Otros temas

Autores

Archivo de entradas

5241 Artículos. - 83842 Comentarios.

Fiesta de la Inmaculada en España

El bombero más viejo de Roma saluda a María tras dejar en su brazo una corona de flores. Francisco irá también esta tarde a dejar flores.

El bombero más viejo de Roma saluda a María tras dejar en su brazo una corona de flores. Francisco irá también esta tarde a dejar flores.

Este año he estado como bloqueado a la hora de poner una entrada en ATRIO.

Podría haber elegido alguna noticia de actualidad sin hacer ni mención a la fiesta. O haber reproducido el largo comentario explicativo de la fiesta y su liturgia hecho por Xabier Pikaza desde ayer. Xabier insiste en que todo hombre y toda mujer es engendrado y nace inmaculado. Pero deja muchas facetas de la fiesta sin tratar.

Para escribir directamente yo una entrada no tenía tiempo. Me ha sacado esta vez del atolladero una “Carta al Director” que he recibido. Está firmada con seudónimo pero me llegó con teléfono para poder comprobar autoría. Como me ha gustado para publicar aquí he llamado y he descubierto con sorpresa que su autor es un viejo amigo de los estudios de teología en Roma. Eso me ha decidido a publicarla, haciéndola mía en lo fundamental. AD.

Señor director:

España entera se ha parado el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción de María. Y tendría que haber muchos más días de descanso, porque lo permite ya la automatización y para acabar con el paro. Lo malo  es  el motivo, inconsciente para la inmensa mayoría, y por ello mucho más nocivo, por el que ha hecho. Porque:

  1.  Porque ese hecho afecta sólo a los católicos; imponerlo a todos va contra nuestra Constitución, aconfesional, sin privilegios.
  2.  Porque ese nuevo dogma de fe separó aún más a los católicos de los protestantes.
  3.  Porque ese dogma se basa en la creencia en un pecado original, discutido por los mismos teólogos católicos.
  4.  Porque esa creencia en un pecado original transmitido por generación destruye el concepto del pecado como acto libre y, por tanto, también la justicia divina, y da base –consciente o inconscientemente– en el conjunto social gravísimos males:
    • A) a menos preciar la sexualidad en general.
    • B) a condenar a algunos por su origen, base del racismo y
    • C) a considerar a todas las personas como naturalmente perversas sin remedio natural, base de toda dictadura, a lo Hobbes.
  5.  En  definitiva, pues, –dañino ya como todo lo que se admite e impone de modo no racional– ese dogma de apariencia tan inocente, inmaculado, es muy, muy dañino.  Cumple de modo nefasto la crítica: ”Lo que se da a uno se quita a muchos”; y, en las sociedades como la nuestra, por creencia personal  o por influencia ambiental, nos afecta, de muchas maneras y muy gravemente, a todos.

Diego Mas Mas, religiólogo.

 

14 comentarios

  • Santiago

    Pero la historia de la humanidad NO es solo de supervivencia, como dices tu Isidoro, es la historia de la moral. ´Desde la verdadera hominización, o sea desde la aparición de la conciencia que nos permite pensar y juzgar nuestros actos, los seres humanos han ejecutado con conciencia actos buenos y malos…Es una característica exclusivamente humana…Existía ya en la prehistoria esta ética primitiva al principio colectiva con la tendencia a asociarse en estrecha ayuda mutua, cooperación, compañerismo y hermandad. Sus enemigos verdaderos no eran los de su misma especie. Los bienes eran sociales, es decir, pertenecían a todos. Los humanos era libres y no conocían fronteras. No desconocían la propiedad individual, pues cada uno de ellos pudo haber sido dueño de su herramienta favorita para cazar o del lugar donde dormía pero con seguridad hay documentos que afirman que compartían con sus semejantes, los bienes comunes producto del trabajo. Esta moral primitiva, era una regla o costumbre que dictaba  su código biológico, y aún en esta oscuridad pre-histórica aparecen acciones que eran correctas y otras no…Por eso existió la medicina pre-histórica de la que tenemos abundante documentación arqueológica…SE intentaba hacer el bien mediante la medicina “mágica” y aliviar el sufrimiento humano en la enfermedad…lo que ha sido norma también  de toda la medicina histórica en el transcurso del tiempo, hasta el siglo XXI…También hay datos sobre las ceremonias funerarias…donde se tenía mucho cuidado de enterrar adecuadamente al cadáver y realizar sus ritos….y existen pruebas de que el hombre primitivo tenía un sentido universal de la supervivencia post-mortem..

