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¿Quién salva a Jesús?

        Durante mucho tiempo los cristianos hemos estado preocupados por nuestra salvación. Lutero vivió angustiado hasta que en su experiencia de la Torre sintió que somos salvados por la fe. Actualmente se apela más a la misericordia del Padre del hijo pródigo, incluso se descarta toda preocupación porque “ya estamos salvados” y podemos descubrirlo en nuestro yo profundo.

        Hoy han caído en mis manos dos artículos que me han hecho cambiar el planteamiento, y lo que ahora me pregunto no es ¿cómo nos salvamos? sino ¿quién salva el Proyecto impulsado por Jesús?

        La primera llamada de atención la ha provocado una Carta del teólogo González Faus a toda la juventud del 15-M, y su primer consejo es “No salvaréis la tierra si no conseguís cambiar el sistema económico” y “no hay que ser pacientes hasta que todos sean ricos, sino impacientes para que se acaben pronto los ricos. Porque el planeta tierra ya solo tiene remedio (si es que aún lo tiene) en una civilización de la sobriedad compartida”.

        La segunda llamada de atención ha sido una síntesis del libro de R H Tawney “La sociedad acquisitiva” (1920 y 2016) que publica García Andoin en el último número de iglesia viva” (nº 276). La economía debe estar subordinada a la sociedad, la plusvalía debe beneficiar menos a los accionistas y bastante más a los trabajadores y administradores, hay que impedir la propiedad separada del trabajo, de modo que el capital no empleará trabajo sino que el trabajo empleará al capital.

        En 1925 Fernando de los Rios en “El sentido Humanista del Socialismo” retomó la propuesta de Tawney en la que constata la “deshumanización y descristianización del derecho”, que deja el campo libre de obstáculos a la formación del capitalismo industrial y sus bases jurídicas basadas en el interés egoísta.

        Ante esta descristianización me pregunto ¿Quién salva ahora al Movimiento de Jesús de quedar diluido en la inundación de la mentalidad capitalista?

        En su tiempo,la mujer cananea salvó a Jesús de quedar enredado en el nacionalismo judío. También salvó su mensaje la generosidad de la viuda que entregó sus últimos céntimos al Templo (que paradójicamente maldijo Jesús en la imagen de la higuera). Abrió puertas a su mensaje la samaritana con su ingenua creencia centrada en el monte Garizim. Mantuvo su mensaje Pedro a pesar de sus vacilaciones y su cobardía. Salvaron su recuerdo, de forma más o menos adaptada, los evangelistas y otros escritores cristianos.

        Ahora salva el mensaje de Jesús la gente sencilla que abre sus puertas a los vecinos deshauciados y al anciano solitario. Lo salvan los misioneros y misioneras, clérigos o seglares, que abren escuelas y hospitales en pueblos empobrecidos, incluso en situaciones peligrosas.

        A pesar de estos ejemplos, mucho más abundantes de lo que solemos conocer, el conjunto de cristianos hemos aceptado en la práctica las ideas capitalistas. Damos más importancia al capital que al trabajo, a la propiedad privada que a las necesidades humanas. Aunque lo consideramos injusto, aceptamos el capitalismo como el único sistema viable, y renunciamos a la utopía de Jesús sobre una igualdad y fraternidad universal. Como afirmaba el mismo Tawney en el capítulo 11 de su obra: en conclusión “una sola cosa es necesaria…una conversión intelectual”.

        A corto plazo será muy difícil cambiar un sistema que ha corrompido a países cristianos y a gobiernos socialistas, pero sin una conversión intelectual (metenoia en el griego de los evangelios), será imposible cambiarlo a largo plazo. Es todo el pueblo cristiano -pueblo sencillo, teólogos e intelectuales- los que podemos salvar el Proyecto de Jesús si creemos de corazón (via sentientis) que “nadie puede servir a dos señores, pues o bien odia a uno y ama al otro, o apreciará a uno y aborrecerá al otro. No podéis servir a Dios y al dinero” (M 6,24).

        Plasmaré estas reflexiones con la imagen de la perla preciosa en la que simbolizó Jesús su ideal del Reinado de Dios. Actualmente este Reinado (gobernanza) de Dios está siendo suplantado por otra perla, revestida de nácar por el sistema capitalista, para ocultar la semilla de fraternidad, que Jesús había dejado en nuestra conciencia.

