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La función de la religión en el testimonio cristiano

RománQue la fe profesada sea el más alto valor testimonial de la praxis cristiana resulta una obviedad cuando son expresiones o actos de amor fácilmente reconocibles como tales, aunque a veces aparezcan revestidos como actos de beneficencia o de filantropía. “¿Tú tienes fe? Pues yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin obras y yo te mostraré por las obras mi fe” (Santiago 2,18)


Educada en la nueva civilización europea occidental la gente se aparta de una religiosidad carente de obras y huye de los templos construidos como refugios para escapar hacia una divinidad que hace renuncia de lo humano. ¿Qué función puede tener la religión creada para una vida posterior a la muerte, cuando ya nada humano nos resulta ajeno? El catolicismo tradicional está en una encrucijada. Abrazar las realidades mundanas obliga a aligerar la mochila llena de tantos escapismos.

El desinterés por la religión no se corresponde con la búsqueda de nuevas formas de expresar la espiritualidad que se percibe en los medios nuevos de comunicación social y el interés que despiertan ciertos temas al margen del discurso religioso convencional.

¿Crisis de fe o crisis de Iglesia? Hace cincuenta años lo teníamos claro: la fe estaba en crisis y la gente andaba en búsqueda de nuevos contenidos más en consonancia con los cambios sociales experimentados. Hoy se analizan los fundamentos de la religiosidad en busca de nuevos anclajes, perdido ya el valor reverencial de la autoridad y el sentido dogmático de las verdades doctrinales. La tradición que suplantaba la búsqueda alternativa de nuevas maneras de interpretar ha quedado desautorizada por la historiografía.

¿Ha perdido entonces la religión su función de guardiana de nuestro sistema de creencias? ¿No será que le hemos atribuido a la religión cristiana unas funciones propias de cualesquiera otras religiones olvidando la dinámica de la fe en el Resucitado?

No es el dogmatismo el que hace inasumible el catolicismo a la gente actual, sino el haberlo reducido a un “sistema de creencias” en sustitución de la dinámica vivencial de la fe. Eso plantea el problema de si estamos en la necesidad perentoria de una reforma o de un avivamiento, la búsqueda de verdades para darle una nueva inteligencia al mensaje, o encontrarnos con la verdad de vida.

La virtualidad de la fe no consiste en la aprehensión de unas verdades para construir otra doctrina, sino en su experiencia vivificadora. Parece como si estuviéramos en la necesidad de otra teología, cuando el camino encarnacionista que hemos emprendido nos conduce a vivir de las experiencias del Espíritu.

Reforma y avivamiento son realidades distintas producidas históricamente en el Pueblo de Dios. La reforma básicamente viene de arriba o necesita de la iniciativa de quienes gozan de autoridad o prestigio en la comunidad eclesial, y se mueve por los aspectos formales para crear o promover una nueva conciencia.

El avivamiento presenta una naturaleza pneumática, obra del Espíritu, y que nace en el seno de la comunidad a veces sin ningún respeto por los formalismos, las reglamentaciones y los cargos de oficio. Es Pentecostés continuado en la Iglesia de Jesús: …”Sucederá en los últimos días, dice Dios: derramaré mi Espíritu sobre todo mortal y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños…derramaré mi Espíritu…” (Hechos 2,), pues la Iglesia es el conjunto de los discípulos y discípulas de Jesús, revividos por el Espíritu de vida que levantó a Jesús de entre los muertos, constituyéndole Dios, el Señor y el Cristo. Y por otro lado el Espíritu es tan universal como la creación misma.

A veces consideramos que Dios se hizo presente con Jesús, quien vino de junto a Él, y volvió a Él, para retornar glorificado. Pero cuando Dios puso su tienda entre nosotros lo hizo para quedarse y sigue en medio de nosotros, nosotras, constituidos en comunidad y anidando en quienes invocan su nombre aunque no se sepan miembros del rebaño.

Todo pacto implica una promesa y ese pacto con promesa de los labios de Jesús se va cumpliendo en su pueblo.

En la base de la religión encontramos a un grupo de seres humanos intentando definirse para así interpretar el mundo y, dentro de tal interpretación, situar la búsqueda de su destino. Si apuramos nuestro cristianismo nos encontramos con una Persona.

Pasando por su muerte y resurrección, Jesús abolió la muerte (no que sólo le haya encontrado un sentido) y ha sido a través del Evangelio cómo se nos revela, lo que ha hecho con el ofrecimiento de su vida y la inmortalidad que adquirió en nuestro favor.

Jesús fue persona religiosa viviendo dentro de la religión de sus padres. Vivió sin cuestionarse las formas pasadas de organización de su pueblo. Sin embargo se sintió legitimado para enseñarnos cómo deberíamos vivir la religión en adelante: en la perfección de las promesas cumplidas por Dios.

La Iglesia puede constituirse en religión organizándose en un sistema ordenado de creencias, o puede también reconocerse una obra de Jesús y entender que ella misma, la Iglesia, es Jesús viviendo y obrando en medio de su Pueblo a la espera de la Parusía.

El cuerpo de carne de Jesús permanece aún muerto con cada persona que abraza la fe, constituida en esperanza de vida. Y el Espíritu de Jesús actúa como prenda segura para dicha esperanza, que no defrauda en la espera gozosa de las redimidas.

Si quisiéramos intelectualizar esta verdad de vida que llamamos el misterio pascual tendríamos que resaltar que en la Iglesia así entendida se combinan la soberanía de Dios y la responsabilidad humana, esto último como en cualquiera otra organización religiosa

La fe entra en el ámbito de la iniciativa divina y la religión es su respuesta humana.

136 comentarios

  • oscar varela

    Hola!

    De lo espumado por el Cumpa Isidoro
    se me hace que las religiones han sido los pañales en que creció la mística.

    Cuando, históricamente, se inventa el Ser de las cosas y sus Razones
    (que vienen a ser como los juveniles pantalones largos)
    la mística sigue allí fermentando en experiencias;
    algo así como lo que en lengua de España llaman “ESTAR EN EL AJO

    Estar en el ajo es tener la máxima percepción holística
    (saber de qué se trata)
    y entonces
    (saber a qué atenerse)

    ¿o no?

    Ha sido España quien nos ha mostro-enseñado a que los dioses anadan por los pucheros de las cocinas.

    ¡Voy todavía! – Oscar.

  • Asun Poudereux

    Muchas gracias, Isidoro, por el enlace y todo lo que contiene. Es esclarecedor  y aún más que eso, rompe esquemas y abre un sinfín de posibilidades,  que sin duda repercutirán en un nuevo modo de ser y estar en todo lo que es, universo incluido, de toda la humanidad a nivel individual y colectivo.

  • Isidoro García

    Ayer leí un reciente artículo de José Luis San Miguel de Pablos, “La mística como experiencia holística del Universo”, en Tendencias 21 de las religiones, http://www.tendencias21.net/La-mistica-como-experiencia-holistica-del-universo_a37071.html, que es bastante esclarecedor sobre el tema, (por lo menos para mí). No se si se puede hacer sin solicitarlo al autor, pero aprovechando la liberalidad de Internet, entresaco y copio algunos párrafos muy interesantes, solo con alguna pequeña edición para facilitar su lectura.
     
    6.52. Sentimos que aun cuando todas las posibles cuestiones científicas hayan recibido respuesta, nuestros problemas más vitales todavía no se habrán ni siquiera rozado.
    6.522. Lo inexpresable ciertamente existe. Se muestra en lo místico.
    (Proposiciones con las que termina Ludwig Wittgenstein su” Tractatus Logico-Philosophicus”)
     
    (La evolución del pensamiento de Wittgenstein nos ayuda a) “entender lo que es la mística e incluso nos sugiere una definición: sería una facultad o capacidad humana natural, aun poco desarrollada, de conexión directa con la realidad, con el en-sí de esta, “puenteando” la vía cognitiva racional-verbal, que sólo permite acceder a signos y representaciones (las sombras de la caverna platónica).
    (Esa conexión directa se realiza mediante) la intuición, que nada tiene que ver con la fe dogmática y sí mucho con la mística; pero exige contrastar dicha intuición con los datos empíricos para poder estar (relativamente) seguro de algo.
    Pero ¿qué es lo que establece inicialmente una idea guía, un paradigma?.  De hecho, una intuición, que lleva a ver que “todo casa”, a percibir una mayor coherencia holística en un cierto campo o incluso en la realidad toda. Los indicios empíricos no son sino señales apuntando hacia ese brusco insight, clic o eureka que Kuhn calificó de gestáltico y que se parece mucho a la resolución repentina de un koan, que le supone al meditador zen subir un peldaño de la escalera desde la que contempla la realidad.
    “No creo que el foco auténtico de la mística sea Dios, sino… la Realidad (salvo que ésta, en su ultimísima absolutidad, le sea indistinguible). Y mucho menos creo, como ya habrán deducido, que dicho foco sea un Dios personal, por más que los relatos de numerosos místicos confesionales apunten en esa dirección”.
    La evolución del pensamiento de “Wittgenstein supone un ejemplo exponente de la ruptura koánica que, al igual que en un meditador zen, se acaba produciendo en el pensador plenamente honesto y libre que se esfuerza, a tumba abierta, por acceder a lo Real por la vía del pensar”.
     

