meando en el wc se dio cuenta de que un guardia estaba grabando sus meadas y otras meadas de otras chicas. Al punto ella comenzó el protocolo de denuncia. toda la universidad le apoyó en todos los sentidos y el guardia fue procesado. Si eso hubiese pasado hace 30 años, la chica se hubiese callado o, lo que es peor, culpabilizado.

      Quiero decir con esto es que, controversias aparte, la causa feminista crece y crece. No estaremos de acuerdo en nuestras diferencias, pero no se puede negar el gran giro copernicano del feminismo, y esto recién empieza. Y yo digo que no habrá liberación, revolución o contracultura sin feminismo.

      En ese marco, espero no importunar si planteo una serie de criticas que, certeras o erradas, surgen de la buena fe y al cariño (no exento de conflictos), con respecto a esa trinchera distinta pero de mi mismo bando, que es el feminismo.

      Te mando un abrazo con todo mi respeto y mi cariño.

      Nacho.

      • ana rodrigo

        Querido Nacho, siento muchísimo que hayas notado algo de acritud en mi respuesta, no me considero tu adversaria y mucho menos te considero mi adversario. He querido dialogar y aclarar, eso sí, soy muy contundente y quizá eso te haya hecho dudar. Ahora sólo te voy a contestar en alguna cosa.

        Sobre la procreación, no creo que sea una cuestión feminista, salvo que alguien utilice esta capacidad para que la mujer se aleje de su derecho a trabajar, a la independencia, etc. etc. Lo demás, la maternidad es tan natural como la paternidad, y ningún hombre deja su trabajo cuando es padre y ninguna mujer lo debiera hacer, al igual que ocuparse de los dependientes, mayores o enferm@s que, parece ser cosa de mujeres.

         

         
         Sobre el aborto siempre se da porque el embarazo no es deseado, obvio, pero no creo que sea un placer abortar. Hay muchas ocasiones para quedarse embazada sin buscarlo y por distintas razones biológicas.
         
         
         
        Sobre el atuendo femenino y masculino, no tengo la menor idea del porqué. Lo único que sé es lo difícil que lo tuvimos las mujeres para usar pantalones. Este tema no veo qué tiene que ver con el feminismo. También te digo que yo a mis 81 años no me voy a poner minifalda, ¿por qué? Y yo qué sé, por las costumbres.
         

        Siempre amigos. Un abrazo

         

         

        • Nacho Dueñas

          -Amiga Ana, no percibí por tu parte acritud, no. y si te o parece tal vez es que me expresé mal al respecto. Dije, eso sí, que en este comentarios somos contendientes e cuanto que estamos confrontando opiniones contrarias.

          -La procreación o maternidad sí es un tema feminista, puesto que afecta a la fémina (los varones no procrean ni ejercen la maternidad). Y esa afirmación tuya, errónea a mi parecer, confirma mi afirmación de que el feminismo infravalora la procreación o maternidad.

          -Claro que abortar no es un placer. Pero eso no niega la existencia del aborto hedonista e irresponsable, que el feminismo suele obviar (y en este preciso instante asistimos a un caso de libro). Yo te he puesto hasta 3 casos públicos reales, y te he afirmado conocer varios casos en mi cotidianidad. No creo que creas que soy un mentiroso y me estoy inventado los casos, máxime si 3 son casos públicos.

          Este tema [del atuendo] no veo qué tiene que ver con el feminismo«, dices. Pues porque al hombre no se le exige enseñar pierna, pechos y labios pintados como objeto de deseo. Pero a la mujer si se le exige exige enseñar pierna, pechos y labios pintados como objeto de deseo, y más aún en el contexto laboral, en el marco de una sociedad machista que como tal, contempla a la mujer como objeto de deseo sexual o cosificación, lo que no sucede con el hombre. Si esto sucediese también con el hombre, y la sociedad no fuese machista, no sería sangrante el escote, el zapato de tacón, la minifalda o el pintalabios.

          Joder, Ana, dije que no seguía, pero me enredé. Disculpas 1000.

          ¿Amigos? Para siempre, como los Manolos.

          Nacho.