Gonzalo Haya

gonalohaya@telefonica.net

20 comentarios

  • Carmen

    Pues me voy a dar un paseo, pero, por favor. Qué es La Salvación ?  Hablamos de la salvación una vez que hemos muerto o de la Salvación de la Especie , de la humanidad de nuestra especie? No sé si la pregunta está clara.

    Porque si es la salvación en el más allá, de qué nos salvamos exactamente? De la ira divina?

    Es que mi dios no me va a condenar por nada. Pero es que el descubrimiento bestial que he hecho la semana pasada es que los quicos, para mí paradigma de la ortodoxia católica, tampoco. Y me he alegrado un montón por ellos. Lo prometo.

    Entonces seguimos pensando que la muerte de Jesús fue necesaria para salvarnos de la ira divina? Creía que eso ya no era así. Pero estoy desconcertada. Porque si eso es así. Pues entonces viva la iglesia. No sé cómo decir.

    Personalmente he llegado al convencimiento personal de que mi Jesús imaginario murió a consecuencia de lo que decía y hacía. Creo que tengo mucha suerte. Porque ya digo, no aceptaria la salvación a ese precio. Lo siento.

    • Román Díaz Ayala

      Si no fuese porque tú siempre nos sorprendes con tus salidas espontáneas, podría pensar que ironizas sobre la “salvación”. Luego está nuestra religiosidad popular y su sentido de las postrimerías para la salvación ( individual y colectiva)que no comprende otra salvación que una explicación de lo que pueda acontecer para después de la muerte (¿A dónde van las almas de los difuntos?)
      Me dejaste muy pensativo con tu comentario, aquel en que hacías un gran descubrimiento de los quicos, con su confianza en la misericordia de Dios. Ahora me das la oportunidad de desvelar mis reflexiones.
      En la mitad del siglo pasado y coincidiendo en fechas con el Concilio Ecuménico, con el gran cambio sociológico ocurrido aquí en España. España dejaba de ser una economía principalmente agrícola para hacerse industrial. La emigración del campo a las grandes ciudades, la emigración hacia la Europa que se recuperaba con paso de gigantes de los desastre de la Guerra Mundial.Era el Tardofranquismo. Nacieron, se hio los quicos, casi enseguida (1972) aparece otra “corriente de gracia”, el movimiento carismático. Igual que España se volvió urbana, la religiosidad, principalmente en los barrios, oteaba nuevos rumbos. Los quicos y su movimiento fue una iniciativa nueva y honesta de buscar la trascendencia, espoleados por los aires del Concilio, por un sector del clero bajo inserto en las parroquias, principalmente urbanas, lleno de inquietudes. Era una nueva catequesis que no salía de los catecismos y devocionales tradicionales, sino del despertar y nueva valoración de las Sagradas Escrituras. Los largos años de la Restauración sobrevenida en los ochenta no ha podido borrar que los quicos nacieron por ese intento honesto de apertura a Dios, por lo búsqueda encarnacionista del Concilio ( una barriada de chabolas de Vallecas) y principalmente, por ser una corriente de gracia. En paralelo con los carismáticos. En paralelo con lo que también acontecía en el campo protestante español. En paralelo con lo que venía ocurriendo en el pueblo gitano en los años 50 y 60, pero de ello habría que extenderse mucho.

      • carmen

        pUES ANDA QUE NO HE PENSADO YO EN LOS DICHOSOS QUICOS este fin de semana. Uf. Lo pasé fatal.
        Tengo un montón de amigos quicos. Un montón, En murcia hay muchisimos y en mi colegio también. Hay personas estupendas entre ellos. Lo sé. Y me aguantan lo que no está escrito. Es con los únicos q

      • carmen

        Jolín, este ordenador está vivo. Se ha mandado solo, Sorry.
        No me gusta el señor Argüelles. Nada. Porque sabe qué? también hay momentos en la vida de todos que todos decimos, ayúdame y nos ayuda eso que llamamos dios. Y no por eso fundamos un movimiento carismático. No me gusta ese señor, Lo siento. No me gusta. He visto muchas cosas, muchas. Porque en Murcia, ya le digo, hay un montón.
        Las personas, en fin, como usted dice, sería largo de explicar lo que pienso.
        Pero vamos, el poder en sí, no me va.