  • oscar varela

    Hola!
     
    Ayer noche terminaba yo mi Comentario, así:
     
    Salgo de donde YO había entrado (ensimismándome)
    Salgo con un PLAN práctico (técnico)
    Salgo al MUNDO que hay hecho Afuera.
    – Ese Espacio de SALIDA es el DRAMA de intentar LOGRAR poner Afuera lo que hay Dentro.
    – Eso es la Vida de cada cual.
    ………………….
     
    Este Post del Cumpa Román lo titula:
    La función de la religión en el testimonio cristiano
     
    Pienso que la “religión” –toda hecha por nuestros ante/pasados- ha cumplido la función de crear algunos Órganos en la vida humana según la vamos viviendo.
     
    Tal vez podríamos llamar “EMOCIÓN” a las Secreciones Internas de esos Órganos. Parecieran ser ellas condensaciones de una emergente Energía LÍRICA en cuyo bullir asienta la Estructura saliente a la Superficie carnal de la vida humana.
     
    Energía tal ha inspirado siempre las Aventuras de “Rescatar” de la Muerte. Los que han hecho punta en su arrojo vital los hemos llamado HÉROES (antecedente sustentador de los dioses).
    …………………..
     
    Algunos ejemplos contemporáneos de las tales Secreciones Internas:
     
    http://www.youtube.com/watch?v=yzUAUv16x6k
     
    http://www.youtube.com/watch?v=oyruvliUXvE
     
    http://www.youtube.com/watch?v=w67-hlaUSIs
     
     

  • M.Luisa

    Bien,  Oscar, iba a pedirte que te extendieras más sobre el comentario que hacías a partir del mío de ayer.   Veía, eso sí,  en el tuyo, de fondo, el factor vida  que obviaste, y ahora  por lo que le contestas a Pepe, en efecto, veo que fue así.   De todas maneras y aunque  esta vez  sería yo como tu ayer, quien  estaría de acuerdo contigo  me tomo un corto tiempo para pensar que piezas faltarían  o sobrarían  en el puzle.
    iba a decir, buenos días, pero  no,par ti, Buenas Noches!

  • oscar varela

    Hola p.b.!
     
    1- Me preguntas:
    ¿Y a dónde sales?

    2- expresas una tesis (antigua porque supone un espacio homogéneo):
    – Para salir de un espacio tiene que haber otro espacio al cual se sale.

    3- desde esa posición (antigua) re-preguntas:
    ¿Cuál es ese otro espacio?
    ………………………………..

    Bueno pepe, bueno:
    ¿Tanto tiempo que lo estoy diciendo en ATRIO
    -desde diversos y variados puntos de vista-
    y todavía no conoces mi pensamiento?
     
    ¿Qué le vamos a hacer?
    Yo no tengo ni apuro ni pretensión de que se comprenda mi modo de pensar.
    Goteo siempre de la misma agua para quien tenga sed.
    ……………………….
     
    Sabrás que el “espacio geométrico
    es “abstracto”
    respecto al “espacio corporal”.
     
    El “espacio espiritual
    ¿qué es eso?
     
    ¿Una “corporeidad espiritual”?
    Tal vez lo más parecido a un cuadrado redondito.
     
    Yo pienso en un “espacio dramático
    donde se juega la “vida humana”
     
    ¡Voy todavía! – Oscar.
    ………………………….
    PS.: “¿Cuándo nos abriremos a la convicción de que el ser definitivo del mundo no es materia ni es alma, no es cosa alguna determinada sino una perspectiva? Dios es la perspectiva y la jerarquía: el pecado de Satán fue un error de perspectiva.
    (Ortega y Gasset – “Meditaciones del Quijote” (OCT1)
    …………………

    Pero debo responderte tu pregunta inicial: ¿a dónde salgo?

    No te será fácil comprenderlo:
    Salgo de donde YO había entrado (ensimismándome)
    Salgo con un PLAN práctico (técnico)
    Salgo al MUNDO que hay hecho Afuera.

    – Ese Espacio de SALIDA es el DRAMA de intentar LOGRAR poner Afuera lo que hay Dentro.
     
    – Eso es la Vida de cada cual.

  • Dracir Abad

    El pensamiento como función de la experiencia no agota la experiencia porque esta le permanece independiente y en cualquier caso la percepción de la realidad se da siempre incompleta.
    En efecto, nadie parece poseer real, exclusiva, y absolutamente a la realidad aunque esté persuadido de ello, o lo sienta, o caprichosamente lo decida.
    La diversidad hermenéutica o interpretativa es como una variable dependiente o función del conocimiento y, subsecuentemente, el conocimiento una función de ella en cuanto avance.
    Esta dificultad de conocer no es nueva. El Mundo que hay que conocer continúa en existencia y si se le puede explicar parcialmente  y post factum, no parece poder ser explicado definitiva y totalmente precisamente porque continúe en existencia.
    Eso pudiera sugerir que el conocimiento no puede ser objeto de certidumbre definitive, incluyéndo a quien conoce en su ser sí mismo, excepto como hipótesis que variará en function de su progreso.
    Por ejemplo en el mito bíblico la divinidad hebrea parece que nunca mostrara su rostro ni deseó ser representada como objeto. Ese mito que perdura es una evidencia plausible de la posibilidad de alguna divinidad como imaginación o proyección de la imposibilidad e variar el propio sentido de identidad como limitación del vivirse.
    Los benedictinos aseguran que el retrato de Francisco de Asís en la cueva de Subiaco sea una pictografía tomada del “real” o de proporciones reales. El Greco imaginó a Francisco diferente desde su aparente visión deforme, no obstante, ambas son representaciones de Francisco y ambas son suficientemente válidas para algunos aunque no lo sean para otros. Nada de ello niega la plausible historicidad de Francisco el hijo de Bernardone.

     

  • M.Luisa

    Acaso existe el espacio? no serán las cosas las que son espaciosas?

  • Isidoro García

    Yo creo que lleva razón Pepe Blanco. No sé las características concretas de esa corporeidad espiritual, aunque me las imagino, y una cosa así, no parece razonable suponer que sea fruto evolutivo “natural” de la Naturaleza o Universo, aún y todo lo maravilloso que pueda resultar éste.
     
    Yo creo, que unas cosas así, necesitan una intervención “mágica”, de alguna inteligencia, surgida de ese Universo o Naturaleza, con lo cual sigue siendo algo “natural”, pero fruto de la acción de inteligencias surgidas en el Universo.
     
     
    La “magia” resulta mas difícil de eliminar de lo que parece. Por eso alguien decía que es muy fácil matar a Dios, lo que es difícil es hacer desaparecer el cadáver.

  • Asun Poudereux

    ¿Y si no hubiera más que un espacio abierto de consciencia a toda clase de posibilidades, en el que también la mente, en su pequeña parcela,   juega su papel  imaginando y construyendo liberaciones y ataduras?

  • pepe blanco

    ¿Y a dónde sales, o.v.?
     
    Para salir de un espacio tiene que haber otro espacio al cual se sale.¿Cuál es ese otro espacio?

  • oscar varela

    Hola!
     
    Leo de M.L-:
     
    – “la propuesta de que somos corporeidad espiritual ofrece la posibilidad de salirnos de la situación hilemórfica (materia-forma aprox.= cuerpo-alma)
     
    Pienso lo mismo,
    Pero de otra manera:
    ……………………………….
     
    Nuestra Aventura y Des-Ventura consiste, precisamente en
    la posibilidad de salirnos de la situación “corpóreo-espiritual”
     
    ¡Voy todavía! – Oscar.
     

  • M.Luisa

    No, Isidoro,  no hay nada que disculpar, mi intención de dejar de  intervenir  en este hilo fue simplemente   porque veía que, desde la perspectiva hilemórfica  en la que con gran facilidad se cae, lo que se consigue es que la discusión se halle presa  en un callejón sin salida.
    Por eso la propuesta aquí  olvidada de Juan Luis herrero del Pozo de que somos corporeidad espiritual y que ahora   el amigo Pepe  trae  a colación,    ofrece la posibilidad  de salirnos de esta situación.
     
    No sé cómo él la afrontará, habremos de esperar, pero lo que sí puedo adelantar es que  no creo que sea ni con este espiritualismo ni con este sobrenaturalismo que tú aludes.
     
    En cualquier caso lo que sí diré es   que todos mis comentarios  de contenido antropológico,  esta idea de que somos corporeidad espiritual ha estado siempre presente.  Lo que ocurre es que para  entrar en comprensión de ello es necesario liberarnos de los prejuicios que, como decía antes el hilemorfismo, la idea de cuerpo y alma,  ha impregnado la mentalidad occidental.
     
