INFORMACIÓN Y FORMULARIOS INGRESOS YA: -Trasferencia a ES26 2100 7344 7313 0021 2801 -Bizum a 34-609 51 08 62
  • A  A  A  

Otros temas

Autores

Archivo de entradas

6376 Artículos. - 99737 Comentarios.

Más sobre abusos sexuales en la Iglesia española

Hoy tenía pensado continuar el tema del proceso de reforma de la Iglesia y de sus posibilidades. Pero me ha frenado el impacto producido y que creo producirá en el ambiente del nuevo testimonio, muy auténtico y bien contado, de Alejando Palomas sobre los abusos sufridos de niño por un religioso y las consecuencia sufridas toda una vida. He pensado enseguida alzar mi palabra muy dura contra la cúspide de la Conferencia Episcopal que se consideran seguidores de Francisco y tan añorantes son del poder moral que tenía en España la institución. Pero, al final, unos comentarios leídos en el hilo del Infarto Teológico, me han hecho redactar otro a vuela pluma, que creo oportuno traer, sin retocarlo más, a esta columna principal. AD. 

 

De verdad, quisiera tener la facilidad de Carmen para escribir en media hora tres comentarios en este hilo en que se afronta un nudo central en la teología sobre la Iglesia que ha dominado en más de quince siglos y que está implicando un serio problema para que pueda reformarse y ser un buen referentes para muchas comunidades cristianas en el universo entero. Tal vez yo no seré nunca un buen blogero o un comunicador audible en el mundo de hoy. ¿Necesitará ATRIO otro moderador más ágil? Ya me diréis.

Entre tanto, Carmen -a quien pensaba felicitar por como estaba dialogando con JM Valderas, lo mismo que durante mucho tiempo había hecho con Santiago- me enseña que exponga sin más en qué momento me encuentro esta mañana del jueves.

Me acosté con el testimonio en hora veintcinco de la SER de Alejandro Palomas y, esta mañana, con su nueva intervención en el programa de Angels Barceló. Supongo que conocéis el tema. Ha confesado con detalles cómo sufrió violencia sexual en un colegio de la salle por el hermano L, como tardó en poder confiarselo tras largo llanto a su madre, cómo en el colegio les recmendaron a sus padres “discreción” -una palabra que él recuerda y no sabía entonces qué significaba-, cómo desde entonces el hermano L no le molestó más pero continuó como tutor y aprovechó todas las ocasiones para humillarlo ante los compañeros, cómo a partir de entonces la idea de acabar con su vida y la total desconfianza a todas las personas le ha acompañado, cómo no es suficiente “que esto no se vuelva a repetir” sino que se haga justicia a las víctimas que son millares y están moralmente sepultados en cunetas de la historia, cómo Alejandro ha pedido una conversación con el presidente del gobierno y cómo cree que el PSOE debería apoyar una comisión de investigación sobre el tema, ya que la Iglesia en España no es proactiva en una investigación como lo ha sido en Francia y Alemania…

Y esto, que he empezado como un comentario en el hilo del “infarto teológico” de Jesús Martínez Gordo, tras los dos de Carmen, lo elevo también a la columna central, para empezar un nuevo diálogo sobre este tema de los abusos sexuales en la Iglesia española. No os olvidéis de informaros de los artículos aparecidos en torno al reciente testimonio de Alejandro Palomas y este artículo en El País de hoy de Eduardo Madina  . 

37 comentarios

  • Javiierpelaez

    Tampoco me voy a estudiar el artículo XVI del Concordato de 1953 y toda su interpretación judicial a lo largo de los años sobre todo porque eso del “ordinario del lugar”(el permiso) siempre me sonó fatal y fíjate que algunos obispos no paran de decir “ordinarieces”…

  • Javiierpelaez

    Ese privilegio de los curas y el Concordato no lo conozco su alcance porque yo he encontrado una Sentencia del Tribunal Supremo de 21 de mayo de 1969 que condenaba a un cura y exjesuita ,que como decía la sentencia venía de América(parece que misionero),por corrupción de menores,dice que por tocamientos…La sentencia es curiosa como explicación general de la filosofía moral del franquismo: viene a sugerir(y así lo resalta muy específicamente) que el cura se pasó en un pueblo de 1800 habitantes…El escándalo público como detonante de la condena …La que debió montar el cura de marras…Esta es la filosofía general del franquismo y no sabemos si de la iglesia en todo tiempo y circunstancia:mientras no se entere ni dios(porque Dios con mayúsculas se entera de todo),ancha es Castilla…Tendré que estudiar los Concordatos,pero tampoco voy a hacer una tesis doctoral que estoy cansado de currar…

  • Isabel

    Hay algo que he expresado mal en mi comentario.

    Cuando he dicho los clérigos y religiosos  “nunca podían ser juzgados por tribunales civiles o laicos en ninguna causa”, ha faltado añadir: salvo que lo permitiese la Santa Madre Iglesia. Según la causa y el cargo del religioso dentro de la Iglesia, para el enjuiciamiento civil se precisaba la autorización bien de la Santa Sede, de los obispos o de la autoridad diocesana como menos.

  • Isabel

    Sí, Ana, la relación Iglesia Estado se mantiene en una tensión entre dos poderes que se aceptan y rechazan a la vez. Cada uno con cuidado de lo que hace, permite o no al otro. Cualquiera de los dos que consiguiese poder extra, ya sabemos qué pasaría.

  • Isabel

    Señor Calleja, es muy acertada su explicación de las razones por las que sucedió lo que sucedió (y sigue sucediendo en alguna medida) pero ninguna de esas razones hay por donde cogerla, no son admisibles como disculpa. Ni las sociológicas, la consideración cultural de la pederastia como un delito menor ¡en una casta, la sacerdotal, que nos predicaba por activa y por pasiva sobre la maldad intrínseca de todo lo referente al sexo! ¿Cómo se compatibilizan esas dos posturas?
    ¿Cómo es posible que tratándose de un “delito menor” se haya dedicado tanto esfuerzo por silenciar para que el perpetrador no quede estigmatizado?
     
    Mucho menos las razones judiciales, porque no existían desde 1976.
    Con todo respeto, no hace falta ser canonista para saberlo. 
    Por el Privilegio de fuero eclesiástico concedido en 1953, los religiosos y clérigos gozaban (en pasado) del derecho a ser juzgados por tribunales eclesiásticos en todos los casos, nunca podían ser juzgados por tribunales civiles o laicos en ninguna causa, ni contenciosa, ni civil, ni criminal. A este privilegio renunció la Iglesia en 1976, a cambio de que el Estado no interviniese en la elección de los obispos.
     
    O sea, que si el Estado español y todos los gobiernos democráticos han permitido, hecho la vista gorda para que todo siguiese muy parecido a lo de antes (los tratos Iglesia-dictadura) no ha sido por ley y Concordato. Por connivencias todas las que quiera. Ambos, Iglesia y Estado, sabían perfectamente que la Iglesia NO tenía competencia plena para llevar a cabo el juicio completo., ni le asistía tal derecho.
     