          • ana rodrigo

            Buenos días, Nacho, seguimos discrepando en ciertas cosas, como feminismo y paternidad-paternidad, y en el tema del atuendo, y pero lo dejamos aquí.

            Me he acordado de un libro muy antiguo pero muy actual y en varias ediciones actualizadas, para aclarar muchas ideas sobre feminismo, es de Nuria Varela y se titula «Feminismo para principiantes»; el título parece muy simple, pero el libro es de mucha enjundia

            Un abrazo

  • ana rodrigo

    Gracias a mi buen amigo y mi primer maestro de feminismo, Juanjo. Después de casi cuarenta años de amistad, estamos en plena sintonía.

    Un abrazo

  • JUAN JOSE TAMAYO ACOSTA

    Felicito a Ana y comparto sus lúcidas reflexiones de principio a fin. Me parece excelente su análisis sobre la discriminación de las mujeres en la Iglesia católica. ¡Y se queda corta! Las mujeres constituyen la mayoría silenciada, sin voz ni voto. Digo silenciada, no silenciosa, ya que son cada vez más los colectivos de mujeres que levantan la voz, se rebelan contra las órdenes de la jerarquía, y las incumplen sin complejo alguno de  culpabilidad. Pero no son escuchadas. No se les permite acceder a los órganos directivos, todos ellos patriarcales, ni se les permite participar en las decisiones que afectan a toda la comunidad sobre cuestiones morales, teológicas, hermenéuticas, administrativas, etc. Se les cierran las puertas al ejercicio de los ministerios eclesiales y se les prohíbe acceder al altar. No se les reconoce los derechos sexuales y reproductivos.

    El artículo es un buen ejercicio de hermenéutica feminista que reconoce el protagonismo de las mujeres en el movimiento que Jesús de Jesús de Nazaret, movimiento igualitario de hombres y mujeres. Me parece fundamental que nombre a las mujeres que acompañaron a Jesús y fueron testigos de su resurrección. Lo que no se nombra no existe. Es un buen ejemplo de hermenéutica feminista frente a la lectura patriarcal de los evangelios que, cuando se refiere a los discípulos de Jesús lo hace en masculino y se olvida de las mujeres. ¡Olvido freudiano! Yo diría más: sin el testimonio de la resurrección transmitido por las mujeres, difícilmente existiría la Iglesia cristiana.

    Me parece muy pertinente la reflexión de Ana sobre la conciencia y la práctica de las mujeres como cuidadoras. En mi relación con las colegas teólogas y activistas cristianas, no conozco a ninguna que busque en sus reivindicaciones  prestigio y espacios de poder personal al margen de la comunidad. Tienen muy clara su función de cuidadoras. Quienes creo que no la tienen son no pocos clérigos que actúan como funcionarios de Dios y cuidadores, sí, pero de almas, más que como personas solidarias y compasivas con las personas más vulnerables. Es a ellos a quienes habría que hacer la pregunta,  no a las mujeres. Gracias, Ana.

  • Juan A. Vinagre

    ¡Hola, Ana! Comparto tu reflexión, pero deseo detenerme en un aspecto que para mí es especialmente importante. Dices: «Yo lo que nunca haría es ir al Vaticano…  a hacer de secretaria» (en el mejor de los casos)  Y añado: Yo lo que nunca haría es participar en la celebración de una Eucaristía en el Vaticano. En los años de mi estancia en Roma asistí, como oyente, a dos o tres misas, para ver en directo… la deformación de la cena del Señor.  El espíritu de grandiosidad -y masculinidad-, que allí se manifiesta, no se corresponde al espíritu evangélico.  Prevalece el protocolo y el rito… y el afán de grandiosidad…, que no representa al Jesús del Evangelio. Por eso, tienen razón quienes dicen y repiten que el Vaticano -incluida la basílica- deben convertirse en museo, que nos recuerde las desviaciones cometidas en la historia de la Iglesia. Un museo para aprender a no reincidir…, y para recordarnos lo frágiles que hemos sido y somos…