    Difícilmente el Homo Sapiens hubiera podido sobrevivir, como humano, sin esa moral primitiva y ese código de conducta que estaba destinado a proteger al grupo. Una cosa es sobrevivir y defender la supervivencia,  y otra era la conciencia moral pre-histórica….Aunque no totalmente desarrollado el ser humano se distinguió por un sentido moral que le permitió formar el clan, la familia, la ciudad y la nación…llegando a nuestro alto grado de civilización, a pesar de los retrocesos históricos que la humanidad ha vivido en todos los sentidos…Los pueblos que se extinguieron fueron precisamente los de una ética degenerada donde se corrompieron los valores que el grupo imponía como regla moral o ley…Por eso, la conciencia moral es exclusiva de nosotros…Solo nosotros los humanos podemos juzgar la moralidad de nuestros actos, sabernos culpables o no, rectificar o no, y corregirlos o no…Y esa capacidad fue infundida en nosotros desde el principio con nuestra existencia que se desarrollo con la adquisición progresiva de nuestro conocimiento de la realidad cósmica..

    Un saludo cordial   Santiago Hernández

  • Julián Díaz Lucio

    Despuésde tantas elucubraciones cósmicas y demás, a mi me parece que este dogma de la Inmaculada como la misma fiesta son inútiles y deformadoras; porque si resulta que se apoyan en unos relatos míticos sin realidad histórica y sin fundamentos bíblicos, todo lo que se de ahí se ha derivado no tiene consistencia. Otra cosa distinta que se venere a María la madre de Jesús y que se le dé la importancia que se quiera con tal que  o se la idolatre, pero que se la venere como inmaculada concepción sin pecado original, me parece demasiado, porque no es verdad. De hecho hay muchas fiestas de María, aparte de las Patronas locales y regionales, que ese es otro cantar por la idolatría que representan.

  • George R Porta

    Serán necesarias las defiiciones dogmáticas? Después de asentir a ellas la vida sigue igual. Nadie las entiende, ni puede utilizarlas para nada. Se parecen mucho a los trucos de los magos, entretienen, divierten, atemorizan y al final solo el mago cobra y se marcha prontocon sus secretos a otra parte.

    Me cuesta creer que María, esté donde esté y como esté, haya querido distraer la atención de la gente de su hijo hacia ella, que Jesús tenga que ser persuadido por ella a interceder cada vez como aquella vez que narra el Cuarto Evangelio (Juan 2)en las bodas de Caná. Pero es que tiene Jesús que seguir intecediendo y haciendo milagros?

    María, como la mayoría de los personajes que aparezca ennuestras u otras escrituras sagradas son como modelos o ejemplos de virtudes y comportamientos o, como ocurre con otros, ejemplos de vicios y de lo que no se debe hacer.

    Afortunadamente la hipótesis anselmiana del pago de la deuda por la necesaria muerte del Hijo para satisfacer el orgullo de su Padre nunca ha sido declarada Dogma. Los católicos debemos asentir al menos en público, aunue yo me permito el riesgo de disentir y ponerlo entre interrogativos porque estoy convencido de que a Jesús le asesinaron cruelmente.

    Las fiestas son buenas, sobre todo si sirven para que quienes más mal la pasan en la vida descansen y se diviertan un poco y hasta para que quienes necesiten reavivar su vida religiosa si lo desean lo hagan, pero de ahí a este rollo cosmológico va una buena distancia.

    Personalmente, me dejan indiferente, porque como estoy jubilado, descanso lo suficiente. Y a María la tengo cariño en mi imaginación, sea la que todo el mundo crea que es, sea la que haya sido en la vida real (negra, china, mora, judía -me apena no poder decir cubana, pero la imposibilidad es insalvable) por haberme sido dicho que era la mamá de Jesús de Nazareth a quien admiro mucho sea quien haya sido históricamente.