    Se da la circunstancia de que para esta Iglesia que se resiste a abandonar el privilegio que tuvo, el delito de pederastia no existía en su código canónico hasta hace unos meses en que el Papa lo ha incluido como “un delito contra la dignidad humana”. Hasta hace unos meses, en los tribunales eclesiásticos no se juzgaba a los pederastas por el daño causado a los menores, sino por “delitos relacionados con la ruptura de su castidad”. El Código de Derecho Canónico preveía el castigo del abuso sexual cometido por sacerdotes contra menores en virtud de la no observancia del sexto mandamiento de la Biblia (“No cometerás adulterio”)
    Muy penoso todo esto.
     
    Me llama la atención que diga de las víctimas, “eran tan pobres, casi siempre…”
    Sería interesante conocer la fuente de ese dato.

    • ana rodrigo

      Isabel, me gusta tu escrito.

      A la Iglesia se le han consentido muchas cosas porque los partidos políticos han tenido miedo a perder los votos de los católicos y, sobre todo, católicas; recordemos que en la II República hubo mucha disputa por otorgar el sufragio universal a las mujeres, entre ellas, una feminista, Victoria Kent ,y muchos de izquierda porque decían que las mujeres estaban muy influidas por el clero y votarían a la derecha, como así fue. Estamos hablando de las segundas elecciones republicanas.

      Actualmente un altísimo porcentaje de asidu@s a los templos son mujeres y, si se legisla algo que la Iglesia rechaza, como el divorcio (antes, ahora no tanto), el aborto, o la eutanasia, las inmatriculaciones ¿legales?  (se ha visto que no lo eran, sino apropiaciones indebidas, es decir robadas), o van contra la pederastia clerical, creen que se ataca a la Iglesia y su voto va a la derecha, sí, ahora también, no sólo en los años 30.

      Iglesia e intereses políticos van de la mano.

      Pues en esas estamos.

       

  • carmen

    Gracias José Ignacio.

    Tenía que haber una causa legal, porque te digo yo que más de un padre hubiese tirado por el camino de enmedio. Pero no había camino. Lee la respuesta del señor Revuelta.

    Todo lo que tú dices, también puede ser cierto y en gran medida. Pero algo pasaba estos últimos años.

    En fin. Ya está. La iglesia es lo que es y cada cual es cadq cual. No me voy a meter a reformista a mi edad y con mi cansancio vital y con la soledad que siento a veces.  Pero me gusta entender el porqué de las cosas. No todo en profundidad, es imposible, pero sí dónde está la clave, aunque luego todo se complique. Son maneras de ser. Tipos de cabeza. Sin más.

    Un abrazo fuerte.

  • carmen

    Pero José Ignacio. Si es eso lo que decía el informe. El tratamiento. Es decir, el encubrimiento. Eso era lo que decía. Y es lo mismo que, en mi opinión ha sucedido en España. Y quiero saber por qué ha sido posible. Pero es un tema innombrable. La gente se pone de los nervios

    Que quede claro que nadie ha dicho nunca jamás que la pederastia en la iglesia es sistemática.

    Y que conste que no he sacado yo el tema. Lo único que quiero saber es cómo ha sido posible. Por eso le pregunté a Ludovico. Lo conozco. Sé que si quiere es capaz de contestar a la pregunta que le hice. Bueno, y a todas. Siempre ha resultado más fácil matar al mensajero, pero a mí, que me registren. Solamente quiero saber qué significa ser persona jurídica reconocida en España.

    Y luego que cada cual hable de lo que quiera. Y, desde luego, con quién quiera.

    Y me enteraré de la respuesta, así que tenga que aguantar a mi hijo diciéndome que lo que tengo que hacer es… Uuuffff.

    A mí no me metáis en jaleos. Yo solamente hice una pregunta. Pero es inútil. La palabra pederastia y querer destruir a la iglesia, es una simbiosis en las cabezas de muchos. Pero no en la mía.

    Solamente quiero saber cómo y porqué pudo pasar. El crimen contra las criaturas está hecho. Pero el encubrimiento sistemático eso , eso me lleva de cabeza. Por qué? Se podía haber hecho algo y no sé hizo por parte de las autoridades civiles o sencillamente no habría podido? Eso es lo que me pregunto. Con permiso o sin permiso del PSOE. Y me enteraré. Porque mi sentido común me dice que si se pudo y todo sigue igual, quizás se puedan cometer otra serie de cosas, y con la misma impunidad.

    Un abrazo.

     

    • He intentado explicar las razones de cómo se hizo sistémico el encubrimiento: las razones juridicas (autonomía jurídial de la iglesia en cuanto a los casos de pederastia del clero y otros supuestos, los más, como institución que es parte de un Estado ajeno, el Estado Vaticano); y razones eclesiásticas (nada que dañe la imagen global del cuerpo, la Iglesia del Señor y su causa).

       

      Ese Estado, el español, por ley -Concordato- y por connivencia con la Iglesia, facilitó que nada llegara a instancias jurídicas comunes; la propia judicatura, conservadora y católica, se lo facilitaba; y los mismos padres o tutores, y las víctimas al crecer, pensaron que era vergonzante para la familia y ellas mismas. Eran tan pobres, casi siempre, que con lo poco que les dieran, callaban, o simplemente ni a eso podían aspirar. O eran tan ricos y destacados, que hacerlo público dañaba a la posición de la familia. Ni hablar de que los padres lo hicieran.

       

      Pudo hacerlo alguno, aislado, con padres que no aceptaron aquello, pero tuvo que ser muy difícil lograrlo, o pagar el precio de empeñarse en ello. La familia quedaba muy marcada entre la gente, y en la elite, ni te digo. Podía perderse la dirección del banco, o un ministerio o rectorado o dirección de periódico o posición de empresa, hablo en general, solo por saberse que un hijo propio “padecía” esos enredos con la Iglesia. (¿Por qué si no, por ejemplo, en Chile callaron las poderosas familias de los chicos de la élite de Santiago en torno a Karadina, y ellos mismos, sólo hoy, convertidos en grandes profesionales y adultos, han cambiado de criterio? Porque ha cambiado la percepción social del problema, además del penal). Yo veo clarísimo lo que sucedió en términos eclesiales, jurídicos, sociales y personales). Un saludo.

       

      (Si me responde un canonista, lo pondré negro sobre blanco al detalle ensentido jurídio. Y si tu hijo no te responde, supongo que también es, como buen jurista, que si no domina con precisión el tema, no se pronuncia. Es lógico. Nunca lo hacemos. Y esto, jurídicamene, solo lo dominan con claridad los especialistas en derecho canonico y derecno público eclesiástico. Pero si en lo jurídico nos falta el detalle, en lo social, eclesial, familiar y personal es lo que te he dicho. Seguro. La idea general es esa). Un saludo.

