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Buscando desde la penumbra

Cada viernes me toca editar los archivos enviados por Andrés en los días precedentes. Esta semana, por ejemplo, ha enviado cuatro conjuntos, con unos 200 aforismos en total. Los he leído todos, como un pajarito, gota a gota. Me hace bien. No es mero trabajo de editor. Es compartir vida de amigo. Que cada cual elija algunas gotas al azar, mejor que leerlas todas a toda prisa. AD.

BÚSQUEDA DE SENTIDO 1

—Busco sentido como algo presentido: encarnado en el amor esquivo.
—Existir es convertir la vida o vivencia en experiencia o existencia.
—Amar es proyectarse en el otro: y su introyección afectiva.
—El gozo de amar: sin nada a cambio.
—No puede haber amor sin referencia al Dios: porque el amor es gracia y trascendencia.
—El homosexual, encima de padecer su singularidad, tiene que padecer su represión/opresión.
—Solo se vive en serio la vejez: porque va en serio y no ya en serie.
—En lugar de leer novelas y novelones, veo películas: audiovisuales.
—Pensábamos que habíamos venido a este mundo para quedarnos: pero aquí no se queda nadie.
—Lo trágico es la visión del desgarro desde dentro, lo cómico es la visión del desgarro desde fuera: y lo tragicómico es la revisión del desgarro desde dentro y desde fuera.
—L. Cadahia define la ley humana como clara razón masculina: y la ley divina como oscura ética femenina (representada por Antígona).
—Puedo sufrir mi sufrimiento en favor del otro: ofrendándolo al Otro (Dios).
—Hay que aprender a oír el grito sordo del dolor ajeno: con estupefacción activa.
—Nos arrodillamos ante ídolos falsos: de este mundo y del otro.
—Hay algo inalterable en el mundo (la finitud): y algo alterable (nuestra confinitud o confinamiento).
—Un creyente no puede decir que el cielo existe, sino que cree que existe o existe para él: hay que diferenciar fe y saber.
—En pleno coronavirus una revista ya habla del pos-covid 19 sin restricciones.
—Y en medio de la pandemia oigo hablar de su cejudo coordinador el doctor Simón como sexy: cosas de España.
—El terror asusta: el horror convulsa.
—Si no existiera el infierno, no existiría la libertad, afirma el cardenal Omella, el más abierto de nuestro episcopado: menos mal que al final duda de que haya alguien en el infierno.
—Yo pensaba que el infierno era precisamente la necesidad o falta de libertad, el mal absoluto, la condena eterna del Dios de los ínferos.
—Dios como “Illeidad” o tercera persona en Levinas: la trascendencia del Otro frente a su manipulación por el otro.
—Como dice el propio Levinas, Ulises-Odiseo vuelve a lo mismo (vuelve a su casa cerrando el círculo de la totalidad): mientras que Abraham va hacia el/lo Otro (infinito).
—Lo mismo significa la totalidad cerrada (inmanencia): lo otro es la infinitud abierta (trascendencia).
—El bien platónico como apertura socrática: aspiración.
—El rostro del otro es único: el contra-rostro es igual o parecido.
—Dónde está el Dios y su poder cuando ataca el virus o la quimio invade nuestras venas y nuestra sangre tumefacta: paralizando nuestro organismo con un malestar orgánico generalizado.
—Entonces extraño el vivir y pienso en morir: impotente, debilitado, frágil, abandonado de la vida.
—Leo que la caída del cabello de la mujer es un efecto terrible de la covid-19.
—Los avatares del Rey emérito resultan meritorios en plena pandemia: para nuestra evasión y la suya.
—La terribilidad está en lo que un hombre puede llegar a pasar en este mundo: por eso la muerte resulta caritativa como límite de lo terrible.
—Pero a los viejos se nos cae todo el frontispicio: el pelo, la nariz y la baba, el ombligo y el pito, los pies.
—La agonía de vivir: y el olor acre de la muerte.
—Me rebelo contra la Historia mayúscula: para mostrar la historia minúscula.
—Me he educado en el norte germano y choco con el sur latino: pero soy del sur y rechoco con el norte.
—Cierto atraso cultural español nos hace paradójicamente más familiares y sociales.
—No morimos heroicamente: morimos tras una dura derrota por la enfermedad.
—El lenguaje es un sonido que siente y piensa.
—Pero el decir se reifica en lo dicho: como el hacer en lo hecho.
—Algunos tienen el aguijón de la apendicitis: otros tienen la independitis y su aguijón.
—Soy un cruce menor entre Gracián y Unamuno, el literato aragonés y el filósofo vasco, el jesuita abierto y el católico-protestante, entre el desengaño vital y la búsqueda existencial de un sentido: desangrado y abierto.
—El espíritu tiene que pasar por los sentidos para hacerse sentir: y el alma tiene que travesar el cuerpo para hacerse notar.
—De perdidos al río: al río de Heráclito donde todo se mezcla y renueva.
—Mi agarradero final es el amor: un agarradero que a su vez te agarra.

