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El poder en la Biblia

 Vi este artículo en la clásica Civiltà Cattolica y me entró la curiosidad. Lo dice desde el principio: La palabra “poder” no está en la biblia hebrea. Y en el Nuevo Testamento, la ausencia casi anarqueizante de poder se mezcla con las instancias paulinas de poder en la sociedad y en la Iglesia. En la próxima Asamblea de Atrio el 8 de diciembre por la tarde, hablaremos de poder, a partir de unas experiencias concretas sobre las que hemos discutido; poder y elecciones, poder y sanidad, poder y economía, poder en la Iglesia. El debate sobre conceptos y teorías lo haremos aquí. Para el diálogo telemático reservamos concreción de posturas. AD.

Por Giancarlo Pani SJ, Subdirector de La Civiltà Cattolica

¿Qué dice la Biblia sobre el “poder”? El tema es actual y de gran interés, [1] pero no es nada simple. Cualquiera que busque la palabra “poder” en el Antiguo Testamento se decepcionará: no existe en hebreo.

¿Es porque la Sagrada Escritura no proporciona ninguna causa de reflexión sobre el poder? Lejos de eso. Sin embargo, no encontramos ninguna afirmación teórica al respecto ya que la tradición bíblica es una experiencia vivida que se aclara en el transcurso de la narración. Por lo tanto, es necesario tener en cuenta que las conceptualizaciones y el lenguaje han evolucionado a lo largo del tiempo y que ciertas realidades están a menudo conectadas a un período concreto de la historia. Por ello, el término exousia, “autoridad”, y algunos otros que pertenecen al mismo dominio semántico, como dynamis, “fuerza”, y kratos, “fuerza”, aparecen en la Septuaginta, la primera traducción griega del Antiguo Testamento.

El poder y la fuerza de Dios

El discurso sobre el poder comienza con la primera página del Génesis, donde se despliega la fuerza de Dios, culminando en la creación de la persona humana, la exaltación más luminosa de Dios. Tal dinamismo, cuando se refiere a Dios, es algo positivo, ya que crea, libera y salva. Se manifiesta como una sabiduría y un don perenne. Es una fuerza sin límites. La fuerza dinámica pertenece al Creador y define el poder cuando se refiere enteramente a Dios: es la manifestación de la gloria de Dios. Nos regocijamos en la gloria de Dios, que se revela a través del acto creativo y en el don que se nos ha dado. En efecto, el encuentro con la fuerza infinitamente divina nos hace ser lo que somos como criaturas libres.

Sin embargo, como hijos de Adán, traicionamos el designio original de Dios y nos alejamos del paraíso para experimentar la pobreza, la miseria y, sobre todo, la soledad y la precariedad que amenazan nuestra existencia. Dios no ignoró el fracaso, ni nos ha abandonado en el pecado.

El evento que parecería anular el poder divino se revela en cambio como una nueva creación. Así comienza la historia de la salvación en la que la omnipotencia divina paradójicamente habla el lenguaje de la fragilidad y el compartir. Esto no fue una muestra de fuerza, sino que fue “la condición necesaria para llegar a la humanidad desde el fondo, desde las raíces”. La salvación no viene de alguien que lo tiene todo y da un poco o incluso la mayor parte de ese todo, abrumándonos con la abundancia. Es, en cambio, la fuerza de alguien que se coloca a tu nivel, empezando desde el nivel más bajo, y te eleva, transformándote. Es alguien que comparte su plenitud, después de haber participado en tu miseria. En esta comunión efectiva con la impotencia y la miseria, que es bien conocida y no imaginaria, y que se sufre diariamente, él garantiza la verdadera sustancia de su plenitud, que quiere compartir contigo”. 2]

La fuerza de Dios se comunica así a las personas a través del rostro de la misericordia y el perdón, [3] que no es ni una compensación ni un contrapeso, sino la consecuencia más directa. Dios no tiene tentaciones excesivas, ambiciones, inseguridades o espacios vacíos que llenar. Dios no tiene como objetivo aplastar o destruir a la humanidad, sino salvarnos. Y esto sucede precisamente porque Dios es omnipotente.

En el Libro de la Sabiduría, la fuerza divina se basa en el amor a la humanidad: “Pero tú eres misericordioso con todos, porque puedes hacer todas las cosas, y pasas por alto los pecados de la gente, para que se arrepientan. Porque amas todas las cosas que existen y no detestas ninguna de las cosas que has hecho, pues no habrías hecho nada si lo hubieras odiado” (Sb 11, 23-24). La salvación se produce, por lo tanto, gracias a un poder que combina muchos aspectos diferentes: la misericordia, la sabiduría y la fuerza ilimitada, incluso cuando se habla el lenguaje de la debilidad y la humillación humanas. El “poder” del ser humano es muy diferente: limitado, tendiendo a defenderse y destruir así a cualquier oponente, se vuelve arrogante por miedo a que otro poder pueda prevalecer. Los humanos saben que pueden salir de cualquier lucha como perdedores, y por eso destruyen, aplastan y no se levantan.

El Libro del Éxodo

El comienzo del Libro del Éxodo destaca el poder político del faraón que oprimía y explotaba a los hebreos (cf. Éxodo 1). Lo que sigue relata la vocación de Moisés, que pasó de la falta de interés por sus hermanos a hacer un esfuerzo a su favor, lo que resultó en violencia. El asesinato de un egipcio le obliga a huir a Madián donde tiene un encuentro con Dios, que le devuelve a sus hermanos, confiándole una misión de salvación. El asentimiento de Moisés tuvo una consecuencia inmediata y práctica: una tribu servil y oprimida se convirtió en un pueblo. La familia de Jacob había entrado en Egipto, pero ahora el pueblo de Israel lo abandonaba. Los problemas que llevaron a la salida de la tierra de los faraones dieron lugar a un grupo de personas libres. La Pascua enseña que esta libertad es un regalo. Es la comunión a través de la escucha del Señor y la práctica de la religión (cf. Éxodo 12-13). El paso por el desierto indica la meta, que es el establecimiento de una comunidad de fe que no se preocupe por el tamaño y proceda a la creación de un pueblo unificado.

Sin embargo, la adhesión a la llamada de Dios se deteriora con las dificultades del viaje, lo que lleva a lamentaciones y murmuraciones: “¡Si tan sólo tuviéramos carne para comer! Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto […], los puerros, las cebollas y los ajos” (Num 11:5). El precio de la libertad era demasiado alto. Sin embargo, la fuerza misericordiosa de Dios anticipa y acompaña incluso en este momento. Los 40 años en el desierto también marcan el camino civil del pueblo y, a través de esto, la solidificación del pacto. El Señor ofrece a Israel los Diez Mandamientos como fundamento del pacto para construir la comunidad en la fe y la fidelidad, una fidelidad indefectible por parte de Dios, que se demuestra con su presencia en la Tienda de la Alianza (cf. Éxodo 20-24). Es el Señor quien guía a Israel, lo protege y lo salva: el poder y la autoridad le pertenecen.

En el Libro del Éxodo, todo ya está germinando. Existe también la certeza que se reflejará en el Libro del Apocalipsis [7] : la idolatría no es sólo la infidelidad religiosa (cf. Éxodo 32), sino que implica la aceptación de la esclavitud ilimitada, la explotación, la opresión y todos los caprichos del poder.

El poder político en el pueblo de Dios

En el Antiguo Testamento, el hecho de que el pueblo de Dios constituya una unidad política es contingente y provisional, ya que la relación entre Dios y el pueblo expresa una situación existente y extendida en el mundo antiguo. Por lo tanto, lo que se dice aquí no establece ningún modelo permanente. Más bien, dado que su situación se originó por vocación, indica la originalidad del pueblo de Dios en esta tierra que aparentemente comparte con otros pueblos. Es algo recibido de lo alto, aceptado, y es una experiencia de fe.

En cualquier caso, incluso sin proporcionar ideas o modelos de coexistencia civil, la Biblia dice algunas cosas sobre el poder político. Sobre todo, el poder no debe quitar la igualdad a los que se unifican (véase la polémica en 1 Sam 8:11-18 sobre la petición de tener un rey). La igualdad se vive en la diversidad, es decir, en la variedad de vocaciones, de las cuales el Nuevo Testamento no excluye el ejercicio del poder. Quienes ejercen el poder están llamados a un compromiso que no es sólo un debate sobre principios o inteligencia profética respecto a situaciones, sino también una implicación y responsabilidad en la historia.

Por último, cabe destacar la diferencia de Israel con respecto a los pueblos del mundo antiguo: no se sacrificó el poder político. El Antiguo Testamento puso a los pueblos en dependencia directa de Dios para una relación de fe solamente y no – como era costumbre en el contexto histórico de la época – para deificar, y por lo tanto absolutizar, el poder político. La desacralización total del poder político, como se menciona en la vida de Jesús, se preparó de esta manera [8] y luego se desarrolló en términos positivos con Pablo, [9] y negativos en el Apocalipsis. Aquí, como en el Antiguo Testamento, su sacralización equivalía a la demonización, [10] pues el servicio a la humanidad, que es el sentido del poder político, se transforma en la manipulación de las personas según los caprichos de los que se aferran al poder político.

La autoridad: la grandeza y la fragilidad del poder

Otro término que se acerca a la realidad del poder es “autoridad”. En griego es exousia y no hay equivalente en hebreo. Se deriva de exesti, una forma verbal impersonal que significa “lo que es lícito”, “lo que se puede hacer” y lo que uno tiene la libertad de hacer. Básicamente, significa el poder de lograr lo que uno quiere. Cabe señalar que la etimología de la palabra indica que la autoridad se expresa en libertad: “Libertad de las condiciones y libertad de condicionar; libertad de imponer mi modo de vida a los demás; libertad en la que insisto en un cierto comportamiento al tratar conmigo, y limito el alcance de los movimientos en relación conmigo. …La relación original entre la autoridad y la libertad permanece más allá de cualquier abuso; es indestructible. Se asemeja a un sentimiento sobre una situación en la que la autoridad está directamente relacionada con la libertad.” 12]

El término exousia se encuentra en el Nuevo Testamento en Rom 13:1: “porque no hay autoridad [exousia] sino de Dios, y las que existen han sido instituidas por Dios”. La autoridad que es la capacidad de proveer para los demás viene de Dios. La práctica de la autoridad como dependiente de la voluntad de Dios ya se presupone en el Antiguo Testamento. Por lo tanto, quien la posea en cualquier forma – rey, sacerdote, profeta, escriba – debe actuar en nombre de Dios, dando una señal visible de ello a través de su gobierno.

Pablo no quería hacer un discurso sobre la autoridad en sí misma, ni sobre la legitimidad del poder, sino sólo afirmar el respeto hacia aquellos que la detentan, precisamente porque esto puede mostrar la intervención de Dios en la historia. 13]

El hecho de que la autoridad venga de Dios toca la raíz del lazo que une el poder y la autoridad. Indica la tarea de los que tienen autoridad, que es administrar los bienes para los demás y ejercer el poder para cumplir la voluntad de Dios, y no la propia. La autoridad no es un título de mérito, sino que denota una dependencia, una responsabilidad, un servicio; los que la detentan no pueden hacer lo que quieran con respecto a los demás, ni tratarlos como les plazca, sino que deben dar cuenta, momento a momento, de lo que han hecho.

El tratado de buen gobierno

En el Antiguo Testamento, el Libro de la Sabiduría es un tratado sobre el buen gobierno. Es una explicación sobre el deber que tienen los responsables de los demás, y por lo tanto la forma en que deben ejercer el poder político. Esto promueve la justicia entre las personas, porque “la fuerza [de Dios] es la fuente de la rectitud” (Sab 12:16). Es una locura pensar de otra manera. El poder no se ejerce sin sabiduría, que es un don de Dios, porque la cohabitación ordenada, o la vida civil, sólo se obtiene mediante la benevolencia de Dios. A lo largo de la historia, fue iniciada por Dios entre nosotros y estuvo marcada por el amor fraternal. [14]

El Libro de la Sabiduría también explica de manera indirecta, pero radicalmente, los peligros de los que ejercen mal la autoridad que se les ha confiado y los caprichos de los que tienen el poder político: “sus ilusiones de poder, su tendencia a sentirse originalmente diferente de los demás, su ateísmo fundamental (es dios para sí mismo y se impone como dios a los demás), su propensión a construir instituciones idólatras en las que proyecta su propia imagen; … el rechazo de los humildes y de los pobres, más exactamente de los “justos pobres”; y, por lo tanto, la complicidad que rodea sus abusos, la degradación humana que se extiende a su alrededor, y que, en el lenguaje de la Biblia, tiene como principio y fin la transfiguración idolátrica realizada a través del poder.” [15]

Además, debido al hecho de ser simplemente recibido y proveniente de Dios, el poder humano nunca es absoluto. Este es otro signo que revela la condición original de dependencia del ser humano. De ello se deduce que el absolutismo político entra en conflicto con el plan de Dios y con la libertad humana; es un abuso de poder, una forma de ateísmo e idolatría.

Si se lee el Antiguo Testamento con detenimiento, está claro que toda la Biblia está llena de esta visión. La palabra que escuchamos y acogemos indica el encuentro entre lo divino y lo humano, y aporta una compleja legislación religiosa y política, penal y administrativa que sirve para templar el ejercicio de la autoridad. Dicta los mandamientos que son los deberes de todos, pero da derechos a todos, incluyendo al esclavo, al extranjero, al huérfano, a la viuda y al prisionero. la esfera familiar y social – la relación entre marido y mujer, entre padres e hijos, entre amos y esclavos [16] – y presta especial atención a la esfera política, el lugar donde más fácilmente se tienta a ir más allá de los límites.