  •             No sé qué dije en lo que me nombras, Carmen, pero es igual. Sí recuerdo que personalicé demasiado una intervención tuya y luego lo reconocí. No era necesario, ni debemos tomar nada de ese modo. Aquello se me olvidó enseguida. Sí quiero añadir que estaba conectada con el concepto “carácter sistémico”, la pederastia en la Iglesia como algo sistémico, y que no negué, sino que me costaba aceptar la conclusión, “luego todos son responsables…”. La conclusión me impactó. No debería volver al tema, que quedó aclarado y no debí personalizar.

                Sí es verdad, he aquí mi sorpresa, que de la lectura del Informe Sauvé (el francés), en lo que aquí importa, he visto que no dice que la pederastia es un problema sistémico en la Iglesia, sino que el descuido y ocultamiento con que se ha tratado su existencia ha sido “sistémico”. Como no he leído todo el Informe, no pongo la mano sobre el fuego de que la parte que conozco diga esto y en otro lugar se refiera a “la pederastia como sistémica”; pero el texto que cito, dice el perverso tratamiento de la pederastia por la Iglesia ha tenido carácter sistémico. El tratamiento, la pésima respuesta jurídico-“penal”. Esto me parece más ajustado al informe Sauvé, y no es lo mismo.  Pero no lo he leído salvo partes concretas. En general, la gente que hace estos Informes suele hilar finísimo.  Pero a estas alturas acepto lo de sistémico en todas las versiones. Amén.

                Sobre las preguntas jurídicas que Carmen plantea, necesitamos un jurista experto en derecho penal y canónico, a la vez, y no parece que surja. Yo confiaba en Ludovico, pero lo veo con pies de plomo en el asunto. No de la condena de la pederastia como mal absoluto, rotundo, sino de por qué ha discurrido de este modo tan injusto en la Iglesia. Suele ser mucho más severo y sin matices cuando el asunto favorece a la Iglesia y su ideario. Como él lo concibe. Decir esto por mi parte más que una maldad, nadie lo tome por tal, es una pequeña travesura. Solo una travesura.

                Y decía que necesitamos un penalista y canonista a la vez, y no lo soy. Lo consultaré. Me arriesgo demasiado. (La configuración del delito de pederastia, penalmente hablando, ha sufrido un endurecimiento muy reciente; en el pasado era un delito de rango menor. Este cambio que lo explique Peláez y desde cuándo. Habrá sorpresa).
                Creo que la pederastia en el pasado, hasta hace poco, prácticamente estaba reservada a los tribunales eclesiásticos, cuando el acusado era un “clérigo”. El denunciante podía acudir al tribunal diocesano y allí se verificaba todo el proceso. El final era o la absolución o la condena, pero el condenado lo era a cambio de destino, encierro temporal en algún convento, alejamiento del trato con niños-niñas, etc. El Obispo del lugar no estaba obligado a denunciarlo ante los tribunales ordinarios. La Iglesia tenía la competencia plena para el juicio completo. La razón, el Concordato reconocía esta jurisdicción a la Iglesia y sus tribunales, en esta materia y en relación a los “clérigos”, como parte de su soberanía, la que corresponde al Estado Vaticano, la Santa Sede, en los términos que lo acuerde con otro Estado, en este caso, el español. Por eso el Concordado lo firman los ministros de Asuntos Exteriores, como cualquier tratado internacional. Y ¿si no había denuncia y el Obispo sabía? Pues esto se resolvía, parece, en el secreto de cuatro enterados con el Obispo, y punto. ¿Por qué no acudía el Obispo a los tribunales a denunciarlo? Porque consideraba que el asunto era de su competencia moral  y legal. Y así lo entendían todos, en la Iglesia y el Estado. Por eso aparecen ahora tantos, eclesiásticos de rango y mayores, que dejaron correr el asunto más o menos con lo dicho.

                La otra posibilidad es que el hecho delictivo del clérigo acusado de pederastia fuese tan grave que directamente la víctima quisiera apelar a Roma. Cosa harto difícil en el pasado, porque requería de medios y personas que no estaban al alcance de cualquiera. Es casi imposible que Roma aceptara conocer algo sin pasar por el Obispos de la Diócesis. Hoy sí, pero hace años, no.
               
                La tercera posibilidad es que la víctima quisiera probar que lo era, ante los tribunales penales de su país y no los de la Iglesia; CREO  que para admitir la causa, el hecho penal tenía que venir conformado con una gravedad  especial –no conozco la descripción del tipo penal de la pederastia en ese grado y en ese tiempo, pero prácticamente un asesino de niños en serie-; o sea, casi imposible; lógicamente, el juez de turno, con facilidad, casi por teléfono o como un encuentro de colegas con el Obispo, lo derivaba como pleito penal a los tribunales de la Iglesia, que bien engrasados en sus relaciones con la Judicatura del Estado, eran informados del caso y conseguían atraerlo a su cauce. Este tercer supuesto no lo domino, pero creo que era algo así.

                En cuanto a por qué la Iglesia obraba así, es decir, la parte de la Iglesia que lo sabía y trataba el problema y protegía a los pederastas “clérigos” mucho más que a sus víctimas, la razón es múltiple. Una, la más decisiva, que la Iglesia siempre ha entendido, quizá hasta hoy, que preservar el buen nombre de la Institución y su Mensaje está por encima  de casi todo, y que siempre hay alguna forma de hacer justicia a la víctima particular sin que lo pague la Iglesia entera en su condición de Sacramento de Dios en el Mundo. Segunda, no quería tratar al hermano consagrado de un modo que multiplique su ruina personal por escarnio público o estigma de pecador incorregible. Es un hermano, los curas así nos sentimos en el desastre, y ser pederasta era ya un desastre personal. Tercera, la víctima lo era, pero podría recuperarse; no había un concepto tan claro del desastre personal que suponía para la vida del menor. En fin, la víctima, dirían, puede y debe ser ayudada y recuperada, pero sin que esto dañe a la Iglesia o al hermano de manera definitiva. En el fondo, es un hermano. Por favor, sé lo que esto supone, cada palabra necesita un juicio severo; solo quiero explicar por qué el trato punitivo de la pederastia ha sido en la Iglesia tan injusto con la víctima, injusto de forma sistémica.

                Y añado una perspectiva más. ¿Por qué, hoy, muchos obispos y católicos que condenan incondicionalmente la pederastia en la Iglesia, se resisten a hacer juicios públicos absolutos o comisiones parlamentarias al caso, prefiriendo resolverlo poco a poco y desde dentro? Creen por un lado que es el pasado, que proyectar la mentalidad presente al pasado es un error, que los delitos han prescrito, y que solo puede causar daño moral añadido a víctimas y victimarios, además de convertirse en un problema económico casi insuperable.
                Y, por fin, porque piensan que muchas de esas voces públicas tienen otra intención añadida a la de sus denuncias. ¿Cuáles? las víctimas, sí, pero no menos acabar con los derechos legítimos de la Iglesia y el peso de la cultura católica en países como España, por ejemplo. Y esto sí que no. Solo explico. Solo explico.

