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Una fe cristiana sin Theos

La publicación de este artículo en la revista más progresista de Francia, nos reafirma en que el debate que hemos acogido en ATRIO sobre No-teísmo y fe cristiana . Estamos publicando todo lo que sobre este vanguardista movimiento nacido en España que está captando la atención en revistas italianas –Adista– y ahora en la francesa Golias. Un resumen de este texto de Alain  Durand se presentó en la reunión del domingo pasado a la que se refiere Arregi y a la que asistí. Me cuesta exponer y razonar por escrito mi posición. Pero sí que la expresé de palabra: este paradigma de no teísmo y no dualidad, si llegara a dominar en las bases progresistas cristianas, desinflaría la fuerza que puede aportar la fe cristiana a un futuro mejor para la humanidad. AD.   

Léon Gambetta declaró en la Cámara de Diputados el 4 de mayo de 1877 en Francia: «Clericalismo, ahí está el enemigo». Hoy, algunos creyentes y algunos teólogos se atreven a declarar pacíficamente: «Teísmo, aquí está el enemigo».

Ésta es la convicción fundamental de toda una corriente teológica, minoritaria pero vigorosa. John Shelby Spong, ex obispo episcopal de Newark, es sin duda el más conocido en Francia entre los representantes de este movimiento, ya que varios de sus libros están ahora disponibles en francés. La misma corriente también minoritaria, se está estructurando en América Latina, de una manera más radical me parece, en torno a una teología inspirada en los descubrimientos arqueológicos sobre la cuestión de dios. Últimamente, comienzan a producirse debates sobre este tema en España e Italia.

¿Qué es el teísmo? Según John Shelby Spong, «llamamos ‘teísmo’ a la teoría que concibe a Dios como un Ser fuera del mundo, con poder sobrenatural, que actúa sobre el mundo para llevarlo a la obediencia y abrirlo a su Presencia». Dios es un Ser celestial y exterior al que tradicionalmente se le atribuyen acontecimientos que escapan a nuestra comprensión. Por tanto, existe simultáneamente la creencia en una división de lo real entre un “arriba” que habita este dios, y un “abajo” donde residimos (sin mencionar un posible tercer nivel correspondiente a los infiernos debajo de la tierra). Como el progreso de la ciencia nos permite ahora explicar los acontecimientos de nuestro mundo sin recurrir a tales representaciones, ya no habría necesidad de recurrir tampoco a tal dios.

Un mundo dividido y jerárquico

Según uno de los defensores de esta corriente en América Latina, José Maria Vigil, ya conocido por sus posiciones a favor de las teologías de la liberación, el rasgo principal del teísmo es esta división de la realidad entre un arriba y un abajo, es decir, que estamos tratando, al menos desde los trastornos culturales vinculados a la revolución agraria del Neolítico, con una realidad en dos niveles, a diferencia de la unidad primordial anterior del “huevo cósmico”, del “sagrado útero maternal”, y con una asimetría radical, ya que hay un poder jerárquico del mundo de arriba sobre el de abajo, y por lo tanto con una desigualdad fundamental entre la realidad visible en la que estamos y la invisible donde reside Theos. Éste, supremamente inteligente y todopoderoso, crea todo, interviene en el mundo, cura o castiga, etc. Este todopoderoso se ha revestido, al menos hasta ahora, de rasgos exclusivamente masculinos; pero esto está cambiando actualmente, gracias al nuevo lugar reconocido para la mujer en la modernidad.

El teísmo, que corresponde a una fase en la evolución de nuestro desarrollo cognitivo, es una “creación cultural”. Para una persona moderna es inaceptable es que tal Theos nos exija sumisión, entre en competencia con la humanidad; igualmente resulta inaceptable para cualquier persona que sea consciente de los derechos y la dignidad de los seres humanos.

El interés del enfoque

Antes de expresar algunas reservas, conviene subrayar, en primer lugar, el interés de su enfoque, porque pretende confrontar profundamente nuestra fe con la modernidad y decir lo que debería ser la fe cristiana si se tiene en cuenta la aproximación a lo real que hacen las ciencias. Es un hecho que el cristianismo se hunde hoy, porque su forma de mirar la realidad parece obsoleta o irrelevante. Por tanto, es urgente un examen detenido de nuestra fe en el marco de la cultura actual, sin miedo ni vacilaciones. Eso es lo que hacen estos autores.

Los protagonistas de esta corriente se inspiran en la fe cristiana para formular lo que ahora creen. Es para nosotros una invitación a aceptar la diversidad de corrientes posibles que se reclaman al Evangelio, aunque no compartamos su punto de vista. También ellos deben tener su parte de verdad. En cierto modo, esta actitud es un a priori necesario de cualquier enfoque integral. La benevolencia es esencial, y esencial incluso cuando está atravesada por desacuerdos.

Finalmente, es importante reconocer hoy que nadie tiene un punto de vista que pueda poner fin a los debates en curso porque habría accedido a la Verdad. Los desafíos a las expresiones habituales de fe que hacen estos autores deben recordarnos que ningún lenguaje es adecuado cuando buscamos hablar de Dios. Por tanto, es en este contexto en el que formularé algunas críticas y preguntas.

Preguntas a los autores

Estos autores identifican a Dios con una cierta forma de referirnos nosotros a él. Según eso, si dejo de rezarle/pedirle a este dios salud o algún milagro, habría que concluir de ello –pues obviamente no funciona– que este Dios es ilusorio. Pero, ¿es Dios o mi representación de Él lo que es ilusorio? ¿Por qué no concluir que es mi relación con Dios y mi representación de Dios lo que debe cambiar? La pregunta que se hace no es principalmente la de Dios mismo, sino la relación que declaramos tener con él. No es porque tengamos una relación infantil con Dios que Dios tenga que corresponder a esa imagen.

La corriente no-teísta rechaza lo que corresponde al universo de los dogmas cristianos, pero conserva ciertos principios morales fundamentales del cristianismo, sobre todo los que se resumen en el precepto del amor al prójimo. Reconozcamos que se trata efectivamente de una herencia esencial, sin duda más importante que la expresada en la dogmática, aunque la arquitectura de la fe no aísla el amor del hermano del amor de Dios. Desde este punto de vista, los no-teístas aceptan una parte muy esencial de la herencia cristiana.

La negación de un Dios personal obviamente es un problema. Es cierto que bajo esta palabra, «persona», ponemos una realidad que no necesariamente tiene mucho que ver con el Dios de la fe cristiana. Además, Dios fue identificado como persona en la dogmática cristiana en el sentido que el lenguaje metafísico dio a esta palabra durante las primeras definiciones conciliares, mientras que en la actualidad la palabra persona ha adquirido un significado predominantemente psicológico. Sea como fuere, el hecho es que la noción de persona no se identifica necesariamente con la de un dueño todopoderoso como lo hace la teología teísta.

Su investigación claramente dirige a los autores en la dirección de un trasfondo último del universo, impersonal y universalmente presente, de un centro que es simultáneamente la fuente de todo y la expansión de uno mismo en todo, una realidad última, sin un rostro identificable, presente en el corazón de todo lo que es, o que incluso eso es el Todo. Estas expresiones recuerdan la realidad última vista por el budismo o el hinduismo. Algunos incluso lo aluden. Esta nueva formulación de la fe, lejos de subrayar cualquier originalidad del cristianismo, se desarrolla en beneficio de una visión impersonal de un dios singular sin rostro, una visión aún difusa que, a sus ojos, estimula. Este cristianismo no-teísta se acerca a esas grandes religiones que se desarrollaron en Asia, en las que tampoco se puede hablar de fe en un Dios personal.

Por otro lado, afirmar a Dios como distinto del mundo –como lo hace la fe cristiana tradicional– no lo transforma necesariamente en un ser dominante que ejerza una omnipotencia indiscriminada sobre nosotros y sobre toda su creación. Muchas expresiones teológicas o espirituales actuales (como cuando se habla de un Dios humilde, pobre y compasivo), o expresiones literarias (como la que designa a Dios como el Más Bajo), merecen ser tenidas en cuenta por los autores.

Jesús y su evangelio

¿Y Jesús? Si aceptamos que la negación del Dios trascendente, amo del universo se hace en beneficio de una realidad última, inmanente, presente en todo, incluso identificada con el Todo, es necesario modificar profundamente la identidad que tradicionalmente los cristianos le atribuyen a Jesús.

En primer lugar, debemos reconocer que Jesús era un creyente en un Dios teísta, que debe ser superado por completo. No es hijo de un dios personal que, además, lo hubiera enviado a la tierra. ¿Qué lugar ocupa Cristo? En su respuesta a las críticas del teólogo español José María Castillo, uno de los partidarios de este cristianismo sin teísmo, José Arregi, escribe sobre este tema: “Nos reafirmamos como discípulos de Jesús, y queremos vivir en el siglo XXI su Evangelio liberador, su espíritu que vive más allá de la letra y las instituciones religiosas católicas que sofocan la vida. Y tratamos de decirlo, sabiendo que nunca lo lograremos, con palabras y paradigmas compatibles con la cosmovisión, la ciencia y la cultura de hoy. ”

Otro punto que me cuestiona en esta nueva corriente de teología sin Theos, es la ausencia de reflexión filosófica, o, en todo caso, su bajísimo nivel de elaboración. El único referente en el que se basa, al menos me parece, es la ciencia y la cultura científica. ¿Podemos pasar de la ciencia a la religión tan rápido? Si nuestra mente moderna, profundamente marcada por el modo de pensamiento científico, en verdad hace difícil interpretar literalmente ciertas afirmaciones, como el nacimiento virginal, la ascensión corporal de María, un estado primitivo paradisíaco de la humanidad, los milagros, la resurrección concebida como la revivificación de un cadáver, la infalibilidad de un hombre, la conducta providencial de los acontecimientos de este mundo por una divinidad residente en el cielo, etc., sigo convencido de que no corresponde a la cultura científica pronunciarse sobre la existencia o no de un Dios personal, mucho menos sobre un Dios que no fuese personal.

Según Santiago Villamayor, para designar lo que los hombres han llamado Dios, sólo es posible el lenguaje simbólico, pero despojado de todas las “pretensiones ontológicas”. Por tanto, podemos hablar de Dios simbólicamente, pero este lenguaje “no presupone la existencia de lo que él simboliza”.

Liberar al hombre

El enfoque de los autores se sustenta en una actitud fundamental: una perspectiva de liberación del ser humano de todo lo que lo oprime, lo disminuye, lo debilita. Por lo tanto, debemos reconocer la relevancia de los autores, la grandeza del propósito perseguido, aunque no compartamos todo su enfoque.

Comencé este artículo refiriéndome al teólogo John Shelby Spong y, a partir de entonces, dejé espacio principalmente para las otras expresiones menos conocidas de esta corriente teísta, y quizás sin dar suficiente espacio y hacer justicia al pensamiento de Spong. Las investigaciones y propuestas de este último (más centradas en una obra de “desmitologización”) son ciertamente más accesibles para un cristiano que aquellas, más radicales, a las que me refería. Spong, a través de los textos de los Evangelios, a menudo resalta con fuerza el significado de estas historias para nuestras vidas. La principal crítica que haré a su enfoque es dar a entender que el acceso al significado simbólico de una historia pasa sistemáticamente por la negación de su historicidad. Puede, pero no siempre es necesario. Hay algún exceso en el método. La oposición entre historia y símbolo no puede ser tan sistemática. Spong comparte puntos importantes con los teólogos no-teístas aquí considerados. Pero, en lo que a él respecta, estoy totalmente de acuerdo con lo que escriben los prefacios franceses en uno de sus libros: “Él [John Shelby Spong] está reconstruyendo una fe cristiana que puede dar sentido a la vida de cristianos y humanos plenamente insertos en la cultura de nuestro tiempo, deseosos de desarrollar su potencial humano y, por tanto, de participar activamente en la construcción de un mundo más justo y fraterno. ”

Reforma de la teología

Hace más de medio siglo, Estados Unidos fue el lugar de nacimiento de un movimiento teológico que se llamó “teología de la muerte de Dios”. Hay varios puntos de convergencia con esta nueva teología sin Theos. Por eso tomaré prestada mi conclusión provisional de André Gounelle, quien así concluyó un artículo (sin fecha) sobre la “teología de la muerte de Dios”: “A través de nuestra educación y nuestra cultura, llevamos dentro de nosotros un conjunto de imágenes religiosas e ideas filosóficas que esconden o distorsionan al Dios vivo. Deben desaparecer para que aparezca. Aquí se cree que, al proclamar la muerte de Dios, no vemos la muerte del mismo Dios, sino la quiebra de cierta forma de pensar, hablar y vivir. El fracaso de una forma histórica del cristianismo no es el fracaso del cristianismo. Que un discurso sobre Dios sea falso no significa la imposibilidad de hablar de él con precisión. Debemos disociar a Dios de las representaciones absurdas, asfixiantes y odiosas que nos hemos formado de él. Según la expresión de Tillich, necesitamos descubrir que Dios está por encima de Dios, es decir, por encima de lo que decimos y pensamos sobre él, con tanta frecuencia. Es necesaria una reforma de nuestra teología”.

 

75 comentarios

  • Carmen

    Hola Juan Ignacio.

    Una sugerencia.

    Me ha parecido entender que das clases de estas cosas. He leído lo que has escrito de esa chica alumna tuya que  ha  hecho un trabajo que te ha gustado . Pues allá va. Por qué no les pones a tus alumnos un trabajo sobre este tema? Es posible un cristianismo sin un Theos? Sería superinteresante ver lo que piensan. A mí me encantaría saberlo.

    Y también el otro tema. Dios después de Theos.

    No son el mismo. Ya me di cuenta ayer.

    Una sugerencia.

    Si de alguna manera decides hacerlo, ya me contarás. Lo encuentro superinteresante. A ver por dónde salen. Pero tienen que ser creativos. A imaginar tocan.

    De repente me ha venido esa idea a la cabeza.

    Como ves ya no te llamo señor Calleja.

    Buena tarde

    • Iñaki SS

      Hola Carmen
      Yo también me he fijado en la sabiduría de la alumna de José Ignacio. Ella nos da a entender que es, precisamente, el herido del camino, el que devuelve o da vida al samaritano que se le acerca para ayudarle. Algo así como que las apariencias engañan…pero parece que encaja en el…”tuve hambre y me diste de comer…”. Es decir, en una teología de templos vacios que nos quiere decir algo así como que el Theos que devuelve o da vida, está en las personas de carne y hueso a las que, en mayor o menor medida y según las circunstancias de cada uno, podemos echarles una manita, intentando hacer de samaritanos.
      Es una mini-reflexión de un vejete, relativamente privilegiado, que ni es teólogo, ni filósofo, ni psicólogo y que cuanto más trata de aprender acaba sabiendo menos…pero sin rendirse del todo. Ahora ya va llegando la hora de irse refugiando, con mayor o menor acierto, en el cúmulo de experiencias vividas y tirar para adelante, con la máxima tranquilidad posible. En definitiva, cada vez está más cerca el tránsito al misterio.
      Ánimo Carmen y a seguir con entusiasmo en la pelea.