El poder político y económico

Este peligro es muy evidente en los casos de Lamec (cf. Gn 4:23-24), Nimrod (cf. Gn 10:9), el Rey de Tiro (cf. Ez 28:1-19) y Nabucodonosor (en el Libro de Judit), donde la ilusión humana de ser capaz de superar la débil condición humana se juega en un proceso que los lleva a identificarse con la divinidad. La profecía de Ezequiel está dirigida al Rey de Tiro: “Porque tu corazón es orgulloso y has dicho: ‘Soy un dios; me siento en la silla de los dioses, en el corazón de los mares’, sin embargo, no eres más que un mortal, y no eres un dios, aunque compares tu mente con la mente de un dios. … Con tu sabiduría y tu comprensión has acumulado riquezas para ti mismo, y has reunido oro y plata en tus tesoros. … Has aumentado tu riqueza, y tu corazón se ha enorgullecido de tu riqueza. Por lo tanto, así dice el Señor Dios: Porque comparas tu mente con la mente de un dios, por lo tanto, traeré extraños contra ti. … te arrojarán al Abismo, y morirás” (Ez 28, 2-8). 18] La muerte, por lo tanto, constituye el signo más elocuente de la condición humana, y el signo más evidente de que el hombre no es “dios”. [19]

El proceso de identificación con la divinidad es complejo y multifacético. Como las personas no pueden divinizarse de manera persuasiva, intentan recurrir a un símbolo, una estatua o un icono que las represente. El autor del Apocalipsis tiene ante sus ojos a los emperadores romanos que fueron divinizados después de la muerte o en vida, identificándose con la diosa Roma, la deidad del Imperio, que se revela específicamente a los emperadores a través de sucesivas epifanías (véase Ap 13:1-10). Todo el mundo, desde el Oeste hasta el Este, debe adorarla. En el Apocalipsis, es la bestia que se eleva del mar y es incluso una personificación del demonio. Parece casi derivada de un enorme dragón (cf. Ap 12:1-18) que, a imitación del Padre, genera al hijo en un descuidado esfuerzo por falsificar lo divino. La bestia es la encarnación del poder -político, militar y económico en su visibilidad y tangibilidad- y de toda forma efectiva de opresión y violencia que se ejerza sobre las personas. Puede destruir cualquier resistencia y oposición. Es la imagen más clara del abuso de poder: la idolatría que imita lo divino distorsionándolo y que es el producto de la divinización de un ser humano.

La verdad de la humanidad

El texto del Apocalipsis tiene una relación directa con el capítulo 3 del Génesis. Una lectura superficial ve la violación de un precepto alimentario convencional (que puede o no estar ahí). “En realidad, este pecado es una reivindicación de poder: ‘Hago lo que quiero; soy una ley para mí mismo’. El conocimiento del bien y del mal, cualquiera que sea la interpretación que se le dé…, lleva a la posibilidad de decidir por mí mismo lo que está bien y lo que está mal, sin depender de nadie. En este punto, Dios, precisamente de lo que depende la humanidad, queda fuera de la discusión.” 20] De ello se deduce que la dependencia de los seres humanos de Dios no es más que un mito, una fábula vacía, de la que ya no es necesario hablar… La persona humana es autónoma y autosuficiente. Sin embargo, cuando Adán cometió este pecado aparentemente banal, descubre que es otra cosa y experimenta la fragilidad y la precariedad, la inquietud de su propia desnudez, la necesidad de esconderse y de escapar. Condena la oscuridad de la soledad y se ve empujado hacia la opresión.

Aquí se destaca otro aspecto: el tema del poder ilumina la verdad del ser humano. Concretamente, no nos construimos como individuos, momento a momento, a menos que ejerzamos un poder que pueda ser expresado tanto en privado como en público. Esto también se aplica a las instituciones. La Biblia pone un punto de vista negativo sobre esta discusión y el creyente tiene la tarea de reconstruirla positivamente, no teóricamente, sino existencialmente, a través de experiencias personales iluminadas por la fe. El Espíritu de Dios no impone decisiones específicas, ni es un sustituto de la libertad personal, sino que desafía la creatividad y la inteligencia humanas, [21] e incluso se expone al rechazo.

El poder de la persona espiritual

El tema de la divinización de los seres humanos y la idolatría del poder también toca el ámbito religioso y espiritual. Ya no se trata de hacer un ídolo o un icono, sino de la pretensión de disponer de lo absoluto, de reducir a Dios a la propia conciencia e ideal de santidad. En otras palabras, es la capacidad de hacer una imagen de Dios de acuerdo a la santidad personal, que se basa en los propios méritos espirituales.

El apóstol Pablo entiende bien el problema, no sólo en lo que se refiere a la idolatría de los paganos, sino también en lo que se refiere a las comparaciones entre Israel y el judaísmo ortodoxo. Es un tema nuevo que surge en el Nuevo Testamento, donde la relativización de la ley lleva a una discusión sobre el poder. Un ejemplo destacado es el capítulo 2 de la Carta a los Romanos, que es una polémica implacable contra el fariseo, que es consciente de ser observante de toda la ley y, por lo tanto, de ser “justo”, pero cuya fidelidad a la ley se convierte en una cuestión de prestigio y, en definitiva, de orgullo por su propia santidad.

La palabra que viene de Dios y es aceptada y observada plenamente a través del sacrificio, se convierte en algo que poseo, un privilegio del que me siento orgulloso. Este “divino” se convierte en un título de reivindicación, no sólo hacia los demás, sino sobre todo hacia Dios, que en cierto modo es un acreedor para mí. La conciencia que nace de esta actitud se hace absoluta: da la conciencia de ser superior a los demás, de poder mandar o al menos juzgar. Es incluso una herencia que puede ser transmitida a los descendientes. Es una presunta autoridad espiritual que, si no se convierte en una venganza política, tiene, sin embargo, esta intención y plan. En el Evangelio, el rechazo del Mesías, Jesús de Nazaret, deriva del poder espiritual de los doctores, los escribas y los fariseos.

El “Poder” en la Biblia

Vuelve la pregunta inicial: ¿qué es entonces el “poder” en la tradición bíblica? El poder es el derecho a decidir por otros con una autoridad que viene de Dios y cuyo propósito es servir a los demás; esto se expresa con la ley. No es casualidad que el Antiguo Testamento conceda gran importancia a la legislación que abarca todos los aspectos de la existencia. Esta es una característica que parece haberse perdido en el Nuevo Testamento. La polémica de Pablo contra la Ley, tanto en la Carta a los Romanos como en la de los Gálatas, concierne a toda ley y expresión jurídica que regula la vida espiritual y cívica. En efecto, la Ley mosaica, que Dios quiso para la salvación, puede paradójicamente convertirse en instrumento de pecado y de muerte, según la dinámica que Pablo identifica en Romanos 7, donde incluso el bien proveniente del Espíritu de Dios puede ser explotado para el propio egoísmo.

El poder, por lo tanto, debe dirigirse a promover la unidad entre los miembros de la sociedad, a dar consistencia a la colaboración entre las personas y a trabajar por el bien de todos, con especial atención a los pobres, a los excluidos, a los menos. La capacidad de crecimiento inherente a cada persona debe ser liberada para promover la conciencia y la libertad que se desarrollan en las relaciones interpersonales y que se realizan a través de la realización compartida de la vida. 23] En este sentido, el poder no es sólo un signo de unidad, sino también la motivación subyacente.

En este sentido, la ley, después de haber desaparecido en el Nuevo Testamento, resurge en la vida de la Iglesia. El mismo apóstol Pablo, el teólogo de la salvación por la fe y no por la observación de la ley, cuando se preocupa por la vida de la comunidad, se encuentra dando consejos y respuestas normativas a los problemas que se le presentan. En efecto, para salvaguardar el orden y establecer la paz, es necesaria la autoridad en toda sociedad y, por lo tanto, también el ejercicio del poder, que debe ser considerado como una norma.

Hay que recordar que dentro de la comunidad también hay una riqueza carismática. Cuando Pablo, al escribir a los Corintios, habla de los dones carismáticos, es decir, de la luz y la gracia propias del Espíritu de Dios, afirma vigorosamente que deben ser utilizados para el bien de la comunidad, y no de forma descuidada. Además, es indispensable la confrontación con la autoridad de la Iglesia (cf. 1 Cor 12, 1-31; 14, 1-40). Un carisma que descuida la autoridad es destructivo y sin sentido, mientras que, por el contrario, la autoridad que debilita el carisma pierde su verdadero sentido y se vuelve profana. De ello se deduce que las propuestas de la política eclesiástica, si son puramente administrativas y sólo gubernamentales, pueden destruir la identidad misma de la Iglesia, que es un “misterio”. No pueden reducirse a un simple juego de fuerza o a mayorías numéricas, ya que la comunión en la Iglesia no tiene por objeto que todos se lleven bien, sino construir la unidad del pueblo de Dios en el Señor Jesús (cf. Jn 17,11.21-23; Mt 18,20).

NOTAS

[1] . Cf. A. Spadaro, El Nuevo Mundo de Francisco. Cómo el Vaticano está cambiando la política global, Venecia, Marsilio, 2018; P. Prodi, Il sacramento del potere. Il giuramento politico nella storia costituzionale dell’Occidente, Bologna, il Mulino, 20172; L. Bianchi (ed.), La vita dei cristiani e il potere civile. Cuestiones históricas y perspectivas actuales en Oriente y Occidente, Padua, San Leopoldo, 2015; AA.VV., Il potere, Brescia, Morcelliana, 2014; C. Versaci, Il delirio dell’omnipotenza. La crítica del poder y su historia en Is 14, 4b-20. Exégesis e intertextualidad del pericope, Bolonia, EDB, 2014; M. Cacciari, Il potere che frena, Milán, Adelphi, 2013; P. Prodi, Cristianesimo e potere, Bolonia, il Mulino, 2012; S. Corradino, Il potere nella Bibbia, Roma, Acli, 1977; Idem, Il potere nella Bibbia. L’autorità come servizio, Villa Verucchio (Rn), Pazzini, 2011; P. Arcipreste, Apocalyptica e violenza politica nelle tre grandi religioni abramitiche, Trapani, il Pozzo di Giacobbe, 2011. Cf. P. Brown, Power and Christianity in Late Antiquity, Bari, Laterza, 1995; P. Prodi – L. Sartori (eds), Christianity and Power. Actas del seminario celebrado en Trento los días 21 y 22 de junio de 1985, Bolonia, EDB, 1986.

2] .S. Corradino, Il potere nella Bibbia, cit., 4; editado por F. Fabrizi, 13.

3] .Fíjese en la colecta para el 26º domingo del año litúrgico: “Oh Dios, que manifiestas tu poder todopoderoso sobre todo perdonando y mostrando misericordia, concede, te rogamos, tu gracia abundantemente sobre nosotros…”. Esto ya había aparecido en el siglo VIII, entre los textos eucarísticos del Sacramentarium Gelasianum, uno de los misales más antiguos para la celebración de la Eucaristía.

4] .Cf. también Wis 11:24-26; y más adelante 12:2, 16-19.

5] .Los arrepentimientos y murmullos de la gente que huye son significativos: “¿No es esto lo que te dijimos en Egipto, ‘Déjanos en paz y déjanos servir a los egipcios’? Porque más nos valdría servir a los egipcios que morir en el desierto” (Éxodo 14:12; cf. 16:2-8).

Cf. Éxodo 25-40: nótese que la importancia de la Carpa de la Alianza, o Tabernáculo, se muestra también por la longitud del texto, el más largo del Libro del Éxodo.

[7] . Cf. Rev 13; S. Corradino, L’Apocalisse, Palermo, Pietro Vittorietti, 2014, 106.

Cf. el pasaje sobre los impuestos debidos a César: Mateo 22:15-22.

El poder político está al servicio del bien común (Rom 13:1-7; 1 Tim1 P 2:13-15.

[10] . Cf. en particular Rev 13.

11] .G. Segalla, “La exousia en el Nuevo Testamento. El poder entre la autoridad de servicio y la autoridad de dominación”, en P. Prodi – L. Sartori (editores), Christianity and power…, op. cit., 38.

12] .S. Corradino, Il potere nella Bibbia…, Cit., 9; ed. F. Fabrizi, 21f.

[13] . Cf. M. Pesce, “Marginalidad y sumisión. La concepción escatológica del poder político en Pablo”, en P. Prodi – L. Sartori (eds), Christianity and power…, op. cit., 44-49; 63.

[14] . Cf. Wis 12:19. “Sólo el poder que se baña en el amor es verdaderamente humano”: como interpreta A. Bonora, “Il potere ‘politico’ nell’Antico Testamento”, en P. Prodi – L. Sartori (eds), Cristianesimo e potere…, op. cit. , 36.

  1. Corradino, Il potere nell Bibbia…, op. cit. 10; editado por F. Fabrizi, 22.

16] .Cf. Éxodo 20-23:9; Deut 5:1-21; 21:10-14.

Cf.Lev 11-15; 18-20; 25:25-55.

La originalidad del poema sobre el rey de Tiro consiste en cantar al soberano como un hombre primordial que, colocado en el paraíso de Dios, peca y es perseguido (cf. L. Alonso Schökel – J. L. Sicre Diaz, I Profeti, Roma, Borla, 1984, 886-891).

Incluso en el Libro del Éxodo, el Faraón no es una deidad como el Señor Dios, precisamente porque muere, cubierto por el Mar Rojo (Éxodo 14:26-28).

20] .S. Corradinio, Il potere nella Bibbia…, cit., 12; editado por F. Fabrizi, 29.

21] Tengan en cuenta que los cristianos que dirigen una comunidad y ejercen el poder no tienen, en sí mismos, una tarea diferente de la de un no cristiano que tiene el poder. Pueden ejercerlo bien, pero también pueden ejercerlo mal. Sin embargo, si los cristianos en el poder perpetran los mismos abusos y la misma opresión que los demás, resultan ser peores que estos últimos, ya que este comportamiento constituye la traición de una vocación privilegiada.