                Espero en breve, si me queda ánimo, traer algo de un canonista que explique con seguridad la parte canónica y penal de esta historia. Yo he arriesgado demasiado conociendo el tema solo por encima, y deduciendo ideas.

                Paz y bien

    • mª pilar

      Copio:

      …pero no menos acabar con los derechos legítimos de la Iglesia y el peso de la cultura católica en países como España, por ejemplo. Y esto sí que no..:

      ¿Eso si que no?

      Es su pensamiento, o solo explica.

      No quiero ser juez de nadie ni de nada.

      Como la iglesia tiene poder…que ella sola se ha concedido… pegada a los dictadores también, pegados a ella, para pasar por encima del:

      ¡Proyecto que Jesús proclamó, pagando con su vida!

      Personalmente hace mucho que renuncié ha esta parte de la iglesia poder, porque nada tiene que ver con Jesús de Nazaret.

      Quisiera si no está muy cansado, respondiera sencillamente si esta explicando o:

      ¿Quién osa atropellar el poder de la iglesia?

      Para mí sería vergonzoso.

       

  • Javiierpelaez

    Yo simplemente digo José María que las víctimas comparten dos puntos de vista:1.Quieren ser escuchadas.2.La iglesia española no hace lo suficiente,con algunas excepciones…En cuanto a las intenciones de EL PAIS y de los partidos concretos yo ni entró,ni salgo…Si alguno tiene intención de hacer daño a la iglesia católica española,ya digo yo que le va a hacer más daño una Comisión Independiente que una comisión parlamentaria…Por lo demás,yo no tengo ninguna intención personal de hacer daño a la iglesia católica española (al episcopado español)….Es que yo soy bastante santo porque mira que algunos obispos españoles se dedican a meterse en nuestras vidas….Yo a los dos obispos que he conocido personalmente me han tratado de forma exquisita…Uno de ellos Monseñor Larrabe ,que no sé si vive, después de discutir con él sobre el divorcio(él era canonista),me lo encuentro un día por Madrid y me dice “tú que eres tan evangélico” delante de unas cuantas personas… Qué vergüenza me dió… Quiero decir que los obispos hacen unas declaraciones que son molestas para el común pensar de la sociedad civil…Pero yo en esto de la pederastia lo que quiero es que se den cauces a las vìctimas….Me duele el testimonio de estas personas porque yo he sido educado en la católica concertada y me produce una profunda irritación y mala leche estos testimonios…

    • Mi relación con los obispos empezó el año cincuenta y tantos. Era yo monago de una iglesia en Gerona y vino el obispo, Cartañá Inglés, en cuyo catecismo había estudiado. Los obispos usan mucho el hisopo y a mí me mandaron llevar el acetre y el hisopo. Se me enredó la anilla del hisopo en el dedo, y no había forma de sacarla. El obispo esperando y mirándome con ira, hasta que perdida la paciencia, me cogió del brazo y bendijimos los dos a la concurrencia. Más presentable fue la relación con el cardenal Carles, arzobispo de Barcelona, en las reuniones que teníamos en las Teresianas de Barcelona sobre fe y cultura. Muy buena persona, asaeteada por una clerecía levantisca. Carles fue uno de los obispos que primero tomó medidas contra la pederastia en Barcelona, antes que saliera nada a flote en ningún país del mundo.

  • Javiierpelaez

    En mi modesta opinión,José María mezclas demasiadas cosas…Si la iglesia española investigara por su cuenta,no tendríamos todo este problema….Si hasta el PNV habla de inacción de la iglesia…

  • ana rodrigo

    Dice Castillo en RD
     “Por lo que más quieran, señores obispos, no den más motivos de hablar contra la Iglesia”.
    Entre las inmatriculaciones, la pederastia y el genocidio de indígenas en Canadá y, no hace tanto tiempo, la Inquisición y más atrás, las cruzadas…, lo dejamos aquí, pero la Iglesia tiene una parte de su historia, bastante alejada del Evangelio.

    Ni qué decir que ha hecho cosas maravillosas y personas supermaravillosas.

    Ay, si Jesús levantase la cabeza…

     

  • Javiierpelaez

    Contestando a José María nadie la está tomando con la iglesia.Es una cuestión de compasión con las víctimas…Yo estoy de acuerdo con el PNV ,sin que sirve de precedente, mejor una Comisión independiente que una comisión de investigación del Congreso…Una Comisión Independiente mandatada por el Congreso…

    • El Pais, edición de 30 de enero de 2021, en un amplio despliegue en favor de las víctimas y de amor a la Iglesia…

       
      Las víctimas de abusos en la Iglesia miran con esperanza al Congreso: “Es hora de levantar las alfombras”
       
      El PSOE busca cómo investigar los abusos sexuales “sin espectáculo político”
       

      Abusos sexuales: una investigación urgente

      Predicar, pero no con el ejemplo

      Si eso no es carnaza, tras más de quince días de editoriales sobre el tema y una línea de acoso continuo a los valores morales defendidos por la Iglesia, que venga Dios y lo vea.  El lenguaje, retorcido, es basto en sus eufemismos y sólo engaña a quienes quieren ser engañados. No. No me vendan esa burra con “mataduras”. Con seis años, recuerdo a mi padre chalaneando con los gitanos en la feria de san Lucas.

      No me vengan, por favor, acusando de postergar a las víctimas. Vivo en una zona donde los acosadores de todos los niveles retuercen los argumentos y se hacen las víctimas. También en eso vengo aprendido desde mi infancia.

      • Javiierpelaez

        EL PAiS pide una Comisión Independiente.Yo estoy de acuerdo porque una comisión de investigación para que Rufián vaya “con alzacuellos” en vez de con una impresora no va a servir de mucho…Omites deliberadamente en tu comentario que quienes piden la Comisión son las víctimas…La autopropaganda que se haga EL PAIS,por lo demás bastante común en cualquier empresa privada,es lo de menos…Mira quién sale en la foto:LAS VICTIMAS…

        • Javier, no omito deliberadamente nada. El Pais ha encontrado el filón pornográfico de Canal Plus en la pederastia de la Iglesia. Un crimen horrendo. ¿Queda claro? Antes que las víctimas fue el propio periódico el que instó al PSOE a crear una comisión, aunque se le adelantó Podemos y ERC. No voy a mirar la historia porque sería enredar más el asunto. Pero convendrá usted conmigo en que no es una novedad en el partido socialista, en el partido comunista y en ERC y asociados la inquina contra la Iglesia. Basta una insinuación, una calumnia, para que se haga toda una montaña, un mons parturiens murem. Como ha ocurrido con las inmatriculaciones. Evidentemente no van a repetir como en el XIX que los frailes han envenenado las fuentes públicas. Eso está hoy mal visto. Como está mal visto las palabras crudas y hay que embalsamarles en defensa de las víctimas –¿se atreverá usted a decir que no estoy con ellas?–.