    • ana rodrigo

      Tienes toda la razón, Juan A., si ya resulta una «cosa extraña» el espectáculo de las misas en catedrales y templos, en el Vaticano es obsceno. Para predicar a un Jesús pobre entre los pobres, trabajador, hombre del pueblo, que no tenía dónde reposar su cabeza, vestido a la usanza de su época, que, además, le preparaba el pescado asado -¡¡ojo!!- a sus discípulos y les daba de comer, les lavaba los pies, etc. etc., organizar esta parafernalia, exhibicionismo de riqueza, donde los haya, con un rito que nada tiene que ver con las comidas y cenas de Jesús, como he dicho ya, con publicanos, pecadores, mujeres de buena y de mala vida, al lado de esa cantidad de hombres, sólo hombres, disfrazados de yo que sé qué, con distintos colorines para identificarse por clases y jerarquías, es una vergüenza…., es un sacrilegio, es una traición absoluta.

      En resumen, como dices, debería ser un museo para recordar lo que nunca debió ser.

    • Antonio Llaguno

      Y sin embargo, Juan Antonio, hacia ese Vaticano deformado, grandioso y masculino es hacia donde muchos quieren que vaya la Iglesia

  • ana rodrigo

    Sigue la lucha, hombres y mujeres, hagamos oír nuestra voz

    :

    Concentraciones de la Revuelta de Mujeres en la Iglesia, 5 de marzo

    El próximo día 5 de marzo, a las 12h, los grupos que forman parte de la plataforma Revuelta de Mujeres en la Iglesia organizan concentraciones en más de veinte ciudades españolas, entre ellas: Barcelona, Bilbao, Burgos, Ciutadella, Córdoba, Granada, Huelva, Las Palmas, Logroño, Oviedo, Santander, Santiago de Compostela, Sevilla, Valencia, Vigo, Vitoria-Gasteiz y Zaragoza. Este año, las concentraciones se encontrarán bajo el lema «Caminamos juntas por la dignidad y la igualdad en la Iglesia».

  • ELOY

    Hola Ana.

    Siempre sigo con interés tus artículos y comentarios en ATRIO escritos con caridad y en general llamando «pan al pan y vino al vino«.

    Así que no tengo sino que agradecer las aclaraciones y reivindicaciones de igualdad en la dignidad de mujeres y hombres que planteas.

    Un saludo

    • ana rodrigo

      Gracias, querido Eloy. Entre todos y entre todas, tenemos que sacar adelante esta situación tan empobrecedora para la sociedad por perder las aportaciones que pueden hacer el otro 50% de la población humana, que somos las mujeres.

      Me gustaría. así mismo, más opiniones y reflexiones de los hombres, no sólo sobre las mujeres, sino también sobre el cómo vivís la masculinidad, víctimas también de la educación recibida.

      Yo siempre le decía a mi alumnado: chicos espabilad, porque las chicas ya están espabilando. Es cosa de todos y de todas.

      Lo que se ha perdido la Iglesia por habernos tenido como sirvientas de…

      Un abrazo

      • Nacho Dueñas

        Pues me temo, amiga Ana, que mi reflexión no va a se de tu agrado. Yo me podría a lo más considerarme «filofeminista», «feministoide» o algo semejante. Tengo demasiadas reservas como para poder considerarme feminista. Y trataré de dar unas breves pinceladas para explicarlo:

        -Nada más necesario y justo que el feminismo, como alternativa al patriarcado, pues éste es un sistema social que elevado a sistema económico devino esclavista anteayer, feudalista ayer y capitalista hoy.

        -Me emociono cuando veo a las chicas jóvenes defender su feminismo y echarse a la calle, y ser capaces de argumentar, convencer y transformar.

        -Anteayer mismo la mujer no tenía derecho a disfrute del sexo, a tener propiedades o a quedarse soltera por vocación, o a separarse. Aún hoy hay feminicidio y negacionismo del feminicidio.

        -…

        Pero:

        -Creo que el feminismo minimiza la relación naturaleza-cultura y por tanto fisiología-psicología, al minimizar u obviar el hecho procreativo de la función ad naturam de la hembra, de igual modo que la función ad naturam del oido es oir. Y el derecho de la mujer a no procrear no niega esta afirmación.