[22] . Cf. S. Corradino, El poder de la Biblia, op. cit. 27; editado por F. Fabrizi, op. cit. , 61.

[23] . Véase L. Sartori, “Puntualizzazioni per un quadro di sintesi”, en P. Prodi – L. Sartori (editores), Cristianesimo e potere…, op. cit., 18.

 

50 comentarios

  • oscar varela

    SOBRE EL PODER DE LA MUJER – por Andrea Grillo

    [La teología inclinando la cancha … hasta que se le dé vuelta la tortilla] (yo)

    1) Tertuliano (en “Sobre el Bautismo”)
    – La lista de “ministros” está cerrada a mujeres.
    – Cualquier posibilidad de atribuir un poder de las mujeres para enseñar y bautizar, sería una verdadera traición a San Pablo, que se asume aquí como la autoridad suprema e ineludible.

    2) Santo Tomás de Aquino (1000 años después) en Suma Teológica III, 67,4.
    – hace una lectura diferente de la tradición ministerial del Bautismo:

    a) En el “videtur quod” presenta tres “negativas” sobre la posibilidad de que una mujer bautice
    a.1) del Concilio de Cartago  (398), que asume el cargo de  Tertuliano.
    a.2) por razonamiento: el bautismo pertenece a quienes ejercen la autoridad, y no a las mujeres (Pablo)
    a.3) por exégesis de San Agustín al Evangelio de Nicodemo:
    – el agua del “renacimiento” tiene la función de “útero femenino”,
    – por lo que el ministro debe tener necesariamente una identidad masculina.

    b) En el “sed contra” Tomás agrega solo la autoridad del  Papa Urbano, que establece
    – la posibilidad del bautismo por una mujer, “needitate instant” (en caso de necesidad).
     
    c) En el corpus del artículo hace dos declaraciones claves:
    – el que bautiza “principaliter” es Cristo (según Juan 1);
    – y, en Cristo, no hay más hombres ni mujeres (según Col. 3).
    – De ello deduce que “si un laico puede bautizar, también puede hacerlo una mujer”.
    – Pero luego agrega, según 1Cor. 11, la mujer
    –  no debe bautizar si hay un varón;
    – ni un laico, si hay un clérigo;
    – ni un clérigo, si hay un sacerdote.

    d) En las “refutaciones” de las tres posiciones opuestas, sin embargo, agrega otras dos perspectivas.
    – Introduce una distinción entre “forma pública” y “forma privada”
    – Distingue entre “generación natural” y “generación espiritual”.
    –  el bautismo por una mujer sería efectivo incluso cuando fuera por necesidad,
    – aunque implicara una dimensión de pecado para ella y sus colaboradores.

    Todo colabora para mantener una drástica “diferencia de autoridad”.
    Solo el mundo moderno tardío sabrá superar estos límites.

    3) Juan XXIII (700 años después) apertura del espacio público a mujeres
    – En ‘Pacem in terris’ hay un pasaje relacionado con el segundo de los tres ‘signos de los tiempos’:
    “En segundo lugar, hay un hecho que todos conocen, es decir, la entrada de la mujer en la vida pública: quizás más acentuado en los pueblos de la civilización cristiana; más tarde, pero ya en una escala considerable, en pueblos de otras tradiciones y culturas.
    Las mujeres toman cada vez más conciencia de su propia dignidad humana, dejan de sufrir ser tratadas como un objeto o un instrumento, reclaman derechos y deberes acordes con su dignidad como persona, tanto en la vida familiar como social”.
    – Y, un poco más tarde, recapitulando los tres ‘signos de los tiempos’, añade:
    “En nuestro tiempo, se superan las opiniones seculares que admitían las clases bajas de hombres y las clases altas, derivadas de la situación económico-social, el sexo o la posición política”.

    – Este diseño  recorre el Vaticano II y llega a Evangelii gaudium, sin embargo,
    – la necesaria “reivindicación de derechos por parte de nuevos sujetos” no es central.

    4- La tarea de la revalorización actual
    – Superar tanto una fisiología simplista y distorsionada como una sociología unilateral y prejuiciosa

    – Traducir tradición significa no ceñirse a argumentos frágiles y recuperar los argumentos más fuertes.
    – Si una  mujer  puede “hablar en público” y sin pedir permiso, también puede ejercer el ministerio.

    • mª pilar

      ¡Que triste visión de la iglesia hacia las mujeres!

      Quizá…por eso ellos…se visten con sayas.

      ¿Siempre a su servicio?

      Colaborar ¡Si!

      Servir…pato..:

      ¡No!

    • ana rodrigo

      Cierto. en la historia hay quien ha avalado que la mujer puede hacer alguna que otra cosilla, incluso el actual Papa ha dado algún que otro cargo administrativo a alguna mujer. La retórica es legítima, pero no sirve para mucho.

      Si, como dice el diccionario, poder es tener capacidad para hacer una cosa, las mujeres tenemos las mismas capacidades y la misma dignidad que los hombres, pero los únicos que han tenido poder de hacer todo en la Iglesia han sido los hombres, la única teología ortodoxa ha sido hecha por hombres, los textos sagrados los escribieron hombres, no podemos ser ni diáconas ni muchísimo menos clérigos, que son los que tienen el poder de legislar sobre moral, sobre ortodoxia/heterodoxia, sobre lo que podemos hacer o no, sobre ritos y tradiciones, es decir, todo es cosa de hombres. Pues eso quiere decir, que las mujeres en la Iglesia no somos sujetos de derechos, si no, objeto de deberes y de utilización doméstica y sumisas y obedientes a lo que decidan los hombres de Iglesia.

      La Iglesia aún no ha firmado la Declaración de los DDHH, hoy que celebramos este importantísimo acontecimiento, porque no pueden firmar la igualdad entre hombres y mujeres, porque no la reconocen.

  • oscar varela

    EL PODER SOCIAL (España vs. Francia) – 1927
     
    1- La contraposición entre España y Francia
    – no consiste tanto en que Francia otorgue poder social a unos oficios y España a otros,
    – sino en algo más importante.
    * Francia es el país donde mayor número de actividades diferentes
    – reciben la aureola del prestigio público.
    * España es el país en que casi nadie (ni individual ni representativa de un oficio) goza de ella.
    – Esto significa que la sociedad española es mucho menos compacta y elástica;
    – por tanto, mucho menos sociedad, que la francesa.
     
    2- Cuando un francés hace algo que sobresalga un poco, sea del orden que sea,
    – conquista automáticamente la fama.
    – Famoso no quiere decir ni más ni menos valioso.
    – Famoso es todo aquel de quien se habla en amplios círculos.
    – Y hay una fama negativa; por ejemplo: la del criminal.
    (Landrú llegó a ser un héroe nacional, se entiende un héroe negativo).
     
    – A toda Francia le interesa cuanto acaece en un punto cualquiera de sí misma.
    – Vive —como el alma— toda en cada una de sus partes.
    – Nada deja de aprovecharse socialmente, ni lo bueno ni lo malo. No hay desperdicio.
    – Cuanto en ella acontece es desde luego social, o lo que es lo mismo,
    – queda multiplicada su eficiencia por el volumen entero de la colectividad.
     
    3- En España presenciamos la escena contraria.
    – Si apenas nadie tiene entre nosotros poder social, se debe a que nuestra sociedad
    – es laxa,
    – sin elasticidad,
    – sin comunicación entre sus trozos.
    – No es la envidia ni el tan repetido «individualismo» causa profunda de esto.
    – Es la falta de curiosidad y de afán de enriquecer nuestra vida con la del prójimo.
     
    * El militar vive sumido en su cuarto de banderas como en una escafandra.
    – No tiene la menor idea de lo que acontece en la escafandra de las letras o de la industria.
    – Cada provincia vive hacia dentro de sí misma, absorta y abstracta del resto de la nación.
    – Se trata, pues, de una estructura social morbosa,
    – porque hace de España una sociedad de disociados.
    – Este es el mal profundo que late y subsiste cien codos más hondo
    – que todos los conflictos, luchas y desórdenes políticos o religiosos.
     
    4- Sólo hemos encontrado un oficio favorecido con poder social: el político.
    – Si buscamos más temo que sólo hallaremos otra fuerza
    – que a su propia eficiencia añada la que espontáneamente surge de la sociedad: el dinero.
     
    5- El poder social del dinero no es peculiar en nuestro pueblo,
    – sino un hecho capital de la época vigente.
    (No se diga que de todas las épocas, porque es falso).
    – Hoy el dinero se ha adueñado del mundo, y dentro del mundo, de España.
    – No obstante, es preciso reconocer un ligero matiz a favor nuestro.
    – El español dedica menos entusiasmo al oro que otras razas.
    – Quien conozca los secretos del alma española dudará siempre y a limine
    – de la interpretación que se dio en Europa a las hazañas de nuestros conquistadores.
    – Sajones y franceses titularon aquella formidable y loca empresa «La sed de oro».
    – Yo sospecho que la verdad es más bien inversa.
    – Porque el europeo de entonces (comienzo de la era capitalista),
    – sentía una fabulosa sed de oro, según luego se ha demostrado,
    – no podía imaginar que aquellos españoles cumpliesen sus hazañas por otros motivos.
    – Y el caso es que ya entonces las barras de oro llegaban en los galeones a Sevilla,
    – donde eran cargadas sobre los lomos de unos mulos,
    – que tomaban derechos el camino de Francia.
    – Con ser grande el poder social del dinero, en los ámbitos peninsulares
    – es incomparablemente menor que en otros países; por ejemplo, que en Norteamérica.
    …………………….

  • oscar varela

    PODER SOCIAL de la IGLESIA (España 1927)
     
    1- El extranjero cree que la Iglesia domina completamente la existencia peninsular.
    – Si es perspicaz, tarda poco en advertir que la realidad no es tan sencilla.
    – Comienza a dudar.
    – En primer lugar, habría de distinguir, como en una serie de círculos concéntricos,
    – la cuantía del influjo religioso,
    – del influjo católico y
    – del influjo clerical.
    – Luego de venir a un acuerdo sobre la importancia indudable de este último,
    – convendría preguntarse si toda la fuerza que el clericalismo usufructúa
    – es propia suya o
    – proviene en no escasa medida de su intervención constante
     en los actos del Poder público.
    – Por el mero hecho de tener su mano en los resortes del Poder público
    – se decuplica el influjo de un. partido.
     
    2- ¿Cuál ha sido la relación precisa entre clericalismo y Poder público?
    – El clericalismo ha regulado en España siempre la gobernación;
    – pero es un hecho que la legislación ha sido inequívocamente liberal.
    – ¿Cómo se compaginan ambas cosas?
    – Si el clericalismo posee el gigantesco poder propio que se le atribuye,
    – ¿cómo ha soportado esa legislación liberal?
    – Por otra parte, no ha dejado nunca de la mano el Poder público y que
    – le aterra la posibilidad de verse alejado de él durante cinco minutos.
     
    3- Una hipótesis, y una sola, puede iniciar el esclarecimiento de este enigma:
    – suponer que el clericalismo tiene mucha menos fuerza auténtica de la que se le atribuye,
    – y por lo mismo, falto de confianza en su propio influjo sobre la sociedad,
    – recurre al Poder público a fin de multiplicarla aparentemente.
    * Por su parte, el Poder público acepta muy a gusto esa tutela;
    – pero careciendo el clericalismo de fuerza suficiente para sostener las instituciones,
    – viene con él a un acuerdo tácito, según el cual se establece
    – cierta dosis de legislación liberal,
    – carne que se echa a las fieras, y
    – se organiza al mismo tiempo la resistencia desde arriba
    – a toda posible ampliación y progreso de ese régimen libre.
     
    4- Parecería caprichoso decir que el clero en España no tiene apenas poder social.
    A priori hubiéramos dicho que sí y le habríamos atribuido un coeficiente de él
    – casi tan grande como el político.
    – Pero ahí está: no ocurre tal.
    – En el caso del clero vemos bien que son cosas diferentes
    – el Poder social y lo que no lo es.
    – El clero influye mucho en la vida española;
    – sin embargo, el cura, y aun el alto dignatario eclesiástico,
    – «pintan» poco en nuestra convivencia social.
    – Se advierte que en otro tiempo gozaron de enorme predicamento.
    – En algunos pueblecitos de reducido vecindario —sobre todo, en el Norte—,
    – tal vez en alguna capitalita de provincia,
    – el clero posee aún vestigios de su antiguo esplendor social.
    – Pero estos residuos quedan tan localizados que más bien subrayan
    – su desaparición del gran cuerpo nacional.
    – En cambio, el sacerdote, el fraile, el obispo, gozan de brillante situación
    – dentro del grupo clerical.
     
    5- Esta es, a mi juicio, la nota que más se aproxima a la verdad:
    – tienen gran poder de grupo,
    – pero no social.
    – Su predicamento está taxativamente limitado por los ámbitos de un partido, y
    – si dentro de él hacen la lluvia y el buen tiempo,
    – fuera de él, en el aire libre de la sociedad nacional, apenas si tienen papel.
    – Esta desproporción entre
    – lo mucho que son dentro del grupo beato y
    – lo poco que son puestos a la intemperie,
     plantea a los obispos una insospechada dificultad:
     
    6- La dificultad de los gestos.
    – Como suelen vivir recluidos dentro de su episcopía,
    – en el pequeño mundo de la beatería profesional
    (y no se presuma ánimo despectivo u hostil bajo esta denominación)
    – se habitúan a ciertos ademanes y talle
    – que no pueden transportar más allá de la frontera de su ínsula.
    – De modo que los discretos necesitan emplear dos repertorios distintos de gesticulación.
    –  Cuando por azar se filtra un gesto de episcopía y monjil más allá de su territorio
    – y cae sobre el gran público,
    – la reacción de éste, su sorpresa y extrañeza miden exactamente la diferencia que hay
    – entre el poder de grupo y el poder social.
     
