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Sobre el aborto y la ética

FORCANO

Nuevos poderes de la ciencia, nuevos deberes de los hombres

Artículo publicado el miércoles, 24 de Abril en cuartopoder.es de La Tribuna

    Por Benjamín Forcano *

    Postura clásica y postura moderna en torno al aborto

    Sale de nuevo a la palestra pública el tema del aborto. Y salen de nuevo las posturas encontradas, unas a favor y otras en contra. Sobre el tema brotan enardecidas las disputas y los reproches: el Gobierno actual del PP se alía con la Jerarquía eclesiástica para modificar la legislación reciente,  aprobada parlamentariamente por el Gobierno anterior del PSOE. Llevar a cabo tal modificación, supondría un desprecio a la ciudadanía que la  debatió y la aprobó y, como consecuencia, un paso atrás, un retroceso en la conquista de la libertad y derechos  humanos.

    La Jerarquía eclesiástica se niega a dar validez y reconocimiento a la ley aprobada por el PSOE y presiona al Gobierno del PP para que cumpla lo que estando en la oposición  prometió.  El PSOE por su parte promete que, si se cambia la ley, impugnará y exigirá la revisión completa de los Acuerdos de 1978 del Estado español con la Santa Sede.

    En medio de la polémica,  surge y se subraya  como punto primero a  respetar el “derecho” de la mujer a decidir libremente  sobre su cuerpo (aborto libre).

    La discusión se la pretende centrar en la defensa de la vida, condenando sin apelación a quienes no asumen esa opción. Según Federico Mayor Zaragoza, este enfoque “elude los elementos esenciales de la difícil cuestión en debate”, porque no se trata de defensa o no de la vida, sino de saber si podemos  determinar en qué momento del proceso el cigoto humano es vida humana constituida.

    La posición conservadora afirma que el embrión, desde  el comienzo, es un ser humano con todas las de la ley, sea cual sea la evolución que sufra  y las fases que haya de  recorrer. Postura ésta muy generalizada, a la que se le califica de creencia más que de  verdad científica, ya que “da por cierto una cosa que  el entendimiento no alcanza  o que no está demostrada”.

    Una postura más moderna sostiene que “la biología  embrionaria  es más compleja  de lo que se suponía. Poco a poco se fueron descubriendo los mecanismos de activación y represión  de los genes y todo el proceso que va desde la información genotípica hasta la aparición de los rasgos fenotípicos. Cuando las informaciones extragenéticas no hacen acto de presencia, el fenotipo se altera, o, simplemente, resulta inviable. Esto quiere decir que ambas informaciones , la genética y la extragenética, son necesarias  para la aparición de un organismo vivo  y que el defecto de cualquiera de las dos hace imposible el logro de la nueva  realidad biológica” (Diego Gracia, Gen-Ética –Ariel, 2003–, “El estatuto de las células embrionarias”, pg. 69).

    Se puede, pues, afirmar hoy que  la realidad embrionaria no tiene poder intrínseco y autónomo para convertirse en persona; no vale decir que destruido el embrión se destruye una persona, pues el embrión no es persona.  El aserto clásico de que “todo está en los genes”  es verdad sólo en parte  y se hizo en detrimento de los factores morfológicos y espaciales, tan importantes en el desarrollo del embrión.

    La biología molecular autorizaría a concluir que la sustantividad humana –su momento constitucional- ocurriría en torno a la octava semana del desarrollo, justo en el tránsito que va de la fase embrionaria a la fetal. Sólo en su estadio de feto adquiriría el embrión el estatuto ontológico propio de un ser humano: “No encuentro argumentos para atribuir al embrión la dignidad de la persona y el valor que se deriva de la misma” (Carlos Alonso Bedate, Gen-Etica, pp. 53,56,65).

    Competencia y alcance de la Jerarquía eclesiástica

    La intervención de la Jerarquía en el tema ha hecho que se deban  aclarar algunos puntos fundamentales.

    1. La enseñanza eclesiástica “debe reconocer  como valor y obligación el estudio de las ciencias y la exacta fidelidad en las investigaciones científicas… La cultura exige respeto y goza de una específica inviolabilidad” (Concilio Vaticano II, GS, 57 y 59).
    2. El magisterio del concilio Vaticano II establece que “la vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con sumo cuidado” (GS, 51). Pero, -ya es común añadirlo- a este magisterio no le compete determinar el momento de esa concepción. Los Padres del concilio decidieron excluir deliberadamente que la concepción se la colocara en el momento mismo de la unión de los gametos masculino y femenino.

    Esta ha sido en la Tradición cristiana una cuestión abierta, sobre la que se han dado diversas teorías. Y, por ello, “no está en el ámbito del Magisterio de la Iglesia, el resolver el problema del momento  preciso después del cual nos encontramos frente a un ser humano en el pleno sentido de la palabra (Berhnard Häring, Moral y Medicina, –Perpetuo Socorro, 1971–, pp. 78-79).

    El derecho de la mujer a decidir libre y responsablemente

    La acción de abortar como  cualquier otra – odiar, insultar, mentir, discriminar, robar– incluye un significado, pero su comprensión completa sólo se la puede entender unida a un sujeto concreto y a las circunstancias que lo rodean. La finalización del embarazo puede ser espontánea, deliberada, forzada, etc., y no puede ser juzgada en sí sola, sino vinculada al fin, motivos  y otras circunstancias del sujeto.

    La mujer, como cualquier otra persona, es libre para actuar en relación con su propio  cuerpo, pero esa libertad debe ejercerla con responsabilidad, respetando las propiedades y límites que le marca su propio cuerpo, evitando aquellas acciones que pudieran  dañarle. Por su bien, debe conocer su cuerpo, sus leyes y no actuar en contra, pues  haría irracional uso de su libertad.

    Esta libre y responsable disposición de su cuerpo no incluye el derecho a disponer de la vida de otro, sea quien sea. La vida en gestación –a partir del momento en que lo señalen las ciencias, la ética y una legislación consecuente- es una vida nueva que es, al mismo tiempo, de los padres, por ser originada y depender de ellos, y es también una vida extraña por sobrepasar el ámbito corporal de cada uno de ellos: “No se puede afirmar  sin más que el feto es una parte del cuerpo de la mujer y tampoco es un cuerpo extraño en el cual tiene que ver la mujer. De ahí que en este caso no se trata de un asunto  exclusivo de la mujer, sino que se trata también  de los intereses de la vida nueva que se está desarrollando, independientemente de si es deseada o no” (Paul Sporken, Medicina y Etica en discusión –Ed. Verbo Divino, 1971–, p. 126).

    Somos y actuamos dentro de una cultura

    Desde el punto de vista antropológico, está claro que ninguna mujer asume la acción de abortar al margen de una cultura. Al nacer y entrar en una sociedad todos participamos del código y normas que esa sociedad nos depara, normas ante las que podemos movernos con asentimiento o disentimiento buscando siempre una mayor justicia y perfeccionamiento.

    Hablando con precisión, si en el estadio en que el embrión llega a ser feto la ciencia y la ética  pueden hablar de una vida humana en gestación pero constituida, entonces ciertamente la mujer es el sujeto que decide libremente lo que va a hacer, pero su decisión, tratándose de interrumpir y finalizar la vida de un feto, sería anuladora de una nueva vida, sobre la que ella no puede decir a su antojo.  La realidad nos dice que el feto no es una parte constitutiva de su cuerpo, sino otra  cosa. Previo a la decisión de acabar con la vida de un feto, está el hecho de que él es ya sujeto humano constituido, portador de una vida humana.

    Situaciones diversas

    Se pueden apuntar  ahora situaciones diversas de  relación sexual, con efecto de un embarazo no deseado ni programado, bien fuera o dentro del matrimonio,

    1. Situaciones conflictivas: -Un embarazo contra naturam  (efecto de una violación, impuesto coactiva e injustamente):

    • Un embarazo en que el embrión viene marcado  por malformaciones (aborto eugenésico) que van a impedirle nacer bien y con salud, obstaculizándole una vida normal y cargando a sus padres con unas tareas que no necesariamente deben asumir.
    • Un embazo que no se puede proseguir pues daría lugar a la muerte del feto y también de la madre (aborto terapéutico).

    2. Situaciones menos conflictivas, que se dan cuando sobreviene un embarazo no programado ni deseado, o  llega en contra de los planes y voluntad de los padres, o  no cuenta con las condiciones económicas y psicológicas adecuadas para afrontar la crianza y educación del nuevo hijo , o simplemente porque no interesa y está permitido por una legislación que lo permite hasta las ocho semanas o más.

    Algunos criterios de actuación

    Todas estas situaciones suponen en cada caso  valoración y decisión diferentes. No hay respuesta única y uniforme, pero sí criterios que puedan esclarecer y guiar la decisión de cada uno:

    1. Primero de todo y en cualquier situación, saber y partir de la hipótesis científica, bien fundada y razonable, de que la acción que finalizara el embarazo antes de las ocho  semanas, no sería  propiamente abortiva (no atentatoria contra una vida humana) sino anticonceptiva.
    2. Segundo, de decidir la finalización del embarazo cuando el embrión es ya feto (sujeto humano constituido, pasadas las ocho semanas), la decisión (más o menos informada y documentada, más o menos libre) la toma como norma última inmediata la conciencia del sujeto implicado. Habrá decisiones diversas, en situaciones semejantes, que dependerán de la formación, contorno y cultura de los que tienen que decidir.
    Según se las mire desde una u otra posición, se las calificará de acertadas o equivocadas, pero la comprensión y el respeto a la  conciencia del que decide impedirá que se le condene. Si piensas que está equivocado y obra mal, no le condenes; piensa que a él no le consta así, que tiene otra información y formación, que lo hace de buena fe (sinceramente) y, en todo caso, dale razones que le puedan llevar a un cambio de posición.
    3. Dentro de un Estado democrático y de Derecho, las leyes deben establecerse tras una participación racional y responsable de los ciudadanos y de sus representantes políticos. Dicha participación, procedente de instancias ético-científicas, permite recorrer un  camino común compartible por todos.
    Sin negar validez a los credos religiosos, podemos convivir acordando  entre todos lo mejor y lo más ético para cualquiera de los problemas  que se planteen en la comunidad civil.
    Son muchas, ciertamente, las causas que pueden provocar el aborto. Pero en una sociedad abierta y pluralista como la nuestra, que goza de información suficiente y de múltiples instancias educativas, no se entiende la magnitud que el aborto reviste en las edades juveniles. Seguramente, son muchos los factores que inhiben  en unos y en otros una tarea informativa y educativa obligatoria y a tiempo. Conocer esos factores y combatirlos  sería la manera más eficaz de hacer desaparecer el aborto. Ahí, la sociedad entera (familia, escuela, medios, administración política…) tienen , creo, la responsabilidad mayor.
    4. Me sumo a todos aquellos que, de mil maneras, cantan a la vida, la defienden, la liberan y la protegen. Pero , me parece absurdo y contradictorio el hecho de que personas, sectores sociales, movimientos e instancias civiles salgan a defender  con intransigencia una vida embrionaria y no adopten unas actitudes con parecido ardor y urgencia respecto a los miles y millones de vidas  que, a diario, vienen  sacrificadas en el altar de la guerra, de la explotación, de la miseria, de la injusticia y esto en grados de alta crueldad  y complicidad.