    Con el tiempo me he convertido en un hombre de esperanza, pero las definiciones y las llamadas “verdades de la Fe” realmente no me preocupa ni negarlas ni afirmarlas. Un buen día con más o menos trabajo y sufrimiento me hundiré en el sueño de ser, la muerte. He decidido dejar para entonces esta obsesión que tuve de creer o confesar como cierto tantas cosas que ni entiendo ni me son necesarias.

    Que conste que he disfrutado mucho las ferias de la Pilarica, la de Sevilla en Mayo, la de Madrid, la de Covadonga y tantas otras que he visitado en España. Después de todo crecí entre tradiciones españolas no pocas de ellas vinculadas con María, o las que se celebraban en mi familia o en el colegio de curas donde aprendí a ser niño y me alegro de aquellos años.

  • Isidoro García

    Vamos a ver, Santiago. Dices que “Nuestra vida misma es un misterio cósmico…porque no tenemos una explicación científica convincente de la razón de nuestra venida a este mundo, ni de nuestro propósito ni nuestro destino final..”

    Y yo creo que la ciencia ya nos ha explicado, (y más que explicará en el futuro), nuestra emergencia en el Cosmos, siguiendo unas Leyes del Universo, que son implacables. Y proyectando esas mismas Leyes, que nos desvela la Ciencia, también nos muestra nuestro destino final.

    Otra cosa es que existe una gran parcela del Universo, de la que sabemos muy poco, solo meramente sus características físicas, pero de la que desconocemos si existe Vida inteligente en ella, y en ese caso, su relación pasada, presente y futura con nosotros. Eso para nosotros constituye un misterio importante, y trascendental, (con t minúscula), que los dogmas o afirmaciones sobre ese misterio, parcialmente pretenden desentrañar.

    También dices que “un día de la prehistoria el ser humano se hizo consciente de que tenía la aptitud de la  libertad y podía decidir y escoger la experiencia moral y espiritual, y  podía escoger el camino hacia la felicidad realizando acciones positivas, altruistas y constructivas PERO también podía escoger lo contrario,….o sea,  lo negativo, lo oscuro, y lo destructivo”.

    El ser humano, inicialmente, en sus épocas difíciles, no era un ser moral, sino un ser superviviente. Es ahora, cuando nuestra supervivencia “parece” asegurada, cuando nos estamos volviendo “morales”, (o inmorales), lo cual quizás es un poco prematuro, pues pensamos que ya estamos seguros, y no es así: “Primun supervivere”.

    Imaginemos algo poco probable: que el hombre de Neandertal, hubiese sido un humano con un altísimo código moral. Ese código moral, le habría sido fatal, le habría matado, a él y a sus hijos. La realidad es que fracasó, no sobrevivió, nuestros padres se lo comieron literalmente. ¿Queremos eso para nosotros?. Yo, no.

    El hombre del Neolítico, en sus durísimas condiciones ambientales y culturales, para sobrevivir, tenía dos reglas básicas de comportamiento, (si se quiere, su moral”).

    La primera, era la de una alta solidaridad intergrupal, solidaridad que era relativa, pues por ejemplo, el infanticidio abundaba, (mediante accidentes provocados, más o menos disimulados), en épocas de grave escasez o exceso de natalidad. La naturaleza prefiere que mueran dos, a que mueran todos.

    La segunda regla del hombre del Paleolítico, (humanos como nosotros), era el odio feroz y furibundo hacia otros grupos de humanos que se encontraran, y que eran potenciales competidores de la caza y vegetales comestibles de su zona, e incluso eran sus potenciales asesinos y raptores de sus mujeres.

    Y esas reglas ni son buenas ni son malas, eran necesarias para sobrevivir.

    Un hombre que hubiera realizado acciones altruistas, positivas y constructivas, con los humanos que se encontraba por el camino, no hubiera durado dos telediarios. No idealicemos demasiado lo del “buen salvaje”, todos somos hijos de Caín, y gracias a las barbaridades de “nuestros padres”, ahora nosotros podemos tener otras aspiraciones en la vida.