    7- En cambio, un político puede hacer los gestos que quiera:
    – como individuo nos parecerá un mentecato;
    – pero no extraña, no sorprende, su aire de «personaje».
    – Porque, en efecto, queramos o no, el político es en España un personaje,
    – y hasta puede decirse que no hay entre nosotros otro modo normal de ser personaje
    – que ser político.
     
    8- Tampoco del sacerdote, del fraile, del obispo, habla con frecuencia la Prensa,
    – y nadie podrá en serio atribuirlo a hostilidad de los periódicos contra el clero.
    – El periódico puede matizar su fervor, pero no puede vivir sin aceptar la realidad social,
    – y como, hablan todos los días del político enemigo, podían, si hubiera caso,
    – habituarnos a nombres de curas, de frailes y de obispos.
    – En cambio, si un obispo ejecuta actos políticos,
    – inmediatamente le encontramos cada día en las columnas de los rotativos.
     
    NOTA: Y ruego al lector anticlerical que no me apunte en el haber lo antedicho como alarde de anticlericalismo, en cuyo caso me repugnaría por lo que tuviese de alarde y lo que ostentase de anti. Es prescripción elemental del oficio de escritor no prestar servicio a ningún partido y evitar el apoyo inmundo de todos ellos. Es una prescripción y no lo contrario, una pretensión que quepa tener o esquivar. (Lo inmundo, bien entendido, no es el partido, sino su apoyo al escritor. El escritor tiene que vivir sin apoyos, en el aire, intentando ilusoriamente asemejarse al pájaro del buen Dios y al arcángel, especies ambas con plumas y régimen aerostático). Déjesele en la limpieza y humildad de su oficio: mira en torno el mundo, oye lo que dicta el hecho “E quel che ditta va significando”. Nada más.

    • mª pilar

      Oscar:
      En el 27 no sé como era.
      Hoy se sienten muy arropados mutuamente, algunos partidos que están llevando la voz cantante…por el poder que tienen en esa parte de la sociedad y donde la iglesia “poder” está muy asentada, y no sufre por los ataques de aquellas personas…que ya están hartas de tanto clericalismo y beatería…porque esa sociedad que las arropa, están igual de apegadas a las beaterías como al poder del dinero; y entre ellas se comprenden muy bien.

      No es tan sencillo…para mi sencilla mirada… pero que durante toda mi vida, he soportado…mal…estas distinciones; porque siempre salen mal, las mismas personas; aquellas que no tienen poder ni dinero.

      Es un feo gusano que da vueltas sobre si mismo y se sustentan mutuamente, implicando en ello:

      La política, la educación, y la libertad.

      Gracias por este análisis.

  • M.Luisa

    Estoy muy de acuerdo con lo que dice el amigo George en este punto que subraya de  “La sociología del poder en el pensamiento de Ortega y Gasset”  en el comienzo del hilo, aunque al igual que él también sin ningún ánimo de polémica.

    En qué quedamos?  el poder está en el proyecto  y  digo proyecto entendiéndolo  como aquello  constitutivo de cualquier proyecto humano   o el poder se somete a lo autoritariamente  sociológico?   porque si es así  se confunde fuerza con poder. La fuerza ejerce presión, se interpone o impide el proyecto, en cambio el poder que envuelve el proyecto, todo proyecto, nos abre a todo un  mundo de  posibilidades, entre ellas renunciar a cualquier tipo de fuerza o presión.

     

  • George R Porta

    Leo en la opinión de Óscar Varela, aunque sin ánimo de debate, lo siguiente con lo que no coincido:
     «Pero este PODER PÚBLICO, servido por órganos ejecutivos, que se suelen llamar Estado, no es sino la intervención activa, enérgica, incluso corporal­mente enérgica de la «opinión pública». Si no hubiese opinión pública no habría poder público y, menos aún, Estado.»
    Antonio Gramsci y, más recientemente Noam Chomsky, han argumentado en favor de que la llamada «opinión pública» no es precisamente la síntesis de opinión de los habitantes de una nación. Por el contrario la opinión de los ciudadanos es manufacturada e impartida desde las instancias del poder (o poderes) predominantes (la educación, las normas, la religión predominante, etc.)
    En «La Cultura y su Descontento» Freud no se refería a la opresión política ejercida más o menos explícitamente por la oligarquía dominante, sino a los límites que la persona aprende que sean necesarios en su medio, a autoimponerse y a exigir que sean respetados por los demás, en una especie de acuerdo o contrato más o menos voluntario y más o menos consciente.
    Para tratar de comprender la naturaleza de las relaciones sociales o grupales estudió los grupos. A partir de esas investigaciones que publicó en 1921, su sobrino Edward Bernays, alrededor de 1920, saltó a la fama con la aplicación de las mismas a la manufacturación de las relaciones públicas y la creación de mercados para garantizar la demanda de las mercancías y por lo tanto, el consumismo.
    Goebbels se inspiró en los mismos estudios para formular su propia teoría de la propaganda y del control de las multitudes aplicando once principios cuya formulación puso al servicio de la maquinaria nazi.

  • oscar varela

    Hola!
    Pedí a Juanjo Tamayo AUXILIO sobre Tema Asamblea ATRIO – diciembre 2020
    Me mandó un amplio Artículo (18 páginas)
    “Destilo” (¡no sé qué pensará Juanjo!)
    …………………………………………
     
    ÉTICA LIBERADORA DEL CRISTIANISMO
    FRENTE A TEOLOGÍA NEOLIBERAL DEL MERCADO
    Juan José Tamayo
     
    * “Si prospera la lógica neoimperial, el valor de lo política, económica y estratégicamente correcto quedaría por encima de los presupuestos beneficiantes del liberalismo.
    – La Teología Neoliberal, revelada por un dios a Hayek en la cumbre de Monte Peregrino, se supeditaría a la Teología de la Seguridad, revelada a Ariel Sharon en el Sinaí.
     
    * En este texto voy a exponer primero el giro ético de la teología para, a continuación, centrarme en la figura de Jesús de Nazaret como persona de gran talla moral y en las características de una ética liberadora desde el comportamiento moral del Nazareno y terminar con la propuesta del cristianismo como aportación ética y crítica de la globalización neoliberal.  
                           
    1. La ética como filosofía primera
     
    Emmanuelle Lévinas le reconoce el estatuto de filosofía primera. Entiende por ética la responsabilidad de cada uno para con los demás; una responsabilidad que es irreemplazable e indelegable.
    Umberto Eco afirma: “Cuando los demás entran en escena, empieza la ética. Son los demás, es su mirada, lo que nos define y confirma”. Ahora bien, ¿quiénes son los demás? ¿Quién es el otro, la otra?
    – el otro, la otra, es el rostro del otro, de la otra, el que me interpela, cuestiona, el que se torna desafío ético para mi subjetividad libre, y especialmente el rostro del huérfano, la viuda y el extranjero,
    Lévinas introduce en su filosofía nuevas categorías que expresan su vertiente prioritariamente ética: rostro, huella, otro, alteridad, hospitalidad[1].
     
    2. Lugar de la ética en el cristianismo
     
    Dimensión doctrinal en el cristianismo
         
    En el cristianismo cabe distinguir tres niveles: el doctrinal, el ritual y el moral.
    – El nivel que más tiende a acentuarse desde el punto de vista institucional es el doctrinal,
    – Aquí voy a centrarme en el nivel ético.
    – Los evangelios son breves narraciones de la práctica liberadora de Jesús de Nazaret.
     
    Lévinas considera la ética como el contenido fundamental de la religión y la sitúa en el centro de la visión de Dios:
    – “La relación moral reúne, pues, a la vez, la conciencia de sí y la conciencia de Dios. La ética no es el corolario de la visión de Dios. Es esa misma visión. En el Arca Santa desde donde Moisés oye la voz de Dios, no hay otra cosa que las losas de la ley… ‘Dios es misericordioso’ significa ‘seáis misericordiosos como él… Conocer a Dios es saber lo que hay que hacer. El piadoso es el justo’”
     
    Schillebeeckx, la razón moral es la mediación entre la fe en el Dios liberador y la acción ética. La ética constituye el vínculo de unión entre las dos dimensiones de la fe cristiana: la mística y la política. La vida ética “es el contenido recognoscible de la fe, la manifestación históricamente consistente y la transparencia del acercamiento del reino de Dios en fragmentos de nuestra historia humana…, (la) piedra de toque visible de la verdadera fe”[2].
     
    La ética constituye el horizonte vertebrador de la experiencia vital del teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer, de su resistencia cívica frente al nazismo y de su teología.
     
    3. La ética como teología primera              
     
    La teología cristiana no se mueve en el horizonte de la razón pura, sino de la razón práctica, y se encuentra bajo el primado de la ética, en continuidad con las dos tradiciones ilustradas más influyentes en la filosofía moderna:
     
    – Las cuatro preguntas: ¿Qué puedo conocer? ¿Qué debo hacer? ¿Qué me cabe esperar? ¿Qué es el ser humano?
     
    Marx, entiende la razón práctica como razón crítica, revolucionaria, transformadora. “Hasta ahora los filósofos se han dedicado a interpretar el mundo. De lo que se trata de es transformarlo”.
     
    – Esto ha tenido una repercusión decisiva en la teología, sobre todo en dos de sus principales y más vivas tendencias hoy: la teología de la liberación y la teología política.
     
    La teología de la liberación lleva a cabo una revolución o, si se prefiere, un cambio de paradigma tanto en la concepción de la teología cristiana como en su metodología.
     
    La teología política es teología fundamental práctica, es decir, se encuentra bajo el primado de la praxis, está determinada históricamente, posee una dimensión ética irrenunciable, tiene una funcionalidad sociopolítica y se muestra solidaria con los sufrimientos pasados de los vencidos de la historia, con las luchas de los marginados por su emancipación en el presente y con los sueños de un futuro mejor.
     
    La ética que emana de la teología política pone en marcha una revolución antropológica que implica una transformación radical en la jerarquía de valores y en el propio estilo de vida, y exige la liberación de nuestra riqueza y bienestar sobreabundante, que genera pobreza y miseria en nuestro derredor; de nuestro consumo, que termina por consumirnos; de nuestra prepotencia, que nos ahoga; de nuestro dominio sobre los/as demás, que nos embrutece; de nuestra apatía, que nos hace indiferentes ante el sufrimiento del prójimo; de nuestra inocencia, que nos convierte en cómplices y  responsables de los males ajenos; del machismo inscrito a fuego en nuestra cultura, en nuestras conciencias y en nuestros hábitos cotidianos; del instinto depredador de la naturaleza. Las virtudes que fomenta la revolución antropológica propuesta por Metz son las que no se relacionan con el dominio sobre los/as demás, trátese de personas, animales, plantas y naturaleza en general.
     
    4. Jesús de Nazaret, persona de gran talla moral
                                       
    – Con el paso del “Verbo Encarnado” al “Jesucristo liberador” y del Cristo paciente al Jesús de Nazaret inconformista se ha producido en la cristología un cambio de paradigma de importantes consecuencias teóricas y prácticas.
     
    – L. Boff expresó muy certeramente este cambio de paradigma en su obra  Jesucristo liberador cuando hablaba de las nuevas prioridades en la cristología actual que hoy pueden reformularse así: lo antropológico sobre lo eclesiológico, lo utópico sobre lo fáctico, lo social y comunitario sobre lo individual, lo histórico sobre lo mítico, el método inductivo sobre el deductivo, la mediación socio-analítica sobre la lectura literal, la hermenéutica sobre la lectura fundamentalista, la vertiente público-liberadora sobre la privada-espiritualista, las actitudes y la práctica de Jesús sobre las definiciones dogmáticas de corte metafísico en tono a la persona de Jesús y a la unión hipostática.
     
    5. Ética liberadora del cristianismo
     
    – ¿Qué tipo de ética emana de la persona y de la praxis de Jesús de Nazaret? ¿Qué tipo de ética es la del cristianismo? Intentaré ofrecer a continuación algunas de sus principales características.
     
    1-      Ética de la liberación
     
    – La ética del cristianismo, en el horizonte del seguimiento de Jesús, busca la liberación de las diferentes opresiones y esclavitudes a que se ven sometidos los grupos y las personas más desfavorecidos. Se identifica con los pobres y, en consecuencia, opta por ellos.
     
    2-      Ética de la justicia
     
    – La idea de justicia está en el centro del mensaje de Jesús, hasta el punto de afirmar: “Buscad primero el reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura”. Ahora bien, la idea que Jesús tiene de la justicia  va en dirección contraria a la de los escribas y fariseos hipócritas, a quienes acusa de pagar “el diezmo de la hierbabuena, del anís y del comino” y descuidar “lo más importante de la Ley: la justicia, el buen corazón y la lealtad” (Mt 23, 23).  Por eso osa decir: “Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos” (Mt 5, 20). El imperativo ético es: ¡Actúa con justicia en las relaciones con tus semejantes y colabora en la construcción de un orden internacional justo! 
     
    3-      Ética de la gratuidad
     
    – En nuestra sociedad impera la cultura del cálculo, que busca la consecución del mayor beneficio en el menor tiempo y con el menor riesgo; del pago de la deuda hasta el último céntimo; del negocio, que es la negación del ocio; de la razón instrumental, que convierte todo en medio, incluidos los seres humanos, con tal de lograr el objetivo último, el crecimiento económico. Todo es venal; nada se da gratis. Impera el interés.
      