    (*) Benjamín Frocano es sacerdote y teólogo claretiano.

    209 comentarios

    • X. Gundín

      En el punto 1) elimínese el segundo “cosa que no se discute”…

    • X. Gundín

      L. Gonzáles Morán:
      Como sabes, precisamente en este punto se presenta el conflicto: entre los derechos…
      1) …de cualquier persona emancipada a decidir sobre su vida -cosa que no se discute- concretando sobre la maternidad en el caso de la hembra, cosa que no se discute, y…
       
      2) …el derecho a vivir (?) del nasciturus en el caso de la hembra involuntariamente preñada o con preñez defectuosa.
       
      Es decir: cuando la madre -o los que están alrededor- no quieren a ese hijo ¿deben/pueden tener el derecho de eliminarlo?.
       
      No creo que este conflicto se solucione bien  por vía penal. Me parece que hay que buscarle respuesta a la pregunta: ¿quien quiere a es@ niñ@?.
       
      Ademas, insistimos sobre la responsabilidad de la madre; a ella le echamos las cargas. ¿Qué hay de la responsabilidad del padre?. La paternidad es fácil de determinar.

    • Luis Gonzalez Moran

       Me acabo de enterar de que las juventudes socialistas de Galicia han presentado una campaña –que pretenden canalizar a través de las redes sociales- contra la reforma de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción voluntaria del embarazo. La campaña se visualiza a través de una mujer crucificada y que tiene la cara tapada.
      El lema escrito en gallego reza (lo de reza es comentario mío): “Tes dereito á túa vida, tes dereito a decidir”.
      Vale, cierto que tienes derecho a tu vida, pero ¿también tienes derecho a eliminar la vida de tu hijo? Porque claro, el problema estriba en que la vida del hijo (en la fase que sea, porque es humana) no es la vida de la madre, es otra vida con una ADN distinto y una información y dotación genética distinta. Perdona: y este derecho ¿quién te lo ha dado? Es tremendo que alguien se pueda atribuir el derecho de decidir ¿quién vive y quién muere?
      “Cuando Pearl S. Buck reflexionó sobre lo que significaba su hija, que tenía retraso mental, afirmó: Si me hubiese sido posible conocer de antemano la frustración de su vida, ¿habría deseado un aborto? Con plena conciencia de mi angustia y desesperación, mi respuesta es NO. No lo hubiera deseado. Incluso con pleno conocimiento, hubiera escogido la vida; y esto por dos razones: primero, porque me da miedo este poder de elección entre la vida y la muerte en manos de los hombres. No alcanzo a ver un ser humano en el que pueda confiar tal poder. No basta la sabiduría humana, ni la integridad humana. Segundo, la vida de mi hija no ha carecido de significado. Verdaderamente, ha proporcionado consuelo y apoyo práctico a muchas personas que son padres de niños retrasados, o que ellas mismas tienen alguna discapacidad. Bien es verdad que lo ha conseguido a través de mí, pero sin ella yo no hubiera logrado aprender a aceptar esa pena inevitable ni hacer que esa aceptación fuera útil a los demás. En este mundo en el que la crueldad prevalece en tantos aspectos de nuestras vidas, yo no añadiría esa nueva carga que supone el poder elegir la muerte en lugar de la vida. Un niño retrasado, una persona disminuida, brindan a la vida su propia aportación, incluso a la vida de los seres humanos normales. Esta donación se resume en las lecciones de paciencia, comprensión y piedad, lecciones que todos necesitamos volverlas a vivir y practicar unos con otros, seamos los que seamos”.
      Es evidente que este cartelito elaborado por las juventudes socialistas gallegas y esta campaña tienen como finalidad provocar el pretendido enfrentamiento entre las personas que están a favor del aborto y  las que están en contra por razones religiosas que se opongan al aborto.
      Ya he manifestado mi criterio a favor absolutamente de la vida, sin borrosas distinciones. Y jamás me habrá oído nadie hablar de meter a nadie en la cárcel. Además, los foristas comprobarán que en ningún momento he alegado razones o fundamentos religiosos para mantener mi opinión: sobran las razones científicas y de moral “civil”.
      Se habla del derecho a decidir. Pero alguien en su sano juicio puede pensar que una persona/madre tiene el derecho de decidir si mantiene con vida a su hijo, un ser absolutamente inocente, o se la arrebata en ejercicio de un pretendido derecho a decidir.  Se habla de la libertad como la suprema panacea y perfección de los actos humanos. Y esto no es cierto: es la moralidad. Porque yo puedo decidir con plena libertad o deliberación matar a sangre fría a un enemigo: se trataría de un acto libérrimo, pero gravemente inmoral. Porque un acto puede ser libre e inmoral: y éste es el caso del aborto. Y no hablo de cárcel, hablo de la moralidad o inmoralidad del acto con repercusiones sociales.

    • M.Luisa

      Leo de Santiago   “Por eso, la razón, como fuente de conocimiento no esta descartada a pesar de la crítica  kantiana (…)” Cómo lo va a estar! lo que sucede con respecto al  conocimiento es que después de Kant la razón   no obra en solitario ni tampoco es fuente de conocimiento sino de fundamento. A él, a ese fundamento  se llega por unos pasos previos al conocimiento. Claro, en efecto, para Kant intelección es conocimiento  pero si esto fuera así, es decir,  que en la intelección  ya conociéramos no nos haría falta la razón. Siguiendo a Santiago, y para que se me entienda mejor, en la intelección sí  estamos vislumbrados por esa “finalidad” que  es a lo que yo llamo aprehensión,   aprehendemos esa finalidad, ciertamente,  pero no sólo con la visión con el clásico “eidos” sino por entero  nos sentimos impulsados a conocer, buscamos luz y claridad de lo que puede ser esto que ahora simplemente vislumbramos.
      Por otra parte Santiago para dar peso a su argumentación habla de quitar. Pero en el pensamiento contemporáneo no hay voluntad  alguna de “quitar”  la finalidad del Universo,  sí en cambio de que solamente se la predique.
       
      Si nos fijamos que dice Santiago  al comienzo de su comentario  “yo también veo una finalidad, no solo en la vida misma, sino en el vasto Universo” Con semejante objetivación cómo  luego  en la razón puede darse la exigencia de búsqueda de esto que se dice  ver?    Santiago, en mi opinión,  invierte las cosas pues  respecto al conocimiento, el vislumbre. (la aprehensión de la finalidad) se da al comienzo, al final este mismo vislumbre, esta misma aprehensión nos dará en razón  luz y claridad. Dejo lo de Sartre, muy a pesar mío, pero ya no dispongo de más tiempo.
       
      Santiago a pesar de que no sueles responder a las mujeres(tengo experiencia de ello) te envío un cordial saludo

    • roman diaz ayala

      Comprendo la enorme fatiga en el esfuerzo sobrehumano que han estado haciendo en el tratamiento del aborto. Parece un tema inagotable.
      En realidad hemos avanzado mucho, no para aclarar posturas, como otras veces, sino para ahondar sobre unos problemas que nos afectan seriamente como ciudadanos/as unos, como cristianos/as otros
      Aunque no lo crean, encuentro más puntos de coincidencias que de discrepancias. Se han despejado muchas dudas. Yo he madurado.
      Ruego, no obstante, un poco más de vuestra paciencia, porque mientras las últimas intervenciones giraban en  un eje jurídico formal en busca de la legitimación del Derecho, se establecía otro frente filosófico moral.
      Y mientras tanto el asunto alcanzaba relevancia política, por la presentación de la nueva  ley en el parlamento español. Un Proyecto  de Ley que vuelve a introducir criterios del pasado y nos retrotraen a legislaciones anteriores, cuando el aborto estaba penalizado.
       
      Yo sigo viendo puntos oscuros y huecos que no han sido cubierto suficientemente,
      Ya conocen mi tesis de un principio, que el asunto del aborto es un tema que está siendo utilizado para la confrontación entre una sociedad que se niega a desaparecer y se revuelve volviendo al pasado, y una nueva mentalidad que desea crear  otra convivencia sobre principios éticos que son sistemáticmanete cuestionados. En medio está la persona humana.
      El argumento flaco que veo a las  distintas posturas “pro-vida” es que a nivel político y en la campaña oficial de quienes  son nuestros actuales pastores eclesiásticos, es que pueden tener la exclusiva de una moral, ni están legitimados para imponerla
      Flaquea también en sus planteamientos filosóficos, porque viven en la presunción de las verdades absolutas y de una filosofía perenne.
      Si la filosofía es producida por filósofos y filósofas, y toda filosofía es un producto humano, un ser circunstancial y muy limitado,¿Cómo pueda dar valor infinito a lo que sale de su pensamiento?
      La filosofía y la fe suéle  pueden coincidir en un momento dado, pero la una no puede suplantar a la otra. La fe es razonable ( tenemos la obligación de dar razón de nuestra fe), pero no es un contenido de razón, no nace, ni se engrendra en nuestro razonamiento. Vivimos de creencias
      El otro punto que me mantiene en la ignorancia,sin llegar todavía a encontrar algún tipo de respuesta radica en lo más profundo de nuestros contenidos culturales y que se asoma, por ejemplo,en las declaraciones de los políticos que defienden el proyecto de ley del aborto.Es tan sutil, que hace falta pararse a reflexionar para percibirlo.
      Nuestra sociedad ahonda sus raíces en la sociedad romana,de cultura greco-romana (había una fusión muy particular en el Imperio) yen esa sociedad la ciudadanía más plena con todos sus derechos estaba en el pater familiae. La mujer tenía asignada una función casi sólo reproductora, porque hasta la función sexual estaba muy repartida.Era la forma más evidente de un patriarcado.
      Cuando la derecha, y su ley, dicen defender los derechos de la mujer,¿Qué papel le asignan a la mujer? ¿Por qué se confunde tan burdamente el patriarcado con el machismo? El machismo es solamente una excreción del patriarcado, una versión patógena.
      Y si desligamos el contenido de nuestra fe ( doctrina evangélica) de la filosofía, aunque sólo sea por cuestión de método, para que nadie se enfade, ¿Qué encontramos? Que la sociedad nueva que se desprende de la enseñanza y la obra del Resucitado, en nada se parece a la que hemos estado construyendo en estos siglos, y que está todo por hacer.
      En algún momento hemos desviado los caminos. Y ahora la mujer paga las consecuencias.
      Y la moral cristiana no es tan en plano individual como parece desprenderse de lo que suelo manifestar, porque tiene otra dimensión mucho más compleja. Es comunión con Dios, y se practica, vive, se formaliza, en el seno de una comunidad.Pero aquí no cabe hablar de estos temas.
      roman
       

    • Virginia Fernández

      Rodrigo:
      A veces argumentar algo razonadamente lleva un tiempo del que no siempre dispongo. Perdona.
      A veces argumentar algo con falacias, interpretaciones arbitrarias, descontextualizaciones, etc. también lleva mucho tiempo. Sostengo lo de malabarismos porque además me ha gustado el término que tu usas para lo de la no violencia y la “falta de autoridad moral” de la doctrina católica. Convendrás conmigo, supongo en que la bondad o maldad de un juicio no depende de la “autoridad moral”. La verdad, ya sabes, es la verdad, dígalo Agamenón o su porquero.
      Saludos cordiales.