        En cuanto a la salvación, esa es otra historia . Me gusta mi dios. NO condena. Ayuda. Por eso no hace falta redención ni salvación en el sentido de Salvación. No sé que hay después, pero sé que no es necesario que mi Jesús imaginario muriese en la cruz para que mi alma vaya a donde tenga que ir.
        Tengo suerte de pensar así.
        No lo sé explicar mejor.
        Creo que me entiende lo que trato de decir.
        Un abrazo

  • Román Díaz Ayala

    No podemos seguir hablando en unos términos en que la actitud-que-salva pertenece casi enteramente en su iniciativa a  quien debe ser beneficiario  de tal salvación. No podemos obviar que tal  iniciativa salvadora parte de Dios. Nos llegó a hasta Juan, el último de los profetas de la anterior economía en forma de promesa.

    Sin el hecho cierto de la Resurrección estaríamos emulando a los discípulos de Emaús:” Lo de Jesús el Nazareno, un profeta poderoso en obras y palabras a los ojos de Dios y de todo el pueblo… nosotros esperábamos que iba a ser él quien liberaría a Israel….”

    En el tercer viaje misionero narrado en Hechos, Pablo parte llevando en   su equipo el matrimonio formado por Priscila y Aquila. Apolo, era ya discípulo de Jesús, pero sólo conocía el bautismo de Juan. Priscila y Aquila  lo instruyeron más plenamente en el camino de Dios.

    Apolo no era una excepción, allí en Éfeso Pablo se encontró con un grupito de discípulos, el texto   dice el número de doce más abajo, que sólo estaban bautizados por el bautismo de Juan, aquel  que practicaba Jesús con sus discípulos en el Jordán, una vez venido de Galilea y Juan se encontraba ya en la  cárcel. (Juan 3,22 y 4,1,2)

    “Pablo añadió: “Juan bautizó con un bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en el que había de venir después de él, o sea, en Jesús”.

    Con Jesús resucitado la conversión adquiere un sentido pleno, de cumplimiento de la Promesa del Padre, y el bautismo es otro-

    Esta Buena Nueva

    _-no está adscrita ni es identificable con ningún sistema económico, político, social…. Para Jesús vivimos  en un  sistema injusto y estamos  necesitados individualmente de las cosas de arriba…de su justicia  misericordiosa.

    _-no está dispuesta para  que nuestra  salvación  sea de un negociado  enteramente humano.

  • Asun Poudereux

      Bienvenida es esta reflexión de Gonzalo. Un reciclaje constante para caer en la cuenta y avanzar en responsabilidad. Y sin temor, llegado el momento,  con  los diferentes ritmos, dar el paso, sin dejar de hacer  presencia y también  paciencia para  arraigar la confianza en no perder la esencia del camino en  la vida.

    Cierto, lo que nos comenta Juan Ramón. La experiencia nos alerta de cómo ir haciendo el camino. Equivocado sería replegarse bajo una bandera limitada y cerrada en creencias.
     
    Gonzalo va recordándonos pasajes en los que se nos muestra a Jesús abierto a lo diferente, a todo otro, a los distintos modos de ver, empatizar y actuar. Siempre en  avance plasmando coherentemente lo que vive y le va abriendo nuevos espacios de comprensión y de actuación sin prejuicios,  que le desmarcan de la cosmovisión patriarcal y autoritaria de su época y de toda época en la que el dinero y el poder cierran el Paso y ponen freno a lo esencial en todo ser humano.

    Veo de suma importancia la educación y formación desde la infancia en el descubrirse en lo que vivió Jesús en y por sí mismo. La esencia  de lo que es todo ser humano y  le va llevando a verse en Jesús y en los demás. El trabajo interior de la mano de la vida práctica. Y al revés.  La familia, el ambiente familiar,  puede abrirnos la puerta de nuestra casa, en ella y solo en ella, está nuestro tesoro escondido. No hay que ir a buscarlo necesariamente fuera como los adictos fervientes de toda clase de  consumismo, al que les han ido induciendo, directa e indirectamente.  Y en ausencia de apoyo familiar y cercano,  hace más comprensible  la  desorientación.