    En espera de lo que nos diga Pepe, simplemente diré al respecto que desde la perspectiva de la corporeidad espiritual que no es sino la contraria  de cuando se piensa la realidad humana partiendo de fuera a dentro, es decir, partiendo  de lo que el sujeto “tiene” (cuerpo y alma)  se  parte a la inversa, de dentro a fuera y se intenta pensar el cuerpo no como algo que el sujeto tiene,  sino en aquello que lo actualiza como una estructura  psico-orgánica abierta al mundo  en la acción plena y dinámica del sentir.

  • Isidoro García

    Amiga M. Luisa, me alegro de que sigas interviniendo, porque todos nos necesitamos, y he pensado que quizás un comentario mío de hace unos días te molestó. Si fue así, lo siento y te pido disculpas. Aquí yo creo, que escribimos para que quien quiera leer y reflexionar sobre nuestros escritos, lo haga, y el que no quiera hacerlo, o no le guste lo que escribimos, pues también muy bien. El mundo cultural consiste en eso: no tenemos que gustar a todo el mundo, y más aún si gustáramos a todo el mundo, deberíamos preocuparnos, porque sería que algo no estamos haciendo bien.
     
    Una vez dicho esto, desde mi escaso conocimiento filosófico y teológico, pienso que sale aquí el tema clave del pensamiento religioso moderno: el del espiritualismo. O sea, si aceptamos o no la existencia de una parte del ser humano, oculta y por así decirlo “sobrenatural”.  Es lo que antes se llamaba “alma”, concepto que tenía el inconveniente de que incluía las facultades intelectuales y mentales, que hoy sabemos que son fruto de la actividad de una parte de nuestro cuerpo: el cerebro.
     
    Ante este descubrimiento, muchos han estimado entonces que el “alma” no existía, sin aceptar que ese ente llamado “alma”, además tenía otras características, no estrictamente ligadas y radicadas en el cerebro. Por eso, dada la equivoquicidad del nombre “alma”, sería mejor sustituirlo por el de “espíritu”, y siempre teniendo en cuenta que no es responsable del pensamiento humano, que corresponde a la mente cerebral. Naturalmente este concepto de “espíritu” no es científico, y es un asunto de intuición y fe personal.
     
    En el fondo ante estos temas religiosos, caben tres posturas. La primera, es la de aceptar un mundo mágico, sobrenatural, ajeno y extraño a las leyes del Universo, que es la postura tradicional.
     
    La segunda, la de los religiosos modernos, que como indica Juan Luis Herrero en sus escritos, (que he ojeado aquí en Atrio), pretenden eliminar esa “magia” sobrenatural en su cosmovisión, dejando una religión exclusivamente naturalista, y donde Jesús, quedaría reducido a un gran maestro humano, (quizás el más sabio que haya existido), pero poco más.
     
    Pero yo quiero señalar que hay una tercera vía, (como en casi todo). Y es la vía de la religión cósmica, inserta en un mundo “semimágico”, en el que la ciencia y las tecnologías del futuro, (que ya apuntan indicios muy reveladores, en estos momentos), nos recolocarían en un mundo que para muchos les parecería “mágico”, de lo mas maravilloso que les resultaría.
     
    Dice el filósofo David López: “Yo tengo la sensación (acrecentada a partir de mi re-lectura del neurólogo Antonio Damasio) de que eso que ahora los científicos llaman “materia” supera en magia, sacralidad y “espiritualidad” eso que Descartes llamaba “mente””.
     
    Al que se sienta a gusto con el mundo sobrenatural, que siga con él. Cada uno con sus ideas y “Dios” con las de todos. Pero a los que por sus ideas científicas, no les guste sentir esas contradicciones internas, hacen muy bien en “desencantar” el mundo de la “magia” sobrenatural, pero si se quedan ahí nada más, renuncian al maravilloso mundo del misterio.
     
    No es que debamos poner un misterio en nuestra vida, por motivos estéticos. La realidad es la que es, independientemente de lo que pensemos cada uno de nosotros. Pero es que admitiendo un mundo de “magia” natural, (mas bien hipernatural), podemos reentender todo el mundo de los mitos y revelaciones, que nos han sido transmitidos a lo largo de la historia, que la psicología de lo profundo señala como necesario para nuestro equilibrio personal. Y por ello no tenemos que renunciar a ellos, y afrontar la vida, desnudos, a pecho descubierto.
     
    Es un tema para desarrollar largo y tendido, pero claro, siempre es necesario, concedernos una libertad personal de pensamiento, para llegar a conclusiones imaginativas, aunque heterodoxas, para el pensamiento tradicional.
     
     

  • pepe blanco

    Querido Antonio,
     
    Muchas gracias por tus palabras, amables y alentadoras. Escribiré sobre la “corporeidad espiritual” cuando pueda. Creo que el año 2015 será el de mi viaje a Valencia. (El segundo cuatrimestre del curso, Paco no tiene clases. Pienso que entonces será el momento). Un fuerte abrazo.

  • M.Luisa

    Bien, en realidad la propuesta fue de Juan Luis,  lo que ocurre es que de esto hace ya  mucho tiempo y poco a poco  la cosa se ha ido  decantando por  lo fácil que  la inercia del pasado ofrece

  • M.Luisa

    En efecto, por qué no se acaba con el  hilemorfismo que no es sino la visión dualista con la que Santiago refleja su pensamiento   al hablar de cuerpo y alma   y se  encara el problema por la vía  de la experiencia de   nuestra propia aprehensión como  corporeidad espiritual que somos?
    Había desistido de seguir interviniendo pero esta propuesta de Pepe es, al fin, pienso, la correcta para dar un nuevo cauce al tema.

  • Dracir Abad

    La misma noción de heteronomía es conflictiva al menos para mí. No sé si la misma presupone la existencia de alguna idea o alguna realidad histórica que no sea percibible en la totalidad de su existencia desde la mía o en la mía y que solo puedo imaginar mediatamente y aún así sea capaz de ejercer alguna influencia sobre mi, autónomamente y sin mi consentimiento consciente al menos por la porción de ella que me queda desconocida porque me precede en el tiempo, ses inmensamente diversa (o me lo parezca) o tan distante como que solo pueda posiblemente quedar atrapada o contenida  en un pasado que otros quizás puedan recorder pero que yo no puedo  porque  nunca pude tener consciencia de ella. Por ejemplo el cristianismo del primero o de cualquier de los siglos pasados e incluso el cristianismo de otros lugares del Planeta que nunca conoceré de modo directo o indirecto.

  • Antonio Duato

    Querido Pepe:

    ¡Claro que iría bien recordar todo eso, reelaborado por ti!

    Seguiremos esperando que tengas ese tiempito.

    No olvides que muchos los esperamos.

    Un abrazo especial de Antonio, que también sigue esperando tu visita.

  • pepe blanco

    De nada, o.v.!
     
    Ahora estaría bien hacer un alto para recordar una de las ideas más brillantes y originales de Juan Luis Herrero: su propuesta de “corporeidad espiritual” (y, además, la elaboración personal que yo he hecho de ella). Es útil a muchos efectos y vendría como anillo al dedo en este debate. Pero ahora no tengo tiempo. Así que, en otro momento, más adelante.

  • oscar varela

    Hola p.b.!
     
    Te leo:
    -“el carácter heterónomo del cristianismo“-
    ¡De acuerdo!

    Tal vez me queden a mí algunas “heteronomías”; pero entre otras cosas, justo con el “cristianismo” fui aprendiendo a “no escupir p’arriba”-

    Su “dulce” promesa visionaria me fue mostrando algunos “sin-sabores”; aunque nunca una “amargura”.

    Moliendo experiencias personales, me encontré con la aventura de “DES-HETERONOMIZARLO”.

    Estoy conforme con el resultado que voy logrando. Ya no me jode, ni lo jodo. Simplemente está en su lugar histórico: algo que “me-pasó”; y eso es una “gracia”, e.d., algo que me ha sido “dado” y lo fui aprendiendo a digerir.

    Ahora solo escupo p’alante, que es pa’donde voy andando y me puedo hacer cargo de mis pasos.

    De todos modos, gracias por reiterarnos la advertencia de la “heteronomía”.

    ¡Voy todavía! – Oscar.

  • pepe blanco

    Leo en Religión digital unas palabras recientes del papa que reflejan muy bien el carácter heterónomo del cristianismo: “También nuestra identidad cristiana debe ser custodiada y no creer que ser cristianos es un mérito, un camino espiritual de perfección. No es un mérito, es pura gracia“. Pues eso.
     
    (http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2014/09/26/francisco-ser-cristiano-no-es-un-merito-es-pura-gracia-religion-iglesia-vaticano-santa-marta.shtml)
     

  • Santiago

    ES notable también que el humor y la curiosidad que producen el estudio de los signos culturales y el sentido de la expresiones del lenguaje no se limiten, ni mucho, menos al campo de los católicos, sino que los antropólogos y los linguistas lo han extendido a todos los ámbitos de la humanidad….