    Es verdad que aún en esas difíciles circunstancias, y con unos códigos básicos de comportamiento, habrá habido cierto grado de variabilidad y pluralismo de comportamientos, entre humanos, más “locos” y menos “locos”, o más “cariñosos” y más “feroces y hoscos”, o más “generosos” y menos “generosos”, con los suyos.

    Esas son variaciones comportamentales, que produce la salud mental de cada humano, y todo el entramado de circunstancias aleatorias y biográficas que condicionan nuestro carácter o nuestra personalidad.

    Moral, es todo lo que se refiere al comportamiento humano en general. Y los códigos morales y jurídicos, (si ponemos en cuarentena los códigos revelados), son compilaciones de consensos sociales de conductas adecuadas a realizar, y conseguir el objetivo básico: la supervivencia de la especie.

    Esta, traza unas líneas rojas, de un marco moral, del que no se puede salir. Dentro de ese marco moral fundamental, el humano puede expresar un carácter personal diverso, que influirá en su éxito reproductivo y por ende en el éxito de supervivencia de esos rasgos de carácter.

    No seamos demasiado idealistas. El ser bueno y cariñoso, en función de las condiciones del medio ambiente, no siempre es la estrategia más exitosa. En épocas inseguras, y de fuerte violencia, las mujeres buscan protección, y esa es la razón de que a muchas mujeres, (incluso hoy día), les sigan gustando los “malotes”, los filoviolentos, los que las protegen, (aunque esto no lo reconocerán fácilmente).

    Pero como veíamos en el caso del hombre del Paleolítico, esos consensos varían mucho en función de las circunstancias ambientales. Por ello los que niegan el relativismo moral, están negando la realidad evolucionaria de todo el Universo, y del hombre en particular.

    Lo que era útil y positivo en el Paleolítico, ya no es lo mismo en el Neolítico, y en la Protohistoria, y en la Edad Media, y en la era actual. Casos, como la esclavitud, los genocidios, las guerras de conquista, etc. Son ejemplos flagrantes de eso.

    En la actualidad, vamos camino de que la supervivencia esté asegurada, y que por fin podamos aspirar a la felicidad como único objetivo. Pero eso aún no ha llegado. Nos cercan grandes amenazas, que pueden afectar a nuestra supervivencia, y por eso, la Ciencia, (la psicología, la sociología, la antropología), debe iluminar claramente, los cursos de acción adecuados, más que los cabildeos de sacristías.

    Yo creo en los valores morales, unos comportamientos más adecuados y preferibles a otros. Pero hay que tener cuidado en no pasarse y no saliese de las líneas rojas del marco moral. Eso es fatal. Tanto se puede pecar por poco como por exceso. Y eso quien lo ilumina es la inteligencia del hombre y sus frutos: los conocimientos que proporciona la Ciencia.

    Yo entiendo el cristianismo, esa labor de ir conformando el “Reino”, como un ser cada vez más conscientes de que debemos aspirar a comprender y aprender a actuar en conformidad con las leyes del Universo, (el Tao), y concretamente las que nos competen, (la “virtud” = el “Te”), aprendiendo a navegar entre las contradicciones internas que tenemos, (las emociones y sentimientos), y que pueden perturbar nuestra racionalidad, que es el mayor tesoro de que disponemos para superar dichas contradicciones.

  • Santiago

    Si la Inmaculada Concepción constituye una “realidad cósmica desconocida”, tampoco esto es inusual…Los misterios cósmicos abundan…y el primer misterio es el Cosmos en si mismo…puesto que lo cósmico es una realidad llena de misterios..que cuando mas lo desvelamos, mas misterios aparecen…Sin embargo, no hay lugar para negarlos…puesto que estamos “rodeados de misterios”…Nuestra vida misma es un misterio cósmico…porque no tenemos una explicación científica convincente de la razón de nuestra venida a este mundo, ni de nuestro propósito ni nuestro destino final..Por tanto, no debemos extrañarnos tanto, al ser nuestra vida en si una profunda incógnita…llena de sorpresas diarias…