    La decisión personal auténtica,  por enraizarse en quienes somos, nos lleva por muchos caminos insospechados, incapaces de prever  y de ardua andadura, pero no imposibles de ir superando y avanzando.  Ignorar las injusticias e incluso ser actores y colaboradores de ella,  deja de verse como de lo más normal y al uso, habiendo sido pasiva y activamente  consentidores,  descubrimos con cierto espanto y tristeza que actuamos, y así nos sentimos,  como verdaderos cómplices del mundo en que vivimos.

    Jesús se salva a sí mismo. Y de ahí la fuerza y confianza para despertar a los otros. Liberarlos. El mundo se va liberando,  si uno a uno nos movemos y reflejamos nuestra identidad  en el espejo auténtico,  en el que compartimos respeto y diversidad  y nos alegra profundamente la equidad.

    Muchas gracias a todos.

  • Carmen

    No sé yo esto.

    Tengo otra idea. No creo que en la cabeza de Jesús entrase hoy la disyuntiva entre ser o no ser capitalista. No lo sé. No me lo imagino escribiendo libros del tipo de El Capital. Creo que iría por otro lado. Creo que fue por otro lado. Que pensase que los ricos tendrían más dificultad en formar parte de lo que el llamaba el reino de Dios , no quiere decir que haya que acabar con las personas ricas, allá ellas.

    Mi Jesús imaginario iba por otro lado. Por el de la sal de la tierra y el sabor. Creo que era consciente de que hacía falta poner un poco de cordura. Remover conciencias, que se entendiera que hay otra forma de hacer las cosas. Pero dudo de que quisiera cubrir todo de sal. La sal hay que utilizarla con cuidado.

    No sé de mucho de temas económicos , pero dudo de que la solución sea que los ricos desaparezcan creo que siempre habrá y si no, piensen en la ciudad del vaticano o país o lo que sea el Vaticano. Y eso solamente es un resto del poder que tuvo la iglesia. Y todo en nombre de Jesús. Alucinante.

    No, no va por ahí, no. Es otra cosa. Es que todos entendamos que entre todos podemos hacer un mundo más justo. Y no sé mediante qué sistema económico. El neoliberalismo económico nos aboca a un desastre, pero las ideas de El capital tampoco solucionó nada. Quizás haga falta nuevas ideas, adaptadas a la evolución del ser humano. Pero eso , o sea, me desborda absolutamente.

    No sé. Creo que mi Jesús no iba por ahí. Pero vaya usted a saber.  Creo que él iba más por esa idea de la sal, de las amapolas y de las mariposas.

    Un saludo a todos.

     

  • A la lectura del texto del amigo Gonzalo así que de los comentarios que siguieron, me hice esa pregunta: ¿ En que consiste la misión de Jesús ¿ ¿Salvarse a Él mismo? o  ¿salvar a la Humanidad? No pienso que Jesús se hizo uno de nosotros para salvarse a si mismo. Pienso mas que su misión es la salvación de la Humanidad en su totalidad y que esa misión involucra a todas las personas de buena fe  para que esta Humanidad vuelva a encontrarse  a través el camino de la verdad, de la solidaridad, de la justicia, de la compasión y de la misericordia, etc..
     
    La segunda idea que me paso por la mente me viene del sermón sobre el juicio final que me permito recordar en términos contemporáneos. “Señor no te vimos, no supinos que estabas presente en las victimas del capitalismo salvaje, entre otras”. Es cierto que el capitalismo, el imperialismo y todo lo que va con él se apartan de completo  del espíritu transmitido por Jesús. En los momentos que vivimos hay muchas fuerzas sociales, políticas y económicas que luchan en contra de ese capitalismo salvaje. Parece que no queremos reconocerlas, verlas. El socialismo, promovido por Hugo Chávez, gran creyente, en Jesús , en su mensaje de justicia, se define como socialismo bolivariano, humanista,  cristiano y anti-imperialista. Curiosamente es justamente ese socialismo que los obispos de Venezuela, el Vaticano, incluyendo el papa Francisco, denuncian a voz unida con los maestros del capitalismo salvaje. Todos se juntan a gran maestro del capitalismo salvaje para luchar contra los que quieren, justamente, acabar con ese capitalismo imperial.
     