      • Alberto Revuelta

        Pero Iñaki lo que dices, y bien dicho, es lo que desde niños nos enseñaron: obras de misericordia corporales y espirituales y el cuerpo místico que somos todos bien grabados y que es el único templo de la presencia del Eterno. Esa es la única reforma que interesa hacer en la Iglesia antes de ir a comprobar lo acertados que estamos. Si tenemos la fortuna de coincidir en algoritmo divino te recordaré tu hilo. Abrazo y eskarrik asko por la atención.

      • Carmen

        Gracias Iñaki. A veces pienso que he perdido la cabeza por meterme ven estos jaleos.
        Y es cierto lo que dice el señor Revuelta. Nos lo enseñaron desde niños, desde niñas. Porque ese es el intríngulis del tema. Creas en el Dios que creas. Es lo único que trato de decir. Si el dios de Jesús no me vale, qué más da? Lo importante es , bueno, no te lo tengo que decir. También Jesús tuvo sus más y sus menos con toda su religión.
        Un abrazo fuerte.
        Gracias.

      • José Ignacio Calleja

        Está muy bien lo que me aportáis en este momento, cogiendo el hilo de “el asaltado del camino -que no sólo caído- es el que da-devuelve la vida a quien se le acerca”. La autora del texto es hoy licenciada y trabajamos mucho la formación cristiana de/con laicos. En ética social cristiana es el centro del centro, y en espiritualidad, y en teología dogmática, y en pastoral y en todo. Por eso llamamosa a la ética social cristiana, o la llamo, “moral social samaritana”. (En su momento tuve un blog en Religión Digital con el título de “La mirada samaritana”. Lo dejé porque me dio vértigo moral apropiarme del término como una parte de mi mirada y temía no estar a la altura del concepto; yo doy a “samaritano” un significado de “cuidado compasivo” y “cuidado en justicia”. El primero, se acogía con muchas reservas; el segundo, provocaba muchas críticas por, supuestamente, “politizar” la fe con “lo social”. Me cansé. También porque el blog requería una dedicación al “diálogo escrito” que me distraía en el día a día. Respondía a todos, queriendo explicarme, y era una tarea ingente en ese momento. Aprovechaba la noche y se hacía muy tarde. Lo paga el descanso necesario.

        Contando lo personal, tal vez demasiado, y sobre la propuesta de Carmen, no te prometo nada. Podría ser objeto de alguna lección del Máster, con alumnos muy formados en teología y ciencias humanas; gente que tenga ya la inquietud de algún modo y la base teórica para acotar y responder sistemáticamente; en el ciclo institucional, recién llegados a la universidad, se perderían; la mayéutica socrática permite insinuar el tema, abriendo inquietudes, pero inicialmente, sin base teo-filósofica alguna, sería una tertulia de religión en la ESO, de la que yo quedaría muy insatisfecho. Todo requiere su momento oportuno (kairos). Un abrazo.

        • Carmen

          Ok
          Pues donde lo veas oportuno. Si es que lo ves oportuno. Aunque sea un día tomando café.
          Creo que sería interesante saber cómo piensa la gente con formación en teología, pero ya de otras generaciones.
          Es un planteamiento nuevo. Al menos para mí lo es. Lo encuentro muy interesante, pero reconozco que no sé teølogia.
          Desde luego suena a pura contradicción eso de creer el
          en Cristo, hijo de Dios resucitado y plantear si cabe otro tipo de Dios que no sea personal. A no ser que se reconsidere lo que significa ser Hijo de Dios y se replantee eso de la Resurrección. Menudo trabajo. La de discusiones que traería.

          A lo mejor eso de abrir la idea de Dios es incompatible con el cristianismo, porque como dice Carlos en su artículo de hoy, hemos convertido a Jesús en un tipo estupendo.Y, efectivamente, lo fue. Cada cual cree en lo que puede. No creo que nadie sea mejor ni peor por creer una cosa u otra. Lo que importa es lo que has dicho y que tu alumna, ya teøloga, recogió tan bien en su trabajo. Lo que dice Iñaki y lo que ha dicho el señor Revuelta. La diferencia está en que muchas personas lo hacen porque lo consideran pura justicia social y otros porque Jesús dijo que es lo que Dios quería. Y me pregunto, qué más da? Pues a lo mejor sí da. Por lo que cuentas de tu blog, sí da.
          No lo sé.
          También estoy como Iñaki. Llega un momento en que lo que hay que hacer es protegerse. Ya está bien.
          Gracias por contestar.

          • Iñaki SS

            Hola Carmen
            Le doy vueltas a esta idea: “Es el asaltado, caído, herido, necesitado…el que da-devuelve la vida al samaritano que se le acerca y ayuda”
            En el mundo que nos ha tocado vivir, seguro que hay mucho samaritano anónimo en cualquier rincón de la aldea global.¿Por qué son así?. Habría que preguntárselo a cada uno de ellos. Me cuesta creer que sea solo por compasión, por pura justicia social o porque Dios quiere…. Tiene que haber algo más potente y universal, para atraer a este oficio a quienes pateamos por este valle de lágrimas.
            Creo que el secreto debe de estar en que, en todas partes, hay buena gente a la que el dar, el ayudar a un semejante le produce una felicidad especial que nadie se la puede arrebatar. Debe ser algo así como que al que ayuda, en la medida de sus posibilidades, se le revuelve y despierta el Theos de bondad, belleza, alegria de vivir, verdad…que, como suele repetirnos Isidoro, lleva dentro.
            Si todos, tanto la gente joven como la madura, fueramos capaces de captar unas gotitas de esta felicidad, se acababan todos los problemas.
            Un cordial saludo

          • Carmen

            Totalmente de acuerdo.
            Hay algo más.
            Probablemente los seres humanos no somos tan malos como a veces nos creemos. Estamos dentro de un universo magnífico, y nos hemos desarrollado en un planeta espectacular. Hemos hecho cosas horribles y otras asombrosamente hermosas. No conocemos otra especie tan llena de contradicciones y con estas capacidades alucinantes.
            Creo que todo esto tiene algo que ver con algo que no sé definir pero que se que existe. Normalmente se nombra con la palabra Dios.
            Creo que Jesús de Nazaret de alguna manera pensaba en esa dirección. Creo que confiaba en los seres humanos como grupo. Por algo sería. Seguramente porque algo notó en las personas , algo vio que le hizo decir: despertad. Dios no quiere lo que dicen que quiere. No va por El templo ni por los sacerdotes, lo que quiere es un mundo mejor para todos, porque es como un padre bueno, no quiere más que seamos lo más felices posible.
            Esa es mi lectura de los evangelios.Creo que somos capaces de lograr que todo mejore. Y el camino puede ser lo que ahora se llama empatía, inteligencia emocional y esas cosas.
            Aunque a lo mejor estoy totalmente equivocada, a veces pienso que Dios es pura armonía, por decirlo de alguna manera, y por eso tendemos a buscar la armonía interior. Da igual en el Dios que creas.
            Tampoco sé expresarlo mejor.
            Me pierdo hablando de estas cosas.

          • José Ignacio Calleja

            Carmen e Iñaki, ahora sí que habéis cogido a fondo el hilo de la compasión que nos constituye: la constante antropológica de la conmoción de entrañas y la mano a punto con la víctima. Instintiva-constitutiva. Estoy convencido. Y cuando lo dejamos de lado, el dolor de la culpa. La única culpa en serio es ésta, la que nos pincha por haber abandonado al herido, dando un rodeo. Es una constante antropológica, creo. Durará más o menos en nosotros, pero está siempre. Sabemos que eran humanos, escribe la paleontología, porque encontramos pruebas de que los heridos ya no eran abandonados a su suerte, la muerte, sino ayudados a recuperarse. La ética social samaritana arranca de esta antropología de la compasión constitutiva. Luego, por supuesto, hay muchos desequilibrios de la psique que casi arruinan esta observación, pero es casi.

            (Un apunte curioso, de madrugada he escuchado en la radio la entrevista al autor de un libro que tiene que ver con este diálogo; Javier ARIAS, titulado Dios existe. Razones a prueba de bombas para jóvenes escépticos, Ediciones San Pablo, Madrid 2021. Hablaba entusiasmado por la evidencia. Yo soy más cauto en las posibilidades de la razón, la lógica y en cualquiera de sus formas, pero no desprecio conocerlo en su nivel y objetivo. A mucha gente le puede servir).

            Buen día, saludos cordiales.

  • Juan A. Vinagre Oviedo

    Amigos Isidoro, José Ignacio, Román…: Me gustan vuestros últimos comentarios y en buena medida los comparto, cada uno desde su perspectiva. Me parece que en cada uno de ellos va una parte de vosotros, muy sincera, que merece mucho respeto y atención, pues aprendo. Lo que es de agradecer.

    Paso ahora a dar una respuesta, un poco más extensa, a Carmen. Extensa, pero al tiempo resumida, ya que los temas que planteas son complejos y requerirían más desarrollo y precisión.

    -Yo me considero cristiano y católico, es decir, cristiano sin fronteras ni dependencias humanas a ningún tipo de poder (¡?), y menos si se dice religioso.  Eso quisiera, al menos. Según Jesús de Nazaret, quien dirige no debe ejercer un poder, sino un servicio. Mientras no nos bajemos del poder y nos convirtamos en servicio de entrega humilde que escucha y en lo posible consensúa (cosa nada fácil), no ejerceremos como cristianos seguidores de Jesús.  Por eso debemos distinguir entre cristianismo evangélico y cristianismo histórico. El cristianismo histórico -con el poder y la poca fe, tibia y burguesa, que nos caracteriza-, ha deformado el Mensaje del Reino, con las consecuencias de que así es imposible que se difunda y “el mundo crea”.   Sin testimonio de vida y sin obras permanentes y convincentes que hagan el bien, se anuncia mal el Reino de Dios. Porque se trataría de un reino deformado…  Predica mejor el mensaje del Reino quien lo vive con obras, no con la mera palabra… Y este es el problema de las iglesias vacías…, aunque de esto habría mucho más que matizar…

    -Para mí, ser seguidor de Jesús es predicar con obras, no con palabras o estructuras que contradicen hasta las mismas palabras… Sigo en la Iglesia porque veo en ella la Fraternidad creada por el Señor -que la quería unida-, a pesar de que los hombres (más que las mujeres) la han deformado.

    -Pero esto no me sorprende: Las ideas e interpretaciones y la  conducta de los mismos discípulos de Jesús, los que Él eligió, no fueron mejores que los seguidores cristianos posteriores. Quizá sea ésta la gran lección, la gran advertencia que Jesús quiso darnos en vida: Si con Él fueron así… ¿nos puede sorprender lo que vino después?  Por eso, creo en Jesús como el Gran Enviado por el Padre y en la Obra que fundó, pese a todo… ¿La explicación a todo esto? El Amor que escogió lo más humilde y frágil… para su Reino, de este mundo y del más allá. Digo el Amor, que es un amor humilde que se rebaja y comprende, y pese a todo, ama…

    -Este es el Dios de Jesús: Padre Madre Amor que ama y comprende y nos entiende, tanbién cuando fallamos… En este Dios de Jesús creo. Es lo más grandioso que se puede concebir… Y en este Dios de Jesús pienso que también tú crees, Carmen. El Dios Padre de Jesús es más perfecto que el Dios viejotestamentario, del que el hombre en su desarrollo cognitivo todavía inmaduro (también hoy en el sentido religioso y social) no fue capaz de superar… Por eso tanta imagen deformada de Dios… Por eso el “santificado sea tu nombre”…, también hoy. Nuestro concepto de Dios y de la religión es todavía inmaduro… Por eso, muchos aspiramos a más y mejor, como propuso y aspiró Jesús de Nazaret, el Maestro.

    -Que en los Evangelios hay cosas que expurgar…? Sin duda, en ellos hay mucha interpretación humana hecha de buena fe. Por eso, si no queremos perdernos en cuestiones, para mí menores, debemos centarnos en la esencia (no filosófica) del Mensaje del Reino. Y esa esencia sí está clara, pese a las añadiduras… Esa esencia es la palabra de Jesús que perdura, que no pasa, que siempre es actual, cada día más actual y urgente y necesaria… Por eso veo a Jesús más actual y comprensible que hace dos mil años. Sus ideas entonces disonaban o escandalizaban a muchos (por ello, Jesús habló de la necesidad de renacer…) Hoy somos capaces de comprenderlas mejor, excepto los que estén demasiado apegados a la Tradición innamovible, irreformable. A los que han concebido el Reino de Dios al margen de la historia…

    No sigo, Carmen, para no alargarme más. Pero tus preguntas y dudas, y avances…  dan para mucho más. Solo añadir y subrayar que la fe es sobre todo un don, que encuentra, como una margarita, quien la busca humilde… Si en las cosas de Dios vamos de suficientes (me incluyo y no quiero señalar a nadie) vamos por mal camino, un camino lleno de ausencia, vacío.

    • Carmen

      Fe en qué?
      Dudo , con todos mis respetos, que mucha gente crea más en el mensaje de Jesús que mi persona. Es, junto con otros, un referente para mí.
      Pero es un diálogo imposible.
      No soy soberbia, pero menos aún humilde. Jesús dice que somos todos valiosos. También lo soy. Sencillamente pienso. Mientras que pensar se considere un acto de soberbia o de falta de humildad, que viene a ser lo mismo. Porque contra soberbia, Humildad, es imposible el diálogo.
      Cuidado con esa humildad que hace decir: soy humildad. Tú soberbio. Cuidado.
      El Evangelio dice: creed en vosotros, en vosotras mismas. Podremos.
      Y eso he aprendido. Pero dudo que muchas personas de fe entiendan lo que digo. Porque cada cual interpreta el evangelio a su modo y manera.
      Y a mí me gusta el mío.
      Soy libre para elegir, para pensar y para hablar. Pero claro…si no tienes un poco de soberbia, eso tan malo, quizás sea imposible de entender lo que digo.
      Y me parece genial.

      • Carmen

        En cuanto al don de eso que llamais fe, pues si la vida no me lo ha dado, obviamente no lo tengo.insisto, en eso que llamais fe que intuyo que es creer una serie de cosas aunque tu alma entera se revele.
        Pero tengo fe en otras muchas cosas. Por ejemplo. Creo en la especie humana. Absurdo? Posiblemente. Pero tengo fe en ella. Y mi Jesús de Nazaret también la tenía.

        • Carmen

          Insisto. Sé que existe algo que nos transciende. O deseo creer con todas mis fuerzas. Eso que llaman Dios. Pero no el Dios de Jesús. No es mi padre bueno. No sé qué es.
          Pero sé que algo hay. Lo siento. Lo noto. Toda mi alma me dice que algo hay. Quizás no es suficiente para los cristianos. No sé.

    • Carmen

      Se me ha olvidado darte las gracias por tu respuesta tan extensa. Muy agradecida. Me acabo de dar cuenta al releerte.
      Gracias.
      Lo único que quiero decir es que es una pena que la figura de Jesús caiga en el olvido porque su concepto de Dios ya no nos vale a muchas personas. Pero no lo sé decir mejor.
      Un abrazo.

  • Carmen

    No sé si han oído la noticia de que a un chaval lo han matado de una paliza al grito de Maricón.

    Tengo una chica de 35 años que viene tres horas por la mañana a echarme una mano. Es como una antigua alumna y además hija de la señora que viene a mi casa muchos años. Su madre y yo  somos amigas. Pero amigas de verdad.