 

BÚSQUEDA DE SENTIDO 2

—La vida consiste en buscar un sentido: y la muerte en darse de bruces con él.
—Busco y rebusco: mi olfato persigue un rastro de sentido que a veces se encarna en un rostro.
—El sufrimiento por el sentido: olfateado o husmeado  pero oscurecido por el sinsentido.
—Amor, si no te hubiera encontrado, andaría perdido: así ando perdido y hallado en el templo (como Jesús).
—Solo te quiero a ti: y en ti quiero a todos.
—Ojalá que el coronavirus acabara con nuestros cuentos y mentiras, con la enajenación del hombre con el hombre: improbable.
—La mejor forma de explicar un proceso humano es implicarlo: implicar su sentido.
—Por un humanismo místico y una mística humanista: centrado en el Dios del amor (y no de la guerra),
—En el fondo amar a Dios es amar el amor: que es el dios encarnado.
—Elevo la mirada y veo el firmamento o cielo: bajo la mirada y veo la tierra y el mundo.
—Si vives mucho acabas por conocer la vida y desconocer la muerte: como todos.
—El Dios parece abandonar al hombre viejo a su suerte natural: quizás para que lo busque sobrenaturalmente.
—La impotencia de la vejez en lo importante y también en lo pequeño: es lo que más irrita.
—Toda nuestra pedagogía se reduce a que nos portemos bien: sin tener en cuenta que nos portamos mal.
—A proseguir: el que se para, cae.
—Mi aforística como pasos adelante y atrás: en busca del sentido herido.
—Así que busco el sentido a través del sinsentido: como la salud a través de la enfermedad.
—Siguen los anuncios para vivir eternamente: mientras nos morimos temporalmente.
—He experimentado la tontera de nuestra sociedad hasta la saciedad.
—Esplendor en la hierba hasta que la cortan o se seca: resplandor en el cielo hasta que se difumina y oscurece.
—El fracaso vital no solo es individual sino colectivo: asumir el fracaso humano en este mundo individual y colectivamente (y tratar de buscar un sentido huidizo).
—Nietzsche ironizaba con la búsqueda de algún sentido: pero él se estrelló estrepitosamente.
—Leo que Julio Iglesias, tras tanta gloria, anda mal: otro eterno temporal.
—El propio Padre eterno ha envejecido, y Cristo soporta las llagas de su pasión y muerte: solo parece resistir el Espíritu Santo porque reflota deletéreamente en nuestra conciencia.
—Noto una cierta incompetencia de España consigo misma: somos majos pero muy mejorables.
—Cuando estamos enfermos lo primero es lo físico, y cuando estamos bien prima lo psíquico: mas cuando ya no estamos lo primario es lo metafísico.
—La rareza de lo raro o extraño se combina con lo raro o extraño de la rareza.
—Nada de lo humano me es ajeno: pero mucho de lo humano me enajena.
—Ser hombre es aprender a serlo y a dejar de serlo.
—La maravilla del hombre en Antígona de Sófocles: una maravilla hoy en mascarilla frente al coronavirus.
—Sófocles denomina a la maravilla humana como portentosa: un portento imponente e impotente.
—En el principio era Dios: y en el final es el hombre deteriorado.
—Solo puede odiar al otro el que se odia a sí mismo: solo puede amar al otro el que se ama a sí mismo.
—Los héroes pertenecen a la prehistoria: en la historia todos somos antihéroes.
—Por qué, oh dioses, os escondéis odiosos: no puede ser por el bien que no tenemos, sino por el mal que padecemos.
—Un creyente no puede decir que el cielo existe, sino que lo cree o existe para él: hay que diferenciar fe y saber.