    Sinceramente, no entiendo bien todo eso. La convicción que tengo es que Jesús y su Espíritu siguen activos  en lo que sucede en este mundo. A nosotros de ver si estamos con Él o en contra Él.  

  • A la lectura del texto del amigo Gonzalo así que de los comentarios que siguieron, me hice esa pregunta: ¿ En que consiste la misión de Jesús ¿ ¿Salvarse a Él mismo? o  ¿salvar a la Humanidad? No pienso que Jesús se hizo uno de nosotros para salvarse a si mismo. Pienso mas que su misión es la salvación de la Humanidad en su totalidad y que esa misión involucra a todas las personas de buena fe  para que esta Humanidad vuelva a encontrarse  a través el camino de la verdad, de la solidaridad, de la justicia, de la compasión y de la misericordia, etc..
     
    La segunda idea que me paso por la mente me viene del sermón sobre el juicio final que me permito recordar en términos contemporáneos. “Señor no te vimos, no supinos que estabas presente en las victimas del capitalismo salvaje, entre otras”. Es cierto que el capitalismo, el imperialismo y todo lo que va con él se apartan de completo  del espíritu transmitido por Jesús. En los momentos que vivimos hay muchas fuerzas sociales, políticas y económicas que luchan en contra de ese capitalismo salvaje. Parece que no queremos reconocerlas, verlas. El socialismo, promovido por Hugo Chávez, gran creyente, en Jesús , en su mensaje de justicia, se define como socialismo bolivariano, humanista,  cristiano y anti-imperialista. Curiosamente es justamente ese socialismo que los obispos de Venezuela, el Vaticano, incluyendo el papa Francisco, denuncian a voz unida con los maestros del capitalismo salvaje. Todos se juntan a gran maestro del capitalismo salvaje para luchar contra los que quieren, justamente, acabar con ese capitalismo imperial.
     
    Sinceramente, no entiendo bien todo eso. La convicción que tengo es que Jesús y su Espíritu siguen activos  en lo que sucede en este mundo. A nosotros de ver si estamos con Él o en contra Él.  

  • Román Díaz Ayala

    El titular elegido “¿Quién salva a Jesús?” casi de inmediato  somos introducido a esto otro: “Quién salva el proyecto impulsado por Jesús?”

    Para hablar en estos términos, ¿no será acaso que tanto la obra como la persona de Jesús hayan sido reducidas a una mera herencia?  ¿cultural?  Es decir, una moneda intercambiable con determinadas ideologías.

    Si el capitalismo es una doctrina político-económica, ¿qué es, pues, o qué son, el “no-capitalismo?, –  ¿El Socialismo? ¿Qué socialismo? ¿Existe un socialismo cristiano que sea antitético a otros cristianismos incluso el  abrazador del capitalismo en lo ideológico?

    ¿Existe un único capitalismo, o actualmente se ensayan “capitalismos de Estado? ¿Son estos países “capitalistas de Estado” inmunes a las ansias imperialistas”. ¿Por qué según sean las ideologías se acepta o se rechaza el binomio Economía de Mercado y Democracia? ¿Por qué, a causa de estas mismas ideologías se le da el marchamo de democracia a régímenes políticos anuladores de muchas de las libertades individuales?

    ¿Son las políticas,o bien la Política con mayúscula, salvadoras, o sólo el ejercicio de administrar y representar dando cause a las legítimas aspiraciones de los pueblos.

    ¿Qué significa para una persona cristiana, creyente en Jesús el Cristo, su salvación? ¿Queda reducida a una mera declaración de derechos y la satisfación de las necesidades básicas para la vida? ¿Hace falta para ello una religión?

  • ana rodrigo

     
    Yo comprendo el pesimismo de Gonzalo, vivimos en un momento de la historia que, según como lo miras, parece apocalíptico en muchos aspectos, pero si lo miras desde otra perspectiva, da la impresión, como ya se ha apuntado, de que los valores surgidos del mensaje evangélico, se están reactivando a través de cientos de ongs que trabajan incansablemente por los derechos humanos y la implicación de la sociedad laica en muchas causas justas.
    Otra cuestión es el aspecto religioso del Evangelio y la fe en Dios.