    • Rodrigo Olvera

      Un abrazo, querido Santiago. Yo dejo el tema. Te agradezco tus palabras, que me permiten conocerte un poquitín más.

    • Rodrigo Olvera

      Virginia
       
      No tengo problemas en que hayas tardado en responder. Sí tengo un minúsculo problema en que hagas afirmaciones sin argumentarlas, como la de que hago algún malabarismo. Pero cada quien es cada quien. No pasa nada.

    • Santiago

      LGM,    te agradezco mucho que hayas compartido con nosotros tu amor por tu hermana Aurorina. Es muy emocionante leer lo que escribiste…..Yo tambien en mi larga carrera como pediatra he tenido un buen número de pacientes que nacieron con el síndrome de Down, y a los que quiero profundamente. En la mayoría de los casos son los pediatras los que reconocemos clínicamente las características esenciales del bebé al nacer y tenemos la responsabilidad de  preparar a los padres para comunicarles la noticia….aunque después se puede confirmar ésta con las pruebas genéticas pertinentes…que no son de resultado inmediato….
      La mayoría de las personas que no conocen a estos niños, tan especiales, lo consideran su nacimiento, en general, como un estigma. Confieso que la mayoría de las madres -con alguna excepción- lloraron mucho al recibir la noticia….pero tiempo despues, al seguir yo estos casos por muchos años, consideraban que Dios les había enviado la “mayor de las bendiciones”….El llanto se cambiaba invariablemente en agradecimiento y alegría, porque estos niños transforman a las familias por el amor que ellos mismos dan…y es un fenómeno increíble ver como una aparente y simple alteración genética cromosómica, que implica cierta deformidad, puede resultar en todo lo contrario, una bendición….Yo mismo he sido testigo presencial de todo esta paradoja, puesto que lo que creímos que iba a ser algo “malo” a los ojos del mundo, resultó ser todo lo contrario… el resultado fue un ser humano capaz de vivir una vida feliz y dar la felicidad a los otros. En esto hay un consenso general que expresan estas familias, constantemente.
      Actualmente hay “clubs” para las personas con el sindrome de Down que les permiten  vivir una vida casi normal, hay escuelas especiales, y grupos que se ocupan de las familias y de los niños, para hacer que su trisomía no sea un gran obstáculo para su desarrollo….y afortunadamente la mentalidad ha cambiado en muchos países para los Down, donde pueden  desarrollarse , en la felicidad que Dios les has destinado en esta vida y tambien la gracia de poder dársela a los demas….Por eso, el querer abortar a un síndrome de Down implica una gran ignorancia….pues el examen pre-natal puede hacer el diagnóstico, pero nunca puede decir el grado de anomalía que conlleva el síndrome… La mayoria de estos diagnósticos “intra-uterinos” no pueden expresar la realidad verdadera de lo que pasa despues del nacimiento. Lo que sigue, como en estos casos, puede ser bien distinto. Esto es otro dato a considerar….y debe ser tenido en cuenta cuando se explica el diagnóstico antes del nacimiento o sea cuando se hace una prueba pre-natal y se comunica a los padres.
      Con mis mejores deseos para ti     saludos cordiales de Santiago Hernández

    • Santiago

      Román,    yo tambien veo una finalidad, no solo en la vida misma, sino en el vasto Universo….el engranaje perfecto y complejísimo para mantener el mundo en un “equilibrio inestable” supone ya un plan que supera la capacidad de nuestra inteligencia terrena…El quitar voluntariamente el propósito y la finalidad del mundo, es caer en un caos mental…capaz de llevarnos al pesimismo existencial del tipo Sartre….Por eso, la razón, como fuente de conocimiento no esta descartada a pesar de la crítica kantiana, porque nos lleva a vislumbrar la finalidad…sin embargo, como tu bien dices, tampoco se puede prescindir de la fe. Y asi la filosofía perenne va de la mano con la virtud teologal de la fe…Ambas no tienen que ser contradictorias sino complementarias…porque una necesita de la otra…. y esto para nuestro equilibrio básico que es psíquico-espiritual.
      Agradezco y te felicito por tus atinados y oportunos comentarios…que disfruto al leerlos…..un abrazo     de Santiago Hernández

    • Santiago

      Yo no estoy a favor de la violencia, Rodrigo. Soy muy admirador como tu, de Ghandi..me parece gandioso su pacifismo no violento…Es un ejemplo constante para el mundo…Pero esa clase de pacifismo de este estilo…y por supuesto el que predicaba Cristo en su mansedumbre y misericordia…es obligatorio en ciertas circunstancias…pero no puede ser impuesto y exigido a todo el mundo….Es una actitud mucho mas meritoria el dejarse avasallar y matar, que la el luchar para defenderse y no cabe duda que la no violencia   implica  heroísmo e idealismo…sin embargo, no se puede negar el hecho de que tenemos derecho a defendernos y que ademas muchas veces la justicia nos obliga a hacerlo..por las razones que ya he expuesto…Yo tambien quiero la no violencia en el mundo que se desborda y se ahoga en ella…pero no todos los humanos pueden llegar tan alto…y se tienen que defender con lo que tienen en el momento y en sus circunstancias específicas y particulares…pues tenemos que preservar la vida como decíamos antes….Ahora bien, que hay abusos y la interpretacion de la defensa del injusto agresor en muchos casos es violada en favor del homicidio….lo concedo. Hay muchos que quieren justificarlo todo de “manera legal”….Pero lo que se defiende es el principio general…y no estos casos…Pues si nos colocamos en un radicalismo extremo para verlo todo de manera ideal….y de que todos los humanos pueden llegar a ese extremo grado de inmolación, no estamos viviendo en la realidad..Hay grados de perfeccion…Cristo nos invita primero a guardar “los madamientos”..o sea a evitar el mal…primero…Si ya hacemos eso…o lo intentamos….estamos en el camino verdadero…y despues…que hagamos el bien….que es lo POSITIVO de la ley…Pero si quieres ser “perfecto”, segun el Evangelio….imitemos a Cristo…en pobreza, mansedumbre, obediencia y sacrificio….y como dice Ignacio de Loyola estaremos en la cumbre del amor, en el mas alto grado de santidad…..Perdona, pues, la disgresión….la encontré apropiada para el tema     un saludo    de Santiago Hernández

    • Virginia Fernández

      Rodrigo, después de leer atentamente lo que comentas de las leyes llego a la conclusión de que haces algún malabarismo…
      Disculpa si no he respondido antes, pero no he tenido ocasión. Saludos.

    • M.Luisa

      Hola Roman
       
      Sin ánimo de  querer darle continuidad a  ese otro aspecto abierto de la cuestión, sólo déjame que te diga    que   en  mi comentario anterior  no es que  te  hubiera alineado  con quienes  defienden el orden de finalidad de santo Tomás, (una flor no hace verano) cuando te leo hay muchas cosas que no me parece vayan  en esa línea.   Me refería  más bien a que una de las razones, pienso,  por las que se produce tan insalvable  desencuentro  en estos  interminables  debates vendría marcada por la   frontera  del   intervencionismo sí/ intervencionismo/ no.
       
      Luego también es importante saber  que la filosofía no se contrapone a la fe,  todo lo contrario su estudio la depura y la libera de dogmatismos, en definitiva la fortalece. Tu mismo recuerdo que en algún sitio se te leía  como que reconocías lo peyorativo que para el conocimiento ha significado el pensamiento Occidental y  por tanto me extraña que no sepas valorar lo que ha aportado, en ese sentido,  la filosofía contemporánea la cual, por supuesto, se aleja, de todo idealismo. Zubiri , por ejemplo que en esta ocasión es nombrado no por mí sino por el propio autor del Post. elaboró su pensamiento  en diálogo continuo  con la tradición filosófica desmontando  el tinglado sobre el que descansan las tesis más clásicas y soslayando tanto la ingenuidad como el prejuicio.    En su filosofía, Zubiri  consigue descubrir  un procedimiento puramente descriptivo basándose en los hechos,  uno de los cuales  el acto humano por excelencia: la intelección. Esta intelección, se inscribe,  con respecto  el motivo inicial de nuestro diálogo  y alejándonos de todo intervencionismo, dentro de lo que para el ser humano representa  su única tarea: hacer del cosmos un Mundo
       
      Un cordial saludo

    • Rodrigo Olvera

      Hola Santiago
      Dices “lo que es verdaderamente indefendible, estimado amigo, es negar que tenemos derecho a defendernos del “injusto agresor”  Así que es indefendible Jesús de Nazareth? Ya sabes, aquello de no resistan al mal y la otra mejilla.
       
      Dices “O es que tu has creído que en caso de verdadera agresión los seres humanos, incluyendo creyentes o no creyentes, han de dejarse matar, antes que defenderse” Eso han hecho cientos de personas por fidelidad al Evagelio.  Y ojo, no sólo dejarse matar por odio a la fe. En la tradicción ortodoxa, hay una categoría especial de canonizaciones que no se refiere al “mártir” (quien muere por odio a la fe), sino al “cordero inocente” (quien prefiere perder la vida ante una agresión injusta, antes que traicionar el mandato de no resistir al mal). Es el caso del príncipe Boris, en la Kievan antigua, que sabiendo que su hermano urdía un complot para matarle y quedarse con el trono, no sólo despidió a su guardia, sino que aguardó desarmado en oración en su tienda de campaña, hasta que fue degollado por dos sicarios.
       