    Bueno, pues llega la nena, madre de un hijo de cuatro años superbonico y recién embarazada del siguiente y se sienta y se pone a hablar. Te has enterado de lo del chico gay? Estoy indignada, me dice.  Quién ha dicho que no te puedes enamorar de alguien de tu mismo sexo? Quién lo ha dicho? dice descompuesta. Pues tengo algún amigo gay y alguna lesbiana. Y qué? Dice desafiante. Mira, Mari Carmen, mi hijo no va a religión en su colegio. Va a valores. Porque no me fío de los curas.( Literal). No sé qué cosas le van a meter en la cabeza. Y Creo, eh? Creo que algo tiene que haber, sé que algo hay y no sé qué es, pero sé que lo que dicen los curas no es. Quiero que a mi hijo lo eduquen en valores, eso intentamos en mi casa, pero …y vuelve a la idea. Quién ha dicho que no puedes tener una pareja del mismo sexo? Quién?

    A esto me refiero. La realidad va por un lado mientras se sigue discutiendo del sexo de los ángeles. Pero , a quién le importa lo que piense está chica? Menudo error. Ya lo creo que importa. Es la rebelión de las ovejas.

    Pues eso.

    • Alberto Revuelta

      Mi experiencia en las parroquias que he servido es que lo que usted llama rebelión de las ovejas ha existido desde siempre. La mayoría de las personas con algún tipo de Fe religiosa han hecho siempre lo que han entendido mejor para ellas y su gente. Ahora lo dicen. Antes no se atrevían. Pero lo hacían. Los seres humanos del común son, somos, semes, semas, más listos, hábiles y escurridizos de los poderes de este mundo que lo que se cuenta. LDVM. (Laus Deo Virginique Matri. (Alabado sea Dios y su Santa Madre). Es para que sonría usted entre tanta teología.

  • Carmen

    El problema que veo es el mismo de siempre. La teología va por un lado y la vida normal, por otra.

    Hay un intento de construir una teología que las personas normales podamos entender porque está más cerca de nosotros. Pero no cuajará. Porque somos conjuntos disjuntos. Es imposible esa relación entre la gente normal y los sabios. Porque cuando hablamos los normales, lo que podamos decir se nos tacha de ocurrencias, disgresiones y otras cosas bonitas, y en parte con razón, no conocemos el universo cerrado de la teología y sus códigos de comunicación.

     

    Y me pregunto. Cuál es la finalidad de la teología? Un conocimiento abstracto sobre el mismísimo Dios solamente para iniciados o los que han dedicado su vida a ello?

    O quizás tratar de acercar  al cristiano de a pie a eso que llamamos Dios? Digo acercar.

    Me temo que es la primera opción. Nosotros seguimos sin importar, más de lo mismo. Hay un grupo que se ha dado cuenta del inmenso peligro que se está corriendo porque las cosas no son como eran. Porque ya no nos atrapan como antes. Sencillamente también pensamos. Tratan de paliar esta sangría que está sufriendo el cristianismo, porque nos vamos. Tienen la batalla perdida. No se nos tiene en cuenta. Sencillamente tenemos ocurrencias.  Tan acostumbrados están durante siglos a que hay que creer lo que la teología dice que no entienden que ni caso les vamos a hacer. Nos iremos con nuestras ocurrencias a otro sitio.

    Hacéis muy bien en centrar el debate en teología. No ha debido de salir de ese ámbito.

    José Ignacio. La manera de pensar se nota un montón en la forma de escribir. Y no me refiero a las palabras del texto. Se nota que haces esfuerzos por, pues por entender qué está pasando. Quizás porque sigues en contacto con gente joven y te das cuenta de que el mundo del presente y del futuro cercano nada tiene que ver con el siglo pasado.

    Pero las personas de a pie nos tendremos que buscar la vida, como siempre, como en todo, y dejar a la gente de arriba vivir, pues arriba. Nosotros, nosotras , a lo nuestro. Con nuestras ocurrencias llenitas de sentido común.

    Porque teølogos tiene la iglesia. Lo que es inaudito es que un grupo de ellos intente observar, analizar y tratar de echar una mano a la gente de abajo. Eso es lo inaudito. Y tendrán mi agradecimiento eterno. Pero claro, para entender lo que estoy diciendo hay que ser del pueblo llano.

    Ese es mi análisis. Nada nuevo bajo el sol. Bueno, no es cierto del todo. Hay un intento de acercar los contenidos de la teología al mundo real. Que no es poco.

    En fin.

    Opiniones

  • Isidoro

    A mí, este debate, también me está sirviendo para aclarar conceptos, y situarlos en un contexto general tan complejo.

    Comprendo que no se me entienda, porque yo tampoco me acabo de entender a veces. Mi postura respecto a Jesús, es de un realismo triste y decepcionado.

    Yo creo percibir en el maremágnum de la documentación de sus ideas, que Jesús era un humano hiperinteligente, al que le cupo el Cosmos en la cabeza. (¿Lo dedujo él solo, o le iluminaron?: ¡Qué más da!).

    (Es un caso excepcional, quizás junto al Buda Sakiamuni. Tener ideas hipernovedosas geniales en un contexto de estudios en Harvard, o Tubinga, es “relativamente” fácil, pero tenerlas en un ambiente cultural, pobre y totalmente ajeno a esas novedades, como los casos de Jesús y Sakiamuni, es de hipergenios).

    Son casos de hipergenialidad, (uno entre billones), y por ello, no me extrañaría que hubiese sido elegido por “las Inteligencias del Cosmos, (que tampoco son el “Dios”-origen), como digno de sobrevivir a la vida corriente, y nombrado como “Señor” de la humanidad, (lo que no es un piropo, sino el más alto cargo político-cósmico de la especie). Y de ahí, quizás, lo de su “divinización”, que no es más que un detalle cósmico.

    Pero desgraciadamente, vivió hace dos mil años, y estaba inculturado en otra cultura más primitiva, y aunque él podría haber documentado directamente todos sus conocimientos, sus testigos y los que acabaron documentando sus ideas, eran humanos de la época, y lo hicieron tarde, y sesgadamente.

    (En el evangelio de Tomás, que se supone que recoge algo de lo que transmitió en sus apariciones postmortem, hay destellos de esa hiperpenetración, (insights), del Cosmos entero. Destellos que cada uno son como un latigazo a la imaginación: ventanitas por los que se atisban las maravillas del Cosmos, que coinciden “curiosamente” con nuestros conocimientos científicos actuales).

    Y los humanos posteriores, nos hemos quedado con la miel en los labios. ¡Qué lástima de no haber estado allí, y haber tenido una grabadora o un moderno teléfono móvil!. Lo tendríamos todo bien grabadito, y no tendríamos ahora que devanarnos los sesos, para imaginar que es lo que habría dicho Jesús ¡de verdad!.

    Pero como desgraciadamente no es así, nos quedan dos actitudes. Una es apañarnos con lo que tenemos, y con la interpretación tradicional de ello, que es poco y sobre todo equívoco.

    O ponernos a trabajar individualmente y comunitariamente, (porque la cultura es cuestión comunal, de muchos), y tratar de llegar trabajosamente, a la perspectiva del Cosmos, que se supone que “cuasi milagrosamente”, obtuvieron nuestros hipergenios del pasado).

    Para ello, contamos con la ayuda de la “gracia”, definida por José Ignacio Calleja: La gracia (sobrenatural) no anula ni sustituye a la naturaleza-razón (natural), sino que la perfecciona, es decir, la reconoce, aprende con ella y en ella, la asume, la aclara, la facilita y la impulsa hacia la plenitud”.

    Esta definición es exactamente la misma que se puede aplicar para entender la actuación de todos los arquetipos, que todos llevamos en la profundidad de nuestra mente, (incluidos los sapienciales, los de los tres grandes Valores Universales), en una demostración más de que la teología tradicional cristiana deriva de un intento de conocer el funcionamiento de la mente humana, unas veces acertado y otras no. (Como ejemplo la controversia entre Pelagio y Agustín, que es pura proto-psicología)…

     

    (Esto seguirá. Muchas gracias a Román y a José Ignacio, por recolocar la reflexión a niveles significativos, pues nos ahogamos entre tanta doctrina, y ante tanta ocurrencia e improvisación, como las mías. Os necesitamos más, para resituarnos, que nos perdemos).

    • mª pilar

      Para mi personilla, no es tan difícil.

      Aceptar lo que “parece” que Jesús dijo, solo hay que limpiar todos los adornos que le han puesto, y fijarse en el meollo de cuanto pudo o no decir, en sus vivir y actuar.

      Todo lo demás…solo enturbia su Mensaje, su Nueva alternativa de vida aquí y ahora.

      Puedo asegurarle, que allá donde lo han hecho vida para quienes se la habían robado:

      ¡Esta crece en abundancia!

      Solo tiene una serio inconveniente…siempre el poder de este mundo basado en poseer a cualquier precio…intentará destruirlos…lo he visto y personas a las que quiero con todo mi ser, han sufrido la dureza de este poder, que parece estar rigiendo este dolorido mundo.

      A pesar de eso, hay que seguir intentándolo, lejos de toda teología.

      Me encanta leerle, aunque no siempre esté totalmente de acuerdo en todo.

      Un abrazo entrañable.

  • Román Díaz Ayala

    Gracias, José Ignacio, aunque confieso que me resulta algo difícil seguir las líneas de tus reflexiones, donde a cada momento me pregunto si quieres decir una cosa u otra parecida. Algo así como una mezcla entre una terminología tradicional (por ejemplo, gracia santificante, y que ésta no anula la naturaleza) y otra terminología más  propia de lo que ahora se cultiva heurísticamente ,como por ejemplo “salvación/liberación” , con toda esa carga de sutil ambigüedad.

    Creo que tenemos las mismas preocupaciones de hacer más comunicativa nuestra fe en un lenguaje entendible, aunque tú con unas inquietudes más propias de la pastoral/predicación. Éso es algo más que un simple “razonar teológicamente”. También es un espíritu de acogida.

    Si hemos leído bien e interpretado al teólogo “progresista” Alain Duran O.P., autor de este artículo, y muy posiblemente también del encabezamiento que da título , “Una fe cristiana sin Theos”, aunque pueda que haya sido elección de la revista francesa Golias de donde ha sido sacado por Antonio Duato, pues bien, mi posicionamiento va en paralelo a la seria crítica que hace el autor al libro colectivo, aunque sólo mencione a José María Vigil, recoja las objeciones de José María Castillo a Jose Arregi y cite a Santiago Villamayor.

    El propio Antonio Duato parece recoger estas objeciones cuando escribe en la presentación  que “este paradigma de no teísmo y no dualidad si llegara a dominar en las masas progresistas cristianas desinflaría la fuerza que puede aportar la fe cristiana a un futuro mejor para la humanidad”. Creo que es muy generoso calificando esta propuesta de paradigmática. Es decir, que la fe cristiana no se puede alimentar de esta propuesta/posicionamiento pretendidamente teológico de los autores.

    No son los postulados del mundo moderno ni sus elementos de pensamientos los que den respuestas al desafío de hacer entendible/comunicativa la fe cristiana, o sea, el mensaje de salvación a la sociedad actual. Existe otra fuente más propia de la naturaleza de la gracia.

    “Bendito sea el Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso, y Dios de toda consolación.”

    LA consolación de Israel había sido anunciada como característica de la era mesiánica. Y aunque hayan pasado dos mil años desde el tránsito terreno de Jesús, seguimos inmersos en ella. El Deutero-Isaías (cap. 40-55, o “Libro de la Consolación”) nos habla de ello como el término de la prueba y el comienzo de una era de paz y de gozo. Esta sociedad actual y moderna está presente en el interior del mundo antiguo y nosotros, los cristianos unidos a Cristo, somos consolados en sufrimiento mismo. Son fuentes , más bien causas de consuelo, no sin dificultades, del progreso de la vida cristiana en todos los países, las conversiones  que a diario se producen, y las Sagradas Escrituras.

    Romanos 15,4 : “En efecto, todo cuanto fue escrito en el pasado se escribió para nuestra formación, para que, con la paciencia y el consuelo que  dan las Escrituras, conservemos la esperanza.”

  • Santiago

    Claro que el “NO THEOS” como se entiende en el artículo no es A-TEÍSMO que es algo impensable y que implica ya la reafirmación de la existencia de Dios porque NO es lógico “combatir” lo que NO existe y por la universalidad -aunque imperfecta- de la creencia en un Ser Supremo como es común al fondo de cada religión. No había discusión, antes de los últimos siglos, sobre la “mera” existencia de Dios puesto que era “lo evidente” lo que no necesitaba una demostración profunda y sistemática para creer en El. Sólo habría que abrir los ojos a la presencia del Cosmos y la vida que conlleva.

    Sin embargo, lo más benigno es pensar es que el NO THEOS es buscar al Dios verdadero, despojándonos de la deformación de nuestra concepción de Dios. Sin embargo, nuestras humanas palabras siempre serán incapaces de abarcar la completa fisonomía divina. Los místicos mismos quedaban “sin palabras. PERO esto  no impide nuestra adoración y nuestra devoción al que es “desconocido” al YWH enigmático pero que resulta necesario y omnipresente. No puede impedirnos participar de la Revelación del que siempre está con nosotros ni de nuestra filiación como hijos adoptivos del que somos una mínima e imperfecta imagen.

    Para los cristianos -(según S Ignacio de Antioquía (70-107 dc) los primeros cristianos eran católicos o cristianos universales)- la imagen visible de Dios se encuentra en Jesucristo, Hijo unigenito y verdadero de Dios y NO adoptado. Por eso TODO fue hecho y recapitulado en El. El es el que revela la intimidad real de Dios aunque sea dentro del Misterio profundo e insondable de la divinidad.

    En el Padre Nuestro encontramos el “verdadero THEOS” en la hipóstasis del Padre:

    NO un Dios inasequible y distante sino el Dios que es como un “abbá”, papá, al que se le habla para que nos proteja y nos quiera

    EL cual por Sus méritos merece ser adorado y Su nombre santificado por ser nuestro “abbá” y que, por tanto, deseamos que Su Reino se extienda a nosotros y comience aquí

    Que su santa Voluntad sea siempre cumplida aunque NO coincida con la nuestra que está manchada de puro egoísmo y maldad

    Que sea providente en nuestras necesidades pues la FE es la que salva, FE que conduce a la esperanza en El y que por fin

    Imitemos al Padre que perdona nuestras ofensas y sobre todo que nos sostenga para que no nos arrastre nuestra naturaleza hacia la adicción desordenada de lo que es “malo” que se encuentra bajo el poder del Maligno.

    He ahí, en que la sencillez de la oración dominical nos conduce al verdadero retrato de lo que es THEOS y por tanto hemos de apartarnos de lo que nos deforma la Verdad,  porque el verdadero  Dios se “baja” hasta hacerse como “esclavo” para nuestro rescate perpetuo del mal y llevarnos a la luz

    Un saludo cordial

    Santiago Hernández

  • José Ignacio Calleja

               Escribe Román Díaz Ayala y, si leo bien, explica la incomprensión absoluta de la teología moderna con la realidad de Dios y Jesús, porque las reflexiones a que da lugar esa teología modernizante en todas sus variantes, por ejemplo, la de una fe cristiana sin Theos, nacen todas en falso; y la razón, “… nacen despojadas de todo lo sobrenatural… (ignorando lo más propio del cristiano-cristianismo) la relación personal con Jesús. “Quienes entendemos eso nos comunicamos con un Jesús vivo. Y nos alejamos de ver en la teología una ideología más, una caricatura, lo que al cabo no pueden evitar ellas”.  La cita no es literal, es lo que entiendo.
     