        -Esa máxima de Simone de Beauvoir de que «no se es mujer, se llega a serlo», es una afirmación ideológica (en el sentido técnico del término) que carece de fundamento científico, salvo que el útero y las mamas sean construcciones culturales y no órganos naturales con función ad naturam.

        -Niego que el aborto sea un derecho, y menos hoy, que con la técnica, la medicina y la educación afectivo-sexual, se evitarían el 95% de los abortos. Excepción aparte de los casos de violación, enfermedad o estado psicológico de desesperación de la mujer.

        -Niego el «micromachismo», salvo que aceptemos ser «microsuicidas» cada vez que fumemos un cigarro, «micromaltratadores de animales» cada vez que no comamos un lechón o «microexplotadores de niños» cada vez que compremos una camisa made in Tailandia.

        -No he escuchado a las feministas bramar, como deberían, por elementos tan machistas como el zapato de tacón, la minifalda (en según que contexto estético y social), el maquillaje, la ausencia de educación feminista reflejada en la indumentaria de niñas de 13 años cuando empiezan a salir, enviando inconscientemente unos códigos eróticos que aún no saben gestionar; o el hecho de que el 95% de las películas que echan en la tele son asquerosamente machistas.

        -Rechazo el abolicionismo de la prostitución. Si hay chicas que lo quieren hacer porque es un dinero fácil (y esto ocurre, ocurre mucho, y se requiere de mucha ceguera para negarlo), y chico que quieren pagar, todo discurso guay y moral de la dignidad en el momento del acuerdo libre entre ellos dos sobra. Otra cosa que es verdad lo de la dignidad de la mujer y la belleza del sexo, y por eso se debe luchar contra la prostitución combatiendo la pobreza de la mujer en cuanto que mujer, la trata y el proxenetismo (que se regocijan cada vez que se habla de abolición, caldo de cultivo de su negocio). Y mucha educación ética y afectivo-sexual.

        -La mujer, al incorporarse al ámbito laboral, se ha esclavizado aún más: no sólo sigue siendo el pilar de la casa, sino que además tiene que aguantar la explotación laboral del jefe, la precariedad y los horarios abusivos. Igual que el hombre, pero cobrando el 30% menos.

        -No de trata de que las mujeres accedan a puestos de responsabilidad, sino que las feministas accedan a puestos de responsabilidad. El enemigo del feminismo no es el hombre (hay hombres feministas), sino el machismo (hay mujeres machistas). Ni la mujer Hillary Clinton ejerció el feminismo cuando tuvo poder ni el negro Obama ejerció el antirracismo cuando ejerció el poder.

        -…

        Hay mucho más, pero no quisiera ser pesado.

        Es necesario, a mi parecer, un reenfoque de feminismo, que creo que en la mayor tiene razón, pero que descendiendo a concreciones tiende a perderlo, y mucho.

        Y no todo feminismo vale. Ni el de Hillary Clinton como criminal de guerra, ni el de Betty Friedam que sólo vale para las blancas, burguesas, y occidentales.

        Creo que el feminismo debe integrar la triple explotación de hoy día: la de género (machismo-feminismo), la de clase (ricos-pobres) y la racial (blancas-negras). Por eso me entusiasmo con Francia Márquez, vicepresidente actual de Colombia.

        Me parece serio el feminismo anarquista de Emma Goldman, o el ecofeminismo de Vandana Shiva, Ivone Gebara o Elsa Támez, pero me temo que estos feminismos son marginales con respecto al total de feminismo.

        Tal vez yo sea demasiado crítico (el pensamiento crítico es una de mis grandes vocaciones). pero creo que si al primer cristianismo, o al primer marxismo, etc, se le hubiese aplicado el pensamiento critico, es posible que sendos ámbitos no hubiesen cometido grandes cagadas.

        Denigren unas al feminismo con acusaciones vanas e infundadas. Hagan otras apologías idealistas al feminismo con antes a la iglesia o al comunismo. Yo haré lo que sé: aplicar el pensamiento crítico con toda la buena fe (pero con cero complacencia) a una causa liberadora tan necesaria como a veces mal enfocada.