    4-      Ética de la compasión
     
    – La historia humana está sembrada de víctimas. Y éstas remiten derechamente a la existencia de verdugos. Las víctimas constituyen el gran relato macabro de nuestro tiempo. El actual fenómeno de la globalización se propone crear un mundo feliz a nivel planetario. Pero se queda en pura apariencia; todo en él es ficción, ilusión. Lo que está consiguiendo es profundizar las desigualdades entre ricos y pobres y ampliar el número de las víctimas. La globalización no tiene entrañas de misericordia para con ellas. Y no puede tenerlas, porque es ella misma quien las crea. Su lógica es la del sacrificio, que exige víctimas de todo tipo –humanas, animales, naturaleza viva-, no la de la compasión.
     
    5-      Ética de la alteridad
     
    – el otro no puede ser considerado como simple medio para la consecución de un fin. Se entiende como “trascendente originalmente único”, sobre el que no tengo ningún poder y cuya libertad posee una superioridad basada en su “trascendencia”.
     
    6-      Ética de la solidaridad
     
    – La universalidad es condición necesaria para validar un proyecto ético. La solidaridad es la virtud que activa la universalidad y vertebra dicho proyecto.
    – Ahora bien, ser solidario consiste en hacer cada vez más amplio el mundo del “nosotros”. De ahí que una ética universalista ha de abogar por una sociedad donde quepamos todos y todas.
     
    7-      Ética comunitaria fraterno-sororal inclusiva
     
    – En el mensaje y la práctica de Jesús de Nazaret encontramos, sin embargo, bases sólidas para fundamentar una ética inclusiva de mujeres y varones, que puede contribuir al actual debate sobre la identidad y los roles de lo masculino y lo femenino, y a la construcción de una comunidad de iguales respetuosa con la diferencia. En una cultura tan androcéntrica como la del tiempo de Jesús de Nazaret, éste rompe moldes. Reconoce la dignidad de las mujeres y se relaciona con ellas desde la intersubjetividad y a través de una comunicación no opresora. Cuestiona las leyes patriarcales que condenaban a las mujeres con más severidad que a los varones. Las mujeres se incorporan al movimiento de Jesús desde el principio en las mismas condiciones que los discípulos varones y juegan un papel fundamental en la expansión de dicho movimiento fuera de las fronteras de Israel. Ellas fueron las primeras testigos de la resurrección, experiencia fundante de la Iglesia cristiana.
     
    8-      Ética de la paz, inseparable de la justicia
     
    – La paz ocupa el centro del mensaje cristiano y se recomienda la no violencia activa como mediación privilegiada para construir el reino de Dios. En el Sermón del Monte, Jesús declara bienaventurados a los “que trabajan por la paz” (Mt 5, 9). En su despedida deja a sus seguidores la paz como legado (Jn 14, 27). Cuando envía a los discípulos a anunciar la buena noticia de la liberación, les dice que su saludo sea desear la paz. Pablo presenta y define a Jesús como “Paz”.
     
    9-      Ética de la vida
     
    – En el cristianismo la base de la defensa de la vida se encuentra en Dios mismo, que se presenta como Dios de vida frente a los ídolos de muerte (Mt 12, 27). Éstos son hoy el gran desafío al que ha de responder el cristianismo, un desafío más urgente y grave que el del ateísmo. En el mensaje de Jesús, salvar la vida prevalece sobre el cumplimiento del precepto del sábado. Éste está al servicio del ser humano y no viceversa. Jesús llega a ser definido como “el camino, la verdad y la vida”. Su misión consiste precisamente en dar vida en plenitud. Su resurrección debe ser entendida como triunfo de la vida sobre la muerte y rehabilitación de las víctimas.
     
    10-  Ética de la debilidad como crítica y alternativa a la ética autocrática del poder
     
    – Jesús no pierde ocasión para criticar con severidad al poder. “Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder” (Mc 10, 42). Aun cuando este texto no recoge las mismísimas palabras de Jesús, los especialistas coinciden en que refleja de manera certera la actitud del Jesús histórico ante los poderosos. Pero no se queda en la crítica. Llega incluso a despreciar tanto a las autoridades políticas –a Herodes, por ejemplo, a quien llama “don Nadie”- como a las religiosas, a quienes no reconoce autoridad.
     
    11-  Ética de la conflictividad 
     
    – La conflictividad es inherente a la ética de Jesús[3]. Su vida no se desarrolla en un clima armónico y reconciliado, sino en una sociedad plural y conflictiva. Jesús no huye del conflicto como de la quema. Lo asume y, a veces, lo provoca. El conflicto tiene lugar en varios escenarios: con las autoridades religiosas judías; con el poder político; con el poder económico; con la teología y la religión oficiales, con la sociedad patriarcal e incluso con Dios, a quien le pregunta por qué le abandonado.
     
    – Siguiendo la invitación de Jesús a asumir el conflicto y el axioma de Camus “Me rebelo, luego existo”, el imperativo de la ética de la conflictividad puede formularse así: ¡No te adaptes a la situación; ¡Rebélate! ¡El conflicto es fuente de transformación!
     
    12-  Ética de la incompatibilidad entre Dios y el Dinero
     
    – La opción por la racionalidad económica ha sustituido, en el cristianismo, a la opción por los pobres;
    – La acumulación de bienes, propia del modelo capitalista, ha sustituido a la mesa compartida, práctica del movimiento de Jesús, y a la puesta en común de los bienes, práctica de las primeras comunidades cristianas. Es la racionalidad económica con su componente de usura, y no la opción por los pobres, la que está en la base de la implicación de instituciones religiosas en operaciones mercantiles.
     
    13-  Ética de la hospitalidad y de la acogida
     
    – La hospitalidad es también un principio ético inscrito en las religiones. En el mundo griego, los extranjeros y los mendigos eran considerados enviados de Zeus y, por ello, debían ser tratados como a él.
    Israel consideraba la hospitalidad con los extranjeros un deber natural y un valor social fuertemente arraigado (Gn 18,1-6; 19,1-11; Jue 19,1-30, etc.). Su incumplimiento era castigado con especial severidad. Amén de deber natural inscrita en la propia cultura hebrea, aparece en los distintos textos legales. Se eleva así a la categoría de regla escrita y adquiere carácter imperativo (por ejemplo, Ex 22,20).
     
    14-  Ética de la denuncia profética que lleva a la crítica de la religión
     
    – En continuidad con los profetas de Israel Jesús critica las bases de la religión judía: las personas sagradas (sacerdotes), las acciones sagradas (sacrificios), los tiempos sagrados (las fiestas), los textos sagrados (la Torá), los lugares sagrados (el templo), su organización jerárquico-patriarcal, su funcionamiento contrario a la práctica de la justicia y su insensibilidad hacia las víctimas. El imperativo de una ética crítica de la religión es: ¡pon la defensa de la vida, de la libertad y de los derechos de los seres humanos por encima y por delante de las leyes de las religiones, por muy sagradas que sean!
     
    15-  Ética que desemboca en la utopía del reino de Dios
     
    – Ética, esperanza y utopía son inseparables en el cristianismo. La ética remite derechamente al sueño y a la realización de un mundo mejor. La esperanza es la mediación entre ética y utopía. Eso puede verse en el fundador del cristianismo, Jesús de Nazaret, persona de gran talla moral, que vive la esperanza y, por la Resurrección, se convierte en fuente de esperanza.
               
    6. El cristianismo: hacia una alterglobalización inclusiva
     
    La interpretación del cristianismo que hace la teología económica del mercado no parece la más acorde con la ética que he intentado diseñar en el apartado anterior. Buena prueba de la falta de correspondencia de dicha teología con el proyecto ético originario de Jesús de Nazaret es su defensa de la globalización neoliberal, que tiene carácter excluyente.
     
    En fidelidad a la ética de la liberación, de la solidaridad y de la alteridad, el cristianismo puede animar un proceso alterglobalizador igualitario, alternativo al de la globalización neoliberal que genera múltiples desigualdades. El cristianismo es una religión universal. Pero su universalidad nada tiene que ver con la uniformidad que quieren establecer las distintas iglesias, ni con la imposición de sus creencias al mundo entero en una edición corregida y aumentada de la cristiandad medieval, ni con el pensamiento dogmático único, ni con el todopoderoso imperialismo romano. Tiene que ver, más bien, con la defensa de la universalización de los derechos humanos, de la justicia y de la igualdad, a partir de la opción por los más desfavorecidos.
    …………………

  • Juan A. Vinagre Oviedo

    Permítase un breve comentario surgido a propósito de los comentarios últimos. Es evidente -y estoy de acuerdo que es de justicia y de buen sentido común- otorgar a la mujer el papel que por su capacidad se merece en la vida religiosa y civil. La mujer es, debe ser co-protagonista, en todos los buenos sentidos de la vida. Por lo mismo veo justa esa reivindicación. Pero tampoco nos pasemos en decir que en nuestra cultura ha sido totalmente marginada, porque no sería cierto.

    Un gran ejemplo -aunque por desgracia no abunden-: ISABEL la católica. Marcó para bien y para mal la historia de España (y más que de España)  1) Para bien: El descubrimiento de América es obra de su determinación personal, de una visión de futuro…, incluso pagando la expedición con sus propias joyas… Este descubrimiento, que cambió la Historia, fue obra de una mujer…  2) Para mal (a mi juicio): Su empeño, contra el buen criterio de su marido Fernando, de dejar como heredero al primogénito, Carlos, que ni conocía el reino ni hablaba el español, cuando el segundo hijo varón, Fernando, había nacido en Alcalá de Henares y lo habían educado los mismos reyes y hablaba su misma lengua. Aquí la rigidez legalista de Isabel, en contra del criterio de Fernando, tuvo gravísimas consecuencias para el reino de Castilla (no tanto para el de Aragón). Esas gravísimas consecuencias se sufrieron con la defensa de Flandes, que era una herencia personal de Carlos, no del reino de Castilla, y que tanto nos desangró en vidas y en economía y en hostilidades y leyendas negras… Isabel fue grande en unos aspectos, y sus decisiones marcaron la historia de España durante varios siglos, pero en otros no supo seguir consejos más sabios. Con Fernando como heredero nos hubiéramos evitado probablemente muchas guerras y ruinas… Recuerden el soneto de Quevedo: “Miré los muros de la patria mía…” (y acaso, acaso tanbién los Austrias y Borbones…, que siguieron…)

    Esta es la reflexión que me parece bueno añadir.

    • ana rodrigo

      Hola Juan A., discrepo de lo que dices, aún siendo verdad lo que dices, pero es una de las cosas cuando de se habla de la desigualdad de las mujeres a lo largo de la historia, que con UNA que salga mal, le cargamos todos los males de la historia, mientras miles de millones de mujeres, calladas, invisibles, han tirado pa´lante con la reproducción y cuidado de la especie.

      Y, por otra parte, reyes y más reyes han organizado todas las guerras y más guerras ad infinitum, con sus crueldades correspondientes. Pasa lo mismo cuando una mujer pública (no una prostituta, que el lenguaje tiene su miga también….), se equivoca, no se le perdona ni un error, sí error, porque las mujeres también tenemos derecho a equivocarnos, exactamente igual que los hombres.

      Un abrazo

      Nota. Isabel I no envió a Colón a conquistar ninguna tierra, cuando descubrieron un nuevo continente, dio órdenes de que respetaran a los indígenas, cosa que los invasores-conquistadores no cumplieron. Cuando Granada se rindió, no se conquistó, Isabel, asimismo, dio órdenes, y así consta por escrito, de que se respetasen a las y los musulmanes en su religión y costumbres, hasta que el Cardenal Cisneros, anuló estas órdenes y comenzó la persecución y la expulsión.

      Repito, la historia ha sido de los hombres, y sigue casi igual si observamos el porcentaje de mujeres en instituciones supranacionales o internacionales, las cosas han cambiado poco, aunque la tendencia es hacia el cambio.

      • Juan A. Vinagre Oviedo

        Hola, Ana: No discrepo de lo que dices, lo comparto. A mi juicio, lo que dices y lo que yo expuse no son discrepancias, sino que tú amplías-completas lo que digo. Por eso es interesante el coloquio, cuando enriquece. En este sentido, viva la diversidad de opiniones, diversidad además inevitable y enriquecedora.
        El reinado de Isabel I de Inglaterra tiene mucho mérito, sin duda, pese a que cayó en algunos errores, como su padre, Carmen. Un cordial saludo a ambas.

    • carmen

      La verdad, de historia no sé mucho, en el bachillerato la detestaba. Un jaleo de nombres de Reyes, de nombres de batallas, de fechas de todo tipo…uf. Todo iba en contra de mi naturaleza.
      Luego he aprendido cosas. A mí aire.
      Diría que el ejemplo de las reinas no es el mejor para hablar de este tema, porque creo que una mujer llegaba al trono cuando no había ningún varón que pudiese llegar a ser rey. Porque claro, al tener ese punto de divinidad la familia real, tenía que ser un heredero de dicha familia elegida por Dios. Y a veces no quedaba otra que coronar a una mujer. La alternativa era meterse en una guerra a tope e inaugurar otra dinastía, pero a veces el país no resistía ya más guerras.

      A mí me encanta como reina Isabel I de Inglaterra. La hija de Enrique VIII y Ana Bolena. Anda que no le costó llegar. Pero llegó. Creo que ha sido una de los monarcas más grandes que ha dado ese país.
      Con sus luces, con sus sombras. Porque era un ser humano, como los reyes varones. No cabe esperar que una mujer no tenga sombras. Tenemos un montón, como los varones. Porque todos y todas somos personas. Y acertamos a veces y nos equivocamos otras.

  • ¿ A quién se le ocurriría ese parto mágico de María?. Desde luego no a una mujer. ¿A Dios?. ¿Padre?. Y los de Nazaret sin enterarse de nada¡¡¡¡ Pero su madre si se enteró cuando fue a predicar a la sinagoga, que con sus otros hijos quisieron sacarle de allí al tomarle por loco, …..so pena que Marcos nos cuente otra fábula más…..

