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La poesía sapiencial

Isidoro

   El rincón de soñar (5)

<Vienes a nosotros desde otro mundo.
Desde más allá de las estrellas.
Trayendo contigo la esencia del amor. (…)
Los opuestos se unen.
Todo lo profano vuelve a ser sagrado.

(“La Alquimia del amor”) – Rumi

La poesía auténtica, (no la de los versitos), es un intento de expresar la filosofía, la sabiduría del Universo, que es algo aún desconocido e inexpresable para nosotros. Y por eso la buena poesía siempre es un destilado del conocimiento, (su esencia). Y por eso la buena poesía es el escalón supremo de dicho anhelado conocimiento.

Por eso todo buscador de la sabiduría añora encontrar esa palabra mágica que se escribirá en el firmamento y que será la contraseña para abrir la Wikipedia de la mágica Nueva Jerusalén.

Y por ello el filósofo Wittgenstein intuía que siempre aspiramos a un conocimiento superior: “Aun cuando todas las cuestiones científicas recibieran respuesta, sentimos que el problema de nuestra vida no habrá sido ni rozado”.

La buena poesía sapiencial, es como uno de esos dibujitos que hace un niño, sobre la casita de su abuelito, con una casita con chimenea, el sol, y un árbol, dibujados naifmente, casi esquemáticamente, con colorines chillones, para tapar las imprecisiones del trazo infantil.

Pero es un primer paso que ayuda mucho a hacerse idea de las cosas. Si un ciego, pudiera ver el mundo, solo como pintado por un niño de cinco años, le sería de una enorme ayuda, y sería para él, todo un auténtico milagro y muy esclarecedor.

Pues eso es la poesía del sabio. Por eso el poeta debe ser un niño, y un sabio al mismo tiempo. (Por eso hay tan pocos poetas y tantos poetuchos, -afortunadamente cada vez menos de estos últimos, porque ya la gente se sabe lo del tocomocho).

Hay una pequeña minoría de personas, que tiene ese don: de saber trasladar en dibujos de niño, lo que nadie ha visto ni siquiera ha vislumbrado. Y aunque a veces cuesta un poco descifrar los trazos y hacerse una idea cabal de la casa del abuelito, son una ayuda impagable para el buscador ciego, que no ve nada.

En el mundo actual, mediante la ciencia, intentamos conocer, fotografiar, radiografiar y analizar espectralmente toda la realidad. Pero cada vez que sabemos más, aprendemos que como dice el Premio Nobel de Física, Frank Wilczek la realidad está tejida de verdades opuestas. Y que todo es como la luz, onda y corpúsculo al mismo tiempo.

Por eso ante tanto color negro en nuestro cuadro del Cosmos, debemos rellenarlo, con lo mejor que dispongamos, que en este caso es la visión de los poetas y los profetas (que son los poetas que miran hacia lo sagrado). Su dibujo infantiloide e impreciso, no es igual que una buena fotografía en color del Hubble, pero a falta de pan buenas son tortas.

Esos vislumbres poéticos, que hay que descifrar e interpretar como los dibujos infantiles, son como un mapa del tesoro esquemático, con muy pocos detalles, y por eso es muy difícil situar el tesoro buscado. Son como un mandala budista, un plano simbólico de la ciudad utópica soñada. Y para descifrar tanto el mapa del tesoro o el mandala, es preciso conectar con nuestro daimon interior – “traductor” especial, en nuestro subconsciente, y los creyentes también escuchar alto y claro las voces de nuestros hermanos del Mundo Espiritual.

Es un trabajo continuo y sin fin y por ello, Lanza del Vasto, en su “Oración del artesano”, decía:

“Enséñame a combinar la prisa con la lentitud,
La serenidad con el entusiasmo, el celo con la paz.
(…) Y durante la labor, ayúdame a mantener tenso el hilo de la atención.
Y sobre todo rellena tú mismo los vacíos de mi obra”.

 

 

 

 

 

6 comentarios

  • Veronica pojmaevich

    Me gustó mucho esta entrada! Yo necesito el alimento espiritual, me extraño que no hicieran una entrada sobre sta. Teresita el 1 de octubre, creo haber leído una entrada de Antonio de años atrás; esas entradas sobre espiritualidad personales son impagables! yo pedí en 1999 la sanación de mi hermano menor, el más débil, y estoy maravillada con lo que hizo con el, con su subjetividad! Este año la novena la dedique a mi hermano mayor y metafóricamente por todos los  jóvenes ricos, por un cambio en sus corazones, subjetividad, vamos a ver qué ramillete de rosas me manda Teresita del cielo respondiendo a mi anhelo del corazón.
    Me gusta mucho como escribes Isidoro, tu lógica de pensamiento! Me gustaría compartirte algo que estoy escribiendo, que esta lejísimo de tu erudición pero intuyo que me puedas tirar alguna pista; lo mío es algo así como un dibujo de salita de 3 años jaja. Me compartirías tu email?

  • Isidoro

    Me he metido a ver de que trataba este artículo, cuyo título me gustaba, y me encuentro, que era mío. Aunque parezca extraño, no lo s tanto, porque, (yo al menos), encuentro que muchas veces escribo cosas que no estaban dentro de mí, (o al menos conscientemente).

    Si no sonara a presunción, (que de verdad que no lo es), parecería que este extraño fenómeno es una experiencia fehaciente, de que el “Dios” del artesano de Lanza del Vasto, “rellena los  muchos vacíos de mi obra”.

    (Aunque hoy, diría que quizás es un arquetipo-bot sapiencial autónomo, de nuestro inconsciente colectivo, que actúa cuando quiere y donde quiere, exactamente igual que la “gracia”. (¿O quizás son la misma cosa?: yo hoy, creo que sí.

    De todas formas muchas gracias amigo Abi Sinaí, por recordarme este trozo de mi pasado.

  • Muy byena definición e investigación

  • Gonzalo Haya

    Me sumo a la afirmación del Premio Nobel de Física, Frank Wilczek: la realidad está tejida de verdades opuestas. Nos falta la clave para interpretar la realidad. En nuestra situación actual necesitamos dos caminos complementarios para acercarnos a ella: el camino lógico y el camino sapiencial (la poesía, la sensibilidad, la intuición). Quizás sea que uno analiza el corpúsculo, y el otro percibe la onda.

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