    Por eso no solo es curioso y también humorístico que en el ambiente a-católico se denominara a  la Alemania del Este como República? Democrática? Alemana, puesto que los sistemas declarados como totalitarios no suelen definirse como repúblicas, ni mucho menos como democracias…..ya que es una contradicción…..ni la República Popular China
    que fundara Mao puede ostentar cabalmente ese misnómero ya que las dictaduras no son realmente “repúblicas populares…..en sentido estricto….como tampoco  son “presidentes” los verdaderamente “dictadores”….

    Sin embargo, es mejor el “realismo crítico” que “el idealismo”….Por eso se necesita de la Semiótica para poder encontrar el verdadero sentido a la expresiones “culturales” suscitadas por la humanidad a traves de los siglos….profundizando no solamente en  su etiología, sino tambien en  su alcance, sentido e influencia en la sociedad de cada época 

    un saludo   de Santiago Hernández 

  • Dracir Abad

    Gracias, Isidoro, por tu sentido del humor. Sonreír o reír siempre alivia la tensión.

  • Isidoro García

    Como parece que estamos casi todos muy susceptibles, aviso, que pongo un pequeño escrito humorístico, que tengo de hace tiempo, por lo que ruego, que nadie se de por aludido. De todas formas pido perdón por adelantado.

    Pasteur no tenía muy buen concepto de los filósofos. Decía que un filósofo era un hombre que sube a una cumbre, la encuentra envuelta en niebla espesa, y después al bajar, explica todo lo que ha visto.

    La mente humana es un misterio. A unos la conciencia de la complejidad de las cosas les abruma y les causa una ansiedad inaguantable. Por ejemplo los cientificistas a ultranza, son de esa clase. Cuando se encuentran ante una realidad compleja, de la que no hay pruebas irrefutables, y  en la que hay que moverse con indicios, que inevitablemente son subjetivos y probabilísticos, y por ello muy peligrosos, se cierran en banda y apuestan únicamente por lo archiseguro y demostrable. Con lo que renuncian al acercamiento a una gran parte de la realidad.

    Y parece que en las ciencias sociales y políticas pasa algo similar. Existe un gran grupo de gente a los que la constatación de una realidad social hipercompleja, con múltiples causas y circunstancias que son difícilmente controlables, les abruma y angustia tanto que prefieren siempre conservar la situación como está, por muy poco aceptable que sea. Son los ultraconservadores.

    Pero luego hay otro grupo de personas que son el extremo opuesto. Les encanta la confusión como a un cerdo una charca de barro. Y se tiran de cabeza.

    Es verdad que a veces unos gramos de inexactitud evitan toneladas de explicaciones, pero no hay que abusar.  Los chinos que lo han inventado casi todo, inventaron la ciencia del Ming Tcheng, que se define como el arte de conocer y expresar los nombres verdaderos de las cosas, un arte que no ha tenido muchos cultivadores, y a los pocos que ha tenido no les ha ido nada bien en la vida.

    Y es que es un hecho perpetuamente de moda el hablar de las cosas con la táctica de los peluqueros de las famosas ya mayorcitas, o sea que utilizan el lenguaje para esconder la realidad en vez de para resaltarla.

    Y por eso existe la Semiótica, que como define Umberto Eco es  la ciencia que estudia todos aquellos mecanismos y métodos que se pueden utilizar para engañar a los demás, y lo que es más  triste, a nosotros mismos.

    Por eso la Semiótica es una rama especializada de la Semántica, que trata del significado de las palabras. Y eso exige un análisis muy cuidadoso del lenguaje utilizado, para acercarnos un poco a la realidad de las cosas.

    Las frases muchas veces nos dan mensajes inesperados e involuntarios sobre lo que piensa o sobre las circunstancias del que las pronuncia. Así por ejemplo, no es por inocente casualidad que en el mundo católico, al Dios Supercreador se le llame “el Padre”, y al Sr. Obispo de Roma, se le llame “el Santo Padre”.

    Señala Nietzsche que “para entenderse unos a otros no basta ya con emplear las mismas palabras: hay que emplear las mismas palabras también para referirse al mismo género de vivencias internas, hay que tener, en fin, una experiencia común con el otro. Por ello los hombres de un mismo pueblo se entienden entre sí mejor que los pertenecientes a pueblos distintos, aunque éstos se sirvan de la misma lengua”.

    El arte de confundir las cosas llamándoles otra cosa, que son el fundamento tradicional de la retórica y la apologética, y que en la actualidad estudia la ciencia de la semiótica, ha impregnado totalmente nuestra cultura, y es utilizado tradicionalmente por el clero, tanto por el clero académico como por el religioso.

    El uso de un lenguaje sin soporte real detrás, está muy extendido en el mundo de la espiritualidad. Y es que el clero en todas las épocas ha abusado de ese innoble arte, poniendo mucho equívoco en los nombres de las cosas. No olvidemos que según las lenguas viperinas un cura es una persona al que todo el mundo le llama padre, menos sus hijos que son los únicos que le llaman tío, y claro así no hay manera de entenderse.
     
     

  • mª pilar

    Roman:
    ¡Me alegro y comparto tu alegría, por la vuelta a casa de tu hijo!
    Un abrazo entrañable.
    mª pilar

  • Román Díaz Ayala

    Una reflexión en torno a un malentendido.
    Tengo por costumbre interpretar las intervenciones que no van dirigidas a una persona concreta, que son generales, salvo cuando se nombra el nombre de alguna persona interviniente.
    Así lo entendí, que Dracir hacía una reflexión colectiva, y su opinión me resulta muy válida, por cuanto, es alguien que incorporándose recientemente, puede ver lo que no hemos sido capaces de percibir.
    En los comentarios son más importantes quienes leen, pero no comentan. Su interés se basa en  que existe alguna forma de honestidad intelectual entre las partes intervinientes, aunque no siempre coincidan y muestren su discrepancia.
    Por otro lado, desde que surgió la idea de que Atrio va evolucionando  “hacia otra cosa en la red”, y que esto pueda ser tanto por el soporte ( la revolución tecnológica y los cambios sociales con sus usos de la red empujan) como por la iniciativa de quienes participamos (¿Comunidad o RED?) yo me pregunto si no existe la diferencia entre el uso instrumental ( mi forma de comunicarme, mi propósito de crear consciencia colectiva) y el estar tan condicionado por el medio  que terminemos siendo meras células del “pensamiento dominante”
    No podemos confundir criterio con creencias, y éstas si están dominadas o dirigidas, se manifiestan en que
    “pontificamos”

  • Santiago

    Dracir,   yo tambien pienso que nadie debe sentirse aludido por aquí….Todo lo que se expresa en esta red son meras opiniones que son libres…..Dada la diversidad que existe en la manera de pensar de la humanidad, es natural que en esta libertad existan marcados contrastes en las opinions en consonancia con las diferentes ideologías

    El hecho que no todos podamos coincidir en todo y en todos los aspectos de estas opiniones,en vez de desanimarnos debe hacernos mucho mas susceptibles a la problemática de lo que es humano, en general….El debate solo es constructivo  cuando nos ayuda a mejorarnos y ser mas flexibles….Esta discrepancia no debe convertirse en personal pues entonces solo intentaríamos ganar al que discrepa de nosotros…..La verdadera habilidad será hacer un poco
     “palatable” lo que escribimos…y si conseguimos que al menos nos lean “algo”, quizás hayamos creado un interés común que será la base para que podamos aprender algo o mucho de los otros….Por lo menos, podemos revisar lo que creemos y corregir lo que está mal….y profundizar en los fundamentos de nuestra fe, sea la que sea…FE se aproxima en este caso a la confianza…a sentirse confortable en el camino que hemos elegido…

    Como estoy consciente de mis defectos, no siempre lo que predico con la palabra, lo pongo por obra..  He sido fuertemente criticado por variadas y múltiples razones y he tomado conciencia de ello …Siempre duele un poco cuando nuestras opiniones se discuten  públicamente    …Sin embargo, los pueblos y las entidades del mundo que se someten y se han sometido a una autocrítica sistemática o sea, un examen de conciencia público, son los que han podido progresar mas y ser mas efectivos para servir a los demas en el objeto específico que se han propuesto…pues han podido limar las aristas que le impedían este progreso..y están en la realidad…..

    Con respecto a la búsqueda de la verdad que es el ideal de nuestra parte intelectual, ……….pues todos, mas o menos, consciente o inconscientemente, tendemos a ello….Con respecto a la filosofía del cristianismo y en general de las religiones nos tenemos que remontar a la antigüedad del ser humano…ya que siempre hemos sido criaturas particularmente dotadas de razón…Las preguntas sobre la existencia siempre han estado presents -en todas las edades- en la raza humana….Esta era post-moderna no es la excepcion….pues con el adelanto de la ciencia, de la tecnología, particularmente de la informática, existen muchos mas preguntas que respuestas….La Ciencia experimental como tu bien dices no puede responder a todos los problemas de la humanidad…ya que a ella no le corresponde formular el por qué de nuestra existencia….ni cual es nuestro destino final….Las conclusiones no le corresponden a la ciencia en general, sino a nosotros….que somos los seres pensantes “por excelencia”…La ciencia muestra sus “hallazgos” por su metodología…..somos nosotros los que podemos atisbar lo que está mas alla de ella….y si nuestra interpretación puede constituir una aproximación a la verdad…que nos trasciende…..