—Hay que embellecer la vida: pero ese embellecimiento la idealiza.
—Don Quijote no, Sancho Panza tampoco: Quijote y Sancho juntos sí (por su reunión de realismo e idealismo).
—Menudo chollo es creer en Dios: gratuitamente.
—He ampliado el término feminismo en femEnismo: a favor de la feminidad venga de donde venga (pero sin venganza).
—Soy AOO pero nunca me lo he creído: solo soy un buscador de sentido.
—Yo no he elegido bando, pero he elegido banda: la fratría.
—Quien no tiene bando, como yo, es considerado como un bandolero al margen (pues muy bien).
—Para qué tanto periódico, televisión y blogs en la red si todos dicen lo mismo: repetitorio internacional.
—Cuidado con un desesperado, pues todo desesperado es un inesperado: de un desesperado puedes esperar cualquier cosa (incluso que desespere de su desesperación).
—Los dioses parecen haber huido por el virus: o quizás son el virus de la pandemia (como el dios Pan con su pánico).
—La superficialidad de la alegría: y la profundidad de la tristeza convertida en tristura.
—Amar algo o alguien: para no perderlo y perdernos.
—La seriedad amarga y la alegría endulza: por una seriedad alegre.
—La vejez arruga el cuerpo: pero desarruga el alma.
—La vida como sombra que pasa en el Macbeth de Shakespeare: una sombra que asombra y finalmente ensombrece.
—La vida es impulso o impulsión abierta: la existencia es pulsión encauzada.
—Perder la vida para salvarla religiosa/religadamente: Evangelio.
—El hombre no es la medida o patrón de todas las cosas: más bien la medida desmedida de sí mismo.
—Descendemos del mono: pero pretendemos ascender a dioses.
—El hombre como Dios caído en Lamartine: pero no caído del cielo sino de un árbol.
—Según el paganismo el hombre desea ser Dios: según el cristianismo Dios desea ser hombre.
—El hombre en Nietzsche como mera transición: la traición de Zaratustra.
—El hombre llega a ser hombre tras asumir no ser Dios: y morir humanamente.
—El hombre no es una pasión inútil: es una pasión útil para la mujer.
—La virtud está en el medio: en los extremos están la santidad y por arriba y la vileza por abajo.
—Lo esencial es estar a bien consigo mismo, dice Voltaire: y lo existencial es estar a bien con los demás.
—Escribir es describir nuestra soledad: y acompañarla.
—La tinta es sangre simbólica: y la sangre tintura corporal.
—La pregunta por el sentido lo abre: la respuesta humana lo cierra o encierra en la tierra.
—La historia describe el tiempo: la religión proyecta la eternidad.
—Los principios son principales: pero deciden los finales.
—La luz de la razón es el contraste con la sombra del corazón.
—Bienaventurados los muertos porque ya no presumen de vivos.
—No saber estar solos nos lleva a la soledad: paradójicamente.
—Los hombres que sueñan son soñadores: los que no sueñan son vigiladores.
—El placer tiene venganza (resaca): el gozo tiene vergüenza (intimidad).
—El tiempo dura: y el espacio perdura.
—El comunismo nos prohíbe hablar: el fascismo nos obliga a hablar.
—Apertura a todo: incluso a la nada.
—El trabajo nos hace olvidarnos de nuestra soledad.
—Una traducción es una traición a otra traducción: una tradición es una traición a otra tradición.
—De nuevo mi ordenador me aniquila este artículo que tengo que reescribir: esto se ha convertido ya en una lucha contra los elementos (no debería escribir tanto, y en paz).
—Fiat amor, pereat mundus: que se haga el amor y perezca el mundo.