     
    La que le veo peor futuro es a la Iglesia tal como está organizada en este momento. Pero la religiosidad popular es un buen sustento y cada vez tiene más futuro. Pronto será Semana Santa y lo veremos.
     
    He leído una frase anónima que dice: “creemos en la utopía porque la realidad nos parece imposible”
     

    • oscar varela

      Hola Ana!
      Te leo:
      -“la religiosidad popular es un buen sustento
      y cada vez tiene más futuro.
      Pronto será Semana Santa y lo veremos”-
      …………………………………
      Los “cabezas-duras y huecas” de los discípulos
      -de corazón y de actitud-,
      pensaban lo mismo.

  • oscar varela

    Hola José Ignacio!
    1- Jesús no acepta ningún “Dios de la Misericordia”.
    El Galileo percibió precisamente eso:
    -“que el dios misericordioso no alcanzó ni sirve
    a solucionar los problemas de los hombres y mujeres”-
    Te lo digo con un “tanguito imprescindible”

    TORMENTA – Enrique Santos Discépolo
    ¡Aullando entre relámpagos,
    perdido en la tormenta
    de mi noche interminable,
    ¡Dios! busco tu nombre…

    No quiero que tu rayo
    me enceguezca entre el horror,
    porque preciso luz
    para seguir…

    ¿Lo que aprendí de tu mano
    no sirve para vivir?
    Yo siento que mi fe se tambalea,
    que la gente mala, vive
    ¡Dios! mejor que yo…

    Si la vida es el infierno
    y el honrao vive entre lágrimas,
    ¿cuál es el bien…
    del que lucha en nombre tuyo,
    limpio, puro?… ¿para qué?…

    Si hoy la infamia da el sendero
    y el amor mata en tu nombre,
    ¡Dios!, lo que has besao…
    El seguirte es dar ventaja
    y el amarte sucumbir al mal.

    No quiero abandonarte, yo,
    demuestra una vez sola
    que el traidor no vive impune,
    ¡Dios! para besarte…

    Enséñame una flor
    que haya nacido
    del esfuerzo de seguirte,
    ¡Dios! Para no odiar:
    al mundo que me desprecia,
    porque no aprendo a robar…

    Y entonces de rodillas,
    hecho sangre en los guijarros
    moriré con vos, ¡feliz, Señor!

    https://www.youtube.com/watch?v=NZkIlZ6Fkm4

    2- En cuanto al “PASO” a dar es el PRINCIPIO Y FUNDAMENTO.
    Todo lo demás se seguirá por añadidura.
    Abrazo!

  • Juan García Caselles

    Mateo, 25, 34.

    No se necesita nadie que salve a Jesús, porque el mensaje de Jesús es tan profundamente humano que ya hoy en día muchos no creyentes en él le están siguiendo y luchando sin conocerle y son ellos y no los que se adornan de extraños vestidos o los que presumimos de saber lo que dijo o quiso decir y nos pasamos las noches tratando de reinterpretarle los que heredarán la tierra y el reino.

    Por otro lado, el capitalismo, en cuanto sistema parasitario que es, va acabando cada vez más rápidamente con los restos de sistemas económicos precapitalistas que son los que hasta ahora han aportado trabajadores y ahorros al capitalismo. Cuando quede ya muy poca (o nada) producción precapitalista (como la producción de las mujeres en la familia o de todavía muchos campesinos en el tercer y primer mundo) el capitalismo se hundirá solo, aunque no es probable que lleguemos a tanto porque las tensiones del sobredimensionamiento del capitalismo en la economía mundial puede producir efectos casi imposibles de predecir. As´el Señor me oiga.

  • José Ignacio Calleja

    En el seno de un proyecto de vida personal-interpersonal, Alberto tiene razón; en el conjunto de una mirada estructural de la historia y su justicia-fraternidad, la tiene Gonzalo. Así lo vivo yo.

    (Y sí, Óscar, la conversión del pecado para merecer salvarse es de Juan Bautista, pero el cambio de vida que subsigue a aceptar al Dios de la Misericordia es de Jesús. Sin ese cambio, el amor de Dios es acogido en falso. No lo provoca, pero lo manifiesta. Ni el amor de Dios se nos impone a la fuerza; gratuito, sí, pero a la fuerza, no.