    Me parecen muy interesantes todas tus opiniones….y muy apropiadas….Creo que intentas estar en el centro….aunque es difícil conocer en realidad el pensamiento de cada uno….solamente por lo que escribimos….Hay toda una gama de matices  dentro de nosotros  ..y por eso es tan dificil juzgar “al otro”..

    Un abrazo      de Santiago Hernández

  • Santiago

    Tambien quiero yo Román alegrarme contigo y con tu familia por la recuperación de tu hijo….Me uno a vuestro acción de gracias de todo corazón…Yo tambien he pasado esos “sustos” con la familia y por eso pude identificarme contigo….plenamente

    Un saludo   de Santiago Hernández 

  • Dracir Abad

    Román, me alegra que tu hijo ya esté en casa y deseo que se recupere pronto y totalmente.

    Lamento realmente que interpretes algo que yo escribí pero no iba dirigido a tí, sin pedir antes una aclaración. Eso que dije solo representa mi senrir y nadie, incluyéndote, tiene que tomarlo como advertencia. No es ese mi estilo ni fue esa mi intención, aunque me sorprende tu proyección al intepretarlo.

    Si no apreciara a Atrio como espacio de amor a la verdad fuera infinitamente menos laborioso y fácil no participar.
    No creo que puedas reprocharme no respetar el derecho de cualquiera a expresarse aunque crea que ande errado. 

    Tampoco sera necesario, hablo por mí solamente, que aclares tu “advertencia a mi” pero me parece innecesaria. Me refiero al “pierde cuidado” porque no pertenezco a la “redacción de Atrio” a cuyos miembros corresponde cuidar la integridad del sitio y no me tomara nunca esa atribución.

  • ana rodrigo

    Román, qué gran noticia! Felicidades y que disfrutéis de este momento. Un abrazo

  • Román Díaz Ayala

    Mi hijo hace poco más de una hora que descansa en su casa acompañado de  su mujer y los dos niños de la pareja.. No tendrá que volver al hospital más que para control de la rehabilitación.
    Dracir, gracias por tu aviso de advertencia,
    pierde cuidado, que aunque parezca que aquí se pontifica, es tal el amor a la verdad que se respira en Atrio, que aquí nadie se puede sentir aludido.
    Siempre queda el sabor,
    ese regusto de que la verdad está ahí adelante, y seguimos siendo caminantes
    gracias de todos modos.

  • Dracir Abad

    Siento pesar por el tipo de conclusiones a menudo formuladas en este hilo conclusivamente como si fueran incuestionables.
    Manipular discusiones científicas inconclusas o en progreso para confirmar nociones tradicionales teológicas o filosóficas, por ejemplo, afirmando que la Física pudiera confirmar la posibilidad de cualquier noción de divinidad o la existencia de un alma es irrespetuoso de la naturaleza misma de la investigación científica y la desvirtúa.
    Si alguien prefiere auto-persuadirse de que lo que cree sea incuestionable, pienso que tenga un tal derecho y fuera yo el último en impedirle su ejercicio.
    Afirmar conclusivamente que sus conclusiones personales reflejen el consenso científico constituye sin embargo una falta de respeto mayor por el conjunto del conocimiento científico mismo que nadie puede agotar y menos aún deba ser manipulado por alguien “arrimando el fuego a su sardina”.
    El consenso científico después de la Física Cuántica se sabe y se desea a sí mismo inconcluso, probabilístico, cuestionable y en constante búsqueda y para nada desea ofrecer conclusiones  como datos científicos finales o de validez absoluta es decir, datos que siendo solo suficiente y relativamente confiables puedan ser subsiguientemente incuestionables como son las creencias religiosas.
    El teísmo y el ateísmo son extremos de un continuum multidimensional—pero al menos antropológico y filosófico—que la Ciencia no valida porque la noción de divinidad no ha sido objeto del estudio científico desde hace mucho y menos según el paradigma científico predominante en estos tiempos.
    Es bueno respetar las opiniones pero, permítaseme insistir en ello, hubiera que respetar la utilización del lenguaje a fin de evitar las conclusiones doctrinales totalitarias que reprimen cualquier búsqueda subsiguiente.
    Si el Dios que la Humanidad busca existiera, fuera un Dios aún buscado y en modo alguno hallado porque las tradiciones que conocen del mito de una divinidad que insistentemente oculta su rostro, solo parece desear ser buscada.
    Aun reconociendo al Jesús cristiano como revelación de ese Dios no hubiera posibilidad de agotarlo en su comprensión y menos en su repercusión, la cual parece querer sobrevivir a todas las generaciones de creyentes.
     

  • Santiago

    NO CABE DUDA de que al hablar de lo que se encuentra por encima de nuestra naturaleza…encima de nuestras posibilidades….encima de nuestra fuerza y nuestra poder…algo extra-natural…supranatural….tenemos que usar un lenguaje antropomórfico…algo analógico….con nuestras humanas palabras…usando nuestro propio y limitado pensamiento……Por eso los místicos experimentales como Teresa de Avila y Juan de la Cruz decían que sus “experiencias” no podían ser reproducidas en el lenguaje de la palabra humana….eran por tanto inefables….ellos querían dar un “glimpse” de semejante momento…anticipo de la gloria…..pero no les era totalmente factible….

    Pero eso no quita que los humanos no podamos expresarnos con la palabra y  relacionarnos con lo completamente espiritual….de otra manera no hubiéramos recibido la facultad de la razón, para que mediante ella podamos, acceder a la relación de un destello de la experiencia espiritual…..Por eso, razón y fe van unidas…y son complementarias….puesto que los seres irracionales no son capaces de la fe….ya que la fe, no solo implica una imagen intelectula, sino tambien es una decision de la voluntad…..solamente posible en los seres racionales….

    Por otro lado, yo no he dicho que nuestras facultades espirituales no puedan “cambiar” y “mejorar”….Lo que he dicho que nuestra naturaleza espiritual…nuestra sustancia anímica..precisamente por ser espiritual no puede destruirse….permanence intacta…..no envejece…contra nuestro propio cuerpo físico que si se va deteriorando hasta deteriorarse por completo..Es esa identidad espiritual la que tiene la semilla de la inmortalidad…..por lo que S. Pablo decía que “esto” corruptible…..ha de transformarse en”incorruptible”…..Es nuestro YO personal….el que en su identidad va a trascender a la tumba…PERO durante nuestra vida terrestre “espiritual” estoy de acuerdo en que PODEMOS Y DEBEMOS crecer y desarrollarnos en nuestro camino hacia el BIEN….DE HECHO….la PLENITUD HUMANA se basa en nuestra dedicación en el camino de adquirir y desarrollar las virtudes cristianas…..predicadas por Jesus de Nazaret….resumidas en el AMOR…puesto que aunque”hablara todas las lenguas de los humanos y de los ángeles, aunque fuera profeta y conociera todos los misterios y toda la ciencia, y aunque repartiera todos mis bienes entre los pobres y entregara mi cuerpo para ser abrasado….si no tengo AMOR, no soy nada”…ni  existe provecho alguno en mi vida….pues nuestra vocación verdadera es el AMOR…….Las profecías, se desvanecerán, las lenguas cesarán, la ciencia se apagará….Lo parcial se destruirá, cuando venga lo integral…..Aun la fe y la esperanza serán ya superfluas….puesto que lo único que subsistirá sera la caridad…Este amor es el que trascenderá al final….y vencerá la soledad del sepulcro….y a la muerte misma…

    Un saludo cordial   de Santiago Hernández

  • Isidoro García

    A propósito del último párrafo del escrito de Pepe Blanco de ayer a las 17,58, transcribo un párrafo del psiquiatra junguiano James Hillman:
    “Lo que nos ocurre, más allá de nuestra naturaleza y de nuestra cultura, más allá de nuestro condicionamiento genético o social, puede ser una tercera fuerza: la llamada del daimon, el compañero del alma, convocándonos a nuestro propio carácter y nuestro propio destino. Otras culturas tienen diversas palabras para esos espíritus que parecen guiarnos, términos como “los invisibles”.
    Sí, hay genética. Sí, hay cromosomas. Sí, hay biología. Sí, hay entorno, sociología, familia, economía, clase social. Pero hay algo más, también. Mediante las personificaciones mi sentido de persona deviene más vivo, pues llevo conmigo en todo momento la protección de mis daimones: las imágenes de los muertos que me importaban, mi bagaje de las figuras ancestrales, personajes históricos o culturales de renombre y gente de fábulas que proveen imágenes ejemplares – un caudal de guardianes. Guardan mi destino, lo guían, probablemente lo son. “Acaso -quién sabe-” escribe Jung, “estas imágenes eternas son lo que los hombres llaman destino”. Necesitamos esta ayuda, pues ¿quién puede llevar su destino solo?”.