        Un beso a todas.

  • ana rodrigo

    Definiciones varias de feminismo:

     
    FEMINISMO: Según María Moliner sería la “doctrina que considera justa la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Movimiento encaminado a conseguir la igualdad”.
    Según la RAE: «Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres.
    Otras definiciones:
    Victòria Sau i Sánchez: «El feminismo es un movimiento social y político que se inicia formalmente a finales del siglo XVIII y que supone la toma de conciencia de las mujeres como grupo o colectivo humano, de la opresión, dominación y explotación de que han sido y son objeto por parte del colectivo de varones en el seno del patriarcado bajo sus distintas fases históricas de modelo de producción, lo cual las mueve a la acción para la liberación de su sexo con todas las transformaciones de la sociedad que aquélla requiera».
    Simone de Beauvoir: «Un modo de vivir individualmente y de luchar colectivamente».
    Celia Amorós: «Entendemos por feminismo, de acuerdo con una tradición de tres siglos, un tipo de pensamiento antropológico, moral y político que tiene como su referente la idea racionalista e ilustrada de igualdad entre los sexos».
    Ciber-colectivo Mujeres en la red: «Corriente de pensamiento en permanente evolución por la defensa de la igualdad de derechos y oportunidades entre ambos sexos. Constituye una forma diferente de entender el mundo, las relaciones de poder, las estructuras sociales y las relaciones entre los sexos»
    Definición de Oxford Language: Doctrina o movimiento político y social que pide para la mujer el reconocimiento de las mismas capacidades y derechos que para el hombre
    «Doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres. 2. m. Movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres.»
     

    Si alguien está de acuerdo con estas definiciones, ¿Cuál es el problema de no considerarse feminista? ¿Acaso es una palabra maldita? ¿Por qué, si en realidad, hombres y mujeres no pedimos otra cosa que la igualdad en derechos y la posibilidad de evitar la exclusión y todos sus derivados? ¿Alguien sale perdiendo siendo feminista? ¿O es el miedo a que las mujeres afloremos como seres existentes en la vida y en la sociedad y en el Planeta?

    HECHOS: Exclusión en derechos, marginación, humillación, dependencia, pertenencia o propiedad de los hombres, desprecio, burlas, silencio, sometimiento, falta de libertad, objetos de usar y tirar, objetos sexuales, insultos, agresiones sicológicas, falta de oportunidades, consideración de seres humanos de segunda o tercera, o de nada, ser las nadas, anulación, esclavas de su señor, brecha laboral, cuidados del marido, de la prole, de l@s dependientes…. y así, un camino interminable que puede terminar en el asesinato, en infinidad de feminicidios, violencia de género, «la maté porque era mía».

     

    Acaso nos avergüenza considerarnos iguales, es decir feministas, reconociendo los derechos de las mujeres que no son otros que los mismos de los hombres?

     

    Es un tema, como he dicho tantas veces, impertinente; pues allá cada cual, que se aten los machos, porque estas justas reivindicaciones tienen futuro

  • Antonio Llaguno

    Yo no soy feminista, Ana.

    Pero eso de no ser feminista no me impide no solo ver la discriminación evidente que existe en la Iglesia y en la sociedad (En casi todas las sociedades) hacia la mujer y repudiarla absolutamente.

    No es necesraio que los cristianos seamos feministas para pedir vehementemente que se reparen ciertos desafueros.

    En concreto y sobre la posibilidad del acceso de la mujer al presbiterado no soy capaz de entender las razones que se esgrimen y me sienrto insultado cuando tratan de hacerme comulgar con ruedas de molino al justificar esa barbaridad, curas, obispos y papa incluidos.

    La que más me molesta es aquella en la que dicen «Ya Juan Pablo II cerró este tema afirmando infaliblemente que la Iglesia NO PODÍA cambiar eso».

    Además de insultarme me parece que me llama gilipollas.

    No puedo entender la razón por la que una mujer querría ser sacerdota; pero haré todo lo que pueda por que lo nadie se lo impida.