          No. El hombre, y la maldad, han evolucionado ahora hacia formas más suaves, más melindrosas y untuosas. Hay tiene usted el canto a Francisco de Podemos y sus representantes. Pero la violencia contra el mensaje evangélico sigue muy viva, con la complicidad de muchos que se denominan cristianos.

          La fotografía, que usted considera un muestra de que son las víctimas los impulsores, no es más que un recurso hábil. Mire, Javier. En 1948 apareció en nuevo formato Scientific American. Una razón del éxito espectacular que tuvo en el medio científico fueron sus espléndidas ilustraciones en una época en que no estaba ni siquiera la infografía. Hoy, la imagen priva sobre el texto. Y cualquiera sabe de la eficacia de una imagen. Ahí tiene la de Urdangarin y la moza.

          Me estoy extendiendo demasiado. Entre las muchas ideas e imágenes que se me agolpan en la mente, se mezclan el libro de Tusquets –perseguido a muerte– sobre Companys y su entorno mandilero, la película de Ken Loach con el cura disparando desde la torre de su iglesia contra los milicianos, El País en el Prebaltiskaya con Chernenka en el poder… Demasiadas asociaciones de ideas e imágenes.

          Lo siento. No son trigo limpio. Y se lo dice uno que ha trillado en la era con su abuelo papa Quisco.

           

           

           

           

  • carmen

    Pues me he ido a pasear con una tecla en la cabeza.

    Cómo es posible que a una persona normal se le acuse de pederastia y por lo menos se lleva a cabo una investigación. Y sin embargo con los sacerdotes en España al menos, no es así exactamente.? Pues tiene que haber una razón legal. He pensado, pero es que me pierdo.

    Resulta que por el concordato del 53, a las diócesis se les reconoce como personas jurídicas. Por ahí tiene que ir la respuesta. Pero no me resulta sencillo. Tengo un hijo que estudió derecho y está colegiado como abogado. Trabajó un año y se preparó una oposición a inspección de trabajo. Ahora lo tenemos de inspector de trabajo y cualquier cosa que le preguntes si no va de trabajo y de seguridad social se hace el loco. Para matarlo.

    A ver si consigo que me explique exactamente como funciona una persona jurídica. Porque claro. Si tocar a un sacerdote es tocar a toda una diócesis con el obispo al frente. Que a su vez será otra personalidad rara respecto de Roma. Pues ya me dirás tú.

    Con razón. Con razón todo.

    Ya te diré si logro entender algo.

    Gracias, Isabel.

  • ana rodrigo

    Los abusos a menores, numerosísimos, que se conocen porque se han investigado, se han dado en EEUU, en Irlanda, en Australia, en Francia (se estima unos 300 000), en Alemania, etc. ¿España sería una excepción? ¿Por qué los obispos españoles le tienen tanto miedo si es el propio Papa el que está a favor de la investigación en cualquier sitio? ¿Sólo se odia a la Iglesia en España?

    Hay que odiar el delito, sin paños calientes y sin desviar la atención, y juzgar y condenar al delincuente y a sus cómplices. Y si son los clérigos y quienes representan a la Iglesia en su encubrimiento, pues qué le vamos a hacer, la Iglesia no es la víctima, como dije ayer, son los niños y las niñas abusados.

    Creo que ante un  delito no hay concordato que valga, el delito es civil, no religioso; lo religioso es el pecado.

  • carmen

    A ver, no me ha entendido. O yo no me he expresado bien .Le pregunto si usted sabe si un sacerdote por el hecho de serlo se puede amparar en algo que desconozco por todo esto del concordato de la iglesia  y estado. Es que no lo sé. No me haga leerme todo el último concordato, por favor. Además, no creo que lo vaya a entender a la primera lectura. Es que la iglesia también es un estado y no sé si tienen algún acuerdo o no de este tipo. No lo sé. Por eso pregunto. Porque no entiendo eso de la negativa de los obispos a dejar que se investigue. No lo entiendo,. Se lo prometo. No voy con segundas ni con terceras, a mí me gusta la directa. Es una pregunta directísima. Lo que dice al principio es lo que usted piensa o es la ley que rige la relación iglesia- estado?

    Me parece muy bien que no lea la prensa que no le guste, solamente le he dicho lo que hago. Que la prensa ha cambiado, eso lo cantan los ciegos por las esquinas. Cuando tenga un ratito vea ciudadano Kane otra vez. Así son las cosas. Y cada uno que actúe como crea conveniente.

  • carmen

    Ludovico,  a ver si logro explicar bien lo que le quiero decir. Todos, todas nos hemos escandalizado con el tema maldito de la pederastia en la iglesia. Y usted de los primeros. Sin duda.

    El problema es la gestión que la iglesia ha hecho de este asunto. Ha sido una gestión nefasta. Supongo que por miedo al escándalo, pero es que el escándalo está servido. Si hubiese dado un paso adelante o los suficientes pasos adelante, le hubiese hecho ganar puntos ante la opinión pública. Porque la mayoría de sacerdotes y gente de iglesia es gente buena y está horrorizada.

    Pero no lo han sabido gestionar. Y claro, es un asunto de tal envergadura y tan antievangelico que están pagando las consecuencias.

    Por lo visto lo sabía mucha gente pero antes no SE denunciaba. Es que estoy tan tan tan alucinada con todo… que ya no voy a hablar más de esto.

    Entiendo que no le guste determinada prensa, a mí no me gusta otra, ni otras cadenas de radio y , sin embargo, leo, veo, escucho a diferentes medios para intentar entender algo. Es curioso, un mismo suceso se puede contar de formas diferentes, porque a la vez que te dan una noticia te indican la forma que tienes que interpretarla. Es algo que siempre ha ocurrido, pero ahora es que es alucinante. Bueno, es una estrategia más de dominio de la opinión pública. Con esto de las comunicaciones instantáneas la opinión pública cada vez pesa más, entre otras cosas por su capacidad de organización y de influencia sobre la sociedad.

    En fin.

    Buen día y no se haga mala sangre, que dicen por aquí.  Todos los que aquí escriben desean una iglesia mejor. Todos. Todas. Y, por supuesto usted también.

    Una pregunta. Hay algún tipo de acuerdo por el que la ley en España no pueda investigar  a un sacerdote si es sospechoso de cometer un acto delictivo?. Tiene algo que ver con los célebres concordatos que tampoco sé en qué consisten?

     

    • Querida Carmen, en mala hora he hecho un receso en un trabajo que me lleva absorbiendo mucho tiempo sobre la Normativa de 2021 sobre manipulación de células madre totipotentes y embriones, que ha hecho pública la ISSR, una institución con autoridad en el campo mencionado.