  • mª pilar

    Estoy algo… “asustada-perpleja” con algunas cuestiones que varios intervinientes habéis dejado en la materia que tratamos.

    Pepe B.: ¿Adquiere “algo” que le otorga un clérigo?

    Los clérigos no otorgan nada, son meros instrumentos-testigos, de las acciones que cada ser (por si mismo u otros en su nombre) piden a la comunidad religiosa… léase: bautismo, comunión, matrimonio, órdenes sacerdotales…
     

    Todos estos ritos, deberíamos saber ya hoy, han cambiado mucho el sentido de su acción.
     

    Cada uno de ellos tiene hoy una clara explicación, y todos ellos están cargados de una “magia” que los ha convertido en misterio, cuando son trámite de pertenencia a una manera de pensar= iglesia.
     

    Santiago nos dice: que la persona cambia en todo menos en su interioridad; para mí, es todo lo contrario:
     

    “Cuanto más avance en mi conocimiento interior de todo cuanto me rodea, más posibilidades tengo de crecer como persona cada vez más plena; todo se nos ha dado desde un principio, y en mí misma, tengo todo un mundo de posibilidades de poner en marcha esa plenitud.
     

    Si Dios (en sus millones de nombres que se le pueden atribuir)  es el Creador de cuanto nos rodea, quiero comprender, que algo de Él hay en mí, por tanto, mi estructura toda, tiende a desear y ser, como “Él” es, en su Esencia; por tanto, debo aquí y ahora, trabajar para llegar a la mayor plenitud posible, porque así llevaré adelante aquello que el Creador puso en toda su creación… y  desconocemos.
     

    ¿Por qué, el ser humano… de momento, se corrompe con tanta facilidad?
     

    El paso por el mundo (al menos este que conocemos) es un aprendizaje, y todo aquello que esté en sintonía con el Creador, irá haciendo posible llegar a esa plenitud ¡¡¡entre todos los seres creados!!!
    Creyente de una u otra manifestación religiosa o de ninguna.

    Todo ser humano puede ser ¡Humano en plenitud! (cada cual tendrá su medida) porque todo le fue entregado desde el principio; dependerá a quien ponga por “rey” en su mente y su corazón, de ahí el uso de la ¡Libertad!
    O la utiliza para el bien común, en todas las facetas de la vida, o la utiliza para su propio beneficio, causante de tanto dolor en todo el mundo.
     

    Las religiones…”casi todas” han elevado a divino todo cuanto llevan adelante:
    Bendiciones, ritos salvadores, milagros personales, prebendas para unos y no para otros por el hecho de pertenecer o no alguna de ellas,  o a ninguna.
     

    ¿No podemos ver qué clase de “dios” hemos “creado”…?
     

    Es totalmente una réplica de lo que los seres humanos hacemos en nuestras  vidas, eso sería (lo es a lo largo de la historia) un “dios” voluble, mercantil, injusto, poderoso… para lo que le venga en gana a cada mandatario que lo represente.
     

    Si Dios existe, solo hay un camino: Descubrirlo, asumirlo, y seguir el  camino que nos habla de “alguien” totalmente distinto, distante en cuanto a materia y comprensión de nuestros yo-es.
     

    Cada persona se “monta” un “dios” según a quién siga…
    En la vida cotidiana solo existen aquellos milagros… ¡y los hay! donde el ser humano es capaz de pasar haciendo que la vida sea justa, buena, digna… ¡¡¡Para todos!!!
     

    Si la religión o el seguimiento de algún pensamiento extraordinario que nos llega al corazón, nos hace mejores personas; no lo vistamos de magias y dones que no tiene.
     
    Para mí…:  Jesús de Nazaret,  es la piedra angular de mi vida, desde el Proyecto que nos dejó, desnudo de polvo y paja, y lo asumo con todo mi ser, contando cada día con todas mis limitaciones.

    mª pilar

  • Román Díaz Ayala

    Me siento profundamente agradecido por la oportunidad que me habéis brindado con esta conversación que hemos tenido.
    No sólo ha cumplido ampliamente mis expectativas de mis intenciones al proponeros mis reflexiones, que ha sido el destilado de otros dos trabajos anteriores ( no publicables/dos), sino que ha superado los límites de mis reflexiones abriéndome nuevos horizontes en esa búsqueda que tengo de bañarme en el pensar y el sentir de mis contemporáneos en estos pocos años que me quedan antes de reunirme con el Señor y con el resto de la humanidad salvada.
    Creo firmemente que el pensamiento es un compromiso, por algo estamos en la era del conocimiento, y que la palabra es militancia, nos compromete de por vida.
    Ya se acabaron los tiempos en que el saber era el privilegio de una clase, de una élite, y por ello se consideraban los regidores del mundo, como una forma más de dominación. (Reflexión que a lo mejor tiene cabida en eso de “LA RED”)
    Me quiero despedir con dos reflexiones más.
    La primera es de un ilustre español de los tiempos medievales ( judío por más señas y subdito de Al-Andalus)
    Dice “Maimónides”: (Credo, artículo 10)  Creo con plena convicción  que el Creador conoce todas las acciones de los hombres y todos sus pensamientos, pues se dice. “él, que formó los corazones de todos ellos, entiende también sus acciones”.
    Y por otro lado: que en nuestro entender “antromórficamente” cosificamos a Dios, porque perseguimos una idea, y hacemos de ella creencia, y lo elevamos a dogma y terminanos  creyendo ciegamente que se constituye en un “poder” ( confundiendo la magia con la espiritualidad) para dar carnets de salvación, carnets o boletos de gracias, abriendo y cerrando puertas, para acceder a Dios, mediante una clase mediadora.
    ¡¡Dios nos libre de las religiones, cuando llegan a eso!!!

  • oscar varela

    Hola pepe!

    Te leo:
    – “En el seno de la iglesia católica, lo que puedo hacer o conseguir me es otorgado por una graciosa concesión del sacerdote (laboralmente explotado por sus superiores, todo sea dicho) en su rol de representate divino.”-

    ¿Tan así es en España?

    Gracias por la Info. – Oscar.

  • Santiago

    Gracias Pepe por tus palabras…Como tengo poco tiempo para escribir en el ordenador, muchas veces me retraso en el comentario….y es por eso que siempre estoy agradecido a la paciencia de mis compañeros de ATRIO…

    Por otro lado, nunca he pensado que eres ateo….Esta negación absoluta…siempre me ha parecido una especie de afirmación…puesto que lo que en realidad no existe…..no puede ser  objeto de graves demostraciones..sino que se da por evidente…En el caso de la existencia de Dios, tenemos que la probabilidad está a favor de su existencia….mucho mas ahora cuando la ciencia experimental se acerca mucho mas a profundizar en los complejísimos procesos inteligentes del Cosmos que se están desvelando continuamente en la astrofísica….

    Por tanto, de acuerdo contigo en que leyendo los modernos libros y artículos actuales sobre la física del Universo podemos “pensar” en la posibilidad de una inteligencia creadora….que está por encima de la materia…ya que las leyes de la física tampoco se puede explicar sin una información inteligente ad extra..dada desde fuera…ya que para lograr mantener el Cosmos en el presente equilibrio inestable en que está esta inteligencia tiene que “estar” inmanentemente presente en todo momento…..De otra manera, no tendríamos un mundo coordinado y armónico, un mundo que recibe información constante y que los aparentes “desastres” son en realidad fases de una creación incesante…..La trascendencia no es hipotética….puesto que el sentido verdadero de la vida  no puede ser, para la mente del ser humano, en venir a este mundo donde no existe ni la felicidad completa, ni el amor completo, ni la justicia completa, al contrario, vemos que la vida humana muchas veces es injusta, incompleta, corta…llena de calamidades y sufrimientos….donde a veces solo se puede hablar de “momentos” felices…..pero no de una felicidad permanente y duradera….Muchas veces podemos decir si solamente venimos a sufrir y a contemplar la injusticia, y despues morir…..Quizas por eso un existencialista como Sartre podia decir que la vida era una reducción al absurdo…..y como el muchos que solo veía como “trascendente” la vida física terrestre…desde el punto de vista materialista……Por eso, este “vacío    existencial” que ellos describían es una especie de “insatisfaccion” personal porque nada de esta vida puede, en realidad, llenar completamente….a pesar de que algunos lo nieguen…y otros no sean receptivos a esta sensación..y otros ni siquiera se den cuenta…

    Sin embargo, personas como Agustín de Hipona, se dan cuenta como el mismo ante la muerte de un amigo,….. de que el dejaba de ser una claridad para convertirse en una incógnita en si mismo…ya que la vida misma es una pregunta..existencia….¿Por qué estoy aquí? y …¿Hacia donde me dirijo?
    Por eso, al estar envejeciendo me doy cuenta de que mi cuerpo cambia, mi mente tambien…pero lo que no cambia es la parte mas profunda de mi ser….que es donde reside el espíritu…que no es una mera comunicación externa…sino que es el centro de mi vida…Por eso, el espiritu y la espiritualidad no pueden depender de mi cuerpo físico en su funcion…..porque yo me doy cuenta de que a pesar de que me voy desgastando físicamente…..mi espíritu permanence joven e intacto……
    Por eso el alma es la forma sustancial del cuerpo….es una sustancia espiritual…y en virtuad de esta informacion sustancial tenemos el ser de humano, de animal, de viviente de cuerpo, de sustancia y de ser….Como sustancia que es el alma se nos da en el orden del ser, no en el de la operación…Por eso necesita para obrar de potencias o facultades como el entendimiento y la voluntad que emanan de la esencia del alma como de su porpia raíz..Por eso, el YO, o sea la PERSONA, es la union del cuerpo y del espíritu

    Un saludo    de Santiago Hernández

  • pepe blanco

    No, oscar varela, no es lo mismo.
     