    Recuerdo el día de mi promesa de Cooperador Salesiano de mi madre (Que yo organicé) que tras la consagración y cuando tocaba rezar el padre nuestro comenzamos rezando «Madre nuestra que estas en los cielos…». El párroco, al terminar la ceremonia nos echo la bronca y nos dijo que la misa «no tenía validez» y que «éramos unos blasfemos», yo le contesté que era lógico porque yo tampoco valía para nada y que dejara que sobre el asunto de la blasfemia nos arregláramos Dios y mi madre y yo tomando un café.

    Ni que decir tiene que no me dejó organizar otra misa en la parroquia… ni falta que hizo.

    Pero no creas que es solo la Iglesia Católica Romana quien ost trata así a las mujeres.

    Ayer, en Solidaria TV, vi atónito una «plática» de un pastor protestante madrileño muy conocido, que justificaba con una crata de Pablo en las manoa que las esposas deben estar sometidas al marido «porque así lo quiere Dios».

    Y es que estamos rodeados.

    Incluso los que no somos feministas.

     

     

    • ana rodrigo

      Llaguno, la discriminación no se dan en casi todas las sociedades, sino, en TODAS, las sociedades, con la diferencia de que algunos países está legislada la igualdad y en otros está prohibida, la igualdad y la legislación, como en Irán o Afganistán y otros muchos.

      Pero el grado de perversión contra las mujeres en todos los lugares del mundo debería ser una, junto al hambre, las guerras, la desigualdad económica, cuantitativamente es más mucho más numeros el machismo, el patriarcado y el androcentrismo que conllevan las consecuencias de la desigualdad del 50% de la población mundial.

      Todo esto en perjuicio de las mujeres, pero también en perjuicio de la sociedad entera mutilada con la ausencia de aportaciones de las mujeres.

      Lo de la Iglesia de doblemente delictivo, puesto que lo hacen en nombre de Dios¡¡¡!!!, contraviniendo todo lo que Jesús hizo en su vida a favor de las mujeres, sin aspavientos, con toda la naturalidad. Pero los hombres posteriores a Jesús, se constituyeron en Iglesia Católica, universal y fastidiaron todo, anulando lo que Jesús había hecho de forma genial por tratarse de una sociedad, la suya, cien por cien patriarcal. Además de unirse al resto de las religiones, todas machistas, patriarcales y androcéntricas.

      Me cachis, con lo que las mujeres os queremos a los hombres.

       

      • Antonio Llaguno

        Ana,

        yo las única discrepancias que tengo con el feiminismo (De hecho yo suelo llamarl «hembrisom» por oposición a «machismo») se produce cuando una feminista mete en el mismo saco a todos los varones y yo me siento señalado injustamente y cuando el estado produce una discriminación positiva manifiestamente injusta.

        Yo en mi empresa, cuando me han dado la confianza de tener que contratar a alguien he tenido la circunstancia de que en un % muy alto la mayoría de las contrataciones han sido mujeres. Incluso cotraté una vez a una para obra para trabajos donde la fuerza física es determinante, pero era una mujer que de media torta me sacaba de las cuadernas, que tambien las hay.

        Pero nunca ha sido por ser mujer o varón sino porque creía lo más objetivamente posible (Que nunca somos objetivos del todo) que eran las más adecuadas para hacer ese trabajo.

        Pero también conozco casos (Mi padre fue ingeniero y abogado y llevó unos cuantos divorcios) de mujeres que aprovecharon la ley actual (Y era más «permisiva» que la última) para arruinarle la vida a otra persona.

        Hombres y mujeres malvados los hay, lo hubo y los habrá; pero no todos los varones somos machistas (Ya me dijiste una vez que tú no piensas así y lo agradezco).

        No obstante, siempre me tendrás defendiendo la igualdad de oportunidades y la no discriminación.

        Lo más bonito y maravilloso que Dios me ha dado son las mujeres de mi vida. Mi esposa, mi madre, mis hermanas y otras muchas que han pasado por ella y que todas sin excepción dejaron buenas cosas (De hecho me llevo muy bien con mis escasas ex novias e incluso me llevaba genial con mi suegra que era una bendición).