      Si.. ya sé que el magisterio y teología católicas han diseñado varios malabarismos para decir que resistir al mal no cotradice el mandato de no resistir al mal. [Por cierto, el relato de Juan no parece ser histórico, sino una elaboración teológica hecha por una comunidad en un contexto de persecución, que ya estaba acostumbrada a polemizar con la sinagoga judía].
       
      Finalmente. Confundir no resistir el mal con ser pusilánime es lamentable. Te invitaría a que leas a Gandhi, que afirmaba que la no violencia no es un acto de los cobardes sino de los valientes. Por que el cobarde huye, mientras que el no violento no huye, sino que carga sobre sí toda la violencia sin resistirla, hasta que dicha violencia pierde su capacidad de controlar a personas y sociedades. Gandhi llegó a afirmar que prefería una persona que se defendiera violentamente, a un cobarde que pretextara la no violencia para huir del conflicto. Así de lejana es la no violencia practicada por Jesús, por Tolstoi, por Gandhi, de una actitud pusilánime
      Saludos

    • Santiago

      Rodrigo,    lo que es verdaderamente indefendible, estimado amigo, es negar que tenemos derecho a defendernos del “injusto agresor” Se trata de un acto injusto y malo…Es injusto agresor el que intenta quitarte la vida o tu propiedad o tu fama etc. pero no solamente la tuya, sino la de tu familia, la de tus amigos, la de la sociedad, sin ninguna legitimidad en un obvio abuso de su libertad fisica y moral….¿O es que tu has creído que en caso de verdadera agresión los seres humanos, incluyendo creyentes o no creyentes, han de dejarse matar, antes que defenderse? Yo supongo que tu sabes que “el derecho” se basa en este hecho “natural” de querer defenderse y defender….como que yo supongo que es lo que tu practicas cada día….Cristo no vino a destruir la ley…ni siquiera una parte…sino a completarla y a explicarla…. y aunque EL nos invita a “poner la otra mejilla”, no nos obliga a ello…porque podemos  -y hasta debemos defendernos..Supongo que estarás de acuerdo con algo tan elemental….Ahora bien, el mismo Cristo se defendió en esta vida….atacando verbalmente a la hipocresía farisaica…y ante la bofetada injusta agresora del soldado de Anás, Cristo le dijo a este: “Si he hablado mal, muestra que esta mal….Pero si he hablado bien ¿Por que me hieres? (Juan 18, 23) Esto es un verdero acto de defensa, indicando que tenemos el derecho a nuestra integridad personal y que debemos defenderla, pues es el don primordial, porque la existencia nos fue dada como don preciosísimo. Sería una incongruencia y una falta de lógica que no pudiéramos defendernos aun con el riesgo del mal efecto que pudiera conducir a la muerte del agresor…puesto que este efecto nunca es buscado “intencionalmente” y con malicia propia, sino simplemente “permitido” como consecuencia de la accion de defenderse….y esto puede aplicarse tambien al mantenimiendo del bien comun, pues la sociedad sería caótica sin la ley que la defienda de la injusta agresión. Esto ha sido reconocido siempre por el derecho natural…por el mero hecho de ser persona y constituir una sociedad.
      Por otro lado, el martirio es un “acto voluntario” donde se proclama la fe en grado heroico…Pero el Evangelio es la proclamación del amor y de la justicia del Padre….implica fortaleza de espíritu…y esta proclamación implica la defensa de los valores realmente importantes….y el ser cristiano no significa ser pusilánime y debil..sino saber amar….pero a veces para amar necesitamos defendernos nosotros y defender a los que tenemos a nuestro lado, cuando la injusticia es la que impera…Pero claro, esto no significa una excepcion, como tu crees, al principio general de “no matar”, sino que es otra cosa, por otros motivos que los que motivan y producen la alevosía del homicidio, cosa bien diferente.  Pero estaré contigo y tu pensamiento, si se viola y se abusa del principio elemental de defensa propia y de la sociedad…Entonces todo se convierte evidentemeente en un crimen abominable…Pues estamos hablando de que las causas han de ser graves…para tener que llegarnos a defender de manera “extrema”….
      Admiro tu buena memoria, Rodrigo, pero lejos estoy de retorcer ningun argumento para enmendarle la plana al Concilio de Trento o a Pablo..Lo que no se puede hacer es sacar “fuera de contexto” al doctor de la ley llamado Saulo..No hay ninguna contradicción en la doctrina..Lo esencial de la doctrina catolica se encuentra tanto en Pablo como en Trento…Si vuelves a revisarlo te darás perfectamente cuenta de su verdadero sentido y en su verdadero contexto…Es lo que me queda en la memoria, aunque confieso que la tuya es mejor que la mía, y no recuerdos los detalles con tanta precisión
      Siempre queda mi amistad, a pesar de que discrepemos    un saludo cordial   de Santiago Hernández

    • oscar varela

      Cuba, el mejor país de América Latina para la maternidad, según ONG
      Por: PL
      http://www.argenpress.info/2013/05/cuba-el-mejor-pais-de-america-latina.html

    • roman diaz ayala

      M. Luisa:
      gracias por tu explicación.
      Es bien posible que me dificultad en entenderte estrebe en dos cuestiones.
      a) que debo ser finalista, porque creo que todo está orientado a Dios, pero esoes fe y no filosofía.
      b)que cada vez me convenzo más de que toda filosofía está sustentada en una ideología previa, que hace sustentar nuestros propios supuestos.(Muchos teólogos han filosofado creyendo que interpretaban a Dios)
      gracias
      roman

    • Javier Pelaez

      Luis bonito texto.Ciertamente las personas con síndrome de Down tienen fama de ser muy cariñosas.

    • Luis Gonzalez Moran

      Javier Pelaez
      Tus palabras escritas en tu entrada de 06-Mayo-2013 – 18:31 pm  me han llegado al corazón, donde la discusión ya no se mueve en la esfera de los criterios y las opiniones sino en la experiencia vital. Tus palabras son las siguientes:
      Virginia : es cierto lo que afirmas del síndrome de Down. Ademàs te digo que un artículo de EL PAÍS, nada antiabortista, reconocía abiertamente, incluso con estudios que la IVE ha reducido la población con ese síndrome. Dicho esto yo no metería a nadie en la cárcel por abortar un niño con ese síndrome. Admirable quien lo tiene, respetable quién no quiere tenerlo. Yo no quiero que se juzgue ni a una mujer, ni a un profesional sanitario por practicar un aborto en ese caso”.
      Era inevitable que surgiera en el ámbito de la discusión el tema de los afectados con el síndrome de Down. El día 31 de enero de 2008 murió una hermana mía, la última de seis hijos de mis padres, afectada con dicho síndrome. Con motivo de su muerte, y para dar las gracias a todas las personas que nos acompañaron en aquellos tremendos momentos de dolor y, ante la imposibilidad de expresar nuestros sentimientos individualmente a todas las personas solidarias, escribí unas notas que posteriormente aparecieron en algunos medios de comunicación creyentes.
      Reproduzco aquí aquel escrito. No tiene la intención de convencer ni de conmover a nadie ni tiene finalidad sensiblera. Aunque me da un poco de reparo, simplemente, y con la bendita franqueza que caracteriza este foro, quiero únicamente exponer mi punto de vista y no con argumentos, en este caso, sino con la experiencia vital. Reconozco que en este escrito hay algunas expresiones duras e incorrectas, que hoy no incluiría, pero me ha parecido mejor respetar el texto original.
      Es el siguiente:

      “AURORINA
      Queridos amigos:
      Deliberadamente he querido dejar pasar unos días antes de ponerme a contestaros a todos para expresaros mi agradecimiento y el de mis hermanas por el afectuoso acompañamiento con que habéis estado a nuestro lado en los dolorosos momentos del fallecimiento y sepultura de nuestra hermana “Aurorina” (siempre fué conocida con este nombre tan tierno).
      Afectada desde su nacimiento por el síndrome Down, vino a este mundo el día 17 de octubre de 1954, por lo que en el próximo otoño hubiera cumplido 54 años de edad, lapso de vida muy largo para las personas de estas características, aunque ella había gozado de una salud excelente casi hasta el final de su camino
      Aurorina fué un regalo de Dios para nuestra familia: nacida en unos tiempos en que la conciencia social no era tan receptiva y solidaria con estas personas, nuestros padres supieron inculcarnos desde el primer momento de su existencia un amor inagotable hacia esta criatura prodigiosa; fué la última de una comunidad de seis hermanos y vivió siempre rodeada del amor y cariño de sus padres y de sus hermanos.
      Pero no solo de ellos: todas las personas que conocieron a Aurorina no tuvieron más remedio que amarla incondicionalmente porque permanentemente repartía a su alrededor (incluso sin saberlo ni proponérselo) amor y cariño a raudales: en ella se hacía carne vital aquella expresión, “conocerla es amarla”. Este tipo de personas son muy cariñosas y dotadas de un peculiar ·”don de gentes” para dejar a todo el mundo que los trata enredados en los lazos de su corazón.
      Fué una persona de una inteligencia natural muy viva y despierta que la hacía vivir “en comunidad” con perfecta naturalidad, integrada en una familia que prácticamente vivió para ella y su felicidad. Y en este sentido puedo decir que Aurorina fué feliz en el sentido más profundo del término porque amó mucho y fué muy amada y “plenitudo legis, dilectio”. Dió mucho cariño, no solo a su gente, sino a todo el mundo que tuvo la suerte de entrar en la órbita de su vida: todos nuestros amigos, eran antes amigos de Aurorina. Y también recibió muchísimo cariño.
      Era, además, una persona muy participativa, con vocación incluso de protagonismo en la relación familiar y social. En el entorno familiar, el rasgo con el que siempre se definió a Aurorina fue con el de “ternura”: porque era lo que derrochaba a chorros a su alrededor y con el que medía todas las cosas. Tenía, además, una cualidad especial: despertaba en las personas que se acercaban a ella unas vetas de afectividad desconocidas en ellas y por ellas hasta el momento del encuentro con Aurorina
      No era persona “rezadora”, porque lo de repetir siempre las mismas cantinelas le aburría mucho, pero era una persona profundamente creyente, lógicamente a su manera, que era una auténtica y magnífica manera: cuando en los últimos años, ya no iba a misa los domingos a las iglesias, porque le costaba un gran esfuerzo, seguía la misa por la TV y la decía entera, incluida las palabras de la consagración y del canon; cuando yo le decía, “Aurorina, eso lo dicen solo los sacerdotes”, contestaba: “Y  entonces, ¿para qué estoy yo aquí?” Como se ve, era una precursora del sacerdocio femenino.
      En estos días de la muerte de Aurorina se ha vuelto a recrudecer la controversia sobre el aborto: al hilo de estas controversias, pensaba yo que Aurorina era una de esas personas cuya vida, con los criterios campantes de los modernos salvadores, hubiera podido ser eliminada antes de nacer: Díos mío, qué atrocidad, eliminar una vida tan limpia, tan generosa, tan gratificante, tan plena…así por las buenas.
      De todas formas, debo decir que era una persona con un gran dinamismo y con una personalidad muy definida, con criterios y gustos muy marcados, cuya autonomía aprendimos a respetar con amor y a cuidar.
      En la dedicatoria de mi libro “De la Bioética al Bioderecho: libertad, vida y muerte”, recordaba a mis padres y hermanos y añadía: “y con singular cariño a María Aurora, cuya vida “especial” ha llenado de alegría muchas vidas”…. Se diría que se trataba de una premonición.
      Deja un hueco desolador en nuestras vidas, y de hecho, mis hermanas María Angeles y Florinda Pilar y yo estamos literalmente destrozados: sin embargo, “nos consuela la promesa de la futura inmortalidad, porque la vida de los que en Ti creemos, Señor, no termina, se transforma…” En estos momentos se comprueba como el dolor de la ausencia es una forma privilegiada de presencia…aunque misteriosa. Dios nos la dió, y no se puede decir que nos la quitara, sino que se la llevó más cerca de Él: bendito sea el nombre del Señor. En nuestra propia existencia hemos comprobado aquella vieja verdad de raigambre hondamente cristiana: “Dios escribe derecho con renglones (aparentemente) torcidos”.
      Muchísimas gracias, hermanos, por vuestra cercanía, amistad y oración”.
      Fin del texto.
       