      Digo en mala hora porque me obliga usted a repetir algo que he dicho en más de una ocasión.

      Debo ser un desastre explicándome porque se me atribuye casa cosa que provoca espanto.

      Veamos. En cualquier acto criminal, jurídicamente hablando, debe actuar la instancia pertinente: juez, policía, fiscales. Si está aforado el incriminado, pues las de rango asociado superior. Sea fontanero, cura, diputado, homosexual, agnóstico, manco o enajenado. Todos bajo el imperio de la ley. El criminal y el encubridor (obispo, provincial, rector del colegio, etc.) Atendiendo siempre al acto imputado, no a la ideología del sujeto, ni a su rango (que sólo sirve para agravar el delito, en el caso del cura o fraile, clarísimo, como el del familiar, maestro, etcétera).

      Otro asunto es el odio a la Iglesia. Que El País, muchas televisiones, emisoras de radio, plataformas digitales odian a la Iglesia es un factum. Odio a sus ministros. Odio a su moral. Una moral que es universal, dicho sea de paso, pues está fundada en el derecho natural. Pero eso les importa un bledo a los utilitaristas y otros.

      ¿Que hay que leer los medios que nos producen arcadas porque mienten hasta en los puntos suspensivos? Cuando estaba en activo, daba clases de master de periodismo científico en la Universidad Pompeu Fabra, como profesor invitado. Lo primero que solía hacer al entrar en el aula era exponer los periódicos del día (La Vanguardia, Avui, El Punt –entonces eran distintos–, ABC, el Mundo, El País) para que los alumnos detectaran errores de traducción o de significado científico. El sentido crítico en temas científicos, les ayudaba, confesaban, a ser críticos en todas las áreas. Eso de la izquierda y la derecha en ciencias es una patochada, una estúpida necedad. Sin ser de Malebranche, que pedía una ética matemática, geométrica, la objetividad es obligatoria para todo el que escriba con honradez en cualquier medio. Si supiera usted por la cantidad de medios que a lo largo de mi vida he paseado la pluma pro pane lucrando… Hasta en El Mundo Deportivo firmé alguna colaboración. Y no nombro otras que le harían desternillarse de risa. Los que tenemos hijos tenemos un modelo en Julián Marías, el filósofo que escribía “esto para los zapatos de fulano, aquello para la bufanda de mengano, aquello otro para el cumpleaños de mi mujer…”

      El odio a la Iglesia de determinados medios de comunicación a los que sólo les guía el lucro y el poder, que reparten además carnés de democracia y de moral, defensores acérrimos del “derecho a matar” en diversas versiones, merece ser develado. Y leer sus aparentes argumentos objetivos con la distancia y el conocimiento necesarios. Nunca por ser de izquierdas o derechas. Sólo por amor a la verdad. La diga Agamenón o su porquerizo. Y es manifiesto, para mí al menos, que la campaña feroz de la izquierda, aupada desde El País, contra la Iglesia de Cristo ha encontrado el celofán ideal en la pederastia. No seré yo quien les compre esa mercancía emponzoñada.

       

       

       

       

  • ana rodrigo

    A ver si queda claro que abusar de menores es delito y los delincuentes deben ser juzgados conforme a ley.

    Si se trata de clérigos pues que cada cual aguante la vela que ha elegido, y si los responsables de estos clérigos miraban para otro lado, pues estas instituciones, sea la Iglesia o las congregaciones religiosas, serán corresponsables de tales delitos.

    Si la Iglesia habla de pecado y de perdón en la confesión, es su problema. Los niños y las niñas  son eso, menores inocentes en manos de delincuentes. Y si vamos al Evangelio, Jesús habló claro y dijo que quien hiciese daño a un niño que le colgaran una piedra de molino en el cuello y los echaran al fondo del mar, Mt.18,6.

    Así que las víctimas son los niños no las instituciones, aparquemos hipocresías demoníacas.

  • Isabel

    En Religión Digital aparece un artículo de Tamayo sobre masculinidad patriarcal en la Iglesia con lo siguiente “

    ”… ¿qué decir de la actitud de la judicatura y la fiscalí en la ciudadaníaa en los casos de pederastia clerical? Tengo mis dudas de que en determinados sectores de ambas instituciones no exista todavía complicidad, connivencia e incluso temor reverencial hacia la jerarquía eclesiástica; actitudes que se superpongan indebidamente a la obligada investigación de la comisión de delitos, que les incumbe. Lo que tiene que quedar claro es que no existen dos justicias, la religiosa y la civil, sino una sola, la civil, a quien corresponde investigar los delitos, en este caso, contra la indemnidad sexual de los menores, que son las personas más desprotegidas y con frecuencia las más vulnerabilizadas.”

    Para no quedarnos en meras exclamaciones de indignación, una propuesta clave para una Iglesia diferente sería que renuncie al privilegio de juzgar delitos en el Tribunal Eclesiástico. Este que juzgue el “pecado” y lo relativice como le parezca, como hace González Faus, pero el delito es cosa de la justicia civil.

    De poco vale una comisión de investigación del Gobierno. ¿Qué hace la fiscalía en los casos que conoce?

  • Amigo Antonio, tengo miedo a prodigarme demasiado. Lo digo francamente. Pero es que a veces el amor a la Iglesia me impele de una manera irrefrenable, o eso creo yo pensando en el zelus domus tuae comedit me.

    La pederastia clerical es un mal terrible para la Iglesia, que tendría que abrirse en canal y en carne viva para expiar ese pecado de escándalo, el mayor de los condenados por Cristo. Uno, que se ha educado en colegio religioso, tuvo la fortuna de no conocer ningún caso y, mucho menos, sufrirlo en su propia carne. De hecho, no conozco a nadie de mi entorno que pasara por ese Viacrucis. Lo que no quiere decir que no me sienta solidario con lo expresado por doña María Pilar y doña Ana. En particular, la niña María Pilar. Qué atrocidad! Sabemos que es un problema internacional. El cine, con la pelicula Spotlight y el documental sobre el cardenal Barbarin, ha llevado el conocimiento del fenómeno a todo el mundo, con sus referencias a los Estados Unidos y a Francia, es decir, a los dos hemisferios.

    Cuando sólo era objeto de debate en EE.UU, en torno al 2002, recuerdo que en una sobremesa de una reunión internacional, el representante de la compañía en Norteamérica sacó el caso acusando a la Iglesia católica de ese atropello como algo connatural a su naturaleza. No fui yo el primero que salió al quite. Le respondieron con contundencia la representante italiana y el francés. Con contundencia y datos. Entre los pastores protestantes el fenómeno resultaba ser más extendido. Yo no lo sabía. Pero a mí me apenaba porque nunca he sido partidario del tú más. Sí me despertó el sentido crítico y poner entre paréntesis muchas informaciones que luego han ido apareciendo.