        Será porque he tenido suerte o porque he olvidado a quienes no fueron buenas (Si es que las hubo, pero no me acuerdo)

         

        • ana rodrigo

          A ver, Llaguno, dices: «“hembrismo” por oposición a “machismo”) se produce cuando una feminista mete en el mismo saco a todos los varones»

          Como el lenguaje es el que da soporte a la realidad, te voy a poner tres definiciones según la RAE:

           
          Definición RAE de «hembrismo» según el Diccionario de la lengua española: 1. m. despect. Concepción o actitud que presupone la superioridad de las mujeres respecto de los varones.
          feminismo | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE
          26 ene 2023 — 1. m. Principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre.
          machismo | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE
          1. m. Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres. 2. m. Forma de discriminación sexista caracterizada por la prevalencia del varón.
           

           

          Tú que eres inteligente, deducirás de lo dicho por la RAE, si el feminismo tiene que ver algo con el hembrismo, y qué relación tiene el feminismo con el machismo.

           

          No se trata lo que «una» (no feminista) haya dicho,- el feminismo jamás es hembrista,- mientras que, el machismo es un hecho real, desgraciadamente incrustado en la estructura social de gran parte del mundo; por el contrario, el feminismo es una lucha de hombres y mujeres y de leyes, y de Derechos Humanos, y de Constituciones que pide igualdad, no la superioridad como hace el machismo y el hembrismo.

          Tanto el machismo como el feminismo existen como hechos sociales y políticos generalizados, uno para bien y otro, el machismo detestable. El feminismo nunca dirá que todos los hombres…..; afortunadamente, no son todos los hombres. Mis dos primeros maestros en feminismos fueron dos hombres. Lo primeros libros que leí con lenguaje inclusivo, fue de un hombre, JJ Tamayo. En la entrega de los premios Goya todos y todas verbalizaron el masculino y el femenino.

           

          Queda  mucho por hacer, ahí están los datos y las cifras de los últimos meses de mujeres asesinadas, sólo en España.

           

  • olga Larrazabal

    Querida Ana:  Tienes toda la razón. Es tan simple como pensar que ambos sexos somos hijas e hijos de Dios con las mismas cualidades y defectos, con las mismas capacidades de servir y de cuidar, de filosofar, de comprender, de perdonar., de hacer camas o limpiar WC… cualidades que son individuales y no colectivas por sexo.

    Un abrazo grande y ojalá Francisco tenga la fuerza para hacerlo. porque la cristiandad se está yendo a pique, por lo menos en mi país.

     

     

    • ana rodrigo

      Querida Olga gracias por tu comentario. Algo tan sencillo, como que aquí no hay seres humanos de primera y otros de cuarta, y lo difícil que resulta, para muchos, comprenderlo, para otros, practicarlo, vivir como iguales.

      Además, como ya he dicho otras veces, cuando se publica un artículo sobre Dios, al que nadie ha visto, los comentarios caen como lluvia abundante del cielo (claro, del cielo). Pero cuando se publica uno sobre el feminismo o la masculinidad, la gente se queda muda y no sé si ciega, porque hay que ver la cantidad de mujeres que somos y que nos hacen invisibles, como si fuésemos fantasmas moviéndonos por «la cocina y por el dormitorio,» como dijo el otro día una actriz en los premios de cine Goya en España, las dos únicas puertas que se nos abren con toda la facilidad del mundo.

      Hoy he leído un titular de un libro de María José Arana que promete, se llama RESCATAR LO FEMENINO PARA RE-ANIMAR EL MUNDO. Es que es la gran asignatura pendiente en la humanidad que no viene por ciencia infusa, hay que leer, pensar, informarse, analizar y sopesar qué sociedad generamos con la ausencia de las mujeres. Algunos se han quedado en Santo Tomás de Aquino que decía que las mujeres éramos sometidas porque éramos inferiores, y, como es santo, pues ¡hala! a seguir el camino que nos marcó. Yo no quiero ir al cielo, jaaja, porque me encontraría con cada personaje…..

       

       

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