     
               Carmen nos sitúa a varios (teólogos) en el debate y dice, en mi caso, “No creo que el señor Calleja no defienda el teísmo. Pero es respetuoso con los que lo defienden”. Gracias por “señor” y la interpretación. En realidad, es cierto, siempre respeto las ideas bien contadas pues, si no has he pensado a fondo, no digo nada, no tengo criterio definitivo para pronunciarme. Aprendo.
     
     
               Este es el caso. Leo para aprender e ir situando lenguajes y argumentos. Yo al sobrenaturalismo de Ramón le aporto el dicho teológico tradicional de “la gracia (sobrenatural) no anula ni sustituye a la naturaleza-razón (natural), sino que la perfecciona, es decir, la reconoce, aprender con ella y en ella, la asume, la aclara, la facilita y la impulsa hacia la plenitud”. La relación es curiosa y problemática; lo es al contarla y al asumirla en toda la teología y vida cristiana. (Y lo es en su significado ante la conciencia del ser humano y la ética civil propia de una sociedad laica y democrática. Cuesta aceptarlo a muchos creyentes, pero hay modos y respetan a la fe y la razón. No es el lugar). Dos dimensiones de la misma y única historia de salvación/liberación, sin identificarse, sin separarse, pero mezclándose en ¡todo!, en todo lo humano y existente conocido con la forma de un “ya sí” (El Reino de Dios es-está ahí), “todavía no” (el Reino de Dios no está-no es todavía en plenitud). La plenitud, en su realización final, absoluta y definitiva, trasciende esta historia, es escatológica; pero su crecimiento o proceso de desarrollo en este momento evolutivo de la vida del ser humano, la Tierra y el Cosmos, sobre todo, la cotidiana y tangible que a diario está a nuestro alcance, la que podemos impulsar como fraternidad alternativa, es el quicio de la fe cristiana (sobrenatural y natural a la vez, en mezcla inseparable) y de su confesión como seguimiento de Jesús y del Reinado de Dios depende todo.
     
     
               Bien, y perdón por no saberlo decir mejor, sin esperar los días necesarios, si esta fe, más practicada como relación de intimidad con Jesús y su proyecto de fraternidad, que elucubrada para contarla con modernidad adecuada a cada tiempo, digo que si esta fe ha sido contada de un modo y tiene que ser contada de otro, yo estoy abierto a todo. Estoy cómodo con una intelección de Dios misericordioso como Padre-Madre, pero sé que es un antropoformismo con muchos límites. Creo en Dios y en Jesús, “mi hijo amado… mi padre y vuestro padre”, pero todos mis conceptos son insuficientes y su significado ontológico instrumental a la fe y el tiempo en que ésta se viva. No El debate de qué antropomorfismo es más fiel al tiempo presente y a la tradición cristiana, es muy interesante, y debemos evitar los ofensivos, pero no creo que fuera de las élites culturales sea el más urgente. Tiene más potencial de conversión para la mayoría de la gente nuestra relación de intimidad con Dios y Jesús (Padre/madre/hijo/hermano) y la fraternidad y el culto en que se expresan, descargando con sincera desnudez de almas libres la ontología dogmática que la rodea, y dando tiempo a que muchas voces y comunidades vayan reclamando reformulaciones de la fe que sacien al pueblo creyente y lo hagan moderno en sí mismo y muy crítico con los excesos de otras ideologizaciones; las que superada la religiosa, recalan en algún saber  muy actual y precipitadamente absolutizado, algún proyecto cultural transhumanista, algún imaginario de libertad nacional para los nuestros o alguna espiritualidad exótica y válida solo por mistérica. Con todo el respeto a cada propuesta, pero discernido con igual o más sospecha crítica.
     
     
               Por tanto, no desprecio lo que ignoro, al contrario, quiero que avancen todas las teologías, filosofías y teorías críticas, todas, pero no corro por asumir una y darla por buena. Por mi modo de vida, edad y tarea, me encomiendo a lo aprendido, discernido, modulado a la medida de la autonomía inteligente del ser humano, y jerarquizo la relación de verdades del credo cristiano, y hasta sé callar a favor de la caridad y el crecimiento tangible del Reino de Dios, donde pienso que considerar la dogmática “tradicional” del credo en clave ontologista me conduciría al fracaso; doy tiempo a otros doctores más doctos y con más tiempo para esa urgencia; lo digo con mucho aprecio de su empeño; no es la batalla de mis comunidades ni mía; tomados los antropomorfismo con sentido común, creo que no precede como urgencia pastoral a la de “tomar el nombre de Dios en serio y hacerlo junto al hermano más necesitado”; como verdad practicada y celebrada en común; como expresión relativa y contingente para un absoluto: hacerse prójimo del caído en el camino. Una alumna y teóloga de mis cursos ha titulado su estudio exegético así, “Jesús, el medio muerto que da vida al que se le acerca”, en referencia a que el herido del camino, en la parábola del Buen Samaritano, es el que devuelve o da vida al que se le acerca para ayudarle. ¿Por qué? Porque le ayuda a ser persona cabal, completa y plena. Admirable el detalle y su autora por decirlo así. (Me he pasado escribiendo. Me cuesta, pero gracias. Paz y bien).   

  • Carmen

    Pues no entiendo bien.

    Creo que lo que se plantea es una fe cristiana sin un Dios personal. Y leyendo los artículos y los comentarios creo que se hace una identificación entre catolicismo y cristianismo. Pero el cristianismo no es sinónimo de catolicismo. El cristianismo incluye a los que profesan la fe católica, pero el catolicismo no incluye a todos los movimientos cristianos. Pero si llevan discutiendo desde el minuto uno. Si ya Santiago y Pedro no estaban de acuerdo. Nos acordamos de los concilios aquellos de siglos pasados? Ha habido excomuniones y personas en el fuego por herejes. Guerras en Europa con la excusa de los seguidores de Lutero, luego salió Enrique VIII con el anglicanismo. Un montonazo de iglesias evangélicas, los testigos de Jehová…

    Todos estos no son cristianos? Pues qué son?

    Quizás el artículo debería llamarse una fe católica sin Theos. Y entonces que hablen los católicos. Porque hay movimiento cristianos que se están planteando otra teølogia. O quizás Spong no es cristiano? Ni el señor Vigil que no tengo el gusto de haber leído nada suyo tampoco lo es? O algunas otras personas teølogos y Teólogas no son cristianos o lo que no son es católicos?

    Tengo un jaleeeeeeo.

     

     

    • Carmen

      Ya está.
      Ya me he aclarado. Se lo acabo de decir a Juan Antonio. No sé si lo leerá.
      Siento molestar a los que piensan que escribo como si esto fuese un grupo de WhatsApp. Pero de repente me ha venido una ráfaga de esas que me vienen y he entendido. Una cosa es lo que plantean los seis Teølogos y Teólogas. Y otra lo que dicen los cristianos. Está claro que no les gusta nada la propuesta de Arregi y compañía. Lo entiendo. Los cristianos , cristianos son.

      Pues si me hago un lío con esto del cristianismo, y llevo como cincuenta años pensando en todo esto, imagínense los demás. Han salido corriendo de las iglesias. Y tienen sus motivos. Pero me atrapó la historia de Jesús de Nazaret. Y todo eso de Dios. Y como soy tan tan cabezona…

      Me encantaría saber qué pensaría Miret Magdalena de todo esto. Pero es imposible.

      Perdón otra vez.
      Ya me callo.
      Buena noche.

  • M.Luisa

    Desde que leí a  Jorge hace un par de días  y en el que me fijé para intervenir con mis reflexiones  ha habido muchos comentarios que he tenido, a causa de mi disponibilidad de tiempo, de  leerlos de forma muy sesgada, pero  además también con la finalidad de que sus lecturas no me despistaran de la idea central que me vino al leer, como digo, el comentario de Jorge.

    Volcar la mirada, para afrontar el problema que nos ocupa, hacia una filosofía de corte orientalista no resulta nada despreciable si tenemos en cuenta que en el propio cristianismo  ha habido dos corrientes teológicas, la latina y la griega.  Desde luego que para una metafísica naturalista  que es desde  la cual  se debe partir ahora a la altura de los tiempos   para afrontar este  referente  cambio de modelo,    la realmente exponencial para ello es la  teología griega,  pues  la tradicional metafísica elaborada a partir de la  teología latina está bien muerta.

    La viabilidad de otra metafísica incluyendo en ella la ciencia  en miras a que por fin se asiente en el mundo  la no dualidad  es  a mi juicio  la base donde fundamentar este otro modelo de Dios posible.

     

    Dice Jorge,” Mi fe cristiana es exclusivamente cristocéntrica, y de ella no se deriva la comprensión del mundo, ni de lo Real, ni del Ser, …, ni siquiera desvela lo que es Dios como Misterio Incognoscible e Inefable. Lo que desvela Jesús de Nazaret es un Proyecto de Vida hacia la Plenitud de justicia y amor, …, que hay que realizar aquí y ahora, y que según sus palabras está abierto al futuro en lo Eterno, en Dios”.

     

    Iré por partes: ciertamente la fe del cristocentrismo  es una fe que proviene exclusivamente  del evangelio, sin embargo  ¿este Proyecto de vida hacia la Plenitud dónde se realiza, si no en el mundo?  Y si se realiza en el mundo cómo no nos ha de importar  conocerlo?   Claro que  Jorge   no habla de realización sino de desvelación. Pero yo pregunto ¿es esto así?  Jesús, dice él nos desvela el proyecto, sin embargo a mi juicio el proyecto no trata de ninguna desvelación en la que operara solo el pensamiento, sino de una propuesta a realizar físicamente  obra del Proyecto mismo. Por tanto mírese por donde se mire es ineludible  conocer el mundo donde vivimos.

    Volviendo  al inicio  es preciso ahora decir algo sobre  lo referente a las  dos teologías antes mencionadas,  la latina y la griega.  La primera  de la mano de san Agustín concibe la persona  desde sus aspiraciones y vicisitudes morales  de ahí que las antropologías habidas hasta hoy siguen arrastrando de algún modo  la  dualidad  de la persona, en cambio visto el problema desde la teología  griega al concebir la persona   como un trozo del cosmos, formando parte de él,  ahí sí que  al tener de él un conocimiento cada vez mayor  mediante las ciencias  nos permite considerar unitariamente cosmos y mundo en unidad. Entonces sí cobra sentido   un estudio  unitario  de la realidad cósmica (material) y humana (inteligente)  sobre todo teniendo en cuenta las ciencias actuales. Ya no se ve a Dios desde estos dos pisos que se ha dicho, sino de uno solo, es decir, desde esta  realidad cósmica en la que se está y se vive humanamente….

     

    • M.Luisa

      Gonzalo si sales a pasear tu mirada por este hilo, desliza el pulsor bastante abajo para ver la respuesta que di a tu pregunta. Te lo recuerdo porque aprecio mucho tu punto de vista.

    • Iñaki SS

      Hola M.Luisa
      Me pasa como a ti. Increíblmente, a mis años, me sigue faltando tiempo, en el ajetreo del día a día. En este sentido, me cuesta profundizar en todos los comentariós. Me conformo con no perderme todas tus leccioncitas y así poderles dedicar la mayoría del tiempo disponible. Siempre aprendo algo, en cada una de ellas.
      Eskerrik asko y un abrazo.

      • M.Luisa

        Gracias, amigo Iñaki!! Menos mal que conociendo todas mis torpezas e insuficiencias no me tomo al pie de la letra tus amables palabras, pero sí que me animas al darme a entender esa comprensión tuya a pesar de la dificultad que presenta un tema como este tan complejo en el que para construir previamente hay que deconstruir.

        Hay una cosa de las que dije ayer en mi comentario que me das ahora la oportunidad de corregir o de explicarme mejor y quizá también le sirva a Jorge para interpretarme de forma más adecuada.

        Sí, en efecto, Jorge respecto al Proyecto habla de realización, pero al mismo tiempo de desvelación, lo cual esta ambigüedad hizo detenerme a tal vocablo para asignarle una situación distinta a la propia de Jorge que al parecer la situaba al principio del Proyecto, en cambio si acaso yo la situaría al final del mismo como aquella verdad que la propia realización del Proyecto, es decir, de la praxis realizada nos desvela. En toda desvelación lo que se desvela es la verdad de la realidad, este es el orden a seguir, no a la inversa porque entonces el pensamiento (lo que me referí ayer) la razón, es lo que se le seguiría dando prioridad como así ha sido en la historia del racionalismo.

        Gracias Iñaki, ¡Una abraçada!

  • Carmen

    Román. Me parece muy injusto lo que dices. Antonio publica estos artículos porque es un tema teológico de actualidad, pero deja su postura bien clara en sus escasas intervenciones y en el comentario inicial del artículo éste.

    No se enturbia nada, sencillamente se habla. No entiendo por qué dices que en Atrio hay cosas que no son posibles. A lo mejor no he entendido bien lo que quieras decir con eso.

    Si lees con atención los comentarios, la inmensa mayoría no comparte eso que llaman cristianismo sin Theos.

    Desde luego ni el señor Revuelta ni Isidoro. El primero con su estilo demoledor lo dejó ayer, bueno, y siempre, clarísimo. Isidoro lo tiene más difícil, por aquello de esa postura tan particular que defiende acerca de la vida en general . Óscar, oscuro como siempre, pero una persona que defiende al Papa sin fisuras, lo tiene que tener clarísimo. El señor biólogo que en este momento me viene a la cabeza el nombre de Juanel, no puede ser más teísta. No creo que el señor Calleja no defienda el teísmo. Pero es respetuoso con los que lo defienden. Incluso ha entrado alguna persona para manifestar su apoyo sin fisuras al teísmo.

    Hay otras opiniones que no abordan claramente el tema. Hacen reflexiones , que aunque alguna no entiendo porque me falta nivel, no llegan a expresar su postura ante el tema, probablemente porque no le den importancia o no les apetezca, o no se lo quieran plantear en profundidad, ya está bien de plantearse cosas. A estas alturas buscamos paz. Y muchos ni intervienen. El señor Llaguno  sí que ha intervenido apoyando a la postura del no teísmo. Se agradece un montón.

    Y, francamente, no creo que mi persona sea alguien como para preocuparse por lo que dice. Ni filósofa, ni teøloga. Y no me doy por aludida en absoluto por eso de enturbiar. No es mi estilo.

    Así que me parece injusto eso que dices de Atrio y que aquí se enturbia algo.

    Sencillamente se habla. La postura mayoritaria es teísta, como no puede ser de otra manera. Y hablar no es enturbiar, es sencillamente hablar.

    Te recuerdo que no existe La Verdad Absoluta . Al menos eso creo.

    Un abrazo.

    Y otro a los seis Teølogos. Y a sus amigos.