    En el seno de un colectivo cualquiera, lo que puedo hacer o conseguir me viene dado  por mis derechos como miembro de ese grupo. En el seno de la iglesia católica, lo que puedo hacer o conseguir me es otorgado por una graciosa concesión del sacerdote (laboralmente explotado por sus superiores, todo sea dicho) en su rol de representate divino.

  • Isidoro García

    Aunque noto un tonillo de sorna y casi chufla en la contestación de Pepe Blanco, aclaro. Si le quieres llamar heterónoma, en el sentido de que existe un intervención ajena al hombre, yo creo que ese es el verdadero sentido de la espiritualidad religiosa.
     
    Por otra parte, yo no adscribo al bautismo, sino que (aunque todo no son más que hipótesis), creo que es un fenómeno universal.
     
    Por otra parte, ya señalo en mi escrito, que esta hipotética interacción entre la mente humana y una o varias inteligencias exteriores, nunca sabemos si puede ser auténtica o todo se puede explicar mediante la actividad autónoma de la mente subconsciente. Por ello lo señalo como una hipótesis, que se podrá creer o no, pero explicaría muy bien toda la fenomenología espiritual que para mí, indudablemente se produce.
     
    Yo comprendo que una hipótesis como esta puede sorprender, para las personas que han olvidado que en los asuntos religiosos, se está en contacto con un mundo misterioso y hasta podríamos decir que maravilloso. De todas formas no hay que olvidar que yo no hablo de nada sobrenatural, (exterior al Universo), sino de un mundo hiperreal, que normalmente se confunde con lo surreal. Los avances tecnológicos actuales, a la gente de hace dos siglos les hubieran parecido sobrenaturales, y lo mismo nos puede suceder a nosotros, respecto a los avances tecnológicos de dentro de dos siglos.

  • oscar varela

    Hola pepe blanco!
     
    Siguiendo tu acertado parangón entre:
    1.- Institución (sacramentos, dones, etc.)
    y
    2.- Capacidades personales
     
    podríamos encontrar similares “matrices” en todo lo que el ser humano:
    (2-) es CAPAZ de hacer
    (1.-) por socio de una Institución.
     
    por ejemplo hasta el caso extremo de haber nacido en un País
    (los nativos ciudadanos son CAPACES de acciones, que no se les permiten a los extranjeros).
     
    Así que la cosa es tan normal como la de Pedro Grullo ¿no?
     
    ¡Voy todavía! – Oscar.

  • pepe blanco

    El comentario de Isidoro García expresa, como es obvio, una concepción heterónoma de la espiritualidad. Una concepción según la cual, cuando nos bautizan, en realidad, lo que hacen es colocarnos en el alma una antena receptora de mensajes divinos y emociones celestiales. Debe de ser lo que antes llamaban, mucho más poéticamente, imprimir carácter.
     
    En esa concepción, el ser humano es un indigente espiritual pedigüeño de gracias y dones, un pobre lisiado espiritual sin ningún recurso propio para prosperar en el camino de su personal plenitud. En ese mundo, catervas de mendigos pululan alrededor de miembros de la casta sacerdotal, retransmisores de las ondas divinas de gracia y de eternidad.

  • Isidoro García

    Yo creo que en esto de la espiritualidad, tenemos un cacao mental, que no nos aclaramos. (Por lo menos yo). Y esto sucede por dos cosas. La primera porque le llamamos “espiritualidad” a muchas cosas distintas de muy distinta naturaleza, desde la mera introspección mental,  hasta las apariciones marianas.
     
    Y la segunda porque no concretizamos, nos perdemos en ideas abstractas, y con las ideas abstractas nos pasa como con los pasteles, que hay que comerlos de uno en uno, pues cuando metemos tres en la boca de un golpe, ya no nos caben, (a no ser que seamos Mike Jagger), y nos armamos un lío.
     
    Yo particularmente, he decidido que para mí, “espiritualidad” es un fenómeno en el que recibimos de fuera de nosotros, unas ideas, algunas veces cognitivas y otras emocionales. Y esto indica dos cosas. La primera que casi nunca sabremos a ciencia cierta, si esas ideas que de repente nos vienen, son autónomas de nuestra propia mente subconsciente, o son del “exterior”. El fenómeno de la “inspiración”, es muy misterioso, y muchos creadores de obras literarias, (no necesariamente de tipo religioso), han pensado que les habían sido inspiradas desde fuera.
     
    La segunda cuestión, es que si pensamos que “alguien” nos manda ideas, ya tenemos que hablar de “trascendencia”, algo o alguien exterior a nosotros que interactúa mentalmente con nosotros. Que puede ser “Dios”, o “los ángeles”, o simplemente otros humanos, que interactúan telepáticamente con nuestras mentes de forma inconsciente.
     
    Porque aquí entra lo de concretizar. Como decía M. Luisa con su jerga filosófica, que tanto nos cuesta a los profanos descifrar, (lo que no siempre se consigue), la espiritualidad, si es inmanente debe tener una sustancia, una naturaleza física, y esta (a mi entender) es el fenómeno de la telepatía, o intercomunicación de inteligencias.
     
    En resumen, que hoy día a cualquier cosilla mental lo llamamos espiritualidad, y que eso de la espiritualidad laica o no religiosa, es meramente actividad mental, incluída la de los sentimientos y emociones, que también son actividades psicológicas, muy dignas, pero a las que hay que llamar por su verdadero nombre.
     
     

  • M.Luisa

    Entonces, ¿la mística, qué? Se entiende como  forma de religación?, pregunta  Román, pero es que en este caso no hay que entender nada  porque  antes de cualquier interpretación sagrada lo que hay  en esa experiencia es un hecho innegable,  el hecho de sentirnos religados, reatados a lo real de las cosas con las que hacemos nuestra vida, un acto que urge de nuestra libre  creatividad. Luego con posterioridad  a  esta experiencia   habrá quienes le den un sentido último y por tanto religioso  y quienes considerarán dicho  vínculo como suficiente
     
    Pero seguimos a vueltas, sigues diciendo, Román,  con la inmanencia como en el siglo XIX de la mano de la filosofía. Es que interpretar  en un primer momento la mística como forma de religación  en lugar de circunscribirla en el ámbito de lo religioso no  ha de porque significar volver a la idea clásica de inmanencia.     La vuelta a ella será, si acaso,   para  depurarla. La inmanencia en su sentido clásico es entendida sobre la idea de naturaleza como sustancia, es decir lo intrínseco  de la realidad, lo inmanente  de ella era concebido como algo meramente sustancial. En la postmodernidad esto cambia radicalmente  pues el concepto de inmanencia cobra un carácter muy distinto porque, aun  refiriéndose  igualmente  a lo intrínseco de las cosas, su índole no es sustancial sino, como vengo repitiendo,  estructural. Fue  la teología la que se alimentó de aquella idea filosófica, por tanto no es de extrañar que ahora respecto a los  términos teológicos  que van saliendo   en la discusión  se haya de volver  necesariamente a la filosofía para ver cómo ésta en su recorrido  histórico ha ido evolucionando y dotando de nuevo significado a los conceptos en este caso el de inmanencia como nuevo elemento que tú mismo has introducido. Me gustaría si puedo en otro momento ampliar un poco más  esta idea.

  • mª pilar

    Personalmente: Después de una vida larga… como nos dicen Pepe B. y Ana P. la religión tal cual la hemos recibido:
     

    Hay que purificarla de todo “adorno” construido por la mano de hombres y mujeres,  y retomar,  a quién le atraiga, le entusiasme, lo decida:
     

    Aquello que recibimos de un Hombre excepcional que pasó por la historia ofreciendo un Proyecto de…:


    ¡¡¡Vida!!!
     

    No todo es malo en la iglesia… pero ha contribuido negativamente, en  la capacidad de ser, pensar, decidir, descubrir el ser humano, por sí mismo.
     

    Ahora hay un rebrotar un deseo de volver a la fuente… pero la historia nos enseña con terquedad… que si esta búsqueda presente, se hace fuerte… pasado un tiempo, surgirán de nuevo “iluminados” que vuelvan a “montar” otro entramado para conseguir lo que tanto anhelan…
     
    ¡Poder!
     