    Está claro que “la humanidad nunca ha sido culpable de seguir su naturaleza”…Pero existe un desorden EN esta misma naturaleza que nos hace apartarnos del camino correcto que es llegar a la felicidad por medio del bien…Es un desorden porque un día de la prehistoria el ser humano se hizo consciente de que tenía la aptitud de la  libertad y podía decidir y escoger la experiencia moral y espiritual, y  podía escoger el camino hacia la felicidad realizando acciones positivas, altruistas y constructivas PERO también podía escoger lo contrario,….o sea,  lo negativo, lo oscuro, y lo destructivo. Tuvo entonces el ser humano cósmico conciencia de su ser moral y que también que el-ella podía decidir de la misma forma en que fue creado, en libertad. PERO el dolor humano sobrepasa los límites de nuestra finitud y es como si nuestra naturaleza estuviera afectada por un mal anterior e incomprensible. La experiencia existencial del ser humano se encuentra en los primeros relatos de nuestra propia Creación pre-histórica cuando empezó el despertar de la conciencia, la entrada del mal en el mundo y la hominización.

    El Creador preparó la evolución del ser humano cuidadosamente con un cuerpo que pudiera ser el recipiente del espíritu. La hominización ocurre cuando aparecen en los homínidos la capacidad intencional y los indicios de actividad espiritual, independiente en su acción de lo meramente biológico, en un psiquismo ya puramente humano. Desde la Creación, desde el comienzo, el ser humano ha crecido hasta la venida de Jesucristo y sigue, y seguirá creciendo en Jesucristo…

    Para que se diera una opción libre basta un solo instante de luz. Cuando la voluntad del ser se inclinó libremente por la opción, la condición humana quedó determinada para siempre. Por eso no heredamos el pecado primitivo, sino solamente la inclinación a el. No pudo crearse la naturaleza “pecadora” sino que el ser humano lentamente fue comprendiendo su contradicción interior que le permitió entender mejor la fuente de su  males y volverse, voluntariamente, hacia la Revelación del Misterio, que es el mismo Jesucristo..que realmente existió en la historia universal…

    Por eso existe una contradicción en la profundidad de nuestro ser y es que YO “decido” hacer el mal que “no quiero”. Es como una segunda naturaleza que se superpone a nuestra naturaleza original, que es buena. Por eso existe un deseo UNIVERSAL para recobrar nuestra naturaleza original buena. Por eso no existen 2 principios..La vida es un bien. El mal no es originario…sino que proviene del abuso de nuestra libertad primaria que fue creada y dada a nosotros como el don principal para hacer el bien. El pecado original NO es personal en nosotros. ES un hábito, ES nuestro carácter o inclinación que proviene del primer pecado que es el original…

    No hace falta probar que  existe el mal, menos relativizarlo, no es simplemente una enfermedad involuntaria, ya que tenemos una voluntad que decide…Las consecuencias de los horrores de los crímenes que se comenten a diario en el mundo aparecen en TODOS los medios de información constantemente. Es por eso que necesitamos de redención…Jesús es la misma Revelación redentora, que nos rescató del mal…Sin esta Revelación nos hubiéramos quedado en la oscuridad de la pre-historia. Nada podríamos saber del Misterio de Dios en el Cosmos. Pero nacimos post-Jesucristo y en Jesucristo. El es esa LUZ que por la FE ilumina nuestra razón para poder acceder a las verdades que El mismo proclamó durante su vida mortal. Nuestro conocimiento no es absurdo, Y  no solamente es deductivo, sino también intuitivo, especulativo, infuso, experimental, científico, filosófico etc….Nos podemos acercar cada vez más a la verdad trascendente solamente en la esperanza de Cristo.

    Un saludo cordial    Santiago Hernández

  • olga larrazabal

    Esta fiesta siempre me recuerda mi infancia y juventud en Talca, ciudad de donde Mons Larraín era Obispo.