    • Ludovico

      No suelo responder cuando creo que mi punto de vista está claro.  Me parece pueril debatir si galgos o podencos. El asunto del aborto es poliédrico. Cierto, to some extent. Por encima de todo hay una verdad inapelable: el derecho a vivir. Es decir, a que se respete una vida incoada. Todo lo demás son afeites que la sociedad ha añadido para celar esa realidad.  Por eso  quitar el foco de esa tragedia para centrarlo en penas y castigos degrada la cuestión. No hay reparación posible. La historia nos revela distintos enfoques desde la antigüedad clásica. Quiérase verlo así o no, la ideología abortista actual es heredera de un concepto eugenicista que tuvo en los movimientos revolucionarios su avanzadilla (anarquismo, comunismo y nazismo). También en Estados Unidos hubo un movimiento muy fuerte en esa dirección. Todas ´han venido a coincidir en la salud, el bienestar… de los abortistas.  No importa el sujeto, sino la sociedad. No importa el individuo, sino el estado. (Por  favor no se me aduzca que los anarquistas desean la abolición del estado. )

       

    • Javier Pelaez

      Continuo con la Convención sobre los derechos de discapacidad que alega Gallardón.El art.23 de esta Convención prevé el derecho de los discapacitados a “decidir libremente y de manera responsablemente el número de hijos que quieran tener” y el art.25 el derecho de los discapacitados a acceder a los servicios en materia de “salud sexual y reproductiva”.La redacción de estos dos artículos no ha gustado a Malta y Polonia que han hecho una reserva a dichos artículos de la Convención en el sentido de que no implican derecho alguno al aborto-fuente:notas de la Wikipedia en la Voz sobre esta Convención-.Gallardón,como se ve,simplifica los problemas y engaña.

    • M.Luisa

      No es tan difícil de entender, Román,  a menos que todavía  se considere como en santo Tomás el hecho de que  en la naturaleza  hay un orden de finalidad. Pero esto más que un hecho es una teoría. Las acciones humanas tienen en parte, al menos,  una finalidad. ¿Pero el cosmos físico? Hay,  en efecto, en él una cierta convergencia entre sus procesos pero esta convergencia de procesos cósmicos ¿es una ordenación formal?  lo dudo.

    • Javier Pelaez

      Obviamente nada bueno puede salir de este gobierno de sabios que padecemos.El Ministro del Interior ha dicho “que el aborto tiene algo que ver con ETA….,pero no demasiado”.Menudo talibán…

    • roman diaz ayala

       
      Mi intervención anterior, por ser de una ingenuidad aplastante, puede pareceros demasiada simpleza, pues evito las sutilezas del lenguaje que hacen buscar más trascendencias-intencionalidades fuera del contexto.
      Me pareció muy oportuno, que  Ludovico nos recordase que en todo ello hay dos (2) vidas: la de un ser engendrador, y la incipiente de “algo-alguien”que se abre a la existencia y que aspira ser autonomo/a
      Tambien creía oportuno recordar que existen dos tipos de “orden”
      Hay un orden-que-se crea, y un orden recibido.
      Al  primero pertenecen las ciencias positivas, el avance científico y tecnológico, junto cn esa construcción del pensamiento propia de la reflexión y el análisis, que a veces toman formas como el filosófico o los ordenamientos jurídicos, e incluso la construcción política.
      Todo ese entramado constituye la convivencia humana, tan esencial y necesaria.
      Los seresvivos y la naturaleza se rigen, están determinados por unas leyes, y a ese conjunto le llamamos orden del universo. Sóloen el hombre reside el privilegio de hacer consciencia, está llamado a un esfuerzo de comprensión.
      (A Propósito, a M. Luisa no la puedo contestar, porque no la entiendo.Adivino que el uso que ella hace del vocablo orden, no es el que yo expreso y por lo mismo atribuye a
      Dios el acto creador, pero no la disposición del mismo)
      Pero tenemos una dificultad de principio a la hora de enjuiciar el tema del aborto. Por un lado existe una cultura heredada de nuestra historia religiosa – base cultural – valor cultural, que se asienta en nuestra configuración mental de raíces greco-latina con dos dificultades – las categorías universales y la excelsa consideración de nosotros mismos con la negación de todo lo demás a los que instrumentalizamos – no hace falta que ponga ejemplos.
      Pero la otra dificultad es más sutil y atormentadora: el ser humano, aunque consideremos que no tiene a Dios, por causa y origen, demuestra una dimensión espiritual ( que algunos llaman alma) que le convierte, en lo que los filosofos y filósofas, llaman “persona”, de decir, de una naturaleza tal, que aunque esté todavía en el vientre de la madre no es producto netamente suyo, no se puede aplicarle el concepto de propiedad, porqueevoluciona con vocación de autonomía propia reclamando el derecho a ser libre y reclamando sin voz, sólo con su presencia, a la propia existencia.
       
      roman
       

    • Rodrigo Olvera

      Román

      1.- Al felicitar a Ludovico ¿tú también consideras un terreno infame el ámbito de la ley positiva? ¿No contradices entonces la enseñanza de la Doctrina Social católica sobre la autoridad y las leyes civiles?

      2.- Te digo lo mismo que a Ludovico. El aborto implica una cuestión de moral individual. Pero no es únicamente una cuestíón de moral individual. Por ejemplo,  también es una cuestión de moral social.

      3.- No me queda claro, pero pareces afirmar con tu último párrafo que toda la doctrina moral del catolicismo (que desde los tiempos del imperio romano ha incorporado la herencia cultural grecorromana y aceptado la legitimidad moral de la guerra justa y la legitimidad moral de quitar la vida en caso de legítima defensa) bastardea al cristianismo. Ciertamente, Tolstoi afirmaba tal cosa en su obra “El reino de Dios está dentro de ustedes” en que demuestra que la doctrina de Jesús es de absoluta no violencia. Por tal afirmación fue excomulgado por la iglesia orotodoxa rusa.

    • Rodrigo Olvera

      Ludovico

      1.-  El asunto del aborto es un tema complejo. Con ésto quiero decir que tiene distintas perspectivas válidas desde la cual mirarse. Está la perspectiva médica. Está la perspectiva ética. Está la perspectiva religiosa. Está la perspectiva jurídica. Está la perspectiva de políticas públicas. Está la perspectiva de representaciones sociales y cultutrales. Y así, un largo Etc.  Yo nunca he pretendido que sólo se aborde desde el derecho penal (o usando tu expresión, que se confine al mero derecho penal)  .  Gundín sí ha pretendido establecer cual es el “asunto” (la determinación del ser humano individualizado); tú pareces decir que toda discusión sobre el tema debe hablar de biología, genética y fases de desarrollo embrionario (por cierto, es falso que no se hable de ello, cuando este hilo está lleno de comentarios que discuten ese aspecto válido de la discusión); y Román lo centra en un asunto de moral individual. Que cada quien hable desde su rama de interés y de conocimiento es correcto. Pretender que la rama propia es la que “centra” el asunto es arrogante. Descalificar a quien no tiene interés o conocimiento para discutir los aspectos biológicos y genéticos por no hablar de ello es injusto. Yo jamás he dicho que se reduzca o que lo fundamental del debate social sobre el aborto sea la legislación penal. Pero también es un aspecto del debate, y es legítimo que quien tenga interés en ese aspecto lo aborde.

      2.- Tan no he pretendido confinar la discusión al tema de la legislación penal, que he abordado el tema de la enseñanza moral de algunas iglesias cristianas. Y en especial citando el catecismo católico. Hasta donde sé, el catecismo católico no es legislación positiva.  Fue en esta parte del debate sobre el catecismo, que Virginia (no yo) llevó otra vez nuestro intercambio hacia el contexto español de un propuesta de reforma a la legislación positiva. Puesto que Virginia llevó nuestro intercambio a ese contexto, y de manera concreta a la existencia o no del riesgo de encarcelamiento para las mujeres, he precisado un detalle de las implicaciones de la afirmación de que se quiere volver a la ley de 1995.

      3. Lo que me parece llamativo es que una persona a la que uno podría suponer culta por haber sido editor de una revista científica, considere que las leyes positivas pertenecen a un terreno infame. Supongo que al menos las leyes positivas de la propiedad intelectual que protegen a las revistas científicas y sus autores y sus editores no te han de parecer un terreno tan infame. ¿No?