  • carmen

    Pues mi persona sí que tiene referentes femeninos. Desde luego en la biblia ni uno. El único que podía haber sido es María la de Magdala, pero ya saben ustedes…

    Últimamente pienso con frecuencia la suerte que he tenido. De pequeña he estado rodeada de auténticos referentes femeninos. También es cierto que he tenido dos abuelas, como todos. Y tres abuelos. Los abuelos murieron todos jóvenes. 23, 50 y pocos y sesenta justitos, luego no conocí a ninguno. Pero conocí a mis dos abuelas. Una a la que adoran mis hermanos, la madre de mi madre y la otra, una mujer espectacular, a la que creo que adoro solamente yo. Creo que los genes suyos que me tocaron en el reparto me han salvado la vida.

    Mi madre, bueno, un ser diferente. Y mi hermana mayor, la viva reencarnación de mi abuela, no del todo, pero sí.

    Esa ha sido mi niñez.

    Luego empecé a conocer al tipo mujer- mujer, pero ya era tarde. He sido mujer persona gracias a mis referentes femeninos.

    Si nos referimos a lo que se lee en los libros, pues he de reconocer que pocas autoras mujer. Algunas.

    No sé.

    Creo que he tenido mucha suerte. Desde luego, la virgen María jamás, nunca ha sido un referente para mí. O sea, sí, pero era como algo lejano, como de otro planeta. Y ya la retahíla de santas, o sea, me daban pavor.

    Es que, claro. Depende todo mucho de la infancia. De la adolescencia. No sé.

    Pues sí. Creo que he tenido suerte. A lo mejor por eso no guardo rencor a nadie. Porque he tenido armas para luchar en mi cabeza. En mi alma. Otra cosa son las decisiones que he tomado. Algunas han sido un auténtico desastre. Pero no puedo culpar a nadie.

    En fin.

    • Carmen, que bonita la sencillez que llevas contigo y la espontaneidad en tu forma de expresarte. Cada vez que veo jóvenes, niños y niñas, expresarse, les encuentro muy bonitos y bonitas porque hablan con sinceridad, sin pretensiones, sin ninguna disimulación, sin desprecio de nadie. Son sinceros, directos y que mas…

      Cuando te leo en ATRIO veo algo de esa niña que no te ha quitado y que sigue viva en ti. Respondes perfectamente bien al espíritu renovado de los Evangelios.

      “Mateo 18:3 ^
      Y dijo: De cierto os digo, que si no os volviereis, y fuereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

      No dudo que este cielo le tiene puerta abierta.
      Un mensaje que nos toca, por la mayoría, tomar en serio.

      Gracias por todo y buen fin de dia. Lo escribi como me nació.

    • ana rodrigo

      Hola Carmen, como estamos hablando del poder en la Biblia, y yo creo que tanto la Biblia como el NT han creado la cultura en la que vivimos, pues quiere decir que todo el poder ha quedado en manos de hombres, tanto en la sociedad como en la Iglesia, es decir la vida pública, religiosa, cultural, legislativa, etc.
      El modelo a seguir es masculino.

      Yo también tengo referentes femeninos en mi familia super, magníficas, increíbles (mi madre crió 7 hijos…) a las que se le toleraban pocos defectos y ellas mismas trataban de ser casi perfectas, pero todas ellas en actividades privadas, de servicios y cuidados, no en la vida pública, cosa que las generaciones actuales sí lo tienen, no así en la religión donde las mujeres son las sirvientas de clérigos, obispos, cardenales y Papa. Y en eso estamos. El poder para los hombres, y si son clérigos, el poder sagrado con todo lo que eso supone. El poder, el poder…!!!!

      • carmen

        Sabes qué?
        Detesto tanto el poder…
        Me interesa la justicia. Y sin duda la mujer tiene mucho que decir.
        Sin duda
        Pero ninguna duda.
        Porque una sociedad es absurdo que se firme solo con los varones. Es absurdo. Porque somos dos, no me atrevo a decir si somos dos clases de individuos, de sexos, de géneros o de yo qué sé qué.
        El caso es que solamente los varones hayan determinado como tiene que ser la sociedad, que no me cabe la menor duda de que , 50 años? Cien? La sociedad será otra.
        Porque nos vamos a incorporar como miembros de pleno derecho. Para lo bueno y para lo malo.
        No es que tenga fe. La fe es algo que no tiene razonamiento, simplemente se cree como una posibilidad cierta.
        Pero aquí no cabe otra posibilidad.
        Sé que será así.
        Ya lo empieza a ser.

  • Está visto que el V.T. sigue pulsando desde dentro de nuestras conciencias bien adoctrinadas hasta lo más hondo….con horror. ¡¡Y la salvación!!….¿De qué?. ¿Por qué?.Ahhhh, eso de la “expiación”, tallado a martillazos, sin piedad.. y allí abajo, un Saulo inoculando su virus personal, esa mentira ¡¡¡ Si la verdad es una mentira mil veces repetida, como dijo su profeta Goebels y sus epígonos, han perdido el tiempo, porque hay más tiempo que crédulos.

    Y lo peor de todo es, que ha penetrado también en el N.T. deformando un Jesús hermano, en un Cristo divino y un Dios-Padre inhumano. .¿Cabe mayor ofensa a la mujer?. !!!Sí, a la mujer y madre¡¡¡

     

    • ana rodrigo

      Tienes razón, Giordano, desde que nacimos nos han ido inoculando una manera de ver la vida y de vivirla con unos referentes sagrados desde los fundadores de las religiones que todos son masculinos y con mucho poder. En el caso de Cristianismo incluso hicieron Dios al fundador del cristianismo. Desde hace siglos, todos los referentes vitales, morales y religiosos, son masculinos. Hubo épocas en que había diosas.

      Las mujeres no tenemos referentes sagrados femeninos con lo que conlleva de autoridad y poder, pues a María la define su maternidad, la hace grande ser madre de Dios (cosa que las demás mujeres no podemos ser) y ser la esclava del señor, aquí sí acertaron.

      De ahí a que el poder y la capacidad de organizar la sociedad, las leyes, las normas, la moral, la política, la economía, la cultura o la religión, es decir, el poder, haya sido y sea cosa de hombres, a la vista está. Mi lema favorito y que tantas veces repito: si Dios es hombre, el hombre es Dios. Para las mujeres queda el servicio y los cuidados y la ausencia de participación pública. Ya sé que todas las virtudes son universales, pero no sé si los hombres sois capaces de entendernos a las mujeres que siempre tenemos que mirar a un hombre como ejemplo de ser y estar en la vida, pero en otro nivel de vida, la del poder. Y todo viene de las religiones.

  • Juan A. Vinagre Oviedo

    El tema -el poder- interesa. Es muy importante en nuestra vida, porque la ha condicionado en uno u otro sentido. Pero, aún siendo inevitable, en nuestra cultura, creo que es una creación, deformada, del pequeño dios que llevamos dentro; dios que ha creado ese tipo de poder, y que con tanta frecuencia ha interpretado perversanente el llamado poder -de dominar-. Por eso, aún mereciendo un análisis profundo, muy crítico y liberador, yo prescindiría de sutilezas y me centraría en solo dos-tres reflexiones de Jesús de Nazaret (me interesa poco el concepto de poder en el V. T.) Esas reflexiones son:

    -La contraposición entre poder -los que mandan- y el SERVICIO. El “no sea así entre vosotros”, a mi juicio, marca la pauta de un buen gobierno, tanto en la Iglesia como en la Sociedad. Cuando el servicio se convierte en poder, se desvirtúan ambos.

    -Y diría más: Ese servicio -que es trabajar para, y estar a disposición de-, es un HONOR, que se ejerce temporalmente, nunca vitaliciamente. Si se considera vitalicio o absoluto, ese servicio se convierte en puro poder (o en puro autoservicio), y ese tipo de poder frecuentemente  trae, como consecuencia, abusos de poder miserable, es decir, de egos…, frecuentemente in o amorales. Ese tipo de poder se comporta como un pequeño diosecillo…, aunque sea caduco y deje un mal recuerdo. (por eso hablo de “amoral”)

    -El poder como servicio, que en mi opinión debe extenderse a la sociedad y sus “poderes”, implícitamente está -o debe estar-fundamentado en un concepto de igualdad-fraternidad democrática (y en el fondo, dicho sea muy bajito, en el amor), en un amor -implícito- como servicio solidario.

    (El poder “moral” es el poder de convicción que atrae, que no que se impone. Ese poder es capacidad de ser fermento…)

    (Claro que muchas veces seleccionamos textos bíblicos -y no bíblicos- para sostener ideas tradicionales inamovibles, que hoy se descalifican solas…)

  • oscar varela

    Hola!
     
    ¡AUXILIO! ¡S.O.S.!
     
    Fue lo que pedí a Salvador Santos.
    Acá su aporte (presentación “destilado” mía):
     
    I- EL PODER
     
    1- El Poder se sitúa para Jesús en las antípodas de su Proyecto.
    – Su dueño es Adversario de la humanidad.
    – Se le presentó como la mejor opción para llevar a cabo su programa.
    – Pero él no caerá en la trampa; despreciará dicha opción (Mt 4,8ss.).
     
    2- El Poder no encaja con la más noble aspiración de la humanidad.
    – Resulta ajeno a ese fin a alcanzar.
    – Lo propio del ser humano es la sociedad alternativa al Poder (Mc 4,26ss.).
     
    3- El Poder margina.
    – El Proyecto de Jesús acaba con la marginación.
    – Ese es su gran poder, el de la liberación que vislumbran
    – y reclaman con empeño los marginados:
    “Se le acercó un leproso y le suplicó de rodillas:
    Si quieres, PUEDES limpiarme” (Mc 1,40).
     
    * Él no se queda inmóvil.
    – Tampoco hizo un discurso atacando las causas de la marginación.
    – Actuó con decisión.
    – La marginación social se elimina QUERIENDO:
    “Extendió la mano y lo tocó diciendo:
    QUIERO, queda limpio” (Mc 1,41).
     
    4- El Poder, como capacidad de actuar habiendo eliminado todos los obstáculos, se impone.
    – Al ejercerse a través de la violencia, se asienta sobre la irracionalidad.
    – Carece de legitimidad.
    – Se consigue con la posesión:
    – de la tierra,
    – de los medios de producción y
    – de la riqueza obtenida mediante el trabajo de personas y pueblos sometidos.  
     
    5- Conviene conocer sus movimientos:
    – El Poder engendra esclavos y la esclavitud oculta la vida.
    – El Poder se agiganta con aliados que consolidan el orden injusto.
    – El Poder esconde la amplitud de sus tentáculos en el oscurantismo.
    – El Poder disfraza su maldad difundiendo la mentira 
     
    6- Jesús propondrá la ruptura (“…devolvédselo al César”) (Mc 12,13-17)
    – con el Poder del imperio dominante.
    – Los discípulos, en cambio, perseguirán de principio a fin conseguirlo a toda costa.
    – Su ambición les divide.
    – Jesús les advierte con claridad de la total exclusión del Poder en la sociedad alternativa:
    “Los reyes de las naciones las dominan, y los que ejercen la autoridad sobre ellas se hacen llamar bienhechores. Pero vosotros, NADA DE ESO(Lc 22,25s.).
     
    7- A pesar de su magnitud, el Poder es pasajero.
    – Jesús animó a los suyos asegurándoles la caída definitiva de los Poderes
    – situados sobre la humanidad
    – y el triunfo del ser humano:
    “…las estrellas irán cayendo del cielo y las POTENCIAS que están en el cielo vacilarán, y entonces verán llegar al Hombre entre nubes, con gran POTENCIA y gloria” (Mc 13, 25-26).
     
    8- El máximo representante del Poder nacional y todo el Consejo en pleno
    – se horrorizaron al oír esa misma declaración y hubo unanimidad en sentenciar a muerte a Jesús:
    “Y veréis al Hombre sentado a la derecha de la Potencia y llegar entre las nubes del cielo… …todos sin excepción pronunciaron sentencia de muerte” (Mc 62.64).
    ………………………..
     
    II- LA POLÍTICA
     
    1- La política del imperio dominante en tiempos de Jesús tenía como objetivo
    – lograr la estabilidad entre los pueblos bajo su yugo.
    – Con ello conseguían ingresos cuantiosos por vía de impuestos y aprovisionamiento
    – para su demanda interna.
    – Los productos venidos de las tierras conquistadas generaban, a su vez, negocio
    – y grandes beneficios para los potentados que manejaban las fichas del tablero del Poder.
     
    2- La política de los pueblos dominados se desenvuelve, pues,
    – en el estrecho margen permitido por quienes mantienen las riendas del Poder.
    – Las autoridades actúan como aliados serviles del imperio dominante.
    – Herodes para Jesús es un don nadie (significado metafórico de “zorro”; Lc 13,32)
    – y el máximo representante del Consejo de la nación, el sumo sacerdote,
    – era elegido y depuesto por la autoridad romana.
     
    3- La sociedad alternativa no se desentiende de la realidad socio-política de su entorno.
    – No se ha constituido para ensimismarse,
    – sino para ser fermento de avance humano:
    – Mira y trabaja por su pueblo y tiene vocación universal.
     
    * Como su Maestro, los adheridos al Proyecto anuncian la justicia y la igualdad;
    – denuncian el atropello y la discriminación.
    – Por una parte, muestran el ideal humano y
    – por otra, tratan de hacer avanzar a la gente con la enseñanza
    – y la liberación de ideologías deshumanizadoras (“espíritus inmundos”).
     