 

VISIONES DE ULTRATUMBA

No soy pesimista, me gusta
este mundo horrible (E.Cioran).

—Desde ultratumba el mundo retumba: desasosegado y airado.
—En ultratumba el mundo es mudo: silencio sordo.
—Desde ultratumba veo una humanidad empequeñecida en medio del mundo: como un verso al viento.
—La vida humana es un reír por no llorar: y la cultura un hablar por no callar.
—Mi vida es un vivir por no morir.
—Sin la sombra no hay luz: sin la muerte no hay vida (y viceversa).
—Pensar la viceversa de la vida, del mundo y de la muerte.
—Primero me he realizado en la vida: ahora me desrealizo en la vejez.
—-El coronavirus ha mostrado cómo se las gasta la naturaleza y la tontera del hombre: su falta de cooperación interhumana.
—Cada cual tiene su amor y amores: cada uno tiene su dolor y dolores.
—El sufrimiento enseña mucho: sobre todo enseña a sufrir.
—Felicidad no engañes: un vacío de Dios sentí sobre mi carne (V. Aleixandre).
—Las religiones nos traen el bien para salvar el mal: que previamente nos proyectan.
—La vieja mitología del huevo: cielo y tierra surgen de sus cáscaras, el sol de la yema y la luna de la clara.
—Me acogió mejor la generación de los viejos maestros (Aranguren y compañía) que los nuevos y novísimos: envejecidos prematuramente.
—El amor entra en la vida y se lleva todo como un vendaval: luego se asienta, paciencia.
—La razón vital de Ortega es histórica: mi razón existencial es afectiva (con un toque histérico).
—No olvidar nunca la Regla de oro: la gracia o virtud es el amor, la desgracia o pecado es el desamor.
—La Iglesia tiene un canon eclesiástico y su viejo cañón al lado, y el Estado tiene un canon laico y su nuevo cañón al lado: aquel se repite como un mantra o rosario, este como una martingala (un negocio o negociado).
—El querer quiere cada día menos, como es natural: el amor quiere cada día más, como es sobrenatural.
—La crítica y autocrítica es necesaria: el criticismo es innecesario.
—El cantante Miguel Bosé y su actual melopea senti-mental.
—En la enfermedad el tiempo se agolpa: y el espacio se estrecha.
—Estoy desesperadamente esperanzado: de no sé qué o quién o cómo.
—Mi vida ya no es vida: pero dejarla es morir.
—Yo no soy un nihilista, aunque la nada lo es: yo no quiero morir, pero la vida sí.
—No era tristeza, no: triste es el mundo (V. Aleixandre).
—Sentirse querido por ti: afianza y renueva.
—El dilema del coronavirus: la bolsa o la vida (evitar el dilema).
—En el paganismo el poder se convierte en divinidad: en el cristianismo el amor se convierte en divinidad como potencia (al menos en teoría, no siempre en la práctica).
—Sigo teniendo toda la normalidad de la anormalidad enferma.
—Vivir bien para el personal es diversión e inversión: vivir bien para mi es conversión e interiorización (y escribir aquí algún exabrupto).
—El realista ve lo real: el simbolista ve lo simbólico.
—Sé lúcido, pero no en demasía: la luz ofusca y hay que hacerse un tanto el tonto.
—En el amor estamos unidos por algo invisible: pero perceptible.
—Trato de borrar los pensamientos para poder dormir: no siempre lo logro (como verifican estos aforismos o pensares senti-mentales).
—Repito pensamientos que importan o son importantes: para darles su importancia.
—Pienso en horizontal y me calmo: pienso en vertical y me da vértigo.
—Vuelvo sobre las religiones: que tratan de curar lo que previamente nos inoculan.
—Veo a los bancos solidarísimos: no nos fiemos.
—El mito se cuenta en el logos o lenguaje: primero humano, y después divino o divinizado.
—Sin embargo, el propio logos humano posee un trasfondo divino en nosotros: es el Dios-Logos.
—Hay gente encantada de vivir: y desencantada de morir.
—Yo estoy encantado de vivir (bien): y encantado de morir (bien).
—En la enfermedad solo reflota el amor: asumiendo todo dolor con dolor de amor.