     

     

    • Román Díaz Ayala

      Carmen. Contextualicemos para evitar en lo posible que caigamos en personalismos.
      cuando digo “que tal cosa ya resulta imposible en Atrio”, no hago más que concluir lo establecido al abrir el comentario, que el debate “general” y que nace de un “libro colectivo”, del que Atrio se hace eco, es un ejercicio intelectual inútil, uno más de los muchos ensayos repetitivos que no aportan ninguna novedad en cuanto a la profundidad del mensaje del cristianismo.
      ¡Claro que existen posicionamientos diversos!, pero ya dirigidos dentro de un mismo universo mental, un patente ámbito sicológico portante de unos valores traducidos en premisas que no ofrecen ninguna novedad notable. Una misma cultura nos separa. ¡Y la fe cristiana reside en otro orden de cosas!
      Resulta cómodo, pero falso, y ésto por culpa de una teología heredada que se ha pretendido “racionalizar”, que la doctrina cristiana se haya construido sobre una lista de los atributos de Dios (THEOS), ni de sus acciones. Resulta fácil, simplón y cómodo, porque así se puede proceder contra una caricatura, haciendo de la fe en Jesús y su Salvación una simple cuestión de creencias, como cualquiera otra ideología.

      • Carmen

        Pues eso digo.
        Que de inútil, nada.
        Novedoso estoy segura de que no para vosotros que tenéis otros canales de comunicación. A mí sí me lo parece. Posiblemente por eso que te digo. La teología solamente es accesible a unos cuantos. De todas maneras no creo que Lutero fuese no teísta. Tampoco el no teísmo es la negación de Dios. Es otro concepto. Seguramente tan equivocado como el teísta. Porque de Dios nada sabemos. Por mucho espejo que me ponga delante. Espero que no se parezca a mí ni un poquito. Y no por el hecho de ser mujer. Eso ya está superado. Aseguraría.

        No creo que sea algo estéril. Lo veo muy interesante .
        Pero bueno, es mi opinión.

    • Carmen

      Exacto.
      Jorge.
      Perdona. Te tengo muy presente, pero mi cabeza es un horror para los nombres.
      A lo mejor no sabes de lo que hablo , y tampoco lees esto. Por si acaso, he hecho referencia a ti como Juanel.
      Sorry.

  • Román Díaz Ayala

    Participo de este debate de mala gana, primero porque me parece estéril, pues en lugar de dar claridad  a los posicionamientos de la fe cristiana enturbia todavía más el mensaje, para desventaja de quienes buscan sinceramente organizar sus vidas en un mundo post-cristiano. Por sus orígenes y las fuentes en las que se alimentan, siempre en el campo de una teología o disciplina científica que es más disertación filosófica que reflexiones sobre la predicación y la obra salvífica de Jesús.

    Sus orígenes son claros:  la teología liberal del campo protestante y el cientificismo hecho teoría teológica. Penetrada profundamente por las teologías de la liberación en el campo católico, preñada de ideologías marxistas y un claro prejuicio contra el valor teológico o naturaleza teológica de las Escrituras.

    Es, por tanto, un debate sesgado, un alegato de parte, que prescinde abiertamente de cualquieras connotaciones  de carácter sobrenatural alegando que es un acercamiento, yo diría que más bien una claudicación, ante el pensamiento moderno nacido de la Ilustración.

    Se principió poniendo bajo sospecha la validez histórica de la institución eclesiástica (La Iglesia Católica, o Iglesia Latina), algo que ya había realizado con notables éxitos históricos la Reforma Protestante. Pero había que atestiguarlo “históricamente” separándola de la persona de  Jesús, el Jesús histórico. Pero los escritos que no fuesen los Evangelios canónicos tenían que ser desestimados. Y así quedaron fuera  San Pablo, todas las epístolas e incluso el Libro de Hechos escrito por Lucas como segunda parte de su Evangelio. El cuarto Evangelio, y los cinco libros de Juan quedan también bajo sospecha.

    No importa que algunas escritos del Nuevo Testamento sean anteriores a los propios evangelios “canónicos”, basta con reducir  las “palabras auténticas de Jesús” a un ramillete de frases, y a sus hechos, especialmente, los últimos de su estancia terrena desde el juicio y muerte hasta su despedida darles un carácter, o un sentido amoldados al racionalismo moderno. Ahora ya se pueden elaborar conjeturas presuntamente historiográficas y despojadas de todo lo sobrenatural.

    Y así se nos pregunta: ¿Se hace posible una fe cristiana sin THEOS?

    Escribe Isidoro que la fe religiosa es una virtud teologal, algo producto de un esfuerzo personal, siendo algo más que una mera intuición personal. Contesta Alberto que la fe es un don que se recibe y se cuida cultivándola y reflexionando.

    Pero tal cosa ya resulta imposible en Atrio. Dice Jesús Villarroel O.P. en una de sus homilías que el conocimiento bíblico es el conocimiento e Jesucristo, pero no un conocimiento meramente intelectual, sino determinado por unas relaciones personales, no un tránsito de ideas, sino una relación personal con Jesús. Quienes entendemos eso nos comunicamos con un Jesús vivo.

    Para el Pastor Andrés Portes, predicador protestante, el anuncio del Evangelio, que es la ciencia de Dios, con él, Dios nos la hace partícipes.

    Pero, claro, sólo en los escritos paulinos el THEOS aparece 548 veces, salvo cuando se le atribuye este título a Jesús, que según tengo estudiado lo encuentro tan sólo en Romanos 9,5 y Tito 2,3

    En todo ello con THEOS  hace referencia al Dios que se reveló a Israel, pero por la influencia de la predicación de Jesús el apóstol insiste con el título  de PADRE. Cuando cita el Antiguo Testamento llama al THEOS, Señor, pero en todos los demás casos es a Jesús  a quien designa con Señor.

    Son varias las ocasiones cuando escribe Dios y Padre de Jesucristo, y volviendo al  Antiguo Testamento se refiere al “Dios de los padres”.

    Siento no poder seguir, porque  no es propio de un comentario hacerme más extensivo.

     

    • Santiago

      Gracias Román. Muy esclarecedor tu comentario que ilumina la fe en Cristo. Esta disgresión sobre el Theos es el punto central del NT y la base de la predicación kérygmatica apostólica.
      Y así en el mismo Evangelio, Isabel llena del Espíritu Santo exclamó ante la visita de María ¿De donde a mi que la Madre de mi Señor venga a visitarme?
      La palabra clave es Theos que es el tema principal de tu comentario y del artículo sobre el tópico.

      Abrazos
      Santiago Hernández

  • Santiago

    Los problemas existenciales siempre han existido, desde que el ser humano pudo pensar su misma realidad. Siempre el ser humano se ha preguntado su origen y su destino….Es por eso que “el humano” se encuentra en estado de búsqueda constante….y nada puede llenar plenamente ese vacío existencial…excepto lo que es cabalmente espiritual que pertenece a su mismo ser…Segun el libro del Abad de Santo Domingo de Silos esta búsqueda universal de nuestro origen y destino es ya una señal que hemos encontrado lo que buscamos puesto que nadie busca lo que no cree que existe…Por eso aunque débilmente y en confuso estamos buscando lo que es verdad, que es la Suma Verdad…

    Por otro lado, como dice el autor es inadecuada nuestra formulación de Dios si lo concebimos meramente como un  “super-humano¨y no entendemos a Dios actuando en Su libertad y en la nuestra…y si creemos que nosotros somos los que tenemos “todos los derechos” por el sólo hecho de haber venido a existir….Por eso, corresponde a la naturaleza divina estar por “encima” de toda afirmación y negación ya que Dios se encuentra lejos de nuestra capacidad intelectual”…Solamente podemos concebir a Dios y lo vemos como en un espejo y por sus sus efectos…Somos cierta imagen imperfecta de la divinidad

    Podemos llegar hasta Dios por la razón y por el corazón…por la fe revelada…ya que Dios es trascendente e inmanente a la vez….sin equipararse por completo a nosotros en su divinidad….Por eso coincide que el que Dios este por encima de nosotros….no lo convierte en un dictador cruel que ejerza una “fuerza indiscriminada” contra nosotros que somos parte de su Creación…Por eso Dios no es el que oprime, lo que nos disminuye y debilita como erróneamente creen los autores del “no teísmo”….Según San Juan, Dios es amor….amor incondicional….pero amor verdadero…no el amor “nuestro” mezclado de nuestro propio egoísmo humano….Es amor que excede todo conocimiento y toda la razón…puesto que solamente vemos como en el espejo….solo como una chispa….solo como un destello…solo como en una iluminación súbita…

    Si creemos que Jesús es meramente un profeta judío itinerante y rechazamos su filiación divina, y lo consideramos como un ser especial pero solamente como una “adopción de Dios”, entonces su relevancia y su importancia carecen de sentido. Desencajado de su perpectiva en la verdad que predica el Evangelio, se puede improvisar otra religión “no cristiana” que se ajuste mejor a nuestra mentalidad actual…Sin embargo, esta concepción es “fabricada” y este tipo de reconstrucción tiende a fallar y desaparecer en el tiempo en una serie infinita de especulaciónes y nuevas formulaciones…La verdad ya fue predicada y escrita y transmitada a nosotros en su esencia….y fue recibida por nosotros con la fe de nuestro bautismo…Es necesaria una puesta al día de la teología cristiana sin corromper la estructura de la FE REVELADA…

    Un saludo cordial

    Santiago Hernández

  • Carmen

    Porque claro. Es que el título del artículo es demoledor. Una fe cristiana sin Theos. Es decir. Una fe cristiana sin un Dios personal , cuando la base del cristianismo es Jesús hijo de Dios Padre. Más personal no puede ser ese Dios.

    A lo mejor es que no es posible.

    A lo mejor es que el que su cabeza no le permita  aceptar un Dios con características antropomorfas lo que no puede ser es cristiano. Posiblemente sea eso. Por lo visto para ser cristiano hay que aceptar a un Dios creador, dueño de la vida, de la muerte, principio y fin de todas las cosas , e incluso con un hijo nacido de una virgen.

    Pues bueno.

    Pero que tengan muy claro los cristianos de pro, todos muy teístas, que la figura de Jesús de Nazaret no les pertenece. Es patrimonio de la humanidad. Como la de Einstein no es propiedad de los judíos alemanes, ni la de Beethoven en de Alemania. Hay personas que transcienden fronteras de todo tipo.

    Así que si no puedo ser cristiana, pues no lo seré. La verdad es que tengo muy poco  que ver con el cristianismo oficial. Tendiendo a cero.

    Respeto profundamente a muchas personas cristianas, que su Dios es el Dios de Jesús, tal cual. Creo que tienen suerte. Por lo menos saben en qué Dios creen y además están convencidos de que es Amor en estado puro.

    Y si no puedo serlo porque el futuro del cristianismo no va por ahí, pues bueno. Hay otras muchas cosas que no puedo ser.

    No veo el problema.

    Y que la iglesia siga manteniendo su credo oficial. Suyo es el Poder. Lo que no sabemos es cuánto tiempo aguantará tal cual. A ver si tengo suerte y desde mi estrella logro averiguarlo. Pura curiosidad.

  • Isidoro

    Amigo Alberto: Con el background cultural que tienes, y lo exquisito que eres juzgando realidades presentes, me admiro, que no comprendas, que un hueso o un pedrusco encontrados por un arqueólogo dentro de una cata de terreno perfectamente datado según la profundidad, que se puede datar por carbono 14, etc. es algo concreto sobre lo que hacer hipótesis razonables.

    Y las investigaciones arqueológicas de Sumeria, con sus millones de tablillas en barro cocido, con sus zigurats, y todo eso, son cosas tangibles, cuya interpretación científica, aunque siempre falsable por una hipótesis mejor, es algo razonable y respetable.

    Pero cuando tocamos a Abraham, ¿qué tenemos? Nada en absoluto, es una figura mitológica, que posiblemente represente a un personaje muy antiguo, que ha quedado vagamente en el recuerdo inconsciente, pero cuyos detalles son todos inventados, sobre la base de la religión sumeria de las tablillas.

     

    (Mas aún, Abraham, el patriarca original mítico del pueblo judío, podría ser el sumerio Abram de Ur de Caldea.

    Y su padre Tiraj, en sumerio significa que era sacerdote oracular. Y lo era del Dios-Luna, Nannar-Sin,  que era el Dios residente en Jaran, (a donde se trasladaron desde Ur), como también lo era de Jericó, (la ciudad del Dios-Luna), una de las ciudades más antiguas del mundo).

    Por ello cuando el posterior Yahvé le dice supuestamente a Moisés en el Sinaí,  (la tierra del dios Sin), que era el mismo Dios que el de Abraham, Jacob e Isaac, parece que se trataría del susodicho Dios.

    Al fin y al cabo cuando el Dios de Moisés, a instancias del mismo, se autodenomina Yahvé, no está diciendo su nombre, sino que podría estar diciendo que es “Él es el que será”, el que actuará a partir de ese momento).

    (Ese sería el tan mencionado Dios de Jesús = uno de los Dioses del panteón sumerio. El Pentateuco se compiló después de la vuelta de los cuarenta años del destierro en Babilonia, hacia el 538 a.C. Ahí se inició realmente la religión judía).

     

    Israel Finkelstein, en su “La Biblia desenterrada”, ha puesto claridad en el origen de los textos sagrados israelíes. Y hasta se duda bastante de los detalles de las figuras reales de David y Salomón.

    Y donde se dice Abraham, con ciertas diferencias, se dice Jesús. Fue una figura histórica sin duda, pero desgraciadamente, la documentación de su enseñanza, es muy tardía, de parte de una escuela teológica-interpretativa, y muy sospechosa de interpelaciones y rollos posteriores.

    (Acuérdate de la famosa Comisión de ex-pertos teólogos y lingüístas–que se supone que no eran unos “piernas”, que dictaminaron, que solo se puede afirmar razonablemente que proceden de Jesús, el 25-30 % de lo escrito, transmitido y que nos ha llegado).

    La fe es personal y no necesita ser razonada ni razonable, pero eso no da carta blanca a posiciones anticientíficas, en personas de cierto nivel, (aunque la ciencia puede equivocarse, pero siempre para mejorar e ir acercándose a la verdad).

    Lo que pasa es que a veces interesa jugar al totum revolutum de la confusión, para justificar posiciones personales, a las que tienes todo el derecho y no tienes por qué justificar.

    • Isidoro

      No es interpelaciones, sino interpolaciones.