    * La injusticia no tiene cabida en la sociedad alternativa.
    – Sus integrantes han renunciado a la ambición de acumular.
    – Están comprometidos por el desarrollo humano.
    – No se distinguen por mandar, sino por servir.
    – Se caracterizan por ser:
    “los que prestan ayuda” (Mt 5,7);
     “los limpios de corazón” (de comportamiento honesto) (Mt 5,8);
    “los que trabajan por la paz” (Mt 5,9).
    ………………………..
     
    III- LA ECONOMÍA
     
    1- En un mundo agrícola y ganadero del entorno de Jesús
    – se había pasado de una economía familiar basada en la subsistencia
    – a otra controlada por grandes terratenientes
    – donde las familias se veían forzadas a vivir en un régimen
    – de dependencia y semi-esclavitud.
     
    2- En el relato de la división de los panes,
    ¡repetido hasta en siete ocasiones!,
    – se percibe con claridad el planteamiento económico
    – que beneficia al Poder y la política donde se sustenta.
    – Es la idea manejada por los discípulos.
    –  El centro de gravedad de la economía recae:
    – en la disociación de la colectividad humana,
    – en la recompensa al esfuerzo individual y
    – en el consumo:
    “…despídelos que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer” (Mc 6,36).
     
    * La política económica capta el problema de la necesidad humana,
    – pero se exime de implicarse en la solución.
     
    * Para Jesús, en cambio, la prioridad de la administración de la casa (‘economía’)
    – se halla en la necesidad de pueblos y personas,
    – lo que conlleva un compromiso ineludible,
    A NO OLVIDAR, para los integrantes de la sociedad alternativa:
    “Dadles vosotros de comer” (Mc 6,37).
     
    3- El desarrollo económico requiere preparación previa de la gente.
    – La abundancia prevista exige evitar toda ambición individual.
    – La igualdad ha de ser aceptada y llevada a la práctica:
    “Les ordenó que los hicieran recostarse a todos en la hierba verde formando corros” (Mc 6,39).
     
    * Únicamente las personas libres comían recostados.
    – Los esclavos lo hacían de pie.
     
    * La hierba verde avisa de una política económica que produce fertilidad y abundancia.
    Los corrosimplican la aceptación de la igualdad por el colectivo humano.
     
    4- El adoctrinamiento desde la infancia en una política económica propia del Poder
    – dificulta la comprensión del gran beneficio de la igualdad.
    – Discípulos y hambrientos rechazaran los corros y
    – se organizarán en base a criterios de formación y disciplina militar (cuadros ):
    “…pero se echaron formando cuadros de ciento y de cincuenta” (Mc 6,40).
     
    5- El Proyecto que abre camino a la abundancia sale de las manos de Jesús.
    – A los discípulos les corresponde el servicio de ponerlo a disposición
    – de una humanidad necesitada del alimento necesario para la vida:
    “los fue dando a los discípulos para que los sirvieran” (Mc 6,41).
     
    * El Proyecto resuelve el problema de la necesidad.
    – Sacia.
    – Produce para todo un pueblo:
    “Comieron todos hasta saciarse, y recogieron de trozos DOCE cestos” (Mc 6, 42-43).
     
    6- La economía fundada en el mercado global interesa y beneficia exclusivamente al Poder Global,
    – el que ostenta la Familia del dinero:
    – las grandes corporaciones multinacionales.
     
    * El problema humano de la pobreza, la desprotección y el hambre
    – se soluciona SOBRADAMENTE con una economía basada en la solidaridad internacional:
    “Comieron todos hasta saciarse y recogieron los trozos que habían sobrado: SIETE espuertas”
     ………………………..

  • Nacho Dueñas

    Yo distinguiría poder de capacidad.

    Poder en sentido de fuerza, dominio, explotación

    Capacidad en sentido de autosuperación, trascender límites, afirmar opciones, superar mediocridades.

    La Bíblia tiene, para el judeocristianismo, un núcleo: el Evangelio. Y éste tiene otro: Jesús de Nazaret.

    El núcleo del núcleo de la Bíblia cuestionaba el poder, pero llamaba a la capacidad.

    Con respecto al poder:

    a. Atacó “manu militari” el religioso (el ataque al templo).

    b. Cuestionó el poder militar (romano), el judío (Herodes, al que llamó Zorra), el intelectual (escribas), el bienpensante (fariseos), el religioso (saduceos), el económico (“es más fácil que un camello…), el moral (las prostitutas os precederán…)

    c. Negó el valor instrumental del poder para hacer el bien (la tentación en el desierto)

    d. Fue cercano a la marginalidad (pastores y pescadores, leprosos).

    e. Sus últimos años vivió semejante a los hippies o contraculturales (según Hans Küng y Ernesto Cardenal)

    f. Fue ajusticiado, objetivamente hablando, por subversivo, a causa de una conspiración del poder judío para no contrariar al poder romano.

     

    Y, la Iglesia, ¿qué ha hecho:

    a. Traicionó el igualitarismo de Jesús, al bautizar el orden platónico rey filósofo – nobles – ciudadanos -esclavos y transformarlo en rey – nobles -clero – campesinos.

    b. Convirtió a la Iglesia, al menos durante el Medievo, en el poder más totalitario de la historia de la humanidad, estando el papa por encima del emperador (teocracia pontifical del “Dominus Orbis), creando el primer sistema policial de la historia (la inquisición), controlando mediante la manipulación de las conciencias (el confesionario), explotando a la gente (bulas, diezmos, indulgencias…), imponiendo el pavor al infierno (origen psicológico de la revuelta de Lutero), siendo el mayor poder, uno de los más sanguinarios (las cruzadas con la tortura de enemigos, la violación de mujeres y el asesinato de niños, al grito de: “¡Dios lo quiere!”, siendo la más corrupta (en el año 1000 su propietaria fue una adolecente, Marozia de Teofilato, que con el veneno y la seducción puso y quitó papas, en la denominada “época pornocrática” de la Iglesia. Por lo demás, ha justificado la guerra, la tortura, la pena de muerte, el feudalismo, el colonialismo, la bomba nuclear, el racismo, la homofobia y el patriarcado.

    c. Todo lo anterior, ¿quire decir que los curas son unos cabrones? No lo creo. lo anterior solo muestra una cara. Y la mayor parte de la gente de Iglesia que yo he conocido me parece gente integra y encantadora. Y, si bien esta apreciación es subjetiva, me parece muuucha mejor gente que otra que me he ido topando en otros ámbitos (partidos políticos, movimientos sociales, bohemia y farra, academia, músicos…

    d. Creo, por lo anterior, que el gran error de la Iglesia fue aceptar el poder como elemento constitutivo, como razón o excusa para hacer el bien, contra lo que se nos advierte en la narración evangélica de las tentaciones de Cristo en el desierto. Si esa advertencia hubiese cundido en la Iglesia, Marcial Maciel, valga como ejemplo, para violar niños y jóvenes, no se hubiese hecho cura, sino scout o entrenador de fútbol.

    Y es que, como con razón dicen los anarquistas: el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Cosa que también dirían los critianos de leer el evangelio con un mínimo de sentido crítico.

    Un abrazo a todos,

    Nacho.

    • Gracias Nacho par su intervention. Me da la oportunidad de compartir dos articulos recien relacionados con el rol del episcopado venezolano en las elecciones legislativas previstas por el 6 de diciembre. El primero comenta la declaracion del episcopado frente a las presentes elecciones:

      https://www.religiondigital.org/humanismo_de_jesus/PALABRAS-EPISCOPADO-VENEZOLANO-elecciones-legislativas_7_2292440734.html

      El segundo aplica a ese mismo episcopado los consejos recién que el papa Francisco ha dirigido a los episcopados del mundo.

      https://www.religiondigital.org/humanismo_de_jesus/MENSAJE-PAPA-TOMAR-CUENTA-CEV_7_2292740710.html

      Pienso que esos dos articulos cuadran bien con tu comentario. Veremos mañana como se van a realizar esas elecciones para la renovacion del Consejo legislativo.

      • Nacho Dueñas

        Amigo Óscar:
        Un saludo, felicitaciones por la victoria popular en Venezuela. Y celebro no sabes cuánto, que una de tus causas principales sea Venezuela, como también es mi caso.
        A mi parecer, en dicho pais se juega buena parte del futuro de América Lastina y el mundo, así como el de la izquierda.
        Un abrazo.
        Nacho.

    • Hay una aptitud de crítica frente a la Iglesia, especialmente contra los obispos, sucesores de los apóstoles. Incluso desde dentro de ella. Critica más o menos objetiva y más o menos injusta; algunas veces, despiadada con respecto al pasado: sobresalen, por ejemplo, el tema de la Inquisición, las cruzadas, la convivencia con el poder temporal etc.
      Ante todo, lo que debemos afirmar es que la crítica a la Iglesia, como a cualquier institución (no olvidemos que la Iglesia tiene carácter divino por su Fundador), se puede dar, incluso es conveniente que se dé. Solamente que el calificativo de crítica “despiadada” es lo que hay que matizar.
      En general, para que una crítica sea realmente digna de un acto religioso interno, y que tenga una finalidad constructiva, el que critica tiene que criticarse a sí mismo; es decir, no creerse un santo y que critica desde fuera. Si es cristiano, tiene que sentirse involucrado también en aquello que critica. Él es un responsable de la Iglesia: eso tiene que notarse.
      Toda crítica en que no se note que el que la hace, está criticándose a su vez, es decir que se siente responsable, sujeto mismo de la crítica, ciertamente no es una crítica intraeclesial.
      Desde luego hay cuestiones históricas muy complejas de resolver. Por ejemplo, la Inquisición, el caso Galileo etc. Yo, en general lo que diría sin entrar en exámenes históricos, la pureza del cristianismo no se mide por los errores que haya cometido. Lo que debe examinarse más bien, es si esos errores fueron en contra de su propio espíritu o no; y si para salir de ellos tuvo que arrancar páginas de su escritura o de su doctrina. En este caso fue al revés: para suprimirlos tuvo que volver a sí misma. De allí que, aunque objetivamente, se dieron algunos errores en el pasado, ello no dice nada contra el cristianismo.

      • Muchas gracias Luis Alberto por su intervención. Ante todo confeso que soy creyente en Jesus y en sus evangelios, considerandome como un miembro del pueblo de Dios. En cuanto a mis criticas en contra del Episcopado venezolana van por el lado de su ideología neo-liberal lo que lo pone en opposicion al socialismo chavista que se declara humanista, cristiano y anti-imperialista. En esta oposición del Episcopado no veo el pastor sino el politico.

        Mi segundo articulo pone de relevante los consejos del papa Francisco a los episcopados del mundo. Como ha podido constatarlo yo reconozco y apoyo firmemente lo que dice el papa Francisco a sus pastores obispos y cardenales :
        IDEOLOGIAS y PASIONES: los grandes enemigos de la amistad social, según Bergoglio

        Lo que hago y digo, como miembro de esa Iglesia que el episcopado venezolano esta mas activos para promover su ideología que para promover el evangelio en su verdad, en su solidaridad, en su fe en Jesus. La correccion fraternal existe dentro de la Iglesia. Espero que los consejos del papa serán tomados en serio tanto por el episcopado venezolano que por todos los pastores del Evangelio. Con todo mi respeto y buen fin de día.

        • En verdad, yo aprendo de todos ustedes. El suscrito ni siquiera tiene secundaria completa y en mi trabajo solo soy un simple obrero mensajero sin titulo que me respalde. Deje de estudiar para ayudar a mis padres y hoy a mis 65 años no me arrepiento ni dejo de estar feliz. Amar la Iglesia es lo mejor que el Resucitado me ha mostrado en todo el tiempo que estoy en ella.Soy consciente de estar en una Iglesia de la carne, donde todos su miembros chocan entre si, y donde crece tanto el trigo como la cizaña, pero, ¿quien soy yo para juzgar su pasado? Decía mi catequista: “El que toca a un cristiano, toca a Jesucristo” y cuando “tocan el pasado de la Iglesia”, se me arruga la piel.Saludos a todos los españoles y esa bella ciudad que se llama Madrid. Curiosamente, mi apellido es Pizarro el conquistador que nació en España.

      • carmen

        Luuuiiisss.
        Me alegro mucho de leerte.
        Soy un poco gallinica clueca y si no os tengo controlados , con esto de la Pandemia, me inquieto.
        Espero que estéis bien todos los tuyos. Por aquí todo más o menos bien. Aguantando el tirón.
        Ya queda menos. A ver si todo esto de las vacunas resulta ser cierto y recuperamos un poco el contacto con las personas. Estoy de la distancia social, de la mascarilla, del gel de manos y de la ventilación, hasta el gorro.
        Un día voy a coger un constipado de tanta ventilación, que verás.

        Un abrazo

        • Gracia hermana Carmen, por aquí todo bien a pesar de que salgo a trabajar todos los días. Ya me jubilaron pero tengo algunos cachuelos que me ayudan a colaborar a mi hijo. Como debes de saber, tenemos un hijo adoptado que hoy tiene 26 años y esta a punto de terminar la carrera de psicología. Por la Pandemia estuvo trabajando, pero ya no. Así como el, hay miles de jóvenes peruanos que han perdido sus estudios por falta de trabajo y pagos. Pero así es la historia. La pandemia vino como un ladrón. Aquí parece que todo se ha normalizado, porque hay más gente en la calle que en sus casas. Yo no se hasta que punto es verdad todo esto de la pandemia y de la vacuna. Pero lo que sí es cierto,y me he dado cuenta, EL TIEMPO PASA VOLANDO y creo que no nos damos cuenta. Cada día envejecemos y nos acercamos al dormitorio ( cementerio ). Me parece que algo está pasando en el movimiento de la tierra. Por otra parte, mi nieto va a cumplir 3 años en este mes y eso es de mucha alegría para mi. Mi nieto tiene un aire al beato Carlos Acutis. Bueno hermana, cuídate mucho que aun no termina esta guerra, pero hay que tener listas nuestras arma.
          Saludos a todos los hermanos de España.