    Y lo de un paso, te entiendo en la profundidad que lo planteas, pero como paso político, como paso que políticamente se hace estrategia, claro que existe el largo y corto plazo, y una valoración diversa (puede darse). Es un idea, sin más, como yo lo veo). Saludos cordiales.

  • oscar varela

    Hola Gonzalo!

    Muy bueno!

    Solo te preguntaría dos cosas:

    UNA: La “conversión” (metanoia)

    ¿no es del Bautista más que del Galileo?

    ¿es por eso que le agregas lo de “intelectual” a la conversión?

    DOS: Cuando dices que “a corto plazo” será difícil …

    ¿no crees que la “decisión” (Entscheidung heideggeriana)

    no tiene “plazos”, sino “Un paso …”

    Gracias!

    • Gonzalo Haya

      Los evangelistas atribuyen varias veces al Bautista el término metanoia y Lucas lo atribuye alguna vez a Jesús, pero el el bautista se refiere a la penitencia y actos concretos que muestran la conversión. En Jesús, más que el término metanoia, prevalece el sentido de todo su discurso que se refiere a una actitud de cambio de mentalidad y valoración, como se ve claramente en las bienaventuranzas.
      En cuanto a lo de Heidegger, no he leído sus reflexiones sobre la decisión, pero ya te ha dicho algo José Ignacio. Gracias por tus frecuentes intervenciones, que mantienen vivo el diálogo.
      Gonzalo

  • Alberto Revuelta

    Me desayuno, exactamente, con tu reflexión Gonzalo amigo. El universo mundo anda vivo millones a años luz y nuestro planeta, según leo en un opusculo sobre astronomía para bobos de Coria, entre cuyos tres primeros me encuentro, le queda vida pues el sol calculan que tiene energía para 5000 millones de años, he creido entender. Es cierto que hay cambios amenazantes. Siempre los ha habido, para los animales y para los humanos. La Fragilidad está en la misma entraña del existir material. Creo que hay dejar en paz el pesimismo. Si el planeta se va a explosionar, la ICAR va a desaparecer, y así hasta no se sabe donde, es difícil ilusionar a nadie a salvar nada. La gente jurídica que trabaja conmigo en mi bufete y en la abogacía pro bono que se sitúa entre los 23 y los 30 , mal contados, tiene ilusión, alegria de vivir, lucha por sacar adelante los pleitos de gentes sin un céntimo de euro y al menos la mitad de ellos sigue a Jesús, reza, lee el evangelio, se divierte y disfruta de su vida, de su cuerpo y de su espíritu. Mujeres y hombres. Desde que mataron al Galileo de Salvador hasta hoy hemos sido millonesnlasvpersonas que le hemos amado y seguido, mal que bien, y así será. Un día los cielos se nos echarán en lo alto y las estrellas se apagarán. Pero eso ya lo sabemos por la escatologia, el catecismo, la astronomía y la física cuántica y los seguidores de don Alberto (Einstein, of course). Tu toque de atención viene bien. Pero los anuncios de catástrofes sin cuento deberíamos aparcarlos. A fin de cuentas don Lutero se quedó tranquilo en la Torre mientras defecaba y se le pasó el mal trago. En la dichosa Tirre como es bien sabido estaba el excusado del convento. Nuestro Señor, el mío y de mi gente por lo menos, lo crucificaron y enterraron los romanos como solían. Debió desaparecer su rastro y sus gestos. Y no fue así. No entiendo la manía de tanta gente de anunciar su desaparición otra vez. Las gentes que le seguimos sabemos que no va a ser así. Por muchos capitalistas que nos jodan. Un abrazo Gonzalo. Si vienes por Sevilla desayunamos “tejeringos calentitos” en Placentines. A la sombra del palacio arzobispal en homenaje a nuestra empresa de origen.

  • Juan Ramón

    El sistema está en colapso.

    Las enseñanzas de Jesús de Nazareth pueden -y a mí me gustaría que fuese así- acompañarnos en nuestra búsqueda de un mundo otra vez posible.

    Pero esta vez no sólos, no creyendo otra vez que es el único camino, mirando alrededor, mirando a los movimientos sociales más que nunca.

    Gracias Gonzalo por tus reflexiones, siempre.

     

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