    La historia está plagada de ejemplos… y todos han sido utilizados para asentar el poder de algunos grupos.
     

    El ser humano en sí mismo, lleva grabado el bien y el mal… por tanto la capacidad de decidir que quiere hacer y por donde caminar.
     

    Y a lo largo de la historia, y en todos los movimientos, han surgido personas extraordinarias que nos han despertado del letargo para seguir buscando… ¿por y hacia…?

    mª pilar

  • Román Díaz Ayala

    No no puede resultar nada extraño que la introducción en la conversación de la palabra mística haya producido tal cantidad de reflexiones.
    Es una de esas palabras talismán, definitoria de muchas cosas; de un posicionamiento, de una alternativa, de un espacio que se pretende común frente a lo que ha sido y ha dominado el sentir y el pensar de una época.
    Hemos estado durante muchísimos tiempo inmersos en el discurso de la razón, hasta  convertirla en sinónimo  de una era, (Siglo de las luces, triunfo de la razón, la verdad absoluta del racionalismo…..)
    Y en la posmodernidad se nos daba la disyuntiva:
    Fe, razón.
    Y la mística surgió como la respuesta espiritual hasta que  se ha llegado a acuñar la frase de ” que el siglo XXI será místico o no será”. Por eso no es extraño que la gente se sienta tan constreñida, que incluso en otros Posts diferentes a éste se dilucide y se trate de explicar el fenómeno místico.
    Pero no  perdamos la perspectiva. Existe una línea de pensamiento, que es si me lo permitís que lo piense así, la línea central y definitoria de nuestra época todavia: y es que la hipótesis de Dios ya no es necesaria y que no existe nada que pueda reclamar su existencia.
    Entonces, ¿la mística, qué? Se entiende como  forma de religación, pero seguimos a vueltas con la inmanencia como en el siglo XIX de la mano de la filosofía.
     
    Alguien de las personas intervinientes se ha extrañado de que la ciencia tal como la “física” o la “Cosmología” prescinda de la hipótesis de Dios, pero en el sentido de “neutralidad” (ni sí, ni nó). Pero mirad las ciencias sociales, o ciencias del ser humano: Filosofía, filosofía teológica, antropología,ciencia de las religiones… etc que son como el soporte d donde se apoya todo nuestro pensamiento.
     
    El pensamiento “secularizado” no es gratuito

  • Dracir Abad

    Parece que re-visar qué sea la Mística solo pueda conducir a declarar lo que yo, tú, el otro/a opina y no haya modo de sintetizar y reabrir la pregunta sin que se prolongue la conversación ad infinitum o se recicle.
    Quizás valga la pena considerar el ¿cómo es? O ¿cómo se expresa? Porque tratándose de una experiencia humana no hay modo de salirse de las limitaciones del conocimiento que jamás podrá ser infinito no solo porque ninguna generación dura tanto como para que agote la comprensión de la realidad, sino porque la realidad y la comprensión de ella son análogamente a aquello propuesto por Heisemberg en su Principios de Incertidumbre y por Bohr en el de Complementariedad. No hay modo de saber dónde se esté sin referirse al lugar desde dónde se determine la posición y el saber que se esté es complemento del saber dónde.  
    Por el contrario, si se mira al ¿cómo se manifiesta o cómo es descrita la experiencia mística?—como sugieren entre otros Federico Ruiz Salvador y Luce López Baralt—denominadores comunes pueden aparecer.
    Entre el ateísmo y el teísmo hay una cosa en común que es la certidumbre de comprender la noción de divinidad. Aquél parece asegurar que no sea posible—luego tiene un entendimiento de ella— y éste asegura que sea necesaria. No obstante as nociones parecen mutuamente excluyentes, pero no por eso dejan de existir en el contexto de cada una de las respectivas “Visiones del Mundo o “Worldviews”.
    Nada puede ser explicable desde el exterior de la propia experiencia humana, por tanto “lo místico” y “la Mística” tampoco. Poco influirá en ello que quien tenga o crea tener la vivencia afirme su convicción religiosa positiva o negativa. De cualquier modo el ser humano no puede reconocer algo que imagina como no-humano excepto si entra en el dominio de lo mítico y su lenguaje poético.
    Tampoco parece posible que dos personas puedan tener la misma experiencia “mística” ni que alguien carezca de ella. Lo que sí parece posible es que alguien no sea consciente de su mística [comprender la estructura del proceso sentiente (X Zubiri) parece necesario acerca de estas diferenciaciones].  
     

  • Asun Poudereux

    Hola, Pepe B., como ves  no había leído tu comentario ,y sin embargo, parece  que se entrelaza en su fondo.

    Gracias por estar aquí.

  • Asun Poudereux

    Cuando decimos que nos  limitamos a lo que entendemos, sin darnos cuenta,  estamos priorizando  a la mente  e identificándonos con ella, y los sentimientos son sus vasos comunicantes, que ella, la mente, filtra apropiándose de todo lo que creemos ser y nos sorprende.  Y me temo que ese control y apropiación es un deseo  inconsciente de asemejarse a lo que pensamos es Dios, lo cual lo reduce a un objeto externo, en el que nos proyectamos para nuestra propia satisfacción.  ¿Acaso no es esto lo que el mito de Adán y Eva nos simboliza en su profundidad? Es precisamente la búsqueda de seguridades y de poder lo que más puede alejarnos de Lo Que Es y somos.
     
     
     
    En cualquier caso, dejemos a Dios ser Dios,  si es que ciertamente lo intuimos fuera de nuestra persona.  Y también dejemos  que lo sea en nuestra persona y en toda persona,  siéndolo y viviéndolo,  sin separación alguna con Todo y todos, en lo no puede haber nada que quede fuera,  incluido el Universo.
     
     
     
    La persona religiosa, lo es, entre otras cosas,  por miedo e inseguridad  de lo que cree ser, por no encontrar sentido a la vida, y necesita, pues, de un apoyo, un mapa que le vaya orientando.  Lo cual es comprensible. Sin embargo,  esto no parece es vivido así por quien “descansa”  conscientemente  en  el territorio viviéndose en él. Ahí  todo tiene  su sentido y razón de ser,  que sin duda se le escapa,  pero no pretende tampoco apropiárselo,  dándole forma, delimitándolo, para así hacerlo suyo.  Al contrario,  sabe de su ignorancia, sabe sin saber,  lo  que no le impide que experimente  confianza y paz en las alegrías y en las dificultades  de la vida,  alineándose  con todo lo que es,  con humildad y gratitud ante la vida que es, sin buscar apropiación y dominio y menos la prolongación de su ego,  religioso o no, en un más allá.
     
     
     
    La persona que se ve en el otro y actúa en consecuencia,  no tiene por qué ser religiosa, según los esquemas establecidos,  y puede que sea todo lo contrario, pero es humana y por lo mismo mística, en lo más hondo,  como lo era el samaritano, más porque  no pone impedimentos a lo que ella es de fondo,  y le viene dado,   y deja que sea con todo y con todos, compartiéndolo. Sin ponerle florituras, calladamente.
     
     
     
    Por otra parte, que además creo fundamental para el tema que nos ocupa, es,  seguramente sin pretenderlo,  el celo literalmente religioso, del signo que sea,  el que pone, a lo largo de la historia, hoy y ayer,  más fronteras y obstáculos, resistiéndose, de mil formas, a acceder al territorio común que todos compartimos,  al agua continua de consciencia que brota de él,  que es en la persona misma en toda su hondura, anhelo y  despliegue de  bondad  belleza  creatividad.
     
     
     
    Jesús mismo,  no cesa de mostrarnos con sus palabras y su actuación coherente,  que la religión podía ser y de hecho lo era, un impedimento más para descubrirnos  en quienes realmente somos, ya que aceptaba y contribuía a las diferencias  injustas,  a las discriminaciones y rechazos. Y hasta donde alcanzo,  no hacía proselitismo de religión, sino de coherencia  y vida, sin muros de separación, entre los seres humanos, en los que él se reconocía en unión con todo,  Lo Que Es,  que llamó Abba, como lo más íntimo de su ser humano.
     
     
     
    Pero, lamentablemente,  a su vez  la religión constructa posterior,   reinterpretada  en otro nivel de consciencia al suyo,  y apoyándose en el deseo de  la mente en su pulsión  de acaparar controlando,  ha desenfocado y enmarañado, sacralizando y divinizando, en su proselitismo y  huida constantes,  la inmediatez y sencillez universales  de lo real de su mensaje y proyecto de vida en el aquí y ahora.
     
    Entonces, surgen mis dudas sobre si realmente y únicamente es  la religión, la que despierta en la persona la Consciencia en la que es y somos todos,  o por el contrario, puede incluso hacerlo  más dificultoso  obstruyendo  su despliegue,  dada la realidad compleja en la que se ha ido entretejiendo.

    Perdonad por la extensión. Gracias a todas y a todos.
     
     
     

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