    Cuando salió el periódico que para muchos de ustedes es la biblia, allá por el año 76, solicité a la empresa que se suscribiera. Ese periódico tuvo su momento de esplendor con Martín Prieto como comentarista de los movimientos de Felipe González y su socialismo, que le auparon al poder. Martín Prieto escribía como los ángeles y puede decirse que llevó en volandas a la Moncloa. Tan fue así que fue padrino de algún acontecimiento familiar del ahora ex-presidente. Martín Prieto, años después, se marchó de ese periódico para recalar en otro que para algún colaborador de aquí es la bestia negra.

    No es que yo fuera entusiasta del diario de la mañana, sobre todo porque en las páginas de ciencia, Soledad Gallego, disparataba cada vez que abordaba un tema. No era lo suyo y, según parece, es una personalidad en la casa.

    Lo que me indujo a suprimir la suscripción fue el enjuague de Canal Plus, buque insignia  del grupo en  asuntos de televisión. Canal Plus fue el primer emisor de pago con acceso a pornografía. Me pareció ruin. La mayoría de los suscriptores era por el acceso a las películas X.

    Era una prueba palmaria de que los intereses del grupo no eran ni la democracia, ni la libertad, ni nada por lo que valiera la pena luchar: el dinero tout court. El dinero y el poder.

    Por eso, han cogido el tema de la pederastia en los colegios y en las parroquias como una obsesión. Han caído en la trampa el Vaticano y Omella, amén de la Compañía de Jesús y, ahora, la Salle. Es un despliegue en el que han obligado al PSOE y a Podemos a abrir causas generales contra la Iglesia. Es la versión pornográfica de Canal PLus. Es asunto de carnaza. Como los programas ahora del canal de Berlusconi y de Roures en España. No se trata de defender a los niños, sino de echar estiércol contra la Iglesia, que eso vende.

    Los católicos, al tiempo que condenamos sin paliativos el comportamiento esquivo de la jerarquía y de los superiores religiosos con sus felones, mintiendo incluso como el abad de Montserrat y su intento de pagar silencios, no hemos de aplaudir acríticamente a quien lo que busca es lucro y desprestigio de la Iglesia.

    Los que hemos sido internos sabemos de la soledad del niño, lejos de sus padres y a merced de los curas. Pero conocemos también la entrega desinteresada de tanto clérigo que sólo buscaba nuestro bien.

  • carmen

    Pues sí, no hay nada como llamarse Ernesto.

    Lo encuentro todo alucinante.

  • ana rodrigo

    Parece que algo se está moviendo; de momento Alejandro Palomas va a ser recibido por el Presidente de Gobierno la próxima semana, en el Parlamento también se pide una comisión de investigación, el Papa está del lado de las víctimas y de la investigación, y la CONFER dice: ”
    CONFER pide perdón: “No cabe eso de que en otros sitios hay más casos de abusos”

    CONFER “se toma en serio” los abusos, aboga por investigar el pasado y “evitar casos en el presente y el futuro”

    Ojalá se haga justicia con tantas víctimas que llevan en su alma ese suplicio a lo largo de su vida.

    Y que la Conferencia episcopal deje de quitar importancia a unos hechos tan graves.

  • carmen

    Pues ya no me asusto de nada. De esto se ha hablado hasta la saciedad. El País tiene una contabilidad diaria de los casos denunciados. Lo ha llevado al Vaticano creo recordar. Los obispos siguen dando la callada por respuesta.

    Recuerdo un comentario de Javier , descompuesta la criatura porque se había enterado que un amigo suyo había sufrido abusos. Me llegó al alma Javier. También recuerdo que se dijo algo sobre que los jesuitas habían hecho un baremo para indemnizar a los posibles casos demostrados y que una persona estaba indignada porque todo su sufrimiento lo habían valorado en 7500 euros o algo así.

    Es un tema que el país lleva pico y pala desde hace más de un año. Lo suelo leer. Me parece de justicia por lo menos seguir el tema.

    No. Ya no me asusto de nada. Hace años en un país latinoamericano hubo un jaleo brutal. Y en Boston. Hasta una película americana se hizo sobre este tema.

    Recuerdo que tuve alguna opinión contraria cuando aquella sentencia en Francia y que sacó a relucir el señor Revuelta en un artículo. Dije que estaba de acuerdo con la palabra sistémica porque si no no se entiende tantos encubrimientos. Por lo visto no sé entendió bien y se dijo que no era algo sistémico porque por supuestísimo no se hace sistemáticamente. Pero nadie decís eso. Lo que decía la sentencia es que todo el mundo callaba. Creo que al final se entendió . O no. No sé

    También sé que se empezó a utilizar la pedofilia contra el Papa Francisco, me pareció superinjusto porque ha sido el último en llegar. Y esto viene de mucho antes. Encontré una especie de protocolo a seguir en internet firmado por el mismo Papa en los años sesenta ante  posibles denuncias. Fue un impacto tan grande para mí que dejé de hablar de este tema. Me apuesto lo que sea a que ese mismo documento lo utilizaron en el juicio aquel en Francia para utilizar la palabra sistémico.

    No. No me asusto de nada ya. Es un tema tan tremendo, he leído tantas cosas, he sufrido tanto al leerlas porque además de persona soy maestra que me quedé sin palabras.

    Si Atrio desea hacer un comunicado público , ahí estaré con mi nombre, apellidos y DNI. Lo encontraría de justicia. Es un escándalo tan tan tan grande que me echo las manos a la cabeza cuando las personas se preguntan el porqué las personas abandonan la iglesia, las iglesias. Para mí ese motivo es suficiente. No porque los sacerdotes sean todos unos pervertidos. Por favor. En absoluto. Qué va…anda que no hay buena gente. Es sencillamente por la forma que la institución ha tenido de afrontar este tema.

    Una vergüenza.

     

  • Javiierpelaez

    Una pena lo de este escritor…Bueno parece que el PSOE se inclina a votar una comisión de investigación..

     

     

  • ana rodrigo

    Escuché a Alejandro y me quedé impactada, igual que cuando escucho otros casos. Alguno conozco de cuando no se denunciaba. Una alumna mía, yo era muy joven, en los años 60, le pasaba con el cura de su pueblo cuando iba a clase de latín, yo la aconsejaba a ella  para que se lo dijese a sus padres, porque no tenía acceso a él, pero ahí se quedó la cuestión, al curso siguiente yo estaba en otro centro. Otra me habló que, cuando iba a catequesis el cura la “tocaba”. Son casos que andan por ahí perdidos porque tantísima gente se callaba por vergüenza o por miedo de que le echaran la culpa a ellos o a ellas. Relaciones con mujeres adultas he conocido dos curas, uno, con una hija. Ay, el celibato…!

    En el caso de que se creara una comisión de investigación, saldrían muchos casos, y muchísimos no, por eso de que mucha gente tiene miedo por falta de pruebas y porque les da vergüenza.