 

LA VIDA Y SU SOMBRA 1

—La vida es la luz y su sombra es la muerte y lo mortal, así pues todo (lo oscuro).
—La pandemia como pandemonio: que todo lo demoniza.
—Sigue la pandemia tras el coronavirus: la vida es pandemónica, o sea, ambivalencia.
—No es que nuestra vida sea un problema, la vida es el problema radical: hay que interrogar a su estructura natural y al dios de la vida.
—Estamos rodeados de predicadores: necesitamos profesionales profesos.
—El populismo refleja la cultura de rebajas: muy baratas e insostenibles.
—El filósofo piensa, el poeta siente: y el aforista intuye.
—Sí, poeta, el amor y el dolor son tu reino: carne mortal la tuya, arrebatada por el espíritu (V. Aleixandre).
—Todo cae y decae: pero finalmente sube y se esfuma deletéreamente.
—Yo soy pagano porque soy naturaleza: y soy cristiano porque soy sobrenaturaleza, es decir, cultura.
—La cultura como culto: y el culto como cultivo del alma.
—Paradoja: el coronavirus como “salvación” o solución final de algunas enfermedades insoportables.
—A veces me tomo la enfermedad con humor: el cual me saca el amor de su pozo profundo.
—Pienso malévolamente que los que afirman un infierno literal están lateralmente locos: están caídos en él simbólicamente.
—Lo del infierno es una crueldad, lo del cielo es una beatitud: y lo del purgatorio es mitad y mitad, y está en la tierra.
—Podríamos interpretar el purgatorio teológicamente como purificación del hombre: a través del fuego del amor de Dios.
—Así que el infierno aniquila, el purgatorio filtra y el cielo sublima.
—En el fondo el sufrimiento humano es un sufrimiento de la propia vida: en cuanto sufrimiento mortal.
—La quimio-terapia me pone en su comienzo de un despierto total, puedo ver a través de lo físico lo metafísico o simbólico: luego la cosa revierte fatídica.
—En mi dormitorio tengo en la cabecera el Cristo y la Madona, a mi derecha imágenes de culturas paganas, a mi izquierda fotos familiares y amicales: y en frente un horizonte abierto entre la mar y el monte.
—El alma del hombre alberga una chispa divina: es el amor humano.
—El mal carácter atormenta: el buen carácter aplaca las tormentas.
—Dice V. Aleixandre que escribe para los que no le leen: yo escribo para mí porque me expreso, y para el que pueda leerme porque me impreso.
—Y lo que escribo es: atención, la vida es sinuosa, no es plana sino curvada.
—La televisión y sus programas del corazón: la mayoría mera alcahuetería pública e impúdica psicológicamente.
—Uno se vuelve escritor retocando su escritura: como uno se vuelve músico retocando su partitura.
—Me contradigo, entonces estoy en la verdad de un mundo contradictorio: pero aspiro a articularlo e implicarlo un tanto.

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