    Este día el Padre Labarca, encargado del Sagrario, organizaba una procesión a un cerro aledaño a la ciudad, que terminaba en una imagen de la Virgen.  Un tramo de unos 14 Km.  El jaleaba la procesión  con diversos cantos a María y cada cierto tiempo repetía::  “No importan las piedras, no importa el camino, solo importa el fin”  sentado en su camioneta con un altoparlante, mientras nosotros íbamos casi gateando muertos de calor y a pié.

  • Isidoro García

    Todos los dogmas, son la expresión concreta de una supuesta realidad cósmica desconocida.

    Cuando no tenemos ni idea de un mundo desconocido por nosotros, describir sucesos o elementos del mismo, es algo imposible de realizar de forma fidedigna. Y por ello, inevitablemente, no se puede pedir realismo, y exactitud lógica en esas expresiones.

    Y aunque se diera el caso de que alguien que sí lo conoce, nos hablara de ello, nunca conseguiríamos hacernos una idea cabal de lo que nos está contando. Nosotros entendemos la realidad, en función de la cosmovisión que tenemos, y si en nuestra cosmovisión no existe ese mundo oculto, no entenderemos nada.

    Por ello decía Hegel, que el creyente cristiano “dice la verdad, pero no sabe lo que dice”.

    Por eso una explicación racionalista y racional de dogmas o asertos como la Inmaculada, etc., son inútiles, y hasta absurdos, como sería jugar al mus, con las reglas del tute. Y entonces esa “irracionalidad” de los asertos, no provienen de la irrealidad del aserto, sino de nuestro mal acercamiento a dicha realidad. (Es como si para comprender el motor de un coche, lo que miramos son las ruedas).

     

    Concretamente, la Inmaculada Concepción, es entendible, mediante un “relato” del cosmos, distinto al clásico del cristianismo.

    Partiendo de la base de que María era la madre biológica del humano Jesús, (el designado Jefe de la humanidad), entonces María se puede considerar una figura simbólica de la Humanidad, y por ello, justo, este dogma es la contrafigura y la negación del pecado original.

    Sería esto: que la humanidad, nunca ha sido culpable de seguir su naturaleza, en las muy difíciles circunstancias que le han tocado. Ni antes del parto, (época anterior a Jesús), ni en el parto, ni después del parto, (época posterior a Jesús).

     

    Y el de la Asunción, sería una prefiguración, del ascenso de la Humanidad al “Cielo”, o sea una próxima salida e incorporación plena al Cosmos y sus pobladores, una vez que hayamos realizado el proceso de metamorfosis de la especie humana, (la construcción del Reino de Dios).

     

    Lo que no procede es interpretar este tipo de cosas al pie de la letra.

     

  • Santiago

    Es imposible, por mas que se quiera, separar la devoción a María de la nación española, de la misma manera que los grandes sistemas y gobiernos no-creyentes, paganos como la Roma Imperial o materialistas como los modelos de los últimos siglos en manos de sangrientos dictadores, no pudieron borrar el cristianismo del mapa…En España, ya existían mártires en el siglo II…y María estaba también presente en sus oraciones….

    Por otro lado María no se puede separar de Jesús, tal y como la presentan los Evangelios…María estuvo presente desde el principio, por ella hemos tenido a Jesús de Nazaret..Por tanto, ella está presente, silenciosamente desde su nacimiento hasta el comienzo de la Iglesia…Por tanto, María pertenece a la sustancia primitiva del cristianismo…La vemos no solo en la Anunciación sino en las Bodas de Caná y en Pentecostés (Hechos 1, 14) Por eso los Santos Padres como Cirilo de Alejandría dicen “que los profetas te anunciaron y los apóstoles te celebraban con las mas altas alabanzas”. Es unánime el testimonio sobre María como virgen y madre de S. Ignacio de Antioquía, Justino, Ireneo, Clemente de Alejandría, Orígenes, Gregorio Taumaturgo, Efrén, Epifanio. La Virgen María está esculpida y pintada en las piedras de las Catacumbas que datan del siglo II como testimonio del culto a la Virgen en la Iglesia Primitiva. Y esta devoción ha sido unánime a través de 21 siglos de Iglesia.