    • M.Luisa

      Román Diaz Ayala,  esta afirmación  suya de  que para el cristiano el orden de todas las cosas ha sido establecido por Dios no es exacta  lo que  el cristiano  le atribuye a Dios es la creación pero no el orden de las cosas creadas en ella. Ésta   es  a mi modo de ver,  la  diferencia que se observa  en el debate a la hora de posicionarse unos y otros/as.

    • roman diaz ayala

      se esfumó el comentario que escribí una vez leído el de Ludovico, a quien felicitaba por cosiderar que daba un golpe de mano centrando el tema que nos ocupa ( un asunto de moralidad individual)
      A continuación señalaba que podemos hacer un acercamiento con una perspectiva cristiana y sin ella.
      Para el cristiano el orden de todas las cosas ha sido establecido por Dios. Así lo percibimos y lo expresamos, pero existe un orden natural al que todos/as estamos sujetos. Existe un orden producto de nuestra convivencia,que son los aspectos formales, que son sobre los cuales venimos discutiendo largamente.
      Pero existe un orden dado por la naturaleza , del que no nos podemos substraer. Pero lo hacemos, pero estamos condicionados por nuestra herencia cultural greco-latina. De ahí viene nuestra soberbia intelectual y moral, que nos condiciona a creernos absolutamente libres para actuar y disponer sobre la vida de los demás.
      Con esos contenidos culturales bastardeamos el cristianismo.
      román
       
       

    • Ludovico

      Uno creía que los distingos verbalistas eran escolástica ajada. Mala escolástica y nula filosofía. Pero leo con pena que el problema del aborto ha terminado por confinarse al mero derecho penal.  En ningún momento se habla del niño, en sus fases precoces, sino del castigo de la madre y del personal sanitario.

      Virginia lo ha expuesto con claridad meridiana, ciñéndose al problema del sacrificio de un inocente. 

      Los abogados apelan a leyes positivas.  Y quieren llevar a ese terreno infame cuando se trata del de un derecho anterior a toda normativa aprobada con una mayoría u otra.

      Vuelvo a la biología, a la genética. Antaño la singularidad individual se basaba en el examen de los dermatoglifos, en la identificación epigenética de los humanos. El avance de la ciencia ha dado un paso más al mostrar la singularidad del concebido en su secuencia génica.

      Pero no quiero volver a distinciones metafísicas y paraciéntíficas que aquí se han esgrimido. Uno, que fue devoto de Zubiri en su mocedad, y se tragó como pan bendito sus artículos en Cruz y Raya, Revista de Occidente, los libros (apasionante para un joven Naturaleza Historia Dios, reto Sobre la esencia, etc.), ha visto con los años cómo la ciencia va desnudando la realidad hasta hacerla más llana y asequible en estos asuntos. Y se queda con la portada de Nature del 18 de octubre de 2007, en plena oleada de análisis de genomas: Very personal Genomics: A father tries to understand his daughter´s DNA (una niña con síndrome raro, parecido a la enfermedad de Marfan).

      La ley positiva en su vertiente penal puede señalar lo que el legislador quiera. Pero no hay ley que justifique nunca el sacrificio de un niño, tenga síndrome de Down, enfermedad de Marfan, envejecimiento precoz o la patología que sea. No somos dueños de ninguna vida humana.

      ¿Cómo cohonestar ese respeto con la libertad e independencia de la madre? Quizá no a través del derecho penal. Al menos no en todos los casos. No hay razón sólida, nadie la ha presentado que me conste, para la defensa de un aborto libre. Puro sarcasmo ese oxímoron. Libre para una, letal para otro. 

    • Rodrigo Olvera

      Santiago
      Yo sé que tienes necesidad de justificar que lo que dice el magisterio católico está bien, sea lo que sea que diga. Pero afirmas absurdos para conseguirlo.
       
      Decir que la legítima defensa no es una excepción a la prohibición de matar es indefendible. El catecismo dice que no sólo hay derecho sino incluso deber de realizarla, porque el amor a la propia vida está por encima del amor a la vida ajena (claro, esa es la enseñanza de Jesús de Nazareth, ¿verdad?).
       
      Afirmar que el agresor es no sólo culpable sino culpable de delitos graves no se sostiene jurídicamente. Existe la posibilidad de que personas inimputables (es decir, a las que no se les pueda IMPUTAR culpabilidad ni responsabilidad, pongan en riesgo la vida de terceros, y esos terceros tienen derecho a defenderse aún a costa de la muerte del inimputable).
       
      No sigo… una cosa es diferir de criterios. Otra es falsear los datos del debate (como cuando trataste de defender el Concilio de Trento afirmando que Pablo no dijo lo que el mismo Concilio de Trento afirmó textualmente que Pablo había dicho… con lo cual le enmendaste la plana incluso al Concilio).
       
      Saludos

    • Rodrigo Olvera

      Hola Virginia
      Dices “como si quienes pensamos que la ley anterior aun con sus fallos era más acorde a la ética que la actual estuviéramos deseando llevar a la cárcel a las mujeres que aborten. No hay tal cosa.”
       
      Te creo por supuesto, si dices que no piensas tú así. PERO….
       
      Tanto la ley penal actual como la ley penal de 1995 a la que se quiere regresar consideran la existencia del delito de aborto. La verdad es que tanto la ley orgánica 10/1995 como la ley orgánica 2/2010 contemplan la misma estructura del tipo penal de aborto:
      a) es delito producir un aborto sin consentimiento de la mujer en todos los casos (artículo 144)  Este artículo no fue cambiado en 2010.
      b) es delito producir un aborto con consentimiento de la mujer fuera de los casos permitidos por ley (artículo 145.1)  La reforma de 2010 no cambia esta disposición (lo que ha cambiado es que se creó una ley que considera la llamada interrupción voluntaria del embarazo en ciertas condiciones, dadas esas condiciones, no hay delito de aborto). Tampoco cambia el rango de años de prisión ni el rango de años de inhabilitación. Lo único que hace la reforma de 2010 es que el juez pueda aplicar el rango superior de tales años cuando el aborto se practique fuera de establecimientos acreditados. Es decir, lo que hace es agravar el delito que ya existía, al realizarse en centros clandestinos
      c) la mujer que produzca su propio aborto o consienta en que alguien más se lo practique, fuera de los casosautorizados por ley, incurre en delito. (artículo 145.2) La reforma de 2010 no cambia esta disposición (lo que ha cambiado es que se creó una ley que considera la llamada interrupción voluntaria del embarazo en ciertas condiciones, dadas esas condiciones, no hay delito de aborto). Sí hay un cambio en que la ley de 1995 contemplaba dos posibles penas: i prisión ó ii multa. La reforma de 2010 sigue considerando delito esta práctica, tan sólo elimina la pena de prisión para mantener exclusivamente la pena de multa.
      d) la reforma de 2010 crea un artículo 145.3  en que obliga a los jueces a imponer los rangos superiores de las penas siempre que el delito de aborto sea cometido a partir de la semana 22 de gestación.
       
      Afirmar que se quiere volver a la ley de 1995 implica que se quiere volver -entre otras cosas- a la posibilidad de castigar con pena de prisión. Me dirás con razón que entre 1995 y 2010 no se aplicó prisión. Cierto. ¿Pero qué sentido tiene volver a incluir la posibilidad de pena de prisión a menos que se piense en que alguna vez sí sea posible que se aplique?
       
      Así que sí hay tal cosa. Al menos, con la afirmación de que se quiere regresar a la ley de 1995. Porque, efectivamente, en una práctica poco trasparente para un debate público informado, se ha soltado algunas ideas pero no se ha presentado a la sociedad un texto concreto a debatir.
       
       
      Si por

    • Santiago

      No Rodrigo,

      no es una excepción la legítima defensa…La Iglesia sostiene el principio a favor de la vida desde la concepción hasta la muerte…No es hipocresía…Tal y como aparece en el Exodo 23,7: “No quites la vida del inocente y justo”…Pero la defensa de las personas y las sociedades no constituye una excusa para matar….Esta defensa individual o colectiva posee un doble efecto: el uno conservar la propia vida y la de la comunidad, o sea el bien comun…Los agresores no son “inocentes” sino culpables de delitos graves….pero el otro efecto, el segundo, es la muerte del agresor…ya que el derecho a mi vida está por encima del injusto agresor…y el bien de la comunidad está por encima del injusto agresor….Y es asi que la “legítima defensa” puede ser hasta un deber grave….cuando de no hacerlo se sigue un mal mayor para otro, para el bien comun de la familia y de la sociedad en general…Por eso, no se viola el 5to Mandamiento del Decálogo cuando la defensa -de esta manera- es necesaria .Y no es una “licencia temporal para matar”….Por eso, la muerte del inocente no admite excepcion..es íntrinsecamente mala…cuando reune todas las condiciones para su clasificacion como tal…
      En cuanto a lo del infanticidio, bueno, yo se que tu usas palabras “medicas” muchas veces para exponer algun proceso legal…Pues en medicina existe una asignatura que se llama Medicina Legal o Jurisprudencia donde existe esa definicion y su materia es bastante extensa y muy interesante..ya que las ciencias en general se tienen que apropiar de otras disciplinas para poder ser verdaderamente efectivas y desarrollarse…Mi punto, no era ni el jurídico, ni el médico, sino el moral….Y ES PORQUE no hay mucha diferencia entre quitar la vida infante recien nacido, que a un feto “intra-utero” ya sea prematuro o a término   ¿Cual es la diferencia? Ya sea “intra” como “extra” utero, el “producto” moral es el mismo…. y si se suprime, se esta destruyendo esencialmente la misma  vida humana, por supuesto, voluntariamente.
      Y en cuanto al chimpanzé y su conciencia,me parece que….es dificil que su realidad le lleve a poder competir conmigo…Quizas por el año 3 mil y, por supuesto, no dudes que lo veré desde la “otra vida”      un abrazo……te deseo lo mejor     de Santiago Hernández

    • Santiago

      pido disculpas porque me comí la letra h en “echo”..debe leerse: “no se ha hecho precisamente eco” Vale   SA