      • Alberto Revuelta

        Si amigo, admitido el coscorrón. Pero…respondeo: 1) el carbono 14 garantiza la entidad ósea del hueso. Eso es ciencia. Las hipótesis no son ciencia, pues no hay modo de comprobarlas y de falsarlas. La poesía es el fondo de la verdad, pero no deja de ser poesía. 2) Abraham puede ser un personaje mitológico, pero sus hipótesis, con perdón, tienen idéntico valor que las creaciones sumerias del Dios Omnipotente con colegio cardenalicio en Irak hace siete mil años. Las tablillas cuneiformes se crearon para contabilidad y uso del Tribunal de Cuentas de ggghmercaderes y recaudadores de impuestos. Eso es ciencia y cuentas. Las elucubraciones son elucubraciones y poesía. 3) El contexto geográfico e histórico de la Escritura es claramente mesopotámico y hay reciente una hipótesis que sostiene que sus once primeros capítulos son los trazos de los manuales escolares de Babilonia aprendidos por los hebreos en su exilio de Babilonia. 4) La “identidad literaria” o “identidad narrativa” de nuestro padre Abraham retorna a sus ancestros en UR que, como los hebreos del exilio son mesopotámicos, y con mitos o sin ellos, esos hebreos eran tan de carne y hueso que estaban encantados de estrellar a los niños babilonios contra las piedras y después ponerse a cantar tras descolgar sus cítaras, 5) Walter Benjamin, judio, decía que el hebreo es una lengua de supervivientes y para supervivientes. Abraham, con identidad literaria para llegar con plenitud de vida a esta tarde en que tengo el placer de reflexionar a tu iniciativa, nacido en UR, se establece en Canaan, atravesando el Eufrates y luego el Jordan. IVRI, hebreu, significa “el que atraviesa”, que al fin y a la postre es lo que hacemos todos para sobrevivir. 6) La traducción de Dios, según Marc-Alain Ouaknin, es Elohim que son las fuerzas de la naturaleza que organizan la creación y que pertenecen a la divinidad pero no son DIOS MISMO. Los once primeros capítulos son mitos babilonios. El relato propiamente hebreo comienza en el capítulo 12 y Esdras, en el siglo V a.C. tuvo un papel central en la construcción de la Biblia y en el restablecimiento del hebreo. 7) En “La forge de Dieu” de Nissim Amzalag, doctor en estudios biblicos de la Universidad Ben Gurion de Isarael, publicado en Editions du Cerf, 2020, afirma que los hebreos no inventaron a YHWH, sino que lo adoptaron de una divinidad secreta de un pueblo conocido como los QENITES, en el noroeste de Arabia y en el Neguev, tierra del Caín bíblico, identificados ya en 1900 con los FORGERONS, que Hera herreros, tenían fraguas y hornos y trabajaban el metal. Atribuyen a YHWH la condición De Dios cananeo de la metalurgia, productores de cobre en el Sinaí, en Arabia, en el Mar Rojo y en el Mar Muerto.
        Expresó con todo este apunte que no quiero ocultarme para justificar mi elección de mi entrada de esta mala y no confundo ciencia con elucubraciones varias. Ni con ciencia, ni con hipótesis teológicas o hermenéuticas se va a asegurar el seguimiento de Jesús por gentes que deseen caminar su camino. Solo siguiéndolo en paz, en silencio y dispuesto a aguantar el peso del camino con ilusión y confianza, se garantizará que cuando vuelva pueda encontrar tal Fe en la tierra.
        Perdona, amigo Isidoro, que me haya alargado. Cordial saludo.

        • Isidoro

          Yo lo que quiero señalar, que ya he señalado hace tiempo), es mi opinión de que la fe religiosa es una virtud teologal.

          Y toda virtud, que por principio es meritoria, lo es porque supone un esfuerzo personal. Por eso, los creyentes debemos, (yo también soy creyente en ciertas ideas), asumir que creer exige pagar un precio, un esfuerzo costoso.

          Si solo fuera seguir una intuición personal, ¿qué mérito y que esfuerzo supone eso?. El esfuerzo, por lo que la fe es una virtud, está en asumir ciertas contradicciones entre ciertas cuestiones que creemos, y lo que la ciencia señala.

          Esa es para mí el significado de la frase de Tertuliano, “creo por que es absurdo”. No es que haya que creer todo lo absurdo, sino que hay cosas que no sabemos, porque no están bien demostradas, o el conocimiento nos dice que no es así, y por ello, sustituímos el saber por creer.

          Sería “tengo que creer porque como es absurdo, no me es posible saberlo”, que es el ideal, como decía Pablo, cuando decía que llegará un momento en que no creeremos, sino que sabremos.

          Pero eso no significa que neguemos la bondad de la Ciencia en general, descalificándola en una actitud anticientífica, propia hoy día de ignorantes o de fanáticos irracionales.

          (Por cierto eso de que las hipótesis en Ciencia, no son Ciencia, no es verdad. Lo son si se consigue demostrar suficiente y consensuadamente. El conocimiento científico es una colección de hipótesis suficientemente aceptada por la comunidad científica).

          • Alberto Revuelta

            Dos precisiones y lo dejo, Isidoro. La fe es un don que se recibe y se cuida, cultivándola y reflexionando. Lo absurdo no entra en lo que confío. Una cosa es que no esté claro el horizonte y otra que me aparezca como absurdo y crea en él. No participo de esa vía tertuliana. Las hipótesis son lo que no son. Es verdad que para ser ciencia han de ser falsadas. El consentimiento universal no prueba científicamente nada. De lo contrario la creencia en el Theos sumergió sería verdadera. Y no lo es. Gracias por dedicarme tu tiempo e interés.

          • Alberto Revuelta

            Debe decir ; las hipótesis son lo que son. Y debe decir el Theos sumerio.

  • Alberto Revuelta

    Nuestro padre Abraham con una intelección sentiente de amplia repercusión en tiempo y espacio nos remitió al Eterno inasible, no domeñable, cuyos caminos no pasaban por los conocidos y transitados. Un muchacho de este caballero, expulsado al arenal inmenso por la sonriente Sara, con ánimo claramente asesino, tiene a sus nietos rezando la fathia en Rotterdam, en Hamburgo, en Milán, en Paris, en Madrid y en Roma, con permiso de la Guardia Suiza. Esos nietos de Ismael y bisnietos de Abraham tiene a Jesús el hijo de Maria cuyos vecinos nazarenos no aceptaban ni en pintura, por profeta y lo recuerdan y veneran como a tal, igual que su madre. Decía Arregui hace unos días aquí refiriéndose al Dios Omnipotente:  “Esa representación tiene fecha de nacimiento. Probablemente, fue concebida por la imaginación humana hace unos 7000 años en la vieja Sumeria (Irak), cuna de la civilización más antigua conocida. Allí encontramos las ruinas del templo más antiguo conocido en el mundo, del V milenio a.e.c. El templo era morada de “Dios”, con un clero a su cuidado y al frente de la religión”. Las probabilidades son probabilidades. Los antropólogos que edifican preciosas historias a base de contemplar media quijada, un molar o un trozo de parietal descubiertos en el desierto del Gobi, son más de fiar que los que escribieron Los Santos evangelios y se nos invita a aceptar que un Neanderthal se enamoró de una muchacha sapiens al verla coger manzanas a orillas del Nilo y fueron a la toma de dichos en la parroquia más próxima, pero nosotros hemos de aceptar a Gerzha Vermes y otros biblistas cuando consideran un relato lo que piensan que es relato original del redactor mateando o lucano y no refleja lo que decía y hacia Nuestro Señor. En fin que toda esta aparente solución a la muerte De Dios Omnipotente para resucitarlo como Fondo del magma que sostiene los universos posibles es tan invento como lo que dice Arregui que hicieron los sumerios  que crearon al Dios Creador. Me inclino  por el perfecto moral que hace salir el sol sobre justos y pecadores y llover, cuando toca, sobre buenos y malos.

    • Carmen

      Hace usted muy bien.
      Nadie sabe
      Nos movemos por intuición. O por no sé qué. Ahora creo que le llaman inteligencia sentiente. Pues bueno. Que cada cual elija. No exactamente. Que cada cual trate de estar de acuerdo íntimamente con su inteligencia sentiente.
      No veo el problema.
      Así usted puede seguir rezando por mí. Porque usted cree en la oración.
      Gracias.
      Mi persona únicamente llega a sentirse a veces como protegida, creo que es mi madre, que no me dejó. Será una tontería ,Pero mi inteligente sentiente me dice eso a grito limpio. A lo mejor está relacionado con eso de la vida después de la vida.
      Vaya usted a saber
      Nadie sabe.
      Lo del teísmo o no teísmo son cosas de especialistas. Solamente sé que si hay personas que el Dios de Jesús como que no lo entienden, tienen derecho a intentar buscar otro. Y eso, a mí juicio de persona del montón , no está reñido con el personaje o persona o proyecto de Jesús de Nazareth.
      En absoluto.

  • Isidoro

    La disfunción principal de la Iglesia, es que es prisionera de la idea escatológica primigenia, (parece que transmitida por el propio Jesús), de que era inminente el fin de los tiempos, el fin de la historia.

    Eso ponía a toda la predicación de Jesús, en un contexto totalmente estático. Y por eso la Iglesia lleva tan mal el cambio de la historia y de las culturas.

    Porque, ¡desgraciadamente!, el mundo no se acababa, y sigue, y sigue y sigue, como Felipito Tacatún. Y nos sentimos en lo alto de la escalera colgados de la brocha… y sin escalera.

    Porque la interpretación de la predicación de Jesús, que hicieron Pablo, (que solo oyó a Jesús en sus apariciones), y los paulinos, mal que bien aguantaba en esa época de los primeros siglos, tan marcada por la decadencia cultural y religiosa romana.

    Porque aquí está la segunda disfunción, (que es la principal, y sobra la que se dan vueltas y vueltas, pero no acabamos de ir al centro), y es la realidad tan poco grata a muchos, de que de Jesús, sabemos muy poco, contradictorio, y en mucha parte espurio, y además es la interpretación que se hizo de unos recuerdos de cincuenta años atrás, en los primeros tiempos después de Jesús.

    Se sabe muy poco, y por ello, se imagina y se especula mucho. Jesús pensaba que…, Jesús quería que…, Jesús veía a Dios así… todo imaginado, sublimando nuestros deseos personales más íntimos.

    Todos necesitamos nuestro pequeño “huerto o jardín” interior, en el que ejercitar y dar rienda suelta a nuestra fantasía imaginativa: unos lo tienen para la fantasía-ficción directa, y otros lo tienen para la creencia religiosa o la utopía política.

    Una persona sin practicar la imaginación es un humano plano, unidimensional, lleno de vacío interior.

    Por ello no se puede vivir sin jardín, nos pudriríamos de aburrimiento y de mediocridad. Imaginar es respirar oxígeno. La realidad es demasiado cutre y demoledora.

    “El hombre es un dios cuando sueña, (intuición e imaginación), y un mendigo cuando reflexiona, y cuando ese entusiasmo desaparece, ahí se queda, como un hijo pródigo a quien el padre echó de casa, contemplando los miserables céntimos con que la compasión alivió su camino”. (Hölderlin – Hiperión).

    Es locura, sí. Pero ¡bendita locura!.

  • Isidoro

    Amiga Carmen: Nuestros hijos piensan y hacen lo que quieren, y no les influye en absoluto lo que hagamos, pensemos o digamos nosotros. Y nuestros nietos, será mucho más aún.

    La situación de la Iglesia y su oferta religiosa-espiritual, me recuerda mucho a los fabricantes de coches de caballos, a finales del s. XIX, y principios del XX.

    La movilidad de la gente era necesaria, y siguió siendo necesaria, después del invento del coche con motor. Más aún, la movilidad se amplió y mejoró con este último. Lo que cambió fue la forma de satisfacer esa necesidad.

    Y los que no supieron adaptarse a los nuevos tiempos, desaparecieron, o se vieron reducidos a pequeños picaderos y aficionados ecuestres.

    La ritualización y la sociabilización que ofrece la religión antigua, en la nueva época se satisface mucho mejor, con los medios de comunicación modernos. La gente ya no va los domingos a misa de doce para ver y que te vean los del pueblo o barrio.

    Sin embargo la necesidad de trascendencia, en su versión laica, se sigue sintiendo cada vez mas poderosa, en proporción a nuestro nivel de maduración personal. Y en ese sentido, las espiritualidades laicas, tienen una gran función catalizadora y maduradora, y por ello un gran futuro.

    El gran profeta y precursor del presente y futuro actual, el trapense Thomas Merton, escribía en 1966, (hace 55 años):

    “No quiero escribir sobre cosas espirituales… Poco a poco he llegado a sentir náuseas al hablar de la contemplación. Bueno, excepto cuando necesito hacerlo.

            Las palabras parecen demasiado vacías y triviales. No me siento como para hilvanar cantidad de palabras sobre Dios y la oración. 

           De hecho me siento inmensamente pobre e inseguro; más no me preocupo, me conformo con vivir, mi oración es respirar”. 

     

    • Isidoro

      Añadido: Los que esperan que la Iglesia se auto reforme, y autoponga al día con estos tiempos vertiginosos, me recuerdan lo que dijo Henry Ford:
      “Algunos lo que nos pedían era que in-ventáramos caballos mas rápidos y potentes”.

      • Carmen

        Entonces da igual el teísmo, el no teísmo, la importancia que la sociedad le dé a la espiritualidad, Jesús de Nazareth sus seguidores y demás.
        Todo sigue su curso.
        Y es una pérdida de tiempo hablar de estas cosas. Toda la razón.
        Solamente una aclaración. La iglesia como tal me importa un bledo.

        Así que, me abro.

        También me aburro de esto de la contemplación, salvo cuando me apetece. Es bonito. Y da mucha paz.

        Espero que mis nietos sepan distinguir entre un caballo de vapor y uno de verdad, de esos que relinchan. Pero… allá ellos.

  • Juan A. Vinagre Oviedo

    ¿Teología-fe sin Theos? El intelecto humano -el homo que quiere ser sapiens- busca y se afana en/por conocer la realidad, incluso la que está más allá de nuestro alcance, pero que nos es presumible… Por eso, tantas interpretaciones…, algunas muy respetables, aunque casi siempre inmaduras o poco fundadas… Esos intentos en muchos casos tienen el valor de ser aproximaciones, y como tales son o parecen ser “partecitas” de una verdad mayor que muchos intuimos, y que nos rebasa.

    Cuando leo o escucho hablar hoy de algunos temas con larga historia, a veces tengo la sensación de “más de lo mismo”, pero con palabras nuevas… En ese “más de lo mismo”, pero de otra manera, también puedo caer yo, por ejemplo cuando pienso, muy convencido, que si Dios existe -como creo- tiene que ser, por necesidad y por su naturaleza, TRASCENDENTE. Si no es trascendente, no es Dios. Pero si es trascendente ¿podré entenderlo bien en mi condición encarnada, limitada y efímera? Es obvio que no. A Dios no lo podemos ver, concebir de modo adecuado, en nuestra condición intrascendente, por mucho que especulemos y tratemos de definirlo…  Por eso, cuando tratamos de entenderlo y explicarlo -incluso bajo la vitola de la teología-, probablemente hacemos una proyección de nuestra acreditada limitación que tiende a antropomorfizar lo divino, y con ello a deformarlo, siguiendo las líneas y modelos culturales de cada tiempo… Modelos culturales que deben ser siempre revisables. Por eso, reitero (me parece) que algunas visiones que intentan aclarar el Misterio de Dios, con algunos modelos de nuestro tiempo -de cada tiempo-, en el fondo son reiteraciones “actualizadas”, cuando no “enrevesadas”… Esto no quiere decir que no haya que buscar y revisar y desmitificar y liberar mentes y mejorar-perfeccionar conceptos -incluso consagrados-, y estructuras. Hoy, en algunos aspectos, entendemos mejor el Mensaje de Jesús que hace dos mil, mil, quinientos o hace cien años. Pero parte de eso que entendemos mejor, tal vez sea revisable…   Por eso creo que debemos valorar bastantes de nuestros avances en la comprensión del Reino de Dios, pero con humildad, sin suficiencias… Podemos estar equivocados en algunos aspectos. Fe es creer, pese a la inseguridad o provisionalidad de nuestros conceptos…   Ahora bien, si las cosas son así, ¿con qué nos quedamos? Pienso -desde mi fe, que no es irracional- que con la esencia del Mensaje del Reino del Dios que nos anunció Jesús de Nazaret, para mí una persona humana muy singular y especial. Mensaje-esencia que me lleve a analizar bien la cizaña que hay en el campo (incluido el mío) del Reino, a fin de saber discernir bien, con sabiduría. Esencia que se resume así: Dios Padre Madre Abbá Amor -sí, pese a todo-, Jesús el Enviado, y el hombre como hermano que busca y trabaja por una iglesia sin jerarquías, más evangélica,   y por una sociedad mejor, más sana (en este momento está enferma, por inmadura.) Un hombre-mujer que pasan por la vida disfrutándola razonable, sobriamente,  y haciendo el bien, como buenos samaritanos.   Esencia-mensaje que es cada día más actual y necesario. El mensaje del Reino es una eterna-milenaria cuestión pendiente. Esencia que es un gran faro de referencia, que da pleno sentido a nuestro caminar y/o a nuestro vagar por el desierto…

    Termino asumiendo la observación de Antonio. “Este paradigma no teísmo y no dualidad, si llegara a dominar las bases progresistas cristianas, desinflaría la fuerza que puede aportar la fe cristiana a un futuro mejor para la humanidad”. Así como también las de M. Alvarez y A. Revuelta: “Una fe cristiana sin Dios -o con un Dios despersonalizado, añado- no entra en mi razón y menos en mi corazón”, que intuye   y apuesta…  Estoy covencido de que nadie -hasta hoy- ha presentado una imagen de Dios y del hombre tan rica, tan grandiosa…, como Jesús de Nazaret. Ni tampoco una visión de la sociedad tan humana, tan democrática y honesta y justa. La esencia de este mensaje es todavía hoy una utopía, que llegará cuando el ser humano se haga más maduro, más sapiens.