    Por eso, El Concilio Vaticano dice que “no es extraño que entre los Santos Padres fuera común llamar a la Madre de Dios toda santa e inmune de toda mancha de pecado y como plasmada del Espíritu Santo y hecha una nueva criatura” citando a S. Germán Const., Anastasio Antioch., San Andrés Cretense, San Sofronio etc. ( Lumen Gentium Capítulo VIII, 56).

    Por otro lado, es incorrecto entender el pecado original como un pecado personal heredado, mas bien que una tendencia del ser humano al abuso de la libertad, que data en el misterio mismo de la Creación humana con pre-rogativas y dones que no correspondían a nuestra misma naturaleza. Y como dice el Concilio María no puede opacar a Jesús…que es el único Mediador…Su labor principal fue cooperar con la obra redentora de su Hijo, Jesucristo…en el camino de la salvación…Esta devoción, bien entendida, forma parte de la tradición sustancial católica….Nadie se ha vuelto hacia María, abandonando a Jesucristo…En mis tiempos decíamos “A Jesús por María”…Entendiéndole así no hay porque inquietarse…Es el pueblo mismo el origen del culto a María…y seguirá siéndolo hasta el final de los tiempos..

    Un saludo cordial    Santiago Hernández

  • Javier Pelaez

    Carlos ya dijeron en El Intermedio que las personas que van a trabajar en festivo-12O y 6 D- inequívocamente no pueden ser españolas….

  • Javier Pelaez

    Gracias George R.Porta.

  • George R Porta

    !Felicitación retardada, Xavier. Te deseo muchos años de buena salud, bienestar, alegría con aquellos a quien quieres a tu lado.

  • Carlos

    Ya conté en un artículo en Atrio que este año estuve unos días en Lyon. Conocí de pasada a dos españoles que me dijeron que el día siguiente era fiesta, aunque no sabían cuál. Era el Corpus Christi. El Corpus es la celebración de un dogma católico, no aceptado por los agnósticos ni por los ateos, ni por los protestantes.Tampoco por supuesto por los musulmanes. Sin embargo a la Francia laica no parece molestarle celebrar sin más una fiesta tradicional.

    ¿Tendremos que volver a las festividades agrarias puesto que también las políticas -6 D- o las históricas -12 O- son molestas para algunos?

  • Javier Pelaez

    Estoy totalmente de acuerdo con la Carta al director el 8 de diciembre a partir de ahora lo celebrarán los españoles por algo muchísimo más real e importante:MI CUMPLEAÑOS…

  • George R Porta

    Fui educado en el culto a la “Madre del Cielo” pero en realidad con el tiempo he venido a preguntarme si fuera justo preferir a esa madre por sobre la mía natural que fue buena y a veces difícil pero de cuya fidelidad y cuyo cariño, con o sin limitaciones, no fuera posible dudar. Jesús mismo, en la cruz, si han de tenerse por ciertas las narraciones evangélicas, se la entregó a su “Discípulo Amado” o a la comunidad de sus amigos. Lo demás de la coronación en el cielo, y el rollo de la muerte que no fue muerte y asunción que no fue ascensión (aún la atribuida a Jesús es problemática)… Y qué decir de la innumerables advocaciones según las circunstancias y lugares de aparición o visión… Parece que el culto tardó en aparecer y ya eso es significativo. La Mariología, alta o baja, como tratado teológico hasta el punto de casi olvidar a Jesús mismo y la discusión de si mediadora o co-redentora, etc. Toda esa elaboración ornamental y tan compleja que los no católicos han sabido mantener dentro de lo razonable, quizás merezca ya una revisión.

    La contradicción de una teología del matrimonio que pone énfasis en la unión de los esposos pese a la extraña teología de la concepción de María y de la naturaleza engendrada de Jesús sin ayuda de varón, pero que se ha de considerar plenamente humana.

    Para los parlanchines como yo es difícil resumir tanto y también el tema como en el artículo que origina este hilo pero en cambio invita a mucha y variopinta reflexión. Gracias.

     

Responder a olga larrazabal Cancelar comentario