    Cuando los obispos dicen, siempre que se habla del clero, que también ocurre en otros ámbitos sociales, no dicen que los sacerdotes utilizan su poder sagrado para abusar de niños y niñas que sus padres ponen en sus manos confiando en que, por ser sacerdotes, son personas honestas per se. Es una traición moral y humana de un calibre incalculable.

  • carmen

    Porque el último comentario que hizo ayer Ludovico fue precioso. Al menos a mí me lo pareció. Y es que en el fondo, personas de edades parecidas al final nos entendemos si hay voluntad de hacelo.

    Otro abrazo

  • carmen

    Antonio.

    Acabo de leer esto.

    Son cosas que pienso. Escribo a la vez  pienso. A lo mejor me paso un poco. No lo sé y mira que llevo cuidado.

    En cuanto al número de comentarios es uno solo, pero se me olvidan cosas y las añado. A lo mejor no está bien.

    Ya no sé.

    Creo que se puede dialogar con todo el mundo. Por favor, para qué está el diálogo si no es para eso?  A mí me encanta. Y, al final, te das cuenta de que somos todos muy parecidos, con maneras de ser diferentes , a mí a veces las personas me llegan al alma cuando se nota que dicen lo que sienten. Es que son todos sentimientos tan tan parecidos…

    A mí me encanta hablar con Ludovico, con el señor Revuelta, con Jaume, con Salvador Santos, con Miquel sunyol, con este señor Ignacio Navarrete, con José Luis, creo que se llama, con Ramón cuando no me tira fuerte, entonces me defiendo…en fin . Me gusta hablar con todo aquel que quiere hablar conmigo sin atacarme o hacer juicios de valor sobre mi persona, porque  entonces es mejor que no hable. Hay otros grupos que hablan  entre ellos. La vida es así. Hay mucha diversidad, por eso evolucionamos. Esa es la clave para la evolución. Pero si hablo demasiado, pues me callo una temporadica. Es que estos días he estado de virus varios y puedo resultar peligrosa.

    Antonio, este es tu blog. Esta es tu gente, te adoran. No sé qué estás diciendo de alguien más joven. Este es tu sitio. Está clarísimo.

    Un abrazo fuerte

     

     

  • mª pilar

    Querido Antonio, llegue tarde para escuchar ha Alejandro Palomas, y esta mañana tempranito, he podido hacerlo en la SER grabada.

    ¡Cómo lo comprendo!

    Cuando era niña en mi parroquia cada año se montaba una (como tombola) y algunas personas hacían muñecas de trapo, algunas preciosas y otras muchas cosas que donaban; un día al volver del colegio, mi madre me envió ha casa del coadjutor de la parroquia para entregarle las que habían traído ha casa, vivía muy cerquita; y hacia allí me dirigí,

    Al llegar (vivía solo) comenzó ha darme las gracias porque nuestra familia estaba muy entregada ha la parroquia en especial mi madre y mis hermanos y esta personilla, aunque era niña, pero siempre dispuestos todos en lo que podíamos cada cual.

    Estaba sentado ante su mesa de trabajo en su despacho, me hizo pasar al otro lado de la mesa, me sentó en sus rodillas y comenzó ha masajearme las piernas y darme besos porque “nos quería mucho” cuando vi que no cesaba, salte de su regazo y salí corriendo; cuando llegue ha casa le dije a mi madre gritando por el susto que llevaba encima:

    ¡Nunca más me envies a su casa sola, no lo puedo soportar!

    Y entre llantos les explique lo que había sucedido.

    Como es natural mi madre se presentó en la parroquia para hablar de lo que había pasado; él dijo que no había interpretado bien su afecto; algo le quedo ha mi madre revoloteando en su mente; y me dijo:

    Nunca te quedes ha solas con él, y si lo ves por la calle ¡no te pares, no le escuches!

    Entonces debía tener como 8 años.

    Él, cada vez que me veía por la calle se sonreía socarronamente y me miraba cuando pasado algo de tiempo mi cuerpo empezó ha cambiar, miraba aquellas partes que ya se intuía ese cambio; yo tenía un gran temor desde aquella vez.

    Luego se hizo voz pópulis, su confianza con las prostitutas (nuestra parroquia estaba pegada a una calles de protitución)  él puso un año  al frente de la tómbola algunas de ellas,  con el malestar que eso produjo, y las voces empezaron ha dar queja de su comportamiento.

    Lo quitaron de la parroquia, y no se supo nada de él; algunas voces decían que se había ido a Africa. Muchos años después, volvió con una joven africana que “decían” ser su hija, Seguía vestido de cura, lo vi por la calle, pero jamás me acerque a él.

    Lo “sanante” para mí, fue decirlo en el mismo momento que sucedió, y tener mi familia ha mi lado.

    Claro que este presidente nuestro tiene que formar una:

    ¡Comisión de investigación!

    Digan lo que digan los obispos ¡faltaría más!

    Y si no les gusta que aguanten su vela.

    Cuando nos casamos, fuimos a vivir al barrio de la Jota y nos presentamos al párroco para ofrecerle nuestra casa y nuestro deseo de ser útiles en lo que fuere necesario. Era un hombre muy prudente, apenas salía ni hablaba con nadie, yo le pregunté que estaba pasando, y nos respondió, que había sido enviado por el arzobispado para llevar una vida silenciosa he inactiva por un tiempo, ante mi cara de extrañeza porque era un sector casi nuevo, con todo por hacer, no había escuela ni guardería, ni mercado, todo se podía hacer; entonces nos comentó, que estaba allí porque el anterior párroco había dejado embarazada a una niña con síndrome de Damm; nos quedamos en silencio, él estaba allí provisional. su verdadero trabajo era archivar y buscar toda la música que tenían la Catedral y el Pilar.

    Nos quedamos sin palabras y volvimos ha ofrecer nuestro apoyo y nuestra casa en todo lo que necesitase. El arzobispado había guardado silencio y enviado ha ese fracaso de hombre ha otro lugar donde seguramente, volvería a las andadas.

    Dejó tras de si, un reguero de dolor he incomprensión ante aquel hecho deleznable. Esto sucedió por el año 1966.

    Siento desde lo más profundo de mi ser, lo que habrán sufrido las víctimas ha lo largo de tantos años de este terrible calvario. Para que ell@s puedan sanar de este amargo trago, necesitan ayuda no dudas si ell@s tuvieron alguna culpa como comentaba ayer Alejandro.

    ¡¡¡Gracias por haber tenido el valor de contarlo!!!

    Ahora puede que empiece su curación interior y se sienta mejor; desde aquí, le envío un gran abrazo muy, muy entrañable y agradecido por haber sacado fuera de si, lo que durante toda su vida le iba carcomiendo la salud y la misma vida.

    ¡Adelante amigo, todo puede cambiar!

Responder a carmen Cancelar comentario