     

    • Juan A. Vinagre Oviedo

      Las prisas me llevaron a alguna expresión que necesita ser más matizada. La expresión “Jesús, persona humana, muy singular y especial”… creo que debe entenderse, siguiendo a Mc. 1, 11, como una persona humana plenamente ASUMIDA por el Padre, que dice: “Este es mi Hijo predilecto”. El Padre se identifica tanto con Jesús y Jesús con Ël que son una misma cosa. (No me gusta decir “esencia” para evitar términos filosóficos que embrollan más que esclarecen. Por eso se entiende tan mal (o no se entiende) la fórmula -redacción humana- del Credo) En esta perpectiva, comprendo mejor, y creo en Jesús como el Enviado del Padre para anunciar el Reino de Dios, como parte de esa esencia (no filosófica) del Mensaje. Anuncio que en el fondo es un mensaje con valores, que viene a despejar el misterio y el sentido de la vida y del universo. En este contexto, la fe es una virtud y sobre todo un don, que siempre aspira y busca más. Por eso, la fe es más que la fe del carbonero. Busca esclarecer, y como no puede más, acaba confiando, porque comprende que, en esta situación encarnada, no puede aclarar mucho lo que trasciende. (No sé si me he explicado bien o estoy embrollado más, aunque yo creo que me entiendo.)

      • Carmen

        Pues a mí me encanta Jesús de Nazaret. Además, creo, con esta ingenuidad absurda que muchas personas piensan que me caracteriza, creo que sí se hubiera seguido desde el principio lo que él decía, el mundo, a día de hoy, sería otro. Porque dos mil años son muchos años. Podríamos vivir en un mundo diferente. Estoy convencida que se pueden lograr muchas cosas con una resistencia pasiva. Tipo Gandhi o Martín Luther King. Ya te digo. No soy muy espabilada. Creo en las causas perdidas. No es cierto. Creo que n
        pocas causas se perdería si las cosas se hiciesen desde otro enfoque, no sé.
        Pero no creo en el Dios en el que creía Jesús. Que por cierto, era el Dios de los Judíos o era otro? Es que ya no sé. Porque si un grupo de judíos lo reconocían como Hijo de Dios, en el sentido de que era clavadito a su padre, según palabras de Salvador Santos, me pregunto, clavadito a qué Dios?
        Tengo un buen jaleo.
        Soy cristiana? O quizás como me dicen algunas personas no soy cristiana porque no creo en el Cristo resucitado hijo de Dios, me dicen que lo que soy es jesuanica. Un término extraño.

        Pregunto, crees que los que no creemos en un dios tipo Theos, no podemos ser cristianos?
        Tengo claro lo que muchos que aquí escriben, lo tienen clarísimo. La respuesta es No.
        Pero no sé lo que piensas.

        La verdad, creo que tienen razón los que dicen que no podemos ser cristianos, porque esa idea de Cristo como que no lo aceptamos. Pero sin embargo muchos sí somos jesuanicos.

        Crees que es posible que aparezca un nuevo enfoque acerca de la figura de Jesús?
        A lo mejor estoy diciendo tonterías.
        No sé.

      • Carmen

        Perdona.
        No sé si leerás esto. No hace falta que me contestes. Es que me he liado un poco con los dos artículos. El de los seis Teølogos y Teólogas habla de Dios después de Dios. No sé qué tiene esa palabra que la leo y me lío. Se refiere a después del Dios de nuestra cultura occidental. Es decir. Theos. Eso sí lo he aprendido.
        Y este artículo va de si es posible un cristianismo sin un Theos.
        No es lo mismo.
        Por lo visto los cristianos no están por la labor.
        Gracias de todas formas.
        Buena noche.

        Creo que el término cristiana definitivamente no va conmigo.
        Cosas de la vida. Te da cada sorpresa…

  • Jorge Felip Fernández

    Estoy de acuerdo con lo que expone el artículo en línea con JS Spong, con la proposición de un Dios todopoderoso, etc., dividiendo al mundo en dos pisos, que hoy resulta insostenible y hace de Dios un ser innecesario. Sin embargo, cuando expone una “nueva” idea sobre Dios, tratando de hacerla compatible con el cristianismo, recurre a una idea sobre Dios de corte orientalista (hinduismo, budismo, …), que nada tienen de “nuevo”, y además tampoco encajan con la ciencia que se supone pretende.

    ¿Por qué razón no podemos centrar los cristianos nuestra fe en Cristo y por tanto en lo humano con sus aspiraciones y anhelos más profundos, y dejamos la comprensión del mundo, de nosotros mismos y nuestro entorno natural y humano, a las ciencias que tienen instrumentos, métodos …, muchos más eficaces que los que puede aportar la teología a ese conocimiento?

    Mi fe cristiana es exclusivamente cristocéntrica, y de ella no se deriva la comprensión del mundo, ni de lo Real, ni del Ser, …, ni siquiera desvela lo que es Dios como Misterio Incognoscible e Inefable. Lo que desvela Jesús de Nazaret es un Proyecto de Vida hacia la Plenitud de justicia y amor, …, que hay que realizar aquí y ahora, y que según sus palabras está abierto al futuro en lo Eterno, en Dios.

    Cierto en Jesús hay un Dios personal, que nombra como su Padre y nuestro Padre, al que describe como un humano en plenitud de amor, que está implicado en nuestra vida personal y colectiva, invitándonos a relacionarnos con él por medio de la oración constante, una oración no solo individual sino sobre todo comunitaria. Este Dios nada tiene que ver con el Dios teísta creador todopoderoso, juez implacable de nuestros actos, intervencionista en el mundo, … Esta fe es completamente independiente de la ciencia, de cualquier cosmovisión que se pueda tener del mundo o de la realidad, incluso diría que de cualquier antropología.

    • Alberto Revuelta

      Completamente de acuerdo. Esa es las clave del futuro de la fe, del cristianismo individual y comunitario.

    • Isidoro

      Amigo Jorge: Las ideas están entrelazadas como cerezas.

      De la idea de un Dios personal, se desprende la idea de una “gracia”, (un influjo directo), que se recibe de Él, mediante la oración y los sacramentos, y no olvidemos que el 98 % de la actividad eclesial es difundir una religiosidad de la gracia”, y en la administración de los correspondientes sacramentos – fuente de esa gracia.

      Si se pasa del Dios teísta al no teísta, con un concepto de “Dios” más “oriental”, (algo asociable al “Tao”, como fuente y “conformador” de todo), millones de sacerdotes y monjas, se quedarían sin trabajo que realizar.

      Aparte de esa razón tan “terrenal”, perdería todo sentido, los conceptos, de pecado contra Dios, juicio final, premio o castigo, la redención de Cristo mediante su sacrificio, etc. se derrumbarían.

      Eso supone todo un torpedazo bajo la línea de flotación, y mucha gente, (como me imagino tú), tendría que replantarse de nuevo todo su mundo religioso y espiritual.

      Yo sinceramente comprendo, que a estas alturas de la vida, todo eso no merece la pena. P’a cuatro días que nos queda por vivir…

      • Carmen

        Efectivamente.
        Nos quedan cuatro días. Pero a nuestros hijos, cuarenta. Y a nuestros nietos con un poco de suerte cien o ciento veinte.

        Es una teología para el futuro. Futuro. No para el presente. Para nuestros hijos, aunque creo que son una generación perdida. O no. No lo sé. Muchos han encontrado el mismo camino. Porque el mensaje de Jesús ves tan tan poderoso que ha superado un montón de obstáculos.

        Ya va siendo hora de que le allanemos el camino.
        El no creer que Dios es como un Padre bondadoso que nos cuida con su infinita providencia,como me dijeron una vez, responsabilizando al mismo Dios y me rompieron el alma, no quiere decir en absoluto que se atente contra la imagen de Jesús y su concepto de la vida. Nada que ver. Lo que se busca es otra idea de Dios. Que no será la auténtica. Porque por definición es imposible. Y si es imposible, también lo es que Dios sea como un padre bueno. Porque no sabemos qué es. Y que cada cual, resuelva. No por la razón, sino por los sentimientos. Y quienes así lo crean, adelante. Pero, y los demás? No importamos?
        Muchos pensamos que nuestros problemas nos toca a nosotros solucionarlos.
        No es tan difícil de entender.
        No atenta contra nada.
        Lo que sucede es que para cuatro días que nos quedan…

        Pero la vida seguirá después de nosotros. De eso se trata exactamente. De los que vienen después.

    • José Ignacio Calleja

      Jorge, amigo por las lecturas de los hilos, no sé si está claro esto de Jesús y su Dios, “invitándonos a relacionarnos con él por medio de la oración constante, una oración no solo individual sino sobre todo comunitaria”. Sí, pero no creo que esta tan decisiva; tengo la impresión de que la práctica samaritana, sobre todo, con los más desvalidos del mundo, es, en Jesús, la condición de posibilidad de esa oración muy loable; más aún, que esa práctica es la verdadera fe y oración verificadas o llevadas en plenitud; que esa práctica samaritana y de justicia hace que la oración se pierde menos y con más dificultad en los rincones opacos de la religión de los sacramentos; que no hay ninguna gracia de Dios sin esa entrega samaritana y justa con los otros, porque Dios es así; de ser algo, de contar a la medida humana “cómo Él es”, es así. Pregunto o pienso en alto. Un saludo.

    • Román Díaz Ayala

      Jorge:
      este comentario tuyo ha suscitado otros muchos más abajo, y todavía más arriba algunos más dirigidos a tí. Confío que este no se pierda, aunque sólo es una glosa a tu contribución.
      El autor del artículo Alain Durand encuentra que esta corriente teológica es más radical que la del obispo John Shelby Spong, un exponente de la teología liberal protestante y lo achaca a dos corrientes o influencias. La primera la atribuye a José María Vigil y sus posicionamientos sobre la teología de la liberación que atribuye como rasgo principal del teísmo la división de la realidad entre un arriba y un abajo, realidad a dos niveles y un poder jerárquico del mundo de arriba sobre el de abajo.
      En cuanto a lo segundo que hace un problema en la negación de un Dios personal. Una especie de guiño hacia una realidad última vista por el budismo y el hinduismo. Un cristianismo no teísta que se acerca a esas grandes religiones que se desarrollaron en Asia.
      Pero lo que más te puede llmar la atención es el cuestionamiento de una nueva corriente teológica sin Theos, su ausencia de reflexión filosófica en unos bajísimos niveles de elaboración, dejando todo ese espacio a una base en la ciencia y la cultura científica (cientificismo)
      Saca como conclusión que una reforma de la teología sigue pendiente., citando a André Gounelle: “El fracaso de una forma histórica del cristianismo no es el fracaso del cristianismo”.

      Las dificultades que pueden encontrar algunos otros comentaristas al tuyo aquí señalado, quizás sólo obedezcan a que encuentran en estas tesis del no teísmo un reforzamiento argumentativo de sus posicionamientos intelectuales previos.

  • M.Luisa

    Mariano Alvarez, he leído atentamente su comentario que no me parece nada baladí, no obstante pienso que para la propuesta que aquí se nos hace    hay que considerar congéneres el marco cultural actual (horizonte) y nuestras creencias,  pues  no puede darse lo uno sin lo otro. Esto no significa que se ponga en cuestión la fe, muy  al contrario lo que está en crecimiento es la fe en su propia razonabilidad apoyada  en la ciencia, no en la mera creencia, sino  palpando  la realidad.

    Déjeme aquí mismo, abusando de su amabilidad, que afine en algo que  dije ayer y es que  como aquí sale muy a menudo, por cierto,  hablando de ciencia, la neurología, es por lo que consideré importante hacer ya en la  primera experiencia del conocimiento la distinción entre lo intuitivo sentido y la intuición  la cual nos facilita la comprensión  para nuestro adentramiento a la neurología.

    Un cordial saludo

     

  • Mariano Alvarez

    Se nos dice que hay que examinar nuestra fe en el marco de la cultura actual, cuando realmente debería decir que lo que hay que revisar son nuestras creencias. Esta confusión de asimilar fe y creencia es motivo de conflicto interpretativo de la realidad que queremos analizar. Además encierra una intencionalidad perversa al subordinar la fe a los dictados de la cultura y la ciencia ya que el progreso de ésta nos permite explicar los acontecimiento de este mundo sin necesidad de acudir al tal dios de esa fe, según se nos acaba diciendo. Aquí vuelve a equivocarse, las teorías científicas describen  no explican. Ya llevamos dos falsedades y no hemos hecho más que empezar. De esta forma lo que han conseguido es que la fe carezca de especifidad alguna, la han convertido en una variable temporal que cambiará con el tiempo y con las culturas venideras a no ser que con el nuevo cambio ya la fijemos y la hagamos independiente de aquel o que esta ya sea la cultura definitiva.

    Estoy completamente de acuerdo con el redactor del presente artículo en sus objeciones al mismo y en especial a la afirmación de que esta línea de pensamiento adolece de una falta profunda de reflexión filosófica al ser su referente la ciencia y la cultura científica y a la que personalmente añado la de una profunda reflexión científica. Esto ya sería suficiente desde un punto de vista puramente racional para invalidar los planteamientos de base de esta línea de pensamiento. Esto me recuerda la famosa frase de L. Pasteur de que “Poca ciencia me aleja de Dios, mucha ciencia me acerca a Dios” y si además añadimos su homóloga a la filosofía, para qué seguir. Pero hay otra afirmación que no comparto del todo con el redactor, salvo que se respete la seriedad y profundidad argumentativa en los razonamientos, aspecto ya muy deteriorado por lo ya mencionado, me refiero a su afirmación de que esta propuesta es una invitación a aceptar la diversidad de corrientes posibles que se reclaman al Evangelio, aunque no compartamos su punto de vista. La verdad en cualquiera de los ámbitos del conocimiento siempre exige rigor y profundidad en sus planteamiento y aquí precisamente yo no los he encontrado. Los buenismos no ligan con la razón  científica  pues dan pie a que el buenismo perverso se coma al buenismo ingenuo..