  • Honorio Cadarso

    He leído con sorpresa que la China va a abastecer a Bolsonaro de vacunas contra la pandemia.

    Y algo que dice Varela sobre China. El testo de vuestras alegaciones pertenece a la cultura occidental única y exclusivamente. El pueblo como fuente de autoridad y de poder, lo que llamamos democracia, ni se huele por ningún lado…

    Hay un concepto chino recibido de Confucio que de alguna manera suena “a lo laico” en vuestros comentarios a la Biblia…

    Hay otros pensadores en la cultura persa, en el Corán, que podrían servir para elaborar un concepto del poder y de la autoridad que nos viene de Dios a través de los hermanos. Digo yooo…Tal vez podríamos intentar elaborar un discurso humano fraternal, que por lo fraternal llevaría un sello de divino,  de procedencia divina…

    Pensamientos y actuaciones de Ghandi, Hochi min, Nelson Mandela. profetas de todos los pueblos y razas, podrían ayudarnos mucho, y la falta de todos ellos sería una prueba de nuestra miopía y nuestro endiosamiento.

    Deberíamos ser más abiertos, receptivos, universales. ¿O no?

     

  • ana rodrigo

    Si soy sincera, diré que he tenido que echar una paciencia infinita para llegar al final de este artículo.

    Pienso que hacer teología “progresista” sobre las mismas bases de la teología de siempre, es un engaño y no añade nada nuevo.

    La teología de siempre, ha seleccionado los textos que apoyen la tesis del escribiente (el teólogo) y de quien quiera oirlo, rechaza todas aquellas barbaridades que dicen los libros llamados “sagrados”, y a los textos seleccionados les hace decir aquello que busca que le digan. Esto entra en bucle durante siglos y siglos, hasta que de tanto repetirlo, parece que se convierte en verdad, en palabra de Dios, en doctrina, en dogma, en norma, etc. etc.

    Hablar de Dios omnipotente y todopoderoso, al mismo tiempo que misericordioso y fuera de nosotros, en meternos en un lío mental cuando, como dice San Juan, a Dios nadie lo ha visto ni oído.

    Dos fragmentos de los muchos que se podrían sacar de este texto que avalan mi tesis: “Sin embargo, como hijos de Adán, traicionamos el designio original de Dios y nos alejamos del paraíso para experimentar la pobreza, la miseria y, sobre todo, la soledad y la precariedad que).ignoró el fracaso, ni nos ha abandonado en el pecado.

     

     Dios no tiene como objetivo aplastar o destruir a la humanidad, sino salvarnos. Y esto sucede precisamente porque Dios es omnipotente.”

    Esta otra frase, tampoco está mal (lo que nos faltaba): “En este sentido, la ley, después de haber desaparecido en el Nuevo Testamento, resurge en la vida de la Iglesia”

    Que dios nos ampare con estas teologías….

     

    • oscar varela

      Ok, ana!

      Don Giancarlo lo dice de entrada nomás!
      (lo señala A.D.)
      “la palabra poder’ no existe en la Biblia”

      Un poco demasiado “rarito” ¿no?

      Aprovechemos a notar EL PODER que tienen, entonces:
      1- el ser “Sub-Director”,
      2- de una Institución (S.J.),
      3- en una Revista “consagrada”

      ¡Vanitas vanitatum!

      ¡Hasta el astuto A.D. cae en esas trampitas!

      ¡Abrazo!

      • ana rodrigo

        Hola, Oscar, pienso que el poder nos envuelve y nos sostiene, estamos interrelacionados desde el poder, cual centros de gravedad que impiden que cada persona o cada colectivo vaya por libre desgajándose del “orden cósmico” y provocando las guerras continuas en la lucha por el poder. ¿Qué han sido y siguen siendo si no las guerras de religión antiguas y presentes? Las luchas entre cristianos y musulmanes, entre cristianos y cristianos, entre musulmanes y musulmanes, entre judíos y palestinos, etc. etc.? El poder de la Biblia, el poder del Corán, más las disidencias internas en las religiones hasta llegar a la destrucción del contrario, son una constante.

        Que en la Biblia aparezca la palabra poder o no, da igual, el poder de la Biblia es inmenso, de hecho ha configurado la cultura occidental.

        No hablemos del poder político, económico, social en múltiples facetas, todo es poder. Quizá la condición humana no tenga otra alternativa.

  • oscar varela

    En torno al PODER SOCIAL
     
    1- Un hombre de negocios crea una industria; el ingenioso producto de ella encuentra compradores, y el industrial se enriquece.
    – El pintor que pinta un buen cuadro suscita en los aficionados al arte simpatía y admiración.
    – El escritor que logra dotar a su prosa de amenidad, evidencia, sutileza, atrae para ella un círculo de lectores que, agradecidos, le dedican su estimación.
    – En estos tres casos vemos la acción de un hombre (industria, cuadro, obra literaria) produciendo ciertos efectos en su contorno social.
     
    2- Si a la capacidad de producir efectos llamamos PODER,
    – diremos que estos tres hombres poseen determinado poder.
    – Pero si comparamos dos escritores, uno de ellos de actitud independiente, el otro ligado a una inspiración partidista, notamos que el mismo esfuerzo realizado por ambos trae consigo resultados diferentes.
    – A la estimación congruente que a la obra de uno y otro corresponde se agrega en el caso del escritor partidista una resonancia y eficiencia que falta a la del otro.
    – El partido toma la obra de su escritor y, propagándola, comentándola, enalteciéndola, aumenta enormemente sus efectos sociales; por tanto, su PODER.
    – Este PODER que el grupo añade al poder propio de la persona
    – es un poder limitado, circunscrito al grupo y al radio de sus interesados.
     
    3- Pero no sólo el grupo, el círculo particular de la sociedad, añade poder a la persona.
    – Hay casos en los cuales el poder añadido procede de la sociedad entera.
    – Entonces es ilimitado y automático.
    – Dondequiera que la persona favorecida aparezca, se producirán efectos sociales.
    – Cada gesto, cada palabra, logrará sorprendente resonancia.
    – Su nombre frecuentará las columnas de los periódicos, no como firma, sino como tema.
    – No podrá viajar sin que se anuncie su desplazamiento.
    – No abrirá su boca sin que se reproduzcan y comenten sus frases.
    – En las reuniones privadas, su entrada modificará el tono atmosférico:
    – la conversación, automáticamente, se pondrá a su nivel,
    – convergirá hacia sus asuntos titulares, etc., etc.
    – Donde no esté en cuerpo, se contará, no obstante, con él;
    – de suerte que estará presente en cien lugares donde de hecho no está.
    – Si se suman estos lugares de virtual presencia se obtendrá el volumen social que desplaza
    – y se advertirá con sorpresa la desproporción entre su poder propio
    – y el que le llega gratuitamente de la atención colectiva.
    – A todo este conjunto de síntomas llamo «PODER SOCIAL».
     
    4- Lo característico de este «PODER SOCIAL» es que existe y funciona,
    – aunque individualmente no queramos reconocerlo.
    – El movimiento íntimo de protesta contra ese injustificado poder
    – que acaso en nosotros se dispara, subraya la efectividad de su existencia.
    – Por esto es social ese poder:
    – su realidad no depende de la anuencia libre que cada individuo quiera prestarle,
    – sino que se impone al albedrío particular.
    – Rige inexorable la paradoja de que, siendo la sociedad una suma de individuos,
    – lo que de ella emana no depende de éstos, sino que, al revés, los tiraniza.
    ……………….
    (¿seguirá?)

  • Honorio Cadarso

    Dee momento me vuelvvo a la Moncloa con mis amigos extremeños jubilatas. Que ustedes lo debatan sabia y profunda y sesudamentemente

  • oscar varela

    En torno al PODER PÚBLICO
     
    1- Los USOS son una permanente presión que el individuo siente sobre sí y
    – que viene de la entidad impersonal, irresponsable y automática
    – que es la colectividad en medio de la cual vive; su SOCIEDAD.
    – La SOCIEDAD es la convivencia de individuos humanos bajo un sistema de USOS.
    –  El sujeto de los usos no es nadie, mejor dicho, es Nadie, es lo que solemos llamar la Gente.
     
    2- Un ejemplo de uso y, por tanto, de mecánica presión social sobre el individuo es la lengua.
    – Si un individuo determinado habla con la mujer que ama, este comportamiento humano es interindividual.
    – Más precisamente una relación como ésta, que solo puede acontecer
    – entre un individuo determinado y exclusivo con otro individuo exclusivo y determinado,
    – solo es posible normalmente si estos pueden conversar.
    – Para lograr entenderse, para unir sus almas sus intimidades, sus soledades
    (pues esto es el amor: el ensayo de canjear dos soledades)
    – son, a la fuerza, consignados a algún len­guaje.
    – Pero este lenguaje ni proviene ni depende de ninguno de ellos en cuanto tales determinados individuos.
    – El lenguaje está ahí, fuera de ellos, en el ahí que es la colectividad, que es la gente.
    – De esta viene sobre ambos individuos una presión
    – consistente en sentirse forzados a aceptar la gramática y el vocabulario de aquella lengua.
    – Ahora bien, las palabras y las formas sintácticas no son sino usos de la sociedad, usos verbales.
     
    3- Pero tomemos otro ejemplo de uso, muy diferente.
    – Si cualquiera de nosotros, por motivos puramente individuales,
    – queremos atravesar la calle en una ciudad populosa, el guardia de tránsito nos lo impide.
    – Pero este acto del guardia de tránsito no procede de él en cuanto individuo.
    – Personalmente no tiene interés alguno en que no atra­vesemos la calle.
    – Ni él con nosotros ni nosotros con él nos encontramos en ninguna relación interindividual.
    – El policía es solo un indeterminado instrumento u
    – órgano de un PODER que se halla tras él—el PODER PÚBLICO.
     
    4- Pero este PODER PÚBLICO, servido por órganos ejecutivos, que se suelen llamar Estado,
    – no es sino la intervención activa, enérgica, incluso corporal­mente enérgica de la «opinión pública».
    – Si no hubiese opinión pública no habría poder público y, menos aún, Estado.
     
    5- Cuando aquella intervención enérgica sobre el individuo no procede, en última instancia,
    – de la «opinión pública» se trata de un fenómeno anormal.
    – La anomalía estriba en que, faltando transitoriamente «opinión pública»,
    – no hay propiamente «poder público», sino solo poderes de grupos particulares.
    – Estos poderes particulares se hallan en lucha declarada o latente
    – porque las opiniones en que se fundan discrepan gravemente.
    – Es la situación de una colectividad o sociedad que se llama «guerra civil».
    – Pero, lo normal es que exista una «opinión pública»,
    – la cual suscita auto­máticamente en la sociedad el fenómeno del «PODER PÚBLICO».
    ………………………
     
    6- La Gobernanza mundial, luego de una hegemonía occidental de Norteamérica,
    – enfrenta el desafío de China y demás Potencias europeas y asiáticas.
    – También de las centro-suramericanas y del África, como proveedoras de materias.
     
    7- Todos los pueblos del Mundo viven hoy sometidos a un poder público
    – que postula un «equilibrio mundial»;
    – de ahí las propuestas como: Multilateralismo y Estados Plurinacionales
    – Este carácter unitario de la magnífica pluralidad de Pueblos es lo que se llamaría la buena homogeneidad,
    – la que es fecunda y de­seable, la que se acaba de proclamar en “Fratelli tutti”
     
    8- Habrá quien no logre ver la Concordia promisoria ¿De dónde viene esta ceguera?
    – No es accidental sino congénita al ejercicio mismo de la inteligencia,
    – al reac­cionar ante una realidad con un esquema, «idea» o concepto,
    – y quedando encapsulada en un nombre.
    – Los humanos, cuando tenemos el nombre de algo, con su idea inclusa,
    – nos volvemos incapaces de ver ya ese algo, es decir, la realidad que nombran e idean.
    – Nombre e idea se interponen entre las cosas y nosotros como una pantalla opaca.
     
    9- Es curioso que las ideas, hechas para facilitarnos la clara percepción de las realidades,
    – sirven a muchos hombres para todo lo contrario: para espantar las realidades,
    – para defenderse de su visión adecuada. Van como sonámbulos por la vida,
    – reclusos dentro del dermato-esqueleto de sus ideas, de sus «lugares comunes».
    – Por eso urge que nos adiestremos en una nueva óptica la cual nos deje ver,
    – al través de los nombres y fórmulas que pre­tendían acotar y representar las diversas realidades
    – integrantes de lo colectivo humano, el cuerpo efectivo, auténtico de esas realidades.
    ………………….

    • Antonio Duato

      Muy bueno, Oscar.
      Aunque sea tarde he leído con calma este comentario bien estructurado.
      Efectivamente, los usos y costumbres, la lengua, la cultura como resumía Freud, es una opresión. Pero necesaria. Y el poder público lo mismo. Hay que discernir y optar o promover los poderes que sean a la vez eficaces (para hacer frente a una pandemia, por ejemplo) y respetuosos de la dignidad de la persona.

      Ahí está la mayor diferencia entre China y EE.UU. Pero no partir del supuesto que cuanto más estricto es un poder, más infelices son las personas. Si lo encuentro traeré un vídeo que publicamos aquí hace tiempo sobre una familia española que residía en China y relata lo estricta que fue la cuarentena que padeció al volver a China. Pero ellos aceptaban todo con sonrisa y gratitud.

      Todo esto a tenerlo en cuenta para la próxima Asamblea.

      • carmen

        El Poder emanado de dónde exactamente? De una religión con la que estoy de acuerdo? De un partido único con el que coincido?

        Por supuesto que hace falta una organización política. Pero cómo de Poderosa?
        Eso también se podría tratar en la reunión.
        Un abrazo

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