    • Santiago

      Muchas gracias por vuestras palabras y comentarios…En cuanto, a la paciencia, como virtud, como soy “fan” de Teresa de Avila, suscribo su famosa poesía escrita en el medio de grandes zozobras, donde dice Teresa que la “paciencia todo lo alcanza”…La presencia mia, por supuesto, en este foro se que no se ha echo precisamente eco de semejante afirmacion de la Doctora Mística, pero por lo menos he logrado “quedarme” a pesar de nadar contra la corriente …Me ha servido, por otro lado, para profundizar mas en mi fe católica y hacer posible un diálogo con distintos tipos de posiciones de todo orden. No me he creído nunca mejor que nadie…y creo tener por aquí algunos amigos, a pesar de la discrepancia….Hasta el Papa Francisco, en una entrevista anterior a su elección a la Sede de Pedro, resaltó la importancia de “transitar en paciencia”, esta virtud que es tan necesaria para sobrellevar las penas y dolores de esta aventura de la vida.
      Por otro lado, cuando explicaba el maravilloso proceso de la fecundación humana en mi anterior comentario, no la limitaba a nuestra especie..el mundo animal, el vegetal y el animal es maravilloso. Sin embargo, en la especie humana hay algo específico mas especial, tal y como dice LGM citando a Zernicka-Goetz donde se demuestra hasta que punto es necesario el perfecto diseño “del segundo globulo polar” donde entra el espermatozoido y la forma del óvulo ya fecundado..para que no sea ya el embrión un simple “cúmulo de celulas”…sino que desde el principio todo esta revestido de la propia humanidad que le pertenece…Por tanto, aun a pesar de no ser “creyente” esta maravilla de la naturaleza invita a la consideracion profunda de protegerla de la “destruccion” indiscriminada…ya que si hay organizaciones que a toda costa fomentan y luchan por la conservacion del PLANETA….e invitan a todos a volvernos GREEN…con mas razon…con muchísima mas fuerza…podemos proteger nuestra especie de semejante genocidio..que es lo que esta ocurriendo actualmente en este GREEN PLANETA…cuando estamos tratando de justificar y despenalizar el acto de la destruccion y supresion de la vida humana voluntariamente, ya sea con conciencia culpable o no. El que nosotros consideremos al embrión o al feto como estorbo o un intruso..no justifica su drástica supresión…porque entonces estamos atentando contra nuestro propio existencialismo….nuestra unica manera de existir que es la humana
      un saludo cordial    de Santiago Hernández 

    • Virginia Fernández

      Rodrigo:
      Pues bien, el actual debate en España (y en el espacio de Atrio, con las habituales invectivas contra la Iglesia) es porque se pretende cambiar la ley actual que define como un derecho el aborto, por la anterior -tal vez con alguna modificación que no sabemos en qué consistirá porque el Partido Popular que gobierna en este momento dice eso y lo contrario y lanza mensajes confusos y ambiguos continuamente- que era de despenalización en tres supuestos, que ya he descrito en otros post. A mi parecer esa ley anterior fue muy mal aplicada en el tercer supuesto porque propició una cantidad enorme de abortos bajo el supuesto de “grave riesgo para la salud de la madre” riesgo que en muchos casos era inexistente o por lo menos bastante discutible. A mi parecer también hay una gran diferencia entre considerar algo como delito y aplicar a ese delito eximentes por las que las personas no serían sancionadas y considerar que no hay ningún delito sino el ejercicio de un derecho. Esto último es lo que hace la ley actual.  El anuncio de volver a la anterior y derogar la vigente ha desatado la controversia y la furia del Partido Socialista con mensajes como que es un recorte de los derechos, de las conquistas de las mujeres, un fatal retroceso, una intromisión de la Iglesia, etc.
      Hago todas estas observaciones porque veo que muchas intervenciones apuntan a la defensa de la mujer como si quienes pensamos que la ley anterior aun con sus fallos era más acorde a la ética que la actual estuviéramos deseando llevar a la cárcel a las mujeres que aborten. No hay tal cosa. Yo -y creo un gran número de antiabortistas- creemos que si un gobierno deseara de verdad atender a las necesidades reales de la gente, debería hacer otras muchas leyes de protección a las familias, a las madres, a las embarazadas en situación de necesidad… Y consideramos el aborto como un crimen que no es exactamente lo mismo que querer encarcelar o someter a la humillación pública a nadie.
      En cuanto a mi fastidio… claro que me lo administro yo, de tal modo que lo que me lo provoca y más si viene de ti o de mi participación en este foro, no me afecta demasiado: dura exactamente el tiempo que empleo en escribir el post y luego… hay tantas cosas intensas, maravillosas y complicadas en la vida que no dejan mucho lugar a estas pequeñeces.

    • Javier Pelaez

      Quería introducir nuevamente la alegación de Gallardón sobre la recomendación a España sobre la Convención sobre derechos de las personas con discapacidad.Ya dejó claro Rodrigo Olvera que la recomendación se podía cumplir ampliando el plazo a 22 semanas igualando al supuesto de malformaciones.Pero quería traer aquí un informe de la ONU-el A/HRC/10/48 de 26 de enero de 2009 de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Derechos Humanos-para que Gallardón tome nota sobre las obligaciones que impone la Convención de marras:”47.En el àmbito del derecho penal,el reconocimiento de la capacidad jurídica de las personas con discapacidad lleva a suprimir la circunstancia eximente de la responsabilidad penal constituida por  discapacidad mental o intelectual.Por consiguiente,al examinar el elemento subjetivo del delito,se debe prescindir de la discapacidad y atender a la situación concreta del autor”.La  primera parte del pàrrafo transcrito no lo aceptaría penalista alguno.Ni Gallardón que no sabe una palabra de derecho penal pese a ser fiscal.!Esta es la famosa Convención tan citada y que conduce a semejantes disparates¡.

    • Rodrigo Olvera

      Virginia
      La única persona responsable de tus estados y movimientos interiores eres tú misma. Si te fastidia que hable de hipocresía en la doctrina de las iglesias ortodoxas y católicas, ese fastidio no me causa problema, y será en todo caso problema tuyo decidir que hacer con él.
      Lo que te pido es que no pongas en mí argumentos que no he dicho
      a) No he dicho que la Iglesia en su conjunto sea hipócrita. En primera, por que no existe una sola Iglesia, sino diversas iglesias (yo en concreto mencioné dos de ellas). En segunda, porque no hablé de la(s) iglesia(s) en su conjunto, sino de la doctrina moral de las iglesias ortodoxas y católica (es más no todo el cristianismo  acepta excepciones al mandamiento de no matarás; porque hay corrientes cristianas que no aceptan ninguna excepción como  los Quáqueros y los Menonitas, citados por Tolstoi). Pero sé que existen integrantes de las iglesias ortodoxas y católica que no incurren en tal hipocresía, y aceptan que si criterios morales como el de “mal menor” son aplicables a casos límites después del parto entonces son igualmente aplicables a casos límites antes del parto.  Yo no confundo la doctrina oficial de las iglesias ortodoxas y católica, con la interpretación que hacen de esa doctrina algunas personas, mucho menos con la “iglesia en su conjunto”.
       
      b) Yo no he dicho nunca que el aborto sea bueno, entre otras cosas porque no pienso que sea bueno. Sí me he pronunciado en el ámbito jurídico por la despenalización. Y por la admisión de excepciones para casos límites en el ámbito del debate ético. Decir que un caso límite podría ser legítimo éticamente no es decir que la conducta sea buena. Por ejemplo, cuando la legitimidad es por aceptar un mal menor (mal, no bien) para no producir un mal mayor.
       
      c) Jamás se me ocurriría proponer un argumento tan ridículo como que el aborto sea bueno PORQUE lo desparueba(n)  la(s)  iglesia(s).  Lo que sí afirmo es que queda deslegitimada la doctrina que acepta excepciones a un mandamiento si ocurre después del parto y se niega absolutamente a aceptar excepciones al mismo mandamiento si ocurre antes del parto.
       
      d) Es interesante el argumento sobre la inocencia o culpabilidad del ser humano al que se priva de la vida. En cuanto al homicidio, hay diversas excepciones y no todas ellas tienen como requisito una culpabilidad. Por su puesto que si existe ese requisito en las excepciones de regicidio/tiranicidio y de pena de muerte (2267 catecismo) . Pero no es requisito tal culpabilidad, sino que basta el peligro objetivo en los casos de legítima defensa (2264 catecismo)  y guerra “justa” (2309 catecismo).   Te reconozco en cambio que aún en esos casos de legítima defensa y guerra justa no hay comparación en cuanto al tema de  indefensión.
       
       

    • Javier Pelaez

      Gundín el daño que se causa podría ser distinto.Por ejemplo,pongamos la ley màs liberal la holandesa.Creo que ley de plazos hasta la semana 23 porque parece que màs allà de sea semana se considera al feto viable en parto prematuro salvo graves malformaciones que impidan la viabilidad.Un límite.Pero claro a lo mejor era muy retórico lo que yo dije del daño.No así lo de la intervención mínima.Por otra parte,yo no entro en muchos detalles sobre  mi pensamiento moral sobre el aborto,por ejemplo,que pienso sobre la IVE de personas con síndrome de down porque los problemas son de una complejidad y tan dolorosos que prefiero guiarme por principios generales:”no juzguéis…”.Es evidente como dice Masia que no todos los Down son iguales,pero yo por razones de trabajo conozco casos dolorosísimos relacionados con los problemas cardíacos de los down y sus dificultades en los trasplantes o los problemas de gente que no ha sido informada adecuadamente sobre el down de su futuro hijo…O tampoco puede hacer un juicio sobre las condiciones económicas o de entorno familiar de cada cual….En fin,yo no me siento libre de este  pecado,si lo fuera,para tirar la primera piedra….No me siento libre no para lapidar,pena del derecho penal antigüe,sino para pedir la càrcel,pena del derecho penal liberal…

    • X. Gundín

      Ya Javier (o:o5 am) ¿y cual es el daño que se causa?.

    • Javier Pelaez

      Virginia :es cierto lo que afirmas del síndrome de Down.Ademàs te digo que un artículo de EL PAÍS,nada antiabortista,recomocía abiertamente,incluso con estudios que la IVE ha reducido la población con ese síndrome.Dicho esto yo no metería a nadie en la càrcel por abortar un niño con ese síndrome.Admirable quien lo tiene,respetable quién no quiere tenerlo.Yo no quiero que se juzgue ni a una mujer,ni a un profesional sanitario por practicar un aborto en ese caso.

    • Virginia Fernández

      Rodrigo, yo diría que las excepciones que admite el cristianismo para el mandamiento “no matarás”, se alejan algo de los casos en los que la víctima es completamente indefensa, inerme, e inocente. Me fastidia un poco que persona tan rigurosa como pareces ser te descuelgues con el argumento de la hipocresía. Vale, supongamos que sí, que la Iglesia en su conjunto es hipócrita. ¿Y qué? ¿Eso quiere decir que el aborto es bueno porque la Iglesia lo desaprueba?