    Otro punto que me llama la atención de esta propuesta es cuando establece la finalidad de dicho pensamiento, dice que su perspectiva es la de liberar al ser humano (ojo no dice a la Persona y ya no se si se está refiriendo a la especie humana, al ser humano como especie…) de todo lo que le oprime, le disminuye y le debilita, (aquí me estoy acordando de Freud, acaso en el fondo de este pensamiento hay acumulados inconscientemente muchos complejos, esto sí que sería interesante tenerlo en cuenta), porque efectivamente lo consigue, le elimina la Cruz para ser un cristiano sin cruz y a la vez consigue eliminar a la persona al desligarla de su raíz más profunda, de su ligadura, religadura originaria de la que es imagen, al admitir que esta liberación es el resultado de un proceso evolutivo. Me pregunto ¿Qué pasa con los que no lleguen al final de este proceso evolutivo?.

    No consideran ni por asombro que Dios interrumpe  en nuestra vida constantemente ” Inter-rumpiendola “, es decir “inter-comunicándola”, por eso como dice un amigo mío, la definición mas escueta y magra de la fe en el Cristo con su Cruz es esa interrupción que es abrir el INTER al ENTRE.

    La fe razonada en esta línea de pensamiento es una fe fría, no suscita esperanzas que se encarnen en el vivir cotidiano del aquí y el ahora, no puede ser operativa al estar en un dinamismo evolutivo, es una fe en expectativa. Así resulta que la mayoría de nuestros coetáneos creyentes mantienen su fe como un horizonte de posibilidad y no como una base de motivación. Además dentro de este nuevo paradigma se detecta un individualismo extremos aunque veladamente, al mencionar de algún modo  esa frase muy extendida de que para relacionarme con Dios no necesito a la Iglesia.

    En fin una fe Cristiana sin Dios tal como aquí se nos plantea, no entra ni en mi razón y mucho menos  en mi corazón y pido disculpas se he dicho algo inconveniente. Pues usted querido lector, siempre tendrá la palabra para rebatir lo que le parezca.

     

  • Alberto Revuelta

    De lo que no se sabe , no se puede, ni se debe, hablar. De lo que sí sé y puedo hablar es de Jesús de Nazaret. Hasta ahí llegó. Y procuro que la gente joven, bastante, con quienes trabajo y trato perciban lo que es para mi. Y se animen a hacer la experiencia humana de seguirlo y aceptarlo. Respeto a teistas y no teistas, pese a que siempre he considerado desde que estudie teología en la Ponti que las disquisiciones sobre lo que no se sabe aportan poco a la propia existencia y a la delos demás. Confío desde niño  en el viviente que ve. Con inteleccion desde luego, que para eso tengo y cultivo.

  • Carmen

    Tengo la impresión de que no se entiende este movimiento teológico. He vuelto a leer el artículo. Me parece que se toma como la antesala del ateísmo y es justo lo contrario. Lo que pretende es : si esa idea de Dios ya no vale para muchos cristianos, tratemos de abrir fronteras teológicas. Que cada cual resuelva, pero no guardéis a Dios en un cajón.

    Eso creo que intenta.

    Sin embargo se toma como una amenaza. Pero amenaza exactamente a qué? Nadie dice el que tenga clarísimo que el Dios de Jesús es el auténtico, deje de pensarlo. No es eso. Lo que dice este movimiento es que si ese dios no te vale, abre la mente. No tiene por qué ser la única intuición sobre Dios.

    Lo que sucede es que este nuevo enfoque teológico dentro del cristianismo es posible que haga que te replantees muchas cosas. Tus creencias más profundas. O no. Si estás seguro , lo estás, te digan lo que te digan.

    El problema , si este movimiento prospera, lo tiene la institución de la iglesia. Por eso no prosperará. Bueno, no prosperará dentro de la iglesia, pero fuera de ella, puede barrer.  Si así fuera habría muchas, muchísimas personas que dejarían de considerarse a sí mismas ateas.

    No es cierto que atente contra la figura de Jesús. Ya lo he dicho antes y no me cansaré de repetirlo. Y menos cierto es aún que queramos llegar al conocimiento de Dios por medio de la ciencia. Eso es un absurdo. Qué tiene que ver el mundo científico con esa intuición personal de dónde puede esconderse Dios?  Eso pertenece a otro campo de nuestras capacidades. Va mucho más por la intuición. O por lo que sea, pero por el conocimiento es imposible. Como también es imposible aceptar cosas que te rompen la cabeza.

    Estamos ante un cambio de Era. De civilización, de todo. Podemos negarlo , pero por no aceptarlo no deja de ser una realidad. Y lo que he entendido que pretende este movimiento es adaptar eso que llaman Dios al futuro, que ya está aquí.

    Y, me pregunto, dónde está la novedad? No ha sido así a lo largo de la historia de la humanidad? Lo que sucede es que da vértigo. Pues bueno, no es obligatorio cambiar de idea, lo que es de justicia es no tachar de herejes , sindios, ateos y demás lindezas a aquellas personas que ya nos es imposible pensar en un Dios como padre amoroso. Y les recuerdo que ese problema lo ha tenido siempre el cristianismo. Le llaman el problema del Mal. Seguro que han leído algún libro de Torres Quirouga, si es que se escribe así. Tiene un par de libros estupendos sobre este tema de El Mal. Veinte siglos después aún no se ha encontrado la respuesta. Y no voy por la actividad del ser humano que somos malísimo. Ya saben a lo que me refiero.

    Y ya lo dejo.

    Es que me parece un tema crucial.

    Si les aburro, no lo lean

  • Carmen

    Esto nada tiene que ver con los evangelios. Nada. Nada que ver con la figura de Jesús ni con su mensaje.

    No sé qué se entiende por cristianismo. Tampoco sé a qué se refieren muchas personas cuando hablan de la fe cristiana. Si se refieren a lo que está contenido en el credo, por favor, repiensenlo. Eso no es aceptable ya para muchísimas personas.

    Este movimiento trata de salvar el cristianismo, no de hundirlo. Creo entender que dicen que el dios de Jesús, pues es el dios de Jesús, pero no tiene por qué ser el nuestro. Por eso se ataca al cristianismo? Qué es el cristianismo entonces? Jesús dijo una serie de cosas y se comportó de una manera tan coherente que acabó siendo ajusticiado. Decía que era lo que Dios quería. Ahora pensamos que no es por lo que Dios quiera o no, sino que es porque nosotros así lo deseamos. Nosotros, nosotras, los cristianos y cristianas.

    Su actividad, su figura, su referente o como lo quieran llamar , su idea sobre la injusticia, la pobreza, los marginados…sigue siendo perfectamente válida. El tema no va por ahí. Nadie quiere atacar a Jesús. No es cierto.

    Según entiendo este movimiento,  trata de explicar que para muchísimas  personas ese dios ya no es válido. No dicen qué es Dios, dicen que ese dios ya no encaja con nuestra manera de entender el mundo, el universo. Alguien cree que si Jesús naciese ahora no rompería con la idea de Dios del cristianismo? Pues rompió con la del judaísmo. Porque se le quedaba pequeña.

    No buscan la desaparición del cristianismo y de eso que llaman fe cristiana que nunca sabré lo que es, están intentando justamente lo contrario. Adecuarla a los tiempos actuales.

    Pero claro. La iglesia, esa institución humana no lo va a consentir. Porque esto sí que traería una reforma eclesial desde la base misma de ella.

    No sé la suerte que podrá tener o no esta corriente teológica. Desde luego fácil no lo va a tener.  Les deseo toda la suerte del mundo mundial, porque está en juego el futuro del cristianismo. El futuro. No el presente. El futuro.

    En este momento me siento como mi amigo Santiago. Defendiendo lo indefendible. Él por estar en un extremo y mi persona en el otro. Mi pregunta es. Alguno de los dos no es cristiano? Creo que   los dos lo somos.

    Me encantaría que en este debate interviniesen teølogos y teólogas. Sería superinteresante y aprendería un montón. Y por supuesto todo el que quiera. Me refiero a que en este momento la cuestión está en manos de los teølogos y teólogas, y a la vez ha pasado a un medio público. Me parece un paso de gigante.

    Buen día.

  • ana rodrigo

    Las religiones tienen su origen y su desarrollo en la teología como la ciencia que estudia las cosas de Dios o relacionadas con él.

    Se llama cristianismo desde la consideración, de Jesús como el Cristo, el enviado de Dios, lo cual ya presume la existencia de un Dios determinado o configurado a partir de Jesús, un judío que, rompiendo muchas normas del judaísmo, su fe está basada en Dios tal como se concebía en la cultura judía. Jesús, que yo sepa, no hizo teología, nunca se planteó demostrar qué era dios ni siquiera su existencia, lo daba por hecho. Jesús actuó como un humano referente de cualquier tipo de humanismo, de lo mejor, y vivió su religión judía.

    A partir de aquí, desde la teología de los autores del NT, la Iglesia se encargó de configurar a Dios como si alguien lo hubiera visto y hubiese hablado con él, de ahí lo de “palabra de Dios” adjudicado a escritos totalmente humanos, Incluidas cosas tan absurdas como los dogmas, los ritos, cierta moral, la justificación de la construcción de catedrales y “vaticanos” como lugares concretos de la estancia de Dios, especialmente en el sagrario.

    Es cierto que la sociedad actual, no está en esa onda y por eso abandona la religión cristiana, especialmente las generaciones futuras, es decir la juventud presente.

    El otro día un familiar me contaba que su nieto se va a confirmar con once años, le dije que yo pensaba que eso lo hacían con más edad, a lo que me vino a decir, que si lo hacen más mayores, ya no se confirmaría nadie porque ya no les interesaba la religión. Ahí queda eso.

    Como dice Antonio en el texto: “más que en sus palabras (más bien las palabras traducidas por sus discípulos) se expresa en su comportamiento (“obras son amores…”): arriesgar y entregar su vida por difundir una sociedad más justa y fraterna. Y en esto coincidimos con los No teístas que se consideran cristianos.

    Porque ¿Qué es la mística”? ¿Una experiencia que trasciende al ser humano y viene y va del más allá”? ¿O más bien una experiencia humana fruto de su psiquis?

    Los primeros sapiens que crearon sus dioses, ¿de dónde procedía esa creación de sus dioses o la idea de Dios? ¿De sus necesidades de poder, de sus necesidades espirituales, o de alguna revelación masiva en distintas partes del mundo?

    Perdón, lo dejo aquí, porque hay muchas preguntas sin respuestas, para mí.

     

     

     

  • mª pilar

    Subrayo en especial…por mi manera de mirar… este párrafo:

    “Nos reafirmamos como discípulos de Jesús, y queremos vivir en el siglo XXI su Evangelio liberador…

    Lo triste es, que “seguimos” hablando de Dios, sin tener la menos ideal de él.

    Ya salí de esta lucha hace muchísimo tiempo.

    Hay un Misterio que nos rodea…en todo, y en todas las personas que habitan este planeta…y lo que necesita este dolorido mundo son:

    Personas que de verdad les importe una vida mejor; especialmente para quienes son siempre aporreadas en este mundo…desde siempre, por las personas de poder.

    Buscar, aquí y ahora… (cada cual debería hacerlo en el tiempo que le toca vivir) entonces el mundo, sería un lugar más justo; y las personas dejarían de abusar de las otras porque así les conviene.

    Tendrían otros valores, otros caminos de verdad liberadores para quienes decidan hacerlo.

    ¡VIDA!

  • M.Luisa

    Si me permites Gonzalo una pequeña observación. Precisamente la piedra en el camino es la intuición. La intuición desde Hurssel   opera como lo que en antiguo  tenía de negativo el haber resbalado sobre lo sensible del conocimiento,  porque en la intuición  solo toma parte  lo cognitivo,lo conciencial,  es decir nuestra idea de las cosas es lo dominante en la intuición  sin dejar que entre en  ella   aquella instancia   de nuestro instinto que al  ser humano  es ya  intuitivo de por sí, lo cual deja abierta  aquella   para la entrada   de elementos nuevos  o  aquel momento sentido (el noema que decía antes) que convierte  lo intuitivo  en intelección sentiente. En rigor es la intelección lo que es sentiente no la intuición.

    • M.Luisa

      …la intuición por definición es pura ideación

    • Gonzalo Haya

      Gracias, María Luisa. Por lo que dices, entiendo que he empleado el término “intuición” en forma coloquial sin conocer el sentido filosófico de este término. Me parece que estamos de acuerdo en el contenido de mi comentario si cambiamos intuición por intelección sentiente. ¿o me equivoco?

      • M.Luisa

        Gracias a ti Gonzalo por atenderme, sí en efecto sería mucho más grato poder seguir con esa forma coloquial, pero al implicar en ello la ciencia los conceptos filosóficos adquieren direcciones distintas, hasta el punto de que por ejemplo con este nuevo sentido del concepto intelección sentiente en lugar de intuición sentiente cambia de arriba abajo el enfoque con el que inicias tu comentario pues entonces aunque hablemos de lo que sentimos lo sentido en la intelección es real, eso pasa en todas las cosas que percibimos, claro que Dios no es cosa, pero en nuestro trato con ellas lo intuimos y si bien no podemos hablar abiertamente de Él las cosas que hacemos”realizamos” si hablan de Él.

        Ya se ve que la idea esta muy resumida, pero creo que me entiendes. Muchas gracias, un saludo!

  • Gonzalo Haya

     
    Como fácilmente observarán los lectores de Atrio, estoy de acuerdo con el resumen y la posición de Antonio sobre la corriente del No teísmo; siempre teniendo presente que Dios es inefable (indecible). ¿Entonces por qué hablamos de Dios? Porque precisamente hablamos más de lo que sentimos y afecta a nuestra vida responsable; aunque sabemos que todo lo que digamos sobre Dios (la Divinidad, el Absoluto, el la lo trascendente) es a la vez falso y verdadero, porque nuestro lenguaje sólo puede referirse a Dios por analogía (lenguaje simbólico pero suficientemente válido, porque manifiesta verdades que no pueden expresarse en conceptos ). Y subrayo “sentimos” porque quizás la raíz de nuestro problema está en que solamente consideramos verdadero lo que se demuestra con la razón, y desconfiamos de la intuición sentiente: El verdaero conocimiento consiste en un instinto, o en una participación mística con los demás” (Jung, autobiografía).
     
    También sale con frecuencia en estos comentarios si el Dios de Jesús sigue siendo válido para nosotros, porque se basa en una cultura superada por la ciencia actual. Creo que el Dios de Jesús se basa en su experiencia mística (como la de otros líderes religiosos de todos los tiempos y culturas) aunque se expresa en una cultura ya rebasada; por eso más que en sus palabras (más bien las palabras traducidas por sus discípulos) se expresa en su comportamiento (“obras son amores…”): arriesgar y entregar su vida por difundir una sociedad más justa y fraterna. Y en esto coincidimos con los No teístas que se consideran cristianos.
     

     

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