    • Virginia Fernández

      Javier, la pregunta era sobre las graves malformaciones… Repregunto: ¿es una grave malformación el síndrome de Dawn? ¿se han fijado en que, en los últimos años se ven muy pocos niños con este síndrome?
      En cuanto a la encuesta, tengo alguna reserva sobre Metroscopia, sobre la forma de preguntar (por teléfono), y sobre la muestra (600 entrevistas sobre una población de treinta y tantos millones…  pues no sé, aunque los sociólogos digan que es lo estadísticamente fiable con un margen de error muy pequeño. Pero suponiendo que sea absolutamente verídico ese porcentaje del 65 %, que tu aumentas a 70% no sé por qué, la opinión de una mayoría no es exactamente igual que la verdad o la moralidad de un asunto.
       

    • ana rodrigo

      Mi querido y paciente Santiago (paciente por los años que llevas aguantando tus discrepancias con gran parte de la comunidad atriera). Me llama poderosamente la atención la descripción minuciosa que haces de la concepción de un ser humano y su relación con la acción de Dios en el proceso.
       
      A esto diré tres cosas:
      a)Una el proceso de concebir un ser nuevo es igual de maravilloso en todas las especies, y muy parecido a las especies animales más próximas biológicamente a los seres humanos.
      b) Desde el momento que todo eso se atribuye a Dios y no se puede torcer su voluntad, comprendo que es muy difícil compatibilizar esa creencia con el debate sobre el derecho al aborto.
      c) Todos los procesos vitales son igual de maravillosos y complejos, como la regulación de la glucosa, o del sodio o las proteínas y así sucesivamente; igual de “misterioso” es cuando las células se desmadran y producen el cáncer, o la apendicitis se inflama, o una pierna se gangrena. Estos últimos casos, ¿son obra de Dios? En caso afirmativo ¿por qué intervenimos quirúrgicamente amputando?, ¿o debemos imitar a los testigos de Jeová ante una transfusión de sangre?
       
      Esto lo digo por la relación que haces a Dios, no para comparar una pierna gangrenada con un feto, que ya sé que son cosas diferentes. Aunque para la conciencia de alguien que no cree en Dios, o aún creyendo, piense desde su conciencia y su moral que un feto (o el término adecuado al momento del proceso) al no considerarlo una persona, le estorbe tanto como una apendicitis inflamada. Cuidado con sacar de contexto la comparación que hago…

    • Luis Gonzalez Moran

        El derecho y la moral tienen que tener en cuenta los datos suministrados por las ciencias para no caer en pura logomaquia.
       
      Hasta hace poco tiempo se afirmaba que el cigoto era simplemente un conglomerado de células sin estructura morfológica alguna. Hoy, investigaciones científicas llevadas a cabo en la última década han demostrado que el desarrollo del nuevo ser ya comienza a determinarse con la primera división celular, se define, por tanto, durante las primeras veinticuatro horas de la vida del nuevo ser. Según estos científicos, minutos y horas después de la fusión del óvulo y el espermatozoide ya está definido dónde se van a formar la cabeza, sus pies o su espalda.
       
      Hoy es cita obligada la de Richard Gardner y Zernicka-Goetz: el primero señaló la existencia de un eje de distribución en el embrión desde el momento de la fecundación y que esta distribución podría estar condicionada por la localización del punto de penetración del espermatozoide. Zernicka-Goetz ha demostrado recientemente, mediante complejos y refinados experimentos de biología molecular, que los ejes del desarrollo embrionario comienzan a definirse ya en los minutos y en las horas siguientes a la fusión de los gametos.
       
      Los experimentos realizados por Zernicka-Goetz y su equipo en mamíferos han revolucionado, según  explica ella misma,  tal paradigma, demostrando que la posición del segundo glóbulo polar, punto de entrada del espermatozoide, y sobre todo, la forma del ovocito fecundado, son elementos clave en la orientación del eje a lo largo del cual se produce la primera división celular. Esto, a su vez, permite prever la estructuración y polarización del blastocisto. Además, ha sido demostrado que la orientación de la segunda división celular puede influenciar el destino de cada una de las dos células: de una de ellas derivarán sobre todo los precursores del embrión, mientras que de la otra derivarán los precursores que contribuirán a la formación de la placenta (tejido extraembrionario). Es decir, que la primera división celular influye directamente en la individualización de las dos primeras células y en el tipo de tejidos que se formarán posteriormente.
       
      Según esta investigadora, los ejes del desarrollo embrionario y el destino celular comienzan a ser definidos de manera precoz, por lo que  “estos estudios son significativos porque hasta hace pocos años se creía que los embriones humanos precoces era un “cúmulo indistinto de células” hasta el momento de la formación del disco embrionario, estructura mediante la que se define el diseño general el cuerpo y se empiezan a modelar los diferentes órganos y tejidos”.
       
       

       

    • Rodrigo Olvera

      Ojo
       
      Tolstoi mostró claramente cómo la mayoría de las corrientes cristianas (empezando por las iglesias ortodoxas y católica) traicionan la ética cristiana al aceptar excepciones al mandamiento de no matarás, por las cuales es legítimo terminar con una vida humana.
       
      Sólo quien adopta esta posición tiene autoridad moral de incluir entonces una prohibición absoluta de terminar con vidas humanas. Pero tomar una posición de prohibición absoluta en el caso de aborto, y aceptar excepciones después del parto (como la pena de muerte) es simplemente hipócrita. Y éso es la doctrina moral de las iglesias orotodoxas y católica

    • Rodrigo Olvera

      No Santiago
       
      Médicamente no existe el término infanticidio. Infanticidio es un término jurídico, y un aborto no es equivalente a un infanticidio.
       
      En cuanto a que sólo los homo sapiens sean los únicos seres conscientes de su propia realidad, hace tiempo que los estudios evolutivos descartaron esa creencia.
       
      En cuanto a la doctrina moral de la iglesia católica, la misma siempre ha admitido excepciones en que es legítimo terminar con una vida humana después del parto; no veo entonces ningún impedimiento para que pueda reconocer excepciones en que sea legítimo terminar con una vida humana antes del parto.
       
       

    • Santiago

      Rodrigo,   gracias por tu observacion….Pero si leíste bien mi comentario yo escribí que el aborto del tercer trimestre “equivale” a un infanticidio real…No estaba considerándolo desde el punto de vista jurídico exclusivamente, sino que en el tercer trimestre el feto es perfectamente “viable”, quiere decir, que si nace en los ultimos 3 meses de la gestacion está perfectamente desarrollado, excepto la inmadurez propia de los prematuros…Por eso la muerte voluntaria -aunque sea la de un bebé prematuro- equivale médicamente a un infanticidio…
      Tu eres abogado de derechos humanos pero yo abogo por los derechos de los seres humanos desde su concepción hasta que se convierten en adultos pues soy médico-pediatra, lo he sido toda mi vida, aunque nunca lo había dicho en este foro…Es muy explicable mi actitud ya que yo estoy luchando “por la vida” y no en contra de ella…y para mi el embrión posee el derecho a vivir…comenzó a existir humanamente desde el principio..y eso fue debido a nuestra naturaleza humana que es diferente del mundo irracional que nos rodea  …que es una prerogativa única nuestra….Solamente nosotros somos “los” unicos seres “conscientes” de nuestra propia realidad…y esa potencialidad la tenemos, porque somos humanos desde el momento de nuestra concepción…Por eso, suprimir ese derecho y esa prerogativa de la persona humana es inmoral….porque violamos la sacralidad de la vida….la belleza de la creacion…encerrada ya desde el principio en el maravilloso proceso de la fecundacion..cuando en el acto conyugal el esperma se proyecta en el fondo del saco posterior de la vagina y sobre el cuello uterino. Los espermatozoides, cuya movilidad ya ha sido aumentada por la acidez del medio vaginal, huyen hacia el cuello donde entonces encuentran un medio alcalino. Atraviesan el moco cervival, que posee en el momento de la ovulacion su maxima permeabilidad y despues remontan las vías genitales para alcanzar la porción mas externa de las trompas. El óvulo “puesto” ya, es captado por las trompas..Las franjas del pabellon tubarico se hacen mas turgentes para aspirar el ovulo de la superficie del ovario…Entonces ya sea en el tercio externo de la trompa o en la superficie del ovario se produce la fecundacion. Los espermatozoides debido a su hialuronidasa disuelven el casco de celulas granulosas que rodea el ovario. Cada uno de ellos no segrega mas que una pequeña cantidad de ella y se requiere por tanto la accion conjunta de varios espermatozoides para liberar al ovulo de ese “casco” de celulas. Pero un solo espermatozoide penetrará en el ovulo que es el que primero alzanza la membrana externa. Desde la penetracion se producen varios fenomenos fisico-químicos que impiden a los restantes espermatozoides el acceso al óvulo ya fecundado. Y lo que sigue es todavía mas complejo y mucho mas interesante.
      Toda esta maravilla ES para lograr una vida humana…que puede encerrar un logro extraordinario para nosotros y para nuestros semejantes, que puede durar mucho tiempo…Por eso, la Iglesia insiste en que la vida humana es sagrada….porque es un don de Dios…un don propio del amor de Dios..aunque esta se encuentre en potencia, en desarrollo o en acto….
      Rodrigo, aprecio tus comentarios y tus “insights”…Reitero mi amistad….Santiago Hernández 

    • Javier Pelaez

      Retiro lo de “completamente equivocado…”.Absurdo.

    • Javier Pelaez

      En cuanto a la responsabilidad social de acoger el hijo no querido,eso sólo existe en la Utopía de Tomás Moró que hay unas hembras  escogidas que paren a todos.Pero en la vida real ¿qué padre puede desentenderse de sus hijos?.Como es lógico nadie debe desentenderse de sus hijos y si lo hace responde ante la ley o debe hacerlo.Dejando un lado que esta reforma de Gallardón pretende que te hagas cargo de hijos con graves malformaciones.¿A quién se puede  obligar a hacer esto?.

    • Javier Pelaez

      Mira Gundín estàs completamente equivocado decidir que es el embrión no resuelve nada.El problema es penal,no es ni científico,ni moral…¿Responde el derecho penal a una moral?.Sí,el principio de intervención mínima,la proporcionalidad y el consenso.El derecho penal no debe intervenir cuando no hay consenso y dado que  su intervención consiste en la pérdida de libertad,debe hacerlo como última ratio y debe ser proporcional al daño que se causa.Lo demàs que si el embrión,que si el feto…chorradas irresolubles.

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